Upholding International Law in Situations of Armed Conflict - Arria-Formula Meeting of the Security Council
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Queridos colegas, distinguidos embajadores, señoras y señores, buenas tardes. Tengo el honor de darles la bienvenida a todos a esta reunión fórmula Arria del Consejo de Seguridad sobre la defensa del derecho internacional en situaciones de conflicto armado. En un momento en el que los conflictos armados siguen causando daños inaceptables para los civiles, nuestras conversaciones de hoy son importantes y se producen en el momento adecuado. El DI no es un compromiso abstracto. En situaciones de conflicto armado, el respeto por el derecho internacional puede marcar la diferencia entre la protección, el peligro, la acción humanitaria y entre la vida y la muerte. El desafío que se nos presenta no es precisamente la ausencia del derecho, sino la brecha entre la obligación y la aplicación. Por lo tanto, hoy tenemos la oportunidad de analizar cómo la comunidad internacional puede reforzar el respeto por el derecho internacional, proteger civiles, objetos civiles, salvaguardar el personal humanitario. facilitar el acceso humanitario y promover la rendición de cuentas por las violaciones. Y también es importante considerar cómo el respeto por el derecho internacional puede contribuir a prevenir la reincidencia en el conflicto y crear condiciones que puedan llevar a la solución pacífica. Primero vamos a escuchar a nuestros cuatro ponentes. Después de las presentaciones, abrimos el turno de intervención a los miembros del Consejo de Seguridad y también a otros participantes y delegaciones. Tengo el placer ahora de presentar al primer ponente de hoy, que es el señor Ognjen Bafler, que es jefe de la sección de política humanitaria y planificación en la OTAN, que está siempre en el núcleo de toda esta conversación. Y entonces, en primer lugar, le voy a dar la palabra a él.
Muchísimas gracias, excelencia. Gracias por convocar esta conversación tan importante. Gracias por invitarnos a contribuir. Me voy a centrar en lo que vemos en el terreno en tanto que humanitario, y lo que nos parece que hay detrás de las tendencias. Y luego quizá puedo dar ideas sobre qué se puede hacer y qué se puede reforzar. Desde el Líbano a la RDC, al TPO, Sudán, Ucrania y otras crisis humanitarias importantes, vemos cómo los civiles son los que pagan el precio más caro del conflicto armado. De los 239 millones de personas que necesitan asistencia humanitaria, la mayoría son víctimas de conflicto armado. Y el sufrimiento que vemos en el terreno es muy preocupante. Bajas civiles, violaciones graves contra los niños, desplazamientos forzados, hambre impulsado por el conflicto, violencia sexual por los conflictos armados. Todo ha llegado a un nivel récord en estos últimos años. Diez años después de la adopción de la resolución, el ataque a los sistemas sanitarios sigue de nivel inaceptable. En 2025, solo Naciones Unidas registró un número importantísimo de incidentes que afectan a la asistencia sanitaria. El ataque a la asistencia sanitaria no solamente afecta a las vidas directamente, sino que afecta a todos los sistemas. Le quita a las comunidades acceso a un sistema sanitario cuando más lo necesitan durante el conflicto. Luego vemos también como las partes obstaculizan el acceso humanitario con restricciones administrativas e interferencia con operaciones humanitarias, desposeyendo a miles de personas en crisis de la asistencia que necesitan. Esto lo hemos tratado también en años anteriores. Los trabajadores humanitarios siguen amenazados cuando realizan, por ejemplo, trabajo muy importante. Más de 1000 de mis colegas han muerto en últimos años Señor Presidente, esto es el resultado de opciones y elecciones. Las partes eligen reinterpretar estas leyes que están diseñadas para proteger el acceso humanitario, sobre todo el derecho humanitario. Es una opción responder a violaciones del DIH solamente con consecuencias políticas y humanitarias limitadas. También es la opción tolerar la impunidad y así normalizando niveles. inaceptables de sufrimiento y de violaciones del derecho internacional humanitario. Algunos optan también retirarse de los tratados de desarme y debilitar la protección que se ofrece a refugiados bajo el derecho de los refugiados, poniendo en riesgo la seguridad de millones y socavando décadas de progreso de proteger mejor a los civiles en conflictos armados. También se utiliza en zonas explosivas, en zonas pobladas. Eso también es una opción, a pesar del impacto devastador que pueda tener sobre los civiles. También es opción cada vez más. por parte de las partes en conflicto utilizar tecnologías nuevas de tal manera que se incrementa el riesgo a los civiles. Y les explico de qué hablamos. El uso creciente de drones armados en el conflicto, bueno, pues amplía el alcance de violencia, causando daños mucho más allá de las líneas de frente tradicionales y dejándolos sin un refugio seguro. La IA y otras tecnologías digitales también incrementan la velocidad y el alcance de las operaciones militares, al tiempo que también incrementan el riesgo a los civiles y al personal humanitario. Estas tecnologías se podrían utilizar para proteger a los civiles y para reducir el daño a los civiles. Señor Presidente, se incrementa el riesgo de conflicto. La protección del DIH es cada vez más importante por ese motivo. Un mundo sin reglas es un mundo que nos pone en peligro a todos. Y vemos cuatro ámbitos que necesitan atención urgente de parte de la membresía. Primero, Proteger a los civiles exige que el DIH se interprete y se aplique de buena fe y que se defienda de manera constante, independientemente del conflicto, de las partes implicadas o de los motivos subyacentes para la guerra. No puede haber aplicación selectiva ni doble rasero. Y, por supuesto, el Consejo de Seguridad tiene que desempeñar un papel especialmente importante en este contexto. En segundo lugar, la violación del DIH tiene que tener consecuencias. La cultura de impunidad alimenta más violaciones y el Consejo de Seguridad tiene herramientas a su disposición para promover la rendición de cuentas, como las misiones de determinación de los hechos, la posibilidad de remitir algunos de los casos a tribunales internacionales y debería recurrir a ello. Y en tercer lugar, los Estados tienen la responsabilidad de garantizar el respeto por el DIH y les pedimos que utilicen su fuerza y su relación económica militar para promover el cumplimiento e impedir las violaciones, también interactuando con aliados y con otros intermediarios. Luego, también hay que garantizar que las tecnologías se desarrollen y se desplieguen de conformidad con el derecho internacional y se utilicen para proteger a los civiles. El Secretario General y el presidente de la Cruz Roja han dejado muy claro cuáles son los riesgos de los sistemas autónomos de armas y piden a los Estados que urgentemente adopten un Instrumento jurídicamente vinculante, estableciendo estos límites y hago este llamamiento a ustedes. También hay otros ejemplos prácticos en los que nos podemos basar. Se han dado pasos también para proteger a las misiones, evitar el uso de estos elementos y también. proteger a los civiles, adoptar medidas de mitigación. La resolución 2730 sobre la protección de los colaboradores y protección de personal humanitario también es una base importante para las medidas. La prioridad ahora estaría en la aplicación. Presidente, voy a terminar insistiendo en que, en buena parte, no nos faltan marcos jurídicos. Las herramientas y las buenas prácticas se conocen, me parece. Así que, en definitiva, hay que elegir. Podemos optar por proteger a los civiles en lugar de los intereses políticos. Podemos aplicar el derecho internacional para proteger a los civiles o quizá podemos también permitir que el derecho se convierta en una promesa vacía. Gracias, muchas gracias.
Gracias, señor Buefler. Gracias por esta presentación. Le ofrezco la palabra ahora a la señora Elise Moschini, que es observadora permanente y jefe de delegación de la Cruz Roja en Naciones Unidas.
Muchas gracias. En primer lugar, le doy las gracias a la misión de Pakistán por organizar esta reunión y generar este espacio para insistir en el carácter esencial del DI para la paz y seguridad internacionales y para identificar medidas prácticas para reforzar el respeto por el derecho en conflictos armados. La realidad está muy clara y la trayectoria que seguimos es muy peligrosa. Los civiles mueren por decenas de miles, los niños pierden extremidades, familiares, educación. Atacan a los pacientes en las camas del hospital donde tienen que recuperarse. Millones de personas se desplazan, abandonan sus hogares, sus medios de subsistencia, sus comunidades. Las personas son detenidas en lugares inadecuados, sometidos a malos tratos, sin que sus familiares sepan que ha sido de ellos. Ecosistemas y el patrimonio cultural también queda destruido de manera irreparable. Estas son algunas de las consecuencias inadmisibles de cómo se están librando las guerras hoy en todo el mundo. Nos parece que se puede hacer más para cambiar esto. Los que redactaron los Convenios de Ginebra de 49, Protocolos Adicionales y otros tratados que conforman el DIH, supieron codificar normas para garantizar que cuando se libren las guerras no causen daños innecesarios y sufrimiento innecesario. Estos hombres y estas mujeres entendieron que la guerra total es inaceptable. Estas normas se tienen que defender. Las normas de la guerra más bien se traducen en medidas concretas en el terreno de batalla con consecuencias claras. ¿Qué tiene que considerar que tome la decisión a nivel militar? Si hay medidas para garantizar que el blanco sea un objetivo militar legal. El daño que se pueda causar a los civiles es proporcionado con la ventaja militar anticipada. Un ataque como va a afectar, por ejemplo, a una planta de abastecimiento de agua o la disponibilidad de agua potable para la población civil o quizá un hospital. Y también hay que preguntarse, ¿se han considerado todas las precauciones para evitar o minimizar daños colaterales? Las normas del DIH se tienen que equilibrar para ver que es necesario lograr un propósito militar legítimo para limitar la muerte, el sufrimiento, las heridas y la destrucción. Y este equilibrio hoy no se da siempre. A medida que las partes interpretan las normas de manera cada vez más elástica, sientan un precedente muy peligroso con consecuencias trágicas. Este equilibrio también se pone a prueba con las tecnologías nuevas, como comentaba también el colega de la OCHA. El uso creciente de drones, sistemas autónomos, ciberoperaciones, IA para lograr objetivos militares plantea cuestiones humanitarias, jurídicas y éticas. Al integrar las nuevas tecnologías en el ámbito militar, las partes tienen que aplicar el DIH de manera constante y de buena fe, siempre en línea con el propósito y objetivo humanitario. Para algunas tecnologías concretas, como los sistemas autónomos, la postura de la Cruz Roja es que la adopción de un instrumento jurídicamente vinculante sería necesaria para aclarar las prácticas y las normas existentes. El respeto por el derecho empieza con la voluntad política a todos los niveles. Tiene que haber una aceptación por parte de los líderes políticos y militares y de la comunidad internacional. La Cruz Roja pide a los líderes estatales que garanticen que las fuerzas armadas estén equipadas y formadas para trabajar con estas cuestiones y, precisamente, para que se puedan utilizar en un entorno de batalla dinámico. También hay que marcar el tono con la expectativa del respeto por el derecho en todas las circunstancias, sin que tenga que haber reciprocidad necesariamente, y que se utilicen las herramientas para influenciar el comportamiento de otros, para que todo el mundo respete el derecho. El Consejo de Seguridad, con la responsabilidad primaria que tiene para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, desempeña un papel clave en este contexto y el Consejo ha demostrado su capacidad de insistir en el marco firme del DIH a través de una serie de resoluciones sobre temas pertinentes, desde la protección de la infraestructura esencial, la educación, las misiones médicas, la cuestión de personas desaparecidas. Todas estas resoluciones se han adoptado unánimemente, reforzando tanto el carácter universal de estas normas como el fundamento compartido de la humanidad en la que se basan. La Cruz Roja le pide, por tanto, al Consejo de Seguridad, a través de la adopción de las resoluciones sobre los temas de DIH, que sigan reafirmando y reforzando la interpretación de DIH de manera constante y coherente con su propósito protector y que se insista en la aplicación coherente. Excelencias, la Iniciativa Mundial para Aunar el Compromiso Político con el DIH La lanzaron Brasil, China, Francia, Jordania, Kazajstán y Sudáfrica, junto a la Cruz Roja, como una respuesta excepcional al sufrimiento que estamos viendo en los conflictos armados de hoy. El propósito es garantizar la aplicación imparcial, constante y universal de las obligaciones del DIH. fecha de hoy, 118 Estados han sumado a la iniciativa y en los últimos dos años, más de 160 Estados de todas las regiones han participado en consultas en siete líneas de trabajo, lideradas por 27 Estados, incluido también Pakistán, que obviamente están aquí hoy presentes. La orientación pretende incrementar el respeto por el DIH, abordar los desafíos que plantea la guerra contemporánea con un lema constante, que es proteger y salvaguardar el propósito protector del DIH. Alentamos a todos los Estados que se sumen a esta tarea y que participen en la Conferencia de Alto Nivel sobre el Carácter Humanitario de la Guerra, que se celebraría en Jordania en diciembre. Excelencias, como decía el presidente de la Cruz Roja en mayo, cuando se dirigió ella al Consejo de Seguridad, no podemos pretende hacer como que lo que estamos viendo en las zonas de guerra cumple el derecho y cumple la ley. El complemento de buena fe riguroso del DIH no acaba con el sufrimiento que causa el conflicto armado, pero sí reduce el dolor que causa la guerra y a donde se produce. Y tenemos que trabajar de manera colectiva para lograrlo. Muchas gracias.
Gracias. Muchísimas gracias, Elise. por aportar esta perspectiva de la Cruz Roja a esta conversación. Continuamos ahora con la doctora Jenna Russo, que es directora de investigación y jefa del Centro para Operaciones de Paz Brian Urquhart en el IP. Adelante, por favor.
Buenas tardes, Excelencias, colegas. Muchas gracias a la misión de Pakistán por esta invitación. para participar en esta conversación tan importante. En los últimos diez años, mi trabajo académico y también en el think tank se ha dedicado a la protección de los civiles. Y, sobre todo, me interesa cómo los participantes entienden sus obligaciones de protección dentro de los marcos normativos y jurídicos internacionales. He bien estudiado cómo la violencia contra los civiles puede afectar a la perspectiva de paz. Todos, lamentablemente, vemos estas estadísticas crecientes sobre daño civil y nos afectan cada vez menos en cierta medida. Por eso quiero tratar 3 cuestiones primero. Observaciones sobre la protección de los civiles desde la perspectiva normativa. En segundo lugar, el incremento en la violencia contra los civiles y qué significa esto para los contextos en cuestión. Y en tercer lugar, algunas recomendaciones sobre qué se puede hacer. Antes de empezar con mis observaciones, me gustaría plantear un elemento y me disculpo si esto no se traduce, dice la oradora. Pero yo no tengo. No me juegos nada en esta conversación. Yo no tengo una participación política aquí. El único propósito y objetivo que yo tengo aquí es que todos los civiles tengan el derecho a la protección por igual bajo el derecho internacional. Entonces, algunas reflexiones normativas. Cuando consideramos los marcos jurídicos y normativos que marcan las obligaciones de protección, a menudo abordamos los convenios de Ginebra, pero sin embargo, las guerras siempre han tenido normas y ha habido distintas versiones de protección humana a lo largo de las culturas y del tiempo. El sufrimiento masivo de la Segunda Guerra Mundial supuso un punto de inflexión que alimentó el impulso del DIH codificado en los convenios de Ginebra y protocolos facultativos. Así que realmente el nacimiento y el crecimiento de todo el sistema ONU ha ido en paralelo con la protección humana. Y desde que se fundara la ONU hemos vivido con crecido, lo que se ha dado en llamar el régimen de protección humana internacional, el DIH, los derechos humanos, las leyes de refugiados, la prohibición contra la tortura, malos tratos, otros marcos normativos como la responsabilidad de proteger y también la agenda MSP. MPS, perdón, Mujer, Paz y Seguridad. También hemos visto precisamente cómo se prioriza la protección de civiles en las misiones y la voluntad del Consejo de considerar las crisis humanitarias como amenaza a la paz y seguridad internacional, empezando precisamente con el desplazamiento de los kurdos desde Irak en 1991. Poco después, con los fracasos de mantenimiento de la paz de los 90, pues ya se llegó a un mandato claro de protección de civiles en Sierra Leona en el 99. Estos marcos Son más que retórica. En el periodo posterior a la guerra hemos visto cómo se ha reducido la violencia contra los civiles, que se había convertido en algo menos frecuente y menos violento. En un libro que he publicado, veo los niveles de violencia contra los civiles en el periodo de la posguerra hasta 2018. Y los grandes niveles de violencia contra los civiles en el conflicto armado era más bien la excepción y no la norma. Lamentablemente, esta tendencia en los últimos 10 años ha cambiado radicalmente. Y los pactamientos estatales y no estatales utilizan más violencia contra los civiles, mucho más que en las décadas anteriores. Según los datos de conflicto de ACLED, 2024-2025 vio el doble de eventos violentos en comparación con el 2021, con cifras impulsadas por los conflictos en Gaza, Myanmar, Sudán y Ucrania, entre otros lugares. Y los grupos no estatales eran responsables de aproximadamente el 59% de las bajas civiles en conflictos armados en 2025. La violencia estatal también tiene una parte creciente de violencia contra los civiles que se ha triplicado desde el 2020. Ahora, desde la perspectiva normativa, no es poco habitual que se produzcan violaciones, incluso con normas muy institucionalizadas. Sin embargo, muchos nos preguntamos en qué punto las violaciones de las normas significa que se debilita de manera significativa o se fractura, incluso, el marco de protección de los civiles. Y ahí hay varios elementos que tengo que plantear. Primero, la mayoría de los Estados miembros siguen defendiendo los valores del DIH, al menos retóricamente. muchos, sino la mayoría de estos países, han intervenido en contra de que se ataque de manera intencional a los civiles o a la infraestructura civil en Gaza, Ucrania, Sudán y otros lugares. Entonces, no es el caso que todos los pactamientos sencillamente hayan abandonado los principios jurídicos internacionales. Ahora bien, las violaciones de la norma se producen en cualquier régimen, pero no todas las violaciones son iguales cuando se considera el efecto que tiene sobre los marcos normativos y cuando vemos que hay grandes y poderosos partavientes que son los que de manera flagrante violan, incluyendo aquellos partavientes que antes eran los que las defendían, pues esto puede ser muy nocivo. Parte de lo que mantiene con fuerza el marco normativo es el coste que tendrá que asumir aquel que se aparta del marco. Y aunque algunos países se han pronunciado en contra de las violaciones, el Consejo no acaba de encontrar la manera, y tampoco otros Estados miembros, de elevar el coste de manera suficiente para cambiar el cálculo de aquellos que cometen la violación en su toma de decisión. Y esto no solamente no incentiva al que viola de cambiar su comportamiento, sino que también puede alentar a otros a que lo violen cuando ven que el castigo igual no es tan alto como se temían. Esto, sin embargo, puede cambiar. Me parece que todavía no estamos al borde de que se destruyan estas normas por completo, pero sin embargo sí que necesitamos un compromiso constante y concertado para cambiar esta tendencia. Y tengo un par de recomendaciones que presentaré después. Segunda cuestión, las consecuencias de daño civil dentro de los contextos de conflicto. Está claro que atacar a los civiles y la infraestructura civil produce un daño inmediato a la población. Las consecuencias, sin embargo, pueden ser muy duraderas, llevando a ciclos de violencia, venganza, socavando la perspectiva de paz y desarrollo en el futuro. Los datos muestran que el nivel alto de violencia contra los civiles también puede cimentar las diferencias identitarias, por ejemplo, entre grupos étnicos, y puede incrementar la determinación de los beligerantes a seguir luchando. La miseria humana, cuando se mide a través de desplazamiento y muerte, tiene una correlación negativa con el éxito de la conciliación de la paz, y el hambre causada por el conflicto puede reducir la productividad del trabajo, afectando al PIB de los países. Y puedo compartir todos los datos con ustedes. también aquellos individuos que tienen síntomas de síndrome de estrés postraumático, igual, pues no pueden entrar en estas formas no violentas de solución de conflictos. Y según la OMS, más del 22% de los individuos que viven en estos países afectados con conflictos tienen algún tipo de nivel de ansiedad, depresión o también bipolaridad. Los efectos a menudo son intergeneracionales. Hemos visto en esto de reciente de Yale que demuestra que incluso los nietos de individuos por las guerras tenían marcas epigenéticas alteradas, aunque no hubieran tenido una exposición directa al conflicto bélico. El carácter sagrado de la vida humana debería ser suficiente para promover la protección civil, pero presento estos datos que, aunque el único objetivo sea promover el arreglo político de las controversias y fomentar el desarrollo, no se puede hacer si no se considera también la protección de los civiles. Recomendaciones para acabar. El Consejo tiene que seguir priorizando la protección de los civiles en el diseño de los mandatos de sus misiones. Me alegra ver que el examen del SG sobre las OPES enfatiza la importancia de la protección, aunque me parece que se queda corto cuando lo categoriza como algo relevante solamente para las operaciones de paz. Obviamente, No cada misión va a tener un mandato de protección de civiles o una gran presencia de tropas, pero considerar los riesgos de protección y también considerar cómo la presencia de la ONU contribuye a la seguridad de los civiles tiene que formar parte de todas las conversaciones que tenga el Consejo. Las medidas de ahorro recientes han debilitado la capacidad de las misiones de aplicar sus mandatos de protección de civiles. Y hay que recordarle al Consejo también que adoptó una decisión en 2009 de que la protección de civiles debía ser prioridad entre las tareas mandatadas, también en la asignación de recursos. Sin embargo, el SG informa de que la protección de civiles es el ámbito más afectado en los cortes presupuestarios, por lo que le pido al Consejo que sea firme en la atención que presta a la protección y también a la Asamblea General para garantizar que los esfuerzos de protección cuenten con los recursos adecuados. En el contexto de los recortes, las misiones trabajan también para incrementar sus alianzas con redes locales de protección y USC, que pueden complementarlo con supervisión local. Y esta es una buena práctica porque nos Parece que puede impulsar la titularidad local y también la sostenibilidad. Sin embargo, tenemos que considerar también cómo garantizar la coherencia, la calidad de los datos que se recogen y garantizar que los departamentos locales no sufran daño. En segundo lugar, y como se decía, el Consejo tiene que seguir centrándose en la tecnología, tanto como vector, pero también como riesgo para la protección. Desde 2020, los ataques con drones en entornos de conflicto se han incrementado en un 4000 por ciento. Muchos grupos no estatales también utilizan los drones con la facilidad con la que ahora se puede contar con esta tecnología. La OMA está actualizando su política de orientación para garantizar que las misiones tengan equipos de protección contra estos dispositivos, pero esto es una cuestión tan política como técnica. Los Estados miembros también pueden seguir adoptando declaraciones políticas y legislación nacional que limitan el uso de estas armas, como los sistemas autónomos, y estos marcos pueden dar error, pero los datos sí que demuestran que los marcos pueden servir para contener el comportamiento. y también es una base importante para poder evaluar ese comportamiento. En tercer lugar, el Consejo puede apoyar otras funciones que contribuyan también a la protección, como, por ejemplo, el trabajo de los paneles de sanción. Los Representantes Especiales del SG sobre niños en conflictos armados y violencia sexual, por ejemplo, el año pasado, más niños se vieron afectados por violaciones graves de todos los años anteriores, tres décadas desde que existe este programa. El trabajo de las oficinas, sin embargo, se ve limitado porque los Estados miembros politizan su trabajo y algunos se preocupan más por quién está acusado, más que por el hecho de que los niños sean los que están en el los que sufren el daño. Aquí tenemos otras recomendaciones. Los miembros del Consejo pueden garantizar que también la violencia sexual en conflictos se incluya como criterio para los regímenes, que haya conocimientos también para la protección de los niños e incrementar la coherencia entre las listas del Secretario General en sus informes anuales y los individuos y las entidades que estén designados en los regímenes de sanciones. También las misiones políticas, los enviados podrían tener conocimientos de protección específicas y también invertir en informes y en rastrear Creo garantizar también que los esfuerzos de reconstrucción y de consideración de la paz traten la salud mental y otros. Se pueden hacer muchas cosas. Sin embargo, el obstáculo más importante es político y la falta de voluntad de exigir cuentas a los autores. Y aquí llego ya al último elemento. Y si todavía no he sido suficientemente clara, ahora sí que voy a ser muy clara. Todos los que están aquí en esta sala tienen autonomía política, no son conductos de lo que deciden las capitales. Cada estado miembro y todos como individuo tenemos que decidir dónde está el límite. Algunos de los actos violentos que hemos visto son tan inhumanos, tan depravados, que están. negando nuestra civilización. Me reuní con un miembro de la Comisión Internacional de Investigación que describía cómo los niños palestinos se utilizan en juegos donde los soldados intentan disparar a distintos miembros de su cuerpo. También los desnudan en público. En Sudán, algunas mujeres han sido violadas tantas veces que han muerto de la violencia causada por las violaciones. El UNICEF informa que niños menores de 5 también son violados y algunas víctimas incluso de un año de edad. Y, sin embargo, no podemos recibir información de Sudán que se organice en la Asamblea General porque nos dicen que la política es demasiado complicada.
Quizás nadie de los aquí presentes se pueda por sí solo acabar con las guerras en Gaza, Ucrania o Sudán, pero la diplomacia consiste en encontrar cómo superar estos bloqueos políticos. Tenemos que ser creativos, asumir riesgos, a falta de un alto el fuego completo en Sudán, encontrar la manera de facilitar la recuperación de las comunicaciones para que la gente encuentre a sus seres queridos y pueda evacuarse, ver cómo los niños pueden ir a la escuela, incluso cuando haya un conflicto, empoderar a los representantes especiales, al secretario general, para garantizar que, incluso cuando los países están haciendo la guerra, los inocentes estén seguros. Y, finalmente, hablar insistentemente con sus propios gobiernos para promover una aplicación en pie de igualdad del derecho internacional en todos los conflictos. Y si no podemos hacer esto, entonces, ¿por qué estamos aquí? ¿Simplemente para ayudar a los poderosos y a los grandes a hacer lo que quieren o para proteger a los individuos de esta lacra de la guerra? Muchas gracias. Gracias a la doctora Russo por su presentación tan convincente y por sus recomendaciones y observaciones tan valiosas. Finalmente, tenemos al Dr. Gholam Nabi Faei, presidente de World Forum for Peace and Justice. Él va a aportar las perspectivas de las comunidades afectadas por conflictos prolongados y no resueltos. Adelante.
Excelencias, señoras y señores, quiero darle las gracias, en primer lugar, al señor embajador por invitarme a pronunciar algunas palabras sobre este tema tan espinoso de defender el derecho internacional en situaciones de conflicto armado. Me parece que el tema que tenemos planteado, en última instancia, es una prueba de la credibilidad del ordenamiento jurídico internacional. Sabemos que la Carta afirma claramente los conflictos internacionales deben resolverse por vía pacífica. El artículo 33 dice que los conflictos internacionales deben resolverse por medio de la negociación, la mediación, el arbitraje o a través de otros medios pacíficos. El propósito de la ONU no sólo debe ser aprobar resoluciones, sino sentar las bases para que las resoluciones puedan aplicarse y los conflictos resolverse. El derecho internacional no puede ser universal en su lenguaje, pero selectivo en su aplicación. Si el derecho internacional protege a los civiles en un conflicto, entonces debe proteger a los civiles en todos los conflictos. Si el derecho internacional protege la libertad de expresión en un país, entonces debe protegerla en todos los países y en todos los continentes. Voy a darles un ejemplo de Cachemira. La negativa de la libre determinación. llevado a tanto a Pakistán como a la India al borde de la catástrofe nuclear. Les recuerdo la catástrofe de abril del año pasado. El liderazgo extraordinario de Donald Trump que presionó a tanto India y Pakistán para que se consiguiera un alto el fuego, y esto se logró. El artículo 49 del Cuarto Convenio General no permite que una potencia ocupante asigne el territorio que ocupa a sus habitantes, pero eso es precisamente lo que ocurre en Cachemira. Más de 250.000 acres de tierras, incluidas las mías, se han tomado por la fuerza por el gobierno. Hay denuncias. de millones de certificados de domicilios expedidos a personas que no son de Cachemira. Hay más de 3000 fosas comunes en Cachemira, más de 10.000 desaparecidos. El Alto Comisionado de Derechos Humanos, la Alta Comisionada en su informe de 2019, Abordó las inquietudes en cuanto a las detenciones arbitrarias que han eliminado la libertad de expresión, la detención de líderes políticos, la detención de periodistas y activistas de derechos humanos. Esas son las conclusiones de un órgano creado en virtud de un tratado de las Naciones Unidas. No debemos desestimar esto porque sea inconveniente desde un punto de vista político. No tienen que tomarse lo que le digo como el Evangelio, pero entonces, ¿qué hay que hacer? ¿Qué hay que creer? La solución la propuso la alta comisionada, que es también la candidata a ser la secretaria general, la señora Michelle Bachelet. En 2019 dijo que había que enviar una misión de investigación a Cachemira, India y Pakistán. Pero yo propongo no una misión de investigación, sino que el Consejo de Seguridad tiene que enviar una misión de paz a Cachemira y que sean ellos quienes decidan si es cierto que se han expedido miles de certificaciones de domicilio a personas que no son de Cachemira. que decidan si es verdad que hay más de 3.000 fosas comunes descubiertas, no por gente de Cachemira, sino por la sociedad civil india, y que decidan si es cierto o no que más de 10.000 personas han desaparecido. ¿Les creerán entonces? En el informe de 2023 del representante de Estado, de los Estados Unidos indica que la sociedad civil india dice que hay más de 10.000 desaparecidos en Cachemira. En conclusión, señoras y señores, yo creo que la gran debilidad del sistema internacional no es la falta de principios jurídicos. El mayor punto débil de este sistema internacional es la falta de implementación. Muchas gracias.
Muchas gracias al doctor Fay por su contribución y por aportar sus perspectivas. Y también doy las gracias a los cuatro distinguidos ponentes por contextualizar este debate de hoy. Colegas, procedemos ahora a las intervenciones de los miembros del Consejo de Seguridad. Aunque mi nombre está en el primer puesto, me gustaría dar la palabra a mis colegas del Consejo antes y yo hablaré al final. De manera que paso la palabra a la Representación Permanente del Reino Unido.
Gracias, excelencia, y gracias a Pakistán por convocar esta reunión y a los ponentes por sus intervenciones. Nos han informado de cuestiones que deben ser el foco de nuestra atención diariamente. Y hay cuatro cosas que piensa el Reino Unido al respecto. Primero, el derecho internacional humanitario impone Reglas claras para quienes libran un conflicto armado. Todos los miembros de la ONU han aceptado la importancia central del DIH, del derecho internacional humanitario, y han aceptado los límites que imponen sus normas. El DIH y las normas internacionales de derechos humanos son la base esencial de la conducta de los conflictos y con la protección de los civiles en su núcleo. redunda en interés nacional de todos los Estados que el cumplimiento sea universal y que todos hagamos lo que nos corresponde. Como dijo el Secretario General, un mundo sin reglas es un mundo que en breve caerá en el caos. Estas son obligaciones que nosotros hemos asumido que hay que cumplir. Segundo, el marco jurídico existe, pero garantizar el cumplimiento requiere un compromiso político sostenido y una acción práctica para que la ley y los compromisos políticos se conviertan en una práctica operacional. Para respaldar el compromiso político, trabajamos con la Iniciativa Global de la Cruz Roja. Apoyamos los comités nacionales de derecho internacional, que para nosotros tienen un papel importante a la hora de ayudar a los Estados a garantizar que cumplan sus obligaciones. En el Reino Unido tenemos un comité nacional de VIH y apoyamos a otros estados en que hagan lo propio y nos complace co-liderar la iniciativa global al respecto. Y también queremos trabajar en la práctica para que los compromisos políticos se conviertan en práctica operacional. Las normas de Hamburgo traducen las obligaciones jurídicas en orientaciones prácticas para ayudar a combatir los conflictos y el hambre. Tercero, a medida que evolucionan los métodos de guerra, el DIH abarca todos los tipos de conflicto. A medida que avanza la tecnología, ya se trate de láseres, de drones o cualquier otro vector de guerra, eso está cubierto por el DIH y los principios de proporcionalidad y los límites que impone Son los mismos. Ahora que hay más actores involucrados en los conflictos, tenemos que tener claro que el DIH se aplica tanto a Estados como a grupos armados no estatales. Así que, para ayudar a que el cumplimiento se extienda más allá de los Estados, tenemos un consorcio más allá del cumplimiento para identificar las prácticas que puedan promover el cumplimiento por parte de agentes no estatales. El DIH protege al personal humanitario y médico, y también a los civiles, y facilita el acceso humanitario. Pero demasiados cooperantes humanitarios son asesinados en conflictos. Las cifras las conocemos y son inaceptables. Así que estamos trabajando con nuestros socios para combatir esto con Australia y otros signatarios de la Declaración sobre Protección del Personal Humanitario. y en la hoja de ruta mundial para ayudar a las organizaciones humanitarias a mitigar los riesgos en sus operaciones frente al uso creciente de drones. En cuarto lugar, al discutir estas cuestiones aquí en la ONU, en nuestros parlamentos, oficinas y tribunales, siempre hay que recordar el objetivo básico del DIH, limitar el sufrimiento y la destrucción que provocan los conflictos armados. Hemos oído unas cifras horribles y actos despreciables. La protección de los civiles se refiere a personas de verdad, a vidas reales, en las peores situaciones y en los momentos más difíciles. Eso tiene que ser nuestro foco de atención. Esa protección debe ser nuestra meta, no porque sea la ley, aunque lo sea, ni una obligación, aunque lo sea, sino porque es lo correcto, lo que hay que hacer. Gracias.
Gracias, Embajadora. Ahora tiene la palabra el Embajador de Francia.
Gracias, señor Presidente, señor Embajador de Pakistán, y gracias por haber organizado esta reunión que viene justificada por una realidad triste. El mundo se enfrenta a un deterioro global del respeto por el derecho internacional humanitario. Esto cada vez es más claro en conflictos armados de todo el mundo. Los civiles padecen de manera injustificada El respeto mero del derecho internacional permitiría mitigar esto. En Ucrania, la población vive bajo las bombas y volverán a pasar frío en invierno si el agresor ruso sigue atacando infraestructuras energéticas. En el Sudán, Yemen o Gaza, los cooperantes humanitarios son objetivo de ataques y su labor humanitaria se ve complicada. La destrucción de infraestructuras básicas y del patrimonio cultural marca la población y la sociedad. Las atrocidades de la guerra son a menudo obstáculos también para construir la paz y para reconciliarse. Frente a esta constatación tan lamentable es responsabilidad del Consejo y de la comunidad internacional actuar, movilizarse frente a las graves violaciones del DIH, cualquiera que sea la parte que perpetre la violación. Estos ataques pueden ser constitutivos de crímenes de guerra. Sus autores deben someterse a la justicia. La lucha contra la impunidad Es una herramienta central para poner fin a las violaciones y Francia recuerda en este sentido el papel fundamental de la Corte Penal Internacional. Además, es responsabilidad nuestra actuar para la plena aplicación de las resoluciones del Consejo para el respeto pleno por el derecho internacional, incluido el humanitario, la protección de la población y las estructuras civiles, garantía del acceso humanitario. Esto no puede rechazarse por motivos arbitrarios. cuando no se satisfacen las necesidades de la población. Los ataques contra cooperantes humanitarios deben cesar. La hambruna no puede utilizarse como arma de guerra contra los civiles. Frente a la amplitud de las violaciones y el sufrimiento, los Estados tienen el deber de reforzar su compromiso en el ámbito jurídico. Apelamos a la ratificación universal de la Convención de 1994 sobre Seguridad del Personal de la ONU y Personas Asociadas, y también su protocolo facultativo de 2005. Pedimos a los miembros del Consejo a que sean ejemplares al respecto. También pedimos a todos los Estados a ratificar la Convención de 1954 sobre protección de bienes culturales en los conflictos y sus protocolos adicionales. En cuanto a la diplomacia, los Estados deben usarla para prevenir y hacer cesar las violaciones y otras partes en conflicto. Los Estados deben unirse para el respeto del derecho internacional humanitario, incluso frente a los nuevos desafíos de los conflictos armados contemporáneos. Con ese objetivo, la representante de la Cruz Roja nos recordaba que se ha lanzado la Iniciativa Mundial para el Derecho Internacional Humanitario. Francia hace un llamado a todos los Estados a adherirse a esta iniciativa y a participar en la Conferencia de Alto Nivel que tendrá lugar el 7 de diciembre en Jordania. Es responsabilidad colectiva nuestra actuar con urgencia para preservar la humanidad de la guerra. Muchas gracias.
Gracias a usted. Y ahora daré la palabra a la representante de la Federación de Rusia.
Gracias, presidente. En primer lugar, damos las gracias a la Misión Permanente de Pakistán por organizar la reunión de hoy. Un conflicto armado constituye una seria prueba para el orden jurídico internacional y el cumplimiento de las obligaciones derivadas del DIH, que tiene una repercusión directa a esto en la vida de las personas. Rusia, que fue una de las impulsoras y realizó una contribución significativa a la elaboración de las normas del DIH, ya en 1868, por iniciativa del Imperio ruso, se adoptó la Declaración de San Petersburgo sobre la prohibición del uso de proyectiles explosivos e incendiarios durante las hostilidades, y este fue el primer instrumento jurídico internacional que limitó la elección de medios de guerra. La cuestión de la protección de la población civil durante la guerra se planteó por primera vez por el profesor ruso Martens durante la Conferencia de Bruselas de 1874, convocada por la iniciativa rusa para defender las costumbres y leyes de la guerra. Sin embargo, En aquel momento, esa idea no recibió apoyo entre las delegaciones europeas. En 1907, por iniciativa nuestra, tuvo lugar la Conferencia de La Haya, cuyos resultados incluyeron la adopción de numerosos documentos que regulan la guerra. En cuanto a los Convenios de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales, estos fueron adoptados en respuesta a los atroces crímenes cometidos por la Alemania nazi y sus colaboradores, principalmente en territorio de la Unión Soviética. Recordemos también que la aplicación de las normas del DIH a las guerras anticoloniales y a la autodeterminación fue igualmente una contribución de nuestro país. En la actualidad, los Convenios de Ginebra y sus protocolos adicionales, los Convenios de La Haya y el Derecho Internacional Humanitario consuetudinario establecen claramente el marco de conducta de las partes en un conflicto armado y no requieren ser reescritos ni reinterpretados mediante nuevos enfoques. El Consejo de Seguridad, cuya principal tarea consiste en prevenir y resolver conflictos, tampoco es un foro adecuado para tales fines. Una de las principales amenazas al régimen del DIH es la aplicación e interpretación selectivas de las normas pertinentes y los dobles raseros al condenar sus violaciones. La propia ONU no está exenta de esta deficiencia, por no hablar de toda una serie de mecanismos que se presentan como judiciales, pero en realidad son meros instrumentos políticos de algunos países. Cada vez más observamos cómo las mismas disposiciones se interpretan de manera diferente dependiendo de quién se aparte en el conflicto. Una de las pruebas más evidentes de este problema al día de hoy es la situación en Gaza, donde, pese a la entrada oficial en vigor de un alto el fuego, la población civil sigue muriendo. En los últimos tres años, según el Ministerio de Salud de Gaza, han muerto más de 73.000 personas y 174.000 han resultado heridas. Detrás de estas cifras hay familias destruidas, niños que han perdido a sus padres, padres que han perdido a sus hijos, personas que han perdido sus hogares y el acceso a la atención médica básica. Al mismo tiempo, las organizaciones humanitarias informan de desplazamientos masivos de la población, destrucción de infraestructuras, escasez de alimentos, agua y servicios médicos. Sin embargo, varios países que hacen llamamientos enfáticos en cuanto al DIH desde la ONU continúan alimentando el conflicto con suministros de armas. Por ejemplo, Alemania, que fue uno de los primeros países en apoyar en 2022 la Declaración Política sobre el Fortalecimiento la protección de los civiles frente a las consecuencias humanitarias del uso de armas explosivas en zonas pobladas, Alemania actualmente se encuentra en el banquillo de los acusados ante la CIJ, donde se celebraron audiencias en el caso iniciado por Nicaragua sobre el suministro de armas utilizadas en Gaza. Ni siquiera eso detiene a Berlín. En el segundo trimestre de 2026, tan solo el gobierno alemán aprobó las exportaciones de armas a Israel por un valor de 735,8 millones de euros, y ello en circunstancias en que el 82% de todas las estructuras en Gaza han resultado dañadas o destruidas. Los vecinos de esta potencia europea tampoco se quedan atrás. Por ejemplo, las empresas francesas en los tres años de escalada han suministrado más de 525 unidades de material militar. El Reino Unido continúa realizando excepciones para Jerusalén Oriental en el programa global F-35, mientras que Italia, pese a haber anunciado la suspensión de nuevas entregas, sigue abasteciendo a Israel sobre la base de contratos anteriores. Este problema, señor presidente, no se limita a Oriente Medio. La misma cuestión surge en relación con la política de la Unión Europea respecto de Ucrania, y aquí la magnitud de los suministros de armas y otras formas de alimentar el conflicto es aún más evidente. El 11 de septiembre, la UE aprobó 6.100 millones de euros adicionales para la adquisición de municiones, drones y sistemas de guerra electrónica. Tampoco se quedan atrás los Estados miembros. Alemania financia la compra de 50.000 drones de ataque Shrike. El Reino Unido desarrolla la producción de drones ucranianos en su territorio y planea suministrar a Ucrania 150.000 drones. Varsovia anunció la transferencia de 50 millones de euros a través de la OTAN y, finalmente, en julio, la Unión Europea lanzó el mecanismo UE-Ucrania que prevé la creación de empresas conjuntas, la producción de piezas y el desarrollo conjunto de drones. Paralelamente al incremento de los suministros a Ucrania, aumenta el riesgo de que estas armas terminen posteriormente en circuitos ilícitos fuera del país. La UE y la Interpol ya consideran a Ucrania como una posible fuente de flujos transnacionales de armas procedentes de una zona de conflicto armado y están desarrollando mecanismos para su seguimiento. Al mismo tiempo, los países que suministran armas hacen todo lo posible por silenciar las más graves violaciones del DIH cometidas por las Fuerzas Armadas de Ucrania y por difundir insinuaciones contra Rusia. Esta campaña informativa se desarrolla no solo a través de los medios de comunicación, sino también en la ONU. Y eso, entre otras cosas, a través de contribuciones voluntarias a algunas entidades. Así que proponemos que reflexionen sobre por qué Rusia necesita tanto tiempo para alcanzar los objetivos de la operación militar especial. La respuesta es evidente. porque Rusia cumple las normas aplicables del DIH. Siglos de historia compartida entre Rusia y Ucrania atestiguan que Ucrania no tiene nada que temer de Rusia, sino más bien de Europa, porque sabemos cuál es el resultado de la ocupación de Alemania en 1918 y entre 1941 y 1944. Y Europa está tratando de reeditar este periodo histórico. Veamos ahora cómo el régimen de Zelensky cumple el DIH. El 10 de septiembre, hace unos días, las fuerzas armadas de Ucrania atacaron el malecón de la ciudad turística de Sochi. No cabe ninguna duda de que en ese lugar no había objetivos militares. Como resultado, murieron 28 personas, incluidos dos niños. ¿Dónde está la reacción ante este crimen por parte de quienes se presentan como defensores del DIH? Ninguno de los ponentes ha mencionado que civiles rusos mueren como consecuencia de violaciones del DIH. Francia, por ejemplo, no sabe que en Ucrania. 10 instalaciones energéticas fueron destruidas por las Fuerzas Armadas de Ucrania. Tan solo la pasada semana, 48 civiles murieron a manos de las Fuerzas Armadas de Ucrania, entre ellos tres niños, todos ellos víctimas de drones, precisamente los mismos drones que se producen con la participación de países europeos que declaran su adhesión al DIH. En promedio, durante ese periodo se registraron unos 1.180 ataques diarios contra objetivos civiles. Del 7 al 13 de septiembre, resultaron afectados 374 civiles, incluidos 16 menores de edad. Contra objetivos civiles en territorio ruso se lanzaron 8.243 municiones durante ese período. Las Fuerzas Armadas de Ucrania atacaron edificios residenciales en Perm, Novorossiysk y la región de Belgorod, y también se atacaron hospitales y personal sanitario. En el distrito de Alekseevsk, en Kherson, dos ambulancias resultaron dañadas por un dron. En Radensk, las Fuerzas Armadas de Ucrania atacaron un puesto médico rural. En la carretera, en una carretera de Volnovaya, en Donetsk, un dron ucraniano atacó una ambulancia. Y en Mihalova, resultó dañado un puesto médico rural. En este contexto, se escuchan declaraciones de Zelensky sobre la inseguridad del espacio aéreo ruso para la aviación civil. ¿Qué país europeo ha reaccionado ante esta intención declarada de cometer un ataque terrorista? Una característica particular de los ataques de las fuerzas armadas ucranias son los ataques contra monumentos culturales. El régimen de Zelensky libra una guerra contra todo lo ruso. Desde 2022, por ejemplo, más de 300 monumentos culturales se han visto dañados o completamente destruidos, entre ellos el ataque contra el Museo Defensa de Sebastopol. Señor presidente, estamos convencidos de que todo civil u objeto civil en todo conflicto deben permanecer protegidos por el DIH. Si queremos preservar el orden jurídico internacional, este debe ser nuestro principio fundamental, sin dobles raseros, sin conveniencias políticas, sin justicia selectiva, sino con reglas uniformes y criterios iguales para su observancia. Gracias.
Gracias a Rusia. Ahora tiene la palabra el embajador de China.
Presidente, doy las gracias a Pakistán por haber convocado esta reunión en fórmula Arria. También he escuchado con atención todas las ponencias. El derecho internacional ofrece un cimiento institucional esencial para un orden jurídico justo y equitativo, y es indispensable para mantener la paz y la seguridad internacionales. En un marco de turbulencias mundiales y conflictos regionales recurrentes, la comunidad internacional más que nunca debe fortalecer la solidaridad y la cooperación, defender el ordenamiento internacional y salvaguardar la visión cooperativa de paz y prosperidad. Quiero hacer tres comentarios. Primero, el derecho internacional debe aplicarse de manera sistemática y justa. Nada puede lograrse sin reglas. Los propósitos y principios de la Carta son el cimiento del derecho internacional y deben observarse de manera universal como normas. los principales países, pero y todos los países, cualquiera que sea su tamaño, su poder, deben cumplir de buena fe el derecho internacional, rechazando una aplicación selectiva y los dobles raseros, y aplicando verdaderamente las mismas normas a la hora de determinar lo justo y lo injusto. Segundo, las disputas deben resolverse pacíficamente en el marco del derecho internacional. El arreglo pacífico de controversias es un principio fundamental de la Carta y la vía esencial para una paz duradera. Los países deben defender el espíritu del derecho internacional y resolver sus diferencias por medio del diálogo y las consultas, y buscar soluciones que aborden las inquietudes legítimas de todas las partes en el marco de la Carta y el derecho internacional. Los miembros del Consejo deben predicar con el ejemplo, defendiendo el derecho internacional con posiciones objetivas e imparciales en cuestiones urgentes, promoviendo la aplicación efectiva de resoluciones del conflicto y aprovechando al máximo la mediación, la prevención de los conflictos y otras herramientas para lograr soluciones políticas. tercero, la protección de los civiles debe recibir más prioridad. Los civiles a menudo son las principales víctimas de los conflictos. El DIH establece normas básicas para su protección. Todas las partes en conflicto deben cumplir estrictamente el DIH, proteger a los civiles y sus instalaciones, como escuelas y hospitales, y garantizar un acceso irrestricto a los suministros humanitarios. En 2024, China, junto con otros países y la Cruz Roja, lanzó una iniciativa de derecho internacional. Esperamos que otros países se nos unan, reafirmando el compromiso firme de la comunidad internacional con el DIH.
Presidente, China defiende y contribuye con firmeza y practica también el derecho internacional. Siempre ha cumplido sus obligaciones y sus compromisos internacionales, orientándose en la Iniciativa Mundial de Gobernanza. Estamos preparados para trabajar con todos para defender el derecho internacional, el orden internacional y proteger la autoridad y la credibilidad del DI y hacer una mayor contribución a la paz y seguridad internacionales. Muchas gracias.
Y ahora quiero dar la palabra a.
Ofrezco la palabra ahora a la representante de Panamá.
Gracias, señor presidente. Agradecemos a Pakistán por convocar esta reunión tan oportuna y a los expositores por sus valiosos aportes. Defender y promover el derecho internacional constituye una de nuestras responsabilidades más fundamentales como Estados miembros, particularmente en tiempos de conflictos armados. Como miembros de las Naciones Unidas, nuestro bien común descansa sobre el reconocimiento de que todos los Estados son iguales ante la ley. Solo mediante el respeto de estos principios podremos garantizar el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Señor Presidente, en los últimos años hemos sido testigos de ataques contra hospitales, médicos, personal humanitario, funcionarios de las Naciones Unidas, cascos azules, infraestructura civil, así como contra sitios de patrimonio cultural y religioso. A través de estos actos, los compromisos que nos unen han sido quebrantados. Y con ello, el hilo invisible que nos mantenía unidos se ha visto sustituido por la impunidad y la indiferencia. Pero no tiene por qué ser así. Señor Presidente, distinguidos colegas. En el corazón del orden jurídico internacional yace un principio fundamental: las normas cuyo respeto exigimos a los demás deben regir también nuestra propia conducta. Este es el principio de igualdad soberana consagrado en la Carta de las Naciones Unidas, la confianza de que el derecho internacional será aplicado de manera consistente a todos los Estados. En ese sentido, Panamá otorga particular importancia a lo dispuesto en el artículo 2, párrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. Cuando el derecho internacional es respetado, acatado y aplicado oportunamente, las instituciones multilaterales fortalecen su legitimidad y generan confianza. La justicia tardía solo deja espacio para las crisis, la indiferencia y la impunidad. En cambio, la rendición de cuentas y una justicia oportuna permiten transformar conductas e incentivos, allanando el camino hacia el orden, la reconciliación y una paz sostenible. Por ello, constituyen un componente esencial de la prevención de conflictos y de la reconstrucción posterior a los mismos. Existe una razón por la cual la comunidad internacional ha insistido de manera constante en la rendición de cuentas. Hacer rendir cuentas a quienes violan el derecho internacional constituye un paso positivo hacia una paz sostenible. Ello contribuye a restaurar la confianza en el Estado de derecho y a desalentar futuras violaciones. Panamá reitera su respaldo a la Corte Internacional de Justicia y a la Corte Penal Internacional, y hace un llamado a todos los Estados miembros a defender y respetar estas instituciones como pilares fundamentales del derecho internacional. En ese sentido, exhortamos al pleno cumplimiento de las decisiones de ambas cortes. Al hacerlo, reafirmamos los principios de la rendición de cuentas y fortalecemos la integridad del orden jurídico internacional. Tenemos un deber moral y una responsabilidad con las futuras generaciones de hacer pleno uso de las instituciones que hemos creado para prevenir atrocidades y hacer prevalecer la justicia. Pero esa responsabilidad va más allá de responder a las crisis del presente. También consiste en garantizar que las futuras generaciones hereden un sistema multilateral más sólido, cimentado en el respeto al derecho internacional y en una justicia que sirva igual para todos. En la búsqueda del orden, la paz y la estabilidad, hacemos un llamado al pleno respeto del derecho internacional y exhortamos a todos los actores a garantizar que quienes sean responsables de violaciones rindan cuentas ante la justicia. Hacemos un llamado también a unas Naciones Unidas renovadas, capaces de volver a situarse en el centro de los esfuerzos de construcción de la paz, mediante el compromiso de los Estados miembros con sus principios y el pleno aprovechamiento de su plataforma para la mediación, la prevención y la solución pacífica de controversias. Volvamos a los principios del entendimiento, de la construcción de puentes y de la construcción de la paz. Muchas gracias.
Thank you.
I now give the floor to.
Muchas gracias. Ofrezco la palabra a la representante de los Estados Unidos.
Muchas gracias, Pakistán, por convocar la reunión de hoy. Apoyamos los propósitos y la aplicación del DIH y también reforzar la protección de los civiles y de otras víctimas de la guerra en los conflictos armados. Una de las mejores maneras de aunar el apoyo al DIH sería generar beneficios reales para aquellos que se ven afectados por el conflicto armado y sería a través del intercambio de buenas prácticas entre los Estados para cumplir con sus obligaciones respectivas. Aparte del intercambio de las buenas prácticas, los Estados Unidos también ha presentado medidas prácticas en toda una serie de foros multilaterales para reforzar la aplicación y la protección bajo el DIH en conflictos armados. Estas medidas incluyen, por ejemplo, programas en las fuerzas armadas para su aplicación, por ejemplo, también ofreciendo asesor jurídico a los comandantes y también emitiendo instrucciones y reglamentaciones y otras orientaciones para facilitar la aplicación y, en definitiva, el cumplimiento de estos elementos en la práctica diaria de las fuerzas armadas. El grueso del sufrimiento humano prevenible es resultado de aquellas partes que no aplican ni de una manera ni de otra, y en algunos casos violan de manera deliberada las normas existentes en el DIH. El DIH es un grupo de normas que se ha ido adaptando muy bien a las circunstancias de conflicto armado. No nos parece que se necesiten nuevas normas o que se tengan que reinterpretar normas o interpretaciones nuevas, sobre todo si no se pueden aplicar en la práctica, pueden ser contraproducentes, pueden estar en conflicto con la ley actual y puede socavar la protección de las víctimas. En cuanto al mecanismo de rendición de cuentas, estamos de acuerdo en que exigir responsabilidad a aquellos que son los que han cometido estas violaciones es muy importante. Tenemos un sistema. en nuestro país. Cuando falta el sistema, hay otros modelos que se ajustan a situaciones y que están a disponibilidad para lograr esta rendición de cuentas. Aprovecho esta oportunidad, sin embargo, para insistir en que la CPI es una afrenta a la soberanía del Estado, sobre todo cuando pretende tener jurisdicción sobre los Estados Unidos y otros Estados que no son parte, que nunca han ratificado el Estatuto de Roma y que tampoco tienen consentimiento para la jurisdicción de la CPI. Recientemente, la CPI ha emitido órdenes de detención para jefes de Estado y figuras políticas líderes de parte de Estados no miembros. Estas investigaciones y estos casos contra ciudadanos de Estados Unidos y aquellos que no tienen, no han dado su consentimiento a la jurisdicción de la Corte, es algo que tiene que terminar. Muchas gracias.
Gracias a la representante de los Estados Unidos, ahora Dinamarca y después Grecia. Dinamarca.
Gracias. Doy las gracias a los ponentes. La necesidad de defender el derecho internacional, incluido el DIH, y también el de los derechos humanos en situación de conflicto armado, es una prioridad esencial para nosotros. El derecho internacional no es facultativo. y tampoco se aplica solo cuando es conveniente. Sin embargo, se viola constantemente, a menudo sin consecuencias para los autores y con efectos devastadores para los civiles en los conflictos, incluido niños, grupos marginados, trabajadores, humanitarios y otros para cuya protección se diseñó. Para garantizar el cumplimiento y reforzar la rendición de cuentas se necesita más. Primero, Aquellos Estados que no cumplen el derecho internacional tienen que hacerlo y hay que pedírselo de parte de la comunidad internacional. Más apoyo a investigaciones independientes, cooperación con mecanismos internacionales de rendición de cuentas y la interacción en nuevas iniciativas para impulsar este programa. Luego también tenemos que ver los fracasos para proteger a los civiles y también el incumplimiento de las resoluciones temáticas del Consejo. Por eso, organizamos una reunión fórmula ARRIA para conmemorar el décimo aniversario de la 2286 sobre la protección de la asistencia médica en conflicto armado y para identificar temas pendientes. Estamos comprometidos con este programa, también a través de un compromiso renovado con el estatus de protección especial de las misiones médicas, reflejando la necesidad de que haya un mayor reconocimiento de las nuevas amenazas emergentes, así como más informes y mecanismos de rendición de cuentas. Además, también como punto cofocal oficioso sobre la 2417, hemos demostrado nuestro compromiso de también Detener el hambre causado por el conflicto de Suda en Gaza. Por eso también organizamos un evento ministerial durante nuestra presidencia el mes pasado. Los responsables de crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad, genocidio, tendrán que rendir cuentas. La CPI desempeña un papel esencial en este contexto. Y para defender el derecho internacional, tenemos que reforzar el sistema de justicia penal internacional. Como hemos dicho muchas veces en este Consejo, la rendición de cuentas por los crímenes más graves no es solamente una cuestión de justicia para las víctimas, sino que es una salvaguardia esencial también contra atrocidades futuras. Muchas gracias.
Le doy las gracias a Grecia. Y después, Somalia, por favor.
Muchas gracias a usted, embajador. Gracias a los ponentes también por invitarnos. Presidente, los cuatro Convenios de Ginebra y los Protocolos Adicionales nos dan un marco completo para la protección de los más vulnerables en tiempos de conflicto armado. Otras disposiciones en cuanto a los métodos de guerra, como lo que tenemos, por ejemplo, en la Convención y prohibiciones de destrucciones de uso de ciertas armas, convenciones y protocolos, también reglamentan la conducta durante hostilidades. A pesar de este marco jurídico tan completo, la aplicación y el cumplimiento del DIH, así como del DIDH, a menudo queda lejos de conseguirse. Vemos cifras en el informe del SG que son muy claras. Los resultados son enormemente preocupantes y reflejan la erosión del respeto del derecho internacional, incluido el DIH y también el DIDH. 37 muertes civiles que se registraron en 2025 y todavía importante, a lo largo del año pasado las violaciones del DIH contra niños en conflicto armado llegó a niveles sin precedentes. La ONU ha verificado que estas violaciones afectaron a 24.174 niños, el número más alto que se haya registrado nunca. Además, también la destrucción del patrimonio cultural y lugares sagrados nos preocupa, así como los saqueos, porque estos actos violan el DEI y también afectan a los esfuerzos y contribuyen a los esfuerzos de modificar estas zonas precisamente. incumpliendo las resoluciones de Consejo pertinentes. Presidente, acabar con la impunidad es esencial para prevenir violaciones futuras. Y en este sentido, los Estados tienen que apoyar investigaciones independientes, transparentes, efectivas y mecanismos de rendición de cuentas a nivel nacional y, según proceda, también a nivel regional e internacional. Grecia considera que la determinación de los hechos es un paso esencial para garantizar el cumplimiento de derechos a los buenos oficios de la Comisión de Determinación de los Hechos Marítimos Internacionales, que se creó bajo el artículo 90 del primer protocolo adicional de los convenios. Es una herramienta muy importante. Apoyamos también el 3IM para Siria, así como el Mecanismo Independiente de Investigación para Myanmar. Ambos contribuyen a la colección, a la recogida y protección de pruebas con vistas a enjuiciamientos futuros. En el último caso, también está el contexto del caso de Gambia frente a Myanmar ante la CPI. Además, como apoyo de larga data de la justicia penal internacional de la CPI desde su creación, consideramos que la aceptación universal de la jurisdicción de la Corte reforzará la rendición de cuentas y la aplicación del DIH. Queremos concluir resaltando dos elementos que tienen que ver con la aplicación del DIH. Primero, en cuanto a las violaciones graves contra los niños en conflictos armados, Grecia condena con firmeza todas las violaciones. Queremos subrayar que todas las medidas factibles se han de desarrollar para garantizar que los niños reciban una protección especial, que es a lo que tienen derecho bajo los convenios y los protocolos. También subrayamos que las partes en conflicto armado tienen que adoptar medidas concretas para proteger los centros educativos de los ataques a los servicios militares de las escuelas y apoyar el acceso continuado a la educación segura. En cuanto a la violencia sexual en los conflictos, Grecia condena con firmeza estos crímenes abyectos. Todas las partes en los conflictos tienen que abandonar estos actos y adoptar medidas efectivas en tiempo y forma para prevenir y abordar estos crímenes. La importancia esencial de documentar estos crímenes subraya la necesidad de garantizar un acceso irrestricto para los mecanismos de supresión pertinentes de la ONU. La violencia sexual tiene que ser un criterio único, ya independiente para cualquier régimen de sanción de Naciones Unidas, que no quede subsumido en otras categorías, sino que se le llame por lo que es. Y esto importa todavía más para tratar a aquellos que repiten este delito. Para concluir, lo más importante es la aplicación y la rendición de cuentas. Solamente la rendición de cuentas garantiza que no haya repetición y solo así se puede ofrecer a las víctimas lo que merecen: justicia. Gracias.
Muchas gracias, Grecia. El representante permanente de Somalia tiene la palabra ahora.
Muchas gracias. Damos las gracias a la misión de Pakistán por convocar esta fórmula RIA tan importante sobre la defensa del derecho internacional en el conflicto armado. Damos las gracias a los ponentes por sus contribuciones. Presidente, el conflicto armado pone a prueba tanto la resiliencia de las sociedades como la fuerza del orden jurídico internacional. En los conflictos contemporáneos, los civiles siguen sufriendo muertes, heridas, desplazamientos forzosos, la falta de servicios esenciales y la destrucción de hogares e infraestructuras esenciales. Defender el derecho internacional es una obligación jurídica, pero también una condición esencial para la paz y seguridad internacionales. En esta línea, me gustaría resaltar los siguientes elementos. Primero, la protección de los civiles tiene que estar en el centro de nuestros esfuerzos. La Carta de las Naciones Unidas, los Convenios de Ginebra y las reglamentaciones de La Haya así como el derecho consuetudinario y también el DIH aplicable, nos da un marco jurídico muy claro. Las partes en los conflictos armados tienen que respetar los principios de distinción, de proporcionalidad y también de precaución. Tienen que proteger al personal humanitario y médico y tienen que facilitar también el acceso humanitario rápido e irrestricto de conformidad con el DIH. El hambre de los civiles como herramienta de la guerra es algo que está prohibido. Todo lo que sea indispensable para la supervivencia de la población civil merece protección. En segundo lugar, hay que respetar el derecho internacional y en los conflictos que se alargan, también en situaciones de ocupación extranjera. La ocupación no se puede convertir en un arreglo político permanente. El DIH reglamenta también la ocupación, no permite la anexión ni concede tampoco derechos adquiridos sobre los territorios ocupados. La prohibición de adquisición de territorio por la fuerza es esencial para el orden de la Carta. Ningún motivo de seguridad puede legalizar la ocupación indefinida. Ningún objetivo militar puede limitar su conexión política e histórica con su tierra, en el caso de ningún pueblo. Esto se aplica, por ejemplo, a Tepeo, y esto incluye Gaza. El pueblo palestino no podrá seguir sufriendo la ocupación sine die, mientras que la comunidad internacional lo único que hace es gestionar las consecuencias. El DI exige más que alivio temporal, exige el fin de la ocupación ilegal y que se cumpla el derecho del pueblo palestino a la libre determinación. En tercer lugar, la infraestructura civil y el patrimonio cultural también necesitan más protección y más rendición de cuentas. La destrucción de los hospitales, de las escuelas, de los hogares, de los sistemas hídricos, instalaciones energéticas, puede dejar a los civiles sin las condiciones necesarias para la supervivencia. Los patrimonios culturales e históricos llevan la identidad de la comunidad. Su destrucción puede alimentar la división, obstaculizar la reconciliación, incluso cuando terminan las hostilidades. La creación del DIH, también la Convención de La Haya con sus protocolos, se tiene que defender. Para concluir, presidente. La coherencia no es algo abstracto. La aplicación selectiva debilita el derecho internacional y envalentona a los que lo incumplen y erosiona la confianza en el Consejo. Para Somalia, un país con soberanía, con integridad territorial y con independencia es algo inviolable. Y el respeto de estos principios no puede. La ocupación no puede generar esta permanencia. Los derechos se aplican a todos los pueblos, incluido al pueblo palestino. La prueba que tenemos ante nosotros está muy clara. Cuando el derecho internacional limita el poder, bueno, pues hacerlo así es difícil y no se puede invocar solo cuando es conveniente. La postura de Somalia está clara. Optamos por el derecho, por la ley, una carta, una norma, protección igualitaria para todos. Le pedimos al Consejo que haga lo propio. Muchas gracias.
Muchas gracias, Embajador. Le doy la palabra ahora a Bahrein, después Colombia.
Gracias, Presidente. En primer lugar, doy las gracias a a Pakistán por convocar esta reunión, que trata un tema muy importante relacionado directamente con el fundamento de la paz y la seguridad internacionales, a saber, garantizar el respeto desde y en situación de conflicto armado. Doy las gracias a los ponentes también. El Estado de Derecho a nivel nacional e internacional tiene un carácter excepcional 81 años después de la creación de las Naciones Unidas. Reafirmamos que el respeto de la Carta y del DI, incluido el DIH y también el DIIDH, es un fundamento indispensable para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales y para proteger a los civiles de las consecuencias humanitarias de los conflictos armados. En este contexto, el Reino de Bahréin insiste en la necesidad del cumplimiento pleno del derecho internacional, incluido el DIH, en el TPO, y también garantizando la protección de los civiles, rechazando el desplazamiento forzoso y garantizando la entrega irrestricta de asistencia humanitaria. Tenemos que trabajar también para lograr una paz duradera basada en la solución biestatal y en las resoluciones pertinentes de legitimidad internacional. Nuestra región ha visto ataques iraníes ilegales con misiles balísticos y drones. Por eso, reafirmamos que el respeto del DI no puede ser selectivo. Estos ataques han afectado a civiles, objetos civiles, infraestructura e instalaciones energéticas, situando la vida civil en riesgo. Uno de los ejemplos más importantes fue el ataque a una instalación de una empresa petroquímica en Bahrein con un dron. El ataque afectó a un tanque de almacenamiento de amoniaco que podría haber llevado a un desastre ambiental si no hubiera sido por las medidas proactivas y de prevención que adoptaron las autoridades competentes. Consideramos que reforzar el respeto por el DI exige una combinación de prevención, de cumplimiento y de rendición de cuentas. El Consejo de Seguridad tiene herramientas importantes en este contexto, como la diplomacia preventiva, el arreglo pacífico de controversias, la supervisión, los mecanismos de determinación de los hechos y garantizar la aplicación de las resoluciones pertinentes. Reafirmamos que el respeto por el DI no puede depender del carácter del conflicto, de la identidad de las partes. Tiene que ser un principio constante que se aplica a todos sin excepción, contribuyendo a la protección de civiles, impedir que se repitan las violaciones y generando las condiciones necesarias para la paz sostenible. Muchas gracias.
Ofrezco la habla Colombia, después la RDC.
Gracias, señor presidente. Colombia agradece la misión permanente de Pakistán por la convocatoria de esta oportuna discusión y saludo a la posibilidad de reflexionar a partir de las intervenciones muy apropiadas de los briefers el día de hoy y conjuntamente con todos nosotros sobre cómo puede fortalecerse el respeto del derecho internacional en situaciones de conflicto armado. Colombia aborda este tema no solo como una cuestión de principios, sino, lastimosamente, desde su propia experiencia. Décadas de conflicto armado interno nos han enseñado que el derecho internacional humanitario no es un marco jurídico abstracto. Es lo que se interpone entre la población civil y las peores consecuencias de la guerra. Nuestra propia experiencia de victimización, desplazamiento y del largo camino hacia la verdad la justicia, la reparación y la no repetición, ha forjado nuestra firme convicción de que el respeto del derecho internacional y la rendición de cuentas por su violación son bases indispensables para una paz sostenible. Compartimos la preocupación expresada en la nota conceptual sobre la magnitud del sufrimiento civil registrado en 2025 y lo que va corrido del presente año. Detrás de cada cifra hay vidas humanas, familias y comunidades afectadas, para todos los cuales recuperarse del conflicto puede tomar varias generaciones. Afortunadamente, el derecho internacional humanitario fue creado y sus principios de distinción, proporcionalidad y precaución son la respuesta a estas preocupaciones. Todos los actores en todos los conflictos deben recordar que los principios no son opcionales, son obligaciones vinculantes en virtud del derecho internacional humanitario consuetudinario y para los Estados parte de los convenios de Ginebra y sus protocolos adicionales. Tres puntos, señor presidente, revisten particular importancia para mi delegación. Primero, la protección de la población civil debe traducirse en acciones concretas y no limitarse a reafirmaciones, como muy elocuentemente lo dijo la señora Ellis en su intervención. Esto implica garantizar el acceso humanitario, proteger al personal médico y humanitario conforme a las resoluciones 2286 y 2730, y salvaguardar la infraestructura civil indispensable para la supervivencia, en línea con la resolución 2573. La experiencia de Colombia en desminado, en protección de comunidades rurales y atención a víctimas, subraya que la protección exige medidas sostenidas y prácticas sobre el terreno. no solo compromisos declarativos. Segundo, la rendición de cuentas y la prevención se refuerzan mutuamente. Estamos convencidos de que mecanismos creíbles de rendición de cuentas disuaden la repetición de los hechos y contribuyen a transformar el agravio en reconciliación en lugar de en nueva violencia. Instamos a que los mecanismos de investigación, monitoreo y rendición de cuentas se apliquen de manera consistente, sin excepciones, donde quiera que ocurran violaciones graves. Tercero, la coherencia es la base de la credibilidad del derecho internacional. La aplicación selectiva de las normas jurídicas erosiona la confianza no solo de este Consejo o en este Consejo, sino en el orden jurídico internacional en su conjunto. Colombia hace un llamado a la aplicación no selectiva y basada en principios del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos en todas las situaciones de conflicto armado, independientemente de la identidad de las partes involucradas. Señor presidente, Colombia reafirma su respaldo al llamamiento a la acción en favor de los derechos humanos del señor secretario general y al pleno respeto de la Carta de las Naciones Unidas. el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos. Reiteramos nuestra disposición a aportar nuestra experiencia a los esfuerzos de este Consejo por cerrar la brecha entre la obligación jurídica y su cumplimiento. Agradezco, señor presidente.
Muchísimas gracias, embajador. Ofrezco la palabra ahora a la RDC y después la representante permanente de Letonia.
Señor Presidente, muchas gracias. La RDC da las gracias a Pakistán por organizar esta reunión. También damos las gracias a los ponentes por la calidad de sus intervenciones. Este encuentro dedicado al derecho internacional se celebra en un momento en el que se multiplican las crisis y se conculcan las normas internacionales que precisamente se ocupan de la protección de la población civil. El informe del SG habla de 37.000 víctimas civiles en 20 conflictos armados. Esto demuestra trágicamente el alcance humanitario y también la urgencia de la intervención humanitaria. En varias regiones del mundo, presidente, se alargan los conflictos, se fragmentan y se convierten de crisis agudas en situaciones crónicas. Donde se conculcan los derechos humanos de manera constante, de Oriente Medio a Sáhel, de Sudán a Haití, pasando por los Grandes Lagos, la población civil sigue pagando el precio más alto. Vemos también como hay muchas muertes, desplazamientos forzosos, destrucción de infraestructura esencial y la seguridad alimentaria se ve afectada y obstáculos al acceso humanitario y también ataques al patrimonio cultural y religioso.
La RDC no está al margen de eso. Desde hace más de 30 años, el oriente de nuestro territorio es uno de los teatros más complejos de conflictos armados, alimentado por numerosos grupos armados que operan sobre todo en las zonas mineras, violando constantemente el derecho internacional y las resoluciones aplicables del Consejo. Los homicidios intencionales, torturas y tratos inhumanos, los graves sufrimientos que se infligen a los civiles, la destrucción de infraestructuras, la toma de rehenes, los desplazamientos demográficos y las extinciones arbitrarias, los ataques contra infraestructuras esenciales, violaciones y ejecuciones sumarias, destacan la separación preocupante entre las obligaciones jurídicas y su aplicación sobre el terreno. Frente a esta realidad, hay que recordar que el respeto por el derecho internacional no es una mera obligación jurídica, sino un pilar esencial del mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, y también condición indispensable para proteger a la población civil y prevenir la reaparición de los conflictos. La RDC hace un llamado a la solidaridad y la cooperación judicial reforzada entre los Estados, según el artículo correspondiente del Cuarto Convenio de Ginebra, que impone investigar, perseguir o extraditar. La perspectiva de enjuiciamiento y sanciones sigue siendo una herramienta fundamental de prevención y disuasión de crímenes de guerra. Las normas internacionales, sobre todo la Carta, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, el Convenio Europeo de Derechos Humanos y el Convenio Americano de Derechos Humanos establecen obligaciones claras: proteger la vida, prohibir la tortura y garantizar la dignidad de las personas. El Consejo de Seguridad dispone de herramientas esenciales, por su parte, la diplomacia preventiva, los mecanismos de vigilancia, los regímenes de sanciones, los mandatos de protección de los civiles y las resoluciones temáticas pertinentes. La aplicación coherente es indispensable para prevenir violaciones, proteger a la población civil y garantizar que los autores de los crímenes respondan de sus actos. Señor Presidente, la RDC Recuerda que el respeto por el derecho internacional exige una aplicación coherente y no selectiva. Cuando violaciones iguales dan lugar a respuestas diferentes, se acentúan las percepciones de politización y dobles raseros, debilitando la confianza en las instituciones multilaterales y el cumplimiento de la eficacia de los mecanismos de prevención y responsabilización. Mi delegación hace un llamado a un respeto estricto del DIH por todas las partes. la garantía de un acceso humanitario irrestricto y la protección efectiva de la población civil y del personal médico y humanitario. Estas exigencias deben ir acompañadas de una lucha contra la impunidad y una atención profunda a las causas que prolongan los conflictos, porque la fuerza del DI no solo reside en sus principios, sino en nuestra capacidad colectiva para respetarlo con la misma constancia En todos los casos en que se pone a prueba esta credibilidad, no puede soportar una geometría variable. La autoridad que lo protege debe ser la misma, cualquiera que sea el conflicto, el territorio, las circunstancias. Con este espíritu, la RDC reafirma su disponibilidad a trabajar junto a los miembros del Consejo y con toda la comunidad internacional para que el derecho no sea solo el límite para la guerra, sino también uno de los caminos a través de los cuales la paz vuelva a ser posible. Gracias.
Gracias, Letonia, y luego Liberia.
Gracias, presidente. Gracias a Pakistán por haber convocado esta reunión en fórmula área sobre el tema tan crucial de defender el derecho internacional en los conflictos armados. Gracias también a los ponentes por sus perspectivas. Señor presidente, ahora estamos en el octogésimo quinto año de la Carta, en el aniversario de una decisión histórica, el compromiso y determinación de todos los Estados por optar por la humanidad frente a la crueldad, por el estado de derecho en lugar del uso de la fuerza bruta. Para garantizar la paz y resolver los conflictos, durante las últimas décadas hemos desarrollado un marco jurídico complicado y amplio. El problema reside no en la falta de obligaciones legales ni la falta de derecho internacional, sino en la falta de voluntad política para aplicar estas normas. Las violaciones de la soberanía estatal y su integridad territorial no pueden quedar impunes. Las necesidades humanitarias son enormes en una era de abundancia. Los ataques contra los civiles cada vez más se atribuyen a los Estados que colocan las ventajas militares por encima de la protección de los civiles, la lógica militar por encima de los derechos humanos. Es imposible recoger todo el sufrimiento infligido a los civiles en una única intervención sin centrarnos en allá donde podemos marcar la diferencia, antes que nada, Podemos y debemos aumentar la adhesión al derecho internacional empoderando a los mecanismos de los que ya disponemos. Hay que garantizar investigaciones independientes a través de los diversos mandatos, centrándonos en la recopilación de pruebas y el esclarecimiento de los hechos de las violaciones. También hay que apoyar la CIJ en la implementación de sus órdenes y tenemos que aprovechar los regímenes de sanciones del Consejo para forzar la adhesión a las normas legales. El próximo secretario general, defendiendo la carta y con posiciones de principios y el respeto al derecho internacional, también va a ser decisivo. Los Estados miembros deben continuar haciendo más. Celebramos la iniciativa para aplicar los compromisos del derecho internacional y unimos a todos los Estados a que se adhieran. Tenemos que conseguir un arreglo pacífico de las controversias por vía diplomática o legal. Tampoco hay que olvidar que Las condiciones de las políticas de donación también pueden alentar el cumplimiento del derecho internacional. Apoyamos la CPI también para garantizar la justicia para las víctimas de crímenes de guerra, de lesa humanidad, genocidio y agresión. Para concluir, para Letonia hay tres principios esenciales. Las obligaciones legales deben implementarse de buena fe. Los mandatos del Consejo deben seguirse de manera sistemática para combatir la impunidad Y el estancamiento del Consejo en cuanto a los comités de sanciones debe resolverse con urgencia para que el Consejo pueda usar todas sus herramientas para defender el derecho internacional en los conflictos y por las partes beligerantes, implementar el mandato de mantener la paz y la seguridad internacionales. Gracias.
Gracias, embajadora. Liberia tiene ahora la palabra.
Gracias. Liberia da las gracias a Pakistán por haber convocado esta reunión en forma larria. Sobre la defensa del derecho internacional en situaciones de conflicto armado. Gracias también a los distinguidos ponentes. por sus intervenciones tan preocupantes e informativas. Señor presidente, Liberia no llega a este debate con teorías, llegamos con memoria. Hace 20 años, nuestro país sobrevivió a un colapso estatal. Aprendimos a través del dolor de la pérdida y la tragedia de la destrucción que cuando las leyes de la guerra están ausentes de los campos de batalla en cualquier lugar, nuestra humanidad queda en peligro en todas partes. Hoy, los conflictos se libran en pueblos y ciudades densamente poblados, donde las armas explosivas de gran impacto producen una tasa de víctimas civiles del 90 por ciento. Aún más alarmante es la tendencia hacia la guerra automatizada. La guerra civil de Liberia fue testigo de una crueldad humana catastrófica, pero nos estremece la perspectiva de que algoritmos autónomos tomen decisiones letales en esas mismas comunidades fracturadas. Lo cierto es que El código informático no puede valorar la misericordia. Las decisiones de vida o muerte deben permanecer siempre ligadas a la conciencia humana y la responsabilidad humana. Seamos claros, la crisis del derecho internacional es operativa. Está definida por la distancia entre las leyes que deben regir la guerra y el gatillo que acaba con las vidas. Liberia propone tres medidas para cerrar esa brecha. Primero, preservar el control humano sobre la tecnología al tiempo que se proteja el diálogo humanitario sobre el terreno. Esto son dos imperativos jurídicos distintos. En relación con las nuevas tecnologías, el Consejo debe apoyar una prohibición jurídicamente vinculante de los sistemas de armas totalmente autónomos. En cuanto a las sanciones existentes, los Estados miembros deben aplicar estrictamente la resolución 2664, garantizando que las medidas antiterroristas nunca criminalicen a los actores humanitarios que interactúan con grupos armados no estatales para lograr la protección de la población civil. Segundo, financiar la protección liderada por África mediante cuotas. La resolución 2719 exige con razón que se cumplan las normas de diligencia debida africanas, pero no podemos exigir cumplimiento mientras privamos a las misiones de los recursos necesarios. El Consejo debe desbloquear unas cuotas previsibles de la ONU para financiar asesores jurídicos integrados y células independientes de seguimiento de daños a civiles y mecanismos de supervisión. Quienes protegen no pueden trabajar si el cumplimiento sigue siendo un mandato sin financiación. Tercero, rechazar la rendición de cuentas selectiva. El derecho internacional aplicado selectivamente no es derecho, sino un instrumento de presión. Conforme a la Convención de Kampala y el cuarto Convenio de Ginebra, El desplazamiento forzado y la manipulación demográfica son ilícitos y su prohibición debe aplicarse sin condiciones. Las normas universales exigen integridad nacional. No pedimos al mundo lo que nos negamos a afrontar en nuestro propio país. Por ello, el gobierno de Liberia está decidido a establecer nuestro tribunal para los crímenes de guerra y delitos económicos. Excelencias, el derecho no puede existir únicamente en los tratados, sino que también debe existir sobre el terreno. Hagamos que las reglas de la guerra lleguen al combatiente y al algoritmo, al mantenimiento de la paz y a los tribunales. Si el derecho llega al campo de batalla, la paz le seguirá. A lo mejor no tan fácilmente, pero sí de manera más fiable. Muchas gracias.
Gracias al representante de Liberia. Permítanme, colegas, hacer una declaración a título nacional ahora. Creo que lo que hemos oído hasta el momento me permite afirmar que la primera baja en una guerra nunca puede ser el propio derecho internacional, pero lamentablemente demasiado a menudo Cuando estalla un conflicto, las reglas para restringir la violencia son las primeras en desoírse. Así que Pakistán ha convocado esta reunión con una propuesta muy clara: el derecho internacional debe ser lo más importante y defenderse en situaciones de conflicto armado. Un verdadero orden kurdo internacional que funciona no depende de las resoluciones que se aprueban o cuántos principios proclamamos. sino que depende de si las reglas protegen a la gente cuando estalla la guerra y si limitan a los poderosos y se aplican de manera sistemática. La protección esencial del derecho internacional, incluido el DIH, se pone a prueba diariamente cuando se ataca a los civiles. Ninguna situación de conflicto armado es idéntica a las demás, pero todas revelan un fracaso común: las obligaciones aceptadas durante las épocas de paz, se ignoran a menudo durante las guerras. No faltan normas, falta cumplimiento y la credibilidad del orden internacional se pone a prueba de manera más clara que en ningún otro lugar en Gaza. Las privaciones, los desplazamientos y la destrucción han devastado toda una sociedad. Gaza es una prueba de si se aplican en pie de igualdad los principios del DIH de manera igual y sin excepción. En última instancia, la ocupación debe acabar y el pueblo palestino debe poder vivir con libertad y dignidad y ejercer su derecho de libre determinación y su estatalidad. Del mismo modo, la lamentable situación en Jammu y Kashmir, ocupados por la India, sigue siendo una prueba continua de la autoridad del derecho internacional y la credibilidad del Consejo de Seguridad. Hace casi 80 años, el Consejo de Seguridad, en numerosas resoluciones, estableció una vía hacia un arreglo pacífico a través de un plebiscito libre e imparcial bajo los auspicios de las Naciones Unidas para determinar la voluntad del pueblo de Jammu y Cachemira. Esa promesa sigue sin cumplirse, mientras que las atrocidades de las fuerzas ocupantes indias se han intensificado. El informe de la ACNUR de 2018 y 2019, junto con varias comunicaciones de los procedimientos especiales de la ONU, han suscitado dudas graves sobre uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias, torturas generalizadas, desapariciones forzosas, violencia sexual, impunidad y restricciones para libertades fundamentales. Por ejemplo, en una de las comunicaciones conjuntas de procedimientos especiales de la ONU de octubre de 2019, 25 se expresan inquietudes por arrestos y detenciones de unas 2.800 personas en los territorios ocupados, incluyendo a periodistas, activistas de derechos humanos, demoliciones, bloqueo de cuentas en medios sociales y 64 incidentes registrados de discursos de odio, intimidación y deshumanización contra kashmiríes y musulmanes. solo entre el 22 de abril y el 2 de mayo, un período muy breve. Además, las medidas ilegales y unilaterales del 5 de agosto de 2019 de la India, afectando domicilios, titularidad del territorio y representación política, han permitido cambios demográficos ilegales, junto con restricciones a las actividades políticas, libertad de expresión y de culto. Tenemos que recordar que las controversias no resueltas no desaparecen con el tiempo, sino que se hacen más peligrosas cuando no se resuelven. La agresión de la India contra Pakistán y la respuesta de autodefensa de Pakistán resultaron en un conflicto de cuatro días en el pasado mes de mayo, demostrando el grave riesgo de permitir que se quede ahí un conflicto entre dos potencias nucleares. La ONU y, sobre todo, el Consejo de Seguridad deben convertir sus resoluciones en acciones de peso y con medidas concretas para un arreglo justo y pacífico para la controversia de Jammu y Cachemira y, según la Carta de la ONU, las resoluciones del Consejo y las aspiraciones del pueblo de Cachemira. Excelencias, colegas, quiero hacer algunas propuestas para traducir nuestros compromisos legales en acciones. Primero, el derecho internacional debe defenderse de manera sistemática y sin selectividad. La autoridad del derecho internacional depende de su aplicación universal. La misma regla y los mismos estándares para todo el mundo. Segundo, el respeto por el DIH debe traducirse en un cumplimiento verificable. El Consejo de Seguridad y el sistema de la ONU deben usar los informes, las herramientas de investigación pertinente para investigar prontamente y exigir acciones correctivas, garantizando acceso humanitario y exigiendo rendición de cuentas por las violaciones. Tercero, el monitoreo debe convertirse en un instrumento de prevención y no un mero registro de las tragedias. La ONU debe identificar pautas emergentes de desplazamientos forzosos manipulación demográfica, ataques contra infraestructuras civiles, impedimentos al acceso humanitario y destrucción de patrimonio cultural y religioso. Y sobre esta base, generar una atención internacional pronta. 4. El Consejo de Seguridad debe defender e implementar sus propias resoluciones de acuerdo Así pues, el Consejo debe examinar periódicamente la implementación de las resoluciones específicas de conflictos, sobre todo aquellas que tienen que ver con controversias prolongadas y situaciones de ocupación extranjera. Finalmente, tenemos que pasar de gestionar los conflictos a resolver sus causas subyacentes. La Carta ya nos da las herramientas, por ejemplo, el capítulo sexto, con los medios, con los servicios del Secretario General y las resoluciones pertinentes, destacan la importancia de esos mecanismos para el arreglo pacífico de los conflictos. Excelencia, la credibilidad del derecho internacional no quedará determinada por hasta qué punto defendamos de manera muy elocuente las cosas o cuando sea conveniente políticamente, porque no puede haber jerarquía entre las víctimas, ni una geografía de la compasión, ni tampoco una legalidad selectiva. La ley será juzgada no por las promesas que aparecen en sus textos, sino por las vidas que proteja, las injusticias que prevenga y la paz que posibilite. Gracias. Ahora me gustaría continuar con nuestro debate abriendo un turno de intervenciones entre países que no son miembros del Consejo. Y en contra de todo lo que he hablado, yo les pediría que se limitaran a tres minutos, porque tenemos una lista muy larga y me gustaría agotarla. Así que daré la palabra al representante de la Unión Europea.
Gracias. Es para mí un honor hablar en nombre de la UE y sus Estados miembros y países candidatos: Macedonia del Norte, Montenegro, Albania, Ucrania, Moldova, Bosnia y Herzegovina, Georgia y también San Marino. que se suman a este discurso. Gracias, presidente, a usted y a Pakistán por convocar esta reunión a todos los ponentes. Colegas, en tiempos de violaciones graves de la Carta, el derecho internacional humanitario, el DIH, el ordenamiento jurídico internacional con la ONU en su núcleo, siguen siendo el marco esencial para garantizar la paz y la seguridad. La UE y sus Estados miembros siguen decididos a impulsar este marco y son firmes en su compromiso de defender el DIH, proteger al personal humanitario e impulsar la diplomacia humanitaria. El trabajo de la UE se extiende a distintos frentes. En 2025 hemos financiado proyectos para cerrar brechas en el monitoreo de violaciones del DIH. En los conflictos actuales, hemos pedido la protección de los civiles, el respeto por los presos de guerra, la protección de las infraestructuras civiles y la aplicación estricta del DIH, cualquiera que sea el contexto. Desde 2025, las directrices de la UE sobre el DIH han ofrecido herramientas operacionales para continuar este trabajo de manera sistemática y visible. todos los Estados miembros de la UE son miembros de la Iniciativa Global para galvanizar el compromiso político con el DIH y pedimos a todos los Estados que se unan a esta iniciativa y acudan a la reunión de alto nivel de final de año. El derecho internacional debe aplicarse de manera sistemática y sin excepción. Eso es fundamental y se ha repetido mucho. Ningún contexto ni conflicto puede justificar que seamos apartemos de ello. El Consejo de Seguridad debe asumir su responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales, así que tiene una responsabilidad especial de defender el derecho internacional. Observamos con preocupación las violaciones de y, sobre todo, por un miembro permanente de manera reiterada, y también nos preocupan los fracasos persistentes a la hora de aplicar las decisiones de este Consejo. El Consejo, no obstante, retiene una serie de herramientas para impulsar el cumplimiento. Las operaciones de paz siguen siendo indispensables para encontrar soluciones políticas a los conflictos, mientras que defender los derechos humanos y el derecho interno y reducir la violencia, de manera que las decisiones de retirada deben tener en cuenta el impacto en los más vulnerables. También hay que proteger simultáneamente las instituciones que defienden el derecho internacional y garantizar la rendición de cuentas por las violaciones. Destacamos el papel central de la CIJ en el arreglo pacífico de controversias y la aplicación y aclaración del derecho internacional. Instamos a todos los Estados a que sometan sus disputas a la Corte y cumplan sus decisiones. También destacamos nunca lo suficiente, en la contribución crucial de la CPI para poner fin a la impunidad por los delitos más graves y la necesidad de preservar y proteger su independencia, imparcialidad y funcionamiento eficaz. El Tribunal Especial para el Crimen de Agresión contra Ucrania, en el marco del Consejo de Europa, y el apoyo sólido, de acuerdo con el derecho internacional, a esos mecanismos internacionales es fundamental. Las investigaciones imparciales e independientes siguen siendo cruciales para que se haga justicia para las víctimas, algo que también se ha repetido mucho aquí. La UE y sus Estados miembros seguirán apoyando estos mecanismos dentro de nuestras capacidades al máximo. Gracias.
Gracias. Ahora Portugal y luego Arabia Saudita.
Gracias, presidente. Portugal da las gracias a Pakistán por haber convocado esta oportuna e importante reunión, y también a los ponentes. Los conflictos armados son una prueba para el ordenamiento jurídico internacional que hemos creado colectivamente, y las normas están claras. Precisamente cuando estalla un conflicto y cuando las soluciones políticas parecen más difíciles, es cuando más importante es aplicar el derecho internacional. Quiero presentarles tres argumentos. Primero, el derecho internacional debe aplicarse sistemáticamente. La Carta, el DIH y las normas de derechos humanos ya ofrecen un marco para proteger a Estados e individuos. Igualmente, el problema es garantizar su implementación sistemática y convertir estos marcos jurídicos en protecciones reales sobre el terreno. Como ha destacado recientemente el Secretario General, estas obligaciones deben observarse de manera sistemática, sin selectividad ni dobles raseros. Todos los Estados, grandes y pequeños, deben ser iguales ante la ley. El respeto por el derecho internacional también requiere un monitoreo eficaz, unas investigaciones fiables y una rendición de cuentas a la altura de lo anterior. Por ello, apoyamos decididamente el papel central de los tribunales internacionales. La rendición de cuentas es esencial para evitar repeticiones y para hacer justicia. Segundo, la protección de los civiles debe estar en el centro de nuestras acciones. El informe del Secretario General sobre protección de los civiles ha registrado más de 37.000 bajas en 2025, tan solo. Esto significa que para cuando acabe esta reunión, 12 civiles más habrán perdido la vida. Proporcionalidad, acceso humanitario, protección de personal médico y humanitario e infraestructuras civiles. Estas son obligaciones legales. Estas protecciones son igualmente esenciales en casos de uso de la fuerza contra la integridad territorial, en territorios ocupados y en conflictos prolongados. los daños a los bienes y al patrimonio histórico pueden tener consecuencias que duran mucho más de lo que duran las propias hostilidades. Tercero, el Consejo de Seguridad tiene una responsabilidad especial al respecto. El Consejo debe aprovechar al máximo las herramientas preventivas a su disposición para promover el arreglo pacífico de controversias antes de que se incumpla ninguna obligación internacional ni escala en los conflictos. La credibilidad del Consejo también depende de una aplicación sistemática de sus propias decisiones. Presidente, en conclusión, ahora que Portugal se prepara para llegar al Consejo de Seguridad para 2017-2028, el respeto por el derecho internacional y la protección de los civiles seguirán siendo principios rectores de nuestra acción. No puede haber paz sostenible sin Estado de Derecho. Y no puede haber un sistema multilateral genuino a menos que se proteja a todo el mundo y en todas partes. Gracias.
Muchas gracias al Embajador de Portugal. Ahora tienen la palabra los representantes permanentes de Arabia Saudita y Turquía, por ese orden.
En nombre de Dios, clemente y misericordioso. Antes que nada, quiero dar las gracias a la República Islámica del Pakistán por haber organizado esta reunión. Gracias a los ponentes por sus intervenciones. Afirmamos que el respeto por el derecho internacional, a la cabeza del cual están la Carta y el DIH, son el fundamento de la preservación de la paz y la seguridad internacionales y la protección de los civiles en conflictos armados. Frente a la multiplicación de los conflictos armados y el sufrimiento humanitario que entrañan, Mi reino destaca la necesidad de respetar las normas del DIH, en particular la protección de los civiles y los bienes de carácter civil, la protección del personal humanitario y médico, las garantías de acceso seguro y restringido a la ayuda humanitaria y también el respeto por los principios de distinción, proporcionalidad y precaución que son necesarios para proteger a los civiles. Tenemos que cumplir las disposiciones de este ordenamiento jurídico sin selectividad, insistiendo en la rendición de cuentas por violaciones graves conforme al derecho internacional. Consideramos que el tratamiento de los conflictos no debe limitarse a atenuar sus consecuencias humanitarias, sino que además se requieren esfuerzos para prevenir que estallen, se remedien sus causas profundas, optar por el diálogo y los medios pacíficos, y también para apoyar los esfuerzos de mediación y buenos oficios para sentar las bases de un arreglo político sostenible. Nosotros estamos convirtiendo nuestros compromisos al respecto de estos principios en acciones concretas, en particular con nuestra copresidencia del tercer eje dedicado al DIH y a la paz en el marco de la Iniciativa Mundial para renovar el compromiso político en favor del DIH. más de la protección de los civiles en el Sudán.
A nivel nacional, el Reino continúa con la Comisión Permanente del DIH sus esfuerzos para promover el respeto del DIH, difundir sus principios y disposiciones, así como a fortalecer la cooperación y la coordinación con las entidades pertinentes. Reafirmamos que el fortalecimiento del respeto del DI es una responsabilidad colectiva que exige el cumplimiento y la aplicación de las normas a todos por igual, así como el fortalecimiento del multilateralismo para prevenir y resolver conflictos por medios pacíficos, contribuyendo de esta manera a la protección de los civiles y al mantenimiento de la paz y seguridad internacionales. Muchas gracias.
Le doy las gracias al Embajador. Tiene la palabra ahora el Embajador de Türkiye, después Austria y luego Kuwait.
Señor Presidente, muchas gracias a Pakistán por convocar esta reunión. Gracias a los ponentes también por sus contribuciones. Los conflictos armados se incrementan en cifras y complejidad. El respeto por el DIH, sin embargo, sigue siendo insuficiente. La protección de los civiles en los conflictos armados es una preocupación común y debe ser una prioridad esencial para toda la comunidad internacional. Enfoques selectivos a la aplicación del derecho internacional no hacen más que socavar la credibilidad del sistema jurídico internacional y erosionan la confianza en el sistema multilateral. Garantizar la rendición de cuentas, combatir la impunidad son elementos esenciales, no solamente para la administración de justicia, sino también para impedir que se vuelvan a producir las violaciones graves. Como parte de esta tarea, tenemos que continuar con nuestros esfuerzos para fortalecer el cumplimiento del DIH en foros pertinentes y mejorar la colaboración entre organizaciones internacionales, gobiernos nacionales y la sociedad civil. Como defensor de la paz y estabilidad en nuestra región, apoyamos los esfuerzos internacionales para garantizar la rendición de cuentas por las violaciones recurrentes del DIH. Señor Presidente, hoy día, en Gaza, el Estado de Derecho internacional hace frente a una de sus pruebas más importantes desde la creación de esta organización. El alcance del sufrimiento civil, la destrucción de objetos civiles, la obstrucción de la asistencia humanitaria son violaciones graves del DIH. Los ataques al personal de la ONU, instalaciones, departamentos humanitarios, esto socava el fundamento del sistema multilateral internacional. Pedimos el fin inmediato de la destrucción en Gaza y que haya un acceso humanitario irrestricto y seguro, así como rendición de cuentas genuina por las violaciones del derecho internacional. Presidente, el respeto por el DI también tiene que seguir siendo un elemento central para todos nuestros esfuerzos para resolver otros conflictos en marcha. La guerra entre Rusia y Ucrania es uno de los desafíos más importantes para el multilateralismo y el cumplimiento del DIH. Seguiremos esforzándonos para lograr una paz justa y duradera en Ucrania, basándonos en los principios fundamentales del derecho internacional y de la Carta. Seguimos comprometidos con la defensa de las normas del derecho internacional. Muchas gracias.
Gracias. Le doy la palabra a Austria, después Kuwait y luego Catar.
Señor Presidente, enhorabuena por la reunión. Efectivamente, se produce en un momento adecuado. Las normas del DIH, tal y como se consagran los Convenios de Ginebra y los Protocolos, se reconocen de manera universal. Un desafío en la aplicación del DIH no está precisamente en las brechas normativas, sino en la aplicación, en el cumplimiento, precisamente en la aplicación práctica, cuando una situación de conflicto armado, como parte de nuestro compromiso con el DIH, tenemos un papel activo en la Iniciativa Mundial para galvanizar el compromiso político con el DIH, una iniciativa que ya se ha mencionado. iniciativa que está dirigida por Ginebra, por la capital. Pero el trabajo concreto también merece atención aquí en Nueva York. Junto a nuestros copresidentes, Australia, Kenia y los EUA, Austria copreside la línea de trabajo sobre prevención y buenas prácticas. ¿Por qué lo hacemos? Lo hacemos porque consideramos que prevenir las violaciones del DIH es la mejor manera del cumplimiento. Los civiles que no han muerto, hospitales, escuelas, lugares de culto que no han sido destruidos, personas que no han tenido que morir. Las recomendaciones de la línea de trabajo se presentarán en noviembre y estaremos pendientes de la Conferencia de Alto Nivel sobre la Humanidad en la Guerra en Jordania en diciembre. Pero cuando falla la prevención y el cumplimiento, cuando se producen las violaciones, tiene que haber rendición de cuentas. La CPI desempeña un papel esencial en este contexto y merece todo nuestro apoyo. Para concluir, el Estado de derecho es una prioridad de nuestra política exterior, por eso Austria ha estado coordinando el Grupo de Amigos del Estado de derecho durante más de 20 años. Haremos lo que podamos como miembros del Consejo de Seguridad entrante para servir a la membresía de la ONU. En ese contexto, también muchas gracias.
Gracias, Austria, por esta intervención breve, pero completa. Ofrezco la palabra ahora al embajador de Kuwait.
En nombre de Dios misericordioso y clemente, doy las gracias a la República Islámica de Pakistán por convocar esta reunión. Doy las gracias también a todos los ponentes. Nuestro país considera que defender el Estado de derecho en situaciones de conflicto armado, no es facultativo y tampoco puede ser un elemento selectivo, más bien al contrario. Se trata de una obligación jurídica y moral y que, además, sustenta nuestro orden internacional. Los desafíos que arrostramos hoy no dependen de la falta de normas o de leyes, sino que es por la aplicación de las mismas. La comunidad internacional no puede pedir que se cumpla el derecho y la ley en un conflicto y pasarlo por alto en otro. El doble rasero socava la credibilidad del derecho internacional y debilita la confianza en el multilateralismo. En este contexto, Cuando hablamos del derecho internacional y de la protección de los civiles, no podemos pasar por alto las violaciones repetidas que comete la República Islámica de Irán. Violaciones graves que se producen desde el 28 de febrero, atacando nuestra infraestructura civil y nuestras instalaciones civiles. Estos ataques también han puesto en peligro la vida de nuestros ciudadanos y residentes. El Estado de Kuwait viene documentando estas violaciones. Ha informado al Consejo de Seguridad de estas violaciones. a través de cartas que se han convertido en documentos oficiales. El Consejo condenamos las violaciones y los ataques a la infraestructura civil, así como el uso de la fuerza contra la soberanía, la integridad territorial y la independencia de los Estados. Esto es una violación de derecho internacional y de la Carta. La protección de los civiles, el respeto de la soberanía de los Estados, Son principios indivisibles que se tienen que cumplir siempre sin selectividad. Estos principios también se tienen que defender cuando se trata de nuestra soberanía y de la protección de nuestro pueblo. Los principios se tienen que aplicar en todos los contextos, sin excepción. Esta cuestión es de capital importancia también en casos de ocupación extranjera. por ejemplo, casos como los que afectan al TPO. El Estado de Kuwait insiste en la protección de los civiles, en la prevención de los desplazamientos forzados o de los cambios demográficos y la entrega de ayuda humanitaria. Todas esas son obligaciones bajo el derecho internacional del DIH. Estas obligaciones no se pueden politizar, ni tampoco se pueden aplicar de manera selectiva. Presidente, el Estado de Kuwait como miembro del Consejo de Seguridad, ha intentado traducir estos principios en medidas prácticas. Presentamos la resolución sobre las personas desaparecidas en situaciones de conflicto armado. No es una cuestión teórica. Nuestro pueblo ha sufrido por la desaparición de personas durante invasiones. Las familias tienen el derecho de conocer el paradero de sus seres queridos, y eso es esencial para lograr una paz duradera. Además, también fuimos sponsor de la resolución 2417, que resalta el enlace entre conflicto armado y la falta de seguridad alimentaria. Ahí se condena el uso de la hambruna de civiles como un arma de guerra, así como la negación de la asistencia humanitaria. Estas resoluciones reflejan nuestra convicción firme de que la protección de los civiles no es un mero principio, sino que se tiene que aplicar en el terreno y tiene que haber rendición de cuentas. El Consejo de Seguridad tiene que centrarse en tres prioridades: prevención, antes de que se produzcan las violaciones, garantizar la entrega de la asistencia humanitaria de manera irrestricta y sin que se consideren elementos políticos. El Consejo tiene que promover la rendición de cuentas por las violaciones del derecho internacional. La fuerza del derecho internacional no se mide por los textos que se adoptan, sino que se mide por el cumplimiento y la aplicación, para garantizar que el derecho internacional se aplique a todos, sin selectividad y sin excepción. Gracias.
Gracias, Embajador. Ofrezco la palabra ahora a Catar, después España y después Omán.
Señor Presidente, vaya por delante nuestro agradecimiento a la República Islámica de Pakistán por convocar esta reunión tan importante. Defender la Carta de las Naciones Unidas, el DIH y el DIDH no es un elemento facultativo, esto sustenta la paz y seguridad internacionales. La Carta prohíbe el uso de la fuerza y aboga por el arreglo pacífico de controversias. Antes de los convenios de Ginebra de 1949, los sus dos protocolos y la reglamentación de La Haya y también el DIH constitucionalario. Todo ello es un marco que se tiene que defender de buena fe. Según el informe del SG, más de 37.000 civiles han muerto en 2025. Ahí vemos cómo se amplía la brecha entre el compromiso y el cumplimiento. Los conflictos que se alargan en el tiempo, los casos de ocupación extranjera, Sirven de testigo para el cambio demográfico, los desplazamientos a través de actividades coloniales que están prohibidas en el artículo 49 del Cuarto Convenio de Ginebra, la destrucción de la infraestructura civil y también el ataque al patrimonio cultural y religioso. Estas violaciones fomentan la división y también erosionan la perspectiva de una paz duradera. Hoy día, me permito reiterar tres elementos. Primero, La aplicación constante y justa del derecho internacional es clave para salvaguardar su credibilidad. La constancia a la hora de tratar violaciones parecidas fomenta la confianza en el Consejo de Seguridad y en el multilateralismo, y permite reforzar el convencimiento de que el derecho internacional se aplica a todos sin discriminación. Se cometen violaciones graves del derecho internacional, incluidos los principios de la libertad de navegación. Reiteramos que la libertad de navegación y la seguridad en aguas internacionales es un principio esencial del derecho internacional, consagrado también en la Convemar. La resolución 2817 subraya la necesidad de respetar la libertad de navegación para los buques mercantes y comerciales. garantizando la libertad de navegación y de tránsito en el estrecho de Ormuz. No hacerlo sería una amenaza a la paz y seguridad internacionales. En segundo lugar, la prevención y el cumplimiento de la rendición de cuentas son elementos que se refuerzan mutuamente. Apoyamos la supervisión, los mecanismos de determinación de los hechos y de rendición de cuentas para disuadir de las violaciones. Pedimos la aplicación de las resoluciones pertinentes del Consejo. Y, en tercer lugar, El cumplimiento del DI tiene que formar parte de la prevención de conflictos, de la mediación y del arreglo pacífico de controversias. En nuestra experiencia, hemos visto que las soluciones políticas completas, basadas en el derecho internacional y fomentadas por una mediación efectiva, es la mejor manera de lograr una paz duradera. Y como prueba, mediamos en Gaza y en Afganistán. y también continuamos con nuestros esfuerzos para resolver el conflicto en el Congo Oriental. Señor Presidente, este compromiso también lo llevamos a nuestro propio país. Hemos identificado los cuatro convenios de Ginebra de 1949, los hemos ratificado, también hemos ratificado los protocolos adicionales Y también hemos integrado todas las disposiciones en nuestra legislación, también lo que tiene que ver con la protección del patrimonio. Nuestro compromiso con el DIH también se manifiesta en la formación del personal militar y civil. Y también le damos seguimiento a cómo el Estado cumple su compromiso de conformidad con lo que indica la Cruz Roja. El cumplimiento empieza en nuestro país. Vemos como la participación árabe es tan importante para difundir el cumplimiento y promover el cumplimiento del VIH.
En la región. Muchas gracias.
Muchísimas gracias. España, por favor.
Estimado embajador, España agradece la celebración de este debate que nos permite reafirmar Un principio fundamental, el respeto del derecho internacional en situaciones de conflicto, incluido el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos, es indispensable para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Atravesamos una etapa de creciente cuestionamiento del sistema de Naciones Unidas, de su carta fundacional y de las normas que sustentan el orden mundial. en este. contexto es más importante que nunca recordar que el sistema multilateral y sus normas son nuestra mejor defensa frente a la arbitrariedad, la ley del más fuerte y la impunidad. Para España, la defensa del orden internacional basado en el derecho internacional, con Naciones Unidas en su centro, es una prioridad. Permítanme concretar esta convicción en tres pilares. La prevención de conflictos, el respeto al derecho internacional, en particular el derecho internacional humanitario, y la rendición de cuentas y la lucha contra la impunidad. En primer lugar, debemos reforzar la diplomacia preventiva para evitar que las tensiones deriven en conflictos armados. Es necesario impulsar los sistemas de alerta temprana, los mecanismos de medición y la cooperación entre Naciones Unidas, las organizaciones regionales y los actores locales. El Consejo de Seguridad tiene una responsabilidad fundamental y debe hacer pleno uso de sus instrumentos previstos en el capítulo 6 de la Carta para reducir los riesgos de escalada. En segundo lugar, España promueve activamente el cumplimiento del derecho internacional en situaciones de conflicto. Condenamos sus violaciones allí donde ocurran, ya sea en Ucrania, Palestina, Sudán o en otras regiones, y reclamamos la acción urgente de la comunidad internacional. El respeto del derecho internacional es una obligación jurídica y moral, y es esencial para mitigar el sufrimiento humano y construir una paz duradera. Instamos al Consejo de Seguridad a reforzar su papel de exigir el respeto del derecho internacional humanitario. Además, apoyamos su labor de desarrollo y consolidación de las normas del derecho internacional humanitario mediante sus resoluciones, como la resolución 2286, que refuerza la protección de la misión médica. o la resolución 1325, que insta a las partes en conflicto a que adopten medidas especiales para proteger a las mujeres y las niñas de la violencia por razón de género. Reiteramos la obligación del cumplimiento de las resoluciones del Consejo en su totalidad. En tercer lugar, la rendición de cuentas y la lucha contra la impunidad son esenciales para garantizar el cumplimiento del derecho internacional. Debemos reforzar los mecanismos de verificación y apoyar a las instituciones internacionales de justicia, en particular a la Corte Internacional de Justicia y a la Corte Penal Internacional. España seguirá defendiendo su independencia e integridad. Para concluir, España reafirma su convicción de que el respeto del derecho internacional, en particular el internacional humanitario en situaciones de conflicto, es el pilar indispensable para lograr la paz y la seguridad internacional. Pueden seguir contando con nosotros, con España, para promover su respeto y fortalecer su protección. Muchas gracias.
Doy las gracias. Por favor, limiten sus intervenciones a dos o tres minutos, queridos colegas. Y seguro que mi hermano, el embajador Omar, me va a ayudar.
Gracias, excelentísimo señor, muchas gracias por convocar esta reunión en este momento esencial. Doy las gracias a todos los ponentes. Reiteramos nuestro apoyo por el papel constructivo que desempeña Pakistán como miembro del Consejo de Seguridad. Gracias por defender la Carta y el DI. Gracias por promover el multilateralismo y el arreglo pacífico de controversias en este momento tan importante, donde tenemos que seguir con el cumplimiento de la prevención. Estas prioridades coinciden con nuestra política de exterior. El diálogo y el arreglo pacífico de controversias son esenciales para reforzar el DAI y para prevenir conflictos y para proteger la paz y seguridad internacionales. Vemos como los conflictos se alargan y llevan a muchos bajas civiles. Esto afecta a la seguridad mundial. Consideramos que los desafíos actuales exigen medidas importantes. se amplía la brecha entre la legislación y la realidad en el terreno. Tenemos un marco jurídico internacional claro, sustentado por la Carta y por el DIH. Ahora corresponde reforzar el cumplimiento del marco para garantizar la protección de los civiles, de la infraestructura civil y del personal humanitario. Así también se logrará el cumplimiento de los principios más importantes. En la nota conceptual, el Presidente planteó varias preguntas. Habla de la falta de rendición de cuentas. Esto es esencial. Si no tenemos rendición de cuentas, los conflictos se alargan. Desplazamientos forzosos, cambios demográficos, ocupación, reasentamientos. Esto tiene consecuencias duraderas y fomentan la inestabilidad. Reiteramos que la cuestión palestina es una cuestión esencial. Considerando la realidad actual, todas las partes tienen que esforzarse por proteger el derecho legítimo del pueblo palestino, incluido el derecho a la libre determinación y a un Estado independiente de conformidad con el DI. Señor presidente, nuestra experiencia demuestra que las causas legales de los conflictos se tienen que abordar a través del conflicto, la diplomacia preventiva. Estos esfuerzos pueden marcar una diferencia importante. Encomiamos su iniciativa, señor presidente, y aprovechamos esta oportunidad para subrayar la importancia de estos principios que tiene que defender también el Consejo de Seguridad. El Consejo tiene que utilizar todas las herramientas a su disposición para apoyar el derecho internacional. Muchas gracias.
Usted y los intérpretes han hecho.
Lo que han podido. El orador daba las gracias a los intérpretes por seguir su velocidad. Continuamos ahora. Timor-Leste,
presidente, ponentes. Damos las gracias a Pakistán por convocar esta reunión. Gracias a los ponentes por sus presentaciones. Los civiles que sufren el conflicto armado presentan la brecha entre las obligaciones jurídicas y la aplicación. Defender el derecho internacional exige cumplimiento de la Carta, también del DIH, así como el DIDH aplicable. Para Timor-Leste, este compromiso se ancla en nuestro camino. Las dificultades anteriores a nuestra independencia y la transición a la paz demuestran la contribución de la solidaridad internacional y de Naciones Unidas a la conciliación de la paz. Así se garantizó que la reconciliación, el diálogo y la cooperación puedan superar las dificultades para generar una relación constructiva. Los principios de la Carta, incluida la soberanía, la integridad territorial, la libre determinación, el arreglo pacífico de controversias, son elementos que se tienen que defender de manera constante. El DIH obliga a las partes en conflicto y una violación de una parte no puede justificar la violación por parte de otra. Las personas afectadas por los conflictos, incluidos los civiles bajo ocupación, tienen derecho a la protección del DIH. Estas obligaciones son universales y se tienen que aplicar sin selectividad. Considerando lo dicho, Teimoor-Leeste insiste en los siguientes puntos. Las partes tienen que respetar la distinción, la proporcionalidad y las precauciones en los ataques, proteger a los civiles, al personal médico humanitario, la infraestructura civil y también el patrimonio cultural y religioso de conformidad con la resolución 2286 y la 2730. Las partes tienen que permitir y facilitar el socorro humanitario, de conformidad con el DIH. Los obstáculos ilegales se tienen que eliminar. La hambruna de los civiles como método de guerra es algo que está prohibido, tal y como reafirma también la resolución 2417. Las acusaciones de violaciones graves se tienen que investigar rápidamente de manera imparcial. Hay que proteger a las víctimas y a los testigos, respetando las garantías procesales. Ahí están las responsabilidades, complementadas con los mecanismos internacionales, siempre dentro de su mandato y jurisdicción, el Consejo de Seguridad. Tiene que recurrir a la diplomacia de determinación de los hechos y a la cooperación con las organizaciones regionales de manera constante, promoviendo la aplicación de la resolución. Hay que prestar atención a los desplazamientos forzosos y a todo aquello que pueda alterar la composición demográfica de territorios ocupados. La paz duradera necesita de valentía política, confianza en las instituciones de conciliación y diálogo. en los compromisos jurídicos se traduzcan en la protección civil, en el acceso humanitario seguro y en la rendición de cuentas política. Muchas gracias.
Muchas gracias. Continuamos con Chipre.
Gracias, presidente. Doy las gracias a Pakistán por convocar la reunión. Gracias a los ponentes también por sus contribuciones. Chipre se suma a la intervención que se ha hecho en nombre de la UE y queremos añadir algunas observaciones de capacidad nacional. Las relaciones internacionales se ven marcadas por intereses, por el poder. El DGI no niega esta realidad, sino que crea un marco dentro del cual se tiene que ejercer el poder. Hay que trabajar en los intereses y resolver las controversias sin situar la paz y la seguridad internacionales en riesgo constante. Ahí es donde está la sabiduría práctica de la carta, la prohibición o la amenaza del uso de la fuerza bajo el artículo 2.4, los principios de soberanía e integridad territorial, la obligación de arreglar controversias internacionales por medios pacíficos bajo los artículos 2.3 y 33 no son idealismos abstractos, sino que son salvaguardias esenciales contra Un orden internacional anárquico. Los principios no se pueden aplicar de manera selectiva o condicional cuando se produce conflicto armado. El DIH reglamenta las hostilidades, protege también a las personas que no están participando. El DIH también se sigue aplicando durante el conflicto armado. Sin embargo, el desafío principal hoy día, tal y como se ha dicho, no es la falta de normas, sino la brecha entre la existencia de la norma y la aplicación. Los civiles siguen sufriendo las consecuencias de las violaciones del DIH, los obstáculos al socorro humanitario, desplazamiento forzoso, así como las violaciones de sus derechos y libertades fundamentales. La protección de los civiles tiene que estar en el centro los esfuerzos de defender el derecho internacional de conflicto armado. Necesitamos más multilateralismo, siempre centrado en Naciones Unidas, y un enfoque no selectivo. En este contexto, el Consejo, al que se le confía la responsabilidad primaria para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, desempeña un papel clave para promover la prevención, el cumplimiento y la rendición de cuentas, también a través de la aplicación constante de sus propias resoluciones. El paso del tiempo no niega la fuerza vinculante de las resoluciones de Consejo, ni normaliza situaciones que se hayan creado por medio de una violación del DI. Para Chipre, esta no es una cuestión abstracta, lamentablemente hablamos por experiencia. Cinco décadas han pasado desde la invasión turca de 1974, y parte de nuestro territorio sigue bajo ocupación militar y bajo el control efectivo de Türkiye. Las resoluciones judiciales internacionales han determinado la responsabilidad de la potencia ocupante por los actos y políticas en la zona ocupada, también de sus fuerzas armadas y de la administración local subordinada. Sin embargo, violaciones graves en cuanto a desaparecidos, desplazados, derechos de propiedad, comunidades, siguen sin ponerse remedio. Las resoluciones judiciales vinculantes no se han aplicado y las resoluciones de Consejo no se respetan. La experiencia de Chipre demuestra En los conflictos que se alargan, el tiempo no cancela las obligaciones jurídicas, el tiempo no confiere carácter legal a la violación ni tampoco reduce las obligaciones que se derivan de de ahí. Lograr la paz exige que el derecho internacional se aplique de manera constante y sin selectividad. El desafío ante el que estamos hoy no es la falta de normas, como decíamos, sino que la dificultad está en cumplir las normas. Esa es nuestra responsabilidad, la responsabilidad de todos los que estamos aquí. La aplicación del derecho internacional depende de nuestros gobiernos nacionales. Muchas gracias.
Thank you.
We have Malaysia and.
Gracias, Malasia. Y Tailandia, a continuación.
Presidente, gracias a Pakistán por haber convocado esta oportuna reunión y también a los ponentes. Los conflictos armados colocan al ordenamiento internacional en su posición más difícil, pero el respeto por el derecho internacional en estas situaciones es lo más importante. Malasia es parte de los convenios de Ginebra y, como tal, ha insistido en que incluso en conflictos armados hay leyes. Cumplir esas leyes no es algo optativo, sino una obligación legal y moral. Quiero destacar lo siguiente. Primero, todas las partes en un conflicto armado deben cumplir plenamente sus obligaciones de derecho internacional, incluido el DIH y las normas de derechos humanos internacionales. Civiles, personal médico y humanitario, infraestructuras civiles deben protegerse en todo momento y garantizar un acceso humanitario En segundo lugar, la rendición de cuentas es indispensable. Las violaciones persistentes muy a menudo se ven facilitadas por la impunidad. Un monitoreo efectivo, investigación y mecanismos de rendición de cuentas pueden ayudar a disuadir de más violaciones y dar justicia a las víctimas. Estos mecanismos, sin embargo, deben operar de manera imparcial y sistemática. En tercer lugar, el tiempo no disminuye las obligaciones legales. En los conflictos prolongados, incluidas situaciones de ocupación forzosa, el desplazamiento prolongado cambia la demografía y daña las los daños a las propiedades civiles y a la cultura local. Pueden provocar daños que superan a las hostilidades. Por tanto, el DI debe. aplicarse a todas las personas y en todas las situaciones. Para Malasia, la situación en el territorio palestino ocupado sigue siendo un recordatorio claro de las consecuencias de que el derecho internacional se desprecie y persista la impunidad. Los desplazamientos forzados y las tentativas de cambiar la demografía en el territorio palestino ocupado deben rechazarse. Israel debe cumplir sus obligaciones de derecho internacional y de IH, incluida la protección de civiles palestinos y sus infraestructuras. La ocupación ilegal debe acabar y los derechos inalienables del pueblo palestino deben defenderse, incluido su derecho de libre determinación. y derecho a un Estado palestino independiente y soberano. El Consejo de Seguridad tiene una responsabilidad particular a ese respecto para defender la autoridad e integridad de la Carta. Para eso tiene que aplicarse el Estado de derecho y sin dobles raseros y sin excepciones. Una aplicación selectiva debilita la confianza en el Consejo y la ONU y también menoscaba la confianza en el derecho internacional. En conclusión, defender el derecho internacional no tiene que ver solo con regular los conflictos armados, sino también se trata de proteger la dignidad humana, preservar la credibilidad del sistema multilateral y crear las condiciones necesarias para una paz justa y verdadera. Gracias.
Gracias a la embajadora de Tailandia. A continuación, Islandia y Bulgaria.
Presidente, me gustaría dar las gracias a Pakistán por haber organizado esta importante reunión. El derecho internacional es esencial para la paz y la seguridad, sobre todo en tiempos de conflicto. Hoy quisiera hacer tres observaciones. Primero, hay que continuar respetando el derecho internacional humanitario y, en su núcleo, El DIH tiene que ver con proteger a las personas, sobre todo a los civiles. Tailandia se ha unido a la iniciativa global para que la humanizar un compromiso político con el DIH. Y nosotros creemos que este es un esfuerzo importante para mejorar el respeto por el DIH en todo el mundo. La conferencia de alto nivel que va a tener lugar en Jordania en diciembre nos ofrece una buena oportunidad para renovar nuestro compromiso, ese compromiso y colocar el DIH como prioridad de la agenda internacional. Segundo, cuando se usan armas en conflictos, el derecho internacional debe observarse. Tailandia sigue muy preocupada por el uso de armas indiscriminadas, sobre todo minas antipersonas. También hay que examinar cómo las nuevas tecnologías están cambiando la guerra. Esto incluye sistemas de armas letales autónomas y el uso cada vez mayor de la IA en los ejércitos. Nosotros apoyamos un debate abierto y constructivo sobre estas cuestiones. A medida que avanza la tecnología, hay que velar porque los civiles estén protegidos y que el DIH siempre sea respetado. Mi tercer y último comentario tiene que ver con prevenir los conflictos antes que nada. La Carta y el derecho internacional nos da los principios básicos para resolver controversias pacíficamente. El diálogo y la diplomacia siempre deben ser nuestra primera opción. Tailandia, por tanto, alienta a todas las partes en conflicto a que hablen entre sí de buena fe y a que encuentren la manera pacífica de resolver sus diferencias. La ONU también tiene un papel importante que desempeñar apoyando estos esfuerzos. Al mismo tiempo, tenemos respetar los principios de no injerencia, soberanía e integridad territorial. Presidente, el mensaje está muy claro, en verdad. El derecho internacional importa, protege a las personas durante los conflictos y nos ayuda a prevenir conflictos y resolver controversias pacíficamente. Gracias.
Gracias a usted. Líbano, a continuación.
Gracias, presidente. Presidente, esta reunión nos invita a evaluar las consecuencias de las violaciones del derecho internacional en los conflictos armados. Aquí quisiera yo hablar de estas consecuencias para el Líbano. En el Líbano, un niño que haya nacido en 2023 no ha conocido ni un día de paz. Un niño nacido al sur del Líbano quizás ya se ha visto desplazado más de una vez. Su educación se ha visto interrumpida. Su familia habrá tenido que abandonar su hogar sin saber cuándo volverán y si volverán. Y si vuelven, quizás su casa, su escuela o su aldea hayan quedado completamente arrasados. Esas son las consecuencias reales del desprecio por el derecho internacional. Desde octubre de 2023, los ataques israelíes han asesinado y herido a decenas de miles, aldeas y pueblos enteros han quedado destruidos. Las personas que trabajan para preservar la vida y la dignidad humana, el personal humanitario, también sufren peligros y obstrucciones. La cruz, olivares cultivados a lo largo de generaciones, han sido incendiados y se han destruido sustentos y tierras agrícolas. Los daños van más allá de las hostilidades y privan a las generaciones futuras de la tierra a la que pertenecen. Estas no son consecuencias aisladas de un conflicto que ya ha acabado, sino que forman parte de un patrón continuo de violaciones graves. El Líbano sigue sufriendo ataques contra su territorio, infracciones a su soberanía y la ocupación de parte de su territorio. Estas son violaciones graves de la Carta, de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad y del DIH. las normas de derechos humanos. Señor presidente, todos los aquí presentes saben que el problema no es la falta de derechos, sino la presencia de la impunidad. Reglas que se invocan, pero no se aplican, resoluciones que se aprueban, pero no se respetan, violaciones que quedan sin respuesta y es una invitación a su repetición. Estamos de acuerdo, presidente, en que no puede haber hemiplejia moral a la hora de aplicar la ley. y la sistematicidad en lugar de la selectividad, que es algo necesario, como ya se ha repetido aquí. Queremos añadir que el Consejo debe seguir oyendo directamente a los que están sobre el terreno, cooperantes humanitarios, sociedad civil, comunidades locales, cuyos testimonios arraigan nuestros debates en la realidad. Y también tenemos que recordar, como han dicho otros colegas, que el costo de la prevención es mucho menor que el costo de los conflictos. Tenemos que hacer más por atajar las causas reales del conflicto a través de la mediación, la diplomacia preventiva y otros medios pacíficos para resolver controversias. En última instancia, presidente, y en conclusión, las obligaciones, y repito, las obligaciones de derecho internacional existen precisamente para prevenir esas consecuencias y defender este derecho es la manera más segura de proteger a los civiles. En última instancia, prevención, asistencia humanitaria y protección de los civiles pueden sonar como meras abstracciones, pero detrás de estas abstracciones está este niño de tres años que quizás algún día llegue a conocer lo que es un día en paz. Gracias.
Gracias. Hola, Bulgaria y luego Liechtenstein.
Gracias, presidente, colegas. Quiero empezar dándoles las gracias a Pakistán por haber organizado esta reunión Con un tema tan importante para mi país, Bulgaria se suma al discurso de la Unión Europea y reafirma su compromiso inquebrantable con la Carta y el derecho internacional. Las Convenciones de Ginebra y el DIH deben respetarse por todas las partes en todo momento y sin excepción. Estamos convencidos de que los civiles deben estar en el centro de nuestros esfuerzos. El respeto por los principios de distinción, proporcionalidad y precaución resulta esencial. Hay que garantizar una protección especial para los civiles, los niños y otras personas en situación vulnerable, personal médico y humanitario, e infraestructura civil y de importancia crítica. El acceso humanitario debe ser seguro, rápido e irrestricto. La guerra contra Ucrania es prueba de las consecuencias del fracaso a la hora de defender los principios fundamentales de la Carta. Bulgaria apoya firmemente la soberanía, independencia e integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas. Los ataques contra los civiles y sus infraestructuras, los desplazamientos forzados y otras violaciones deben abordarse por medio de mecanismos de rendición de cuentas. En ese sentido, las violaciones graves del DIH, incluidas las normas internacionales de derechos humanos, no pueden quedar sin consecuencias. El monitoreo, las investigaciones y la preservación de las pruebas deben mejorarse. La rendición de cuentas no es un obstáculo para la paz, sino que es algo necesario para una paz sostenible y la prevención de la repetición de los conflictos. Bulgaria apoya a los esfuerzos internacionales por garantizar la rendición de cuentas por violaciones perpetradas en Ucrania y otros lugares. Los mismos principios deben aplicarse sistemáticamente a todos los conflictos. Reiteramos lo imperioso de respetar plenamente el DIH en Oriente Medio, incluida la protección de civiles y las infraestructuras civiles, el acceso humanitario seguro e irrestricto y el respeto por el derecho internacional. Seguimos comprometidos con una solución negociada de dos Estados, con Israel y Palestina coexistiendo en paz y seguridad. El derecho internacional tiene que estar en el centro de la prevención, la mediación y los procesos de paz. Pedimos más prevención, protección y rendición de cuentas y un compromiso renovado con las normas internacionales que salvaguardan la paz y la dignidad humana. En ese sentido, el Consejo tiene una responsabilidad especial a la hora de defender el derecho internacional y mantener la paz y la seguridad internacionales. Muchas gracias.
Gracias a usted, Liechtenstein. A continuación, micrófono, por favor. Micrófono, por favor.
To apply as well. That is the case, first and foremost, for the UN Charter itself and its Article 2, as it relates to the principles of territorial integrity and political independence of states. That is also the case for Article 51, providing for collective and individual self-defense that, under all circumstances, has to be proportionate and necessary.
Por favor, indiquen al orador.
Que necesita acercarse al micro.
also continues to apply as it is part of customary international law. As others have pointed out in the discussion, accountability is key. That is the case not only for war crimes, but also for genocide, crimes against humanity, and the crime of aggression, the crime of committing beginning wars itself. The four crimes that the International Criminal Court has jurisdiction over, and we continue to support its central role in providing for accountability. Finally, with respect to IHL itself, we are witnessing two alarming trends with massive impacts, in particular, on civilians that enjoy broad protection under the Fourth Geneva Convention. We're witnessing the trend of IHL violations being used as a tactic of war, rather than being a byproduct of armed conflict. That manifests itself, in particular, through attacks on civilians, targets, civilian infrastructure, use of weapons with indiscriminate effect, use of starvation as a weapon of war, and mass forced displacement, including from occupied territories. Second, we are also seeing an alarming trend to ignore and dismiss IHL provisions altogether and thus to challenge their relevance. The Geneva Convention--.
Convenios de Ginebra se encuentran entre los corpus legales de mayor ratificación universal y tienen que ser parte esencial de nuestra respuesta. Acogemos con beneplácito la iniciativa de la Cruz Roja y damos las gracias al Gobierno de Jordania por acoger el 7 de diciembre una conferencia al respecto en Jordania.
Muchas gracias al orador. Tiene la palabra el observador de Palestina.
Gracias, presidente, por haber convocado esta importante reunión. También queremos dar las gracias a los ponentes por sus intervenciones. Impulsar el derecho internacional en todas las situaciones es la columna vertebral del sistema multilateral. Defender el derecho internacional durante los conflictos armados es la característica definitoria del multilateralismo. Proteger a los civiles durante los conflictos armados es una obligación moral, legal y política, y condición esencial para mantener la paz y la seguridad internacionales. Por eso, la humanidad colectivamente elaboró todo un sistema jurídico y una serie de principios después de los horrores de la Segunda Guerra Mundial, con la Carta de las Naciones Unidas como piedra angular y con sus propósitos y principios. Del mismo modo, todo un edificio fue construido para regular las hostilidades y garantizar la protección de los civiles, incluido el Cuarto Convenio de Ginebra de 1949, sus protocolos adicionales, el Reglamento de La Haya y el Derecho Internacional Humanitario consuetudinario, con el complemento de las normas internacionales de derechos humanos y el Derecho Penal Internacional. Estas son las normas políticas, morales y legales que han orientado a la comunidad internacional, en cuanto a que nadie está por encima de las restricciones legales, ni nadie está por debajo de su protección. Esa es la civilización por la que hemos optado en aras del bienestar de todos, y no para enfrentar a unos contra otros, incluidos a los más vulnerables de nosotros, en Palestina, tenemos el conflicto más prolongado, duradero, con las peores violaciones de casi todas las disposiciones de las normas de los conflictos armados. Estas violaciones son resultado de la ocupación ilegal de Israel, su agresión y anexión, su colonización y empresa colonial, su bloqueo, su régimen de apartheid, su política sistemática de maltrato de presos, su ataque contra civiles y sus objetos, y la matanza masiva de niños. Estas violaciones también derivan de la intransigencia continua de Israel y su denegación unilateral de la aplicabilidad de estas normas en cuanto en relación con el pueblo palestino protegido y su ocupación. Desde hace décadas, Palestina ha representado y manifestado materialmente la promesa incumplida de esta normativa. Ya desde hace años venimos pidiendo una protección internacional de conformidad con las resoluciones de este mismo Consejo para la disuasión, para la verdadera rendición de cuentas, para que se tomen medidas prácticas para combatir estas políticas sobre el terreno, no solo condenarlas en los foros internacionales. La Cruz Roja ha indicado claramente cuáles son las obligaciones de los Estados en cuanto al no reconocimiento, distinción, falta de asistencia, no dirección de cuentas y también en cuanto al apoyo al derecho de libre determinación del pueblo palestino. Ello incluye, pero no está limitado, a abstenerse de relaciones convencionales sobre el territorio palestino, abstenerse de tratos económicos o comerciales en cuanto al territorio palestino, abstenerse de establecer y mantener misiones diplomáticas en Jerusalén, cesar en la importación de productos de las colonias, cesar en el suministro o transferencia de municiones o equipos conexos que puedan utilizarse en el territorio palestino e implementar sanciones, incluidas prohibiciones de viajar, y congelaciones de activos. Los Estados también tienen la obligación de actuar con diligencia, tomando medidas financieras, judiciales, administrativas, legales o de otro tipo contra el personal, las instituciones financieras, empresas, compañías y entidades en sus territorios o sujetas a su jurisdicción, involucradas en el apoyo a la construcción o mantenimiento de esta labor colonizadora. También la Cruz Roja afirma claramente que corresponde a todos los Estados, en el respeto de la Carta y el Derecho Internacional, garantizar que todo impedimento resultante de la presencia ilegal de Israel en el territorio palestino ocupado el ejercicio por parte del pueblo palestino de su derecho a la libre determinación, que esto tiene que acabar. Y también ha afirmado que hay que garantizar el cumplimiento por parte de Israel del DIH, encarnado en el cuarto Convenio de Ginebra. Acogemos con beneplácito las medidas anunciadas por 12 estados de prohibir los productos de las colonias de asentamiento e imponer más sanciones a las entidades colonizadoras e individuos que financian, facilitan o contribuyen a este crimen de guerra. Naturalmente, muchos otros deberían unírseles. Si se unen más Estados, estas medidas serán un paso significativo y esencial para convertir las obligaciones de los Estados según la Carta de la ONU, las resoluciones de la ONU y las decisiones de la CIJ en acciones concretas frente a la labor colonizadora de Israel, la ocupación ilegal de Israel y los crímenes de Israel que menoscaban la solución biestatal. Las decisiones de la CIJ, de las resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea nos ofrecen mecanismos para garantizar la rendición de cuentas por las violaciones de Israel, tenemos que aplicarlas. Estas medidas necesarias son solo el principio. Los Estados deben sentar las bases para tomar medidas completas que impidan el comercio, las inversiones y otras actividades económicas que respaldan o benefician la ocupación ilegal de Israel y el empeño colonizador y que contribuyen a la campaña de limpieza étnica de Israel. Esperamos que el Consejo de Seguridad y toda la comunidad internacional asuman sus responsabilidades y se funden en estas medidas para expandirlas y garantizar su aplicación. Las acciones y las medidas, y no las declaraciones y las condenas, serán lo que garanticen la primacía del derecho internacional y la protección de los civiles. Una impunidad de Israel sin control supone un ataque al siglo de esfuerzos por aplicar una maquinaria para proteger a los civiles. Esto tiene que acabar. Lamento extenderme un poco más, pero me parece que el tema es muy importante. Nosotros somos el elefante en medio de la cacharrería. Así que le pido disculpas, presidente.
El presidente, muchas gracias. He de decir que se nos está acabando el tiempo. Y quizás solo tengamos tiempo para un par de discursos más, dependiendo de lo breves que podamos ser. Tiene la palabra ahora el embajador de Nepal.
Gracias, presidente, excelencias, colegas. En primer lugar, Nepal da las gracias a Pakistán por convocar este oportuno debate. Muchísimas gracias a los distinguidos ponentes por sus perspectivas tan interesantes. Defender el derecho internacional durante un conflicto armado resulta indispensable para limitar la violencia, proteger a los civiles, salvaguardar la paz y la seguridad globales y preservar un orden internacional fundado en el derecho. El derecho internacional, con la Carta en su núcleo, es el cimiento de las relaciones interestatales y permite la coexistencia pacífica entre las naciones. Es una brújula moral y legal para defender la igualdad soberana, el arreglo pacífico de controversias, la no agresión y la no injerencia. Estas no son ideas abstractas, sino medidas prácticas contra el conflicto, la coacción y la inestabilidad. Los tratados internacionales encarnan promesas solemnes entre naciones soberanas, convierten intenciones políticas en confianza mutua y obligaciones legales. en un contexto de incremento de las víctimas civiles en los conflictos armados, los principios del derecho internacional y las normas de derechos humanos son esenciales para prevenir el sufrimiento de las personas, garantizar el orden público y velar porque se rindan cuentas. Presidente, quiero destacar varias cosas. Primero, debemos reafirmar la primacía de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional como base, común de la paz y la seguridad internacionales y el bienestar colectivo de la humanidad. Una adhesión sistemática al derecho internacional fomenta la confianza mutua, restaura la confianza en las instituciones multilaterales y apuntala un orden basado en el derecho, fundado en la justicia la equidad y la previsibilidad. Segundo, las obligaciones internacionales deben cumplirse de buena fe y sin excepción. La fuerza del derecho internacional reside no solo en el texto de los tratados, sino también en el compromiso y la conducta de los Estados. Para las naciones pequeñas y más vulnerables, una protección ante la ley de igualdad resulta indispensable. Tercero, la protección de los civiles debe seguir siendo algo central. El Consejo debe cumplir sus mandatos de manera sistemática e imparcial, evitando la selectividad y garantizando que sus resoluciones se ejecuten. Cuatro, los mecanismos para la solución pacífica de las controversias deben usarse de manera pronta y efectiva. la diplomacia preventiva, la mediación, los buenos oficios, el secretario general, deben anclarse en el respeto por el derecho internacional. 5. La prevención debe guiar nuestra respuesta colectiva. La alerta temprana, las medidas a favor de la confianza y un diálogo honesto pueden disuadir de acciones unilaterales y reducir los malentendidos. En conclusión, excelencias, en tiempos de problemas para el multilateralismo, garanticemos que la fuerza del derecho prevalezca sobre la fuerza bruta y que un ordenamiento internacional justo, inclusivo y fundado en el derecho se haga realidad para todo el mundo. Gracias.
Gracias. Podemos empezar ahora con dos minutos por orador, empezando con Brasil.
Gracias, y haré lo posible. Excelencias, gracias a Pakistán por haber convocado esta reunión tan oportuna en momentos en que se multiplican los conflictos armados y los civiles padecen sus peores consecuencias. Nuestro mensaje debe ser claro. El derecho internacional debe respetarse en toda circunstancia por todas las partes. y de manera no selectiva. Las violaciones de normas fundamentales son cada vez más flagrantes y frecuentes en todas partes. La autoridad del derecho internacional se está cuestionando de manera temeraria. El ataque contra civiles, el uso de la fuerza en contravención de la Carta y la imposición ilegal de medidas coercitivas unilaterales, incluso contra tribunales internacionales, contribuyen a erosionar la confianza en el ordenamiento internacional. Aumenta el unilateralismo y principios fundamentales se están poniendo a prueba hasta el límite. Esta tendencia peligrosa refuerza la necesidad de fortalecer el derecho internacional con la carta en su núcleo. La comunidad internacional tiene una responsabilidad crucial, salvaguardar los cimientos del derecho internacional y para garantizar que siga respondiendo eficazmente a la realidad que va cambiando y a los desafíos emergentes a nivel mundial. El DI es la fundación, es el cimiento del orden internacional creado para proteger la paz, la dignidad humana y prevenir el desarrollo sostenible para todas las naciones. El derecho internacional cojea cuando se aplica de manera incongruente, cuando las violaciones no se combaten y cuando los cálculos políticos determinan si se observa o no. En situación de conflicto armado, los principios de distinción, proporcionalidad y precaución deben observarse estrictamente. El personal médico humanitario debe poder trabajar de manera segura y la asistencia humanitaria debe llegar a la población necesitada. El cumplimiento debe acompañarse de rendición de cuentas. Violaciones graves del derecho internacional y el DIH deben investigarse y los responsables deben rendir cuentas. Para ello, las jurisdicciones nacionales deben estar empoderadas para actuar. Los tribunales y cortes internacionales, incluida la CPI, deben poder cumplir sus mandatos y hacer justicia sin amenazas, intimidaciones ni injerencias. Lo mismo es aplicable a la ONU y otras organizaciones internacionales mandatadas para actuar en situación de conflicto armado, como reconoce la CIJ. El Consejo de Seguridad, del mismo modo, tiene una responsabilidad especial al respecto. Cuando el órgano que tiene la responsabilidad primordial para mantener la paz y la seguridad internacionales no está dispuesto o no puede actuar, esto envía un mensaje de indiferencia a los civiles afectados por el conflicto armado. Esta parálisis no solo aumenta el sufrimiento sobre el terreno, sino que también menoscaba la confianza en las instituciones multilaterales y el propio derecho internacional.
Para concluir, el DIH es más importante precisamente cuando es más difícil de cumplir. Estamos comprometidos a trabajar con todos los Estados miembros en la defensa del DIH y para garantizar que los principios consagrados en la Carta sigan orientando nuestras medidas internacionales y nacionales. Muchas gracias.
Los intérpretes amablemente se quedan unos minutos más con nosotros, dice el presidente, por lo que aprovecho para darle la palabra a Azerbaiyán y después Indonesia.
Presidente, vaya por delante mi agradecimiento a la misión de Pakistán por convocar esta conversación. Los conflictos armados siguen caracterizados por operaciones graves de DI y por un nivel elevado de muertes civiles, bajas o ataque indiscriminado y liberado a objetos o infraestructura civil. También hay situaciones de ocupación. Nuestra experiencia es subrayar las limitaciones del sistema internacional. ya que la ONU y otras organizaciones internacionales no pudieron prevenir la agresión y otras violaciones graves del derecho internacional que se cometieron contra nuestro país, o poner fin a la ocupación de casi tres décadas de nuestros territorios. Presidente, lo que se necesita es voluntad política para defender el DEI y garantizar la rendición de cuentas. Ciertas conductas en conflictos armados constituyen crímenes graves bajo derecho internacional. Esto está prohibido por el jus cogens y también son violaciones graves de obligaciones ante la comunidad internacional en su totalidad, erga omnes. Todos los Estados tienen la obligación de investigar estos delitos, enjuiciar a los responsables y garantizar que los autores sean llevados ante la justicia. Las obligaciones se derivan de una serie de instrumentos vinculantes y también del derecho consuetudinario. Amnistías, impunidad de facto o cualquier otra forma de inmunidad o liberación temprana de los responsables de los crímenes de intenciones más graves son incompatibles con las obligaciones de los Estados bajo el DI. La comunidad internacional tiene que oponerse a la impunidad, tiene que situarse del lado de las víctimas, supervivientes, familias, apoyar esfuerzos de rendición de cuentas, combatir la desinformación y buscar la liberación. La experiencia demuestra que las atrocidades que quedan impunes obstaculizan la paz, la reconciliación y generan condiciones para otro conflicto. Permitir que el genocidio, los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad, la limpieza étnica o el terrorismo internacional queden impunes puede socavar el fundamento mero sobre el cual tiene que basarse la paz. La paz y la rendición de cuentas no son objetivos que compiten. La búsqueda de la paz no tiene que ser a expensas de la justicia. No puede haber reconciliación genuina sin rendición de cuentas, ni paz duradera sin justicia. Muchas gracias.
Doy las gracias a Indonesia.
Presidente, damos las gracias a Pakistán por convocar esta reunión. El derecho internacional no solamente nos da claridad jurídica, sino también la manera de proteger a los civiles. En muchos conflictos, los civiles siguen asumiendo las consecuencias más graves, la pérdida de su vida, desplazamiento, destrucción de los hogares y la negación de servicios básicos. Esas realidades se viven a diario por parte de millones en todo el mundo, incluso aquellos que viven bajo ocupación. Sin embargo, El órgano de derecho internacional que se ha creado para protegerles falla a menudo en la práctica porque la aplicación sigue siendo selectiva e incoherente. Tres elementos resaltamos. Primero, el DI se tiene que aplicar sin doble rasero. La aplicación a la carta del DI nunca va a poder funcionar. El doble rasero en la aplicación selectiva erosiona la confianza en las instituciones multilaterales, debilita el respeto de las normas y genera condiciones para la impunidad. Por tanto, el derecho internacional se tiene que aplicar de manera universal en todas las situaciones de conflicto, garantizando la rendición de cuentas por todos los incumplimientos, sin excepción. En segundo lugar, la ocupación extranjera es una violación clara del derecho internacional y, además, fomenta la inestabilidad. Esto queda muy claramente de manifiesto en El artículo 49 del Cuarto Convenio de Ginebra prohíbe la transferencia forzosa, la deportación y la alteración demográfica de territorios ocupados. El principio de distinción, de proporcionalidad y de prevención siempre se tiene que defender. En tercer lugar, el Consejo tiene que estar en primera línea para imponer la ejecución de sus resoluciones a violaciones, porque hay una brecha entre la obligación y el cumplimiento real. El Consejo de Seguridad tiene que utilizar las herramientas que tiene para superar la parálisis política, garantizar la rendición de cuentas e imponer la aplicación de sus decisiones. Cualquier proceso de paz tiene que ser completo, inclusivo, anclarse en el derecho internacional. Tenemos que actuar de manera unida, con determinación y claridad moral para garantizar que la justicia, la dignidad y la humanidad prevalezcan para todos. Muchas gracias.
Gracias. Igual me queda tiempo para una o dos intervenciones más. El ERPA del Japón, en primer lugar. Y en cuanto a nivel de representación en la sala, veo también al representante permanente de Cuba. Entonces, con la indulgencia de todos, le daré la palabra al representante permanente de Cuba después del ERPA de Japón.
Gracias, presidente. Muchas gracias por darme la palabra. La comunidad internacional no puede abandonar sus esfuerzos para prevenir el conflicto armado. Cuando se produzca, es importante que la mediación, el arreglo pacífico de controversias, se consideren prioridades. Dicho esto, lamentablemente, los conflictos armados se siguen produciendo y algunos perduran. Incluso en tiempos de hostilidad, el cumplimiento con el DIH es esencial para mantener un nivel mínimo de Estado de Derecho. El principio de distinción es especialmente importante. Por ello, nos preocupa que en los conflictos armados de hoy, la distinción entre objetos militares y civiles sea cada vez más complicada. Hay que insistir en que los objetos y la población civil no pueden ser blanco de ataques. Además, garantizar que el personal humanitario pueda realizar su trabajo de manera irrestricta es esencial para proteger a la población civil. El año pasado, el Japón, con ocho países afines, emitió una declaración para la protección del personal humanitario durante la semana de alto nivel. También apoyamos la adopción de la resolución 2730 durante nuestro mandato en el Consejo. No ahorramos en esfuerzos para prevenir los conflictos armados. Hay que garantizar el derecho internacional. Es importante que haya cumplimiento del DIH. Estamos comprometidos con la defensa del Estado de derecho, también en tiempos de conflicto. Muchas gracias.
Cuba.
Gracias, Cuba.
Gracias, señor Presidente. Señor Presidente, enfrentamos un escenario internacional marcado por múltiples crisis, la proliferación y prolongación de conflictos armados tensiones geopolíticas y una peligrosa tendencia al incremento de la carrera armamentista que desvía recursos indispensables para el desarrollo sostenible. Este contexto demanda, como nunca antes, el respeto estricto del derecho internacional. La Carta de las Naciones Unidas establece con absoluta claridad el deber de resolver las controversias por medios pacíficos, así como la obligación de abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. Su artículo 1 sitúa la prevención de las amenazas a la paz y la solución pacífica de las controversias entre los propósitos esenciales de esta organización. En situaciones de conflicto armado, el cumplimiento estricto del derecho internacional humanitario y del conjunto de normas aplicables no es una opción, sí una obligación. El respeto de la soberanía y la integridad territorial de los Estados y la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza deben ser exigidos con la misma firmeza en todos los escenarios. No puede existir paz si se permiten violaciones atroces del derecho internacional humanitario, como las de Israel, la potencia ocupante, contra Palestina. El Consejo debe cumplir su responsabilidad sin doble rasero, defender de manera íntegra la autoridad de la Carta y garantizar que sus decisiones sean respetadas y aplicadas. Para fomentar la paz y prevenir los conflictos, es preciso atender sus causas raigales y sus antecedentes históricos, además de fomentar el diálogo, la solidaridad y la cooperación internacional sobre la base de las prioridades identificadas por los Estados concernidos. Solo se podrá edificar un mundo de paz sobre bases de justicia, asumiendo el multilateralismo como único camino posible para la solución de los conflictos y dirimiendo las diferencias con total apego a los principios de la Carta de la ONU y el derecho internacional. Señor presidente, la potencia militar más poderosa que ha conocido la humanidad menoscaba cotidianamente el papel del Consejo de Seguridad en la preservación de la paz y la seguridad internacionales. Tiene un amplio historial de agresiones, amenazas de uso de la fuerza injerencia en los asuntos internos de otros Estados e imposición de medidas coercitivas unilaterales en violación flagrante del derecho internacional. Al propio tiempo, contribuye a exacerbar conflictos y divisiones, socava el multilateralismo, la credibilidad y la legitimidad de las Naciones Unidas. Contra Cuba, el gobierno de los Estados Unidos arrecia su guerra multidimensional a niveles sin precedentes. refuerza su estrategia de cambio de régimen y aplica un genocida castigo colectivo contra el pueblo cubano con un reforzamiento extremo del bloqueo mediante un cerco energético brutal que equivale a un bloqueo naval e incluye sanciones secundarias con un gravísimo impacto extraterritorial. A todo ello se suman las peligrosas amenazas públicas de agresión militar directa contra Cuba alegando falsos y ridículos pretextos. Reiteramos que una aventura militar contra Cuba tendría nefastas consecuencias, no solo para mi país y para los Estados Unidos, sino también para la paz, la seguridad y la estabilidad hemisférica e internacional. El Consejo de Seguridad debería actuar con estricto apego a su mandato frente a esta grave situación. A pesar del peligro latente de agresión militar, Cuba sigue apostando por la paz y el diálogo, con estricto apego al derecho internacional, la igualdad soberana y el respeto mutuo. Muchas gracias.
Muchísimas gracias. Nos quedan cuatro minutos. Tengo además dos miembros de consejo que quieren hacer intervenciones adicionales. He llegado otro representante permanente, el de México, por lo que le voy a dar la palabra. Un minuto, por favor, de intervención a la delegación de México. Adelante, embajador.
Mister President.
Presidente, me han dicho que tengo que hablar inglés. Normalmente hablo español.
No tiene que hablar inglés, se puede hablar español.
En México celebramos la iniciativa de Pakistán de convocar esta reunión. La Carta de las Naciones Unidas no se puede invocar de manera selectiva. Su credibilidad, así como la del sistema multilateral, depende también de su aplicación universal y constante. Los dobles raseros debilitan la autoridad de la Carta, alimentan la desconfianza y socavan también nuestra capacidad colectiva de responder a desafíos contemporáneos. Nuestro país considera que es esencial Hacer un uso más sistemático de los mecanismos que tiene el arreglo pacífico de controversias. El diálogo, la negociación, la mediación y los buenos oficios no se pueden entender como medidas excepcionales, sino como un medio esencial para abordar controversias y situaciones que puedan poner en peligro la paz y seguridad internacionales. Mi país sigue indicando que el artículo 51 de la Carta no se puede interpretar de manera amplia ni tampoco se puede invocar como una justificación para el uso unilateral de la fuerza en el territorio de otro Estado. Actos que cometan los departamentos no estatales no podrán más que dar lugar a la legítima defensa cuando se atribuyan de manera jurídica a un Estado de conformidad con el DAI. Cualquier invocación de la legítima defensa también tendrá que cumplir con los requisitos de la proporcionalidad, así como con la obligación de informar de ello inmediatamente al Consejo de Seguridad. Cuando los conflictos armados se producen, aun así, todas las partes tienen que respetar el DIH, incluido los principios de distinción, proporcionalidad en el ataque. Los civiles, el personal humanitario y médico, la infraestructura civil siempre tiene que ser protegida. El respeto por el DIH exige rendición de cuentas. Reiteramos la importancia de la reforma del Consejo de Seguridad, que tiene que incluir también el fortalecimiento de la capacidad del Consejo de actuar en las situaciones más graves. Y en este contexto, le pedimos a los Estados que todavía no lo hayan hecho, que se sumen a la iniciativa franco-mexicana sobre la restricción del uso del veto en caso de atrocidades en masa. El cumplimiento del derecho internacional no se puede reducir a una aspiración. Es una responsabilidad compartida de los Estados ante el conflicto armado. los Estados tienen que seguir cumpliendo con la Carta.
Muchas gracias.
Muchas gracias. Le doy la palabra ahora por un minuto a cada uno, a Francia, al Reino Unido y a los Estados Unidos.
Gracias, presidente. No voy a alargarme. Tomo la palabra lamentar que se haya desviado el objeto de esta reunión en fórmula por parte de Rusia, con el objetivo manifiesto de lanzar acusaciones contra varios Estados miembros, acusaciones que no solo están infundadas, sino son una nueva tentativa de desinformación. Hay que recordar que fue responsabilidad de Rusia, incluso En cuanto al derecho internacional, el respeto de las resoluciones de la ONU, la ocupación de Crimea en 2014 y luego la ocupación de Ucrania en 2022. Fue responsabilidad suya en sus ataques de gran amplitud y con infracciones y ataques contra las infraestructuras civiles en Ucrania. Y finalmente, hay que recordar la parte del PIB que se dedica a la guerra de Ucrania. Lo saben los propios rusos. Eh la situación es clara en cuanto a a la responsabilidad de Rusia en Ucrania. Que debe rendir cuenta. La tentativa de Rusia de huir de esta responsabilidad es un ejercicio retórico que no debe engañar a nadie. Gracias.
gracias en un minuto.
Esta reunión tiene que ver con la importancia.
Del derecho internacional en el contexto del conflicto internacional. Así que, como ha dicho Francia, lamentamos que Rusia haya utilizado esta reunión para desviar la atención de su propia agresión contra Ucrania. En respuesta a esta agresión, Ucrania ha ejercido su derecho de legítima defensa de conformidad con el artículo 51 de la Carta y el Reino Unido apoya el derecho de Ucrania a la legítima defensa y el derecho internacional y seguiremos haciéndolo. Durante este conflicto, Rusia ha actuado en violación del DIH. Sus acciones han incluido ataques contra infraestructuras civiles y contra civiles, con más de 17.000 víctimas mortales. También hemos sido testigos de la transferencia y deportación forzosa de niños ucranianos. La CIJ ha emitido una decisión en cuanto a esta cuestión.
Gracias, Estados Unidos. Un minuto para concluir.
Voy a ser muy eficiente. Gracias. También nosotros lamentamos las acusaciones politizadas que se han hecho en esta reunión, incluidas las escandalosas acusaciones del representante de Cuba contra los Estados Unidos, una tentativa de desviar la responsabilidad de décadas de corrupción y mala gestión económica. El pueblo cubano padece carestías, mientras que los líderes del régimen viven en la opulencia y el régimen sigue malgastando recursos, mientras que los hoteles y los resorts están vacíos. Las empresas públicas cubanas tienen más de 18.000 millones en cuentas en el extranjero. Entretanto, Estados Unidos sigue siendo uno de los principales suministradores de medicinas y alimentos para Cuba, incluidos 500 millones de dólares en exportaciones agrícolas el pasado año. Actualmente trabaja en la entrega de 100 millones de dólares en asistencia humanitaria directamente al pueblo cubano a través de la Iglesia Católica y organizaciones independientes. Gracias.
Muchas gracias. Ya no tengo más tiempo para concluir. Y, por cierto, sería injusto. Cuba, no tenemos tiempo para más declaraciones, disculpas. He de concluir esta sesión. Sería muy injusto tratar de resumir este debate tan rico, pero les diré que esta reunión ha cumplido su propósito. Doy las gracias a los ponentes, Algunos argumentos que han quedado claros se han referido al cumplimiento pleno e implementación sistemática del derecho internacional y rendición de cuentas. Y segundo, el argumento fundamental de que el derecho internacional solo será lo efectivo que lo sea nuestro compromiso colectivo de cumplirlo. Y también se nos ha recordado el imperativo de la prevención y la solución pacífica de controversias y, finalmente, El Consejo de Seguridad tiene una responsabilidad especial en este contexto. Dicho lo cual, simplemente quiero darles las gracias a los ponentes y a los participantes, y les informo también de que la delegación de Pakistán va a hacer un resumen de este debate y lo distribuiremos entre los Estados miembros. Muchas gracias.
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