The first regional forum to hear firsthand the vision of the candidates from Latin America and the Caribbean for the position of UN Secretary-General, and to discuss the future leadership of the United Nations and the region's role in the global agenda.
Participating candidates: Michelle Bachelet María Fernanda Espinosa Rebeca Grynspan Rafael Mariano Grossi (Online) Carolyn Rodrigues-Birkett (Online)
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Muy buenos días. Les damos la bienvenida a todas y todos al Diálogo Regional sobre el Futuro Liderazgo de las Naciones Unidas, un encuentro que se realiza en el marco de la Presidencia Pro Témpore del Uruguay de la CELAC, en alianza con JICUAL y CEPEI. Contamos y agradecemos la presencia de la señora Vicepresidenta de la República, Ingeniera Carolina Cosse, del señor Ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, de la señora Subsecretaria de Relaciones Exteriores, Embajadora Valeria Zuccasi, autoridades nacionales y cuerpo diplomático acreditado en Uruguay. Asimismo, saludamos a las fundadoras de SheQual, Viviana Kristicevic, María Noel Leoni, Claudia Martín, junto con Philippe Schönrock, director de CEPEI, coorganizadores de este encuentro. Y de manera muy especial, a las invitadas que hoy nos acompañan, con su presencia en sala: señora María Fernanda Espinoza, señora Rebeca Greenspan, y en formato virtual, la señora Caroline Rodríguez Birkett. A todas y todos, muchas gracias por acompañarnos en esta jornada. Para dar inicio formal a este diálogo, Escucharemos las palabras del señor Ministro de Relaciones Exteriores, Mario Louvetkin.
Buenos días, buenas tardes, señora Vicepresidenta, que logró encontrar esos minutitos que le habíamos pedido para estar aquí con nosotros. Sabemos que no va a poder estar todo el tiempo, pero ya su presencia es de la simbología de lo que representa para la institución, para Uruguay, este diálogo que estamos teniendo aquí. En primer lugar, quiero saludar a los amigos Cancilleres, que no están aquí, pero que están conectados, muchos de ellos. Me decían que la cifra superaba los 15 Cancilleres que en la región en este momento están siguiendo el debate con nosotros. Saludar a las autoridades nacionales y saludarlos a todos ustedes, amigas y amigos, que creo que marcan y demuestran por qué Uruguay es lo que es y cómo es. Y cuando se trata de este tipo de cosas, llenamos salas, ponemos gente afuera, y muchos, la mayoría, se conectan para seguir este debate que para nosotros es realmente muy importante. Por eso, una sala colmada va más allá de la suma de personas que estamos aquí o los miles que están siguiéndolo y que seguirán conectando a lo largo del día para seguir este diálogo, muestran y son la simbología del gran interés y en la expectativa que se creó en nuestro país en este proceso de elección del nuevo Director General o Directora o Secretaria, perdón, Secretario General o Secretaria General de las Naciones Unidas, y la expectativa que se ha generado aquí en América Latina y el Caribe. Por lo tanto, primero empiezo saludando a quienes están aquí con nosotros: María Fernanda Espinoza, Rebeca Grinsberg, y quienes no están con nosotros en este momento: Carolina Rodríguez, que nos está siguiendo desde Nueva York; Michelle Bachelet, que se quedó sin voz y que los médicos le pidieron ayer que no subiera al avión para venir para acá, pero que nos está escuchando sin poder hablar, pero que transmitió un mensaje que será leído Por nuestra gran y prestigiosa coordinadora y moderadora de este debate, y también naturalmente a Rafael Grossi, que está en una zona de particular sensibilidad y conflicto en este momento, y que nos informó que le hicieron un cambio de avión en el momento de participar en este debate y tomó el compromiso que si aterriza en tiempo, de una u otra manera, se va a conectar a este diálogo. Diría, todo esto es un reconocimiento, no solamente por el valor de este debate, sino creo para dejar en alto el prestigio de nuestra América Latina y caribeña con los candidatos. Quiero ser muy sincero con todos ustedes. Hacer este debate que no tiene antecedentes, pero no es que no tiene antecedentes en Uruguay, no tiene antecedentes de un debate en la cual convocamos latinoamericanos y caribeños en la historia de la elección de una Secretaria General o de un Secretario General de las Naciones Unidas se transformó en un desafío muy grande. Y que en un cierto punto, con nuestros equipos, estuvimos casi por desistir de esta loca idea. Pero en primer lugar, la respuesta de las candidatas y los candidatos, los equipos de trabajo de Cancillería, del Gobierno, de quienes se asociaron a esta idea, nos dio la fuerza para seguir adelante, y creo que no nos equivocamos mirando la cara de cada uno de ustedes. Y además, el haber pedido a nuestra amiga Carmen Aristegui, la periodista Carmen Aristegui, que pudiera atravesarse la región y venir a prestigiar, no solamente a desarrollar su capacidad profesional, era solamente una ganancia extraordinaria. Y por eso también, mirándolos aquí, saludo la presencia de los amigos del cuerpo diplomático, de las organizaciones internacionales, de las autoridades nacionales, de los parlamentarios que están aquí, y decía, de los representantes de GECOAL, ICP, organizaciones que nos han apoyado en forma increíble en esta idea, los integrantes de la prensa que siempre están cuando se trata de temas importantes para comunicar a la población, las universidades, en fin, todos quienes nos acompañan hoy y que de una cierta manera quiero ponerlo emblemáticamente en la presencia personaria aquí con nosotros del contador Enrique Iglesias, que es el símbolo Estaremos todos de acuerdo que es un símbolo de la diplomacia de nuestro país y de nuestra región, y que lo tenemos junto a nosotros, por suerte. Vengo en este momento directamente de las reuniones, de haber participado en las reuniones que el señor Presidente Yamandú Wuorssi tuvo esta mañana con las candidatas, que es sin duda un gesto que de nada temía la parte protocolar, como para nada es protocolar la presencia de nuestra Vicepresidente, sino que refleja el compromiso de Uruguay al más alto nivel institucional, con un proceso de selección abierto, transparente y representativo, de uno de los cargos más importantes del presente y del futuro en este convulsionado mundo que estamos viviendo. No convocábamos este evento motivados por un sentido de oportunidad, eso tiene que quedar claro, ni tampoco por sentir la obligación de cumplir con expectativas o por las formas. Lo hacemos en primer lugar como Presidencia Pro Témpore de la CELAC, Uruguay se toma muy en serio la implementación de los consensos alcanzados, especialmente en la última reunión de jefas y jefes de Estado realizada en Colombia. Y quisiera citar el acuerdo que hicimos en esa oportunidad, hace poco más de un año. Señalábamos que había llegado el momento de que una persona de América Latina y el Caribe encabece la Secretaría General de las Naciones Unidas, de conformidad con el principio del equilibrio geográfico y de la diversidad en el liderazgo de la Organización. Y lo dijimos también con una convicción de fondo: que esta designación fortalecerá la capacidad de las Naciones Unidas para responder a los desafíos mundiales promover la paz, el desarrollo y la justicia, y consolidar el multilateralismo y el derecho internacional mediante una representación más equilibrada de todas las regiones del mundo. Yo les pregunto a muchos de ustedes que están atravesando y yendo en diferentes realidades internacionales, ¿cuántas veces nos han reclamado tantos amigos de otras regiones, nos ha reclamado un papel a los latinoamericanos y caribeños más activos de nuestra región en el contexto internacional. Y con este evento nosotros queremos decir: esta es la hora. Y estamos convencidos que esta es nuestra hora. Quiero detenerme un momento en una idea que suele repetirse y que merece ser revisada. Diversos analistas señalan como una debilidad el hecho que América Latina y el Caribe no se pongan de acuerdo en un único candidato o candidata, como si eso fuera lo mejor para el proceso, o como si en procesos anteriores se haya ido de una forma diferente. Quiero recordar que allá por el 2006, cuando fue elegido Ban Ki-moon, hubo al menos 6 candidatos de la región de Asia-Pacífico. Y que cuando fue elegido nuestro amigo Antonio Guterres en el 2016, también el número de candidatos europeos no fue pequeño. La práctica de las Naciones Unidas no exige que una región respalde una candidatura única, no nos exige que una región respalde una candidatura única. Sino que cada región aporte diversidad de candidaturas al proceso. Y eso es exactamente lo que estamos haciendo hoy desde nuestra América Latina y Caribeña, con candidaturas de altísima calidad humana y profesional que son apreciadas, como ha quedado demostrado en las recientes instancias que se han tenido en Nueva York acerca del perfil el respaldo de nuestras candidatas y candidatos. Más allá del argumento de la rotación geográfica, nuestra región tiene algo mucho más valioso para ofrecer en este proceso y en tiempos tan difíciles para el multilateralismo. Y es que América Latina y el Caribe ha desempeñado históricamente un rol constructivo y central en el sistema multilateral y queremos seguir haciéndolo y profundizándolo. Hemos defendido de manera constante el Derecho Internacional, los principios y propósitos de las Cartas de Naciones Unidas, en especial la solución pacífica de controversias, así como la promoción y protección de los Derechos Humanos, de las Libertades Fundamentales, del Desarrollo Sostenible y de la Democracia. Nuestra región ha realizado contribuciones concretas y sostenidas al mantenimiento y consolidación de la paz. Y no nos olvidemos nunca, somos la única región en paz y desnuclearizada. Y esa es una batalla, y eso es un esfuerzo que lo llevaremos adelante los latinoamericanos y las latinoamericanas. Y estamos seguros que si será elegido una latinoamericana o un latinoamericano en esa posición, lo llevará adelante en un fuerte liderazgo. Pero también hemos actuado activamente en los derechos humanos, en la conservación de la biodiversidad, en el desarrollo de energías renovables, en la resiliencia frente a los desastres. Y en la Cooperación Sur-Sur. Frente a sus propios y grandes desafíos, esta región siempre ha sabido priorizar la búsqueda de soluciones creativas a problemas comunes. Esa misma capacidad de dialogar, de construir consensos, de innovar frente a la adversidad, es la que hoy puede y debe poner al servicio de las Naciones Unidas. Y es por eso que este diálogo es importante, porque América Latina y el Caribe tienen una voz propia, coherente y válida en el multilateralismo. Y este evento es justamente la expresión concreta de esa voz. El hecho que nos encontremos latinoamericanos y caribeños por primera vez en la historia en un proceso de elecciones del próximo Secretario o Secretaria General de las Naciones Unidas, es una demostración clara y concreta de nuestro compromiso con un mundo que está cambiando tan rápida y profundamente. Por lo tanto, solo les quiero dar la bienvenida a este intercambio que estoy seguro será sumamente enriquecedor y útil para el camino que llevaremos adelante. Muchas gracias.
Muchas gracias, Carlos. Agradeciendo al señor ministro, invitamos al escenario a quien moderará este diálogo, la señora periodista Carmen Aristegui.
Bravo.
Asimismo, invitamos a subir al escenario a nuestras invitadas especiales: señora María Fernanda Espinoza. Señora Rebeca Greenspan. Y participando en formato virtual, la señora Carolin Rodríguez Birkett.
Bienvenidos, pues, a este diálogo regional sobre el futuro liderazgo de las Naciones Unidas. Hay un micrófono cercano a la nariz.
Sí, es como un viento, ¿no?
Sí. Estamos listos. Bienvenidas y bienvenidos a este diálogo regional sobre el futuro liderazgo de las Naciones Unidas. El proceso para elegir a la próxima persona titular de la Secretaría General de Naciones Unidas ha entrado en una etapa decisiva. Con el inicio la semana pasada de las deliberaciones en el Consejo de Seguridad, los próximos meses definirán buena parte para su desenlace. Por eso importa que esta conversación tenga lugar hoy de manera pública, abierta y desde América Latina y el Caribe. Quiero agradecer al gobierno de la República Oriental de Uruguay, en ejercicio de la Presidencia Pro Témpore de la CELAC, a la campaña Yigual y a CEPEI por esto, por convocar a este diálogo, así como a las autoridades, delegaciones, representantes de la academia, la sociedad civil, las juventudes y a todas las personas en el auditorio que nos siguen en los distintos canales desde distintos lugares del mundo. transmisión que se está realizando en vivo y en donde están participando muchas personas en diferentes partes del mundo. Esta elección trasciende la designación de una persona, ocurre en un momento en que las Naciones Unidas enfrentan algunos de los desafíos más complejos desde que fue creada: conflictos armados simultáneos, Una creciente fragmentación geopolítica, crisis humanitarias, crisis climáticas, el debilitamiento de la confianza de las instituciones multilaterales, el cuestionamiento cada vez mayor al derecho internacional y de las reglas que durante décadas sostuvieron la cooperación entre los estados y el respeto a los derechos humanos. En este contexto, la pregunta ya no es únicamente quién dirigirá esta organización, la pregunta es qué tipo de liderazgo necesita hoy Naciones Unidas para recuperar confianza Para construir consensos y para ejercer la autoridad moral que exige un cargo cuyo principal instrumento no es el poder, sino la capacidad de persuadir, convocar, consensuar y defender los principios de la Carta. Y esa pregunta adquiere una dimensión particular. Para América Latina y el Caribe. La región no llega a este momento simplemente reclamando un turno, un turno pendiente, llega con una trayectoria propia en la construcción del multilateralismo, ha contribuido al desarrollo del derecho internacional, a la protección de los derechos humanos, a la solución pacífica de controversias y a la búsqueda de consensos, incluso en momentos de profunda división. Esa experiencia hace que la discusión sobre el liderazgo, la discusión sobre quién encabezará a esta institución, no sea sólo una cuestión de representación regional, sino también de qué puede aportar nuestra región en el futuro de esta organización. La oportunidad es además excepcional. Hoy nuestra región cuenta con 5 candidaturas. Rara vez, rara vez América Latina y el Caribe ha tenido la oportunidad como esta para debatir en primera persona qué liderazgo requiere hoy Naciones Unidas y qué puede aportar nuestra región a este futuro. Y ese es precisamente el espíritu de este encuentro: escuchar directamente a quienes aspiran a ejercer este liderazgo, conocer sus prioridades, contrastar sus visiones y abrir un espacio de diálogo entre las candidaturas y una región que quiere ser parte activa de esta conversación. Así que Bienvenidas a este espacio aquí en Montevideo. María Fernanda Espinoza, bienvenida. Rebeca Grinspan, bienvenida. Caroline Rodríguez, saludos a la distancia. Y gracias a las personas que han aceptado participar en este encuentro. Y como se mencionó por parte del canciller hace un momento, Michelle Bachelet lamentablemente no podrá estar aquí porque no tiene voz, literalmente Tuvo un percance de salud, pero ha enviado una carta y me voy a permitir leer la carta de Michelle Bachelet, una de las candidatas que está pues compitiendo por esta Secretaría General de la ONU, que dice lo siguiente. Gracias a Michelle por enviar esta carta y la leo tal cual. Dice Bachelet: Quiero comenzar agradeciendo al gobierno de Uruguay en su calidad de presidencia pro tempore de la CELAC así como a Jikwal y CPEI por la organización de este diálogo regional sobre el futuro del liderazgo de Naciones Unidas. Lamento profundamente no poder acompañarlos de manera presencial. En los últimos días he presentado un cuadro viral agudo que, por recomendación médica, me obliga a guardar reposo y evitar actividades. Afortunadamente estoy evolucionando favorablemente, pero esta situación me impide estar hoy junto a ustedes, como habría sido mi deseo. Este diálogo ocurre en un momento especialmente decisivo. El mundo enfrenta conflictos prolongados, crecientes desigualdades, una crisis climática que se agrava, retrocesos democráticos y una preocupante erosión de la confianza en las instituciones internacionales. Frente a estas amenazas necesitamos unas Naciones Unidas más eficaces, representativas y cercanas a las personas, y cercana a las personas. También creo que ha llegado el momento de que una persona de América Latina y el Caribe asuma la Secretaría General. Nuestra región posee una larga tradición de compromiso con la paz, el derecho internacional los derechos humanos, la democracia y la solución pacífica de las controversias. Y después de 80 años de historia de las Naciones Unidas, existe además una oportunidad histórica para que sea una mujer latinoamericana quien encabece la organización. Pero no se trata solamente de quién ocupa el cargo, Importa sobre todo cómo lo ejerce. La Secretaría General, dice Bachelet en esta carta, requiere independencia, imparcialidad, criterio y valentía. Quien la encabece estará sometido o sometida permanentemente a presiones de gobiernos, potencias y distintos intereses. Por eso deberá escuchar a todos, pero no ser un instrumento de nadie, construir acuerdos, pero sin renunciar a los principios en la Carta y actuar con la misma firmeza frente a cualquier vulneración de derechos, de derecho internacional, sin dobles estándares. Les deseo un diálogo fructífero y espero que esta conversación contribuya a fortalecer la voz y el compromiso de América Latina y el Caribe con el futuro de Naciones Unidas. Muchas gracias. Michelle Bachelet, expresidenta de la República de Chile. Se ha acordado un formato y se los cuento cómo va a ser esto. El diálogo se va a desarrollar en 2 segmentos. En el primero tendremos una ronda de reflexiones iniciales y 5 rondas temáticas Cada persona candidata contará con 2 minutos para su reflexión inicial y con 1 minuto y medio para responder cada pregunta. El orden de la primera intervención fue definido mediante un sorteo. En cada ronda, la secuencia de inicio rotará una posición, manteniendo siempre la estructura establecida por el sorteo. En el segundo segmento, autoridades de los estados miembros de CELAC compartirán preguntas y reflexiones sobre este proceso. Al concluir este intercambio, cada persona candidata dispondrá de 2 minutos para reaccionar a las principales preguntas y planteamientos y ofrecer una reflexión de cierre, una reflexión final. El diálogo cuenta con interpretación simultánea al inglés para quienes nos siguen en la plataforma de Zoom y está siendo transmitido en vivo a través de las plataformas de la Presidencia de Uruguay, Aristegui Noticias y UNWEB TV y Naciones Unidas WEB TV, y su grabación quedará disponible públicamente. Arrancamos pues con las reflexiones iniciales. América Latina. Iniciamos con este orden que se acordó, bueno, no se acordó, se sorteó, este sorteo que se hizo con notario público para que quedara totalmente garantizada que el azar definía los puestos, los lugares. Caroline Rodríguez Birkett estará en el primer momento, Rebeca Greenspan, después entrará el video que envió el candidato Grossi y cerraríamos este bloque con María Fernanda Espinoza. Caroline Rodríguez Birkett, gracias por estar aquí, la escuchamos. Adelante. A ver si nos ayudan con el sonido. Está, está qué?
Tiene, tiene. Caroline, sí.
Hagamos una cosa. Podría empezar de nuevo porque estaba muteada. Venga de nuevo desde el principio.
Gracias. Thank you, Carmen, and thank you to Minister Lubetkin. And the CELAC chair for organizing this dialogue. And I also acknowledge the presence of the ministers online and others in this dialogue. Why is it important for Latin America and the Caribbean, for a national from our region, to take this position? The answer is simple. It is our turn, and we have largely upheld this rotation. Secondly, we do not lack the competence or the leadership skills 5 of us have been nominated, and I'm pleased that I received the nomination of my president and my government and also the endorsement of CARICOM in this regard. Latin America and the Caribbean faces a number of challenges that require global decisions to address them. This includes the threats to peace and security including transnational organized crime, climate change. Many of the frontline countries facing the difficult impacts of climate change are in our region, and this is why we have to ensure that multilateralism works, because it is multilateralism that will enable us all to address these global challenges. As Secretary-General, this is what I will do. Work to strengthen multilateralism, to bridge divides, and to ensure that the United Nations has the confidence the world wants to see. Thank you.
Gracias, Caroline. Rebeca Grispan, la escuchamos.
Muchas gracias. Quiero agradecerle Quiero agradecerle al Uruguay esto.
Yo creo que solamente con el que tienes aquí, con esto solamente.
¿Esto es suficiente?
Sí.
Ok. Quiero agradecerle al Uruguay, querida vicepresidenta, querido canciller, por favor transmítanle también al presidente nuestro agradecimiento por este evento. Agradecerle a CPEI y a GQUAL por haber organizado ¿Podría hacer un poquitito así?
Así está bien.
Es que yo hablo muy duro.
Ahí está bien, ahí está bien.
Yo puedo hablar sin micrófono, yo fui política.
Ahí está bien, ahí está bien.
A ver, a ver, ahí está, ahí estamos. Yo creo que un poquito más para acá, ¿verdad? Ok, ahora sí. Bien, entonces muchas gracias a todos. También recordemos que Uruguay es el principal contribuyente de Cascos Azules en Latinoamérica, a las operaciones de mantenimiento de la paz. Un país hermano que ha apostado por el multilateralismo, por la democracia, por los derechos humanos, por los principios de la Carta de Naciones Unidas. Así que es un honor y un placer estar hoy aquí con todos Uds. Entonces, ¿por qué América Latina? Voy a tomar una frase tuya, que es: no estamos aquí por nuestro turno, estamos aquí porque traemos una experiencia. Porque efectivamente, en un momento de proliferación nuclear, somos una región sin armas nucleares. Porque en un momento en que se debilita el Tratado de No Proliferación, América Latina es un ejemplo, porque no es que no tengamos diferencias, no es que no tengamos problemas, pero hemos decidido que esos problemas se resuelven en las instituciones internacionales a través de la paz y no a través de los conflictos armados. Por eso somos una región de paz, pero al mismo tiempo conocemos la violencia. Esta es una región atravesada por la violencia del crimen internacional y transnacional, y sabemos que esa también debe ser una prioridad en Naciones Unidas cuando hablamos de paz y seguridad. Somos una región que somos una potencia cultural y biodiversa, somos la región de las energías renovables, somos la región de la juventud y la región del talento. Y por lo tanto traemos esos valores a Naciones Unidas y al mundo internacional. ¿Por qué la coalición para el multilateralismo es la de los países pequeños y medianos? Porque nuestra resiliencia proviene de nuestra interdependencia, de nuestra acción colectiva, y esa es la coalición que va a sostener el multilateralismo. Y termino, Carmen. En un mundo multipolar, solo el multilateralismo permitirá que no caminemos hacia la fragmentación y el conflicto. La multipolaridad es un hecho. Lo que es una opción es el multilateralismo. América Latina ha tomado esa opción.
Gracias, Rebeca. Rafael Mariano Grossi, que tuvo estos contratiempos que mencionó el canciller, no está aquí, pero envió este mensaje, será su participación en este foro de esta manera, y lo escuchamos.
Me permito participar. En modo limitado, de este encuentro de CELAC, en torno a una temática tan importante como es este momento tan central, tan crucial en la historia de las Naciones Unidas, como es el proceso de elección de un nuevo Secretario General. Y con este prisma latinoamericano que Mario y la Presidencia uruguaya han querido imprimir. Yo quisiera empezar con un recuerdo, más que con una reflexión, que me parece justo hacer en este momento. Porque cuando hablamos de la Secretaría General de las Naciones Unidas, cuando hablamos de Latinoamérica en ese contexto, creo que es justo, creo que es apropiado que recordemos, aunque sea brevemente, en este momento la figura del único Secretario General proveniente de nuestra región, que fue don Javier Pérez de Cuéllar. Quizá porque no hablaba muy fuerte, quizá porque tenía esa gran elegancia limeña, no esté tan presente en este momento en la reflexión de todos los que estamos de alguna u otra manera involucrados en este proceso de selección. Desde las candidaturas hasta los observadores, hasta quienes apoyan a unos o a otros. Yo quiero recordarlo no solamente por haber sido latinoamericano y por haber sido Secretario General, sino porque también a través de su acción nos está mostrando un papel, una actitud del Secretario General que se ha perdido. Y cuando yo recuerdo el papel del Secretario General Javier Pérez de Cuéllar en el cese del fuego después de la sangrienta guerra entre Irán e Irak, cuando recuerdo su papel central en la resolución del conflicto en Afganistán, cuando recuerdo su papel tan importante en la emergencia como nación independiente de Namibia, su contribución a también la desmilitarización en Angola, Camboya, tantos casos en los que vemos un Secretario General actuando de manera concreta en la resolución de temas vinculados a la guerra y a la paz. Lo que hemos perdido.
Pues esta fue la participación de Rafael Mariano Grossi en este encuentro y diálogo regional sobre el futuro liderazgo de Naciones Unidas. María Fernanda Espinoza, adelante.
Bueno, gracias Carmen, gracias a Uruguay, a este hermoso país de Artigas, vicepresidenta, ministro, gracias a CPEI allí igual por convocarnos a este espacio de reflexión de por qué América Latina a la Secretaría General de las Naciones Unidas. Mi saludo a las y los cancilleres conectados en línea también. Coincido plenamente con la idea de que no es que solamente es nuestro turno y hay que cumplir con el turno que tenemos, porque lo que hemos demostrado es que estamos presentando a esta contienda la mejor selección posible para este mundial, porque esta es la decisión del futuro del sistema multilateral universal. Y digo, no solamente es que es el turno, es porque tenemos candidatos de primer nivel, candidatas de primer nivel. ¿Y por qué América Latina? Aquí ya se ha dicho, América Latina ha sido un laboratorio del derecho internacional, ha decidido que sus controversias tienen que ser resueltas por la vía diplomática y por el diálogo, porque ha resuelto que América Latina es una zona de paz libre de armas nucleares en el momento de un gran debilitamiento de la arquitectura de no proliferación nuclear, porque América Latina ha decidido que el desarrollo sostenible, que la transición ecológica forma parte central de su forma de mirar el desarrollo. ¿Por qué América Latina? Porque América Latina tiene talento, porque América Latina tiene una vibrante población joven que puede aportar en la construcción de sociedades más pacíficas e igualitarias. ¿Por qué América Latina? Porque, como ya se dijo, tenemos que seguir el legado del único secretario general latinoamericano que ha dejado huella en Naciones Unidas, en el sistema multilateral. Se habló ya de varios de sus éxitos y de su huella, pero pues hay que recordar su participación en los procesos de paz en Centroamérica, la liberación masiva de rehenes en el Líbano, Afganistán, es decir, hemos demostrado que América Latina puede hacer la diferencia. Y en este momento donde el mundo tiene la mayor cantidad de conflictos armados después de la Segunda Guerra Mundial, en este momento de gran fragilidad institucional de las Naciones Unidas, de una fuerte crisis financiera que es el reflejo de una crisis de credibilidad, la voz de América Latina, el estilo de un liderazgo decidido, renovado, con mucha energía para recuperar el lugar que le corresponde al sistema de Naciones Unidas. Yo creo que ha llegado el momento, es el momento de América Latina Es el momento de una mujer latinoamericana liderando los destinos y el destino de las Naciones Unidas. Por eso estamos aquí, para elevar nuestra voz, para mostrar que somos una gran selección y que quienes deciden pueden escoger entre candidatos de primer nivel. América Latina creo que pues es una región, como se decía, vibrante, es una región que tiene mucho que aportar, quizá el sistema más avanzado y sofisticado de derechos humanos, y quizá una región que no solo repite la palabra paz, pero ha optado, ha optado por la paz como un camino y una avenida hacia el desarrollo y el desarrollo sostenible. Muchas gracias.
Gracias, gracias, María Fernanda. Y entramos ahora en la segunda parte de este primer segmento. A lo largo de este proceso, las candidaturas, ustedes han tenido ya diversas oportunidades para presentar prioridades y su visión general de Naciones Unidas, así que se ha diseñado un pool de preguntas que no buscan repetir ese intercambio que ya han tenido en otros momentos y buscan complementarlo desde una perspectiva regional. Se trata de enfatizar precisamente la perspectiva regional y se han diseñado precisamente para profundizar en algunos de los desafíos que enfrenta la ONU, incorporando la experiencia, las prioridades y las contribuciones de América Latina y el Caribe que pueden ofrecer al futuro del multilateralismo. Así que tendremos 5 rondas, 5 rondas temáticas. En cada una de ellas, las candidatas dispondrán de hasta 90 segundos para responder. Así que comenzamos con la primera ronda. Que es futuro de las Naciones Unidas: legitimidad, reforma y liderazgo. Legitimidad, reforma y liderazgo. Hay un consenso sobre la necesidad, la real necesidad de reformar a la ONU; sin embargo, reformar implica tomar decisiones difíciles, obviamente establecer prioridades, en un contexto de recursos limitados y fortalecer un concepto fundamental que es la legitimidad y obviamente la capacidad de respuesta en un escenario, ¿qué les digo?, de creciente fragmentación geopolítica, por llamarle de alguna manera a lo que está ocurriendo. Así que aquí va la pregunta. ¿Dónde concentraría el capital político y los recursos de la ONU durante su mandato y qué funciones, estructuras o prácticas estaría dispuesta o dispuesto a revisar para hacer posible esta transformación? ¿Cómo incorporaría en estas decisiones la histórica contribución de América Latina y el Caribe a un multilateralismo multilateralismo basado en normas más representativo y más eficaz? Les recuerdo que cuentan con hasta 90 segundos para responder. El orden de esta ronda es: 1, Rebeca Arguizpan; 2, María Fernanda Espinoza; 3, Caroline Rodríguez Birkett. Rebeca, la escuchamos.
Muchas gracias, Caroline. Vamos directo a la pregunta.
Venga, directo.
En primer lugar, defender a Naciones Unidas hoy es tener la valentía de reformarla. Ninguna institución puede decir después de 80 años que estamos haciendo todo bien, pero tampoco estamos haciendo todo mal. Decidir dónde reenfocarnos significa saber qué estamos haciendo mal, pero también apoyar lo que estamos haciendo bien. 3 prioridades para mí. Primero, paz y seguridad. Cuando yo voy alrededor del mundo, lo que la gente me pregunta es dónde están Naciones Unidas. No nos ven en los escenarios de conflicto. Paz y seguridad tiene que volver a ser un centro prioritario para Naciones Unidas, y para ello hay que reformar La oficina del secretario general, que no tiene una oficina de buenos oficios dentro del secretariado. La mediación, la prevención, la acción diplomática tienen que venir directamente con la legitimidad de la voz y de la acción del secretario general. Segundo, la reforma. Habremos que deconstruir sobre lo que se ha hecho ahora, pero tendremos que ir más allá. Hay áreas que no se han tocado en la reforma de Naciones Unidas. Seguimos siendo una organización que tiene una competencia malsana entre las organizaciones y que tiene muchas duplicaciones. Y tercero, hay que cooperar para el futuro. El futuro tiene una serie de oportunidades que pueden unir al mundo o o lo pueden dividir para siempre. Tendremos que lograr la acción colectiva para poder aprovechar las oportunidades y devolver la esperanza y la confianza en que Naciones Unidas sí puede implementar las soluciones que la gente necesita. Nos tendrán que juzgar por nuestros resultados, por los resultados de poder cambiar, la vida de la gente para mejor y cambiar el destino del mundo hacia la paz y no hacia el conflicto.
María Fernanda, te escuchamos.
Bueno, ya está funcionando. Bueno, el tema de decir cómo recuperar la legitimidad de Naciones Unidas, coincido que que hay que apoyar y fortalecer lo que está funcionando bien, y hay que transformar lo que no está funcionando, lo que no está funcionando bien. En definitiva, se trata de recuperar el rol original de la ONU. ¿Y cuál era ese rol original? Que además está escrito en la carta: prevenir conflictos, construir la paz y proteger a las personas. Eso dice la carta de la ONU. La agenda de prevención es una agenda que se ha dejado de lado por atender las urgencias del momento. Hay que reivindicar y reposicionar la agenda de prevención. La agenda para prevenir conflictos, en definitiva, es la agenda de desarrollo, es la agenda de construir cohesión social, instituciones fuertes, Democracias fuertes. Esa, ese es una de las prioridades que he establecido en mi visión de futuro de la ONU. El segundo punto es recuperar el rol de la secretaria general como mediadora de los conflictos en presencia, con energía y en persistencia. ¿Dónde está la ONU? Es la pregunta que escuchamos en muchos de los lugares donde la gente está sufriendo. Eso no solamente pasa por mejorar cómo estructuramos una oficina, eso pasa por tener una secretaria general percibida como imparcial, como independiente, como dispuesta a tomar los riesgos que tiene que tomar. Y a eso estoy dispuesta como secretaria general de las Naciones Unidas. Los temas de reforma una reforma responsable y profunda de Naciones Unidas. Estamos caminando en el sentido indicado. El proceso de ONU 80 marca la pauta, pero no es suficiente. No es suficiente reducir presupuestos y reducir personal. Tenemos que cambiar la cultura institucional de la ONU. Menos duplicaciones, menos competencia, una cultura institucional basada en la rendición de cuentas, en los resultados y en el impacto, no en el número de informes o reuniones que tenemos. Por cierto, más de 2500 reuniones al año. Menos reuniones, más impacto que toque y transforme la vida de la gente. Y para eso se necesita un liderazgo renovado, un liderazgo que no le tenga miedo a tomar los riesgos necesarios y un liderazgo que conecte con las organizaciones regionales y con la gente a la que tiene que servir. Tenemos que recuperar la legitimidad con resultados y con acciones y no con eslóganes.
Gracias, María Fernanda. Caroline, Caroline Rodríguez Virquet, ¿qué nos dice Caroline del tema?
Thank you, Carmen. Could you clarify whether we have more time? Now, or it's still 90 seconds? Just wanted to clarify. Escucha.
Sí, 90 segundos. Sí, sí. Sí, 90 segundos.
Okay.
90 segundos.
You're correct that countries of Latin America and the Caribbean have been very strong advocates. For a more representative, for a more effective and rules-based multilateral system with the United Nations at its core. But this is not just a call from our region. In fact, this is a call we hear from all of the regions of the world. And across my engagements with member states during this campaign, but even before, there has been clear calls for a Secretary-General who can increase confidence in the United Nations, manage geopolitical divisions, lead credible reforms, and ensure that we have greater impact on the ground. More specifically, what I've heard is that we need a Secretary-General that would ensure financial prudence and that would increase the use of the peace and security tools so that we have better outcomes when it comes to preventing and resolving conflicts. And I've also heard the calls for fair geographical representation in the UN system and for effective delivery of humanitarian assistance and development that reaches the most vulnerable. So this is where I would focus the political capital that would be in my hands as if I'm appointed to dispose. But let me say a few words on reform. Reform in the Secretariat will be under the Secretary-General's authority, and I would certainly ensure that we have continuous reform so that the Secretary— Secretariat is not only effective and efficient, but that it is also closer to member states. And on the bigger reforms, the structural reforms, if this is completed by January when the new Secretary-General takes office, and if that Secretary-General is me, then it would be just a matter of implementation of those reforms. But it is highly unlikely that that will happen, and so I would have the role of providing to member states the information that they need, the objective information that they need, so that they will make informed decisions on the structural reform. This is very important because the United Nations could look very different to what it is now, and in making those decisions, the information provided should be very objective. But reform, as I said, is continuous, and the Secretary-General also has a role of continuously updating member states whether those reforms on the ground, whether they've impacted the populations well or whether we need to recalibrate. And this is what I will do, ensure that that information is provided. I intend to also provide leadership that is practical, that is inclusive, and that is pragmatic, but that is always principled. Thank you.
Gracias, Caroline. Si decimos ONU, necesitamos decir paz, paz y seguridad. Vamos a esta ronda, esta ronda en donde podemos destacar muchas cosas de América Latina y el Caribe. Por supuesto presumimos, presumimos y destacamos que es una región del mundo que ha demostrado construir una posibilidad de estar sin conflictos armados entre estados y de armas nucleares también libre. Privilegiando el derecho internacional y la solución pacífica de controversias. Podríamos presumirnos así, pero sabemos también, y la experiencia también nos dice, que la paz no se agota, la paz no es solamente lo que acabo de decir, no se agota en las relaciones entre los estados, y hoy sin duda enfrentamos formas de violencia que ponen en riesgo seriamente a la democracia. El Estado de Derecho y la seguridad de millones de personas. Aquí hay que hablar de muchas cosas, hay que hablar del crimen organizado, hay que hablar del crimen organizado multinacional o transnacional, hay que hablar de la corrupción, hay que hablar de la captura de las instituciones públicas y hay que hablar también del debilitamiento de la gobernabilidad democrática. Así que en un momento en que la ONU enfrenta el mayor número de conflictos armados en décadas, esa experiencia nos invita a preguntarles si la agenda de paz y la agenda de seguridad refleja adecuadamente, si está reflejando adecuadamente estos desafíos descomunales del siglo XXI. Así que lanzo esta pregunta que tiene que ver con esto, con la experiencia de América Latina y el Caribe que sugiere que la paz no consiste únicamente en la ausencia de guerras entre estados, sino también en la capacidad de las instituciones para proteger a las personas, para preservar el Estado de derecho, para fortalecer precisamente a la democracia y resistir la captura por actores diversos, incluyendo actores violentos. ¿Qué implicaciones debería tener esta visión para la Agenda de Paz y Seguridad de la ONU?, ¿qué cambios impulsaría desde la Secretaría General? Y les recuerdo que tienen 90 segundos o hasta 90 segundos para una respuesta que van a dar en este orden: primero María Fernanda, después Caroline y cerraría este bloque Rebeca. María Fernanda, ¿qué me dice?
Vamos al punto. La ONU tiene que adaptarse a las nuevas dinámicas de conflicto que no son las tradicionales a las que estamos acostumbrados. No solamente son las guerras entre estados, son guerras que tienen implicaciones regionales, que pueden alterar cadenas de suministros, que pueden alterar la seguridad alimentaria, el costo de la energía, en un minuto a 1000 kilómetros. Por lo tanto, la ONU tiene que adaptarse con respuestas de apoyo y acompañamiento a los países que sufren estos impactos. En este momento, el Caribe está sufriendo por el incremento de los costos de los combustibles, aunque nuestra región, el 70% de energía en nuestra región es es renovable ventajosamente, pero está ocurriendo. El tema de los fertilizantes, en fin, adaptarse a los impactos que tienen estas reglas de carácter más regional. El tema de las armas autónomas y la inteligencia, y la inteligencia artificial en las guerras, los grupos armados no estatales, lo que está hiriendo a nuestra región todos los días y que requiere mayor cooperación y trabajo colectivo que es el crimen transnacional organizado que has mencionado. Entonces, número 1, adaptarse a los nuevos escenarios. Número 2, prevención como la clave de esta nueva mirada sobre la paz, como una construcción social mucho más integral que la ausencia de guerra. Conectar los 3 pilares de la ONU para trabajarlos de manera integral e integrada, es decir, la paz, el pilar de la paz con el pilar del desarrollo y el pilar de los derechos humanos como un continuo. Y luego hacer que las intervenciones de Naciones Unidas ocupen, desplieguen todo el arsenal y el capital acumulado que tiene Naciones Unidas en esto: la prevención, la mediación, el mantenimiento de la paz, y gracias a los Cascos Azules uruguayos, y también la paz sostenible en el largo plazo que está fuertemente marcada, sobre todo en América Latina por un desarrollo que combata las desigualdades, que sea más incluyente y que ponga por delante la dignidad de las personas.
Gracias, María Fernanda. Caroline Rodríguez Birkett. Caroline, ¿qué nos dice?
Thank you, Carmen. Let me make three points on this question. First, if there is one region that knows the full full spectrum of threats to our individual and collective peace and security, it's the Latin American and Caribbean region. But one thing is clear: we cannot overcome them alone. Regional and international cooperation are vital. Second, the UN must adapt its peace and security operations assistance to member states to adequately respond to the challenges we face today. While there remain a high number of interstate conflicts, internal conflicts are on the rise. And with the use of technology, including social media, AI, drones, and 3D printing of weapons, the picture is becoming increasingly complex. So how the UN views and responds to international peace and security must cater for these various contexts. Finally, the UN plays an important role in strengthening public institutions through policy guidance, capacity building, technical assistance, and as Secretary-General, I would ensure that the staff and the resources of the UN system are geared to the needs of Member States. That would be an important priority. But I would also ensure, given the large footprint of the UN on the ground, that I provide to Member States relevant information that would form part of the consideration on how the UN responds to the threats to global peace and security.
Gracias, Caroline. Rebeca Ruiz-Pán, ¿qué nos dice?
Yo creo que sí estamos en una época de conflicto, de grandes cambios. Tenemos nuevos actores, tenemos nuevos instrumentos para la guerra. Desgraciadamente, hoy en día, los civiles sufren mucho más que los ejércitos. Y tenemos unas dinámicas distintas, precisamente por la rivalidad entre las grandes potencias. Y por lo tanto, Naciones Unidas tiene un papel fundamental que recuperar. en los escenarios de conflicto en el mundo. Y este no es un tema técnico, es un tema político. Depende de la legitimidad de Naciones Unidas, depende de lo que Naciones Unidas puede ofrecer, y depende del liderazgo del secretario, secretaria general de Naciones Unidas. Su, el poder de su voz depende de su imparcialidad, de su legitimidad para poder llevar a cabo esta labor de Naciones Unidas. Yo tengo la experiencia, Carmen, de que cuando estaba la guerra entre, en la guerra en Ucrania, tuvimos el problema del Mar Negro. Y en el Mar Negro lo que pasó es que se paró el comercio, y por lo tanto el mundo estaba sufriendo al borde de una crisis alimentaria porque la canasta de alimentos del mundo, de granos, son Rusia y Ucrania, y por lo tanto había que hacer algo. Nosotros no paramos la guerra, pero ¿qué fue lo que logramos hacer? Recuperar el comercio, evitar una crisis alimentaria en el mundo, y eso lo hicimos negociando en un momento muy difícil donde demostramos que América, que Naciones Unidas tiene algo que traer, tiene algo que aportar. y que no tenemos que estar de acuerdo en todo para poder estar de acuerdo en algo que es esencial para la vida de millones de personas en el mundo. A mí me tocó negociar con Rusia en aquel momento, y esto pone de nuevo en evidencia que el poder hablar con todos, el poder sentarse con todos los actores, es esencial para poder efectivamente ejercer las tareas de mediación y la tarea de la diplomacia. Pero eso depende de estos elementos que yo dije antes: de la imparcialidad, de la legitimidad y de la capacidad de Naciones Unidas de actuar en el momento preciso en los escenarios de conflicto. Eso es esencial hoy y es esencial para poder reconstruir la confianza en las instituciones multilaterales. Mire, termino con esto, Carmen. Yo entiendo el escepticismo que hay, el que la gente sea escéptica sobre el rol de Naciones Unidas, yo lo entiendo, porque el escepticismo es una pregunta. Lo que yo no acepto es el fatalismo, porque el fatalismo lo que dice es que no hay nada que hacer. nos quita nuestra capacidad de agencia, nos quita nuestra capacidad de acción. Este es un ejemplo de que podemos hacer un aporte fundamental en el mundo y si lo hacemos bien, podemos estar en los escenarios de conflicto y efectivamente cambiar para bien la vida de la gente.
Gracias, Rebeca. Les cuento que se decidió invitar a un joven para que pueda formular una pregunta y le aprecio mucho que esté precisamente con este propósito, Alexander Acevedo. Alexander es un joven estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República de Uruguay. Así que, Alexander, bienvenido, gracias por estar aquí. ¿Qué pregunta formulas a quienes están aquí? presentando sus puntos de vista y su perspectiva de las cosas. Alexander, bienvenido.
Muchas gracias. Buenos días. Mi pregunta es la siguiente: históricamente, las juventudes han desempeñado un papel central en la promoción y la transformación de los sistemas políticos y sociales. Sin embargo, mi generación está creciendo en un contexto de mayor autoritarismo, desinformación, polarización y debilitamiento de la confianza en la democracia y el multilateralismo, valores que han sido fundamentales para América Latina y el Caribe. Si fuera elegida Secretaria General, ¿qué haría para recuperar la confianza de las nuevas generaciones en las Naciones Unidas como defensora de la democracia y los derechos humanos? Y ¿qué papel espera que desempeñemos las juventudes en ese esfuerzo?
Muchas gracias.
Gracias, Alexander, gracias por tu pregunta. Karolyn Rodríguez Beckett, ¿qué le dice al joven estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República del Uruguay?, ¿qué le dice? Ah, está muteada. Karolyn, algo pasa con el sonido.
She's muted.
Bueno, nos ayudan a crear el mundo que queremos. And so I do not believe that we must see our youth only as potential for the future, but also as doors in the present. As Permanent Representative, I've also prioritized engaging young people. I've engaged with them directly when I co-facilitated the establishment of the UN Youth Office. I've met them in their universities. I've had them over at our mission discussing how they could contribute to policy discussions, also to find solutions.
Disculpen, se cortó nuestra conexión en cabina de traducción.
I also encouraged my government to include young people in their delegation to meetings at the UN, and I'm very happy to say that one of those young people came back this year to the UN as a government minister in President Ali's cabinet. And so as Secretary-General, I will continue to engage young people. I would communicate clearly about the work, the good work, and the impact of the United Nations, and the role that young people can play in strengthening multilateralism and human rights, including by leveraging the digital space for good. And let me say that that would involve carefully filtering and analyzing the deluge of information that is now at the fingertips of young people in order for them to advocate what is right. I would also ensure, finally, that the Youth Office has a robust communication position with youth so that they can be more engaged in the global discussion. But thank you for the question, and rest assured that youth will be my priority.
Gracias, Caroline. Rebeca, ¿qué le contesta Alexander Acevedo?
Bueno, lo primero que tenemos que hacer es responder a las preocupaciones de los jóvenes, no las nuestras, ¿no? Naciones Unidas tiene la tendencia de ser, de tener una oferta pero no oír la demanda. Lo primero que tenemos que hacer es oír las preocupaciones de los jóvenes y responder a las preocupaciones de los jóvenes. El otro día yo daba un dato. ¿Ustedes saben cuánto del personal de Naciones Unidas es menor de 30 años?
10%. ¿5%?
3%.
3%.
3%, o sea, que nosotros queremos representarlos a ustedes, pero no les damos a ustedes la oportunidad de estar con nosotros. Una de las cosas buenas que hizo el secretario general es organizar la oficina del representante de los jóvenes en Naciones Unidas, y ahora hay una instancia formal, pero Yo no creo que esa— yo creo que eso ha sido importante, a mí me parece muy bien, pero a mí me parece que hay que abrir las puertas a los jóvenes en Naciones Unidas. Y parte del problema que tenemos es que por la crisis financiera hemos dejado de financiar los puestos de entrada a Naciones Unidas, que son los puestos por medio de los cuales los jóvenes pueden venir a la institución y ofrecernos su talento y sus capacidades, y sus soluciones. Y entonces, por ejemplo, el nivel de entrada a Naciones Unidas, que son lo que llamamos los P2, tenemos años de no hacer los exámenes que le permiten a los países no representados el poder traer a los jóvenes al nivel P2 para entrar a Naciones Unidas. Entonces lo primero que hay que hacer es corregir nuestra estructura, nuestro manejo del talento, Es el manejo de los que ya estamos adentro, no permitimos que la gente pueda entrar, que los jóvenes puedan entrar. Hacer un llamado a los jóvenes en primer lugar de querer venir a Naciones Unidas, de que nosotros abramos las puertas para que ustedes puedan estar en la institución y efectivamente con sus capacidades cambiar también la institución por dentro, no solo por fuera. Y mi último Última reflexión es que yo creo que Naciones Unidas tiene que cambiar su cultura, ¿no? Culturalmente nosotros queremos que todo pase dentro de Naciones Unidas, y hoy en día mi frase es: Naciones Unidas es única pero no está sola. ¿Por qué no ir nosotros también a las organizaciones de la sociedad civil, a las organizaciones de los jóvenes que están afuera, y apoyar sus esfuerzos, no que ellos nos apoyen a nosotros, sino que nosotros podamos apoyar lo que hacen las organizaciones regionales, lo que hacen las organizaciones de la sociedad civil, para efectivamente que ellos puedan resolver también sus problemas y no creer nosotros que todo tiene que ser resuelto dentro de Naciones Unidas, lo que hoy en día no es posible.
Gracias, Rebeca. María Fernanda, María Fernanda, ¿qué le dice Alexander Acevedo?
Bueno, Alexander, le digo, te necesitamos, porque si tú ves que la mitad de la población mundial hoy tiene menos de 30 años y pones eso con los conflictos de los que hemos hablado extensamente, los problemas de empleo y la inteligencia artificial, las crisis de las instituciones multilaterales y también nacionales, del debilitamiento de las democracias, la falta de los sistemas que tenemos de entregar resultados. El tema del rol de los jóvenes no puede ser un adorno, un pensamiento posterior, sino que los jóvenes, el talento de los jóvenes, la capacidad de los jóvenes tiene que estar al servicio de las transformaciones. Es decir, cuando hablamos de la reforma de Naciones Unidas, cuando hablamos de enfrentar los conflictos y de utilizar mejor las herramientas de paz y seguridad, estamos hablando de que los jóvenes no tienen que estar, ser consultados, sino ser parte de la solución. Y eso va más allá de tener un empleo en Naciones Unidas, es estar conectados con los espacios institucionales, con los lugares donde se toman las decisiones, con los espacios de representación. Estoy convencida de que en esta revolución de la inteligencia artificial lo que más cuenta no solamente es el uso ético de la inteligencia artificial, lo que más cuenta es la inteligencia humana, es la capacidad de discernimiento de los seres humanos para controlar esas nuevas tecnologías. El futuro del empleo, el futuro de un de una población joven comprometida con las transformaciones de un país pasa porque ustedes, para ustedes sean las y los arquitectos del presente y del futuro. Y eso la ONU lo tiene que escuchar, lo tiene que entender y lo tiene que incluir en cuanto planificamos cómo queremos construir una ONU del futuro. Así es que muchas gracias, Alexander, porque estar aquí sentado quiere decir que la ONU te importa.
Thank you.
Que quiere estar conectado, que quiere ser parte de la solución. Y la ONU tiene que ofrecer esos espacios, trabajar con las organizaciones regionales, trabajar con los, con los gobiernos para que eso ocurra. No son ustedes una tendencia demográfica, son la solución a los problemas que tenemos hoy y que tenemos que resolverlos de manera conjunta. Así es que gracias, Alexander, por tu pregunta y por estar aquí.
Gracias, María Fernanda. Y entramos en la cuarta ronda de este primer segmento: Derechos Humanos, Derecho Internacional, Igualdad. Bueno, no vamos a discutir aquí si sí o si no, porque sí, el derecho puede y debe ser la herramienta para reconstruir a las democracias, fortalecer la legitimidad de las instituciones y resolver conflictos de manera pacífica. Sin embargo, este orden internacional basado en reglas enfrenta hoy un desafío gigantesco, hoy atraviesa por cuestionamientos muy serios una aplicación, digámoslo suavemente, una aplicación selectiva y una pérdida de confianza en las instituciones multilaterales. Eso es una realidad, eso es algo que tenemos que discutir y que encontrar una salida. Estamos hablando de que la pregunta que se formula tiene que ver con esta experiencia de América Latina y el Caribe que se considera valiosa sin duda para fortalecer el orden internacional, pues eso, basado en reglas. Nunca como hoy el tema de las reglas es un tema fundamental, nunca como hoy el tema de los derechos humanos es un asunto fundamental. ¿Cómo la convertiría en una prioridad? ¿Cómo convertiría la experiencia de la región, la experiencia de América Latina y el Caribe, en una prioridad en la agenda como secretaria general de la ONU? Estamos hablando de un tema central, sin duda. Cuentan con 90 segundos para responder y el orden que se estableció es Rebeca, María Fernanda y Caroline. Rebeca.
Gracias, muchas gracias, Carmen. Ustedes saben, yo he estado leyendo nuevamente la Carta de Naciones Unidas Se los recomiendo, es un documento excepcional. El artículo 1 de Naciones Unidas, Carmen, dice que el propósito de Naciones Unidas es evitar que las nuevas generaciones tengan que pasar por el horror de la guerra, pero que para ello también tenemos que pensar en el desarrollo y en los derechos humanos. Estos son los 3 pilares de Naciones Unidas. son un paquete. La Carta de Naciones Unidas no es un menú, es un paquete. Y todos los países de Naciones Unidas tienen la obligación y la responsabilidad de cumplir con la Carta. Ahora, si hacemos una reflexión, en 1945, cuando los poderes que ganaron la guerra, después de 80 millones de muertos, deciden Firmar la Carta de Naciones Unidas. Lo deciden no para eliminar su poder, pero sí para restringirlo. Hubo un acuerdo de que tener un mundo basado en reglas y en una ley internacional y en unos principios que todos compartíamos era bueno para todos, no solo para los demás, también para ellos. Y por lo tanto hubo de alguna manera una voluntad, no de eliminar el poder, porque obviamente todavía tenemos el veto en el Consejo de Seguridad, etcétera, pero sí de restringir el poder a favor de una institución internacional que representara la ley y las reglas del juego. Y eso es lo que hay que recuperar hoy, eso es la tarea principal del secretario general, es restablecer la confianza y el poder expresar la legitimidad de la institución que está llamada a balancear el poder, a restringir lo que el poder sin restricción produce, que es el horror y la destrucción.
Gracias, Rebeca. María Fernanda, ¿qué dice usted?
Yo creo que aquí América Latina tiene muchas lecciones que compartir con el mundo. Por ejemplo, nuestra región tiene uno de los sistemas más sofisticados y complejos.
¿Puedes hacer un poquito el micrófono muy sutilmente? Ahí está.
Decía que América Latina tiene uno de los sistemas más sofisticados y complejos de derechos humanos. Nuestro sistema interamericano, con todas las debilidades, es un sistema potente y es un sistema que funciona. Tenemos nuestro famoso Tratado de Tlatelolco, es decir, América Latina ha sido un laboratorio del derecho internacional. Y cuando miramos lo que está pasando en el mundo, vemos que cada vez es más importante que una secretaria general sea la protectora y defensora de la Carta de las Naciones Unidas. Se hablaba de la carta cuando fui presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas era mi obsesión. De hecho, hay un gran cuadro en el que firmaron cada uno de los embajadores para volver a comprometerse con cada uno de los principios de la carta, que son los principios adecuados para la coexistencia pacífica, para el uso de la diplomacia y el diálogo para resolver los problemas, para que la gente viva con dignidad, ¿No? Eso es lo que dice la carta. La carta también habla de nosotros los pueblos, nosotros los pueblos de las Naciones Unidas. No habla de la burocracia de la ONU, habla de que la ONU tiene que servir a la gente y a la gente que más lo necesita. Es decir, creo que es bueno refrescar los principios de la carta, de la igualdad soberana de los estados, del principio de no agresión, pero sobre todo se necesita una secretaria general que no vea el derecho internacional como, como un tema opcional. No, tiene que ser el derecho internacional ese horizonte, esa brújula que guíe las relaciones entre los estados, sin doble rasero, sin discrecionalidad. Y para ello, una secretaria general tiene que tener las manos libres No solamente decir, pero ser percibida y ejercer como una persona imparcial, solamente parcial a la Carta y al Derecho Internacional, y tener la legitimidad para saber que es la persona a quien se debe acudir cuando hay problemas de incumplimiento de los principios de la Carta y, más ampliamente, de los principios del Derecho Internacional.
Gracias, María Fernanda. Caroline Rodríguez-Birquet. ¿Qué nos dice, Caroline?
Thank you, Carmen. Indeed, our region of Latin America and the Caribbean is diverse and it's beautiful as it is complex. Some of us have gained independence over 200 years ago. Others, especially in the Caribbean, just over 60 years ago. But the contribution that I would like to underscore for the purposes of this discussion is the region's leadership and tradition of the peaceful resolution of disputes. Indeed, it is the Latin American Caribbean region that is credited with the first international court in the history of adjudication, and you would know this, the Central American Court of Justice Even though it was not permanent, it has that distinction. And we also have the 1948 Pact of Bogotá, which required the signatories to that to seek solutions at the regional level using those mechanisms and the International Court of Justice. Several of our countries have utilized the ICJ, but also regional mechanisms. Such as CARICOM and the OAS. And so by and large, the region has adhered to the UN Charter when it comes to the peaceful resolution of disputes. And even if some of those disputes continue, we have an understanding that we will not resort to conflict. Certainly that's my view. And so if appointed Secretary-General, I take that with me from my region, and I will utilize all the tools at the disposal of of the Secretary-General to end and to prevent conflicts. I will speak to those who are the conflict parties, but also those who have influence on them. And I will also work with regional organizations because we have a number of regional organizations and countries now working on mediation in different parts of the world. But I will also ensure that human rights is upheld across all the operations of the United Nations because this is extremely important. But let me end by saying that in the discussions with member states from across the world, what I've heard is that we must pay equal attention to all 3 pillars of the United Nations: peace and security, development, and human rights. And I would ensure that this is emphasized should I be appointed Secretary-General, but also catering for the different situations and the different contexts as we apply the tools, or as I apply the tools that are available to me. I thank you.
Gracias, Caroline. Gracias por esta respuesta. Y bueno, entramos en esta parte del diálogo, en la quinta ronda de esta primera etapa: financiar la transición sin profundizar desigualdades. Esto está dedicado al tema del desarrollo de la acción climática y de los desafíos que ambas agendas plantean para nuestra región. Estamos hablando de que nuestra región es una región muy rica, muy rica, una parte fundamental de la biodiversidad mundial está aquí, contamos con muy importantes recursos para la transición energética y un papel clave en la seguridad alimentaria global. Enfrentamos también severas desigualdades, una alta vulnerabilidad frente al cambio climático y persistentes dificultades para acceder al financiamiento en esta transición que se requiere. Uno de los grandes desafíos del multilateralismo contemporáneo es cómo, cómo hacer las cosas, cómo avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible sin que se profundicen las desigualdades. entre los países ni dentro de los países. Así que la pregunta va en ese sentido, la pregunta es: ¿qué enfoque impulsaría desde la Secretaría General de la ONU para reconciliar, justamente para reconciliar, para hacer conciliable la acción climática, la reducción de las desigualdades y las legítimas aspiraciones de desarrollo del sur global?
¿Qué papel?
debería desempeñar la ONU para hacer posible este equilibrio. El sorteo nos dice que el orden de participación es María Fernanda, Caroline y Rebeca. María Fernanda, ¿qué nos dice? ¿Cómo hacerle?
María Fernanda nos dice que América Latina es el universo de las paradojas. Somos una de las regiones más ricas del mundo, y lo has dicho, 40% de la biodiversidad, más del 30% de agua dulce, la mitad de las reservas de litio, una diversidad cultural y una potencia cultural e intelectual gigantesca, pero somos la región más desigual después de Sahara Occidental, de las, ¿cómo es? África subsahariana, perdón.
Sí.
Y somos lastimosamente una de las regiones más violentas del mundo. 20,000 homicidios por cada 100,000 habitantes. ¿Cuál es el problema? ¿Qué es lo que puede hacer la ONU? En primer lugar, una ONU que esté más dispuesta a escuchar la demanda y a desplegar su apoyo y acompañamiento a los países con las herramientas y la experiencia que tiene. Aquí tenemos una gran fuerza de la ONU en la región, que es la CEPAL, todos sabemos y reconocemos el enorme y gran trabajo que hace la CEPAL, pero ser capaz de acompañar y fortalecer la cooperación regional cuando tenemos que lidiar con el crimen transnacional organizado que está desarmando literalmente nuestras sociedades, y eso afecta profundamente el desarrollo. Hay estudios que señalan que América Latina pierde alrededor del 15% de su producto interno bruto solamente en responder y atender el crimen transnacional organizado, acompañar a la región más y mejor, pensar en un nuevo ciclo, porque pues estamos hablando de la Agenda 2030, de una nueva cumbre que se avecina de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el 2027, y repensar los modelos de desarrollo para que las transiciones necesarias, que son la transición tecnológica, la transición productiva. Seguimos siendo una región de baja productividad y baja competitividad. Este, la transición para combatir lo que acabas de decir, las desigualdades, realmente requieran mayor trabajo regional, mayor cooperación sur-sur, comprender que la oferta que tiene la ONU puede ser aprovechada de mejor manera, aprender a escuchar más a trabajar de acuerdo a la demanda y aterrizar esos grandes y enormes potenciales que tiene América Latina y el Caribe, una ventaja comparativa enorme pero vulnerabilidades enormes. Y por cierto, este nuevo Índice de Vulnerabilidades Multidimensionales va a ser una gran herramienta para que la ONU pueda seguir acompañando y transitando con los países de la región para lograr consolidar su potencial y sus riquezas.
Gracias, María Fernanda. Caroline, ¿qué nos dice?
Thank you, Carmen, and you're absolutely correct about balance. As emissions increase and adverse climate impacts also increase, we still have over 650 million people without electricity. 500 million plus of those live in sub-Saharan Africa. Maria referred to that earlier. But we also have another 2 billion people using harmful polluting fuels for cooking, and the great majority of them are in the Global South. And as we know, electricity affects connectivity. And so if these people do not receive electricity, they are more than likely the ones that would be left behind in this digital divide. And then we have the issue of AI data centers requiring a large amount of electricity. And so balance is therefore paramount. And so what can the Secretary-General do? If I'm appointed Secretary-General, of course, I will continue to advocate for the commitments made under the Paris Agreement to be met and on other agreements as well, including on finance, climate finance, especially for the most vulnerable. And I will also use my convening power to partner with the international financial institutions. Even if we make incremental steps, particularly looking at vulnerability, that will have a systemic effect across developing countries, I think this would be a good thing. Many of these— the countries in the world, including in our region, face high indebtedness but also difficulties in terms of access to concessional financing. And so this is an urgent priority. But let me also add that we must recognize that fossil fuels, given where we are with the transition to clean energy will continue to be used for some time. And it is important for all of us— member states, United Nations agencies, and industry— to engage meaningfully and to find the right balance to protect both people and planet while achieving our development aspirations and while not stifling creativity and innovation in technology. But I will also be an advocate for the climate benefits and the development benefits of forests. This is our Latin American and Caribbean region strength as well, the way how we manage forests. And so these are some of the things that I believe we must consider as we find that right balance today. Thank you.
Gracias, Caroline. Rebeca Guizmán.
Esto no pudo conmigo, les digo que no está hecho para las mujeres. ¿Ustedes me oyen? ¿Me oyen? Ahora tengo que usar esto. Ok, déjenme darles 2 datos. Primer dato: 3.4 billones de personas en el mundo viven en países que hoy en día gastan más en el servicio de la deuda que en educación o salud. Entonces, si hablamos de equidad, si hablamos de oportunidades, no estamos en un mundo que le está dando esas oportunidades a 3.4 billones. de personas. El tema del financiamiento y el tema de la deuda tienen que ser prioridad y tiene que resolverse si queremos efectivamente tener un desarrollo sostenible y mucho más equitativo para todos los países del mundo. Hablamos de una transición justa. La transición justa requiere que el sistema internacional responda a las verdaderas necesidades de la voz del sur, de los países en desarrollo. Segundo dato: los países en desarrollo pagan entre 4 y 8 veces más en tasas de interés que los países desarrollados. Pero nosotros no somos los que tenemos la mayor parte de la deuda del mundo, pero pagamos mucho más caro. El tema del costo del capital es fundamental para poder financiar el desarrollo, y por eso es que nosotros hemos tenido una voz. Bueno, ustedes saben que yo soy ahora secretaria general on leave, porque por 6 meses me retiré de la secretaría general de la UNCTAD para poder dedicarme a la campaña sin que hubiera ningún problema ningún conflicto de intereses. Pero cuando estábamos en la UNCTAD, precisamente por eso dijimos que necesitamos que el sistema internacional de financiamiento para el desarrollo, los bancos de desarrollo, tienen que poder asumir más riesgo para poder incluir el capital privado, para poder llevar el financiamiento y la inversión a los países en desarrollo. ¿Ustedes saben cuánto recibe? Sí. ¿Cuánto recibe África del total de la inversión extranjera en energía renovable? Toda África, 54 países.
2%.
2%, porque la percepción del riesgo en estos países es muy elevada y el capital no va allí. Necesitamos al sistema multilateral, necesitamos un sistema financiero internacional que pueda responder a la posibilidad de financiar las oportunidades para la transición energética y digital en los países del sur. Si no hacemos eso, las oportunidades se concentrarán y no lograremos llevar ni la inversión, ni la tecnología, ni la transición a los países que más lo necesitan. Esa es nuestra función.
Gracias, Rebeca. Bueno, entramos en el segundo segmento. A partir de este momento tendremos la oportunidad de escuchar, vamos a ver qué nos dicen los cancilleres, los funcionarios de los países de CELAC que están conectados, que están siguiendo esta transmisión en vivo. que van a participar ahora. Hay una lista interesante de figuras, pero antes de presentarlos, una vez que está en el auditorio don Enrique Iglesias, a quien le saludo con mucho gusto, nos gustaría que nos diera unas palabras en este segmento. Y si está usted de acuerdo, bueno, podemos votar. ¿Quieren que hable Enrique Iglesias o que no hable? Unas palabras breves, si le parece, don Enrique. Un distinguido uruguayo que apreciamos mucho a nivel internacional. Y si usted quiere darnos un mensaje antes de escuchar a los cancilleres, sería buenísimo. ¿Le parece buena idea? Acá hay un micrófono. Un mensaje, ¿cómo ha visto todo, don Enrique?
Mire, le agradezco que me haya dado la palabra y quiero saludar a las distinguidas participantes que nos acompañan. Yo nací un poco en la vida internacional hace ya unas cuantas decenas de años y lo hice a partir del trabajo en Naciones Unidas. Yo creo en las Naciones Unidas, creo en el sistema internacional y creo que para los jóvenes de hoy es difícil de entender lo que significó en su momento la creación y las expectativas que se crearon en en la institución. Yo creo que es fundamental sostener las Naciones Unidas como una forma de convivencia, más allá de las diferencias que van a continuar, porque no es pensar que las cosas se van a resolver de un día para otro. Pero creo que tenemos que tener un sistema que crea realmente en la paz, en la cooperación, a pesar de las diferencias que habrán y seguirán existiendo. La gente de ayer, que vivió esa experiencia como yo, es quizá el mejor defensor de ese mundo que hemos creado y que esperamos que perfeccionándose continúe en el futuro.
Gracias, don Enrique. Gracias, don Enrique Iglesias. Gracias por sus palabras y gracias a los cancilleres y a los funcionarios de los países de CELAC que están conectados. Hay una cobertura bastante amplia a nivel mundial de este foro y desde luego en América Latina y el Caribe. Y algunas participaciones serán grabadas, pregrabadas, algunas serán en vivo, así que iremos intercalando la participación de quienes forman parte precisamente de los países y su representación. Argentina, Pablo Quirno es Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto y nos deja este mensaje.
Escuchamos. Señor Presidente Pro Témpore de la CELAC, estimado amigo Mario Lubetkin, Estimados colegas, quiero comenzar agradeciendo a Uruguay por la convocatoria a este diálogo, el cual adquiere especial relevancia de cara al proceso de selección que se ha iniciado el pasado 30 de julio en las Naciones Unidas para elegir a su próximo Secretario General. Nos encontramos en un momento decisivo para el sistema internacional. El orden global atraviesa una etapa de profunda incertidumbre y transformación. Persisten conflictos armados de enorme magnitud, Aumentan los riesgos de proliferación nuclear, se intensifica la competencia estratégica y observamos una preocupante pérdida de confianza en las instituciones multilaterales. En este contexto, como lo ha indicado el presidente Milei, las Naciones Unidas necesitan recuperar su capacidad de acción, su credibilidad, su liderazgo y su eficiencia, volviendo a poner en el centro los principios y propósitos que dieron origen a la Organización. Ya no alcanza con administrar consensos ni con preservar inercias burocráticas. El próximo Secretario General deberá ser capaz de tomar decisiones, generar confianza entre actores muy diversos y contribuir de manera efectiva a la paz y la seguridad internacional. Esa es la razón por la cual la Argentina decidió presentar la candidatura del actual Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Mariano Grossi. Creemos que el mundo necesita al mejor candidato para conducir la Organización en uno de los momentos más complejos de su historia. Reconocemos el valor de la rotación geográfica y, en consecuencia, creemos que el próximo Secretario General debe ser de América Latina y el Caribe. Pero esa oportunidad también representa una responsabilidad. Nuestra región debe presentar un liderazgo que sea reconocido por su trayectoria, por su independencia y por su capacidad de enfrentar y mediar en los desafíos del presente. El Director General de la OIEA, Rafael Mariano Grossi, reúne todas esas condiciones. Durante más de 4 décadas ha construido una trayectoria de excelencia al servicio de la diplomacia multilateral. Como Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica, ha estado presente en los escenarios más sensibles del mundo, manteniendo abiertos los canales de diálogo cuando otros se cerraban, y demostrando que el multilateralismo puede ser una herramienta eficaz cuando está guiado por liderazgo, profesionalismo e independencia. Asimismo, ha impulsado el desarrollo de América Latina y el Caribe promoviendo a través de los programas país de la OIEA la cooperación técnica, el fortalecimiento de las capacidades nacionales y el acceso a aplicaciones pacíficas de la tecnología nuclear en áreas como la salud, la agricultura, la seguridad alimentaria y la gestión de los recursos hídricos, accionar que ha contribuido de manera decisiva al progreso socioeconómico de nuestra región. Su experiencia no es teórica, ha gestionado crisis reales, negociado con gobiernos enfrentados y contribuyó a la prevención y resolución de conflictos internacionales. Confiamos en que América Latina y el Caribe sabrán acompañar esta candidatura que nos honra y que al mismo tiempo responde a una necesidad cada vez más creciente de darle respuestas inmediatas a las crisis internacionales a las que nos vemos enfrentados diariamente. Muchísimas gracias.
Gracias, Argentina. Gracias al Ministro de Relaciones Exteriores de este país. Guyana está presente. Guyana está presente a través de su Ministro de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional. Él se encuentra en este enlace en vivo vía Zoom. Hugues Todt, bienvenido. Lo escuchamos. Good morning.
Thank you, Madam Moderator. I must apologize for the absence of Minister Todd, who had to leave a few moments ago because of other exigencies. I am delivering these remarks on his behalf. First of all, I wish to thank you for your able stewardship of this discussion. Secondly, a word of thanks to the Foreign Minister Mario Lubetkin and to Uruguay, as CELAC Pro-Temporary President, for organizing this important encounter with the candidates for UN Secretary-General from our region. The next Secretary-General will face a plethora of complex challenges. Currently, the highest number of conflict situations since World War II, geopolitical tensions on the rise, and multilateralism under stress. We are falling behind on the SDGs. The existential climate crisis remains unmitigated. Human rights and democratic values are threatened in many parts of the globe. And in this scenario, the promise of the United Nations Charter and the imperative of international law have never been more urgent. The next Secretary-General will be called upon to ensure that the United Nations remains relevant and integral to the global response to these challenges. As a region, we can take pride in the caliber of candidates that have been nominated. We can also be encouraged by the initial indications coming out of the UN Security Council, which point in the direction of a female Secretary-General from Latin America and the Caribbean. This is in keeping with the advocacy of our community. Guyana is especially proud to have nominated Ambassador Carolyn Rodrigues-Burkett, in whom Guyana and CARICOM have the fullest confidence. Through her dynamic and distinguished career in public service at both the national and international levels, she has demonstrated her capacity to respond to a variety of challenges and situations. At once principled and practical, Ambassador Rodrigues-Burkett is a natural problem solver and consensus builder. We are convinced that coupled with her experience and expertise, she has the political acumen and versatility to skillfully address the challenges facing the United Nations and our world at this critical juncture in history. Finally, I wish to acknowledge and commend all the other candidates for their dedication and commitment and for availing themselves to serve the peoples of the world. I thank you.
Gracias, Hugh. Gracias a Guyana por estar aquí. Brasil está presente a través de este mensaje que envió y envía Mauro Vieira, su Ministro de Relaciones Exteriores.
Adelante. Excelencias, señoras y señores, vivimos uno de los momentos más difíciles para el multilateralismo desde la creación de las Naciones Unidas. El mundo atraviesa un período de profunda incertidumbre. Enfrentamos el mayor número de conflictos armados desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, acompañado de la preocupante idea de que el derecho internacional sería selectivo, facultativo o incluso irrelevante. Todo ello ha debilitado la credibilidad de las Naciones Unidas. Sin embargo, la inmensa mayoría de los Estados sigue comprometida con la Carta de las Naciones Unidas, sigue rechazando la lógica de que la fuerza hace el derecho y la pretensión de dividir el mundo en esferas de influencia. Precisamente por ello, hoy necesitamos renovar con sentido de urgencia la ONU mediante un liderazgo firme y reformas profundas profundas que la fortalezcan y le permitan responder eficazmente a los desafíos de nuestro tiempo. Colegas, 35 años después de que América Latina tuviera su único Secretario General, ha llegado el momento de que una mujer de nuestra región ejerza ese cargo al servicio de la comunidad internacional. Con ese espíritu, Brasil y México decidieron copatrocinar la candidatura de la señora Michelle Bachelet, expresidenta de Chile, exdirectora general de ONU Mujeres y exalta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Su experiencia como jefa de estado durante dos mandatos, su profundo conocimiento del sistema de las Naciones Unidas y su reconocida capacidad para generar confianza, tender puentes y construir consensos la convierten en una candidata excepcionalmente preparada para asumir esta responsabilidad. Michelle Bachelet ha reiterado que quiere estar presente en el terreno para prevenir y mediar en los conflictos y promover el derecho internacional e os direitos humanos. Está, ademais, comprometida com uma atuação pragmática e guiada pelo equilíbrio entre os três pilares da Organização. Estamos plenamente convencidos de que a senhora Bachelet reúne as qualidades e a experiência que as Nações Unidas necessitam neste momento de profunda crise. O apoio à sua candidatura é um respaldo a una visión del mundo basada en la cooperación, el diálogo y el respeto del derecho internacional. Una visión comprometida con los ideales de un mundo más justo y más humano consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Bajo el liderazgo de Michelle Bachelet, las Naciones Unidas podrán contar con una Secretaria General capaz de poner la experiencia, los valores y la vocación de diálogo de América Latina y el Caribe al servicio de toda la comunidad internacional. Antes de concluir, aprovecho esta oportunidad para solicitar a los candidatos que comenten sobre cómo las Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad pueden volver a desempeñar su importante rol en materia de prevención y mediación de conflictos. Muchas gracias.
Gracias, Brasil. Gracias a Brasil por estar aquí. Gracias a Guatemala, está presente con este mensaje que envió Carlos Ramiro Martínez Alvarado, que es el ministro de Relaciones Exteriores. Adelante, Guatemala.
Estimados colegas, buenos días. En primer lugar, quiero agradecer a la presidencia pro tempore de la CELAC, al ministro de Relaciones Exteriores de la República Oriental del Uruguay, Mario Lobetkin, por la organización de esta importante reunión. Nos enfrentamos a la elección del próximo Secretario o Secretaria General de las Naciones Unidas, probablemente uno de los cargos más desafiantes, pero también más honrosos del mundo. La persona que elijamos no solo será el rostro de esa importante organización, sino también su custodio. Defenderá la Carta de las Naciones Unidas y sus 3 pilares: la paz y la seguridad, el desarrollo sostenible y los derechos humanos, en una época de desafíos sin precedentes, pero también de nuevas oportunidades. Esa persona heredará una institución encargada de buscar formas de afrontar los conflictos bélicos persistentes en Ucrania, en Sudán y en el Medio Oriente; de abordar las crecientes brechas económicas de las naciones en desarrollo; de lidiar con el avance vertiginoso de la inteligencia artificial y de gestionar la competencia cada vez más intensa y divisiva por la influencia global entre las principales potencias mundiales. La misión de la ONU va más allá de responder a las crisis. Cada día trabaja para promover la paz y la seguridad, impulsar el desarrollo sostenible, defender los derechos humanos y brindar asistencia humanitaria a millones de personas. En todo el mundo. El próximo secretario general asumirá el cargo en un momento en que los desafíos mundiales están cada vez más interconectados, aun cuando la cooperación internacional se vuelve más escasa. Para la región de América Latina y el Caribe, que ha defendido de manera constante el derecho internacional, la solución pacífica de controversias, la democracia, los derechos humanos y el multilateralismo y que ha realizado importantes contribuciones a la paz, la justicia transicional, la protección de los derechos humanos, el desarme nuclear, la resiliencia frente a los desastres naturales y la cooperación sur-sur, es importante mostrar unidad y determinación para obtener este cargo y lograr recuperar la confianza de la ciudadanía ante la crisis de credibilidad de la institución. En particular, y del orden basado en reglas en general. Por ello, Guatemala reafirma la posición de la CELAC en que ha llegado el momento de que una persona de América Latina y el Caribe encabece la Secretaría General de las Naciones Unidas. Uno de ustedes será el décimo Secretario General de las Naciones Unidas y contará con el respaldo de toda una región. Termino con una pregunta para ustedes. ¿Qué iniciativas impulsaría para fortalecer el papel de las Naciones Unidas en la prevención de conflictos, la promoción de la solución pacífica de controversias y reafirmar la autoridad del derecho internacional en el trabajo de las Naciones Unidas? Muchas gracias.
Gracias, Guatemala. Gracias por estar aquí, al ministro. ¿Qué dice Venezuela? Venezuela está aquí a través de su ministro del Poder Popular de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional. Gracias a Félix Su presencia. Bienvenido, lo escuchamos.
Excelentísimos cancilleres, distinguidas candidatas y candidatos, estimados colegas y amigos. Permítanme en primer lugar agradecer en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y de la presidenta Delcy Rodríguez Gómez todo el apoyo y la solidaridad de los hermanos de América Latina y el Caribe Después de los dos terribles terremotos que afectaron a nuestro país, muchas gracias por la solidaridad, el apoyo y el cariño siempre. Quisiera igualmente reiterar nuestro profundo agradecimiento a todos los estados miembros de nuestra comunidad por las numerosas muestras de solidaridad con nuestro país. Es muy importante insistir en ese agradecimiento. Apreciadas amigas y amigos, nuestra región tiene hoy ante sí una oportunidad histórica. Que después de 35 años la Organización de las Naciones Unidas vuelva a ser encabezada por un secretario o una secretaria general procedente de América Latina o del Caribe, en consonancia con el principio de rotación. La elección del próximo secretario o secretaria general representa por ello una oportunidad para fortalecer la credibilidad de las Naciones Unidas y reafirmar el valor del multilateralismo. América Latina y el Caribe cuentan con una larga tradición de compromiso con la diplomacia. El derecho internacional y la solución pacífica de controversias. Nuestra región posee la experiencia, el talento y los perfiles necesarios para asumir esta responsabilidad. Para Venezuela, el mejor candidato o candidata será quien demuestre un firme compromiso con los valores de la organización y con la Carta de las Naciones Unidas, quien tenga el coraje de defender sus propósitos y y principios, y sobre todo la capacidad de tener, de tender puentes y construir los consensos que el mundo necesita hoy para superar los múltiples desafíos que tenemos ante nosotros, muchos de los cuales nos son comunes. Saludamos a este respecto las postulaciones presentadas a la fecha, así como este espacio de diálogo impulsado por la Presidencia pro tempore de la SALAC, que constituye justamente una expresión más de ese compromiso probado de nuestra región con el multilateralismo verdaderamente inclusivo. Estimados cancilleres, colegas, amigos, la trascendencia de esta aspiración dependerá no solo de la calidad de las candidaturas que presenta la región, sino también de la parte política de nuestros países. Es momento de retomar la máxima de la unidad en la diversidad. No se trata de converger en torno a una candidatura única, sino proyectar al mundo un mensaje político común sobre la legitimidad, la legítima aspiración de América Latina y el Caribe a ocupar la Secretaría General de la Nación Unida. que este proceso sea recordado por nuestra capacidad de actuar con visión estratégica y de hablarle al mundo con una voz de unidad. Porque cuando América Latina y el Caribe actúan unidas, no solo fortalecen su propia voz, fortalecen también el multilateralismo y a las Naciones Unidas. Muchas gracias.
Gracias, gracias, ministro. Gracias a Venezuela por estar aquí. Antigua y Barbuda está presente en este foro, en este espacio, a través de su ministro de Relaciones Exteriores, Paul Chet Green. Paul, lo escuchamos. Adelante.
Muchas gracias, señora coordinadora, y buenas tardes a todos mis colegas. ¿Permite hablar en inglés?
Adelante.
And in that regard, I want to congratulate You, my dear friend and moderator, for an excellent job in hosting this debate presentation of outstanding minds from our Americas. I want to also congratulate the organizers of this forum, a very important tool as we set out to decide who will become the next Secretary-General of the United Nations. Colleagues, the selection of the next Secretary-General It's not simply choosing an individual. It is fundamentally about deciding the kind of United Nations that we want to see over the next decade. It's about restoring confidence, building consensus, delivering results through principled, patient diplomacy. I humbly submit to you all, my colleagues, that María Espinosa is that leader, is that person prepared to lead from day one once given the nod. Antigua and Barbuda did not, did not present Maria Fernanda Espinosa's candidacy simply because she's highly qualified. We did not do so either because she's Antigua and Barbudan. We did so because we're confident that she represents the best of what the Americas has to offer to a global position. We presented her because we believe she embodies the type of leadership that the UN requires today. A leader who can unite rather than divide. A leader who values dialogue over confrontation. Someone who understands that both the aspirations of developing countries and the responsibilities of the international community as a whole, a leader whose integrity commands confidence across all regions. We recognize too that many delegations continue to reflect carefully on their position, and this is expected, and this is what it should be. I humbly submit that the selection of the Secretary-General is among the most consequential decisions entrusted to member states. And as this process continues, we respectfully invite you to consider not only who possesses impressive credentials, but who is the best placed to build confidence across the entire United Nations system. Who can work constructively with the Security Council while maintaining the trust of the General Assembly? Who can advance reform without creating unnecessary division? Who can lead with humility, independence, and a genuine commitment to the Charter? Antigua and Barbuda believes that that person is Mario Fernanda Espinosa, and that she answers all of the above questions of restoring confidence, building consensus, delivering results. The next Secretary-General must be more than an accomplished diplomat. The next Secretary-General must be a trusted bridge builder. A careful listener, a principled defender of the Charter, a practical reformer, a leader capable of bringing together member states at a time when cooperation has never been more, more necessary. Maria Fernández Espinosa has demonstrated throughout her career that she possesses all of these qualities. Antigua and Barbuda therefore respectfully asks for your support in advancing her candidacy rooted in experience, integrity, inclusiveness, and steadfast commitment to a stronger and more effective United Nations. Together, let us choose leadership that unites, inspires confidence, and delivers for all 193 Member States. If it pleases you, Madam Moderator, I thank you.
Gracias, Antigua y Barbuda. Gracias, Ministro, por estar aquí. Gracias a Honduras, que se encuentra aquí a través de su ministra de Relaciones Exteriores y embajadora Mireya Agüero. Mireya, la escuchamos con este mensaje.
Agradezco a la Coordinación Nacional del Uruguay como presidencia pro tempore de la CELAC la invitación a este diálogo en un contexto internacional caracterizado por la proliferación de conflictos armados, el aumento de las tensiones geopolíticas, la creciente polarización entre Estados y los desafíos al multilateralismo. Es evidente cuán vital resulta el futuro papel del Secretario General de Naciones Unidas en la promoción de un diálogo político. Y para Honduras, una garantía de esa promoción es un proceso de democratización en los órganos de Naciones Unidas. Pregunto: ¿Qué medidas concretas impulsaría un candidato para garantizar la distribución geográfica equitativa en el nombramiento de cargos directivos y de alta responsabilidad dentro de la Secretaría General?
Ahí está la pregunta. Bueno, gracias por estar aquí con esta pregunta a la ministra de Exteriores de Honduras. Gracias por su presencia y gracias a Panamá, que se encuentra a través de su ministro de Relaciones Exteriores, Javier Eduardo Martínez Hacha Vázquez. Adelante con el mensaje.
Señoras y señores, la elección del próximo secretario o secretaria general de las Naciones Unidas será una de las decisiones más trascendentales fundamentales para el futuro del sistema multilateral. No se trata únicamente de elegir a una persona, se trata de enviar un mensaje al mundo sobre el tipo de organización que queremos construir para las próximas décadas. Hoy ese mensaje debe ser claro: ha llegado el momento de que el liderazgo de las Naciones Unidas recaiga en un representante de América Latina y el Caribe. Nos planteamos esta aspiración como un privilegio regional, sino como una expresión del principio de equidad que inspira a las propias Naciones Unidas. Una organización verdaderamente universal debe reflejar la diversidad de las regiones que representa. La legitimidad del multilateralismo también se construye garantizando que todas las voces tengan la oportunidad de contribuir desde la más alta responsabilidad. América Latina y el Caribe ha demostrado a lo largo de su historia un compromiso inquebrantable con los principios de la Carta de Naciones Unidas. Las Naciones Unidas necesitan un líder con credibilidad internacional, una persona capaz de sentarse en la misma mesa con las grandes potencias, pero también de generar confianza entre países con profundas diferencias políticas y estratégicas. Un liderazgo que comprenda que el diálogo no consiste en hablar con quienes piensan igual, sino en mantener abiertos los canales de comunicación precisamente cuando el entendimiento parece imposible. El mundo necesita un secretario o secretaria general que haya demostrado con hechos, y no solo con discursos, la capacidad de gestionar crisis internacionales de alta complejidad, que entienda el lenguaje de la diplomacia preventiva, que inspire confianza en todas las regiones. Y que pueda actuar como un interlocutor respetado tanto en Washington como en Beijing, tanto en Moscú como en Bruselas, tanto en el norte como en el sur global. En tiempos de creciente rivalidad geopolítica, la autoridad moral no se proclama, se construye. Las naciones necesitan un liderazgo capaz de tender puentes y no de profundizar divisiones. América Latina y el Caribe No llegan con pretensiones hegemónicas, llegan con una tradición de diálogo, de construcción de consensos y de búsqueda de soluciones compartidas. Nuestra región comprende el valor de escuchar antes que imponer, de mediar antes que confrontar y de unir antes que dividir. Desearía ahora hacer una pregunta a todos los candidatos y candidatas a secretario general. Secretario General o Secretaria General de las Naciones Unidas. En un contexto en el que aumenta la fragmentación geopolítica, ¿qué hará usted para garantizar que la organización vuelva a ser el principal espacio de negociación entre quienes hoy ya no dialogan?
Gracias, Panamá. Gracias al Ministro de Exteriores de Panamá, Javier Eduardo Martínez Hacha, y gracias a Costa Rica. saludo a Costa Rica, que está aquí a través del mensaje de su viceministra para Asuntos Multilaterales, Adriana Bolaños Argueta. La escuchamos, Adriana.
Es un honor para mí, como ministra en ejercicio de Relaciones Exteriores de la República de Costa Rica, presentar hoy ante ustedes a la señora Rebeca Grinspan como candidata de Costa Rica a la Secretaría General de las Naciones Unidas. La señora Griswold es una mujer costarricense que consistentemente ha demostrado visión, experiencia y el juicio diplomático que requiere el cargo de Secretario General de Naciones Unidas. Su liderazgo, su capacidad de tender puentes, de generar diálogo y buscar acuerdos ha sido más que probada a lo largo de toda su carrera. Doña Rebeca tiene una visión muy clara de su trabajo como Secretaria General: reconstruir la confianza en las Naciones Unidas, fortalecer la diplomacia preventiva, mejorar la eficacia de la Organización, avanzar en el desarrollo sostenible, promover respeto por el derecho internacional y asegurar que las Naciones Unidas generen resultados tangibles para los Estados miembros y sus pueblos. Agradecemos a la Coordinación Nacional del Uruguay ante la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en su calidad de Presidencia Pro Témpore, por haber organizado este diálogo regional sobre el futuro liderazgo de las Naciones Unidas. Como lo indica la nota conceptual de este evento, ha llegado el momento de que una persona de América Latina y el Caribe encabece la Secretaría General de las Naciones Unidas. 80 años después, es hora de que una mujer lidere la organización. La señora Rebecca Griswold tiene toda la capacidad que se requiere hoy en día para liderar la organización con independencia y credibilidad.
Muchas gracias.
Gracias, Costa Rica, y gracias, Colombia. Colombia está en vivo. Está en vivo Mauricio Jaramillo, que es el viceministro de Asuntos Multilaterales. Mauricio, gracias por estar aquí en este enlace. Lo escuchamos.
Muchas gracias. Un saludo a la Presidencia Pro Témpore de Uruguay por organizar esta importante discusión. Colombia reconoce la importancia del proceso de selección a la Secretaría General de las Naciones Unidas en un contexto marcado por profundas transformaciones geopolíticas presentes desafíos para el multilateralismo. Consideramos que esta constituye una oportunidad para que América Latina y el Caribe vuelvan a ejercer la Secretaría General después de más de 35 años, y también para que por primera vez en más de 80 años de historia de las Naciones Unidas una mujer asuma esta alta responsabilidad. Estamos convencidos de que ello contribuirá a fortalecer la legitimidad y representatividad de la organización. En este contexto, y teniendo presente el mandato que la Carta confiere al Secretario General en materia de mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, así como su rol para lograr la consecución de los ODS, quisiéramos formular dos preguntas muy concretas: ¿Cómo consideran que el Secretario General debería fortalecer el ejercicio de sus buenos oficios, la diplomacia preventiva y la mediación de las Naciones Unidas Y en particular, ¿cuál estiman que debe ser el papel de la organización para contribuir a la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe frente a desafíos como el crimen transnacional? En segundo lugar, ¿cuál es su visión sobre el fortalecimiento de las comisiones económicas regionales como instrumentos para impulsar el desarrollo sostenible, reducir las desigualdades y aportar respuestas adaptadas a las necesidades y prioridades de cada región. Muchas gracias.
Gracias, Colombia. Gracias por estar aquí. Saludos. Y gracias a Paraguay. Paraguay está aquí presente a través de Víctor Verdún, Viceministro de Relaciones Exteriores. Se encuentra en vivo. Gracias por su presencia. ¿Qué nos dice, Víctor?
Muchas gracias. Antes que nada, un agradecimiento a Uruguay en la persona del Canciller, el apreciado amigo Mario Lubetkin. Un saludo a los señores Cancilleres. y vicecancilleres presentes. También nuestro agradecimiento y reconocimiento a las señoras candidatas por la presencia hoy y al candidato también que se ha conectado en forma remota. A ver, nos encontramos ante un momento particular del sistema multilateral, momentos desafiantes, y como bien decías, en tiempos en que se requieran recuperar legitimidad y liderazgo. En ese sentido, acompañaremos el trabajo de la candidata o el candidato que resulte electo. Y tenemos dos cuestiones particulares que consultar al respecto. En primer término, la situación de Haití es una cuestión de interés y preocupación regional constante. En ese sentido, a la luz de la resolución 2793 del Consejo de Seguridad del pasado 30 de septiembre, por la cual se transforma la misión multinacional de apoyo a la seguridad de Haití en una nueva fuerza de represión de las pandillas. ¿Cuáles serían las políticas que implementarían o de implementación que garanticen una exitosa implementación de la citada resolución, perdón. Y en segundo término, ¿cómo se fortalecería la cooperación de las Naciones Unidas y organismos con organismos regionales como el Mercosur, la OEA y CELAC? Muchas gracias.
Gracias, Víctor. Gracias a Paraguay por estar aquí con esta pregunta y esta intervención. Saludos Suriname. Está presente vía Zoom en vivo Miriam McIntosh, secretaria permanente para Asuntos Exteriores. Miriam, gracias por estar aquí, saludos, y la escuchamos. ¿Qué nos dice?
Thank you, Madam Moderator. Select Pro Tempore Presidency, Foreign Ministers of the Latin American and Caribbean Region, and other colleagues, distinguished delegates. I wish to convey regrets from Minister Melvin Bova, the Minister of Foreign Affairs, International Business, and Cooperation of the Republic of Suriname, during this important conversation due to pressing national obligations. Allow me to express appreciation to Uruguay for facilitating this exchange. This dialogue provides a valuable opportunity to hear directly from the candidates for the prestigious position of SG of the United Nations about their vision for the future organization and how they intend to strengthen multilateralism at a time when the international community faces increasingly complex and interconnected challenges, including the climate crisis, the threats to peace and security, food and energy insecurity. As a region, Latin America and the Caribbean have consistently demonstrated a strong commitment to multilateralism, dialogue, and international cooperation. At this important juncture and after 80 years, it is both timely and appropriate for CELAC to engage with these exceptional candidates from our region for this high office. This dialogue also reaffirms the importance of a united Regional voice for a more representative, inclusive, transparent, accountable, and effective United Nations that delivers for all member states and the people we serve. Against this background, I invite candidates to address the following questions: How do you intend to ensure that the concerns and priorities? Of the developing countries, including those of Latin America and the Caribbean, are adequately reflected in the work of the organization. The second one, adequate financing will be crucial to, and to advance your priorities if elected Secretary-General of the United Nations. Given the declining financial resources and earmarking? How would you deploy these resources, and how would you advocate for increased resources from several sources? In closing, I wish each of you every success in this process, particularly the CARICOM-endorsed candidates of Ambassador CARICOM Rodriguez, and I thank you for your willingness to contribute to this important dialogue. Thank you.
Gracias, Miriam. Gracias a la secretaria permanente de Asuntos Exteriores de Surinam. Gracias por estar aquí en este enlace en vivo. Y bienvenida Bolivia. Bolivia está en vivo también a través de su viceministro de Bolivia de Exteriores, Carlos Paz. Carlos, bienvenido. Gracias, lo escuchamos.
Gracias, estimados ministros y ministras de Relaciones Exteriores, estimadas Viceministras y viceministros, la elección de la próxima persona que ejercerá la Secretaría General de las Naciones Unidas trasciende la designación de una alta autoridad administrativa. Representa la definición del liderazgo político y moral que deberá conducir a la Organización en uno de los momentos más complejos desde su creación. La humanidad enfrenta conflictos armados prolongados, crecientes desigualdades, amenazas a la seguridad colectiva, crisis climáticas y profundas tensiones geopolíticas que desafían la capacidad de respuesta del sistema internacional. En este escenario, Bolivia considera que la próxima o el próximo Secretario General deberá ejercer un liderazgo independiente, íntegro y profundamente comprometido con los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Un liderazgo capaz de generar confianza entre los estados, facilitar el diálogo, promover consensos y actuar con autoridad moral necesaria para preservar la paz, fortalecer el derecho internacional y defender el multilateralismo como el instrumento más legítimo para afrontar los desafíos comunes de la humanidad. Para nuestra región y para el sur global, El éxito de la próxima gestión dependerá de su capacidad para impulsar un sistema internacional más representativo, más democrático y más equitativo. Aspiramos a una Organización que fortalezca la participación efectiva de todos los Estados en los procesos de toma de decisiones y contribuya a corregir las asimetrías que aún limitan la gobernanza global. La legitimidad del multilateralismo se fortalece cuando todas las voces pueden ser escuchadas en condiciones de igualdad soberana. Bolivia considera igualmente indispensable que el próximo liderazgo de las Naciones Unidas fortalezca la diplomacia preventiva como mecanismo esencial para evitar la escalada de los conflictos, privilegiando siempre el diálogo, la solución pacífica de las controversias y el respeto irrestricto al derecho internacional. La paz no puede deducirse, no puede reducirse a la ausencia de enfrentamientos armados. Exige instituciones legítimas, cooperación entre los estados y el firme compromiso con la justicia internacional. Excelencias, Bolivia respaldará un liderazgo que comprenda que la fortaleza de las Naciones Unidas no reside únicamente en la arquitectura de sus instituciones, sino en la confianza que los pueblos depositan en ellas. Un liderazgo con visión, valentía y sentido de responsabilidad histórica, capaz de renovar el compromiso con un multilateralismo eficaz, inclusivo y orientado al bien común. Muchas gracias.
Gracias, Bolivia. Gracias por estar aquí. Y cerramos este segmento, que es este intercambio de reflexiones y de preguntas de las autoridades de los países de CELAC, que les agradecemos mucho que hayan estado aquí o enviado su mensaje o en vivo en esta transmisión que estamos compartiendo con diferentes partes del mundo. Cerramos este segmento con México, México está en vivo, su viceministro o subsecretario de Relaciones Exteriores Enrique Ochoa se encuentra aquí. Enrique, gracias por su presencia, lo escuchamos.
Muchas gracias, Carmen, y primero que nada agradecemos a la Presidencia Pro Témpore del Uruguay por esta iniciativa y de forma más general por el liderazgo a la cabeza de la CELAC. También quisiera disculpar al Canciller Roberto Velasco, quien tuvo que retirarse por motivos de agenda relacionados con la visita del Canciller del Japón a México. Permítanme transmitir dos mensajes. El primero es que en esta comunidad partimos de un consenso muy claro: la próxima titularidad de la Secretaría General de la ONU le corresponde a América Latina y el Caribe. Se trata de honrar los acuerdos de rotación geográfica que nuestra región ha respetado y que le dan estabilidad en un momento de incertidumbre. En América Latina y el Caribe tenemos un historial probado de apego al multilateralismo como método y al derecho internacional como un principio, lo que nos ha permitido consolidar a nuestros territorios, como ha sido mencionado, como una zona de paz. Por otro lado, es evidente que que después de 80 años es momento de que una mujer asuma este puesto. La elección coincide con un momento en el que el multilateralismo y las Naciones Unidas experimentan un grave momento de crisis política y de legitimidad pública. México espera, por lo tanto, que el diálogo que hoy tenemos sea una oportunidad para reiterar de manera inequívoca que el liderazgo de la ONU le corresponde a nuestra región. El segundo mensaje es que México y Brasil respaldamos la candidatura de la presidenta Michelle Bachelet. Se trata de un perfil de liderazgo que necesita el mundo de hoy. Como titular del Poder Ejecutivo de su país, Michelle Bachelet demostró ser una mujer de Estado con sentido político, respaldada por su experiencia en temas de defensa y la sensibilidad al ser humano que le da su formación médica. Demostró ese mismo liderazgo en el contexto internacional como Alta Comisionada de los Derechos Humanos y como Directora Ejecutiva de ONU Mujeres. Concluyo, como lo ha dicho la Presidenta Claudia Sheinbaum: hoy es tiempo de mujeres. Y también es el momento de América Latina y el Caribe. Muchas gracias.
Gracias, gracias, Enrique. Gracias a México por estar aquí en vivo. Y bueno, pues entramos en la recta final. Estamos en este momento ya en la parte final de este encuentro, que agradecemos muchísimo a los que han participado tanto en el auditorio como los que se han enlazado en vivo, y a quienes están siguiendo la transmisión en diferentes partes del mundo. Este es un diálogo, es un Es un encuentro, es una discusión y un diálogo necesario a nivel mundial. Entramos en esta parte y yo le pido a las candidatas que están aquí que hagan una reflexión final. Les han preguntado varias cosas, han hecho reflexiones los cancilleres y los funcionarios de los estados que han participado en este encuentro, pues hay temas diversos, hay temas que reiteran las preocupaciones principales que hemos podido escuchar en este En este diálogo, desde luego, el tema de la confianza es un tema principal: cómo dotar de confianza, mayor confianza, cómo restituir los espacios perdidos en esta materia para la ONU. Se ha hablado de incertidumbre, se ha hablado de que estamos en el tiempo con el mayor número de conflictos armados. ¿Qué hace la ONU?, ¿qué debería hacer la ONU en un contexto como este? Por supuesto, el tema del derecho internacional acaba siendo una preocupación muy compartida: ¿qué demonios hay que hacer para que el derecho internacional sea la herramienta principal, la herramienta necesaria y utilizada para efectos de enfrentar y resolver los conflictos? Se han hablado de muchos asuntos, se mencionó también el concepto de diplomacia preventiva, se mencionó el asunto que nos agobia como países, que es el tema del crimen transnacional, se pregunta cómo implementar cosas, cómo implementar medidas. En fin, ustedes escucharon todas estas preocupaciones y preguntas de los ministros de Relaciones Exteriores y de los funcionarios de todos estos países que decidieron intervenir en este diálogo, cosa que les agradecemos muchísimo. Así que cerremos este encuentro en esta parte con lo que ustedes tengan que decir. En el sorteo, el turno tocaría en primer lugar a Caroline Rodríguez-Birkett, siguiendo su participación Rebeca Greenspan y María Fernanda Espinoza. Caroline, ¿qué nos dice para cerrar? ¿Cuáles serían las ideas principales con las cuales usted se despide de este diálogo?
Thank you, Carmen. Perhaps I would just want to respond to some of the questions. That were asked by the distinguished ministers. And starting with the question from the Minister of Brazil on what can we do in terms of the UN and the Security Council working to end and prevent conflicts. There are some actions that can be taken by the Secretary-General without reference to the Security Council, using the tools such as mediation, the good offices that are available to the Secretary-General, and I would certainly be using those tools, utilizing also the large footprint the UN has on the ground, and being able to act before a conflict actually breaks out, because a conflict does not start on a particular day. There are many things leading up to that, but also on the ongoing conflicts that we have As I've said before, we need to have a panoramic view of all of these conflicts and where we can better use the tools that are available at the disposal of the Secretary-General and where we may need the Security Council to intervene. With respect to the Security Council, I've served on the Council for the 2 years prior to this one, and I am intimately aware of the challenges there, but also of the commitment that I see from member states in addressing conflicts. Some are more geopolitically hot, I would say, but there are others that we can make movements on, and I would be unafraid to present proposals to the Security Council in how we can move the needle on those conflicts. The Minister of Guatemala asked about what initiatives can be used to prevent and end conflicts. I would not want to create new initiatives, but certainly a reorganization of how we respond, making sure that we have trusted mediators, for example, that we appoint special representatives or envoys that are trusted by the, by the conflict parties, but also the Secretary-General herself intervening, talking to the conflict parties, to those with influence, to regional organizations, because many of them are working to end conflicts in different parts of the world. The mention was made, of course, of AI and human rights. AI is something that I am very much following. I am conscious that many of our young people are concerned about their jobs, about what it means for creativity when it comes to them. And so the issue of a governance mechanism over AI is extremely important. I've been talking to member states on this. Certainly we are not there as yet, but I see that this is something to be advanced, but also capacity building for developing countries who at this point in time are not even able, in some cases, to participate fully in the discussions on AI, particularly the discussions on governance. I would be unafraid to try working with the Security Council, as I mentioned, and others on— well, not AI, but on the conflict scenarios. The question from Panama, and what can the Secretary-General do to ensure the organization has a space in many of these conflicts. As I mentioned, there are many mediators and countries who are mediators operating in this space, and sometimes the UN might be leading, sometimes the UN might be accompanying, but what is important is for the UN to be present. And I want to be that Secretary-General that is present, that is proactive, that picks up the phone and, and calls. And so this is what I would do should I be appointed Secretary-General. As I said, I've served on the Security Council and I've seen when spaces are created, even when there is fragmentation among members on the Council, there is space for the Secretary-General. Sometimes that's a space created then because of the neutrality being brought by the Secretary-General. On Colombia, the question from Colombia on preventive diplomacy in the Latin American and the Caribbean region, I'm also conscious of the peace agreement in Colombia. And when we sat on the Security Council, I had the privilege to lead the Council's delegation to Colombia. And there are many lessons, good lessons that we could learn from Colombia that can be used in other spaces. And so the Secretary-General and the Secretariat being a connector as well between countries who've had experience in dealing with conflicts is extremely important. But I answered on what I'll do in terms of preventive diplomacy in the other question. On the economic commissions, what I found is that different economic commissions are focusing on different aspects. Certainly, the Economic Commission ECLAC in Latin America and the Caribbean has been very, very helpful to countries, including my own country, providing data, providing guidance, technical advice to countries. And so it is important that if you do anything, it must be based on the needs of countries, and the economic integration should be strengthened based on those needs. On Haiti, I was very much front and center in the negotiations of Resolution 2793 and also served as the chair of the Sanctions Committee on Haiti. There are many things in this resolution that we need to implement, some not only by Haiti but also by other member states in the region, and this is something that the Secretary-General I would be in touch with members from our community to implement what is in the resolution. But the wider implementation would involve accompanying Haiti for a number of years, given the depth of the challenges that are faced in Haiti. We know that more than 50% of the gang members are children. How we deal with that would be extremely important. We know that the economy needs to be rebuilt. We know that we may even have to get involved in reforesting Haiti because reports have shown that it is the deforested Haiti that makes the country less capable of dealing with natural disasters. So this is a lot of work to do here, and raising funds for that will be extremely important. In terms of cooperation between the UN and regional organizations, I've spoken about this before, and I've seen how CARICOM played a very important role on the political side working with Haiti over these last few years. Strengthening, whether it is with CARICOM, whether it is with Mercosur and other regional organizations, it's extremely important. When the UN was formed, we did not have the number of regional organizations we have. We didn't have the number of countries that are members of the UN. Looking at the value-added that the UN brings and that the regional organizations bring, I think, would be very, very important as we move forward. Suriname, how will the concerns and priorities be adequately reflected in the work of the organization given the liquidity challenges? It is indeed a bit of a paradox that on the one hand, we have the liquidity crisis, And on the other hand, we are pursuing reform which we want to result in greater impacts on the ground. So this will call for very prudent management of the resources we have, but also for the Secretary-General to engage with member states, those member states who are behind on their payments. I believe in engagement, but I also believe that if we implement reforms that are showing good results, that are showing prudent spending, that it would be easier for us to raise more resources. And finally, let me say to Carmen, colleagues, and fellow candidates, and I want to congratulate our fellow, my fellow candidates today. We have put forward ourselves. The chances are one of us may be in this position, and whoever is that person, we must give them the full support. I am conscious that the nomination period is still open, but given the recent results, I think that the respect for the turn of Latin America and the Caribbean is being respected, and we must not let up on this. The UN is going through some challenging times, but the UN was not made for, uh, good season only, and I believe in the wisdom of the 193 Member states, and that we can overcome these challenges. We can strengthen multilateralism, and I believe in the UN. This is why I put forward myself for this position, and hopefully with your support and with the support of the decision makers on this, that I will be that secretary general.
Gracias, gracias, Caroline Rodriguez Birquet. Gracias por participar en este encuentro. Rebeca Grispan, ¿cómo cerraría su participación después de haber oído a los cancilleres y a los funcionarios de los países que han participado en este encuentro? ¿Qué les diría después de sus preguntas y reflexiones?
Sí, muchísimas gracias. Y quiero agradecerle de verdad a los cancilleres porque han sido unas intervenciones magníficas, y por las preguntas y por el interés que han mostrado. Así que de verdad que a ellos Todas mis felicitaciones por estar aquí con todos nosotros. Mucho fue confianza y legitimidad de Naciones Unidas. Y yo creo que la confianza se construye con resultados. Y se construye también con que la gente sepa que uno siempre va a tratar. Yo siempre he dicho que Naciones Unidas se ha vuelto muy conservadora. y que Naciones Unidas tiene que asumir más riesgos. El secretario general tiene que asumir el costo del rechazo y volver a tratar. Los únicos que pueden tratar 15 veces y seguir tratando somos nosotros. Un gobierno no puede fallar 15 veces y seguir en el gobierno, nosotros sí. Esa es nuestra responsabilidad y es la responsabilidad del secretario general.
Muchas gracias.
Muchas gracias. Se va a construir si la gente sabe que seguiremos ahí, que trataremos siempre y que estaremos presentes. Mi segundo punto es la legitimidad, y mucho de la legitimidad del secretario, secretaria general depende de la integridad, de la independencia y de la coherencia del secretario general, de su capacidad de hablar con todos y de representar a todos, los países pequeños y los países grandes. Y esa es una función que no podemos externalizar, es una función que tiene que cumplir el secretario general. Déjenme pasar, hubo preguntas sobre liquidez, sobre la capacidad financiera de Naciones Unidas, etcétera, pero déjenme ir al punto más importante que yo creo que hicieron los, los ministros, que es el punto más político. Y es que realmente el mundo está en un momento crítico, el mundo está en una encrucijada, y también lo está Naciones Unidas. Estamos en un mundo de contradicciones, y yo quiero enfatizar este punto porque, como dije antes, cuando creemos que las cosas solo van una dirección, esa es la manera de renunciar a nuestra propia agencia. Estamos en una encrucijada y las encrucijadas implican opciones. Hay que escoger, hay escogencia. Y yo realmente creo que el ancla en un momento de encrucijada, en un momento de contradicciones, el ancla debe ser ser la voz moral de la Carta de Naciones Unidas y sus principios. No nos dejemos robar la esperanza. En 1945, cuando se hizo la Carta de Naciones Unidas, no había crecimiento, nos habíamos destruido, el mundo estaba destruido, no había confianza Porque nos habíamos matado entre nosotros. Pero lo que había era la esperanza, la seguridad de que podíamos construir un mundo mejor juntos, de que podríamos volver a tener la cooperación y la solidaridad para poder poner en el centro de nuestra preocupación nuestra humanidad, Compartida. Cuando uno renuncia a la opción y a la agencia, uno renuncia a la esperanza. Muchas de las cosas malas en el mundo no han pasado solo por personas malas, han pasado también por decisiones equivocadas de mucha gente buena. No permitamos que eso nos vuelva a pasar. Comparto con Don Enrique. Cuando decimos que el mundo de hoy fue construido sobre la preocupación de no volver a ese momento de destrucción. Yo soy hija de la paz. Mis padres fueron refugiados de la Segunda Guerra Mundial. Yo sé lo que la guerra te quita y sé lo que la paz hace posible. Es posible que lo hagamos juntos de nuevo. Esa es nuestra responsabilidad y esa es la razón por la que yo estoy en esta tarea de ser la próxima secretaria general de Naciones Unidas. Yo me hago cargo.
Gracias, Rebeca. María Fernanda, Señora Espinoza, ¿cómo cierra su presencia aquí después de haber escuchado todos los planteamientos que hicieron los cancilleres y los funcionarios?
Número uno, que valió mucho la pena estar aquí en Montevideo, acudir al llamado de la Presidencia Pro Témpore de la CELAC de escuchar las preguntas y las preocupaciones de las y los cancilleres de nuestra región. Creo que ha sido una gran idea. Lo que me llevo, he anotado cada pregunta, cada inquietud para avanzar en el trabajo, en mi programa de transición que estoy cuidadosamente tejiendo con mi equipo. ¿Y qué nos queda claro? Primero, que tenemos un acuerdo en América Latina y es que no solamente es nuestro turno, sino que hemos presentado una serie de opciones de primera línea para liderar la Organización de las Naciones Unidas. Y sobre eso estamos de acuerdo en América Latina y el Caribe, y eso ya es muy importante. Lo segundo que escucho con vehemencia es la necesidad de defender las reglas que nos permiten una coexistencia pacífica entre los estados, que es el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Como les decía, como presidenta de la Asamblea General, esa era mi bandera de todos los días cuando juntaba a los estados para lograr compromisos y acuerdos en los temas más difíciles, incluso en la reforma del Consejo de Seguridad, que es uno de los temas más complejos que lleva la Asamblea General. Lo segundo que escucho es la urgencia de una reforma real y profunda de las Naciones Unidas. En mis 30 años y más de conexión con la ONU, la palabra que escuchamos es reforma. Hemos venido en varias olas de reforma. Ahora es el momento no de recortar presupuestos y una, digamos, una actitud de pequeños cambios de aquí y allá, Es el momento de una transformación de la cultura institucional, de la manera en la que la ONU trabaja para la gente, cambia y toca la vida de las personas en el terreno, construye y ayuda a construir la paz, conecta con las organizaciones regionales, escucha más y prescribe menos, articula a la sociedad civil y al sector privado en su gestión. Así es que una verdadera transformación de la cultura institucional con experiencia probada. Por ejemplo, en mi caso, haber transformado las fuerzas armadas de mi país como ministra de Defensa. Lo segundo, la importancia de que la ONU no es paz y seguridad y/o desarrollo, derechos humanos. La importancia de que una secretaria general comprenda en entienda y conozca los 3 pilares de la ONU y permita que la organización trabaje como un reloj de precisión, sin competencia, sin rivalidad, para servir adecuadamente a los estados desde una visión holística e integral de derechos humanos, desarrollo y paz y seguridad. Lo tercero que escucho: la importancia de que la prevención que no sea un eslogan, de que sea un principio operativo, una herramienta de trabajo en el día a día en todos los frentes de operación del sistema de las Naciones Unidas. Para eso he propuesto en mi visión crear un hub de alerta temprana y acción temprana para ponerla al servicio de los estados miembros, y creo que eso es absolutamente vital. Brasil preguntaba cómo hacer mejor la prevención y la mediación, recuperar el rol, el espacio, la presencia de Naciones Unidas en el lugar donde tenemos los mayores conflictos y el mayor sufrimiento humano. Se preguntó también sobre la importancia para países como los nuestros, de renta media y en desarrollo, de la importancia de la reforma del sistema sistema financiero internacional. Nosotros, nuestros países, necesitamos 3 cosas para avanzar en la agenda del desarrollo sostenible. Necesitamos acceso a recursos accesibles, una reestructuración profunda de la deuda externa. El 45% del Producto Interno Bruto de América Latina corresponde a la deuda regional. Una profunda reestructuración— Tiene que terminar, por favor. Reestructuración de la deuda, y además contar los temas de vulnerabilidad en conjunto con el ingreso per cápita, que es de lo que hablamos. ¿Cuál es el rol de la ONU? Convocar, informar, la secretaria general como una, una gran embajadora de los países en desarrollo para hacer que el sistema financiero internacional realmente le responda a la gente como debe. Luego he escuchado el tema de cómo trabajar mejor con la región. Solamente decir, miremos la forma de cooperación y de trabajo entre Naciones Unidas y la Unión Africana, una relación orgánica, una relación basada en resultados que puede servir de inspiración para América Latina en el marco de la CELAC. Y luego, este, se hacía la pregunta de la representación de América Latina y el Caribe en los puestos de Naciones Unidas. No se habla de la diversidad de regiones, de la representación geográfica, en fin. Yo creo que esto no es un adorno, es una necesidad para mejorar la gerencia, una representación adecuada, una igualdad de género adecuada y una una representación transgeneracional en los equipos. La América Latina y el Caribe está representada en menos del 7% en el total de los empleos que ofrece Naciones Unidas. Me comprometo a trabajar en esa construcción de equidad y paridad. Y luego, finalmente, se habló de los estilos de desarrollo. Bueno, se habló de Haití, que es un tema que personalmente me involucra. Y un compromiso firme para avanzar en la implementación de la resolución que crea esta fuerza de supresión de las pandillas en Haití y un enfoque mucho más integral de desarrollo y oportunidades para ese país hermano de América Latina. Estilo de liderazgo. Se habló y escuché con atención a Bolivia, por ejemplo, Hablaba de liderazgo independiente, de experiencia probada, de una visión, de una líder que tenga una visión y sea valiente y sea persistente en la toma de decisiones, y que también, y eso agrego yo, que esté absolutamente comprometida con la rendición de cuentas. Por supuesto que una secretaria general se puede equivocar y debe insistir Es decir, sobre todo para mediar en los conflictos, pero una rendición de cuentas permanente frente a los estados miembros, que es finalmente a quienes servimos. Comparto la idea de que no podemos aceptar un destino manifiesto, de que las cosas son así y no van bien y tienen que seguir siendo así. Estoy convencida de que la agencia humana, la capacidad de transformar, que tenemos los seres humanos es lo que nos tiene que conducir, sí a la agencia humana, sí a la agencia colectiva y al trabajo colectivo, y por supuesto que las Naciones Unidas no sean un sueño, una promesa del pasado, sino una realidad que transforma y toca la vida de las personas aquí y ahora, y somos capaces de hacerlo, por eso estoy aquí, Por eso soy candidata a ser la próxima secretaria general de las Naciones Unidas.
Muchas gracias.
Gracias, Caroline Rodríguez Birkett, por estar aquí. Caroline, gracias por participar en este encuentro. Rebeca Grinspan, gracias, Rebeca. Gracias, María Fernanda Espinoza, por estar aquí en este encuentro. Le mandamos saludos a Michelle Bachelet, esperemos que se recupere pronto. Gracias por la carta que envió para participar de esa forma con ese mensaje que pudimos leer al principio. Gracias a Rafael Grossi por su mensaje que se escuchó al principio de este encuentro. Y bueno, a reserva de que el canciller Mario Lubetkin nos dará un mensaje final, yo solamente agradezco muchísimo la posibilidad de estar con ustedes, de haber participado en este diálogo tan relevante, este diálogo regional sobre el futuro liderazgo de las Naciones Unidas. Gracias al gobierno de la República Oriental de Uruguay por esta invitación, gracias por supuesto en su calidad de presidente pro tempore de la CELAC a la campaña Yigual y a CEPEI por haber organizado todo esto. Ha sido un encuentro muy rico, muy enriquecedor al final de cuentas escuchar todas estas voces. Y bueno, pues quedamos a la espera, quedamos a la espera de que siga este proceso para saber quién va a encabezar esta organización fundamental que está llena de desafíos, de situaciones que tendrá que resolver el mundo entero. Así que a quienes han estado en este auditorio aquí presentes, gracias; a quienes han estado siguiendo la transmisión en Zoom y en el enlace en vivo, muchísimas gracias; a los cancilleres y funcionarios que han participado, muchísimas gracias por este enriquecimiento del debate. Y a todas y a todos los que han seguido la señal en los diferentes espacios de esta transmisión en vivo, muchísimas gracias. Gracias, Canciller, lo escuchamos y un abrazo para todas y para todos.
Felicidades. Para dar cierre a este encuentro, invitamos nuevamente al escenario al señor Ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin para una alocución final.
Bueno, yo creo que nos quedamos aquí. Íbamos a bajarnos, pero ya nos quedamos, nos arrepentimos.
Gracias, María Fernanda, gracias, Rebeca, gracias, Evelyn, gracias de otra manera a Michelle, y a Rafael, que estuvieron participando de alguna manera. Yo creo que podemos estar y decir categóricamente: estos son nuestros candidatos. Y estamos orgullosos de los candidatos que tenemos, como hemos escuchado a las 3 candidatas a lo largo de casi 3 horas en este periodo. Gracias, Carmen, porque administraste algo que no era fácil.
Gracias.
Entre conexiones, videos, preguntas. Gracias, colegas de la región, porque no es típico una participación tan grande de Cancilleres y no es típico quedarse todo el tiempo como se quedaron la mayoría de los colegas. Yo creo que quedó claro en este diálogo que es posible construir la unidad en la diversidad. Eso es la CELAC, la unidad en la diversidad para construir hacia el futuro. Y creo también que quedó claro que la diversidad de candidatos no era debilidad, como lo escuchamos a lo largo de estas 3 horas. Yo quiero ser sincero, yo soy optimista, creo que somos optimistas. Sabemos que este esfuerzo de estos meses para cada uno de los candidatos hacia la elección no va a ser fácil. Y que además, si son elegidas o elegidos, no bastará la individualidad de cada uno de ustedes si nosotros como latinoamericanos y caribeños no nos podemos poner detrás de ustedes. Hoy creo que hemos construido un diálogo maravilloso y sobre todo hemos tenido una cosa importante: nos hemos escuchado. Nos hemos escuchado. Por lo tanto, Gracias a cada uno de ustedes por estar aquí. Gracias y haber casi soportado 3 horas, tampoco es típico de un diálogo, un debate, tanto tiempo. Gracias a quienes lo han seguido en América Latina y que lo han seguido en las otras regiones y lo han seguido en Nueva York y en Naciones Unidas para seguir entendiendo quiénes y cómo son los mejores candidatos. Por lo tanto, desde nuestro punto de vista, sigamos respaldando a nuestros candidatos para que uno nuestro sea, o una nuestra, sea el próximo Secretario General, para que nuestra región pueda contribuir realmente y cada vez más en este mundo cambiante y convulsionado, para que los jóvenes como Alexander, que nos hizo la pregunta por allí con tantas dudas, puedan sentir de que vale la pena. Y finalmente, yo creo que como latinoamericanos vale la pena que hagamos un gran esfuerzo de apoyar a nuestros candidatos para tratar de hacer nuestro esfuerzo y nuestra contribución para que nadie quede atrás en el futuro.
Muchas gracias.
Gracias. Antes de dar por finalizado el evento, realizaremos la fotografía de familia. Por lo tanto, invitamos al Ministro de Relaciones Exteriores, a la señora Carmen Aristegui y a nuestras invitadas para la toma.
Muy bien, muchas gracias.