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The 13th plenary meeting of the General Assembly. Declaro abierta la décima tercera sesión plenaria de la Asamblea General. La Asamblea continuará examinando el tema 8, debate general. La Asamblea escuchará el discurso del Excelentísimo Hansen. Vicepresidente de la República Popular China. Solicito a protocolo que acompañe a su excelencia, a quien invito a dirigirse a la Asamblea.
Señor Presidente, colegas, el mundo es testigo de cambios entrelazados y turbulencias, conflictos geopolíticos prolongados, ampliación de las brechas de desarrollo y un número creciente de retos mundiales. Hace cinco años, En el 76.6 período de sesiones de la Asamblea General, el presidente Xi Jinping presentó la Iniciativa Mundial para el Desarrollo. Desde entonces, ha propuesto la Iniciativa Mundial de Seguridad, la Iniciativa Mundial de Civilización y la Iniciativa Mundial de Gobernanza. Estas iniciativas ofrecen una orientación estratégica para la creación de una comunidad con un futuro común para la humanidad. En un momento en el que los países del mundo hayan sus futuros tan estrechamente vinculados, más son cada vez los que quieren. sumar fuerzas para asumir esta histórica misión de abordar las dificultades y retos e impulsar el bienestar de la humanidad. Teniendo ello presente, propongo las cuatro medidas siguientes. Primero, debemos salvaguardar el orden internacional que surgió después de la Segunda Guerra Mundial y propiciar una paz duradera basada en la seguridad común. El mundo quiere paz y no guerra. El sistema internacional centrado en torno a la ONU y el orden internacional puntalado por el derecho internacional que emergió tras la Segunda Guerra Mundial, debe defenderse. Debemos convertir en una acción la visión de una seguridad común amplia, basada en la cooperación y la sostenibilidad, y rechazar la mentalidad de Guerra Fría y la confrontación entre bloques. Debemos solucionar las diferencias y controversias a través del diálogo y las consultas, y oponernos a las acciones militares unilaterales que vulneran la Carta de la ONU y sortean la autorización del Consejo de Seguridad. Los grandes países deben asumir sus responsabilidades, tienen responsabilidades especiales en la salvaguarda de la paz y la seguridad internacional y deben tomar la delantera en el cumplimiento de normas del Estado de Derecho y a la hora de hacer lo correcto. China considera que la soberanía y seguridad de los países de Oriente Medio, incluido el Golfo, debe respetarse. Las cadenas internacionales industriales y de suministro deben permanecer estables y sin impedimentos y debe salvaguardarse el comercio mundial. China pide impulsar la gobernanza de la ribera occidental y la reconstrucción postconflicto de Gaza, de acuerdo con el principio de que sean los palestinos quienes gobiernen Palestina. También se pide devolver la cuestión de Palestina al cauce adecuado, que es la solución de dos estados cuanto antes. Sobre Ucrania, el presidente Xi Jinping ha presentado cuatro ideas sobre lo que se debe hacer y que son la orientación general que utiliza China para tener una función continuada y constructiva a su propia manera para lograr una solución política a la crisis. China exhorta al país en cuestión que deje de inmediato de utilizar la amenaza de la fuerza contra Cuba y levante de manera inmediata el bloqueo y las sanciones contra Cuba. Segundo, debemos abordar la defensa del desarrollo mundial y promover la prosperidad para todo el mundo a través de la apertura y la cooperación. El desarrollo tiene que seguir ocupando el centro de la agenda internacional y forjar conjuntamente una alianza mundial de desarrollo a partir de la unidad y la equidad, equilibrada e incluyente. Es importante dar prioridad a ámbitos fundamentales como la reducción de la pobreza, la seguridad energética, la seguridad alimentaria, perdón, y la transición energética, reforzar los insumos de recursos y aumentar el apoyo para los países en el sur del mundo. Los países desarrollados deben cumplir su compromiso con la financiación del desarrollo y la climática. La comunidad internacional también debe fomentar el consenso y sumar fuerzas para formular el Programa Mundial de Desarrollo post 2030. Ante una nueva revolución científica y técnica y una transformación industrial, en especial el desarrollo dinámico de la inteligencia artificial, debemos adoptar un enfoque centrado en las personas y desarrollar la IA para fines positivos y para el bien. colmar la brecha digital y promover un desarrollo que sea beneficioso universalmente. La historia y la realidad demuestran que los países apenas si pueden lograr el desarrollo si no hay un entorno internacional abierto y basado en la cooperación. El proteccionismo no arroja ganadores. Construir paredes, levantar barreras desgajar y interrumpir las cadenas de suministro, trastocan las cadenas de suministro industriales del mundo y dañan los intereses de las partes. Debemos salvaguardar un sistema comercial multilateral basado en normas y en la OMC, fomentar una economía mundial abierta, propiciar y reforzar conjuntamente los nuevos motores de crecimiento y lograr una globalización económica que sea incluyente, que beneficie a todo el mundo. Tercero, debemos propiciar los intercambios y el aprendizaje mutuo entre las civilizaciones y recuperar la unidad y la confianza mutua a través de la comunicación y el diálogo. La diversidad ha creado esplendor en el mundo. La condescendencia y una mentalidad de mirarse al ombligo no tiene cabida en las interacciones entre las distintas culturas, como el respeto mutuo, la solidaridad Y la coexistencia armoniosa es el enfoque adecuado. Debemos utilizar la plataforma de la ONU para impulsar intercambios internacionales entre personas y utilizar el Día Internacional para el diálogo entre las civilizaciones como ocasión para promover. el entendimiento y la amistad entre los pueblos y el desarrollo común de civilizaciones diversas. Debemos rechazar los prejuicios ideológicos y respetar los caminos de desarrollo y sistemas sociales que hayan decidido de manera independiente los pueblos de todos los países. Debemos ahondar en el intercambio de prácticas de gobernanza y explorar conjuntamente cómo atajar los retos de nuestro tiempo. Cuarto, debemos mantener el compromiso con el multilateralismo y tomar medidas para salvaguardar la justicia. El multilateralismo es la opción que ha asumido la humanidad tras vivir tormentos y la justicia son el empeño conjunto de las personas de todos los países. China considera que todos los países, grandes o pequeños, son miembros en pie de igualdad de la comunidad internacional y los asuntos mundiales deben abordarlos todos los países a través de consultas del Estado de Derecho y la justicia en los asuntos internacionales debe defenderse conjuntamente. Los países deben sumar fuerzas y actuar mancomunadamente para salvaguardar la ONU y hacerla más fuerte. China apoya a la ONU en la reforma Y la automejora debe impulsarse la iniciativa ONU 80 y reforzar el desempeño de sus organismos en lugar de meramente recortar presupuestos y mandatos. Se debe abordar de manera efectiva los retos mundiales, incluido el cambio climático y la seguridad de la salud pública. Mejorar las, mejorar e incrementar la representación y la voz del sur del mundo. China rinde un sentido homenaje al Secretario General António Guterres, que concluirá su mandato pronto. China apoya la elección, de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas, de una nueva persona en la Secretaría General que cumpla la Carta de la ONU, tenga capacidades excepcionales, defienda la integridad y la justicia y demuestre valor y dedicación. Señor Presidente, colegas. El 25/10/1971, en este mismísimo salón Augusto, la Asamblea General aprobó la resolución 2758 en su 26 periodo de sesiones, con una mayoría abrumadora. En virtud de la cual la Asamblea General decidió devolver todos los derechos de la República Popular China a la ONU y reconocer a los representantes del Gobierno de la República Popular China como el único representante legítimo de China ante la ONU. Esto tiene una incidencia profunda y de amplio alcance para China y para el mundo. En los últimos 55 años, China ha sido una fuerza estabilizadora en tiempos de volatilidad. China se compromete firmemente a impulsar un desarrollo pacífico y tiene el mejor historial de paz y seguridad entre los grandes países. Es el mayor contribuyente de cascos azules entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. También tomó la iniciativa que se saldó con la primera declaración conjunta de los dirigentes de los 5 Estados poseedores del arma nuclear sobre la prevención de la guerra nuclear. China ha sido un gran motor que ha impulsado el desarrollo común. China obró 2 milagros en su. país, a saber, un rápido crecimiento económico y una estabilidad social a largo plazo y a lo largo de muchos años, ha aportado el 30% del crecimiento mundial. China ha sumado fuerzas con más de tres cuartas partes de los países del mundo en pro de una cooperación de alta calidad. En la Nueva Ruta de la Seda, ha movilizado más de 23.000 millones de dólares y ha impulsado más de 2.000 proyectos en la Iniciativa Mundial de Desarrollo. y ha concedido acceso sin aranceles a los países africanos y los países menos adelantados con quien mantiene relaciones diplomáticas para empoderar al sur del mundo en la modernización. China ha sido una fuerza progresista en unos tiempos de cambio. China siempre ha alzado la voz en pro del sur mundial, ha defendido los derechos e intereses legítimos de los países en desarrollo. ha seguido trabajando de cara a una gobernanza mundial más justa y equitativa. En octubre, China acogerá el Foro Mundial de Gobernanza en la nueva zona de Xiongan. Están más que invitados a asistir a este foro y a sumarse a la discusión sobre el camino futuro en materia de gobernanza mundial. Presidente, colegas, No importa cuánto evolucionen las dinámicas internacionales, China se mantiene impertérrita en su búsqueda de la paz y el desarrollo, en su dedicación en pro de la justicia y su compromiso con el multilateralismo. China sumará fuerzas junto a todos los demás países para construir una comunidad con un futuro compartido para la humanidad y para que el mundo sea un lugar mejor para todas y todos. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, deseo dar las gracias al Vicepresidente de la República Popular China. La Asamblea escuchará ahora un discurso del Excmo. Aren Palik, Vicepresidente de los Estados Federados de Micronesia. Solicito a protocolo que acompañe a su excelencia, a quien invito a dirigirse a la asamblea.
Señor presidente, señor secretario general, excelencias, señoras y señores, es todo un honor estar en este histórico salón, donde me precedieron tantos dirigentes para pronunciar la intervención de mi país dirigida al mundo. En nombre de Micronesia, manifiesto, les transmito mis saludos más fraternales. Lo felicito, primero, presidente, por haber sido elegido presidente del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. También Manifiesto el agradecimiento de Micronesia al Secretario General, Antonio Guterres, por su servicio entregado, liderazgo basado en principios y compromiso personal con los valores de las Naciones Unidas. En lo que concluye su mandato, lo felicitamos por su eficacia y por los esfuerzos incansables de fortalecimiento del multilateralismo. Micronesia muestra su solidaridad con todas las naciones que han padecido las recientes oleadas de catástrofes naturales en todo el mundo, la pérdida de vidas, el desplazamiento y la destrucción que nos recuerdan nuestra vulnerabilidad común. Manifestamos nuestro sentido pésame a los gobiernos y pueblos afectados y Aplaudimos el valor de quienes optaron por ayudar ante la tragedia. Presidente, Excelencias, el equipo, el tema, perdón, de este periodo de sesiones, restablecer la confianza, gestionar la transformación, unas Naciones Unidas que cumplan para todos. tiene que ver directamente con las realidades de las pequeñas islas de Micronesia. Necesitamos los beneficios de la innovación digital, la inteligencia artificial, la transición energética y la reforma institucional. A su vez, reconocemos los retos cada vez mayores que supone el cambio climático, la degradación de los océanos, la contaminación y el aumento de las desigualdades. Presidente, Excelencias, el panorama de seguridad actual no está marcado solo por los conflictos, sino también por la fragilidad climática. Los episodios climáticos o meteorológicos extremos, el aumento del nivel del mar y la degradación de recursos cercenan la estabilidad en naciones vulnerables, en especial en el Pacífico. Estas presiones intensifican las necesidades humanitarias, trastocan los sistemas alimentarios y perturban la capacidad de los gobiernos Para Micronesia, los efectos climáticos son una preocupación nacional. Resaltamos la importancia de salvaguardar la seguridad marítima en el Pacífico Azul. La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, el crimen transnacional y la degradación ambiental amenazan no solo a nuestras economías, sino también la salud de nuestro entorno marino. Exhortamos a la comunidad internacional a reforzar la cooperación, compartir tecnologías y apoyar la creación de capacidades para garantizar que el océano siga siendo un lugar de paz donde impere el derecho internacional. Presidente, Excelencias, Los retos que impiden nuestro desarrollo sostenible aumentan. Debemos responder aplicando medidas de reducción de las emisiones basadas en la ciencia, impulsar los compromisos climáticos y acelerar la transición a las renovables. Exigimos una financiación para la adaptación a fin de apoyar las inversiones en infraestructuras resilientes. Debemos operacionalizar el Fondo de Pérdidas y Daños y debemos también mantener el objetivo del grado y medio y mantener la reducción del metano. Esto sustituye la descarbonización a largo plazo, no es un sustituto para la descarbonización a largo plazo, pero puede de tener el calentamiento casi fatal, proteger a las comunidades y naciones vulnerables y ofrecer un tiempo crítico para los que están en primera línea de la crisis climática. Micronesia apoya el tratado de no proliferación de combustibles fósiles que se ha propuesto una transición justa y ordenada desde los combustibles fósiles. Ahora Está vinculado indefectiblemente con las realidades geopolíticas y económicas de los mercados mundiales de energía. La inestabilidad en Oriente Medio y la volatilidad de los precios de combustible expusieron la vulnerabilidad de los PEI ante combustible caro, un suministro no estable y una fragilidad económica generalizada. El cambio a las energías renovables es una necesidad Económica, las tecnologías solares, eólicas y oceánicas pueden reducir la dependencia de los mercados exteriores de combustible, reforzar la seguridad energética y reducir las emisiones de acuerdo con la ciencia. El mundo debe acelerar la transición a sistemas de energía. asequibles y centrados en las comunidades. Esto en lo que tiene que ver con las renovables. Presidente, nuestro pueblo es nuestro recurso más importante y valioso. Mantenemos el compromiso con unos servicios públicos efectivos y con impulsar las prioridades de Micronesia para nuestra ciudadanía, con independencia de donde residan. Me complace anunciar la aprobación de la política nacional de migración de Micronesia con el apoyo técnico de la Organización Internacional para las Migraciones. Micronesia reforzará la protección, la participación y el bienestar de la ciudadanía, incluida su diáspora. Micronesia también suscribe el Pacto Mundial para una migración segura, ordenada y regular, y agradece el marco, su marco amplio para la promoción de una migración internacional humana, ordenada y bien gestionada. Presidente, Excelencias, la salud de nuestro pueblo se ha visto cada vez más afectado por tormentas tropicales más frecuentes, olas de calor y el cambio en los patrones de mareas aumentan las enfermedades por enfermedades relacionadas con la vida marina y portadas por vectores, en especial el dengue y el zika. La carga de las enfermedades no transmisibles ya Trastoca nuestro sistema sanitario, reduce la productividad de la fuerza de trabajo y desvía los recursos limitados. Estamos reforzando nuestra capacidad sanitaria nacional, incrementando las inversiones en medicina diagnóstica y vital, ampliando el acceso a la medicina a distancia. para poder tener acceso a especialistas y a la formación educativa, y colaborando con países vecinos para apoyar programas de intercambio médico habituales que incrementen nuestra capacidad de dar tratamiento en el país. Estos esfuerzos son esenciales para salvaguardar a nuestras comunidades ahora que se intensifican los efectos del cambio climático. El océano es el corazón de la identidad, los sustentos y la prosperidad futura de Micronesia. Enfrenta presiones cada vez mayores del cambio climático, el aumento del nivel del mar, la contaminación y una explotación no sostenible. Micronesia pide un esfuerzo colectivo para fortificar la gobernanza oceánica, la gestión sostenible de la pesca y la conservación efectiva de la diversidad biológica marina. Al ser el primer país en firmar el acuerdo BBNJ, fuimos de los primeros entre 6 naciones en aplicarlo. Micronesia colabora con el GIZ y 5 estados que han tomado la delantera para desarrollar herramientas de gestión. basadas en zonas y propuestas de zonas marinas protegidas en el marco del BBNJ, traduciendo nuestro compromiso con la conservación del 30% del océano en medidas de protección concretas y duraderas para las zonas más allá de la jurisdicción nacional. Presidente, en cuanto a la extracción minera, las profundidades marinas, en los fondos marinos internacionales, Micronesia emplea un enfoque de precaución. Resaltamos la necesidad de consolidar compromisos amplios sobre el entorno marino antes de que se tomen decisiones en materia de proceder con la explotación. Además, es crucial que todos los partehabientes, incluidos los Estados costeros adyacentes, los pueblos indígenas y las comunidades locales del Pacífico participen significativamente en consultas antes de que se tome semejante decisión. Presidente, debemos abordar la amenaza mayor de la contaminación por plástico que degrada los ecosistemas y comunidades del Pacífico. Los desechos marinos, los microplásticos y las sustancias tóxicas vinculadas se acumulan en nuestras orillas. Nuestras lagunas, por ejemplo, en el estado de Chuk, donde fugas de petróleo de restos de la Segunda Guerra Mundial hicieron que tuviésemos que declarar una emergencia el año pasado, siguen amenazando nuestros sustentos. Estos efectos imponen cargas de limpieza y económicas desproporcionadas sobre los gobiernos de los pequeños países insulares, cuya infraestructura de gestión de residuos no es adecuada. Nuestros esfuerzos nacionales deben contar con, también, cooperación internacional reforzada, incluida asistencia técnica, financiación predecible y acción colectiva en todo el ciclo vital de los plásticos para evitar la contaminación desde el origen y proteger el Pacífico Azul para las generaciones actuales y futuras. Micronesia pide a la comunidad internacional que armonice la acción mundial y las responsabilidades mundiales a través de una financiación sostenida, transferencias de tecnología significativas, controles más estrictos corriente arriba de la producción de plásticos y poniendo fin a la exportación de residuos. Es crucial que la comunidad internacional concluya su labor de un nuevo tratado para acabar con la contaminación por plásticos, inclusive en el entorno marino. Presidente, Excelencias, quedan menos de cinco años para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la comunidad internacional debe responder con voluntad política renovada, más financiación y una ejecución acelerada. La experiencia del Pacífico resalta este imperativo. Los efectos climáticos están lacerando sostenidamente lo avanzado en materia de desarrollo y haciendo que corra aún más riesgo los avances en relación con los objetivos. El reciente tifón y las inundaciones graves de nuestros estados y las grandes marejadas que afectan a nuestras islas de baja actitud demuestran que ya no son solo acontecimientos aislados, sino presiones recurrentes que ponen a prueba la resiliencia de nuestras comunidades en primera línea de la crisis climática. Para nosotros, el logro de los ODS requiere acciones aceleradas. Señor Presidente, Excelencias, nuestras acciones sobre igualdad de género siguen abordando los obstáculos al liderazgo de las mujeres, la participación económica y el acceso a la justicia, la seguridad digital y la protección ante la violencia, en especial para mujeres y niñas en comunidades remotas y en las islas más alejadas. Estamos integrando el género en la planificación nacional y estatal, reforzando los servicios centrados en supervivientes, ampliando el empoderamiento económico de las mujeres y la toma de decisiones y la participación en la prevención de la violencia de género y el impulso de la igualdad. Presidente, nuestra juventud asume funciones activas en las labores comunitarias, la protección climática, la adaptación y la mitigación y los servicios en toda nuestra nación. A partir de estos logros, nuestras prioridades quedan claras: reforzar la voz de la juventud en la toma de decisiones, ampliar la formación profesional y las sendas hacia el trabajo decente, apoyar la acción climática y comunitaria impulsada por la juventud, abordar el consumo de drogas y la salud mental y garantizar que la juventud tenga la oportunidad de liderar servir y atender el futuro de su nación, Presidente, debemos aplicar el Índice Multidimensional de Vulnerabilidad con un sistema moderno, coherente y que dé respuestas y que pase de manera decisiva del concepto a la práctica. Ello impulsará un acceso justo a la financiación en condiciones favorables que refleje las vulnerabilidades estructurales que enfrentan las economías pequeñas, frágiles y muy expuestas como son los países. Micronesia reafirma su sólido compromiso con los avances de la Iniciativa de Reforma de ONU 80 al abordar la reconfiguración de los equipos de país de la ONU. Creemos firmemente que las oficinas de múltiples países y el sistema de coordinadores residentes tienen que permanecer en vigor. Nuestro panorama geográfico específico contiene comunidades sumamente remotas. Esta realidad que vivimos es justamente por lo que la reforma de ONU 80 importa tanto para Indonesia.
Para los países caracterizados por distancia, dispersión y vulnerabilidad, La reforma no puede ser un ejercicio abstracto. Ha de reforzar la capacidad de Naciones Unidas de dar resultados allí donde mayores necesidades existen. Nuestra prioridad es crear una arquitectura de Naciones Unidas que preserve y mantenga lo que funciona, arregle lo que no y garantice que ninguna comunidad, por remota o pequeña que sea, quede atrás. Señor Presidente, en su programa de reformas, Micronesia respalda un Consejo ampliado que incluye a Brasil, Alemania, India y Japón como miembros permanentes, junto con representación permanente para África y un puesto no permanente atribuido a los Países Garantizando así que los más afectados por las decisiones globales por fin estén presentes en la mesa. Señor presidente, las transformaciones digitales y la inteligencia artificial nos ofrecen oportunidades muy importantes para mejorar la prestación de servicios públicos, la diversificación de economías, la ampliación del acceso a los mercados y para impulsar el desarrollo resiliente ante el clima. Aunque estamos avanzando en conectividad digital, el desarrollo del sector privado y oportunidades comerciales, si no se cuenta con inversiones adecuadas, fomento de capacidades y una gobernanza adecuada, estas tecnologías pueden aumentar las desigualdades y acrecentar aún más la exposición a ciberamenazas de seguridad, a desinformación y generar más riesgos para la privacidad de datos. Así pues, instamos a la comunidad internacional a que fortalezca la financiación para infraestructura digital resiliente con salvaguardas éticas y efectivas y marcos de gobernanza. Señor presidente, Excelencias, para concluir, Las prioridades que tenemos por delante y mencionadas anteriormente son pruebas interrelacionadas de si Naciones Unidas puede cumplir para todos. En el caso de Micronesia, el éxito ha de medirse no solo por declaraciones, sino a través de mejoras tangibles en las vidas de nuestros pueblos, en su seguridad y en su dignidad. Instamos a alianzas equitativas con los pequeños Estados insulares en desarrollo a través de financiación accesible, transferencia tecnológica, capacidades robustas y una voz significativa en las decisiones mundiales. Según el espíritu del Camorale, optemos por la cooperación frente a la división y construyamos un futuro pacífico, justo y sostenible en el que todas las naciones puedan prosperar. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, agradezco al vicepresidente de los Estados Federados de Micronesia. La Asamblea escuchará ahora una intervención a cargo del excelentísimo John Briceño, primer ministro y ministro de Finanzas, Inversión y Transformación Económica, Aviación Civil y Gobernanza Electrónica de Belice. Protocolo, por favor, acompañen a su excelencia, a quien invito a dirigirse a la Asamblea.
Señor Presidente, en primer lugar, Quiero desearle la enhorabuena por su elección a la presidencia del 81.º período de sesiones. Puede usted contar con el pleno apoyo de Belice. Durante más de 80 años, esta organización ha hecho lo que ninguna nación por sí sola podría hacer. Ha frenado los conflictos cuando podía y los ha señalado cuando no. Ha dado a los que estaban privados de poder un lenguaje de derechos, ha construido un instrumento histórico. Es el corpus del derecho internacional sobre el que todos los Estados en esta sala, grandes o pequeños, más bien del que todos los Estados dependen. Ha sobrevivido a la Guerra Fría, también a la división y a las dudas, porque cada generación que entra por estas puertas entiende la misma verdad, una verdad sencilla. Ninguna nación, por poderosa que sea, puede garantizar la paz, la prosperidad o un planeta habitable por sí sola. Esta era una verdad cierta en 1945. Sigue siendo una verdad aún más cierta hoy por hoy. La carta representa esperanza, habla a nuestra humanidad común, habla. del estado de derecho, de la dignidad de toda persona, de la igualdad soberana de los estados y de nuestro deber de preservar la paz. Estas no son palabras de una sola región o de una sola era. Nos pertenecen a todos, nos vinculan a todos. Muy pocos de los aquí presentes se atreverían a cuestionar esta misión, pero seamos sinceros. Ninguno de nosotros puede acusar a los pueblos a los que representamos por cuestionar los resultados que estamos dando. El mundo está encaminado a superar el umbral de 1,5 grados. El aumento del nivel del mar amenaza líneas de costa, comunidades y para algunos miembros, el propio territorio de sus estados. La pérdida de biodiversidad fragiliza bosques, arrecifes de coral, manglares, de los que dependen nuestras economías. Estas presiones se están desplegando junto con conflictos armados, alteración de cadenas de suministro, declive en la asistencia oficial al desarrollo y aumento de la deuda. Los hogares encaran facturas de energía y alimentos más elevadas. Los gobiernos Encaran costes de empréstito también más elevados. Los países tienen dificultades para financiar los o Ds y tienen que absorber choques que no crearon y que les cuesta superar. La inteligencia artificial añade una capa adicional. Bien gobernada, puede ampliar el acceso a conocimientos y a servicios públicos mejorados. Si se gobierna mal, puede profundizar la desigualdad. Poner en peligro a sistemas críticos, desplazar a los trabajadores y dejar a los países en desarrollo dependiendo de tecnologías y reglas diseñadas en otros lugares. La legislación nacional por sí sola no puede gobernar una tecnología que supera todas las fronteras. Estos son Estos son peligros reales, pero el peligro no es un destino. No nos hemos quedado sin respuestas. De hecho, señor presidente, las Naciones Unidas ya nos ha entregado esas respuestas. Están en nuestra mano. Tenemos el Acuerdo de París, tenemos la Agenda 2030 y la agenda de Antigua y Barbuda para los PEIS. Contamos con el régimen del Derecho del Mar y la declaración sobre aumento del nivel del mar. Contamos con un diálogo mundial bajo esta organización sobre la gobernanza de la inteligencia artificial. Las Naciones Unidas está haciendo lo que le corresponde. La cuestión que hemos de plantearnos es si vamos a utilizar esas herramientas, si nosotros tenemos la voluntad de cumplir. Señor Presidente, Belice está decidida a hacerlo. Estamos comprometidos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible Y estamos haciendo progresos notorios. La pobreza multidimensional se sitúa en un 19,1 % y el desempleo en un 1,9 %. La deuda pública se ha situado en un 66,6 % del PIB y, por primera vez en una generación, está en una trayectoria sostenible. Estas cifras no son abstracciones. Son los ciudadanos de Belice trabajando, las familias que tienen mayor capacidad adquisitiva y un gobierno con margen para invertir en el futuro. Vamos bien, lo estamos haciendo bien, pero nos queda camino por recorrer. Este es el propósito de nuestra próxima fase en nuestra estrategia nacional: crear empleo, reducir vulnerabilidades, reducir la exposición a energía importada, proteger los ecosistemas y equipar a los ciudadanos de Belice para competir en una economía cambiante. La implementación del Plan Belice 2.0 ya ha empezado. Junto a ella, mi gobierno ha lanzado el Pacto Belice. un.
Una asociación de subsidios histórica que hemos desplegado con Estados Unidos y que reforzará nuestra energía de nuestra seguridad energética y creará capacidades para nuestros jóvenes para crear la mano de obra del mañana. Pero los riesgos crecen, los huracanes son más intensos. Los patrones climáticos son menos predecibles, lo que hace que la acción anticipatoria sea más compleja. Hay nuevos factores de estrés, como el influjo sin precedentes de sargazo en nuestras costas, y no hay respuestas ya preparadas. Gestionarlas requiere innovación, capacidad institucional y estrategias que estén debidamente financiadas. Sin embargo, Incluso el mejor esfuerzo nacional se quedará corto si no hay cooperación internacional coordinada. Señor presidente, nos quedan menos de cuatro años para llegar a 2030. Ha llegado la hora de considerar qué vendrá después de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El próximo marco debe seguir impulsando lo que queda por alcanzar y debe apoyarse en una base equitativa. La demanda de justicia reparadora ya no es un murmullo marginal en esta asamblea. Está aquí, en el centro del debate y no va a desaparecer. Esta asamblea, por fin y con gran acierto, ha declarado la esclavitud como el mayor y más grave crimen de lesa humanidad. Pero este reconocimiento Es solo el principio de una obligación y la obligación consiste en que no podemos de escribir el próximo capítulo del desarrollo sobre las bases del anterior. Si realmente somos sinceros sobre esa base, habrían, tendríamos que reconocer que la riqueza de la era industrial. Emanó en gran en gran medida de la mano de obra de los pueblos esclavizados y colonizados, y en cambio, sus dividendos se dirigieron prácticamente de forma total a otros lugares. Cuando llegó la independencia, cambiaron las banderas, pero las estructuras no. En los términos del comercio no cambiaron, el coste del capital no cambió. Quién se sentaba en la mesa cuando se redactaban las reglas no cambió. El desequilibrio no se desmanteló, se transmitió y se heredó. Ahora nos encontramos en el umbral de otra transformación. La tecnología está avanzando mucho más rápido de cualquier marco que hayamos diseñado para gobernarla. Lo vamos a hacer diferente esta vez. o vamos a repetir el mismo movimiento, lo vamos a volver a hacer de nuevo, porque la pregunta que les hago no es si van a surgir nuevas desigualdades, es si las antiguas se van a incorporar en el código, si los que son titulares de los datos o los que establecen los estándares, los que captan el valor seguirán siendo los mismos y seguirán siendo también los mismos los que pagan el precio. No tenemos que aceptar ese resultado. Un marco de desarrollo es una opción, puede diseñarse para servir al bien común y medirse en relación a lo que necesitan realmente nuestros pueblos: dignidad, oportunidad y una cuota justa en lo que han contribuido a crear. O bien se puede dejar para que reproduzca lo que vino antes Y que luego se le llame progreso. Tenemos el conocimiento para optar por la primera senda. Lo que hace falta ahora es la voluntad. Esto, señor presidente, es donde o más bien aquí, señor presidente, es donde se gana o se pierde la confianza. Belice ha demostrado que la deuda se puede reducir, que la conservación se puede financiar de forma innovadora y que la reforma nacional puede prosperar. Sin embargo, seguimos solicitando préstamos en un sistema que pone precio a nuestra vulnerabilidad como riesgo, en lugar de tratar la resiliencia como inversión. Belice no pide un trato especial, pedimos un trato adecuado. El ingreso per cápita no es representativo de cómo se sitúa una economía en la senda de un huracán, de lo que cuesta prestar servicios a comunidades dispersas, de lo rápido que un choque climático puede revertir los logros fiscales. El índice multidimensional de vulnerabilidad debe convertirse en instrumento de trabajo en el sistema financiero internacional, en los criterios para optar a financiación en términos favorables. En los análisis de sostenibilidad de la deuda y en las decisiones de las instituciones que atribuyen el capital, la vulnerabilidad ha de ser. Legible en la toma de decisiones financieras, sin que los pequeños estados tengan que presentar una y otra vez los mismos argumentos defendiendo su caso. Señor presidente, la erosión actual de la paz y la seguridad internacionales tiene un eco incómodo de los últimos años de la Liga de Naciones. La Liga no fracasó. Por escasez de principios nobles, sino porque los Estados miembros abandonaron dichos principios en el momento en que empezaron a ser inconvenientes o limitaban su poder. Así pues, no puedo hablar con franqueza de multilateralismo, dejando a un lado aquellos aspectos donde más a prueba se pone y voy a empezar por. Un lugar muy cercano a nuestro país. Haití es la crisis de las crisis. Es nuestra crisis. Haití está en el Caribe. Hay motivos de esperanza con las elecciones que están previstas para diciembre, pero también hay fuente de grave inquietud por un aumento de violencia que amenaza ese proceso. Felice hace suyo el llamado del grupo de personas eminentes de Caricom. La fuerza de supresión de bandas tiene que desplegarse rápidamente con urgencia y en su totalidad. Una transición política liderada por Haití de titularidad haitiana merece un entorno de seguridad en el que realmente pueda tener éxito. Belice se posiciona junto con el pueblo de Haití y con CARICOM pidiendo precisamente eso. Belice también se posiciona junto con Cuba El bloqueo económico contra nuestra nación hermana, que se ve agravado por restricciones a los combustibles, ha dañado gravemente a la economía cubana. Esta crisis es innecesaria e injustificada. Belice renueva su llamamiento a la retirada del bloqueo y a la retirada de Cuba de la lista de Estados que patrocinan el terrorismo. En Palestina, La prueba jurídica y moral es evidente. Se trata de una afrenta a esta Asamblea y a la humanidad. El tener que escuchar a un hombre que justifica el apartheid y el genocidio cuando es una persona buscada por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Nuestra complicidad pasa por décadas de fracaso a la hora de garantizar la libre determinación palestina y al negarnos a tratar a Israel como lo que es, un Estado colonial. El genocidio tiene que acabar, el apartheid tiene que terminar. Hay que poner fin a la ocupación y descolonizar a Palestina. Nuestra carta nos convoca a actuar. Nuestros actos deben ampliarse y llegar a todos los conflictos y a todas las personas desplazadas, desamparadas, desesperadas. Se extiende a amenazas contra la soberanía y la integridad territorial de cualquier Estado miembro, como estamos viendo en Ucrania. Sus fronteras se han vuelto a delinear por la fuerza. Y si esto es así, toda frontera es provisional. También nos preocupa la seguridad de los 23000000 de personas en Taiwán que no tienen sitio ni voz en esta sala. Taiwán es amigo de Belice. Durante más de 30 años, Taiwán ha caminado con nosotros en nuestra senda hacia el desarrollo, no como donante ni como actor lejano, sino como asociado sobre el terreno. Hoy ese partenariado está ayudando a Belice a colmar brechas reales en resiliencia climática, en capacidad técnica para nuestros sectores agrícola y de infraestructuras públicas. Pero la contribución de Taiwán no se detiene en las fronteras. Se sitúa en lo más central de las cadenas globales de suministro. Taiwán produce los semiconductores más avanzados del mundo. Tiene una presencia notoria en inteligencia artificial y en otras tecnologías que darán forma a nuestro siglo. Y ha dicho de forma clara que está dispuesta a compartir su pericia y dichos recursos con la comunidad internacional. Belice, una vez más, insta a una participación significativa de Taiwán en el sistema de Naciones Unidas. No nos hacemos ilusiones de que un Estado pequeño pueda resolver estas crisis, no, pero nuestro tamaño no nos exime del deber de hablar, de señalar las cosas como son. Nuestra voz se suma a todo llamado en pro de la protección de los civiles, la rendición de cuentas y la diplomacia para alcanzar una paz duradera, presidente. 45 años después de su independencia, Belice sigue buscando una resolución pacífica de sus disputas territoriales con Guatemala y con Honduras. Belice ha optado, como siempre hemos hecho, por el derecho frente a la fuerza. Belice informa a esta Asamblea de una grave violación del derecho internacional cometida la noche del 23/09/2026, cuando un avión militar de Guatemala entró en el espacio aéreo soberano de Belice. Para manipular un dispositivo de transmisión de forma intencionada, este acto vulnera la Convención de Chicago sobre Aviación Civil Internacional, las normas consuetudinarias que rigen los vuelos estatales y la inviolabilidad de la soberanía territorial bajo el artículo 24 de la Carta. Esta incursión no es un hecho aislado, forma parte de un patrón continuo en el que los. buques estatales guatemaltecos, el personal de Guatemala opera de forma ilegal en aguas territoriales de Belice, en el río Sartún, que forma parte de la frontera de Belice con Guatemala, desafiando sus obligaciones que son vinculantes para ambas partes y llevando a cabo medidas que agravan la disputa ya de larga data ante la CIJ. Nuestro caso está previsto para la vista judicial en febrero de 2027. La conducta de Guatemala plantea el riesgo de perjudicar a la autoridad de la Corte y socava el principio de resolución pacífica de controversias que consagra el artículo 33 de la Carta. Belice, pues, insta a Guatemala que ponga fin de inmediato a toda incursión por tierra, mar o aire, a que cumpla plenamente sus obligaciones bajo la Carta de Naciones Unidas, bajo la Convención. De la de la Convención de Chicago y las medidas de fomento de la confianza de la Organización de Estados Americanos y que respete la integridad del proceso de la CIJ. Pedimos, además, que haya un mayor monitoreo de Naciones Unidas y de la o e A para garantizar que ningún Estado miembro utilice la fuerza militar o la intimidación para influir en vistas judiciales. Esperamos con confianza el laudo de la Corte y estamos deseosos de alcanzar fronteras que sean respetadas por todos. Presidente, mi país entra en una nueva era. Es un momento también de renovación de esta organización. Este año, Naciones Unidas seleccionará a su décimo secretario o secretaria general. Belice respalda con orgullo la candidatura de la excelentísima Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana. Distinguida hija del Caribe. Una mujer caribeña a la cabeza de Naciones Unidas sería algo histórico, pero la historia por sí sola no es el argumento que queremos esgrimir. Queremos hablar de su trayectoria. El próximo secretario o secretaria general heredará una institución sometida a presiones Y un mundo impaciente por los resultados. Los Estados pequeños y vulnerables deben situarse en lo más central de la labor de la organización, no en los márgenes de las decisiones que determinen su supervivencia. Las Naciones Unidas han de ser más ágiles, más representativas y están mejor equipadas para cumplir. Unas Naciones Unidas más simplificadas no significa automáticamente unas mejores Naciones Unidas. La paz y la seguridad no pueden ser un aspecto secundario en un ejercicio presupuestario. Los derechos humanos no se pueden disociar del desarrollo ni el desarrollo se puede mantener sin paz. La reforma debe cumplir los tres pilares de la Carta: paz y seguridad, desarrollo y derechos humanos, como una promesa indivisible. Señor Presidente, la confianza se restaurará cuando se cumplan los compromisos y se aplique la ley por igual, sin miedo ni favoritismos. La transformación será justa cuando los Estados pequeños contribuyan a diseñar el futuro en lugar de ser informados a posteriori de cuál será. Los resultados serán reales cuando vayan más allá de las salas de conferencias, cuando lleguen a la vida de los niños y las niñas, a la forma de subsistencia de un agricultor o a la resiliencia de una nación. Belice hará lo que le corresponde. Invertiremos en nuestro pueblo, protegeremos nuestro capital nacional, modernizaremos nuestra economía y optaremos por el diálogo frente a la división y por el derecho y la ley frente a la fuerza. Pedimos a esta Asamblea y a su próximo líder que esté a la altura de este mismo estándar. Seremos una voz pequeña, que se nos escuche igual que a las grandes, que los compromisos se conviertan en acción, que estas Naciones Unidas demuestren que la cooperación no es debilidad, sino la mayor expresión de nuestra fuerza común. Larga vida a Belice, larga vida a las Naciones Unidas. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, agradezco al Primer Ministro, Ministro de Finanzas, Inversión, Transformación Económica, Aviación Civil y Gobernanza Electrónica de Belice. will hear an address by his Excellency. A continuación, escucharemos un discurso del excelentísimo Francisco Avelina Vieira de Carvalho, Primer Ministro y Ministro de Finanzas de la República de Cabo Verde. Protocolo, por favor, acompañen a su excelencia, a quien invito a dirigirse a la Asamblea General.
Señor Presidente de la Asamblea General, señor Secretario General de Naciones Unidas, Excelencias, señoras y señores. Es un honor estar hoy aquí representando a Cabo Verde en esta tribuna donde el mundo se reúne para hablar de los desafíos que compartimos y del futuro que queremos construir. Vengo de un país formado por 10 islas en el Atlántico, un país consciente de sus vulnerabilidades, pero también un país que ha entendido que el tamaño de su territorio nunca puede determinar el tamaño de sus sueños. La historia de Cabo Verde es una historia de aprendizaje. Hemos aprendido a encarar la sequía, la escasez, a transformar el mar de barrera en puente y, sobre todo, hemos aprendido que la mayor riqueza de una nación es su pueblo. Incluso tenemos una palabra para esta riqueza, morabeza, un término que define la cordialidad, la determinación, la amabilidad de nuestro pueblo, algo que pudo atestiguar el mundo entero durante la Copa Mundial de Fútbol de este año. Amílcar Cabral, una de las grandes figuras de nuestra historia, nos dejó una lección que sigue resonando. Aprender en la vida, aprender de nuestro pueblo, aprender de los libros y de las experiencias de los demás. Aprender siempre. Quizás sea esta la capacidad que el mundo debe volver a descubrir, la capacidad de aprender de la historia, de aprender los unos de los otros, de entender que puede haber desarrollo sostenible siempre que haya paz. Igual que no podrá haber paz duradera mientras haya pobreza, exclusión y falta de oportunidades. Con este espíritu, Cabo Verde reafirma su fe en las Naciones Unidas, en el diálogo entre naciones, en la cooperación entre los pueblos y en la primacía del derecho por encima del uso de la fuerza. Ante las guerras, las desigualdades y las crisis que encara nuestro mundo, reafirmamos nuestro compromiso incansable con la Carta de Naciones Unidas, con la soberanía y la integridad territorial de los Estados, con la protección de la población civil y la resolución pacífica de cualquier conflicto que pueda surgir. El derecho internacional y el DIH no se pueden aplicar de forma selectiva, únicamente serán realmente robustos y cumplirán su función cuando los respeten y los defiendan todos. En nuestra región, el terrorismo, el extremismo violento, la delincuencia transnacional, también nos recuerdan que la paz requiere prevención, instituciones fuertes y cooperación. También requiere oportunidades. África es el continente con la población más joven del mundo. Así, invertir en nuestra población joven, en la educación y conocimientos y en la posibilidad de crear una vida digna Es una perspectiva que implica aportarle a la paz. Exige también para no ser muda. Es mundo de hoy, es que mundo de 1945, que es institución que no crea para dar respuesta a desafíos de aquel tiempo.
Aprender también en. Abrazar el cambio. El mundo actual no es el de 1945. Las instituciones se crearon para responder a retos de aquel tiempo y ahora tienen que aprender que el mundo ha cambiado. Cabo Verde apoya, pues, unas Naciones Unidas más eficaz, más transparente y más representativa. La iniciativa 180 supone la oportunidad de modernizar esta organización y reforzar su capacidad de respuesta. En este sentido, apoyamos también la reforma del Consejo de Seguridad. En África vive casi una cuarta parte de los Estados miembros de esta organización y representa en torno a una quinta parte de la población mundial y sigue sin tener la representación que merece en este Consejo. Por ende, apoyamos una representación africana más equitativa de acuerdo con el Consenso de Zulú y la Declaración de Sirte. Un orden internacional más justo requiere también instituciones más incluyentes. La elección del próximo o próxima Secretario General debe reflejar los mismos principios: transparencia, inclusión, mérito e igualdad de oportunidades. Señoras y señores, las Naciones Unidas no son solo un lugar donde discutimos crisis, es también un espacio donde abrimos sendas comunes. La Agenda 2030, la Agenda 2063 de la Unión Africana y el Pacto para el Futuro apuntan todos en una dirección clara al desarrollo sostenible centrado en las personas, capaz de transformar los compromisos mundiales en cambios concretos en las vidas de las personas. Esta es también la misión del nuevo gobierno de Cabo Verde. mejorar de forma concreta las vidas de su población. Y hemos hecho de la educación un elemento central en ello, porque la escuela es donde la sociedad empieza a conformar su futuro y la educación es una estrategia de desarrollo potente. Queremos transformar los conocimientos en innovación, empleo decente y oportunidades. Reforzar nuestro sistema educativo y sanitario. e impulsar los avances en la transformación digital, la igualdad de género, la transición energética, la seguridad hídrica y la economía azul. Queremos crear más oportunidades para nuestros jóvenes y construir una economía que pueda transformar el talento de las personas en desarrollo. El desarrollo entraña transformar los conocimientos en oportunidades y oportunidades en dignidad. Excelencias para Cabo Verde y otros pequeños estados insulares. La crisis climática no es una amenaza lejana, es una realidad actual. La crisis climática está aquí, las sequías, la desertificación, la escasez de agua, la acidificación de los océanos y el aumento del nivel del mar. Miren lo que está sucediendo en estos momentos en la isla de sal, donde solo hace dos días el aumento del nivel del mar inundó la avenida enfrente de los hoteles. También es una cuestión de justicia. Quienes han contribuido menos a esta crisis no pueden seguir pagando algunas de sus consecuencias más graves. La ciencia nos ha demostrado el camino a seguir. debemos traducir estos conocimientos valiosos en decisiones y acciones. Y Cabo Verde ha intentado hacer lo que le corresponde. En septiembre de 2024, Cabo Verde puso en marcha el Pacto Mundial de Movilidad Climática. Y en junio, en Berlín, 57 países refrendaron el consenso mundial sobre los principios para abordar la movilidad climática. En las Naciones Unidas, Cabo Verde cofacilitó las negociaciones sobre la Declaración Política de la Tercera Conferencia de los Océanos y la Declaración sobre el aumento del nivel del mar. Para un país conformado por islas, proteger el océano no es solo una política medioambiental. Es una cuestión de proteger el territorio nacional, la economía, la cultura y el futuro. En enero de 2027, Cabo Verde asumirá la presidencia de la Alianza de Pequeños Estados Insulares, la AOSIS. Asumiremos la responsabilidad trabajando en pro de la unidad de los pequeños Estados insulares, la aplicación de la agenda de Antigua y Barbuda para una financiación más justa, adaptación climática y para garantizar que los océanos siguen ocupando el centro de la agenda mundial. En 2034 acogeremos la quinta Conferencia Internacional de Pequeños Estados Insulares en Desarrollo. Es una oportunidad para compartir experiencias, fomentar respuestas comunes y transformar las vulnerabilidades en oportunidades. Señoras y señores, también hay pedagogía en la relación entre las naciones. Empieza con la capacidad de escuchar. conlleva que haya humildad para reconocer que ningún país solo tiene todas las respuestas. Y solo tiene sentido cuando lo que aprendemos juntos se traduce en acciones. Porque, a la postre, esta es la verdadera esencia del multilateralismo. En un momento de fragmentación, necesitamos recuperar la confianza. En un tiempo de confrontación, necesitamos reforzar la cooperación. En un tiempo en el que la fuerza prevalece tan a menudo, necesitamos reafirmar el derecho. Cabo Verde es un país pequeño, pero nuestra historia nos ha enseñado a entablar el diálogo, tender puentes y buscar el consenso. Nuestra historia también nos enseñó que ningún país es demasiado pequeño como para no tener una voz y que no hay ningún reto que sea lo demasiado grande si trabajamos juntos. Las Naciones Unidas tienen que seguir siendo el espacio para este empeño colectivo. Y recordaré lo que nos enseñó Amílcar Cabral: aprende siempre. Aprender hoy también significa entender que educar a un niño Ofrecer oportunidades para la juventud, proteger nuestro planeta, luchar contra la pobreza, promover el desarrollo y fomentar la paz no son misiones separadas. Son formas diferentes de cuidar el futuro. Y quizás esa es la mayor lección que requieren nuestros tiempos. El futuro no es meramente lo que recibimos. Más bien, es lo que podemos enseñar, aprender y construir juntas y juntos. Muchas gracias por su atención.
Doy las gracias al Primer Ministro y Ministro de Finanzas de la República Cabo Verde por su intervención. La Asamblea escuchará ahora la intervención del Excelentísimo Vasile Tozán. Primer Ministro de la República de Moldova. Solicito a protocolo que acompañe a su excelencia, a quien invito a dirigirse a la Asamblea.
Vicepresidenta, vicesecretaria general, excelencias, señoras y señores. Este verano, la República de Moldova cumplió 35 años. Durante mucho de ese tiempo, el mundo nos describió como un país atrapado entre este y oeste, y un lugar donde otros tomaban decisiones. Hoy estoy aquí como nuevo primer ministro de un país que ha decidido. Los países pequeños no eligen su geografía ni su tamaño, pero pequeño no significa impotente. Las naciones, como los pueblos, Se ven transformados por las opciones que toman, en quién confían, a quién eligen, a quiénes llaman amigos y cómo responden cuando las cosas vienen mal dadas. Durante mucho tiempo, otros eligieron por nosotros. Las autoridades soviéticas deportaban a nuestras familias a Siberia. nos imponían el. nos imponían nuestro. imponían otro alfabeto a nuestro idioma rumano y nos decían que teníamos otro nombre. Tras la independencia, Moscú utilizó el gas y las restricciones comerciales como palanca sobre nuestro país. Paso a paso empezamos a elegir. El rumano vuelve a escribirse con alfabeto latino y se habla en libertad. Los gobiernos cambian pacíficamente. los. colegios electorales. Y cuando nuestra democracia se vio amenazada, la gente de Moldova la defendió a través de elecciones y acciones cívicas. También reducimos la influencia económica de Rusia sobre nosotros. Hemos diversificado nuestras adquisiciones de gas. En solo 5 años, las renovables pasaron de nada hasta casi el 30% nuestro sistema eléctrico está cada vez más integrado con Rumanía y en la red europea y nuestras empresas venden en algunos de los mercados más punteros de Europa y del mundo. Pero el Kremlin lo siguió intentando. Moldovaz enfrentó una financiación ilícita, la desinformación, los ciberataques y la compra de votos. Rusia dedicó casi el 2% de nuestro PIB a intentar influir en las elecciones del año pasado. La gente moldova respondió diciendo que su hogar no está en venta. Cada una de estas opciones entrañó un costo, pero nos enseñaron lo mismo. No podemos controlar todo a nuestro alrededor, pero sigue importando lo que sí controlamos. Es motivo de optimismo. Nuestro futuro permanece en nuestras manos y nuestra opción está clarísima dentro de la senda europea. La integración europea es nuestro proyecto nacional. Hemos sido candidatos desde 2022. Las negociaciones de adhesión están en marcha y avanzamos con celeridad. Nuestra ambición está clara, arraigar a Moldova firmemente en la familia europea. Para nosotros, sumarnos a la Unión Europea no es una cuestión de sustituir una esfera de influencia por otra, es lo contrario, es que nuestra ciudadanía pueda ejercer su derecho a elegir, elegir la democracia, elegir la prosperidad, elegir la paz. La opción europea va de la mano de una alianza transatlántica sólida. Para Moldova, estas no son direcciones contrarias. Estados Unidos ha sido un importante socio de fortalecimiento de nuestra seguridad, independencia energética y resiliencia. Queremos que el próximo capítulo de esa relación tenga más que ver con el comercio, la inversión, la tecnología y la construcción conjunta de cosas. La membresía no tiene que ver solo con lo que Europa puede dar a Moldova, sino con lo que Moldova puede aportar: una democracia que ha aprendido a resistir las interferencias, una economía emergente, un país que contribuye a la estabilidad de Europa en su frontera oriental y un pequeño Estado deseoso de experimentar, reformar y avanzar con celeridad. Ser pequeño entraña limitaciones, pero también puede ser una ventaja. Moldova no es un mercado nacional enorme. No podemos gastar más que las grandes economías, por lo tanto, tenemos que competir de otra manera. Con permisos de días y no de meses, regulaciones claras, servicios públicos digitales y normas que cambian cuando ya dejan de tener sentido. La tecnología avanza más rápido que la regulación prácticamente por doquier, y la inteligencia artificial amplía esa brecha. Los países pequeños pueden tener una ventaja natural. En este caso, queremos que Moldova se convierta en un lugar donde las tecnologías emergentes puedan ensayarse responsablemente a través de compartimentos regulatorios, donde los reguladores aprendan junto a las empresas, las normas se ajusten a las pruebas y que las buenas ideas no tarden años en llegar a la economía real cuando un emprendedor logra una tecnología para la que todavía no hay ley, la respuesta no puede ser no hay normas para ello, tiene que ser, encontremos la manera segura de ensayarlo. Nunca tendremos los mayores recursos de capital o de GPU, pero podemos formar, construir mejores normas y ser más ágiles. Ser pequeños no significa ser débiles a veces. Entraña ser más rápido, sí, lo que el resultado es cuando los países más grandes no lo pueden, no pueden hacerlo. Y esto me señala otra idea sobre las naciones pequeñas. El poder nunca ha sido igual y nunca lo será, pero la desigualdad del poder nunca debe convertirse en la desigualdad de la soberanía. Los países no son tampones, las naciones no son monedas de cambio. La seguridad no es algo abstracto para mí. Yo viví durante 15 años en Kiev, inclusive esa ciega mañana del 24 de febrero de 2022, esa mañana, como progenitores, teníamos la dificultad de explicar a nuestros tres hijos en aquel momento de 1, 10 y 12 años lo que significaba la guerra. Nada capturaba mejor la normalización de esta guerra que la aritmética que aprendieron los niños en una noche típica. Un dron Shahed se dirigía al parecer a Kiev. Un niño de 12 años mira el mapa, sabe cuán rápido avanza y hace los cálculos en su cabeza. Piensa quizá 40 minutos más, 40 minutos más para poder dormir antes de que el dron nos lleve al refugio. Los niños se han convertido Se han vuelto muy buenos en todo esto y eso es aterrador. Se han vuelto buenos en la aritmética nocturna de la guerra en Moldova. No podemos comparar nuestro sufrimiento al ucraniano, pero los drones rusos han vulnerado nuestro espacio aéreo y caído en nuestro territorio. El peligro es que lo inaceptable se convierta en normal. Para nosotros esto tiene que ver con la seguridad de nuestra familia, que nos podamos acostumbrar. La repetición no hace que las violaciones sean inaceptables. Y dado que no son preguntas abstractas para la gente de Moldova que nos ve desde casa, quisiera hablarles directamente a ellos. Sé que muchos de ustedes siguen con ansiedad las noticias sobre la guerra al lado y la amenaza cada vez mayor de los drones rusos y ya piensan en el invierno que nos espera, que sí será difícil. Nuestro deber como gobierno es prepararnos y ayudar a quienes más lo necesitan. estamos trabajando justamente en ello y eso es lo que estamos discutiendo con nuestros socios acá. Pero quiero pedirles algo importante, mantengámonos unidos en los momentos difíciles, es lo que siempre nos ha ayudado a salir adelante, a apoyarnos mutuamente, a ayudar a los vecinos, a los padres y a los que más dificultades tienen. Quizá tengamos opiniones diferentes y votemos por opciones diferentes, es natural en un país donde la gente piensa con libertad, pero cuidar a los que nos rodean debe unirnos. Somos un país pequeño, lo cual hace que sea más importante aún que sepamos que no estamos solos y que podemos contar con los demás. Esta solidaridad debe ir de la mano con la claridad del peligro que nos rodea. No es una tragedia anónima. Rusia libró una guerra de agresión contra un vecino soberano, ocupó un territorio y siguió atacando ciudades ucranianas. Ucrania no decidió esta guerra, lo hizo Rusia. A menudo hablamos de la fatiga de la guerra, es comprensible la expresión, los gobiernos tienen otras crisis, las familias tienen sus propias preocupaciones, la atención cambia, pero cansarse de una guerra se puede apagar, es diferente de estar cansado porque las incursiones aéreas despiertan a los hijos cada noche, y es distinto del agotamiento de los soldados ucranianos que están pasando otra noche fría en el barro. Moldova no pudo decidir que esta guerra empezase al lado de nosotros, pero sí pudimos elegir nuestra respuesta. cogemos a la gente que huye de la guerra, mantuvimos abiertas las rutas de transporte, reducimos el costo de la llegada por ferrocarril de cargamentos ucranianos de cereales. Fueron decisiones no siempre fáciles en lo político ni gratuitas. Las hicimos porque La forma en que acabe esta guerra importa más allá de nuestra región. Si se premia la agresión, se convierte en un precedente para la agresión y para todo el mundo. La paz debe proteger la soberanía y crear condiciones de soberanía duradera. Los mismos principios se aplican dentro de nuestras fronteras. Las fuerzas militares rusas permanecen de manera ilegal y sin nuestro consentimiento en la región de Transnistria de Moldova. Seguiremos pidiendo su retirada incondicional y la reintegración pacífica de nuestro país, respetando plenamente la soberanía e integridad territorial de Moldova. Queremos que la gente en ambas orillas del Nistru vivan conjuntamente de manera pacífica, democrática y próspera en Moldova. Y porque creemos que los Estados pequeños deben ayudar a conformar el sistema internacional y no solo depender de él, Moldova tiene el honor de presentar su candidatura para la presidencia del octogésimo segundo período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Queremos contribuir a una ONU que sea más efectiva, más incluyente y concentrada en los resultados. Vivimos en un mundo con muchos motivos para el pesimismo. Moldova optó por otra cosa. No un optimismo ingenuo, ni creer que los problemas desaparecen si optamos por no verlos. El optimismo que procede de saber que nuestro futuro sigue en nuestras manos. demasiado tiempo se dijo a la gente de Moldova que nuestro país era demasiado pequeño, estaba demasiado expuesto, demasiado dividido para elegir su propio futuro. Hemos dedicado mucho tiempo a creer eso, conocimos nuestros problemas, pero también debemos conocer cuál es nuestra fuerza. Somos un país libre, nuestro pueblo es humilde, trabaja mucho y pone a la familia primero. Nuestra diáspora está propagada por todo el mundo, pero permanece unida y le preocupa mucho lo que pasa en el país. Solo en lo que tiene que ver con los viñedos, nos cuesta ser modestos, sospechamos que nuestros vinos sean los mejores del mundo, tenemos amigos en toda Europa. Y por último, tenemos un camino realista para construir un mundo, un país, mejor dicho, que no deban abandonar nuestros hijos para buscar oportunidades. Moldova quizá nunca sea una gran potencia, pero sí tiene todo lo necesario para ser un gran país. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, doy las gracias al Primer Ministro de la República de Moldova. La Asamblea escuchará ahora la intervención de Su Eminencia el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede. Solicito a protocolo que acompañe a Su Eminencia, a quien invito a dirigirse a la Asamblea.
I am honored to extend to you and to the distinguished representatives of the nations assembled here, the warm greetings of His Holiness Pope Leo XIV. while also congratulating your excellency on your election as president of this esteemed assembly. As the Secretary General, his excellency Antonio Guterres approaches the end of his term of office, I wish also to thank him for his service to the United Nations and we rápidos cambios tecnológicos, amenazas medioambientales, conflictos renovados y fracturas cada vez más profundas en el orden internacional, el tema de este año, restablecer la confianza, gestionar la transformación, unas Naciones Unidas que cumplan para todos, no es meramente aspiracional, es un menester urgente en lo moral y en lo político. Toda institución internacional, más allá de su marco jurídico, requiere confianza mutua entre sus miembros para ser efectiva. Además, la confianza es un proceso constante. El Papa León identifica tres palabras esenciales que deben ser la brújula de la paz, justicia y verdad. alerta ante el regreso de la diplomacia de la fuerza y reafirma el papel indispensable de las instituciones multilaterales. Señor Presidente, la persona humana sigue siendo la medición de todos los progresos. En el centro de esta convicción figura el reconocimiento de la dignidad inquebrantable que ha concedido Dios a toda persona humana. de ello dimana el carácter sagrado de la vida, desde la concepción a la muerte natural, así como el menester de salvaguardar a la persona humana y que toda sociedad que aspire a ser considerada civilizada tiene el deber de proteger. El Papa León, en su primera encíclica, se refirió al nuevo reto tecnológico, reto que él no rechaza, pero sí pide que se gestione con ética. El control de estas herramientas poderosas no debe quedar en manos de un puñado de personas, debe atender a la humanidad y no al revés. En concreto, el desarrollo de los sistemas de armas autónomas letales plantea profundas dudas morales. En este ámbito crítico, el Papa León presenta criterios claros para el discernimiento. El primero tiene que ver con la responsabilidad personal, el segundo, el plazo moral para hacer un juicio. El tercero es la protección de los civiles. Estos criterios señalan o dan lugar a requisitos no negociables. Primero, todos los sistemas que se utilizan en los contextos de guerra deben garantizar la posibilidad de rastreo y reconstrucción de los procesos de toma de decisiones para que la rendición de cuentas y la culpa no se fusionen se le echen a la máquina. Segundo, la decisión de utilizar la fuerza letal no puede delegarse a procesos opacos o automatizados. Deben permanecer bajo control humano efectivo, consciente y responsable. Por último, es menester establecer un marco común, también internacionalmente, para contener la carrera tecnológica armamentística y garantizar una protección robusta para civiles y las infraestructuras necesarias para su supervivencia. Desde hace unos años, el mundo ha caído en una violencia que se ha propagado e intensificado, ampliando los escenarios de guerra. La Santa Sede resalta la necesidad apremiante de que haya un cese inmediato y total de hostilidades como requisito previo para cualquier involucración seria en la restauración y construcción del futuro. A su vez, es necesario considerar que la paz no es una palabra negativa, la mera ausencia de guerra. La paz es primero un regalo, el regalo de Cristo renacido, y también es un regalo activo y que exige responsabilidades. Se integra en el corazón de todas las personas y forma parte integral de la memoria colectiva de todas las comunidades y del legado de la humanidad. En el esfuerzo de recuperación de la paz, el desarme no es una idea optativa, sino un vehículo necesario. No hay paz verdadera posible sin una voluntad común en pro del desarme. la dignidad de la persona haya una manifestación concreta en los derechos humanos y libertades fundamentales que son inquebrantables porque son inherentes a la dignidad y persona humanas. Se debe prestar especial atención a las categorías de personas que corren más riesgo. Los que se encuentran en el vientre materno, las personas de edad, los discapacitados, los enfermos, refugiados, inmigrantes, los desempleados, los marginados, las personas solas y quienes viven en condiciones de pobreza, extrema violencia o conflicto. Entre esos derechos fundamentales, la libertad religiosa ocupa un lugar de privilegio. No es una libertad secundaria, sino una dimensión esencial de la persona humana. Trágicamente, los cristianos de muchas zonas del mundo siguen enfrentando discriminación, violencia y directamente la persecución. Si bien condenamos todas las formas de discriminación religiosa, la Santa Sede alza su voz en nombre de estos hermanos y hermanas. no con un espíritu de defensa exclusiva, sino porque la defensa de la libertad de cualquier comunidad refuerza la libertad de todas. Señor Presidente, el paso del tiempo no hace que la guerra sea menos intolerable. al revés, hace que la responsabilidad de quienes le pueden poner fin o contribuir a ello se vuelva todavía más solemne. Después de más de cuatro años de guerra en Ucrania, la cifra de muertos sigue aumentando. Ante esta tragedia, la Santa Sede, pidiendo un respeto estricto del derecho internacional humanitario, resalta la necesidad urgente de poner fin a las hostilidades allanar el camino a la diplomacia. La Santa Sede alienta todas las iniciativas para lograr un alto el fuego completo, inmediato y efectivo. La Santa Sede reitera su llamado a que se ponga fin a la violencia actual contra la población civil palestina en la ribera occidental, en especial la escalada de las hostilidades, la demolición de hogares y la restricción de movimientos que empuja a comunidades palestinas a desplazarse.
En cuanto a la situación en Gaza, a la Santa Sede le sigue preocupando la terrible crisis humanitaria, la destrucción generalizada, los desplazamientos masivos y la grave carestía persistente. En ese sentido, la Santa Sede urge a la comunidad internacional a trabajar en pos de la consecución de una solución biestatal con miras a aportar una paz justa y duradera. La Santa Sede acoge con agrado la firma del acuerdo marco trilateral entre Estados Unidos, Israel y el Líbano, que pretende estabilizar las fronteras meridionales de la República del Líbano y alcanzar una paz justa y duradera. Este acuerdo en sí representa un hito muy significativo. Sin embargo, la Santa Sede manifiesta su profunda inquietud por las dificultades que se están encontrando en su ejecución e insta a las partes a que respeten plenamente y apliquen los términos del acuerdo a través de medidas concretas. El respeto a la soberanía y a las fronteras forman la base fundamental para la implementación del plan de paz. Además, la presencia de cristianos en el Líbano y en todo Oriente Medio no solo debe ser preservada como la continuación legítima de una presencia histórica, sino que también ha de ser alentada por la comunidad internacional. dado que los cristianos aspiran a ser una fuerza activa de paz, espiritualidad y cultura en un mosaico de pueblos que conforman el Levante, lugar de surgimiento del cristianismo. La Santa Sede sigue con profunda preocupación los acontecimientos en la región del Golfo, donde el conflicto ha ido cobrando mayor magnitud y la violencia no muestra signos de desaparecer. En particular, no podemos permanecer en silencio en relación al impacto dramático que está teniendo este conflicto para la población civil vulnerable, que se está viendo obligada a desplazarse y que están pasando hambre, viven en condiciones prácticamente insostenibles. Este conflicto también ha afectado a infraestructuras vitales, rutas de transporte marítimo, recursos energéticos que son de importancia estratégica para toda la economía mundial, lo cual tiene consecuencias para las formas de vida y para las personas en todo el mundo. La Santa Sede reitera su llamado firme a que las partes implicadas encuentren el valor de entablar el diálogo. Solo con un compromiso renovado que se tiene que dar a la negociación, respaldado por la comunidad internacional, se podrán reabrir perspectivas de una paz estable y un desarrollo compartido en la región del Golfo. La comunidad internacional no puede olvidar la terrible situación de los centenares de miles de rohingya que, desde hace ya más de nueve años, sufren no solo la tragedia de la patria, sino que también han sido sometidos a circunstancias inhumanas y mortíferas. Estas personas han sido privadas de sus derechos inherentes, en flagrante desacato de su dignidad humana. Su sufrimiento tiene que terminar. Han de crearse las condiciones dentro de su patria para que se dé su retorno seguro, legal, voluntario y sin trabas. La Santa Sede renueva su llamado vivo a un fin inmediato del conflicto en Sudán, una tierra que durante demasiado tiempo se ha visto arrasada por una violencia indiscriminada que afecta a los más indefensos, comenzando por mujeres y niños. Ante una catástrofe humanitaria sin precedentes, se urge a todas las partes a que inicien sin demora un diálogo sincero y constructivo con el apoyo de la comunidad internacional. para facilitar la asistencia a la población y garantizar la paz y la estabilidad. La Santa Sede hace un llamado a todas las figuras clave en el panorama político de Sudán del Sur para que den prioridad al bienestar de la nación ante cualquier interés partidista. todos, en función de sus propias responsabilidades, han de promover medidas y discursos que contribuyan a la reconciliación, a la paz y a la armonía entre todos los ciudadanos de Sudán del Sur. La Santa Sede sigue con preocupación la crisis humanitaria que se está desplegando ahora mismo en algunas áreas de Somalia, donde los brotes de violencia y los eventos meteorológicos extremos están exacerbando las condiciones de vida ya muy precarias de la población. La Santa Sede urge a la comunidad internacional a que se comprometan generosamente para responder a las necesidades más inmediatas de los que están en situación de mayor riesgo, en particular mujeres y niños. La situación en la República Democrática del Congo preocupa a la Santa Sede, en particular la prolongada crisis en el este del país y la epidemia de ébola La Santa Sede manifiesta su pleno apoyo al proceso de paz en el país y también alentamos a un diálogo nacional y urgimos a la protección urgente de los trabajadores humanitarios y sanitarios, a que se garantice un acceso sin trabas a la ayuda y se refuerce la cooperación regional para dar respuesta a estos desafíos de manera integrada. que atribuir una especial importancia a la reconciliación entre comunidades, ya que es esta una condición indispensable para una paz verdaderamente duradera. Por otro lado, a la Santa Sede le preocupan los ataques terroristas, sobre todo en Kivu Norte y en Ituri, que se dirigen de forma reiterada a la población civil, incluyendo a comunidades cristianas y que se materializan en matanzas, secuestros y destrucción de aldeas y de iglesias. La Santa Sede toma nota con preocupación del avance de grupos yihadistas del Sahel hacia los países ribereños del Golfo de Guinea. La respuesta no puede ser solo militar, ha de incluir la prevención de la radicalización, el despliegue de áreas o el desarrollo, más bien, de áreas fronterizas, la educación de los jóvenes, cohesión social y diálogo interreligioso. Valorando plenamente la función de las comunidades religiosas para prevenir el extremismo, la provincia de Cabo Delgado, en Mozambique, sigue desestabilizada desde hace casi 9 años de conflicto armado. La Santa Sede. Si bien insta al fin del conflicto, sigue preocupada por los episodios esporádicos de violencia que impiden que los desplazados internos puedan volver a sus lugares de origen y les fuerza a seguir viviendo en condiciones de sufrimiento e inseguridad alimentaria, sin perspectivas de un futuro mejor. En Venezuela, la Santa Sede ha alienta a que se den todos los esfuerzos encaminados a la restauración plena del orden democrático a través de medios pacíficos e inclusivos que respeten la soberanía nacional, y también al lanzamiento de un proceso de reconciliación nacional a partir del diálogo, la búsqueda del bien común y un pleno respeto a los derechos humanos y las libertades civiles. En este contexto, la situación a veces difícil que encaran los detenidos en Venezuela, además del sufrimiento que viven sus familias, sigue dando pie a preocupación por las condiciones humanitarias, y esto no debe soslayarse. Esa misma consideración se aplica a la necesidad acuciante de una recuperación rápida de la economía nacional para el beneficio de toda la población, cuya mayoría sigue viviendo en en condiciones sumamente difíciles. La Santa Sede sigue con gran atención la evolución de la situación en Haití. El país está viviendo un periodo de inestabilidad política, institucional y social muy grave, y también una emergencia humanitaria dramática. La Santa Sede anima a todos los haitianos a dar prioridad al diálogo y a la búsqueda del bien común y renueva su llamamiento a la comunidad internacional para que acompañe al país con determinación y generosidad en esta difícil andadura hacia la paz, la democracia y una confianza renovada en su futuro. La Santa Sede monitorea muy estrechamente la situación entre Cuba y Estados Unidos e insta a los responsables a propiciar un diálogo sincero y efectivo para evitar cualquier medida que pueda aumentar el sufrimiento del querido pueblo cubano. La Santa Sede sigue con especial inquietud la situación en Nicaragua y reitera su llamado constante a que se siga una senda de diálogo respetuoso
constructivo con las autoridades del país para el bien del pueblo y de la Iglesia de Nicaragua. La Santa Sede alienta a Azerbaiyán y Armenia a que consoliden el proceso para alcanzar una paz estable y duradera en el sur del Cáucaso. Presidente, la transformación que está viviendo el mundo, una transformación tecnológica, geopolítica y social, no esperará a que las Naciones Unidas decidan actuar o no actuar. Si se convierte en una transformación que eleve a la persona humana o una que la reduzca, es algo que dependerá de las decisiones que se tomen en esta sala. Es imperativo desarmar no solo las armas, sino desmantelar también la lógica de la dominación, proteger al que más lo necesita, hablar con verdad y caridad y reconstruir con diálogo y solidaridad un orden multilateral que cumpla realmente para todos. Que la comunidad internacional y la familia de naciones tenga el valor de restaurar la confianza, la sabiduría de gestionar la transformación con justicia y la perseverancia de construir la paz. Así, la Santa Sede urge decididamente a todas las partes a iniciar negociaciones sinceras para poner fin a todas las guerras y conflictos. La guerra solo aporta muerte y destrucción, mientras que la paz trae consigo desarrollo y prosperidad. La Santa Sede seguirá desempeñando su función para construir un futuro mejor para todos. Gracias.
En nombre de la Asamblea, agradezco al Secretario de Estado de la Santa Sede. A continuación, ofrezco la palabra al Excelentísimo Thongxavanh Phomvihane, Primer Ministro Adjunto, Ministro de Asuntos Exteriores de la República Popular Democrática de Laos.
Presidente, en primer lugar, quisiera transmitir mi más cálida enhorabuena al excelentísimo doctor Khalilur Rahman por su elección como presidente del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Mi delegación le garantiza su pleno apoyo y cooperación a lo largo de su presidencia. También queremos transmitir nuestro más sincero agradecimiento a la Excelentísima Anna Lena Berbock, por su liderazgo dedicado en el octogésimo período de sesiones. El tema de este período de sesiones, restablecer la confianza, gestionar la transformación, unas Naciones Unidas que cumplan para todos, llega en un momento crucial para los países en desarrollo vulnerables Unas Naciones Unidas con capacidad de respuesta y recursos es fundamental. Restaurar la confianza en nuestro sistema internacional requiere contar con apoyo predecible, cumplir los compromisos y reafirmar nuestra fidelidad para con la Carta de Naciones Unidas. Para la O.PDR, Restablecer y profundizar la confianza pasa por un nuevo compromiso con un multilateralismo inclusivo, con Naciones Unidas en su seno, con respeto mutuo, transparencia y cooperación genuina. Así, el multilateralismo podrá dar resultados tangibles para todos los pueblos. Señor Presidente, Nuestro mundo sigue encarando graves tensiones polifacéticas, crisis y tensiones geopolíticas, inestabilidad macroeconómica, alteraciones de las cadenas de suministro, aceleración de las emergencias climáticas. Estos reveses someten a graves presiones a las economías más vulnerables. El incremento de los precios de alimentos y combustibles pone en peligro las vidas de millones de personas en los países que se encuentran en situaciones especiales. Los conflictos en curso en Oriente Medio demuestran lo rápido que las confrontaciones pueden desestabilizar al mundo. La paz sostenible no se puede alcanzar con guerras o acción unilateral. Necesita diplomacia, respeto a la igualdad soberana e integridad territorial, además de un apego estricto al derecho internacional. La cuestión palestina Sigue siendo una dura prueba de la credibilidad multilateral. Nos seguimos sumamente preocupados por la catástrofe humanitaria y las necesidades de reconstrucción que se dan en Gaza, también por los retos crecientes en la ribera occidental para evitar que la solución vía estatal Se nos escape de las manos y quede fuera de nuestro alcance. La comunidad internacional ha de garantizar una paz justa, integral y duradera, una paz que dé los el derecho inalienable al pueblo palestino. con un Estado Palestino independiente de plena membresía aquí en Naciones Unidas. En ese mismo sentido, la OPDR reitera su posición de principios contra las medidas coercitivas unilaterales. El bloqueo económico y financiero de larga data contra Cuba sigue causando gran sufrimiento a su pueblo. Instamos a la retirada inmediata y sin condiciones de estas sanciones, incluyendo los bloqueos logísticos y energéticos, y la retirada de Cuba de la lista de Estados que patrocinan el terrorismo. Estas medidas son esenciales para poder adoptar medidas humanitarias que permitan restaurar la confianza y reafirmar el derecho internacional y su primacía. Presidente, los compromisos en materia de cambio climático también ponen a prueba la credibilidad del multilateralismo. La OPR solo ha contribuido a una cuota mínima de las emisiones de gases de efecto invernadero y, sin embargo, nuestro pueblo cada vez se ve más afectado por inundaciones, sequías y fenómenos meteorológicos extremos. La OPR sigue plenamente comprometido con el Acuerdo de París y sus contribuciones determinadas a nivel nacional. Sin embargo, las ambiciones climáticas deben venir acompañadas de financiación adecuada, predecible y accesible, transferencia tecnológica y fomento de capacidades para que los países en desarrollo vulnerables puedan adaptarse, crear resiliencia a largo plazo y avanzar por sendas de bajo carbono. Mi país Presidente acoge con agrado la iniciativa 1/80 para aumentar la coherencia, la transparencia y la eficacia del sistema de Naciones Unidas. Una reforma sistemática habrá de garantizar un enfoque equilibrado en los tres pilares de la organización: paz y seguridad, desarrollo sostenible y derechos humanos. La aplicación del Pacto para el Futuro y del Pacto Digital Mundial han de centrarse en Colmar la brecha digital. La inteligencia artificial y las tecnologías digitales tienen que servir al desarrollo humano, reforzar las capacidades técnicas a nivel local y respetar las prioridades de desarrollo nacionales. Señor Presidente, como miembro activo de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, la OPDR reafirma que una ASEAN unida e integrada sirve como piedra angular de la paz regional y de la estabilidad mundial. Nosotros apoyamos decididamente la centralidad de ASEAN en el marco de la arquitectura regional, con mecanismos liderados por Asia para propiciar la confianza y la cooperación. Este año tiene una especial trascendencia, ya que empezamos a aplicar la visión de la comunidad ASEAN para 2025, junto con los planes estratégicos en los tres pilares de la comunidad. También se cumple el 50 aniversario del Tratado de Amistad y Cooperación de nuestra región, el Sudeste Asiático. Es un marco fundador que parte de los principios de paz, coexistencia y cooperación, que sigue siendo tan relevante hoy como en sus orígenes, y es, de hecho, la base de nuestra labor regional como Estado. Presidente, a pesar de los choques económicos externos y de los efectos del cambio climático. Laos se sigue recuperando con una titularidad nacional robusta y alianzas internacionales guiados por nuestras políticas económicas soberanas. Hemos aprobado nuestro plan de desarrollo socioeconómico número 10 para el período 2026-2030. Este décimo plan de desarrollo socioeconómico nacional se centra en seis resultados. Primero, llevar a cabo una política económica que aspira a alcanzar un crecimiento del PIB del 6% o superior. En segundo lugar, desarrollar recursos humanos de calidad para impulsar la transición tecnológica. Tercero, Mejorar los niveles de vida, garantizar el equilibrio en el desarrollo urbano y rural y reducir la pobreza. Cuarto, proteger los recursos naturales, crear resiliencia climática y mitigar los riesgos de desastres. 5. Mejorar la integración económica regional y también la conectividad en la región. Sexto, reforzar la eficiencia y transparencia de la administración pública y de la gobernanza. En esta estrategia resulta central transformar a la OPDR de ser país sin litoral a convertirse en una puerta de entrada a la región, con infraestructuras como el ferrocarril Lao-China, Otro proyecto de conexión con Vietnam, ampliar los corredores regionales y lograr acceso al mar a través del puerto internacional de Vung Hang, fomentando así la integración y la actividad comercial. Nuestra visión a largo plazo para 2025 pasa por que la OPR se convierta en país de ingresos medios altos Con crecimiento inclusivo sostenido, destacado en la región, este año se conmemora un hito en nuestro desarrollo nacional y seguimos comprometidos desde la UPDR a salir de la categoría de países menos adelantados, en sintonía con la resolución relevante de la Asamblea General. Como dijo el Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, con gran acierto, la graduación de los PMAs debe ser un premio, nunca un castigo. Para preservar nuestros logros de desarrollo que tanto nos han costado y evitar retrocesos estructurales, estamos desplegando una estrategia de transición fluida y robusta para el periodo 2026-2029. Instamos a nuestros socios internacionales a que nos brinden apoyo predecible para la transición, con medidas de respaldo internacionales que se puedan adaptar, financiación en condiciones favorables para poder crear resiliencia económica duradera. La Agenda 2030 para el desarrollo sostenible sigue plenamente incorporada a nuestro plan nacional, ahora que nos preparamos para presentar nuestro cuarto examen nacional voluntario en el Foro Político de Alto Nivel 2027. Seguimos decididos a apostar por una evaluación abierta y transparente de nuestros progresos. Para la OPDR, el vínculo entre paz y desarrollo Es una experiencia vivida como país que ha sufrido las consecuencias de las municiones en racimo durante décadas. Hemos situado las políticas de retirada de estos dispositivos en lo más central de nuestro trabajo, en línea con el ODS 18. La retirada de estos dispositivos no es solo una cuestión técnica, tiene que ver con restaurar la seguridad fundamental y dar oportunidades a nuestras comunidades, pudiendo vivir en una tierra segura. La OPR, partiendo de este compromiso, albergó la conferencia de examen de la Convención sobre municiones en racimo este mismo mes. en Yencheng bajo el tema la aceleración de los progresos para alcanzar un mundo libre de municiones en racimo. Nuestra Presidencia ha demostrado que la acción de desminado es una base indispensable para la reducción de la pobreza, la dignidad humana y el desarrollo sostenible. Señor Presidente, como Ahora, más bien, que el Secretario General, Antonio Guterres, se prepara para culminar su distinguido mandato a la cabeza de esta organización, el Gobierno y el pueblo de la OPDR quisieran manifestar su agradecimiento sincero y su gratitud por su liderazgo destacado, por su claridad de ideas y su dedicación incansable a la misión de Naciones Unidas. Como amigo de la OPDR y de las naciones en desarrollo y menos adelantadas en el mundo entero, el señor Guterres será recordado con cariño por su labor de cabildeo en pro de la reforma de la arquitectura financiera internacional, la justicia climática, el desarrollo, la financiación del desarrollo sostenible y La dignidad de los países en situaciones especiales, su legado de solidaridad y su defensa de la equidad seguirán siendo fuente de inspiración de nuestros esfuerzos multilaterales colectivos durante muchos años. Señor Presidente, para concluir, la o Pdr cree firmemente que las Naciones Unidas siguen siendo el hogar fundamental de la cooperación mundial. Ninguna nación por sí sola puede superar los retos globales tan complejos de nuestra era por sí sola. Aunemos fuerzas colectivas, reafirmemos la fe en el multilateralismo y juntos construimos un mundo más pacífico, resiliente y próspero, en el que ninguna nación y ningún pueblo quede atrás. Muchas gracias.
Doy las gracias al Viceprimer Ministro y Ministro de Asuntos Exteriores de la República Popular Democrática de Laos. Le doy ahora la palabra. al Excelentísimo Sokhon Prach, Viceprimer Ministro, Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación Internacional de Camboya. Tiene la palabra.
Señor presidente, excelencias, distinguidas delegaciones. En primer lugar, deseo transmitir mis felicitaciones al excelentísimo doctor Khalilur Rahman por su elección como presidente del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General. sepa que cuenta con todo el apoyo de Camboya en la dirección de nuestros trabajos en este tema tan atinado, restaurar la confianza, gestionar la transformación, unas Naciones Unidas que cumplan para todos. Manifiesto el agradecimiento de Camboya a la Excelentísima Anna Lena Barbock por su liderazgo activo del octogésimo período de sesiones. Es todo un honor rendir homenaje al Secretario General António Guterres por su sólido liderazgo y servicio denodado a las Naciones Unidas a lo largo de sus dos mandatos, y por su compromiso inquebrantable con el multilateralismo, la paz y la seguridad, el desarrollo sostenible y los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas durante un decenio marcado por profundas turbulencias y transformaciones. Señor Presidente, hace 81 años, tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial, las naciones que fundaron nuestra organización formularon un voto solemne de salvar a las generaciones futuras del flagelo de la guerra. Este compromiso sigue siendo tan vital hoy como lo era en 1945. El mundo hasta ahora se ha librado de otra guerra mundial, pero los conflictos armados siguen infligiendo un sufrimiento humano enorme en muchas regiones. Simultáneamente, las rivalidades geopolíticas, el cambio climático, el aumento de la desigualdad, la transformación tecnológica rápida y las amenazas transnacionales suponen una presión cada vez mayor sobre la paz, la estabilidad y la cooperación internacionales. En unos tiempos en que la cooperación internacional es más necesaria que nunca, la confianza entre las naciones se está poniendo a prueba. y la confianza en las instituciones multilaterales y su capacidad de responder efectivamente a los retos comunes padece cada vez más presiones. Nuestra respuesta no puede ser la retirada. El mundo necesita más a las Naciones Unidas y no menos. Pero también necesita unas Naciones Unidas que fomenten la confianza, porque cuenta con principios, es representativa, efectiva y capaz de cumplir los propósitos y principios de su Carta. La confianza no se restablece solo con declaraciones, se gana a través de la coherencia. Cuando se cumplen los compromisos, se respeta el derecho internacional y se solucionan las controversias con fines pacíficos. La igualdad soberana debe seguir siendo un principio fundamental de las relaciones internacionales. La Carta no prescribe una norma para los poderosos y otra para los menos poderosos. Todos los Estados, grandes o pequeños, son iguales en virtud de la Carta y tienen las mismas obligaciones. Señor Presidente, Camboya entiende el valor de la confianza por su propia historia. Nuestro país padeció decenios de conflicto, genocidio división y un inmenso sufrimiento humano. Camboya restableció la paz a través del diálogo, la confianza y el fomento de la confianza y el valor y sabiduría política encarnado por la política ventajosa para todos del primer ministro Samdech Techo Hussen, que trajo consigo la reconciliación y la unidad. Esta experiencia sigue conformando el enfoque camboyano para con las relaciones internacionales y su compromiso con la solución pacífica de controversias, incluidas las que tienen que ver con nuestra frontera compartida con Tailandia. Con este espíritu, Camboya manifiesta su agradecimiento sincero a la comunidad internacional por la atención que sigue prestando por su contribución y el apoyo a los esfuerzos para lograr una solución pacífica y duradera a la controversia. Las recientes tensiones y conflictos han cercenado gravemente la confianza entre Camboya y Tailandia. Además de ser una rémora para nuestras relaciones, este conflicto ha dejado tras de sí, cicatrices más profundas y duraderas, incluidos daños a patrimonio cultural y la amenaza que suponen los restos explosivos sin detonar, entre otros. Sin embargo, la geografía nos une. Como vecinos permanentes, nuestros dos países siempre convivirán. Y la paz, la estabilidad y la prosperidad de nuestros pueblos están estrechamente interrelacionados. Restablecer la confianza no es meramente deseable, sino esencial para el futuro de nuestra relación bilateral y para el interés común en una paz duradera y las buenas relaciones de vecindad. Para que ambos puedan recuperar la confianza, tiene que arraigarse en compromisos concretos. requiere la aplicación efectiva y completa y de buena fe del acuerdo contraído entre nuestros dos países. Ello incluye la declaración conjunta de Kuala Lumpur, el consenso de Fusión y, en concreto, la declaración conjunta del 27 de diciembre de 2025 en la que ambas partes se comprometían a renunciar a la amenaza o el uso de la fuerza, el respeto a las fronteras internacionales y medidas concretas para la distensión, el restablecimiento de la confianza y el impulso de la normalización de las relaciones bilaterales. Entre estas medidas, la reanudación temprana de la labor de estudio y demarcación de la Comisión Fronteriza Conjunta contribuirá a resolver las reclamaciones pendientes sobre las fronteras y establecer una frontera reconocida mutuamente y clara, de acuerdo con el derecho internacional y los tratados y acuerdos existentes entre los dos países. Reviste la misma importancia y tiene repercusiones humanitarias directas permitir que los más de 20.000 civiles camboyanos que no pueden regresar a sus hogares por la ocupación militar y la obstrucción. En palabras del Relator Especial, que visitó la frontera en julio, necesitan y merecen Volver a casa. Del mismo modo, el cese de las actividades en los territorios ocupados, que podría crear o consolidar un hecho consumado, brindará. sería una demostración tangible de buena voluntad y respeto al derecho internacional. Este mismo compromiso con la solución pacífica de controversias se refleja en nuestro enfoque en relación con la controversia marítima entre Camboya y Tailandia. En mayo, Tailandia decidió poner fin unilateralmente al Memorando de Entendimiento de 2001. el único marco jurídico existente entre nuestros dos países, establecido específicamente para abordar nuestra controversia marítima, a pesar de nuestros llamados repetidos a que no lo hiciera. Camboya se vio obligada, pues, a depositar su confianza en las instituciones que defienden los principios del derecho internacional iniciando procedimientos de conciliación obligatorios en virtud de la COMBEMAR. Como indicara nuestro Primer Ministro Samdech Moha Borbor Tipadey Hun Manet en su alocución especial de junio, hemos tomado medidas para proteger la soberanía y los derechos marítimos de Camboya de acuerdo con el derecho internacional. Camboya siempre ha querido resolver las controversias con nuestro vecino de manera pacífica. Seguimos buscando una relación con Tailandia basada en la paz, la cooperación y el respeto mutuo. Tanto Camboya como Tailandia pueden obtener mucho de un acuerdo duradero y justo, con orientación de mediadores expertos internacionales y de acuerdo con el derecho internacional. En este sentido, Camboya da las gracias a la Comisión de Conciliación por demostrar su sólida voluntad de ayudar a las partes a resolver esta controversia pacíficamente durante la primera reunión en Singapur de este mes. El valor de la conciliación debe abordarse como una oportunidad significativa para acercar diferencias, restablecer la confianza y sentar una base más sólida para relaciones pacíficas y constructivas entre nuestros dos países. Presidente, la cuestión no es si el mundo está cambiando o no, sino si podemos transformar este cambio conjuntamente y convertir esa transformación en una oportunidad en lugar de en división e inseguridad. La tecnología ilustra la promesa y el riesgo. La inteligencia artificial y la innovación digital pueden acelerar el desarrollo y ampliar las oportunidades, pero su uso indebido puede ahondar las desigualdades, la inseguridad y el crimen transnacional. Luchar contra las estafas en línea se ha convertido en una de nuestras mayores prioridades nacionales. Camboya ha reforzado su marco jurídico institucional y ha intensificado las operaciones de las fuerzas del orden contra los centros de estafas y las redes criminales, con resultados innegables. Pero ningún país puede lograrlo solo. Las redes criminales operan atravesando fronteras y necesitamos una cooperación internacional más sólida. Esta semana, Camboya acogió una conferencia internacional sobre la lucha contra las estafas en línea, copatrocinada por la ONUDD y la Interpol, entre otros. La conferencia pidió acciones coordinadas y colectivas nacional, regional y mundialmente para suspender y erradicar, o para detener y erradicar este crimen. Señor Presidente, Camboya se felicita y tiene el honor de acoger en Phnom Penh, los 15 y 16 de noviembre próximos, la vigésima Cumbre de la Francofonía. Más de 30 años después de la histórica Cumbre de Hanói, este nuevo encuentro de la familia francófona en Asia reviste una que es de especial importancia, da cuenta de la vitalidad de una francofonía que rebasa fronteras, continentes y diferencias culturales. El tema de la Cumbre, volver a invertir en la paz para una prosperidad compartida y duradera, y el del período de sesiones de este año, evocan un menester común. Restablecer la confianza y volver a invertir en la paz se refuerzan mutuamente. Más allá de la celebración de la lengua francesa, Camboya desea que esta cumbre sea un momento de acercamiento entre los pueblos de todos los continentes en torno a valores comunes: la paz, el respeto a la diversidad, el diálogo entre las culturas, la solidaridad, la comprensión mutua y la cooperación. La presencia de Jefes de Estado y de Gobierno dará a esta cumbre todo su alcance político y simbólico y permitirá convertir a Phnom Penh en una gran cita para el diálogo entre las naciones. El Reino de los templos de Angkor desea acoger a todo el mundo con la hospitalidad que le caracteriza. Señor Presidente, no podemos restaurar el mundo de ayer y no debe ser esta nuestra ambición. Nuestra responsabilidad es reforzar nuestra confianza en nuestra capacidad colectiva de lidiar con el mundo de mañana. Para restablecer la confianza, debemos defender los mismos principios para todo el mundo. Para gestionar la transformación, debemos velar para que el progreso atienda a todos y para que las Naciones Unidas ofrezcan resultados para todos. Cada Estado miembro, grande o pequeño, desarrollado o en desarrollo, debe ver como su dignidad, su voz y su futuro se reflejan en esta organización. Camboya seguirá trabajando con todos los Estados miembros con este propósito, como lo hizo enviando más de 10.000 cascos azules a las operaciones de mantenimiento de la paz en los últimos 20 años. Muchas gracias por su atención.
Doy las gracias al Viceprimer Ministro y Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación Internacional de Camboya. Doy ahora la palabra a la Excelentísima María Teresa Lázaro, Secretaria de Asuntos Exteriores de Filipinas.
Mr. Presidente, Excelencias. Presidente, Excelencias, nos reunimos ante un periplo. Precipicio peligroso, un tiempo de tumulto con sobresaltos profundos, incertidumbre, atenuadora y gran impredecibilidad. Hay más de 50 conflictos activos. que rasgan el tejido de las naciones, la competencia geopolítica, la cera a nuestras instituciones multilaterales, la confianza mundial se desvanece cuando más se necesita. Hace 81 años, los padres fundadores fundaron esta organización, o mejor dicho, nuestros antepasados forjaron esta organización para salvar a la humanidad del flagelo de la guerra y reafirmar nuestra dignidad compartida. Hoy nos tenemos que preguntar, ¿hemos dado cumplimiento a este pacto sagrado Cuando más de 645 millones de personas pasan hambre, cuando nuestro clima vive un estado calamitoso y nuestra conciencia colectiva tiene la mácula de las catástrofes humanitarias, la reflexión debe dar paso a una voluntad urgente y unida. No podemos seguir por caminos fragmentados en un mundo interrelacionado. La interrupción del tráfico marítimo en Oriente Medio puede desencadenar una emergencia energética en Filipinas, a más de 3.600 millas náuticas. La guerra en Ucrania agrava una crisis alimentaria mundial y las conmociones económicas nunca vistas desde la Segunda Guerra Mundial. Por ende, la paz no es la mera ausencia de guerra, es nuestra responsabilidad compartida e indivisible. Reiteramos nuestro llamamiento a un cese al armamento, a un cese al armamento inmediato y sostenido en Gaza a la protección de civiles, la liberación de todos los rehenes y el pleno cumplimiento del derecho internacional de todas las partes, incluido el derecho internacional humanitario. Exhortamos a todas las partes pertinentes a la distensión, la contención y el regreso al camino del diálogo. Filipinas reafirma su apoyo coherente y de principios al derecho inalienable del pueblo palestino a la libre determinación. Creemos firmemente que la solución biestatal sigue siendo el único camino viable a una paz duradera con Israel y Palestina, conviviendo pacíficamente de manera pacífica y segura, y mientras todos los demás respetan su coexistencia pacífica. La paz es una opción cotidiana, requiere diplomacia, justicia, respeto al derecho internacional. Fomento de la confianza de inversiones sostenidas en prevención de los conflictos y consolidación de la paz con las Naciones Unidas como elemento central. Presidente, Excelencias, las cifras y estadísticas pueden nublar la magnitud de nuestras dificultades detrás de. Toda medición hay una historia humana. Pongan un rostro a la emergencia climática. Un único desastre puede acabar de un plumazo con decenios de avances. Piensen en Nepal, que padece el elevado costo del aumento de las temperaturas, a pesar de haber contribuido con menos del 0,1% a las emisiones mundiales. Piensen en Filipinas, una de las naciones más vulnerables en lo climático del mundo. Solo desde agosto. ha habido monzones y tormentas feroces que han asolado nuestras islas y han afectado a más de 2,7 millones de familias, han destruido hogares y han pisoteado sustentos. Compartimos estas vulnerabilidades con muchos países en desarrollo, en especial los pequeños Estados insulares y costeros. Los que han contribuido menos a la crisis climática no deben tener que pagar el costo más elevado. Pedimos una aplicación efectiva del Acuerdo de París, la plena puesta en marcha del Fondo de Respuesta a Pérdidas y Daños y una ejecución reforzada del Marco de Sendai. Pongan rostro a la búsqueda del desarrollo sostenible. Estamos a menos de cinco años de la Agenda 2030 y solo el 36% de los ODS evaluables van por buen camino. Lograr estos objetivos requiere una voluntad política renovada, alianzas más sólidas con el sector privado, la reforma de la estructura financiera internacional y un sistema de desarrollo de las Naciones Unidas que responda a las necesidades y prioridades en evolución de los países en desarrollo. De acuerdo con el Compromiso de Sevilla, pedimos una cooperación internacional más sólida para movilizar la financiación al desarrollo, facilitar la transferencia de tecnologías y reforzar la creación de capacidades. Como país que acaba de lograr la categoría de ingresos altos medios, Filipinas sabe que esa clasificación no es el final del camino. La medición debe captar las vulnerabilidades estructurales, las cargas de la deuda y las desigualdades que siguen afectando a los países de ingresos medios. Pongan rostro a la revolución digital y al aumento, al auge de la inteligencia artificial. Nos hallamos a las puertas de una era tecnológica sin precedentes. Si se propician con responsabilidad las tecnologías de frontera, y el desarrollo y la IA pueden acelerar el desarrollo sostenible, optimizar los recursos y colmar brechas mundiales. Pero la IA también presenta riesgos profundos y sistémicos. Sin gobernanza robusta, normas éticas ejecutables y salvaguardas jurídicas sólidas, puede ahondar en las desigualdades y convertirse en un reto existencial. Nos hacemos eco del llamado cada vez mayor en tres sectores de que necesitamos una robustez en la gobernanza de la IA con normas ejecutables y las necesitamos ahora. El impulso de las capacidades no debe suponer riesgos inaceptables para las vidas humanas, los derechos humanos o la integridad democrática. La gobernanza efectiva también debe abordar las asimetrías en materia de desarrollo. No estamos entrando en la era de la IA desde el mismo lugar. Gestionar esta revolución requiere colmar brechas críticas en infraestructura digital, en recursos de computación y conocimientos técnicos. Para que los países en desarrollo no quede atrás, necesitamos sistemas. Que refuercen la resiliencia por la igualdad de género y las alianzas centradas en los seres humanos, sino la exclusión y la fragmentación. Pongan rostro a los trabajadores migrantes y gente de mar incansables que mantienen la economía mundial a flote. Millones de trabajadores migrantes dejan sus hogares en búsqueda de un futuro mejor, contribuyendo muchísimo al desarrollo sostenible de los países de origen, tránsito y destino. Se comprometen con todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, con independencia de su condición, y se merecen una protección sólida ante la trata y la explotación en rutas migratorias peligrosas, entre ellos nuestra gente de mar. Son línea indispensable del comercio mundial, casi el 90% del comercio mundial Se mueve por mar con el apoyo de casi 2 millones de personas de mar y más del 25% son filipinas y filipinos. Son trabajadores esenciales, pero cada vez más vulnerables a los conflictos y ataques en el mar. Hace poco, un incidente en el estrecho de Ormuz se cobró la vida de dos marinos filipinos e hirió a muchos más. La tragedia nos recuerda que la seguridad marítima es seguridad humana. Pongan rostro a nuestra identidad como nación archipelágica y marítima, donde los mares abiertos y seguros son vitales para nosotros. Para Filipinas, la seguridad de los barcos y gente de mar no pueden desvincularse de las cadenas de suministro y el comercio mundial. Unos mares abiertos y seguros, sin injerencia ni coacción, son vitales para nuestra seguridad, nuestra economía. y nuestro pueblo. El derecho internacional tiene que seguir siendo nuestro faro, con la COMBEMAR firmemente como constitución de los océanos. El año próximo conmemoramos el 45 aniversario de la COMBEMAR y la Declaración de Manila. sobre la solución pacífica de las controversias internacionales. Este año también se conmemoran 10 años desde el laudo arbitral de los mares del sur de China de 2016, laudo final y jurídicamente vinculante que demuestra cómo el derecho internacional ofrece a los Estados medios pacíficos de aclarar derechos y resolver diferencias. Filipinas mantiene la firme convicción de que las controversias deben resolverse a través de la diplomacia y de la ley, y no de la violencia y del poder. La cooperación internacional para proteger la seguridad marítima también debe llegar a la infraestructura marítima crucial, que es el sistema nervioso físico y digital de nuestra prosperidad compartida, desde los cables submarinos que transportan el 99% de los datos mundiales, a las rutas marinas estratégicas y los puertos que apuntalan el comercio, a las plataformas offshore que alimentan las economías, la interrupción de la infraestructura marítima crítica puede tener repercusiones Muchos países, en lugar de esperar a que lleguen las amenazas y ver quién debe responderlas, debemos explorar un marco arraigado en la COMBEMAR, con normas, derechos y obligaciones claras para la infraestructura marítima. Todos nuestros avances zozobrarán si no se anclan en los derechos humanos universales, salvo y los y quedan a al amparo. de la sombra de las amenazas modernas desde sumarse a la ONU como fundador. Filipinas ha estado siempre a la vanguardia de los derechos humanos y con orgullo hemos defendido la descolonización y la eliminación de la discriminación contra las mujeres. Hemos impulsado los derechos de niños, personas con discapacidad, personas de edad, pueblos indígenas e inmigrantes y pedimos firmemente el fin del apartheid y de todas las formas de discriminación racial. Seguiremos defendiendo estos principios atemporales. A su vez, Debemos garantizar nuestro futuro garantizando un comportamiento responsable en el espacio ultraterrestre, la reducción de las amenazas espaciales y la prevención de la carrera armamentística en el espacio ultraterrestre. También exhortamos a un compromiso renovado y riguroso con el Tratado de No Proliferación, piedra angular de la estructura mundial de desarme nuclear y no proliferación. Recuperar la confianza en el TNP es obligatorio si queremos lograr una visión compartida de un mundo sin la amenaza existencial de las armas nucleares. Más cerca de nuestro país, el camino de Filipinas hacia la paz duradera, ejemplificado por la región autónoma de Bangsamoro en el Mindanao musulmán, nos ha dado una lección valiosísima. Una paz duradera requiere abordar las causas reales del conflicto. Hay que empoderar a las comunidades locales y garantizar que las mujeres ocupan un lugar central en la consolidación de la paz. Presidente, Excelencias, nuestro mundo evoluciona y también deben hacerlo las Naciones Unidas. Para mantener la efectividad, debemos reformar el Consejo de Seguridad para que sea más representativo, transparente y rinda más cuentas, ampliando las voces de las regiones en desarrollo en Asia, África, Latinoamérica y el Caribe.
A su futuro Al mirar al futuro, recordemos que todo aquello por lo que obramos depende, en última instancia, de cómo seamos capaces de navegar estos desafíos de la mano. Tenemos que reflexionar profundamente en las en las promesas de nuestra carta y el estado de nuestro mundo fragmentado. Hemos de buscar. Sendas colectivas que trasciendan fronteras y tiendan puentes. Y ante todo, hemos de poner un rostro a lo que hacemos, recordando que toda política, todo tratado, toda reforma institucional, en última instancia, tiene que ver con vidas humanas reales con este espíritu. Damos voz a una aspiración histórica, la esperanza de una mujer secretaria general, una lideresa que pueda aunar a las naciones y volverlas a federar en torno al multilateralismo, cumpliendo para todos. Gracias.
Muchas gracias a la secretaria de Asuntos Exteriores de Filipinas. I now give the floor to his Excellency. Ofrezco la palabra al Excelentísimo Bruno Eduardo Rodríguez Parrilla, Ministro de Asuntos Exteriores de Cuba.
Señor Presidente de la Asamblea General, Señora Vicesecretaria General, en aproximadamente tres horas se cumplirán exactamente 66 años de la frase del comandante en jefe Fidel Castro Ruz, en memorable discurso en este podio, y cito: “Desaparezca la filosofía del despojo y habrá desaparecido la filosofía de la guerra. Desaparezcan las colonias, desaparezca la explotación de los países por los monopolios y entonces la humanidad habrá alcanzado una verdadera etapa de progreso. Sin embargo, es alarmante el avance del expansionismo, los actos de usurpación y conquista, la agresión militar y económica. Es absurda e irrealizable la pretensión del gobierno de Estados Unidos de imponer la paz mediante la fuerza. Pilares fundamentales del derecho internacional y de la Organización de Naciones Unidas, como la igualdad soberana entre los Estados, están bajo permanente ataque. El crimen genocida del sionismo contra el pueblo palestino, los ataques piratas contra embarcaciones y las ejecuciones extrajudiciales en el mar Caribe y zonas del Pacífico. La agresión militar contra la República Bolivariana de Venezuela y la guerra contra la República Islámica de Irán son nuevas manifestaciones de esta atrocidad. También son reflejo de la crisis de identidad y relevancia que se ha impuesto a la Organización de las Naciones Unidas, incluso a esta Asamblea General, el órgano más universal, democrático y representativo de la comunidad internacional. Estamos convencidos de la indispensable necesidad de preservar y fortalecer la ONU, al tiempo de hacerla más democrática, efectiva y más cercana a los pueblos. En Cuba, como es conocido, encaramos una agresión multidimensional del gobierno de Estados Unidos, una hostilidad permanente, abusiva y despiadada que dura ya casi siete décadas. Desde enero de 2026 se ha intensificado y vuelto más cruel y peligrosa con el establecimiento de un bloqueo energético que por vía de la intimidación y la coerción prohíbe a todos los países la exportación de combustibles a Cuba, lo que equivale a un bloqueo naval tipificado en el derecho internacional como un acto de guerra. Mediante medidas sucesivas, el gobierno estadounidense ha ido agregando prohibiciones a todos los países respecto a productos y servicios que no pueden exportarse o transportarse a Cuba. Más de 7 000 contenedores han sido detenidos en diversos puertos, muchos de ellos con alimentos, medicamentos y dispositivos médicos, o incluso contratados por compañías privadas cubanas. En un hecho insólito y sin precedentes, una superpotencia unilateralmente priva a todos los Estados del derecho a exportar el producto que deseen al país que deseen, e infringe integral y sostenidamente la libertad de comercio y navegación. Se suma a ello la intimidación a empresarios de diversos países para que abandonen, contra su voluntad, sus inversiones y negocios en Cuba; los obstáculos y trampas para impedir la llegada de embarques comerciales absolutamente legítimos, las presiones para impedir el flujo de visitantes y turistas, y el esfuerzo dirigido a limitar en todo lo posible el acceso legítimo de Cuba a financiamientos, tecnología y mercados. Se llega al colmo de presionar a niveles insospechados a gobiernos soberanos para que renuncien a servicios médicos que nos solicitaron para beneficio de sus respectivas poblaciones y que prestan con altruismo profesionales cubanos, porque el gobierno estadounidense se opone a tal cooperación sin que importe el efecto ni el daño sobre las poblaciones que queden privadas de atención médica gratuita y de calidad, o sea, privadas de un derecho humano elemental. El pasado jueves, el Departamento de Estado, sesionando esta Asamblea General, convocó a una reunión humillante, específicamente con los Estados receptores, para ejercer presiones y hacer amenazas. Según describe el Secretario de Estado, La política oficial de los Estados Unidos es cerrarle a Cuba cada válvula, salida o fórmula de supervivencia. El impacto de un cerco tan férreo y despiadado tiene rostro humano. La guerra económica se dirige contra el pueblo, cae sobre la población cubana en su conjunto, cobra vidas, provoca dolor individual y colectivo, genera angustias, no es un daño colateral, es una política deliberadamente concebida para herir en lo más sensible a las familias cubanas, impedir el bienestar y lastimar la dignidad del pueblo. Es un acto de castigo colectivo, crimen también proscrito por el derecho internacional humanitario. La meta evidente e inmediata es inducir en Cuba una crisis humanitaria, lo que también constituye un crimen. El gobierno de Estados Unidos y el Departamento de Estado han tenido que reconocer el sufrimiento infligido, pero tienen la desvergüenza y el cinismo de insistir en culpar al gobierno de Cuba. El verdugo culpa a la víctima. siguen la fórmula definida por el Departamento de Estado desde 1960 en el infame Memorando Mallory, que estableció como política oficial hasta hoy el derrocamiento del gobierno cubano mediante la asfixia económica y el sufrimiento extremo del pueblo por carencias materiales, hambre y desesperación. El presidente de Estados Unidos declaró en este podio hace pocos días que Cuba es un estado fracasado. Si así fuera, ¿por qué tuvieron entonces que establecer un bloqueo de combustible? ¿Por qué establecieron sanciones secundarias? ¿Por qué tienen que amenazar, perseguir y presionar a todos los estados del planeta? El presidente de Estados Unidos también reconoció que su gobierno impone a Cuba la mayor presión que se ha ejercido jamás. Meses antes había dicho, y cito, "Solo queda entrar y destrozar el lugar". Persiste la amenaza del uso de la fuerza militar contra Cuba, conducta que constituye una violación del derecho internacional y una grave contravención de la Carta de San Francisco. De materializarse, constituiría un crimen de gran envergadura.
provocaría muertes de cubanos y de jóvenes estadounidenses y una enorme destrucción. Esperamos que nunca ocurra. Cuba ejercería con toda su determinación y energía el legítimo derecho a defenderse. Esta agresión se acompaña de una brutal guerra mediática y cognitiva, dirigida no solo contra el pueblo cubano, sino también contra los ciudadanos estadounidenses y la opinión pública mundial. Se caracteriza por intentos vulgares y desembozados de interferencia en los asuntos internos de Cuba, lo que constituye igual otro delito internacional. Nos preguntan qué busca Estados Unidos con esa conducta tan agresiva. Es una interrogante que suele sorprendernos. pues los representantes de ese gobierno han declarado sin cohibirse su objetivo de apoderarse de Cuba, de controlar el país, de dominar la economía, o sea, de anular por vía de la agresión y la asfixia económica, la soberanía nacional, por la que generaciones de cubanos han luchado desde el siglo XIX, primero para alcanzarla y desde 1959, lograda la libertad plena, para defenderla tenazmente frente a los mayores riesgos, incluido el de holocausto. El comportamiento estadounidense descansa en la falacia declarada a inicios de este año de que Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos. disparate que ese gobierno repite impúdicamente. Para vanamente tratar de argumentarlo, inunda con acusaciones mendaces los medios comunicacionales por vía de sus voceros y las publicaciones que contrata y paga, aprovechando el creciente dominio gubernamental de Estados Unidos sobre las grandes plataformas de comunicación. El propio presidente estadounidense repitió dicha falacia en este recinto hace pocos días. Cualquier observador mínimamente informado comprende el sentido fantasioso y malvado de presentar a una nación en desarrollo como Cuba, relativamente pequeña y con una economía de modesto desempeño, como una amenaza a la mayor potencia nuclear, militar, tecnológica y económica del planeta. Esta organización y los Estados miembros tienen copiosa evidencia de que somos un país de paz, de los esfuerzos de Cuba en favor de la cooperación internacional, el entendimiento y la solución pacífica de las controversias y sobre el papel activo que hemos desempeñado siempre en respaldo a las Naciones Unidas. Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí. Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí lo es. Siempre hemos estado y seguimos dispuestos al diálogo con el gobierno de Estados Unidos para intentar encontrar solución a las diferencias bilaterales sobre las bases de seriedad, respeto, igualdad soberana, observancia del derecho internacional, sin injerencia en los asuntos internos ni precondiciones. Estamos abiertos a relaciones comerciales y de negocios con las compañías estadounidenses como lo estamos con cualquier otro país. Somos conscientes del inmenso desafío que enfrenta nuestra nación para su seguridad, su supervivencia, el bienestar del pueblo y el destino de la patria. No encaramos el reto pasivamente, lo hacemos con firmeza y dignidad. Sobre esa base, Avanzamos en un proceso de cambios profundamente transformador del modelo económico y social, anclado en nuestra experiencia histórica. El 30 de julio pasado, en el séptimo período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el presidente Miguel Díaz-Canel dijo: “Ante el complejo escenario que he descrito, cómo persistir en la construcción del socialismo, cómo encontrar los recursos financieros y materiales para mantener las conquistas sociales de la Revolución, igual que en etapas anteriores, particularmente complejas, como el período especial, cuando bajo la conducción del Comandante en Jefe y posteriormente con el liderazgo del General de Ejército, se transformó el modelo económico, para adaptarlo a las desafiantes circunstancias externas, en el contexto actual, nos hemos propuesto emprender las transformaciones que exige el momento, bajo la conducción del partido, de manera colegiada y democrática, en consulta con el pueblo, sin comprometer la independencia, la soberanía nacional, ni las conquistas sociales de la revolución. Fin de la cita. En esa sesión, La Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó un programa novedoso, con nuevas prácticas, actores y conceptos económicos. Todo ello se hace dentro de la Constitución vigente, aprobada en libre y universal referéndum, en la concepción de nuestro Estado socialista de derecho y justicia social. Como señaló el líder de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, lo más importante, y cito, será la implementación adecuada y oportuna, con prioridades bien definidas y la participación consciente del pueblo. Fin de la cita. Este proceso descansa en la fortaleza que hemos sabido construir, el potencial de nuestros recursos humanos y la determinación de responder a las necesidades del pueblo con la mayor justicia social posible, sin cejar en el empeño de defender del modo más absoluto y enérgico la soberanía y el derecho a la libre determinación. Sabemos que contamos con el respaldo de la comunidad internacional y la solidaridad de millones. entre ellos, cada vez más ciudadanos estadounidenses. Ello se manifiesta en las reiteradas muestras y pronunciamientos de respaldo a Cuba y de rechazo a la agresión abusiva. Se expresa en la ayuda material solidaria que recibe nuestro pueblo y que busca mitigar el enorme daño a la economía y la sociedad cubanas. Ese espíritu solidario y de empatía se expresa también con especial fuerza entre los cubanos que residen de forma permanente o temporal fuera del territorio nacional y en sus descendientes, en particular aquí en los Estados Unidos. Señor presidente, rechazamos la doctrina Monroe y sus corolarios, como repudiamos todo intento de militarización, intervención o dominación imperialista en la América Latina y el Caribe, proclamada como zona de paz en 2014, precisamente en La Habana. Como pequeño Estado insular en desarrollo, nos solidarizamos con nuestros hermanos que comparten similar condición y con su alerta ante el preocupante e inexorable avance del cambio climático. Se requiere impulsar una gobernanza más inclusiva de las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones, en particular de las tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial. Rechazamos la aplicación de medidas coercitivas unilaterales. Expresamos nuestro apoyo y solidaridad a todas y a cada una de las naciones víctimas de ellas. Ratificamos nuestra solidaridad con el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua. Reiteramos nuestro apoyo al derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación e independencia. Las hermanas naciones de África y del Caribe merecen un trato justo y diferenciado así como reparaciones por los errores, por los horrores del colonialismo y la trata transatlántica de esclavos. Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo saharaui y su derecho a la libre determinación. Ratificamos nuestro apoyo al principio de una sola China. Tenemos la convicción de que el rumbo actual de las relaciones internacionales de irrespeto al derecho internacional, de sacato a las Naciones Unidas y de imposición de la voluntad unilateral del más poderoso sobre otros países por vía de la intimidación y la coerción, es peligroso y es insostenible. La ley de la selva no puede ser el futuro de la humanidad. Para impedir esas prácticas, además de promover la paz y la justicia, fue que las generaciones que nos antecedieron fundaron las Naciones Unidas y durante décadas desarrollaron y trataron de enriquecer su actividad. Recuperemos su papel hoy, que tal vez estemos a tiempo, antes de que la Organización de Naciones Unidas pase a la historia como un sueño irrealizado de grandes promesas. En el año de su centenario, Confiemos como Fidel Castro, Rush, líder histórico de la revolución cubana, en que si luchamos con determinación, un mundo mejor será posible. Patria o muerte, venceremos.
Muchas gracias al ministro de Asuntos Exteriores de Cuba. Ofrezco ahora la palabra al excelentísimo Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia.
Señor presidente, señoras y señores, en los últimos días, en esta semana, desde esta tribuna y en los pasillos de la Asamblea General, se ha escuchado en numerosas ocasiones la misma idea. Se están dando cambios tectónicos en la política mundial y están haciendo un nuevo orden mundial multipolar ante nuestros ojos. Los países del sur global y del este se están afirmando como centros soberanos de desarrollo y asumiendo la responsabilidad para garantizar la seguridad en sus regiones, demostrando un compromiso con el derecho internacional, rechazando la presión externa. y. demostrando interés en la prosperidad de todos los estados, no solo de los elegidos. Esta filosofía creativa es también la base de la política exterior rusa, la comparten numerosas personas afines y es la base de cooperación de la CI, de la OCS, de los BRICS y de otras asociaciones de la mayoría mundial. Sin embargo, no a todo el mundo le gusta. La minoría occidental, que durante 500 años ha dominado a costa de los recursos ajenos, no abandona sus intentos de preservar sus privilegios e imponer sus reglas a todos. Occidente recurre cada vez más a la fuerza bruta, actuando de forma impredecible. y arriesgada, poniendo en peligro las vidas y el bienestar de millones de personas o miles de millones de personas en nuestro planeta común. Según la definición adecuada del presidente ruso, Vladimir Putin, la dictadura de un hegemón se ha descontrolado y simplemente es peligrosa para otros. A comienzos de este año, Estados Unidos, en violación de todas las normas, incluyendo las morales, invadió Venezuela, capturando al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, sometiéndolos a detención extrajudicial en una prisión estadounidense. Esto a pesar de que el derecho internacional prescribe directamente el cumplimiento de las inmunidades de los altos funcionarios estatales. Insistimos y reclamamos la pronta liberación del dirigente venezolano y su esposa, y reclamamos que no se vuelvan a repetir estos excesos en el futuro. Consideramos que se ejerció fuerza en el asesinato del líder supremo de Irán, Alayator Ali Jaminey, y de miembros de su familia, miembros de la cúpula militar y política de la República Islámica. Y esto es una manifestación inaceptable del uso de la fuerza. Preocupa, en particular, que haya habido otros objetivos de la agresión de Estados Unidos e Israel, que empezó en junio pasado, y que no solo atacaron infraestructura civil de Irán, sino también instalaciones nucleares pacíficas protegidas por las alhugares del OEA. lo que causó un daño irreparable a la autoridad del organismo y a todo el sistema de no proliferación nuclear. La recurrencia de la confrontación armada del Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz continúa a pesar del evidente daño que esto está provocando a la navegación y el comercio mundiales. Consideramos que un requisito previo para resolver esta crisis pasa por restablecer la confianza en las relaciones entre los Estados ribereños del Golfo, los países árabes e Irán. Es necesario un nuevo concepto nuestro para garantizar la seguridad colectiva en el Golfo Pérsico y crear una arquitectura regional sostenible. Estamos convencidos de que ha llegado la hora de resolver el principal problema de Oriente Medio, garantizar la condición de Estado del pueblo palestino a partir de las numerosas decisiones de Naciones Unidas. Hace un año, aproximadamente, el Consejo de Seguridad aprobó un plan de paz para la Franja de Gaza, pero la paz no ha llegado. Siguen muriendo mujeres y niños. La situación humanitaria es lamentable. También se está deteriorando la situación en la Ribera Occidental, donde Israel está ampliando el ritmo de su actividad de asentamiento. Si esto continúa, será imposible tener un Estado palestino. No habrá espacio para ello. La ONU, todos nosotros, Los Estados miembros debemos tomar medidas urgentes y también pensar con creatividad para revertir las tendencias desfavorables en Oriente Medio y zonas cercanas. No hablemos solo de Palestina, también del Líbano, Siria, Yemen, Irak, Sudán, Somalia, Sudán del Sur y otros países africanos donde arrasan los conflictos. Son necesarias medidas urgentes para corregir la terrible situación humanitaria en Cuba, que ahora mismo está sometida a presiones sin precedentes por parte de su vecino del norte. Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo y el gobierno cubanos e instamos a Estados Unidos a levantar el bloqueo contra la isla de la libertad, a levantar todas las restricciones comerciales con Cuba y a sacar al país de la odiosa lista de Estados patrocinadores del terrorismo. Este es un ejemplo flagrante que requiere la atención de la comunidad internacional, pero hay otros muchos ejemplos que podríamos mencionar, ejemplos de ese criterio o doble vara de medir de Occidente que se aplica en todo el mundo. En los Balcanes, la UE ignora gravemente la resolución 1244 del Consejo de Seguridad y obliga a Serbia a aceptar la pérdida de la región de Kosovo. abandonar su historia y la memoria de sus antepasados. Belgrado está literalmente siendo obligado a imponer sanciones contra Rusia a cambio de la ilusoria perspectiva de integración europea. En un intento de unitarizar Bosnia y Herzegovina, los serbios están siendo obligados a renunciar a sus poderes constitucionales garantizados por el Acuerdo de Paz de Dayton y por el propio Consejo de Seguridad. Con un espíritu semejante de desacato por el derecho internacional, las acciones temerarias de los patrocinadores externos del régimen ucraniano representan una grave amenaza para la paz y seguridad internacionales, con el utópico objetivo de contener a Rusia, Occidente destruyó el sistema de seguridad europeo con sus propias manos y alimentó un régimen rusófobo en Kiev. que está haciendo todo lo posible, Europa más bien está haciendo todo lo posible para impedir un acuerdo pacífico y perturbar las negociaciones en las que interviene la administración de Trump. Occidente está bombardeando al régimen ucraniano con armas, ayudando a Kiev con drones y misiles, atacar infraestructuras civiles. Pero estos sueños llevarán a una derrota estratégica. Colegas, hace un año conmemoramos el octogésimo aniversario de la victoria sobre el nazismo alemán y el militarismo japonés. La semana que viene, el 1 de octubre, se cumplirá el octogésimo aniversario de la culminación de las labores del Tribunal Militar Internacional de Núremberg, un juicio histórico que de forma inequívoca califica y condena a los criminales nazis y prohíbe la idea misántropa del nazismo. Hace 80 años después, sin embargo, no todos han aprendido las lecciones de Nuremberg. A juzgar por las declaraciones de sus representantes, las élites gobernantes de muchos países de la UE están afectadas por el virus de la superioridad racial, están fomentando ideas extremistas y rusofobas. Una de las manifestaciones de esto fue la indulgencia de los líderes del régimen ucraniano cuando honraron en Kiev a criminales de guerra y colaboradores nazis cuyas manos están metidas de sangre hasta los codos, sangre de rusos, bielorrusos, judíos, ucranianos y otras nacionalidades. Aquí en Naciones Unidas, en cambio, se vota contra la resolución rusa que condena la glorificación del nazismo. Alemania, Japón y todos los países de la OTAN, incluidos muchos culpables de crímenes de lesa humanidad durante la Segunda Guerra Mundial, votaron en contra. No nos sorprende, pero quiero insistir en que los resultados de la Segunda Guerra Mundial son la base del orden mundial de posguerra y están consagrados en la Carta de la ONU.
Los antiguos Estados del Eje, al ratificar este documento, reconocieron su responsabilidad histórica por los incalculables desgracias que la ideología y la práctica nazi trajeron al mundo. Y cuando hoy cierran los ojos o con vergüenza ante las manifestaciones del racismo, del nazismo ucraniano, se pone en riesgo la base misma del orden internacional centrado en las Naciones Unidas, relegando al olvido la responsabilidad de la Alemania nazi por el genocidio del pueblo soviético. Y al hacerlo, Alemania sigue siendo patrocinador del régimen nazi de Kiev. El canciller Merz declara que es necesario convertir de nuevo a Alemania en una principal fuerza militar de Europa. ¿Entienden en Berlín lo que puede llevar esto? ¿Acaso los resultados de la Segunda Guerra Mundial no nos enseñaron nada? No se respeta No se pisotea abiertamente el régimen ucraniano, un principio tan fundamental para la Carta como el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales para todos, sin distinción de raza, sexo, idioma o religión. No hay otro país en el mundo, salvo Ucrania, donde esté prohibida la ley de un idioma. En Ucrania, el idioma ruso está prohibido. pero en la Unión Europea, que tanto se enorgullece de sus valores europeos, no dicen nada, ni una palabra de condena. Uno no puede sino concluir que tanto el nazismo como las flagrantes violaciones por el régimen ucraniano de la libertad de expresión, información y religión son la esencia misma de los valores europeos. En 2022, la operación militar especial para proteger a la población de Donbás y Novgorod del exterminio por el régimen de Kiev, Rusia sigue luchando por su seguridad y sus derechos de plena conformidad con la carta. Nuestra lucha por la verdad y por la justicia se llevará hasta el final, los objetivos de la operación militar se alcanzarán y las amenazas a la seguridad de Rusia serán eliminadas. La paz se restaurará. se restaurará. Esto sucederá pese a cualquier circunstancia, incluida la incapacidad de la actual dirección de las Naciones Unidas de asumir la única postura correcta ante la situación en torno a Ucrania, la de defender los principios de la Carta de las Naciones Unidas en su conjunto, plenamente y con su naturaleza intervinculada. Confiamos en que el nuevo secretario general que elegiremos al final de este año se atenga estrictamente a su mandato, a los principios de imparcialidad y equidistancia conservados en la Carta, el nuevo secretario general represente a toda la comunidad internacional y no solamente a algunos Estados, y que no socave la naturaleza intergubernamental del sistema de las Naciones Unidas, ni tampoco erosione las prerrogativas del Consejo de Seguridad y de sus miembros permanentes. la reforma del Consejo de Seguridad no puede prever escaños adicionales para países occidentales, mucho menos Alemania, o el Japón, que han emprendido ahora el camino de la militarización y el revanchismo. Estamos de acuerdo con aumentar la representación de Asia, África y América Latina. Apoyamos las candidaturas de Brasil y de la India para escaños permanentes, atendiendo al mismo tiempo los intereses del continente africano, conforme al consenso de Sulwini y la declaración de Sirte. Señoras y señores, Rusia, a través de su política exterior, trabaja para enseñar la situación al mundo, trabajando con sus aliados, socios estratégicos, los BRICS, la OSCE, la OEA y la OTSC, tanto como la CEI. Nosotros promovemos una agenda de unidad, ideas y proyectos concretos con los que todos estamos de acuerdo. Hoy día. Hoy en día tenemos que hablar de la seguridad de la información. Evidentemente, las Naciones Unidas tienen que desempeñar un papel medular en estos avances. Si no, fueron más pequeños. En octubre, en Hanoi, el año pasado, se celebró la Convención de Naciones Unidas contra la ciberdelincuencia y se abrió para firmar la misma, elaborada por iniciativa rusa. acogemos con satisfacción la puesta en marcha del mecanismo mundial, creado para su aplicación en el primer formato de carácter permanente en esta esfera. La responsabilidad particular recae también sobre las Naciones Unidas en vista del vertiginoso desarrollo de las tecnologías de inteligencia artificial. Las normas de aplicación deben reconocerse para su uso en base a igualdad de todos los países, con participación de todos los países en materia de gobernanza. Y también consideramos el inicio de los trabajos del diálogo mundial sobre gobernanza de inteligencia artificial y el grupo científico conexo como pasos en la dirección correcta. Es necesario establecer una organización de la IA para cooperación mundial. la Unión Soviética ayudó a los pueblos de África y América Latina a liberarse de las cadenas de la dependencia colonial. Una mayor democratización de la vida internacional resulta imposible sin la erradicación de prácticas neocoloniales. Y un hito significativo fue la aprobación de la Asamblea General del 14 de diciembre como Día Internacional contra el Colonialismo en todas sus formas y expresiones. Nos complacerá ver a quienes apoyan la lucha contra las prácticas neocoloniales contemporáneas en la primera asamblea mundial del movimiento interpartidario internacional por la libertad de las naciones, que se celebrará los próximos meses en Rusia. Garantizar la paz duradera solo será posible En cuando cese la peligrosa rivalidad entre los primeros actores mundiales, y todo se puede dar a través del estricto cumplimiento de la carta, según el principio de seguridad igual e indivisible. Me permito recordarles que este principio significa el. que renunciar a la seguridad de un estado a costa de menoscabar la seguridad de los otros. No, no, no. Ningún grupo de países o países debe intentar dominar el ámbito de seguridad. Esto atañe ante toda la OTAN que intenta ampliar su influencia destructiva. Mucho más allá de los límites geográficos de su espacio de responsabilidad. Por ejemplo en Asia. Los valores de una cooperación amplia basada en la igualdad de derechos son las iniciativas planteadas por el presidente Putin para la formación de una gran asociación euroasiática y una arquitectura de seguridad en todo el continente euroasiático. Ayer, en Nueva York, Rusia, Bielorrusia y otros países afines adoptaron la declaración sobre la intención de elaborar una carta euroasiática de diversidad y multipolaridad para el siglo XXI. Instamos a todos los países que deseen ser parte de esta nueva arquitectura continental de paz y de desarrollo a contribuir con el éxito de esta importante iniciativa que tiene por objetivo complementar y armonizar la labor de los mecanismos ya existentes en consonancia con las realidades geopolíticas de este nuevo mundo multipolar. Muchas gracias.
Agradezco al Ministro de Relaciones Exteriores de la Federación de Rusia. Ofrezco el uso de la palabra a Su Alteza Real, Príncipe Principal de Brunei Darussalam.
Señor presidente, señor secretario general, excelencias, señoras y señores. Quiero empezar enviando saludos en nombre de su majestad, el sultán, el sultán y también a todas las autoridades, transmito nuestros cordiales saludos y felicito a su excelencia el doctor Khalilur Rahman por su elección como presidente del 81 periodo de sesiones de la Asamblea General. Agradezco también a su predecesora, Nerea Berboc, por su destacado liderazgo durante el 80 periodo de sesiones. Mi reconocimiento vaya también al secretario general, Antonio Guterres, por su servicio continuo a esta organización. Señor presidente, El tema que hoy nos reúne habla directamente de algo que la familia internacional olvida demasiado rápido: la confianza. Es difícil construirla y muy fácil fracturarla. Y una vez perdida, muy difícil recuperarla. Sin ella, los tratados corren el riesgo de convertirse en palabras vacuas, las instituciones en escenarios de acusaciones y los países sienten cada vez más la necesidad de sentirse autónomos, de no depender de nadie. En una época de profunda transformación, reconstruir la confianza entre las naciones nos permite afrontar juntos el cambio y la incertidumbre. Hoy no solamente vemos una mengua en la confianza entre los países, sino también una creciente crisis de confianza en las normas que están destinadas a unirnos. Cuando las naciones empiezan a creer que las reglas se aplican de manera diferente según el poder o las circunstancias, quieren actuar de manera autónoma. Y esto nos debilita a todos. El diálogo se vuelve más difícil, las instituciones multilaterales se pierden autoridad y el orden internacional se fragiliza, nos deja más expuestos a los estados pequeños y vulnerables. Por ello, para Bruneida, el multilateralismo no es un concepto abstracto, es la garantía de que la soberanía y la integridad territorial serán objeto de respeto, de que todas las naciones, independientemente de su tamaño, tendrán una voz y de que el derecho internacional protegerá a los débiles tanto como sabrá limitar a los más fuertes. Por eso, la Carta de las Naciones Unidas debe seguir siendo nuestro fundamento común. No puede significar una cosa en una crisis y otra en otra crisis. Sus principios han de aplicarse de manera coherente si queremos que esta organización conserve su legitimidad y su credibilidad. Pocas cuestiones ilustran esto con tanto dolor como la cuestión palestina. Durante generaciones, el pueblo palestino ha esperado justicia, un Estado, dignidad. No se le puede pedir que espere indefinidamente derechos que ya le pertenecen. En Gaza, la magnitud del sufrimiento humano, la destrucción, resultan intolerables. Los civiles, demasiados niños entre ellos, siguen pagando el precio más alto. los médicos, los periodistas, el personal humanitario y también de las Naciones Unidas, han perdido la vida en el cumplimiento de su deber. No podemos normalizar este sufrimiento. En Cisjordania, los palestinos siguen sufriendo la ocupación, la expansión de los asentamientos ilegales, la violencia de los colonos, el desplazamiento de sus hogares. el estancamiento de sus tierras, tanto en Gaza como en Cisjordania. No se trata de números, se trata de vidas humanas. Y este sufrimiento pone de manifiesto una verdad fundamental: el derecho internacional y los principios de la Carta se tienen que aplicar de manera igualitaria. No puede haber un doble rasero. Una paz justa y duradera exige mucho más que la gestión de los conflictos, exige abordar las causas raigales y responder al derecho legítimo de los palestinos a la libre determinación y a un Estado independiente en base a las fronteras de 1967 con Jerusalén Oriental como su capital. Porque sin justicia para el pueblo palestino, no podrá haber paz duradera. Esta sigue siendo la prueba decisiva de la credibilidad de las Naciones Unidas, y muy especialmente del Consejo de Seguridad. El conflicto no se ciñe a Palestina, sino que se propaga en toda la región. En el Líbano, vecino, otros cascos azules han perdido su vida sirviendo la causa de la paz. Y es en este contexto que Bruley Ndarusarem ha copatrocinado la resolución 2823 del Consejo de Seguridad, con el objeto de reforzar la rendición de cuentas por los delitos cometidos en contra del personal de mantenimiento de la paz de la ONU. Que quienes sirven bajo el pabellón de ONU deben ser protegidos. Pero la rendición de cuentas no puede ser selectiva ni periódica. La protección de quienes trabajan por la paz y la de las vidas inocentes, especialmente la de los niños, debe ser una prioridad para esta organización. Señor Presidente, reconstruir la confianza no significa volver a un mundo que ya no existe, sino que significa equiparnos para el mundo que está surgiendo, sean los conflictos, el cambio climático, hasta el desarrollo sostenible, las nuevas tecnologías. Los retos que tenemos enfrente de nosotros son cada vez más complejos, cada vez más interconectados. La transformación ya está en marcha. Debemos asegurarnos una verdadera cooperación, no más división. En el sudeste asiático, el ASEAN es un ejemplo práctico de cómo estos principios se pueden aplicar a nivel regional. A pesar de nuestras diferencias, ASEAN ha optado por el diálogo y el compromiso colectivo. se celebra el 50 aniversario del Tratado de Amistad y Cooperación, el TAC, que es una expresión de los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas: el respeto a la soberanía, en la solución pacífica de controversias, la no injerencia en asuntos internos de un Estado y la cooperación interestatal. Y, en este sentido, El TAC es parte del sistema multilateral, reforzándolo. La experiencia de la CEAN demuestra que las instituciones siguen siendo relevantes cuando se respetan las reglas, cuando permanece abierto el diálogo y cuando las diferencias se gestionan de manera pacífica. Lo mismo se aplica a las Naciones Unidas. Por ello, apoyamos las iniciativas para reformar las estructuras. La transformación ha de consolidar la capacidad de las Naciones Unidas de prevenir las crisis, responder de forma eficaz ante los problemas y realmente generar un cambio en la vida de las personas. Por ello, apoyamos iniciativas como el Pacto para el Futuro, la Iniciativa 180. En última instancia, la reforma tiene que fortalecer no solo la eficiencia, sino que tiene que fortalecer la credibilidad y la capacidad de esta organización de lograr resultados concretos. Una ONU que cumpla para todos tiene que, ante todo, cumplir para todas y cada una de las personas. Esto está consagrado en el espíritu de la Agenda 2030. Porque en su meollo está la promesa, una promesa simple, que el hoy no debe darse en desmedro del mañana. Para Brunei Darussalam, prepararse para el futuro comienza con las personas. Esto está en el núcleo de nuestra visión Brunei 2035, que tiene 3 objetivos. Una población altamente educada, exitosa y capacitada. una economía dinámica y sostenible, una elevada calidad de vida. Estos son objetivos que muestran nuestra convicción de que el progreso nacional no puede ceñirse al crecimiento económico. Un país es fuerte cuando su población lo es. Y esto significa dotar a nuestra gente de los conocimientos y capacidades para adaptarse al cambio. También significa garantizar que haya seguridad, estabilidad en sus vidas, atención médica de calidad. servicios esenciales, protección social y una sociedad cohesionada y resiliente. Para una idea de resumen, la estabilidad y el desarrollo van de la mano. La estabilidad brinda a las personas la confianza para planear el futuro y también las destrezas para construir tal futuro. Los desafíos que enfrentamos son lograr nuestros objetivos en donde hay empleo de calidad, educación de calidad. Nuestro objetivo no es reconstruir un país más próspero, sino una sociedad que se sienta segura del presente, confiada respecto al futuro y que quiera construir tal futuro por sí misma. Justamente lo contrario de la exclusión. Por ello, no debemos quedarnos con las palabras vacuas. Tenemos que realmente concretar que nadie quede a la zaga. Y las Naciones Unidas tienen que estar equipadas para cumplir con sus resultados. Los principios que nos guían son claros. La confianza en el sistema internacional consolidado, en donde las promesas se cumplen. en donde el derecho internacional se aplica de manera equitativa, donde el diálogo se elige por sobre la fuerza, donde la soberanía es objeto de respeto y donde todas las naciones, pequeñas o grandes, saben que su voz cuenta. Por ello, para construir unas Naciones Unidas que cumplan para todos, hemos de recordar siempre qué significa "nosotros". Ni estadísticas ni instituciones, sino nosotros los pueblos. Las Naciones Unidas que construyamos hoy forjarán el mundo que verá la próxima generación. Les debemos un mundo en donde la cooperación sea más fuerte que el conflicto, donde el diálogo prevalezca por sobre la confrontación, donde el derecho internacional no se adapte al tamaño o al poder de los Estados y donde la justicia no dependa de la fuerza. El mundo ya no necesita más promesas incumplidas. Necesita que honremos las promesas que hayamos contraído. Así se restaura la credibilidad. Así el derecho internacional y el multilateralismo siguen siendo pertinentes. Y es así como construiremos unas Naciones Unidas que verdaderamente cumplan para todos. Brunei de Jerusalén está dispuesto a hacer la parte que le toca. Muchas gracias.
Ministro de Relaciones Exteriores de Brunéi Darussalam. Ofrezco el uso de la palabra a Su Alteza Príncipe Faisal bin Fahad Al Saud, Ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita.
en nombre de Dios misericordioso señor presidente de la asamblea general, señor secretario general, excelencias, distinguidos invitados, que la paz esté con ustedes. Ante todo, felicitamos a su excelencia, el señor Como presidente del 81.º período de sesiones de la Asamblea General, le deseamos todo el éxito en el despacho de sus funciones. También expresamos nuestro agradecimiento a su predecesora, Nelly Berbock, como presidente del 80.º período de sesiones. Y agradecemos a Su Excelencia, el señor António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, por sus esfuerzos constantes para concretar el propósito de las Naciones Unidas. El tema de esta sesión se da en un momento en donde el mundo sufre crisis y conflictos en diferentes partes del mundo. Hay una necesidad creciente de cumplir los principios de la Carta, respetar el derecho internacional y consolidar las instituciones internacionales para que puedan mantener la paz y seguridad internacionales y avanzar en materia de desarrollo sostenible. Las crisis no surgen tanto de una falta de recursos o de oportunidades, sino por una falta de voluntad de la comunidad internacional. El Reino de Arabia Saudita y los países de la región sufren los ataques de Irán a sus instalaciones. Debemos proteger nuestra soberanía, nuestra seguridad, nuestros ciudadanos, nuestros residentes y nuestros recursos naturales. Instamos a la comunidad internacional a cumplir con sus responsabilidades para contrarrestar todas las amenazas a la paz y seguridad internacionales. Y la estabilidad de esta región vital está vinculada a la seguridad energética, la estabilidad del comercio internacional y la resiliencia de las cadenas de suministro. Señores presidentes, salvaguardar la navegación internacional y la resiliencia de las cadenas de suministro es una responsabilidad encomendada que exige una cooperación internacional seria para evitar riesgos que podrían afectar la economía mundial. A tenor de ello, destacamos la importancia de garantizar la libertad de navegación en todos los ductos internacionales, el estrecho de Ormuz, Bab Mandel, el Golfo de Adén, el Mar Rojo. Es menester restablecer la situación pre-febrero en el estrecho de Ormuz. Todas las partes en esta guerra deben abstenerse de ejercer instrumentos de presión al amparo del derecho internacional y las resoluciones pertinentes. Los esfuerzos de restablecer la seguridad y estabilidad de las regiones y una buena vecindad entre los países no se pueden basar en la dominación, la influencia o la explotación y aprovechamiento de las crisis, sino que se deben basar en el respeto mutuo a los intereses comunes. la buena vecindad, el respeto a la soberanía de los Estados y el cumplimiento total con el derecho internacional y el de la CIH. Por ello, apoyamos los esfuerzos e iniciativas que contribuyen con la merma de la escalada entre los conflictos, como Catar, Pakistán y otros países afines. Apoyamos sus esfuerzos en pro de la estabilidad de la región, estableciendo relaciones conducentes a la diplomacia. Destacamos la importancia de garantizar que cualquier resolución de seguridad regional debe ser sostenible, cabal y viable, atacando las causas raigales del conflicto. Ponemos de relieve la necesidad de que toda la región no tenga armas nucleares y programas nucleares y que todos los programas sean objeto de salvaguardas y también evaluación en pro de la seguridad y paz internacionales. Seguimos sufriendo con el pueblo palestino en Cisjordania y Gaza debido a la ocupación israelí, la obstrucción de la asistencia humanitaria, el desplazamiento masivo y la expansión de los asentamientos ilegales. Todo esto supone una violación al DIH, una seria violación. El Reino rechaza cualquier intento de desplazamiento forzoso o de cambio del territorio palestino. Solamente la paz y la justicia se dará a partir de la solución de dos estados y el establecimiento de un estado palestino con las fronteras previas a 1967, con Jerusalén Oriental como su capital. Destacamos la importancia de apoyar los esfuerzos en aras de lograr una solución cabal para garantizar la estabilidad de Yemen Y aliviar el sufrimiento de nuestros hermanos. Hemos brindado asistencia de un orden de 29000000 USD. Fuimos los primeros en donar a. a Yemen para asistencia humanitaria y acogemos con beneplácito la declaración del Consejo de Seguridad, incluida la condena de los ataques misilísticos y de drones por parte de las milicias hutis contra el Reino y contra los navíos comerciales. Instamos a la comunidad internacional a rechazar y condenar la agresión huti y sus actos criminales que ponen en jaque la navegación en Bab Mandel y en el Mar Rojo. En cuanto al Sudán, destacamos la importancia de tener un Sudán estable, con integridad territorial y unidad, manteniendo sus instituciones y recursos naturales. Una solución a la crisis debe darse en un marco político, con respeto de la soberanía y titulación del Sudán, en apoyo a las instituciones sudanesas, aliviando el sufrimiento humanitario. Apoyamos todos los esfuerzos en pro de una Siria segura y estable, con integridad territorial. Celebramos que se haya anunciado que los Estados Unidos quitará a Siria como uno de los Estados patrocinadores del terrorismo. Tenemos que condenar cualquier esfuerzo que socave los esfuerzos de restablecer la seguridad en Siria. También apoyamos al Estado libanés y sus instituciones legítimas. La restricción de las armas y la preservación rondará en beneficio de su soberanía y seguridad. También estamos trabajando con Irak para la estabilidad de toda la región, en pro de la prosperidad y estabilidad no solo del país, sino de toda la región. Las armas solo deben ceñirse a los agentes estatales. El territorio iraquí no puede ser fuente, no puede ser espacio de ataque de otros países, de países vecinos. Nuestro acuerdo 2030, 13 años después de su establecimiento, busca un desarrollo del sector privado, una consolidación de la sostenibilidad, entre otras cosas. Esta visión nos ha consolidado como centro internacional para tecnología, industria, logística, turismo y desarrollo e iniciativa. De hecho, esta iniciativa busca el 55 % de recursos de PIB que no sean petroleros. Y lo hemos logrado. De hecho, hemos aumentado mucho nuestra actividad no petrolera. Nuestra seguridad se basa la resiliencia del sistema energético y nuestra capacidad de responder a las perturbaciones, garantizando la estabilidad de la cadena de suministro de energía, mejorar la infraestructura y salvaguardando la libertad de navegación. Todo esto exige una responsabilidad más común y una cooperación internacional. Hemos demostrado nuestro compromiso durante las perturbaciones de la navegación marítima en el estrecho de Ormuz. Hemos mantenido el suministro de energía a través de sus inversiones en infraestructura. el ducto este-oeste y también los oleoductos fuera de la región han sabido superar estas disrupciones y han llegado a los mercados globales. La seguridad y la acción climática y la energía son elementos vinculados. Es importante no excluir ningún tipo de energía en los caminos de transición que protegen el clima y también al mismo tiempo apoyan el desarrollo económico. El Reino es uno de los países con una de las tasas de emisión de carbono más bajas en sus operaciones. El Reino sigue desarrollando un sistema energético más fidedigno a través de nuevas tecnologías, como, por ejemplo, captura de carbono, uso, almacenamiento y también remoción de dióxido de carbono. También hemos ampliado las energías renovables en la producción y consumo de energía sostenible. Estos esfuerzos van en medro de la seguridad y eficiencia energética y de sostenibilidad. Señor presidente, a la luz de los reaudosos acontecimientos que enfrenta este mundo y en el comercio regional e internacional, es necesario garantizar un flujo comercial, especialmente de este a oeste. Y esto no solo contará con el apoyo del Reino, sino de todo el mundo. Estamos trabajando con los otros países, abriendo nuestros puertos para el transporte de bienes y personas. Esto demuestra nuestra responsabilidad con la región y con el mundo.
A la luz de los acontecimientos en el ámbito de la inteligencia artificial, el Reino subrayó lo importante que es aprovechar estas tecnologías para la ciencia y el desarrollo y mejorar la cooperación para que se le dé un uso responsable. El Reino ha funcionado como la adalid para crear una red de creación de capacidad de IA. Una de las recomendaciones del Pacto para el Futuro. Esperamos que el Centro de Investigación y Ética de la IA, que tiene su sede en Riad, con apoyo de la UNESCO, trabaje en este sentido. Así esperamos contribuir a los principios éticos que rijan el uso de la IA. Para concluir, nuestro mundo necesita sabiduría, responsabilidad y cooperación en partes iguales. Los desafíos que encaramos no se pueden tratar de forma aislada. La seguridad solo se puede lograr y mantener respetando los principios en los que se ancla la Carta de las Naciones Unidas, así como también respetando el derecho internacional. El Reino seguirá trabajando con los socios y la comunidad internacional para darle un impulso al desarrollo sostenible, a una solución pacífica de las crisis y también trabajando en pos de la prosperidad, la confianza, partiendo del respeto mutuo para crear un futuro más seguro y próspero para la región y para el mundo. Que la paz del Señor esté con ustedes.
Agradezco al Ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita. Le concedo el uso de la palabra a la Excelentísima Thorgerdur Katrin Gunnarsdottir, Ministra de Asuntos Exteriores de Islandia.
Señora presidenta, excelencias, amigos. Las Naciones Unidas nació de una enseñanza de la historia, la guerra de 1945. Y también hay que entender que, si bien un país se puede decidir Por sí solo, no puede controlar las consecuencias que serían de sus decisiones. Vivimos en incertidumbre. Los conflictos se multiplican. Y se trata cada vez más a las instituciones y a las reglas del sistema internacional como limitaciones obsoletas. Pero las Naciones Unidas se construyeron justamente para responder a periodos de incertidumbre, para poder responder a un mundo impredecible. y para evitar que los conflictos desemboquen en catástrofes. La tarea que nos incumbe como generación que somos es preservar las instituciones que fueran construidas por quienes nos precedieron, pero también recordar la sabiduría que tanto costó conseguir de la que dependen. La sabiduría y las Naciones Unidas que la representan sufren mucha presión, señora presidenta. Se celebra 80 aniversario de nuestra adhesión a las Naciones Unidas como pequeño estado que somos. Contamos con los mismos derechos o protección y derecho a hacer nuestra voz que otros países más grandes. Y esto es más importante que nunca. A pesar de sus flaquezas, las Naciones Unidas Ha tenido su vigencia y la sigue teniendo. Las operaciones de mantenimiento y consolidación de la paz han permitido evitar y contener conflictos en el mundo. La Declaración Universal de Derechos Humanos transforma nuestra comprensión de la dignidad humana. La Convención sobre el Derecho del Mar se transformó en la constitución de los océanos, que de la que dependen países como el mío. Y ahora esto se ha visto reforzado por el acuerdo de BNJ. La Corte Internacional de Justicia ha permitido a los países resolver controversias por medios pacíficos, gracias a la ley y no por la fuerza. Luego, la Corte Penal Internacional se estableció para garantizar que rindan cuentas los perpetradores de los crímenes más serios. Las Naciones Unidas ha permitido que avance la cuestión de la paridad de género y de luchar contra el racismo, la discriminación, ha prestado asistencia humanitaria, ha ayudado a los países a construir sociedades más prósperas y seguras. Ahora bien, la lealtad para con las Naciones Unidas no puede pasar por pretender que todo funciona. La burocracia puede volverse pesada, las decisiones verse ralentizadas y las decisiones ser fragmentadas. El Consejo de Seguridad, que tiene la responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales, con frecuencia se ha encontrado en una parálisis cuando tenía que actuar. El veto en muchos casos ha permitido escudarse de intervenir en lugar de ser una herramienta para mantener la paz. Así que sí, efectivamente, hay que reformar a las Naciones Unidas. Ahora bien, Islandia está a favor del proceso de reforma o no, Acenta. Las Naciones Unidas tienen que utilizar sus recursos de forma efectiva y tienen que poder responder rápidamente cuando las personas las necesitan. Las Naciones Unidas tienen que cumplir para todos. El desafío mayor que tenemos que encarar es político. La fortaleza de las Naciones Unidas depende de nuestra voluntad de respetar los principios y la sabiduría que llevaron al establecimiento de la organización, señora presidenta. Las reglas más básicas de vínculos internacionales están siendo puestas a prueba. ¿Por qué? Porque los gobiernos las aplican de forma selectiva. Es decir, el derecho internacional rige hasta que se vuelve un estorbo. ¿Y la soberanía es sagrada? hasta tanto el territorio de otro se interpone a nuestras ambiciones. No podemos construir cortes y encomiarlas cuando enjuician a nuestros enemigos, pero no estar de acuerdo cuando lo hacen en contra de nuestros amigos. Para los estados pequeños, esto es una cuestión existencial. No es solo una cuestión de principio, para nada. La guerra brutal de Rusia contra Ucrania es un ejemplo clarísimo. Rusia invadió a un vecino soberano, tratando de mover las fronteras por la fuerza y tratando de determinar su futuro. Los ucranianos están pagando un precio muy alto. Detrás de cada baja hay una persona que era querida, La postura de Islandia es muy clara. Ucrania tiene derecho a defenderse y tiene derecho a la integridad territorial, a la soberanía y a darle una solución pacífica partiendo de lo dispuesto por el derecho internacional. Nuestro apoyo a Ucrania es defender principios. aquellas de las que depende la seguridad de todos nuestros países. No hay país que pueda decidir del designio de otro. Y este principio debe aplicarse por doquier, incluido en Oriente Medio. En Gaza seguimos atestiguando violaciones reiteradas del alto el fuego, así como también el sufrimiento continuado de la población civil, a pesar de la adopción del plan de paz de 20 etapas. y de la resolución 2803 del Consejo de Seguridad. El sufrimiento del pueblo palestino no puede ser un río de fondo. Los niños siguen resultando muertos. Las familias pierden sus hogares. Los padres intentan mantener a sus hijos con vida una y otra vez. No podemos aceptar que Gaza sea arrasada y reconstruida cuando la causa raigal de fondo quede irresuelta. Las actividades de asentamiento siguen adelante. Los palestinos se topan con la violencia de los colonos, habilitados por políticas permisivas y discursos inflamatorios. Nos sumamos a otros 11 países para imponer Restricciones comerciales para con los asentamientos que son ilícitos con el derecho internacional. Nuestro objetivo es claro, un estado palestino viable.
junto con Israel, para que los pueblos puedan vivir con seguridad, dignidad y paz. Hemos oído que desde estas tribunas se profería la expresión "cobardes morales" y para mí esos son los que rechazan sentarse a negociar, los líderes del mundo que rechazan sentarse a negociar la paz duradera, aquellos líderes que niegan el acceso a la asistencia humanitaria para los que la necesitan. Los cobardes morales son los que, una y otra vez, conculcan el derecho internacional. Señora presidenta. No podemos permitir que los horrores de Ucrania y de Oriente Medio dejen a otra crisis invisible. En Sudán, años de guerra han llevado a atrocidades, violaciones del DIH, así como también crisis humanitaria, como nos han recordado algunos. Sudán. adolece de falta de intervención. Y esto puede ser crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. No pueden recibir como respuesta la indiferencia. Tenemos que garantizar que se rindan cuenta por los crímenes más serios. Por eso la rendición de cuentas importa y también el respeto del derecho internacional más allá del campo de batalla. Lo quiero dejar muy claro. Islandia respalda a la Corte Penal Internacional. La obstrucción del paso por el estrecho de Ormuz y Bab el Mandab repercute no solo a la región, sino a los mercados de suministro de energía mundiales y también de la seguridad alimentaria. La libertad de navegación que se codifica en la COMEMAR no es optativa para todos los países que dependen de la mar. La libertad de navegación es fundamental, señora presidenta. Han transcurrido 75 años desde la Convención de 1951 y esperábamos que cada vez se hubiera que recurrir a ella cada vez menos. Sin embargo, los desplazamientos forzados y las crisis humanitarias han llegado a niveles sin precedentes. Los conflictos, la pobreza, las sequías y los desastres naturales, como también las crecientes consecuencias del cambio climático, están forzando a muchas personas a dejar sus hogares. A través de la cooperación para el desarrollo y la asistencia humanitaria, estamos invirtiendo en estabilidad, en resiliencia y en paz. Pero esto no significa hacer caridad cuando los tiempos son pacíficos o buenos. No podemos permitir que las crisis de hoy hagan que sos la yemos los ODS, Islandia no lo va a permitir. Tampoco podemos olvidar todo lo que se ha hecho en materia de libertad económica. Quizás el mayor regalo de la humanidad es la capacidad que tenemos de crear, de crear algo que no existe y Darlo a luz. La creatividad es universal. La diferencia está en si se le da o no capacidad para que exista. Los mercados abiertos le han permitido a las personas crear, intercambiar, tomar riesgos y crear una vida mejor para ellos y también para los demás. Señora presidenta, hay otra. batalla que estamos librando respecto a qué tipo de sociedad queremos ser en el mundo entero. El autoritarismo, así como también el extremismo político, van ganando terreno. Vemos que se toma por blanco a las instituciones democráticas, los medios de comunicación independientes, la ciencia, y también incluso los hechos en los debates públicos. En muchas ocasiones, estos grupos toman por blanco los derechos De supuestamente aquellos que importan menos, las mujeres, la comunidad LGTBIQ+, LGTBQI+, las minorías, los migrantes, aquellos que no se ven como la mayoría o aquellos que tienen otra forma de vivir o de amar. No estamos hablando de grupos abstractos. Son nuestros hijos y nuestras hijas, nuestros amigos y amigas, nuestros vecinos, vecinas, nuestros colegas. Me preocupa muchísimo la situación en relación con la paridad de género y los derechos de la comunidad LGBTQI. En mi propia región, Europa, estamos viendo un retroceso. Se dice que la igualdad ha ido muy lejos, que la diversidad ha llegado muy lejos, que algunos que exigen libertad simplemente son una amenaza para la libertad de otros. Rechazo esto tajantemente. Los derechos humanos no son un juegos en el que la suma nos da cero. Que una mujer tenga derechos en pie de igualdad no le quita los derechos al hombre. Permitir que una persona LGBT que la existencia de B Queen mmm pueda vivir libremente no incide en la libertad de otros, sino lo contrario, tendríamos que ser muy cuidadosos cuando los gobiernos empiezan a decirnos eh que la existencia de tal o cual persona es una amenaza para la sociedad, la historia nos ha demostrado a dónde nos puede llevar esto. Y quiero dejar algo muy claro, Islandia no va a permitir eh que otros definan nuestros valores o nos digan eh la el lenguaje que podemos libres son más fuertes cuando las personas pueden ser sí mismas y justamente una sociedad que priva a las personas de su dignidad terminará socavando la democracia. De hecho, esta situación llega a un extremo en Afganistán, a donde las mujeres y las niñas han sido barridas sistemáticamente de la vida pública, se les deniega el derecho a la educación a las niñas, las mujeres también se ven denegadas libertades más básicas. Para mí esto no se puede describir de otra manera que no sea un apartheid de género. En lo que hace al Consejo de Derechos Humanos, hemos intentado predicar con el ejemplo, desde Irán a Afganistán, para que se rindan cuentas también de las violaciones en Sudán. A lo largo de nuestro mandato en el Consejo, Islandia va a trabajar en pos de la igualdad de género, los derechos de la comunidad LGBTQI+, los derechos de la infancia, de la juventud y el vínculo entre derechos humanos y medio ambiente. Los derechos humanos no les pertenecen a un puñado, son universales, señor presidente. El compromiso con los hechos y la responsabilidad debe orientarnos en cómo enfrentamos el cambio climático. Los líderes que deniegan o tergiversan la ciencia deberían explicarle a las comunidades isleñas que están viendo cómo sube el nivel del mar alrededor suyo, a las familias que pierden sus tierras o sus medios de sustento a causa de la erosión o de las sequías, como es el caso en el Sahel, en Islandia, ver estos cambios en nuestra propia región, en el Ártico, el aumento de las temperaturas, el retroceso de la masa de hielo, ya está repercutiendo en los ecosistemas, así como también en las vidas de las comunidades de nuestra región. El cambio climático no es una cuestión de ideología. Hay millones de personas que ya sienten las consecuencias, así que lo tenemos que abordar y resolver. hacer la vista gorda. No podemos tampoco dejar de lado otra transformación en curso en nuestra sociedad. La cuestión de la inteligencia artificial es una revolución que está cambiando la forma en la que trabajamos, en la que nos comunicamos y recibimos información. También hace que otros puedan convencernos de una realidad que en realidad son infundios o manipular el debate público. La libertad de expresión es un derecho fundamental que tenemos que defender y esto no pasa por la pasividad de los Estados, ni tampoco dejar que otros difundan infundios o manipulen los procesos democráticos. Los gobiernos, los científicos, las empresas tienen que cooperar para que podamos aprovechar de los riesgos de la IA, pero también tratar sus riesgos. En momentos difíciles, la nostalgia nos hace imaginar que el mundo era antes más seguro, pero no es el caso. Decenios después de la Guerra Fría, tuvo lugar el genocidio en Ruanda, también guerras horrendas en la ex Yugoslavia, en Congo, el surgimiento del terrorismo internacional y también las guerras civiles devastadoras. Hace 25 años exactamente, tuvieron lugar los ataques terroristas, los atentados en los Estados Unidos de América, lo cual cambió al mundo de forma muy marcada. 30 años atrás, de Pan fue establecido y la amenaza de proliferación nuclear, sin embargo, sigue siendo una realidad. Lo que nos del pasado fue la forma en la que respondimos. Los países se aunaron, establecieron instituciones, negociaron tratados, crearon el Consejo de Derechos Humanos, la OCHA, la CPI, ONU Mujeres, etcétera. Esto también permitió que se tomara en cuenta la mujer, la paz y la seguridad en el Consejo de Seguridad. Y nada de todo esto ocurrió por sí solo, sino fue porque los líderes decidieron cooperar en lugar de retirarse. El siguiente secretario general de las Naciones Unidas tendrá que proseguir con la reforma de la organización y tendrá que tomar decisiones muy difíciles. Esto exigirá valentía de parte de la secretaria general. Sí, la secretaria general. Nuestra postura es clarísima. Y también serán las decisiones que tengan los Estados miembros en este salón. Tenemos que decidir si vamos solo a defender, si no vamos a defender la ley cuando no nos conviene, si vamos a defender los derechos de las personas que no son nuestros ciudadanos, si vamos a proteger o respetar un sistema, incluso cuando no obtengamos el resultado que queremos. Justamente esto es lo que pondrá a prueba nuestro compromiso para con el multilateralismo, no lo que digamos, cuando las reglas van en nuestra dirección, sino lo que, digamos, cuando no sea el caso. Para Islandia es muy clara la situación. Vamos a elegir el derecho internacional por sobre la obediencia selectiva, la rendición de cuentas por sobre la impunidad, la cooperación por sobre el aislamiento, la dignidad humana por sobre la división. La generación que estableció las Naciones Unidas vio de primera mano lo que podía ocurrir cuando nada cerceña al poder. La Carta, el derecho internacional y las instituciones que se establecieron a la postre fueron una respuesta. Y en este sentido, las Naciones Unidas es un regalo de una generación que aprendió una lección pagando un costo altísimo. Ahora lo que tenemos que tener es la valentía de recordarlo. Muchas gracias.
Agradezco a la ministra de Asuntos Exteriores de Islandia Concedo ahora la palabra a la Excelentísima Vivian Balakrishnan, Ministra de Asuntos Exteriores de Singapur.
Presidenta, Excelencias, nuestro mundo atraviesa una perturbación muy marcada. Se cuestiona el poder, están las guerras en África, en Oriente Medio, en Ucrania, vuelven los aranceles comerciales, la interrupción de las cadenas de suministro, empeora el cambio climático y también hay una nueva revolución industrial que se rige por las tecnologías, las nuevas tecnologías, la biotecnología, entre otros. Esto significa que estamos ante una promesa y un peligro. Pero también hay que tener en cuenta que el mundo está muy fragmentado y polarizado. Uno que quizás no pueda proteger los bienes comunes justo en el momento en el que hay que protegerlos. Los vínculos entre estados se ven cada vez más regidos por un poder sin filtro, por coerción, por presiones. Y esto, por supuesto, supone una amenaza más que particular para pequeños estados como Singapur. A lo que quiero referirme es que incluso los estados más poderosos también pagarán un costo, porque el poder por sí solo no permite proteger a la población de las pandemias, estabilizar un país en el que aumenta la temperatura y garantizar las cadenas de suministro. Incluso los grandes países necesitan que se colaboren. Los acuerdos bilaterales y multilaterales no pueden reemplazar las reglas de aplicación universal. Un sistema que se establece partiendo de la negociación individual será más inestable y por eso nosotros consideramos que el multilateralismo nos da otra opción. Estas reglas y normas compartidas nos dan previsibilidad, limitan un ejercicio caprichoso del poder y maximizan la independencia, incluso cuando el poder no está distribuido de forma equiparada. De hecho, el sistema multilateral de hoy sigue funcionando y mucho más que lo que parecen sugerir las primeras planas de los periódicos, los titulares. El WFP alimenta a millones de personas. La OACI permite que cientos de miles de vuelos puedan llegar a buen puerto. La UIT permite que las tecnologías de comunicación funcionen a nivel planetario de manera segura. Entonces, la pregunta es la siguiente. No es si necesitamos un multilateralismo, sino cómo lo adecuamos a la realidad. Y quiero sugerirles tres prioridades. Primero, todos tenemos que cumplir con el derecho internacional, así como también las normas del multilateralismo. Segundo, es preciso reformar las instituciones existentes y también tenemos que formular nuevas reglas para nuevas instituciones y también para las nuevas tecnologías. Voy a referirme ahora al cumplimiento del derecho internacional. Tomemos el caso de la CONVEMAR, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, uno de los logros más salientes del multilateralismo, que fue concluida bajo la presidencia de un representante de Singapur, que la dio en llamar la constitución de los océanos. Durante decenios, rigió las actividades en los mares y en los océanos. Pero la guerra en curso en el Golfo Pérsico ha puesto a prueba a la COMBEMAR. El estrecho de Ormuz está cerrado. Y esto es algo que debemos repudiar de forma colectiva. el paso a través de las vías de navegación internacionales es un derecho que tenemos todos. No es un privilegio que debe estar sujeto a un peaje o a abonar un importe. Y esto rige para todos los estados, que sean o no parte en la Convemar. Entonces, ¿cómo La forma en la que tratemos la situación en el estrecho de Ormuz tendrá repercusiones para los derechos y la libertad en el mundo. Lo que está en juegos es la arquitectura internacional de la libertad de navegación y de sobrevuelo. No podemos permitir que un país por sí solo ejerza un veto por sobre estos derechos y libertades de navegación. Más allá de las repercusiones políticas y jurídicas, las consecuencias económicas son muy claras. El estrecho de Ormuz permitía que circule un quinto de los volúmenes de crudo del mundo, así como también insumos críticos para numerosos sectores industriales. Su cierre llevó a un aumento de los precios de la energía, a interrupción de las cadenas de suministro y también ha dejado varada a mucha gente de mar. Defender estos derechos y las libertades no es solo una cuestión de principio o de retórica, sino que redunda en nuestro interés. las económicas más grandes dependen de que las vías de navegación estén abiertas, al igual que los más pequeños. Y nosotros en Singapur lo aplicamos de la misma forma. El estrecho de Singapur, en su parte más estrecha, tiene menos de 2 millas náuticas. Y sin embargo, 1/4 del comercio mundial pasa por allí.
Singapur, Indonesia y Malasia, los tres países, además de Singapur, que comparten el estrecho de Malaca, han trabajado para mantener el estrecho abierto. A través de mecanismos como el de seguridad de navegación, protección ambiental en el estrecho de Malaca y Singapur. El segundo punto es que debemos reformar las instituciones existentes en cuanto así se lo necesite. De hecho, el libre comercio es otra historia de éxito del multilateralismo. los costos menores en estos diseños han aumentado el PIB en un 6,8% en este diseño y en el caso de los países de renta baja en un 33%. Las disputas en el marco de la OMC, incluso entre potencias, se pueden dar a través de la mediación en lugar de hacer uso del ejercicio de medidas unilaterales. Todos sabemos que el sistema multilateral de comercio es difícil. Este año la conferencia en Yaoundé ni siquiera se pudo poner de acuerdo en cuestiones clave como la moratoria sobre los aranceles aduaneros o las transmisiones. Las restricciones de cadena de suministro arancelarias han vuelto a ser instrumentos de coerción y las consecuencias de ello no pueden subestimarse. Para nosotros, el comercio es tres veces nuestro PIB. Para muchos de ustedes, el acceso a los mercados y a la tecnología son medulares para el desarrollo de cada uno de sus países. Cuando las reglas que rigen el comercio, nos terminan erosionando a todos, es decir, todos vamos a pagar el precio. Yo sé que el consenso entre 193 estados no es fácil, no obstante, sigue siendo el estándar de oro, el patrón. les pido que prestemos atención al Acuerdo BBNJ que entró en vigor este año. Esta es prueba de que incluso en esta época podemos encontrar reglas de avenencia, y Singapur se enorgullece de que nuestro Embajador haya presidido las negociaciones que llegaron al consenso. Dicho esto, incluso cuando el consenso se nos escapa, no podemos permitir que la acción colectiva se convierta en rehén o se paralice. No, no. Necesitamos una coalición de Estados que quieran avanzar, al tiempo que están abiertos a que otros se sumen cuando estén disponibles. Estas coaliciones siguen redundando en medro de grandes y pequeños estados. La ICE, uno de los grandes, el gran, el mayor acuerdo comercial del mundo, el CPTPP, que ahora va desde Asia hasta América Latina, el Reino Unido. Y en julio 19, de pequeños y medianos se sumarán, no para lograr la gran negociación, sino para quitar fricciones, para consolidar la resiliencia de suministros. Y esto no es alejarse del multilateralismo. No, no, no. Es un esfuerzo pragmático y flexible de mantener la cooperación cuando los acuerdos más amplios no son posibles todavía. Seguimos abiertos a quienes se nos quieran sumar. El objetivo sigue siendo el mismo: preservar los beneficios de la cooperación, ampliar la participación a lo largo del tiempo y, en última instancia, lograr que estos arreglos se conviertan en parte de la arquitectura multilateral. Debemos, colectivamente, pensar en nuevas reglas y nuevas instituciones en caso de proceder para las nuevas tecnologías. La IA, tanto lo hemos escuchado desde este estrado esta semana, la IA, es, tal vez, el tema más urgente. La IA ofrece un potencial extraordinario, pero su capacidad está aumentando mucho más rápido que lo que nosotros podemos valorar sus retos. Hay tres categorías de riesgos. En primer lugar, la falta de control de los sistemas autónomos. En segundo lugar, que los actores enemigos creen bio armas u otras armas de destrucción masiva o de disrupción masiva y en tercer lugar las perturbaciones económicas, sociales, políticas, locales que recién empiezan a surgir por excelencias. A ver el genio ya salió de la botella, ya salió de la lámpara, es muy tarde para decir, ay, no, esto no lo queremos. Especialmente ante la rivalidad de las superpotencias y los incentivos millonarios, multimillonarios para las empresas. Pero les voy a contar, vamos a usar una metáfora. Si tenemos un superauto y queremos ir requete rápido, necesitamos un excelente motor, pero excelentes frenos. Especialmente si vamos a cruzar, por ejemplo, la frontera, necesitamos reglas mancomunadas, seguridad, semáforos, carteles, señales. Todos debemos seguir invirtiendo en la ciencia y la infraestructura para la IA. Para los pequeños estados, esto supone equipar a nuestros países con las destrezas para que puedan controlar y desplegar la IA de forma rauda, amplia, a escala y de forma segura. Porque los verdaderos, los verdaderos activos de la credibilidad no vienen del departamento de la inteligencia de la información, de la tecnología de información, sino los ingenieros, los técnicos, todos los que trabajan flujo a flujo, proyecto a proyecto. Y finalmente, de esto se trata la creación de valor. Dicho eso, todo. motor espectacular necesita frenos espectaculares, salvaguardas. Nuestras salvaguardas deben protegernos. Necesitamos una evaluación rigurosa antes del despliegue. Necesitamos límites para lo que pueden hacer los sistemas autónomos y mecanismos para que puedan intervenir en aquellos momentos en donde intervienen como nosotros no deseamos que lo hagan. el que la IA no quede dentro de las fronteras. No, no, no, no digo eso. Digo que tengamos una comprensión mancomunada de cómo enfrentar este reto. Como todos entendemos los semáforos de la misma forma, acá en Nueva York, en Beijing, en Moscú o en Singapur, todos entendemos cómo funciona un semáforo. los seres humanos tienen que seguir teniendo control y responsabilidad. Les voy a dar un a ver un experimento un poquito mmm mmm absurdo. Imagínense mmm el botón nuclear en manos de un ser humano o de inteligencia artificial. ¿No les da miedo? Este recurso No se ciñe a la arquitectura tecnológica, a la arquitectura legal, sino a la confianza de que la evaluación va a ser de crédito cabal y que la cooperación y coordinación va a ser incluyente y no se va a utilizar para ventajas comparativas de algunos contra otros. Justamente esta competencia se está dando cuando la comunidad internacional necesita cooperación, no competir. Todos los Estados tienen que tener una participación, no los que tienen los modelos más avanzados o los bolsillos más abultados o las armas más desarrolladas. ¿Cómo construimos confianza? Ese es el quid de la cuestión. Empezamos con la ciencia. Incluso cuando los Estados tienen diferendos en cuanto a la gobernanza, yo creo que podemos trabajar para entender las capacidades y los riesgos de los modelos de IAM para desarrollar métodos comparativos de evaluación y para informar incidentes serios de manera rauda transfronteriza. No empezamos de cero, no empezamos de la nada. Vemos lo que tenemos. Hay un panel independiente científico de Naciones Unidas. ya nos ayuda a entender un conocimiento común. El diálogo global de gobernanza de IA nos ayuda a traducir esta comprensión común en objetivos comunes. Y la Comisión de IA reúne a las partes interesadas, instituciones internacionales, los países, las empresas para debatir cuestiones en aras de llegar a unas soluciones prácticas. Debemos establecer reglas comunes y salvaguardas para la IA, y debemos construir en base a todos los debates celebrados y a celebrarse. Las Naciones Unidas tienen un papel esencial a desempeñar a la hora de gestar, generar confianza, porque esta es la única institución internacional con membresía universal. Debemos pensar en todas las alternativas, incluida la idea de una convención marco para salvaguardas de la IA. También, tal vez tengamos la necesidad de una institución internacional que desempeñe las funciones que desempeñan funciones como normas técnicas, como por ejemplo la UIT que que brinda reglas y estándares comunes o el OIEA que brinda una verificación internacional. Todo lo debemos hacer a través de un proceso abierto e incluyente, y Singapur se compromete con la parte que le toca. De hecho, esta semana pedimos una mayor seguridad en los límites de los modelos de IA, gracias a Finlandia y Noruega por acompañarnos. Seguimos trabajando con el pilar de la IA para los pequeños Estados y trabajando con herramientas disponibles para todos. Pero la labor de gestar la confianza y la cooperación global tiene que empezar ahora, porque en última instancia, no vamos a tener, porque a fin de cuentas, si no lo hacemos, no vamos a tener ni el buen motor, ni los buenos frenos, ni nada de lo que necesitamos. O sea, tenemos que movernos raudamente, pero también con las salvaguardas necesarias en beneficio de todos. El multilateralismo eficaz exige que funcione para todos. Y por ello, necesitamos una reforma. Celebro la reforma de 1.80, pero la reforma tiene que ser estratégica, no meramente fiscal. Tiene que tener en cuenta el pie de igualdad de todos los Estados miembros. No queremos unas Naciones Unidas más pequeñas y sin ningún otro fin. Queremos unas Naciones Unidas más equitativas. En este periodo de sesiones se elegirá al décimo Secretario General de las Naciones Unidas. Nadie de menor de 80 años ha vivido sin las Naciones Unidas. Ahora, las Naciones Unidas se tiene que ganarse la confianza de las generaciones venideras y lo hace a través de sus resultados, no a través de sus declaraciones en el papel. El siguiente Secretario General debe liderar la cooperación multilateral hacia resultados tangibles, comunicándolo de forma eficaz a todos los pueblos y personas. Rindo homenaje al Secretario General, António Guterres, aprovecho esta oportunidad para hacerlo. Y lo felicito por el coraje de su convicción y su liderazgo a lo largo de años muy difíciles de división global. Ha sido una voz defensora de la Carta y de las reglas que nos unen. Por último, señora presidenta, el multilateralismo eficaz exige que todos los países estén dispuestos a contribuir con las instituciones que los sostienen. Para nosotros esto significa derecho internacional, estado de derecho, que de efecto a esto. La CIJ tiene un gran derrotero y un momento en donde la pertinencia y la eficacia del multilateralismo se pone en cuestión, los Estados siguen trayendo a la CIJ los casos que más los perturban. Esta es una buena señal. Esto demuestra la confianza en el arreglo pacífico de controversias. Tenemos que cuidar esta confianza. Hemos presentado un candidato, Henriette Lee, como jueza de la Corte Internacional de Justicia. Como pequeño Estado que somos, hemos sido un gran constructor y experto en el derecho internacional. Pedimos la posibilidad, la oportunidad de servir a la causa del Estado de derecho. Este. es un ejemplo de multilateralismo. No es una pintura abstracta, una aspiración idealista, sino que la idea de que la cooperación redunde en beneficio de todos, grandes y pequeños estados. Un mundo regido por las reglas y normas es muchísimo mejor que un mundo regido por el ejercicio del poder fuerte y crudo. En 1945, los fundadores de estas Naciones Unidas esperaban justamente que las reglas señalan limitaran el poder. Si queremos mantenernos, tenemos que defender estas reglas que nos han servido a lo largo de estos 80 años. Tenemos que adaptarnos a un mundo cambiante, dinámico. Tenemos que construir nuevas reglas, nuevas instituciones y nuevos procesos allí donde se los necesita. Muchas gracias.
Agradezco al Ministro de Relaciones Exteriores de Singapur la presentación. Invito ahora a Su Excelencia el Sr. Bancha Luzin Insking, Ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, a hacer uso de la palabra.
Nicaragua llega a la 81 Asamblea General de las Naciones Unidas con la fuerza de la paz que creemos posible en nuestro país y en el mundo, donde la familia humana se pronuncia de todas las formas posibles por la urgencia de la armonía, indispensable para avanzar contra la pobreza en dignidad, libertad y fraternidad. Traemos a este foro de todos los pueblos y estados del mundo, la legítima aspiración de las familias de todas partes y de nuestra Nicaragua en particular, de vivir tranquilos, seguros, dedicados a fortalecer el trabajo que nos permite a todas y a todos crear mejores sociedades, más allá de la pobreza extrema y más cerca de la armonía, hermandad y complementariedad. tan indispensable para el progreso de todas y todos, y para que también juntos procuremos cuidar e incrementar nuestros recursos y riquezas naturales, con lo cual todos ganamos. La conflictividad que azota al mundo es, como sabemos, enemigo del bienestar al que todas y todos tenemos derecho. Clamamos con nuestro Rubén Darío por paz, paz, Paz para avanzar en los objetivos trazados por todos y sobre todo por esta organización que nos reúne, proponiéndonos dejar atrás la pobreza extrema, la miseria y propiciar también por el bien de todos y todas, el mundo mejor, tan urgente y necesario. Las pestes y plagas de estos tiempos representan la mayor amenaza y el mayor peligro a las sociedades y a la comunidad humana. que nos despojan de nuestros patrimonios y nos vemos asolados por graves crímenes que genera el narcotráfico, el crimen organizado, todo lo cual son formas de terrorismo que nos azotan y enferman. Ante estas realidades intimidantes, nuestro voto Nuestro propósito, nuestro compromiso ha sido y es claro, y aspiramos a reunirnos más y más países y pueblos alrededor de la urgencia de frenar estas aflicciones y atrasos en nuestros caminos y propuestas de seguridad, educación, alimentación, salud, paz y desarrollo. Saludamos a todas las delegaciones participantes e invocamos el compromiso que nos corresponde asumir a todos y cada uno para enfrentar los retos, asumir los desafíos y aliviar las penurias que nos acosan. Entre tantas propuestas que presentamos, queremos destacar la fuerza que van adquiriendo los países más poblados y quizás más solidarios del mundo en los BRICS, buscando siempre, desde la paz y la seguridad, mejores condiciones para la vida y el derecho de todos al desarrollo solidario complementario. Nuestro reconocimiento a todos las hermanas y hermanos que en la geografía mundial nos unimos alrededor de ideales, principios y valores que nos conciernen como humanidad, para continuar caminando, librando la más importante y fundamental de todas las batallas, la paz para todas y todos, y que dejemos atrás la pobreza, la miseria y la explotación de unos por otros. Precisamente en la batalla de todos por la paz y los derechos de los pueblos del mundo, expresamos nuestra firme y contundente solidaridad con el heroico pueblo cubano, y al mismo tiempo recogemos las palabras, los principios y valores expresados por el pueblo y gobierno de la República Popular China, particularmente la innegociable condición de una sola China. Compartimos y respaldamos la lucha contra el fascismo y el derecho a la paz de la hermana Federación de Rusia. Reciban, hermanos y hermanas, delegados y delegadas, en este foro que queremos sea de buena voluntad y compromiso por lo mejor para todas y todas, el abrazo fraternal y solidario de las familias nicaragüenses, de nuestras autoridades, en el más noble de los espíritus de dignidad, alegría, responsabilidad, y prosperidad. Muchas gracias.
Agradezco a la ministra de relaciones exteriores de Nicaragua la alocución ofrezco el uso de la palabra a su excelencia Subrahama Mincha ministro de relaciones exteriores de la India
Señor Presidente, Excelencias, Señoras y Señores, Namaskar de 1.400 millones de personas a ustedes. Estamos acá, en esta Asamblea General, cuando las Naciones Unidas Entra en su noveno decenio. Fue fundada para mantener la paz y seguridad internacionales y exigió acción colectiva para tal propósito. Los miembros se comprometieron con relaciones amistosas y la consolidación de la paz universal. Sin embargo, en este mismo momento, Los conflictos, los enfrentamientos, siguen siendo nuestra prioridad principal. La incapacidad de mantener la paz no solamente socava la seguridad, sino que amenaza el progreso y desacelera el desarrollo. En un mundo globalizado, los efectos de la guerra se hacen sentir en todo el mundo, los países muy lejos de los conflictos. están penalizados sin culpa alguna. Los que más sufren el impacto son los que menos han contribuido con el conflicto. Esta es la situación. Este año somos testigos de un conflicto en el Golfo que exacerba una situación ya de por sí difícil. Nos preocupa sobremanera las hostilidades que no cesan, los ataques a los navíos comerciales, a los marineros, al tránsito, a los asaltos en los caminos hídricos. Y esto es inaceptable. Instamos a todas las partes a normalizar las escalas y proteger a los civiles y un flujo ininterrumpido de energía y comercio. Señor presidente, el conflicto en Ucrania entra en su quinto año. También nos preocupa, como el primer ministro Narendra Modi bien lo dijo, la guerra sin fin tiene que dar lugar a una guerra finalizada. Apoyamos las iniciativas para la paz. Incluso hoy hay una necesidad urgente de garantizar la seguridad de los marinos y de acceso al alimento. India está haciendo todo lo posible para mejorar la situación, especialmente en cuanto a la seguridad energética y alimentaria. Las tensiones, la violencia, también lamentablemente siguen dándose en Oriente Medio. Nosotros creemos férreamente que una paz duradera exige la solución de dos estados. Entretanto, contribuimos con la asistencia humanitaria y con la asistencia al alivio del pueblo palestino. Señor presidente, reconozcamos algo. La paz no es meramente la ausencia de la guerra. Si el mundo es víctima de presiones y amenazas incesantes, estamos viviendo al borde del abismo. Lo único que necesitamos es un pasito para adelante, nada más. Por ello, hemos de consolidar la estabilidad, la seguridad y la previsibilidad, elementos medulares de un entorno favorable a la paz. Si cualquiera de estos elementos es objeto de menoscabo, la paz sufrirá una fragilización. Después de deseos Esto ya lo deberíamos saber. Sin embargo, lo que vemos hoy es la armamentización de todo, una mentalidad de competencia extrema que menoscaba las instituciones y que toma partidos, pasa del mundo de las finanzas a la contracción del exceso de los mercados, a la tecnología, los recursos, la conectividad, se han convertido en elementos de presión. Entonces, las naciones lo que hacen es prestar más atención a mermar los riesgos y diversificar. La atmósfera en general Ya no es una atmósfera de confianza o de buena voluntad, señor presidente. El problema del sur global es especialmente agudo. Enfrenta la crisis de las 4 F, la seguridad de los alimentos, del combustible, de los fertilizantes y de las finanzas, F por sus siglas en inglés. Está sufriendo el super El Niño junto con escasez de fertilizantes y también escasez en las importaciones de granos. Esto es causa de preocupación. Asimismo, los progresos en cuanto a los ODS están bajo presión creciente. El sur global quiere industrializarse, pero se ve menoscabado por la denegación del acceso al mercado y prácticas no comerciales. Aquello que tenía que brindar confianza se ha convertido en una fuente de ansiedad, de angustia. El mal uso de la IA está generando sesgos y está diluyendo el respeto mutuo. Estos caminos no redundan en beneficio ni de los objetivos ni de las metas de la ONU. Una amenaza pertinaz a la paz ha sido el flagelo del terrorismo, que esto lo puedan patrocinar los estados con propósitos transfronterizos es una afrenta al orden mundial. Los gobiernos que realizan estas prácticas tienen que rendir cuentas a la justicia. No se puede mirar para el otro lado. No se puede. No puede haber excepciones a nuestra tolerancia cero. Estos tienen que exponer, ser expuestos y deben rendir cuentas ante la justicia. Ayer, un experto en el terrorismo representó hechos totalmente erróneos en este estrado, normalizando el terrorismo y exigiendo inmunidad a sus consecuencias. Esto no es aceptable. Nuestro derecho de defendernos ante el terrorismo lo ejerceremos, señor presidente, La amistad y la buena voluntad no pueden convivir con el terrorismo. Y, evidentemente, cuestionaremos todo aquel que lo niegue. Los responsables del terrorismo tienen que entender esto. Señor presidente, habida cuenta de la situación del mundo imperante, cada miembro de estas Naciones Unidas debe preguntarse qué puedo hacer al menos en lo que corresponde a India, para lograr un avance incluyente que, en nuestro caso, ha hecho avanzar a un sexto de la sociedad con salud, nutrición, educación, son una realidad cuando la electricidad, el agua potable, las rutas y la vivienda son elementos asegurados. Esto nos acerca a los resultados que esperamos para los ODS. Pero hoy tenemos mucho más que eso para ofrecer. Tenemos una infraestructura digital pública que no solamente garantiza una mejor gobernanza, sino que es la espina dorsal de los beneficios sociales y económicos. El crecimiento raudo de la infraestructura se puede ver en todas sus dimensiones. Estamos mejorando nuestra forma de comerciar, nuestra forma de vivir, la cultura de la innovación y las startups, centrándonos en misiones sectoriales.
Todo esto ha contribuido a nuestra historia económica. Incluso conforme la India avanza, somos conscientes de la responsabilidad que nos cabe en el plano internacional. Sabemos que varios de nuestros logros y experiencias pueden ser reproducidas en otras regiones. La honda solidaridad para con el Sur Mundial nos ha llevado a compartir lo que tenemos. Así, respondemos más activamente a las necesidades de nuestros socios. Hay 600 proyectos en varios países. Esto atestigua de nuestro compromiso. Y estamos hablando de proyectos de infraestructura, fabricación y agricultura, TICs, creación de capacidad. Los proyectos de acción climática y iniciativas conexas también han sido un componente importante de esto, ya sea proyectos de energía agua potable, diseminación de prácticas y pericia. Nuestras experiencias han sido llevadas al exterior. Los países africanos y los pequeños estados insulares en desarrollo han sido nuestros socios de elección. las iniciativas de la coalición para la infraestructura resiliente a los desastres, para las cuestiones solares o la de biocombustible. Todas estas avanzan a todo vapor. Las turbulencias actuales también exigen que todos actuemos. Hemos enviado cargamentos de insumos médicos a lugares donde asolaban a pandemias o donde habían ocurrido desastres naturales o donde hay conflictos. Ya sea que hablemos del terremoto de Venezuela o de las inundaciones repentinas de Nepal, estamos llevando esperanza a muchas regiones. Ya sea que colmemos necesidades de energía, de fertilizadores o de alimentos. Hemos contribuido mucho y seguiremos haciéndolo. Nuestro programa de intercambio de experiencias y prácticas óptimas han ido muy lejos, sobre todo en África, en el sur global. Este espíritu es el que también orienta nuestra contribución a la salvaguardia de la paz. La India siempre ha estado en primera fila de las operaciones de paz. Nuestros contingentes están presentes en 9 de los 11 lugares donde hay un mandato. Nuestras tropas han trabajado de forma profesional, incluso bajo presión. Nos enorgullece contar con una mujer piloto de helicóptero y se le ha entregado el galardón correspondiente en las Naciones Unidas, como Adali de la labor de la mujer. Hay también perturbaciones en las vías de navegación, gente de mar, India que ha perdido la vida, también otros. Esto es inaceptable. la India se suma a Liberia y a otros 23 socios en una iniciativa para que la opinión pública se exprese contra este tipo de actos. Hay que garantizar la seguridad e integridad tanto de la navegación como de la gente de mar. Hay que respetar el derecho internacional. También la IA está en boca de todos. Fuimos sede de una cumbre sobre el impacto de la IA. Y contamos con la participación de las principales figuras de este ámbito. Sabemos que es un motor transformador para el empoderamiento económico, el empoderamiento humano y la prosperidad económica. Creemos que las naciones tienen derecho a crear su propio ecosistema y desarrollar sus propios modelos y estrategias de despliegue con arreglo a sus prioridades y objetivos nacionales. La IA será parte de los empeños de alianza con el Sur Global. Y este proceso se ve facilitado por un respeto mutuo. Efectivamente, hay que respetar los puntos de vista y perspectivas e intereses de los otros, porque esto refuerza la perspectiva de paz. Y esto pasa por tener en cuenta las tradiciones, la cultura y el patrimonio de los demás. En este mundo en el que vivimos, tenemos que fomentar un entendimiento internacional. el reequilibrio económico y político están en curso. Y también hay otra faceta, el reequilibrio cultural. Señor presidente. El orden posterior a 1945 está abriendo el camino a otro orden. Este proceso de ajuste aceptación del cambio no será fácil. Las turbulencias que encaramos hoy se derivan principalmente de todo lo anterior. Ahora bien, un mundo diverso se encamina hacia una democracia. La paz en un orden pluralista exige conversaciones, consultas amplias, así como también toma de decisiones transparentes. Hay muchas partes del planeta, de los habitantes, que no pueden ser excluidos de la conversación. Y también es preciso reformar el multilateralismo. Esto se vuelve patente, señor presidente. Después de un diseño de servicio y dedicarnos al multilateralismo, Le. Vamos a manifestar la despedida al secretario general, el señor Guterres. Al término de este debate general, esperamos que todas las delegaciones participantes se lleven consigo un compromiso mayor a la prosperidad, al desarrollo y a la paz y la seguridad. Esto no se puede imponer. tampoco puede pasar por una negociación. Es una perspectiva, tiene que ser una creencia y una postura, una mentalidad. Y esto nos recuerda a Mahatma Gandhi. No se puede buscar el camino hacia la paz. La paz es el camino. Gracias.
Agradezco al Ministro de Asuntos Exteriores de la India por su contribución. Le concedo ahora el uso de la palabra al Excelentísimo Johann Wadeful, Ministro Federal de Asuntos Exteriores de Alemania.
Señor presidente, excelencias, damas y caballeros. Imagínense si las empresas privadas desarrollaran las armas nucleares, si las existencias estuvieran en las instalaciones de las empresas y los códigos de lanzamiento estuvieran en una caja fuerte del director. Esa idea es estremecedora. Cuando la tecnología tiene la capacidad de cambiar al mundo de cuajo, incluso el destino de la humanidad, tenemos que plantearnos lo siguiente: ¿Quién la controla? ¿Quién establece las reglas y quién rinde cuentas? Hoy, la humanidad está ante otra revolución tecnológica que justamente detona esas preguntas. Los ingenieros han desarrollado una tecnología que no necesita ser lanzada como un cohete o desde un submarino para cambiar el curso de la historia. Por supuesto, sabrán que me estoy
Viendo la inteligencia artificial. Es una tecnología que aparentemente no tiene límites en cuanto a su poder. Si cae entre las manos equivocadas, puede perturbar nuestras economías y amenazar nuestros medios de sustento. Puede también socavar la confianza en la sociedad, divulgando información que parece certera, pero que en realidad es falsa. La IA puede poner en jaque la infraestructura que permite que funcione nuestra sociedad. también puede influir en las decisiones que lleven a determinar la paz y la seguridad en el mundo. Por otra parte, la inteligencia artificial encierra muchas promesas. Le puede dar un impulso a los hallazgos científicos, aportar mejoras a la atención médica y a la educación en el mundo entero, abrir oportunidades de desarrollo económico, permitirnos superar desigualdades y hacer frente a desafíos que los países no pueden resolver por sí solos. Imagínense un mundo en el cual, con la ayuda de la IA, podamos evitar el hambre y curar el cáncer. Esto es lo que justamente hace que la IA sea tan poderosa, para bien y para mal. Pero hay una tensión en esta situación. Solo dos países son sede de la mayoría de las patentes de la IA en el mundo. Esto significa que hay un puñado que tienen una influencia enorme. Ahora bien, este poder conlleva responsabilidad, no solo para con los usuarios, los accionarios y los gobiernos, sino también para con la humanidad. Y si el poder se transforma en un poder mundial, la responsabilidad también debe ser mundial. Las Naciones Unidas fueron establecidas justamente para situaciones como esta. Cuando un desafío es demasiado, tiene una envergadura tan grande que ningún país la puede resolver sola. Cuando los riesgos tienen que ser gestionados para proteger a las personas y al mundo. Cuando las oportunidades se tienen que orientar a beneficiar a la mayoría y no a un puñado. y tanto los Estados miembros pobres como ricos. Hoy, las Naciones Unidas justamente también está bajo presión. Hay poderes con más peso que creen que les va a ir mejor si hacen caso omiso de las reglas consagradas en la Carta de las Naciones Unidas. Se ve erosionado el derecho internacional, lo cual pone en jaque los importantes progresos que ha logrado la civilización y que son los que personifican las Naciones Unidas. El compromiso con la paz, el principio de la igualdad soberana de los Estados, respetar las normas y las reglas, la convicción de que la dignidad es inherente a cada ser humano. La erosión de todos estos principios puede, efectivamente, ir en el sentido de los intereses de un puñado, los que creen que tienen suficiente poderío para sobrevivir a un mundo de anomia. y sino también escribir sus propias reglas. Para nosotros, es decir, para la abrumadora mayoría de 193 Estados representados en esta Asamblea General, esto será nocivo. Sabemos que los pueblos del mundo pagarán un precio alto en cuanto a una situación de socavamiento del derecho internacional. Y para algunos, esto también supone la erosión del orden internacional, que ya es catastrófico. Esta presión que sufre el orden internacional no viene de actores políticos únicamente, sino también de las fuerzas de la revolución tecnológica. Y esto nos lleva a planteándonos una pregunta fundamental. ¿Cómo permitimos a las instituciones internacionales seguir el ritmo de las tecnologías que están redefiniendo al mundo? Ante este interrogante, no alcanzará con invocar que seguimos contando con las Naciones Unidas, ni tampoco que hagamos caso omiso de sus flaquezas. Tenemos que obrar con honestidad, realismo y cooperación. La honestidad para llevar adelante un análisis, el realismo con el que establecemos nuestras ambiciones y la cooperación deben ser lo que guíe nuestro método. Tenemos que reconocer que muchos de los ejes de las de los cimientos de nuestra casa común no pueden cargar con todo el peso que le estamos poniendo. Y entonces tenemos que decidir con qué parte o qué parte de la casa queremos apuntalar y cuál queremos reconstruir. Y por eso Necesitamos un nuevo secretario general que lidere un proceso profundo de cambio. Por sobre todo, tenemos que colmar la brecha entre lo que esperamos de las Naciones Unidas y las capacidades que ponemos a disposición de la organización. En primera instancia, tenemos que contar con las Naciones Unidas que funcionen y puedan desempeñar su papel en la resolución de conflictos, en lugar de quedarse en gestionarlos. En un momento en el que el Consejo de Seguridad, el principal órgano decisorio, está en un impasse, esto es más complejo que nunca. Tenemos que mantener viva la agenda de la reforma. Alemania defiende la paz y la seguridad. Hoy hay muchísimos conflictos violentos y, por otra parte, los Estados miembros tienen recursos limitados. Por eso tenemos que armonizar nuestros esfuerzos para llevar a su fin a los conflictos. Hoy Alemania es el principal socio de apoyo de Ucrania en defensa en contra de la agresión de Rusia. Y esta agresión ha sido repudiada una y otra vez por la abrumadora mayoría de la Asamblea General. Los blancos de guerra de Rusia atentan contra la vida de millones de personas inocentes y también Esto perturba el tránsito de cereales y alimentos, entre otros. Por eso es que vamos a seguir instando a Rusia a que se siente a la mesa de negociación. Pido a todos los Estados miembros que se sumen a nosotros para convencer a Rusia de que el futuro va a salir de la mesa de negociación y no de los Cadáveres que se apilan en las ciudades y los pueblos. El día en el que comiencen las negociaciones será un muy buen día para las Naciones Unidas. Alemania también asume su responsabilidad en lo que hace la paz y la seguridad más allá de Europa, por ejemplo, en Haití, a donde hemos. incrementado nuestras contribuciones a la misión internacional para luchar en contra de las bandas armadas. También no podemos olvidarnos de Sudán. De hecho, se celebró una conferencia en Berlín en abril. Junto con nuestros socios, movilizamos más de 1.700 millones de dólares estadounidenses para aportar alivio humanitario a la mayor catástrofe de nuestra época. Por otra parte, estamos favor de una cooperación internacional pacífica, justa y que parte de la equidad. El nuevo nacionalismo sería una dirección equivocada que tomar. Lo que sea que prediquen sus profetas, la verdad es que lo que haría es estrechar nuestras vidas y hacer que sean más pobres y menos seguras. Mientras que las relaciones comerciales mundiales deben ser diversificadas, reforzadas en el marco de un orden de comercio justo. No hay país alguno que pueda aceptar que sus materias primas se utilicen para imponer obediencia. Las cadenas de suministro se han vuelto instrumentos de presión. Y ninguno de nosotros está impotente ante esto. Debemos cooperar. Con nuestros socios de la Unión Europea, hemos empezado a trabajar en nuevos acuerdos comerciales, de cooperación y alianzas. Todo esto partiendo del respeto mutuo, de reglas comunes y de un respeto por el derecho internacional compartido. También se toma en cuenta el hecho de que muchos países del sur global están encaminándose hacia importantes éxitos. Y este mismo principio de alianza y de cooperación rige para la tecnología, por ejemplo, en la capacidad de computación, de datos, pericia, infraestructura, que será lo que determine cuánto o quién, mejor dicho, puede innovar y quién simplemente tiene que atenerse a las reglas impuestas por otros. La cooperación, por ende, debe crear capacidades, no más dependencia. En tercera instancia, Queremos responder a una de las preguntas más importantes de nuestra época. Y, de hecho, nadie puede responder a lo que está ocurriendo por sí solo. Tenemos que sumarnos a quienes estén dispuestos a hacerlo y seguir trabajando para ocuparnos del cambio climático antropógeno y de sus consecuencias devastadoras. Tenemos que buscar nuevas trayectorias y rápidamente. Pero esto que planteo resulta imperioso, más que en otra esfera, en el ámbito de la inteligencia artificial. Es nuestra responsabilidad colectiva garantizar que la tecnología se ponga al servicio de la dignidad humana. Esto es sumamente importante porque las tecnologías ya están cambiando los cimientos de nuestra sociedad. La IA no va a esperar que las instituciones le sigan el tren. Por eso, las instituciones se tienen que estar a la altura. Al principio de mi declaración, les pregunté lo siguiente. ¿Quién controla las nuevas tecnologías? ¿Quién redacta las reglas y quién rinde cuentas? No podemos responder que quienes tienen la mayor capacidad será quienes actúen En nombre del interés de todos los demás, tenemos que garantizar que el progreso tecnológico se rija por un marco en del que todos podamos participar a la hora de su diseño. Esto significa que tenemos que tener la capacidad de entender y de evaluar el. los sistemas de IA que tienen cada vez más capacidades. Significa que tenemos que asegurarnos que todas las regiones puedan participar en el delineo de estas reglas. Y también significa que tenemos que pasar de los compromisos voluntarios hacia una mayor transparencia y también a la elaboración de normas comunes. Por eso, Alemania insta a los Estados miembros de Naciones Unidas a trabajar en pos del establecimiento de requisitos de seguridad comunes para los modelos de la IA con mayores capacidades. Los proveedores tienen que poder realizar pruebas antes de que se los ponga a disposición e informar sobre los incidentes de seguridad que hayan ocurrido. Esto también debe verse apoyado por un mecanismo de supervisión nacional y regional. La industria de la IA tendrá que hacer lo propio y seguir asumiendo la responsabilidad que le cabe. Por otra parte, debemos garantizar que se rinda cuentas, sobre todo cuando se podrían ver afectadas la paz y la seguridad mundiales. A lo largo de esta semana hemos avanzado en el debate sobre todas estas cuestiones. Es decir, cómo encaramos la IA juntos. Será una prueba por excelencia de cómo o de si tenemos lo que hace falta y la voluntad para construir las Naciones Unidas que responda al mundo de hoy. El siguiente Secretario General puede contar con el apoyo de Alemania en este empeño. Nuestra historia, nuestra geografía, nuestra Constitución nos vincula con la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos. Esto es realmente central para nuestro Estado. Las tecnologías pueden cambiar, pero hay un principio que se mantiene: el poder debe verse acompañado por responsabilidad, y el progreso debe estar al servicio de la dignidad humana. El mundo está ante una situación de escalada constante, y las Naciones Unidas navegan en aguas tempestuosas. Por eso tenemos que decidir: ¿realmente queremos que el barco en el que estamos se vaya a la deriva y que luego se hunda, o estamos dispuestos a combinar nuestros esfuerzos para volver a darle un rumbo? Las herramientas las tenemos, juntos podemos defender una renovación y crear un nuevo futuro pacífico para las generaciones venideras.
Presidente, agradezco a la representante de Alemania por su intervención. Le concedo ahora el uso de la palabra a su excelencia Maxim Ryzhenkov, ministro de Asuntos Exteriores de Belarus.
Señor presidente, damas y caballeros. Empecemos con el tema del debate de hoy: Restablecer la confianza, gestionar la transformación, unas Naciones Unidas que cumplan para todos. Es un tema interesante que nos permite mantener un debate de fondo, el que hemos mantenido a lo largo de esta semana. Efectivamente, la confianza entre los Estados está en su nivel más bajo desde la Guerra Fría. Las reformas que hay que operar están estancadas. Hay cada vez más voces que se hacen oír para decir que las Naciones Unidas no obran en pos de sus intereses y que no puede operar cambios. Y esto viene del hecho de que los Estados miembros Nos hemos encerrado en debates interminables, pero no le hemos dado la oportunidad a la organización de actuar. Justamente por eso, el tema de este debate parece un veredicto de nuestro accionar y también un diagnóstico de lo que hay que hacer. Hay ansiedad en el aire de Europa, Oriente Medio, de Asia y África, América Latina. Las guerras y los conflictos se cobran vidas, desgarran a las familias, arrasan con ciudades y generan olas de migración masiva. Las cadenas de suministro se han visto interrumpidas, la crisis energética. se suma la crisis alimentaria y todo esto afecta sobre todo a las franjas más vulnerables de la población. Lo que es peor, se está desmoronando el orden estratégico. Por primera vez desde los años 70, no hay límites sobre las armas estratégicas entre los poderes nucleares. No hay tratados, ni mecanismos de verificación, ni predecibilidad. La humanidad está al borde de una situación de supervivencia. ¿Cómo llegamos aquí? Bueno, no es una coincidencia, esto deriva del accionar de ciertos estados que buscan socavar adrede las relaciones internacionales para que el mundo no se rija por las leyes de los vínculos pacíficos, sino por el de el egoísmo político y el de que se imponga la ley del más fuerte. El presidente Truman dijo algo en su momento que hoy suena como una profecía. No importa cuánto poderío tengamos, tenemos que denegarnos la tentación de hacer lo que nos plazca. Si todos los estados hubieran actuado como sugería Truman, no estaríamos aquí. Durante la Guerra Fría, el equilibrio de poderes se mantenía con controles y límites. Pero desde que esto no sea así, impera la poder ilimitado. Los países occidentales han pisoteado el derecho internacional intentando forzar a todos a regirse por ciertas reglas. Han destruido los países que no apoyan. Y esto son como semáforos en una ciudad que han diseñado. Ellos siempre tienen semáforo verde, los demás no. Ahora bien, aquí no estamos hablando de metáforas, sino de hechos que todos ustedes saben: Yugoslavia, Irak, Libia, Siria, Venezuela, Cuba, Irán, Palestina. Y esto no es una lista exhaustiva de los países que han sido el foco de intereses codiciosos de Occidente. Y también están las reglas al servicio de las empresas internacionales, las sanciones unilaterales ilegales que están ahogando a naciones enteras. Estos esfuerzos se están intensificando. ¿Y qué hacen las Naciones Unidas? La organización no ha podido resolver ni un solo conflicto. Se reduce a lanzar llamamientos, expresar su preocupación. con los que ya están sufriendo. Esto, a su vez, desemboca en más escalada. El liderazgo de la Unión Europea es muy preocupante. Protegen su hegemonía que se les escapa, pero socavan el mantenimiento de la paz y el orden internacional. Y para lograrlo están dispuestos a sacrificar incluso el bienestar de su propia ciudadanía. A los pueblos de Europa unida parece como que quieren vengarse de Rusia al costo de su propio empobrecimiento. ¿Es así? No, por supuesto que no. ¿Acaso quieren ser carne de cañón en una guerra que supuestamente se están preparando los políticos europeos de aquí a 2030? Claro que no. Ahora bien, en Bruselas hay alguien que quiere jugar con los soldaditos de lata. Esto ya ha ocurrido en más de una ocasión. La historia lo ha demostrado y sabemos perfectamente a dónde nos lleva. Sin embargo, en Occidente ya están surgiendo preguntas porque no se están rindiendo cuentas por el colonialismo, por el comercio de esclavos, entre otros. Y, de hecho, la Asamblea General adoptó una resolución este año sobre esta cuestión, que tipificó como el peor crimen de la humanidad.
Nosotros apoyamos esta declaración sin embages. No es un gesto diplomático, es la voz de un país que ha sufrido el mismo capítulo de la historia. Sabemos lo que es el genocidio. Un tercio de nuestra población durante la guerra fue asesinada a sangre fría por los europeos civilizados. liderado por Hitler hace 85 años. Ahora sus descendientes nos dicen que no tuvieron nada que ver con ellos, ni sus abuelos tampoco, supuestamente. Pero esas aldeas llenas de niños bielorrusos, mujeres. Ah, no, entonces, ¿quién fue la que los incendió? Sabemos lo que ataque y los jóvenes fueron forzados a la esclavitud por Europa civilizada y hoy enfrentamos sanciones, somos otra vez el objetivo, por ello con un sentimiento fraternal, apoyamos a los que buscan justicia histórica, como por ejemplo las reparaciones, como por ejemplo la Unión Africana. Las reparaciones no significan solamente una cuestión pecuniaria, sino también una memoria respetuosa, devolver lo que se nos quitó. Se pretende borrar miles de años. Por ejemplo, la cultura de Zimbabue, los colonizadores lo descubrieron y lo nombraron según su reina, que jamás había pisado África. ¿Qué es eso sino un robo de la identidad? Las potencias occidentales no les gusta el nuevo mundo multipolar. Ellos, en vez de adaptarse a los nuevos cambios, siguen explotando la inestabilidad en Belarus. Lo vemos muy claramente con el ejemplo de Ucrania. el el oeste, occidente realmente quiere la paz, no, para nada, su objetivo es justamente derrotar a Rusia, humillarla, quebrarla, y seguir utilizando sus recursos, pero no a coste de su propio ciudadano, de la vida de sus propios ciudadanos, sino a al costo de la vida de los ciudadanos ucranianos, la verdad que les viene bárbaro, genera una imagen de enemigo, moviliza a su propia población, pretexto de amenaza colectiva, culpándolos por los problemas económicos, justificando la militarización y también llenándose los bolsillos. Por eso necesitan el conflicto, necesitan este conflicto eterno, controlado, congelado. Pero si Occidente quiere tener su lugar en el nuevo mundo multipolar, tiene que entender que el futuro de nuestro planeta se hace en la cooperación, no en la confrontación. Sí, va a tener que hacer lugar En el mundo de las relaciones internacionales y de forma significativa, significa abandonar las políticas neocolonialistas y dejar de lado una un aislamiento autoimpuesto. En cuanto a las Naciones Unidas, nuestra organización, ¿está a la altura de los tiempos? No. No responde a las realidades de hoy, no logra seguir el ritmo de los cambios y tampoco logra reformarse de manera significativa. Las críticas a la ONU aumentan año tras año, y son críticas justas. El propio hecho de que surjan al margen del sistema, por ejemplo, el Consejo de Paz del presidente Trump o la Organización para la Cooperación en Materia de Asia, un proyecto chino, esto confirma que la ONU no percibe siquiera las nuevas tendencias. Por ello surgen nuevas formas de cooperación, los BRICS, la OCS, reuniones políticas y económicas regionales. Pero la verdad es que nosotros no los vemos competidores, sino catalizadores de una reforma inevitable. Queremos la receta de devolver a la ONU su propósito de ser. Es simple. Los países a título individual deben dejar de utilizar esta organización para sus propios fines egoístas. Tienen que empezar a pensar en el destino de nuestro planeta compartido, en conjunto. Entonces, el tema de este período de sesiones deja de ser un deseo romanticón y se convierta en un verdadero programa de acción. En primer lugar, la reforma del Consejo de Seguridad. Este órgano no puede seguir con una forma adecuada para mediados del siglo XX. El Consejo debe fortalecerse ampliando categoría de miembros permanentes con los países del sur, que hoy desempeñan un papel cada vez mayor en los asuntos mundiales. La voz de la mayoría mundial tiene que resonar en el Consejo de Seguridad con fuerza, con peso. En segundo lugar, el restablecimiento del respeto a la Carta y al derecho internacional, especialmente el respeto al Derecho, no un orden basado en reglas. La Carta de las Naciones Unidas fue y sigue siendo el único documento universal que reconoce la igualdad soberana de todos los Estados. En tercer lugar, la reforma de los organismos especializados de la ONU ante todo. las IFIs, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la OMC. Todos estos tienen que ser más justos, transparentes, responsables y se tienen que centrar en su mandato. La cuota de votos en las IFIs deben reflejar las realidades demográficas y económicas del siglo XXI y no una realidad de posguerra. El uso de estas organizaciones para fines políticos tiene que terminarse. Y me refiero también a la OIT. Uno piensa que esta organización debería promover el diálogo. Sin embargo, en una de las mejores tradiciones de la Internacional Comunista, intenta convertir a los sindicatos en fuerzas revolucionarias. Y no para defender los derechos de los trabajadores, no, no. Sino para desestabilizar la situación en países que llevan adelante políticas independientes. Los ejemplos sobran. ante todo, digamos, y lo más importante, ante cada nueva crisis, la gente común en todo el mundo se pregunta, ¿por qué la ONU no trabaja para establecer la paz? A la gente no le interesan las limitaciones institucionalizantes de la ONU, quieren acción, resultados. Algunos hablan de la organización como si fuera solo su secretaría, dominada por los países occidentales, dicho sea de paso. Y como en Bruselas, este es un mundo de despachos cómodos, sueldos altísimos, y una vida alejadísima de preocupaciones de quienes necesitan asistencia en todo nuestro mundo. Muchos de estos funcionarios jamás han ido a zonas de conflicto y están mucho más alejados que cualquier voluntario en las primeras filas. Y esta no es una crítica a la Secretaría, sino una crítica a nosotros, los Estados miembros, que hemos permitido que esto se convierta en la norma. La República de Bielorrusia es un miembro fundador de las Naciones Unidas. Estuvimos ahí desde los albores de la organización en 1945. La verdad es que nos duele ver el debilitamiento de la ONU. Por eso criticamos a la organización de manera constructiva para que se recupere, para que cobre nueva vida. Estamos convencidos de que la ONU tiene que seguir siendo el foro primordial para cuestiones universales. Estamos haciendo todo lo que nos compete para crear un nuevo mundo en cuanto a la seguridad alimentaria. con éxito y aportamos una contribución considerable a garantizar la seguridad alimentaria. Hemos brindado, hemos provisto fertilizantes, alimentos de alta calidad hacia América Latina, a pesar de las restricciones financieras, obstáculos y bloqueos que nos impone la Unión Europea. Nuestro papel en la paz en Bielorrusia sigue siendo una plataforma fidedigna para las negociaciones, un país confiable. Queremos la paz en Ucrania cuanto antes. Pero cualquier paz en este país no puede ignorar las causas raíz de de este conflicto, el ingreso a la OTAN, las ambiciones de la OTAN. Y no nos olvidemos de que la aplicación de estos acuerdos fue saboteada para comprarte, para hacer tiempo a que Ucrania se rearme, como muchos de los políticos occidentales han reconocido. Reitero, las causas regales, los planes de incorporar a la Ucrania y la OTAN contra toda realidad de seguridad. En tercer lugar, la arquitectura euroasiática de seguridad. Esta es nuestra prioridad para garantizar la seguridad. En 2023 celebramos una conferencia internacional en nuestra capital, en donde los expertos en Eurasia debatieron los problemas de nuestro continente. Estamos promoviendo la redacción de una carta sobre diversidad y multipolaridad en el siglo XXI para crear una arquitectura nueva de seguridad indivisible en nuestro vasto continente, desde el Atlántico hasta el Pacífico. Por último, nuestra apertura al diálogo. Estamos dispuestos a cooperar con todos los países interesados. También dejamos abierta la ventana a los políticos occidentales que realmente estén dispuestos a un diálogo entre iguales. Pero hay situaciones que son inaceptables, la presión del dictador en de recetas, los ultimátums, las acciones ilegales. El mundo unipolar se hunde, las élites de Occidente, acostumbradas al dominio, tratan de mantenerlo a flote, pero no pueden. Hemos hablado de esta tendencia el año pasado y se empeora en vez de mejorar. Bielorrusia y los países de la mayoría mundial no desean hundirse con los restos de barco que naufraga. Queremos construir un mundo multipolar y justo en medro de todos nuestros pueblos. No nos queda otra posibilidad. Muchas gracias.
Agradezco al distinguido Ministro de Relaciones Exteriores de Belarus. Ofrezco el uso de la palabra a su excelencia Sirodijin Muridin, Ministro de Relaciones Exteriores de Tayikistán.
Excelencia, Sr. Khalilur Rahman, Presidente de la Asamblea General. Señoras y señores, Excelencias, ante todo, permítanme felicitar a su Excelencia, el señor Khalilur Rahman, por su elección a la cabeza del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Nos encontramos en un momento en donde se atizan las tensiones, se multiplican los conflictos, se erosiona la confianza y la incertidumbre se convierte el pan de cada día. En estos últimos días, desde este mismo estrado, hemos escuchado a muchos hablar sobre la importancia de la paz. La paz sigue siendo nuestra responsabilidad primordial. Pero la paz no se puede dar por sentada. Se tiene que construir y se tiene que proteger. Y tiene que pasarse de una generación a la otra. Es justamente por ello que Tayikistán lanzó la Proclama 2027-2036 como un diseño internacional para la consolidación de la paz para las generaciones venideras, aprobada por la Asamblea General en su resolución del 25 de junio del corriente año. Agradecemos a los Estados Miembros, a los socios y al sistema de las Naciones Unidas el apoyo a esta iniciativa del presidente de la República de Tayikistán, su excelencia el señor Emomali Rahmon. La idea de este diseño es muy simple. Nuestra responsabilidad para la paz no termina con nuestra generación. Debemos trabajar para resolver los conflictos hoy, pero también debemos evitar los conflictos del mañana. En base a esta perspectiva, organizaremos una conferencia internacional de alto nivel para la paz en Dushanbe en junio de 2027, junto con la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas, la Oficina de las Naciones Unidas para la Juventud y otros socios. La conferencia ayudará a lanzar este diseño y logrará traducir nuestro compromiso compartido en cooperación práctica. Nuestra postura en materia de conflictos y disputas es clara y diáfana. Los tenemos que resolver de manera pacífica, a través del diálogo, la diplomacia, negociaciones y al amparo de la Carta de las Naciones Unidas. En tal contexto, la situación en Palestina preocupa sobremanera a Tayikistán. El sufrimiento constante de los civiles tiene que terminar. Reiteramos nuestro llamado a un alto al fuego duradero en Gaza y un acceso irrestricto de la asistencia humanitaria. Nuestra postura sigue siendo coherente y en base a nuestros principios. Una paz justa y duradera solamente se concretará a través del diálogo y la diplomacia, el amparo del derecho internacional y las resoluciones pertinentes de estas Naciones Unidas. Tayikistán reafirma su apoyo al establecimiento de un Estado palestino soberano e independiente en base a las fronteras de 1967. con Jerusalén Oriental como su capital, estado vecino de Israel en paz y seguridad. Pero la paz no puede durar en una situación de aislamiento. Exige desarrollo, oportunidad, inclusión y esperanza. Excelencias, una paz duradera exige el desarrollo sostenible. Sin embargo, este desarrollo sostenible es profundamente desigual. El cambio climático se acelera, persisten las desigualdades y son demasiados los países que enfrentan obstáculos estructurales a la hora de concretar los ODS. Para los países en desarrollo, especialmente en países sin salida al mar y montañosos, estas presiones se hacen sentir todavía más. Por ende, necesitamos una mayor solidaridad internacional y financiación para el desarrollo que sea accesible, previsible y adecuada. Para Tayikistán, El desarrollo sostenible empieza por casa. Nuestra Estrategia de Desarrollo 2030 sigue siendo un marco clave para el crecimiento económico, la reducción de las vulnerabilidades y la optimización del bienestar de nuestra gente. pero el desarrollo no solamente se asigna al crecimiento económico, se incluye a las personas, a las oportunidades, a las inclusiones. Por ello, Tayikistán sigue trabajando en el empoderamiento de la mujer y su participación significativa en la vida política, social y económica del país. Por ello, Préstamos atención a la alfabetización legal cada vez más. En 2025, la Asamblea General declaró a 2027 el Año Internacional de la Alfabetización Legal a instancias de Tayikistán. El respeto al derecho consolida a las sociedades pacíficas e incluyentes. Pero el desarrollo también depende de algo todavía más esencial. algo que conecta a las personas, a los pueblos, a las economías, a los ecosistemas, a las naciones, el agua. Señor presidente, el mundo está muy lejos de materializar el acceso universal al agua potable y al saneamiento. Sí, se han hecho avances, pero no lo suficientemente raudos. Para Tayikistán, este reto es tan global como nacional. Somos un país montañoso. Albergamos miles de glaciares y somos fuente de muchos ríos que sostienen a comunidades allende nuestras fronteras. Sabemos, conocemos el valor del agua. También conocemos su vulnerabilidad. Durante más de dos decenios, bajo el liderazgo del presidente de Tayikistán, Emomali Rahmon, el agua ha permanecido en el meollo de nuestro compromiso internacional. desde los diseños de acción hídrica al proceso hídrico de Dushanbe y desde la Conferencia del Agua de las Naciones Unidas de 2023 a la Agenda Global para la Preservación de los Glaciales. Nuestro mensaje siempre ha sido muy coherente. El agua exige cooperación y la cooperación tiene que dimanar en acción. Los próximos dos años serán decisivos. Este año, la comunidad internacional se encontrará para celebrar la Conferencia del Agua en Abu Dhabi. En 2027, se celebrará un encuentro preparatorio de alto nivel aquí, en la sede central de las Naciones Unidas. Y en 2028, nos encontraremos en Dushanbe para la Conferencia del Agua. en la evaluación cabal del diseño de acción sobre el agua. Los Estados miembros negociarán y adoptarán por consenso el documento final, el marco del Agua de Uyabe. Esta es una oportunidad para evaluar aquello que hemos logrado, ver lo que todavía queda pendiente y decidir cómo debemos avanzar en materia de cooperación hídrica a nivel internacional. Porque 2028 no puede ser el punto de llegada. La conclusión del diseño de acción en materia hídrica debe marcar el comienzo del siguiente capítulo. El marco hídrico de Dushanbe nos puede ayudar a escribir este capítulo, centrándonos en la ejecución, en la financiación, en la tecnología y capacidad, en alianzas más consolidadas y también en la protección de nuestras fuentes hídricas. Sin olvidar los glaciares en una situación tan dinámica hoy día. Nuestro objetivo es la continuidad del seguimiento y la aplicación. A tenor de ello, el proceso hídrico de Dushanbe puede mantener este impulso hacia el 2028. lo cual conectaría los compromisos globales con la acción regional y nacional. Nuestro éxito se medirá a partir de nuestros compromisos concretados. También nos tenemos que preparar para un mundo que cambia frente a nuestros ojos. La IA transforma nuestras economías, nuestras sociedades y la forma en la que abordamos el desarrollo. El Secretario General nos recuerda, si se la utiliza bien, si se la comparte ampliamente, la IA podría resumir decenios de desarrollo en años. Esta es la oportunidad que tenemos. La IA no puede ser otra fuente de división. Tiene que ser una fuerza para el desarrollo, para la oportunidad y para la reducción de la desigualdad. El año pasado, a iniciativa de Tayikistán, la Asamblea General aprobó la resolución sobre el papel de la IA en la generación de nuevas oportunidades para el desarrollo sostenible en Asia Central. Este año damos otro paso. El 31 de agosto, la Asamblea General proclamó el Día de internacional para una IA segura y confiable. También a iniciativa nuestra. Nuestro mensaje es simple. La innovación tiene que estar al servicio de la humanidad. La transformación tecnológica es solo una dimensión de este mundo que no cesa de cambiar. También las amenazas de otrora están evolucionando. Y hay nuevas amenazas que atraviesan fronteras como nunca antes. El terrorismo, el extremismo, la cibercriminalidad, el tráfico ilícito de armas y de drogas, la criminalidad organizada. Estas amenazas no conocen fronteras. Nuestra respuesta tiene que ser unida. Por ello, el proceso de Dushanbe, de lucha contra el terrorismo y su financiación se ha convertido en una plataforma importante para la cooperación regional e internacional. Seguiremos en esta vía a través de varias iniciativas, como la Conferencia de Alto Nivel de Lucha contra el Terrorismo en 2027. Para nuestra región, el desarrollo sostenible En la seguridad interna duradera, nos recuerdan a Afganistán. Afganistán está paz, estabilidad y oportunidades económicas. Tayikistán seguirá apoyando al pueblo afgano y construirá una cooperación. y una cooperación regional constructiva para un Afganistán estable y pacífico. Y cuando hablamos de paz, hablamos por experiencia propia. El año que viene celebraremos el 30 aniversario del Acuerdo General para el Establecimiento de la Paz y el Acuerdo Nacional en Tayikistán. Este acuerdo puso fin a una guerra civil devastadora e impuesta. Y este acuerdo se dio gracias al diálogo y el compromiso, y gracias a la decisión de priorizar el futuro del país por sobre la división. Las Naciones Unidas fueron parte importante en este proceso. Tres decenios más tarde, este mismo credo en el diálogo sigue guiando nuestras relaciones vecinales. Los recientes acuerdos con Kirguistán y Uzbekistán nos han ayudado a resolver problemas de larga data y logramos abrir un nuevo capítulo de cooperación en Asia Central. Fronteras que una vez nos dividieron, hoy nos conectan. Nuestra experiencia ha consolidado nuestra convicción, incluso Los desacuerdos más difíciles se pueden resolver a partir del diálogo, del respeto mutuo y de la voluntad política. Excelencias, hay algo que tenemos que aprender. La paz exige instituciones eficaces y la cooperación internacional exige unas Naciones Unidas eficaces. Por ello apoyamos el proceso de ONU80. La reforma no es un fin en sí mismo, sino que tiene que tener por objetivo que las Naciones Unidas sean más ágiles, más coherentes, brinden más y mejores resultados, evitando la duplicación, mejorando la eficiencia y consolidando la rendición de cuentas, siempre conservando su capacidad de cumplir con sus mandatos. Los Estados miembros tienen que estar en el centro de este proceso. Excelencias, unas Naciones Unidas más fuertes exigen que los Estados miembros estén dispuestos a asumir mayor responsabilidad. Tayikistán está dispuesta. Por primera vez en su historia, buscamos un escaño no permanente en el Consejo de Seguridad para el bienio 2028-29. Tomamos esta responsabilidad con humildad y decisión. Felicitamos a Kirguistán, nuestro hermano Kirguistán, por su elección para el escaño no permanente del bienio 2027-28 y esperamos con ansias ver sus contribuciones, las contribuciones de su trabajo a este Consejo. Nosotros queremos construir en base a un mayor compromiso. Lo hacemos por experiencia propia. Somos un país que ha conocido el conflicto y construyó la paz, que ha conocido fronteras difíciles y eligió el diálogo y el compromiso. Un país que comparte fronteras con Afganistán y entiende de primera mano la importancia de la prevención, estabilidad y cooperación regional. Un país que ha lanzado iniciativas multilaterales en materia de agua, glaciares, lucha contra el terrorismo, paz sostenible. Para nosotros, ser un miembro del Consejo de Seguridad no sería un estatus, sino sería una responsabilidad a llevar adelante para cumplir con la carta, escuchar a todas las voces de Estados pequeños y grandes, buscar espacio a Venecia, allí donde reina la división, y también para contribuir de manera constructiva con el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales. Señor presidente, empezamos con la paz. Permítanme terminar con la paz. Los retos que nos azotan son enormes, pero no son mayores a nuestra capacidad de superarlos. si elegimos la cooperación por sobre la confrontación, el diálogo por sobre la división y la esperanza por sobre el miedo. Las elecciones de hoy forjarán el mundo del mañana. Esta es nuestra responsabilidad con nuestro pueblo, con nuestro prójimo y ante todo con las próximas generaciones. ¿Estamos dispuestos a hacer lo que nos corresponde. Muchas gracias por su amable atención.
Agradezco al Ministro de Relaciones Exteriores de Tayikistán la presentación. Ofrezco el uso de la palabra a Su Excelencia Mohammed Alinafti, Ministro de Relaciones Exteriores migración y túnezinos en el exterior de Túnez.
En nombre de Dios, el más misericordioso, el más compasivo, que la paz de Dios esté con ustedes. Señor presidente, excelencias, señoras y señores, en primer lugar, Me gustaría felicitar sinceramente a Su Excelencia el señor Hary Rahmann por su elección a la cabeza del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General. Le deseo todo el éxito al presidir este período de sesiones. También agradezco muy profundamente al Secretario General, el señor António Guterres, que finalice su mandato. Le agradezco su Sabio liderazgo al servicio de la paz, la seguridad, el desarrollo y la justicia, y sus esfuerzos incansables para preservar la situación de la organización y restablecer la confianza en la acción multilateral. En un momento en que las complejidades internacionales abundan, mantener la eficacia de las Naciones Unidas se ha convertido en una responsabilidad muy exigente. y un reto prácticamente diario.
El señor Guterres se encaró con dedicación y valentía crisis sin precedentes, deja un legado de diplomacia comprometida y de posturas de principio que seguiremos recordando. En este En esta encrucijada para las Naciones Unidas, vemos con esperanza la selección del nuevo Secretario General, que sea el individuo más capaz e idóneo para guiar a la organización con una visión estratégica, partiendo de los esfuerzos de su predecesor, y capaz de aportar soluciones prácticas a las regiones cuyos pueblos siguen sufriendo las consecuencias de las crisis, las guerras, las desigualdades y la inestabilidad. Una visión que restaure la esperanza de las generaciones en el futuro, un futuro mejor, a donde las condiciones para una vida más digna estén al alcance de todos. Nos reunimos con motivo del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General bajo el lema "Restablecer la confianza, gestionar la transformación, unas Naciones Unidas que cumplan para todos". Y esto nos lleva a preguntarnos lo siguiente: ¿Cómo podemos restaurar esta confianza? Y antes de realizar la transformación correspondiente, ¿cómo podemos crear las condiciones de posibilidad y establecer los cimientos que hacen falta? Nuestras preguntas. No vienen ni de la duda ni del pesimismo, sino de una creencia férrea de que una reforma exige, y mejor dicho, que una situación como esta exige que se piensen por qué está ocurriendo este declive. Para nosotros, la situación es la. En nuestro país, tuvimos un movimiento que llevó nuestra causa ante las Naciones Unidas. Y esto permitió que el derecho a la libre determinación y la recuperación de la soberanía fueran parte integral de nuestra lucha por la libertad. Tras la independencia, Túnez participó de las Naciones Unidas para poder anclar su soberanía y crear un estado moderno, cosa que ha logrado con éxito. Restaurar la confianza en la organización, así como también en el accionar multilateral, exige dos condiciones básicas. Un compromiso real, así como también un proceso de reforma de fondo. Primero, tenemos que contar con una determinación y un compromiso de los Estados a respetar el derecho internacional, pasando por los acuerdos, el principio de la igualdad soberana de los Estados y también respetando los principios y propósitos de la Carta de Naciones Unidas, evitando el uso de la fuerza, la solución de controversias con fines pacíficos, haciendo la elección y resolviendo todo de buena fe a través de negociaciones. Las Naciones Unidas tiene que operar un proceso de reforma adecuado que responda a los cambios que se han registrado en el mundo. Esto exige Repensar los mecanismos de toma de decisiones en el seno de la organización para garantizar una representación geográfica más equitativa y establecer mecanismos más eficaces de transparencia y rendición de cuentas. para poder reforzar la confianza que le tienen los pueblos y los Estados a la organización en cuanto a su capacidad de responder a las necesidades. A menos que se pueda avanzar realmente en torno a estas dos trayectorias, la acción colectiva va a depender de cálculos geopolíticos estrechos y se seguirá ampliando la grieta entre los principios que hemos acordado y las realidades del terreno. Podemos seguir reuniéndonos bajo el espejismo de los lemas, o podemos trabajar realmente por la paz, la prosperidad y la seguridad para todos. Cuando hay voluntad, se puede. Túnez acoge con agrado los esfuerzos que se han desplegado en el marco de la ONU 80. Se trata de una oportunidad que debemos aprovechar. en lugar de lanzarnos de lleno en una reforma. Por supuesto, estamos de acuerdo con los ejes de trabajo si se preservó el carácter intergubernamental de las negociaciones de la organización, si es transparente y si no socava los mandatos de negociación de los Estados miembros. Túnez considera asimismo que tratar la crisis de liquidez exige que los Estados cumplan con sus obligaciones presupuestarias. No se debe operar reducciones en los programas ni en la asistencia humanitaria, entre otros. Túnez pide que se aplique un enfoque equilibrado que salvaguarde tanto la eficacia como la credibilidad de las Naciones Unidas. Señor presidente. La confianza en el sistema internacional se mide por el nivel de adhesión de sus miembros a las resoluciones, a los principios de la Carta y por la capacidad de las Naciones Unidas de garantizar que se respete el derecho internacional sin doble rasero y sin selectividad. Y, por supuesto, protegiendo a los oprimidos que como único cobijo tienen la legitimidad internacional. ¿Cómo podemos restaurar la confianza cuando el pueblo palestino queda sujeto todos los días a las peores violaciones y crímenes, cuando se les deniega sus derechos más básicos a la vida, la libertad, la seguridad y la libre determinación, cuando la comunidad internacional es incapaz de ponerle freno al sufrimiento humanitario que padecen o hacer que se cumpla el derecho internacional y el de mi país repudia a las políticas de asentamiento de la entidad ocupante en la ribera occidental, así como también la política de persecución, aislamiento y hambruna en la franja de Gaza, sin olvidar los crímenes de genocidio que se cobran cada vez más vidas día tras otro. De no haber eh castigo o enjuiciamiento Pedimos a la comunidad internacional que asuma su responsabilidad jurídica, moral y humanitaria y ponga fin a esta injusticia histórica de larga data. Tú les recuerda que la Corte Internacional de Justicia, en su opinión consultiva de julio de 2024, afirmó que la entidad ocupante tiene que poner fin a su presencia ilícita en los territorios palestinos ocupados y que todos los Estados miembros de las Naciones Unidas también deben desconocer como lícita esta presencia de ocupación que es ilícita. Las Naciones Unidas, a través de sus instancias, debe evaluar todas las posibilidades de ponerle fin de forma legal. Recordamos que la Corte y la opinión consultiva indicó que las políticas de la entidad ocupante a través de sus legislaciones no puede alterar la situación de Jerusalén. Túnez rechaza de forma tajante todas medidas unilaterales que tengan por objetivo cambiar el carácter demográfico, jurídico o geográfico de Jerusalén. Y esto incluye los ataques en contra de los lugares sacrosantos cristianos y musulmanes. La situación en la Franja de Gaza pasa por destrucción de infraestructura, desmoronamiento del sistema de atención médica, bajas y más bajas. Todo esto exige un acceso humanitario sin trabas y constante. También pasa por permitir a las Naciones Unidas realizar su labor, sobre todo la UNRWA. Túnez entiende que todo intento de desmantelar este organismo de Naciones Unidas o de socavar su mandato antes de darle una solución justa y duradera a la situación de los refugiados
constituye un manotazo de ahogado para eliminar el derecho al retorno y para barrer con la causa palestina. Ahora bien, esto no va a quebrantar la voluntad de los pueblos y el curso de la historia, incluso si se impone una solución de este tipo. La voluntad del pueblo siempre prevalece. Así se ha escrito la historia y así es lo que decide el universo. Nosotros apoyaremos la defensa del derecho legítimo del pueblo palestino, que no proscriben. sobre todo el derecho a establecer un estado independiente en Palestina con Al-Sharif como capital. Señor Presidente, Túnez sigue de cerca con preocupación la escalada que se registra en el Oriente Medio, así como también las repercusiones que tiene a nivel político, de seguridad y económico. Túnez considera que si esto sigue así, la situación va a complicarse y podría tener consecuencias catastróficas para todos los países de la región y el mundo. Túnez reitera su llamado para que se ponga fin a las operaciones militares, para que se impongan la sabiduría y la razón, que se reanude el diálogo y las negociaciones, dándole entera prioridad a una solución pacífica, diplomática y política. Única salida para resolver las controversias, para reforzar los cimientos de la estabilidad y la seguridad en la región. Y frena toda posible escalada. Reafirmamos también nuestro compromiso para con la libertad de navegación y la seguridad marítima, tal y como lo disponen la COMBEMAR. Así como también el derecho internacional consuetudinario, al tiempo que se mantiene la seguridad energética mundial, las cadenas de suministros y los derechos económicos de los Estados, habida cuenta los vínculos de hermandad y buena vecindad que unen al. Túnez con Libia y los intereses y destino comunes que tenemos. Túnez está a favor de todo intento sincero de Libia y toda iniciativa seria de las Naciones Unidas para ponerle fin a la crisis, partiendo de una solución con titularidad Libia y llevada adelante por los libios, por consenso, que preserve la territorial, unidad y soberanía de Libia, así como también que tenga en cuenta las aspiraciones del pueblo hermano de Libia en pos de un Estado unificado, de la prosperidad y la seguridad. Expresamos nuestra solidaridad para con la República Libanesa. Quisiéramos también expresar nuestra solidaridad al pueblo libanés. Estamos comprometidos con su independencia y su soberanía. Repudiamos las violaciones del acuerdo de alto el fuego y en flagrante violación de las resoluciones de Naciones Unidas. Instamos a las Naciones Unidas Insistimos en que se permita a las Naciones Unidas cumplir con su labor en el Líbano. También repudiamos los ataques sionistas reiterados que toman por blanco al territorio sirio, así como también a los recursos del país hermano de Siria. Esperamos que Siria pueda mantener la independencia, unidad y soberanía de su país en todo su territorio. Asimismo, Túnez sigue de cerca con honda preocupación la guerra en Sudán. Reanudamos nuestra solidaridad que expresamos al pueblo de Sudán. Pedimos a las Naciones Unidas que apoye todos los esfuerzos que tienen por objetivo llevar a su término las hostilidades. Esperamos que se pueda restaurar la estabilidad y la seguridad en Sudán, dejar atrás los conflictos y concentrarse en la reconstrucción y la recuperación. Túnez espera que los hermanos de Yemen también logren alcanzar una solución política duradera para restaurar la seguridad y la paz en Yemen, y también que se pueda preservar la integridad territorial. Apoyamos esfuerzos regionales e internacionales para aportar una solución a la crisis en Yemen, señor presidente. La cantidad de recursos humanos y naturales y el potencial que encierra África hace del continente un socio fundamental para el desarrollo en plano internacional. Sin embargo, el África que queremos se topa con desafíos de seguridad y económicos que exigen un enfoque integrador. En este sentido, reafirmamos nuestro compromiso para con el principio de las soluciones africanas a los problemas africanos. Hay que fortalecer la titularidad de los países africanos y sus pueblos por sobre la solución de sus crisis. Hay que reforzar la prominencia de las instituciones y mecanismos africanos para mantener la seguridad. Apoyamos la reforma de la Unión Africana para que pueda cumplir mejor con su responsabilidad y responder de forma eficaz a los desafíos actuales. Túnez También subraya que se debe fortalecer el vínculo entre la Unión Africana y las Naciones Unidas en materia de consolidación, mantenimiento y sostenimiento de la paz, entre otros ámbitos. Estamos comprometidos a seguir contribuyendo a los esfuerzos de mantenimiento de paz en África, compromiso que llevamos adelante desde hace muchísimo tiempo. También estamos a favor de una mayor integración económica en el continente, sobre todo teniendo en cuenta la zona de comercio común, COMESA, así como también la zona de libre comercio. Señor presidente, Túnez considera que Hay elementos que son inseparables. El tema que nos reúne en esta asamblea, restablecer la confianza, gestionar la transformación, unas Naciones Unidas que cumplan para todos, significa que hay que tener en cuenta las necesidades de todos y que hay que ayudarles a la altura de sus desafíos. La igualdad no significa que haya que dar respuestas idénticas, sino que significa que todos tienen que poder beneficiarse del sistema de las Naciones Unidas, al tiempo que se le brinda más apoyo y se le presta más atención a aquellos que más los necesitan y a los países y a los pueblos que encaran guerra, pobreza, marginación y los efectos de la crisis mundial. Las Naciones Unidas que queremos es una que no deja a nadie atrás, que no define la necesidad en base a criterios selectivos y que pone la solidaridad, la equidad y la justicia como pilares de su accionar. Partiendo de una férrea creencia en que hay que invertir en las personas, instamos a que se aplique un enfoque equilibrado a la migración. que tome en cuenta la dimensión histórica y humana y vaya más allá de una perspectiva de seguridad estrecha. Por supuesto, también hay que tratar las causas raigales, principalmente la pobreza, las disparidades socioeconómicas, los conflictos, la falta de oportunidades laborales y de desarrollo, así como también la proliferación de las redes de trata de personas. Esto exige cooperación, solidaridad entre los países de origen, de tránsito y de destino. Las autoridades de Túnez siguen trabajando para salvar las vidas de los migrantes irregulares, tanto en la mar como en tierra, y crear las condiciones conducentes a su retorno voluntario a los países de origen, trabajando con la Organización Internacional de Migraciones, siempre salvaguardando su dignidad, derechos y luchando contra la trata de seres humanos, de personas y también el contrabando de personas. también les prestamos apoyo una vez hayan regresado a sus países de origen. Nos oponemos a transformarnos en un país de tránsito o de destino para migrantes irregulares que sean víctimas de las redes de trata. El cambio climático es uno de los factores que afecta a la seguridad, la estabilidad y el desarrollo. Y por eso subrayamos que responder a este desafío exige que se haga justicia climática de verdad, sobre todo porque los países en desarrollo son los que se ven más afectados a pesar de la poca responsabilidad histórica que les cabe por las emisiones. Por eso, los países que tengan más responsabilidad al respecto tienen que cumplir con sus compromisos en materia de financiación climática y hay que mantener una distinción clara entre la financiación climática y la financiación para el desarrollo. Túnez. que la justicia climática, el desarrollo amplio y la preparación y la respuesta para las pandemias exige una reforma de la arquitectura financiera internacional para que sea más equitativa, justa e incluyente. Esto permitirá garantizar que los países en desarrollo tengan un acceso facilitado y más justo a la financiación y para que se pueda invertir en tecnología, innovación, investigación científica y transformación digital. Así, se podrá reducir la carga de la deuda y fortalecer la resiliencia, empoderándoles a basarse en su propia capacidad para delinear su futuro. El avance rápido de la inteligencia artificial, por otra parte, nos brinda muchas oportunidades para darle un impulso a la consecución de los ODS, si viene acompañada por una gobernanza equitativa mundial que garantice su uso responsable y que evite el crecimiento de la brecha digital entre el Norte y el Sur a través de la creación de capacidad, la transferencia de tecnología y fondos suficientes para llevarlo adelante. Señor Presidente. Bajo la dirección del presidente Gaizaid, Túnez reafirma su compromiso en Columnne con el proceso que fue lanzado en el 2021, consolidar una democracia que garantiza las libertades y derechos de toda la ciudadanía y responde a las aspiraciones del pueblo de Túnez para la prosperidad de la seguridad y la paz. Nosotros dependemos de nuestros recursos y nuestro potencial humano, principalmente. Estamos comprometidos a atraer inversión, fortalecer y diversificar las alianzas económicas, partiendo de algo que beneficia a todos y de la igualdad, del respeto mutuo, de forma tal que esté al servicio de los intereses y también garantice nuestra libertad de toma de decisiones. Reafirmamos como Túnez nuestro compromiso con los derechos humanos, así como también las libertades individuales y públicas con arreglo a las asociaciones internacionales y las decisiones de nuestro pueblo, así como también la Constitución. Hay que tener en cuenta el carácter interconectado de los derechos humanos, incluidos los derechos educativos, científicos, políticos, sociales y culturales, y sobre todo el derecho al desarrollo. Entendemos que el desarrollo y la reforma pasan por la participación de la mujer y la juventud, por eso nosotros reafirmamos nuestro compromiso Con el fortalecimiento de la participación de la mujer en la vida pública, así como también en los procesos y puestos decisorios, vamos a seguir trabajando para luchar contra todas las formas de violencia y discriminación de la que se habla con la mujer. El empoderamiento de la mujer es un motor de desarrollo y de estabilidad. Por otra parte, Túnez le da suma importancia a la juventud. Es una de nuestras prioridades. Trabajamos para empoderarles política, económica y socialmente. Se alientan sus iniciativas y su participación en la vida pública, así como también en los procesos decisorios. También quiero aprovechar esta oportunidad para encomiar a todos los miembros de la diáspora de Túnez, donde quiera que estén. Queremos agradecerles por el papel que les cabe para darle más visibilidad a Túnez en el exterior y por apoyar los esfuerzos de desarrollo en su país de origen. Reafirmamos el compromiso del presidente a fortalecer los programas destinados a la diáspora y también así poder estrechar lazos para que la diáspora siga siendo un ejemplo viviente de una integración exitosa en sus países de residencia, señor presidente. Túnez. considera que las operaciones de paz no pueden limitarse a la gestión de crisis ni tampoco a contener conflictos, sino que hay que crear condiciones de posibilidad para la paz sostenible apoyando las instituciones estatales, el Estado de derecho, el empoderamiento de las comunidades locales y también impulsando el desarrollo. Túnez reafirma que está dispuesta a seguir contribuyendo al desarrollo del sistema de mantenimiento de paz de forma tal que sea más eficaz y que sea más creíble. Partiendo de nuestra participación activa en las operaciones de mantenimiento de paz de Naciones Unidas, Túnez considera que hay que invertir en capacidad humana e institucional y brindar una mayor protección a los civiles. Esto es una responsabilidad colectiva y un imperativo humanitario. Y por eso Túnez insta a que se tomen en cuenta las conclusiones de la Conferencia Internacional de la que fuera anfitriona Túnez en 2025 junto con el Departamento de Operaciones de Paz de las Naciones Unidas sobre el papel de las fuerzas armadas en la protección de la población. Y también que se cree una plataforma para intercambiar información, para que se establezca también un manual de operaciones unificado y se fortalezca la creación de capacidad, la capacitación, así como también la coordinación civil y militar, que debería, por supuesto, abarcar tanto a hombres como a mujeres. Señor presidente, para concluir, deseo reafirmar que las Naciones Unidas siguen siendo para Túnez la casa de la legitimidad de las aspiraciones y esperanzas de las generaciones futuras para que el mundo sea más equitativo y justo, y el orden internacional también. Y como foro único en su género para darle soluciones prácticas que permitan lograr la paz, el desarrollo sostenible de conformidad con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Muchas gracias por su amable atención. Que la paz y misericordia del Señor esté con todos ustedes.
Agradezco al Ministro de Asuntos Exteriores, Migración y de los tunecinos en el exterior por su declaración. Excelencias, hemos escuchado al último orador del debate general previsto para esta reunión. La reunión reanudará para proseguir con el debate general a las 3 de la tarde. Se levanta la reunión. Hey, Cortana.
Se declara abierta la sesión decimocatorce de la Asamblea General. La Asamblea seguirá examinando el tema de su programa 8, titulado "Debate general". A continuación, ofrezco el uso de la palabra al Excelentísimo Luca Baccari, Ministro de Asuntos Exteriores, Asuntos Políticos, Cooperación Económica Internacional y Transición Digital de San Marino.
Señor Presidente, señor Secretario General, Excelencias, damas y caballeros, San Marino es la república más antigua del mundo. Llevamos más de 17 siglos sobreviviendo, no por medio del poderío militar, la expansión territorial o la potencia económica, sino gracias al diálogo, al respeto por la ley, la neutralidad y la convicción de que la soberanía de un pequeño estado no reviste menos valor que el de una gran potencia. Nuestra historia nos ha enseñado una lección sencilla. Cuando el poder no basta para protegernos, importan las reglas. Cuando no se puede imponer la voluntad, el diálogo importa. Y cuando el mundo se divide, las instituciones que reúnen a los Estados importan. Y por eso el multilateralismo no es un concepto abstracto para San Marino, sino un principio fundamental de nuestra política exterior y, también, en muchos sentidos, una enseñanza que hemos extraído de nuestra propia historia. Nuestro compromiso con la cooperación y las reglas compartidas también se refleja en nuestra relación con la Unión Europea. La próxima firma del acuerdo de asociación con la Unión Europea, el 19 de octubre, representará un hito para nuestro país, representa un paso histórico hacia una mayor cooperación, normas compartidas y una integración más marcada con la Unión Europea. sin dejar de preservar plenamente nuestra soberanía, identidad y especificidad. Para San Marino, no se trata únicamente de un acuerdo de relaciones económicas, sino que es una elección a largo plazo con la que ahondar en nuestro compromiso con Europa, preservando también el carácter distintivo de nuestra república. Una elección que refleja los principios que constituyen el meollo de nuestra historia. La cooperación no reduce la soberanía. Para un pequeño Estado, la cooperación, las reglas y el diálogo son precisamente lo que permiten a la soberanía ser ejercida y protegida. Hoy ese principio está siendo sometido a una extraordinaria presión. Hace 81 años, las Naciones Unidas fueron creadas para salvar a las futuras generaciones del flagelo de la guerra. Sin embargo, hoy los conflictos se están multiplicando, las desigualdades Las alteraciones climáticas se están acelerando. El agua y los alimentos se utilizan cada vez más como instrumentos de presión. Y las reglas por las que se han regido las relaciones internacionales durante décadas están siendo cuestionadas. Estamos siendo testigos del uso de la fuerza contra estados soberanos. Testigos también de violaciones del derecho humanitario internacional y de los derechos humanos. Y en estos momentos, la La respuesta no puede ser menos multilateralismo, ha de ser más. Y ha de ser un multilateralismo que funcione. Uno, que proteja a los débiles y también a los fuertes. Uno, que aplique la ley por igual. Uno, que a cada Estado, sea grande o pequeño, le otorgue una voz significativa. Antes de hablarle de los retos que tenemos ante nosotros, permítaseme felicitar al doctor Khalilur Rahman por su elección como presidente del XXVI período de sesiones de la Asamblea General. San Marino apoya las prioridades de su programa y está dispuesta a colaborar plenamente con usted y con todos los Estados miembros en el próximo año. También deseo expresar nuestro agradecimiento al Secretario General, Antonio Guterres, por su liderazgo en un momento de profunda incertidumbre internacional. Gracias también por sus esfuerzos continuos a fin de fortalecer a las Naciones Unidas y el sistema multilateral. Señor Presidente, no puede haber un mundo en el que el poder otorgue derechos. La soberanía, la integridad territorial, la independencia política y la libre determinación importan. Son principios que no son optativos y no pueden depender del tamaño de un país ni del poder de un gobierno. No puede haber impunidad para las violaciones del derecho internacional. El derecho ha de aplicarse a todos. Para San Marino no se trata de un principio abstracto para los pequeños Estados. El derecho internacional es nuestra protección, es el ecualizador supremo. Un orden internacional basado en normas permite que cada Estado, grande o pequeño, disponga de voz, una voz igual a la de los demás y de un reconocimiento jurídico también igual. Y por eso San Marino apoya firmemente la iniciativa número 80 del Secretario General. Las Naciones Unidas han de tornarse más eficaces, más eficientes y más reactivas. La reforma de incluir también al Consejo de Seguridad. El Consejo debe reflejar mejor el mundo actual. Debe ser más representativo, transparente y rendir cuentas de lo que haga. San Marino también es miembro del grupo Unidos por el Consenso y apoya sus esfuerzos encaminados a promover una reforma abarcadora y equilibrada del Consejo de Seguridad, partiendo de una representación regional mayor, de una distribución geográfica equitativa y de un acceso más amplio a los escaños electos. Las reformas han de fortalecer también la voz de todos los Estados miembros, incluidos los pequeños Estados. lograrse a través de un amplio consenso. Apoyamos los esfuerzos para que se limite el uso del veto, por ejemplo, la iniciativa franco-mexicana o el código de conducta ACT en situaciones donde se cometan atrocidades en masa y también la iniciativa de veto de la Asamblea General. También reafirmamos nuestro pleno apoyo a la Corte Internacional de Justicia Sus órdenes y sentencias son jurídicamente vinculantes. El respeto por la Corte es también respeto por el orden jurídico internacional. Señor Presidente, el próximo Secretario General ostentará una responsabilidad vital. Las Naciones Unidas han de seguir siendo relevantes y creíbles y, por encima de todo, capaces de proteger a las personas, defendiendo a la Carta. San Marino está dispuesta a contribuir a todo ello. Señor Presidente, paso ahora a una de las crisis más dolorosas de nuestra era. La situación de Oriente Medio exige claridad. San Marino condena inequívocamente el terrorismo y los ataques horrorosos del 07/10/2023. Pero debemos dejar también muy clara otra cuestión, el pueblo palestino tiene un derecho inalienable a la libre determinación y a poseer su propio Estado. La estadidad no es un premio al terrorismo, es un derecho y, por otra parte, nada puede justificar el castigo colectivo de los civiles. El sufrimiento de Gaza no puede convertirse en la nueva norma. Exhortamos a un alto el fuego permanente y a un acceso humanitario irrestricto, pleno, seguro. La asistencia humanitaria debe llegar a quienes la necesitan. Los civiles deben ser protegidos. El UNRWA y otras organizaciones humanitarias deben poder cooperar. Exhortamos también al desarme permanente de Hamás y otros grupos armados no estatales, a la retirada también de las fuerzas israelíes de la Franja de Gaza y apoyamos a la Autoridad Palestina en sus esfuerzos de reforma. Por medio de elecciones democráticas, instamos a Israel a liberar los ingresos que ha retenido y a facilitar los servicios bancarios correspondientes a la autoridad palestina en la ribera occidental y Jerusalén oriental. La ampliación de asentamientos, la violencia de los colonos, la apropiación de tierras, las demoliciones y las y los desahucios deben detenerse. La situación está. Deteriorándose con rapidez, con niveles sin precedente de violencia de colonos y de ampliación de las de los asentamientos, con la decisión, además inaceptable, de promover licitaciones públicas para el proyecto de asentamientos e Uno. Esta situación socava la posibilidad de un Estado palestino viable. El statu quo de Jerusalén y sus lugares santos ha de respetarse. Todas las comunidades, incluidas las comunidades cristianas, deben ser protegidas. El año pasado respaldamos la declaración de Nueva York para una solución biestatal y tras el mandato unánime de nuestro Parlamento, el Gran Consejo General. De San Marino hemos reconocido a Palestina como Estado soberano e independiente dentro de las fronteras reconocidas internacionalmente, seguras y conformes a las resoluciones del Consejo de Seguridad, y nos atenemos a esa decisión. No existe alternativa a la posibilidad de que 2 Estados convivan lado a lado en paz, seguridad y reconocimiento mutuo. Sin embargo, la solución que acabo de describir. Tiene una ventana de oportunidad que se está reduciendo drásticamente. Debemos actuar ya. Señor presidente, las consecuencias del conflicto van más allá de Gaza y de la ribera occidental. La escalada regional amenaza la paz y seguridad internacionales. Nos preocupa profundamente las hostilidades en las que están implicados, está implicado Irán y las amenazas a la seguridad marítima en el Mar Rojo y el estrecho de Ormuz. La libertad de navegación es esencial para la estabilidad global. El derecho internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, ha de ser respetado. En Líbano, exhortamos al pleno respeto de la soberanía y la aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad. Las infraestructuras civiles deben quedar también protegidas. En Siria, apoyamos también una transición política pacífica e inclusiva que respete la soberanía y proteja a los civiles, fortaleciendo sus instituciones. La paz no se puede imponer por la fuerza, requiere de diplomacia y diálogo y exige el derecho internacional. Europa también está afrontando, señor presidente, una guerra que sigue causando un inmenso sufrimiento. San Marino condena la agresión en curso de Rusia contra Ucrania, los bombardeos de ciudades, los asesinatos de civiles, los ataques a trabajadores humanitarios, la deportación ilegítima de niños. No se trata de simples tragedias, son violaciones del derecho internacional. Ningún Estado puede redibujar las fronteras por la fuerza. Samarí nos reitera, por lo tanto, su llamado a un alto el fuego incondicional, inmediato y pleno que lleve a una paz justa, duradera y abarcadora. Toda paz deberá respetar la soberanía, independencia y integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente. De Ucrania a Gaza, del Sudán a Siria, del Sahel a Afganistán, los civiles siguen pagando el mayor precio. Las mujeres, los niños, los mayores, las familias obligadas a abandonar sus hogares, los hospitales y escuelas destruidos, los alimentos y el agua, las medicinas a las que no se puede acceder. El derecho humanitario internacional se creó precisamente para estas circunstancias y no desaparece en tiempos de guerra. No se suspende por conveniencia política, ha de ser respetado. San Marino condena firmemente el uso de armas explosivas en zonas pobladas y exhorta a todos los Estados a aplicar la declaración política sobre armas explosivas en zonas pobladas. Quienes brindan la asistencia humanitaria también deben quedar protegidos. Los trabajadores humanitarios y periodistas no son dianas legítimas. San Marino reafirma también su compromiso con la declaración encabezada por Australia sobre la protección del personal humanitario y exhorta a todas las partes en los conflictos armados a respetar y proteger al personal humanitario para garantizar que su asistencia llegue a quienes la necesiten. La impunidad no se puede normalizar. San Marino reafirma, por lo tanto, su compromiso con los Convenios de Ginebra, la Convención contra el Genocidio y el Estatuto de Roma. Y reiteramos nuestro apoyo inquebrantable a la Corte Penal Internacional. La Corte existe porque los crímenes más graves no pueden quedar sin respuesta. El genocidio, los crímenes de guerra, los crímenes contra la humanidad. La rendición de cuentas no es un obstáculo a la paz, forma parte de una paz duradera. La lucha contra la impunidad también es un elemento esencial de la responsabilidad de proteger, que debe seguir siendo una responsabilidad compartida de la comunidad internacional. La presión política reciente y las medidas coercitivas contra la Corte, sus funcionarios y quienes cooperan con ella son profundamente preocupantes. Los Estados parte en el Estatuto de Roma deben defender la integridad e independencia de la Corte. También reafirmamos el compromiso de San Marino con la abolición de la pena de muerte, que nosotros ya aboliéramos en 1865. Esto refleja nuestra convicción inquebrantable de que la dignidad humana debe ser protegida incluso en los tiempos de crímenes horrendos. La justicia no puede depender del poder político. Señor Presidente, hace 5 años los talibanes se hicieron con el poder en Afganistán. Hace 5 años, 5 años es demasiado tiempo para que la mitad de la población vea denegados sus derechos. Las mujeres afganas y las niñas afganas siguen afrontando restricciones sistemáticas a su educación, su empleo, su movimiento, su participación pública y su acceso a la justicia. Las niñas siguen excluidas de la educación secundaria y superior. Cada vez más se excluye a las mujeres de la vida pública. Esto no se puede volver normal. San Marino exhorta a que se restauren plenamente los derechos de las mujeres y niñas afganas. La educación es un derecho, el trabajo es un derecho, la participación en la vida pública es un derecho, la dignidad es un derecho. Estos derechos no desaparecen porque un gobierno decida denegarlos. La comunidad internacional debe seguir acompañando a las mujeres y niñas afganas. El acceso humanitario también debe seguir siendo irrestricto. Afganistán no puede ser olvidado, señor presidente, los niños. Merecen ser protegidos en todas partes. Los niños y niñas están siendo asesinados, reclutados, secuestrados, mutilados. Están perdiendo sus hogares, sus escuelas y sus futuros. San Marino sigue firmemente comprometida con el programa de niños y conflicto armado y apoya la labor del representante especial para los niños y los conflictos armados. Las escuelas deben seguir siendo lugares seguros. Por eso hemos respaldado la declaración sobre escuelas seguras, los principios de París y los principios de Vancouver. Exhortamos a todos los Estados a fortalecer la protección de los niños y niñas en conflictos armados y a ratificar el protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño. Señor Presidente, el regreso de las amenazas nucleares representa otra fuente de preocupación grave. No puede ser aceptable ninguna amenaza nuclear. Ni es aceptable el uso de las armas nucleares. La modernización y ampliación de los arsenales nucleares, junto con el creciente gasto militar y el desarrollo rapidísimo de la inteligencia artificial y las cibercapacidades, aumentan el riesgo de escalada. Las consecuencias de un uso nuclear serían catastróficas. San Marino sigue comprometida con un mundo libre de armas nucleares. Apoyamos el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. También nos enorgullece. Defender el tratado sobre prohibición de armas nucleares que San Marino ya ha firmado y ratificado. La diplomacia debe imponerse frente a la disuasión por medio del temor. No se pueden separar la paz y la seguridad del desarrollo, ni puede el desarrollo separarse de los derechos humanos. El conflicto destruye los avances en desarrollo, la pobreza alimenta la inestabilidad, el cambio climático aumenta la presión. Sobre los sistemas de alimentos, de agua y sobre las comunidades, tampoco podemos pasar por alto la situación humanitaria y socioeconómica devastadora que se está viviendo en Cuba, donde estas dificultades de larga data generan una carga inmensa y diaria sobre las vidas de los cubanos de a pie. Debemos, por lo tanto, tratar la paz, la seguridad, los derechos humanos y el desarrollo sostenible como parte de un mismo objetivo. Los ODS han de seguir siendo nuestro compromiso común. El Pacto por el Futuro nos brinda la oportunidad de fortalecer el multilateralismo y acelerar la aplicación de la Agenda 2030. Pero los compromisos no bastan. Necesitamos una ejecución, una financiación y una rendición de cuentas. También necesitamos una arquitectura financiera internacional más inclusiva y justa. respaldada con recursos adecuados y una mayor estabilidad financiera para las propias Naciones Unidas. La triple crisis planetaria, la del cambio climático, la de la pérdida de la biodiversidad y la de la contaminación, ya está afectando a la paz y seguridad. La degradación medioambiental alimenta la inseguridad alimentaria, la escasez de agua y los desplazamientos. El Acuerdo de París debe aplicarse plenamente. El objetivo del grado y medio también debe seguir mantenerse a nuestro alcance y la transición a de ser justa para que ningún país quede excluido. La seguridad alimentaria también debe seguir constituyendo el meollo de nuestros esfuerzos colectivos. El conflicto y los choques climáticos han de ser los son los motores del hambre y de la malnutrición, y San Marino cree que reducir las pérdidas de alimentos y el desperdicio alimentario representa una contribución práctica a un sistema. De alimentos más sostenible y seguro, señor Presidente. También entramos ahora en una nueva era tecnológica. La inteligencia artificial y las tecnologías emergentes ofrecen inmensas oportunidades, pero también crean nuevos riesgos. La tecnología debe ponerse al servicio de la humanidad, no puede utilizarse para socavar los derechos humanos, la paz internacional o el derecho humanitario internacional. Las reglas deben estar a la altura de la innovación y cuando las nuevas tecnologías crean nuevos riesgos, nuestra responsabilidad no es echar la vista atrás. o hacia un lado, sino estipular cómo han de gobernarse. Por eso importa el multilateralismo. El multilateralismo no es una idea obsoleta, es el único marco capaz de gestionar un mundo interdependiente. Ningún país podrá hacer frente por sí solo a los retos contemporáneos, protegerse frente al cambio climático o prevenir la proliferación de armas nucleares y regular la tecnología global. Ningún país puede tampoco construir una apaduradera solo. Necesitamos cooperación e instituciones que funcionen, y necesitamos también el valor político para defender las reglas que hemos creado juntos. Señor presidente, durante más de 17 siglos, San Marino ha demostrado que un pequeño Estado también puede preservar su independencia a través del diálogo, el respeto por el derecho y el compromiso con la comunidad internacional. Por eso, San Marino seguirá defendiendo a las Naciones Unidas, su carta, el derecho internacional, los derechos humanos y el multilateralismo. Ahora que el mundo Se acerca la tentación de la división. Debemos elegir la cooperación y cuando la fuerza cuestione el derecho, debemos mantenernos firmes en su defensa. Cuando la desesperación crezca, debemos optar por la paz y San Marino hará lo propio. Juntos garanticemos que las Naciones Unidas sigan siendo aquello por lo que se crearon, un escudo para los vulnerables, un foro de diálogo y un guardián de paz, dignidad y derecho internacional.
Muchas gracias al Ministro de Asuntos Exteriores. asuntos políticos, cooperación económica internacional y transición digital de San Marino. Ahora ofrezco la palabra al excelentísimo Abdulkader Hussein Omar, ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional y portavoz del Gobierno de Yibuti.
Bismillahirrahmanirrahim.
Excelentísimo señor presidente, quisiera ante todo que vaya por delante nuestra enhorabuena en nombre del excelentísimo presidente de la República de Yibuti, Ismaïl Omar Gule. a la atención del excelentísimo señor Khalilur Rahman de Bangladesh, por su elección a la presidencia del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, deseándole pleno éxito en el cumplimiento de su mandato. Quisiera asimismo rendir un homenaje a la excelentísima señora Annalena Berbock, por su liderado durante el último período de sesiones en el que se celebraron los 80 años de nuestra organización. La República de Yibuti aplaude la elección del tema de este período de sesiones, restaurar la confianza y gestionar la transformación para que las Naciones Unidas generen resultados para todos. Un tema especialmente pertinente en el contexto internacional actual. Vivimos un momento crítico, acentuado por la proliferación de conflictos por el ahondamiento de las crisis existentes y la emergencia de nuevas crisis con consecuencias políticas, económicas, humanitarias y de seguridad devastadoras. Frente a estos retos, debemos reafirmar la misión esencial de las Naciones Unidas y reforzar un multilateralismo renovado. más inclusivo y eficaz, que tenga plenamente en cuenta los intereses de todos los Estados, grandes y pequeños. La región a la que pertenece mi país también sigue afrontando crisis cuyas consecuencias rebasan las fronteras nacionales. Yibuti sigue con profunda preocupación la situación en Yemen. que nos afecta directamente con la llegada recientemente a nuestro territorio de varios miles de personas que huían de la violencia. Una situación que ya ejerce una presión marcada en las comunidades de acogida de la región de Obock, así como las capacidades de acogida de Marsax. Yibuti no podrá asumir solo Las necesidades crecientes en materia de vivienda, alimentación y servicios esenciales. Así que reiteramos nuestro llamado a la comunidad internacional para que fortalezca su apoyo y nos permita responder de forma adecuada a estas llegadas, que podrían llegar a alcanzar las 10000 personas, según las estimaciones de las Naciones Unidas, para prevenir la prolongación de esta crisis humanitaria. Reiteramos nuestra llamada a la desescalada y a una solución política sostenible en Yemen para preservar las vidas humanas. En lo que se refiere a Somalia, seguimos acompañando al pueblo y al Gobierno somalíes para consolidar la paz y la estabilidad. La comunidad internacional debe preservar los avances en materia de seguridad y seguir acompañando a las autoridades somalíes para asumir plenamente sus responsabilidades y proteger a sus instituciones. Reconocemos también el papel crucial que desempeña la UNSOM para estabilizar al país, así como el apoyo determinante de las Naciones Unidas, en particular la UNSOS. Deseamos que la comunidad internacional siga movilizándose para permitir que los somalíes asuman de forma sostenible su propia seguridad, la soberanía y la salvaguardia de la integridad de su territorio nacional. En cuanto al Sudán, Yibuti, como presidente en funciones del IGAD, aplaude que este país hermano haya regresado como participante de pleno derecho a nuestra organización regional, de la cual es miembro fundador. También exhortamos a que se incida en la desescalada y en la vuelta a las negociaciones. Solo una solución política inclusiva, que tenga como principal objetivo el apoyo al pueblo sudanés, permitirá restaurar una paz y estabilidad sostenible. Exhortamos también a que las influencias extranjeras eviten alimentar esta guerra con injerencias negativas. También tendemos la mano, una vez más, a nuestro vecino eritreo. Yibuti sigue convencido de que el diálogo y la negociación Respetando plenamente el derecho internacional, constituye la única vía para avanzar hacia la resolución pacífica y definitiva de nuestro nuestra controversia fronteriza, así como la devolución de los prisioneros de guerra que siguen incomunicados desde hace más de 18 años. La República de Yibuti reafirma asimismo su solidaridad de inquebrantable con el pueblo palestino y su pleno apoyo asus derechos legítimos. en particular, su derecho inalienable al establecimiento de un Estado independiente y soberano.
Reafirmamos nuestro apoyo a la solución biestatal con las fronteras del 67 y Jerusalén Este como capital del Estado palestino. Es la vía para una paz justa y duradera. Condenamos firmemente la colonización ilegal, la violencia contra los civiles, sobre todo por los colonos israelíes en Cisjordania, los desplazamientos forzados y toda política que quiera modificar la realidad demográfica y territorial de la Palestina ocupada. La situación humanitaria de Gaza sigue siendo una tragedia que requiere una respuesta inmediata de la comunidad internacional. Hay que garantizar la protección de civiles, la ayuda humanitaria debe llegar a los necesitados, deben cesar las violaciones de derechos humanos que condenamos enérgicamente. Yibuti seguirá apoyando una solución que ponga fin al sufrimiento palestino y haga prevalecer la justicia, la paz y el derecho internacional. La preservación de la libertad de navegación en el Mar Rojo y, sobre todo, en el estrecho de Bab el-Mandeb, es un reto importante a nivel geopolítico y económico para la estabilidad regional y mundial. Este paso marítimo neurálgico es una arteria vital para el comercio internacional. Todo obstáculo a la libre circulación puede afectar gravemente a la cadena de aprovisionamiento y a la seguridad energética. Yibuti no ha constatado perturbaciones en este estrecho hasta ahora, pero las autoridades de mi país siguen vigilantes frente a la tensión que sacude a la región. Señor presidente, la urgencia climática es uno de los retos más urgentes de nuestra comunidad internacional. Para Yibuti, país litoral africano, es indisociable de nuestro desarrollo. El aumento del nivel del mar es una amenaza directa para nuestra población y nuestros ecosistemas. Como muchos países en desarrollo, contribuimos muy poco a las emisiones mundiales. pero nos afectan mucho las consecuencias del cambio climático. Ello es una injusticia profunda. Los países que han contribuido menos al cambio climático son con frecuencia los que sufren las consecuencias más graves. Hay que acelerar la aplicación del Acuerdo de París y reforzar la adaptación y la resiliencia con infraestructura costera resiliente mejor protección de los ecosistemas marinos y litorales, sistemas de alerta temprana y un acceso simple, previsible y equitativo a la financiación climática. Para Yibuti, la acción climática no se puede disociar del desarrollo. Al contrario, debe transformar la economía, desarrollar las energías renovables, crear empleo y abrir nuevas perspectivas de inversión e innovación. Por ello, el Gobierno está concretando los mecanismos del artículo 6 del Acuerdo de París a través de un marco nacional sólido, transparente y creíble para el mercado de carbono, para movilizar nuevos recursos, inversiones, transferencia de tecnologías y reforzar nuestra capacidad nacional. Esa transformación requiere medios. Los países en desarrollo tienen costes de financiación elevados, una vulnerabilidad externa y un espacio presupuestario limitado. El acceso a los fondos climáticos y la reforma de la arquitectura financiera internacional son esenciales. El Compromiso de Sevilla ha sido una etapa importante. Ahora sus promesas han de traducirse en resultados tangibles, con más acceso a la financiación en términos favorables, Más viabilidad en la deuda y movilización de capitales públicos y privados para el desarrollo. También hay que reforzar la cooperación sur, sur y triangular para compartir tecnología, conocimientos y soluciones a las realidades de nuestros países. África no solo es un espacio de vulnerabilidad climática, debe ser también un actor capaz de innovar, proponer soluciones y contribuir a la transformación de la economía mundial. Más allá de la acción climática, la Agenda 2030 es clave para nuestro desarrollo. Nuestra economía es resiliente, sobre todo gracias a actividades portuarias, logísticas, comercio, telecomunicaciones, energía e inversión. Queremos consolidar nuestro papel de plataforma regional acelerando la diversificación económica. Como ejemplo, esta misma semana se ha lanzado ya el proyecto de construcción moderna de almacenaje de productos petroleros e infraestructuras de transporte, concretamente el oleoducto y gasoducto de Yibuti, que nos vincula con Etiopía. Una ambición de Yibuti y de Etiopía. Con esta ambición de soberanía y de seguridad energética, integración regional e integración económica, debe traducirse en empleo, también en progreso social, oportunidades para mujeres y jóvenes. Por ello, seguimos invirtiendo en educación, en salud, capital humano, transición verde y digital. así como la aplicación de la Agenda 2063 de la Unión Africana. La urgencia climática exige acción, el desarrollo requiere inversión, la paz y las crisis humanitarias, solidaridad. La transición digital y la inteligencia artificial ofrecen nuevas posibilidades para acelerar el desarrollo y mejorar la capacidad de nuestros Estados. Su potencial no se hará realidad plenamente si no reducimos la brecha digital, facilitamos la tecnología y la capacidad de los países en desarrollo. Por ello, apoyamos el proceso más allá del PIB para completar los indicadores económicos tradicionales con medidas que tengan mejor en consideración el bienestar de la población la inclusión social y la sostenibilidad medioambiental. Yibuti apoya las iniciativas de adaptación de la ONU a los retos actuales y el reforzar su eficacia, pero queremos aclarar que nuestra organización no es únicamente un equilibrio contable, debe servir a nuestros pueblos y aplicar las decisiones adoptadas colectivamente. Tenemos que basarnos en los mandatos de los Estados miembros y preservar el equilibrio entre los pilares de paz y seguridad, desarrollo y derechos humanos. Ahora que termina el mandato del secretario, Guterres, quiero, en nombre de mi presidente, su excelencia Ismail Omar Guelleh, darle las gracias por los años de servicio que ha consagrado a la ONU. Le deseamos lo mejor y le agradecemos sinceramente su inestimable contribución a la paz y a la justicia mundiales. Finalmente, seguimos muy de cerca el proceso para elegir a la persona más cualificada para ejercer el puesto de Secretario General, una elección que debe estar guiada por la competencia, la integridad profesional el respeto sin ambages al derecho internacional y una capacidad de aplicar con rigor las reformas que han acordado colectivamente los Estados miembros. Muchas gracias.
Gracias al Ministro de Asuntos Exteriores de Yibuti. Y ahora voy a dar la palabra a Su Excelencia Mohamed Hajji Hassan, Ministro de Exteriores de Malasia.
Señor Presidente, Excelencias, distinguidos delegados, señoras y caballeros. Quiero también felicitar a mi amigo, Su
Excelencia del doctor Khalilur Rahman por su nombramiento para presidir el 81 periodo de sesiones de la Asamblea. Cuente con nuestro pleno apoyo en su tarea al frente de la Asamblea en un momento de profunda incertidumbre global. Señor Presidente, nos reunimos en un momento difícil, el más difícil para la ONU desde hace mucho tiempo. El mundo se ha acostumbrado a las crisis, guerras que se multiplican, la rivalidad entre las potencias que aumenta, la arquitectura de control de armas internacional tiene problemas, hay nuevas tecnologías que transforman la sociedad más rápido de lo que pueden hacer nuestras instituciones para adaptarse. Pero quizás el mayor peligro no es una crisis concreta, sino la idea creciente de que el sistema internacional no puede resolverlas. Este es el déficit de confianza que tiene hoy la ONU. Y pensamos que hay que hacerle frente de manera abierta y honesta. La confianza solo puede restablecerse a través de intervenciones concretas. Cuando el derecho internacional se aplica, cuando la población del mundo puede seguir esperando que su voz siga contando aquí en esta sala. Debemos recordar que la ONU no está aquí simplemente para la posguerra. Debe también evitar que las guerras estallen. Y, sin embargo, con frecuencia solo respondemos una vez que ha llegado el desastre. Contamos los muertos, entregamos aprovisionamiento, reconstruimos lo destruido. y esperamos a la siguiente crisis. Este no puede ser el futuro del multilateralismo. Hay que pasar de la reacción a la prevención. Y esa tarea es más urgente en Gaza que en ningún otro sitio. No vamos a estar aquí para recitar las estadísticas que todo el mundo conoce. Todos saben cuál es la magnitud de la destrucción de Gaza, cuántos niños, familias, médicos, trabajadores de ayuda, periodistas, han resultado muertos. Todos sabemos que Gaza representa también el número más elevado de niños que han quedado huérfanos en un conflicto. Malasia y muchos otros Estados miembros han hecho todo lo posible para conseguir justicia en Gaza. Hemos siempre pedido un alto el fuego inmediato, la entrega, perdón, de ayuda sin restricciones. Hemos apoyado la tarea humanitaria en Palestina. Hemos pedido acciones punitivas contra Israel y hemos defendido el ingreso de Palestina de pleno derecho en esta sala. Y, sin embargo, una vez más, El deseo colectivo de la Asamblea se ha encontrado con el efecto silenciador del veto. Malasia lo va a decir con claridad. Estamos ya hartos. Señor presidente, la reforma es más crítica que en ningún sitio dentro del Consejo de Seguridad. Ahí es donde se ven más claramente las carencias de la ONU. Hay que cuestionar el del veto, lo tenemos que hacer todos los miembros de esta Asamblea, sobre todo en caso de crímenes contra la humanidad. La resolución 76/262 ya ha creado una vía para la responsabilización entre el Consejo y esta Asamblea. Hay que aprovechar plenamente esta resolución como punto de partida de una mayor rendición de cuentas en relación al uso del veto. Ampliar el número de miembros del Consejo no será suficiente. Hay que cuestionar el propio derecho al veto. Hay que abolirlo. Y hay que comenzar ya. Todavía nos queda tiempo para salvar el orden internacional. La parálisis del Consejo no tiene que ser la parálisis de la ONU. Es cierto que la confianza internacional y en la ONU se encuentra en un punto bajo, que es un récord. Y ello socava la confianza en la noción de un orden multilateral. Los ciudadanos a los que servimos y representamos tienen miedo. Están viendo cómo se fragmenta el orden mundial, la La reaparición de una carrera de armamentos, han oído amenazas claras de uso de las armas nucleares, ven que sus gobiernos deciden no reglamentar la IA y ven cómo se abusa de esta y que cada vez, además, se le da más poder. En este momento de caos, lo único que podemos hacer para corregir el rumbo es reconstruir la confianza en la. gobernanza proactiva y el multilateralismo. La confianza viene de la capacidad de gestionar las fuerzas transformativas. Durante siglos, el poder global se ha concentrado en los Estados, pero hoy ha surgido una nueva fuente de poder. Unos cuantos actores privados controlan cómo miles de millones de personas se comunican, trabajan, comercian, consumen la información. La inteligencia artificial cambia cómo funcionan las economías, las sociedades, cómo los gobiernos toman decisiones. Las oportunidades son enormes, pero también los riesgos. Y hay que hacerse una pregunta muy simple: ¿quién gobierna esta transformación? La tecnología debe servir a la humanidad, no al contrario. La respuesta no puede ser que un pequeño número de empresas o de países decidan las reglas para todo el mundo. La ONU debe seguir apoyando al sur global, que serán probablemente los más afectados por un desarrollo desigual de la IA. Deben poder participar en los debates sobre el tema. El Sur Global no puede convertirse simplemente en un destino para los centros de datos, mientras que las decisiones sobre ella se toman en otros foros. Hemos de ser socios en la innovación, no meramente clientes o mercados, no meros destinos de la inversión. Tenemos que ser socios implicados en las decisiones que darán forma a nuestro futuro. con una toma de decisiones y un desarrollo equitativo. Eso significa gestionar la demanda enorme que requieren estas instalaciones a nivel de infraestructura hídrica, energética, de suelo, de otros recursos, para poder compartir ampliamente los beneficios de la IA. Señor Presidente, en nuestro mundo hiperconectado hay pocas cosas que no cambien. Las tecnologías se convierten rápidamente. También rápidamente pueden tener un efecto disruptor. La guerra también se traslada más allá de las fronteras. En Asia occidental aumentan los conflictos. Algunas de las rutas comerciales más importantes para la energía y el comercio se ven amenazadas, como Ormuz y Bab el-Mandeb. Las consecuencias de los conflictos no terminan allí. Las familias en el sureste de Asia no tienen nada que ver con estos conflictos, pero siguen pagando el precio cuando aumenta el coste de la vida, del alimento, de los combustibles. Valencia, por lo tanto, insta a todas las partes a evitar la escalada. La diplomacia nos demuestra que el diálogo es posible. Hemos de ir, pues, por esta vía. De lo contrario, seguirán sufriendo los mercados globales y ello será muy negativo para familias inocentes en todo el mundo. Señor Presidente, la mayor parte de nuestros países no son grandes potencias y, sin embargo, las decisiones de unos pocos afectan al futuro de todos. Somos la mayoría global, como dije anteriormente. No tenemos que vivir con las consecuencias de las decisiones que toman otros. Hemos de poder participar nosotros también. Los países medianos como Malasia pueden contribuir al diálogo cuando las potencias no se ponen de acuerdo. Organizaciones regionales como ASEAN aporta la perspectiva de su pueblo en los debates globales. Hay que tener la confianza de intervenir en nombre de nuestras regiones. Señor Presidente, empecé hablando de la confianza y quiero terminar por donde empecé. La cuestión puede parecer simple, pero de hecho es profunda. Cuando sufre la gente, cuando el mundo mira hacia esta sala, ¿Estará nuestra organización lista para responder a este llamamiento, a cumplir la función para la que se creó? Hay que dejar de hablar y pasar a la acción, restablecer la confianza, gestionar la transformación, reformar las instituciones que no se adapten a la realidad actual y velar porque las normas del sistema internacional se apliquen igualmente a todos. Malasia no le va a dar la espalda a la ONU. En este momento de dificultad no abandonaremos el multilateralismo, simplemente porque sea imperfecto. Vamos a hacer lo necesario para que merezca la confianza que se ha depositado en él, porque creemos en el multilateralismo, sobre todo cuando la alternativa es un mundo en el que solo el poder cuente. Hace 80 años, los fundadores de esta organización decidieron evitar a las generaciones venideras el flagelo de la guerra. Nosotros somos esas generaciones venideras y esa promesa la tenemos que asumir ahora nosotros. El mundo necesita que la ONU dé resultados, que garantice que el derecho internacional es verdaderamente internacional, que todas las regiones tienen voz. y, sobre todo, que la gente de a pie, en este momento difícil, pueda seguir pensando que la ONU va a actuar, que el mundo no les ha olvidado. Antes de concluir, quisiera expresar mi más sentido agradecimiento al Secretario General, Antonio Guterres. Este será su último periodo de sesiones y le damos las gracias por liderar a la organización con una dedicación y una paciencia enormes frente a tantos cambios a nivel internacional. Estas serán las cualidades que necesitaremos en el futuro en nuestra organización. Si hay algo que hemos demostrado a través de la historia en la humanidad es nuestra capacidad de adaptarnos, queridos colegas. Adaptémonos, demostremos que estamos a la altura de la promesa que se nos confió. Muchas gracias.
Gracias al ministro de Asuntos Exteriores de Malasia. A continuación, voy a dar la palabra a su excelencia. Said Bader bin Hamad bin Hamood Al Busaidi, ministro de Exteriores de Omán.
Excelencia, presidente del 81 período de sesiones de la Asamblea. Señoras y caballeros, quiero dar las gracias a Su Excelencia, el doctor Khalilur Rahman, a quien felicito por su nombramiento para presidir este período de sesiones. Le deseamos lo mejor en su tarea. Señoras y caballeros, el diálogo nos recuerda lo que nos une. Es la mejor manera de superar nuestras diferencias, de fomentar la confianza y la comprensión y de resolver las crisis. Nosotros seguiremos defendiendo la búsqueda de soluciones pacíficas y consensuadas a los conflictos, basándonos en los valores y principios que nos puedan permitir obtener el objetivo compartido de que haya seguridad y estabilidad para todos que se avance en el desarrollo económico y en la prosperidad de nuestros pueblos. En el mismo contexto, hemos de abstenernos del uso de la fuerza y de la injerencia en los asuntos internos de otros Estados, y guiarnos por la Carta de Naciones Unidas y por el derecho internacional, respetando la soberanía y la independencia de los Estados, para tener un marco sólido que rija las relaciones internacionales y nos permita fomentar la confianza y la cooperación entre los Estados. Distinguidos colegas, a comienzos de este año, Se ha producido en nuestra región una guerra que podría haberse evitado. Posteriormente hemos visto como la escalada ha amenazado la seguridad de los países de la región, ha paralizado la navegación y el comercio a través del estrecho de Ormuz. lo cual ha afectado a la seguridad energética, a la estabilidad de los precios y a la confianza en el orden financiero internacional. Una vez más, reafirmamos nuestro apoyo a las iniciativas para salvaguardar la navegación en el estrecho de Ormuz de acuerdo con los principios del derecho internacional y de la Convención de Naciones Unidas sobre Derecho del Mar. Pedimos a todas las partes que cooperen con Omán para salvaguardar los intereses de todos aquellos que se benefician del tránsito por el estrecho de Ormuz. Mi país También quiere renovar su solidaridad a todos los países vecinos, incluyendo a los Estados miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, por las medidas legítimas que han adoptado para mantener su seguridad, proteger su soberanía y salvaguardar su integridad territorial. Al mismo tiempo, pedimos a las partes que resuelvan los conflictos pendientes con contención a través del diálogo para encontrar soluciones políticas consensuadas en beneficio de todos. El gobierno del Sultanato de Omán sigue apoyando la búsqueda de una solución política para la crisis de Yemen, preservando la unidad, estabilidad e integridad territorial de este gran país, respondiendo a las aspiraciones del pueblo yemení en toda su variedad, de manera que Yemen pueda volver a la vía de la reconstrucción, el desarrollo y la prosperidad. Por ello, renovamos nuestro llamamiento a las partes para que cooperen con el fin de encontrar una solución justa a la crisis preservando los derechos, la dignidad, la independencia y la integridad territorial del Yemen y la seguridad de sus relaciones con los países de la región. Reiteramos nuestro firme rechazo a los ataques de Israel contra numerosos estados árabes y expresamos nuestra condena por los crímenes de la ocupación israelí y por el número creciente de violaciones cometidas contra el pueblo palestino que no hacen más que aumentar su sufrimiento en su lucha para hacer realidad sus derechos legítimos y liberar su territorio de acuerdo con las fronteras del 4 de junio de 1967 de la solución biestatal y de las resoluciones correspondientes de Naciones Unidas.
Honorables delegados, la sultanía de Omán lanzó el Plan de Moscate para contrarrestar el discurso de odio, el genocidio, los crímenes atroces, la incitación a estos crímenes, y todo ello por medio de una iniciativa que inaugurará el Excelentísimo Secretario General de las Naciones Unidas, con amplia participación internacional aquí en la sede de las Naciones Unidas En Nueva York, el 11 de junio, partiendo de este enfoque, la ciudad de Moscate organizará, si Dios quiere, en noviembre próximo, un evento con el que se celebrará el Día Internacional de la Tolerancia como parte de una senda. que esperamos que desemboque en nuevas iniciativas y alianzas internacionales en cooperación con la comunidad internacional y las Naciones Unidas. Señoras y señores, la sultanía de Omán otorga mucha importancia al desarrollo sostenible y a sus objetivos. Pues creemos que el desarrollo es realmente Un derecho inherente para todos. Mi gobierno sigue aplicando sus planes de desarrollo y sus programas dentro del marco de la visión de Omana 2040. Sigue también empoderando la participación activa de las mujeres y su contribución al proceso de desarrollo y la toma de decisiones. afirmando que forman parte integrante de un proceso de desarrollo sostenible y que su sostenibilidad, en lugar de un esfuerzo separado, es parte integrante de esos esfuerzos. De ahí que nos parezca importante haber asignado 11 escaños permanentes y electos para mujeres en el Consejo de la Shura omaní como parte de ese marco. En el campo medioambiental, la sultanía de Omán sigue con sus esfuerzos de aplicación de una estrategia nacional de cara a la transición hacia una economía baja en carbono, dentro de un paquete amplio de proyectos e iniciativas de energía renovable. transporte, ciudades sostenibles y todo con el objetivo de apoyar los esfuerzos nacionales encaminados a alcanzar la neutralidad de carbono de aquí a 2050. En conclusión, una vez más, expresamos nuestro agradecimiento al excelentísimo Secretario General, Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, por sus esfuerzos incansables en pro de la defensa de la justicia y la verdad, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional. Reafirmamos una vez más nuestro apoyo y nuestra cooperación en las Naciones Unidas para lograr sus nobles objetivos a fin de establecer un mundo más estable y más próspero. Muchas gracias y que la paz, la merced y las bendiciones de Dios sean con ustedes.
Muchas gracias al distinguido representante de Omán. por su alocución. Ahora ofrezco a la excelentísima Anita Anand, Ministra de Asuntos Exteriores. A la señora, se corrige la intérprete, Marie Edith, Tassila Yedunbeneni, Ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación, encargada de la integración y de la diáspora del Gabón.
Señor presidente de la Asamblea General, señor secretario general de las Naciones Unidas, excelencias, damas y caballeros, jefes y jefas de delegaciones, señoras y señores, quisiera, señor presidente, al comienzo transmitirle la enhorabuena del excelentísimo Brais Kloter Oliguine Gema, presidente de la República Gabonesa, por su elección al 81. periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas como presidente de la misma. Podrá contar con el pleno apoyo de mi delegación y formulamos el anhelo de que su mandato sea un mandato de escucha, diálogo y búsqueda incansable de avenencias a favor de la paz y la cooperación internacionales. Tras el segundo mandato del Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, el Presidente de la República Gabonesa le rinde un homenaje, insistiendo especialmente en el constante compromiso del que ha hecho gala a favor del multilateralismo y la defensa de los principios consagrados en la Carta. Gabón se suma plenamente al tema de este periodo de sesión, restaurar la confianza y gestionar la transformación. Para que las Naciones Unidas generen resultados para todos, un tema que llega en un momento decisivo de nuestra historia. Nuestro mundo atraviesa numerosas y profundas crisis interdependientes. Los conflictos armados se alargan, se intensifican las tensiones geopolíticas, las desigualdades persisten. Los desarreglos climáticos se aceleran y la urgencia humanitaria se multiplica. A ello se suman las consecuencias económicas y sociales de esas crisis sucesivas, la inseguridad alimentaria, los desplazamientos forzosos de poblaciones, los riesgos relacionados con la ciberdelincuencia y los trastornos que han generado las tecnologías emergentes, realidades que ponen a dura prueba la capacidad de la comunidad internacional de actuar de forma concreta. Y en este entorno inseguro, solo nos puede guiar un valor, el de la confianza. Para Gabón, restaurar la confianza entre las naciones nos exige, más que nunca, regresar a los principios fundamentales del derecho internacional en general y de la Carta de las Naciones Unidas en particular. Por ello, mi país reafirma su apego al principio de no injerencia en los asuntos internos y el respeto de la soberanía y la integridad territorial de los Estados. Partiendo de lo cual, aplaudimos la adopción de la resolución 2797/2025, que impulsa una nueva dinámica en la resolución de la controversia regional sobre el Sahara marroquí, partiendo exclusivamente de la base del plan de autonomía de soberanía marroquí. La restauración de la confianza, señor presidente, dependerá sobre todo de acciones concretas que permitan afrontar conjuntamente los retos globales vinculados con la paz y la seguridad, el cambio climático, el desarrollo sostenible y las pandemias. Y, por ello, frente a los dramas humanos en todo el mundo y, en particular, en África, es imprescindible un compromiso colectivo agudo, marcado, una exigencia de inclusividad, en particular, necesaria en el Golfo de Guinea, un espacio marítimo cuya importancia para el comercio internacional aumenta a diario. Por consiguiente, Gabón opta por fortalecer la seguridad sustancial de esta zona estratégica, partida necesaria para una prosperidad compartida. Señor presidente, Gabón, como miembro del Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana, subraya que resulta urgente aplicar la resolución 2719 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas relativa a la financiación de las operaciones de mantenimiento de la paz sobre el continente. rendir un homenaje a este compromiso equivaldría a consolidar la paz en África y a fortalecer la cooperación entre el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana. La confianza también depende de que se respeten los compromisos contraídos en el marco regional, bajo la altísima égida del Excelentísimo Brice Clotard Oligui Nkema, Presidente de la República, Jefe de Estado, Jefe de Gobierno, Gabón ha convertido el diálogo, la paz y el respeto por los compromisos internacionales en los principios rectores de su acción diplomática. Señoras y señores, gestionar la transformación tal y como se nos propone con este tema, también significa saber guiar los cambios a escala nacional. Por ello, bajo el liderazgo del presidente de la República, el señor Brice Clotard Oleguen Guema, Gabón prosigue su cambio, su transformación en el plano social, medioambiental y económico, tal y como se describe en nuestro Plan Nacional de Crecimiento y Desarrollo de 2026 a 2030. El Plan de Desarrollo de Gabón también incide en la mejora de las condiciones de vida de nuestras poblaciones a través de nuevas infraestructuras administrativas, hospitalarias y educativas, conforme a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Habida cuenta de lo anterior, nuestro país exhorta a una asociación renovada que parta del respeto mutuo, la responsabilidad compartida y los compromisos concretos. Una alianza que habrá de facilitar una transformación local de los recursos naturales, diversificando nuestra economía, transfiriendo las tecnologías y reforzando las capacidades nacionales. Señor Presidente, restaurar la confianza depende también de que se reforme la arquitectura financiera internacional, más inclusiva y mejor adaptada a los retos actuales. De lo contrario, sería imposible movilizar los fondos relacionados con el desarrollo. Nuestro país es un país con amplia cobertura forestal y escasa tasa de deforestación. Es también una importante fuente de. absorción de carbono. Y por ello, creemos que es importante optar por un reconocimiento mayor de este tipo de contribuciones a la regulación del clima mundial y de los servicios ecosistémicos a favor de toda la humanidad. Deben valorarse tal y como merecen y dar paso, quizá, a una financiación justa, adecuada, previsible y sostenible. Es cierto que la transformación digital brinda posibilidades extraordinarias, pero también conlleva riesgos vulneraciones de la vida privada, desinformación, ciberdelincuencia o uso irresponsable de las tecnologías emergentes. La falta de un marco jurídico internacional eficiente puede generar abusos como estos, lo que a su vez hace que pese una amenaza directa sobre la seguridad de nuestros Estados y los derechos fundamentales de nuestros ciudadanos, habiendo ya sufrido este tipo de actos en distintas formas. Gabón ha debido adaptar una reglamentación que velara por la seguridad del sector digital y de la inteligencia artificial, con medidas temporales, proporcionales y cuyo único motivo es velar imperativamente por la seguridad de nuestros conciudadanos. Nuestro objetivo sigue siendo construir un ecosistema digital abierto, seguro y respetuoso de las libertades, perfectamente armonioso con nuestros compromisos internacionales. Para que la ONU Aporte resultados a favor de todos. No puede pasar por alto las deudas de la historia. Gabón aplaude la adopción de la Resolución 8020050 de la Asamblea General sobre la trata de esclavos africanos, que se ha descrito como el crimen más grave contra la humanidad en la organización. que genere resultados. Es una organización que sabe reformarse también desde dentro. Deben las Naciones Unidas demostrar su capacidad de adaptación al contexto internacional para hacer frente con eficacia a los retos que este mundo tiene que afrontar. Una voluntad de transformación institucional que debe tener en cuenta la urgencia de que se reforme el Consejo de Seguridad, porque África debe ocupar el lugar que le corresponde en ese círculo muy cerrado de miembros permanentes actuales. Para Gabón, No puede haber gobernanza mundial legítima sin una participación equitativa de África en la toma de decisiones que atañen a la paz y la seguridad internacionales. La visión de Gabón es la de un multilateralismo inclusivo y reformado que tenga en cuenta las aspiraciones de los pueblos, especialmente de las mujeres y los jóvenes, y en este marco debe garantizarse el derecho fundamental de cada Estado a trazar su propia senda. En nombre de este principio, Gabón reafirma también su apoyo a Cuba. Gabón se suma a los llamados reiterados de numerosos Estados a favor del levantamiento del embargo. Señor Presidente, quisiera concluir. Recalcando que Gabón, fiel a sus compromisos regionales, confía en que el futuro sea más sereno para todos, partiendo de la confianza que se construirá como base de un edificio mundial nuevo, más pacífico, justo y equitativo, y también solidario. Muchas gracias.
Muchas gracias a la Ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación, encargada de la integración y la diáspora del Gabón. Ahora ofrezco el uso de la palabra a la Excelentísima Anita Anand, Ministra de Asuntos Exteriores del Canadá.
Señor Presidente, Excelencias, colegas y amigos. Buenos días. Yo nací en Nueva Escocia, en la costa oriental del Canadá. Allí crecí como hija de inmigrantes. Los neoescoceses todos lo saben. Las mareas no esperan, hay que moverse con ellas. Y la marea en el orden global también se ha movido. Como lo ha observado la historiadora canadiense Margaret MacMillan, hemos llegado a una nueva era de desorden. Afrontamos una ruptura, no una transición. Las grandes potencias se están alejando de la cooperación económica global, desmantelando la integración económica. Las grandes potencias quieren que los demás aceptemos lo que se nos ofrece. y con demasiada frecuencia, la soberanía estatal, piedra angular de la Carta de las Naciones Unidas, se ha tratado con desdeño. Afrontamos graves retos en el orden global, pero los canadienses y miles de millones de otros ciudadanos en todo el mundo desean, ante todo, vivir de forma pacífica, próspera, vidas previsibles. Y por eso, frente a esta ruptura, el objetivo del Canadá es lograr una mayor autonomía estratégica, una mayor autonomía para tomar nuestras propias decisiones y determinar nuestro propio futuro soberano. Ya no podemos permitirnos depender excesivamente de un solo socio. Al contrario, estamos ahora diversificando nuestros vínculos, construyendo relaciones más sólidas. con nuestros socios antiguos y nuevos por igual, para que nuestro pueblo pueda disfrutar de paz y prosperidad. Daremos prioridad a las acciones decididas, eficaces, forjando coaliciones de naciones en torno a problemas comunes, compartiendo un sentido de urgencia frente a problemas que nos acucian. Creemos que estas coaliciones Son las más flexibles, las más eficaces, las que permiten abordar inmediatamente los retos globales emergentes. Estamos también formando coaliciones con pequeños Estados, con potencias medias y con grandes potencias, al igual que con las demás. Por medio de la coalición de voluntades, el Canadá está trabajando con más de 30 aliados y asociados para impulsar la defensa de Ucrania frente a la agresión rusa. Y en grupos regionales como los siete del Ártico o los ocho del Báltico Norte, el Canadá y sus aliados árticos están cooperando para que su región siga siendo estable y segura. Por ello, acogemos con agrado que se haya convocado esta semana la reunión de los siete árticos. Ahora que formamos nuevas coaliciones, debemos también reforzar el sistema multilateral. Por eso, el Canadá y sus asociados del mundo entero han lanzado una nueva iniciativa de socios a favor del multilateralismo, una iniciativa encaminada a apoyar la reforma de las Naciones Unidas y otras instituciones para que se tornen más representativas, más eficaces y dignas de confianza. El Canadá seguirá con su política de realismo basado en valores. Entendemos el mundo tal y como es. Por ello, haremos elecciones justas para los canadienses, guiándonos por nuestros valores. Diversificaremos nuestros vínculos. Trabajaremos con socios de confianza a fin de fortalecer nuestras capacidades estratégicas, especialmente En lo tocante a tecnologías emergentes, minerales críticos, producción de material de defensa y energía convencional y limpia. También encabezaremos y lideraremos a las demás potencias medias para actuar de forma colectiva y decidida, porque las potencias intermedias desempeñan un papel clave en la construcción de un marco para el nuevo orden internacional que ahora se está estableciendo, precisamente En estos momentos, en el ámbito económico, el Canadá se centrará en aquello que puede controlar, fortalecer su economía, diversificar su comercio y catalizar billones de dólares de inversión en el Canadá en los próximos cinco años. Estamos explorando nuevas oportunidades con nuestros asociados del Indo-Pacífico, del Golfo y de América Latina, lo que incluye alianzas renovadas con grandes economías como la India y China. Fortalecemos los vínculos entre Canadá y Europa. Junto a la Unión Europea, estamos construyendo una alianza de futuro. Gracias a nuestra estrategia para África, también hemos aumentado los vínculos comerciales con nuestros socios africanos. Estamos realizando progresos concretos. Las exportaciones del Canadá hacia mercados ajenos a Norteamérica han aumentado de forma marcada en el último año. El Canadá ha obtenido más de 20 nuevas alianzas económicas y de defensa, y también a principios de este mes mantuvimos. la primera cumbre de inversión canadiense, donde obtuvimos 500 mil millones de dólares en nuevos compromisos de financiación para su inversión en el Canadá. Como superpotencia energética, estamos aportando suministro energético a muchos de nuestros socios mundiales, respaldando también la transición hacia un futuro más sostenible desde el punto de vista medioambiental. Porque en un mundo de cambios tan rápidos, el Canadá es un socio de confianza Y estamos dispuestos a trabajar juntos. Estamos también dispuestos a trabajar juntos en el fomento de la seguridad internacional. Canadá ha dado un paso adelante y ha asumido una mayor responsabilidad en relación con su propia defensa. Estamos realizando las mayores inversiones en defensa de varias generaciones, asignando más de 80000 millones de dólares. al presupuesto del año pasado en esta materia. Hemos dedicado ahora más del 2% de nuestro PIB a la defensa y estamos avanzando hacia la promesa del 5% de la OTAN de aquí a 2035, inversiones con las que se fortalece nuestra capacidad de proteger Canadá y de contribuir a la paz y seguridad del mundo. El Canadá es una nación ártica y el Ártico es vital para nuestra identidad, nuestra seguridad y nuestro futuro. El Ártico es una región de competencia creciente y para muchos canadienses, sencillamente, su casa. Por eso invertimos en la seguridad del Ártico en consulta con los pueblos indígenas. Su participación es un elemento esencial de nuestra participación. y nuestro compromiso con la reconciliación. Ahora que celebramos los 30 años del Consejo Ártico, seguimos obrando por una región de cooperación y para ello el Canadá ha abierto un nuevo consulado en Nuuk, en Groenlandia, y estamos fortaleciendo nuestros vínculos con nuestros socios árticos. El Canadá acoge con agrado el reciente acuerdo entre Groenlandia, Dinamarca y los Estados Unidos para fortalecer la seguridad en Groenlandia y en el Gran Norte. Un acuerdo que nos recuerda una vez más que Norteamérica y Europa son más fuertes juntas. Y como miembro fundador de la OTAN, nuestro compromiso con la alianza transatlántica es férreo. Junto a nuestros aliados de la OTAN, seguimos decididos a apoyar a Ucrania. Compartimos el compromiso de Ucrania de restaurar una paz abarcadora, justa y duradera, basada en el respeto por la soberanía y la integridad territorial de Ucrania. El Canadá también está dedicado a impulsar un retorno incondicional de todos los niños ucranianos, los civiles detenidos ilegalmente y los prisioneros de guerra. La semana que viene acogeré, junto con Noruega y Ucrania, una conferencia sobre este importante tema en Toronto. El Canadá, con Ucrania, seguirá trabajando a fin de velar por la navegación segura en el Mar Negro, fortaleciendo la infraestructura portuaria ucraniana y disuadiendo y recortando las actividades ilegales de la flota rusa en la sombra. El Canadá es también una nación pacífica y nos hemos comprometido con una región indopacífica libre, abierta e inclusiva, aumentando también nuestra presencia naval en el Indo-Pacífico. Estamos ofreciendo un programa de detección de buques en la sombra a nuestros asociados. También seguiremos aplicando las sanciones del Consejo de Seguridad contra Corea del Norte y trabajando con nuestros socios regionales que están acabando con la delincuencia transnacional y, en particular, con los centros débulo. La posición del Canadá en sobre Irán es inequívoca. Irán representa la principal amenaza a la paz y seguridad de esa región. y nunca podrá adquirir el arma nuclear. Las amenazas a los derechos de navegación en el estrecho de Ormuz de Irán son una afrenta directa al derecho internacional y nos sumamos a nuestros socios del Golfo y europeos que condenan firmemente los ataques en la región cometidos por Irán. Canadá está desplegando todas las herramientas disponibles, sanciones en particular específicas, como las que anuncié la semana pasada para afrontar el comportamiento horrendo del régimen iraní. Y aquí en las Naciones Unidas, El Canadá, una vez más, encabezar la resolución de la Asamblea General sobre los derechos humanos en Irán, porque defendemos firmemente al pueblo iraní frente a la represión y sus derechos humanos, su dignidad y su aspiración a una vida mejor. Y ya más cerca de casa, la población de Haití merece estabilidad, seguridad y la posibilidad de construir un futuro mejor. Aplaudimos a los numerosos países que han propuesto su ayuda. A la fuerza de represión de pandillas, en particular Estados Unidos. Si bien la población haitiana una afronta retos fundamentales, nos parece alentadora la serie de medidas se que ha adoptado el gobierno haitiano para preparar sus elecciones, una señal de progreso y esperanza. en el mundo por doquier. El Canadá seguirá siendo una voz de confianza en defensa de la seguridad marítima, el derecho internacional y el desarrollo responsable de la inteligencia artificial. Y seguiremos también denunciando el auge inaceptable del odio, y en particular del antisemitismo y la islamofobia, plagas contra las que nuestros países deben luchar conjuntamente. Se nos recordó trágicamente la existencia del flagelo antisemita cuando un hombre armado llevó a cabo un ataque contra la sinagoga de Belleville, en Ontario, en un día sagrado, el más sagrado de todos los del calendario judío. Canadá afronta estas rupturas globales y su respuesta parte de los principios más solemnes. El Canadá es una sociedad abierta y plural, rica en debates civiles y participación pública robusta. Nuestro éxito se basa en nuestras instituciones democráticas y en el respeto por la diferencia. Tal como dijera recientemente nuestro primer ministro, Carney, somos un socio estable cuando la previsibilidad escasea. El Canadá ha presentado su candidatura al Consejo de Derechos Humanos para el período 2028-2030, una prueba más de los valores que defendemos y para las naciones aquí representadas. Les y a las naciones aquí representadas les digo que sería un honor para nosotros contar con su apoyo. El Estado de Derecho es uno de los pilares de nuestra sociedad en casa, el que guía también nuestras acciones en el exterior. El compromiso del Canadá con los derechos humanos y el derecho internacional es sólido. Incluye nuestro apoyo a las instituciones que defienden principios tales. como la Corte Penal Internacional.
Canadá mantiene su compromiso con la Carta de las Naciones Unidas, que Canadá contribuyó a establecer. El artículo 1.2 de la Carta recoge un principio fundacional de esta institución, la autodeterminación de los pueblos. Dejémoslo claro, la autodeterminación es un derecho que tienen tanto los israelíes como los palestinos. Canadá está convencida de que la paz y la seguridad sólo serán posibles a través de la negociación de dos Estados. Ello significa un Estado palestino que coexista con Israel en paz, seguridad y dignidad. El derecho de Israel a existir no está abierto para debatirlo, y el derecho del pueblo palestino a su autodeterminación en su estado propio tampoco está abierto a discusión. La solución biestatal sigue siendo el principio rector de nuestra política en Oriente Medio, y todas nuestras acciones están calibradas para apoyar este objetivo. Junto con nuestros socios, seguiremos luchando contra aquellos que arman y financian a Hamás y a otras organizaciones terroristas que amenazan la seguridad de Israel y de la región. Hamás no puede tener ningún papel en la gobernanza de Palestina. Los asentamientos de Israel en Cisjordania son ilegales según el derecho internacional. y un obstáculo para la paz. Por ello, anunciamos este mes que vamos a restringir el comercio de bienes con los asentamientos israelíes ilegales. Seguiremos también apoyando la ayuda humanitaria vital a la población civil necesitada para responder a la crisis humanitaria urgente de Sudán. Hemos anunciado recientemente una financiación de 120 millones de dólares para ayudar a la población afectada. Desde el Líbano a Haití, pasando por Gaza y otros lugares, apoyamos las iniciativas de reducción de la pobreza, reforzamiento de la resiliencia, promoción de la igualdad de género, defensa de los derechos de las personas LGBTQ 2 y crear posibilidades económicas. El sistema de Naciones Unidas tiene un papel esencial aquí. Pero la ONU no es, ni debe ser, una organización estática. La ONU ahora atraviesa un periodo de grandes cambios. y debemos velar porque esté lista para el futuro. Damos las gracias al señor Antonio Guterres por su aportación, sus muchas aportaciones en esta última década. Estamos listos a colaborar con el nuevo o la nueva secretaria general. Señor presidente, queridos colegas, El mundo es muy diferente hoy de lo que era cuando yo crecía en Nueva Escocia. Han cambiado las cosas. Podríamos pasarnos el tiempo deseando que hubiera sido diferente, pero ni la nostalgia ni el desespero son soluciones. Eso sería decepcionar a nuestros pueblos. Canadá lo que ha decidido es avanzar con confianza y solidez, aunque hay quien prefiere levantar murallas y retirarse del compromiso internacional. Nosotros pensamos que las alianzas a largo plazo son la mejor manera de conseguir prosperidad y seguridad. Aunque algunos se alejan de los principios de la ONU, nosotros mantenemos nuestro compromiso, aunque algunos prefieren ignorar la ruptura que vemos con nuestros propios ojos, nosotros estamos dispuestos a ver el mundo como es, en vez de tener nostalgia por el pasado. Aprovechemos esta ocasión para hacer las cosas bien para nuestro pueblo y construir el futuro juntos. Este es el camino que va a seguir Canadá y les invitamos a ustedes a sumarse a nosotros en como aliados. Muchas gracias.
Gracias a la ministra de exteriores de Canadá. A continuación, tiene la palabra su excelencia. Camina Johnson Smith. Ministra de Asuntos Exteriores. De Jamaica.
Señor Presidente, en nombre del Gobierno y el pueblo de Jamaica, le felicito por su nombramiento para presidir el 81.º período de sesiones de la Asamblea. Cuente con nuestro pleno apoyo. También felicito a su predecesora, Su Excelencia Annalena Baerbock, por su liderazgo de la Asamblea en un período de sesiones histórico. Y al Secretario General también le traslado nuestro profundo agradecimiento por su liderazgo infatigable en una década de extraordinaria incertidumbre global. El tema de este período de sesiones es muy oportuno porque hoy nos falta confianza. Las guerras y los conflictos tienen un efecto devastador sobre la sociedad, desplazan a millones de personas, aumenta la tensión geopolítica. cambio climático destruye vidas y décadas de desarrollo en cuestión de horas. Las nuevas tecnologías, incluyendo la inteligencia artificial, son muy prometedoras, pero también presentan riesgos que no hemos comprendido plenamente todavía. En este momento en el que es más necesaria que nunca la acción multilateral, la confianza en el multilateralismo Se pone a prueba. Nuestra postura está muy clara. Las carencias del multilateralismo no se resuelven abandonándolo. Para pequeñas naciones como la nuestra, un orden internacional normativo no es una preferencia diplomática abstracta. Es fundamental para nuestra soberanía, nuestra seguridad y nuestro desarrollo. Tampoco podemos salvar el multilateralismo defendiéndolo, hemos de reformarlo, hacerlo más representativo, más eficaz, de manera que responda mejor a las necesidades de los pueblos a los que debe servir. Por ello, no solo pedimos reforma, contribuimos al liderazgo. Nuestro representante permanente ha copresidido con Nueva Zelanda El grupo informal de ONU80 para el examen de los mandatos, que ha culminado con la resolución 80/251 de la Asamblea, un marco importante para mejorar la creación, ejecución y revisión de los mandatos de la ONU. Ahora seguiremos en este trabajo con Noruega. Nuestro objetivo es claro, tener una ONU que pase menos tiempo simplemente apoyando procesos por sí mismos y más tiempo cumpliendo su propósito. Ese es el multilateralismo en el que creemos. La selección del nuevo Secretario General también será una de las decisiones más importantes que tomarán los Estados este año. Nosotros nos sumamos a la familia del CARICOM para apoyar la candidatura de Su Excelencia, Karolin Rodríguez-Birkett, de la República de Guyana. Su candidatura tiene connotaciones más amplias. Los pequeños estados han servido en el sistema multilateral, siempre tendiendo puentes, buscando consenso.
Resolviendo problemas. Hemos aprendido que la influencia no depende solo del tamaño o del poder, viene también de la credibilidad, el diálogo, los principios y la capacidad de aunar a las personas. Esto es lo que necesita hoy nuestro sistema multilateral, más que nunca. Señor presidente, para Jamaica, las consecuencias de estos desafíos no son teóricas. Un huracán asoló nuestra isla el 28 de octubre en cuestión de horas. El huracán más catastrófico de nuestra historia causó daños y pérdidas estimados al 56% de nuestro PIB. Piénsenlo, en cuestión de horas, la mitad de la producción económica de un año resultó dañada o perdida. Jamaica se había preparado tras años de disciplina fiscal. Habíamos creado los tampones suficientes, habíamos establecido seguros contra catástrofes, unos bonos precisamente destinados. a este fin, medidas que nos dieron liquidez inmediata, pero ninguna planificación nacional puede aislar a una pequeña nación insular de un evento climático de tal magnitud. Y he ahí la desigualdad fundamental que tienen los pequeños Estados insulares en desarrollo, aunque lo hagamos todo bien. De hecho, nuestras reformas han equilibrado la ortodoxia económica con la innovación y el apoyo a los más vulnerables. Y sin embargo, un solo huracán puede acabar con décadas de progreso. Agradecemos a nuestros socios internacionales, a la familia del Caricom, a la diáspora jamaicana y a los miles de personas y organizaciones que nos ayudaron en nuestro momento de necesidad. Y hemos decidido no solo recuperarnos, sino reconstruir mejor y de manera diferente. Nuestra resiliencia no se mide por cuánto sufrimiento podemos aguantar, sino por lo bien que nos preparamos, lo rápido que nos recuperamos y cómo nos adaptamos, y si salimos más fuertes de estas coyunturas. Por ello, hemos establecido una autoridad de reconstrucción y resiliencia, cuyo mandato es impulsar una rápida reconstrucción, coordinando grandes proyectos de infraestructura e incluyendo la resiliencia en nuestra manera de construir. No estamos simplemente reemplazando lo que destruyó el huracán Melissa. Estamos construyendo una Jamaica que pueda aguantar las tormentas del mañana. También hemos presentado nuestra contribución determinada a nivel nacional. Hemos completado nuestra estrategia para un futuro bajo en carbono, resiliente al clima. Hemos avanzado en nuestro plan de adaptación nacional, pero necesitamos también colaboración internacional, financiación climática accesible, asequible, previsible y una arquitectura financiera internacional que reconozca lo que venimos pidiendo los SIDS desde hace tiempo, que la vulnerabilidad no se mide solo en ingresos. Un país no se vuelve menos vulnerable a los huracanes u otros desastres naturales porque sus ingresos per cápita sobrepasan un umbral arbitrario. Por ello, seguimos pidiendo medidas que vayan más allá del PIB, incluyendo índices de vulnerabilidad multidimensional para determinar el acceso a la financiación en términos especiales. Transmitimos este mensaje a la comunidad internacional desde Una situación no de vulnerabilidad, sino de responsabilidad. En la última década hemos hecho reformas difíciles. Nuestra deuda, que en su momento representaba más del 140% del PIB, justo antes de Melissa era del 62% con un desempleo en un mínimo histórico de 3,4% hemos establecido estabilidad macroeconómica reforzado la confianza de los inversores y creamos el espacio fiscal que nos ayude a responder a este desastre natural, el más grande de nuestra historia. A pesar de Melissa, nuestra calificación crediticia se ha estabilizado, incluso mejorado. Nuestro desempleo sigue en un histórico mínimo de 3,7 por ciento. Y esto no es por casualidad. Ha hecho falta disciplina, colaboración, sacrificio, coherencia y planificación a largo plazo. Nuestra experiencia nos demuestra que la respuesta mejor a la crisis comienza mucho antes de que esta estalle en nuestras decisiones, en las instituciones que creamos, en los buffers o en los tampones que establecemos. Seguiremos asumiendo responsabilidad por lo que podamos controlar, pero necesitamos solidaridad y cooperación internacionales. Los países en desarrollo no se puede esperar que financien la adaptación climática, modernicen su infraestructura, refuercen la protección social, gestionen la deuda, absorban los choques externos y consigan los ODS sin un sistema financiero que responda a su realidad. No pedimos que nos eximan de responsabilidad, simplemente pedimos un sistema internacional que dé a los países responsables la oportunidad de tener éxito. Y estas oportunidades cada vez más dependen de la tecnología. Vemos la transformación digital y la inteligencia artificial responsable como herramientas muy potentes para aumentar la productividad, la innovación y el desarrollo sostenible. Pueden ser una fuerza de equidad en el mundo. Por ello no hemos de permitir que la IA refuerce la desigualdad anterior y cree una nueva brecha digital. Los países en desarrollo requieren inversión en infraestructura, formación y capacidad. Todos los países requieren un marco de gobernanza que salvaguarde la intimidad, la integridad de los datos y el uso ético y responsable de las nuevas tecnologías, sin asfixiar la innovación. El Pacto del Futuro, el Pacto Digital y el AVAS son una base importante. Ahora se trata de pasar a la acción en la comunidad internacional. Señor Presidente, el desarrollo también requiere paz y seguridad. Para Jamaica y para el Caribe, el crimen organizado transnacional sigue siendo una grave amenaza. El año pasado, desde este podio, nuestro primer ministro pedía una guerra global contra las bandas armadas, un esfuerzo coordinado internacionalmente para hacer frente a la magnitud y a la sofisticación de las redes criminales. Reiteramos este llamamiento. Nosotros no fabricamos armas de fuego ilícitas, al contrario, atraviesan fronteras como lo hace el dinero de origen criminal. Las redes criminales explotan la tecnología a través de las fronteras. Nuestra respuesta debe ser transfronteriza. También pedimos más cooperación en trazado y prohibición de armas, inteligencia, información, investigación financiera, fomento de capacidad de las fuerzas de seguridad. También instamos a los Estados exportadores de armas a reforzar los controles y la verificación tras la entrega. Nosotros hemos invertido mucho en nuestras fuerzas de seguridad. Hemos reforzado la legislación, la recogida de inteligencia y la manera en la que actúa la policía. Los resultados son muy notables. En 2025 tuvimos un mínimo récord de homicidios. En 2026, El índice de paz global situó a Jamaica como el país más pacífico del Caribe. Reconocemos que queda mucho por hacer, pero la vía a seguir está clara. Nuestro objetivo no es solo reducir los delitos. Queremos un ecosistema de paz en el que todos los jamaicanos se sientan seguros para crear una familia, para hacer negocios, para hacer realidad su potencial y para jubilarse en el paraíso. En nuestra región, el desafío de las bandas armadas criminales es, lamentablemente, mucho peor en Haití. Nosotros apoyamos al pueblo haitiano. Pedimos apoyo internacional, la fuerza de lucha contra las bandas armadas y apoyo a la policía y al ejército haitianos, apoyo que debe ser financiero, logístico y operativo. para restablecer la seguridad. Pedimos al Consejo de Seguridad que renueve el mandato de esta fuerza, que es en este momento imperfecta, pero la coyuntura es crítica. Podemos perder lo que se ha logrado o podemos seguir avanzando. La comunidad internacional debe enviar un mensaje inequívoco. No se puede permitir que las bandas armadas sigan decidiendo el futuro de Haití o el de la región. La seguridad debe crear un espacio para la estabilidad política, la gobernanza democrática y la celebración de elecciones creíbles. Se trata de crear un espacio de este tipo, liderado por el pueblo haitiano. Seguimos muy preocupados por el sufrimiento del pueblo cubano. alentamos reformas internas y más integración de Cuba en el sistema económico internacional, con políticas que creen vías de progreso y para acabar con la grave crisis humanitaria, no perpetuar el aislamiento del embargo. Pedimos diálogo constructivo. Señor presidente, seguimos muy preocupados por el coste de los conflictos armados en todo el mundo. Debemos de aplicar nuestros principios de manera coherente, que se respete el derecho humanitario, que se proteja a los civiles, que se defienda la Carta de Naciones Unidas. La diplomacia debe ser el instrumento de resolución de conflictos. El respeto al derecho internacional, incluyendo el respeto a las decisiones de la Corte Internacional de Justicia, Es indispensable para el orden internacional del que dependemos los Estados pequeños. Señor presidente, pensamos que la justicia reparatoria tiene que ver con la verdad, el reconocimiento, la justicia, la compensación, el desarrollo y la reconciliación. No solo apoyamos la resolución de Ghana que presentó el 25 de marzo de este año, que también Entregamos a Buckingham Palace una petición con cuestiones críticas sobre el tema de las reparaciones, que ahora se ha sometido al comité judicial de una de las más altas instancias del país. 64 años después de que desplegáramos nuestra bandera de país independiente, somos conscientes del mundo que tenemos alrededor. Sabemos que hay peligros, pero también posibilidades. La ONU debe cambiar si quiere seguir siendo creíble. Apoyamos la revitalización de la Asamblea, la reforma del Consejo de Seguridad y más cohesión y eficacia en el sistema. La reforma no es deslealtad hacia esta institución, es la manera de preservarla. Pero, en definitiva, el multilateralismo debe significar algo más allá de estos muros. También para un Estado pequeño como Jamaica, tiene que ver con la seguridad de nuestro pueblo, con ampliar oportunidades, con que la vulnerabilidad no sea una barrera al desarrollo. Cuando los países actúan con responsabilidad y no se ven penalizados por choques externos que no son de su creación, y cuando la voz de un pequeño país tiene la misma dignidad que la de un país grande. Por ello, Apoyamos a esta institución, no porque sea perfecta, sino porque agradecemos lo que ha logrado y lo que puede ser en un futuro. Los pequeños Estados pueden contribuir a liderar este esfuerzo. Sabemos que la vulnerabilidad no significa indefensión. La disciplina crea resiliencia. Las alianzas multiplican las posibilidades, incluso en momentos de crisis. las naciones pueden decidir avanzar. Así que restauremos la confianza a través de lo que hacemos, gestionemos la transformación, tratemos con seriedad las crisis, su prevención, no solo la respuesta a las mismas. No perdamos de vista la idea que sirvió de base a la creación de esta institución, que las naciones conjuntamente pueden conseguir lo que no van a lograr en solitario. Esa es la ONU en la que creemos nosotros y la que seguiremos buscando a través de la reforma y la renovación. Muchas gracias.
Gracias a la ministra de Exteriores de Jamaica. Ahora doy la palabra a Su Excelencia, Ilza María dos Santos Amado Paz, ministra de Estado Y para asuntos exteriores, cooperación y comunidades de Santo Tomé y Príncipe.
Excelentísimos chefes de las delegaciones, mis señoras y mis señores, con elevada honra que tomo palabra, pero ante esta asamblea en nombre. del Gobierno y del pueblo de la República Democrática de São Tomé y Príncipe. Permítanme, antes que nada, felicitar a Su Excelencia, el señor Khalilur Rahman, por su nombramiento para presidir el octogésimo primero período de sesiones de la Asamblea. Le deseo pleno éxito en el ejercicio de sus funciones. También me gustaría expresar nuestro agradecimiento a Su Excelencia, la señora Annalena Baerbock, por su trabajo al frente de la Asamblea General saliente. Quiero rendir igualmente homenaje al Secretario General, Su Excelencia, el señor António Guterres, por su compromiso con la paz, el desarrollo sostenible, los derechos humanos y el fortalecimiento del multilateralismo en un periodo difícil. Excelencias, vivimos un contexto marcado por conflictos, tensión geopolítica, incertidumbre económica, problemas climáticos, desplazamientos forzados, desigualdad, crimen transnacional y rápida transformación tecnológica. Ningún Estado puede hacer frente a estos desafíos en solitario. Para Santo Tomé y Príncipe, esta realidad refuerza la necesidad de un orden internacional basado en la Carta de Naciones Unidas, en el derecho internacional y la igualdad soberana de los Estados, principios aplicados de manera universal y coherente. Como pequeña nación insular, nos afirmamos como democracia consolidada, con Estado de derecho, sobre la base de la paz, la estabilidad y la convivencia entre los ciudadanos. Y sobre esta experiencia, reafirmamos nuestra confianza en el diálogo, en la diplomacia, en la cooperación y en la solución pacífica de conflictos. Para los pequeños Estados insulares en desarrollo, la vulnerabilidad geográfica, económica, financiera y social se ve exacerbada por el cambio climático en Santo Tomé y Príncipe. Ello afecta sobre todo a las zonas costeras, a nuestras infraestructuras, recursos marinos y nuestros medios de subsistencia, a pesar de nuestra contribución mínima a las emisiones globales. Esta realidad refleja una profunda injusticia climática. Por ello, reafirmamos nuestros compromisos con el Acuerdo de París, nuestra propia contribución determinada nacionalmente y en virtud del Plan Nacional de Adaptación, cuya ejecución requiere recursos adecuados, previsibles y accesibles. También Pensamos que la vulnerabilidad de los pequeños Estados insulares debe evaluarse más allá de los ingresos per cápita, teniendo en cuenta nuestras limitaciones estructurales. En este contexto, pedimos que el índice de vulnerabilidad multidimensional se traduzca en criterios concretos de acceso a la financiación en términos preferentes. Pedimos también que se ponga en marcha plenamente el Fondo de Pérdidas y Daños y que se facilite el acceso al Fondo Verde para el Clima. La limitada capacidad institucional de los países vulnerables no debe convertirse en obstáculo para acceder a los instrumentos que han sido creados para apoyarlos.
Pues constituye un marco importante y un reconocimiento de los progresos alcanzados en el Índice de Desarrollo Humano. Sin embargo, esto requiere de medidas de transición adecuadas, capaces de consolidar esos avances y proteger al país frente a choques externos. Y, por consiguiente, es necesario un esfuerzo de consolidación que se enmarque en la transición energética que para nosotros es una necesidad económica, financiera, social y ambiental. En una economía insular dependiente de la importación de combustibles, el costo y la fiabilidad de la electricidad afecta a todos los sectores. La aplicación de nuestro programa de transición energética y del Pacto Nacional de Energía contribuirá a un sistema más limpio, accesible, seguro y estable. Sin embargo, exigirá inversiones y asociaciones internacionales. Excelencias, la seguridad alimentaria y el fortalecimiento de la capacidad productiva son prioridades urgentes. Deseamos reducir la dependencia de las importaciones, aumentar la producción nacional y garantizar a los agricultores mejor acceso a los mercados para que una mayor parte del valor generado por los productos de calidad, como pueden ser el cacao o el café, permanezca en nuestro país. La tierra es esencial para nuestra seguridad alimentaria, mientras que el mar y nuestra biodiversidad constituyen uno de los mayores activos de nuestro desarrollo. El reconocimiento por parte de la UNESCO de nuestro territorio como Reserva Mundial de la Biosfera confirma el valor excepcional de nuestro patrimonio natural y refuerza nuestra responsabilidad de protegerlo y valorarlo. Deseamos transformar esta riqueza En oportunidades de desarrollo sostenible a través de la pesca, de la economía azul, de la investigación y de un turismo de naturaleza que genere empleo y rendimiento para nuestras comunidades y rentabilidad para nuestras comunidades. Por otra parte, frente a las amenazas de la pesca ilegal y de la delincuencia transnacional, Santo Tomé y Príncipe seguirá trabajando con los Estados de la región y los asociados internacionales para fortalecer la seguridad marítima, promoviendo una economía azul sostenible. que preserve nuestros recursos para las futuras generaciones. La preservación de estos recursos y la construcción de un desarrollo sostenible dependen, en última instancia, de las personas y las oportunidades. El futuro de Santo Tomé y Príncipe depende de nuestra capacidad de generar oportunidades para la próxima generación. Nuestra prioridad es garantizar a los jóvenes las condiciones necesarias para estudiar, trabajar, emprender, innovar y concretar sus proyectos vitales en nuestro país. En una nación de nuestras dimensiones, cada talento cuenta y cada joven es una fuerza indispensable para el progreso nacional. Por otra parte, La diáspora de Santo Tomé es igualmente parte esencial de nuestra riqueza humana y una alianza estratégica del país. Continuaremos fortaleciendo sus vínculos con Santo Tomé y Príncipe, generando condiciones para que contribuyan a las inversiones, a la actividad empresarial, a la transferencia de conocimientos y a la vida nacional de forma cada vez más marcada. Señor presidente, crear oportunidades y garantizar un desarrollo verdaderamente inclusivo. Requiere de instituciones sólidas capaces de garantizar la paz, la justicia, el respeto por los derechos humanos y la participación de todos en la vida del país. No existe desarrollo sostenible sin esas condiciones o que no cuente con la participación plena de las mujeres y los hombres en la vida política, económica y social. así. El año 2026 cobra especial importancia para la democracia santotomense. El pasado día 19 de julio, nuestros ciudadanos participaron en elecciones presidenciales que se desarrollaron de forma pacífica y transparente y llevaron a la reelección del excelentísimo Carlos Vilanova como presidente de la República. El próximo día 27, el pueblo santotomense regresará a las urnas para las elecciones legislativas. regionales y municipales y ejercerá masivamente su derecho al voto. Estas elecciones se caracterizan por importantes innovaciones, a saber, el censo electoral automático y la primera aplicación de nuestra ley de paridad, lo que representa un paso significativo en el fortalecimiento de la inclusión y la participación de las mujeres. con un 41,4% de las candidaturas reconocidas por encima del umbral legal del 40% de las mujeres podrán afirmar su presencia cada vez mayor en los espacios de decisión. Santo Tomé y Príncipe reafirma su compromiso con el orden constitucional, el pluralismo político y las libertades fundamentales, así como el respeto por la voluntad soberana de los ciudadanos. Seguimos adelante con las reformas destinadas a fortalecer la justicia, la seguridad, la igualdad de género, los derechos humanos y la confianza en nuestras instituciones. La inclusividad y la igualdad también deben orientar la respuesta a las grandes transformaciones de nuestra era. Frente al rápido avance de la inteligencia artificial y la transición digital, Santo Tomé y Príncipe defiende una cooperación internacional que permita a los países en desarrollo acceder a tecnología, conocimientos, a infraestructuras y a la financiación necesaria. Defendemos una gobernanza tecnológica responsable, centrada en la dignidad humana, la transparencia y los derechos fundamentales para que la innovación se traduzca en mejores oportunidades y mejores servicios para todos. Excelencias, la excelencia, la experiencia de Santo Tomé y Príncipe como pequeña democracia influye también en la forma en que nos planteamos la representación a escala internacional. África ocupa hoy un lugar demográfico, económico y político que todavía no corresponde a lo que sucede en las instituciones donde se toman las decisiones de mayor alcance. En este ámbito se impone la reforma del Consejo de Seguridad. No se trata de una concesión a África, sino de una cuestión de legitimidad, justicia y eficacia, una institución responsable de la paz y la seguridad internacionales. No puede permanecer indefinidamente anclada en una distribución del poder heredada de otra época. En este esfuerzo de cara a una mayor justicia histórica y a una mayor representación, Santo Tomé y Príncipe aplaude, por lo tanto, las recientes decisiones por las que se reconoció la gravedad de. histórica del tráfico transatlántico de africanos esclavizados, promoviendo una representación cartográfica más fiel de la dimensión de nuestros continentes, corrigiendo también las distorsiones que redujeron visualmente a África. Es necesario que esos reconocimientos se traduzcan en un orden internacional en el que África participe plenamente en la definición del futuro, en lugar de permanecer En la postura de respuesta únicamente a las decisiones que se adopten en otros espacios, señor Presidente, la paz sigue siendo el motivo por el que existe el sistema multilateral. Santo Tomé y Príncipe observa con preocupación los conflictos de Ucrania, Sudán, el Sahel, los Grandes Lagos, el Cuerno de África o Oriente Medio. Y exhorta a que se refuerce la diplomacia y la protección de civiles de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional. Defendemos, asimismo, el respeto del derecho internacional humanitario y el acceso pleno a la asistencia humanitaria. y la liberación de rehenes. Reafirmamos nuestro apoyo a una solución basada en dos Estados que permita a Israel y Palestina coexistir en paz y seguridad, partiendo del derecho internacional y de las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas. Asimismo, observamos con preocupación la persistencia de restricciones económicas, comerciales y financieras que afectan a Cuba, y apelamos a que se levanten en beneficio del desarrollo y el bienestar del pueblo cubano, manifestándole nuestra solidaridad. Excelencias, Santo Tomé y Príncipe seguirá fiel a la Carta de las Naciones Unidas, al derecho internacional, a la paz, a los derechos humanos y al multilateralismo, reafirmando su papel como voz del diálogo y la moderación y socio empeñado en garantizar la estabilidad del Golfo de Guinea en víspera de las elecciones de Santo Tomé y Príncipe. Importa reconocer el camino que se ha recorrido en un contexto. Desafiante, el gobierno inició reformas, logrando avances en materia de infraestructuras, transición energética, digitalización, atracción de inversiones, creando así condiciones con las que movilizar los recursos imprescindibles para satisfacer las necesidades más apremiantes de nuestra población, concretamente en materia de acceso a la salud, al agua, al saneamiento, a la justicia, a la seguridad, a la protección del medio ambiente, así como también A infraestructuras indispensables para el desarrollo. junto también con una estrategia nacional de desarrollo sostenible basada en el turismo sostenible para el periodo 2026-2040. Finalizamos también agradeciendo a todas nuestras sociedades bilaterales y multilaterales que han acompañado a Santo Tomé y Príncipe en este proceso. Y, por otra parte, el desafío que tenemos por delante consiste en transformar estos avances en resultados concretos y duraderos. consolidando las bases de un desarrollo más inclusivo, sostenible y resiliente, siendo primordial que se garantice la continuidad y estabilidad del Gobierno. Señor Presidente, nuestras vulnerabilidades como pequeño Estado insular en desarrollo no definen nuestro horizonte. Por ello, reafirmamos nuestra determinación para transformar los desafíos en oportunidades gracias a alianzas estratégicas que partan de la responsabilidad compartida y el beneficio mutuo. Reafirmamos, asimismo, nuestra capacidad de contribuir a la paz, defendiendo los principios de la Carta de las Naciones Unidas y participando con responsabilidad en la construcción de soluciones a los desafíos que afrontamos colectivamente. Apelamos a todos los Estados miembros para que juntos sigamos construyendo un orden internacional más representativo, solidario y justo, Basado en el derecho por la soberanía de los Estados, el derecho internacional y la igualdad de oportunidades, conforme a este espíritu de paz, diálogo y esperanza, Santo Tomé y Príncipe seguirá asumiendo su responsabilidad dentro de la comunidad internacional. Muchas gracias, señor presidente.
Agradezco a la ministra de.
Estado y de Negocios Extranjeros, Cooperación y Comunidades de Santo Tomé y Príncipe por su intervención.
Doy ahora la palabra al excelentísimo señor Mulambo Hamakuni Haimbe, ministro de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Zambia. Pido a protocolo acompañe a su excelencia al estrado.
Presidente de la Asamblea General, Secretario General, Excelencias, distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno, damas y caballeros. Lo felicitamos, señor presidente, por su elección como presidente del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General y le prometemos que podrá contar con nuestro apoyo y nuestra cooperación durante su mandato. También aplaudimos al Secretario General por su firme liderazgo en estos tiempos difíciles para nuestro sistema multilateral. Zambia sigue saludando también a su excelencia, Antonio Guterres, y aplaudiéndolo por recordarnos que en un mundo multipartita, que en un mundo multipolar. La respuesta no es menos multilateralismo, sino unas Naciones Unidas más fuertes, justas y representativas. El tema de este periodo de sesiones, restaurar la confianza y gestionar la transformación, Naciones Unidas que generen resultados para todos, es realmente oportuno y necesario. La confianza es el cimiento del que parte la cooperación internacional. Y, sin embargo, actualmente la confianza en las instituciones, entre las naciones, Y sobre todo, entre las instituciones que sirven a los pueblos, está sometido a inmensas presiones. La confianza significa que los principios fundacionales de la Carta de las Naciones Unidas deben ser respetados. Para Zambia, la confianza empieza con promesas cumplidas. La confianza significa que los acuerdos internacionales se honran. La confianza significa que los compromisos en materia de desarrollo se financian. La confianza significa que las voces de los países en desarrollo importan en cuanto a la palabra y a los hechos. La confianza significa que el sistema global no debe proteger los intereses de los poderosos a expensas de los vulnerables. Y la confianza significa que El sistema global no debe que la confianza significa que cuando el mundo se pone de acuerdo sobre un objetivo. Hemos de comprometernos a aplicarlo. El mundo está sufriendo profundas transformaciones. La tecnología está cambiando nuestras economías y sociedades, el cambio climático, transformando nuestros medios de sustento. La competición geopolítica está alterando el comercio global y los patrones de inversión. Los conflictos están causando desplazamientos masivos y sufrimiento humanitario y, sin embargo, los países en desarrollo siguen afrontando un sistema financiero que no refleja adecuadamente sus necesidades en materia de desarrollo ni responden a ellas. La cuestión que tenemos, por lo tanto, que contestar es no si la transformación sucederá, sino más bien cómo podremos gestionarla, quiénes se beneficiarán de ella y si las instituciones multilaterales son capaces de ofrecer resultados significativos a los ciudadanos ordinarios. Y para Zambia la respuesta está clara, debemos restaurar la confianza a través de nuevos resultados y gestionar la transformación, garantizando que ningún país y nadie quede excluido. En cuanto al artículo 21 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, este dice que la voluntad, que la voluntad de los pueblos será la base de la autoridad del gobierno expresada. en elecciones periódicas y genuinas. Conforme a ese espíritu, Zambia celebró recientemente y concluyó sus elecciones generales, por medio de las cuales nuestro pueblo ejerció su derecho constitucional a elegir a sus líderes. Damos las gracias al pueblo de Zambia por su participación en el proceso democrático y por haber renovado su confianza en nuestro liderazgo. También expresamos nuestro agradecimiento sincero a las misiones internacionales de observación electoral por su apoyo valiosísimo y su contribución al proceso democrático de Zambia. Zambia sigue representando una nación estable, pacífica y de confianza. y el ambiente pacífico que caracterizó al país antes, durante y después de las elecciones refleja claramente el compromiso duradero de nuestro pueblo con la paz, la democracia, la unidad nacional y la gobernanza constitucional. Pese a las diferencias políticas que acompañan naturalmente a las elecciones democráticas, Zambea ha demostrado que estas se pueden y deben gestionarse de forma pacífica a través de los canales constitucionales y jurídicos previstos para ello. Nuestro proceso democrático nunca debe confundir conflicto, nunca debe confundirse con los conflictos o la inestabilidad. Por lo tanto, reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con la preservación de la tradición de larga data de Zambia a favor de la paz. Seguiremos garantizando que las diferencias políticas se aborden a través del debido proceso y adoptaremos todas las medidas necesarias dentro de los confines de nuestra Constitución y dentro de nuestras leyes para prevenir que las disputas políticas degeneren Convirtiéndose en violencia, movilización armada, insurgencia o aparición de grupos militares. En este sentido, expresamos extendemos una invitación sincera a nuestros socios y a las instituciones de desarrollo internacionales, a los inversores, al sector privado, a los amigos de Zambia de todo el mundo, para que sigan trabajando con nosotros a fin de impulsar nuestra agenda. Crece Zambia. Zambia necesita alianzas, inversiones, innovación, tecnología y conocimientos, así como cooperación en pro del desarrollo sostenible para desarrollar plenamente su potencial. Alentamos a nuestros socios en materia de cooperación a plantearse Su relación con Zambia con el prisma de la paz y la estabilidad que definen a nuestro país, ahondando en el apoyo a programas con los que promover el crecimiento económico inclusivo, la creación de empleo, el desarrollo de infraestructuras, el desarrollo de nuestro capital humano, nuestra agricultura, energía, salud y otros ámbitos prioritarios para el desarrollo nacional. Nuestro mensaje está clara, está claro, Zambia está en paz y Zambia está abierta a las alianzas y lista para crecer. Señor presidente, la paz y la estabilidad ofrecen las bases necesarias al desarrollo económico. Zambia se ha posicionado como destino atractivo para la inversión y el comercio, con oportunidades en minería, en agricultura, agroprocesamiento, sector manufacturero, minerales críticos, energía, infraestructura, turismo y servicios digitales. Anhelamos. superar el patrón de las exportaciones de materia prima y productos básicos para dirigirnos hacia la senda del valor añadido, la industrialización, la creación de empleo y la transferencia de tecnología como motores de nuestro programa de transformación económica. Agradecemos las inversiones que permiten crear empleo, desarrollar aptitudes y pericias y construir cadenas de valor sostenibles. Nuestro mensaje a los inversores es: vengan a Zambia, inviertan en nosotros, produzcan con nosotros, comercien con nosotros, crezcan con nosotros. Zambia está abierta a las inversiones. Señor presidente, para Zambia el cambio climático no es un concepto abstracto. Nuestros ciudadanos siguen experimentando los efectos devastadores de las sequías, las inundaciones y los patrones cambiantes del clima. que afectan a la inseguridad alimentaria, la disponibilidad de agua, la generación de energía y los medios de sustento. Los efectos rebasan nuestras fronteras. Y, sin embargo, nuestros ciudadanos y las próximas generaciones tendrán que pagar un altísimo precio por ello. También reconoce que los países como el nuestro no pueden financiar la transición climática solos. Ni deberían hacerlo. Se trata de una responsabilidad moral colectiva de la comunidad internacional, especialmente de quienes más han contribuido a las emisiones de carbono. Así se podrán mitigar los efectos del cambio climático y proteger las vidas y medios de sustento de todos. Quienes han contribuido menos al cambio climático no deben cargar con sus mayores costos. Por lo tanto, exhortamos a una financiación. previsible, accesible y asequible de la lucha climática, la transferencia de tecnología y una mayor inversión en materia de adaptación y resiliencia, conforme al principio de responsabilidades compartidas pero diferenciadas. Para África, la adaptación no es opcional. Nuestros agricultores necesitan una agricultura resiliente frente al clima, nuestras comunidades y ciudades, infraestructuras resilientes, nuestros sistemas energéticos deben diversificarse y nuestras fuentes de agua, nuestros ecosistemas y bosques deben ser protegidos. Zambia está lista para contribuir a las soluciones globales al clima, pero quienes han contribuido menos al cambio climático no deben asumir una parte desproporcionada de su precio. Zambia otorga suma importancia a la cooperación internacional sobre recursos hídricos. Por eso, hemos contribuido también al proceso preparatorio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2026. Junto con Finlandia y Zambia, ha copresidido el diálogo interactivo sobre agua para la cooperación, centrándose en la cooperación hídrica transfronteriza internacional, la cooperación científica y la gobernanza inclusiva. Seguimos comprometidos con el fortalecimiento de la seguridad hídrica, la resiliencia climática, y la gestión sostenible de los recursos hídricos, sin dejar de trabajar con la comunidad internacional para garantizar que las acciones climáticas y relacionadas con los recursos hídricos brinden beneficios tangibles a nuestros ciudadanos y a las futuras generaciones. Señor presidente, la población joven de África Es uno de nuestros principales activos y representa una enorme oportunidad de prosperidad global. Según las previsiones demográficas, uno de cada cuatro jóvenes en el planeta serán africanos en 2050. Tenemos a esos jóvenes africanos que representan el potencial. De los futuros emprendedores son los futuros científicos, ingenieros, agricultores, innovadores, artistas y líderes. Nuestra responsabilidad consiste en equiparlos con la mejor, la mejor educación, con una capacitación de calidad pertinente, dotándolos de acceso a la tecnología, oportunidades empresariales y empleo digno, para que así se conviertan en motores activos de la transformación económica y el desarrollo sostenible. Somos conscientes de que hemos de garantizar también que estos jóvenes sean productivos y gocen de buena salud para aprovechar ese dividendo positivo en el sector de la salud. Zambia ha aumentado las asignaciones presupuestarias nacionales, que han pasado de un 7 a un 10 % aproximadamente, lo que ha permitido también contratar a personal sanitario, ampliar y modernizar nuestras infraestructuras sanitarias y mejorar la disponibilidad de suministros médicos esenciales. Reconocemos también la vulnerabilidad de nuestros países frente a las epidemias, por lo que exhortamos a que se concluya prontamente la negociación sobre el anexo PAPS del acuerdo sobre pandemias de la OMS. fortaleciendo, además, el acceso a la tecnología y las capacidades de preparación, detección y respuesta a futuras amenazas sanitarias. Zambia está desplegando, además, esfuerzos adicionales para mejorar su capacidad local de fabricación de vacunas. Señor presidente, hemos dado pasos decisivos en Zambia para ampliar el acceso a la educación por medio de la ley de educación gratuita que hemos promulgado. Y fortaleciendo también y ampliando nuestros programas de comedores escolares, garantizando así que los niños puedan seguir yendo a la escuela y permanecer en ella sin pasar hambre ni pagar matrículas excesivas. También se ha comprometido con la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento económico de las mujeres y las niñas. Ampliando las oportunidades educativas, formativas, empresariales y de inclusión financiera y liderazgo para ellas. Por primera vez en nuestra historia, el Parlamento cuenta ahora con una representación proporcional de mujeres, jóvenes y personas con discapacidad, lo cual refleja nuestra convicción de que sus voces y experiencias deben ser escuchadas para influir en las decisiones que afectan a nuestra nación. También estamos fortaleciendo los esfuerzos. Para acabar con los matrimonios infantiles tempranos y forzosos, para que las niñas sigan en las escuelas y para superar los problemas sociales y económicos que generan riesgos para ellas, Zambia ha demostrado que se puede progresar al reducir el matrimonio infantil. De un 29 a un 23,9% en 4 años a través de reformas jurídicas abarcadoras, educación gratuita, políticas de readmisión escolar y sistemas de apoyo multisectoriales e iniciativas de escolarización de niñas, y también con inversiones económicas específicas como nuestro fondo para el desarrollo a favor de las niñas. Necesitamos que se siga. reforzando el éxito de esas iniciativas, por lo que invitamos a los Estados miembros a apoyar nuestro compromiso nacional, global y continental para impulsar estas acciones. Al invertir en nuestros ciudadanos, sobre todo en las mujeres, las niñas y los jóvenes, invertimos en el futuro. Y cuando empoderamos a nuestros ciudadanos, fortalecemos a nuestras naciones. Cuando invertimos en los jóvenes africanos y en sus mujeres, invertimos en la prosperidad de nuestro continente y nuestro mundo. Nuestro compromiso es el de construir una sociedad inclusiva en la que cada ciudadano, independientemente de su género, edad o capacidad, disfrute de la oportunidad de participar plenamente en la transformación económica y social de nuestro país.
En cuanto al desarrollo sostenible y la Agenda 2030, tomamos nota de que los ODS siguen siendo la expresión más clara de nuestra ambición de luchar contra la pobreza, reducir la desigualdad y crear un futuro sostenible. Hemos de reconocer que los avances son desiguales. El mundo no puede seguir adoptando compromisos ambiciosos, mientras que los países en desarrollo apenas pueden financiar su ejecución. Para nosotros, los ODS deben traducirse en mejoras tangibles en la vida de nuestro pueblo. Que los niños tengan educación de calidad, salud para las madres, acceso al agua y al mercado para los agricultores, empleo para los jóvenes, acceso a la electricidad para las familias, carreteras, acceso al agua, al saneamiento. financiación para las pequeñas empresas. Eso es lo que significa el desarrollo, en realidad. Y en cuanto a la financiación del desarrollo sostenible y la reforma de la arquitectura financiera, sabemos que el desarrollo sostenible no se puede conseguir sin abordar el problema de la financiación para nuestros países, el alto coste de los préstamos, la falta de espacio fiscal, el pago de la deuda. limita nuestra capacidad para invertir en acción climática, salud, educación, infraestructura y otras prioridades. Por ello, pedimos más acceso a financiación asequible a largo plazo, más financiación climática en adaptación y resiliencia y mecanismos innovadores para movilizar inversión privada. para el desarrollo. Señor presidente, pasando ahora al multilateralismo, a la geopolítica, a la paz y la seguridad, la ONU sigue siendo indispensable para la paz, la seguridad y el desarrollo sostenible, pero nuestras instituciones deben reflejar la realidad geopolítica, económica y demográfica de hoy. Apoyamos la reforma de la ONU. sobre todo del Consejo de Seguridad, con representación permanente para África, en línea con el consenso de Delwyn y la Declaración de Sirte. También pedimos reformar la gobernanza económica y financiera internacional para dar a los países en desarrollo mayor participación en las decisiones que adoptan. Valoramos la iniciativa ONU 80 para reforzar el multilateralismo y crear una ONU más efectiva, eficiente y equitativa, reconociendo los avances tan loables que se han logrado hasta la fecha. Frente a la tensión geopolítica y al conflicto, reafirmamos nuestro apoyo al diálogo, la diplomacia y la resolución pacífica de conflictos, de acuerdo con la Carta y el derecho internacional. Apoyamos las soluciones africanas y una cooperación más sólida entre la ONU, la Unión Africana y las organizaciones regionales para avanzar en la prevención de conflictos, consolidación de la paz y seguridad colectiva. Para concluir, mantenemos nuestro compromiso con la paz, la democracia, el multilateralismo y el desarrollo sostenible. Restablecer la confianza requiere resultados. El desarrollo sostenible, está claro, también requiere una verdadera alianza internacional. Gestionar la transformación, por otra parte, requiere también inclusión. Pedimos un sistema equitativo a nivel global que dé a nuestros países financiación asequible y el espacio político para transformar nuestras economías, reforzando la acción climática con financiación adecuada, ampliando las oportunidades para los jóvenes y reformando las instituciones internacionales para reflejar la realidad de hoy. Reforcemos la paz a través del diálogo, el respeto a los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho para que los compromisos asumidos en esta asamblea se traduzcan en mejoras tangibles en la vida de nuestros pueblos. Estamos listos para colaborar con todos los países. para restablecer esa confianza, gestionar la transformación y construir un mundo más pacífico, próspero y equitativo para todos. Muchas gracias por su amable atención.
Doy las gracias al ministro de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Zambia. Llamo ahora al estrado al Excelentísimo señor Sugiono, Ministro de Relaciones Exteriores de Indonesia.
Excelencia Halil Rahman, presidente del 81 período de sesiones de la Asamblea. Excelencia Antonio Guterres, secretario general de la ONU. Excelencias, jefes de Estado, jefes de Gobierno, ministros, distinguidos delegados, señoras y caballeros. Que la paz del Señor sea con ustedes. Hace 81 años, tras la Segunda Guerra Mundial, Indonesia y la ONU tuvieron su nacimiento. Salíamos de un mundo devastado por la guerra, con el convencimiento de que nunca más la humanidad debería volver a caer en la guerra y en la división. Hicimos una promesa fundacional de crear un futuro de paz. Durante ocho décadas hemos trabajado para hacer realidad esta promesa Las naciones se liberaron del colonialismo, la globalización conectó nuestras economías, la tecnología transformó nuestras sociedades y el desarrollo mejoró la vida de millones de personas. Pero el progreso nunca ha sido lineal. Hemos tenido crisis, pandemias, desastres tensión geopolítica, conflictos en todo el mundo, con toda transformación, con toda crisis, una cosa está clara, para que la paz y la prosperidad sean duraderas, el multilateralismo debe ser resiliente, debe poder adaptarse, responder y, lo que es más importante, dar resultados, porque el multilateralismo Si no da resultados, pierde la confianza de la población y sin confianza, el multilateralismo nunca podrá sobrevivir. La resiliencia del multilateralismo comienza con la resiliencia nacional. Y en Indonesia, esto lo sabemos desde hace décadas, en los años 60, Desarrollamos ya el concepto de la resiliencia nacional para proteger nuestra identidad, soberanía, unidad y para apoyar nuestro desarrollo frente a los obstáculos. Y en el centro de nuestra resiliencia está nuestro pueblo. Una nación es resiliente cuando las familias pueden prosperar cuando los agricultores pueden cultivar y vender sus productos, cuando los niños pueden aprender y soñar con un futuro mejor. Para nosotros, ello significó seguridad alimentaria, reforzar la seguridad energética y, lo que es más importante, invertir en el futuro de nuestro pueblo. para que los niños reciban una educación de calidad, para que nuestro pueblo tenga acceso a los servicios sanitarios. Al mismo tiempo, estamos creando una energía que pueda hacer frente a los desafíos y crear oportunidades, más empleo, más industria, más capacidad productiva. Y para nuestra resiliencia, lo esencial también es nuestra capacidad de gestionar las
Diferencias y preservar nuestra unidad. Como nación de más de 280 millones de personas, hemos aprendido que la diversidad no es algo a superar, es algo a gestionar, respetar y convertir en un activo. A través de la participación democrática, el diálogo y el respeto a las diferencias, hemos mantenido nuestra unidad. desde H hasta Papúa, desde Biangas hasta Urote, somos un pueblo, somos una nación. Seguimos también reforzando la protección de los derechos humanos a través de los mecanismos nacionales y nuestro compromiso con los derechos humanos. Y ello va de la mano de la creación de resiliencia a nivel nacional, porque los derechos humanos no son solo ausencia de violencia, también tienen que ver con la alimentación, la educación, la salud. A nuestros amigos, vecinos y socios les decimos que estamos firmemente anclados en la democracia, en los derechos humanos y el Estado de Derecho. Cuando las naciones son resilientes, tienen más capacidad de contribuir más allá de sus fronteras. Con seguridad alimentaria, podemos contribuir a la seguridad alimentaria regional e internacional. Lo mismo se aplica a la transición energética. Nuestra solidez económica abre oportunidades de cooperación y de prosperidad compartida. Así, la resiliencia nacional se vuelve colectiva y nos ayuda a financiar los ODS. Una nación resiliente contribuye a crear una región resiliente. Así apoyamos la estabilidad regional, la paz y la previsibilidad. El sureste de Asia Tiene una población productiva muy importante. Tenemos la quinta economía, apoyados en el crecimiento digital. Y en esta región, nuestro dinamismo pasa por ASUAM, que aúna a países con diferente historia, nivel de desarrollo, intereses nacionales. No siempre estamos de acuerdo. Pero hemos decidido estar juntos y seguir hablando, incluso cuando resulta difícil ponerse de acuerdo. Desde hace casi seis décadas, ASEAN ha gestionado nuestras diferencias, manteniendo la comunicación y buscando denominadores comunes. Esto es lo que se deriva de la unidad y el papel central de ASEAN. Podemos dialogar con nuestros socios y cooperar, incluso aunque se intensifique la competencia estratégica. Al mismo tiempo, la resiliencia regional requiere adaptación. Por ello, ASEAN debe seguir evolucionando para seguir siendo válida y beneficiosa para sus pueblos, para la región. Excelencias. La resiliencia a nivel nacional y regional debe contar con un sistema multilateral que pueda apoyarla. Por ello, la ONU es indispensable, pues da a los países el espacio para resolver diferencias sin recurrir al conflicto. Establece normas comunes en interés de todos. nos permite combinar nuestra capacidad, porque ningún país puede ser eficaz por sí solo. Por ello, seguimos creyendo en la ONU, pero creer en la ONU significa también creer que debe evolucionar en el desempeño de sus funciones. La respuesta a los problemas del multilateralismo no es abandonarlo, sino reforzarlo. El sistema multilateral debe estar adaptado al siglo XXI, ser más representativo, más ágil, dar más resultados. La transformación institucional no se produce de la noche a la mañana, pero la urgencia de los desafíos actuales requiere que actuemos ahora. Hemos de reforzar nuestra capacidad colectiva de responder a las crisis y a las situaciones humanitarias. El sostener la paz, el desarrollo y la cooperación también. Al mismo tiempo, la arquitectura financiera internacional debe cambiar también para responder mejor a las necesidades de nuestros países y darles más espacio para sus propias prioridades de desarrollo y de resiliencia. pero con instituciones más sólidas, solamente no podemos salvar el multilateralismo. Depende de los principios que estemos dispuestos a defender, como el derecho internacional, la soberanía. Hay que acabar con el colonialismo. Por ello, Palestina es una de las pruebas que este principio debe superar también en nuestras conciencias, en clara violación del derecho internacional en Gaza y en Cisjordania. Recordamos el mundo antes de la ONU, sin la Declaración de Derechos Humanos, sin la Carta, sin la Convención de Ginebra del 49. Un mundo en el que una raza casi resultó aniquilada. Sabemos lo que significa luchar contra el colonialismo en un mundo en el que el derecho internacional era débil. Nuestro viaje hacia la independencia nos ha llevado a apoyar al pueblo palestino en su derecho a la autodeterminación. Seguiremos apoyando al pueblo palestino hasta que su derecho a la autodeterminación se haga real y hasta que exista un Estado soberano de Palestina con la solución biestatal de acuerdo con el derecho internacional y los parámetros acordados internacionalmente. Palestina no es algo que afecte a una sola región, es una prueba para ver si el sistema multilateral puede defender los principios que se creó para defender y puede dar resultados cuando es importante que lo haga. Señor presidente, La efectividad del sistema multilateral requiere también un liderazgo capaz. Nuestra filosofía de liderazgo se remonta a generaciones. Nuestros líderes deben ser capaces de predicar con el ejemplo, fomentar la confianza entre la población y apoyarles en todo momento. El liderazgo no es solo cuestión de mandar, es cuestión de actuar con sabiduría y ayudar a los demás a avanzar. Secretario General, Antonio Guterres, gracias por su liderazgo de esta organización en un periodo muy difícil. Guerras, tensión geopolítica, una pandemia global, emergencias humanitarias. rápida transformación tecnológica. Muchísimas gracias por su liderazgo y su servicio en esta década que ahora termina. Frente a estos desafíos, la ONU sigue siendo una plataforma de diálogo y de resolución colectiva de los problemas. El próximo secretario general tendrá una responsabilidad igualmente importante: defender la Carta, reforzar a la organización, traducir el multilateralismo en resultados concretos para la población. El liderazgo efectivo debe verse acompañado también del pleno compromiso de los Estados miembros para que funcione el multilateralismo. Estamos listos para asumir nuestra responsabilidad, nuestra La constitución nos dice que contribuyamos a un mundo de libertad, paz y justicia social a través de la diplomacia y de la mediación. Hemos contribuido a resolver conflictos en la región y más allá. Hemos sido uno de los mayores contribuyentes a las misiones de paz, desplegando a personal en misiones en todo el mundo desde el año 57. Desde hace más de dos décadas, nuestros cascos azules han servido en el Líbano bajo la enseña de la ONU. UNIFIL puede entrar en su capítulo final, pero nuestro compromiso en Indonesia no termina con la misión. La experiencia, el sacrificio y la dedicación de nuestros cascos azules continuará dando forma a nuestra aportación a la paz y seguridad internacionales. Seguiremos aplicando la diplomacia en la consolidación de la paz, en el apoyo humanitario, en nuestra relación con las diferentes instituciones regionales y globales. Y con esta idea presentamos nuestra candidatura a un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad para el periodo 2029-2030. Nuestro compromiso está claro. Fomentar la unidad, avanzar la paz, es decir, reforzar la confianza en el sistema multilateral y abrir los canales de diálogo, defender el derecho internacional y hacer un uso efectivo de las herramientas que tenemos. Colaboraremos para mantener el diálogo, crear denominadores comunes y desarrollar una cooperación práctica. Defenderemos la Carta en mantenimiento de la paz y seguridad internacionales con los mismos principios que guían nuestra política exterior para impulsar el espacio de cooperación. Como ha dicho nuestro presidente el año pasado aquí, Mil amigos son demasiado pocos y un solo enemigo ya es demasiado. Ello guía también nuestra relación con nuestros socios en ASEAN, en el G20, en el D8, en la ONU y en otros foros. Seguiremos buscando cooperación práctica a través de la amistad. Señor presidente, hace 81 años, Indonesia luchó contra el colonialismo para poder decidir nuestro propio futuro. Hoy reafirmamos nuestro deseo de paz futura. Hace un año también nuestro presidente pedía que nos acercáramos, que no nos alejáramos, y hoy este llamamiento lo mantenemos. Y al acercarnos, nos vamos a fortalecer. para resolver las crisis, para mantener la cooperación, para que nuestras constituciones nos permitan ofrecer resultados a nuestro pueblo. No se trata de sobrevivir a la tormenta únicamente. Se trata de tener la fuerza para seguir avanzando juntos. Y solo a través de esta determinación colectiva podrá la ONU tener la solidez necesaria para cumplir las promesas que hicimos hace 81 años. Muchas gracias.
Doy las gracias al ministro de Relaciones Exteriores de Indonesia. En este momento deseo dar la palabra al Excelentísimo señor Lejean Bella Bella, ministro de Relaciones Exteriores del Camerún. Al estrado, por favor.
Y si no. Excelencias. Señoras y caballeros. Su excelencia, el señor Paul Villa. Presidente de la República de Camerún. Me ha concedido el inmenso honor de representarle. en esta reunión, en este 81 periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, para leerles en su nombre el mensaje siguiente, y cito textualmente: "Señor Presidente, señoras y caballeros, jefes de Estado y de Gobierno, Señores y caballeros jefes de delegación, señor Secretario General, Excelencias, señoras y caballeros, permítanme dirigirles la más cálida felicitación del Camerún al señor presidente de este 81 período de sesiones de la Asamblea General. Su calidad diplomática, su experiencia y sus conocimientos en el ámbito de las Naciones Unidas, así como la visión que usted ha propuesto para la organización, son un buen augurio para el éxito de nuestras actividades. La delegación de Camerún, a través de mi voz, quisiera garantizarles nuestra más absoluta cooperación para el éxito de su mandato. Yo mismo, quisiera.
Asimismo, deseo reconocer la labor de su predecesora, la señora Annalena Baerbock, de la República Federal de Alemania, por la dedicación y el dinamismo de que ha hecho gala en el cumplimiento de su misión en un periodo particularmente convulso en el escenario internacional. Aprovecho, finalmente, esta ocasión para reiterarle al Secretario General de la ONU, el señor António Guterres, el profundo aprecio del Camerún por su compromiso constante con los ideales, propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas así como por los esfuerzos y resultados sumamente loables que han caracterizado sus dos mandatos consecutivos como Secretario General de nuestra Organización. Deseo reconocer su valentía y su determinación en un contexto a veces difícil. En un momento en que se dispone dentro de pocos meses a dejar sus altas funciones, Camerún le da las gracias por su incansable entrega al frente de la ONU y le rinde un sentido homenaje por la vastedad de su obra. Señor Presidente, ha tenido usted a bien situar esta sesión bajo el tema de referencia orientado a restablecer la confianza, gestionar la transformación para una organización de Naciones Unidas que cumpla para todos. Camerún valora la pertinencia de este tema y su urgencia en el actual contexto. En efecto, Enfrentamos juntos tres exigencias inseparables. En primer lugar, restablecer la confianza entre los Estados. En segundo lugar, reconciliar a pueblos y naciones con las instituciones multilaterales. Y en tercer lugar, conseguir que los recientes avances tecnológicos sirvan a toda la humanidad entera. Vivimos ciertamente en una época en que los logros científicos y tecnológicos han permitido un florecimiento impresionante de conocimientos útiles, tales como el surgimiento actual de la inteligencia artificial para afrontar los múltiples desafíos a que se enfrenta la humanidad. Durante las últimas décadas hemos adoptado acuerdos en distintos ámbitos y hemos seguido sentando las bases de un mundo más justo, donde todos y todas puedan vivir en paz y seguridad. No obstante, a pesar de nuestros esfuerzos, guerras y conflictos de todo tipo persisten. La carrera armamentista se intensifica, las catástrofes humanitarias, el egoísmo y la intolerancia están cada vez más presentes. Asistimos impotentes al declive de la solidaridad internacional y del multilateralismo ante el auge de bloques enfrentados por intereses particulares. Es hora, señor presidente, de volver al espíritu y a los fundamentos mismos de la Carta de las Naciones Unidas. Al mismo tiempo, el cambio climático se agrava y constituye una preocupación planetaria. Inundaciones, sequías e incendios forestales recurrentes no dan tregua en ningún rincón del mundo. Estos fenómenos privan a numerosas poblaciones de beneficios que podrían haber obtenido legítimamente de los prodigiosos avances tecnológicos que se han registrado. Señor presidente, Excelencias, damas y caballeros, ante semejante escenario, es deber de todos nosotros trabajar juntos Para superar estos retos y responder de manera eficaz a las expectativas de nuestros pueblos, la Organización de las Naciones Unidas nos ofrece, en este sentido, el marco ideal para el diálogo y el compromiso con el fin de hallar soluciones a estos desafíos que a todos nos conciernen. Camerún se sitúa decididamente en esta dinámica y respalda la iniciativa ONU 80 y cualquier otra medida que contribuya a fortalecer la cooperación y la solidaridad internacionales. Señor presidente, excelencias, señoras y señores. A pocos años de que llegue el plazo final de la Agenda 2030, constatamos que, a pesar de los notables esfuerzos, queda camino por recorrer para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible que nos hemos fijado. Sin embargo, los recursos para lograrlo están disponibles a escala mundial. Nos corresponde, por tanto, mejorar las condiciones para su acceso y utilización. A este respecto, la financiación del desarrollo no debe considerarse una acción de beneficencia, sino que constituye una inversión en estabilidad, en prosperidad compartida y en seguridad colectiva. Por ello, Camerún hace un llamamiento a la implementación diligente e integral de los compromisos asumidos en Sevilla en julio de 2025 sobre financiación del desarrollo. Esto implica, en particular, emprender la reforma necesaria de la arquitectura financiera internacional y multilateral para otorgar un lugar más justo a los países del sur. Asimismo, hay que dar un nuevo impulso al comercio internacional, a la industrialización, al procesamiento local de materias primas y al fortalecimiento de la integración regional. Esta fue precisamente la dinámica que guió los trabajos de la decimocuarta Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio, la OMC, que Camerún tuvo el privilegio de acoger los días 26 a 29 de marzo de 2026. Camerún tiene también la intención de contribuir al pleno despliegue de la Zona de Libre Comercio Continental Africana, figurando entre los primeros países del continente en ratificar sus estatutos, a fin de fortalecer el desarrollo y la cooperación comercial intra-africana. Por otra parte, mi país reitera su solidaridad con la posición común de la Unión Africana para una mayor representación de África en el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Igualmente, mi país se propone mantener su participación en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, en la formación y desarrollo de las capacidades del personal africano llamado a prestar servicio en ellas. En ese sentido, deseo congratularme por la ejemplar cooperación que mantiene Camerún con las Naciones Unidas en este ámbito. Igualmente, reafirmo la determinación firme con la que continuará incansablemente junto con los Estados miembros de la Comisión de la Cuenca del Lago Chad, la lucha sin tregua contra el terrorismo y los esfuerzos de estabilización en las zonas afectadas en torno al lago Chad. En el ámbito interno, El Gobierno de mi país trabaja por el retorno a la normalidad en las regiones del noroeste y el suroeste. Los esfuerzos gubernamentales en materia de lucha contra la inseguridad y la reintegración social de las personas dispuestas a renunciar a la violencia ya han dado resultados tangibles y observables sobre el terreno. Cabe destacar que las autoridades camerunesas no han cesado de multiplicar y afianzar tales resultados. Puedo asegurarles el compromiso constante de Camerún en favor de la solidaridad con las poblaciones desplazadas, los refugiados y las comunidades de acogida. a pesar de las múltiples e importantes dificultades que ello conlleva. Señor Presidente, en un mundo cada vez más inestable, debemos hacer todo lo posible por crear condiciones propicias para la paz, la seguridad y la estabilidad del entorno político internacional con miras a garantizar el bienestar de todos y todas. Tenemos la oportunidad de hacerlo. Unemos y mancomunemos nuestros recursos para superar juntos este desafío común, a fin de responder al clamor incesante de nuestros pueblos, que solo aspiran a vivir en un mundo de paz, seguridad y prosperidad para las generaciones presentes y venideras. Muchas gracias por su amable atención. Fin de la cita.
Doy las gracias al ministro de relaciones exteriores de Camerún. hemos escuchado la última intervención en el debate general de esta sesión. continuaremos el debate, este debate general el lunes veintiocho de septiembre a las nueve de la mañana en este mismo salón. Informo a las delegaciones que se ha solicitado el ejercicio del derecho de la réplica. Propongo que los límites para las declaraciones en el ejercicio del derecho a réplica durante esta reunión se limiten a cinco minutos para la primera intervención y a tres minutos para la segunda intervención. Consulto si hay alguna objeción a esta propuesta. No veo objeciones, por lo tanto, así queda acordado. En consecuencia, de conformidad al artículo setenta y dos del reglamento de esta asamblea, Cuando una delegación rebase el tiempo que le haya sido asignado, la Presidencia le llamará inmediatamente al orden, apagando de forma automática el micrófono. Para ayudar a las delegaciones a gestionar su tiempo, en la pantalla verán un reloj de cuenta hacia atrás. Asimismo, se recuerda a los miembros que las delegaciones deberán pronunciar las intervenciones en ejercicio del derecho a réplica desde sus respectivos asientos. En consecuencia, doy la palabra en este momento a la distinguida delegación de Guatemala. Tiene la palabra.
Muchas gracias. La delegación de Guatemala se permite ejercer su derecho de respuesta en referencia a la intervención del Primer Ministro, John Briceño, en el debate general el día de hoy, y manifestar lo siguiente. Guatemala es un país comprometido con el derecho internacional, firme promotor de la solución pacífica de controversias y creyente en la eficacia de los mecanismos multilaterales. En ese marco fue que sometimos el reclamo territorial, insular y marítimo con Belice ante la Corte Internacional de Justicia. Guatemala rechaza categóricamente la seria acusación de que una aeronave de la Fuerza Aérea guatemalteca sobrevoló el territorio administrado por Belice. Este sobrevuelo nunca ocurrió. Guatemala en todo momento se apega a sus obligaciones de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, incluyendo el artículo 2, párrafo 4. Le recordamos a Belice que ya existen mecanismos de monitoreo acordados mutuamente, como el de la Oficina de la Organización de los Estados Americanos, OEA, en la zona de adyacencia. Estaremos solicitando a esa oficina que investigue este supuesto incidente y para este fin pondremos a disposición todos los informes e inclusive la aeronave en cuestión. Ambos estados reconocimos la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia para poner fin al diferendo territorial, insular y marítimo. Guatemala lamenta profundamente que Belice acuda a este foro para difundir desinformación utilizando el diferendo con Guatemala como instrumento de política interna. Estas acusaciones son un flagrante incumplimiento del acuerdo para un marco de negociación del 2005 y socavan las medidas de fomento de la confianza. La Asamblea General no es el foro adecuado para abordar asuntos que actualmente se encuentran sometidos a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia, en un caso cuyas audiencias orales se llevarán a cabo a inicios de 2027. Como hemos señalado en múltiples ocasiones, cumpliremos de buena fe lo que la carta, la Corte, perdón, tenga bien resolver. Guatemala reitera su compromiso con fortalecer sus relaciones bilaterales con Belice sobre la base del respeto mutuo, la cooperación pacífica y la observancia del derecho internacional. Muchas gracias.
Doy la palabra a la representación de Japón.
Gracias, señor presidente. Es lamentable haberme obligado a ejercer mi derecho de réplica en respuesta al discurso de Rusia. Reflexionando en torno a los últimos 80 años, Japón ha sido una nación amante de la paz y ha contribuido a la paz y la prosperidad de la comunidad internacional desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Por eso, Esto se ha reconocido y apreciado por la comunidad internacional. Libertad, democracia y derechos humanos fundamentales siguen siendo cimientos inquebrantables de todas las decisiones y acciones de Japón. Guiados por estos principios, Japón ha hecho un esfuerzo serio para promover las buenas relaciones en la comunidad internacional, destacando la importancia de cumplir el derecho internacional, incluida la Carta. Gracias.
Muchas gracias. Con esto se levanta la sesión.