La situación relativa a la República Democrática del Congo - Consejo de Seguridad, 10232ª sesión Consejo de Seguridad Date: 29 September 2026 Language: Spanish Transcript: https://transcripts.un.org/es/sc/10232 Transcripts available through this tool are created by using automatic speech recognition and are not official records nor official documents of the United Nations. Official records and official documents are available on the Official Document System of the United Nations. --- Security Council · President [0:10]: La 10232ª sesión Declaro abierta la sesión número 10232 del Consejo de Seguridad. El orden del día provisional de la reunión reza: La situación relativa a la República Democrática del Congo. Queda aprobado el orden del día. Con arreglo a lo dispuesto en el artículo 37 del Reglamento Provisional del Consejo, invito a los representantes de Burundi, la República Unida de Tanzania y Ruanda a participar en la reunión. Así queda acordado. Con arreglo a lo dispuesto en el artículo 39 del reglamento provisional, el Consejo invitó a los siguientes ponentes a participar en la reunión: señor James Son, representante especial del Secretario General para la República Democrática del Congo y jefe de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo, MONUSCO, y la señora Nene Bintou Iragui, presidenta de la Oficina de Coordinación de la Sociedad Civil en Kivu del Sur. Así queda acordado. Doy la bienvenida a los Estados invitados y a los ponentes. El Consejo de Seguridad comenzará ahora el examen del tema 2 del orden del día. Deseo señalar a la atención de los miembros del Consejo el informe del Secretario General sobre la MONUSCO. Misión de Estabilización de las Naciones Unidas para la República Democrática del Congo, que se ha publicado con la asignatura S/2026/748. Y a continuación, tiene la palabra el señor James Swan. MONUSCO · SRSG [2:07]: Señor Presidente, distinguidos y distinguidas miembros del Consejo, gracias por darme de nuevo la oportunidad de rendir informe ante el Consejo. Desde la última vez que rendí informe, en junio, Han continuado los esfuerzos diplomáticos constantes por abordar el conflicto en la región oriental de la República Democrática del Congo, en los procesos de Washington, Doha y la Unión Africana. Como parte del proceso de Washington, el Gobierno de la RDC anunció en julio la creación de un proceso voluntario de desarme y acantonamiento para las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda, FDLR, que se llevaría a cabo durante el próximo año. En las últimas semanas, la MONUSCO ha mantenido estrechos contactos con el Gobierno para evaluar cuál es la mejor manera de dar apoyo a esta iniciativa, de conformidad con el mandato y los recursos existentes de la Misión. En coordinación con la Oficina del Enviado Especial del Secretario General para la Región de los Grandes Lagos, la MONUSCO está trabajando con las autoridades congolesas y ruandesas para abordar la presencia de las FDLR, de conformidad con los compromisos contraídos por los signatarios en los Acuerdos de Washington. Desde septiembre, la MONUSCO ha repatriado a 122 excombatientes de las FDLR y sus familiares a cargo del campamento de tránsito de la Misión en Sake, a Ruanda. Paralelamente, siguieron realizándose avances en el proceso de Doha. Las deliberaciones entre el gobierno de la RDC y la Alianza Río Congo, Movimiento 23 de marzo, a FCM 23, reanudaron en Suiza en agosto. Estas conversaciones desembocaron en la adopción de una hoja de ruta en la cual se establece el rumbo que se ha de tomar en la próxima etapa de las conversaciones, el proceso de Doha. también ha estado apuntalado por importantes medidas de fomento de la confianza, entre ellas la liberación y el traslado de 15 detenidos del Comité Internacional de la Cruz Roja desde el Gobierno de la RDC a la FC M23 el 7 de agosto. Señor presidente, el despliegue de las dos primeras misiones del mecanismo plus ampliado de verificación conjunta, EJVM plus, a Minembwe, en Kivu del Sur, los días 24 y 25 de agosto, y a Masisi, en Kivu del Norte, los días 10 a 12 de septiembre, constituye un importante hito. en apoyo al alto el fuego permanente. La MONUSCO realizó misiones de reconocimiento a los lugares designados y brindó apoyo logístico, médico, de comunicaciones y de otra índole para la realización de las misiones del EJVM Plus, entre otras cosas, el transporte aéreo y terrestre necesario a cada ubicación. Sobre la base de las garantías de seguridad recibidas de las partes en conflicto, la MONUSCO ha podido manejar en condiciones seguras helicópteros desde el aeropuerto de Goma hacia zonas de los Kibús Norte y Sur, y realizar convoyes terrestres desde Sake hacia zonas de Kibú del Norte. El EJVM Plus ha compartido sus informes con el Mecanismo de Verificación y Supervisión del Alto el Fuego, establecido al amparo del proceso de Doha, tras lo cual se determinarán las siguientes ubicaciones de las misiones del EJVM Plus. En paralelo, Los contactos diplomáticos de la Unión Africana continuaron a través del mediador y de los cinco cofacilitadores, con el fin de respaldar los esfuerzos destinados a hacer avanzar la paz y la seguridad en el este de la República Democrática del Congo. Gracias a una reunión de planificación celebrada en Gaborone en julio, se pudo elaborar una hoja de ruta encaminada a armonizar los esfuerzos de la Unión Africana y adoptar un plan de acción para seis meses. En coordinación con la Oficina del Enviado Especial para la Región de los Grandes Lagos, la MONUSCO mantiene un contacto estrecho con la Unión Africana y con su mediador, el presidente Faure Gnassingbé, y está dispuesta a respaldar la puesta en práctica de esta hoja de ruta, previa solicitud de la Unión Africana. Pese a estos avances diplomáticos, La evolución de la situación observada en el este de la RDC pone de manifiesto la magnitud de los desafíos que persisten en Kivu del Norte. Los enfrentamientos entre el AFM 23 y sus aliados, apoyados por Ruanda, por un lado, y las FARDC, apoyadas por sus aliados, por otra parte, continuaron durante los últimos meses. El AFC M23 mantiene un control amplio sobre una gran extensión de Kivu del Norte, mientras que los principales combates se concentran en Masisi y en Walikale. Las dos partes han seguido utilizando armamento pesado y drones para llevar a cabo sus hostilidades. Esto ha contribuido al empeoramiento constante de la situación en materia de seguridad. En Kivu del Sur, en las mesetas altas de Muenga, Fizi y Ubira, Especialmente en los alrededores de Minembue, las FARDC y los grupos Wazalendo siguieron enfrentándose al AFCM-23 con el apoyo de los twirwanejo y otros aliados. En varias localidades, el uso cada vez mayor de armamento pesado sigue provocando desplazamiento demográfico y trastocando los servicios básicos y también afectando a la llegada de la asistencia humanitaria. Presidente. La atención sigue centrándose en gran medida en el conflicto de la FCM 23 con el apoyo de Ruanda. Sin embargo, hay otros focos de inseguridad que siguen amenazando la protección y la seguridad de la población civil en el este del país. En Ituri, la situación sigue siendo frágil, especialmente en los alrededores de los emplazamientos de desplazados, a lo largo de los corredores económicos y en las zonas agrícolas. Las Fuerzas Democráticas Aliadas, ADF, afiliadas al Estado Islámico, han redoblado sus actividades en el territorio de Mambasa y a lo largo de la frontera entre Ituri y Kivu del Norte, en particular atacando emplazamientos mineros. Las ADF siguen perpetrando ataques letales contra la población civil y utilizando en gran medida a los secuestros, inclusive en el Alto Wélé, más allá de la zona de responsabilidad de la MONUSCO, conforme a su mandato. Junto a las autoridades congoleñas, la misión ha fortalecido sus patrullas y ha desplegado bases operacionales móviles en las zonas más expuestas a los ataques de las ADF, concretamente en Mambasa, donde se estableció una base en junio. Desde mi último informe, la MONUSCO y la Cfrdc han efectuado 3115 patrullas conjuntas, mientras que la componente policial de la misión ha realizado 1139 patrullas. Señor Presidente, la situación de los derechos humanos también sigue siendo sumamente preocupante. Desde la última vez que rendí informe ante el Consejo, La Oficina Conjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos documentó 1537 violaciones de los derechos humanos y abusos en todo el territorio del país. De ellas, el 88% se habían producido en el este del país. Entre esas violaciones y abusos cabe citar violencia sexual perpetrada durante el conflicto, tanto por grupos armados como por miembros de las fuerzas de defensa de seguridad. Estas violaciones y abusos afectaron a 382 víctimas, es decir, 257 mujeres y 122 niñas. En este sentido, deseo hacerme eco del debate público que tuvo lugar en el Consejo el pasado mes de julio, bajo la presidencia de la RDC, en lo que se refiere a la violencia sexual cometida durante el conflicto. Exhorto a los Estados miembros a que sigan comprometidos con poner fin al uso de la violencia sexual como arma de guerra y a impartir justicia y dar reparación a las víctimas. Presidente, estas violaciones de los derechos humanos se producen en un contexto humanitario en el cual el conflicto, el desplazamiento demográfico, la inseguridad alimentaria y el brote del ébola confluyen, lo cual acarrea graves consecuencias para las mujeres y la infancia. Aproximadamente 26 millones y medio de personas enfrentan inseguridad alimentaria aguda y 6 millones 100 mil personas siguen en situación de desplazadas internas. El plan de respuesta humanitaria revisada tratará de alcanzar 2.130 millones de dólares para ayudar a 10.700.000 personas de entre las más necesitadas. Sin embargo, a fecha del 28 de septiembre del corriente, solo se había financiado este plan humanitario al 50,5 por ciento. Exhorto a los Estados miembros a que mantengan y aumenten su apoyo. Además, el brote de ébola está agravando aún más la situación a fecha de 28 de septiembre del corriente. Se notificaron 8 067 casos confirmados y 3 901 muertes en siete provincias. Ituri sigue siendo el epicentro del brote de ébola, pero el número de casos también está aumentando en Kivu del Norte, donde la inseguridad sigue entorpeciendo las actividades de respuesta. La MONUSCO sigue respaldando la respuesta encabezada por las autoridades congoleñas y coordinándose con la Organización Mundial de la Salud, entre otras cosas mediante apoyo logístico. Pido a todas las partes que garanticen un acceso humanitario seguro e irrestricto. Señor presidente. Paralelamente a la crisis de seguridad humanitaria que sigue afectando al país, persisten divergencias políticas en cuanto a algunas cuestiones relacionadas con la gobernanza y con las reformas institucionales. Ante esta situación, surge un gran consenso en el seno del país en cuanto a la necesidad de entablar un diálogo nacional. En este contexto, celebro que el presidente Tshisekedi anunciara en agosto el inicio de un proceso destinado a organizar este diálogo. Aliento a que se eche a andar un diálogo abarcador que garantice una participación amplia. Este diálogo ha de reposar sobre los facilitadores que gozan de la confianza de todas las partes interesadas y ha de permitir abordar de manera profunda las prioridades nacionales más urgentes. Además, Aliento a todos los actores congoleños a que participen de buena fe en la búsqueda de un consenso, ya que hagan primar el diálogo para superar sus divergencias. Exhorto a las autoridades y a todos los actores congoleños a preservar el espacio cívico, a garantizar las libertades fundamentales y a dar muestras de moderación y de tolerancia política, con el fin de que se puedan crear las condiciones necesarias para una participación inclusiva en el proceso político y en el proceso de paz. Para terminar, señor presidente, me gustaría exhortar a todas las partes a que sigan plenamente implicadas en los procesos de paz de Washington y de Doha, y a que sigan plenamente involucradas en los esfuerzos que se están llevando a cabo bajo los auspicios de la Unión Africana. Asimismo, las animo a que sigan trabajando para que los compromisos contraídos se materialicen en avances concretos y palpables que permitan mejorar de manera sostenible las condiciones de vida de todas las congoleñas y todos los congoleños. La MONUSCO sigue plenamente implicada en la búsqueda de una paz duradera, de seguridad y de desarrollo junto al pueblo congoleño. Muchas gracias. Security Council · President [14:08]: Gracias al señor Swan por su alocución. Tiene ahora la palabra la señora Nene Bimbu Iraki. Oficina de Coordinación de la Sociedad Civil en Kivu del Sur · President [14:20]: Señor Presidente, Excelencias, señoras y señores miembros del Consejo de Seguridad, en primer lugar, deseo expresar Mi profundo agradecimiento a la República Francesa y a la Misión Permanente de Francia ante las Naciones Unidas por haber facilitado esta reunión informativa y haber permitido a la sociedad civil del este de la RDC dirigirse directamente al Consejo. Señor Presidente, asimismo, quisiera celebrar este momento histórico para mi país, porque desde el 1 de enero de 2026, la República Democrática del Congo ocupa de nuevo un escaño en el Consejo de Seguridad como miembro no permanente, tras más de 34 años de ausencia. Su mandato va de 2026 a 2027. En la RDC, y especialmente en Ituri, en Kivu del Norte, en Kivu del Sur, nuestra población ha recibido esta elección como miembro no permanente del Consejo, con inmensa esperanza, con la esperanza de que esta presencia por fin le permita a la RDC recuperar su unidad nacional y su integridad territorial y demostrar que la paz y la seguridad internacionales comienzan con la seguridad de todos los niños y todas las niñas del Congo. En cuanto a la situación de seguridad, hay un desmoronamiento financiado por nuestros minerales, porque el este ya no está en crisis, se está desmoronando. En las zonas que se encuentran bajo control de la FCM 23, en Kivu del Norte y Kivu del Sur, hay una administración paralela que se lleva a cabo a punta de pistola. y que impone impuestos ilícitos a nuestros compatriotas y comete abusos específicos. Lo que sucede en Kanyola, en Luntukulu, en Kabare, en Walungu, en Kaleje, en Bukavu y en Goma no es un mero incidente, es un método. Son asesinatos, incendios, castigos colectivos o celdas donde los detenidos se encuentran privados de las visitas familiares. Muchísimas atrocidades que son muestra de una estrategia deliberada de terror y de sometimiento de la población civil. Pero, señor presidente, no se puede entender esta guerra sin hablar de lo que la financia, que son nuestros minerales. La guerra en Kanyola, en Minembwe, en Karembu, en Lomera, en Luhigi, en Luwinja, en Ituri y en Rubaya no es una guerra étnica, es una guerra económica. Concretamente, En estas zonas, los mineros artesanales extraen casiterita, coltán y oro, obligados por los grupos armados. Estos minerales ya son gravados con impuestos en la propia mina, transportados a Bukavu o a Goma, mezclados con mineral denominado limpio para borrar sus rastros y después exportados. Cada tonelada de coltán que sale del país financia ilícitamente la compra de armas o el reclutamiento de niños. Una parte del oro, de la casiterita o del coltán ni siquiera pasa por Kinshasa. Sale del país a través de empresas clandestinas, pierde toda posibilidad de localización y seguimiento en las cadenas de suministro opacas y luego reaparece en forma de efectivo para comprar armas que matan. No son acusaciones imprecisas o infundadas. Estos circuitos los conoce muy bien el Consejo de Seguridad. Están ampliamente documentados, verificados y se vienen debatiendo desde hace años. Y aquí es donde reside la responsabilidad internacional. La resolución 2773, aprobada por el Consejo de Seguridad, no se aplica en lo que respecta a la retirada de los contingentes extranjeros. Y los principios de la OCDE exigen que todas las empresas que compren minerales en nuestro país verifiquen su origen. Sin embargo, en el terreno, muchos compradores hacen la vista gorda, compran en lugares donde no se puede establecer el origen limpio y localizable de los minerales que exportan. Esta compra irresponsable es el combustible que aviva las llamas del conflicto en Kivu del Norte y del Sur en estos momentos. Mientras se pueda seguir matando para controlar una mina y vender sus productos en el mercado internacional, sin ningún tipo de preocupación, la guerra jamás terminará. En cuanto a la situación humanitaria, hemos de hablar de una catástrofe olvidada. El año pasado, el conflicto causó más de 10 millones de desplazamientos forzosos, es decir, casi la tercera parte de todos los desplazamientos relacionados con conflictos en el mundo. Por ejemplo, en Kivu del Sur hay 800 000 desplazados internos Desde hace seis meses que no reciben asistencia. Los encontramos en Numbi, en Minembue, en Kanyola, en Itombwe, en Muenga, porque el acceso está bloqueado y se utiliza como arma de guerra. Hablemos ahora de la situación de los defensores de los derechos humanos. Nos asesinan en silencio. En el este de la RDC, defender los derechos humanos es hoy a día causa más que suficiente para ser condenado a muerte. Los defensores de los derechos humanos son amenazados, detenidos o secuestrados por haber documentado masacres, por haber denunciado la agresión, por haber denunciado las fosas comunes, los impuestos ilícitos, los peajes donde hay que pagar de manera ilícita para pasar. Los periodistas son relegados al silencio, encarcelados o desaparecidos por haber sacado a la luz los abusos. La ley de 2023 sobre la protección no se aplica. Abogamos porque se fortalezca la asistencia a los activistas que defienden los derechos humanos y a todas las personas que tratan de sacar a la luz la realidad que viven los civiles en el este del país. Algunos, al sentirse amenazados, han huido a otras provincias de la RDC que se encuentran bajo control del Gobierno. Otros se han refugiado en Burundi, en Uganda y en Tanzania. y los que se han quedado en las zonas ocupadas se encuentran traumatizados y se mantienen en situación discreta. Todos merecen recibir la debida asistencia. En cuanto a la situación de la sociedad civil, hay cuatro cosas que pedimos. ¿Qué pedimos, además de la aplicación urgente de la resolución 2773? Bien, pedimos lo siguiente. En primer lugar, Pedimos la protección de los civiles, un acceso humanitario incondicional con arreglo a las resoluciones más recientes dimanantes de la Conferencia de París del 30 de octubre de 2025, y en la que yo misma participé. Pedimos un mandato claro de protección para la MONUSCO en las zonas de alto riesgo para la población civil y que se preste en ese sentido especial atención a los defensores de los derechos humanos. En lo que se refiere al diálogo, y a los procesos de paz abarcadores. Los procesos de Luanda y de Nairobi fracasaron porque se habló de nosotros sin nosotros. Los acuerdos de Washington y de Doha se vulneran. El alto el fuego decretado en Washington y en Doha sigue siendo letra muerta. Apoyen un verdadero diálogo que incluya a la sociedad civil, especialmente a las mujeres y a la juventud. con el fin de mantener la unidad nacional, la cohesión social y la integridad territorial de la RDC ante todo intento de balcanización. Pedimos, asimismo, justicia económica y rendición de cuentas. Esta es la esencia de lo que pedimos. Fortalezcan el grupo de expertos de las Naciones Unidas, así como la Comisión Internacional de Investigación que ya está trabajando incansablemente en la RDC. Y publiquen los nombres de las empresas que compran minerales ensangrentados en Rubaya, Luwinja, Lomera, Karembu, Lujini y muchos otros lugares. Sancionen no solo a los jefes de los grupos armados, sino también a las redes económicas y a las empresas que los financian. Exijan a las multinacionales que compran nuestros minerales y nuestro oro, que publiquen sus auditorías. Que el consumidor sepa si los chips de su teléfono celular están ensangrentados con sangre de Rubaya. Apoyen la economía, una economía que resiste. No financien solo la asistencia humanitaria, financien a las organizaciones de mujeres y de jóvenes. la reactivación agrícola y toda aquella iniciativa que aleje a nuestros jóvenes del reclutamiento por los grupos armados, para ofrecerles, en lugar de ello, medios para que se conviertan en los futuros líderes del Congo y para volver a encarrilar a nuestro país en el camino de la paz. Para terminar, doy las gracias a Francia por tender puentes entre la parte ensangrentada del este de la RDC y el Consejo de Seguridad. Gracias a su facilitación y a la presencia histórica de la RDC en el Consejo de Seguridad, junto a Francia, los clamores de Kivu y de Ituri ya no están silenciados, sino que figuran desde ya en los archivos de las Naciones Unidas. Esperamos contar con su protección y que sigan ustedes escuchando las voces del terreno, porque si no logran proteger en la actualidad del este de la RDC, la historia recordará que ustedes fueron espectadores de la situación mientras utilizaban teléfonos que financiaron su destrucción. Muchas gracias. Security Council · President [25:23]: Muchas gracias. A la representante de la sociedad civil. Tiene la palabra Ruanda. Rwanda [25:28]: Señor presidente, muchas gracias por darme la palabra. Gracias a Francia por su presidencia de los asuntos del Consejo de Seguridad en septiembre. Gracias al representante especial del Secretario General y jefe de la MONUSCO, señor James Swan, por su exposición informativa, y gracias a la representante de la sociedad civil. Señor Presidente, durante casi 30 años, la crisis de seguridad en el este de la RDC ha figurado en el programa del Consejo de Seguridad como cuestión de paz y seguridad regionales. Desde 1999, las Naciones Unidas han destinado más de 30.000 millones de dólares a través de la MONUC y después de la MONUSCO. Sin embargo, Los desafíos de seguridad que han vuelto a traer reiteradamente esta crisis al Consejo de Seguridad siguen sin resolverse. Acogemos con beneplácito el ímpetu democrático generado por los procesos de Washington y de Doha y reconocemos los esfuerzos de Estados Unidos, Catar y la Unión Africana, del mediador de la Unión Africana y de otros asociados, y seguimos comprometidos con los acuerdos de Washington y con su aplicación de buena fe. Seguimos participando en el Comité Conjunto de Supervisión y en el Mecanismo Conjunto de Coordinación de la Seguridad. Este mecanismo permite evaluar la aplicación de los acuerdos de seguridad, entre otras cosas, la neutralización de las FDLR. En este sentido, hemos tomado medidas para reforzar nuestras medidas defensivas y hemos informado de esas medidas a través de los mecanismos de Washington. También hemos propuesto un mecanismo de verificación que se está debatiendo. Incluiría a Ruanda, a la RDC y a Estados Unidos en calidad de mediador. Esto apunta a una propuesta fundamental, habría que verificar las alegaciones, se deberían medir los compromisos y todas las partes deberían medirse por el mismo rasero. Cuando se aplica ese rasero, señor presidente, se saca a la luz una brecha de aplicación evidente. Las FDLR, su neutralización y el cese de la colaboración entre el SFRDC y las FDLRC no son cuestiones secundarias son compromisos fundamentales de seguridad al amparo del proceso de Washington. Sin embargo, el informe del Secretario General confirma que las FDLR siguen actuando en Rushuru, Masisi, Nyabongo y Gwalikale. Más preocupante aún es la información disponible que indica que sigue habiendo colaboración operacional entre las FDLR, los Wasalend, las FRDC y otras fuerzas a lo largo de 2026. Voy a citarles un par de ejemplos en ese sentido, Presidente. Los días 10 y 11 de febrero del corriente, según información disponible, un helicóptero de las FRDC y camiones militares transportaron 13 toneladas de municiones de pequeño calibre y se distribuyeron a las FDLR y a otros grupos armados. El 8 de marzo del corriente, según información disponible, Un helicóptero de las FRDC sacó 12 toneladas de raciones de alimentos y municiones a Mutoto, que posteriormente se redistribuyeron entre efectivos de distintos elementos de milicias y grupos armados. El 31 de marzo del corriente, según información disponible, confirmamos que helicópteros de las FRDC entregaron armas 1.693 rifles, seis toneladas de municiones e incentivos en efectivo destinados a las FDLR y a otros grupos armados. Este patrón se repitió en abril, junio y julio, e incluso recientemente, el 15 de agosto. La información disponible apunta a que la CFARDC opera junto con el SNRD, FLN, FDLR y Huasalendoniatura en el territorio Gualungo. Lo que hay que tener en cuenta es que no es un incidente aislado, sino que ha proseguido desde enero hasta agosto, en el período en el cual tenía que avanzarse con la neutralización de la BFD. Toda esta información fue compartida a través del mecanismo de supervisión conjunto, así como también el mecanismo de coordinación conjunto de la seguridad en tiempo real. Señor Presidente, quiero dejar muy claro las disposiciones que toman conjuntamente el gobierno de la RDC y el FDLR el R. Ruanda cautela en cuanto a todo cambio de los objetivos. Esta disposición no constituye la neutralización de la F de la R acordado con arreglo al marco de Washington y tampoco fue incluido en los acuerdos en el marco del mecanismo de Coordinación Conjunto de la Seguridad, las partes han identificado y rastreado ubicaciones del FDLR, incluido en las zonas donde se encuentran sus estructuras de mando militar y político. Además, el gobierno de la RDC en varias ocasiones concluyó protocolos con los dirigentes del FDLR y sus subgrupos armados afiliados, más recientemente el 29 de agosto. El Acuerdo de Paz de Washington, así como también el CONOPS y el OPORT, ya establecen obligaciones claras, disposiciones operativas, secuencia de las etapas, mecanismos de verificación y cronogramas de ejecución. Estos compromisos no se pueden reinterpretar de forma unilateral o selectiva, ni tampoco imponerles condiciones previas o ser reemplazados por acuerdos bilaterales. Todo intento de sustituir un acuerdo que pone en compromiso es una táctica dilatoria que podría prolongar la amenaza a la seguridad en lugar de resolverla. La solución es clara. La FDLR debe ser neutralizada y esto debe ser de carácter efectivo, completo y verificable. La presencia del FDLR en la zona oriental de la RDC, su ideología genocida, así como también la colaboración y el apoyo que recibe del gobierno de la RDC son una amenaza directa y existencial a la seguridad de Ruanda, por eso es que Ruanda lo entiende como una amenaza y así es como lo aborda, una amenaza inminente no distante. Quiero darles una perspectiva de la situación geográfica. Ruanda es un país pequeño, comparable en escala al estado de Maryland. La zona oriental de la RDC no es un lugar alejado. Goma y Bukavu están en la frontera occidental, a unas escasas 3 a 5 horas por carretera de Kigali, la capital de Ruanda. Sin embargo, estas mismas ciudades están a 1500 km de Kinshasa. La República Democrática del Congo, contrariamente a lo anterior, es muy amplia geográficamente. Es el equivalente de las zonas combinadas de los estados de Texas, California, Montana, Nuevo México, Arizona y Nevada. La geografía tiene su peso. Un grupo armado con ideología genocida con estructuras militares organizadas y con un historial de ataques en contra de Ruanda, opera inmediatamente al otro lado de la frontera, junto con las fuerzas del país vecino. Esto no puede ser interpretado como una amenaza remota a la seguridad, puesto que todo esto se organiza en la capital de dicho Estado. Para Ruanda, la presencia militar continuada de la FDLR en la zona occidental de la RDC es una preocupación de seguridad inminente, comparable a la de una amenaza armada que se ubicase en Ruanda mismo. Por eso es que la neutralización de la FDLR no es una cuestión secundaria, ni tampoco algo que se pueda aplazar indefinidamente. Se trata de una cuestión de compromiso de seguridad con el proceso de Washington y también una condición sine qua non para que se dé la paz de forma duradera entre Ruanda y la RDC. De hecho, hay otra cuestión respecto a la cual el Consejo no puede quedarse de brazos cruzados. La protección de los ciudadanos del Congo que se topan con actos de violencia por su identidad. Las Naciones Unidas informan que se han documentado ataques preocupantes que afectan a las comunidades Banyamulenge, así como también a los congolese hablan el idioma de Ruanda. Los informes apuntan a personas asesinadas, a quemas de pueblos, a desplazamientos forzados, a saqueo de ganado, así como también discurso de odio. También se han atestiguado incidentes de humillación pública, linchamiento, canibalismo de los tutsis del Congo por su identidad, por perpetradores o conocidos, sin que se rinda cuenta alguna. La información disponible en el ámbito público apunta a que, desde 2017, más de 650 pueblos han sido arrasados o quemados en las planicies y los altos de Sur y más de 700.000 cabezas de ganado han sido saqueadas y 147 escuelas y 55 centros de atención médica destruidos. Más del 80 % de los Banyamulenge y otras poblaciones han sido forzadas al exilio a lo largo de olas de violencia perpetradas. Si queda cualquier duda sobre quién está siendo blanco, el patrón de desplazamiento es bastante claro. Las Naciones Unidas informan que en el campamento de desplazados internos de Mikenge, la mayoría de los civiles son de Banyamulenge. Desde 2017, estas comunidades en los Altos de Kivu del Sur se han topado con restricciones en cuanto al acceso a los mercados, a las tierras arables, a insumos, entre otros. Esto no puede ser, no podemos hacer caso omiso de esta situación, ni la dimensión étnica de esta violencia. Y esto es demasiado mayúsculo como evento para inventárselo, pero también lo suficientemente flagrante como para no poder esconderlo, por una vez el Consejo de Seguridad debe asumir con coraje y tomar una decisión. Además de estas preocupaciones, aparentemente se habría devuelto al supuesto general Sylvane Kenge como portavoz. También se ha Después de haber suspendido, o mejor dicho, después de haber sido apartado de su cargo por sus comentarios inflamatorios en contra de los congoleses que hablan kinia, Ruanda ha vuelto a un puesto de cúspide militar. El secretario general, en su informe, hace referencia al hecho de que algunos actores armados parecen estar luchando con las FARC en grupos de autodefensa, que se atribuye a los que se atribuyen 143 casos de abusos de derechos humanos de los grupos Guasalendo. Y también se apunta a presencia de niños en los grupos armados afiliados. Naciones Unidas informa también que el. El gobierno de la RDC ha armado y financiado a Huasalendo y otros grupos armados. El vínculo va más allá de la colaboración. Por otra parte, cuando un grupo armado es financiado por un Estado y lucha en las mismas filas que su ejército, forma parte de su estructura de reserva militar, ¿cómo se lo puede describir como un grupo de autodefensa? Muchas formaciones operan bajo la órbita del Wasalendo. La autodefensa es una categoría analítica y los criterios objetivos son los que se deben aplicar. Para concluir. Y a nuestro entender, los grupos armados deben ser evaluados como tales. Washington y Doha fueron una oportunidad para aportar un cambio a la trayectoria de este conflicto. Queremos que impere la paz. Para eso hay que dar la aplicación a los compromisos entre Ruanda y la RDC a través de los acuerdos de Washington y mantener un diálogo constante en el marco del proceso de Doha. Los acuerdos de Washington fueron ideados como marco de obligaciones mutuas entre Ruanda y la RDC, con un mediador que facilita el proceso y garantiza que la ejecución y el monitoreo sean imparciales. Sin embargo, crece la preocupación ante el hecho de que la rendición de cuentas se le impone únicamente a Ruanda, que queda expuesto a críticas, así como también la presión de la opinión pública, mientras que la imposibilidad de la ERS de cumplir con sus propios compromisos no ha sido objeto del mismo escrutinio o de las mismas consecuencias. Este desequilibrio puede envaletonar a la ERS, evitar sus responsabilidades con los acuerdos de Washington, lo cual tendría consecuencias tanto para el proceso de buena fe como para el proceso de Doha. Todos deben aplicar sus compromisos. Ruanda ha aplicado los suyos y está dispuesto a someterlos a verificación. Pedimos que se aplique la misma vara a todas las partes. Ruanda está comprometida para con una paz duradera, partiendo de la ejecución, verificación, diálogo y seguridad legítima de todas las comunidades de la región. Muchas gracias, presidente. President [39:34]: Agradezco al representante de Ruanda por su declaración. Le concedo ahora el uso de la palabra a la representación de la República Unida de Tanzania. United Republic of Tanzania [39:44]: Señor Presidente, Excelencias, quiero expresar mi agradecimiento a Francia por habernos invitado a esta reunión y a la representante especial del Secretario General y jefe de la MONUSCO, así como también a todos los ponentes por sus actualizaciones tan abarcadoras sobre los hechos recientes en la República Democrática del Congo. Encomio a la Secretaría por todo lo que está haciendo en esas circunstancias difíciles. Tanzania. Sigue con honda preocupación la inseguridad persistente, así como también el deterioro de la situación humanitaria en la zona oriental de la RDC. Nos preocupan sumamente los informes que apuntan a bajas civiles, a desplazamientos masivos, así como también un aumento preocupante de casos de violencia de género y sexual. La protección de los civiles, incluido y sobre todo de la mujer y los niños, deben ser nuestra prioridad. El derecho internacional humanitario, así como también las normas internacionales de derechos humanos, deben ser respetados por todas las partes. La situación humanitaria también es sumamente preocupante ante el brote de ébola, el más grave de los últimos 17, lo cual complica la situación en Ituri, así como también en Kivu del Norte, las zonas más afectadas. Mi delegación se suma al llamado del secretario general para que se brinde acceso sin trabas al dispositivo de respuesta al ébola. Mi delegación considera que no se le puede aportar una solución militar a la crisis en la RDC. Solo se podrá lograr la paz sostenible a través del diálogo político, la diplomacia y el fomento de la confianza. Acogemos con agrado las iniciativas diplomáticas en curso, así como también los esfuerzos de mediación, incluido el proceso de Doha, y también la involucración de la Unión Africana. Quisiéramos recordarle al Consejo de Seguridad que ya existe un acuerdo un pacto de seguridad, estabilidad y desarrollo de la región de los Grandes Lagos acordado a nivel regional, con protocolos para responder a este tipo de situación. La coordinación, coherencia y carácter complementario entre estas iniciativas son fundamentales para evitar la duplicación y reforzar el impacto. Para la distensión, hay que lograr que se respeten los acuerdos de alto el fuego. Mi delegación acoge con agrado la misión de verificación y monitoreo de alto el fuego de la MONUSCO en Minuembé, Equibal Sur, Macisi y Equibal Norte. Insistimos en la parte de hacer respetar sus compromisos y ponerle fin a las hostilidades. La cuestión del desarme, la desmovilización y la reintegración de los excombatientes, así como también la reforma de Cuajo del sector de seguridad, son fundamentales para la estabilidad a largo plazo. Apoyamos los enfoques de comunidad para la Desarme de movilización y reintegración, y también que se traten las dimensiones socioeconómicas de la cuestión para evitar el reclutamiento por parte de los grupos armados. Mi delegación toma nota de los esfuerzos de la Misión para dar aplicación a las tareas que le competen, incluida la protección de civiles, el apoyo a la estabilización y contribución a los esfuerzos de monitoreo del alto el fuego. Subrayamos la importancia de que se mantenga el diálogo abierto entre la Misión y el Gobierno sobre la cuestión de su presencia, configuración y también aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad. Estamos a favor de todo esfuerzo que fomente el diálogo, la distensión y la paz duradera en la región. Presidente, muchas gracias President [43:05]: al representante Dandana Sagna por su intervención Burundi en el uso de la palabra. Burundi [43:13]: Gracias, señor presidente. Agradezco a Francia por haber convocado esta reunión. Vaya nuestro agradecimiento al secretario general por su informe sobre la situación en la RDC, sino también por los esfuerzos constantes de la MONUSCO en pos de la protección de los civiles, así como también del proceso de paz. Quisiéramos subrayar el carácter regional de esta crisis. En el párrafo 5, El informe se apunta al compromiso constante del presidente de Burundi, el excelentísimo Evariste Nyerere, presidente en funciones de la Unión Africana, junto con otros líderes regionales y religiosos, para reducir el riesgo de confrontación en el contexto político del Congo. En el párrafo 28, por otra parte, Se indica que ha habido intercambios entre el representante especial del Secretario General, las autoridades de Burundi, Ruanda y Uganda en el marco de los buenos oficios en pos del proceso de paz. Esto demuestra que la solución de la crisis en la zona oriental de la RDC exige un enfoque regional concertado. Desde hace años, la región de los Grandes Lagos, en particular la zona oriental de la RDC, está sujeta a devastadores ciclos de violencia. causas de esta inestabilidad son conocidas y ya se han presentado diferentes propuestas de solución. El Consejo de Seguridad adoptó numerosas resoluciones sobre la cuestión, en particular la 2773 en 2025, que Burundi insta a que sea aplicada. La cuestión, entonces, pendiente es la ejecución de las decisiones que ya se han tomado. No podemos permitir una estallido de violencia. O no podemos, mejor dicho, esperar a un estallido de violencia para adoptar otra resolución cuando no se ha cumplido con lo acordado. La población civil no puede seguir pagando el precio más alto. Ha llegado la hora de pasar a la acción, de dar aplicación a todo lo acordado y asumir responsabilidades. Lo mismo se derivó de la cumbre extraordinaria de la Unión Africana que celebró reunión el 30 de agosto último en Luanda, que versó sobre el fortalecimiento de los mecanismos de prevención y solución de conflictos en África. Los países vecinos sienten en primera persona las consecuencias de la crisis. Burundi, en particular, sigue acogiendo una cantidad importante de refugiados del Congo. esta solidaridad tiene un peso para nuestros limitados recursos y también para las comunidades que acogen a estas familias. La realidad debe ser tenida en cuenta. La situación en el Quilbo del Sur, en particular en la zona de Minué, en Belluvira, Deja claro que la inestabilidad de la República Democrática del Congo no puede disociarse del contexto regional. La protección de los civiles, los desplazados forzados y los riesgos transfronterizos exigen una cooperación estrecha entre la RDC y los países vecinos, y los mecanismos regionales. En este sentido, la plataforma y RKE de la Unión Africana para el intercambio interregional de alertas tempranas y prevención de conflictos puede permitir compartir experiencia entre la Unión Africana, las comunidades económicas regionales, así como también los mecanismos regionales. Alentamos a una movilización de capacidades en pos de una prevención más eficaz en la región de los Grandes Lagos. Burundi encomia las misiones de verificación de alto el fuego que han tenido lugar como parte del Mecanismo Conjunto Ampliado de Verificación Plus, EJB-M+, en Minemb y en Masizi, con apoyo de la MONUSCO. Es un paso alentador, sin embargo, el que prosigan los enfrentamientos demuestra cuán frágiles son los logros. Instamos a las partes a respetar sus compromisos, a cooperar con los mecanismos de verificación y a permitir el despliegue de otras misiones en el terreno. Quisiéramos, asimismo, señalar a la atención del Consejo los acontecimientos en cuanto al desarme de las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda, las FDLR. El informe apunta que una de las facciones firmó un protocolo de desarme, desmovilización y reintegración. También apunta a que la RDC presentó un plan de desarme, desmovilización y reintegración como parte del proceso de Washington, observando que persisten divergencias entre las partes en cuanto a su puesta en práctica. Todo esto debe seguir de buena fe para desembocar en medidas verificables. Instamos a que no se le dé apoyo alguno a los grupos armados y se le dé plena aplicación a los compromisos para responder a las preocupaciones de seguridad que se han expresado en la región, en pleno respeto de la soberanía y de la integridad territorial de la República Democrática del Congo. La MONUSCO también tiene un papel clave que desempeñar. El informe subraya sus aportes en materia de desarme, desmovilización y reintegración, sobre todo en lo que tiene que ver con el trato que se le da a los excombatientes del FDLR y su repatriación. Se informa de la repatriación a Ruanda el 8 de septiembre de 120 extranjeros excombatientes, entre ellos miembros de FDLR y sus personas a cargo. Esta capacidad se debe mantener y se debe tener en cuenta cuando se trate la cuestión de la renovación o prórroga del mandato de la Misión. La protección de los civiles debe ser nuestra prioridad. El informe documenta bajas civiles, desplazamientos forzados y graves violaciones de los derechos humanos en el este de la República Democrática del Congo. habla de las dificultades con las que se topan la MONUSCO, sino también los actores humanitarios. Pedimos a las partes que protejan a la población civil, que garanticen un acceso humanitario seguro y sin trabas y que respeten la libertad de movimiento de la misión. La epidemia de ébola empeora la situación en cuanto a las necesidades humanitarias y también complejiza las operaciones en el terreno. Exige, por ende, una respuesta coordinada con recursos suficientes y que se dé cooperación entre los países vecinos para que pueda llegar el personal y los insumos de salud. Encomiamos los esfuerzos para organizar un diálogo nacional en la RDC para contribuir realmente a la paz. El diálogo debe ser incluyente, creíble, transparente y permitir una participación real de las mujeres y de los jóvenes. El proceso de paz debe respetar, por otra parte, la soberanía, la integridad territorial y la independencia de la República Democrática del Congo. llevar a que se retiren las fuerzas extranjeras presentes ilícitamente en el territorio. Estamos a que se le dé un seguimiento creíble y transparente a los compromisos que se han contraído, asociando a los actores regionales e internacionales concernidos y apuntalándose con los mecanismos de verificación existentes. Burundi quiere, por otra parte, que en los próximos informes el Secretario General se siga dando cuenta de forma detallada, equilibrada, de la contribución de los actores regionales a los esfuerzos de paz, mediación, verificación del alto el fuego y protección de los civiles. Se acerca el examen de la renovación del mandato de la MONUSCO. El Consejo de Seguridad debe cerciorarse de que la misión disponga de todos los medios necesarios para proteger a los civiles, para apoyar la aplicación del alto el fuego y contribuir a los esfuerzos de desarme y de estabilización. Instamos al Consejo a darle prioridad a la puesta en marcha y ejecución de sus decisiones. Nuestro objetivo debe ser evitar otro ciclo de violencia y no tener que constatar las consecuencias de una nueva resolución. Reafirmamos la importancia de una coordinación estrecha entre Naciones Unidas, Unión Africana, mecanismos regionales y Estados de la región para que los compromisos políticos se vean en la práctica. Gracias President [51:36]: al representante de Burundi por su intervención. La representación de la República Democrática del Congo ha pedido hacer uso de la palabra. Adelante, Democratic Republic of the Congo [51:45]: señor presidente. La República Democrática del Congo agradece al Secretario General por su informe con fecha 21 de septiembre de 2026 sobre la MONUSCO. Felicitamos al señor James Swan, representante especial del Secretario General y jefe de la Misión, por su exposición informativa exhaustiva. Quisiéramos rendir homenaje al compromiso constante de las Naciones Unidas. Comparecemos ante ustedes en un momento bisagra de la historia de nuestro país. Un momento en el que la República Democrática del Congo tiene que defender, por un lado, su soberanía y su integridad territorial, consolidar su proceso político interno, por otro, y aportar su contribución activa a la búsqueda de soluciones pacíficas, tanto en el plano internacional como regional y subregional. Pero también es un momento de la verdad y de responsabilidad. La inseguridad persiste en el este de nuestro país y no puede quedarse indiferente el Consejo de Seguridad. Ante la mala fe manifiesta de los agresores, la RDC va a seguir defendiendo con determinación su integridad territorial, así como también el derecho inalienable de su pueblo a vivir en paz. Estas exigencias en materia de seguridad son vitales y no negociables. No hay obstáculo alguno que se nos vaya a interponer en el camino. Señor presidente, hemos elegido el multilateralismo para resolver la crisis en el este de nuestro país. La RDC respeta a rajatabla sus compromisos recogidos en las resoluciones de las Naciones Unidas, de la Unión Africana, así como también respeta plenamente los acuerdos de paz. Mi país se inscribe plenamente en el proceso de Doha y tiene por objetivo favorecer el funcionamiento del mecanismo conjunto de verificación ampliado plus, tal y como dan cuenta las primeras misiones de verificación que tuvieron lugar en Minemue, en el Kivu del Sur, así como también en Masizi, en el Kivu del Norte. Por otra parte, para desbaratar la La coartada de la CFDR que aduce el agresor, la ERS, asume sus responsabilidades en el marco del proceso de Washington. Además de las repatriaciones voluntarias facilitadas por la MONUSCO, mi gobierno ha firmado el 30 de mayo último un protocolo de desarme de movilización y encauzamiento de los FDLR Foca. Al término de este protocolo, los combatientes se comprometen a deponer las armas en los lugares decididos por las autoridades del Congo para poder volver a Ruanda, su país de origen. Este proceso tiene que atravesar diferentes etapas concretas. El 29 de agosto del corriente, los grupos CNRD, Uvinyunge, FNL, el FPP, Bayarugamba y el RUT Urunana se adhirieron a este proceso oficialmente, es decir, de deposición de armas. El Consejo, de hecho, fue informado de estos acontecimientos en la carta que le cursara la Excelentísima señora Thérèse Wagner, ministra de Estado y ministra de Asuntos Exteriores, publicada con la asignatura S/2026/633. Pedimos que este esfuerzo transparente y verificable cuente con el apoyo del Consejo de Seguridad, así como también por la MONUSCO, como parte del próximo mandato. La buena fe fue puesta a prueba el 28 de septiembre ayer, cuando un dron de tipo TB2, que se atribuye propiedad a las fuerzas de defensa ruandesas, tomó por blanco un emplazamiento del Congo en Pinga, causando cinco muertos y ocho heridos graves. Repudiamos esta nueva violación del alto el fuego, de nuestra soberanía y de nuestra integridad territorial. Esto se da cuando la RDC prepara una de neutralización de las FDLR en la zona llamada NAI-1, tal y como lo disponen los compromisos con el arreglo al proceso de Washington, y puede poner en jaque justamente esta instancia. Exigimos que el incidente sea verificado a través de los mecanismos competentes, sobre todo el MSBE Plus, con apoyo de la Monusco, y que el Consejo repudie en los términos más enérgicos y exija que no vuelvan a ocurrir este tipo de ataques. Por otra parte, La puesta en marcha de la retirada de las fuerzas ruandesas y las medidas defensivas se pueden evaluar con precisión. Y esto nos lleva a expresar una preocupación. El Consejo de Seguridad no puede exigir compromisos si no exige aplicación por igual por todas las partes. La resolución 2763 lo dice sin ambages. El M23 debe poner fin a las hostilidades y retirarse de las zonas bajo su control, mientras que las fuerzas ruandesas deben dejar de apoyar al M23 y retirarse también, sin imponer condiciones, del territorio de la República Democrática del Congo. es evidente que estas obligaciones están siendo incumplidas por Kigali. Teniendo en cuenta lo anterior, la RSC reitera su llamamiento para que se suspenda toda participación o despliegue o rotación de contingentes de Ruanda en el marco de las operaciones de paz de las Naciones Unidas, y esto hasta que se haya verificado la retirada de sus fuerzas del territorio de mi país. El Consejo no puede tolerar que como parte de sus operaciones de mantenimiento de la paz haya miembros que, por un lado, ejercen de bomberos y, por otro, de pirómanos. Y de esto depende la autoridad del Consejo y la credibilidad de sus decisiones. Otra dimensión más pernicioso, pero muy peligrosa, también debe ser objeto de la atención de este Consejo, la gestión administrativa, territorial y demográfica delictiva de las zonas ocupadas por el ejército de Ruanda y el AFCM 23. En la resolución 2773 se condena rotundamente el establecimiento de administraciones paralelas. La RDC pide al Consejo que vele porque ninguna estructura ilegal sustituya las instituciones de la República. Además, estamos especialmente preocupados ante informaciones que hablan de desplazamientos y trasplantes de poblaciones ruandesas a localidades congoleñas que han sido vaciadas de sus habitantes tras masacres reiteradas perpetradas por las RDF y por el ADFM23. Esta modificación forzosa de la realidad demográfica es inaceptable y constituye un importante riesgo de recrudecimiento del conflicto, el cual debe abordarse de inmediato. La República Democrática del Congo pide a los mecanismos competentes de las Naciones Unidas que examinen esta situación con el máximo rigor Y exhortamos al Consejo, al Alto Comisionado para los Refugiados, que fortalezca la coordinación del repatriamiento voluntario, seguro y digno de los refugiados en el marco de la cooperación tripartita entre nuestro país, Ruanda y el Alto Comisionado para los Refugiados. Señor presidente, en el ámbito político interno, el excelentísimo señor Félix Antoine Tshisekedi Tshilombo, presidente de la República y jefe de Estado, anunció el pasado 27 de agosto la convocatoria de un diálogo nacional para la paz, la cohesión y la refundación del Estado. El pasado 13 de septiembre se estableció el comité de organización preliminar de dicho diálogo y esto constituye una nueva etapa hacia la consolidación de la paz, el fortalecimiento de la cohesión social. La evaluación que figura en el informe publicado con la asignatura S/2026/748 saca a relucir una tragedia humana que mi gobierno no puede seguir tolerando. Detrás de cada renglón de este documento se encuentran millones de vidas rotas, madres, niños, niñas, familias enteras condenadas a vagar tras la agresión. A esta crisis de seguridad se agrega una urgencia humanitaria de envergadura. Más de 7.400.000 congoleños y congoleñas se encuentran en estos momentos en situación de desplazados dentro del país, mientras que más de 24 millones de ciudadanos enfrentan inseguridad alimentaria. Esta tragedia humana se ha visto dramáticamente exacerbada por el reciente brote del virus Ébola. Más allá de las bombas, Ruanda y sus acólitos de la FCM 23 imponen restricciones ilícitas de entrada y circulación al personal de los organismos internacionales, exigiéndoles visados y permisos de desplazamiento totalmente ilícitos para rebasar las líneas de frente. Con ello ponen a su merced a millones de civiles en situación de necesidad. Esto es un crimen de guerra flagrante en virtud del derecho internacional humanitario. Más grave aún es que en la actualidad Se están produciendo masacres selectivas contra el personal humanitario. Mi Gobierno celebra el sacrificio de estos mártires de la solidaridad. El Consejo no puede seguir estando de brazos cruzados. Ya es hora de que los responsables de estos crímenes de guerra respondan ante sus actos frente a la justicia internacional. Precisamente La MONUSCO es aquí donde tiene toda su pertinencia. La misión desempeña un papel fundamental en la protección de los civiles y de los trabajadores humanitarios, en el apoyo a los procesos de paz y de verificación del alto el fuego. Exigimos que su nuevo mandato le permita apoyar, verificar y seguir explícitamente la aplicación del proceso de desarme de las FDLR. En cuanto al futuro de la MONUSCO, si bien subrayamos el déficit clamoroso de sus medios financieros, el Gobierno y la República hemos iniciado consultas profundas. Estas pretenden arrojar un marco estratégico que determine precisamente los objetivos, las prioridades y la formulación de la futura resolución de esta Misión de Mantenimiento de la Paz. Para terminar, la RDC está dispuesta a continuar transitando por el camino de la paz. Pero pedimos al Consejo que garantice que este camino lo emprendan todos. Hagamos de los compromisos hechos reales. Hagamos del alto el fuego una paz duradera y de la cooperación regional una verdadera estabilidad. Solo así podremos ofrecer al pueblo congoleño lo que viene exigiendo legítimamente desde hace demasiado tiempo, el derecho a vivir en paz, en libertad y en total seguridad en su propio territorio. Señor Presidente, Ahora me gustaría reaccionar muy brevemente a las declaraciones del representante de Ruanda. En primer lugar, él confunde de manera deliberada a las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo, FARDC, con lo que él da en denominar las FDLR guasalendo. Y les voy a explicar que las FDLR de las que hablaba no son congoleñas, están integradas por ruandeses. que abandonaron su país tras la intolerancia que impera precisamente en dicho país. En Ruanda hay solo dos tribus que son incapaces de convivir. Las FDLR están compuestas por Hutus que detentaban el poder antes del año 1994 y que huyeron del país cuando los Tutsi, que son los que ahora ocupan el poder, asumieron el poder en Ruanda. viven en las regiones de la República Democrática del Congo en la clandestinidad. Y Ruanda pretende que existe una colaboración entre ellos y el ejército congoleño. Eso es una falsedad total y no la pueden demostrar. Señor Presidente, es lo que quería decir con relación a esa cuestión. Hemos emprendido un proceso precisamente para que las FDLR regresen a Ruanda. Observarán ustedes que todas las veces que hemos querido hacerlo, Ruanda interpone obstáculos. Antaño, y esto ya lo demuestran los grupos de expertos de las Naciones Unidas, antaño las FDLR que fueron repatriadas a Ruanda, fueron recicladas, reformadas, reconvertidas y reenviadas al territorio de la RDC para combatir al ejército congoleño. Esa es la práctica general. Hace unos instantes oyeron ustedes a Ruanda decir que no confían en el proceso que se está llevando a cabo en estos momentos. Es decir, el proceso del acantonamiento de las FDLR, porque han aceptado deponer las armas. Cuando les decimos que hay un protocolo que se ha establecido es porque han aceptado deponer las armas para regresar a su país, a Ruanda. Pero los ruandeses no quieren que regresen. o si aceptan que regresen, los reciclarán, reformarán para que vuelvan a nuestro territorio a combatir al ejército congoleño, o bien querrán que los eliminemos físicamente. Entonces, ¿en qué mundo estamos? Sus compatriotas quieren regresar y ustedes quieren que los eliminemos. Nosotros no estamos acostumbrados a ver derramarse sangre humana. Esa es la transición. Será en su país, pero no en el nuestro. Presidente, seguiremos adelante con el desarme de conformidad con el acuerdo de Washington. Hablaba también de la protección de los civiles de lengua kinyarwanda. France · President [1:07:12]: Le pediría, por favor, que se limite en su respuesta a elementos más concretos. Democratic Republic of the Congo [1:07:22]: Bien, no quiero abusar de él. justo del tiempo, pero quisiera decirles que las poblaciones de lengua kinyarwanda que hablan en la República Democrática del Congo son congoleños y si tienen problemas, estos problemas los resolverá el gobierno de mi país y no el gobierno de Ruanda. Y además, Ruanda no puede exigirnos que designemos funcionarios decididos por ellos. Esto no tiene sentido. El general Ekenge es un oficial del ejército congoleño que fue rehabilitado a sus funciones de portavoz y a Ruanda le parece mal, increíble. Parece que les interesa mucho lo que sucede en nuestro país, pero nosotros no sabemos lo que pasa en su país. Yo sé que es la riqueza de mi país, nuestros recursos naturales, lo que les interesa, pero ya está bien. No van a seguir saqueándolos. Le doy las gracias, señor presidente, y lamento haber tenido que explayarme durante tanto tiempo, pero creo que Ya ha llegado el momento de devolverle la palabra. Muchas gracias. France · President [1:08:25]: Gracias al representante de la República Democrática del Congo. No tengo más oradores inscritos en la lista. Ahora invito a los miembros del Consejo a seguir examinando la cuestión en consultas a puerta cerrada. Antes de levantar la sesión, que por cierto es la última que tenemos programada para el mes de septiembre, quisiera dar sinceramente las gracias a la delegación las delegaciones de los miembros del Consejo, en nombre de la delegación de Francia, y gracias también a la Secretaría por el apoyo que nos han brindado. Ha sido un mes apretado, pero hemos podido lograr consensos sobre varias cuestiones importantes que hemos abordado, y esto no habría sido posible sin la asistencia de todas las delegaciones, de la Secretaría y del equipo de apoyo técnico, del personal del servicio de conferencias, de los intérpretes, de los traductores, redactores de actas y el personal de seguridad. Y ahora que nuestra presidencia toca a su fin, le deseo todo género de éxitos a la delegación de Grecia, que asumirá la presidencia en octubre. Se levanta la sesión.