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Buenas tardes, Excelencias, distinguidos participantes. Declaro abierta la tercera reunión del Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre Personas Mayores.
Esta tarde empezamos a debatir el punto 4.
Ahora que comenzamos este segmento de los debates, que se.
Titula No construir de cero, es importante que nos basemos en todo el trabajo que ya se ha hecho anteriormente.
El Consejo de Derechos Humanos, al crear este proceso intergubernamental, nos dio orientaciones muy claras. Nos pedía que tuviéramos en cuenta los insumos de las partes interesadas y también las determinaciones y recomendaciones que se han.
Desarrollado a lo largo de 14 periodos de sesiones del Grupo de Trabajo sobre Composición Abierta sobre el Envejecimiento. Esto incluye la recomendación de elaborar un instrumento internacional jurídicamente vinculante para promover y proteger el pleno disfrute de todos los derechos humanos a todas las personas mayores. También nos guiamos por el marco normativo más amplio que ya existe, que incluye la Declaración Universal de Derechos Humanos, que reafirma que todos los seres humanos nacen libres y con igualdad de dignidad y derechos, los principios no son señalados para las personas mayores y el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre Envejecimiento. Hay otras resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Derechos Humanos que nos han ayudado a entender aún mejor tanto los desafíos como las brechas que existen en la protección de los derechos.
Humanos de las personas mayores.
Además, contamos con toda una serie de análisis que reflejan la experiencia de la Oficina del Alto Comisionado y del Experto Independiente sobre los Derechos Humanos y las Personas Mayores. También cuestiones regionales en Europa, América Latina, África, Asia y otras regiones sacan a la luz la necesidad de progresos normativos. Todos estos trabajos son un cimiento sólido. Reflejan años de diálogo, reuniones y análisis entre regiones y partes interesadas. Nuestra tarea es, así, no empezar de cero, sino partir de estos cimientos y trabajar de manera centrada y pragmática. Ahora lo que nos toca es decidir cómo vamos a avanzar de la mejor manera posible, teniendo en cuenta todos estos conocimientos y convirtiéndolos de cara al futuro en verdadero disfrute de los derechos humanos para todas las personas mayores en todas partes del mundo, en todas las delegaciones, a partir de estas contribuciones, ahora que vamos a debatir, con el objetivo de avanzar en el objetivo común que tenemos, garantizar el pleno reconocimiento y disfrute de los derechos humanos de las personas mayores en igualdad de condiciones con el resto de la población. Teniendo en cuenta esto, quiero pasar ahora a los expertos con los que contamos que nos van a ayudar, nos van a dar un poco de contexto en estas cuestiones y nos ayudarán a reflexionar en cuanto a cómo podemos aprovechar todo lo que ya existe y orientar los debates de cara al futuro. Tiene ahora la palabra el señor Stefano Venancia Guerra, de la Misión Permanente de Portugal en Nueva York, quien reflexionará desde la perspectiva de uno de los miembros.
Y nos presentará también a los distinguidos panelistas.
Gracias, muchas gracias por darme la palabra.
Gracias por esta oportunidad de contribuir al debate.
Voy a hacer una breve presentación y luego darle la palabra a los co-panelistas. El grupo de trabajo es un nuevo.
Proceso, ciertamente, pero no empieza a trabajar de cero, sino que hereda más de una década de análisis, negociaciones y procesos de generación de consenso en todo el sistema de Naciones Unidas.
Y también del grupo de trabajo con posición abierta sobre envejecimiento en Nueva York. En 14 periodos de sesiones, ese grupo ha reunido a Estados miembros, entidades de Naciones Unidas, instituciones nacionales de derechos humanos, organizaciones de la sociedad civil y personas mayores. Su trabajo ha generado toda una gran masa de contenido de prueba. Se han llevado a cabo debates sustantivos sobre. una gran cantidad de temas, igualdad y no discriminación, autonomía.
Independencia, acceso a la justicia, protección social, salud, cuidados a largo plazo, violencia, abuso, edadismo y muchos más.
La cuestión no ha sido nunca determinar si las personas mayores tienen que disfrutar de derechos humanos, eso es una realidad, no está en tela de juicio. La pregunta es si el marco existente protege de manera adecuada esos derechos en la práctica. Con esto, paso al proceso más reciente que codirigió Portugal con Brasil en Nueva York, durante el período entre períodos de sesiones, entre el decimotercero y el decimocuarto período de sesiones de este grupo de trabajo. El mandato de ese ejercicio entre períodos de sesiones se enmarcó de una manera muy cuidadosa. Era analizar el marco existente con respecto a los derechos humanos de las personas mayores, identificar posibles brechas de protección y analizar cómo resolverlas de la mejor manera posible. Los cofacilitadores trabajaron juntos para proponer recomendaciones para ser negociadas y que pudieran luego analizarse en el decimocuarto período de sesiones del grupo de trabajo y presentarlas luego también a la Asamblea General. Es importante resaltar que este proceso no partió preasumiendo posibles resultados, sino que generó un espacio estructurado para que los Estados miembros pudieran analizar las pruebas que se han recogido y los datos que se han recogido a lo largo de años de trabajo del grupo de trabajo. El resultado de ese proceso fue un documento que se aprobó por consenso y que contiene tres ámbitos fundamentales y que atiende el mandato de la resolución 13/1. Y quería centrarse en las respuestas al cuestionario que nos hizo llegar el cofacilitador. Se hizo una lista de recomendaciones en cuanto a cómo abordar las lagunas, que no solo citaba ejemplos concretos, sino que además pedía a los Estados miembros que integren el envejecimiento en todos los programas de Naciones Unidas y legislaciones nacionales, además, que haya más ambición en materia de derechos humanos de las personas mayores. Los Estados miembros tendrán luego que decidir cómo van a utilizar estas recomendaciones en el futuro. El grupo básico de la resolución de derechos humanos de las personas mayores aquí en Ginebra decidió asumir una de las recomendaciones que es la que se corresponde con el mandato del Consejo. La lista de recomendaciones no se elaboró en orden de importancia y, además, dejaba espacio para que los Estados miembros y las entidades de las Naciones Unidas, los organismos de las Naciones Unidas, presentaran otras recomendaciones. Por ejemplo, el trabajo que está haciendo la OMS en cuanto al Decenio para el Envejecimiento Saludable u otras comisiones regionales.
Hay varios puntos que han surgido del trabajo en Nueva York.
En primer lugar, se ha reconocido que el envejecimiento de la población transforma a la humanidad. y que no existe ningún instrumento de derechos humanos que anticipara esto plenamente. En segundo lugar, muchas delegaciones han reconocido que las personas mayores se siguen enfrentando a discriminación sistémica, exclusión y a obstáculos al disfrute de sus derechos, a pesar de que existen tratados de derechos humanos generales que pueden aplicarse. En tercer lugar, los debates han dejado claro que los desafíos a la hora de aplicar y las normas y las brechas normativas no se excluyen entre ellas. Aplicar mejor las obligaciones existentes siendo fundamental, pero al mismo tiempo muchos Estados reconocieron la ausencia de normas específicas para cuestiones que afectan a las personas mayores y que esto lleva a una incoherencia en la protección, a una interpretación fragmentada y a poca visibilidad. Por ejemplo, el ACNUR hablaba de esto en 2012 en los resultados de un estudio sobre las normas en el derecho internacional con respecto a las personas mayores, y este documento se actualizó en 2021. El proceso de Nueva York ha ido más allá de determinar si hay desafíos. De hecho, se ha centrado en cómo abordar esos desafíos. El trabajo es el punto de partida analítico para este grupo de trabajo. Hay que asegurarse de que las voces de las personas mayores, mecanismos de Naciones Unidas, sociedad civil y Ndh, todos ellos centrales para lo que ya se ha hecho, sigan participando en el nuevo proceso. Ahora este grupo de trabajo lo que tendrá que hacer no es determinar si ha de trabajarse, eso ya se ha analizado. La tarea es partir de lo que ya se ha hecho para tratar de colmar las lagunas que se han identificado y mejorar la protección de los derechos humanos de las personas mayores, de manera tal que sea coherente, basado en derechos humanos y en la realidad demográfica de la actualidad. Ahora doy la palabra al señor Alexandre da Silva, Secretario Nacional de Brasil para los Derechos Humanos de las Personas Mayores.
Gracias. Quiero agradecer a Argentina, que preside este grupo de trabajo, por invitarnos a participar. Saludos también a los panelistas que están aquí conmigo y que participarán en este tema.
Sobre todo a los que son personas mayores. Como indica el título, un instrumento jurídicamente vinculante no es algo que haya que percibir en aislamiento, sino como parte de las políticas de derechos humanos, también de las últimas décadas de los Estados, instituciones nacionales, academias, sociedad civil y también a través del sistema de derechos humanos. En Naciones Unidas ya hemos logrado toda una serie de importantes hitos que incluyen en el 91 los principios para las personas mayores. Entorno a la independencia, participación, cuidados, dignidad. En el 92 se proclamó el envejecimiento y la necesidad de contar con un enfoque de derechos humanos. En 2002 se creó el programa de acción para el envejecimiento, que sigue siendo el marco mundial para las políticas. En 2006, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. cuyas disposiciones también benefician a personas mayores. En 2013 se creó el mandato del Experto Independiente para el disfrute de todos los derechos humanos para las personas mayores, cuyo trabajo ha sido fundamental a la hora de promover la protección de los derechos de las personas mayores. Y luego las recomendaciones de los órganos de tratados de las Naciones Unidas, junto con lo que ha hecho el Grupo de Trabajo en Comisión Abierta sobre Envejecimiento, que durante años ha identificado brechas en la protección internacional de las personas mayores. A nivel regional, hay otros hitos importantes. En 2015, la Convención Interamericana para la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, que es el primer tratado internacional jurídicamente vinculante dedicado únicamente a las personas mayores. La convención reconoce principios fundamentales, por ejemplo, la autonomía, la independencia, la igualdad y la no discriminación, la participación, la accesibilidad, la vida independiente, los cuidados a largo plazo, la protección ante la violencia, el acceso a la justicia, el acceso a la salud y el aprendizaje a lo largo de la vida. También ha establecido un mecanismo de seguimiento y alienta a los Estados a desarrollar políticas públicas específicas. Brasil también. Cuenta con uno de los marcos jurídicos más abarcadores en cuanto a los derechos de las personas de edad. En el 98, la Constitución preparó el camino para la seguridad social, la salud, la asistencia social, la responsabilidad común de la familia, la sociedad y los Estados para proteger a las personas mayores. Este marco se fortalece con una ley del 93. El marco originalmente es del 88, se corrige el intérprete.
Con ello se mejoran los beneficios ya establecidos.
En 94 también hay una política para las personas mayores, la creación del Instituto de Personas Mayores. El Instituto reconoce a las personas mayores como titulares de derecho y ha hecho grandes avances o ha logrado grandes avances Por ejemplo, ha dado prioridad al acceso a servicios públicos, a mejor protección ante la violencia, la ampliación de ciertos derechos, como por ejemplo la salud, el transporte, los derechos sociales, la educación.
Los derechos culturales, la vivienda y el acceso a la justicia. En la salud, en 2006, la política nacional del sistema unificado.
Empezó a promover el envejecimiento activo, garantizando también servicios integrales. En 2010 se creó el Fondo Nacional para Personas Mayores. Es una política pública para lograr la participación social. También hay un proyecto específico a la fiscalidad para descentralizar recursos para cuestiones sociales. En 2022 se aprobó una legislación para las personas mayores con un enfoque de derechos humanos. La política nacional creada en 2024 Es una responsabilidad común entre los Estados, la familia y la sociedad, y también los mercados, para asegurar el derecho a los cuidados, a brindarlos y a recibirlos en la práctica. Además, ese mismo año adoptamos una política nacional para atención integral a las personas con Alzheimer en todas sus dimensiones. El marco jurídico ha permitido al gobierno federal desarrollar políticas innovadoras, incluyendo la coordinación general por los derechos de las personas mayores en situación de vulnerabilidad y de discriminación múltiple, de conformidad con el artículo 5 de la Convención Interamericana para promover los derechos de las personas mayores y también el programa Viva Mais Ciudadanía, que opera en algunos territorios. Este programa que significa vivir con plena ciudadanía, promover los derechos de las personas mayores en situación de vulnerabilidad y de discriminación múltiple, centrándose sobre todo en grupos excluidos, incluyendo las personas afrodescendientes, los quilombolas, los roma o gitanos, las personas en situación de calle, las personas con discapacidad y otras poblaciones marginadas. El programa de envejecimiento en los territorios se ha aplicado en todas las regiones del país desde 2023 y llega ya a 76 municipios con inversiones de aproximadamente 2,5 millones de dólares. El programa ha llegado a cientos de personas mayores Se han llevado a cabo 120 000 visitas a más de 73 000 personas mayores identificadas y se han identificado una gran cantidad de posibles violaciones y una gran cantidad de casos que necesitan de una mayor red de protección local. Otro aspecto fundamental para la participación significativa de las personas mayores es la elaboración de políticas públicas. La Conferencia sobre los derechos de las personas mayores que se celebró en 2025 ha movilizado a más de 206 municipalidades o más de 2000 municipios, parece decir el orador, y se ha celebrado una conferencia nacional en la que participaron más de 1000 representantes. Se ha hablado de democracia y de envejecimiento multicultural, de igualdad de derechos y de participación. Existe una propuesta nacional que reafirma que la participación de las personas mayores en la democracia y en la mejora de las políticas públicas debe ser una prioridad. Todos estos avances reflejan cómo vamos cambiando nuestras políticas y marcos a nivel nacional, regional e internacional, preparando así el camino para que en un futuro pueda existir una convención de Naciones Unidas. El desafío que se nos presenta no es el de crear nuevos derechos humanos, sino el de desarrollar instrumentos internacionales que aclaren y den un marco normativo a cómo esos derechos ya existentes se aplican a las personas mayores, abordando las lagunas existentes y garantizando la promoción y protección de los derechos para que el envejecimiento sea más positivo en.
Todas partes del mundo.
Muchas gracias al señor Da Silva. Disculpe porque no lo presenté como es debido.
No, no.
Dije que el señor da Silva tiene más de 20 años de trabajo en el ámbito de la gerontología y.
Que tiene amplia experiencia en todos estos temas.
Ahora tiene la palabra el señor Piltosek, quien es experto independiente en los derechos humanos de las personas mayores, ha asumido el cargo en mayo de 2026.
Tiene la palabra.
Presidente, colegas, comienzo con un análisis personal.
Aproximadamente en 2010 yo trabajaba como neurólogo.
Y en mi día a día trataba a pacientes con Parkinson, con demencia, con accidentes cerebrovasculares y otros trastornos neurológicos. y les recetábamos los mejores medicamentos o lo que teníamos a nuestra disposición, rehabilitación y se lograban grandes avances clínicos.
Pero hay que decir que no siempre.
Algunos pacientes no lograban recuperarse nunca, al menos no como queríamos. No porque la medicina les hubiera fallado, sino porque les había fallado algo más. Porque algunos vivían en la pobreza, porque algunos dependían de cuidadores que eran miembros de la familia y que estaban exhaustos. Algunos eran mujeres mayores que se habían pasado toda su vida cuidando a otras personas sin recibir ingresos o protección adecuados. Otros eran migrantes que no podían acceder a servicios o que ni siquiera lograban entender el sistema de salud. Poco a poco me fui dando cuenta de que muchos de los principales obstáculos al envejecimiento saludable no podría resolverlos con otra receta o con otro programa de rehabilitación. La medicina hace falta, pero no es suficiente. No fue sino después que me di cuenta de que al final eran cuestiones de derechos humanos. Pero no me di cuenta de un día a otro. Me tomó mucho tiempo y mucha reflexión. Y es al final esa misma reflexión la que nos ha traído a todos aquí a Ginebra.
Entre las diferentes culturas y a lo largo de la historia, las.
Sociedades han intentado por diferentes vías entender el envejecimiento y responder a las necesidades y contribuciones de las personas mayores. Estas experiencias han variado, pero entre todas, reflejan cómo ha ido evolucionando la manera en la que consideramos la humanidad, compartir la responsabilidad que.
Tenemos los unos para con los otros. Muchas sociedades han reconocido hace mucho tiempo a las personas mayores.
Como titulares de derecho, de experiencia, de conocimiento, perdón, de experiencia, sabiduría, las familias y las comunidades. Por lo general, son quienes deben cuidarlos. Ahora, el respeto frecuentemente depende de la condición social, de que se les perciba como útiles o de que tengan o no apoyo familiar. La protección no siempre se ha entendido como una cuestión de derechos universales. Muchas tradiciones religiosas y filosóficas refuerzan más que otras, el deber de cuidar a las.
Personas mayores, sobre todo las vulnerables, la compasión, la solidaridad, han sido valores duraderos.
Representan un progreso importante a la hora de reconocer nuestra humanidad compartida, pero la protección sigue dependiendo en gran medida de la buena voluntad y de las capacidades de otros, de terceros. Según se fueron industrializando las sociedades y evolucionando las estructuras sociales, los gobiernos han ido asumiendo más responsabilidades a través de pensiones, seguros sociales u otras formas de protección social. Así, se han centrado cada vez más en responsabilidad pública y en sistemas de bienestar. El siglo XX también nos ha traído grandes avances en la medicina. Se vive más y con eso vienen nuevos desafíos que tienen mucho que ver con enfermedades crónicas, discapacidad o cuidados a largo plazo. La medicina ha mejorado drásticamente la esperanza de vida y la calidad de vida, pero las personas mayores, por lo general, se enfocan como pacientes. Se define su fragilidad o su dependencia. Tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 proclamó que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y en derechos. Pero hay un grupo que sigue siendo ampliamente invisible. Las personas mayores están protegidas de manera indirecta, pero rara vez se les reconoce explícitamente dentro del marco internacional de derechos humanos. A partir de los 80 se han logrado importantes sitios, poco a poco. El Plan de Acción Internacional de Viena sobre el envejecimiento del 82, los principios de Naciones Unidas para las personas mayores del 91, que introducen la independencia, la participación, el cuidado, la la dignidad y la capacidad de realización de la persona. Luego se declaró el Año Internacional de Personas Mayores en el 99 y en 2002 el Plan de Acción Internacional de Madrid para el envejecimiento, que integraba políticas de todo el mundo. Cada uno de estos pasos es un verdadero progreso. Cada uno refleja importantes avances en cómo entiende la sociedad el envejecimiento y la responsabilidad que tiene para con las personas mayores. lo que es aún más importante, cada uno sigue ofreciendo cuestiones positivas que siguen teniendo valor. Sigue haciendo falta el respeto, seguimos necesitando a las familias, sigue siendo necesaria la compasión, la protección social y una medicina de excelente calidad. Pero en la actualidad hemos logrado entender que ninguna de estas cuestiones por sí sola será suficiente. Ahora entendemos cada vez mejor el envejecimiento a través del prisma de derechos humanos. Esta perspectiva no ha salido de la nada. Viene de décadas de derecho internacional, de derechos humanos, de experiencia de los Estados y de las voces de las personas mayores. Un enfoque de derechos humanos no reemplaza, no sustituye la medicina o las políticas sociales, sino que les da un cimiento normativo Se pregunta si las personas mayores tienen igualdad, autonomía, participación, acceso a la justicia, si pueden vivir libres de violencia, de discriminación, simplemente porque son seres humanos.
Sin embargo, demasiado a menudo, los derechos de las personas mayores son invisibles, están fragmentados, se protegen de modo inconsistente y los socava el edadismo y algunas normativas. Precisamente por eso, la comunidad internacional emprendió este viaje en 2010. En los últimos 15 años, los Estados, mecanismos de la ONU, INdH, sociedad civil, personas mayores y muchos otros han contribuido con un enorme corpus analítico a través del grupo abierto y ahora con este grupo intergubernamental. Estas contribuciones, debates y experiencias demuestran la fortaleza del marco existente y también los ámbitos en los que las personas mayores siguen teniendo lagunas de protección, visibilidad y aplicación. Y este es el motivo también por que el trabajo notable de tantas otras personas aquí presentes, incluyendo mi predecesora Claudia Mahler, mi co-ponente la señora Perel-Levin, está empezando a dar fruto. Porque no estamos creando nuevos derechos humanos. Estamos tratando de asegurarnos de que las personas mayores puedan gozar de los mismos derechos humanos universales con la misma claridad, visibilidad y efectividad que cualquier otro. La tarea que tiene ante sí este grupo de trabajo no es la de construir desde cero, sino sobre los cimientos. Identificar dónde hay lagunas y colaborar para cerrarlas. Tal vez Este será el siguiente capítulo en esta larga historia de cómo entiende el envejecimiento la humanidad. Gracias.
Gracias al doctor Pirtesek por las reflexiones fruto de 40 años de experiencia interdisciplinar, médica, social y de otros ángulos del envejecimiento. Ahora le voy a dar la palabra a la señora Silvia Perel-Levin, defensora de los derechos humanos de las personas mayores y que representa la Red Internacional para la Prevención del Abuso contra Mayores y también presidenta del Comité sobre Envejecimiento y miembro del Comité Directivo de GAROP. Señora Perel-Levin, ¿por qué no construimos desde cero?
Gracias, distinguido presidente, moderador, excelencias, colegas de INDH, socios de la sociedad civil y personas mayores cuyos derechos debemos seguir protegiendo. No hay que construir desde cero. Esto recoge la garantía y la responsabilidad del desarrollo de un instrumento vinculante sobre los derechos de las personas mayores. No estamos empezando desde cero, pero tampoco hay que reiterar cosas que ya existen, normas, ni las leyes existentes deben hacer que seamos tímidos a la hora de nombrar las cosas por su nombre. Yo propongo Dar seguimiento a los 2 compromisos, los derechos humanos existentes deben aplicarse a las personas mayores y cuando los tratados existentes guarden silencio, sean fragmentarios. En cuanto a personas mayores, hay que adoptar nuevas leyes. La igualdad requiere tanto de aplicación como de innovación. Pero los cimientos ya existen. Primero hay que reconocer la solidez de lo que existe. El marco universal de derechos humanos se aplica a todas las personas, a todas las edades. Las personas mayores no pierden el derecho, no tienen menos derecho a economía, acceso a la justicia, seguridad social, vivienda, participación, a no padecer violencia o abusos por haber alcanzado. un hada en particular, no los pierden estos derechos. También tenemos conocimientos prácticos, sabemos que el edadismo es una barrera estructural, afecta a casi todas las facetas de nuestra vida, las mujeres mayores, personas con discapacidad mayores, migrantes mayores. mayores que viven en la pobreza o privados de libertad o institucionalizados, mayores LGBTQI, personas mayores en contextos humanitarios. Todos tienen formas interseccionales de discriminación. El punto de partida no es una página en blanco, sino que es un corpus de normas y de vivencias. La pregunta es cómo compilar este material en un instrumento específico que deje claro los derechos de las personas mayores. Pero las normas existentes no bastan porque, digamos que las personas humanas también tienen derechos humanos desde el principio, porque a menudo se trata como una excepción. Excepciones se justifican como protección, la exclusión de tratamiento como pragmatismo, la falta de capacidad de decisión como cuidados, pobreza como jubilación, aislamiento como inevitable. Por eso, una nueva convención debe La edad, o sea, la nueva convención, eso es lo que tiene que rechazar. La edad no es motivo permisible para diluir los derechos humanos. No deben bajar el rasero, el consentimiento, la salud, libertad, trabajo, etcétera. Un instrumento vinculante puede consolidar normas, clarificar obligaciones, reforzar la rendición de cuentas y cambiar la narrativa de caridad, derechos de protección, autonomía y participación, y de personas mayores como grupo homogéneo a personas diversas con derechos iguales. Pero no construir desde cero, quiere decir construir siendo coherentes, aprovechando los derechos humanos cuando existen, y abordando cómo se experimentan, restringen o deniegan derechos de modo específico estos derechos en la vejez. Hace falta el coraje de crear lo que falta. Los tratados existentes no nombran el edadismo, no fijan el derecho a los cuidados de larga duración, apoyo, poco dicen de la exclusión digital, discriminación del algoritmo, los riesgos de las personas mayores en emergencias, eventos climáticos. conflictos y pandemias. No son cuestiones marginales. Si el derecho a la salud no incluye la rehabilitación, cuidados paliativos, consentimiento informado, racionamiento por edad o triage o selección que discrimina, las personas mayores seguirán sin protección. Si el derecho a la libertad no aborda las instalaciones de cuidados Cerradas o admisión con coacción, entonces se denegará la libertad en nombre de la seguridad. Definir nuevas normas es como se desarrolla el de IDH. la. El CRC tradujo los derechos universales a las realidades de la infancia. La CRPD clarificó qué significa autonomía, igualdad, accesibilidad e inclusión en la práctica. Una Convención sobre los derechos de las personas de edad debe hacer lo mismo. Hay que evitar la falsa dicotomía entre derechos existentes y nuevas normas. Necesitamos ambos. Los derechos existentes son la base. Las nuevas normas darán la claridad y aplicabilidad hacerlo realidad. En la redacción de todos los artículos hay que preguntarse cómo se ha denegado o debilitado este derecho en la vejez y hay que especificar para prevenirlo cuando el derecho sea inexistente, qué nuevo contenido hace falta para garantizar igualdad en la práctica. Si damos respuestas honestas a estas preguntas, no haremos ver que la comunidad internacional no ha hecho nada antes, pero tampoco aprenderemos que las garantías generales han sido suficientes. En cuanto a igualdad y no discriminación, la Convención debe mencionar explícitamente el edadismo y discriminación por edad, directa, indirecta, estructural, interseccionales, y debe rechazar los límites por edad generales y las presunciones sobre capacidad, dependencia o valor social. En cuanto a la autonomía y capacidad legal, hace falta normas claras para el apoyo en la toma de decisiones, planificación avanzada. Salvaguardias contra la coerción y respeto a la voluntad y preferencias. El cambio cognitivo nunca debe usarse como atajo para retirar la capacidad legal. En cuanto a apoyo y cuidados, las personas mayores necesitan un derecho claro a los cuidados asequibles y accesibles. También apoyo a vivir en la comunidad. En cuanto a la violencia, abusos y abandono, la Convención debe abarcar la prevención, la detección, los informes, la investigación, las vías de recurso y el apoyo en todos los contextos, también en el digital. En la tecnología, debe abordar la exclusión digital, el derecho a entrar y salir, acceder a servicios públicos, la rendición de cuentas de los algoritmos, la revisión de un ser humano de decisiones automatizadas y el uso arbitrario de la edad como criterio en sistemas que afectan a la salud, seguros, crédito, empleo, protección social en emergencias, debe incluir la planificación en respuestas inclusivas de la edad, información accesible, continuidad de cuidados y apoyo, igual protección en respuesta a las crisis. La convención tiene que evitar tratar a las personas mayores como una sola categoría de vulnerabilidad, porque las personas mayores son trabajadores, líderes, cuidadores, artistas, migrantes, indígenas, personas con discapacidad, mujeres, hombres, personas con identidades y experiencias diversas. Algunos necesitan cuidados y apoyos, otros lo brindan y todos tienen los mismos derechos. Por eso la participación es clave. Las personas mayores deben codiseñar las normas. Como conclusión, las personas mayores necesitan los mismos derechos humanos aplicados sin edadismo, excusas o reducción de expectativas. Para lograrlo, la ley tiene que hablar claramente, nombrar las barreras de las personas mayores y crear normas suficientemente sólidas para ser defendidas, vigiladas y aplicadas. Ahora ha llegado el momento de pasar de las pruebas a un texto. No partimos de cero, partimos de la promesa de la universalidad y La responsabilidad es darle efectividad en la vejez. La primera sesión nos permitirá pasar de los datos al texto. En debates anteriores, especialmente los elementos normativos del OEWG Nueva York, resoluciones del Consejo, informes de la CNUT y el grupo de expertos ya han identificado los temas fundamentales. Los instrumentos regionales nos muestran qué funciona y ese grupo ahora puede traducir ese conocimiento en un tratado con principios y obligaciones, derechos sustantivos, aplicación, monitoreo y cooperación internacional. La existencia de las normas de derechos humanos no puede ser un argumento para los retrasos, son el motivo para avanzar, son la base. El grupo tiene que construir la estructura. Construyamos en base a lo que existe, colmemos lagunas, respetamos el pasado, pero estamos haciendo historia. Garanticemos que los derechos de las personas mayores ya no sean dispersos, implícitos o pasados por alto, sí, no visibles, específicos, aplicables y además aplicados en la práctica.
Gracias.
Muchas gracias y gracias por transmitir sus conocimientos?
Por eso, como decía, las.
Voces de personas mayores y de la sociedad civil siguen y deben seguir sirviendo de base a nuestro trabajo en este grupo de trabajo. Ahora le doy la palabra a la señora Hedrum Molenkoff, que es la presidenta interina de Age Platform Europe, red europea de organizaciones sin ánimo de lucro para las personas mayores, que es miembro también de BACSO, la Asociación de Organizaciones de mayores. También ha sido nombrado miembro del Grupo Permanente de Envejecimiento de la CEPE, representante de la sociedad civil. Porque no estamos construyendo desde cero. ¿Qué opina usted?
Gracias por invitarme a presentar aquí la voz de las personas mayores. Para justificar mi papel, veo que acaba usted de mencionar, que acaba de decir usted que soy miembro de PACSO, llevo muchos años colaborando con Age Platform Europe, también me da, tengo 85 años de experiencia, con muchísimos conocimientos.
Mi investigación sobre la calidad de vida de las personas mayores durante la carrera profesional.
10 años en los que representé a las distintas organizaciones en el.
Grupo abierto en Nueva York y, por último, mi papel como delegada de la sociedad civil en la mesa.
Del grupo de trabajo permanente sobre envejecimiento de la CEPE. Empieza su andadura este grupo y su labor sustantiva. Primero, quería decir que aplaudo los debates de ayer y hoy sobre el tema no partir de cero. En este proceso de redacción del nuevo instrumento vinculante, yo voy a tratar de no repetir lo que ha sido mencionado tantas veces y que es tan obvio en las distintas contribuciones excelentes. de delegaciones de los Estados miembros, de organizaciones de derechos humanos, de ONG, se han dicho muchas cosas en las que estamos de acuerdo, pero yo quería añadir algunas reflexiones sobre qué significa todo esto para las personas mayores. En primer lugar, Creo que todos convenimos en que construimos en base a normas existentes, pero tenemos que reforzarlas. Efectivamente, no partimos de cero, estamos aprovechando décadas.
De desarrollo, una evolución regional e internacional de los derechos humanos. En Europa ha habido una evolución normativa importante que puede influir en este proceso. El Consejo de Europa fue la primera organización intergubernamental en reconocer los derechos de las personas mayores en un tratado vinculante, es decir, la Carta Social Europea.
La Unión Europea reconoce los derechos de las personas mayores en el artículo 25 de la Carta de Derechos Fundamentales y ha desarrollado uno de los marcos jurídicos más sólidos sobre igualdad y no discriminación. La Recomendación de 2014 del Consejo de Europa introdujo.
Una interpretación basada en los derechos de lo que es una persona mayor, y eso quedó patente en las contribuciones a la convocatoria a la presidencia.
Esta evolución europea y en otras regiones muestran que tenemos una sólida base. La nueva Convención debe preservar estas protecciones existentes.
Y también proporcionar normas más coherentes, claras y rigurosas. En segundo lugar, la Convención puede reforzar la protección regional. Los sistemas internacionales y regionales de derechos humanos siempre han evolucionado juntos. La nueva Convención no debe aprovechar solo las normas regionales o basarse en ellas cuando existan, También tiene que ayudar a reforzarlas. Puede inspirar a reformas legislativas, informar la jurisprudencia regional y alentar al desarrollo de normas regionales más sólidas y coherentes cuando todavía no existan. En tercer lugar, utilicemos las pruebas, la evidencia que ya tenemos. El Consejo de Derechos Humanos Le ha confiado a este grupo de trabajo la elaboración de un instrumento vinculante. La fase analítica ya ha terminado. En 15 años, el grupo de trabajo sobre el envejecimiento, junto con la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos. o la experta independiente, muchos de los actores que han participado en el proceso han hecho una cartografía de las normas existentes, han documentado lagunas de protección y han identificado ámbitos en los que hace falta una evolución normativa. Esto representa un corpus de trabajo extraordinario. Debemos usar su contenido como base en el proceso de redacción, porque repetir ese ejercicio duplicaría mandatos y retrasaría las negociaciones. Cuarto, las normas existentes tienen lagunas importantes y esto es muy, muy importante. Muchas normas existentes no se diseñaron con las personas mayores en mente y ni la realidad actual. Algunas contienen lenguaje que ya no refleja un enfoque contemporáneo basado en derechos humanos del envejecimiento. Otras poco dicen sobre la situación de las personas mayores durante los 30 y a veces 40 años de vida. Ninguno de los tratados existentes prohíbe explícitamente la discriminación por edad. La mayoría se desarrollaron antes del rápido cambio en la estructura de la población, la transformación digital, el uso generalizado de la inteligencia artificial y el cambio climático con sus enormes consecuencias se han convertido en los rasgos definitorios de nuestras sociedades. Los adultos mayores en todo el mundo son especialmente vulnerables a estos nuevos retos. La importancia menguante de la familia tradicional debido al cambio demográfico está provocando un número creciente de personas mayores que viven solas, que no tienen apoyo de familiares y que, por lo tanto, cada vez más necesitan apoyo de servicios formales y que tienen riesgo de soledad. Las personas mayores a menudo carecen de los recursos necesarios para acceder y utilizar nuevos dispositivos tecnológicos y servicios. El resultado es que se les niega el derecho a participar en muchos ámbitos de la vida. Muchas de ellas les encanta tener amigos, colegas, nietos que les ayudan a navegar este nuevo mundo digital, pero por importante y bienvenido que sea este apoyo, significa una pérdida de autonomía. Uno ya no puede decidir uno mismo qué hace o cómo obtiene los servicios que necesita, cómo acceder a información pública. Si todo entra por la vía digital y si hace falta y en caso de necesitar ayuda. Esto significa pérdida de autonomía. El uso de la IA en los procesos de toma de decisiones puede provocar discriminación contra las personas mayores en base al sesgo por edad. De repente, por ejemplo, se duplica el coste del seguro del auto porque uno ha cumplido 75 años o pasado de 80 a 81 años. El tercer aspecto, entre las emergencias climáticas o conflictos armados, los adultos mayores Tienen un riesgo especial debido a su situación física y necesidades que no son tenidas debidamente en cuenta. ¿Qué significa el derecho a la autonomía, a la vida independiente, cuando una es la última mujer mayor en una pequeña aldea? Y todo ha sido destruido en Ucrania, en Gaza, quizás.
¿Qué es entonces la autonomía para la vida independiente cuando no quieres abandonar tu casa, tu jardín, tus animales?
Estas son las situaciones que tienen muchas personas mayores.
Y el nuevo instrumento jurídicamente vinculante tiene que proteger los derechos también de las personas mayores.
La Convención nos brinda la oportunidad de no crear derechos humanos duales, como se ha dicho varias veces, sino garantizar que los derechos humanos siguen siendo reales y efectivos en este contexto, también para las personas mayores. También ha habido, se ha dicho varias veces, que necesitamos ambición, imaginación normativa.
Así que muy brevemente lo voy a repetir. Este grupo de trabajo tiene la oportunidad única y responsabilidad de diseñar el futuro del derecho internacional de los derechos humanos, garantizando el pleno disfrute en pie de igualdad de los derechos humanos en la vejez.
La Convención debe clarificar qué significa esto en la práctica y reforzar la protección cuando se hayan identificado lagunas.
También puede ayudar a combatir las distintas desventajas que hay en la intersección entre distintas formas de desigualdad.
Y hacerlo con más eficiencia. Si partimos de normas existentes y las desarrollamos más, podemos crear una verdadera convención transformadora. En último lugar, Quiero hablar brevemente de mis experiencias como delegada en el grupo de trabajo permanente de la CEPE sobre envejecimiento. También ha dicho Italia y un representante de la CEPE ya han hablado del trabajo en marcha. del Plan de Acción Internacional de Madrid, de las actualizaciones de la estrategia regional. Entonces, quiero compartir yo mis experiencias. En este grupo de trabajo, los representantes de los gobiernos y delegados del mundo académico, sociedad civil, han dialogado de modo productivo sobre cuestiones de actualidad que conciernen a la aplicación de los objetivos del Plan de Acción de Madrid sobre el envejecimiento y desarrollaron posiciones comunes conjuntamente.
Debo decir que este Plan de Acción sobre el envejecimiento sigue un enfoque global. No es solo para la Comisión Económica para Europa de la ONU, la CEP es para todas las regiones del mundo. Fue consensuado?
Como objetivo común para mejorar la situación de las personas mayores en todo el mundo.
Pero lo que lo diferencia de la CEPE es la inclusión formal de la sociedad civil en la mesa del grupo de trabajo permanente. Esta función institucionalizada garantiza que la sociedad civil.
No integre solo las reuniones del grupo de trabajo permanente, sino que también ayude a modelar activamente las decisiones.
Y nada de esto hubiera sido posible sin la participación efectiva de personas mayores.
Por ello, esta debe seguir siendo clave en el proceso.
No solo porque nos permite entender cuándo surten efecto las normas existentes, sino porque son socios en el diseño de soluciones mejores y porque no nos vamos.
A intimidar a la hora de plantear las cuestiones difíciles.
La Convención debe redactarse con nosotros, no meramente para nosotros.
Presidente, moderador, tenemos décadas de experiencia regional e internacional, más de 15 años de evidencia, un mandato claro.
La tarea que tenemos por delante ya no es demostrar la necesidad de una convención, sino redactar una convención ambiciosa.
Que satisfaga estas necesidades. Gracias.
Gracias, gracias mucho por compartir sus conocimientos.
Gracias por compartir sus reflexiones y, efectivamente, por mostrarnos lo importante que es que participen las personas mayores en la consulta, codiseño y mecanismos de codecisión. Ahora le devuelvo la palabra al presidente para dirigir el debate interactivo.
Gracias.
Muchas gracias, señor moderador, distinguidos ponentes, por sus valiosas contribuciones. Ahora vamos a abrir un turno a los Estados miembros para debates interactivos.
Austria tiene la palabra.
Gracias, presidente. Tengo una pregunta para la mesa redonda. ¿Cómo el trabajo interseccional en Nueva York se va a tener en cuenta también el marco de derechos humanos existente? Gracias.
Gracias. Austria, Turquía tiene la palabra.
Gracias, señor presidente. Gracias, presidente. Yo también quería hacer una pregunta en cuanto a la estructura de ese instrumento jurídicamente vinculante. ¿Qué se piensa hacer? ¿Hay un plan claro ya o es algo que vayamos a debatir el viernes?
Gracias a Turquía.
Yo creo que esta pregunta es más bien para la.
Presidencia y no tanto para los panelistas, pero el viernes sí que vamos a hablar del calendario de trabajo y de los plazos de tiempo en el debate de la mañana. México, adelante.
Gracias, señor presidente relator. Agradecemos a las y los panelistas por sus presentaciones. México coincide que no partimos de cero. La negociación de un instrumento jurídicamente vinculante sobre los derechos de las personas mayores debe construirse a partir de las normas y estándares internacionales con base en el principio de progresividad y no regresividad de los derechos humanos. En este sentido, existe una firme base de instrumentos de hard law y soft law, procesos y experiencias desde la cual construir. Al respecto, el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento marcó un hito al transitar desde un paradigma asistencialista hacia uno centrado en derechos, participación y equidad. Ese documento fue el primer gran llamado internacional a repensar la vejez como asunto público y de derechos humanos. En América Latina y el Caribe contamos con un andamiaje regional que es modelo a nivel mundial. Destacamos, por ejemplo, la Declaración de Brasilia, la Carta de San José, la Declaración de Asunción, hasta la Declaración de Santiago en 2022, que nos invitan explícitamente a construir sociedades inclusivas con la participación plena de las personas mayores. Además, en la región contamos con un tratado en la materia. La Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores en 2015 prevé derechos sustantivos y principios rectores centrales que este instrumento debe tomar en consideración: autonomía, dignidad, participación, solidaridad, protección e inclusión. De estos instrumentos regionales hemos cosechado estándares sustantivos clave: el reconocimiento del cuidado como derecho en sí mismo y la importancia de contar con sistemas de cuidados de apoyo; la protección de derechos con un enfoque interseccional que atiende especialmente a mujeres mayores, pueblos indígenas y personas con discapacidad; el énfasis en la participación política y en la toma de decisiones; y el rechazo explícito a toda forma de edadismo estructural. Estos estándares no son aspiracionales, nos obligan a pensar el envejecimiento como una cuestión de derechos, no de caridad. Estos estándares han sido recogidos, además, en la legislación y políticas públicas de muchos países de la región, así como en la jurisprudencia regional. Además de la dimensión sustantiva, desde una perspectiva procedimental, Reconocemos también que existen muchas buenas prácticas de procesos donde se ha garantizado la participación significativa de las personas concernidas. estas experiencias exitosas para garantizar dicho estándar de participación en este proceso. Muchas gracias.
Agradezco a la delegación de México por sus valiosas contribuciones. Tiene ahora la palabra Filipinas.
Gracias, presidente. Gracias también a los ponentes por estas presentaciones tan interesantes. Hemos escuchado con mucha atención y hemos analizado todo lo que nos han explicado. El instrumento que estamos preparando cuenta con información de décadas de debates. No solo en Naciones Unidas, también en parlamentos, en academias, en organizaciones de la sociedad civil y en grupos de incidencia. En el 48, la señora Eva Perón de Argentina presentó un proyecto de declaración sobre los derechos a todas las edades de la Asamblea General.
En ese momento, los Estados miembros no estaban listos para atender esta cuestión.
La historia nos recuerda que este tema tiene una larga trayectoria y que las personas mayores han esperado mucho. No podemos esperar otra generación más sin que se reconozcan los derechos de las personas mayores en un instrumento jurídicamente vinculante. Este es el marco más propicio para concluir ese viaje. Nosotros sabemos que hay argumentos que han dividido a las delegaciones en Nueva York y en otros foros. Quisiéramos aprender de los procesos similares y utilizar lo que ya se ha hecho para que el proceso de Ginebra logre la ambición que se quiere lograr, que garantice los derechos a todas las personas con discapacidad.
El Plan de Acción de Madrid ha marcado la agenda multilateral por más de dos décadas.
La segunda asamblea sobre envejecimiento ha sacado temas como el edadismo, que ahora han entrado a los espacios gubernamentales.
El grupo de trabajo sobre envejecimiento ha analizado los datos, ha identificado ámbitos en los que ocurren violaciones y ha tomado varias decisiones que han.
Preparado el camino para el proceso de Ginebra. El grupo de trabajo tiene que basarse también en convenciones existentes de derechos humanos, también en instrumentos regionales. No partimos de cero, hay mucho de lo que se ha hecho antes. Y se ha hablado incluso de cuestiones vinculadas con el desarrollo.
Ahora, lo importante es no perder de vista que este es un proceso de derechos.
Humanos para generar un instrumento de derechos humanos con la participación significativa de todas las personas mayores. Gracias, presidente.
Y le doy la palabra ahora a la distinguida delegación del Ecuador.
Muchas gracias. Presidente, Medialación agradece a los panelistas por sus aportes, especialmente al delegado de Portugal, el secretario de Brasil, por compartir los principales elementos del proceso de cuidado en Nueva York, así como al experto independiente, por recordarnos los diferentes marcos programáticos, planes de acción, principios, estrategias y estándares en materia de envejecimiento. Esas intervenciones, así como las de los demás panelistas, han dejado en evidencia una vez más que la elaboración de un instrumento internacional jurídicamente vinculante no puede empezar desde cero, sino que debe aprovechar los 14 años de reflexión y construcción colectiva en Nueva York, pero también de una manera más amplia, este amplio desarrollo normativo y programático alcanzado en los sistemas universal, regional y también los desarrollos a nivel nacional. Esto ha permitido identificar brechas de protección de personas mayores, ya se han mencionado algunas, desigualdad, discriminación, falta de autonomía, salud, garantías de cuidado de largo plazo, así como la necesidad de protección frente a la violencia, entre otros aspectos que hoy constituyen un valiosa, una valiosa guía para este grupo de trabajo. Del mismo modo, se debe tomar en cuenta recomendaciones de la anterior experta independiente, sus informes temáticos, por ejemplo, sobre edadismo y violencia, así como los aportes que se deriven de los futuros informes y recomendaciones del nuevo titular de mandato. Asimismo, es importante construir sobre elementos ya avanzados también por otras instancias del sistema universal, como los pronunciamientos de los órganos de tratados, entre otros, la observación general número 6 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la recomendación general 27 del Comité de CEDAW, que, entre otros, contienen estándares específicos sobre derechos de las personas mayores. A nivel regional, también ya lo hemos mencionado, la Convención Interamericana, de la cual Ecuador es parte, confirma igualmente que ese proceso no debe comenzar desde cero. Finalmente, y como parte de la transparencia, inclusividad y coherencia que señalaban algunos de los panelistas que debe acompañar a este proceso, mi delegación considera esencial la participación y el pleno involucramiento de las instituciones nacionales de derechos humanos, que participaron ampliamente esta mañana, las organizaciones de la sociedad civil también, que representan a las personas mayores, en línea con el principio que lo han dicho todos esta mañana, no nada sobre las personas mayores sin las personas mayores. Recordando que este involucramiento no se debe agotar en la elaboración del futuro instrumento, sino también en su futura implementación, monitoreo y evaluación. Muchas gracias.
Agradezco a la delegación de Ecuador y doy la palabra ahora a la distinguida delegación de Chile.
Muchas gracias, señor presidente. Gracias también a todos y a todas las panelistas. Como lo indica el título de este panel, no estamos comenzando desde cero. Por el contrario, existe un importante desarrollo normativo y político que Chile considera relevante para esta negociación. En primer lugar, estimamos que el futuro instrumento debiera reconocer expresamente el acervo de estándares desarrollados durante la última década. Entre ellos destacan los principios de Naciones Unidas en favor de las personas de edad del año 91, la proclamación sobre el envejecimiento del 92, la carta de San José sobre los derechos de las personas mayores de América Latina y el Caribe, y las declaraciones de Montevideo de 2017 y de Santiago. En segundo lugar, Chile considera indispensable reconocer los avances ya alcanzados en el ámbito del derecho internacional a nivel regional. Hoy existen dos tratados vinculantes dedicados específicamente a la protección de los derechos de las personas mayores, la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, que bien mencionaba la delegación de México, y el Protocolo de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos sobre los derechos de las personas mayores. En ese sentido, Chile es de la opinión que las soluciones normativas y buenas prácticas contenidas en dichos instrumentos regionales pueden contribuir significativamente al proceso que hoy iniciamos. Finalmente, estimamos fundamental que el futuro tratado refleje un cambio de paradigma respecto del envejecimiento, que fue parte importante de lo que escuchamos hoy en las exposiciones que recibimos. Las personas mayores no deben ser concebidas únicamente como titulares de necesidades de protección, sino como personas que, a medida que envejecen, continúan ejerciendo plenamente sus derechos y realizando valiosas contribuciones, actuales y potenciales, al bienestar de sus familias, comunidades y sociedades. El reconocimiento de su autonomía, independencia y participación debe constituir uno de los pilares del nuevo instrumento. Muchas gracias.
Agradezco la valiosa intervención de la delegación de Chile. Y doy la palabra ahora a la distinguida delegación de Colombia.
Muchas gracias. Colombia agradece las intervenciones de las y los panelistas y la oportunidad de participar en este diálogo interactivo sobre cómo el futuro instrumento internacional puede construirse a partir de los marcos ya existentes sin partir de cero. Consideramos que el valor de estos marcos no está solo en su existencia, sino en lo que aportan concretamente a la redacción del nuevo instrumento. Por un lado, el derecho internacional de los derechos humanos ya reconoce derechos y principios generales, como la igualdad, la no discriminación y la dignidad, que deberían reafirmarse de manera expresa en cabeza de las personas mayores mediante cláusulas que las reconozcan como titulares plenas de derechos ya existentes, en aplicación de los principios de progresividad y no regresividad que ya hemos mencionado anteriormente. Por otro lado, como lo señalamos en la sesión de ayer, los principios de Naciones Unidas en favor de las personas de edad y los desarrollos alcanzados en los sistemas regionales ofrecen una estructura conceptual que puede servir como columna vertebral sustantiva del instrumento, al contener definiciones y estándares que podrían servir de referencia de redacción para contenidos que aún no existen a nivel universal. en relación con asuntos como el concepto del envejecimiento activo y saludable o el enfoque diferencial y de corresponsabilidad. Asimismo, también ocurre con el reconocimiento del cuidado de largo plazo como un derecho humano autónomo, recientemente reconocido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su opinión consultiva 31 del año pasado. Ahora bien, no partir de cero no significa reproducir el estado actual del derecho internacional. Colombia considera importante que el instrumento identifique con claridad los vacíos normativos existentes como una manera de contribuir a superar la fragmentación normativa que persiste en esta materia a nivel internacional. En particular, resultaría necesario superar el alcance limitado de estándares como el Convenio 102 de la OIT y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, así como establecer estándares mínimos para los centros de atención a personas mayores en materia de infraestructura digna, atención integral en salud, personal capacitado, mecanismos de inspección y prevención del maltrato. Asimismo, sería relevante que el instrumento prohibiera de manera expresa el edadismo como forma de discriminación estructural, fortaleciendo las garantías de acceso a la justicia mediante ajustes procedimentales adecuados a la edad y que reconociera la inclusión y alfabetización digital como un derecho, evitando que la brecha tecnológica profundice la exclusión de las personas mayores. De esta manera, el instrumento permitiría consolidar un marco coherente que articule los estándares ya existentes con las respuestas normativas que aún hacen falta. Finalmente, repitiendo lo ya mencionado por la delegación del Ecuador, y como se dijo bien esta mañana, nada sobre las personas mayores sin las personas mayores. Muchas gracias.
Gracias a la delegación de Colombia.
Tiene ahora la palabra Alemania.
Gracias, presidente. ¿Funciona el micrófono? Sí, gracias por darme la palabra y gracias a los panelistas por este debate tan inspirador. Confirman ustedes que no partimos de cero, que la ardua labor del grupo de trabajo de composición abierta se reflejará aquí. Ellos han identificado ámbitos de inquietud en los que las normas y estándares internacionales de derechos humanos y también de la OIT. existen, pero no son lo suficientemente específicos o no se aplican lo suficiente para que sean una realidad para las personas mayores. Y me parece que es este el momento de pasar a redactar. He escuchado los debates de esta mañana y de ayer, y creo que hay bastante consenso en sala en cuanto a cuestiones de fondo de lo que hay que abarcar, de lo que deberíamos abarcar. Ya que hemos procesado todo esto, pues entonces hay que empezar a trabajar teniendo el marco de derechos humanos como referencia, utilizando también lo que ha hecho la OIT, lo que ha hecho la OMS con el decenio de envejecimiento saludable y luego también los instrumentos regionales, las tradiciones regionales. Y yo quisiera resaltar A los que han hablado de la legislación de la Unión Europea contra la discriminación, que es un gran paso.
Adelante, sobre todo para abolir la discriminación en el mercado laboral. Es una gran labor que han hecho los tribunales y la legislación a nivel nacional. Es algo también en lo que podemos basarnos para convertir todo esto en una realidad.
Tania, y le doy la palabra ahora a la distinguida delegación de Uruguay.
Muchas gracias, presidente relator. Agradecemos a los panelistas por sus contribuciones. Y como ha señalado mi delegación, el futuro instrumento representa una oportunidad relevante para contribuir al cierre de brechas.
Normativas persistentes en el plan universal.
Y fortalecer la protección jurídica de los derechos humanos de las personas mayores mediante estándares más claros, integrales y eficaces. Su diseño debería combinar ambición normativa, claridad conceptual y viabilidad práctica, de modo de favorecer una implementación.
Efectiva por parte de los Estados.
Desde su experiencia como Estado parte de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, Uruguay considera relevante. Ay, discúlpeme, pero voy a seguir en otro momento.
No hay problema, nos avisa y puede continuar con su intervención.
Tiene ahora la palabra el Consejo de Cooperación del Golfo.
Gracias, Presidente. Presento esta declaración en nombre de los países del Consejo de Cooperación del Golfo.
Los países del Consejo de Cooperación del Golfo resaltan que el desarrollo de un instrumento de este tipo.
Ha de basarse en las normas y experiencias existentes. Hay que partir de lo que ya se ha avanzado e identificar las lagunas que aún quedan para que podamos proteger cada vez más los derechos de las personas mayores, respetando siempre la diversidad de sistemas jurídicos, sociales y culturales de los diferentes países. El Consejo de Cooperación del Golfo cree firmemente que las personas mayores no son solo receptores o beneficiarios de cuidados, sino que son también titulares de derechos y un pilar para la familia, la sociedad y para la solidaridad intergeneracional. En ese sentido, recalcamos la necesidad de pasar de un modelo de cuidados y pasar a un enfoque de derechos humanos integrado que combine la protección, los cuidados, el empoderamiento y la participación efectiva. Presidente, los países del CSGE dan particular importancia a los datos y a las políticas basadas en datos. Así, trabajar para lograr herramientas de medición a nivel regional.
Como, por ejemplo, nos disculpamos, los intérpretes, pero hay un ruido.
Contar con este tipo de herramientas nos permitirá mejorar los servicios y evaluar la eficacia de los programas y de las políticas para todas las personas.
Por último, los países del Consejo de Cooperación del Golfo.
Consideran que un futuro instrumento tiene que alentar a los países a desarrollar sus sistemas nacionales. de una manera práctica y medible. El instrumento tiene que indicar también de manera clara la necesidad de que puedan medirse los progresos y de que puedan evaluarse. No puede basarse en establecer compromisos generales que luego sean difíciles de cumplir, sino imposibles. Gracias, Presidente.
Gracias a la delegación de las ECG. Ahora tiene la palabra la distinguida delegación de Eslovenia.
Gracias, Presidente, por darnos esta oportunidad. Ante todo, quiero agradecer a los representantes de Brasil y de Portugal, y también al señor experto Pirtušek, ambos representantes de las personas mayores. Gracias por toda la información que nos han proporcionado hoy. nos han mostrado de manera clara lo que ya se ha hecho, así que definitivamente no partimos de cero. Quisiera dejar un par de mensajes de cuestiones en las que creo que se ha trabajado ya, Como se ha dicho en varias ocasiones en el debate de hoy, nos parece que es este el momento de aprovechar lo que ha hecho el Grupo de Trabajo de Composición Abierta sobre Envejecimiento. En los años que lleva trabajando, ha sostenido debates sustantivos en el periodo entre sesiones, como nos decía el colega de Portugal. también se ha seguido trabajando y se ve que hay una convergencia de puntos de vista en cuanto a cuáles son las posibles brechas de protección y qué hacer para abordarlas. Creíamos ya de antes y seguimos creyendo que sus recomendaciones tienen que ser el punto de partida para este grupo de trabajo. A partir de ahí, espero podamos encontrar un consenso. En segundo lugar, hay que prestar también mucha atención a las determinaciones y recomendaciones de los informes del experto independiente, el actual titular y también el anterior, que pueden servir de orientación muy valiosa y darnos datos que nos serán vitales para nuestras deliberaciones. En tercer lugar, nos parece que este grupo de trabajo tiene que tener en cuenta también los marcos regionales, lo que se ha hecho a nivel regional, por ejemplo, la Carta Europea Social revisada, la Convención Interamericana para la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, el Protocolo de la Unión Africana y otros instrumentos de otras organizaciones. por ejemplo, instrumentos de la OIT, el Plan de Acción de Madrid para el Envejecimiento y otros instrumentos pertinentes, por ejemplo, lo que ha hecho la Organización Mundial de la Salud. Luego, en quinto lugar, nos parece que el instrumento jurídicamente vinculante tiene que seguir la estructura de otros tratados fundamentales de derechos humanos. Se ha dicho también ya en nuestros debates que La necesidad de mecanismos de protección es algo que hay que aclarar. El nuevo instrumento tiene que buscar también claridad para la prevención de la accesibilidad, para evitar errores de interpretación, para lograr coherencia, certeza. Y en ese sentido, apoyamos que se enmarque plenamente de manera tal que contenga todos los derechos y libertades fundamentales, algo que debe incluir los progresos científicos, tecnológicos y otros. Y, obviamente, es nuestra postura que este proceso tiene que ser inclusivo, tiene que considerar las contribuciones de conocimientos y de capacidades de las personas mayores, que tienen también que participar, y mucho me alegra verles en el panel. y que hayan participado también otras partes interesadas importantes. Gracias.
Gracias por sus comentarios.
Tiene ahora la palabra la delegación de Catar.
Muy buenas tardes. Que la paz de Dios esté con todos ustedes, presidente, distinguidos invitados. expresamos nuestro agradecimiento a los panelistas por las presentaciones que han realizado. También expresamos nuestro compromiso de reforzar el marco de derechos humanos y de protección de la dignidad humana en todas las etapas de la vida, partiendo de la sharia y de nuestros valores sociales que establecen la solidaridad familiar, la solidaridad intergeneracional y el respeto de los mayores. Además, contamos con un Plan de Desarrollo Social, que tiene en cuenta estas cuestiones. Si quisiéramos recordar que el futuro instrumento tiene que basarse en el derecho internacional, tomar como ejemplo también la CDPD y las disposiciones sobre la dignidad inalienable de la persona, autonomía, libertad de elección, acceso, vida independiente, participación en la sociedad, etcétera.
Hay que.
Basarse también en la Convención sobre la Discriminación de la Mujer y en la Agenda 2030. El nuevo instrumento no puede dejar a nadie atrás. También tiene que contar con planes y programas que aborden la discriminación, la desigualdad, la pobreza de las personas mayores. Nosotros tenemos un enfoque multidimensional para proteger los derechos de las personas mayores. Contamos con instituciones y, además, en la Constitución, los derechos de las personas mayores están ya consagrados. La Constitución de 2004 recalca que el Estado debe organizar todos los ministerios y servicios a la familia, incluyendo el envejecimiento.
Para proteger a todas.
Las personas y garantizar que puedan desempeñar su papel en el seno de la familia y en la sociedad. La Estrategia de Desarrollo Social de 2020-2025 es un marco que pretende pasar de cuidados a la autonomía. El Ministerio ha iniciado programas e iniciativas para integrar a las personas mayores y a las personas con discapacidad en el mundo digital, con programas, con concienciación. El objetivo es garantizar acceso a servicios digitales y fomentar capacidades para que ellos puedan utilizar la tecnología de manera.
Segura.
Gracias, Presidente. Gracias al distinguido representante de Catar. Tiene ahora la palabra la distinguida representación de Malasia.
Gracias, vicepresidente relator. Agradecemos las perspectivas de los diferentes panelistas y agradecemos la información que nos proporcionan. Entendemos que no empezamos de cero, que las labores del grupo de trabajo anterior representan una buena base. Nuestro trabajo tiene que seguir guiándose por un objetivo claro, el de que cada persona pueda vivir en dignidad, autonomía y seguridad y participar plenamente en la vida familiar y pública. La comunidad internacional ya ha desarrollado un cuerpo importante de documentos que han mencionado los panelistas y otras delegaciones. Tenemos que.
Partir.
También de la información del Grupo de Trabajo sobre Envejecimiento, el trabajo de los expertos independientes y otras experiencias regionales. Todo esto refleja el hecho de que ya las personas mayores gocen de derechos. El nuevo instrumento lo que tiene que hacer es aclarar cómo se aplica esto.
La vejez, colmar brechas, dar mayor visibilidad, garantizar la rendición de cuentas. Al mismo tiempo, no se debe simplemente reproducir lo que ya existe.
Y hay que tener en cuenta.
Que las personas mayores no son un grupo homogéneo y que los diferentes países tienen diferentes.
Sistemas jurídicos, niveles de desarrollo y diferentes experiencias. Debemos recalcar el papel importante de las familias en la comunidad y en el apoyo a las personas mayores. Las responsabilidades de estas deben complementar y no sustituir las responsabilidades de los Estados.
Nos sumamos a lo que han dicho los panelistas.
Dígase que hay que partir de lo que ya.
Tenemos, abordar las lagunas que aún quedan y desarrollar disposiciones que puedan aplicar de manera significativa y que puedan gozar de apoyo. Gracias, vicepresidente relator.
De Malasia. Le doy la palabra ahora a la distinguida delegación de Cabo Verde.
Gracias, señor presidente. Yo también quería sumar mi voz a las que me precedieron para agradecer y felicitar a los panelistas por sus excelentes presentaciones. Yo no tenía un discurso sin decir, pero sencillamente quería aprovechar esta oportunidad para decir que Cabo Verde considera igualmente importante el enfoque de los panelistas, según el cual no se debe partir de cero, sino aprovechar las normas, las buenas prácticas y las experiencias ya existentes en los ámbitos internacional, regional y nacional en materia de derechos humanos, incluidos los derechos de las personas mayores. Siempre tenía una pregunta, que es cómo prevé el grupo de trabajo, aprovechar ese acervo existente, incluidos los instrumentos regionales europeos, africanos, americanos y asiáticos, en la elaboración de un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre los derechos de las personas mayores.
Gracias, señor presidente.
Gracias a Cabo Verde. Ahora tiene la palabra Grecia.
Gracias, presidente. Gracias a los ponentes por sus incisivas presentaciones, la riqueza de su experiencia.
Por recordarnos toda la información que hemos acumulado, que ahora debemos traducir las normas. Tres preguntas de seguimiento. Primero, sobre la ausencia a nivel universal de una prohibición expresa de la discriminación por edad. Está solo en la CRPD. Y esto lo agrava el hecho de que hoy no hay ningún instrumento que mencione el edadismo como tal.
La pregunta es cómo una disposición?
Sobre la discriminación por edad en su intersección con otras formas de discriminación permitiría avanzar en el marco de derechos humanos.
Segunda pregunta.
Ha habido una intervención muy interesante sobre Brasil. ¿Qué opinan los ponentes? ¿Cómo podría un instrumento vinculante garantizar un enfoque exhaustivo de todo el Gobierno? en hace falta coordinación con distintos departamentos del gobierno. Tercera y última pregunta, monitoreo.
Lamentablemente se oye el tecleo de la colega que está tecleando en la computadora y no se oye muy bien.
Apunta la intérprete. ¿Qué hay de los mecanismos internos, como existen en la CRPD, puntos focales, hablamos de coordinación, supervisión, cómo se puede garantizar la aplicación a nivel nacional?
Gracias a la distinguida.
Delegación de Grecia por las preguntas. Si no hay más peticiones de palabra de los Estados miembros, vamos a dar la palabra a las instituciones nacionales de derechos humanos. Empezaremos con la Comisión Nacional de Derechos Humanos de la República de Corea.
Gracias, Presidente, gracias por su valiosa presentación y insumos. Empieza a trabajar este grupo intergubernamental. Y es importante reconocer que el llamado para el instrumento vinculante sobre los derechos humanos de las personas mayores.
No ha surgido recientemente. Es el resultado de más de 14 años de debates extensos en el OEWGA, con contribuciones de la sociedad civil y, sobre todo, de las personas mayores. Al aprovechar este corpus de conocimiento y experiencia, podemos avanzar en los debates con más eficiencia y no volver a cuestiones que ya han sido examinadas detenidamente. Como presidentes de GANRI, hemos contribuido activamente al proceso de Law Age.
En 2022, coorganizamos una conferencia para elaborar un proyecto de convenciones de los derechos humanos de las personas mayores aprovechando perspectivas de gobiernos, INDH, sociedad civil y las personas mayores. El borrador abordó las cuestiones insuficientemente protegidas en el de IDH, incluyendo la discriminación interseccional, la autonomía y dignidad.
Y los cuidados basados en el principio del consentimiento libre previo informado. Estos debates también resuenan con nuestra experiencia interna. La República de Corea sigue teniendo unas de las máximas tasas de pobreza y suicidio en la vejez en países de la OCDE. El edadismo, el aislamiento social, el abuso y la.
Discriminación, la pérdida de ingresos y roles sociales tras la retirada de la actividad económica siguen socavando la dignidad.
Y los derechos humanos de muchas personas mayores. En respuesta.
Está debatiendo en el Parlamento un proyecto de ley marco sobre derechos humanos de personas mayores.
Estas realidades no son únicas a la República de Corea. En todas las regiones, las personas mayores siguen viviendo pautas similares de abusos de derechos humanos.
Los años de debates internacionales han demostrado que el marco existente de derechos humanos es insuficiente para proteger sus derechos. Por eso, nuestra Comisión espera que este grupo intergubernamental aproveche todo el corpus de conocimientos y experiencia acumulados y que avance el desarrollo de un instrumento vinculante que garantice efectivamente los derechos humanos de las personas mayores.
En este proceso estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia y a colaborar con el grupo de trabajo.
Gracias.
Derechos Humanos de la República de Corea. Y he sido informado respecto de que Uruguay ha vuelto a la sala y se encuentra en condiciones de retomar su intervención. Uruguay tiene la palabra.
Gracias, señor Presidente, Relator, y muchas gracias por darnos la palabra nuevamente. Continúo con nuestra intervención desde donde la dejamos. Desde su experiencia como Estado parte de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, Uruguay considera relevante destacar los avances alcanzados en el ámbito interamericano. Dicha Convención constituyó un hito al reconocer a las personas mayores como titulares plenos de derechos y al consolidar un cambio de paradigma respecto de la vejez y el envejecimiento. La experiencia de nuestra región demuestra que es posible responder al envejecimiento demográfico desde un enfoque basado en derechos humanos, colocando la dignidad, la autonomía, la igualdad y la no discriminación en el centro de las políticas públicas. Entre los estándares desarrollados se destacan el derecho a la igualdad y a la no discriminación por razones de edad, el derecho a la autonomía, la independencia y la toma de decisiones, el acceso a la justicia en condiciones de igualdad, El derecho a la salud, incluidos los cuidados de largo plazo y los cuidados paliativos, el derecho a vivir una vida libre de violencia, abuso, abandono y negligencia, así como la participación e integración comunitaria, social, cultural y política. Estos avances complementan los marcos internacionales vigentes, incluidos los instrumentos universales de derechos humanos, los principios de las Naciones Unidas en favor de las personas de edad, el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el envejecimiento, la Década del Envejecimiento Saludable y la Agenda 2030. Para finalizar, Uruguay considera que la experiencia interamericana ofrece valiosas enseñanzas para el proceso actualmente en curso. Contar con un instrumento específico fortalece la protección de derechos, aporta mayor claridad normativa y promueve políticas públicas más inclusivas orientadas a garantizar que todas las personas mayores puedan vivir con dignidad, autonomía, igualdad y plena participación en la sociedad.
Muchas gracias.
Gracias a la distinguida delegación de Uruguay. Ahora tiene la palabra el Comisionado de Derechos Humanos de Polonia.
Gracias, presidente.
Señala la atención de los actores, texto acordado y compromisos de derechos humanos de personas mayores, incluyendo sobre el edadismo. En ese sentido, la resolución 48.3 del Consejo de Derechos Humanos de 2021. una base importante que debe plasmarse en el nuevo instrumento. Reconoce que el edadismo es una actitud generalizada, un prejuicio que sirve como fuente de justificación y motivo de discriminación contra personas mayores. También reconoce que el edadismo puede reforzar otras formas de discriminación y afectar negativamente a la participación de personas mayores en todos los aspectos de la sociedad. No es una cuestión meramente de política social, es de derechos humanos. La resolución pide a los Estados que combatan el edadismo y toda forma de discriminación contra personas mayores y promuevan la plena realización de sus derechos en ámbitos como empleo, protección social, vivienda, educación, formación. Salud, cuidados de larga duración y acceso a la tecnología. Lo que es importante, el texto acordado ya reconoce que el edadismo puede cobrar muchas formas. Puede ser explícito o implícito, manifestarse con estereotipos, prejuicios, prácticas discriminatorias, incluso discurso de odio basado simplemente en la edad de una persona o la percepción de que son viejos. la resolución o mayores. También destaca la importancia de comunidades inclusivas y de políticas y servicios que apoyen la dignidad, autonomía e independencia de personas mayores. De cara al futuro, creemos que es esencial construir a partir de estos y otros principios acordados. Esto garantiza la consistencia, rendición de cuentas y mantiene la voz y experiencia de personas mayores en el centro de nuestros trabajos.
Gracias. Tiene ahora la palabra la Comisión de Derechos Humanos de Tailandia.
Al igual, es un honor participar aquí en el tema de este debate.
No partimos de cero. Se han identificado ya en la comunidad internacional las lagunas de protección y nos hemos.
Puesto de acuerdo en cuántos son?
Los retos: discriminación por edad, violencia y abuso, autonomía, cuidados de larga duración y protección social. Las INDH han realizado contribuciones al proceso, incluyendo con declaraciones de Ganryu, respaldadas por nuestra Comisión. Ahora creemos que ha llegado el momento de traducir esta comprensión y plasmarla en un instrumento vinculante. Tenemos una sociedad envejecida, más de una de cada cinco personas tiene más de 60 años. Los marcos existentes no son suficientes para proteger plenamente sus derechos. Por eso apoyamos la elaboración de esta Convención. En nuestras asambleas de derechos humanos 2024 y 2025, facilitamos el diálogo entre organismos del gobierno, sociedad.
Civil, mundo académico y comunidades.
Y se identificaron tres prioridades: reconocer a las personas mayores como titulares de derechos, reforzar la seguridad de ingresos y avanzar al derecho a envejecer. Quiero ahora hacer conclusiones. La convención debe seguir un enfoque basado en derechos. Las personas mayores tienen derecho a tomar decisiones sobre cuidados. Las decisiones sobre autonomía deben reflejarse en la convención. En segundo lugar, la seguridad de ingresos debe reconocerse como derecho humano. Los ingresos adecuados son claves para la dignidad, independencia y participación efectiva en la sociedad. Alentamos al grupo de trabajo a darle a este derecho un claro reconocimiento en la Convención. 3. La Convención debe reconocer el derecho a envejecer in situ, permitiendo a las personas mayores que permanezcan en sus hogares y comunidades con acceso a viviendas accesibles.
Salud, servicios de salud en la comunidad y cuidados de larga duración y servicios sociales.
La legitimidad de la Convención dependerá no solo de su contenido, sino del proyecto de redacción inclusivo. Las personas mayores deben poder participar efectivamente en las negociaciones. Las INDH deben contribuir con su experiencia de vigilancia independientes. Nuestra comisión nacional está dispuesta a avanzar en este proceso. Estamos dispuestos a apoyar el desarrollo de esta convención y, una vez adoptada, a servir como mecanismo nacional independiente para supervisar su aplicación y promover los derechos de las personas mayores. Gracias.
Ahora tiene la palabra la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Jordania.
Gracias.
Queremos intervenir para aportar una serie de elementos sobre las vivencias cotidianas a escala nacional en cuanto a la protección en materia de derechos humanos. En cuanto a las personas de edad, aquí todos, durante la reunión, aspiramos a alcanzar un instrumento jurídicamente vinculante para proteger los derechos de las personas mayores, inspirándonos en instrumentos existentes para otras categorías vulnerables. Se trata de. presentar la base jurídica para garantizar la protección y los cuidados. Tenemos que elaborar un texto franco, transparente, para criminalizar y garantizar la rendición de cuentas de los jóvenes respecto de sus mayores, sus padres. porque en principio son los encargados de cuidarlos.
Se trata también de permitir la creación de centros.
De cuidado especializados para acoger debidamente a las personas mayores, brindándoles cuidados dispensados por especialistas en geriatría, y esto, además de las infraestructuras de salud existentes.
Se trata de permitir una mejora?
De los servicios, una optimización de estos servicios. Se trata también de coordinar los esfuerzos con las instancias de salud para mejores servicios a las personas de edad, por ejemplo.
Dándoles la posibilidad de estudiar a lo largo de toda la vida o de recibir asistencia de modo voluntario. Se trata de crear un plan de acción nacional para.
Las personas de edad mayores. Respecto a la sensibilización, formación, permitiendo un enfoque.
Participativo que permita una mejor toma de decisiones de modo informado y para permitir al sector privado la participación también. Se trata de alcanzar Tener mejores recursos financieros, aumentar las atribuciones financieras, los recursos financieros en el marco de los presupuestos gubernamentales para permitir mejores márgenes de optimización de los servicios que se brindan a las personas mayores. Crear clubs de ocio para las personas mayores, rehabilitar los centros de salud para permitir a estas infraestructuras la acogida a personas mayores para que puedan desarrollar actividades de esparcimiento, deportivas. que les permitan el desarrollo y la realización física y psicológica. Darles también un apoyo financiero a entidades privadas con, por ejemplo, bonos o subvenciones para una mejor atención. Esperamos que haya programas especializados de formación para proteger mejor a las personas mayores, protegerlas mejor de los riesgos que padecen, por ejemplo, de ser víctimas de violencia, también para sensibilizarles en cuanto a sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, y reforzar el papel de la sociedad en ese sentido. Se trata de crear una base de datos desglosada, teniendo en cuenta el enfoque con ángulo específico según el sexo, la salud, la vulnerabilidad socioeconómica y otros elementos para poder afinar la asistencia en base a estos datos, adaptarla y determinar las intervenciones necesarias para estas personas. Aspiramos a que haya un programa de cuidados temporales para aquellos que necesitan apoyo. Necesitan centros de acogida o centros residencias. y contribuir a la financiación de esta infraestructura entre los 18 y los 60 años. Permitir también el apoyo financiero a estas instancias. También esperamos imponer condiciones para permitir las visitas sin previo aviso a estos centros sobre el terreno para garantizar una mejor calidad de los cuidados, para que los mayores puedan participar en la vida social para poderse beneficiar de su experiencia. Gracias.
Gracias.
Al representante de la Institución Nacional de Derechos Humanos de Jordania. Le recuerdo que el límite son tres minutos, tiempo de palabra. Ahora tiene la palabra Amnesty International.
Gracias, presidente. Gracias, ponentes. Agradecemos poder comentar las normas internacionales y regionales existentes en cuanto a las personas mayores, destacar lagunas. Las personas mayores están incluidas en la protección general de los principales tratados de derechos humanos. Muchos prohíben la discriminación por varios motivos, a menudo con frases generales como "otro estatus". Si bien las personas mayores están incluidas técnicamente en este estatus, la falta de referencia explícita a la discriminación por edad significa que, de hecho, los derechos en la vejez no están reconocidos ampliamente. No hay datos recopilados sistemáticamente, por eso es clave el instrumento vinculante no duplicaría los marcos de derechos humanos, teniendo en cuenta el abandono sistemático de derechos de personas mayores, reforzaría las.
Obligaciones existentes en su aplicación a mayores.
Y crear normas a Estados para combatir la discriminación por edad a nivel nacional, viendo revisiones de marcos políticos, legislación y garantizar una copia de datos más sistemático de personas mayores. Sin un instrumento vinculante, no habrá revisiones de tipo a la escala necesaria para proteger a las personas mayores. Un instrumento vinculante para las personas mayores debe basarse en tratados existentes. Debe ser complementario con mecanismos existentes, sobre todo órganos de tratados cuyos mandatos abordan cuestiones relevantes a la vejez claramente, como la CRPD, el PIDES, el CAT, el SPT, el Comité de Derechos Humanos y el CE. y el de la discriminación. El artículo 38 de la CRPD pide al Comité que colabore con otros órganos para garantizar coherencia en los informes para evitar duplicación. Puede servir de modelo de complementariedad. Además de clarificar las obligaciones, el instrumento debe elaborar derechos que aborden cuestiones que existen ya en la ley y que afectan desproporcionadamente a personas mayores. Por ejemplo, formas únicas de discriminación en la sanidad, en emergencias sanitarias como la pandemia de la COVID-19, el derecho a no padecer violencia ni abandono. Esto se puede tratar o puede ser que no se pueda ejercer sus derechos por exclusión digital. Son algunas de las lagunas que podría paliar este instrumento.
Como conclusión.
El instrumento debe ser complementario y evitar duplicación con instrumentos existentes, usando modelos existentes de complementariedad, como la de CRPD, y también debe ser innovador a la hora de abordar situaciones que repercuten a personas mayores, pero que son nuevas o que no se abordan suficientemente en el derecho internacional. Gracias.
La Federación Internacional sobre el Envejecimiento.
Gracias, presidente. Gracias a la mesa redonda. Soy de la Federación Internacional sobre el Envejecimiento y copresidenta de la red As We Age de Australia. El futuro convenio debe anclarse en el marco de derechos humanos, la Carta de la ONU, la Declaración Universal de Derechos Humanos, los principales tratados de derechos humanos y la rica jurisprudence y práctica de órganos de tratados, procedimientos especiales y otros mecanismos de la ONU, que ya son Una base normativa muy sólida. Nuestra tarea es usarla como punto de partida, no duplicarla igual de importante. Es que no empezamos con la página en blanco. El trabajo del OEWG de Nueva York, el experto independiente, el OACNUCH, el INDH, el mundo académico, la sociedad civil, las personas mayores y, recientemente, las contribuciones cuantiosas para esta reunión, que son una muy sólida base. El reto es garantizar que los derechos universales puedan ser disfrutados también la edad adulta, clarificando la aplicación, abordando lagunas de protección persistente y reforzando las obligaciones correspondientes de los Estados partes. Con ello, esta convención deberá reforzar la universalidad, coherencia y efectividad del sistema internacional de derechos humanos, respondiendo a las realidades del siglo XXI. La longevidad humana es uno de los máximos logros de la humanidad. La evolución del DIDH debe reflejar este logro. IFAH espera poder colaborar con todas las delegaciones para construir una convención que honre el marco de derechos humanos y que cree un marco para generaciones futuras. Gracias.
Gracias. Ahora tiene la palabra la National Association of Community Leaders, Inc.
Gracias a los ponentes. Reconocemos la importancia de crear un nuevo instrumento en base al marco de derechos humanos. El acuerdo debe respetar las normas internacionales, es decir, no debe socavar o ser un retroceso las mismas. y tiene que haber consistencia. Los derechos humanos de personas mayores y no hay que dudar en mejorar normas existentes. Hay muchísimas fuentes utilizadas. Nosotros destacamos un recurso importante para este ejercicio, las observaciones generales y jurisprudencia de órganos de tratados de derechos humanos. Son documentos que actualizan de modo muy valioso tratados redactados a veces hace décadas, incluso algunos datan de hace 70 años. Aunque formalmente no son jurídicamente vinculantes, sí que son una buena fuente de ideas. Han sido elaborados por expertos y.
Una colaboración con estas dos partes.
Quiero darles ejemplos, por ejemplo, en cuestiones de discriminación por edad y también relación con normas de derechos humanos internacionales. Primero, las recomendaciones del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer en relación con la violencia de género. han sido muy importantes a la hora de hablar de la violencia pública y privada contra mujeres y obligaciones del Estado para eliminar, prevenir y castigar esta violencia. En segundo lugar, el trabajo del Comité de Derechos Humanos y el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Comité sobre los Derechos del Niño, en sus comentarios y jurisprudencia, dado novedades importantes sobre la relevancia del cambio climático para el disfrute de los derechos humanos. Hay dos ejemplos sobre cómo se pueden utilizar, pero hay muchísimos más ejemplos.
Como he dicho, no son.
Vinculantes, pero se consideran autoritativos por parte de muchas cortes y tribunales y los tienen en cuenta muchos gobiernos.
No nos olvidemos, por lo tanto, de ellos.
Como digo, porque nos ayudan en estos tratados redactados en el último siglo a hacer la cuña para este siglo. Gracias.
La red para la prevención del abuso a mayores. Parece que no están presentes. Sí que están. Tienen la palabra.
Gracias, Presidente. Agradecemos poder intervenir en este debate sobre la Convención y la necesidad de no empezar desde cero. Es crucial que el nuevo instrumento vinculante sea adecuado a su propósito para garantizar el disfrute de todos los derechos humanos por parte de todas las personas mayores. El instrumento debe anclarse en el marco de derechos humanos y aprovechar las buenas prácticas y buena legislación de las últimas décadas, pero debe abordar cómo Este corpus se aplica en la vejez. Para nada debe rebajar las normas o menoscabar derechos existentes que tienen personas mayores. También debe dar herramientas para que las convenciones y comités incluyan los derechos de las personas mayores en su trabajo. Debe ser claro, inequívoco, que todas las personas mayores son titulares de derechos en igualdad con el resto de seres humanos y debe abordar las cuestiones que llevan a la marginalización y exclusión de personas mayores y combatir el edadismo y toda otra forma de discriminación interseccional y que afecta a las personas cuando envejecen.
El instrumento jurídicamente vinculante tiene que abordar las barreras estructurales que afectan a las personas mayores y que impiden el pleno disfrute de sus derechos. Esto es fundamental. Además, ha de colmar las brechas actuales en materia de protección e incluir derechos específicos, como el derecho a cuidados paliativos, también a largo plazo, y a vivir sin abuso, explotación o descuido en todas sus formas. ¿Hay elementos útiles de tratados ya existentes.
Y de las muchas?
Presentaciones de los 14 años de trabajo del grupo de Nueva York, que resaltan que hay una cobertura parcial o inexistente para estas personas. Se ha reconocido que los marcos actuales están fragmentados y no cuentan con la cohesión necesaria para que las personas mayores puedan tener la protección y disfrute pleno que necesitan de sus derechos humanos. Un instrumento jurídicamente vinculante, nuevo e integral, tiene que incluir un nuevo foco en el seguimiento, en la rendición de cuentas.
El papel del grupo de trabajo y los Estados miembros a la hora de.
Garantizar todo esto será fundamental para que tengamos éxito en esta tarea.
La participación de las personas mayores y las.
Organizaciones que les representan, las organizaciones de la sociedad civil e instituciones nacionales de derechos humanos, será también determinante. Gracias.
Gracias a la distinguida representante de la Red para la Prevención del Abuso Age Well Foundation tiene ahora la palabra.
Presidente, delegados, amigos, agradecemos que se reconozca que no empezamos de cero, pero hemos de ser honestos. El Sur Global ya tiene la mayor cantidad de personas mayores en la actualidad, pero las deliberaciones se han centrado en debates que nos ven solo como estadísticas demográficas. Este tratado debe tener en cuenta que de aquí a 2050, África, Asia y América Latina tendrán la mayor parte de la población de personas mayores. Por eso, no podemos permitirnos un documento que se centre solo en el pasado y en el presente. Las personas en el sur global se siguen enfrentando a graves desafíos, pobreza, exclusión de la salud, mecanismos de participación que son débiles, insensibilidad de género, lo que afecta a las mujeres y exclusión digital. son todas realidades que hay que abordar. También hay que incluir a los jóvenes, porque son las personas mayores del mañana. Sus aspiraciones y percepciones sobre el envejecimiento con dignidad son esenciales. Sin una participación significativa de ambos grupos, los mayores del hoy y los del mañana en el sur global, este tratado será un pedazo de papel, pero no cambiará la vida en la realidad. Debemos darnos la oportunidad de crear un instrumento verdaderamente inclusivo y verdaderamente preparado para el futuro, que todas las personas, desde los pueblos de la India hasta las ciudades de África, puedan ser titulares de derecho que participen en la elaboración de su futuro. Hay que aplicar lo de "nada sobre nosotros sin nosotros" a todas las naciones. Gracias.
Gracias a usted. Tiene ahora la palabra la Asociación Internacional para Cuidados Paliativos y Hospicios. Al parecer, no se encuentran en la sala. La Alianza Internacional para la Discapacidad.
Gracias, presidente, y gracias a los ponentes por las contribuciones que han hecho en el día de hoy. Soy asesor de la Alianza Internacional de. para la discapacidad, IDA. IDA tiene tratados que abordan toda una serie de derechos de personas mayores, que se basa en las normas del CDPD, que aborda también la situación de las personas mayores. Además, creemos que un futuro tratado tiene que incluir una maquinaria de aplicación y de seguimiento y crear un mecanismo de rendición de cuentas. inspirándose así en normas anteriores y en las disposiciones innovadoras de la Sdpd, que tiene disposiciones muy pertinentes para este proceso. El artículo 12, el 9 y el 19. El 12 reconoce el derecho a la capacidad jurídica y la toma de decisiones apoyada o asistida. La observación general del Comité del CDT también ha de tenerse en cuenta. El artículo 19 sobre el derecho a la vida independiente y a que se le incluya en la comunidad, deja a un lado la institucionalización y recalca la necesidad de acceso a servicios, incluyendo la asistencia personal, para ser miembros activos de la sociedad, para que no se segregue o se aísle. A partir del artículo 9, tenemos el acceso a la movilidad y dispositivos de asistencia. Son cuestiones que mejoran los estándares de la Convención. Y se puede tener en cuenta para las personas mayores. En cuanto a la aplicación nacional, en estrecha consulta y con la participación de todas las personas en su diversidad como titulares de derechos en la toma de decisiones públicas en temas que de manera directa o indirecta tiene un impacto en ellos, tiene que ser una obligación general, tal y como hace el artículo 4.3 de la CDPD. Escuchando a los o a las partes interesadas, el Estado podrá tomar decisiones y políticas informadas. El artículo 33.1 establece que los Estados tienen que designar puntos de contacto en su gobierno y tienen que establecer un mecanismo de coordinación para la aplicación. Nos podemos basar también en esta cláusula. Los exámenes de la CDPD reflejan que esto es importante desde el punto de vista institucional y que permite la aplicación y la integración. La recopilación de datos y el desglose por género, discapacidad y otras cuestiones también es fundamental y el artículo 31 de la CDPD puede utilizarse como modelo. Finalmente, el artículo 32 de la CEDPD aborda la cooperación internacional. También se puede utilizar como ejemplo para concluir. Una cláusula muy importante es la de crear un mecanismo nacional de seguimiento independiente.
Conforme con los Principios de París y dotarla de recursos para que pueda cumplir con su misión.
Muchas gracias por su atención. Gracias al representante de la Alianza Internacional para la Discapacidad. Ahora tiene la palabra el Centro de Derechos Humanos y Supervivientes de Psiquiatría.
Gracias.
Volvemos a la Convención. Es un tratado, la Convención de Personas con Discapacidad, es un tratado crucial. que además es muy pertinente para las personas mayores con discapacidad. Y esto porque los derechos que establece son muy importantes para las personas mayores de manera general. Utilizar la CDPD como base para este tratado de personas mayores será muy útil. porque ya aborda cuestiones como la capacidad jurídica, estándar de vida adecuado, acceso a la educación y al empleo, vivienda asequible, instalaciones locales, formas accesibles de comunicación, la vida independiente y las oportunidades de participar en la comunidad y de contribuir a la vida pública y política en un pie de igualdad con los demás. Poner fin a toda forma de institucionalización es otra cuestión. Incluir servicios en hogares de personas mayores que son institucionales, Y también la práctica del empleo de tutores y de hospitalizar y de imponer tratamientos obligatorios. Son formas de discriminación que hay que abordar. Están tan propagadas, sobre todo para las mujeres. Hay que abordar también los tratamientos, el abuso Incluido lo que ocurre en instituciones. El acceso a la justicia y a la reparación cuando se vulneran los derechos humanos es también muy importante. Influir en la legislación, en las políticas y en las prácticas diarias en cuanto a los derechos de las personas mayores.
En el Tratado sobre los Derechos Humanos de las Personas Mayores, los artículos de la CDPD.
Podrían aplicarse a las personas mayores en particular y ampliarse a diferentes formas de edadismo?
Por ejemplo, el tratado sobre los derechos humanos de las personas mayores puede incluir también el tema de la marginalización y de la exclusión de la sociedad con el uso de la digitalización y las consecuencias que está teniendo para las personas mayores, como ya se ha dicho ayer y hoy?
El tratado sobre los derechos humanos de las personas mayores podría abordar, además, los efectos particularmente negativos que están teniendo ciertas legislaciones para las personas mayores, sobre todo la muerte asistida.
Gracias, señora, por su contribución. Tiene ahora la palabra la Fundación de Catar para el Trabajo Social.
Presidente, señoras y señores, tengo el honor de intervenir el nombre de nuestro centro, que es una organización no gubernamental que trabaja para mejorar el nivel de vida y la calidad de vida de las personas de edad, teniendo en cuenta la dignidad y la participación en la sociedad. Hay tres prioridades que deberían ser fundamento de un instrumento internacional. La protección es un pilar esencial. Luego, los sistemas que permitan intervenir y dar la protección necesaria, la posibilidad de los Estados de proteger la independencia y el acceso a los servicios que tiene que ser mayor. La protección ha de ampliarse al ámbito digital a través de las plataformas digitales para que las personas mayores puedan utilizarlas de manera segura. Hay que protegerles también de actos de explotación y de malos tratos en las plataformas en línea o plataformas digitales. Se trata de un requisito básico para poder tener acceso a la información y para poder disfrutar de sus derechos. Luego, la cuestión de la sensibilización. Las legislaciones por sí solas no permiten el disfrute de los derechos. Hay que dejar de percibir a las personas mayores como simples beneficiarios de servicios y hay que empezar a percibirlos como titulares de derecho. Nuestros programas de educación a lo largo de la vida y los programas de salud y programas culturales nos permiten promover este principio.
Finalmente, en cuanto a la toma.
De decisiones, la participación no puede ser solo de consulta, sino que tiene que ser un derecho esencial para mantener la dignidad humana Las políticas tienen que ser también más responsables y tienen que estar más adaptadas para que puedan responder a las necesidades de las personas mayores, para que puedan tener una participación efectiva en la toma de decisiones. Promover sociedades más favorables, más adaptadas a las personas mayores es algo que dependerá de los derechos, de la capacidad de autonomía y esperamos que ese instrumento que estamos preparando sirva de marco y de referencia única para promover las legislaciones en ese sentido, para que las sociedades sean más justas, para que haya una mayor dignidad y una participación completa y efectiva. Gracias.
Gracias. Tiene la palabra ahora la Fundación de Japón para las Personas Mayores.
Gracias por la oportunidad. Soy Yoretta Kata. Intervengo en nombre del Centro de Apoyo de Japón para Actividades e Investigación de Personas Mayores. En primer lugar, debemos confirmar que la nueva convención tiene que basarse en las normas que ya existen en materia de derechos humanos y, de hecho, tiene que desarrollarlas aún más. No puede reducir los estándares. En segundo lugar, el tratado debe resaltar claramente la importancia de los derechos humanos No se trata solo de caridad, de beneficios o de asistencia. Las personas mayores son titulares de derechos. Los derechos humanos son derechos esenciales y los Estados tienen la obligación de garantizarlos. Ahora, los derechos humanos son la base misma de la paz internacional. Luego, los principios rectores, dignidad, independencia, participación y autonomía, han de estipularse, como mínimo. Luego, la prohibición de la discriminación por edad y el edadismo deben resaltarse también. En Japón hay graves problemas de discriminación por edad. Por ejemplo, cuando uno alquila un apartamento, con frecuencia se rechaza a las personas mayores simplemente por su edad. Hay que prestar particular atención a la discriminación interseccional también. En cuarto lugar, es importante que se estipule claramente la obligación de los Estados partes de garantizar los derechos humanos. No se trata de una obligación de la familia. En Japón, la falta de asistencia pública adecuada genera una enorme carga para la familia. Y ha habido incidentes de asesinatos, de suicidios que han involucrado a familiares y a personas mayores y a personas con discapacidad. Es la peor violación de derechos humanos que puede ocurrir. Gracias. Creemos que hay que también incluir la obligación de dedicar recursos al respeto de los derechos humanos. No se puede limitar el alcance de la protección de los derechos humanos argumentando que hay restricciones financieras o fiscales. Gracias.
Tiene la palabra Helge, Alemania.
¿Funciona el micrófono, dice el orador? Sí. Gracias, presidente. Gracias a los panelistas. Hemos empezado esta mañana con una metáfora. Los panelistas hablaban de la cuestión de que hemos empezado con un campo verde. Y que de ahí podemos partir. Hay toda una serie de pruebas ya y de datos que abordan o apuntan a la protección y a las brechas que ya existen, algo muy bien documentado también en otras fuentes. Centrarse en la variedad, en el acceso equitativo, en la protección social, en la educación, en la justicia, en la autonomía, en la participación y en muchos otros temas será importante. Los desafíos a este grupo de trabajo no son redescubrir dichas brechas, sino diseñar un marco coherente y adaptado para abordarlas. En lo que planteábamos al grupo, Hablábamos del sector académico y hacíamos una propuesta de estructura de la Convención para integrar tanto inquietudes tradicionales de derechos humanos y cuestiones emergentes, por ejemplo, la digitalización, los cambios demográficos y el avance rápido de la inteligencia artificial, entre otros. Nadie sabe a qué desafíos nos enfrentaremos en los próximos 10 o 15 años. Y los derechos humanos no vencen. Estas tecnologías generan nuevas oportunidades, pero también generan nuevos riesgos de vigilancia, violación de derechos, compatibilidad con la dignidad humana y autonomía. Alentamos al grupo de trabajo a utilizar las contribuciones y los borradores que ya hemos presentado, porque ya hay mucha información por escrito que puede servir para este proceso, además de lo que hemos escuchado esta tarde. Todo esto hay que utilizarlo como cimiento. Hay debates que ya han generado consenso y si se vuelven a abrir, se pondría en peligro el proceso. Nos parece que la Convención puede y debe abordar tanto las violaciones de larga data como los nuevos desafíos de manera integrada. Debemos partir de lo que conocemos, no tenemos que empezar de cero. Gracias.
Gracias. Tiene la palabra Silvernerts, Ivy.
Gracias, presidente. Permítame, por favor, comenzar agradeciendo a los panelistas, desde diferentes perspectivas, han mostrado cómo, efectivamente, no hay que empezar a trabajar desde cero. Contamos con un marco de derecho, de los derechos humanos, y además tenemos las demás convenciones. Y hay algo que tiene que quedar muy claro: la nueva convención no puede, en ningún caso, socavar las normas que ya existen. No empezamos de cero, empezamos de brechas, como ya se ha dicho antes. Una de esas brechas es el edadismo. El edadismo se sigue tolerando ampliamente. Se ve como algo natural, inocuo o inevitable, pero no es ninguna de estas cosas. La nueva convención tiene que resaltar el edadismo allí donde se presente, sea cual sea su forma, y ha de incluir vías de recurso también. Otra brecha es el aislamiento social. Para muchas personas mayores, el aislamiento es la puerta que permite que se vulneren otros derechos. No se ve el descuido, aumenta la presión y si nadie explica cómo, pues no tienen acceso a servicios. La tercera brecha es la digitalización. no puede crear una nueva forma de discriminación. El acceso digital es importante, pero el acceso análogo a ciertos servicios que son esenciales tiene que seguir siendo un derecho. La Convención tiene que colmar estas brechas, entre otras. Las personas mayores aisladas son titulares de derechos, son responsabilidad de los Estados y es algo que la Convención tiene que resaltar. Además, una convención sólida nos puede dar un mejor espacio para el cumplimiento de los derechos.
Y doy ahora la palabra a la señora María Soledad Cisternas Reyes.
Muchas gracias, presidente. En primer lugar, recordar que ocupamos 14 años en Nueva York analizando las brechas y vacíos. Por lo cual, y sé que hay un compacto de ese trabajo, por lo que sería inoficioso volver a partir de ello. Cuando hablamos, y me gusta mucho el título, no partimos desde cero, porque tenemos un historial en todo el sistema internacional de promoción y protección de los derechos humanos en que un instrumento va brindando soporte a otro y así sucesivamente. Por lo tanto, cuando hablamos de la Convención sobre Personas Mayores, obviamente tenemos que tener en cuenta todos esos tratados, especialmente CEDAW, pero también la Convención Interamericana para la Protección de los Derechos de las Personas Mayores. Pero quiero decir que la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad representó una revolución jurídica y en derechos humanos. ¿Por qué? Porque tiene dos pilares. Uno de ellos es haber tomado todo el acervo de las convenciones anteriores y el segundo, hacer innovaciones jurídicas. Esto significa que los principios de la CDPD, y por tiempo voy a nombrar solo uno, El respeto a la dignidad inherente, la autonomía individual, la libertad de tomar las propias decisiones y la independencia de las personas no es cuestionable, obviamente, y sirve para las personas mayores y así los otros principios que se señalan. Pero también quiero decir que la Convención siempre se estableció sobre la doctrina de los derechos diversificados en razón del sector de la población, vale decir, los mismos derechos, pero con la diversificación de su ejercicio. Siempre en la negociación se nos dijo que la Convención no crearía derechos nuevos. Sin embargo, una Convención abre sus alas y se extiende, y finalmente la práctica, la justiciabilidad, nos da lugar a que sí hay derechos nuevos. Y si usted me permite, presidente, para terminar, el derecho a la vida independiente y a ser incluido en la comunidad es mucho más que ese título. Es proscribir las internaciones involuntarias. El tema de la accesibilidad universal, las ciudades amigables de la OMS es una visión aspiracional. Pero solo la accesibilidad tiene un estándar jurídico obligatorio con justiciabilidad. Y así podemos seguir los ajustes razonables, la interseccionalidad que se nombra en relación a mujeres, a niños y niñas, otras, ya lo decía Aida, en lo que se refiere a a los mecanismos, pero fíjese que la Convención también dijo que debería ser difundida en formatos accesibles. Cuando llegue el segmento del monitoreo, hablaré sobre ese tema.
Gracias.
Gracias.
Tiene ahora la palabra el Centro Internacional de Longevidad de Brasil. Buenas tardes. Soy Viviana Gref y hablo en nombre del Centro Internacional de Longevidad de Brasil. Soy, además, profesora de derechos humanos y envejecimiento en la Universidad de Sao Paulo. He trabajado con el tema de los derechos humanos de las personas mayores durante 15 años. Y quisiera recalcar que los expertos de Brasil y las organizaciones de la sociedad civil han estado siguiendo muy de cerca los esfuerzos realizados para reconocer y proteger los derechos humanos de las personas mayores en Naciones Unidas. Y en ese sentido, el presidente de ILC-Brasil, el profesor Alexandre Kalash, Ha sido uno de los principales defensores de la Convención sobre los Derechos de las Personas Mayores. Ha contribuido de manera activa a la labor del Grupo de Trabajo con Posición Abierta sobre Envejecimiento desde que se creara en 2010. Con su apoyo y en nombre de ILS Brasil, quisiéramos expresar todo nuestro entusiasmo por la labor que va a emprender este grupo de trabajo. Esperamos sinceramente que Brasil, una vez más, desempeñe un papel de liderazgo, como ha hecho históricamente, en la promoción de los derechos humanos de las personas mayores a nivel internacional, y que reafirme su compromiso con este proceso, dedicándole la debida atención política y los recursos necesarios para lograr una convención de Naciones Unidas sólida y adaptada a los derechos de las personas mayores. Quisiéramos reafirmar también que estamos dispuestos como investigadores y como representantes de la sociedad civil apoyar y a colaborar con el gobierno de Brasil a lo largo de este importante proceso. Estamos listos para contribuir con nuestra pericia y con nuestra experiencia allí donde se nos necesite y esperamos poder trabajar con todas las delegaciones para que este proceso sea al final todo un éxito. Muchas gracias.
Centro Internacional de Longevidad de Brasil Le doy la palabra a HelpAge International España.
Gracias, Presidente, distinguidos delegados.
Comenzamos este proceso histórico y quisiéramos resaltar un mensaje clave.
No empezamos de cero. Durante más de 15 años, la comunidad internacional ha documentado las violaciones de derechos humanos que viven las personas mayores y ha identificado brechas en los marcos jurídicos existentes.
El trabajo del Grupo de Trabajo.
De Convención Abierta sobre Envejecimiento, las labores de la CNUD, el Experto Independiente sobre el disfrute de los derechos humanos de las personas mayores, los órganos de tratados de las Naciones Unidas, los procedimientos especiales, el sistema de las Naciones Unidas, las organizaciones de la sociedad civil y, lo que es aún más importante, las personas mayores, nos han proporcionado un cimiento muy sólido del que podemos partir. También tenemos experiencias regionales valiosas que demuestran la importancia de contar con un instrumento dedicado a la Convención Interamericana.
El Protocolo Africano ofrecen importantes lecciones de derechos, aplicación, rendición de cuentas que nos pueden servir para nuestros debates. Aprender de esas experiencias nos ayudará a evitar errores y a fortalecer la Convención al mismo tiempo.
No partimos de cero porque ya sabemos cuáles son los problemas que requieren acción. El edadismo sigue siendo la causa raíz de la discriminación y la exclusión. Las personas mayores siguen enfrentándose a obstáculos a la participación, a la autonomía, al acceso a la justicia, a la salud, a los cuidados y a la protección social. Los desafíos emergentes, como la exclusión digital, la inteligencia artificial, el cambio climático y las crisis humanitarias, afectan el.
Disfrute de los derechos de las personas mayores.
La tarea que tenemos por delante no es redescubrir el problema, sino utilizar las experiencias y todo lo que ya tenemos y convertirlo en un marco internacional sólido.
Como ya se ha dicho antes, la Comisión tiene que basarse en normas ya existentes y tiene que desarrollar y aclarar aquello, o más bien, cómo aplicarlo a las personas mayores y abordar ámbitos que aún no se han tratado hasta ahora.
Por último, si de verdad queremos no empezar de cero, tenemos que seguir escuchando a aquellos que nos han ayudado a llegar hasta aquí.
La participación significativa de las personas mayores y las organizaciones que les representan tiene que seguir siendo un pilar de este proceso.
Su experiencia, su pericia y su liderazgo son fundamentales para crear una convención que sea relevante, transformadora y que pueda mejorar las vidas de las personas. Utilicemos los conocimientos de los que ya disponemos, aprendamos de los mecanismos que existen, de las experiencias regionales y partamos de cimientos sólidos para una convención que responda a los desafíos de hoy y del mañana.
Gracias. Gracias.
Profesor o profesora Fousako Seki.
Gracias, Excelencias. Soy catedrática de derecho geriátrico en Japón.
Efectivamente, no partimos de cero.
La Declaración Universal, entre otros, también instrumentos regionales. proporcionan una importante base. Sin embargo, para las personas mayores sigue habiendo tres principales lagunas. Primero, ningún tratado universal de derechos humanos prohíbe explícitamente la discriminación por motivo de edad. A las personas mayores se les protege bajo la categoría "otro". En segundo lugar, las normas no capturan cómo se manifiestan las violaciones de los derechos en la vejez. Tercer lugar, y esta es una laguna que quiero subrayar, el derecho internacional no dice nada sobre cómo distinguir la discriminación por edad de la protección legítima. En Japón, una. de las poblaciones más envejecidas del mundo. Muchas leyes usan distinciones en base a la edad, como pensión de jubilación, jubilación obligatoria. Los tribunales japoneses llevan tiempo examinando caso por caso qué es razonable y qué no. No hay un instrumento universal que rinde criterios. Estos criterios serían muy útiles para la práctica y ayudarían a eliminar las restricciones en nombre de la protección. La CRPD nos mostró cómo avanzar.
No se limitó a repetir derechos existentes.
Estableció el concepto operacional en el de IDH, conceptos como ajustes razonables, accesibilidad y apoyo en la toma de decisiones, lo cual dio efectividad a derechos universales para las personas con discapacidad. En base a esa experiencia, el nuevo instrumento puede convertirse en un nuevo tipo de tratado y generar un marco para las distinciones en base a la edad. Es un tratado que necesita nuestro mundo que envejece.
No partimos desde cero, tenemos una sólida base.
Gracias, profesora. En último momento, tengo a Platiska Platform, New Technologies. Gracias.
Hablo en nombre de Platiska Platform y CNX Association. También apoyamos la declaración de GADOP. Detrás del debate de este grupo de trabajo hay vidas como la mía y la de millones de mujeres mayores en toda nuestra diversidad. Pasamos de debates generales a debates más sustantivos, pero no partimos de cero. La CEDAW y su observación general 25/27.
Ha perdido el micrófono la oradora?
¿Puedes oír?
Sí.
Brindan un marco sólido para los derechos durante toda la vida.
El instrumento debe aplicarse y desarrollar estas normas en respuesta a las. Vivencias de las mujeres mayores. La violencia de.
Género y formas interseccionales de discriminación llevan a muchas mujeres mayores sin pensiones ni ahorros, después de toda una vida de trabajo de cuidados no remunerado. En las barriadas de Ankara había una abuela que criaba sola a sus cinco nietos.
Les daba todo lo poco que tenía.
Ella solo comía pan, pasaba hambre, para que ellos no. Las cuidadoras ancianas son invisibles. Muchas mujeres mayores son víctimas de violencia y explotación sin apoyo adecuado. El instrumento debe abordar explícitamente la pobreza y la violencia, como Violaciones estructurales de los derechos humanos, señor Presidente, las mujeres mayores son la mayoría de personas mayores del mundo, pero son los de los menos visibles. Hace falta 2 compromisos, uno. La igualdad de género debe ser un principio fundacional y una obligación que requiere de medidas con perspectiva de género que impidan el edadismo con sesgo de género y la discriminación interseccional, incluyendo en base a la discapacidad y la identidad de género. Dos, hay que garantizar la participación. Efectiva para las personas mayores, sobre todo mujeres mayores, incluyendo ONG sin condición de observadoras en el ecosoc y derribando las barreras digitales y lingüísticas. El éxodo último del instrumento vinculante dependerá. de sí o no impide que se denieguen los derechos debido al ordenamiento interno, problemas de recursos, responsabilidades familiares y si clea los cuidados de apoyo como derecho impugnable y como pedir cuentas a los garantes de derechos.
Podemos transformar la vida cotidiana en derecho, silencio en voz y.
Promesas en rendición de cuentas.
Gracias. Gracias. Ahora le devuelvo la palabra a los ponentes y moderadores para respuestas, comentarios finales. Señor moderador, tiene usted la palabra.
Gracias, presidente. Por mi parte, voy a ser brevísimo. Voy a tocar la cuestión de. que se ha hecho sobre cómo el trabajo del Grupo Abierto en Nueva York sentó las bases para la labor que estamos haciendo aquí, sin entrar en largos detalles sobre cómo el trabajo intercesional codirigido por Brasil y Portugal se desarrolló en Nueva York. También hubo tres briefings preparatorios antes de la negociación de las recomendaciones En primer lugar, con un experto o experta independiente de la ONU, con un órgano de tratados.
De derechos humanos, también con el sistema de la ONU y con ONGs y NDHs.
Es decir, un enfoque multipartito a la labor. En cuanto al briefing con órganos de tratados de derechos humanos, hubo la CEDAW, CRPD y del Comité del PIDESC. y todos destacaron un mensaje común. Si bien los tratados existentes de derechos humanos brindan protecciones importantes, no protegen de modo adecuado, exhaustivo, los derechos humanos de las personas mayores. Y demostró que los órganos de tratados han tratado de colmar brechas de protección en directrices de interpretación, como la 37 de CEDAW sobre personas mayores, pero también han dicho que estos esfuerzos necesariamente se limitan a mujeres mayores, no pueden abordar todas las cuestiones de derechos humanos que afectan a personas mayores. Otro caso, CRPD. Dijeron que el envejecimiento y la discapacidad no son sinónimo. Si bien la CRPD brinda protección esencial a las personas mayores con discapacidad, no puede abordar toda la gama de cuestiones de derechos humanos que afectan a todas las personas mayores. Y esto yo creo que ayudó a Nueva York a entender dónde están las lagunas en el marco actual de derechos humanos. Gracias. Y ahora le doy la palabra al secretario, Alshanta da Silva.
Los riesgos a puentes realizados. El escenario actual es la revolución de la y una conquista de la longevidad. Y tenemos también el escenario demográfico muy diferente, regiones donde tenemos menos de una persona mayor por cada 10 personas y otras donde tenemos 40% o más de personas mayores. Los desafíos son problemas que tenemos de larga data, como la salud. y nuevos problemas como tenemos la adecuada inclusión digital. Creo también que el edadismo todavía modela muchos sistemas de gobierno en el mundo, definiendo lugares, la permanencia de la invisibilidad y los derechos a la voz y la vida, no a la supervivencia de las personas mayores. Por eso defendemos las múltiples barreras. Creo también que tenemos un punto muy importante en la construcción de este marco normativo y por eso considero importante que tenemos un punto de diálogo y la oportunidad de que este instrumento trate también de la liquidez para que podamos alcanzar la dignidad de todas las personas mayores y todos los grupos sociales. otro punto falado aquí también fue que la perspectiva que tenemos aún en el regimiento, está muchas, muchas veces en la perspectiva asistencialista que sigue siendo una gran barrera para el avance de las políticas y la capilaridad de los programas orientados a la autonomía para las personas mayores. Creo también, como fue dicho por otro colega, que la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores y otros instrumentos también, como fue hablado aquí también, sean buenas prácticas o grandes marcos para que podamos no empezar de cero, como se ha dicho muchas veces aquí. También coloco que necesitamos debatir a nivel global cómo serán las condiciones laborales de los profesionales del sector del cuidado, desde la garantía de un trabajo digno, la reducción de la desigualdad en la distribución de trabajo entre hombres y mujeres, y también hasta la internalización de trabajo formal, que es un punto ya muy presente en muchos países de nuestro mundo. Por último, quiero presentar que las acciones internacionales intersectoriales pueden ser efectivas mediante una discusión amplia con los ministerios y otros gubernamentales y otros entes gubernamentales, considerando la gobernanza, que era un punto muy complicado, cada ministerio o cada ente federativo tiene una forma muy específica de ejercer su la gobernanza y otro punto también la presupuesto. pero también es importante que tenemos una buena articulación para que las acciones como programa y proyectos sean percibidos por las personas mayores en sus territorios o sus lugares, o sus viviendas, o sus instituciones. Esta es una breve síntesis que quiero hablar acá con ustedes. Muchas gracias.
Thank you very much.
Gracias, señora Alzanta da Silva, por sus comentarios finales.
Ahora, el experto independiente, el señor Pirtoschek.
Muchas gracias.
Como sabrán, acabo de asumir el cargo.
Soy el sucesor de Claudia Mahler, entiendo. que, según mi mandato, no hay que defender un resultado legal en concreto, sino garantizar que se dé efectividad y se protejan los derechos humanos de las personas mayores. O sea, mi función es evaluar la evidencia, identificar lagunas de protección, escuchar a los Estados, a la sociedad civil, a INDHs y, ante todo, a las personas mayores. y hacer o aportar una opinión independiente. En los primeros dos meses y en los años de trabajo con la sociedad civil y por mi experiencia como médico, me han.
Convencido de que hay lagunas muy importantes que no se pueden tratar colmar si no entramos en algún tipo de situación jurídicamente vinculante.
Primero, el edadismo está tan normalizado, es tan corriente, es cotidiano y puede quedar implícito o explícito. Y lo peor, se puede internalizar. Lo puede dirigir uno contra uno mismo. Y yo lo he visto.
Se dice que ningún tratado de derechos humanos prohíbe explícitamente la discriminación por edad.
Las personas mayores siempre se mencionan de algún modo en la categoría y otros. Así que en la práctica son invisibles. Tenemos todas estas nuevas condiciones. El mundo digital, la inteligencia artificial y son enfoques tan distintos. Algunos dirían me encanta, con mi hijo puedo trabajar en esto, me enseña y otro dirá Sí, lo aprenderé, es necesario, pero hay un tercer grupo que dice, miren, me quedan 10 años de vida, por favor, respétenme y créeme un entorno no digital, a ser posible. Tenemos crisis humanitarias y realmente son las personas mayores las más afectadas por Las crisis humanitarias son las que suelen quedarse fuera y muchas veces son asesinadas en aldeas vacías, abandonadas. No se olviden la lección del COVID. 70, 80, 90% de las personas que murieron eran personas mayores. Así que hay algo especial aquí. Se ha hablado mucho de interseccionalidad. Como médico, yo vi la consecuencia de la acumulación, el daño acumulativo a lo largo de la vida, toda una vida de personas mayores, en los abusos, en las personas mayores. Hay un artículo que a mí me afectó mucho el título, no sé si lo.
Han leído, les voy a decir el título de este artículo?
El silencio de los corderos. El aislamiento social. Cuando uno es mayor, el aislamiento social tiene su propio rostro. Es muy diferente.
Y eso es todo.
Mi funcione, ser independiente y luchar por los derechos humanos, no por determinadas formas de documentos legales. No me canso de repetir cuántas lagunas normativas tenemos que cerrar. Y este es un deber importante de todos los aquí presentes y de las generaciones futuras.
Gracias.
Gracias, señora Silvia Peral.
Tiene usted la palabra?
Gracias. Quiero responder a un par de preguntas y luego haré mis conclusiones finales. Primero, gracias al delegado de Grecia por haber hecho tres preguntas importantes. El experto independiente ya ha hablado del edadismo, pero eliminar el edadismo, yo ni diría combatir, diría eliminar.
Nos va a ayudar a eliminar barreras y a hacer que sea obligatorio recabar datos, lo cual mejorará las políticas, lo cual mejorará la vida de las personas mayores.
Así que a mí no me cabe ninguna duda de que hay que eliminar el edadismo. El edadismo entró en la resolución del Consejo de Derechos Humanos, la resolución de la Asamblea General. No hay motivo por el que no deba figurar en el instrumento, puesto que ya es.
Un texto, un lenguaje acordado. Pero también ha hecho usted valoraciones muy importantes sobre un Gobierno y cómo se trabaja en silos. Efectivamente, la Convención va a orientar a los Estados miembros, a los Estados.
A desarrollar políticas que sigan enfoques basados en los derechos humanos.
Y realmente lo que aprendimos de la CRPD es que la realidad es sobre el terreno, la programación. aumentaron de modo exponencial desde que existe la CRPD.
Sin embargo, y ahí está la interseccionalidad con el edadismo, no se aplica a las personas mayores porque muchas de las disposiciones para la discapacidad terminan a partir de una.
Cierta edad. Así que la eliminación del edadismo y la experiencia de la CRPD en cómo hacer la aplicación, esto nos ayudará a trabajar.
Como uno solo.
Y luego, estoy de acuerdo con usted, la necesidad de puntos focales, como la Delegación de IDEA lo ha dicho, esto ayuda a nivel nacional, tener un punto focal para promover la aplicación de la Convención.
Y también lo ha.
Dicho el NDA de Tailandia, la importancia de la Convención a la hora de instaurar un mecanismo nacional a cargo de las instituciones nacionales de derechos humanos, que actualmente solo se ocupan parcialmente de las personas mayores. Si hubiera una convención, entonces sí tendrían la base para tener mecanismo nacional.
Creo que más o menos he respondido.
Quiero terminar con un comentario personal. Se ha hablado mucho de no empezar desde cero. Yo quería.
No entremos en esta falsa dicotomía.
Tenemos que hacer lo que tenemos que hacer para mejorar los derechos de las personas mayores. Si eso significa reinstaurar o incluso duplicar, si fuera necesario, duplicar algunas disposiciones porque mejora la vida de las personas mayores, entonces hay que hacerlo para garantizar que no se olviden derechos y que queden explícitamente plasmados en un texto.
Tratado.
Habrá que hacer lo que hay que hacer, no hacer desde cero, innovar si hace falta y mejorar los derechos de las personas mayores. Gracias.
Gracias. Disculpe, le doy la palabra ahora. la señora Molenkoff.
Sí, dos cosas. Primero, sobre el edadismo y su pregunta sobre cómo incluirlo en un nuevo tratado. Quería decir que tenemos un corpus de estudios cada vez más grande que muestra el impacto del edadismo en la salud y bienestar, incluso la la esperanza de vida de las personas mayores. Entonces, eso es algo muy básico que podemos usar. También otros conocimientos que tenemos son los estudios de la OMS, que han publicado extensamente sobre cómo el edadismo se hace palpable. ¿Qué tipos de edadismo hay? Esto lo podemos utilizar también, no hace falta que entre en detalles, es muy fácil acceder a este conocimiento. La segunda cuestión que me ha llamado la atención mucho, profundamente, es la mención de legislación sobre la muerte asistida. Yo considero que esto es algo que es como un tabú en muchas organizaciones, estados, organizaciones.
No nos atrevemos a hablar de esto.
Y lo que yo escucho cada vez más es el miedo de las personas mayores.
¿Qué tenemos que hacer?
¿Qué justifica que sigamos existiendo? Si uno tiene una demencia incipiente o que no tiene dinero, no tiene familia, parientes, no tiene nada. Una persona con discapacidad. La pregunta es ¿Cuál es el propósito de la vida de estas personas?
Tienen los mismos derechos a vivir una vida de buena?
Calidad, a que se les cuide, se les atienda, se les apoye, que las personas de todas las edades. Esta es mi reflexión que yo me llevo a casa.
Yo creo que tenemos que hablar y reflexionar más sobre esto.
Gracias. Gracias, presidente. Le devuelvo la palabra. Resumiendo el debate, yo creo que ha quedado claro, desde las presentaciones de los ponentes, intervenciones de Estados miembros, NTDH, sociedad civil, que no partimos de cero. y hay evidencia para seguir reforzando el trabajo del grupo, y estamos a su disposición para hacerlo.
Gracias, señor moderador, y gracias a todos los ponentes.
Tan reputados que han venido de todo el mundo para participar en el grupo de trabajo en esta sesión.
Gracias por sus contribuciones, comentarios y comentarios finales. Me informo la secretaría de que hay personas filmando en esta sala.
Recuerdo a todos los participantes que está estrictamente prohibido grabar en video y todas las intervenciones las pueden escuchar ustedes en línea en el webcast. Excelencias, distinguidos participantes.
Con esto termina la reunión.
Gracias a todas las delegaciones por su participación constructiva y espíritu de cooperación. Mañana reanudaremos la labor a las 10.00 para el debate sobre.
Resultado de la convocatoria de propuestas con la contribución de la OACNUD. Declaro clausurada la tercera reunión.