(Continuación) Mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales - Consejo de Seguridad, 10213ª sesión Consejo de Seguridad Date: 25 August 2026 Language: Spanish Transcript: https://transcripts.un.org/es/sc/10213/2 Transcripts available through this tool are created by using automatic speech recognition and are not official records nor official documents of the United Nations. Official records and official documents are available on the Official Document System of the United Nations. --- Denmark · Presidenta del Consejo [0:00]: declaró reanudada la reunión diez mil doscientos trece del Consejo de Seguridad. Tenemos todavía una lista extensa de oradores, así que recuerdo a todos que limiten a cinco minutos las intervenciones. El micrófono parpadeará para indicarles que ha pasado el tiempo. Cedo la palabra a la representación de Chile. Chile · Representante [0:24]: Muchas gracias, señora presidenta. Agradezco a Dinamarca por convocar este debate abierto, así como al Secretario General, Antonio Guterres, al Director del Programa Mundial de Alimentos y a la Directora Ejecutiva de Action Against Hunger por sus valiosas contribuciones. Como señaló Amartya Sen, el hambre es la más invisible, pero la más destructiva de todas las armas de destrucción masiva. Esa arma invisible se manifiesta hoy con particular crudeza en los conflictos que continúan siendo la principal causa de las crisis alimentarias más graves en el mundo. Esto se interrumpe en la producción agrícola, el suministro de energía y fertilizantes, las operaciones humanitarias y las rutas comerciales terrestres y marítimas. Para los países más dependientes de las importaciones, una guerra distante puede convertirse rápidamente en una emergencia económica y social interna. El hambre también profundiza el desplazamiento poblacional, mientras que el desplazamiento forzado destruye medios de subsistencia, reduce la producción agrícola y agrava aún más la inseguridad alimentaria. La resolución 2417 reconoció esta relación hace ocho años y estableció obligaciones claras. Las partes en conflicto deben respetar y proteger a la población civil y los bienes indispensables para su supervivencia. los cultivos y el ganado, las granjas y los mercados, los sistemas de agua y riego, las instalaciones de procesamiento y almacenamiento y los medios utilizados para transportar alimentos y asistencia humanitaria. La resolución también condena inequívocamente el uso del hambre como método de guerra y la denegación ilícita del acceso humanitario. El desafío consiste ahora en traducir estas disposiciones en resultados concretos. Ante esta realidad, Chile plantea tres prioridades. Primero, el Consejo debe actuar antes de que una crisis alimentaria se transforme en una catástrofe. Para ello, debe contar con información oportuna y verificable sobre los riesgos de hambruna o de inseguridad alimentaria generalizada provocados por los conflictos y responder con prontitud pues una alerta que no conduce a una acción temprana pierde gran parte de su valor. Segundo, la producción de alimentos y las cadenas de suministro y de ayuda humanitaria deben ser protegidas. Las partes en conflicto deben adoptar acuerdos concretos que garanticen el paso seguro de alimentos, insumos agrícolas y asistencia humanitaria. así como abstenerse de utilizar el control de las rutas de suministro como instrumento de presión política o militar. Y tercero, debe existir responsabilidad por los incumplimientos. La obstrucción deliberada de la asistencia humanitaria no puede quedar sin consecuencias. Las denuncias deben ser investigadas de manera independiente, pronta e imparcial. Finalmente, señora presidenta, La inseguridad alimentaria no es solamente una consecuencia de la guerra, puede convertirse en un multiplicador de la inestabilidad y en una amenaza para la paz. Chile llama, por tanto, a una respuesta basada en el derecho, la responsabilidad y la acción eficaz. Los alimentos deben servir para sostener la vida, nunca deben convertirse en un arma de guerra ni en un instrumento de presión política. Muchas gracias. Denmark · Presidenta del Consejo [4:12]: Señor presidente, gracias a Chile por la presentación. Yo le doy la palabra a la representación de Alemania. Germany · Representante [4:19]: Gracias por el liderazgo para organizar este debate crucial. Alemania refrenda las declaraciones de la UE y el Grupo de Amigos para la Acción en el Conflicto y el Hambre, y a la representación del PMA y de la sociedad civil. La situación es nefasta. En 2025, 266 millones de personas están en situación de inseguridad alimentaria y hay millones que están en riesgo debido a los conflictos en curso. La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania sigue perturbando los suministros, haciendo que se conviertan en blanco los puertos y los hilos de cereales en Ucrania. Rusia rechazó recientemente la propuesta de Ucrania de de tener los impuestos para los envíos en el puerto del Mar *****. Además, estamos muy preocupados por la nefasta situación humanitaria en Gaza. Pedimos una vez más un acceso irrestricto y la distribución sostenible de asistencia humanitaria a gran escala. A la luz de todos estos desafíos, querría destacar tres cuestiones. Primero, La resolución 2417 obliga a todas las partes en un conflicto armado a cumplir con el Derecho Humanitario Internacional. La infraestructura civil tiene que ser protegida en todo momento, algo que es fundamental para la entrega de ayuda y el funcionamiento de los sistemas alimentarios. Segundo, la libertad de navegación es un principio fundamental del Derecho Internacional. y es indivisible de la seguridad alimentaria. La seguridad alimentaria no puede ser rehén de la acción militar. El bloqueo de Irán del estrecho de Ormuz ha tenido un efecto negativo en la economía mundial e impone una amenaza grave a la seguridad alimentaria. Le pedimos a Irán que reabra el Estrecho sin condiciones para garantizar el paso de todos los buques sin el pago de ningún gravamen, según la resolución 2870 de este Consejo de Seguridad. Alemania valora los esfuerzos de establecer una solución técnica para un mecanismo de exportación de fertilizantes y pedimos a todos los actores que apoyen esta primera fase pragmática. Tercero, las vulnerabilidades estructurales exigen respuestas sistemáticas. Los países que dependen de las importaciones están pagando el precio más elevado de las crisis y tenemos que integrar la prevención, la preparación, la resiliencia y la respuesta oportuna en todas nuestras acciones. En ese sentido, y con el objetivo de apoyar la transición a un sistema que ayude a las partes interesadas, la financiación y las prioridades y que fortalezca la acción preventiva, Alemania está tomando medidas y está trabajando con los asociados y ofrece trabajar con todos los demás, además de dar 300 millones para las necesidades inmediatas, asignamos otros 35 millones de dólares para impulsar la protección de fertilizantes mediante nuestro programa de diplomacia sobre el hidrógeno para dar fertilizantes para el sector agrícola libre de carbono, algo que se destacará en la cumbre en Cape Town. Queremos apoyar a las pequeñas explotaciones y la producción adaptada al clima. Defendemos los esfuerzos internacionales y hemos designado, además, sistemas resilientes como el tema principal de la conferencia internacional sobre agricultura que vamos a celebrar en enero de 2027 con el Foro Mundial de Alimentos y Agricultura. y dentro de nada se va a celebrar un alto paralelo durante la semana del nivel aquí en las Naciones Unidas, con el título Unidos contra el hambre, adaptar la acción mundial para las crisis alimentarias en momentos de perturbaciones, presidenta, colegas, garantizar la seguridad alimentaria, especialmente durante los conflictos y la resiliencia de los sistemas alimentarios mundiales son prioridades de seguridad y, por lo tanto, tienen que convertirse una prioridad para el Consejo de Seguridad. Muchísimas gracias por el debate de hoy. Gracias. Kyrgyzstan · Representante [8:36]: Señora presidenta, quiero dar las gracias a Dinamarca por organizar este debate público y por señalar el vínculo entre los conflictos armados, el hambre y la seguridad internacional. También vamos a dar las gracias al secretario general y a los ponentes por sus ponencias. La República Kirguisa comparte la preocupación del impacto de los conflictos en la seguridad alimentaria y apoya la aplicación de la Resolución 2417. Las experiencias nos demuestran que las consecuencias de los conflictos van más allá de las zonas afectadas directamente por los combates. Las perturbaciones en el suministro de fertilizantes, alimentos y energía, las interrupciones de las rutas terrestres y marítimas y los elevados costes del transporte tienen un efecto especialmente grave en los países más vulnerables que dependen de las importaciones. Para la República Kirguisa, como un país sin litoral montañoso, estos riesgos son de importancia especial. Los corredores de transporte, los suministros exteriores y un sector agrícola resiliente están vinculados a la seguridad alimentaria y la estabilidad social. En ese sentido, la República Kirguisa concede una importancia especial al fortalecimiento de los mecanismos de alerta rápida. El Consejo de Seguridad debe contar con información objetiva sobre las crisis alimentarias y tiene que tenerlo en cuenta a la hora de evaluar las situaciones en crisis. Cuanto antes se identifique el riesgo de la carencia, Más fácil será prevenir una situación antes de que se convierta en una crisis humanitaria a gran escala. Nuestra experiencia en Kirguistán demuestra que una supervisión periódica de la producción, los almacenamientos, las importaciones y los precios nos permiten identificar posibles carencias en una fase temprana y permiten tomar medidas antes de que la situación alcance un punto crítico. En el ámbito internacional, Se necesita una cooperación entre el Consejo de Seguridad, la FAO, el PMA, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola y otras organizaciones pertinentes, respetando plenamente sus mandatos respectivos. Además, hay que proteger la base de la seguridad alimentaria. La República Kirguisa reafirma la importancia de conformidad por parte de todos con el DIH y la protección de los civiles y de la infraestructura imprescindible para su supervivencia. Los daños a la producción agrícola, los sistemas de regadío, el almacenamiento y las instalaciones de procesamiento, así como la infraestructura de transporte de energía, pueden empeorar las consecuencias humanitarias de los conflictos y pueden hacer que la recuperación sea más complicada. Al mismo tiempo, las crisis alimentarias no pueden prevenirse únicamente mediante una respuesta de emergencia. Hay que fortalecer la resiliencia de los sistemas alimentarios nacionales. La experiencia en Kirguistán demuestra la importancia de una supervisión de la seguridad alimentaria, el apoyo a la producción agrícola, la mejora del regadío utilizando tecnologías que ahorren agua y una capacidad de procesamiento y de almacenamiento fortalecida. El apoyo financiero y técnico es especialmente importante para los países vulnerables que dependen de las importaciones, incluidos los países en desarrollo sin litoral. En este sentido, la situación en Afganistán es de importancia especial para Kirguistán. La inseguridad alimentaria persistente en Afganistán no es únicamente una preocupación humanitaria, ya que sus consecuencias pueden afectar la estabilidad social y económica y, de forma más general, toda la resiliencia de nuestra región, Asia Central. Presidenta, Kirguistán piensa que la comunidad internacional tiene que pasar de una respuesta a las crisis a la prevención. El Consejo de Seguridad puede aportar una contribución importante tomando medidas preventivas, utilizando los mecanismos de alerta rápida, el Derecho internacional, los buenos oficios del Secretario General y una estrecha coordinación con los organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas. La República Kirguisa está dispuesta a contribuir a los esfuerzos colectivos para crear sistemas alimentarios que sean más resilientes, equitativos y que estén mejor protegidos de las crisis. Gracias. Denmark · Presidenta del Consejo [13:04]: Gracias a Kirguistán por la declaración y cedo la palabra a la representación de Islandia. Iceland · Nordic Group · Representante [13:10]: Presidenta, doy las gracias a la Presidencia danesa por organizar este debate tan oportuno. Es un honor intervenir en nombre de los países nórdicos Dinamarca, Finlandia, Noruega, Suecia y mi propio país, Islandia. El hambre y los conflictos están interrelacionados. Los conflictos destruyen la producción agrícola, perturban las cadenas de suministro, producen desplazamientos masivos y socavan los medios de vida. Y la competencia por los recursos escasos puede atizar la violencia. Al mismo tiempo, el cambio climático actúa como catalizador y como multiplicador de las amenazas, aumentando por lo tanto el riesgo de un conflicto. Las consecuencias de los conflictos para la seguridad alimentaria están claras. La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania ha perturbado la producción agrícola y el comercio de una de las regiones productoras de cereales, lo que ha contribuido a la volatilidad del mercado de los fertilizantes y de los alimentos. afectando a poblaciones muy alejadas de la zona de conflicto. La inestabilidad en las rutas comerciales, incluido el estrecho de Ormuz, destaca la fragilidad de los sistemas mundiales. Las perturbaciones a los suministros energéticos, el transporte marítimo aumenta el precio en toda la cadena de valor, haciendo que haya una mayor presión para los países que dependen de la importación, agravando la inseguridad alimentaria en la población civil, algo que vemos, por ejemplo, en el caso de Sudán. Abordar la inseguridad alimentaria exige medidas inmediatas y esfuerzos sostenidos para resolver los conflictos. El Consejo de Seguridad tiene que estar a la altura de su deber consagrado en la Carta de mantener la paz y la seguridad internacionales. De forma colectiva, tenemos que respetar el DIH, garantizar la protección de los civiles y de la infraestructura civil y garantizar un acceso humanitario irrestricto e incondicional. Presidenta. La resolución 2417 prohíbe el uso del hambre como medio de guerra. Sin embargo, se necesita una puesta en marcha más contundente para poder responder mejor a las realidades de la inseguridad alimentaria sobre el terreno. Alentamos al Consejo que considere medidas restrictivas y el uso de su mecanismo de alerta rápida con arreglo a las disposiciones de la 2417. mediante marcos y plazos claros. Si hay violaciones, el Consejo tiene que actuar para garantizar la rendición de cuentas. El hambre atiza el conflicto, pero una ayuda técnica y financiera es fundamental para apoyar los sistemas alimentarios. Apoyamos la aplicación del resateo humanitario y los esfuerzos para mejorar la efectividad, para garantizar que los pocos recursos lleguen a aquellos que más los necesitan y para fortalecer la titularidad local, respetando al mismo tiempo los principios humanitarios y el mandato humanitario de forma más general. El impacto del conflicto en la seguridad alimentaria se deja sentir especialmente en personas en situaciones vulnerables, incluida la infancia. En zonas de conflicto, las comidas en las escuelas les ofrecen a los niños la única comida del día. apoyando la estabilidad y la continuidad de la educación durante un conflicto. Para terminar, romper el círculo vicioso del conflicto y el hambre tiene que ser una prioridad para la comunidad internacional y tiene que ser una prioridad del programa de este Consejo. Gracias. Denmark · Presidenta del Consejo [16:55]: Gracias a Islandia. Ahora cedo la palabra a la representación de Ucrania. Ukraine · Representante [17:01]: Presidenta, Gracias a la Presidencia danesa por organizar este debate tan importante sobre los alimentos y los conflictos. Mi delegación quiere dar las gracias también a los ponentes de alto nivel por sus llamamientos contundentes. Antes de pasar a la presentación, debo responder a las reivindicaciones y acusaciones tergiversadas que hemos escuchado esta mañana por parte de la representación de Rusia. Como Shakespeare diría, A veces los reyes se quejan demasiado, pero los ciudadanos de a pie dicen perro ladrador, poco mordedor. Por eso creo que tenemos que poner las cosas en perspectiva. Hay que recordar al Consejo que fue Rusia quien comenzó la guerra a gran escala contra Ucrania en febrero de 2022 e impuso un bloqueo ilegal en los puertos ucranianos. Recuerdo también al Consejo que Ucrania fue uno de los principales productores de cereales que abastecía a 500.000 personas en todo el mundo. Nuestros cereales serán exportados en los puertos del Mar ***** millones de toneladas de cereales para los mercados del hemisferio sur. Y los actos temerarios de la marina rusa, precisamente, es la que puso en peligro la seguridad alimentaria del mundo y que hizo que muchos países se acercaran al precipicio del hambre. También quiero recordar a este Consejo que, gracias a los esfuerzos diplomáticos, del secretario general y nuestros asociados fuimos capaces de lanzar la iniciativa de cereales del Mar ***** en 2022, en verano, para restaurar el comercio marítimo. Pero un año después solamente, de nuevo Rusia, de forma unilateral, se alejó de esta iniciativa vital, lo que supuso una desestabilización de los suministros para los más vulnerables en el hemisferio sur. También quiero llamar la atención del Consejo sobre el hecho de que Rusia, de forma sistemática, ha atacado las infraestructuras portuarias y agrícolas de Ucrania, así como nuestros almacenes y nuestras rutas marítimas. La marina rusa ha atacado de forma repetida los buques civiles para socavar la capacidad de exportación de Ucrania durante los últimos cuatro años y medio. Rusia ha destruido más de mil instalaciones portuarias en Ucrania y ha atacado a más de 230 buques civiles desde los puertos de Ucrania o que tenían como destino los puertos ucranianos. Desde julio de 2026, Ucrania ha sido objeto de un bloqueo por parte de Rusia. que ha destruido la libertad de navegación en el Mar ***** haciendo que se paralice el comercio. Un ataque masivo que representa un crimen de guerra, algo que es totalmente injustificable. Estas acciones criminales de la Federación de Rusia no pueden ser justificadas y por eso le pedimos al Consejo de Seguridad y a todos los Estados miembros de las Naciones Unidas que respondan con una presión política contundente y con sanciones económicas para poner fin al terror ruso y proteger a consumidores, a millones de consumidores de todo el planeta. A pesar de esta situación crítica en el Mar ***** para la seguridad alimentaria mundial, un deja vu de la primavera de 2022. A pesar de todo ello, Ucrania ha tomado una nueva iniciativa diplomática y ha presentado propuestas concretas a la parte rusa. Lamentablemente, Moscú hasta ahora ha rechazado esta oferta constructiva, tal como rechazó también la oferta de Ucrania de entrar en un alto el fuego amplio. Ahora bien, la diplomacia ucraniana va a ser implacable y le pedimos al secretario general de la ONU que tome medidas para restaurar la libertad de navegación en el Mar *****. Presidenta, quiero que entiendan cuál es el precio real de los cereales del trigo cosechado por los agricultores ucranianos que están bajo el fuego ruso, porque ahora mismo los drones rusos están tomando como blanco a aquellos agricultores que intentan cosechar trigo en nuestros campos. Además, Rusia también está robando de forma masiva los cereales de los territorios ocupados temporalmente de Ucrania. El año pasado, dos millones de toneladas de los cereales ucranianos por un valor de 400 millones de dólares, fueron expropiados de forma ilegal y después fueron exportados a mercados extranjeros, también mediante la ruta de la sombra. Es algo que no puede legitimizarse y por eso le pedimos a las organizaciones internacionales y a los Estados miembros que aborden esta cuestión candente, porque ser cómplice en esta exportación ilegal es ser cómplice en la agresión. Ucrania sigue contribuyendo a la seguridad alimentaria. En 2022, cuando comenzó la guerra, lanzamos la iniciativa humanitaria Cereales ucranianos. Con la ayuda de nuestros asociados, más de 330 toneladas de alimentos ucranianos llegaron a 20 países en Oriente Medio, África, Asia y América Latina, los que encaran crisis alimentarias más graves. En ese sentido, La cooperación con la FAO y con el PMA es de importancia estratégica para garantizar que nuestros alimentos lleguen a aquellos que más los necesitan y para fortalecer la resiliencia de los países más vulnerables. Presidenta, para terminar, la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania ha demostrado que Cuando los alimentos y las rutas comerciales son atacados de forma deliberada, las consecuencias no son locales, sino que amenazan a la paz y a la seguridad internacionales. La resolución 2417 nos ofrece un marco importante para tomar medidas. Estamos dispuestos a trabajar con todos los asociados para garantizar que los alimentos sean una forma de sostener la vida, la paz y que nunca, nunca se utilicen como arma. Denmark · Presidenta del Consejo [23:32]: Gracias al representante de Ucrania por la declaración. Ahora cedo la palabra a la representación de Italia. Italy · Representante [23:40]: Gracias, presidenta. Italia se suma a la declaración de la Unión Europea y, además, tenemos una serie de comentarios a título nacional. Gracias a Dinamarca por organizar este evento durante su Presidencia. La cuestión de la inseguridad alimentaria es de importancia capital y una prioridad para Italia. Nos preocupa la envergadura de las crisis, lo que causa perturbaciones en las cadenas alimentarias, estableciendo el vínculo entre el conflicto y el hambre. La Resolución 2417 diseña de nuevo el marco normativo que regula la protección de los civiles. No obstante, ocho años después de su adopción, la conformidad sigue siendo insuficiente y sigue habiendo una laguna entre este texto histórico y su puesta en marcha sobre el terreno. El precio es elevado. El informe de este año nos indica que hay ciento treinta y siete millones de personas que están en riesgo de inseguridad alimentaria. La población en Sudán y Gaza están sometidos a situaciones de malnutrición y de pobreza, todo ello causado por los conflictos. Destacamos nuestro compromiso con la garantía de los sistemas alimentarios en estas zonas afectadas por los conflictos. La seguridad alimentaria siempre ha sido uno de nuestros ámbitos de intervención. Con nuestra iniciativa de entrega de alimentos hemos entregado 230 toneladas a la Franja de Gaza, trabajando con el sector privado y la sociedad civil en coordinación con las organizaciones internacionales como la FAO y el PMA y el movimiento de la Cruz Roja Internacional. Sobre la base de esta experiencia, Italia lanzó la iniciativa Italia para Sudán para poder entregar ayuda a la población. En Ucrania hemos apoyado a las autoridades de Kiev con la iniciativa Cereales de Ucrania para poder aumentar la capacidad de exportación para mitigar las consecuencias de la agresión de Rusia, que van mucho más allá de las fronteras de Ucrania. Debido al conflicto en el estrecho de Ormuz, somos testigos de una nueva crisis con consecuencias en todo el mundo y sin precedentes. Hay hambrunas que acechan a diferentes países porque la carencia de fertilizantes hace que millones de personas estén al precipicio de la inseguridad alimentaria. La FAO nos ha dicho que estas perturbaciones en el estrecho ya han afectado el movimiento de petróleo, el gas natural y de fertilizantes, lo que ha dado pie a un precio más elevado de los alimentos en todo el mundo. Estamos trabajando con la FAO, reconociendo la importancia de un sistema de información para el mercado alimentario, centrándonos en los mercados de los fertilizantes para aumentar la transparencia en un momento de volatilidad y de dudas. Asimismo, Italia Junto con Croacia, lanzó la coalición para el acceso a los fertilizantes, una iniciativa dentro del marco MED 9 el año pasado. Italia apoya la resolución 2417. pero los datos sobre la inseguridad alimentaria causada por conflictos destacan que esta resolución, lamentablemente, todavía no ha arrojado todos sus resultados. Estamos dispuestos a colmar esta laguna y a trabajar para hacer que los compromisos se conviertan en datos y mecanismos de información más contundentes para que el trabajo de los organismos de la ONU que están sobre el terreno hagan que los sistemas sean más inclusivos y resilientes. Como país anfitrión, seguimos invirtiendo para mejorar la efectividad de los organismos basados en Roma y estamos dispuestos a contribuir de forma activa a su liderazgo en los próximos años. El nexo entre el hambre y el conflicto está claro, pero el Consejo no únicamente debe reaccionar a las crisis cuando la inseguridad alimentaria está causada por los conflictos, sino ver ¿Qué se puede hacer para prevenir que los conflictos perturben los suministros mundiales? Para ello, el Consejo tiene que evolucionar. Italia apoya una reforma completa del Consejo de Seguridad y reconoce la urgencia de esa reforma. Estamos dispuestos a trabajar con todos los Estados miembros para conseguir un Consejo más transparente, eficiente, inclusivo y democrático. Vamos a tratar de ser flexibles y abiertos a ideas. para ver cómo lograr este resultado. Animamos a otros a hacer lo propio, a estar abiertos y ser flexibles. Gracias. Denmark · Presidenta del Consejo [28:28]: Gracias, Italia. Ahora tiene la palabra la representación de Qatar. Qatar · Representante [28:35]: Señora presidenta, felicitaciones por haber asumido la Presidencia del Consejo y damos la bienvenida al ministro de Exteriores de Dinamarca por presidir este debate tan importante también. Señor presidente, damos las gracias a los ponentes por sus contribuciones. Ocho años después de la adopción de la Resolución 2417, el conflicto armado sigue siendo uno de los principales vectores de la inseguridad alimentaria. Se destruyen sistemas alimentarios, la energía, el comercio, el transporte y se impide la ayuda humanitaria. Al mismo tiempo, el hambre exacerba la inestabilidad, así que hay que garantizar el cumplimiento de la prohibición de usar el hambre de los civiles como método de guerra, protegiendo los objetos imprescindibles para su supervivencia. En los últimos años hemos sido testigos en muchos casos de inseguridad alimentaria en crisis, situaciones cercanas a la hambruna. Gaza es un ejemplo perfecto de lo que pueden provocar los conflictos en cuanto al sufrimiento humanitario. Qatar sigue facilitando la implementación del plan de paz completo en Gaza y el acuerdo de alto el fuego, que ayudamos a intermediar junto con Egipto y Estados Unidos y Turquía. Destacamos la necesidad de garantizar la entrega inmediata de ayuda sin obstáculos en la Franja de Gaza. También reiteramos que es urgente implementar plenamente el plan completo refrendado por la Resolución 2803 del Consejo como guía para poner fin a la guerra, impulsar la reconstrucción y lograr una paz duradera y completa basada sobre la el derecho a la libre determinación del pueblo palestino y la solución de los dos estados. Las novedades en Ormuz demuestran cómo el conflicto puede afectar la seguridad alimentaria global. La clausura continua del estrecho amenaza las pesas de la región y la economía mundial. Las perturbaciones comerciales aumentan el costo de los fertilizantes y su impacto en los mercados mundiales. Los países dependientes son los que más sufren. La libertad de navegación en esta vía crucial es un principio establecido que no puede ser sometido a compromisos. Hay que restaurar la navegación en Ormuz según el derecho internacional, la resolución 2817 del Consejo de Seguridad. La prioridad de Qatar es contener la escalada y reabrir los esfuerzos diplomáticos. Por ello, Qatar como contribuyente a los esfuerzos de mediación, trata de reabrir el Estrecho lo antes posible. Qatar también destaca que cualquier futuro arreglo sobre la gestión del Estrecho o cuestiones conexas debe basarse en el consenso regional y con respeto pleno del derecho internacional, preservando así la seguridad y la estabilidad de la región. El Estado de Qatar ha reiterado su compromiso con la seguridad alimentaria global, ofreciendo apoyo para aliviar la carga para los civiles y fortaleciendo la resiliencia de comunidades, incluso en Gaza y otros lugares. Estos esfuerzos complementan la asistencia humanitaria de Qatar y sus iniciativas para mejorar la resiliencia de países vulnerables ante la inseguridad alimentaria. En ese sentido, Qatar va a seguir cooperando con sus socios en todo el sistema de la ONU para ofrecer asistencia humanitaria a los afectados por el conflicto y apoyar los sistemas alimentarios. Al mismo tiempo, vamos a seguir trabajando activamente para atajar las causas raíz con la diplomacia preventiva, prevención de conflictos, arreglo pacífico de controversias y consolidación. De la paz. Gracias. Austria · Representante [32:22]: Señora presidenta, excelencias, colegas, las cifras hablan por sí solas en cuanto a la inseguridad alimentaria. Según el informe de 2026 sobre crisis alimentarias, 266 millones de personas en 47 países y territorios han experimentado inseguridad alimentaria aguda, con un aumento de un 53 desde 2016. El conflicto y la inseguridad siguen siendo los principales motores del hambre. Quiero destacar tres aspectos. Primero, cuanto antes sepamos cómo se está, antes podremos actuar. Evitar el hambre debe ser nuestro objetivo global, reforzando la 24.17, Consejo puede seguir enfoques proactivos y acciones anticipadas. Una manera de hacerlo sería garantizando informes periódicos por parte de la OCHA sobre cuestiones relativas a inseguridad alimentaria y conflictos ante el Consejo de Seguridad, estableciendo un punto focal especializado para monitorizar la implementación de la resolución 2417. Con ello, Sería importante centrarse no solo en la disponibilidad de alimentos, sino también en posibles riesgos sistémicos para los sistemas alimentarios, como las perturbaciones al suministro de energía y fertilizantes o rutas de transporte. Segundo, en cuanto a los vínculos entre inseguridad alimentaria, clima y conflictos, el cambio climático, los acontecimientos climáticos extremos y desastres naturales cada vez más frecuentes son un vector del hambre y también un multiplicador de la amenaza. El desarrollo sostenible, los esfuerzos humanitarios y las operaciones de paz también se ven impactadas gravemente. Monitoreo y alertas tempranas efectivas frente a acontecimientos climáticos extremos y los factores que impactan en la seguridad alimentaria requieren datos fiables y análisis objetivos. Tecnologías como la IA o las imágenes por satélite ya son importantes a ese respecto y esto debe fortalecerse aún más. También celebramos la labor del Mecanismo de Clima y Seguridad, que ha sido fundamental para crear capacidad en el sistema de la ONU sobre el vínculo entre clima y seguridad. Y tercero, en cuanto al respeto por el DIH, aunque el hambre y la inseguridad alimentaria son una catástrofe por sí mismas, el sufrimiento humano aumenta aún más cuando el acceso humanitario no se garantiza y el derecho internacional no se respeta. El Consejo de Seguridad puede y debe tener un papel central garantizando la protección de los civiles, el respeto por el DIH y la rendición de cuentas a los responsables. Los civiles nunca deben verse privados del acceso a alimentos y otros artículos esenciales como método de guerra, y el personal humanitario debe poder ofrecer asistencia vital sin obstrucción. La protección plena y efectiva de los cooperantes humanitarios y el espacio humanitario es esencial. Señora presidenta, señoras y señores, quiero acabar garantizándoles que Austria está haciendo y va a seguir haciendo lo que le corresponde como un socio fiable y previsible para afrontar y prevenir la inseguridad alimentaria, tanto como nuevo miembro del Consejo de Seguridad como también en nuestros esfuerzos nacionales y europeos. Gracias. Chair [35:46]: Gracias a Austria por esta declaración. Ahora tiene la palabra la representación de Marruecos. Morocco · Representante [35:52]: Gracias, Presidenta. En primer lugar, gracias a Dinamarca por haber convocado este debate tan importante. Damos la bienvenida a los ponentes y también a la presentación del Secretario General. Gracias también al PMA y a la Acción contra el Hambre por sus respectivas presentaciones. Ocho años después, De la resolución 272417, los conflictos siguen siendo el principal motor del hambre en el mundo, con cifras alarmantes de cientos de millones de personas que padecen inseguridad alimentaria aguda. y hambrunas múltiples derivadas de conflictos que ocurren simultáneamente. La inseguridad alimentaria no solo es una consecuencia humanitaria de los conflictos, sino que es también un vector de inestabilidad, desplazamiento y exterminio violento, y una cuestión relevante para la paz y la seguridad internacionales. Pero el Consejo no empieza desde un vacío jurídico. La resolución 2417 ha confirmado el vínculo entre conflictos armados y hambre. se condenaba el uso de la hambruna como método de guerra y en su párrafo dispositivo nueve pedía que se consideraran medidas selectivas contra aquellos que desvíen u obstaculicen la asistencia humanitaria. Por tanto, las herramientas normativas que necesita el Consejo ya existen en la arquitectura de alerta temprana de la resolución. La verdadera brecha está en traducir esta alerta temprana en una acción temprana y preventiva. En cuanto a la mitigación, hay tres elementos esenciales. Primero, proteger las rutas e infraestructura que mantienen los alimentos circulando. Apoyamos el uso pleno de los buenos oficios del Secretario General para ayudar a preservar los corredores civiles de suministro de alimentos, tanto marítimos como terrestres. manteniendo a los países dependientes de las importaciones conectados a los mercados. Segundo, invertir la resiliencia de los sistemas alimentarios locales para que los países no dependan enteramente de la durabilidad de las cadenas globales de suministros en tiempos de crisis. Esta es la lógica detrás de la estrategia de Marruecos bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI. Marruecos ha hecho del desarrollo socioeconómico de zonas rurales y las inversiones en las infraestructuras agrícolas una balanza de estabilidad. Marruecos ha lanzado la iniciativa continental Triple A para adaptar la agricultura africana y la iniciativa Triple S, sostenibilidad, estabilidad y seguridad a través de la agricultura. Desde hace décadas, Marruecos también ha suministrado millones de toneladas de fertilizantes adaptados al suelo africano, llegando a 44 millones de agricultores en 35 países africanos, además de varias millones de toneladas que se han entregado a otros países en desarrollo en todo el mundo. Tercero, mantener estos esfuerzos una vez que se callan las armas. La Comisión de Consolidación de la Paz tiene un papel natural que desempeñar, incorporando la seguridad alimentaria en la consolidación de la paz y los esfuerzos de mantenimiento de la paz a través de soluciones específicas a cada contexto y apropiadas a nivel local, que respeten la realidad local. Eso es a lo que aspira Marruecos en su condición de presidente de la Comisión de Consolidación de la Paz. En conclusión, Marruecos considera que la tarea del Consejo ahora es pasar del reconocimiento a la prevención fortalecer la alerta temprana, proteger los corredores comerciales y alimentarios frente a perturbaciones geopolíticas y crear resiliencia a largo plazo para los sistemas alimentarios a través de la agricultura inteligente en cuanto al clima, el comercio transfronterizo y políticas que protejan a los más vulnerables, incluidos niños y mujeres. Marruecos está dispuesto a contribuir a este esfuerzo colectivo. Gracias, presidenta. Chair [39:45]: Gracias a la representante de Marruecos por esta locución. Ahora tiene la palabra la representación de Malta. Malta · Representante [39:51]: Señora presidenta, Malta da las gracias a la presidenta danesa por su presentación tan interesante. También nos sumamos al discurso que va a pronunciarse en nombre de la Unión Europea y sus Estados miembros. El informe global de 2023 sobre crisis alimentarias y el informe del secretario general sobre protección de los civiles presentan con toda claridad la realidad alarmante de que el hambre sigue siendo un motor y una consecuencia del conflicto armado. La crisis de la inseguridad alimentaria causada por conflictos se ve agravada aún más por la volatilidad económica y las perturbaciones climáticas. Presidenta, en la Carta de las Naciones Unidas, la comunidad internacional prometió salvar a las generaciones futuras del azote de la guerra. Prevenir la hambruna provocada por los conflictos es algo central en esta promesa. Hoy, en nuestra economía globalizada e interconectada, los impactos de los conflictos van mucho más allá del teatro de hostilidades más inmediato. Las perturbaciones a vías marítimas críticas, los ataques contra buques civiles y la inflación del precio de los alimentos son catástrofes para las economías que dependen de las importaciones. Esta vulnerabilidad se ve agravada por la crisis climática, que sin duda colocará muchas más vidas en situación de riesgo. El Niño, este fenómeno que se está desarrollando ahora, va a impactar en las cosechas globales. Entre tanto, la aceleración de los acontecimientos climáticos extremos perturba la funcionalidad de las infraestructuras portuarias críticas, que son salvavidas para los pequeños Estados insulares. En la resolución 4353 de la Asamblea General, Malta introdujo la noción de inquietud común para la humanidad. La inseguridad alimentaria aguda se está convirtiendo rápidamente en una inquietud para toda la humanidad. Con el espíritu de nuestro legado histórico como enfermeros del Mediterráneo, pedimos a todas las partes en conflicto que respeten el DIH. Destacamos que la resolución 2417 debe respetarse su aplicación debe predicarse incluso cuando las consecuencias de los conflictos se sienten mucho más allá de las hostilidades inmediatas. Además, condenamos los ataques contra buques y tripulaciones civiles, sobre todo el reciente ataque contra el buque de pabellón maltés MT Cabo Maleas, Cuando estaba ejerciendo su derecho de paso de tránsito, según el Convenio de Ginebra y según la resolución 24172573, atacar buques y objetos civiles indispensables para la supervivencia de poblaciones civiles es una violación grave del derecho internacional. Malta agradece los esfuerzos de la ONU por mantener el flujo de alimentos e insumos agrícolas esenciales a través de vías marítimas estratégicas en zonas de conflicto y reconoce la importancia del trabajo de la FAO, el PMA, el IFA, el Banco Mundial y todo el sistema de la ONU. para combatir la inseguridad alimentaria. Para combatir el nexo entre conflicto y hambre hay que priorizar dos acciones estructurales. Primero, hay que vincular los mecanismos de alerta temprana a acciones oportunas y anticipadas. Y segundo, hay que invertir en sistemas agroalimentarios, residentes, inclusivos y equitativos a través de enfoques centrados en las comunidades que soporten el golpe triple del conflicto, la volatilidad económica y el cambio climático. La paz sigue siendo la única opción sostenible, de manera que las generaciones presentes y futuras se vean salvadas no solo del azote de la guerra, sino también de la lacra del hambre. Gracias. Chair [43:48]: Doy ahora la palabra a la representación de Cuba. Cuba · Representante [43:51]: Señora presidenta, a solo cuatro años del plazo establecido para el cumplimiento de la Agenda 2030, estamos lejos de cumplir el objetivo de desarrollo sostenible dos, hambre cero. Según el informe de 2026 de la ONU sobre los ODS, un estimado de 645 millones de personas padecían desnutrición crónica en 2025, el 7,8% de la población mundial. Aún en este contexto, disminuye rápidamente la ayuda oficial para el desarrollo, mientras persiste la tendencia creciente del gasto militar global que, en el propio año 2025, alcanzó la cifra récord de 2.9 billones de dólares. Si existiera una preocupación genuina por erradicar el hambre, la pobreza y alcanzar el desarrollo sostenible sin dejar a nadie atrás, debería cesar la desenfrenada carrera armamentista. Los recursos que se malgastan en sofisticados artefactos para matar deberían redirigirse al desarrollo. Se precisa la cooperación, no amenaza ni uso de la fuerza. La absurda doctrina de la supuesta paz a través de la fuerza solo alimenta tensiones. Urge atender las causas raigales de los conflictos, como las desigualdades, producto de siglos de colonialismo, décadas de un neoliberalismo salvaje y la persistencia de un injusto orden internacional la ocupación extranjera, las políticas de dominación y las violaciones de los principios y normas del derecho internacional. Es imprescindible que el Consejo de Seguridad cumpla plenamente su mandato de mantener la paz y la seguridad internacionales con apego estricto a la Carta de las Naciones Unidas, sin doble raseros ni injerencia en otros órganos, en particular la Asamblea General. En un mundo interconectado, Cada conflicto contribuye a profundizar las múltiples crisis que enfrenta la humanidad y su carga más pesada la enfrentan las poblaciones civiles, al destruirse infraestructuras, cultivos y medios de vida, interrumpirse cadenas de suministros y afectarse la provisión de alimentos e insumos esenciales para la producción agrícola, entre otras consecuencias. No se haría justicia al título de este debate sin referirnos a la grave situación en Palestina, cuya población, en particular mujeres y niños, siguen condenados al hambre debido a las acciones genocidas de Israel, que ha contado con la impunidad que le garantiza el irrestricto respaldo militar, político, diplomático y financiero del gobierno de los Estados Unidos. La obstaculización de la ayuda humanitaria, incluyendo el suministro de alimentos, y la continua utilización del hambre como método de guerra por parte de Israel responden a la estrategia sistemática de ocupación y castigo colectivo que pretende el exterminio de los palestinos. Tampoco puede ignorarse la situación que enfrenta el pueblo del Sahara Occidental. Las consecuencias de la prolongada ocupación marroquí ha contribuido a profundizar las necesidades humanitarias de la población saharaui, incluido el acceso a una alimentación segura. Se necesita mayor cooperación y apoyo al pueblo saharaui, al tiempo que se implementen las resoluciones y decisiones de la ONU al respecto. Señora presidenta, Cuba se encuentra hoy bajo una guerra multidimensional por parte del gobierno de los Estados Unidos. El bloqueo económico, comercial y financiero se ha reforzado a niveles extremos con el brutal cerco energético de más de seis meses y otras medidas coercitivas unilaterales, contra personas, empresas y entidades cubanas. Como consecuencia, se impide el acceso de Cuba a combustibles y se obstaculiza el arribo de navieras y contenedores, lo que dificulta el acceso a alimentos, medicamentos, fertilizantes, maquinaria e insumos agrícolas, incluso aquellos adquiridos por el sector privado. La escasez de combustibles ha provocado dificultades para la generación eléctrica, el abasto de agua y los servicios esenciales, el transporte, las cadenas de suministro, la producción, el procesamiento, la conservación y la distribución de alimentos y medicamentos, e impide el normal funcionamiento de infraestructuras críticas como hospitales y servicios de emergencia. Condenamos esta política genocida que constituye un castigo colectivo contra el pueblo cubano. Denunciamos, además, la amenaza constante de una agresión militar directa por parte de los Estados Unidos sobre cuyas consecuencias impredecibles para la paz y la seguridad a nivel hemisférico e internacional hemos advertido en reiteradas ocasiones en este Consejo. Señora presidenta, el comandante en jefe de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, alertó en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación en 1996, y cito, "las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día doblarán mañana por la humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente sabia para salvarse a sí misma. Fin de la cita. Un nuevo orden mundial basado en la justicia, la equidad y la paz no puede seguirse posponiendo. Urge en hechos para cumplir la promesa colectiva de no dejar a nadie atrás. Poland · Representante [49:19]: Muchas gracias. Señora presidenta, gracias a Dinamarca por convocar este oportuno debate. Nos sumamos al discurso que va a pronunciar la Unión Europea, un foco de atención que el en la seguridad alimentaria es ahora crucial. El hambre se usa cada vez más como arma de guerra. Polonia otorga gran importancia a la prevención, los esfuerzos humanitarios y de consolidación de la paz, invertir en resiliencia e infraestructura, promover un crecimiento económico sostenible, buena gobernanza y democracia, lograr los ODS. Estas son las piedras angulares para mejorar la protección de los civiles a largo plazo. Mecanismos eficientes de alerta temprana son cruciales para combatir y mitigar las crisis humanitarias y de seguridad alimentaria, centrándose en salvaguardar infraestructura civil crítica, incluidas las tierras de cultivo, sistemas hídricos y cadenas de suministros. Otro aspecto importante es garantizar un acceso irrestricto y seguro a la ayuda humanitaria y el personal en regiones vulnerables. La acción política, incluso dentro del Consejo, debe detenerse con la velocidad necesario. Es responsabilidad de los miembros del Consejo con el apoyo de otros Estados miembros de la ONU, combatir la utilización como arma o politización de la seguridad alimentaria. En este contexto, los datos de organizaciones especializadas y programas de la ONU, como la FAO, el PMA, la OCHA o el UNICEF, podrían usarse de manera más sistemática. También vemos margen para que se expanda la cooperación del Consejo con organizaciones generales e internacionales para mantener abiertas rutas vitales durante los conflictos. Podrían apoyarse arreglos para proteger puertos, vías de transporte, corredores de cereales, infraestructuras agrícolas y cadenas de suministro humanitarias. En cuanto a cómo garantizar sistemas alimentarios más resilientes y cómo mitigar el impacto de perturbaciones geopolíticas futuras en el hambre y la estabilidad, podemos recomendar promover el nexo humanitario de desarrollo y de paz, incluso combinando financiación de emergencia con creación de activos. Fortalecer la cooperación regional. Organizaciones fiables pueden coordinar corredores de alimentos. apoyar la agricultura sostenible promoviendo una agricultura inteligente, apoyando la innovación digital y técnica y creando empoderamiento de los pequeños propietarios y apoyando a los agricultores locales, y también buscar nuevos socios para la cooperación, incluso del sector privado. En conclusión, quisiera sugerir que el Consejo se centrara más en temas transversales y en la naturaleza compleja de las amenazas contemporáneas a la paz y la seguridad. La seguridad alimentaria, como se ha dicho hoy, pero también protección de los civiles en conflictos armados. Todos los efectos negativos del cambio climático en el medio ambiente y la seguridad y los desastres de origen humano deben estar presentes en la agenda del Consejo de manera importante. Gracias. Presidenta [52:28]: Gracias, Polonia. Ahora tiene la palabra Sudán. Sudan · Representante [52:31]: Señora presidenta, En primer lugar, damos las gracias a Dinamarca por haber convocado esta sesión tan importante ahora que el mundo asiste a un momento sin precedentes en los conflictos armados, algo muy vinculado a la inseguridad alimentaria. Acogemos con beneplácito la presencia del ministro de Exteriores y damos las gracias al secretario general y a los ponentes por sus importantes contribuciones. Sudán ha acogido con beneplácito la adopción por el Consejo de la resolución 2417 como hito histórico, reafirmando el derecho a la alimentación como derecho humano fundamental. Esto destaca los vínculos entre conflictos armados y el hambre y la prohibición del uso de la alimentación como arma de guerra como una verdadera amenaza para la paz y la seguridad internacionales. Mi país, por tanto, desea hacer una distinción legal fundamental que no debe ignorarse entre el hambre y la hambruna. El hambre puede ser producto de la sequía, el cambio climático, etcétera, pero la utilización del hambre para matar a la gente es algo voluntario, por ejemplo, imponiendo bloqueos y privando de alimentos y medicinas para lograr fines políticos y militares, y esta es la conducta que condena la resolución, que puede constituir un crimen de guerra en ciertos casos, algo que requiere rendición de cuentas según el DIH. Sudán al día de hoy es prueba de estas violaciones. No negamos ni minimizamos el sufrimiento de nuestro pueblo. Millones de personas se han visto desplazadas por la fuerza. Los niveles de la seguridad alimentaria se han deteriorado en Darfur y otras regiones de Kordofán. Estas regiones están controladas por las milicias. Destacamos que este sufrimiento no es producto de desastres naturales, ni tampoco un producto del cambio climático ni de la economía, sino que es el resultado directo de la guerra de agresión y el uso por parte de las milicias de bloqueos contra ciudades y aldeas. y también de la privación de los alimentos y medicamentos para la gente, la asistencia humanitaria y el saqueo de almacenes, los ataques contra agricultores y la destrucción de sus cosechas. Esto demuestra que lo que pasa en las zonas controladas por las milicias es un hambre provocada sistemáticamente y no normal, y esto se ajusta a su historial de violaciones en otros lugares. Sudán se encuentra entre los países con mayor capacidad de producción agrícola en África y en el mundo. Sudán puede contribuir a la seguridad alimentaria regional. A pesar de los problemas de la guerra, hemos conseguido el éxito en nuestras cosechas de esta temporada y en los últimos años, en el pasado año hemos conseguido una enorme producción de maíz, con un aumento del 13,2 por ciento, y parte de esta cosecha la compró el PMA, y esto demuestra que la seguridad alimentaria no tiene que ver con la protección de la agricultura, sino más bien la falta de acceso debido al control por parte de las milicias terroristas. Este año 20 millones de hectáreas se van a cosechar. Esto en Cordofán y otros estados que se van a poner en marcha estas cosechas para compensar las pérdidas en otros lugares. En Sudán no se va a pasar hambre. La seguridad alimentaria en Sudán no es un tema de interés nacional, sino una verdadera inversión a nivel regional e internacional. tenemos nuestras reservas en cuanto al informe del IPC, porque creemos que la resolución internacional debe basarse en datos objetivos y sin politización. Estos informes no se han basado en información de campo exacta, sino más bien en análisis remotos. La clasificación se ha hecho sobre la base de datos razonables e incompletos. Esto demuestra que faltan datos exactos y esto se debe por una razón que todos conocen, la falta de acceso a zonas controladas por las milicias. Estas reservas no minimizan el deterioro de la situación humanitaria, sino que más bien nos reservamos nuestro derecho a protegernos de la politización y el uso de datos humanitarios sobre seguridad alimentaria a pesar de la guerra de agresión. Hemos seguido trabajando para garantizar la apertura de puntos seguros humanitarios, incluido el de Adrey, a pesar de los problemas de seguridad. Hemos intentado que haya financiación para los programas alimentarios y hemos aumentado el alcance de los programas contra la desnutrición. Hemos dado además asistencia mediante el envío aéreo de alimentos y hemos aumentado la cooperación con las organizaciones de socorro, incluso en circunstancias excepcionales, lo que demuestra la voluntad nacional de conseguir la seguridad y la autosuficiencia. Presidenta, lograr la seguridad alimentaria exige una acción colectiva para impedir las guerras y para respetar la soberanía de los Estados. haciendo que aquellos que utilizan el hambre como arma de guerra rindan de sus actos. Hay que detener el apoyo a las milicias terroristas. Destacamos nuestro compromiso con la cooperación internacional para conseguir la seguridad alimentaria, proteger a los civiles y conseguir una paz sostenible. Para concluir, Presidenta, quisiera recordar al Consejo que los civiles en Sudán no mueren debido a las sequías ni a la pobreza, están muriendo porque hay una milicia terrorista respaldada por el poder militar, les ha privado de alimentos de forma deliberada y que la comunidad internacional no ha actuado para detener estos crímenes. La historia no será clemente si no protegen a los civiles y si se quedan con los brazos cruzados. No es una protesta ni una queja, simplemente un llamamiento para hacer que las milicias respondan a sus actos para que el pueblo sudanés pueda vivir en condiciones de seguridad y dignidad en su propio país. Gracias, presidenta. Chair [59:34]: Doy las gracias a la representante del Sudán por la declaración y ahora cedo la palabra a la representación de Zimbabue. Zimbabwe · Representante [59:42]: Gracias, presidenta. Zimbabue, da las gracias a Dinamarca por organizar este debate importante y también queremos dar las gracias al secretario general y a los otros ponentes por sus presentaciones valiosas. Los alimentos bajo fuego capturan una realidad cruel de los conflictos modernos, cuando la guerra perturba las granjas, los mercados, las carreteras y los puertos crea las condiciones en las que el hambre puede propagar la inseguridad entre comunidades, más allá de las fronteras y mediante los mercados mundiales. Ahora bien, el hambre nunca debe percibirse como una consecuencia inevitable del conflicto. Con medidas oportunas se puede y se deben prevenir sus efectos más nocivos. La Resolución 2417 reconoce la relación estrecha entre el conflicto armado y la inseguridad alimentaria. El último informe de puntos candentes sobre el hambre, FAO-PMA, identifica el conflicto y la violencia como factor principal en doce de estos trece puntos candentes. Por lo tanto, el desafío ya no es simplemente reconocer esta relación, sino tomar cartas en el asunto. El Consejo debe ayudar para prevenir conflictos para evitar que se den las condiciones en las que se pueda afianzar el hambre grave y las hambrunas. En este contexto, Zimbabwe quiere destacar cuatro prioridades. Primero, tenemos que actuar antes. El Consejo de Seguridad tiene que utilizar mejor los mecanismos de alerta rápida del Secretario General, la FAO, el PMA, los actores humanitarios y las organizaciones regionales. Es importante que la alerta rápida dé pie a medidas tempranas mediante la diplomacia preventiva, la mediación y soluciones políticas antes de que el hambre dé pie al desplazamiento y a la inestabilidad. La prevención carece de sentido si se hace sonar la alarma únicamente después de que haya quedado vacío el granero. Segundo, hay que proteger a los civiles y los sistemas que sostienen vida civil. Está prohibido el uso del hambre contra los civiles como método de guerra. Las partes en un conflicto tienen que cumplir con el Derecho Internacional Humanitario y proteger granjas, al ganado, a los sistemas de recursos hídricos, las instalaciones de almacenamiento, los mercados, las redes de transporte y las rutas de suministro. El acceso humanitario tiene que ser seguro, rápido e irrestricto. Los regímenes de sanciones deben incluir las dispensas humanitarias efectivas y evitar obstáculos no deliberados para los insumos agrícolas, los alimentos y las operaciones de socorro. Los buenos oficios del Secretario General también pueden ayudar a garantizar mecanismos prácticos para proteger a los corredores humanitarios y las rutas terrestres y marítimas para el suministro de alimentos. Estas medidas pueden salvar vidas, al tiempo que crean espacio para el diálogo político. Tercero, El Consejo tiene que ir más allá del campo de batalla. Las consecuencias de un conflicto no quedan confinadas en los campos de batalla. Sus efectos llegan a los hogares africanos mediante precios más elevados de combustibles, fertilizantes, transporte y alimentos. Los países en desarrollo sin litoral y dependientes de las importaciones son especialmente vulnerables. El Consejo, por lo tanto, tiene que tener en cuenta estas repercusiones más generales y garantizar que las medidas adoptadas no ahonden las vulnerabilidades de los civiles. Cuarto, el socorro de emergencia tiene que ir de la mano de resiliencia a largo plazo. Por ejemplo, el caso de Zimbabue. Zimbabue está impulsando una agricultura inteligente, regadío, sistemas de alerta rápida, digitales, la adición del valor, para fortalecer la producción nacional y los medios de vida rurales. En África, el programa de desarrollo agrícola de África y la Agenda 2030 sirven de base para aumentar la productividad, ampliar la industrialización del sector agrícola y fortalecer el comercio regional. El esfuerzo exige insumos agrícolas asequibles y financiación previsible, una transferencia tecnológica y el acceso fiable a los mercados mundiales y regionales. Es esencial también una cooperación más estrecha entre la ONU, la Unión Africana y las organizaciones subregionales para establecer un vínculo entre la prevención de los conflictos, la acción humanitaria y la recuperación. El objetivo colectivo tiene que ser una mayor soberanía y resiliencia alimentaria en África. Al mismo tiempo, Zimbabue advierte del la inclusión en los programas de seguridad de la inseguridad alimentaria de forma indiscriminada. No todas las crisis alimentarias tienen que formar parte del programa del Consejo. La pobreza, el cambio climático, la crisis de la deuda y los desafíos de desarrollo estructural exigen una acción sostenida por parte de las instituciones que tienen el mandato de abordarlas. Si el conflicto armado causa el hambre, obstruye el socorro humanitario o amenaza el sistema alimentario y la paz y la seguridad, entonces el Consejo tiene la responsabilidad de actuar. En última instancia, la medida del éxito no será hasta qué punto damos alimentos después de que se hayan hundido los medios de vida, sino cómo podemos evitar que el conflicto destruya las condiciones que permiten a las personas llevarse comida a la boca. La paz no puede afianzarse si las familias viven en miedo de la violencia y del hambre. Por lo tanto, proteger los sistemas alimentarios en tiempos de guerra es inseparable de proteger la paz. Zimbabue está dispuesto a trabajar con todos los asociados para conseguir este objetivo. Gracias, señora presidenta. Chair [1:05:45]: Doy las gracias al representante de Zimbabue por la declaración y ahora cedo la palabra a la representación de Liechtenstein. Liechtenstein · Representante [1:05:53]: Gracias, presidenta. El mandato. Del Consejo de Seguridad, desde luego, tiene que incluir la inseguridad alimentaria. Damos las gracias al PMA y a su contribución al brazo humanitario del trabajo de las Naciones Unidas. Sin una acción clara y concertada del Consejo, puede haber un aumento grave de la inseguridad alimentaria en los próximos meses. De hecho, los síntomas ya están aquí. Querría abordar brevemente los desafíos a la producción, la transmisión y la puesta a disposición. En cuanto a la producción alimentaria, la guerra obviamente perturba la agricultura, haciendo que los productores auto dependientes de alimentos se conviertan en consumidores dependientes. Aumentan los precios de los alimentos y esto da pie a déficits. Los restos explosivos de guerra contaminan las fuentes de agua y contaminan los países que ofrecen alimentos. Un ejemplo el 25 del territorio de Ucrania podría estar contaminado. En este sentido, observamos el trabajo importante de los más, entre otros. Pero incluso más allá de las situaciones de conflicto armado, el calor, el calentamiento del planeta desplaza a los pastores y a los agricultores, destruyendo medios de vida y trastocando mercados alimentarios. El fenómeno del Niño puede empeorar estas circunstancias. Cuando el clima se ve perturbado, ya no se puede producir comida y esto causa una crisis de seguridad alimentaria. Cuando se cultivan alimentos, se tienen que transmitir después allá donde es necesario, junto con los fertilizantes y otras sustancias que permiten la producción alimentaria. La crisis en el Estrecho de Hormuz ha hecho que aumenten de forma drástica los precios y haciendo que millones se conviertan en personas pobres. Por eso, el conflicto tiene que terminar para siempre. Observamos que la ONU ha hecho sonar la alarma y observamos el trabajo de la FAO, entre otros. Apoyamos también los esfuerzos para establecer un grupo de trabajo de la ONU para facilitar el paso seguro de fertilizantes y materias primas conexas para propósitos humanitarios y pedimos a aquellos que sigan a pesar de las complicadas circunstancias. Por último, jamás tiene que restringirse la comida en los entornos de conflicto. Se sabe que el conflicto armado y la violencia siguen siendo factores fundamentales de inseguridad alimentaria en 12 de los 13 puntos candentes de hambre identificados por el PMA y la FAO. Los gobiernos y los grupos armados han utilizado los alimentos como arma de guerra, haciendo que los civiles pasen hambre como medio de presión. El año pasado vimos condiciones de hambruna relacionadas con el conflicto en Gaza y en partes de Sudán. Es la primera vez durante este siglo que dos hambrunas independientes se han registrado al mismo tiempo. En Gaza, Hemos visto cómo funcionarios israelíes ordenaban un asedio completo, violando el Derecho humanitario internacional. La solución, en el fondo, es sencilla permitir que la ayuda llegue. No hay un argumento aceptable para utilizar el hambre como arma de guerra, ya que esto representa un crimen de guerra sobre el que tiene jurisdicción la CPI, tanto en los conflictos internacionales como en los conflictos no internacionales. Presidenta, querría hacer un apunte. En 1944, para reaccionar a las denuncias de que millones de personas estaban ante el riesgo de hambruna como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, se llevó a cabo un estudio clínico en Estados Unidos, el experimento del hambre en Minnesota. para orientar el socorro de los aliados, entendiendo mejor los efectos a largo plazo de las graves restricciones alimentarias y la efectividad de la rehabilitación en adultos sanos. Los resultados fueron espantosos, pero quizá lo más importante fue lo que se vio después de que terminara el experimento. Muchos de los sujetos no pudieron mantener una relación saludable con los alimentos durante el resto de su vida. La enseñanza está clara. Una inseguridad alimentaria grave no siempre es pasar hambre. Cuando afecta a los niños, es un ataque a su futuro, ya que se les priva de la nutrición que necesitan para aprender, para crecer y para poder desplegar todo su potencial. Pero para todos los afectados, el hambre nunca desaparece. Tenemos alimentos suficientes para dar de comer al mundo. Este Consejo, con el apoyo de la organización, puede garantizar que lo hagamos. Trabajemos con urgencia para conseguirlo. Gracias. Chair [1:10:51]: Gracias al representante de Liechtenstein. Ahora cedo la palabra a la representación de Portugal. Portugal · Representante [1:10:58]: Gracias, presidenta. Gracias a Dinamarca por organizar este debate y a los ponentes por sus comentarios. El último informe nos envía un mensaje aleccionador. El hambre puede que haya disminuido de forma consecutiva, pero hay 640 millones de personas que viven en condiciones de hambre crónica. El conflicto sigue siendo el factor fundamental de la inseguridad alimentaria. En 2025 se confirmó la hambruna en Gaza y en Sudán por primera vez durante este siglo. se registraron hambrunas de forma simultánea en dos crisis independientes. No son desastres naturales inevitables, sino que son las consecuencias de la violencia deliberada, de la destrucción de infraestructuras, de la restricción de la entrega de ayuda humanitaria. Presidenta, la Resolución 2417 dio a este Consejo un marco claro para la acción. Transcurridos ocho años, el problema no es que falte la información, sino la falta de una acción oportuna. A partir de ahora, Portugal querría destacar cuatro prioridades. Primero, tenemos que actuar en una fase temprana. El Consejo tiene que utilizar la alerta rápida en la inseguridad alimentaria causada por conflictos. Esa información tiene que incluirse en los debates sobre situaciones, las prórrogas de mandatos y el trabajo para la protección de los civiles. La alerta rápida sirve de poco si no da pie a medidas pronto. Segundo, el DIH tiene que respetarse en todo momento. El uso del hambre de los civiles como método de guerra queda prohibido. Los sistemas alimentarios tienen que protegerse y las partes a un conflicto tienen que permitir y facilitar un acceso humanitario rápido e irrestricto. Hay que documentar las violaciones. Tercero, el Consejo tiene que actuar en una fase temprana. Los factores que perturban las rutas marítimas, la exportación de fertilizantes. El Consejo tiene que seguir apoyando el trabajo del Secretario General y de la FAO y tiene que preservar las rutas de suministro para atenuar la inseguridad alimentaria y para mejorar la resiliencia de los sistemas alimentarios. Especialmente encomiamos los mecanismos de fomento de la confianza en el Estrecho de Ormuz mediante una task force de la UNOPS, como dijo el Secretario General en los comentarios que ha hecho esta mañana. Esta iniciativa es otro ejemplo práctico de soluciones pragmáticas que pueden dar una herramienta para que los más vulnerables puedan tener una herramienta de atenuación. Es prevención en la práctica, algo que se ajusta a la lógica de la Agenda 2030. Cuarto, La acción de emergencia tiene que verse acompañada de una inversión en resiliencia. Hay que hacer que los sistemas alimentarios sean más inclusivos y resilientes al clima. Nada de esto será posible sin financiación previsible, especialmente cuando hay una presión ante los recursos. Para concluir, presidenta, como futuro miembro entrante del Consejo, queremos hacer que la inseguridad alimentaria esté en las responsabilidades de prevención de este Consejo. El hambre no es inevitable. La Resolución 2417 dio a este Consejo las herramientas que necesitábamos. Ahora necesitamos la voluntad política para actuar de forma decisiva y consistente. Gracias. Chair [1:14:39]: Gracias a Portugal. Ahora cedo la palabra a la representación de Nigeria. Nigeria · Representante [1:14:43]: Señora Presidenta, Nigeria quiere expresar su agradecimiento a Dinamarca por organizar este debate y quiere dar las gracias al secretario general y al representante del PMA por destacar en sus presentaciones de esta mañana las sombrías realidades de las crisis alimentarias causadas por el conflicto en muchos países africanos. En la Resolución 2417, el Consejo reiteraba su compromiso a abordar la inseguridad alimentaria causada por conflictos, incluida la hambruna, en situaciones de conflicto armado. Transcurridos ocho años, la brecha entre el momento en el que comienza un conflicto a perturbar los sistemas alimentarios y el momento en el que el Consejo, la Secretaría o un comité de sanciones actúa en la práctica sigue siendo muy evidente. Nosotros tenemos experiencia en la materia. En la cuenca del lago Chad no es la perturbación de las importaciones ni los controles marítimos los que han causado el hambre. sino el desplazamiento de los agricultores y de los pastores por parte del Boko Haram o por el Estado Islámico en la provincia de África Occidental, la pérdida de los accesos a los caladeros de pesca del lago Chad y el hundimiento de las rutas de migración de las diferentes comunidades de pastores y de agricultores. Los factores que debate el Consejo son mundiales. Sin embargo, en la cuenca y en el Sahel, de forma más general, son muy locales, pero no menos graves. Por eso, Nigeria tiene tres propuestas concretas. Primero, en cuanto a la alerta rápida, la resolución 2417 establece unos medios de establecimiento de informes que tiene que estar vinculada con plazos con los comités de sanciones del Consejo. Si la secretaría, la FAO o el PMA dice que hay una situación de inseguridad alimentaria, el comité pertinente tendría que poder solicitar una solicitud de excepción dentro de un plazo, en lugar de dejar los procedimientos ordinarios del comité. La exención existe, lo que falta es el desencadenante que lo relacione de forma automática con la alerta rápida. Segundo, hay que utilizar los buenos oficios del secretario general, que se han utilizado para negociar el comercio transfronterizo y los corredores de comercio. Nigeria pide que se amplíe para negociar el acceso local y el paso de los agricultores, de los ganaderos y de los pastores en las rutas de pastoreo migratorio, y también para las comunidades pesqueras, en coordinación con la CEDEAO, por ejemplo, los órganos como la Comisión de la Cuenca del Lago Chad. El alto el fuego puede proteger a un puerto, pero también a todo el sector agrícola. Tercero, en cuanto al diseño de los mandatos, si hay una misión de mantenimiento de la paz que opere en un entorno de inseguridad alimentaria, tendría que ser normal que hubiera una sesión informativa FAO PMA Secretaría para el Consejo antes de la retirada o la prórroga de un mandato, junto con la evaluación política y de seguridad. la seguridad alimentaria se trata como un anexo humanitario a estos debates y no como un factor en el propio mandato. Presidenta, la resolución 2417 no va a colmar la brecha entre reconocimiento y acción por sí sola, ya que exige desencadenantes, plazos y alcance local. Nigeria está dispuesta a trabajar con los miembros del Consejo sobre cada uno de estos temas. Gracias. Chair [1:18:39]: Doy las gracias a la representación de Nigeria y ahora cedo la palabra a la representación de la Unión Europea, la señora Heda Samson, jefa adjunta de la delegación. EU · EU · Jefa adjunta de la delegación · Heda Samson [1:18:52]: Gracias, presidenta. Es un honor intervenir en nombre de la Unión Europea y sus Estados miembros. Macedonia del Norte, Montenegro, Albania, Ucrania, la República de Moldova, Bosnia y Herzegovina, Andorra y San Marino se suman a esta declaración. La versión completa se cargará en nuestro sitio web. Gracias a Dinamarca por organizar este debate tan oportuno y gracias al Secretario General, a la Directora Ejecutiva en funciones del PMA y al doctor Perrin Benoit, de la Coalición, por las contribuciones que han hecho esta mañana. Transcurridos ocho años desde la adopción de la Resolución 2417, el conflicto sigue siendo el factor principal de la inseguridad alimentaria grave. La guerra ilegal de Rusia contra Ucrania y el recrudecimiento en Oriente Medio han expuesto la fragilidad de los sistemas alimentarios mundiales, las perturbaciones a los mercados de energía, el suministro de fertilizantes, el comercio y la logística humanitaria. se dejan sentir en todo el planeta y afectan a aquellos que ya encaran una inseguridad alimentaria y la desnutrición, especialmente en los países dependientes de importaciones en contextos frágiles. Al mismo tiempo, la confirmación de condiciones de hambruna en partes de Gaza y de Sudán en 2025 fue un recordatorio de que la inseguridad alimentaria es la consecuencia previsible de los conflictos y del menosprecio por el DIH. La inseguridad alimentaria causada por los conflictos empeora también en Afganistán, la República Democrática del Congo, Haití, el Líbano, Malí, Myanmar, Nigeria, el TPO, Somalia, Sudán del Sur, Sudán y Yemen. Presidenta, la 2417 sigue siendo el criterio del Consejo para abordar el hambre en los conflictos y tiene que aplicarse. especialmente cuando hay una perturbación en la seguridad internacional. La UE destaca que se respete el DIH y la infraestructura civil. El hambre como método de guerra tiene que ser condenado sin ambages y el acceso humanitario tiene que ser sostenido e irrestricto. La alerta rápida tiene que dar pie a una acción rápida sobre la base de un análisis independiente, incluido el IPC. Las nuevas tecnologías, como las imágenes por satélite, pueden documentar los daños y apuntalar la rendición de cuentas. Las respuestas tienen que integrarse mejor en todo el nexo paz-desarrollo-trabajo humanitario. La UE apoya la asistencia vital, la resiliencia, la localización y sistemas humanitarios fuertes. Reconocemos que la inseguridad alimentaria y la desnutrición tienen un impacto diferente según el género. La UE y sus Estados miembros siguen trabajando con asociados y somos un donante internacional. En los últimos cuatro años, un tercio del presupuesto humanitario se dedicó a asistencia alimentaria y a la nutrición, unos 800 millones de euros al año. Tal como se dice en la comunicación sobre ayuda humanitaria, la UE va a seguir fortaleciendo su enfoque para apoyar la lucha contra las crisis en todo el mundo. Presidenta, destaco una serie de llamamientos. Primero, hay que fortalecer la diplomacia humanitaria para garantizar el acceso a las rutas y para impedir el uso del hambre y el ataque contra el personal humanitario. el Consejo tiene que utilizar las herramientas de la 2417, incluida la alerta rápida y los buenos oficios del SG. Segundo, las violaciones del DIH tienen que identificarse de forma sistemática y condenarse, y los responsables tienen que rendir cuentas. La rendición de cuentas tiene que perseguirse mediante jurisdicciones nacionales y, si procede, mediante mecanismos de justicia internacional, incluida la CPI. La 2417 ofrece también herramientas para considerar medidas y sanciones contra aquellos que obstruyen la asistencia humanitaria. Y tercero, necesitamos un apoyo político más contundente para el sistema multilateral y para los que responden desde la primera línea, un apoyo a la ONU, a los actores locales y nacionales y a los mecanismos independientes como el IPC. algo que es pertinente también en relación con las perturbaciones del comercio mediante el estrecho de Ormuz, especialmente para los fertilizantes y otros insumos agrícolas, y las consecuencias para la seguridad alimentaria y las necesidades en países vulnerables. Los esfuerzos en curso tienen que hacer que el sistema sea más oportuno para responder a las crisis alimentarias. Desde el inicio de la guerra de agresión contra Ucrania, Rusia ha querido utilizar el hambre como método de guerra al bloquear el Mar *****. Recientemente ha intensificado los ataques contra los buques comerciales y los puertos, y también contra las instalaciones portuarias y los almacenes. Desde mayo de 2022, La ayuda de la UE ha facilitado las exportaciones de Ucrania, también de productos agrícolas y de cereales. Junto con los Estados miembros, la UE y sus asociados están comprometidos a apoyar a Ucrania para poder exportar cereales lo antes posible, para aliviar la presión ante los países más vulnerables. Y quiero aclarar algo las sanciones de la UE no se dirigen al comercio, los productos agrícolas ni la exportación, sino que trabajamos para mantener el flujo de productos agrícolas y alimentarios. El hambre causada por los conflictos es prevenible. El Consejo de Seguridad tiene que actuar pronto, tiene que hablar con claridad y responder de forma decisiva cuando los conflictos ponen en peligro los sistemas alimentarios, algo que es una obligación humanitaria pero que es fundamental para mantener la paz y la seguridad internacionales. La UE está comprometida a trabajar con la ONU y con todos los asociados para respetar el Derecho internacional, apoyar a los que más lo necesitan y conseguir que haya un mundo en el que el hambre nunca se utilice como método de guerra. Chair [1:25:45]: Doy las gracias a la señora Geddes Sampson por su declaración y ahora cedo la palabra a la señora Elise-Nicole Moschini. Observadora Permanente y Jefa de la Delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja ante las Naciones Unidas. CICR · Observadora Permanente y Jefa de la Delegación · Elise-Nicole Moschini [1:26:00]: Gracias, Presidenta. Excelencias, han transcurrido ocho años desde la adopción de la 2417. Pero el conflicto sigue siendo un factor importante de inseguridad alimentaria. Lo vemos en todas nuestras operaciones del CICR. Nuestros equipos ven cómo el hambre en los conflictos armados es la consecuencia de la acción y de la inacción. La falta de seguridad impide que los agricultores lleguen a sus campos. Se perturban los mercados. Las carencias de combustible afectan a los sistemas de regadío y al transporte. Empeoran los sistemas de recursos hídricos y esto afecta a la producción y al almacenamiento. Las perturbaciones en la conectividad también ahondan la inseguridad alimentaria y tiene un impacto en las cadenas de suministro y en los sistemas de pago. Y a menudo vemos cómo se limita el acceso humanitario o incluso cómo se obstruye de forma deliberada. A medida que los alimentos son más difíciles de obtener y desaparecen los medios de vida, las personas toman más riesgos simplemente para dar de comer a sus familias. El hambre se convierte en la consecuencia de un conflicto, pero también en un factor de más daño. El CICR tiene dos mensajes y dos peticiones. el hambre no es una consecuencia inevitable de la guerra. Los marcos políticos y jurídicos abordan el hambre en conflicto armado, incluida la 2417. Esta resolución histórica, adoptada por unanimidad en el Consejo, nos ofrece un marco de acción, una acción que puede impedir que el hambre se convierta en una capa adicional de las crisis en los conflictos. La acción humanitaria también puede proteger los sistemas alimentarios bajo presión. El apoyo a la agricultura durante las crisis puede prevenir un hundimiento, reducir la dependencia en la asistencia de emergencia y apoyar la recuperación. Cruz Roja [1:27:57]: Segundo mensaje, el respeto del derecho internacional es esencial para la prevención. Los sistemas alimentarios dependen de servicios e infraestructuras interconectados, agua, energía, transporte y mercados. Daños y perturbaciones pueden tener eco en todos estos sistemas, afectando la disponibilidad de alimentos y el acceso más allá de la zona de hostilidades inmediata. El respeto por las obligaciones del DIH mitiga estas perturbaciones, incluida la obligación de las partes en conflicto armado de respetar y proteger civiles y sus objetos y cumplir con las reglas que prevén el ataque a destrucción remoción o inutilización de objetos indispensables para la supervivencia de la población civil. Esto puede incluir, en particular, alimentos, agua potable y zonas agrícolas. Las partes también deben cumplir la prohibición estricta del uso de la hambruna como método de guerra y también deben permitir y facilitar el paso rápido e irrestricto del socorro humanitario para los civiles necesitados. Señora Presidenta, no hay que medir la Resolución 2417 por la efectividad de la respuesta humanitaria frente a crisis alimentarias una vez que estas emergen, sino más bien por nuestra capacidad colectiva de prevenir la inseguridad alimentaria para que esto entre en una espiral en caso de conflicto armado. La Cruz Roja hace dos peticiones. Primero, los Estados y este Consejo deben actuar y pronto. La alerta temprana debe conducir a un compromiso político, diplomático y operacional desde el primer momento. Las personas afectadas no deben esperar hasta que se agoten los mecanismos y el hambre sea eminente. En segundo lugar, colocar el DIH en el centro de la prevención, proteger a civiles, sus sustento, de las personas, de los servicios esenciales y la acción humanitaria en todo el conflicto ayuda a preservar la capacidad de la gente de sobrevivir antes de que la asistencia humanitaria se convierta en el último recurso. La asistencia humanitaria no puede compensar las violaciones o la falta de protección de la población civil. En conclusión, señora presidenta, la Cruz Roja cumple su labor operacional y el diálogo confidencial con las partes en conflictos armados para proteger a los civiles, preservar el espacio humanitario y ayudar a la gente a superar las consecuencias del conflicto armado. Pedimos a todos los Estados que respeten y garanticen el respeto del DIH y que defiendan la humanidad en caso de guerra. Gracias. Chair [1:30:25]: Muchas gracias. Ahora tiene la palabra la representación del Brasil. Brazil · Representante [1:30:30]: Señora presidenta, gracias a Birnbaum por convocar este debate y al secretario general y a los ponentes por sus puntos de vista. Como ya se ha dicho, el hambre no es algo ni inevitable ni tampoco una mera consecuencia de la guerra. En lugar de ello, es un problema político y de seguridad que exige una acción colectiva firme y oportuna. El hambre relacionada con los conflictos es el ejemplo extremo de nuestro fracaso a la hora de defender y cumplir obligaciones internacionales fundamentales. La resolución 2417 estableció un marco importante en este sentido, reconociendo el vínculo entre conflicto armado e inseguridad alimentaria. Transcurridos ocho años desde su aprobación, nuestra prioridad debe ser su implementación plena y efectiva. La urgencia de este desafío queda patente en varias crisis que tenemos planteadas. En el Sudán, el conflicto armado ha asesinado a decenas de miles de personas, desplazado a millones de ellas, devastado el sustento de la gente y ha empujado a comunidades enteras al hambre. En Gaza, la destrucción de infraestructuras civiles ha perturbado los sistemas de alimentos y las restricciones al acceso humanitario han producido una inseguridad alimentaria extrema. En Sudán del Sur y Sudán, la violencia y el desplazamiento siguen amenazando comunidades vulnerables. En el Yemen, años de conflicto e infraestructura debilitada siguen exponiendo a millones de personas al hambre aguda. Estas situaciones son todas ellas diferentes, pero comparten algo común. Cuando un conflicto perturba la producción de alimentos, los mercados, las rutas de suministro y las operaciones humanitarias, el hambre es tanto una consecuencia de la guerra como un motor de inestabilidad. Nuestra respuesta debe ser garantizar el respeto pleno por el Derecho Internacional Humanitario en todo momento y por todas las partes. Utilizar el hambre como método de guerra contra los civiles es algo ilícito y moralmente inaceptable. Los civiles deben tener acceso a alimentos, agua y servicios esenciales, y el personal humanitario debe llegar a poblaciones necesitadas de manera segura, rápida y sin impedimento. Las tierras de cultivo, los sistemas de producción y distribución de alimentos, los mercados y otros objetos indispensables para la supervivencia de los civiles También deben protegerse, no puede haber selectividad a la hora de aplicar esos principios. La prevención también tiene que estar en el centro de nuestra respuesta. La resolución 2417 ofrece al Consejo herramientas para actuar antes de que la inseguridad alimentaria alcance niveles catastróficos. La alerta temprana. del sistema de la ONU, que incluye la FAO, el PMA y la OCHA, deben dar lugar a medidas preventivas oportunas. La prevención también debe ir más allá del teatro del conflicto inmediato. Las perturbaciones a la producción agrícola, los fertilizantes y los suministros de energía, los puertos, rutas marítimas y el comercio internacional pueden transmitir rápidamente los efectos del conflicto a países distantes, sobre todo economías en desarrollo y dependientes de las importaciones. La acción legal y humanitaria, aunque sea indispensable, no puede ser sustituto de una solución política. La manera más efectiva de poner fin al hambre relacionada con los conflictos es poner fin a los propios conflictos. La comunidad internacional y este Consejo en particular deben invertir de manera más sistemática en la diplomacia, la mediación y el arreglo pacífico de las controversias. Brasil apoya en el que se fortalezcan los buenos oficios, el secretario general incluso, cuando se puedan facilitar los arreglos humanitarios, proteger rutas de suministros esenciales o preservar el acceso a alimentos y otros bienes indispensables. La iniciativa de los cereales en el Mar ***** es un buen ejemplo de éxito a ese respecto. Nuestra respuesta al hambre y los conflictos debe atajar las causas estructurales. El conflicto amplifica el hambre, pero el hambre está muy conectada con la pobreza, la desigualdad, la deuda insostenible y la falta de inversiones en sistemas de alimentos resilientes. Combatir el hambre y la pobreza es algo inseparable de construir una paz sostenible. Esto inspiró el lanzamiento de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza durante la Presidencia brasileña del G20. Gobiernos, ONU, IFIs, organizaciones regionales y sector privado tienen todos ellos un papel y una responsabilidad que asumir para fortalecer los sistemas alimentarios y ayudar a los países en desarrollo a crear resiliencia frente a futuras perturbaciones. La comunidad internacional tiene los conocimientos, recursos y herramientas para prevenir el hambre agravada por los conflictos. Lo que falta demasiado a menudo es voluntad política. La indignación insistiva que sentimos ante denuncias de hambruna es prueba de nuestra humanidad compartida. Debemos convertir la indignación en acciones oportunas y efectivas. Gracias. Chair [1:35:40]: Gracias al representante del Brasil por su alocución. Ahora tiene la palabra la representación de Croacia. Croatia · Representante [1:35:47]: Señora Presidenta, quiero felicitarla por presidir el Consejo este mes y por su liderazgo tan capaz, incluso para organizar esta importante reunión. Croacia se suma al discurso pronunciado por la UE y quiere añadir lo siguiente a título nacional. Presidenta, la Resolución 2417 nos da las herramientas. Tenemos que usarlas más pronto, más rápido y más sistemáticamente. El conflicto sigue siendo el motor primario de la inseguridad alimentaria aguda en todo el mundo. Este año más personas han sufrido hambre a nivel crítico, más que en cualquier momento de la pasada década. Cuando los conflictos perturban los flujos energéticos, el suministro de fertilizantes o las rutas comerciales, los efectos llegan más gravemente a los países que dependen de las importaciones. El Consejo debe desencadenar alertas tempranas cuando parezcan riesgos. Estas alertas deben utilizar datos de la FAO, el PMA, la OMI y el IAI, las organizaciones regionales, y deben mapearse las exposiciones entre sistemas alimentarios globales, no solo dentro de la zona de conflicto. Presentaciones mensuales sobre los radares marítimos, rutas terrestres y logística humanitaria permitirían actuar antes de que la situación escale hasta una crisis completa. En segundo lugar, hay que mitigar. las consecuencias humanitarias para los países más inseguros y dependientes de las importaciones. Muchos ya tienen niveles récord de hambre provocados por el conflicto, el coste de las importaciones y los precios volátiles de fertilizantes y combustible. El Consejo debe apoyar el acceso humanitario en las zonas de conflicto. Debe pedir corredores temporales para esos artículos y alentar mecanismos de desconflicto para proteger puertos, almacenes y convoyes. Y debe pedirse informes periódicos sobre impactos secundarios en países alejados del conflicto, pero que dependen de las importaciones. Tercero, necesitamos acción coordinada para crear sistemas resilientes. Los Estados miembros deben expandir las reservas estratégicas de cereales y fertilizantes. sobre todo cuando los mercados siguen en situación difícil y cada vez son más frecuentes los aumentos agudos de los precios. Las IFIs deben expandir la financiación que responde a las perturbaciones para importadores vulnerables con elevados riesgos de costos de importación. Las organizaciones regionales deben fortalecer las redes de alerta temprana para perturbaciones de los alimentos, la energía y el transporte. Los actores humanitarios necesitan financiación previsible y multilateral para estabilizar los mercados y el sistema de la ONU debe integrar los análisis en todas las evaluaciones de paz y seguridad, reflejando la realidad de que las crisis alimentarias por los conflictos son ahora algo sistémico, no episódico. En cuarto lugar, el Consejo puede apoyar mejor los buenos oficios del Secretario General. Hay que pedir evaluaciones de riesgo técnico de la FAO, el PMA, la UNTA, la OMI y el PNUMA cuando los conflictos amenacen los sistemas globales. Deben mandatar presentaciones operacionales sobre puntos, cuellos de botella críticos, puertos, estrechos, oleoductos y centros de producción de fertilizantes cuya perturbación puede llevar a millones a la inseguridad alimentaria y debe alentarse al secretario general a facilitar acuerdos. Los sistemas globales de alimentos están ahora en primera línea de los conflictos. El Consejo tiene el mandato, las herramientas y la responsabilidad para actuar antes, más decisivamente y con más coordinación. Usemos la Resolución 2417 para prevenir el hambre, estabilizar los mercados y proteger a los más vulnerables. Gracias, Presidenta. Chair [1:39:30]: Gracias a la representante de Croacia por esta intervención. Ahora tiene la palabra la representación de Lituania. Lithuania · Representante [1:39:39]: Gracias, Presidenta. Lituania se suma al discurso pronunciado en nombre de la UE y desea añadir lo siguiente a título nacional. Señor presidente, gracias a la Presidencia danesa por convocar este debate y al secretario general y a otros ponentes por sus contribuciones. Los datos lo dejan claro el conflicto armado es un vector fundamental de la inseguridad alimentaria. Del Sudán al Sahel, pasando por Haití, Yemen, la República Democrática del Congo y Gaza, el conflicto y el hambre se refuerzan mutuamente. devastando las vidas de millones de personas. Los alimentos se utilizan como armas, se destruyen las infraestructuras civiles y se obstaculiza el acceso humanitario. La resolución 2417 condena inequívocamente el uso del hambre como método de guerra, pero las violaciones continúan con impunidad. Este Consejo debe exigir la protección de los civiles y las infraestructuras esenciales para su supervivencia. y garantizar un acceso humanitario seguro, rápido e irrestricto. Es difícil debatir el papel del Consejo frente a las crisis alimentarias cuando un miembro permanente de este Consejo es responsable de graves violaciones del Derecho internacional. La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania ha devastado el país y menoscabado gravemente la seguridad alimentaria mundial. Ha perturbado la producción de cereales de Ucrania y sus exportaciones, ha aumentado la presión sobre los precios globales de los alimentos y ha expuesto vulnerabilidades en las cadenas internacionales de suministro. Rusia abandonó la iniciativa de los cereales en el Mar ***** de las Naciones Unidas, establecida para mitigar la inseguridad alimentaria agravada por su propia agresión. Tenían identificado ataques contra puertos, infraestructuras serialísticas y buques comerciales ucranianos, perturbando el comercio marítimo vital y matando a tripulaciones civiles. Estas consecuencias van mucho más allá de Ucrania los ataques contra puertos y rutas de transporte amenazan el suministro a países que dependen de las exportaciones agrícolas ucranianas y amenazan aún más a las comunidades más vulnerables del mundo. Pedimos a los miembros del Consejo que hagan presión sobre Rusia para que detenga los ataques contra infraestructuras civiles, puertos y rutas de transporte, convenza en un alto el fuego inmediato e incondicional y ponga fin a su agresión contra Ucrania, su guerra de agresión contra Ucrania. La impunidad por atacar a civiles o a infraestructuras civiles o usar el hambre como método de guerra es algo intolerable. Hay que fortalecer la rendición de cuentas, la alerta temprana y las acciones de prevención antes de que las crisis alimentarias se conviertan en hambrunas. La asistencia humanitaria es indispensable, pero no es una solución duradera. La seguridad alimentaria debe integrarse en la prevención de los conflictos, la consolidación de la paz y la recuperación, al tiempo que se fortalezcan unos sistemas alimentarios resilientes y se protejan las cadenas de suministro globales. El desafío de este Consejo, en última instancia, es de voluntad política. Lituania pide acciones decisivas para romper el vínculo mortal entre conflicto y hambre. Gracias. Japan · Representante [1:43:06]: Señora presidenta, gracias a Dinamarca por convocar esta importante reunión. Ocho años después de la adopción de la Resolución 2417 del Consejo de Seguridad, el conflicto sigue provocando niveles alarmantes de hambre e inseguridad alimentaria. A Japón le preocupa mucho la conclusión del Secretario General de que 147 millones de personas de 19 países y territorios padecen inseguridad alimentaria aguda provocada por los conflictos. También nos preocupa que las tensiones regionales que están escalando perturben los flujos de materias primas a través del estrecho de Ormuz y el Mar ***** deteniendo los suministros de alimentos y fertilizantes, agravando los efectos de la crisis alimentaria y afectando desproporcionadamente a los países más vulnerables. La ONU, incluido el Consejo de Seguridad, deben responder a estas situaciones humanitarias y de inseguridad alimentaria con urgencia y solidaridad. Japón pide a todas las partes en conflicto armado que cumplan sus obligaciones de derecho internacional, incluso facilitando el acceso humanitario rápido y sin restricciones, y que implemente la resolución 2417 incluso protegiendo los objetos indispensables para la producción y distribución de alimentos. También instamos a la comunidad internacional a fortalecer los mecanismos de alerta temprana y aprovechar al máximo las herramientas existentes en la ONU para prevenir y atajar la inseguridad alimentaria inducida por los conflictos. Presidenta. Abordar la inseguridad alimentaria requiere tanto una asistencia humanitaria inmediata como una recuperación a largo plazo de los sistemas agrícolas. En cuanto a la respuesta inmediata este año, Japón ha aportado 31,8 millones de dólares a través del PMA para apoyar la asistencia alimentaria de emergencia en Palestina, ayudando a garantizar la entrega continua de suministros esenciales de alimentos a las familias que llevan sufriendo meses de crisis. En cuanto a los esfuerzos de recuperación a medio y largo plazo, Japón ha prometido 4,4 millones de dólares a través de la FAO y el UNMAS para apoyar la remoción de minas y artefactos no explosionados a fin de que puedan volver con seguridad las familias de agricultores al noroeste de Siria. Esta asistencia salva vidas y empodera a las comunidades afectadas para recuperar sus modos de vida con dignidad y autosuficiencia, sentando las bases para un futuro más estable y con esperanza. La situación de seguridad alimentaria en África también requiere nuestra atención seria. Según el último informe sobre puntos calientes de hambre publicado conjuntamente por la FAO y el PMA, siete de los 13 puntos calientes del hambre en el mundo están en África e incluyen a Sudán, Sudán del Sur y Somalia. En respuesta a ello, Japón ha aportado un total de 25,5 millones de dólares este año a 26 países africanos a través del PMA y la FAO. incluyendo a varios identificados como puntos calientes del hambre, ofreciendo asistencia alimentaria de emergencia y apoyo a la resiliencia a medio y largo plazo. Estas respuestas son esenciales para abordar las crisis, pero las resoluciones Las soluciones duraderas son lo que exigen, sin duda, atajar las causas radicales de los conflictos y el hambre. a través. del nexo humanitario, de desarrollo y de paz. El enfoque de solidaridad humana defendido desde hace mucho por Japón ofrece un marco importante para impulsar este nexo sobre el terreno. Para acabar, Japón sigue decidido a apoyar las respuestas humanitarias inmediatas y los esfuerzos de resiliencia a largo plazo en cooperación con la comunidad internacional para combatir el hambre y ayudar a las poblaciones afectadas por los conflictos. Gracias. Chair [1:47:33]: Gracias a Japón. Ahora tiene la palabra Australia. Australia · Representante [1:47:40]: Señor presidente, gracias a Dinamarca por haber convocado este debate y al secretario general, al señor Schou y al doctor Benoit por sus presentaciones. El vínculo entre conflicto y hambre es indeniable. El hambre impulsa los conflictos y muy a menudo se utiliza como arma de guerra. La resolución 2417 reconoce el círculo vicioso entre conflicto e inseguridad alimentaria. Las reglas están claras, los objetos civiles necesarios para la producción de alimentos y su distribución deben protegerse. Sin embargo, ocho años después somos testigos de un desprecio acelerado por el derecho internacional humanitario y un aumento importante de la inseguridad alimentaria en todo el mundo. El número de personas que experimentan hambre catastrófica se ha multiplicado por nueve en la última década. Australia propone tres áreas en las que se centrarían los esfuerzos internacionales: protección, prevención y alianzas. Primero, una seguridad alimentaria duradera no puede lograrse sin respetar el DIH y un acceso pleno y restringido a las personas necesitadas. La denegación del acceso a la manipulación de la asistencia humanitaria de alimentos es inaceptable. Reiteramos nuestro llamado a a que se eliminen las restricciones a las organizaciones humanitarias y que pueda fluir sin obstáculos la ayuda humanitaria a Gaza. Pedimos a Rusia que deje de atacar almacenes de alimentos para las poblaciones civiles en el frente en Ucrania. En el conflicto armado no podemos proteger a los civiles si no protegemos a los cooperantes que les dan ayuda vital con alimentos y agua. Cualquier ataque contra el personal humanitario debe cesar. Por eso hemos dirigido la declaración, el lanzamiento de la declaración de protección del personal humanitario. Segundo, no podemos solamente responder a las crisis humanitarias. Si queremos romper el ciclo de hambre y conflicto, tenemos que atajar las causas. La prevención es la respuesta más efectiva y económica. Los factores del conflicto, cambio climático, inseguridad alimentaria y perturbaciones económicas aceleran la inestabilidad, a menudo por encima de las fronteras. Unas estrategias de prevención efectivas pueden mitigar y combatir la inseguridad alimentaria antes de que se conviertan en crisis. Alentamos, aconsejo, usar sistemas de alerta temprana para ver cuándo pueden complementar los esfuerzos. El Consejo debe considerar la posibilidad de utilizar monitoreo e informes para evaluar los riesgos de inseguridad alimentaria antes de que se materialicen. En tercer lugar, el mundo necesita un enfoque de toda la sociedad para crear resiliencia, alentar la cooperación entre gobiernos, organizaciones regionales, IFIs, sector privado y las comunidades. El impacto del conflicto de Oriente Medio, incluso las perturbaciones en el transporte a través de vías esenciales, aumenta la inseguridad alimentaria para Australia y nuestros vecinos. Recuperar la libertad de navegación en Oriente Medio es esencial para la estabilidad de las cadenas internacionales de suministros y los mercados globales de energía y fertilizantes. También hay que utilizar los buenos oficios del Secretario General para proteger las rutas de suministro de alimentos a los civiles, tanto terrestres como marítimas. Australia defiende. Un enfoque completo que aborde las necesidades inmediatas de los más vulnerables, fortaleciendo la productividad agrícola, la sostenibilidad y abriendo los mercados. Presidente, Australia apoya medidas concretas para implementar la resolución 2417. Como país candidato al Consejo en 2029, 2030, vamos a impulsar iniciativas prácticas y trabajaremos con los Estados miembros para proteger y prevenir. Necesitamos un enfoque de todo el sistema de la ONU que tome medidas oportunas, prevenga y se coordine con todos los actores. Gracias. Chair [1:51:40]: Gracias, Australia. Eslovenia tiene la palabra. Slovenia · Representante [1:51:46]: Gracias, Presidenta. Eslovenia se suma a los discursos de la UE y el Grupo de Amigos de la Acción en materia de conflicto y hambre. El hambre es una de las caras más conocidas de la guerra. Permanece en la memoria de la gente a través de las generaciones. Y nos llega diariamente en nuestros teléfonos, en conflictos en todo el mundo. Pero con esta familiaridad corremos el riesgo de olvidar que el hambre no es consecuencia inevitable de la guerra, sino que puede prevenirse enteramente y lamentablemente se utiliza deliberadamente como arma de guerra. La inseguridad alimentaria de los conflictos deriva de decisiones y acciones de las partes. El que se protejan los civiles y sus infraestructuras, el que puedan producir alimentos y puedan financiar los mercados, el que la asistencia humanitaria llegue a los necesitados y el que los más vulnerables gocen de protección especial. En última instancia, el que se respete o no el DIH y se implemente plenamente la histórica resolución 2417 de este Consejo. Esto significa que hay margen para la acción y significa que hay responsabilidad, incluso en esta sala. Los informes que recibe este Consejo de fuentes fiables, como el PMA y la FAO, deben informar la respuesta internacional en Sudán, Sudán del Sur, Yemen, los territorios palestinos ocupados y el este de la RDC. Las alertas tempranas del sistema IPC deben inspirar una acción preventiva colectiva en Afganistán, el Sahel, Haití, el Líbano, Malí y Myanmar. La invasión a gran escala de Rusia en la ocupación del territorio de Ucrania, junto con la contaminación de tierras cultivables, sigue siendo uno de los retos más importantes para la seguridad mundial de alimentos y cereales. Pero junto a ello, las perturbaciones a la circulación de energía y fertilizantes a través del estrecho de Ormuz y el mar Rojo agravan la presión en los sistemas globales de alimentos. Eslovenia. Como punto focal oficioso sobre hambre y conflicto junto con GUE/NGL en 2025, quiero aprovechar esta oportunidad para hacer estas recomendaciones. Primero, el respeto y la garantía del respeto por el DIH debe estar en el centro de nuestras respuestas. El Derecho internacional prohíbe el uso del hambre como arma de guerra. responsables deben rendir cuentas. Segundo, hay que proteger a los cooperantes y la asistencia humanitaria debe facilitarse. Quienes arriesguen su vida entregando alimentos y asistencia vital deben poder llegar a las personas necesitadas de manera segura, rápida y sin obstrucción. Tercero, los objetos indispensables para la supervivencia de la población civil, gozan de protección especial. A ese respecto, a Eslovenia le preocupa en particular la pauta de ataques contra infraestructuras de agua y fuentes de agua potable. La Alianza Global para Proteger el Agua de los Conflictos Armados, que Eslovenia creó junto con otros socios, reconoce el vínculo directo entre agua, producción de alimentos, supervivencia de los civiles y salud pública. Pide más protección del agua en las zonas de conflicto en todo el mundo. En cuarto lugar, La diplomacia humanitaria debe seguir dando resultados. Los altos el fuego humanitario se deben considerar siempre que sea posible. El compromiso político debe traducirse en acceso humanitario. Por eso, Eslovenia sigue fortaleciendo su apoyo al PMA y su labor indispensable prestando asistencia vital. Presidenta, conocemos las reglas, tenemos las herramientas de alerta temprana y tenemos capacidad de actuación. antes de que el hambre dé lugar a que la gente se muera de inanición. Gracias. Chair [1:55:56]: Gracias, señor, por su locución. Ahora tiene la palabra la representación de México. Mexico · Representante [1:56:01]: Señora Presidenta, la resolución 2417 2018 reconoció que el hambre no es solamente una consecuencia de los conflictos, sino también un factor que puede prolongarlos, profundizarlos y extenderlos más allá de sus fronteras. Reconocemos los impactos negativos que genera la intersección entre el cambio climático y la inseguridad alimentaria, sobre todo en comunidades que ya se encuentran inmersas en conflictos. De acuerdo con información del Programa Mundial de Alimentos, 70% de las personas que padecen inseguridad alimentaria aguda, es decir, hambre, viven en países frágiles o afectados por conflictos. Ayer mismo, durante la sesión informativa sobre la situación en Sudán, La información presentada por funcionarios de la ONU y las intervenciones de varios miembros del Consejo hicieron la conexión directa entre conflicto e inseguridad alimentaria. Lamentablemente, estas cifras se traducen en sufrimiento humano tangible en este y otros conflictos armados. Mi delegación aprovecha este debate para hacer énfasis en tres aspectos. En primer lugar, México considera pertinente que este Consejo aproveche la información disponible de entidades especializadas de Naciones Unidas, particularmente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, y del Programa Mundial de Alimentos para identificar los riesgos sistémicos para los mercados alimentarios. En segundo lugar, es imperativo proteger a quienes pagan el costo más alto de los conflictos. México condena categóricamente el uso del hambre como método de guerra y reitera que la privación deliberada de bienes indispensables para la supervivencia de la población civil constituye una violación intolerable del derecho internacional humanitario. Ningún objetivo político o militar justifica que una población no tenga acceso a alimentos, agua o asistencia humanitaria. Hacemos un llamado a todas las partes en conflictos armados a respetar rigurosamente el derecho internacional y a garantizar un acceso humanitario seguro, rápido y sostenido. Mi país encomia y respalda los buenos oficios de nuestro Secretario General para continuar facilitando acuerdos que permitan mantener abiertos los corredores humanitarios y las rutas esenciales de suministro, tanto terrestres como marítimas. En tercer lugar, es fundamental avanzar en la construcción de sistemas alimentarios más resilientes. Las recientes disrupciones en rutas estratégicas del comercio internacional, muestran que la seguridad alimentaria depende también de factores como la energía, los fertilizantes, el transporte marítimo y la estabilidad de las cadenas de suministro. México estima necesario reducir vulnerabilidades mediante la diversificación de proveedores y mercados, el fortalecimiento de las capacidades productivas nacionales y el desarrollo de alternativas sostenibles para los insumos agrícolas. En este esfuerzo, la FAO, el PMA y los demás organismos especializados de la ONU deben aportar su experiencia técnica y científica. Señora presidenta, No puedo hablar de carencias alimentarias en conflictos armados sin referirme al sustrato del problema, la desigualdad económica que subyace y es el trasfondo de las carencias alimentarias, es decir, la desigualdad económica que rige en nuestro mundo. Tenemos que insistir en el punto. El 37% de la riqueza mundial está en el 1% de la población. Proliferan las fortunas personales y familiares obscenas, en tanto que el 10% de la población mundial sobrevive con cerca de 3 dólares al día. Esa intolerable situación es la causa de fondo de los conflictos de los conflictos que observamos. día a día. Quiero recordarles, estimados colegas, que México presentó una propuesta ante Naciones Unidas para mitigar la desigualdad. En 2021 propusimos una iniciativa que, con base en la disminución de las ganancias corporativas, puede convertirse en punto de partida para resolver este problema fundamental de nuestro tiempo. Propongo aquí que retomemos el análisis de dicha propuesta. México insta nuevamente a este Consejo a asegurar que los mandatos que otorga, incluyendo los esfuerzos para el mantenimiento y consolidación de la paz, contemplen las capacidades necesarias para anticipar y mitigar la compleja intersección entre conflictos, efectos negativos del cambio climático y crisis alimentaria. El objetivo debe ser claro prevenir que una crisis alimentaria se convierta en una crisis de paz y seguridad y evitar que afecte a quienes se encuentran lejos de sus causas. La prevención comienza mucho antes de que aparezca la hambruna. Como ha señalado nuestro Secretario General, si no alimentas a la gente, alimentas el conflicto. Muchas gracias. Presidenta [2:03:41]: Gracias a México. Y ahora cedo la palabra a la representación de Argelia. Algeria · Representante [2:03:46]: Gracias, presidenta. Encomiamos a Dinamarca por organizar este debate tan importante. Gracias también al secretario general por sus comentarios pertinentes y al señor Skaal y al doctor Benoit por sus presentaciones valiosas. Presidenta, aunque el Consejo adoptara la Resolución 2417 en 2018, que de forma explícita vincula el conflicto armado con el hambre y condena el uso del hambre de los civiles como arma de guerra, la inseguridad alimentaria grave se ha intensificado en todo el mundo. El informe de 2026 sobre crisis alimentarias documenta una catástrofe humanitaria sin precedentes. La proporción de poblaciones que encaran niveles elevados de inseguridad alimentaria se ha duplicado en la última década. El conflicto sigue siendo el factor principal, desplazando a millones, destruyendo agricultura y limitando el acceso a la ayuda. De forma trágica y por primera vez en la historia del informe, se confirmaron dos hambrunas simultáneas el mismo año, en 2025, infligidas a los pueblos de Gaza y Sudán. En Gaza, la catástrofe humanitaria sigue siendo una herida abierta sin sanar, El último, los últimos datos del IPC destacan la nefasta realidad de que hay un millón 43.000 personas que siguen encarando la inseguridad alimentaria. Las condiciones de la hambruna identificadas antes en Gaza ilustran el precio devastador del uso del hambre como arma de guerra. Los niños mueren de desnutrición, mientras que hay camiones con asistencia vital que se ven bloqueados apenas unos kilómetros. Argelia reitera su llamamiento para un alto el fuego inmediato y la entrada ilimitada de socorro humanitario. Paso ahora a Sudán. El país encara una de las grandes emergencias de inseguridad alimentaria en todo el mundo. Según el último análisis del IPC, 19,5 millones de personas, casi el 41 % de la población, encara ahora elevados niveles de inseguridad alimentaria grave. Lo que todavía es más inquietante Hay 135 000 personas que están atrapadas en la fase cinco y sufren inanición, mientras que 825 000 niños sufren de malnutrición grave. Las restricciones causadas por los conflictos al acceso humanitario, los ataques deliberados a las rutas y la restricción de los sistemas de producción alimentaria siguen impidiendo que la ayuda llegue a aquellos que más la necesitan. El pueblo sudanés necesita que las armas se callen, que los corredores humanitarios se abran y que el acceso humanitario llegue de forma irrestricta. Pero en un momento, justamente cuando estas crisis exigen una mayor movilización internacional, nos preocupa que la financiación humanitaria internacional para el sector alimentario haya disminuido de forma drástica, llegando a niveles tan bajos como los inéditos en una década. El déficit de financiación no es únicamente una inquietud humanitaria, sino que tiene implicaciones directas para la paz y la seguridad internacionales. Presidenta, querría destacar los siguientes pilares centrales. El hambre no puede justificarse como método de guerra nunca. Las partes en un conflicto tienen la obligación estricta de proteger a los civiles y la infraestructura crítica esencial para su supervivencia, incluida la producción alimentaria y los sistemas de agua. Además, es vital un acceso humanitario irrestricto. Argelia está plenamente movilizada en este frente y copreside el grupo de trabajo sobre la protección de infraestructura civil dentro de la iniciativa global para acelerar el compromiso político con el Derecho humanitario internacional. Asimismo, nuestro compromiso inquebrantable con aquellos que están en primera línea quedó confirmado al firmar la declaración sobre la protección del personal humanitario en septiembre de 2025. Presidenta, El vínculo entre el hambre y el conflicto alimenta un círculo destructivo que tiene que quebrarse si este Consejo quiere cumplir con su responsabilidad principal de mantener la paz y la seguridad internacionales. Hay que impulsar medidas concretas, incluidas el desarrollo de mecanismos sólidos de alerta rápida para detectar ataques contra los alimentos y la infraestructura del agua, movilizar recursos para reconstituir infraestructura vital perturbada o destruida por el conflicto, garantizar un acceso seguro, rápido e irrestricto de la asistencia humanitaria, garantizar rendición de cuentas para los perpetradores que ataquen la infraestructura civil, establecer un régimen de sanciones dedicado contra las partes que violan la resolución 2417 y que utilizan la inanimación como arma de guerra. Para concluir, presidenta, si bien la inseguridad alimentaria puede dimanar de diferentes factores, cuando se ve causada y agravada por un conflicto armado, exige una respuesta inmediata y decisiva por parte de la comunidad internacional. Argelia confirma su compromiso firme a trabajar con todos los asociados para respetar el DIH, proteger la dignidad humana y fomentar la paz duradera para que el hambre nunca más vuelva a utilizarse contra la humanidad. El hambre nunca puede ser un arma de guerra. Gracias. Presidenta [2:09:18]: Doy las gracias a Argelia por la declaración. Ahora cedo la palabra la representación de Chequia. Czechia · Representante [2:09:29]: Gracias, presidenta. La República Checa valora el debate y le damos las gracias a Dinamarca por organizarlo. En un momento en el que muchos países ya están luchando para garantizar acceso al agua y a los alimentos en condiciones climáticas extremas y con sequías, Es el conflicto armado el que sigue empujando a millones al abismo del hambre, destruye medios de vida, perturba la producción agrícola y ejerce una presión adicional en sistemas alimentarios frágiles de por sí. Las consecuencias pocas veces quedan limitadas a las zonas de las hostilidades. Las perturbaciones a las rutas comerciales, los suministros energéticos, los mercados de fertilizantes, la exportación, alimentaria, hace que aumenten los precios y afectan especialmente a los países que dependen de las importaciones. Los últimos acontecimientos en el estrecho de Ormuz han demostrado cómo un conflicto regional rápidamente puede afectar a la seguridad alimentaria mundial. Por eso, precisamente, es tan importante la aplicación plena de la resolución 2417. La prevención del hambre causada por el conflicto comienza con el respeto del Derecho humanitario internacional. Hay que proteger a los civiles y a la infraestructura imprescindible para su supervivencia. La asistencia humanitaria tiene que alcanzar a aquellos que lo necesitan sin demora y de forma segura. La inanición, el hambre de los civiles como método de guerra queda prohibido y tiene que condenarse. Presidenta, Cerca de nuestras fronteras, la agresión constante de Rusia contra Ucrania ilustra el vínculo estrecho entre el conflicto y la inseguridad alimentaria. Los ataques a los puertos, la infraestructura agrícola y las rutas de exportación socavan la economía de Ucrania, perturba la exportación de cereales y afecta a los mercados alimentarios mucho más allá de la región. Y el impacto más importante lo sienten los países más vulnerables. La República Checa, por lo tanto, sigue apoyando los esfuerzos para mantener los suministros alimentarios, incluso mediante su contribución a la iniciativa Cereales de Ucrania, aplicada en cooperación con el PMA. El Consejo de Seguridad tiene que utilizar la Resolución 2417, incluido el mecanismo de alerta rápida. No basta con identificar riesgos. A las alertas se les tiene que seguir con medidas oportunas. Nuestro objetivo está claro prevenir la inseguridad alimentaria causada por el conflicto para que no se convierta en una crisis humanitaria y de seguridad más amplia. Proteger a las personas del hambre no es solo una responsabilidad humanitaria, sino que es también una contribución esencial a la paz y a la seguridad internacionales. Gracias. Presidenta [2:12:40]: Doy las gracias al representante de Chequia y ahora cedo la palabra a la representación de Rumanía. Romania · Representante [2:12:47]: Gracias, presidenta. Rumanía se suma a la declaración de la UE. La Resolución 2417 es un instrumento histórico que es especialmente relevante en este contexto cuando el mundo experimenta el mayor número de conflictos desde 1945 y el número de muertes en el campo de batalla en los últimos cinco años supera todo el período de veinte años anterior. La resolución también destaca el compromiso explícito de este órgano de abordar la inseguridad alimentaria causada por el conflicto, que emana de la responsabilidad del Consejo de Mantenimiento de la Paz y la Seguridad Internacionales. El impacto reconocido por la resolución 2417 está claro en todo el mundo, de Ucrania o Sudán y de Haití a Myanmar. Las evaluaciones de la FAO y del PMA indican claramente que el conflicto armado y la violencia siguen siendo los factores principales de la inseguridad alimentaria grave. En un entorno de disminución de asistencia humanitaria, de limitaciones en los recursos y en los mandatos en las operaciones de mantenimiento de paz y de repunte en el número y la intensidad de conflictos, El futuro, desde luego, es más que sombrío. Presidenta, el impacto del conflicto no queda localizado, lamentablemente. La crisis actual que afecta al estrecho de Ormuz demuestra que, como las rutas marítimas y terrestres son esenciales para los suministros mundiales de combustible y fertilizantes, la perturbación puede transmitir sus consecuencias a miles de kilómetros, impactando a todos, especialmente a los países y personas más vulnerables. La realidad no únicamente emana de la naturaleza del conflicto, sino de acciones deliberadas dentro del conflicto. Las consecuencias de la agresión ilegal y no provocada de Rusia y la lucha contra Ucrania lo indican a las claras. La perturbación de Rusia de las exportaciones de cereales de Ucrania, el repunte, por ejemplo, en los ataques contra las cargas, como se dijo ayer en este salón en otro debate, ha tenido consecuencias graves para millones de personas de todo el mundo. Esta perturbación también causó la inflación en los precios alimentarios y también el aumento de las primas de los seguros, contribuyendo a carencias en alimentos. Las acciones deliberadas de Rusia contribuyeron a transformar a otros Estados miembros, especialmente aquellos que carecen de seguridad alimentaria y que dependen de las importaciones, y se han convertido en víctimas adicionales de la agresión contra Ucrania. proteger las cadenas de suministro está vinculado al beneficio del derecho humano universal a los alimentos, tanto en relación con el propio conflicto como con la comunidad internacional más amplia. Además, tras la retirada de julio de 2023 de Rusia de la iniciativa de cereales del Mar ***** mediada por la ONU y Turquía, Rumanía actuó con rapidez. Aceleramos los esfuerzos en curso para facilitar el tránsito de las exportaciones de cereales de Ucrania, junto con las instituciones de la UE, los Estados miembros y la República de Moldova, dentro del marco Solidarity Lane, que hizo posible que Ucrania exportara mediante Rumanía 70 millones de toneladas de mercancías, entre ellos 55 millones de toneladas de cereales. Hemos intentado garantizar el tránsito de productos agrícolas para atenuar los riesgos de inseguridad alimentaria en todo el mundo, especialmente para los más vulnerables. Como productor fundamental de cultivos básicos y centro logístico, Rumanía va a seguir apoyando, haciendo que los cereales lleguen a África, Asia y Oriente Medio. Presidenta, el hambre jamás tiene que aceptarse como una consecuencia inevitable de la guerra. Por lo tanto, los alimentos nunca tienen que utilizarse como arma. No hay ningún objetivo político, militar o de otra índole que pueda lograrse mediante estas acciones. La resolución 2417 no es únicamente un acto de reconocimiento del vínculo entre el conflicto y el hambre, sino que hace que este Consejo asuma una responsabilidad clara en la prevención y en la acción cuando el conflicto priva a los civiles de los alimentos y cuando amenaza las consecuencias más allá del campo de batalla. Gracias, presidenta. Kuwait · Representante [2:17:00]: Señora presidenta, nos sumamos a la declaración del Grupo de Amigos de Acción sobre el conflicto y el hambre. A mi delegación le complace también dar la bienvenida a su excelentísimo señor Lars Løkke Rasmussen, ministro de Relaciones Exteriores del Reino de Dinamarca, reino amigo, y al señor António Guterres, secretario general de la ONU, en esta reunión. También queremos dar las gracias al señor Carl Schau y al doctor Benoit, a los que damos las gracias por sus presentaciones valiosas. Presidenta, Aprovecho también para expresar nuestro agradecimiento a usted, a su país amigo y a su misión permanente por organizar esta reunión de alto nivel bajo el tema del programa Mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, lo que por sí mismo refleja el hecho de que el Consejo reconoce el vínculo estrecho entre la inseguridad alimentaria y las amenazas a la paz y a la seguridad internacionales. confirma también que esta cuestión ya no es meramente una cuestión humanitaria ni una cuestión independiente de las responsabilidades centrales de este Consejo. La experiencia de las últimas décadas ha demostrado que los conflictos armados perturban con frecuencia la producción alimentaria, los mercados y las cadenas de suministro y que dañan las infraestructuras civiles imprescindibles para la supervivencia de la población civil. Al mismo tiempo, El hambre y la inseguridad alimentaria contribuyen al aumento de la fragilidad y el desplazamiento y debilitan la capacidad de las comunidades de resistir a las crisis y recuperarse de ellas. Desde esta perspectiva, el examen de este tema por parte del Consejo de Seguridad fortalecería la aplicación de las obligaciones que ya existen en virtud del derecho internacional, especialmente el Derecho internacional humanitario. También destacaría la importancia de prevenir y de responder a la inseguridad alimentaria conexa a un conflicto dentro del marco de la responsabilidad del Consejo para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Señora presidenta, este estimado Consejo ha reconocido este vínculo estrecho entre el conflicto y la inseguridad alimentaria al adoptar por unanimidad la Resolución 2417 de 2018. El Estado de Kuwait tuvo el honor, durante su mandato más reciente en el Consejo de Seguridad, de presentar esa resolución e impulsar esta cuestión dentro del trabajo del Consejo. La importancia de esa resolución está en el hecho de que no simplemente confirmaba obligaciones ya existentes en virtud del Derecho humanitario internacional o que condenara el uso del hambre contra civiles o la denegación ilegal de la asistencia humanitaria, sino que establecía una comprensión clara en cuanto a la relación directa entre el conflicto y el hambre. Los conflictos, a menudo, perturban la producción, los mercados y los suministros, mientras que el hambre y la erosión de los medios de vida aumentan la fragilidad y debilitan la capacidad de las comunidades a la hora de recuperarse y de conseguir estabilidad. En última instancia, hace que las vidas civiles corran un peligro directo y, de hecho, que se pierdan vidas. Gaza hoy es un ejemplo sombrío de lo que puede suceder cuando se toma como blanco el derecho humano a los alimentos o cuando se limita el acceso a los alimentos. Las prácticas israelíes sistemáticas, incluido el bloqueo y las restricciones impuestas a la entrada de asistencia y mercancías, junto con la destrucción generalizada de la infraestructura civil y de las instalaciones de producción, han propagado las hambrunas en partes de la franja de Gaza. El Estado de Kuwait, en ese sentido, condena de forma categórica el uso por parte de Israel, la potencia ocupante, de la inanición de los civiles como método de guerra, tal como confirma la resolución de este Consejo, la 2417. Asimismo, condena enérgicamente hacer que civiles indefensos tengan que encarar una ecuación inhumana de morirse de hambre o rendirse, violando de forma flagrante el Derecho internacional, el DIH y los requisitos más básicos de dignidad humana. Presidenta, los últimos acontecimientos en nuestra región árabe han demostrado que las repercusiones de los conflictos a menudo van más allá de sus fronteras y que afectan a las cadenas de suministro y los mercados mundiales. En este contexto, el Estado de Kuwait condena de forma categórica el cierre constante de Irán del estrecho de Ormuz y la amenaza directa que esta acción plantea a la seguridad y estabilidad de nuestras cadenas de suministro mundiales. En este contexto, Mi país destaca que el peligro de estas acciones no se limita a la seguridad energética, sino que también se amplía a la seguridad alimentaria mundial mediante la perturbación del comercio, el aumento de los precios de los fertilizantes, combustibles y del transporte y el aumento de los precios de los alimentos, cuyas consecuencias las pagan los Estados más vulnerables y dependientes de las importaciones. No podemos pasar por alto en este contexto la dimensión de seguridad de la inseguridad alimentaria. La erosión de los medios de vida, el aumento de la pobreza y la marginalización y la competencia cada vez más feroz por los recursos son factores que aumentan la fragilidad de sociedades, que agravan las tensiones existentes y que ofrecen a los grupos extremistas y a los terroristas las oportunidades para explotar estas condiciones para el reclutamiento, la incitación y el fomento de la violencia. Presidenta, tenemos que preguntarnos con honestidad cuál es la situación. ¿Cómo podemos hablar de conseguir los ODS, de erradicar el hambre o de cumplir los propósitos de la Carta de la ONU en cuanto al mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales cuando, ante nuestros propios ojos y a plena luz del día, los civiles en zonas de conflicto tienen niveles sin precedentes de hambruna y con la muerte a la vuelta de la esquina. Las cifras no nos permiten negarlo ni justificarlo. La clasificación IPC ha confirmado la hambruna en zonas afectadas por el conflicto, mientras que el informe mundial sobre crisis alimentarias de 2026 confirmaba que el hambre grave se ha duplicado en el último decenio y que el número de personas que encaran los niveles más graves de hambre catastrófica es nueve veces superior al nivel de 2016 y que, por primera vez en la historia del informe, se confirmó la hambruna en dos contextos separados en un mismo año, en 2025. Presidenta, Nos preguntamos si tenemos las normas jurídicas, si tenemos los mecanismos de alerta rápida y si tenemos la resolución 2417 y pruebas concluyentes ante nuestros ojos, pero a pesar de todo eso vemos cómo se producen hambrunas y se pierden vidas. La cuestión ya no es qué es lo que falta en el ámbito normativo, sino qué es lo que falta para aplicarlas, es decir, la voluntad política. Transcurridos ocho años desde la adopción de la Resolución 2417, la responsabilidad que tenemos hoy no es crear nuevas obligaciones, sino respetar y ejecutar las que ya existen y transformar las advertencias y las resoluciones de este estimado Consejo, de palabras recitadas después de que haya sucedido una catástrofe, en herramientas que impidan que sucedan. Una sociedad agotada por el hambre y a la que se ha privado de sus medios de vida no puede crear una estabilidad, y un mundo que acepta que haya civiles que mueren de inanición ante sus propios ojos puede decir que está impulsando la senda hacia la paz sostenible. Gracias, señora presidenta. Presidenta [2:26:01]: Doy las gracias al representante de Kuwait por la declaración. Ahora cedo la palabra a la representación de la República Islámica de Irán. Iran (Islamic Republic of) · Representante [2:26:14]: En nombre de Alá, Clemente, Misericordioso, Presidente. El conflicto armado sigue siendo el principal factor del hambre y de la seguridad alimentaria, algo que no puede abordarse sin lidiar con sus causas más profundas, incluida la agresión, la ocupación, las medidas coercitivas ilegales y la destrucción deliberada de la infraestructura civil. La resolución de este Consejo, 2417, condena la aniquilación de los civiles como método de guerra y el rechazo del acceso humanitario. En Gaza, la guerra genocida de Israel contra el pueblo palestino incluye graves violaciones del Derecho humanitario internacional, incluido el ataque deliberado a civiles y a infraestructura civil, y el uso del hambre mediante la inanición y la obstrucción sistemática de la asistencia humanitaria. Sin embargo, y a pesar de la envergadura de estos crímenes, este Consejo no ha sido capaz de cumplir con sus responsabilidades en virtud de la Carta y garantizar rendición de cuentas, debido a la protección política y la obstrucción de los Estados Unidos. Señora presidenta, la causa raíz de la inestabilidad y las interrupciones del comercio marítimo y de la navegación a través del estrecho de Ormuz es la guerra de agresión emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán, en violación flagrante de la Carta de la ONU y del Derecho internacional. Antes de esta agresión, la navegación comercial a través del estrecho se desarrollaba sin interrupciones. Estados Unidos y el régimen israelí lanzaron una guerra de agresión ilícita contra Irán el 28 de febrero de 2026, con graves y amplias consecuencias para la paz y la seguridad regional e internacional. Sus actos de agresión, en flagrante violación de la Carta y las normas imperativas del Derecho Internacional General, provocaron el asesinato y el martirio del líder supremo de la República Islámica de Irán, la más alta autoridad del Estado, junto con otros altos funcionarios iraníes, así como el martirio de más de 3.400 civiles inocentes, incluidos cientos de niños y mujeres. El memorando de Islamabad firmado el 17 de junio exige expresamente que Estados Unidos se abstenga de toda amenaza a uso de la fuerza contra Irán. Una vez más, Estados Unidos incumplió sustancialmente dicho memorando al lanzar una nueva agresión militar contra Irán que empezó el 27 de junio de 2026 y causó la muerte de más de 60 civiles hirió a más de 630 personas y tuvo como blanco deliberado aeropuertos, puentes, infraestructura de transportes, embarcaciones, instalaciones de búsqueda y rescate y estaciones meteorológicas. La responsabilidad no recae únicamente en los principales agresores. Los Estados que facilitan acciones militares ilícitas proporcionando bases, apoyo logístico o de inteligencia, o acceso a su espacio aéreo, también deben asumir su responsabilidad conforme al Derecho internacional. Esta asistencia contribuye a la inestabilidad regional y socava la seguridad marítima en torno al estrecho de Ormuz. Señora presidenta, Estados Unidos ha demostrado un desprecio absoluto por el Derecho internacional. El bloqueo marítimo estadounidense contra Irán y los ataques contra embarcaciones comerciales iraníes en aguas internacionales constituyen graves violaciones de la soberanía de Irán. la libertad de navegación y el derecho internacional del mar. El Comando Central de Estados Unidos, el CENTCOM, declaró públicamente el 12 de agosto que sus fuerzas habían desviado 59 embarcaciones comerciales, inutilizando tres y abordando dos. Esas medidas ilícitas, junto con la denominada operación Economic Outcast, anunciada ayer, el 24 de agosto de 2026, por el Secretario del Tesoro de los Estados Unidos tratan de imponer un bloqueo económico al valiente pueblo iraní, utilizando los alimentos, la energía, el comercio y el acceso a bienes esenciales como instrumentos de presión y de guerra. Tales medidas ilícitas no pueden justificarse so pretexto de la seguridad o la libertad de la navegación. Las medidas estadounidenses violan derechos humanos fundamentales y el principio de igualdad soberana, no intervención y libertad de la navegación. Constituyen un incumplimiento sustancial de la resolución 2417 del Consejo de Seguridad y pretenden eludir las funciones encomendadas al Consejo de Seguridad por la Carta. Lo que está en juegos es la integridad del Derecho internacional. Si se permite que estos actos ilícitos queden sin respuesta, podría sentarse un precedente peligroso. El Consejo debe condenar y rechazar categóricamente estas medidas coercitivas unilaterales dirigidas a obligar a Estados soberanos a modificar sus legítimos intereses económicos y relaciones exteriores. Hacemos un llamado a todos los Estados a que rechacen y denuncien la aplicación extraterritorial de medidas coercitivas unilaterales por parte del régimen de los Estados Unidos destinadas a obligar a los Estados miembros a subordinar sus derechos soberanos y políticas legítimas a las de otro Estado. La República Islámica del Irán se reserva el derecho de recurrir a todas las vías disponibles para exigir rendición de cuentas, reparación, y resarcimiento y para responsabilizar a quienes sean culpables de las consecuencias de estos actos ilícitos. Irán reafirma asimismo su derecho inherente a la legítima defensa conforme al derecho internacional frente a los continuos actos de agresión e ilícitos de los Estados Unidos. Las medidas adoptadas por Irán son legales y de carácter defensivo. Como Estado ribereño del Estrecho de Ormuz, Irán tiene el derecho legítimo, conforme al derecho internacional, de adoptar las medidas necesarias en respuesta a la agresión contra su territorio y su soberanía. Las afirmaciones en contrario carecen de fundamento jurídico. La única vía sostenible para restablecer la paz, la estabilidad regional y la seguridad de la navegación marítima consiste en poner fin a la agresión, respetar plenamente la soberanía y la integridad territorial de Irán, levantar los bloqueos ilícitos y las medidas coercitivas unilaterales y ofrecer garantías creíbles de que no volverán a repetirse actos de agresión. Cualquier acuerdo relativo al Estrecho de Ormuz solo puede establecerse, regularse y administrarse por sus Estados ribereños, es decir, Irán y Omán. Señora Presidenta, para concluir, rechazo categóricamente las acusaciones infundadas formuladas por ciertos miembros contra Irán en cuanto a supuestas interrupciones del comercio marítimo y de la navegación que en el estrecho de Ormuz y zonas circundantes. En lugar de abordar las causas profundas de la crisis actual, estas acusaciones ignoran deliberadamente la agresión ilícita contra Irán, pasan por alto graves violaciones del Derecho internacional y tratan de trasladar la responsabilidad del agresor a la víctima. Gracias, señora presidenta. Denmark · Presidenta del Consejo [2:35:07]: Gracias al representante de la República Islámica del Irán por esta locución. Y ahora tiene la palabra la representación del Paraguay. Paraguay · Representante [2:35:14]: Muchas gracias, señora presidenta. El Paraguay agradece a Dinamarca la oportunidad de tomar la palabra y da la bienvenida a este debate de alto nivel, cuyo principal tema es uno de particular importancia. Puede parecer Repetitivo, es necesario decir hasta el hartazgo que no existe desarrollo sin paz ni paz sin desarrollo. Este Consejo carga con la pesada responsabilidad de hacer del pilar de seguridad una fuente de políticas que permitan el desarrollo a través del restablecimiento y/o la consolidación de la paz. Es oportuno resaltar que este mismo órgano ha reconocido en el pasado el vínculo directo que tienen la hambre y la guerra y ha afirmado que la inseguridad alimentaria causada por conflictos constituye una amenaza a la paz y la seguridad internacionales. Señora presidenta, actualmente tanto el trabajo de este órgano de la carta como el propio cumplimiento de los objetivos de la ONU se encuentra en muchas, se enfrentan a muchas dificultades. Más allá de las razones para esta realidad, debemos mejorar la eficacia del sistema en general, tanto de la arquitectura de mantenimiento de la paz como su complementación con el pilar desarrollo, que deben funcionar como una cadena de valor que facilite el fortalecimiento de los países que salen de conflictos armados internos o internacionales. La inseguridad alimentaria es multidimensional. Ella puede significar la ruptura del proceso de desarrollo, su retroceso a etapas iniciales o la ruptura del estado de derecho. En ese sentido, puede ser tanto causa como consecuencia de los enfrentamientos, como hemos visto en los numerosos conflictos activos alrededor del mundo, donde somos testigos que la población vulnerable es la que más sufre sus consecuencias, especialmente los niños y las mujeres. Señora Presidenta, no podemos permitir que poblaciones enteras, en especial que niños y mujeres, queden constantemente expuestos a la hambruna por conflictos armados, puesto que las consecuencias de esta realidad son y serán siempre catastróficas. Por lo anterior, la preservación de la vida humana debe ser siempre una prioridad. La protección de los civiles y de la infraestructura civil es una responsabilidad de todas las partes del conflicto dentro de las obligaciones establecidas en el Derecho Internacional Humanitario. En el marco de esta organización hemos hecho compromisos muy elevados, empezando por aquellos que debemos honrar en virtud de la Carta. Colegas, la paz no es algo inmediato, sino un proceso continuo al que se llega evitando o solucionando, en su caso, aquellas causas que nos llevaron al conflicto. Subrayamos que es una preocupación constante el hecho de que en el marco de un conflicto armado, mientras más daño se ha causado a la población civil y a la infraestructura civil, especialmente a la infraestructura crítica de un país, mayor es la dificultad para lograr procesos de paz sostenibles. desde la visión de nuestro país, este consejo podría beneficiarse de un trabajo más cercano con el sistema de coordinadores residentes, quienes se encuentran en el terreno. Del mismo modo, las estrategias de salida de las misiones de reimposición, mantenimiento y consolidación de la paz deben contar con cronogramas flexibles que permitan planes de salida que dejen fortalecidas a las instituciones nacionales y que faciliten así el trabajo de las oficinas de mandato natural de una vez que se retiren las fuerzas de paz. Vemos además con preocupación que el Programa Mundial de Alimentos ha alertado sobre el hecho de que la crisis en el Estrecho de Ormuz amenaza con empujar a un adicional de 45 millones de personas hacia la inseguridad alimentaria aguda si el conflicto continúa. Por ello, resaltamos que se debe garantizar la total apertura del estrecho y el pleno cumplimiento del derecho marítimo internacional por sus consecuencias alrededor del mundo en la disrupción de las cadenas globales de suministro de alimentos. y bienes relacionados con la producción agrícola y agropecuaria. Señora presidenta, finalizamos resaltando los esfuerzos del Consejo de Seguridad para la implementación de la resolución 2417 del 2018, que fuera aprobada por unanimidad en esta misma sala, y reiteramos nuestro total apoyo a su pleno cumplimiento en todas las situaciones de conflicto en el mundo. Muchas gracias. Denmark · Presidenta del Consejo [2:40:04]: Gracias a Paraguay doy ahora la palabra a la representación de Kenia. Kenya · Representante [2:40:14]: Gracias, Presidenta. Doy las gracias a Dinamarca por haber convocado este oportuno debate. Gracias también al Secretario General y a los demás ponentes por sus valiosas contribuciones. En la economía global interconectada del mundo actual, Las poblaciones distantes siguen viéndose impactadas por conflictos que desencadenan una cadena de efectos entre los mercados emergentes. Además, el nexo entre conflictos, el clima, la presión económica y los sistemas alimentarios frágiles siguen aumentando el odio, las quejas y la inestabilidad. Hay 266 millones de personas en 46 países y territorios que padecen inseguridad alimentaria aguda en 2026, y estos informes son muy preocupantes. Subrayan la relación que se refuerza mutuamente entre conflictos e inseguridad alimentaria, la importancia de abordar la inseguridad alimentaria como componente de la prevención de los conflictos y el sostenimiento de la paz. La experiencia de Kenia ilustra esta interconexión. A principios de 2026, 40. 229.000 personas en asentamientos de Kenia sufrieron inseguridad alimentaria agravada por la reducción de la financiación comunitaria internacional. Kenia sigue protegiendo y ayudando a los refugiados, al tiempo que satisfacemos nuestras propias necesidades internas. 3,7 millones de personas en nuestros territorios áridos y semiáridos están cerca de niveles de crisis de inseguridad alimentaria para junio de 2026, aunque esta situación se debió a la falta de lluvias. Los conflictos del mundo aumentaron los precios de insumos, combustible, etcétera, lo que aumenta el impacto en las comunidades locales. Pensamos que el Consejo de Seguridad tiene una responsabilidad importante y diferenciada según la resolución 2417. A ese respecto, proponemos cuatro prioridades que se refuerzan mutuamente. Primero, alentamos una mayor conexión entre alerta temprana, compromiso político temprano y acción temprana con el apoyo de análisis integrado sobre cómo el conflicto impacta en la producción del alimento, en los mercados, el sustento, las operaciones humanitarias y el acceso a suministros esenciales. La alerta temprana debe considerarse una oportunidad de prevención y no como una descripción retrospectiva de la crisis. Segundo, Pedimos que se preste atención a la protección de los civiles y las condiciones y sus objetos indispensables para la supervivencia. Las resoluciones deben implementarse de manera que salvaguarde el acceso humanitario y la asistencia para que la gente obtenga alimentos. Las restricciones unilaterales a las exportaciones y la perturbación de la circulación de alimentos, fertilizantes y combustibles deben resolverse acciones coordinadas y multilaterales. Alimentos, agua, infraestructura agrícola nunca deben ser atacados o usados como instrumentos de guerra. Tercero, Kenia insta a la comunidad internacional a invertir en resiliencia de los sistemas alimentarios antes de que estalle la crisis para permitir que estos sistemas absorban los shocks y evitar que generen inestabilidad y hambre prolongada. Los Estados miembros, con el apoyo de socios internacionales y regionales, deben mejorar la producción agrícola, la gestión del agua, los mercados de infraestructuras y diversificar los suministros. Los países en desarrollo deben ser apoyados para resolver la inseguridad alimentaria y desencadenar su potencial a través de infraestructura, transferencia de tecnología, e inversiones previsibles. Cuarto, alentamos que se fortalezcan los buenos oficios del Secretario General con un marco más sistemático que utilice informes, evaluaciones y asesoramiento del sistema de la ONU, las organizaciones regionales e instituciones científicas para vincular la mediación política con los conocimientos técnicos, humanitarios y científicos, garantizando una prevención oportuna y basada en hechos. En conclusión, subrayamos imperativos políticos claros. Prevenir los conflictos también es una política de seguridad alimentaria. Prevenir y proteger los sistemas alimentarios es componente esencial de la paz y la seguridad. E invertir en resiliencia es una forma práctica de prevención de los conflictos. Gracias. Denmark · Presidenta del Consejo [2:45:12]: Gracias, Kenia. Ahora tiene la palabra Tailandia. Thailand · Representante [2:45:16]: Gracias, Presidenta. Tailandia quiere encomiar a Dinamarca por haber convocado este oportuno e importante debate y damos las gracias a todos los ponentes por sus puntos de vista. Las cifras que hemos oído hoy son alarmantes. Por ejemplo, El Programa Mundial de Alimentos calcula que el 70% de las personas que enfrentan inseguridad alimentaria aguda viven en países afectados por los conflictos. Las interrupciones han provocado un aumento de los precios del petróleo y los fertilizantes, ejerciendo una enorme presión sobre la seguridad alimentaria y poniendo hasta 45 millones de personas más en riesgo de padecer el hambre. Por tanto, mi país quiere destacar tres puntos clave. En primer lugar, garantizar el acceso a los alimentos durante los conflictos armados es innegociable. Todas las partes deben respetar y cumplir plenamente el derecho internacional humanitario, proteger a los civiles y garantizar un acceso humanitario seguro, oportuno y sin obstáculos y, naturalmente, abstenerse de utilizar el hambre como método de guerra. En consonancia con el ODS 2 sobre hambre cero, los conflictos no deben revertir los avances logrados en la protección de las personas en situación de vulnerabilidad. En segundo lugar, fortalecer los sistemas alimentarios resilientes es fundamental para resistir las interrupciones del comercio mundial y las cadenas de suministro. Tailandia aboga por un sistema multilateral de comercio abierto, transparente, previsible y basado en normas que facilite el flujo ininterrumpido de alimentos e insumos agrícolas, especialmente durante las crisis. También tenemos que fortalecer la resiliencia aumentando la capacidad nacional y promoviendo una agricultura de precisión inteligente y sostenible para proteger los medios de vida, mitigar una de las principales causas de conflicto y contribuir a una paz duradera. Tercer lugar, la acción climática es indispensable para alcanzar la seguridad alimentaria a largo plazo, ya que el cambio climático actúa como un multiplicador de amenazas. Tailandia mantiene su firme compromiso de alcanzar emisiones netas cero de gases de efecto invernadero para 2050 y reafirma que la Convención Marco sobre el Cambio Climático y el Acuerdo de París deben seguir siendo la piedra angular de la gobernanza climática mundial. Tenemos que avanzar tanto las medidas de mitigación como de adaptación, de conformidad con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas. Hacemos un llamamiento a los países desarrollados a que cumplan sus compromisos financieros en apoyo de la acción climática en los países en desarrollo. Señora Presidenta, no puede haber paz verdadera sin seguridad alimentaria, ni seguridad alimentaria allá donde los conflictos sigan destruyendo el sustento de la gente. Hay que prevenir las crisis antes de que se agraven, actuar con la máxima moderación, abstenerse del uso de la fuerza y recurrir a medios diplomáticos para la solución pacífica de las controversias. En conclusión, Como octavo mayor exportador mundial de productos agrícolas y alimentarios, Tailandia mantiene su compromiso de ser un socio fiable en la promoción de la seguridad alimentaria mundial para garantizar que los alimentos sigan siendo accesibles a todo el mundo. Gracias por su amable atención. Denmark · Presidenta del Consejo [2:49:01]: Gracias a Tailandia. Bélgica tiene ahora la palabra. Belgium · Representante [2:49:10]: Señora presidenta, colegas, Bélgica se suma al discurso pronunciado por la UE y sus Estados miembros y desearía añadir lo siguiente a título nacional. En tiempos en que los conflictos cada vez más impulsan la inseguridad alimentaria, tanto dentro como fuera de las zonas de hostilidades, el debate de hoy es muy oportuno. Gracias a la Presidencia por convocarlo y al Secretario General, al señor Schau y al doctor Benoit por la claridad de sus presentaciones y sus recomendaciones. En demasiados casos, el hambre ya no es una mera consecuencia del conflicto, sino que es resultado de decisiones de las partes en conflicto. La resolución 2417 nos ofrece un marco sólido de acción. esa responsabilidad ahora consiste en convertir sus compromisos en resultados concretos. Quisiera destacar tres cosas. Primero, el hambre no puede usarse nunca como arma de guerra. La La imposición de la energía a los civiles está prohibida por el derecho internacional. El ataque contra producciones alimentarias y sus infraestructuras y la obstrucción deliberada de asistencia humanitaria tienen consecuencias devastadoras para los civiles. El Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad no solo de responder a crisis alimentarias, sino también de atajar las condiciones que las crean y garantizar que la alerta temprana dé lugar a acciones tempranas. Defender el derecho internacional y la rendición de cuentas debe ser parte de esa respuesta. Segundo, hay que anticiparse mejor a las consecuencias más amplias de los conflictos y la seguridad alimentaria. Los conflictos perturban mercados, rutas marítimas, flujos de energía y cadenas de suministro, destruyen sustento de la gente, desplazan comunidades y restringen el acceso a la tierra, el agua, los servicios esenciales y los corredores humanitarios. Quienes ya sufren la inseguridad alimentaria son quienes pagan el precio más caro. Al mismo tiempo, las perturbaciones climáticas agravan cada vez más la vulnerabilidad de los conflictos. El costo de la prevención es más bajo, en todo caso, que el costo de la respuesta. Por eso, Bélgica apoya decididamente acciones anticipadas la prevención y el fomento de la resiliencia. Tercero, los actores humanitarios necesitan financiación previsible. Bélgica sigue siendo un donante principal, comprometida a ofrecer financiación básica y también multianual. Destacamos la importancia de los centros de respuesta y otros fondos combinados para que los más necesitados vean atendidas sus necesidades y se pueda responder de manera eficiente a nuevas crisis. Gracias a todos los donantes que siguen apoyando los fondos colectivos y seguiremos defendiendo financiación de calidad. En conclusión, el hambre en los conflictos no es algo inevitable. Muy a menudo la gente se muere de hambre, no solo porque faltaran las señales de alarma, sino por falta de acceso y por acción tardía. La asistencia humanitaria por sí sola no puede resolver este problema. Tenemos también que atajar la inseguridad y las vulnerabilidades estructurales provocadas en los conflictos que generan esta vulnerabilidad. Pedimos una acción basada en principios que coloque la dignidad y la supervivencia de los civiles en su núcleo. Gracias. Denmark · Presidenta del Consejo [2:53:08]: Gracias. Irlanda tiene ahora la palabra. Ireland · Representante [2:53:11]: Señora presidenta, muchas gracias a Dinamarca por arrojar luz sobre esta cuestión tan esencial. Gracias también al secretario general y a los demás ponentes por sus contribuciones. Irlanda se suma a los esfuerzos de la UE y del Grupo de Amigos de la República Checa la acción sobre el conflicto y el hambre que copresidimos con Sierra Leona. La experiencia reciente y vergonzosa de hambre en Gaza y Sudán requiere respuestas decisivas para revertir la hambruna producida por el conflicto y de origen humano. Aunque algunos contextos han mejorado, la situación global sigue siendo muy grave. El último informe sobre puntos calientes de hambre indica que las poblaciones en Sudán, Sudán del Sur, Yemen, Palestina, Nigeria y Somalia ya sufren o corren el riesgo de sufrir niveles catastróficos de inseguridad alimentaria aguda. Presidente, sabemos que el conflicto sigue siendo el vector principal de la inseguridad alimentaria aguda en un contexto en que las partes en conflicto muy a menudo se desentienden de sus obligaciones según el Derecho Internacional Humanitario. Esto es inaceptable y, por tanto, pedimos a todos los Estados miembros que respeten y garanticen el respeto del DIH. Quiero destacar dos contextos específicos a ese respecto. En el Sudán, los ataques contra los civiles y la destrucción de infraestructuras y material esencial para su supervivencia se están intensificando y hay 14 áreas. un riesgo de hambruna. Como miembro de la Coalición para la Prevención de Atrocidades y la Justicia en el Sudán, pedimos a las RSF y a las Fuerzas Armadas del Sudán que protejan a los civiles, incluso poniendo fin al uso del hambre como arma de guerra. A pesar de los progresos, toda la Franja de Gaza sigue en un nivel de crisis de inseguridad alimentaria aguda y malnutrición. El acceso de la ayuda se ha reducido desde febrero, mientras que la recuperación económica se ve complicada por las restricciones a las importaciones, incluso de insumos agrícolas que no son de doble uso, como las semillas. Pedimos a Israel que elimine las restricciones para el acceso de ayuda a Gaza, de conformidad con sus compromisos según el plan de paz y sus obligaciones de Derecho internacional humanitario. También apoyamos la acción de la UE en respuesta a las violaciones del Derecho internacional de Israel. Señora presidenta, en nuestro programa de la Presidencia de la UE, Irlanda facilita los debates sobre cómo impulsar la seguridad alimentaria y la nutrición, centrando la atención en las necesidades humanitarias de Gaza y otros lugares y respaldando planes para fortalecer el enfoque del equipo Europa, Team Europe, a la diplomacia humanitaria. Por su parte, Irlanda ofrecerá más de 250 millones de euros en intervenciones sobre nutrición y 330 millones de euros en ayuda humanitaria globalmente este año, al tiempo que mantenemos un poco de atención, claro, en los puntos calientes del hambre. Vamos a seguir asociándonos con organizaciones como la ONU, la Red Mundial contra Crisis Alimentarias, la Unión Africana y la Coalición Global contra los conflictos y el hambre, combatiendo la inseguridad alimentaria y la malnutrición y defendiendo el derecho a una alimentación adecuada. Gracias, Presidenta. Denmark · Presidenta del Consejo [2:56:36]: Gracias al representante de Irlanda por esta locución. Ahora doy la palabra al representante de El Salvador. El Salvador · Representante [2:56:42]: Muchas gracias, señora Presidenta. Agradecemos la convocatoria a este debate de alto nivel y sin duda alguna, como se ha escuchado a lo largo de este día, la relación entre conflicto e inseguridad alimentaria se encuentra hoy suficientemente documentada. Los conflictos continúan deteriorando de manera profunda el acceso de las poblaciones a alimentos, aguas y medios de subsistencia, al tiempo que agravan vulnerabilidades preexistentes y prolongan sus efectos mucho más allá de la duración inmediata de las hostilidades. Y estos patrones confirman una realidad que el Consejo ya reconoció hace ocho años mediante la resolución 2417. El hambre relacionada con los conflictos no constituye únicamente una consecuencia humanitaria, sino un desafío que puede tener implicaciones más amplias para la paz y la seguridad internacionales. Y para El Salvador, el desafío radical ahora, pues, es avanzar de los compromisos existentes hacia una implementación más efectiva. Y por ello, en primer lugar, debemos garantizar el pleno respeto del derecho internacional humanitario. El uso del hambre contra la población civil como método de guerra es inadmisible. Asimismo, resulta necesario ampliar nuestra comprensión del daño causado por los conflictos. Como señala el Secretario General, sus consecuencias no pueden medirse exclusivamente por el número inmediato de víctimas. La destrucción o degradación de tierras agrícolas, sistemas de riego, mercados, redes de agua, infraestructura energética o rutas de abastecimiento puede generar efectos indirectos y acumulativos que persisten durante años y comprometen seriamente los medios de vida de regiones, países y comunidades enteras. En segundo lugar, señora Presidenta, debemos fortalecer la dimensión preventiva de la resolución 2417. Los mecanismos de alerta temprana permiten identificar contextos en los que la inseguridad alimentaria se deteriora rápidamente como consecuencia de los conflictos. Sin embargo, La utilidad de estas herramientas depende de la capacidad para traducir la información disponible en acción oportuna. El Consejo no debería limitarse a reaccionar una vez que una situación alcanza niveles críticos. Debe utilizar de manera más sistemática la información proporcionada por todo el sistema de Naciones Unidas y fortalecer la coordinación con los actores humanitarios y especializados. particularmente cuando existen riesgos claros para la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia de la población civil. Y esta dimensión preventiva adquiere aún mayor relevancia frente a los efectos que los conflictos pueden producir más allá de las zonas directamente afectadas, esto mediante disrupciones en cadenas de suministro, mercados, rutas comerciales o el acceso a insumos esenciales. En tercer lugar, El Salvador considera indispensable vincular esta discusión con la consolidación de la paz. Nuestra propia experiencia nacional nos enseñó que el fin de las hostilidades constituye una condición indispensable para la paz, pero no suficiente para sostenerla. El conflicto armado afectó profundamente a comunidades rurales, provocó desplazamientos y tuvo consecuencias sobre la producción, el acceso a la tierra y los medios de vida. Y el proceso de consolidación de la paz requirió, por tanto, no solamente reformas políticas e institucionales, sino también medidas orientadas a la reintegración, la recuperación económica y la reconstrucción de las comunidades que fueron afectadas. Y esta experiencia informa nuestra convicción de que la seguridad alimentaria y la recuperación de los medios de vida deben formar parte de una visión integral de prevención y consolidación de la paz. Y en este contexto, presidenta, la Comisión de Consolidación de la Paz tiene un papel particularmente relevante. Su capacidad de reunir al sistema de Naciones Unidas, a instituciones financieras internacionales y a otros socios en torno a prioridades definidas nacionalmente puede contribuir a abordar de manera más coherente las causas y las consecuencias estructurales de la seguridad alimentaria en contextos afectados precisamente por conflicto. Y, asimismo, la Comisión puede ayudar a sostener la atención internacional más allá de la respuesta humanitaria, promover enfoques de largo plazo orientados a la resiliencia de las comunidades y facilitar una mayor articulación entre prevención, desarrollo y consolidación de la paz. Y bueno, señora presidenta, el marco normativo existe y los mecanismos de alerta están disponibles. El desafío es asegurar que nuestra respuesta no se limite a gestionar las consecuencias inmediatas de las crisis, sino que incorpore una perspectiva preventiva y de largo plazo. Y para mi país, ello implica proteger a la población civil durante los conflictos, actuar oportunamente frente a riesgos de inseguridad alimentaria y acompañar la recuperación de los medios de vida, el fortalecimiento de resiliencia y reconstrucción de comunidades como parte integral de los esfuerzos para construir y sostener la paz. Gracias. Denmark · Presidenta del Consejo [3:02:26]: Gracias al representante de El Salvador por la presentación. Quedan todavía un número de oradores en la lista para la reunión. Con el acuerdo de los miembros del Consejo, voy a suspender la reunión hasta mañana a las tres de la tarde. Se suspende la reunión.