Mantenimiento de la paz y la seguridad de Ucrania - Consejo de Seguridad, 10227ª sesión Consejo de Seguridad Date: 23 September 2026 Language: Spanish Transcript: https://transcripts.un.org/es/sc/10227 Transcripts available through this tool are created by using automatic speech recognition and are not official records nor official documents of the United Nations. Official records and official documents are available on the Official Document System of the United Nations. --- UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [0:03]: La 10.200 Declaro abierta la reunión 10.227 del Consejo de Seguridad. El orden del día provisional de la reunión es el mantenimiento de la paz y la seguridad de Ucrania. Queda aprobado el orden del día. Querría dar la bienvenida a los presidentes y presidentas, primeros ministros, ministros y ministras presentes en la sala del Consejo de Seguridad. Su presencia da testimonio de la importancia de la cuestión objeto de este debate. De conformidad con el artículo 37 del Reglamento Provisional del Consejo, invito a las representaciones de estos países a participar en esta reunión: Alemania, España, Finlandia, Italia, Lituania, Moldova, Polonia, Rumanía, el Reino de los Países Bajos, Eslovaquia y Ucrania. Así queda decidido. De conformidad con el artículo 39 del reglamento provisional del Consejo, invito a la señora Rosmarie De Carlo, Secretaria General Adjunta de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, a participar en esta reunión. Así queda decidido. De conformidad con el artículo 39 del Reglamento Provisional del Consejo, invito también a su Excelentísimo el señor Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, a participar en esta reunión. Así queda decidido. El Consejo de Seguridad va a comenzar el debate, el examen del punto 2 del orden del día. Cedo la palabra a la señora Rosmarie De Carlo. Subsecretaria General Adjunta [1:50]: Señor presidente, estamos entrando en una nueva fase peligrosa de la guerra en Ucrania. Los ataques se intensifican día a día. Aumenta el número de víctimas civiles. La destrucción se extiende y crece el riesgo de propagación regional del conflicto. Y las consecuencias se dejan sentir mucho más allá del campo de batalla. No nos engañemos, no es simplemente una escalada de los combates, sino también del sufrimiento humano, del riesgo regional y del daño causado a los principios de la Carta de la ONU y el orden internacional. Esto es especialmente evidente en el creciente costo que el conflicto está teniendo para la población civil de Ucrania. Este año ha sido especialmente devastador en los primeros ocho meses. El número de civiles muertos o heridos en Ucrania superó el de todo el año 2025. El elevado número de víctimas civiles registrado en lo que va de septiembre indica que esta tendencia muy preocupante continúa. Los ataques con misiles de largo alcance y drones golpean zonas pobladas con una frecuencia cada vez mayor, incluidas ciudades alejadas del frente. Durante semanas, Kiev y otras grandes ciudades han sufrido ataques casi diarios que han causado muertos y heridos entre la población y han causado daños en viviendas e infraestructuras. Más cerca del frente, los drones de corto alcance y las bombas aéreas guiadas siguen causando estragos. Al mismo tiempo, los repetidos ataques contra las infraestructuras civiles críticas hacen que la vida cotidiana sea cada vez más precaria para millones de ucranianos. En las últimas semanas se han producido ataques contra los trenes, centros comerciales, gasolineras y almacenes, así como contra empresas logísticas de alimentación. Desde febrero de 2022, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos ha verificado que al menos 17.257 civiles incluidos 835 niños, han muerto en Ucrania. Otros 53.693, incluidos 3.247 niños, han resultado heridos. Y es muy probable que las cifras reales sean mucho más elevadas. Presidente, el impacto de la guerra dentro de la Federación Rusia también ha aumentado de forma notable en el último año. Las autoridades rusas han informado de un número creciente de víctimas civiles de ataques ucranianos contra infraestructura, incluidos almacenes comerciales, centros logísticos e instalaciones petroleras e industriales. Durante el fin de semana, Moscú y otras partes de la Federación de Rusia sufrieron la mayor oleada de ataques con drones hasta la fecha. Entre enero y agosto, las autoridades rusas han comunicado la muerte de 443 civiles y 2.932 resultaron heridos en la Federación de Rusia, lo que supone un fuerte aumento en comparación con el mismo periodo del año pasado. El derecho humanitario internacional es claro. Los ataques dirigidos contra civiles e infraestructuras civiles están prohibidos. Estos ataques, tanto en Ucrania como en la Federación de Rusia, son inaceptables y tienen que cesar de inmediato. Señor Presidente, sigue aumentando la preocupación por las repercusiones de la guerra en los países vecinos de Ucrania y por el peligro de una expansión. Las incursiones transfronterizas de drones que afectan al espacio aéreo de los Estados vecinos son cada vez más frecuentes, lo que agrava la inquietud ante el riesgo de que el conflicto se extienda a la región. Los ataques contra pasos fronterizos e infraestructura de transporte y logística Cerca de las fronteras se suman a estos riesgos. En las últimas semanas se han registrado incidentes con drones en las zonas fronterizas de Ucrania con Moldova y Polonia, así como en Lituania y Rumanía. La actividad militar en las instalaciones nucleares de Ucrania, así como las instalaciones nucleares de Rusia, es también motivo de preocupación. Cualquier incidente que ponga en peligro la seguridad y protección de una instalación nuclear podría tener consecuencias catastróficas. Presidente, ante la proximidad de un nuevo invierno en plena guerra, los ataques que afecten a la infraestructura energética de Ucrania son muy preocupantes. El impacto de estos ataques podría hacer que millones de personas se quedarán sin luz ni calefacción en los próximos meses. Hay que hacer todo lo posible para evitar un mayor deterioro de la situación humanitaria. Pedimos que se adopten medidas para poner fin a los ataques contra infraestructura energética y que se establezca una moratoria inmediata sobre cualquier ataque a núcleos de población. Presidente, a ello se suman las condiciones cada vez más peligrosas que encaran las operaciones humanitarias. Entre enero y julio, 10 trabajadores humanitarios murieron y casi 40 resultaron heridos en Ucrania. 19 almacenes han sufrido daños graves o han quedado destruidos, lo que supone la pérdida de millones de dólares en ayuda. Los convoyes humanitarios de la ONU han sido blanco de ataque, incluso en las operaciones de evacuación. Estos ataques no únicamente dañan a las personas, sino que privan a los más vulnerables de la ayuda de la que dependen. Asimismo, la población civil en las zonas de Ucrania bajo ocupación temporal de la Federación de Rusia siguen fuera de nuestro alcance debido a la falta de acceso y a unas condiciones cada vez más peligrosas. Insto a las partes a garantizar un acceso humanitario seguro, rápido e irrestricto para todos los que lo necesiten, donde quiera que se encuentren. Presidente, las consecuencias acumuladas de esta guerra van más allá de Ucrania, lo que incluye los riesgos para la seguridad alimentaria del mundo. Los ataques contra la infraestructura de cereales, los buques y los puertos, junto con las graves perturbaciones de la navegación comercial en el Mar Negro y el Mar de Azov, han obstaculizado las exportaciones de Ucrania y de la Federación de Rusia. en el ámbito agrícola. La FAO indicó que el índice de precios aumentó de nuevo en agosto, alcanzando su nivel más elevado desde finales de 2022. Las consecuencias de esta perturbación se dejarán sentir especialmente en los países que dependen de las importaciones, que ya encaran elevados niveles de inseguridad alimentaria. Por ello, reitero el llamamiento del Secretario General a todas las partes para que garanticen la libertad de navegación según el derecho internacional y que protejan los puertos y la infraestructura marítima civil. La ONU apoya todos los esfuerzos que permitan que las exportaciones de alimentos y fertilizantes lleguen a los mercados mundiales de forma segura y previsible. Presidente, la postura de las Naciones Unidas en cuanto a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania es clara e inalterable. El intento de anexión ilegal de la República de Crimea y la ciudad de Sebastopol por parte de Rusia en 2014, así como el intento de anexión ilegal de las regiones de Donetsk, Lugansk, Kherson y Zaporizhia en 2022, no tienen ningún valor y no son reconocidos por la comunidad internacional. En virtud del DIH, La Federación de Rusia, como potencia ocupante, está obligada a respetar la legislación de Ucrania vigente en los territorios que ocupa. La celebración por parte de Rusia de elecciones a la Duma Estatal durante el fin de semana en los territorios temporalmente ocupados de Ucrania carece de fundamento jurídico. Estos actos no pueden alterar la condición de estos territorios conforme al derecho internacional. Presidente, reafirmo el compromiso inquebrantable de la ONU y el respeto de la soberanía, independencia e integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente de conformidad con el derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas. Transcurridos casi cinco años, la Federación de Rusia y Ucrania encaran una decisión crucial un conflicto a mayor, una decisión consciente de buscar la paz. Esta elección nos afectará a todos. Antes de esta semana de alto nivel, el Secretario General le pidió a los líderes mundiales que cumplieran con la Carta de la ONU. La invasión a gran escala de Ucrania se inició en violación flagrante de la Carta y del derecho internacional. Ahora, cuando los líderes se reúnen aquí en Nueva York, debemos reafirmar los principios sobre los que se fundó esta organización. Debemos reafirmar nuestro compromiso con la primacía de la solución pacífica de las controversias y debemos rechazar el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. Hemos acogido con satisfacción los esfuerzos diplomáticos para poner fin a esta guerra. incluida la participación reciente de Estados Unidos. Esperamos que esto brinde una oportunidad para dar nueva vida a la diplomacia y allanar el camino para las conversaciones directas. Los contactos diplomáticos deben ir acompañados por una distensión importante, porque sin ella, el peligro para la población civil, la región y para la paz internacional no hará más que aumentar. Por eso, reiteramos nuestro llamamiento a redoblar los esfuerzos diplomáticos en favor de un alto el fuego inmediato, pleno y condicional, como primer paso hacia una paz justa y duradera en Ucrania. Las Naciones Unidas están dispuestas a apoyar todos los esfuerzos para conseguirlo. Muchas gracias, presidente. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [12:55]: Doy las gracias a la señora Di Carlo por su presentación. Y ahora voy a pronunciar una declaración como ministro de Europa y de Asuntos Exteriores de Francia. France · Ministro de Europa y de Asuntos Exteriores [13:06]: Señora Subsecretaria General Adjunta, señoras y señores, hace casi cinco años, Vladimir Putin sumió a su país y a sus ciudadanos en la búsqueda de un programa siniestro y paranoico, una guerra de agresión brutal e ilegal contra Ucrania. Una guerra ilegal contra un Estado soberano, reconocido desde 1991 por la comunidad internacional y también por Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Una guerra colonial contra una nación cuya identidad está siendo cuestionada, cuya cultura se ve negada, cuya historia se reescribe y cuyo idioma está siendo denigrado por Rusia. Recordemos lo que pasó en Mariupol y sus cientos de víctimas civiles. Una guerra no provocada por Ucrania, porque fue Rusia, y solo Rusia, quien el 24 de febrero de 2022 invadió a un vecino que no le amenazaba para nada. Para Vladimir Putin, esta guerra es un rotundo fracaso. Es el fracaso de una expedición sin sentido pergeñada por un hombre. ¿Pero quién paga el precio de esta locura hoy? Ucrania, es Europa. Los países en desarrollo, las poblaciones más vulnerables del mundo, también las Naciones Unidas y su credibilidad, y también la propia Rusia y su pueblo. Sí. Ucrania en primer lugar. ¿Quién puede olvidar las masacres de civiles en Bucha en 2022? Desde entonces, el saldo ha aumentado. 71.000 civiles, incluidos 17.000 muertos desde el inicio de la invasión. Al atacar las infraestructuras estratégicas, las centrales eléctricas y nucleares, las redes de calefacción, el agua potable, Rusia utiliza el invierno, el frío y las privaciones más básicas como armas de destrucción masiva contra la población civil. También Europa. Rusia está atacando a Europa con asesinatos selectivos, sabotaje, ciberataques, sus campañas de desinformación y sus violaciones repetidas del espacio aéreo europeo. Rumanía, Polonia, Moldova, Lituania, Estonia, Letonia, Finlandia. No hay ningún Estado que se vea libre de esta agresión rusa, que se extiende mucho más allá de sus fronteras, como hemos visto en Alemania, en Leipzig. Alemania, nuestro vecino, al que le damos y ofrecemos toda nuestra solidaridad. ¿Quién paga el precio de esta locura? Los estados y las poblaciones más vulnerables del mundo están pagando el precio de esta agresión. Los ataques rusos tienen como blanco a los puertos y los buques mercantes que transportan cereales y los productos oleaginosos ucranianos en el Mar Negro, productos destinados a los países en desarrollo. Por lo tanto, esta guerra afecta gravemente a la seguridad alimentaria mundial en su conjunto. Mediante su guerra de agresión, Rusia ataca también a las Naciones Unidas en su corazón. Su carta se ve pisoteada por un miembro permanente del Consejo de Seguridad que hace caso omiso de su responsabilidad primordial y debilita de esta forma la. Autoridad de este órgano. ¿Qué legitimidad le queda a un Consejo de Seguridad cuyo miembro permanente, Rusia, multiplica las violaciones de derechos humanos y del DIH? y es culpable de atrocidades clasificadas como crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad por parte de la Comisión Independiente de Investigación sobre Ucrania. Un miembro permanente cuyo líder es objeto de una orden de arresto de la CPI por el crimen de guerra de deportación y de traslado ilegal de menores. Sí, efectivamente, Vladimir Putin está deshonrando el puesto permanente de Rusia y desacredita a este consejo ante el mundo. Señoras y señores, ¿Quién paga el precio de esta locura? La propia Rusia, diezmada, arruinada y aislada por esta guerra que solo quiere un hombre. En Rusia, diezmada, la obstinación de un hombre ha condenado a muerte a casi 500.000 rusos en una guerra que no es suya, en un país que no es suyo. Arruinada, la Rusia de Putin Es una Rusia de inflación y de recesión, el hundimiento de un país que vivía del petróleo y que ahora raciona la venta de combustible en la mayoría de sus regiones. Una economía civil totalmente agotada por la guerra, cuya actividad se hunde. Un déficit público 2,5 veces mayor de lo previsto y todo ello en detrimento de los servicios básicos para la población. Una Rusia aislada, la de Putin, alejada del G8 tras la anexión ilegal de Crimea. Rusia se encuentra aislada, suspendida del Consejo de Derechos Humanos y excluida del Consejo de Europa. Rusia está aislada también en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que en 10 ocasiones, con grandes mayorías, condenó su agresión, pidiendo el alto el fuego y el respeto a la soberanía e integridad territorial de Ucrania. Sin embargo, sigue siendo posible otra vía, la del alto el fuego, en primer lugar. La guerra ha durado demasiado. Francia renueva su llamamiento para un alto el fuego inmediato a partir de la línea de frente actual. Porque las palabras de la paz se escuchan mejor en el silencio de las armas. Desde hace más de un año, Ucrania propone el principio del alto el fuego, un alto el fuego inmediato. Esperamos que Rusia responda pronto, pero de momento lo único que hace es lanzar bombas. Y como dijo el presidente de la República aquí mismo en la Asamblea General, Francia apoya el establecimiento de una doble moratoria para los ataques contra la infraestructura civil y la energía, y también una moratoria para los ataques en el Mar Negro como primer paso en el proceso de distensión. Y después tenemos la vía de la negociación. Ucrania está dispuesta a la paz. Lo expresa ante Moscú. Kiev expresa claramente su voluntad de paz y demuestra su disposición a entrar en un proceso de negociación de forma honesta. El presidente ucraniano también se ha expresado a favor de encontrarse con su homólogo ruso, pero hasta que Rusia no forme parte de la negociación, Vamos a seguir ejerciendo nuestra presión colectiva para obligarlos a negociar de buena fe y para que cese esta agresión sin sentido. La única salida posible es una paz justa, sostenible, de conformidad con el derecho internacional y con la Carta, respetando la soberanía y la integridad territorial de Ucrania. Vladimir Putin Está en un fracaso. Ucrania y la comunidad internacional pagan el precio. El pueblo ruso también. Esta locura tiene que terminar. Reanudo ahora mis funciones como presidente del Consejo de Seguridad. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [20:52]: Y ahora cedo la palabra al señor Edgars Rinkevis, presidente de la República de Letonia. Latvia · Presidente de la República [20:59]: Gracias, presidente. Doy las gracias a la secretaria general adjunta, di Carlo, por su alocución. algunos países les gusta hablar de las causas profundas de la guerra. Pero dejemos algo claro. La causa profunda de este sufrimiento en Ucrania y cada vez más lejos de Ucrania, es la ambición revisionista de Rusia de derrocar el orden internacional. Un miembro permanente de este Consejo quiere que una nación soberana se arrodille mediante la fuerza bruta. En lugar de buscar paz, Rusia insiste en la escalada. Más misiles, más drones, más muerte. Crea destrucción abusando su puesto permanente en este Consejo, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Tener un puesto permanente nunca se previó como un escudo para la agresión. conlleva una responsabilidad especial, a saber, respetar la paz y la seguridad internacionales. Y no es un privilegio para violarlo. El cometido de este Consejo es detener esta guerra. Letonia sigue pidiendo un alto el fuego inmediato. Y apoyamos todos los esfuerzos hacia una paz justa y duradera. Valoramos la reactivación de la participación de Estados Unidos, incluida la primera visita de los enviados especiales a Kiev. Mientras que otros buscan la paz, sin embargo, Rusia intensifica sus ataques. Presidente. Mes tras mes, Rusia hace que aumente el número de bajas civiles. A medida que se acerca el invierno, Letonia le pide a todos los países que ayuden a proteger al pueblo ucraniano, apoyando su defensa aérea, garantizando su sistema energético, un sistema del que dependen millones. Como es incapaz de conquistar Ucrania, Rusia intenta hacer que sea un territorio en el que no se pueda vivir. ¿Qué propósito militar tiene atacar edificios de viviendas donde duermen familias? ¿Cuál es el objetivo militar de destruir escuelas? ¿Cuál es el objetivo militar de atacar a guarderías? Y no son ataques aislados. Forman parte de una campaña general contra el pueblo ucraniano, su identidad y su futuro. Rusia debe revelar el paradero de miles de niños ucranianos secuestrados y tiene que devolverlos a casa porque son niños ucranianos. Y Rusia tiene que poner fin a la tortura en sus instalaciones de detención. Tiene que dar al sistema de la ONU y a los centros de supervisión internacional acceso pleno e irrestricto a los territorios ocupados temporalmente de Ucrania. Y además, Rusia tiene que dejar de atacar a aquellos que intentan ayudar. Los ataques contra convoyes de la ONU, claramente marcados, son indefensibles. Rusia sigue atacando a buques e infraestructura cuyo objetivo es dar de comer a los ciudadanos del mundo y, por lo tanto, Rusia tiene que detener también estas actividades. Rusia tiene que dejar de intentar acabar con nuestra firmeza para apoyar a Ucrania. En Europa es lo que está intentando hacer mediante incursiones con drones, sabotaje, incendios y desinformación. Pero no se va a salir con la suya. que quede claro, y nuestra firmeza no va a debilitarse. Presidente, la agresión contra un Estado soberano no puede verse recompensada. La forma en la que termine esta guerra definirá el mundo que leguemos a las generaciones futuras. Nuestra acción colectiva es una prueba de las Naciones Unidas y de la propia Carta de las Naciones Unidas. ¿Estamos dispuestos a sacrificar los principios de soberanía y de integridad territorial? La respuesta de Letonia es clara. Estamos del lado de Ucrania, estamos con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y estamos del lado de la paz y la seguridad. Gracias. Señor Presidente, UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [25:44]: gracias al señor Rinkewitsch. Y cedo la palabra ahora a su Excelentísimo el señor Lars Løkke Rasmussen, ministro de Relaciones. Exteriores de Dinamarca. Denmark · Ministro de Relaciones Exteriores [25:54]: Gracias, señor Presidente. Yo también doy las gracias a la secretaria general, Rosemary DiCarlo, por su importante exposición de información. Excelencias, hace apenas un mes yo presidía este Consejo cuando conmemorábamos el Día de la Independencia de Ucrania. solemne y a la vez potente recordatorio de la resiliencia del pueblo ucraniano, que conmemoraba sus 35 años de independencia de la ex Unión Soviética, una independencia por la que están combatiendo hoy. En aquel entonces, de nuevo, pedía yo que se pusiera rápidamente fin a la agresión ilícita, no provocada, injustificada de Rusia contra Ucrania. Ucrania debe tener la libertad de decidir sobre su propio futuro. Ya se ha dicho muchas veces, pero vale la pena volver a repetirlo hoy. Si Rusia detiene los combates, se termina la guerra. Si Ucrania detiene los combates, sería el fin de Ucrania. Y, sin embargo, Rusia sigue intentando oprimir a su vecino independiente. Yo he presenciado. Con mis propios ojos, el sufrimiento que esta guerra ha causado en Kiev. Vi las consecuencias de ataques sobre edificios residenciales, donde familias tendrían que haber estado seguras, ataques contra la infraestructura energética, que dejaron a civiles sin calefacción y electricidad en el crudo invierno, y ataques contra centros de salud, donde los ya heridos de nuevo corren peligro. Y, de nuevo, el Consejo de Seguridad ha vuelto a Y, sin embargo, pese a esta determinación, el costo humano ha seguido aumentando. Este verano se han producido algunos de los niveles más elevados de bajas civiles desde 2022. Desde que Rusia lanzó su invasión total, más de 68.000 civiles han sido asesinados o heridos. Dinamarca rinde homenaje a todos los civiles inocentes que han perdido la vida en esta guerra. La violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas por Rusia, así como su quebrantamiento de los principios más fundamentales del derecho internacional, sencillamente deben terminar. Excelencias, somos testigos de una peligrosa espiral de escalada. Los ataques contra las ciudades ucranianas se han intensificado y se han saldado con una gran cantidad de víctimas. Sigue habiendo ataques contra la infraestructura civil y contra instalaciones de energía, y esto es especialmente cínico ahora que se acerca el invierno. Dinamarca condena categóricamente todos los ataques que vulneran el derecho internacional humanitario. Los responsables de vulnerar el derecho internacional, incluidas la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional humanitario, han de rendir cuentas. Excelencias, las consecuencias de esta guerra Van más allá de las fronteras de Ucrania, se dejan sentir en todo el mundo. El Mar Negro sigue siendo vital para Ucrania y para el mundo entero. Los ataques contra puertos ucranianos e infraestructura cerealera tienen consecuencias que se dejan sentir mucho más allá del campo de batalla. Amenazan el comercio, los sustentos y las cadenas mundiales de suministro, especialmente en los países en desarrollo. Las consecuencias de la agresión de Rusia también han afectado considerablemente al continente europeo. Varios países europeos vecinos han sufrido violaciones del espacio aéreo por parte de Rusia, así como incidentes de misiles y drones rusos. Y más recientemente, nuestro país vecino, Alemania, atribuyó un ataque híbrido fallido en el aeropuerto de Leipzig-Halle a Rusia. Se trata de actos temerarios y peligrosos. Forman parte de un patrón más amplio de provocaciones y actividades mal intencionadas de Rusia con el fin de alterar, intimidar y propagar la inestabilidad en toda Europa, pero voy a dejar claro que Europa. No está intimidada y no se dejará intimidar. Fortaleceremos nuestra disuasión y haremos que Rusia rinda cuentas. Excelencias, vemos con buenos ojos los recientes esfuerzos de paz emprendidos por los Estados Unidos de América, especialmente la implicación del presidente Trump y las visitas más recientes de los enviados estadounidenses a Rusia y a Ucrania. Una solución pacífica con relación a Ucrania no se puede decidir sin la propia Ucrania. Y del mismo modo, Europa también debe implicarse de manera significativa, porque la seguridad de Ucrania también es la seguridad de Europa. Ucrania, una y otra vez, reiteradamente, ha demostrado estar dispuesta a acordar un alto el fuego. Rusia, sin embargo, ha ignorado estas propuestas y sigue intensificando la situación. Excelencias, Ucrania puede contar con el apoyo de Dinamarca. Seguiremos brindando asistencia financiera y de seguridad. mientras Ucrania se defiende contra la agresión de Rusia. Ayudaremos a Ucrania a reconstruirse. Brindaremos asistencia humanitaria de emergencia a Ucrania, inclusive a través de nuestras contribuciones a las Naciones Unidas. Y aumentaremos la presión sobre Rusia a través de duras sanciones de la Unión Europea. Excelencias, para terminar. No hay alternativa alguna a una paz amplia, justa y duradera sobre la base del derecho internacional y, en particular, conforme a los principios de la Carta. De nuevo, exigimos que Rusia, urgentemente y de inmediato, acepte un alto el fuego incondicional e inmediato. Exigimos que Rusia por fin decida vivir en paz con sus vecinos, respetando su independencia, sus fronteras y su derecho a decidir libremente sobre su propio futuro. Dinamarca seguirá apoyando a Ucrania. Trabajaremos por lograr un mundo y un continente europeo en el que la paz no se base en el poder de conquistar, sino en el poder del derecho. Gracias. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [32:04]: Gracias al excelentísimo señor Rasmussen por su declaración. Tiene ahora la palabra el excelentísimo señor Ed Miliband, ministro de Relaciones Exteriores del Commonwealth y de Desarrollo del Reino Unido. United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland · Ministro de Relaciones Exteriores del Commonwealth y de Desarrollo [32:16]: Presidente, muchas gracias. Gracias a la Secretaria General Adjunta de Carlo por su exposición de información. Para comenzar, quisiera dejar claro, Ministro de Relaciones Exteriores, que el Reino Unido está con usted y con su pueblo mientras sea necesario. Después de más de cuatro años y medio desde la invasión total de Ucrania, no debemos hacernos ilusiones. En estos momentos nos encontramos en esta situación por las decisiones deliberadas que ha tomado Rusia. Rusia optó por una invasión no provocada, ilícita. Rusia decidió recrudecer la guerra y Rusia opta por rechazar los esfuerzos encaminados a la paz. Y tampoco debemos equivocarnos sobre lo que está en juegos, porque el ataque de Rusia no es solo un ataque a Ucrania, es una afrenta a los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas. Es una afrenta contra todos nosotros. La farsa electoral en el territorio ucraniano temporalmente ocupado es la última muestra de ello, una violación flagrante de la soberanía ucraniana. Por el bien de todos nosotros, no podemos aceptar que se cambien las fronteras por la fuerza. Y no podemos aceptar un mundo en el que los agresores puedan pisotear la soberanía. Y lógicamente, como han dicho otros, ninguna nación de las aquí presentes está a salvo de las consecuencias de esta guerra. La guerra de Rusia perjudica a nuestras poblaciones. Los ataques de Rusia contra puertos del Mar Negro y contra buques mercantes amenazan los suministros mundiales de alimentación. Y Rusia, como decía el colega de Dinamarca, sigue llevando adelante una actividad híbrida temeraria. Más recientemente, el indignante ataque en el aeropuerto de Leipzig. Quisiera dejar algo muy claro. El Reino Unido, Europa y la OTAN no quieren un conflicto con Rusia. La OTAN es y siempre será una alianza defensiva. Pero sí seguiremos denunciando las actividades hostiles de Rusia y actuando en contra de las mismas, con independencia de la forma que cobren. Y eso se aplica a la agresión de Rusia contra Ucrania, como se aplica también a las amenazas de Rusia contra Europa, que son inaceptables y se están intensificando. Presidente, Rusia podría optar por tomar otro rumbo hoy, acordar un alto el fuego, sentarse a negociar e iniciar a reconstruir una relación basada en la soberanía, el derecho internacional y en la Carta de las Naciones Unidas. Pero eso no es lo que ha decidido Rusia. Este verano, Rusia lanzó una cantidad récord de misiles balísticos y drones contra ciudades ucranianas. El número de bajas civiles ha sido el más elevado desde 2022. Ahora que nos reunimos, los civiles ucranianos se preparan para otro crudo invierno, otro invierno de ansiedad bajo los ataques de misiles y drones, otro invierno en el que Rusia atacará las infraestructuras y la energía para sumir a Ucrania en la oscuridad y en el frío. El propio ministro de Defensa de Rusia ha hablado de congelar a Ucrania. Esto nos dice todo lo que necesitamos saber sobre sus intenciones. Aquí, en las Naciones Unidas, especialmente, no podemos sencillamente ignorar y normalizar estas tácticas brutales e ilícitas. Ucrania, reiteradamente, ha pedido la paz, ha ofrecido un alto el fuego. y ha participado de manera constructiva en los esfuerzos encabezados por los Estados Unidos. Los principios de una negociación creíble siguen estando claros. Un alto el fuego pleno e incondicional, respeto a la soberanía de Ucrania, acuerdos de seguridad sólidos. Presidente, respaldaremos a Ucrania en este invierno y después ejerceremos más presión económica sobre Rusia y respaldaremos una diplomacia seria a fin de lograr una paz justa y duradera. Para terminar, quisiera dirigirme directamente al representante de Rusia, porque Suministros de Relaciones Exteriores intervendrá después. Yo sé, por la propia historia de mi familia, lo que sucede cuando la guerra azola a Europa. Mis padres lo vieron cuando llegaron como refugiados de Polonia y Bélgica en la Segunda Guerra Mundial. Perdimos muchísimos familiares. Hoy la guerra ha regresado a Europa, el peor conflicto desde aquel entonces. Civiles inocentes están perdiendo la vida. ¿Y por qué? Porque Rusia decidió iniciar este conflicto no provocado, injustificado, ilícito y aun cuando la moralidad no vaya. hacer cambiar al gobierno ruso. La realidad sí que debería hacerle cambiar, porque sabemos que Rusia está fracasando en esta guerra. Hace cuatro años, Putin trató de borrar la independencia de Ucrania, pero la determinación nacional de Ucrania ha demostrado ser inquebrantable. Hace cuatro años, Putin esperaba que quienes respaldaban a Ucrania se doblegaran, pero en lugar de ello, estamos dando un apoyo robusto. Cuatro años atrás, Putin creía que el tiempo estaría a favor de Rusia. Sin embargo, los avances de Rusia se han estancado y la cantidad de personal militar ruso que ha resultado muerto o herido es de más de medio millón de personas. Y además de eso, la economía de Rusia sufre a medida que se incrementan las consecuencias de las decisiones de Putin y a medida que las sanciones privan a la maquinaria de guerra del Kremlin de ingresos. Yo le digo al representante de Rusia Es hora de que los ministros le digan a Putin la verdad. El mundo sabe que Rusia está fracasando en esta guerra. El pueblo ruso lo siente y los ministros también lo saben. Deberían decirle al presidente Putin que ponga fin al baño de sangre. Y les voy a decir la siguiente verdad. El compromiso del Reino Unido no flaqueará. El compromiso de nuestros aliados no flaqueará. Estaremos del lado de Ucrania ahora y estaremos del lado de Ucrania mientras sea necesario. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [38:34]: Doy las gracias al excelentísimo señor Miliband por su declaración y concedo ahora la palabra al excelentísimo señor Javier Martínez Acha Vázquez, ministro de Relaciones Exteriores de Panamá. Panama · Ministro de Relaciones Exteriores [38:49]: Señor presidente, excelencias, Panamá agradece a la Secretaría General Adjunta de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz Señora Rosmari Di Carlo, por su valiosa exposición. Saludamos igualmente la presencia de las distinguidas autoridades que nos acompañan hoy en esta sala para evaluar una vez más la situación en Ucrania. Y digo una vez más, porque el paso del tiempo no puede convertir una tragedia en una rutina diplomática. La guerra continúa, los civiles continúan muriendo, las ciudades continúan siendo atacadas y la paz continúa esperando. Panamá no puede acostumbrarse a la guerra. Las Naciones Unidas tampoco pueden hacerlo. Señor presidente, durante casi dos años, Panamá ha tenido el honor y la responsabilidad de servir como miembro electo de este Consejo de Seguridad. Desde este asiento hemos defendido una convicción que no depende de las circunstancias ni de las alianzas. La Carta de las Naciones Unidas no es una declaración de buenas intenciones, es el fundamento jurídico del orden internacional. Su prohibición del uso de la fuerza, el respeto a la soberanía, la independencia política y la integridad territorial de los Estados, y la obligación de resolver las controversias por medios pacíficos, no son principios opcionales, son las reglas que nos hemos dado para evitar que la fuerza sustituya al derecho. Y si permitimos que esas reglas sean relativizadas por la guerra, por la geopolítica o por el cálculo del más fuerte, no estaremos debilitando únicamente a Ucrania, estaremos debilitando el sistema que protege a todos los Estados, grandes y pequeños. Señor presidente, la guerra ha adquirido una dimensión particularmente alarmante. Misiles y drones alcanzan zonas pobladas. La infraestructura energética y civil continúa bajo presión. Los puertos y las rutas marítimas enfrentan crecientes riesgos. Detrás de cada cifra hay una persona, un padre, una madre, un niño, una familia. La población civil de Ucrania y Rusia no pueden convertirse en el precio de la guerra. El derecho internacional humanitario es claro: los civiles deben ser protegidos. Las infraestructuras civiles no pueden convertirse en objetivos y todas las partes, sin excepción, deben cumplir sus obligaciones bajo el derecho internacional humanitario. No hay circunstancia política que suspenda estas obligaciones. No hay objetivo militar que justifique el abandono de la humanidad y no hay victoria militar que pueda borrar el sufrimiento de una población. Señor presidente, Panamá observa también con profunda preocupación el riesgo de una mayor extensión del conflicto. Cada nuevo frente, cada nueva escalada, cada ataque que trasciende las fronteras aumenta el peligro de una conflagración regional. La escalada no acerca a la paz, la escalada aleja la negociación. Por eso debemos tener el valor político de decir lo evidente. Esta guerra no tendrá una solución sostenible en el campo de batalla. Tendrá que terminar en una mesa de negociación. Y cuanto antes lleguemos a esa mesa, menos vidas se perderán. Coincido con las palabras del ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido. Se trata de vidas humanas. Señor presidente, Panamá hace hoy un llamado claro: cese al fuego inmediato, verificable, respetado por todas las partes, pero un alto al fuego que no debe convertirse en una pausa entre ofensivas, debe ser el comienzo de un proceso político serio. Necesitamos negociaciones reales, directas y de buena fe. respaldadas por mecanismos de verificación y encaminadas a resolver las cuestiones sustantivas que han prolongado este conflicto. La diplomacia no puede ser utilizada como una fachada mientras las armas continúan hablando. Negociar no significa renunciar a los principios. Negociar significa encontrar una vía para preservarlos mediante la paz. Panamá respalda por ello todos los esfuerzos diplomáticos genuinos que puedan conducir a un cese de las hostilidades y a una paz justa, duradera y sostenible, en plena conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional. Señor presidente, la dimensión internacional de esta guerra tampoco puede ser ignorada. Lo que ocurre en el Mar Negro no termina en sus costas. Cuando se amenaza la navegación comercial, cuando se atacan puertos y buques civiles y cuando se interrumpen las exportaciones agrícolas, las consecuencias llegan a mercados, hogares y comunidades mucho más allá de Europa. La seguridad marítima y la seguridad alimentaria están profundamente conectadas. Para un país como Panamá, cuya identidad y prosperidad están indisolublemente ligadas al comercio marítimo, la libertad de navegación y el respeto al derecho internacional del mar no son conceptos abstractos, son principios esenciales para la estabilidad y la prosperidad del mundo. Excelencias, Panamá también expresa su preocupación por el reclutamiento de ciudadanos panameños y de otras nacionalidades para participar en este conflicto, incluidos nacionales, sobre todo de América Latina. Cada extranjero reclutado para combatir representa una vida más expuesta y una guerra que continúa internacionalizándose. Debemos prestar mayor atención a este fenómeno y reforzar los esfuerzos para impedir que personas de terceros países sean incorporadas a una guerra que ya ha producido un costo humano insoportable. Y quisiera formular hoy una petición humanitaria muy concreta a ambas partes, a la Federación Rusa y a Ucrania. Panamá solicita respetuosamente que por los mecanismos que sus respectivas legislaciones. y autoridades competentes permitan, faciliten el retorno a Panamá de aquellos ciudadanos panameños que, bajo cualquier mecanismo, hayan decidido incorporarse o participar en este conflicto y que desean regresar a su patria. Debo reconocer las consideraciones oportunas del Gobierno de Ucrania, que ya ha permitido el regreso de varios compatriotas. Lo solicitamos con pleno respeto a la soberanía de ambos Estados, a sus procedimientos internos y a las decisiones de sus autoridades competentes. Para Panamá, cada ciudadano cuenta. Ningún panameño debe quedar olvidado en una guerra que no es la suya. Quiero expresar, además, nuestro sincero agradecimiento, repito, a Ucrania por la consideración que ha brindado a esta petición y por la coordinación bilateral que nos ha permitido trabajar conjuntamente en el retorno de varios ciudadanos panameños. Valoramos profundamente este gesto humanitario y esperamos que muy pronto podamos también agradecer a la Federación Rusa por un gesto similar que permita a nuestros compatriotas que así lo deseen regresar a Panamá. Estimados, excelencia, vicepresidente, después de casi cinco años de guerra, debemos preguntarnos qué mensaje está enviando este consejo al mundo, que la fuerza puede reemplazar al derecho. que las fronteras pueden modificarse mediante las armas, que la población civil puede soportar indefinidamente las consecuencias de decisiones militares, o que incluso en los momentos más oscuros, la comunidad internacional todavía cree en la diplomacia, en la carta y en la paz. Panamá sabe cuál debe ser nuestra respuesta. Debemos escoger siempre la paz, por una paz verdadera, pero una paz verdadera no es simplemente la ausencia de disparos, La paz es el resultado del respeto al derecho. La paz es la protección de los civiles. La paz es la seguridad de los Estados. La paz es la libertad de navegación. La paz es la posibilidad de que las futuras generaciones vivan sin miedo. Por ello, Panamá reitera hoy su llamado a un cese al fuego inmediato y verificable, al pleno respeto del derecho internacional humanitario y a la apertura de negociaciones serias, creíbles y de buena fe capaces de conducir a una solución política permanente. Señor Presidente, la historia juzgará nuestras decisiones, no solamente por las resoluciones que aprobamos, sino por las vidas que logramos proteger, no solamente por las palabras que pronunciamos, sino por nuestra capacidad de convertirlas en diplomacia, y no solamente por nuestra defensa de la Carta cuando es conveniente, sino por nuestra determinación de defenderla cuando más difícil resulta hacerlo. Panamá lo dice con claridad, la guerra no puede convertirse en la nueva normalidad, la fuerza no puede sustituir al derecho y la paz no puede seguir siendo una promesa para mañana. El tiempo de silenciar las armas es tiempo de sentarse a negociar, es tiempo de hacer que la diplomacia vuelva a hablar más fuerte que la guerra. Porque si la Carta de las Naciones Unidas nació para evitar que el mundo volviera a caer en el abismo de la guerra, nuestra responsabilidad hoy es asegurarnos que ese abismo no se convierta nuevamente en nuestro destino. Muchas gracias. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [48:40]: Doy las gracias al Excelentísimo señor Martínez Acha Vázquez por su declaración y doy la palabra al Excelentísimo señor Abdullatif bin Rashid Zayani, Ministro de Relaciones Exteriores de Bahréin. Bahrain · Ministro de Relaciones Exteriores [48:57]: Señor Presidente, Excelencias, que la paz, la piedad y las bendiciones de Dios recaigan sobre ustedes. Al inicio de nuestra declaración, hoy quisiéramos expresar nuestro agradecimiento a la Secretaria General Adjunta de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz por su valiosa alocución. Asimismo, expresamos nuestro reconocimiento a la Presidencia francesa por organizar esta importante reunión, puesto que la guerra en Ucrania persiste y habida cuenta de sus consecuencias humanitarias, económicas y de seguridad. Señor Presidente. Esta guerra sigue causando estragos y está generando pérdidas de vidas humanas y sufrimiento humanitario. Por ende, la comunidad internacional tiene una responsabilidad creciente de prevenir el sufrimiento de los civiles. El Reino de Bahréin reafirma la necesidad de proteger a los civiles y los objetos civiles y de abstenerse de atacar zonas residenciales e instalaciones civiles, y de acatar las disposiciones del derecho internacional y del derecho internacional humanitario. Las repercusiones de este conflicto han llegado al Mar Negro y, por consiguiente, el Consejo de Seguridad de nuevo se encuentra ante un desafío que requiere de una respuesta internacional más efectiva. Es decir, la protección de los cursos de agua fundamentales para que no se conviertan en escenarios de enfrentamiento ni en herramientas para ejercer presión o para coaccionar. Este desafío no se limita a esta región. La comunidad internacional ha enfrentado y sigue enfrentando riesgos similares para la seguridad y protección de la navegación en el estrecho de Ormuz y en el estrecho de Bab el-Mandeb. de aquí, reafirma el Reino de Bahrein, que los mismos principios se aplican en todas partes, a saber, el respeto de la libertad de navegación, el respeto de los buques comerciales y de los marinos mercantes, y no someter los cursos de navegación a las consecuencias de los conflictos. La seguridad de esta ruta sobra en interés de todos y toda interrupción o alteración a estos cursos de agua afecta a la energía, al comercio, al suministro de alimentos y a la seguridad mundial. Señor presidente, en vista de todo ello, considera mi país que poner fin a esta guerra es posible, siempre y cuando haya suficiente voluntad política. Y si Hacemos que el diálogo prime sobre el enfrentamiento. Por ello, mi país acoge con beneplácito los esfuerzos realizados por los Estados Unidos de América, encabezados por el excelentísimo presidente Donald Trump, con el fin de reactivar las negociaciones entre la Federación de Rusia y Ucrania. Asimismo, vemos con buenos ojos los empeños por hacer que las partes vuelvan a sentarse a negociar y contribuir a la distensión y allanar el terreno hacia una solución política permanente. El Reino de Bahréin valora asimismo todos los esfuerzos humanitarios y diplomáticos realizados en este sentido, especialmente el intercambio de prisioneros entre ambas partes. Consideramos que toda medida que permita aliviar el sufrimiento y todo canal de diálogo que se abra y toda confianza que se pueda fraguar entre las partes nos acercará más al final del conflicto y a lograr una paz justa, amplia y permanente que restablezca la seguridad y estabilidad en Europa. Para terminar, señor presidente, el Reino de Bahréin reafirma que el actual ímpetu diplomático que ha dado lugar a medidas de fomento de la confianza es una verdadera oportunidad que debe aprovechar el Consejo de Seguridad. Este período requiere que estos esfuerzos se materialicen en una vía seria y constante de diálogo y de negociaciones a fin de alcanzar un alto el fuego y de poner fin al sufrimiento de la población civil y poder así abrir la vía a una paz justa y permanente sobre la base del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y sobre la base del respeto de la soberanía y de la integridad territorial de los países. de manera que se contribuya así a fortalecer la paz y la seguridad internacionales. Gracias. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [53:53]: Gracias al excelentísimo señor Zayane. Tiene ahora la palabra el excelentísimo señor Tassos Hatzivasiliou, ministro de Relaciones Exteriores de Grecia. Greece · Ministro de Relaciones Exteriores [54:03]: Señor presidente, quisiera dar las gracias a la presidencia francesa por convocar esta importante reunión para la seguridad internacional y europea y gracias a la Secretaria General, junta de Carlo, por sus aleccionadoras observaciones. Ahora, esta organización, en su novena década, sigue siendo puesta a prueba debido a violaciones profundas de la paz y la seguridad internacionales, las crisis y los conflictos armados que amenazan con desmantelar el entramado mismo de la paz. que. creó la Carta de las Naciones Unidas en 1945. La guerra en Ucrania es un ejemplo flagrante en este sentido. Grecia sistemáticamente ha condenado todas las violaciones del derecho internacional humanitario derivadas de la guerra ilícita de agresión que libra Rusia contra Ucrania, y hemos pedido el riguroso cumplimiento de los principios humanitarios. La protección de los civiles no es negociable y la protección de los actores humanitarios es fundamental para que se pueda hacer llegar la asistencia humanitaria a quienes la necesitan. En ese sentido, lamentamos el reciente recrudecimiento de los ataques contra instalaciones y objetos humanitarios, así como contra instalaciones médicas y humanitarias. También pedimos a Rusia que ponga fin a todas las violaciones de los derechos humanos cometidas contra los residentes de los territorios temporalmente ocupados de Ucrania y que, lógicamente, garantice el acceso pleno, seguro y restricto a los actores humanitarios y a los mecanismos internacionales de supervisión. Reiteramos, asimismo, el llamado a que se aplique a carta cabal la resolución de la Asamblea General, en la cual se exige el regreso inmediato e incondicional de los niños y niñas de Ucrania. Señor Presidente, la intensificación más reciente de esta guerra es doble amenaza con extender el conflicto a otros territorios y amenaza también con aumentar su poder destructor. Durante los últimos meses, Rusia ha intensificado sus ataques contra buques e infraestructuras portuarias en el Mar Negro y en el Danubio, amenazando así la seguridad marítima, los suministros de energía, la seguridad alimentaria mundial y el comercio internacional. Reiteramos que la libertad de navegación debe protegerse plenamente de conformidad con el derecho internacional, tal y como se refleja en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Seguimos decididos a proteger las cadenas de suministro alimentario marítimas a través de nuestra flota mercante comercial, como hemos hecho anteriormente. También hay que proteger el suministro de energía. Los buques que realizan el transporte lícito de productos energéticos por el mar Negro no deberían ser considerados como posibles blancos. Al mismo tiempo, Excelencias, estamos sumamente preocupados ante los efectos colaterales de esta guerra, que ponen en peligro, en términos más amplios, la seguridad europea, debido al aumento de incidentes que afectan a Estados miembros de la Unión Europea y de la OTAN. Expresamos nuestra solidaridad con ellos y condenamos todos los actos que contribuyan a intensificar el conflicto. Señor presidente, Grecia cree en la paz, en el diálogo y en la diplomacia, y sistemáticamente hemos respaldado todos los esfuerzos encaminados a poner la guerra en Ucrania, en particular la iniciativa encabezada por los Estados Unidos, que se ha reactivado en las últimas semanas. En ese sentido, respaldamos la reciente propuesta de los Estados Unidos de América para que haya una suspensión de los ataques contra la infraestructura energética. Nos sumamos a la mayoría abrumadora de los miembros de la organización y al Consejo para pedir un alto el fuego inmediato como primer paso hacia negociaciones sustantivas. con el fin de lograr una paz amplia, justa y duradera de conformidad con el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones de la Asamblea General. Pedimos a Rusia que entable una interlocución de buena fe con Ucrania. Señor presidente, una vez más, reiteramos nuestro compromiso inquebrantable con la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente. Rechazamos cualquier intento de modificar las fronteras mediante. El uso de la fuerza, práctica prohibida por la Carta de las Naciones Unidas. Por último, tenemos claro que no se pueden tomar decisiones sobre la paz en Ucrania sin la participación de Ucrania ni de Europa, cuya seguridad se ve directamente afectada por esta guerra. Seguiremos apoyando un futuro independiente, democrático y soberano para Ucrania, basado en garantías de seguridad exigibles. Gracias. Chair [58:13]: Doy las gracias a su Excelentísimo el señor Tassos Tzavrasileu y cedo la palabra ahora a la representación de Somalia. Somalia · Representante [58:26]: Presidente, Somalia valora positivamente la participación de altos dignatarios en la reunión de hoy y queremos dar las gracias a la Secretaria General Adjunta di Carlo por su presentación exhaustiva. Transcurridos cuatro años y medio de guerra, es dolorosamente claro que el campo de batallas no ofrece vencedores, solo desolación, un sufrimiento humano que aumenta y una fractura en todo el mundo. A nuestra delegación le preocupa enormemente el recrudecimiento de las acciones militares, especialmente aquellas que afectan a los civiles y a la infraestructura civil crítica. La protección de los civiles y de la infraestructura civil crítica es una obligación absoluta y no negociable en virtud del derecho humanitario internacional. Reiteramos nuestro llamamiento a todas las partes para respetar los principios claves de distinción, precaución y proporcionalidad. Presidente, en este momento crítico. Es fundamental contener las repercusiones de esta crisis para todos los Estados miembros. La llegada constante de armas, de medidas punitivas unilaterales y recriminaciones de una y otra parte ni va a resolver el estancamiento, ni tampoco podrá sustituir un contacto político genuino. Lo único que hacen es ahondar la polarización internacional y aumentar el riesgo de un efecto dominó en toda la región. Somalia está convencida de que no hay una solución militar posible a este conflicto tan prolongado. Cualquier recrudecimiento, cada misil, cada dron que se lanza Cada vida inocente que termina, lo único que hace es alejar todavía más a las partes y prolongar el sufrimiento humano. El diálogo y la diplomacia son los únicos instrumentos viables para poner fin a esta crisis. En este contexto, nuestra delegación toma nota de los últimos contactos diplomáticos. Por parte de los Estados Unidos, encaminados a explorar caminos hacia el cese de las hostilidades. Valoramos todas las medidas constructivas que se han tomado para mantener abiertas las vías de comunicación y alentamos todas las iniciativas que tienen como objetivo acercar a las partes a un diálogo estructurado. Si bien sigue habiendo obstáculos importantes y parece que las posiciones se afianzan, no deben mermar los esfuerzos internacionales para facilitar un alto el fuego inmediato y amplio. Le pedimos a todas las partes que demuestren la voluntad política necesaria, que den prioridad a las medidas de distensión y que se comprometan a un arreglo negociado para poner fin a esta guerra tan onerosa y prolongada. Una resolución sostenible, justa y amplia tiene que abordar las causas subyacentes del conflicto y cumplir de forma estricta. Los propósitos y principios. De la Carta de las Naciones Unidas. Para terminar, Presidente, nuestra delegación confirma su firme apoyo para los empeños diplomáticos constructivos encaminados a silenciar las armas y restaurar la paz, la seguridad y la estabilidad. El pueblo de Ucrania y todos los civiles afectados por este conflicto merecen la paz, la dignidad y un futuro seguro, ni más ni menos. Gracias. Chair [1:02:29]: Doy las gracias al representante de Somalia por la declaración y ahora cedo la palabra a la representación de Liberia. Liberia · Representante [1:02:39]: Gracias, presidente. Querría dar la bienvenida a los presidentes, primeros ministros, ministros de Relaciones Exteriores y vice ministros al salón. Y quiero, además, dar las gracias a la secretaria general adjunta por su presentación. Excelencias. A este consejo no le falta información, ni mucho menos. Lo que le falta es voluntad. Nos reunimos hoy sobre la guerra en Ucrania por cuarta vez desde julio. Y al hacerlo, aumenta el número de víctimas de esta guerra. En Ucrania, las muertes civiles verificadas en 2026 ya han superado todas las de 2025. A medida que se acerca el invierno, el desmantelamiento deliberado de las redes energéticas y de las redes de agua es la congelación bien pergeñada de la vida civil. Y en las líneas de frente, cientos de miles de familias En Ucrania y también en la Federación de Rusia, están enterrando a sus hijos e hijas. Los trabajadores humanitarios no están protegidos. El dolor no tiene pasaporte. Cada tumba que se acaba como consecuencia de esta guerra es una condena de la parálisis de este Consejo y de su credibilidad. Señor Presidente, Liberia habla hoy como un superviviente de la guerra, y sabemos perfectamente qué sucede cuando no funcionan los mecanismos internacionales. Sabemos que la guerra no termina con una firma en ponzoña, las mentes de la infancia, y acaba con décadas de trabajo nacional. Pero Liberia también es prueba fehaciente de que las guerras no son eternas y de que las naciones pueden recuperarse. La soberanía y la paz pueden restaurarse y deben restaurarse si se respeta la Carta de las Naciones Unidas por parte de todos los Estados miembros. La realidad de la guerra en Ucrania es que desde hace tiempo ha dejado de ser regional. se está exportando directamente a nuestro umbral. Como administrador de la flota mercante más importante del mundo, la bandera de Liberia se arbolan en más de 5.000 buques comerciales en todo el planeta. Cuando se ataca a los buques mercantes y a los puertos marítimos en el Mar Negro, Representa un ataque al derecho del mar y un ataque a la seguridad alimentaria del mundo. Un buque que lleva cereales no es un buque de guerra. Un marinero que transporta trigo no es un enemigo, no es un combatiente enemigo. Hay informes que indican que hay jóvenes africanos que están cayendo en el reclutamiento y que acaban en la línea de frente. Pero África no puede convertirse en caldo de cultivo para reclutamiento en una guerra que nunca pidió que empezara y que está pidiendo que termine. Por lo tanto, Liberia pide tres medidas prácticas. Primera. desplegar zonas de infraestructura invernal supervisadas, ampliar el mandato del secretario general para establecer protocolos supervisados por la ONU en torno a centros de distribución de luz y de calefacción que no puedan convertirse en blanco. Segundo, crear una unidad de tránsito marítimo y autorizar a la Secretaría de la ONU, en coordinación con la Organización Marítima Internacional y con los Estados ribereños de la región, para establecer un mecanismo de verificación de tránsito neutral en el Mar Negro para garantizar la navegación comercial y los buques, independientemente del pabellón que arbolan. Tercero, establecer un mandato para un enviado de repatriación de niños. Es decir, empoderar de forma inmediata a un enviado especial de las Naciones Unidas para garantizar el retorno incondicional de los niños deportados, garantizando al mismo tiempo un acceso irrestricto y pleno del CICR a todos los prisioneros de guerra. Presidente, cuando se quebra el Estado de Derecho, Las primeras que sangran son las pequeñas naciones. Moderación no es debilidad. El diálogo no significa rendirse. Ha llegado la hora de que este Consejo abandone estos teatros de procedimiento, que cumpla su carta y que trabaje para poner fin a esta guerra. Muchas gracias por su amable atención. Chair [1:09:23]: Doy las gracias al representante de Liberia por su declaración. Y ahora cedo la palabra a su excelentísimo el señor Serguéi Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de la Federación de Rusia. Russian Federation · Ministro de Relaciones Exteriores [1:09:36]: Gracias, presidente. Para empezar, querría dar las gracias a los colegas occidentales, especialmente a los colegas europeos. Y voy a explicarme, sin ellos, la situación en Ucrania? Estaría suspendida en incertidumbre. Donbass, Crimea, se verían privados del derecho de voto. Con la tercera ronda de elecciones en Ucrania, Bruselas pidió a los ucranianos que se decantaran, que se decantaran si estaban del lado de Rusia o de Europa. En 2013, en Kiev, se organizaron motines para exigir poner fin a un acuerdo de asociación de Ucrania con la Unión Europea, haciendo caso omiso de las obligaciones de Ucrania dentro de la Comunidad de Estados Independientes. Después, las negociaciones entre el presidente y la oposición no dieron ningún resultado. se impuso el acuerdo de un acuerdo en el que se aceptaron todas las condiciones. Lukanovic aceptó todas las condiciones, incluida la creación de un gobierno de unión nacional para preparar elecciones anticipadas, renunciando a la violencia. Un documento firmado el 21 de febrero con garantías de Polonia, Alemania y Francia, respectivamente. el señor Mayel, el señor Kovosky y el señor Fabius. Pero en la noche del 22 de febrero, la oposición rechazaba ya esas garantías y asaltaron las instituciones creando un gobierno de vencedores. En cuanto a los garantes del acuerdo, pisoteado por los golpistas, desde febrero en París se declaró que la transición democrática había empezado ya en Ucrania. Los británicos detuvieron a los franceses porque el ministro Heger, el 22 de febrero, declaró que los elementos ucranianos habían demostrado la voluntad de los ucranianos de avanzar hacia un futuro más brillante y que se había escuchado el derecho de los manifestantes y después se dijo que Lukashovych ya no era el presidente reconocido en Ucrania. El 1 de marzo, apenas unos días después, la señora Merkel hizo lo propio y dijo que había que dar a Ucrania toda la ayuda necesaria. Las nuevas autoridades en Kiev Vieron que se les daba alas porque se les dio un cheque en blanco de Occidente y se proclamaba la anulación del estatuto de la lengua rusa y se impedía la formación del ejército en Crimea y en Donbass como respuesta a las manifestaciones. El resultado de todas estas acciones fue el referéndum en Crimea sobre la independencia y la anexión a Rusia de Crimea. Los métodos criminales utilizados por los europeos empeoraron porque después se firmaron los acuerdos de Minsk, un año después, acuerdos firmados el 12 de febrero de 2015 y el 17 de febrero a iniciativa de Rusia, que fueron validados por el Consejo de Seguridad. Y recuerdo que el artículo 25 de la Carta de la ONU exige a todos los miembros de la organización aceptar y aplicar las decisiones del Consejo de Seguridad, cuando el presidente Poroshenko rechazó de forma categórica hacerlo. Y ni siquiera se intentó que entrara en razón por parte de Berlín y de París. Después hubo una serie de actividades francesas bajo las órdenes de Macron. Se convocó una reunión en 2019 y en esa cumbre el régimen de Kiev estaba representado ya por Zelensky, que llegó al poder con lemas sobre la paz y la vecindad con Rusia y la detención, el cese de cualquier ataque contra la lengua rusa en Ucrania. En París se adoptó una declaración sobre la necesidad de respetar los acuerdos de Minsk. No había nada extraordinario en estos acuerdos, simplemente el derecho de que los ucranianos que vivieran en determinadas zonas pudieran hablar ruso y la autonomía local para la región del Donbass. Si se hubieran aplicado los acuerdos de Minsk de 2015, como exigía el Consejo de Seguridad, Ucrania tendría las fronteras de 1991, con excepción de Crimea, una cuestión que había quedado zanjada, como todo el mundo entenderá. Ahora bien, Europa insistió en sus acciones, como después reconoció el señor Hollande, la señora Merkel y el señor Poroshenko, porque nunca quisieron aplicar los acuerdos de Minsk. Lo que querían era ganar tiempo para entregar armas a Ucrania. Lo que querían era lanzar un teatro diplomático para fortalecer la campaña antirrusa. Las propuestas de Rusia de acuerdo fueron rechazadas de nuevo por parte de la OTAN y la administración de John Biden en 2021. El objetivo era que Kiev pudiera hacerse con los territorios de Donbass. Después, en febrero de 2022, tuvimos que lanzar una operación militar especial. Después, los ucranianos pedían ya negociar. Nosotros aceptamos. Después de varios ciclos de negociación en Beloruss y en Estambul, se presentaron una serie de propuestas adoptadas y aprobadas por nuestros negociadores. ¿De qué se trataba? El estatuto neutral de Ucrania. la realidad sobre el terreno que se reconocía y se dieron garantías colectivas de seguridad para evitar que se repitiera en el futuro esa situación. Un documento firmado por Rusia y por Ucrania. Pero todo el mundo sabe el destino que tuvo ese documento. El primer ministro británico, Boris Johnson, prohibió a los ucranianos concluir y aplicar ese acuerdo que era vinculante jurídicamente. Europa aceptaba, por lo tanto, la postura de Londres sin hacer nada. Ahora bien, si se hubiera aplicado ese acuerdo que se había rubricado, Ucrania podría haber mantenido sus fronteras de 1991, en esta ocasión sin Crimea y sin partes del Donbass. Fue una contribución europea a los esfuerzos de paz, entre comillas. La última demostración de esta contribución se produjo en Alaska en 2025, en agosto. El presidente ruso, como dijo en varias ocasiones, había adoptado y aceptado en Alaska una avenencia presentada por Washington. En una conferencia de prensa en Anchorage, declaró que se había llegado a un acuerdo. Ahora bien, lo mismo que había hecho Boris Johnson, que había obligado a los ucranianos a renunciar a su propia propuesta en Estambul, sucedió por parte de Europa en esta ocasión. Y se obligó al presidente estadounidense a renunciar a su propia iniciativa. El resultado en junio de 2026, en el G7, en la cumbre y en la cumbre de la OTAN en Ankara, el señor Macron y otros dirigentes occidentales decían con orgullo que habían refrendado el acuerdo de Anchorage y decían que Estados Unidos estaban del lado de Ucrania. En la última visita, el señor Kushner confirmaba que Washington deseaba encontrar un acuerdo para la situación en Ucrania. Como dijo el propio Donald Trump, en 2025 todo el mundo estaba de acuerdo en que no había que encontrar un acuerdo de alto el fuego, sino un arreglo constante entre Ucrania y Rusia para poner fin a la guerra de forma definitiva. Rusia, y el señor Putin lo ha confirmado en varias ocasiones, está dispuesta a negociar para llegar a un acuerdo, a un acuerdo sostenible. Pero para alcanzar este acuerdo tienen que cumplirse una serie de condiciones y lamentablemente la experiencia que tenemos es bastante amarga. Y no va a haber, bueno, operación militar como desea Europa, porque Europa, como en otras ocasiones, lo que quiere es tener un poco de oxígeno para seguir dando armas al régimen de Kiev, porque se han quedado sin armas. Kiev, de hecho, utiliza métodos terroristas por la desesperanza que le invade. Uno de los objetivos de la operación militar especial, más allá de la defensa de los intereses de Rusia, es que se tengan en cuenta los derechos de los rusos y los rusófonos, y no únicamente en Crimea, en Donbass y en Novorusia, sino también en el territorio ucraniano, donde, una vez más, con. Beneplácito de Occidente, se están aplicando leyes? Totalmente inaceptables que prohíben el uso del idioma ruso en la educación, en los medios de comunicación, en la cultura y también en la vida cotidiana. Se prohíbe incluso la iglesia, en la Iglesia Ortodoxa Ucraniana. En Europa y en la OTAN no han dicho absolutamente nada en relación con estas leyes. El presidente Zelensky ha glorificado incluso a figuras cómplices de Hitler. Hoy Occidente y la Unión Europea hablan de derechos humanos, pero en cuanto al régimen de Kiev no se habla de derechos humanos. Rusia insiste en el respeto del artículo primero de la Carta de las Naciones Unidas, que exige a todos los países respetar los derechos humanos y las libertades sin discriminación alguna de raza, religión o sexo. Entendemos que para el sexo o el género, como se llama ahora, el régimen de Kiev se ponga del lado de Europa. Y en cuanto a la lengua y a la religión, No hay subterfugio posible. Cuando indicamos que la prohibición del idioma ruso y de la Iglesia ucraniana ortodoxa son inaceptables, se nos responde que es una cuestión compleja y que son cuestiones que tienen que ser objeto de negociación. Pero pensamos que los artículos de la Carta de las Naciones Unidas no deberían ser objeto de ninguna negociación. En Bruselas simplemente lo que se quiere es que Ucrania siga avanzando hacia la Unión Europea porque defiende los valores europeos, supuestamente. Es decir, racismo, persecución de la Iglesia y de los curas, la glorificación del nazismo. Estos son los valores que defiende hoy la Unión Europea, aparentemente. Alexander Stubb, presidente finlandés, reconoció con nostalgia lo siguiente porque dijo: "Estamos aprendiendo mucho más de Ucrania ahora mismo que Ucrania de nosotros. No hay ni un solo país en el mundo donde se prohíba un idioma, fuera de. En Israel se puede hablar farsi y árabe, en Irán. Hay una comunidad europea con sus propias sinagogas, incluso en Irlanda se puede hablar inglés, mientras que en Ucrania el idioma ruso está totalmente prohibido. Y esto parece no molestar demasiado ni a la OTAN ni a la Unión Europea. Debo también mencionar. La acción del secretario general, guardián supuesto de la Carta de las Naciones Unidas. Desde el inicio de la crisis, decía que el conflicto tendría que solucionarse con arreglo a la Carta, al derecho internacional, a las resoluciones de la Asamblea General y la integridad territorial de Ucrania. Pero hay otros principios que parece olvidar el señor Guterres, como el derecho a la libre determinación, el derecho a utilizar el idioma y la religión propios. Es algo que parece olvidar. Cuando el presidente Trump dijo que Groenlandia podría convertirse en territorio de los Estados Unidos, un representante de las Naciones Unidas recibió una pregunta en una conferencia de prensa. Lo que dijo, la cuestión tiene que resolverse con arreglo a la Carta de las Naciones Unidas, al principio de integridad territorial de Dinamarca y el derecho de la población de Groenlandia a la libre determinación. El 22 de enero, en una conferencia de empresa, el propio señor Guterres recibió esta pregunta. El derecho a la libre determinación se aplica acaso al Donbass y a Crimea, y el secretario respondió, y es importante, lo cito. Ha habido debates muy interesantes en relación con este tema y existen dos principios: la integridad territorial de los Estados y la libre determinación de los pueblos. En cuanto a la libre determinación de los pueblos, existen condiciones que tienen que cumplirse. Es un principio que no se aplica a la situación de Crimea y Donbass. Fin de la cita. Como vemos, en Groenlandia no es el mismo caso que en Crimea y Donbass, y por lo tanto esperamos con impaciencia la reacción de la Secretaría en relación con estas respuestas a los periodistas en cuanto a Escocia, el País de Gales e Irlanda del Norte. Y esperamos que el nuevo Secretario General sea más razonable y no esté tan desconectado de la realidad. Una vez más, y para terminar ya, querría hacer referencia a la Declaración de la ONU de 1970, consensuada en cuanto al derecho internacional, en cuanto a la relación de los Estados de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas. En esta declaración se indica claramente que los principios de soberanía e integridad territorial Se aplica a los estados respetando los principios de igualdad y de libre determinación de los pueblos. para respetar a todas las razas, religiones y el color de piel de los ciudadanos del territorio. Pero está claro que el régimen de Kiev no puede considerarse como un representante que representa a los habitantes de Crimea, Novorossia y Donbass. Muchísimas gracias por su atención. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [1:26:15]: Muchas gracias al excelentísimo señor Lavrov por su declaración. Tiene la palabra el representante de Colombia? Colombia · Representante [1:26:24]: Gracias. Muchas gracias, señor presidente. Para Colombia no hay duda alguna en cuanto a la denominación de la situación que hoy estamos abordando. No se trata de una guerra, no es un conflicto, es una invasión. Es una invasión ilícita y también a cuenta de la cantidad de víctimas que ha habido hasta la fecha. Es un ataque insensato contra la población de Ucrania, contra su cultura, contra su derecho a su propia lengua. Para nosotros, hoy, la principal inquietud es también lo que acecha, la amenaza de Rusia de congelar mortalmente a la población ucraniana este invierno. Esto está cercano de ser un crimen de lesa humanidad, señor presidente. Para la jurisprudencia cabe recordar que un crimen de lesa humanidad y también el derecho internacional, un crimen de lesa humanidad, repito, es un acto inhumano contra una población civil en un ataque generalizado, y es lo que estamos presenciando en la actualidad. Se trata de un ataque generalizado contra la población de Ucrania. Por tanto, se pregunta Colombia, ¿acaso estamos viendo un presagio de un crimen de lesa humanidad antes de que se produzca? Señor Presidente, Colombia acoge con beneplácito los esfuerzos de paz de los Estados Unidos de América. Asimismo, pedimos a ambas partes que escuchen estos esfuerzos. Es la única salida. Es la única manera de hacer que tenga sentido. Es algo que está prohibido por el derecho internacional. porque ambas partes tienen hijos, niños. Condenamos lógicamente el ataque a la soberanía de Ucrania y el asesinato de miles de niños. Colombia quiere que la Federación de Rusia, que acaba de citar el derecho internacional, vea otros elementos del derecho internacional previos incluso a la Carta. Ninguna soberanía de un Estado en virtud del derecho está por encima de los derechos humanos y, en particular, no está por encima del derecho internacional humanitario. La soberanía no impide la aplicación del principio de distinción, el principio de proporcionalidad, de necesidad y de humanidad. Este es un caso en el que todos estos principios han sido sistemáticamente vulnerados. Por tanto, corresponde a mi país recordar a ambas partes, pero especialmente a la Federación de Rusia, que el principio de distinción, según los Convenios de Ginebra, artículo 151, 2, que se ha adaptado al protocolo número uno de 1977, artículo 49, estipula que hay tres cosas prohibidas en el derecho internacional: atacar a poblaciones civiles, atacar objetos civiles o realizar ataques indiscriminados. Y estos tres se han producido en territorio ucraniano. Se trata, pues, de una violación sistemática del derecho internacional. En lo que se refiere al principio de proporcionalidad, que ha sido parte no solo del ordenamiento jurídico, sino también de la jurisprudencia, el principio afirma que todo ataque tiene que tener en cuenta El objetivo militar y la idea básica es no cometer excesos. La amenaza de congelar a toda la población de un país no solo viola este principio, sino que hace que ese ataque y la posición de Rusia se acerque mucho a un crimen de lesa humanidad. Aquí la rendición de cuentas tiene que formar parte de este historial. Queremos recordarles que la historia juzgará severamente a quienes aducen luchar por la libertad o por la soberanía mientras están asesinando a la humanidad. Presidente, para la República de Colombia también se está violando un principio antecedente y primario, el principio de humanidad, no solamente como parte del jus cogens, pero también como parte del derecho internacional humanitario, del derecho que todos los Estados hemos suscrito y hemos acordado como base para las relaciones recíprocas desde que este organismo inició. Esos derechos no están sujetos a la interpretación de la soberanía de un Estado, a los problemas culturales o lingüísticos o a los "united states" en inglés. Y esto lo voy a decir en inglés. A los argumentos que se aducen después de haber invadido una nación soberana. Objetos a esa violación de la soberanía. Colombia, un estado de tradición democrática y republicana, condena ese tipo de ataques, llama a las partes a un esfuerzo de paz, les piden escuchar los esfuerzos de paz de los Estados Unidos, se une a esos esfuerzos de paz, pero además les solicita y se une al clamor que hace la República de Panamá, que los ciudadanos colombianos, que los ciudadanos extranjeros que han sido reclutados en este conflicto, se les permita regresar a sus países de origen y que se faciliten las rutas para que esos ciudadanos regresen a los países de origen. Colombia también manifiesta su solidaridad con África. Este conflicto ha sido particularmente severo con la seguridad alimentaria en el continente africano. Tiene consecuencias transnacionales, no solamente porque están luchando allí ciudadanos de muchas nacionalidades que han sido reclutados, sino que también está afectando la seguridad alimentaria del mundo, a medida que el conflicto se agudiza, permanece. Y parece ser que la única preocupación son temas de soberanía que se tratan de justificar con el derecho internacional, cuando la primera de todas las violaciones son los derechos más básicos que tiene cualquier ser humano. independientemente de su territorio, cultura, lengua. A las dos partes, y particularmente a la Federación Rusa, el mensaje de la República de Colombia es claro. La historia los observa. El mundo los observa. Y esperamos no otra cosa que la resolución pacífica de esta guerra. Gracias, señor presidente. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [1:35:01]: Doy las gracias al representante de Colombia por su declaración y concederá la palabra a la delegación de la República Democrática del Congo. Democratic Republic of the Congo · Representante permanente [1:35:12]: Gracias, señor presidente. Señor presidente, la República Democrática del Congo da las gracias a la presidencia francesa por haber tenido a bien convocar esta reunión de alto nivel que le brinda al Consejo una nueva oportunidad de examinar las vías que podrían propiciar la distensión, proteger a la población civil y hacer avanzar la búsqueda de una solución política sostenible a la guerra. En primer lugar, celebramos contar con la presencia de jefes de Estado y de Gobierno, así como de ministros, y viceministros. Damos también las gracias a la Secretaria General Adjunta de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, señora Rosemary DiCarlo, por su alocución. Señor Presidente, desde nuestra última reunión sobre este tema, celebrada el 24 de agosto pasado, la evolución del conflicto en Ucrania ha sacado a relucir una tendencia más bien preocupante. Las perspectivas generadas por los esfuerzos diplomáticos siguen siendo frágiles, mientras que la continuación y la intensificación de las operaciones militares siguen acrecentando los riesgos de intensificación y la persistencia del sufrimiento humano. La República Democrática del Congo reafirma su apego a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular el respeto de la soberanía, de la independencia política y de la integridad territorial de los Estados, así como la solución pacífica de las controversias. A medida que se prolonga el enfrentamiento, las perspectivas de lograr una solución pacífica a esta crisis se alejan y, entre tanto, se incrementan los riesgos de recrudecimiento de la situación. Un recrudecimiento cuyas consecuencias nadie puede verdaderamente saber cuáles serán. Esta realidad no hace más que reafirmar una convicción constante de la República Democrática del Congo. Las armas pueden prolongar el enfrentamiento, pero no pueden lograr una salida. El camino hacia una paz duradera requiere de diálogo, diplomacia y de la búsqueda paciente de puntos de convergencia que puedan llevar a las partes a una solución política, respetando el derecho internacional y los principios de la Carta. Señor Presidente, la acumulación de crisis y el prolongamiento de las guerras, en general, llevan a las mismas observaciones, a las mismas constataciones: una desolación perdurable que afecta, primero y ante todo, a la población civil, que es la que paga el precio más alto. En este sentido, recuerda la República Democrática del Congo que, en cualquier circunstancia, la protección de los civiles sigue siendo algo más que un principio, es una exigencia que todos debemos respetar. A este respecto, la República Democrática del Congo pide a todas las partes que respeten escrupulosamente sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario, en particular los principios de distinción, de proporcionalidad y de precaución. Los centros escolares e instalaciones de salud, los hospitales y las infraestructuras esenciales para la supervivencia de la población civil han de ser protegidas. Lo mismo se aplica a las infraestructuras energéticas cuya destrucción o cuyos daños, ahora que se acerca el invierno, podrían tener consecuencias especialmente graves para la población más vulnerable. Además, debe seguir habiendo una especial vigilancia de las instalaciones nucleares. Se debe hacer todo lo posible para impedir que surja una situación que pueda amenazar su seguridad o la seguridad de las poblaciones. La República Democrática del Congo, asimismo, sigue preocupada ante los riesgos que supone la extensión de las hostilidades en el Mar Negro para la navegación comercial y en la cadena de abastecimiento de cereales y de fertilizantes. Para muchos países africanos que dependen mucho de las importaciones. Toda alteración duradera de estos intercambios se traduce directamente en una mayor presión sobre los precios, la producción agrícola y la seguridad alimentaria. Por tanto, se ha de preservar su continuidad. Ante el enfrentamiento que persiste, es urgente lograr una distensión. La República Democrática del Congo reitera, pues, su llamado a un alto el fuego inmediato que permita crear las condiciones propicias para reanudar y afianzar un proceso político creíble. El alto el fuego no puede ser un fin como tal, sino que abriría el espacio necesario al diálogo y a la búsqueda de una solución política a las cuestiones que siguen avivando el conflicto. Por ello, alentamos a que se sigan adelante con los esfuerzos diplomáticos y se mantengan todos los canales que permitan dialogar a las partes. En ese sentido, celebramos las medidas humanitarias que recientemente permitieron llevar a cabo un intercambio de prisioneros de guerra. Estas iniciativas, aunque sean limitadas, demuestran que sigue siendo posible que haya espacios de cooperación en medio del enfrentamiento. Exhortamos a las partes a que multipliquen este tipo de medidas de fomento de la confianza, en particular en materia de intercambio de prisioneros, de búsqueda de desaparecidos, de protección de los civiles y de acceso humanitario. Señor Presidente, la República Democrática del Congo conoce personalmente el precio humano, económico y social de los conflictos que se alargan. Nuestra experiencia nos enseña que, con el tiempo, Las heridas que deja una guerra se vuelven más profundas, mientras que la paz se vuelve más difícil de reconstruir. Por consiguiente, deseamos que el Consejo esté en condiciones de mantener los espacios de convergencia, de impedir una nueva escalada y de propiciar el regreso de la diplomacia. La República Democrática del Congo está dispuesta a respaldar toda iniciativa que sea creíble de conformidad con los fines y principios de la Carta de las Naciones Unidas. Toda iniciativa que pueda contribuir al cese de las hostilidades, a la protección de la población civil y a abrir una verdadera perspectiva de solución política. No puede surgir ninguna paz duradera del agotamiento de la población. Tiene que partir del diálogo, de la diplomacia y de la voluntad de las partes de buscar una solución que sea mutuamente aceptable. Gracias. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [1:42:53]: Doy las gracias al representante permanente de la República Democrática del Congo por su intervención y concedo ahora la palabra al representante permanente de China. China · Representante permanente [1:43:03]: Gracias, presidente. Doy las gracias a la secretaria general adjunta Di Carlo por su exposición informativa. En un panorama internacional cada vez más turbulento, con incesantes conflictos regionales y guerras locales, la comunidad internacional hace un llamado a la paz y al desarrollo cada vez más enérgico. Más de cuatro años después de haber estallado la crisis de Ucrania, las hostilidades siguen sin mermar y se saldan cada vez con más víctimas civiles y con efectos secundarios cada vez más amplios. Los países fronterizos y la comunidad internacional deberían trabajar de conjunto para promover una paz lo antes posible, así como una solución política a la crisis. Primero, las partes en conflicto deben hacer gala de moderación y poner fin a las hostilidades a la mayor brevedad. Desde comienzos de este año, las partes han participado en rondas sucesivas de enfrentamientos intensos y se sigue desplegando más armamento, armamento más letal al campo de batalla. Los enfrentamientos en el terreno podrían incrementarse y expandirse, lo cual se saldaría con más víctimas civiles y con graves daños a la infraestructura civil, incluida la infraestructura energética, las instalaciones logísticas y agrícolas. La situación humanitaria es preocupante. China pide a las partes que mantengan la calma y que hagan gala de moderación, que acaten rigurosamente el derecho internacional humanitario, que se abstengan de atacar a los civiles y de atacar infraestructura civil y de atacar a los trabajadores humanitarios, y que hagan todo lo posible por distender la situación y promover una esperanza de lograr la paz. Segundo, las partes deben trabajar con miras al mismo objetivo y persistir en el proceso de paz. El diálogo y las negociaciones son el único camino viable para resolver la crisis de Ucrania. Recientemente, Ha habido una serie de contactos e interacciones entre principales partehabientes. Vemos con buenos ojos estos avances. La mesa de negociaciones es el punto de partida para la paz. Pese a las divergencias actuales de posición, mientras se siga dialogando, sí será posible lograr una solución y abrir la puerta a la paz. China Está a favor de que las partes busquen puntos en común y limen sus divergencias y forjen un consenso a través de la negociación con miras a lograr un acuerdo de paz duradero, amplio y vinculante. Tercero, es vital que se adopte una perspectiva de larga duración y que se trabaje por crear una seguridad común. La situación actual en Ucrania obedece a un contexto histórico complejo así como factores contemporáneos. Esta crisis nos demuestra que ningún país en el mundo puede gozar de lo que se han de denominar seguridad absoluta. Hay que tomar en serio las inquietudes de seguridad de cada quien y forjar relaciones de amistad. Esa es la única opción realista. Pedimos a todos los países que abandonen la mentalidad de la Guerra Fría y el enfrentamiento de bloques. y que opten por una cooperación y una seguridad sostenible, y que busquen el mayor común denominador que atienda las inquietudes de todas las partes y crear una estructura de seguridad creíble. Nuestra posición sobre la seguridad, sobre la situación en Ucrania, ha sido sistemática y meridianamente clara. Nos seguimos guiando por los cuatro puntos del presidente Xi Jinping. Concretamente, la soberanía e integridad territorial de todos los países se han de respetar, los fines y principios de la Carta de las Naciones Unidas se deben cumplir, las legítimas inquietudes de seguridad de todos los países se deben tomar en serio y todos los esfuerzos que propicien una solución pacífica deben ser respaldados. China no creó la crisis de Ucrania, ni tampoco somos parte en el conflicto. Actuamos solo con el fin de contribuir a la paz y hemos trabajado incesantemente por promover las conversaciones de paz. Durante más de cuatro años, China ha mantenido una comunicación estrecha con Rusia, Ucrania y las demás partes. El enviado especial ha realizado una diplomacia itinerante junto con Brasil y otros países del sur global. Hemos creado un grupo de amigos para obtener cada vez consenso y hacer avanzar los esfuerzos de paz. Seguimos decididos a trabajar con la comunidad internacional y a desempeñar un papel constructivo en la solución pacífica de las crisis. Gracias. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [1:47:42]: Gracias al representante de China por su declaración. Tiene la palabra el representante permanente de Pakistán. Pakistan · Representante permanente [1:47:51]: Gracias, presidente. Pakistán celebra la participación de alto nivel en esta reunión. Al igual que otros colegas, yo también doy las gracias a la Secretaria General Adjunta, Rosemary DiCarlo, por su exposición informativa. Señor Presidente, lamentablemente, este conflicto dura ya más de cuatro años. Ha afectado profundamente al paradigma de seguridad regional e internacional. Igualmente, preocupantes han sido las repercusiones de este conflicto en la seguridad energética y alimentaria mundial, que se han dejado sentir mucho más allá de sus límites geográficos y que han afectado de manera desproporcionada a los países en desarrollo. La intensificación de los ataques de ambas partes con armamento moderno es algo perturbador y lamentable. La delegación pakistaní ha expresado constantemente preocupación ante las consecuencias humanitarias de este conflicto. De nuevo, pedimos a ambas partes que desistan de seguir expandiendo el conflicto y que tomen medidas para distender la situación, que acaten rigurosamente el derecho internacional y el derecho internacional humanitario y que renueven su compromiso con el diálogo a fin de poner fin a este conflicto cuanto antes. Señor presidente, Es más que evidente que no hay una solución militar a este conflicto. Cada minuto y día que se dedica a combatir está alejando más a las partes, haciendo el camino hacia la paz sea más arduo. Lograr una paz justa y duradera y poner fin a este conflicto han demostrado ser bastante difícil, pero no se debe cejar en este empeño por el mero hecho de que haya que superar desafíos. Hace año y medio, el Consejo aprobó una resolución, la 2774, patrocinada por los Estados Unidos, en la que imploraba que se pusiera fin prontamente al conflicto. Nosotros apoyamos esta resolución. Desde ese entonces, los Estados Unidos de América han encabezado los esfuerzos por hacer que se ponga en práctica el llamado a la paz que se hizo en esa resolución. Y también hemos escuchado ayer al presidente Trump hablar del empujón constante para lograr la paz. Encomiamos estos esfuerzos y esperamos que den fruto. Y esto será posible si las partes en cuestión se comprometen sinceramente con el diálogo, demuestran la voluntad política necesaria y siguen participando de manera significativa en el proceso con el fin de lograr una paz duradera en la región y, lo más importante, para los afectados directamente por el conflicto. Reitero, aún a riesgo de ser repetitivo, nuestra prioridad colectiva tiene que ser silenciar las armas y crear condiciones favorables para lograr una solución negociada. Y un alto el fuego inmediato y general podría ayudar a las partes a limar diferencias y avanzar hacia la paz. Esta sigue siendo la única opción viable y responsable. Nosotros apoyamos todos aquellos esfuerzos que puedan ayudar a lograr una solución pacífica del conflicto y que atiendan las legítimas inquietudes de seguridad de todas las partes, y sobre la base de los fines y principios de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional. así como de los acuerdos multilaterales pertinentes. Muchas gracias. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [1:51:47]: Doy las gracias al representante permanente de Pakistán por su declaración. Ahora tiene la palabra el representante. Permanente de los Estados Unidos de América. United States of America · Representante permanente [1:51:56]: Gracias, presidente, por convocar esta reunión. Gracias a la secretaria general adjunta Di Carlo por su exposición informativa. Colegas, ayer A poca distancia de aquí, el presidente Trump compareció ante el mundo, ante la Asamblea General, y repitió lo que lleva diciendo los últimos cuatro años: "Las matanzas tienen que terminar". No dijo que una parte tenga que ganar o que otra parte tenga que perder. No se trata de ganar, porque todas las partes están perdiendo. Todas las partes están perdiendo, colegas. El mundo está perdiendo. 25.000 almas perdidas al mes en lo que va de conflicto. Obviamente ya son demasiadas, pero es que cada mes son otras más y más. y tantísimos de los aquí presentes y tantísimas personas en otros foros del mundo entero, en Europa y en otros lugares. Sí, colegas, estas salas las podemos llenar con discursos sobre la paz. El presidente está haciendo todo lo posible por mediar de manera genuina en el logro de esa paz, en este conflicto y en otros conflictos olvidados y lejanos. Y como decía ayer, está totalmente decidido a facilitar la paz en esta guerra. Durante los últimos cuatro años y medio se ha echado a los jóvenes a las trincheras, a los campos de la muerte, por decenas de miles. Las familias han enterrado a sus hijos, padres, esposas, hermanas, hijos. Edificios residenciales, escuelas, hospitales, puertos, centrales eléctricas se han destruido o se están destruyendo en este preciso instante, en esta guerra que se extiende más allá del campo de batalla. Los ataques con misiles y con drones amenazan la navegación comercial. las exportaciones de cereales de Ucrania al Mar Negro y ahora amenazan a las familias más pobres del mundo con la hambruna. Los ataques contra la infraestructura, la energía, están teniendo consecuencias mucho más allá de Rusia y de Ucrania. Se dejan sentir en África, en Asia y en el resto del mundo. Así que, colegas, el presidente lo lleva dejando claro desde el primer día que la guerra tiene que terminar. Tendríamos que saber que ha cambiado el discurso en este salón. en cuanto a poner fin a la guerra, y eso es positivo, pero es que ahora hay violaciones del espacio aéreo de países vecinos, inclusive del espacio aéreo de la OTAN, que crean riesgos que ninguno de los aquí presentes nos tomamos a la ligera. Y quisiera dejar claro que condenamos categóricamente todo intento por expandir la guerra. También condenamos cualquier ataque que amenace la libre circulación de alimentos hacia los mercados mundiales. Y junto a mi colega de Colombia y a mis colegas de Panamá y de otros países, creo que deberíamos hablar más. Suscribo lo que dijeron ellos. Deberíamos seguir hablando de cómo se está reclutando a nacionales de nuestros países en el mundo entero en calidad de combatientes, mercenarios, etiquétenlos como quieran. Habría que incluir también el reclutamiento de los mercenarios cubanos, por cierto. que ahora están siendo arrastrados a esta guerra. Y esto lo conoce el régimen cubano. Así que la propagación de este conflicto es inaceptable, es peligrosa. Agradezco muchos. De los comentarios y alocuciones que se han hecho hoy en favor de nuestros esfuerzos. Y no siempre fue así, francamente, pero bueno, al apoyar nuestros esfuerzos por tratar de poner fin a esta guerra antes de que se nos vaya de las manos. Colegas, aproximadamente un tercio del suministro de trigo del mundo pende ahora de un hilo, al igual que el riesgo de hambruna para muchos de los sectores más vulnerables del mundo, si continúan estas alteraciones. De nuevo, el mensaje del presidente Trump es el siguiente: no blanqueen la guerra, reconozcan, o mejor dicho, no expandan la guerra, reconozcan que no hay más solución que la negociación, no hay solución militar a este conflicto. Especialmente, se deben cambiar las cosas en seguridad alimentaria y energética, y puede haber pasos graduales hacia la paz, pero hay que abrirle camino a la paz. Los enviados especiales, Kuschner y Coffee, han llevado ese mensaje a Kiev, a Moscú, han trabajado de forma infatigable por su amor a su país y a la paz. Y Estados Unidos está dispuesta a mediar, a facilitar las negociaciones trilaterales y aprovechar cualquier oportunidad para que las partes se acerquen. Y valoramos también otros esfuerzos, los esfuerzos de la India, por ejemplo, de Turquía y de otros para acercarnos a la paz. Y nosotros y nuestros enviados especiales infatigables vamos a seguir hablando y vamos a seguir dando una oportunidad a la diplomacia para poder conseguir un alto el fuego y un acuerdo, porque esa tiene que ser la meta de esta guerra. A medida que el presidente impulsa la paz entre estos dos países. Tenemos que admirar el ejemplo de la primera dama, Melania Trump, que ha trabajado tanto con Ucrania como con Rusia para garantizar el retorno de los niños separados de sus familias por esta guerra. Y creo que estarán de acuerdo en lo que digo. Son los niños los más castigados en este conflicto y en todos los conflictos. Y su trabajo es un recordatorio que, incluso en medio de una guerra brutal, cuando todo parece intolerable, ambas partes pueden hacer algo que hace no demasiado tiempo parecía imposible. Ella puede. Predicar con el ejemplo. Yo creo que existe un camino, una posibilidad. Estos niños pueden volver a casa y si Rusia y Ucrania pueden trabajar para hacer que los niños vuelvan a sus familias? También pueden sentarse en una mesa de negociación y pueden empezar a trabajar para conseguir la paz. La paz exige decisiones difíciles de ambas partes. Va a exigir avenencia y va a exigir que los dirigentes reconozcan que no se puede tolerar que se pierdan otras 25.000 vidas. Hasta la próxima vez que nos reunamos. El presidente Trump y el gobierno de Estados Unidos están haciendo todo lo posible y esperamos y rezamos porque. Rusia y Ucrania hagan lo propio. Acabemos con los asesinatos y demos una oportunidad a la paz. Chair [1:59:33]: Doy las gracias al representante de Estados Unidos de América por su declaración. Yo le cedo la palabra a su excelentísimo el señor Andriy Sibilla, ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania. Ukraine · Ministro de Relaciones Exteriores [1:59:44]: Señor Presidente, miembros del Consejo, distinguidos jefes de Estado, colegas. Es el quinto período de sesiones de la Asamblea General desde la invasión de Rusia a Ucrania y el decimotercero desde que se comenzara la guerra. Es la guerra más prolongada en Europa y peligrosa desde la Segunda Guerra Mundial. Se han pronunciado tantos discursos en este Consejo, se han dicho tantas palabras, pero la guerra continúa. No quiero pronunciar otro discurso que no detenga la guerra. Basta de discursos y de promesas rotas y de diplomacia o algo que se parece a diplomacia. La guerra tiene que detenerse. Ucrania quiere detenerla ahora y no después. Y estamos dispuestos a un alto el fuego incondicional Estamos dispuestos para que no se ataque el suministro de alimentos ni de energía. Estamos dispuestos a hacerlos. Ya no somos nosotros los que empezamos, a nosotros se nos se nos invadió. Nosotros lo que hacemos es defender nuestros hogares. De hecho, hay 15 miembros en este Consejo y 14 apoyan de una forma u otra un alto el fuego inmediato, incluidos cuatro miembros permanentes, incluida China y Estados Unidos. Solo hay un Estado que está bloqueando el fin de las hostilidades, y es el propio agresor, además. Rusia impone un veto no únicamente al alto el fuego, sino la paz. Putin podría haber puesto fin a esta guerra desde hace mucho tiempo, pero se decanta por el recrudecimiento. Y quiero dejar claro que si no obligamos a Rusia a aceptar el alto el fuego ahora, lo que. Se nos viene encima va a ser más recrudecimiento por parte de Rusia? El Consejo se creó en las cenizas de la guerra más devastadora en la historia de la humanidad. Se fundó en la tumba de 80 millones de personas. Nos hemos olvidado, se creó para hacer que la Segunda Guerra Mundial fuera la última, pero ahora nos acercamos a otra catástrofe mundial, porque Putin no abandona su plan de destruir Ucrania a cualquier precio. No es una guerra ucraniana, ni siquiera es una guerra europea, es una amenaza mundial. Impedir la peor posibilidad depende de todos los que estamos en este salón y más allá, colegas. Nadie necesita más discursos que no pongan fin a la guerra. Tenemos que plantearnos preguntas que den pie a la acción. Primero, ¿Por qué esta guerra es tan importante para todos? Segundo, ¿por qué no se puede normalizar? Y tercero, ¿por qué no puede detenerse mediante el apaciguamiento? Primero, cualquiera que diga que esta no es su guerra se equivoca porque es la guerra de todos, ya que sus consecuencias llegan a todas partes. Cuando Rusia bloqueó hace cuatro años los puertos ucranianos, se dispararon los precios de los alimentos en un 25 por ciento. África, Asia y Oriente Medio se vieron los más castigados. Ahora mismo, como Putin se niega a poner fin a esta guerra, hay un nuevo bloqueo en el Mar Negro. Hay 400 millones de personas que dependen de los cereales ucranianos, que no los están recibiendo. Y hay 11 toneladas que podrían estropearse y los daños podrían prolongarse durante años si no se restaura el derecho a la navegación desde ahora. En África, Rusia está reclutando a jóvenes a su ejército prometiéndoles empleos que no existen y becas que no existen. Hemos identificado al menos 3.000 mercenarios de 37 países africanos en el ejército ruso. Y esos son solo los casos documentados. Alentados por sus elecciones ficticias, Putin ahora quiere hacer un nuevo reclutamiento en casa y también en África, en Oriente Medio, Asia y América Latina. En Oriente Medio, Irán y sus amigos, Hezbolá, Hamás, los Hutíes, cada vez son más audaces en sus acciones. Moscú respalda a Teherán con armas, tecnología e inteligencia. El caos y los altos precios del petróleo en la región son favorables para Rusia. En Asia, Rusia está lanzando a Corea del Norte a la guerra. Ya se han desplegado 20.000 efectivos. Muchos más se desplegarán este año si no se detiene a Putin. Y a cambio, Kim recibe tecnología, recursos, formación, como por ejemplo operadores de drones formados en Rusia. y no hay garantías de que no los utilice para desestabilizar la península de Corea y toda la región del Indo-Pacífico. En Asia Central y en el Cáucaso meridional, Rusia utiliza la presión económica, el chantaje energético para desestabilizar a sus vecinos, reclutar a sus ciudadanos y exponer sus economías a sanciones secundarias. En América Latina, esta guerra significa el reclutamiento depredador de Rusia y la propaganda del Estado que divide a sociedades. Incluso en Europa algunos políticos siguen diciendo que esa guerra no es la suya, pero creo que están ciegos porque Rusia ya está librando su guerra en Europa. Los incendios provocados, los asesinatos, los ciberataques, la desinformación. La intervención en las elecciones, el uso de la energía como arma, los alimentos, la migración, los drones, los misiles que entran en el espacio aéreo de la OTAN. No es una guerra híbrida. Dejemos de utilizar esta palabra. Esta guerra de Rusia contra Europa ya no es híbrida. En lugar de garantizar la paz, Rusia propaga la guerra y, por lo tanto, es el problema de todos. Segundo, no podemos normalizar esta guerra. Acostumbrarnos a titulares espantosos no hace que sean menos trágicos. El mundo no debe acostumbrarse a esta guerra. Por ejemplo, en la ciudad de Olesky y en la comunidad ocupada en la ribera occidental del Dniéper, asediada, los alimentos, los fármacos, el gas, la electricidad, todo ha quedado bloqueado. Ahora que se acerca el invierno, Rusia hace que la vida allí sea imposible. Se están muriendo de hambre. No hay ningún país, no hay ninguna organización internacional que pueda llegar a esas personas Se están quedando sin alimentos, sin agua y sin recursos para vivir. El mundo condena, condenó el asedio de Leningrado por parte de los nazis y con razón. Pero hoy Rusia aplica este mismo método contra los ucranianos. El Kremlin está reproduciendo los crímenes del pasado. Y esta política se hace eco de una herida, el genocidio de los Holodomor, cuando millones de ucranianos murieron de hambre por parte del régimen soviético. El hambre fue el arma de Moscú y sigue siendo el arma de Moscú ahora. Ala, que vive en Olesky, sobrevive simplemente con té y con miel. Vemos que los supervisores de la OSCE denominan a este método el bloqueo pergeñado de forma deliberada. Si recuerdan algo de esta reunión, recuerden a Olesky y escuchen su lamento. Pidan a Rusia que abra corredores humanitarios, porque Moscú es la única causa de este desastre y el único obstáculo para ponerle fin. Olesky es, sin embargo, un horror entre muchos. Durante el primer semestre de este año se ha asesinado a más civiles ucranianos que en cualquier periodo similar en los cuatro años anteriores. Y es cada mes se bate el récord del mes anterior. Un récord triste. Las fuerzas rusas, además, han cometido hasta 900 actos documentados de violencia sexual. Algunos, algunas de las víctimas eran niños, algunos tenían incluso cuatro años. No puede normalizarse. Tercero, no se puede acabar con esta guerra mediante el apaciguamiento. Este no es el consejo de la impunidad de las Naciones Unidas, aunque a Rusia le encantaría que así fuera. Hay que acabar con el agresor y tiene que salir de esta mesa de negociaciones. La misión del Consejo es salvaguardar la paz y la seguridad. Si Rusia pone un veto a la paz, hay que ponerle un veto a la guerra de Rusia y hay que tomar medidas concretas. La diplomacia intensificada para poner fin a la guerra, pedirle a Rusia que acepte el alto el fuego, acabar con los recursos que atizan el terrorismo, fortalecer las sanciones, poner fin al acceso a la tecnología de Rusia, exponer su reclutamiento, su campaña de desinformación y desestabilización, dar a Ucrania lo que necesita para defender a nuestras, a nuestros ciudadanos en invierno. hacer que los niños secuestrados vuelvan a casa. Cualquier país que se niegue a apoyar la guerra de Rusia puede contribuir a la paz. Actuemos ahora. Rusia no es tan fuerte como ella quiere que nosotros pensemos que sea. Rusia no es ya una potencia mundial, es un problema mundial y, por lo tanto, exige una solución mundial. Señor Presidente, el ministro ruso ha hablado aquí, en esta sala. Yo he intentado escucharlo, he intentado escuchar sus cuentos de hadas y tergiversaciones aburridos. Yo creo que ha dicho algo que lo dice todo. No vamos a acabar con nuestra operación militar especial. Y lo cito textualmente. Ha expuesto muchos motivos por los que Rusia continúa con la guerra. Ha culpado a Ucrania, a Estados Unidos, a la OTAN, a Occidente, a todos menos a Putin. E incluso ha intentado presentarnos a Rusia como la víctima. Pero lo que hay que hacer es darse cuenta de lo que no ha dicho. Hay tres preguntas que, desde luego, él no puede responder. Primero, ¿por qué su presidente no se sienta con nuestro presidente para poner fin a esta guerra? Segundo, en agosto perdieron a decenas de miles de soldados simplemente para hacerse con un par de kilómetros cuadrados. ¿Por qué? ¿Por qué murieron? Tercero, querían ocupar Kiev en tres días. ¿Cómo han acabado con Moscú ardiendo cuatro años después? El silencio puede ser su única respuesta honesta. Hay que poner fin a esta guerra antes de que Putin vuelva a casa, porque ya está aquí, a la puerta, a la vuelta de la esquina. Gracias, presidente. UNSC · Presidente del Consejo de Seguridad [2:10:47]: Todas las gracias al señor Sevilla por su declaración. Yo le cedo la palabra a su excelentísimo, el señor. Alexander Stubb, presidente de la República de Finlandia. Finland · Nordic Group · Presidente de la República [2:10:59]: Gracias, presidente, ministros, embajadores, señoras y señores. Estoy aquí con una triple función como país nórdico. Intervengo en nombre de los cuatro países nórdicos. También la función de presidente de Finlandia, que comparte 1.240 kilómetros, una frontera de 1.240 kilómetros con Rusia. Y en tercer lugar, como amigo de las Naciones Unidas y como admirador del Consejo de Seguridad como un órgano que soluciona problemas. Y hoy tengo tres mensajes muy sencillos. Primero, un llamamiento al Consejo de Seguridad para que actúe. El segundo, los motivos para poner fin a esta guerra. Y en tercer lugar, voy a exponer un par de soluciones sobre cómo se podría hacer. Intento ser lo más pragmático posible, como buen finlandés, y constructivo, como amigo de Ucrania, en una situación tan complicada. Primero, un llamamiento para que el Consejo de Seguridad actúe. He tenido la oportunidad de escuchar muchas de sus intervenciones y creo que todos Compartimos los principios básicos. La guerra de agresión de Rusia en Ucrania es una flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas. Y creo que también estamos de acuerdo en que el uso de la fuerza o la destrucción de la igualdad soberana o la destrucción de la integridad territorial es una violación fundamental de las normas que apuntalan todo el sistema internacional. Vemos que Rusia viola cada día estas normas. Vemos métodos ilegales, tan ilegales como la propia guerra. El embajador Walsh destacaba algunos de los elementos de cómo Rusia está atacando de forma sistemática a los civiles y la infraestructura civil. He visitado Ucrania en seis ocasiones en los últimos tres años y he presenciado de primera mano cómo están las cosas sobre el terreno. Y como hijo de la era posterior a la Guerra Fría, yo pensaba que nunca iba a tener que ver algo así, pero así son las cosas. Y es una realidad que este Consejo y que las Naciones Unidas tienen que mirar a la cara. Vemos que se ataca además a las operaciones humanitarias y que mueren muchos trabajadores humanitarios. El objetivo es azuzar el miedo para acabar con la fortaleza de Ucrania. Y creo que el Consejo tendría que tomar medidas más firmes para poner fin a esta situación. Paso a mi segundo comentario. Los motivos para poner fin a la guerra. Lo primero es lo más obvio. Es lo que dijo ayer el presidente Trump en su alocución. Tienen que detenerse las matanzas. Lo cito textualmente. Yo creo que es una condición sine qua non para cualquiera que trabaje para las Naciones Unidas o que sea miembro de esta Asamblea. La guerra es un estancamiento. Este año Rusia ha adquirido 900 kilómetros cuadrados de territorio ucraniano, pero Ucrania se ha hecho con 800 kilómetros cuadrados. Por lo tanto, la línea de contacto no se desplaza prácticamente nada. Si el objetivo es hacerse con el Donbass a este ritmo, llevará años. Y a este ritmo, como decía el embajador Walsh, vemos que cada mes mueren 25.000 soldados. Pues hay que hacer las cuentas. La guerra de Rusia en Afganistán duró 10 años y hubo 80.000 muertos. La cifra de muertos supera el millón, algo o superaría el millón, algo que es algo intolerable. Por lo tanto, si la guerra continúa, todo el mundo sale perdiendo. Alguien ha dicho que no hay solución militar posible a este conflicto. Yo estoy de acuerdo. No va a ser posible que una de las partes acabe con la otra. Ahora estamos viendo un método de guerra moderno que es tan efectivo que no puede terminar. Es algo inédito en la historia porque vemos vehículos no tripulados, vemos zonas de 20 kilómetros en las que no se puede entrar porque Si se entra, se muere. Casi seguro. Y por lo tanto, no va a haber una solución militar y el agresor lo debe saber. Paso al tercer comentario, el último. Es un llamamiento a la paz. Yo creo que todo el mundo en este salón quiere la paz. Y tenemos que plantearnos cómo lo conseguimos. Es lo que han intentado hacer los estadounidenses. de forma activa ahora desde hace 18 meses. Y creo que el punto de partida es muy sencillo. Si viviéramos en un mundo ideal, tendría que haber un alto el fuego incondicional. El ministro de Relaciones Exteriores, Sibilla, hacía referencia o incluso un alto el fuego condicional vinculado a la energía o los cereales, porque todos entendemos que esta no es una guerra regional. Es una guerra regional con consecuencias mundiales para los precios de los alimentos y los precios de la energía. Y después tenemos el inicio de las negociaciones sobre la paz. Ha habido suficientes guerras para que entendamos que las negociaciones de paz duran bastante tiempo, pero en un momento dado tienen que detenerse las matanzas. Y es entonces cuando se empieza a negociar la seguridad, el territorio, y soluciones permanentes y justicia. Para terminar, querría dar las gracias a todos los países que participan en la mediación, Estados Unidos fundamentalmente, pero también países como la India, Turquía o los Emiratos Árabes que han participado también en algunas de las cuestiones más concretas últimamente. Y querría también dar las gracias a líderes como el primer ministro Modi o el presidente Erdogan o el presidente Tokayev, que de forma pública han pedido que termine la guerra, como el presidente Xi, que también lo ha hecho. Creo que en última instancia, es la tercera vez que intervengo en este Consejo como presidente de Finlandia. Y sé que intervengo en nombre de los países nórdicos y espero que todo el mundo esté de acuerdo en que sería bueno que el presidente de Finlandia no tenga que venir aquí el año que viene para hablar de la necesidad de poner fin a la guerra. Creo que es cometido de este Consejo poner fin a la guerra. Espero que todos podamos redoblar esfuerzos para conseguir una paz justa y duradera. Cito a Marti Artizane, expresidente galardonado con el Premio Nobel, que dijo que lo que comenzaron. Los seres humanos también puede ponerse fin mediante la acción humana. Así que, por favor, Rusia, ponga fin a la guerra. Speaker 37 [2:19:07]: Doy las gracias al señor Stubb y ahora cedo la palabra a su Excelentísimo el señor Nicusor Daniel Dan, presidente de Rumanía. Romania · Presidente de la República [2:19:18]: Gracias, presidente, distinguidos miembros. del Consejo, Excelencias, señoras y señores. La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania llega a un momento crítico. Estamos de acuerdo en que necesitamos una paz justa y duradera en Ucrania y restaurar la conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, como la mayoría apabullante de este Consejo y de los miembros de las Naciones Unidas. Comparezco en el Consejo con un mensaje de responsabilidad y solidaridad. Rumanía está comprometida con la Carta de las Naciones Unidas y con el principio de soberanía, independencia e integridad territorial, que se aplica a todas las naciones. Este principio se ha visto sacudido por la Federación de Rusia con su guerra de agresión contra Ucrania. Hace un par de meses. Un dron se estrelló en Galatz, en Rumanía, contra un edificio de viviendas, poniendo en peligro las vidas inocentes de civiles rumanos. Los drones han entrado en nuestro espacio aéreo de forma flagrante y, en ese sentido, también supone un pisoteo del derecho internacional. Ahora se ve ampliado a nuestra zona económica exclusiva En agosto, un dron se acercó mucho a una instalación de gas rumana en el Mar Negro. Lo que pasa en el Mar Negro, una región fundamental para la prosperidad del mundo y un puente entre África, Europa, Asia, ha causado una perturbación a las cadenas de suministro de alimentos en el mundo y ha dado pie a la inseguridad marítima en el mundo. En numerosas ocasiones se ha tratado la cuestión aquí en el Consejo. La violación de la libertad de navegación se ha convertido en algo repetido, incluidos ataques a los puertos ucranianos y a buques mercantes en el Danubio y en el Mar Negro. El menoscabo de las disposiciones de la COMBER y el peligro para los marinos de todo el mundo, incluidos ciudadanos de Estados miembros de este Consejo. Los bombardeos de Kiev y de otras ciudades ucranianas son inaceptables. Los ataques contra la población civil y la infraestructura representan crímenes de guerra. Y, por lo tanto, los perpetradores tienen que asumir responsabilidad plena ante estas atrocidades. El derecho internacional lo deja muy claro. Ucrania tiene el derecho legítimo a la defensa, a su legítima defensa, en virtud de la Carta. Al defenderse, Ucrania defiende un principio fundamental para todos nosotros, el derecho de todos los Estados de decantarse libremente por su futuro. Y por eso, nuestra solidaridad con Ucrania y nuestra firmeza para abordar las consecuencias regionales y mundiales siguen siendo inquebrantables. Como país vecino de Ucrania, Rumanía sigue facilitando la llegada de los cereales ucranianos a consumidores de todo el mundo y ha dado refugio a ucranianos que buscan protección en nuestro país o que pasan por nuestro país. Junto con Ucrania, la República de Moldova y la Unión Europea, Trabajamos para mejorar el tránsito del cereal mediante el Danubio y en el puerto de Constanza. Con las vías de solidaridad, hacemos que los cereales sean asequibles para países de África y de Oriente Medio. Por eso, pedimos que se restaure la libertad de navegación en el Mar Negro, algo crucial para la seguridad y la prosperidad mundiales. Hemos hecho avances notables a la hora de establecer un centro de seguridad marítima en el Mar Negro para mejorar la coordinación. Junto con Turquía y Bulgaria, hemos ahondado nuestra alianza regional para proteger la infraestructura marítima. Los asociados del mundo pueden contar con Rumanía. Ha llegado el momento ahora para que llegue la paz a Ucrania. Cuanto más se prolongue el conflicto, mayor será el riesgo de que los efectos se dejen sentir en toda la región. Por eso pedimos que la guerra de agresión de Rusia cese de forma inmediata. Y le pedimos a Rusia que se decante por la diplomacia en lugar del recrudecimiento y que cambie de rumbo y se dirija hacia la paz. El presidente Zelensky y Ucrania han expresado de forma repetida su disposición a entrar en negociaciones significativas de buena fe. Apoyamos una paz justa y duradera de conformidad con el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, cumpliendo plenamente el principio de soberanía, independencia e integridad territorial dentro de las fronteras reconocidas internacionalmente, con garantías de seguridad creíbles para Ucrania. Valoramos los esfuerzos de Ucrania, Estados Unidos y los asociados europeos, y esperamos que la Federación de Rusia responda al llamamiento de un alto el fuego inmediato e incondicional. El compromiso del presidente Trump para poner fin a esta guerra refleja el tipo de liderazgo y claridad estratégica que se necesita para conseguir la paz y la estabilidad en Europa. El pueblo rumano valora la firmeza para dar apoyo a una paz duradera y querría darle las gracias a él públicamente por sus esfuerzos. Rumanía va a hacer lo posible y va a apoyar los esfuerzos creíbles basados en la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional para garantizar la paz, fortalecer la estabilidad y fortalecer la arquitectura de seguridad socavada por esta guerra. Como vecino y amigo, Rumanía va a seguir del lado de Ucrania todo el tiempo que sea necesario. Muchas gracias. Presidente [2:26:07]: Gracias al excelentísimo señor Dan por su declaración. Tiene ahora la palabra el excelentísimo señor Peter Pellegrini, presidente de la República Eslovaca. Slovakia · Presidente de la República [2:26:16]: Muchas gracias, Excelencias. Doy las gracias a Francia por haber organizado esta reunión del Consejo de Seguridad y por haberme dado la oportunidad de dirigirme. a ustedes en esta sesión. Cuando nos reunimos aquí el año pasado, se cumplían 80 años desde la fundación de las Naciones Unidas. Fue un momento construido sobre la base de una promesa en cuanto a cómo las naciones se tienen que tratar entre sí, y el compromiso de Eslovaquia con esa promesa no ha cambiado. Seguimos respaldando las normas básicas que nos reúnen todos los años, a saber que todo el país Todo país tiene derecho a gobernarse solo, que las fronteras nunca se deben cambiar por la fuerza y que ninguna nación está por encima de la ley. Desde el inicio de la invasión total de Ucrania, hemos apoyado al pueblo ucraniano, como haría cualquier vecino responsable. Hoy quisiera transmitirles dos mensajes sencillos. Los dos son igual de urgentes. Primero, los ataques deliberados contra civiles deben frenarse de inmediato. Y segundo, la diplomacia es la única manera responsable de resolver esta crisis, de impedir un ulterior recrudecimiento y de crear condiciones para una solución política duradera. La mayoría de los ataques nada tienen que ver con objetivos militares. Ya siguen causando sufrimiento y destrucción. Los misiles balísticos y drones caen sobre viviendas, infraestructura civil en zonas residenciales de Ucrania, día sí y día también. ¿Y qué hace que sean blancos? Pues nada. El único objetivo es propagar el terror y la parálisis. Y esto se evidencia cuando vemos los ataques contra infraestructuras esenciales, ataques contra instalaciones energéticas que han interrumpido el suministro eléctrico una y otra vez, especialmente en el invierno. Se convierte el clima gélido en un arma contra los civiles. Esto es totalmente inaceptable, como hemos dicho tantas veces ya. No hay solución militar a esta guerra. Eslovaquia siempre ha apoyado todos los esfuerzos serios en pro de la paz. Hemos abogado por una solución que fortalezca la seguridad y estabilidad generales de Ucrania y de toda Europa. Después de 20 años, estamos listos para prestar servicio de nuevo en este órgano como miembro no permanente. Estamos dispuestos a ser un asociado responsable que ofrezca un enfoque equilibrado, dispuestos a contribuir a cualquier solución pacífica para aquel que solución práctica para la paz, porque incrementar la diplomacia es la única opción. El próximo invierno será decisivo para Ucrania, pero todavía no hay distensión a la vista. Apoyamos enérgicamente un alto el fuego para proteger a los civiles inocentes frente a las crudas condiciones invernales. Por eso Vemos con ojos las recientes conversaciones encabezadas por los Estados Unidos, que ameritan apoyo de sus asociados europeos para ayudar a llevar a Ucrania y Rusia a la mesa de negociaciones. Incluso un alto el fuego parcial podría desembocar más tarde en un acuerdo más amplio. Sería una señal clara de que hay una verdadera voluntad de poner fin a estas atrocidades sin sentido y de lograr una paz duradera de conformidad con lo dispuesto en la Carta. Gracias. Presidente [2:29:38]: Gracias al excelentísimo señor Pellegrini por su declaración. Tiene ahora la palabra el excelentísimo señor Rob Jetten, primer ministro y ministro de Asuntos Generales del Reino de los Países Bajos. Netherlands (Kingdom of the) · Benelux · Primer Ministro y Ministro de Asuntos Generales [2:29:50]: Gracias, señor presidente. Tengo el honor de hacer uso de la palabra en nombre de los países de Benelux, Bélgica, Luxemburgo y mi país, el Reino de los Países Bajos. Tras más de cuatro años y medio de guerra total de agresión de Rusia, hay un mensaje que no ha cambiado. La agresión de Rusia no solo es un ataque contra Ucrania, sino contra los principios mismos de la Carta de las Naciones Unidas. No se pueden cambiar las fronteras por la fuerza y no se puede recompensar la agresión. Y aquí, en este Consejo, precisamente es donde este mensaje debería significar algo más que palabras. A diario, los ucranianos de las regiones temporalmente ocupadas sufren las atrocidades cometidas por el régimen de ocupación. A diario, los ucranianos sufren los ataques de Rusia contra los civiles y contra la infraestructura esencial. Los niños de Ucrania han sido deportados ilícitamente y trasladados fuera del país. Además de Ucrania, Rusia sigue volando el espacio aéreo de otros países y comete incursiones con drones en los territorios de dichos países. Esto es muestra de un patrón persistente de conducta irresponsable y cada vez más intensa de Rusia. Además, los ataques de Rusia contra los puertos, la infraestructura de exportación y la industria naviera de Ucrania al Mar Negro siguen poniendo en peligro la libertad de navegación y constituyen una verdadera amenaza a la seguridad mundial alimentaria. Es patente que la agresión de Rusia contra Ucrania Si continúa, tendrá consecuencias más amplias para la seguridad mundial en todas sus dimensiones. Y las violaciones flagrantes del derecho internacional por parte de Rusia no pueden quedar impunes. Los delitos internacionales, dimanantes de la agresión de Rusia contra Ucrania, no han de quedar impunes. Tienen que ser objeto de rendición de cuentas. Desde 2025 Hemos venido tomando medidas sustanciales en tal sentido. Lo hicimos sentando las bases jurídicas para el Tribunal Especial para el Delito de Agresión contra Ucrania y la Comisión de Reclamaciones. Y seguimos apoyando la labor de la Corte Penal Internacional en la investigación y el procesamiento de los principales delitos cometidos en Ucrania. A través de estos empeños, estamos fortaleciendo el principio según el cual las violaciones del derecho internacional deben acarrear consecuencias y que la rendición de cuentas es indispensable para que haya una paz justa y duradera. La agresión no sale a cuenta, ni nunca saldrá a cuenta. Debemos seguir trabajando juntos para que estos mecanismos entren en funcionamiento lo antes posible. Los países del Benelux seguiremos apoyando la búsqueda de la justicia en Ucrania y pedimos a la comunidad internacional que haga lo propio. Vemos con buenos ojos los genuinos esfuerzos por lograr la paz, incluidas las conversaciones diplomáticas en curso encabezadas por Estados Unidos. Ucrania ha demostrado voluntad de paz. Rusia tiene que ahora hacer lo mismo con hechos, no con palabras. Toda paz tiene que ser amplia, justa y duradera, basarse en la Carta y respetar la soberanía de Ucrania, así como su integridad territorial. nada sobre Ucrania sin Ucrania. Los países del Benelux seguirán brindando apoyo político, militar y financiero a Ucrania. También seguimos decididos a apoyar la recuperación de Ucrania, su resiliencia y su reconstrucción, y a abordar las consecuencias humanitarias más amplias de esta guerra. Una Ucrania fuerte es fundamental para una paz sostenible, y nuestro apoyo Sigue siendo inquebrantable. Nuestro mensaje a Rusia es claro. Pongan fin a la agresión ya mismo. Retiren sus fuerzas del territorio ucraniano y opten por la paz. Gracias. Presidente [2:33:38]: Doy las gracias al excelentísimo señor Jetten por su declaración. Tiene ahora la palabra el excelentísimo señor António Costa, presidente del Consejo Europeo. Consejo Europeo · Presidente [2:33:47]: Muchas gracias, señor presidente. Excelencias, muchísimas gracias por darme la oportunidad de dirigirme al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En el día de hoy comienzo dando las gracias a la presidencia francesa por organizar este debate. Desde mi intervención en el Consejo de Seguridad el año pasado, el costo humano de la guerra de Rusia se ha vuelto aún más devastador. Todos los meses son asesinadas millares de personas, viviendas, hospitales, infraestructura hídrica y energética son destruidos deliberadamente en Ucrania. Antes de la guerra, Ucrania era la canasta de pan de Europa que alimentaba a 400 millones de personas del mundo entero al año gracias a sus exportaciones de alimentos. Ahora, los ataques rusos contra el puerto de Odessa han creado una crisis de seguridad alimentaria que aviva la inflación mundial, algo que tiene consecuencias especialmente graves para los países de África. Los ataques de Rusia contra Ucrania también amenazan la seguridad de civiles fuera de Ucrania. Es inaceptable que Rusia haya estado amenazando la seguridad de Estados miembros de la Unión Europea de manera reiterada en los últimos 12 meses. Esta es una intensificación peligrosa de la situación. Y, por último, pero no de menor importancia, En los proyectos imperialistas y revisionistas de Rusia han traído muerte e inmenso sufrimiento a centenares de miles de sus propios ciudadanos. ¿Y para qué? Rusia ha sido incapaz de alcanzar algunos de los objetivos que pretendía alcanzar en esta guerra. La denominada operación especial no ha logrado ocupar Ucrania. Ha sido incapaz de imponer un cambio de régimen en Ucrania. y tampoco ha podido debilitar la determinación y la unidad de Europa de apoyar a Ucrania. La valentía del pueblo ucraniano se ha convertido en un símbolo en el mundo entero para aquellas personas que luchan por su libertad y por su patria. Ucrania está defendiendo sus ciudades bajo bombardeos constantes y está protegiendo su soberanía y su independencia en el campo de batalla. Señoras y señores, ya es hora de que termine esta guerra. El recrudecimiento de la situación y la expansión del conflicto serían catastróficos para la comunidad internacional. La única salida es la de la diplomacia y del alto el fuego inmediato. Los esfuerzos en pro de la paz hasta la fecha no han arrojado ningún avance, pero hay que persistir. La Unión Europea respalda todos los esfuerzos para poner fin a esta guerra. Las condiciones de una paz duradera ya las conocemos sobradamente. Hay que respetar la soberanía de Ucrania, su integridad territorial y el derecho de Ucrania a decidir sobre su propio futuro. En resumen, hay que respetar la Carta de las Naciones Unidas. Y Rusia tiene que dar a Ucrania garantías creíbles de seguridad para garantizar una paz duradera. Hoy, desde el Consejo, quisiera hacer un llamamiento a toda la comunidad internacional de que se sumen a la Unión Europea en nuestro empeño por poner fin a esta guerra. Y para ello les pido a todos y todas que utilicen la influencia que tengan sobre Rusia para que, para cuando nos reunamos el próximo año, por fin hayamos logrado una paz justa y duradera en Ucrania y en Europa. Muchas gracias, señor presidente. Presidente [2:37:48]: Doy las gracias al excelentísimo señor Costa por su declaración. Concedo la palabra al excelentísimo señor Radoslaw Sikorski, viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores de Polonia. Poland · Viceprimer Ministro y Ministro de Relaciones Exteriores [2:38:01]: Señor presidente, con su anuencia, quisiera pronunciar algunas palabras más de las que tenía previsto, porque por alusiones del representante de la Federación de Rusia me veo obligado a responder. Primero, dijo que los hechos de 2014 acaecidos en Kiev, en Ucrania, fueron un golpe de Estado sangriento. Yo estaba en aquel entonces con los ministros de relaciones exteriores de Francia y Alemania. No hubo ningún golpe de Estado. El presidente de Ucrania, el señor Yanukóvich, perdió las elecciones democráticas parlamentarias de Ucrania y tuvo que abandonar su cargo. Inclusive perdió en su propio partido porque llevó a cabo una masacre en la que perdieron la vida 400 ciudadanos ucranianos, incluso más. El señor Lavrov ha dicho, y cito, que en el territorio de Ucrania existe una prohibición total de usar la lengua rusa en todos los ámbitos. Resulta que estuve yo en Kiev hace 10 días, bajo los bombardeos rusos, y le puedo garantizar que se habla ampliamente el idioma ruso. Y claro que tiene razón al decir que las minorías nacionales tienen el derecho de hablar su idioma en las oficinas, tribunales y en las escuelas. Y si esto es lo que exige, entonces tiene que aplicar la Convención de Europa sobre la protección de las minorías. No creo que Ucrania se oponga a eso y la comunidad internacional, incluida Polonia, también lo apoyaría. Tiene el derecho a exigir que se cumpla esa convención. Ahora no tiene derecho a enviar tanques y misiles balísticos a Ucrania. Tercero. El señor Lavrov dijo que el gobierno y el presidente de Ucrania son nazis. Las elecciones de Rusia a la Duma también han sido objeto de críticas y se ha dicho que son insuficientemente democráticas. Si hay una manera de resolver esta situación, mi propuesta es que haya elecciones presidenciales democráticas bajo supervisión internacional, tanto en Rusia como en Ucrania, y el mismo día, señor presidente. Como bien decía usted y como dijo la secretaria general adjunta de Carlo en su intervención y como lo han dicho otros, Rusia está intensificando la guerra. Incapaz de avanzar en la línea de frente, Rusia está atacando deliberadamente a los civiles ucranianos, pasajeros de trenes, vendedores ambulantes, incluso ciclistas. Centrales eléctricas, fábricas y centros comerciales. El puerto de Odesa, que como ya se ha dicho, normalmente exporta 50 millones de toneladas de cereales a África y Asia. Rusia ahora está aplicando las mismas tácticas en Europa. El 13 de septiembre, un dron cayó sobre un tren a unos kilómetros de un cruce fronterizo con Polonia, y otro más el 17. Drones y misiles también han atacado cruces fronterizos con Rumanía y Moldova. Rusia colocó un dron armado en el aeropuerto de Leipzig en Alemania. Drones y aeronaves rusos han violado el espacio aéreo de Estonia, Lituania, Noruega y Finlandia, entre otros. Los escuadrones de Rusia han matado a personas en Alemania, España, Polonia y Alemania. Y ahora están cruzando el Atlántico. El 15 de septiembre, La oficina de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York acusó a miembros de una red de inteligencia rusa por conspiración para financiar el terrorismo y de cometer sicariato en los Estados Unidos, sabotear operaciones clandestinas y otros. No son incidentes aislados, es un patrón. Rusia está intensificando la situación porque sus líderes están muertos de miedo. Tras más de cuatro años de guerra colonial sin sentido, Vladimir Putin no ha conseguido nada. Se está quedando sin soldados y sin recursos y necesita un pretexto para movilizar. Su guerra innecesaria ha asesinado y herido a más de un millón y medio de rusos. Millones de ucranianos y otros europeos están cada vez más en peligro. En cualquier momento, Putin podría tratar de provocar a un país de la OTAN para expandir la guerra, como han dicho otros oradores. A los representantes de la Federación de Rusia les digo lo siguiente. Han estado tratando ustedes de conquistar el Donbass durante más de 12 años y de conquistar Kiev durante más de cuatro años. Y se lo han impedido los heroicos ucranianos. Un país que tiene la décima parte del PIB de Rusia. Pero Polonia tiene casi la mitad del PIB de Rusia. Europa tiene 10 veces su PIB y la OTAN 25 veces su PIB. O sea que pueden seguir ustedes matando a muchas personas, pero no van a ganar. Pueden frenar esta guerra imperial que han elegido en cualquier momento. No pongan en peligro más a Europa y al mundo. Dejen de destruir el futuro de Rusia. Sergei, yo sé que me está escuchando, así que dígale a su jefe que ya está bien. Gracias. Presidente [2:44:01]: Muchísimas gracias al señor Sikorski por su declaración. Quedan todavía varios oradores inscritos en la lista para esta sesión. Si los miembros del Consejo están de acuerdo, les propongo que suspendamos la sesión hasta las 16:30. Se suspende la sesión.