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Good morning to all of you. I invite you to take your seat.
Muy buenos días. Tomen asiento, por favor.
Ladies and gentlemen, I'm about to.
Señoras, señores, estamos a punto de empezar la reunión, así que por favor, vayan tomando asiento.
the last time and then we start. The fifth plenary meeting.
Declaro abierta la quinta reunión plenaria de la Asamblea General.
Please take your seat.
Por favor, tomen asiento.
Before proceeding.
Antes de pasar a iniciar el debate general, la Asamblea va a escuchar una presentación por parte del secretario general de su informe anual sobre la labor de la organización, en el tema 113 del programa y de conformidad con la resolución 51/241, del 31 de julio de 1997. Ofrezco la palabra. Pero antes de darle la palabra al secretario general, se lo ruego por última vez, por favor, tomen asiento. Ofrezco la palabra a continuación al Secretario General de las Naciones Unidas, su excelencia Antonio Guterres.
Señor presidente de la Asamblea General, excelencias, damas y caballeros, las fracturas de nuestro mundo se están agrandando y las grietas se han convertido en abismos. En el transcurso de la última década estallaron guerras de consecuencias devastadoras que se prolongaron con una crueldad abyecta. Se tomó de blanco a la población civil, se pisotearon los derechos humanos, se usó el hambre como arma, se asesinó a trabajadores humanitarios, se dejó de lado el derecho internacional y se ahondaron las divisiones geopolíticas, acentuando además las desigualdades. Y se ha resquebrajado la confianza. La crisis climática dejó de ser una amenaza lejana Y se tornó en una realidad cotidiana y la inteligencia artificial avanzó a una velocidad que ha tomado por sorpresa incluso a quienes la alumbraron. No se trata de crisis aisladas, sino de capítulos de una misma historia, la historia del poder. ¿Quién lo tiene? ¿A quién se le niega? ¿Cómo se usa y cómo está cambiando? Excelencias. La redefinición del poder se está dando de tres maneras fundamentales. En primer lugar, entre los estados, ya que han surgido nuevos polos de influencia económica, política y tecnológica. En segundo lugar, estamos presenciando una extraordinaria transferencia de poder de los gobiernos a un puñado de empresas privadas y particulares. La influencia de estos actores se extiende ya a la política, la economía, los flujos de información, el desarrollo tecnológico y el espacio cívico. Del que dependen las sociedades y, en tercer lugar, los seres humanos ceden cada vez más poder a las máquinas, los agentes de inteligencia artificial incontrolables y armas autónomas letales que dejaron de ser ciencia ficción y se están convirtiendo en una realidad militar. Sin embargo, nuestras instituciones y sistemas de gobernanza global siguen reflejando las realidades de poder y los intereses de una época ya superada. Este es el reto decisivo que tenemos ante nosotros. Precisamente cuando la humanidad se enfrenta a una conjunción inusitada de amenazas, nuestros mecanismos de acción colectiva están sometidos a una presión cada vez mayor. Excelencias, no cabe duda de que avanzamos hacia un mundo multipolar. Es una trayectoria irreversible, pero la multipolaridad puede manifestarse de diferentes formas. Una de ellas es un mundo caracterizado por la fragmentación y la transaccionalidad, un mundo de tensiones crecientes y desconfianza cada vez más profunda, de mercados fracturados, instituciones debilitadas, de cooperación menguante y cálculos de suma nula. En muchos aspectos, esa es la trayectoria en la que estamos hoy embarcados. Pero hay otro camino, el camino hacia una multipolaridad interconectada. Se trata de un mundo construido sobre la interdependencia y sostenido por una densa red de conexiones económicas, políticas, sociales y tecnológicas. Un mundo en el que coexisten múltiples polos de influencia dentro de un marco común de derecho internacional y de normas compartidas. Tal mundo puede ayudarnos a evitar las propensiones hegemónicas y lo que he venido a llamar la gran fractura, la división del mundo en dos bloques rivales con sistemas económicos, tecnológicos y de seguridad distintos, algo que debemos evitar. Y en un mundo en red se sabe que ninguna potencia puede resolver por sí sola los retos contemporáneos. Desde luego, la competencia seguirá siendo una constante de las relaciones internacionales, pero la competencia no tiene por qué convertirse en confrontación. Una competencia sana puede impulsar la innovación, reforzar la resiliencia y ampliar las oportunidades. Pero solo si. Se genera dentro de marcos que preserven la estabilidad y permitan la cooperación cuando esta sea indispensable. Como primer paso en la construcción de un futuro en red, las potencias, superpotencias sobre todo, han de reconocer que su poder no es tan superlativo como parece, que su poder tiene límites. De hecho, los acontecimientos de los últimos años no han dejado lugar a dudas. El poderío militar no basta por sí solo para consolidar la paz. La pujanza económica por sí sola no basta para asegurar la estabilidad y el poderío tecnológico no basta por sí solo para garantizar la seguridad. Un mundo multipolar interconectado puede crear las condiciones necesarias para resolver los problemas mundiales de manera más equilibrada y representativa, pero para ello. Es menester un sistema multilateral centrado en las Naciones Unidas que sea equilibrado y representativo, instituciones sólidas y eficaces que reflejen las realidades y la evolución progresiva del peso relativo de los países y las economías del mundo actual, y no las estructuras de poder de hace 80 años. Afortunadamente, no partimos de cero. Ya tenemos un fundamento vinculante y es la Carta de las Naciones Unidas. y los principios que le dan la vida. Es la primacía del derecho internacional, la defensa de la dignidad humana y la búsqueda de la justicia en todas sus dimensiones. Estos son los pilares del ejercicio eficaz, legítimo y responsable del poder en el siglo XXI. Excelencias, la cuestión fundamental es la siguiente. Haremos algo para que el poder se rija por el derecho y no por la fuerza, por la cooperación en lugar de la coacción, por el sentido de responsabilidad hacia la juventud y las generaciones futuras, o bien. por la indiferencia ante su destino. Porque los retos decisivos de nuestra era no son ajenos a la cuestión del poder, son más bien manifestaciones de ese poder. Y serán esos retos los que determinen si nos dejamos arrastrar cada vez más hacia la división y la inestabilidad o si nos encaminamos hacia la cooperación, la justicia y la seguridad colectiva. En adelante, nuestro futuro quedará configurado según cómo afrontemos cuatro grandes pruebas del poder. El poder de decidir sobre la guerra y la paz. El poder que concentra la riqueza y fomenta la desigualdad. El poder que alimenta el caos climático y la guerra contra la naturaleza. Y el poder que ha desatado la inteligencia artificial. Excelencia, es la primera gran prueba del poder en el siglo XXI, es la paz y la seguridad. La paz es mucho más que la ausencia de conflicto. Es la existencia de límites jurídicos al ejercicio del poder. Es el reconocimiento consagrado en la Carta de que la fuerza no puede ser el árbitro último que decida qué vidas, qué derechos y qué futuro importan. Hoy, ese principio se ve sometido a una enorme presión. En todo Oriente Medio, los conflictos se concatenan Los mal llamados alto el fuego no han sido más que menos fuego y son los civiles quienes siguen pagando el precio. Ya basta. Apelo a los líderes presentes en esta sala a que aprovechen al máximo esta semana de alto nivel y procuren la distensión y el diálogo y juntos hagamos que de esta sala salga un mensaje claro. Deben parar los combates, tiene que fluir la ayuda humanitaria. y hay que restablecer por completo los derechos y las libertades de navegación de conformidad con el derecho internacional. En medio de la zozobra que embarga a la región, no debemos perder de vista la devastadora situación que rige en el territorio palestino ocupado. Han pasado ya tres años desde los abominables atentados terroristas perpetrados por Hamás el 7 de octubre. Lo que sucedió Fue una acometida contra la población palestina de Gaza, cuyo grado de matanza y destrucción jamás vi en todos mis años como Secretario General. La Corte Internacional de Justicia ha dictado medidas provisionales jurídicamente vinculantes en el asunto titulado y cito, aplicación de la Convención para la prevención y sanción del delito del genocidio en la Franja de Gaza. Fin de cita. En una opinión consultiva emitida el año pasado, la Corte dejó claro que se debe permitir a las Naciones Unidas cumplir su mandato en Gaza y que debe garantizarse la protección de nuestro personal y del personal humanitario. Todas las partes deben atenerse al derecho internacional y los autos y providencias de la Corte. Mientras tanto, la violencia, los desplazamientos de población y la expansión de los asentamientos por parte de Israel en Cisjordania, la ribera occidental ocupada, están arrasando el camino hacia la paz e invocando el fantasma de la depuración étnica. No podemos permitir que la solución biestatal se esfume ante nuestros propios ojos. En Ucrania, la invasión total perpetrada por Rusia ha sumido a un país soberano en una guerra brutal. lo que constituye una flagrante violación de la Carta. Se sigue matando a civiles lejos del frente, mayormente en Ucrania, pero hace poco también en ciertas partes de Rusia. Las viviendas, sistemas de energía y abastecimiento de agua, infraestructura de transporte, han sido objeto de reiterados ataques, lo que pone en peligro las cadenas de suministro de alimentos y energía a nivel mundial. En el Sudán es la guerra por el poder bruto. Atizada por actores externos, se ha convertido en una guerra contra las personas. Hay millones de personas desplazadas, el hambre se propaga, se usan drones para atacar hospitales y viviendas, se multiplican los actos de violencia sexual y agresión por motivos étnicos y se desmiembra el país mientras el mundo mira para otro lado. En Myanmar hay otra crisis casi al borde del olvido. incluso con la escalada de la violencia, los desplazamientos masivos y la propagación de la delincuencia transnacional. Excelencias, estos y tantos otros conflictos atestiguan lo que ocurre cuando el poder escapa a todo control, cuando la fuerza va por delante de la diplomacia, cuando los presupuestos militares se disparan y se pierde todo atisbo de rendición de cuentas. La prueba que tenemos ante nosotros consiste en determinar si el poder se ejercerá conforme a derecho o por encima de él. Debemos superar esta prueba. Debemos defender la carta sin doble moral, proteger a los civiles sin excepción, garantizar el acceso humanitario sin trabas, proteger a los socorristas humanitarios sin falla y promover sin demora la no proliferación y el desarme nucleares. Exigir que se rindan cuentas sin temor ni favoritismos. También debemos reformar el Consejo de Seguridad para que refleje el mundo de hoy con la legitimidad y eficacia que exigen los retos contemporáneos. El Consejo de Seguridad fue concebido tras la Segunda Guerra Mundial, pero desde entonces el mundo ha cambiado radicalmente. Ese cambio dista mucho de verse reflejado en el Consejo de Seguridad. El ejemplo más flagrante es el de África. Cuando se fundaron las Naciones Unidas, la mayor parte de África todavía se encontraba bajo dominio colonial. Hoy, África sigue sin tener representación permanente en el Consejo. Que no haya puestos africanos permanentes en el Consejo de Seguridad en el siglo XXI es injusto e indefendible. Tiene que cambiar. Excelencias, la segunda prueba del poder es la desigualdad. La desigualdad suele plantearse como problema económico, pero es un problema de poder. El poder de decidir quién tiene oportunidades, acceso a los recursos, la capacidad de hacerse oír. Nunca antes ha tenido la humanidad a tanta riqueza, conocimientos y capacidad tecnológica. Sin embargo, El progreso sigue estando fuera del alcance de miles de millones de personas que ven la prosperidad a su alrededor, pero no para ellas. Les dicen que la globalización amplía los amplía los horizontes, pero lo que viven es la exclusión. Se les prometió que la tecnología traería nuevas posibilidades, pero muchos temen que los que los prive de sus medios de vida. Mientras tanto, miles de millones de personas siguen privadas de sus necesidades básicas, que deberían garantizarles los Objetivos de Desarrollo Sostenible, alimentos, agua limpia, educación, trabajo digno, atención a la salud, dignidad, excelencias a ningún país. se le debería negar un futuro sostenible por estar del lado desfavorecido de un sistema financiero profundamente desigual. Y, sin embargo, en el mundo en desarrollo, son muchos los que se ven aplastados por una deuda insostenible, asolados por desastres que apenas contribuyeron a provocar y privados de acceso a una financiación asequible. Por ello, hemos creado nuevos espacios políticos para promover la reforma de la arquitectura financiera internacional. Que no es un debate abstracto, sino una cuestión de representación, equidad y reparto de poder, de alivio de la deuda a tiempo y con eficacia y justicia, con bancos multilaterales de desarrollo más grandes, más resueltos, y mejor pertrechados para proporcionar financiación asequible a largo plazo y a gran escala, y movilizar fondos privados de forma masiva, con derechos especiales de giro que beneficien a los países que más lo necesitan. Excelencias, no podemos hablar de desigualdades sin mencionar la más universal de todas, la desigualdad entre mujeres y hombres. En todas partes, mujeres y niñas siguen sufriendo discriminación, violencia, exclusión y abusos. En todo el mundo, se les deniegan derechos, se silencian sus opiniones, se hace de su cuerpo un campo de batalla y se tratan sus libertades como moneda de cambio. Es un atropello y un enorme desperdicio para la humanidad. La paz es más duradera cuando las mujeres participan en las negociaciones. Las economías son más dinámicas cuando las mujeres tienen igualdad de oportunidades. Las sociedades más resilientes cuando las niñas pueden aprender, liderar y vivir sin miedo. Y las instituciones son más eficaces cuando el poder se reparte equitativamente. En la última década logramos un enorme hito. Me enorgullece informarles hoy de que las Naciones Unidas alcanzaron, por primera vez en la historia, paridad de género en todos los puestos directivos superiores, en todas las sedes y en todo el cuadro orgánico. Fue posible porque eliminamos barreras, cuestionamos preconceptos y nos negamos a aceptar que el poder siguiera teniendo el mismo aspecto de siempre. En ningún momento hicimos concesiones respecto a la calidad y la competencia profesional. La igualdad no es un sueño, es una decisión. Y si las Naciones Unidas pueden cambiar, también pueden cambiar los gobiernos, los parlamentos, las empresas, los procesos de paz. Y también puede cambiar esta Asamblea General. Excelencias, la tercera gran prueba del poder es la crisis climática en muchos sentidos. es el desequilibrio de poder intergeneracional más profundo de todos. Una generación que consume el futuro de la siguiente, un grupo que se beneficia mientras quienes tienen menos responsabilidad sufren antes y con mayor intensidad las consecuencias. Hace tres años, en las montañas de Nepal, ya di la voz de alarma sobre el derretimiento cada vez más acelerado de los glaciares y advertí de que los techos del mundo se estaban derrumbando. Algunos desoyeron esas palabras por considerar que exageraban los peligros, pero como han demostrado los últimos trágicos acontecimientos, los efectos llegaran antes, son más acusados y se dejan sentir más lejos de lo que muchos habían previsto. Ahora es casi seguro que rebasaremos el límite del 1,5 grados y se abalanza sobre la humanidad un fenómeno del Niño de magnitud excepcional. Los peligros son reales, pero también es real la esperanza. La última década ha propiciado uno de los cambios más prometedores de nuestro tiempo en la distribución del poder, el auge de la energía limpia. El sol no le pertenece a nadie, el viento no se puede embargar, la innovación puede venir de cualquier lugar. Con esto se han reequilibrado profundamente las relaciones de poder. Las energías renovables son ya la fuente más barata de electricidad nueva en la mayor parte del mundo y la senda más viable hacia la seguridad energética, la independencia y el crecimiento sostenible. Excelencias, ya se vislumbra un futuro sin combustibles fósiles. La cuestión es cómo llegar. ¿Será una transición justa y ordenada, basada en la cooperación internacional, o caótica y costosa, que deje a pueblos y países atrás? Hoy exhorto a todos los gobiernos a que adopten un plan nacional para dejar progresivamente los combustibles fósiles, un plan que respete el límite de 1,5 grados, que incluya plazos claros y proteja a las comunidades y los trabajadores afectados. Sabemos que los intereses ligados a los combustibles fósiles no se van a apartar por voluntad propia durante décadas. Las grandes Empresas petroleras han tratado a la atmósfera como si fuera una cloaca a cielo abierto y se han enriquecido a costa de las consecuencias. Desde que Rusia invadió Ucrania, cinco grandes petroleras occidentales se han embolsado casi medio billón de dólares en beneficios. Y podemos comparar esa cifra con los apenas 34 mil millones de dólares de financiación pública internacional para la adaptación que se destinaron a los países en desarrollo. Mientras tanto, la gente de a pie paga más por la energía, los alimentos y los seguros. Ya hemos visto antes este tipo de abusos de poder. Cuando los daños causados por las grandes tabacaleras se hicieron innegables, los gobiernos actuaron. La crisis climática exige la misma determinación. Quienes más contaminaron y más beneficios obtuvieron deben hacer mucho más para reparar el daño que causaron. Quien contamina, paga. Y a los líderes, ciudades, sociedad civil y los ciudadanos que trabajan para exigirles que rindan cuentas, les digo, están del lado correcto de la historia, sigan adelante. Y los gobiernos deben seguir adelante también en todos los frentes. Para terminar con la deforestación, invertir en redes eléctricas y sistemas de almacenamiento, reducir las emisiones de metano, pero esas acciones no bastan. Necesitamos justicia climática, centrada en la adaptación y la financiación. Los países desarrollados deben cumplir sus compromisos. Han de triplicar la financiación para la adaptación y hacer que el Fondo de Respuesta para Pérdidas y Daños funcione a escala necesaria. También tenemos que garantizar. La cantidad actual de que dispone el Fondo de Respuesta es ínfima, ridícula. También debemos asegurarnos que la extracción de minerales críticos no ahonde aún más las desigualdades de antes. Países productores y las comunidades afectadas deben quedarse con una parte mucho mayor del valor que generan sus recursos. Basta ya de saqueo, basta ya de explotación. Excelencias, la cuarta prueba del poder es la tecnología y, sobre todo, la inteligencia artificial. Durante siglos, el poder provino del territorio, después de la industria, después de las finanzas. Hoy en día viene cada vez más de los datos, de la capacidad informática y de los algoritmos. Este nuevo poder está sumamente concentrado y avanza a una velocidad extraordinaria. Va más rápido que nuestras posibilidades de prever y entender todas sus consecuencias. En 2017, la IA pasaba desapercibida a nivel mundial. Sin embargo, en el primer discurso que pronuncié en la Asamblea General, ya advertí de lo siguiente. Dije, la inteligencia artificial es un cambio de paradigma que puede impulsar el desarrollo y transformar vidas de manera impresionante, pero también puede tener un impacto feroz en los mercados laborales y, de hecho, en la seguridad mundial y el tejido mismo de las sociedades. Eso dije. Y hemos aquí, casi una década después. Sin duda, la IA es un antes y un después y tiene un enorme potencial de hacer avanzar la medicina, Los descubrimientos científicos, ampliar las oportunidades y mejorar vidas. Pero que nadie se llame error. El peligro no es la tecnología, sino la tecnología sin rendición de cuentas, la capacidad tecnológica sin supervisión, la adopción de decisiones sin transparencia. Y ese peligro no se puede subestimar. Los propios desarrolladores de estos sistemas dan ahora la voz de alarma. Excelencias, el primer deber de todo gobierno es proteger a su pueblo. Los gobiernos deben asumir sus responsabilidades. Y los gobiernos que más capacidad tienen en lo que respecta a la IA son quienes más responsabilidades tienen para con la humanidad de establecer vías de diálogo, transparencia, confianza y cooperación. No a pesar de la rivalidad geopolítica, sino precisamente por ella. En una coyuntura crucial de la Guerra Fría, los rivales estratégicos acabaron por reconocer que era necesario gestionar los riesgos existenciales comunes. Crearon mecanismos, pues, para reducir malentendidos, gestionar la distensión y prevenir catástrofes. En su momento, fue la carrera armamentística nuclear. Hoy, la inteligencia artificial exige la misma claridad de miras y el mismo sentido de urgencia Los países que lideran esta revolución tecnológica deben comunicar información sobre los riesgos que surgen, cooperar en las pruebas y evaluación y trabajar con el fin de tener salvaguardias comunes que nos protejan a todos. Pero, dado que esto nos afecta a todos, la coordinación mundial es indispensable. Y hay solo un lugar donde todos los países tienen voz a la hora de forjar nuestro futuro común, y es este, las Naciones Unidas. Con el Pacto Digital Global, ustedes acordaron por primera vez principios universales para la gobernanza de la IA. Con el Diálogo Mundial sobre Gobernanza, creamos una plataforma para que los gobiernos, comunidad científica, líderes de la industria y sociedad civil trabajen en conjunto. Y con el Panel Científico Internacional Independiente sobre IA, hemos reunido a expertos y especialistas de todo el mundo para garantizar que las políticas sigan por datos empíricos. Precisamente ayer el Panel publicó un informe temático sobre seguridad de la IA y los riesgos que surgen cuando los seres humanos dejan de tener el control. Debemos dar los pasos siguientes partiendo de estos esfuerzos.
En primer lugar, promover las condiciones que permitan el desarrollo de la inteligencia artificial a una velocidad responsable y las salvaguardias adicionales que se necesitan para hacer frente a los riesgos. En segundo lugar, trabajar para crear un marco de gestión de los riesgos de la IA de carácter multilateral, respaldado por una supervisión creíble e independiente. Y en todos nuestros esfuerzos debemos velar para que ningún país se quede atrás. La inteligencia artificial debe estar configurada por la humanidad, con humanidad y en beneficio de toda la humanidad. Y al afrontar los desafíos que tenemos por delante, no renunciemos a dos principios fundamentales. Digámoslo al unísono, los niños nunca deben convertirse en conejillos de indias de sistemas no regulados. Y acordemos que nunca hay que dejar que las máquinas tomen decisiones de vida o muerte. Los robots letales no deben tener cabida en nuestro futuro.
Excelencia, la paz y la seguridad La desigualdad, el clima, la inteligencia artificial. Estas son las cuatro grandes pruebas del poder que definirán el futuro y están entrelazadas. La guerra profundiza las desigualdades, arrasa el desarrollo y propaga el hambre. La desigualdad decide quién puede afrontar el cambio climático y otras crisis y quién queda expuesto a sus peligros. La crisis climática alimenta la inestabilidad y los desplazamientos. La inteligencia artificial podría ayudarnos a resolver todos estos desafíos o agravarlos.
Excelencias, en las cuatro pruebas, la cuestión decisiva es el poder. El poder para decidir sobre la fuerza, el dinero, la energía, la tecnología, las normas y el futuro. Por eso, la Carta de las Naciones Unidas y la labor de la organización revisten más importancia que nunca. Las Naciones Unidas existen porque el ejercicio del poder debe regirse por normas y la humanidad necesita una instancia donde el poder responda a ciertos principios. Y la Carta no admite interpretaciones selectivas. La Carta creó una organización sustentada en tres pilares: la paz, el desarrollo y los derechos humanos. Esos pilares no están en pugna, son una misma realidad. No hay paz sin desarrollo y no hay desarrollo sin paz. Y no hay paz ni desarrollo sin derechos humanos. Es una falacia fingir que la paz puede separarse de la dignidad, las oportunidades y los derechos. Pero defender esta verdad no significa defender el status quo. El Pacto para el Futuro y la Iniciativa ONU 80 respetan los pilares de las Naciones Unidas para que la organización sea más eficaz, más coherente, más transparente, esté más orientada a los resultados, haga un uso más disciplinado de los recursos y tenga más presencia donde la gente la necesita. El mundo no necesita unas Naciones Unidas más débiles. Necesita unas Naciones Unidas que tengan la fuerza suficiente para afrontar el mundo como es, y la determinación suficiente para construir el mundo como debería ser. Excelencia, después de 10 años, hay una sola convicción que sostengo con más firmeza aún que cuando asumí el cargo. El mayor poder no es el de dominar, sino el de construir un futuro que funcione para todos. Nuestro futuro común dependerá de cuán capaz sea la humanidad de gobernar el poder con discernimiento, defendiendo el derecho antes de que la impunidad se convierta en la norma, poniendo fin a las guerras antes de que estas acaben con generaciones enteras, combatiendo la desigualdad antes de que las sociedades se fracturen, acelerando la acción climática antes de que se traspasen los puntos de inflexión y gobernando la inteligencia artificial antes de que ella nos gobierne a nosotros. Este es el desafío que tiene ante sí esta Asamblea General, las Naciones Unidas y la propia humanidad. Excelencias, ante la catástrofe mundial de hace más de 80 años, se crearon las Naciones Unidas como un acto de rebeldía. La rebeldía de quienes se niegan a ceder el futuro al miedo. La rebeldía ante la noción derrotista de que la fuerza da la razón. La rebeldía de los países que saben que nuestros futuros están entrelazados. la rebeldía de la esperanza. Mantendré vivo ese espíritu de firmeza y determinación todos y cada uno de los 100 días que me quedan en el cargo. Pero el compromiso con los valores y principios de las Naciones Unidas no empieza con un mandato, y tampoco termina con él. Esos valores y principios son más grandes y perduran más que cualquier cargo. Por eso, les aseguro que a partir del 1 de enero, cuando ya no sea Secretario General, esté donde esté y haga lo que haga, voy a seguir pregonando la idea de que la paz es posible, de que la dignidad humana es universal, de que el poder de la ley debe prevalecer sobre la ley del poder y de que vale la pena luchar por nuestro futuro común. Voy a seguir defendiendo los valores de la Carta de las Naciones Unidas. y no me voy a rendir nunca jamás. Muchas gracias.
I thank you, Mr. Secretary. The Assembly will now turn to Como presidente de la Asamblea General.
Excelencias.
Excelencias. Señor Secretario General. Antiguos presidentes de la Asamblea General. Señoras y señores. Hace 40 años. Me presenté en esta misma sala. como miembro recién nombrado del gabinete del 41.º presidente de la Asamblea General, el señor Humayun Rashid Chaudhry. En ese momento, el presidente Chaudhry dijo, y yo cito, "En los últimos años, parece haber habido una crisis de confianza en las propias Naciones Unidas. Existe una sensación de que las Naciones Unidas hoy necesitan revitalizarse en varios aspectos para alinearse con las prioridades de un mundo cambiante. Eso fue hace 40 años. Las cuestiones sobre el multilateralismo y la eficacia de las Naciones Unidas, por lo tanto, no son nuevas. Han formado parte de este lugar desde que se colocó la primera piedra. Sin embargo, a pesar de todo, las Naciones Unidas han perseverado, no porque sean perfectas, sino porque son insustituibles y porque la alternativa es simplemente inconcebible. El mundo de 1945 estaba en peligro. La Segunda Guerra Mundial, la devastación colosal que provocó y el Holocausto dejaron a la humanidad en bancarrota moral y fiscalmente. Algo tenía que cambiar, y este lugar fue ese cambio. Esto inauguró una larga era de diplomacia que continúa. Los Estados miembros se reúnen para resolver sus problemas. porque saben que la alternativa, disparar y lanzar bombas, simplemente no era una opción. Tal vez el ejemplo más claro de este logro está aquí, en esta misma sala. En 1945, 50 naciones participaron en la Conferencia de San Francisco. Hoy, 8 décadas después, la organización tiene 193 Estados miembros. Las Naciones Unidas han reunido a la humanidad bajo un mismo techo. Esto es algo sin precedentes en la historia de la humanidad. La promesa central de esta institución, su razón de ser, era y sigue siendo prevenir lo inimaginable, una tercera guerra mundial. El hecho de que ya hemos evitado esta calamidad es uno de los mayores logros que esta institución podría haber logrado. Pero la supervivencia por sí sola no puede ser nuestra única medida de éxito. Fuera de estos muros, la gente no se pregunta si las Naciones Unidas siguen existiendo. Se están preguntando si funcionan, si ha habido guerras y conflictos que no hemos podido evitar y problemas que no hemos podido resolver. La cuestión palestina sigue sin resolver después de varias décadas, como acaba de decir
Secretario General, las guerras y los conflictos y sus consecuencias están arrasando Sudán, Gaza, Ucrania, Myanmar y el Medio Oriente. Pero incluso mientras esas guerras continúan, las Naciones Unidas permanecen y sirven. Lo he visto en mi propio país, en Bangladesh, donde el equipo de las Naciones Unidas se esfuerza por hacer más con menos para apoyar a los refugiados rohingya en los campos que quieren volver a Myanmar. Recientemente, un representante de un país azotado por la guerra me dijo: "Sus cascos azules de Bangladesh no eran solo cascos azules. Construyeron carreteras y comunidades, alimentaron a los niños, ayudaron a reconstruir sociedades y los colocaron en el camino hacia una gobernanza adecuada". En Irak, el sistema de las Naciones Unidas ayudó a casi 5 millones de personas a volver a sus hogares, rehabilitó cientos de escuelas estaciones de electricidad y plantas de tratamiento de agua. Y ahora mismo, en Haití, todas las familias de las Naciones Unidas están cumpliendo en medio de retos de seguridad y de gobernanza muy graves. Esas historias rara vez aparecen en los titulares, pero nunca deberíamos perder de vista lo que sí está funcionando. Al mismo tiempo, no podemos pasar por alto nuestros errores, especialmente en un mundo donde los desafíos parecen multiplicarse día a día. La guerra en Gaza ha dejado más de 70.000 muertos, incluidos miles de niños. El apoyo humanitario ha sido solo una fracción de lo necesario. Las guerras en curso en Medio Oriente y en Europa han tenido consecuencias mucho más allá de las líneas del frente. Y el desgarrador desastre nepalí en China no fue solo un evento aislado, sino el horrible clímax de nuestra respuesta colectivamente insuficiente ante el cambio climático. Las circunstancias y la política de estas crisis son distintas, pero nuestros compromisos de acuerdo a la carta no lo son. Los principios del multilateralismo, el derecho internacional, la protección de los civiles y el acceso humanitario no pueden aplicarse selectivamente, no si queremos que el mundo confíe en nosotros. Es precisamente en esos momentos cuando debemos afrontar nuestros desafíos, nuestras fallas, no con culpa, ni con cinismo, ni esperanza ciega, sino con una acción, una reflexión sobria, un realismo y un pragmatismo. Claro, así es como superamos estas aguas turbulentas y así es como reconstruimos la confianza en esta institución, el foco central de este periodo de sesiones. ¿Cómo podemos volver a ganar la confianza? La confianza no se da, se gana. Y creo que ganamos la confianza de tres maneras. Primero, siendo realistas, sin disculpas sobre nuestras fallas. Segundo, al analizar de forma fundamental las reformas de la organización para ofrecer mejores resultados. Y en tercer lugar, haciendo que nuestro trabajo sea más inclusivo, incluyendo a todos los interesados relevantes para una entrega eficaz. Permítanme darles más detalles. En cuanto a mi primer punto, debemos ser sinceros en cuanto a los desafíos y qué hay que corregir, incluso cuando los cambios puedan ser dolorosos. Por ejemplo, la paz y la seguridad es uno de los pilares de la organización. De acuerdo a la Carta de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad fundamental de mantener la paz y la seguridad internacional. Sin embargo, cuando el Consejo no puede actuar, los Estados miembros recurren a la Asamblea General. Lo vimos ya en 1950. con la resolución Unidos por la Paz. Y lo hemos visto más recientemente a través de la iniciativa de veto de la Asamblea. Estos dos órganos principales de nuestra organización son complementarios, no compiten entre sí. La Carta establece un equilibrio adecuado entre ellos. Ambas cámaras deben hacer lo que les corresponde para ser justos. El Consejo de Seguridad, cuando actúa, demuestra su fortaleza y eficacia. ayudó a liberar a Kuwait, a poner fin a la guerra civil en El Salvador, apoyó la independencia de Namibia, lideró la reconstrucción de Camboya y estabilizó a los países afectados por conflictos mediante el mantenimiento de la paz. Sin embargo, cuando el Consejo no puede actuar sobre asuntos importantes, se pone en duda la eficacia de nuestra organización en su conjunto. En 1945, la humanidad depositó su confianza en el Consejo de buena fe dándole la extraordinaria responsabilidad de mantener la paz internacional. El Consejo aceptó esta responsabilidad y firmó un acuerdo. Ahora debe cumplir su parte del trato. Esto es lo que esperan los pueblos del mundo. Y a sus ojos, cuando el Consejo de Seguridad funciona, las Naciones Unidas funcionan. La promesa de 1945 aún nos une hoy. Hago un llamado al Consejo de Seguridad y a todos sus miembros para que den un paso adelante, para que lideren como necesitemos y para que actúen cuando lo necesitemos. Vinculado a esto está la cuestión de la reforma del Consejo de Seguridad. Apoyaré las negociaciones intergubernamentales lideradas por la Asamblea General en su labor para hacer que el Consejo sea más representativo, transparente y refleje la realidad geopolítica de nuestra era. Garantizar una representación justa para las regiones subrepresentadas debe seguir siendo una prioridad. Como dijo el Secretario General, en ningún sitio es esto más importante que en África. Después de ocho décadas, la región más grande por número de Estados miembros y un foco clave de las misiones de paz de las Naciones Unidas está infrarrepresentada en el Consejo de Seguridad. África debe estar en la mesa, no en el menú. No se puede pedir a África que espere indefinidamente por su lugar legítimo en el Consejo. Acabar con la infrarrepresentación de África es ahora una cuestión de equidad, de justicia y, en última instancia, de la credibilidad de esta organización en cuanto al desarrollo. y en particular los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Acertamos al centrarnos en los desafíos. El año pasado, los donantes de la OCDE gastaron alrededor de 175 mil millones de dólares en ayuda para el desarrollo, una caída del 23% interanual. Y, sin embargo, los gastos militares se acercan a los 3 billones de dólares, limitando 11 años consecutivos de crecimiento. Mientras tanto, el progreso de los ODS se ha estancado. y en poco más de un tercio de los objetivos. Y los países en desarrollo están pagando el precio de las interrupciones en la cadena de suministro que no causaron y no pueden corregir. El contraste no podría ser más evidente. Debemos priorizar mejor cómo se gastan nuestros recursos, aumentando la asistencia al desarrollo, reformando la arquitectura financiera internacional, abordando la carga de la deuda, cumpliendo los compromisos de Sevilla y de París. y aplicando los programas de acción para los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral, los pequeños estados insulares en desarrollo, así como la Agenda 2063 de la Unión Africana. Porque donde lo hemos hecho, los resultados son claros. En la última década, casi 1.000 millones de personas han tenido acceso al agua potable gestionada de forma segura. La electricidad alcanza ahora el 92% de la población mundial. y el acceso al Internet ha aumentado de 40 por ciento a 74 por ciento. Detrás de estas cifras hay niños más sanos, comunidades más resilientes, mejores oportunidades para mujeres y niñas y una esperanza renovada. Estos avances demuestran que acelerar los ODS es posible cuando los países en desarrollo y los socios para el desarrollo trabajan en conjunto, y esto es una responsabilidad compartida. Los países en desarrollo también deben aumentar sus esfuerzos mediante la movilización de recursos internos y tapar cualquier fuga o corrupción, incluida la fuga de capitales, una plaga que hasta hace poco socavaba el desarrollo en mi propio país bajo un régimen represivo y autoritario. En cuanto a los derechos humanos, debemos reconocer que estos son centrales para los otros dos pilares. Pueden promover la paz y la seguridad. y el desarrollo. No puede haber paz sin desarrollo. Uno de los ataques más urgentes a la dignidad humana es el discurso de odio que incita a la violencia. Es una amenaza creciente para la paz regional y mundial, y está aumentando. Las narrativas de odio se están propagando como un reguero de pólvora a través de las fronteras y hacia los hogares a una velocidad y escala sin precedentes. apuntan a mujeres y niñas, minorías, migrantes, refugiados y personas con discapacidades, a menudo con fines políticos. Las nuevas y emergentes tecnologías se utilizan para ampliar mentiras, manipular el debate público, difundir el odio e incitar a la violencia, más rápido y más lejos que nunca. Debemos elegir el diálogo y la tolerancia, y fomentar una cultura en la que los derechos humanos se respeten, no solo en la ley, sino en nuestras interacciones diarias. Y debemos dejar de seleccionar esos derechos que se ajustan a nuestras respectivas culturas o a la política del momento. Ya sea islamofobia, antisemitismo, homofobia o misoginia, todo es igual, es odio, reempaquetado y reetiquetado. Utilicemos las herramientas de nuestra era, no para profundizar el miedo, sino para ampliar la comprensión y avanzar en la dignidad humana para todos, en todas partes. Mi segunda observación, que las Naciones Unidas estén preparadas para el futuro, lo que requiere un enfoque más fundamental para la reforma. La iniciativa 180 es un comienzo constructivo. Gracias, señor Secretario General, pero esto solo es el comienzo. Mover posiciones en una hoja presupuestaria puede suponer ahorros. La fusión o el cambio de las organizaciones puede reducir la duplicación. Esto es importante. Y eso es esencial para un buen mantenimiento, pero no es suficiente. Necesitamos profundizar para abordar los problemas que hay bajo la superestructura, porque los desafíos de la reforma de las Naciones Unidas son crónicos y fundamentales. El 24 de noviembre de 1949, apenas cuatro años después de la fundación de las Naciones Unidas, esta Asamblea adoptó la resolución 310, IV, titulada el problema de la proliferación y el solapamiento de los programas de las Naciones Unidas y los organismos especializados. Exhortó a los Estados miembros, cito, a abstenerse de iniciar nuevos proyectos, además de aquellos que sean urgentemente necesarios y que se puedan realizar efectivamente. Pero no hemos prestado suficiente atención a esa decisión. Hemos creado miles de mandatos, de los cuales 4000 todavía están activos. independientemente de que hayan sido necesarios o de que se puedan cumplir. No podemos seguir tratando una enfermedad crónica con analgésicos, cuando lo que necesitamos es un diagnóstico más profundo y un plan de transformación más profundo, aunque ese plan resulte doloroso. Y aquí debo ser sincero, eso puede suceder solo si los Estados Miembros asumen el control. Hemos dicho una y otra vez que las reformas de las Naciones Unidas deben estar a cargo de los Estados Miembros, pero esta es una admisión tácita de que no lo son. Con demasiada frecuencia, nosotros, los Estados Miembros, no agarramos el volante. Pero la propiedad pasiva no es suficiente. Si no reclamamos la propiedad de este lugar, no podemos esperar que se recupere. Así que vamos a participar. Tomemos las riendas, arreglemos nuestra casa, respetemos la soberanía de los Estados Miembros y juntos logremos la transformación que necesitamos. Al decidir lo que debemos cambiar, también debemos reconocer lo que ya funciona. Una y otra vez, los Estados Miembros nos dicen: que las Naciones Unidas funcionan bien a nivel de país en situaciones de emergencia y en el mantenimiento y construcción de la paz. Debemos aprovechar ese éxito. Debemos fortalecer el trabajo de las Naciones Unidas en estos ámbitos. Y debemos basarnos cada vez más en la capacidad local, incluyendo las instituciones nacionales e individuos capacitados, incluyendo a mujeres y jóvenes. Debemos garantizar que todas las actividades a nivel de país, desde el desarrollo hasta el mantenimiento de la paz, estén integradas. y produzcan la mayor sinergia posible. Debemos garantizar que se eviten las guerras territoriales entre distintas partes de las Naciones Unidas y que tengamos cuidado para seleccionar coordinadores residentes aptos. Queremos tener la mejor relación calidad-precio. La situación financiera de la organización. Es una preocupación crónica. Debemos garantizar que reciba recursos adecuados sobre una base constante y que todos los países paguen sus cuotas a tiempo y sin condiciones. También debemos reconocer que las cuotas de las Naciones Unidas vienen de gente que trabaja mucho en todo el mundo. Cada centavo, por lo tanto, debe registrarse. Cada centavo debe invertirse para lograr. un impacto en el terreno para la gente que servimos. El papel de los Estados miembros con el apoyo de la secretaría es esencial, pero no es suficiente. Eso me lleva a mi tercera observación, construir unas Naciones Unidas más abiertas y más inclusivas. Las Naciones Unidas de hoy y el mundo que sirven son muy distintos de los de 1945. En ningún lugar Es más evidente esto que en la inteligencia artificial. La inteligencia artificial puede ser un acelerador del progreso humano. Por lo tanto, no podemos cerrar la puerta a la innovación, pero al mismo tiempo debemos abordar los posibles peligros de la IA, incluyendo el desempleo y la ampliación de la brecha digital. No podemos excluir la posibilidad de que la IA, especialmente la inteligencia general artificial, afecte la supervivencia del ser humano. Esto exige salvaguardas prudentes basadas en evidencia científica para salvaguardar el interés público y permitir que la innovación continúe. Los gobiernos deben estar en el centro de esta empresa, pero los gobiernos no tienen el monopolio de experiencia, capital, tecnología o influencia. La mayor parte de esta experiencia y capacidad ya está en las empresas, los innovadores, la sociedad civil y otros. Debemos abrir las puertas de las Naciones Unidas a quienes desarrollan y utilizan la IA, no en algún día, sino ahora. Cada día nos quedamos más atrás. La IA es distinta de otros desafíos en un aspecto crítico. Ya está presente en casi todos los aspectos de la vida, en nuestros sistemas de agua, redes eléctricas. historiales médicos, economías y ejércitos. No podemos permitir que haya una carrera armamentista para el control de la vida que nos lleve al borde del precipicio. Ya tenemos un precedente de las Naciones Unidas, por ejemplo, en la proliferación nuclear a través del Protocolo de Montreal para proteger la capa de ozono y la Declaración de las Naciones Unidas sobre la Clonación Humana en 2005. Necesitamos innovadores, expertos, líderes, científicos, sociedad civil y sector académico, todos trabajando juntos con los Estados miembros en estos temas de nuestra era. Excelencia, señoras y señores. Tenemos una oportunidad en este período de sesiones de demostrar que hemos aprendido de lo que funciona, que estamos dispuestos a enfrentar lo que no funciona y que podemos construir una organización capaz no sólo de sobrevivir al cambio, sino de determinar ese cambio. Para aprovechar eso, debemos ser realistas y enfrentar las duras verdades, valientes para reformarnos e inclusivos para reunir a las personas adecuadas. Por ello, debemos renovar la confianza en la organización y hacer que esté a la altura del futuro. La tarea no es fácil, ni se puede hacer de la noche a la mañana. Debemos persistir a largo plazo. Hace 81 años, el presidente Truman expresó la esperanza de que las Naciones Unidas durarían por lo menos 9 décadas. Aquí estamos al principio de la novena década. Dediquémonos a reconstruir la confianza en las Naciones Unidas para que esté a la altura del potencial increíble que tiene durante muchas décadas más. Gracias.
Antes de ofrecer la palabra al primer orador de la mañana, quiero recordar a los miembros que la lista de oradores para el debate general se ha elaborado partiendo del acuerdo de que las declaraciones no han de superar los 15 minutos. Dentro de estos 15 minutos, quiero hacer un llamado a los oradores para que lean sus declaraciones a un ritmo razonable, de manera que pueda proporcionarse una interpretación al resto de los idiomas oficiales. Quiero también recordarles la decisión tomada por la Asamblea General en periodos de sesiones anteriores, a saber, que no se aconseja la práctica de felicitar o expresar parabienes después de cada discurso aquí, en la sala de la Asamblea General. Después de pronunciar sus declaraciones en el atril, se invita a los oradores a que salgan de la sala a través de la sala GA-200, ubicada justo aquí detrás, antes de volver a sus escaños. ¿Les parece bien que la Asamblea proceda así? Así se decide. Y ahora, querría recordar también a los miembros que, durante el debate general, Las fotografías oficiales de los oradores las toma el Departamento de Comunicaciones Globales. Si están interesados en obtener copias de esas fotografías, pónganse en contacto con la Biblioteca Fotográfica de las Naciones Unidas. A continuación, la Asamblea escuchará una alocución por parte de Su Excelencia, Luiz Inácio Lula da Silva, Presidente de la República Federada del Brasil. Pido a protocolo que acompañe a su excelencia y lo invito a que se dirija a la asamblea.
Meus cumprimentos. Señor presidente, mis felicitaciones, embajador Khalilur Rahman. Y quiero también desde aquí saludar a todos y cada uno de los Jefes de Estado y de Gobierno, así como a las delegaciones aquí presentes. Y me quiero dirigir en particular al Secretario General de las Naciones Unidas. A lo largo de sus dos mandatos, António Guterres ha sido testigo directo de los excesos de las superpotencias. Señor Presidente, esta es ya la décima vez que he inaugurado el debate general de esta Asamblea. Desde que subí por primera vez a esta tribuna en 2003, este es, sin lugar a dudas, el momento más crítico para las Naciones Unidas. Y el sentimiento que me mueve hoy es el de la indignación. La ONU está fracasando en una de sus misiones más importantes, que es liberar a la humanidad del flagelo de la guerra. Su credibilidad jamás ha estado tan baja, su capacidad para proteger a los más vulnerables, aquellos que no tienen ejército ni arsenales, jamás ha sido tan débil. Somos todos rehenes de la inacción de un Consejo de Seguridad que no cumple con su función. En 1946, en la primera sesión de esta Asamblea, Brasil advirtió ya Del alto precio que la comunidad internacional pagaría por el derecho de veto. Este defecto inherente a la Carta de las Naciones Unidas concedió a las grandes potencias el lujo de mostrarse insensibles. Y a este pecado original se suma ahora una profunda crisis de liderazgo. El año 2025 registró el mayor número de conflictos armados desde la Segunda Guerra Mundial. Billones de dólares financian una nueva carrera armamentística. Las tensiones geopolíticas amenazan con transformar los conflictos regionales en una conflagración de proporciones globales. Y quienes están al timón de las decisiones más cruciales deben actuar con responsabilidad y con sentido de urgencia. Los líderes de los países miembros del Consejo de Seguridad deben reunirse. No me son ajenas las realidades del poder, pero las concesiones a la ley del más fuerte han superado todos los límites. Y esto no es idealismo, es puro realismo. La guerra no es la continuación de la política por otros medios, sino que es el colapso total de la política. En un mundo interdependiente, Liderar es conciliar los intereses de la nación con los de la humanidad. Es la reflexión de alguien que representa a una nación amante de la paz y de la libertad. Alguien que luchó contra una dictadura militar y defendió a su país frente a un golpe de Estado. Es la convicción de un obrero de fábrica que fue elegido presidente en tres ocasiones y que sacó a Brasil del mapa del hambre. Esta Asamblea General ha corregido recientemente una distorsión histórica en el mapa mundial. Ha reconocido la trata de estados esclavizados como el crimen más grave contra la humanidad. Ha aprobado una representación cartográfica más precisa del mapa mundial. Y ahora debe concentrarse en cuestiones que son cruciales para el futuro de la humanidad. Estamos llamados a elegir entre el multilateralismo o el unilateralismo, entre la democracia o el extremismo, entre la soberanía o la subordinación. Estas elecciones exigen valentía, voluntad política y claridad de objetivos. Esto es lo que cabe esperar de estadistas. Yasser Arafat e Isaac Rabin fueron estadistas. Desafiaron el pasado para imaginar un futuro de paz. Pero el odio acabó derrotándolos. Generaciones de palestinos llevan consigo el dolor y el trauma que ha dejado el genocidio de mujeres y niños perpetrado por el gobierno de Netanyahu en Gaza. Los civiles israelíes pagaron el precio del radicalismo y la intolerancia de los actos terroristas de Hamás. Perseguir a la Corte Penal Internacional y a sus miembros fomenta que estos crímenes queden impunes. No se debe silenciar a la relatora especial de la ONU, Francesca Albanese, por decir la verdad. Los asentamientos ilegales en Cisjordania Están haciendo cada vez más inviable la solución de los dos estados, esencial para que israelíes y palestinos vivan en seguridad. Amenazar a las civilizaciones con la extinción no traerá estabilidad a Oriente Medio. El estrecho de Ormuz se ha convertido ya en un campo de batalla, cuando debería haber seguido siendo un paso vital para el comercio internacional. Familias de todo el mundo están pagando el precio del aumento del combustible, los fertilizantes y los alimentos. La guerra entre Rusia y Ucrania se ha prolongado ya durante cinco años en un drama humanitario que sigue cobrándose vidas. Todos sabemos que no habrá vencedores en el campo de batalla. La diplomacia es la única opción. Iniciativas como el Grupo de Amigos de la Paz, creado por Brasil y China, revelan que existen fuerzas en la comunidad internacional dispuestas a trabajar en pro del diálogo. En América Latina y el Caribe, la proximidad geográfica a la mayor potencia militar del mundo es un hecho ineludible, especialmente en un contexto de renovadas tentaciones hegemónicas. Brasil no cabe en el patio trasero de nadie. Necesitamos socios con una agenda positiva que fomente el desarrollo. Las diferencias ideológicas no deberían obstaculizar una mayor integración entre vecinos. Los países de la región han sufrido los horrores de regímenes autoritarios y han recorrido un largo camino para restablecer la voluntad popular. No obstante, la democracia se ve una vez más amenazada por la creciente injerencia extranjera en los procesos electorales. Dividir el mundo en zonas de influencia y las incursiones neocoloniales en busca de recursos estratégicos son gestos anacrónicos. El pueblo venezolano merece definir su propio destino. Nicaragua no resolverá sus problemas impidiendo que la oposición se presente a las elecciones. La crisis en Haití sigue poniendo a prueba los límites de la indiferencia de la comunidad internacional. En Cuba, el mundo observa espeluznado cómo se impone un castigo colectivo a 10 millones de personas mediante un embargo económico, energético y legal. Señor Presidente, Brasil no subestima el desafío que representa la criminalidad organizada. Estamos preparados para hacer frente a las organizaciones criminales que aterrorizan a nuestras comunidades locales. Se roba a los trabajadores, las madres pierden a sus hijos, los agentes de policía no regresan a casa, la gente está hastiada de la violencia, pero No vamos a externalizar la responsabilidad de defender nuestras fronteras y garantizar a nuestra población el derecho a vivir sin miedo. No necesitamos portaaviones vigilando nuestras aguas. Necesitamos cooperación para bloquear el flujo de armas y dinero que alimenta el crimen. Y ese es el espíritu de la propuesta que entregué personalmente al presidente de Estados Unidos. Queremos luchar contra el blanqueo de capitales que llevan a cabo los delincuentes brasileños en el extranjero. Durante mucho tiempo, los estados brasileños actuaron cada uno por su cuenta y el crimen se aprovechó al máximo de la falta de coordinación. Pero esto está cambiando. En Manaos, hemos creado el Centro Internacional de Cooperación Policial del Amazonas, que reúne a las autoridades de seguridad pública de nueve países amazónicos. En 2025, llevamos a cabo la mayor operación contra el crimen organizado de la historia de Brasil. Batimos récords en incautaciones de drogas, así como activos y recursos ilícitos. Nos enfrentamos a Todos los niveles de la delincuencia, incluidos los magnates del crimen. La ley contra las facciones que acabamos de aprobar establece penas más más graves para el crimen organizado que las previstas para el terrorismo. Porque el crimen organizado y la corrupción van de la mano. La lucha contra la corrupción seguirá siendo implacable, sin importar a quién afecte. Nadie está por encima de la ley. Damas y caballeros. Se están erosionando los pilares del multilateralismo. La Organización Mundial del Comercio se mantiene con vida artificialmente. Cuando los gobiernos ceden ante quienes usan los aranceles como armas de coacción y chantaje, las consecuencias son nefastas. En la era de la desinformación, los oscurantistas se resisten a la ciencia. Nunca olvidaremos los millones de vidas perdidas debido a la negligencia en la lucha contra la COVID-19. Las campañas antivacunas están haciendo ahora resurgir enfermedades que creíamos del pasado. Debilitar a la Organización Mundial de la Salud nos hace a todos más vulnerables. Hasta hace poco, la respuesta al cambio climático ocupaba un lugar central y firme en la agenda internacional. Y, sin embargo, este año, el tema ha desaparecido de los debates del G7 y del G20, que reúnen a los mayores emisores de carbono. Es hora de retomar la ofensiva e infligir una derrota al negacionismo. La naturaleza nos recuerda cada día que solo tenemos un planeta para vivir. Se derriten los glaciares del Himalaya. Un súper El Niño podría provocar lluvias torrenciales, sequías e incendios forestales en diferentes partes del mundo. Sus efectos afectarán con mayor crudeza a los más vulnerables. Brasil ha demostrado que es posible combinar el crecimiento económico con la reducción de las emisiones. Hemos alcanzado la autosuficiencia en petróleo y seguiremos explorando el potencial de nuevas reservas, como las del margen ecuatorial. Lo que no vamos a hacer es abandonar la agenda medioambiental. Seguiremos adelante con la hoja de ruta para la descarbonización de la economía brasileña. El fondo Bosque Tropical para Siempre, presentado en la COP30 de Belén, demuestra que es posible cambiar los viejos paradigmas. El bosque tiene más valor en pie que talado. Seguiremos reduciendo la deforestación, que se ha reducido a la mitad en la Amazonía, alcanzando su nivel más bajo en 11 años. Tenemos la autoridad moral para rechazar las medidas proteccionistas disfrazadas de compromiso con la causa medioambiental. Brasil es una referencia mundial en energía verde. Contamos con los minerales críticos y las tierras raras que el mundo necesita para llevar a cabo la transición energética. Nuestra riqueza natural pertenece al pueblo brasileño y se explotará en su beneficio. El acceso a nuestros minerales estará supeditado a la generación obligatoria de valor en nuestro territorio, a la transferencia de tecnología y al abastecimiento de sectores estratégicos nacionales. Señor presidente, estamos viviendo una auténtica revolución tecnológica sin precedentes, con grandes riesgos y oportunidades. Sería una omisión histórica imperdonable no abordar el reto de regular a las grandes empresas tecnológicas y la inteligencia artificial. Un puñado de tecno-oligarcas quiere resucitar una versión del ultraliberalismo digital sin normas ni transparencia. Se está promoviendo una carrera sin límites éticos, eludiendo a las Naciones Unidas y el Panel Científico sobre Inteligencia Artificial. Como ya advirtió el Papa León 14, las decisiones sobre la tecnología nunca deben separarse de la conciencia y la responsabilidad. Las empresas que son conscientes de los riesgos de sus productos están trasladando a las familias la tarea imposible de hacer frente a los algoritmos. La industria de las apuestas, que mueve miles de millones de dólares, convierte la adicción en beneficio. Su propagación exponencial está aumentando los niveles de endeudamiento y destruyendo hogares. Brasil no tolerará este modelo de negocio. Hemos aprobado ya una de las leyes más avanzadas del mundo para proteger a los niños, los adolescentes y las mujeres en el entorno digital. Garantizaremos también una remuneración justa para artistas, músicos y creadores de contenidos audiovisuales. No cederemos a las multinacionales que quieren privatizar nuestro PIX, una infraestructura de pagos pública y gratuita que ha hecho realidad la inclusión financiera para millones de brasileños. Señoras y señores, los Objetivos de Desarrollo Sostenible están siendo atacados actualmente por fuerzas reaccionarias que desean normalizar las injusticias. La desigualdad y el subdesarrollo son el resultado de decisiones políticas. Y es posible incluir a los pobres en el presupuesto y hacer que los ricos paguen lo que les corresponde. Es necesario recortar los privilegios e invertir en educación y sanidad gratuitas y de calidad. Existe un deseo legítimo de cambio en todo el mundo, pero cambio no es lo mismo que dar un paso atrás. No se trata de quitar derechos. No se trata de resucitar teorías de supremacía racial o de sometimiento de la mujer. No se trata de recolonizar el sur global. Cambio significa avanzar hacia un futuro más participativo y con más logros. Se trata de crear y compartir soluciones públicas eficaces a los retos del desarrollo a través de un Estado democrático fuerte, eficiente y capaz. Se trata de apostar por el espíritu de solidaridad y cooperación con África, Asia, América Latina y el Caribe. Iniciativas como la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, puesta en marcha por Brasil, y el Panel Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre la Desigualdad, impulsado por Sudáfrica, surgen de esta voluntad política. Brasil tiene prisa por convertirse en una nación desarrollada y socialmente justa. Hemos adoptado un modelo económico basado en la distribución de la renta, la creación de empleo y el aumento de los salarios. Estamos comprometidos con la mejora de la productividad, la expansión del crédito y la construcción de una sólida red de protección social. Brasil ha vuelto al crecimiento sostenible. Somos el tercer destino más importante para la inversión extranjera directa. A pesar de los elevados aranceles impuestos a nuestra economía, este año batiremos un nuevo récord en nuestras exportaciones. Todavía queda mucho por hacer. El mundo laboral está experimentando una transformación. Las personas mayores quieren mantenerse activas, los jóvenes quieren emprender, los trabajadores necesitan tiempo para descansar, mejorar sus competencias y pasar tiempo con sus familias. En Brasil, alcanzar este objetivo requiere poner fin al llamado horario 6x1, garantizando a los trabajadores dos días libres a la semana. Este cambio es crucial. para aliviar la carga doméstica que aún recae sobre las mujeres. Estamos construyendo un Brasil en el que las mujeres no necesiten permiso para ocupar puestos de poder ni para incorporarse al mercado laboral. Un país libre de feminicidios, donde ninguna mujer, dentro o fuera de su hogar, viva bajo la amenaza de la violencia. Repito, que ninguna mujer, dentro o fuera de casa, viva bajo la amenaza de la violencia. Esta es una causa que el mundo entero debe abrazar. Señor Presidente, cuando le fue concedido el Premio Nobel de la Paz, el doctor Martin Luther King afirmó, y cito, lo que los hombres egocéntricos han derribado, los hombres altruistas pueden reconstruirlo. La ONU nació bajo el signo de la esperanza. A lo largo de ocho décadas, ha contribuido a la descolonización, ha promovido los derechos humanos y ha apoyado el desarrollo sostenible. La ONU ha protegido a migrantes y refugiados. Ha condenado el racismo, el antisemitismo y la intolerancia religiosa. Fueron logros de líderes que subieron a este atril impulsados por la indignación ante las injusticias de su época. hombres y mujeres que se negaron a aceptar la guerra como destino, el colonialismo como derecho o el apartheid como un sistema legítimo. De esa capacidad de decir no a las desigualdades surgieron algunas de las mayores transformaciones que hemos vivido. Ante la parálisis de las Naciones Unidas, Debemos redescubrir la voluntad política para que vuelvan a convertirse de nuevo en un templo de la paz. Y quiero concluir con un mensaje de mi país dirigido a todos los que nos escuchan. El 4 de octubre, millones de brasileños acudirán a las urnas para decidir su destino. No solo votarán por el presidente de la república, gobernadores estatales y representantes del poder legislativo. sino que decidirán entre la democracia y el negacionismo, si Brasil avanza hacia un futuro con más oportunidades o si retrocede a un pasado de exclusión. Tendremos unas elecciones competitivas y transparentes en las que cada candidato goce de la máxima libertad de expresión. Sabemos que algunos abusan de esta libertad, para alinearse con intereses extranjeros en contra del país. No infravaloramos la capacidad de las redes de desinformación que quieren mermar la confianza, pero contamos con un sistema electoral moderno y sólido, bajo la atenta mirada de una ciudadanía plural y de una prensa libre. No permitiremos que los enemigos de la democracia, ya sean nacionales o extranjeros, socaven la voluntad popular. La democracia brasileña pertenece a los brasileños y brasileñas. Brasil sigue siendo un país soberano. Nadie, nadie nos desviará de este camino. Que Dios nos bendiga a todos. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, deseo darle las gracias al Presidente de la República Federal del Brasil. La Asamblea escuchará a continuación una locución por parte de su excelencia Donald Trump, presidente de Estados Unidos de América. Pido a protocolo que por favor acompañe a su excelencia y lo invito a que se dirija a la Asamblea.
Muchas gracias, señor presidente, señor secretario general, primera dama de los Estados Unidos, distinguidas delegaciones, embajadores y queridos líderes. Es para mí un honor darle la bienvenida al mundo, a Estados Unidos, ahora que celebramos 250 años de gloriosa libertad e independencia, dos siglos y medio desde que los fundadores de la libertad encontraran su hogar aquí en este país. Y puedo decirles con orgullo que Estados Unidos ha vuelto y que nuestro país es más fuerte ahora, más fuerte ahora que nunca. Nuestra economía es la envidia del mundo, nuestro ejército es el más poderoso, nuestra tecnología no le no tiene parangón y básicamente estamos liderando en todo. Nuestra energía alimenta el planeta, Estados Unidos se encuentra en auge, nuestra nación crece, nuestro poder se expande, nuestro país se está haciendo lo mejor ahora que nunca y el futuro es muy halagüeño. Desde que asumí el cargo, hemos creado más de 1000000 de empleos en el sector privado y más estadounidenses trabajan hoy que nunca antes. La semana pasada se anunció que la tasa de pobreza ha tocado su cuota más baja en Estados Unidos en toda nuestra historia. Hemos levantado 1000000 y medio de compatriotas de la pobreza solo el año pasado. Otra marca, otro récord. Las comunidades, las tasas de pobreza hispanas y afroamericanas se encuentran en límites históricos. La renta de los hogares para estadounidenses se ha incrementado al nivel más alto en la historia. 87.000 de promedio, superando la marca anterior que yo mismo marqué en mi primer mandato. Desde el primer día, mi administración ha trabajado por reducir trámites, burocracia innecesaria para poder operar y emprender en Estados Unidos. Hemos aplicado las mayores rebajas de impuestos en la historia, así que ahora hay más dinero invirtiéndose en Estados Unidos, mucho más dinero del que jamás se ha invertido jamás en la historia y en país. Las bolsas han marcado 80 récords en solo 12 meses. Hemos garantizado compromisos para 21 billones de dólares de inversiones procedentes de todo el planeta, comparado con menos de un billón en los cuatro años de la administración anterior. Hace apenas dos años, nuestro país estaba estaba medio muerto y ahora somos el país más de moda de todo el mundo. Antes de asumir el cargo, teníamos la frontera más peligrosa y ahora tenemos la frontera más protegida. Nadie entra ya, a menos que se les invite, a menos que tengan permiso para entrar. En los últimos 16 meses han entrado cero inmigrantes ilegales a Estados Unidos. Y esto ha sido gracias a toda una serie de personas muy preparadas. El año pasado conseguimos la mayor rebaja de delincuencia y criminalidad. La tasa de delincuencia ha caído al nivel más bajo en 125 años, nada más y nada menos, desde el año 1900. Los malhechores en Memphis, en Tennessee, en Nueva Orleans, por todas partes, el crimen ha bajado y va a seguir bajando. Y lo más importante, cuando llegué, El 20 de enero del año pasado, Washington, la capital, era un estaba infestada de crimen. El crimen ha bajado 87% y quiero llegar al 100 * 100%. Bueno, no sé, muchos de ustedes habrán estado en Washington, supongo. El turismo prospera, los restaurantes están llenos. Las los estadounidenses están orgullosos de su propia capital. Hemos invertido más dinero en el ejército en los últimos 12 meses que nunca antes, y esta vez va a ser 1,5 billones de dólares. Heredamos una era oscura de la administración anterior y lo hemos convertido en la era de oro en el siglo de oro de Estados Unidos.
El mundo está. levantándose gracias a la fuerza y el impulso de Estados Unidos, nuevos Estados Unidos poderosos. Estamos abordando los problemas que hemos heredado del pasado. Estamos actuando de manera decidida, con rapidez, para modelar el escenario mundial, resolver problemas que nos habían plagado desde hacía demasiado tiempo. Cada líder de esta sala, sé que muchos de ustedes son gran líderes, los conozco a todos muy bien. Todos saben que tenemos muy poco tiempo para que este mundo sea más seguro, más próspero para nuestros pueblos, y por eso tenemos que aprovechar ese tiempo. Como presidente del país más extraordinario del mundo, no quiero que el peligro crezca ni un solo día más. No quiero que los problemas se enconen, porque entonces solo se hacen más difíciles de resolver. Mientras los demás hablan, yo he actuado. Mientras los demás hablaban de Yo he hecho la paz. Mientras que otros ignoraban las amenazas, yo las he enfrentado. Mientras otros hablaban de valentía, Estados Unidos la ha demostrado. Mientras otros prometían fuerza, yo la he usado para que Estados Unidos sea el país más poderoso del mundo. Muchas naciones de este mundo nos ayudan a resolver problemas de retos, problemas desde hace muchos años, estamos resolviendo problemas pendientes desde hace muchos años. No hay mejor ejemplo de un peligro que había aumentado que el patrocinador número uno del terrorismo, la República Islámica del Irán. Durante 51 años, el régimen fanático de Irán ha gobernado de manera sangrienta, asesinando, propagando caos y miedo en todo el Medio Oriente y más allá. eran los matones del Medio Oriente, pero ya no. Desde el primer día en que entré al escenario político he sido inquebrantable. Nunca permitiré que Irán tenga un arma nuclear. Desde que asumí mi cargo el año pasado, inmediatamente inicié negociaciones con Irán. Les prometí cooperación económica para que terminaran con su programa nuclear y su apoyo al terrorismo, pero ellos dijeron que no, se negaron. Fue un grave error. Con la operación del martillo de medianoche, el ejército de Estados Unidos acabó con ese programa nuclear, lo dejó enterrado bajo montañas de escombros. Y nuevamente se negaron a negociar, continuaron construyendo misiles y aumentando sus arsenales, aumentando la seguridad de todo el ejército de Estados Unidos en la región y de todos los países de la región. Y tenían misiles y podían llegar a Europa y estaban muy orgullosos. Y espero que los europeos se den cuenta. Su objetivo era llegar al final de su carrera y tener un arma nuclear. Detrás de ese escudo de misiles balísticos hubieran podido propagar el terror en todo el mundo. Cualquier tentativa de detenerlos habría desencadenado una guerra nuclear. En Estados Unidos, hemos conmemorado el vigésimo quinto aniversario del peor atentado terrorista del mundo, el 11 de septiembre, que mató a 3000 personas a unos cuantos kilómetros de aquí. Fue un día terrible. Dentro de dos semanas conmemoraremos el tercer aniversario del ataque terrorista en Israel, que mató a 1.200 inocentes, incluyendo docenas de estadounidenses y muchos bebés, niños, hermosos niños. El líder supremo de Irán lo celebró. Dijo que había sido un favor para la humanidad. El mismo régimen que masacró 70.000 de sus ciudadanos este año. 10.000 fueron asesinados por protestar. Imagínense, ese régimen vil ha podido realizar, si pudiera realizar atentados terroristas con un escudo nuclear. Esa era la realidad que teníamos que enfrentar, una realidad que demasiados prefirieron ignorar, una realidad que muchos presidentes habían decidido ignorar. No querían hacer nada, pero sabían que había un problema. Le dimos oportunidades a Irán Pero yo tomé medidas para que ningún país tenga que enfrentar esa amenaza, ese problema catastrófico. Como resultado de la Operación Furia Épica, Sus 150 de sus barcos están en el fondo del mar. Su fuerza aérea está destruida. Sus radares están destruidos. Sus equipos antiaéreos están destruidos. Su capacidad de fabricar drones está prácticamente destruida. Su economía está hecha añicos. Lo único que no está destruido es la inflación, que está acabando con ese país y que es de más de 300 por ciento. Incluso después de acordar un cese al fuego para negociar, Irán lo destruyó atacando navíos civiles de otros países. Quiero dar las gracias al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por votar una resolución que condenaba los atentados terroristas asquerosos de Irán contra los navíos mercantes. Muchas gracias. Esa resolución contó con cuatro patrocinadores de Estados miembros de las Naciones Unidas. Ahora debemos estar unidos y mantener la presión. La Marina de Estados Unidos ha escoltado más de mil millones de barriles de petróleo por el estrecho de Ormuz y está fluyendo más petróleo que desde el principio de la guerra. 22, 25, 30, 37 barcos sacamos todos los días. Y todas las noches. Pero tengo que tomar una decisión muy importante. ¿Haremos un trato con Irán que les permita reconstruir y crear un país más grande del que tenían antes, tal vez uno de los países más grandes del Medio Oriente o incluso del mundo, o los aniquilo? Aniquilo la República Islámica del Irán rápidamente para no darles la oportunidad de matar ni destruir a otros países. Los llevo al infierno, sin posibilidad de supervivencia, sin esperanza de futuro durante varias generaciones. O haremos un trato justo después de las elecciones, porque no tiene sentido que no lo hagan. Ellos están esperando a ver cómo me van en las elecciones de mitad de período. pero no se dan cuenta de que yo no soy candidato. Yo ya lo hice y gané en una avalancha. Gané por mucho y voy a estar aquí dos años y medio. El Partido Republicano está gobernando, yo los voy a ayudar, pero yo no estoy en las elecciones, yo no soy candidato. No le voy a dar ningún peso a las elecciones al momento de decidir. Eso ni siquiera lo voy a tomar en cuenta. Lo único importante es que Irán nunca tenga un arma nuclear. Que los cobardes, los traidores. Thank you. The cowards and traitors would love to say. Los cobardes y los traidores quieren decir que Estados Unidos no tiene municiones, pero eso no es verdad. Tenemos más municiones. de las que podríamos jamás utilizar y las estamos acumulando a niveles jamás vistos. Estamos incrementando nuestros arsenales más rápido que nunca. Arsenales muy avanzados. Además, tenemos planes, vamos a abrir plantas de municiones, estamos construyendo 18. plantas, con las mejores compañías de todo el mundo. Algunas de ellas terminarán de construirse muy rápidamente. Y esa construcción llevará a un despliegue muy rápido de misiles y municiones de todo tipo, y vamos a poder dárselos a nuestros aliados mucho más rápido que antes. Y pido a todos los países que nos ayuden Aislar completamente a Irán desde el punto de vista económico, hasta que dejen atacar otro, atacar barcos, renuncien.
sus aspiraciones nucleares y dejen de apoyar el terrorismo. Este régimen terrorista está violando todas las leyes, no porque tienen confianza, sino porque tienen miedo, están desesperados. Si estamos unidos, veremos a un mundo libre de esta amenaza de 51 años de terrorismo iraní y los precios del petróleo serán más bajos que antes del principio del conflicto. Con valentía, todo es posible. Poden ocurrir grandes cambios muy rápidamente. Hace un año, cuando hablé ante los líderes del mundo en esta sala, la guerra en Gaza continuaba. Había rehenes en los túneles de Hamás y no se veía el fin. Pero paralelamente a la Asamblea General, tomamos los primeros pasos para cambiarlo todo. Después de unas cuantas semanas, terminamos con la guerra en Gaza, lanzamos miles de vidas, trajimos a sus hogares a todos los rehenes, vivos y muertos, a todos y cada uno de ellos. Gracias, todos. Pensaron que era un milagro que lo pudimos hacer y todos lo celebraban en las calles. Quiero dar las gracias al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por haber apoyado unánimemente nuestro plan de paz de Gaza y por aprobar la junta de paz. que es un grupo de personas muy importante. Casi 30 países se han sumado a esta junta de paz que yo tengo el honor de presidir gracias a estos países miembros que han contribuido con miles y miles de millones de dólares en asistencia. Y eso va a reconstruir y a ayudar a Marruecos, Bahrein, Catar, Kuwait, Arabia Saudita, Turquía, Uzbekistán y muchos países más. Ese dinero va a la fuente, a donde más falta hace. Esos países han sido muy generosos y otros también. Cifras que nadie creería porque no lo quieren ver. Quieren ver que esta acción humanitaria se haga bien. Gracias a los que han prometido, policías, tropas, como Indonesia, Marruecos, Albania, Kosovo, Kazajstán, Egipto, Jordania y muchos más. Desde que asumí mi cargo, he tenido el inmenso honor de acabar con ocho guerras y me he hecho amigo de los líderes de muchos de estos países. Ha sido un honor. Muchas de estas guerras habían durado muchos años e incluso décadas, y yo lo pude resolver utilizando mis relaciones muy especiales que tengo. Comercio, el uso de los aranceles y la amenaza de los aranceles y muchas razones más dependiendo de cada país. Camboya. y Tailandia, Kosovo y Serbia, la República Democrática del Congo y Ruanda, Pakistán y la India, Armenia y Azerbaiyán, y por supuesto, la guerra en Gaza, que, como dije antes, incluyendo la devolución de todos los rehenes vivos y muertos. Todos estos países me han escrito para darme las gracias. El primer ministro de Pakistán, un hombre magnífico, me dijo, Donald Trump salvó 30 millones de vidas, o incluso muchas más. El presidente de Azerbaiyán dijo, el presidente Trump en seis meses hizo un milagro, algo que nadie pensó era posible. El primer ministro de Armenia me dijo, que ese éxito no habría sido posible sin el compromiso personal del presidente Trump y su compromiso de paz. El presidente de Cambodia dijo, el estadismo del presidente Trump y su compromiso para resolver conflictos y prevenir guerras a través de su diplomacia visionaria, quedó en evidencia al negociar un cese al fuego inmediato e incondicional. Esta intervención oportuna evitó un conflicto destructor, fue vital para evitar una pérdida de vidas y preparó el terreno para restaurar la paz. El presidente de Ruanda dijo, cuando el presidente Trump vio la oportunidad de contribuir a la paz, inmediatamente la aprovechó. Este conflicto ha durado 32 años, millones y millones de personas habían muerto. Y lo resolvimos. Habíamos hecho muchos esfuerzos de mediación, pero nadie había logrado resolver los problemas. El presidente Trump emitió una declaración que realmente ha traído paz y un espacio a través de un logro que pensamos que era imposible. Estamos trabajando con los líderes de Rusia y de Ucrania. Y eso también lo vamos a hacer. Y va a ser antes de lo que la gente piensa. 25.000 jóvenes están muriendo todos los meses. Yo he visto las fotos del campo de batalla y ya no quiero seguirlo viendo. 25.000 al mes. de ambos bandos. Además, Estados Unidos e Irán lo van a hacer, lo vamos a resolver, sea como sea, lo vamos a hacer rápido. Ha pasado mucho desde que nos reunimos aquí hace un año, en enero, por mi iniciativa. El ejército de Estados Unidos realizó una operación militar enorme, penetrando profundamente en la capital de Venezuela, Caracas. Incursionamos una base militar que estaba muy protegida, que supuestamente estaba a prueba de cualquier ataque. Y detuvimos a un criminal, a un dictador, Nicolás Maduro. Y desde ese día, cientos de prisioneros políticos venezolanos han sido liberados. Estamos trabajando con los líderes de Venezuela para crear un futuro mejor para el pueblo de Venezuela. El mes pasado firmamos el mayor acuerdo petrolero de la historia, 65 mil millones de barriles de petróleo. Eso va a beneficiar a Venezuela y a Estados Unidos y va a ayudar a reducir el precio de la energía en todo el mundo. Y eso ya está empezando a hacerse sentir. Las mayores compañías petroleras ya están entrando y las cifras son realmente increíbles. Y cuando combinamos Estados Unidos y Venezuela, eso representa más del 60% del petróleo de todo el mundo. Tal vez este es el mayor trato jamás firmado. El vencedor se lo lleva todo. Nuestras acciones en Venezuela demuestran que Estados Unidos no permitirá que haya ninguna amenaza contra Estados Unidos en ningún lugar del hemisferio occidental. Y si es necesario, utilizaremos nuestro poderío militar para responder. Venezuela tenía el mejor equipo del mundo, pero no funcionó, ni siquiera llegó cerca de funcionar. Se había permitido que hubiera bandas que dominaban estas regiones, carteles de drogas que desestabilizaban la región, estaban infiltradas por adversarios extranjeros hostiles, locos, dementes, pero ya no. Estamos haciendo sentir el poderío del ejército de los Estados Unidos cuando es necesario en nuestra región y en el resto del mundo para crear un futuro más seguro para todos. Está pasando y está pasando muy rápido. Desde que asumí mi cargo, yo designé a los carteles de drogas como organizaciones terroristas y el ejército de Estados Unidos recibió la orden de eliminarlos. Los carteles de drogas son el EIHO, son enemigos de la civilización, utilizan la extorsión, el asesinato como instrumentos de terror. Como el EI, deben ser asesinados, exilados o detenidos como combatientes extranjeros, sin posibilidad de que vuelvan a tener la libertad. Estados Unidos ha realizado docenas de ataques contra navios de drogas, se han destruido un gran porcentaje de las drogas que venían por el mar. Han desaparecido rápidamente. Hemos reducido esto en un 97 por ciento. Nadie pensó que fuera posible. Hace tres meses acabamos con el tren de Aragua. México es el epicentro de la violencia de los cárteles, desafortunadamente. Esto es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 2000 millas con un territorio controlado por los cárteles de drogas. México debe volver a controlar su territorio. Mi gobierno busca un cambio fundamental en la situación en Cuba, donde el régimen comunista está bajo enorme presión, la mayor presión que jamás han sufrido. Es un estado fallido, un estado fracasado, fracasado como nunca antes y va a caer. Marco Rubio está manejando las negociaciones, está negociando con Cuba. Vamos a ver qué pasa. No vamos a permitir que haya un refugio para que los adversarios ataquen a Estados Unidos en nuestra puerta. El régimen de Cuba ha estado coordinando con los radicales de izquierda, con los comunistas radicales de Estados Unidos. Como ha revelado nuestro Departamento de Estado, tienen lazos con grupos radicales como el Partido Comunista de los Estados Unidos, Antifa y los demócratas socialistas estúpidos no vendrán a Estados Unidos. La libertad vendrá a Cuba y la seguridad vendrá a México. Tenemos una relación muy buena con el gobierno de México. Hemos avanzado mucho con México. Ellos no quieren a los cárteles allí. Y cuando llegue ese día, la región será más segura, un lugar más hermoso donde se puede vivir y prosperar. Como anuncié hace unos días, Estados Unidos también ha firmado un acuerdo sin precedentes sobre la frontera norte, sobre Groenlandia. Ese acuerdo que suscribimos con el Reino de Dinamarca, un país hermoso, increíble. y el pueblo de Groenlandia da a Estados Unidos control permanente sobre la seguridad de todo su territorio. Tendremos la capacidad de hacer lo que sea necesario para defender el continente americano, Europa y todos los demás lugares. Ningún adversario de Estados Unidos podrá tener una presencia militar en Groenlandia, ni hacer inversiones en Groenlandia sin nuestra aprobación expresa. Vamos a iniciar el proceso de tener una enorme presencia militar en los lugares adecuados. Vamos a construir dos bases militares. Este acuerdo será firmado hoy y yo espero trabajar con el maravilloso pueblo de Dinamarca y de Groenlandia. Ha sido una experiencia realmente increíble. Hemos creado un lazo. ampliado la huella de Estados Unidos en el Ártico y el Atlántico Norte, también protegerá a Europa y protegerá a Estados Unidos, y mejorará mucho a la OTAN. Aquí está el líder de la OTAN, Mark Rutte, que es un gran líder. La OTAN ahora es más fuerte que nunca. Está haciendo cosas que nadie pensó que pudieran hacer. haga aumentado el 5% su gasto militar. Eso le dará mucha más protección. Queremos acabar con la guerra desastrosa entre Rusia y Ucrania, que, como he dicho, mata a miles y miles de personas todos los meses. En honor del senador Lindsey Graham, firmamos un acuerdo que me da enorme autoridad arancelaria y, si es necesario, la utilizaré en ese momento de detener la matanza. También quiero reconocer la labor de nuestra primera dama, que garantizó la devolución de muchos niños ucranianos desplazados. Muchas gracias a la primera dama. ¿Dónde está la primera dama? around here someplace. Can you imagine? I can't see it. No la veo. Thank you very much, First Lady. Gracias a la primera dama. Trabaja mucho. Es la primera dama en la historia que presidió una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Lo hizo muy bien. Y hoy tiene una reunión sobre el futuro. una reunión con 60 miembros para mejorar la vida de los jóvenes en todo el mundo. Muchas gracias, Melania. Con el embajador Mike Walz, aquí en las Naciones Unidas, trabajamos con muchos de los países en esta sala para realizar las reformas más amplias de la historia. Hemos reducido el presupuesto en un 15% del presupuesto de las Naciones Unidas. Hemos eliminado más de 4000 puestos de la burocracia de las Naciones Unidas. Las Naciones Unidas tienen mucho potencial, pero tenemos que dejar de imponer agendas de izquierda, agendas de burócratas que nadie eligió. Mi gobierno tuvo que intervenir para impedir que la Organización Marítima Internacional impusiera un impuesto al carbono, que aumentaría los costos de transporte hasta un 20 por ciento. No son un gobierno mundial y mientras yo sea presidente no habrá impuestos mundiales. Estados Unidos se opone a estas maniobras que escapan a todo control. Muchas gracias. Estados Unidos se opone a la institución que no tiene ningún control, la Corte Penal Internacional. No permitiremos que ningún soldado de Estados Unidos sea investigado o enjuiciado por tribunales que no tienen jurisdicción sobre nosotros. Son un grupo de gente malvada. Pido a todos los países que son miembros de la CPI que renuncien de esta institución fracasada. Es inaceptable. que con todas las atrocidades que ocurran en el mundo, los funcionarios de derechos humanos de las Naciones Unidas critiquen a Estados Unidos por proteger a nuestros hijos de la mutilación de género y la locura del transexualismo y por aplicar leyes de inmigración. Lo que hacen es increíble, mutilación transexual de nuestros hijos. los hipócritas del Consejo de Derechos Humanos no hablan de la persecución contra los cristianos en todo el mundo. Nunca pensé que lo llegaría a decir, pero sucede desde hace mucho tiempo. Hay una persecución contra los cristianos Es un crimen en los regímenes más represivos, pero quieren que Estados Unidos abra las fronteras a los criminales de los lugares más peligrosos del mundo. Quieren que vengan estas personas peligrosas. Ya no lo vamos a hacer. Antes lo hacíamos, pero ahora ya no. Es irónico que las Naciones Unidas tengan una institución, la UNESCO, dedicada a proteger el patrimonio cultural, pero promueven la migración masiva. Están destruyendo las culturas más grandes y el patrimonio histórico. No hay ningún derecho legal a la inmigración ilegal, pero hay un derecho a ser un país soberano. Queremos seguir siendo un país soberano. Estados Unidos luchará contra cualquier tentativa para construir un esquema globalista en materia de inteligencia artificial. Se habla de una superinteligencia y el uso de la palabra artificial hace que suene como algo falso, pero no es algo falso, es algo sorprendente, pero tenemos que tener cuidado.
Lo cierto es que es realmente lo contrario de lo que supuestamente dicen. A partir de ahora, todos los documentos de Estados Unidos van a cambiarse para que figure ese término mucho más apropiado. Nada de inteligencia artificial, va a ser súper, la súper inteligencia. Así que bienvenidos al nuevo mundo de la ¿Superinteligencia, guión, I A, qué les parece? ¿Qué les parece? ¿Suena mejor, verdad? Y además es más preciso. A ver, a ver si tengo algún poder y lo consigo. Igual sí, igual no, superinteligencia. Cada nueva tecnología entraña retos y la superinteligencia no está ajena a ellos, pero precisamente los mismos que anunciaron la calamidad y que dijeron que íbamos a morir por el cambio climático y ahora resulta. ¿Recuerdan cuando el planeta se estaba enfriando y ahora se está calentando y son los mismos, los mismos que anuncian calamidades que dicen que vamos a morir por la inteligencia artificial, son las mismas personas? Son los mismos que se inventaron lo de los conflictos Rusia, Rusia, Rusia, Ucrania, los conflictos transfronterizos. ¿Recuerdan lo que les digo? Quien gane la carrera de la SI, de la superinteligencia, va a ganar. Esos son los que van a ganar de verdad. Y nosotros, desde luego, estamos superando a China con creces. Vamos a seguir así, vamos a seguir con rumbo firme. No voy a asfixiar yo en absoluto el crecimiento de algo que va a superar la Revolución Industrial. Hay quien dice que esto va a ser mayor que la propia Revolución Industrial o la revolución de Internet, así que. Quiero andarme con mucho cuidado, por eso me he servido también del Departamento de Justicia para seguir adelante con otros órganos también del orden público que me van a ayudar en mi misión. Y vamos, no solo vamos a alentar a la superinteligencia, vamos a fomentar, eso sí, supervisada por el Departamento de Justicia, pero no le vamos a poner freno. Estados Unidos lidera el mundo en superinteligencia, lo va a seguir haciendo con seguridad y con responsabilidad. Estados Unidos nunca ha sido un país que se eche para atrás de la primera línea de la vanguardia, nunca lo hemos hecho, por muy estremecedor que fuera el desafío No lo vamos a hacer después de 250 años de nación. Jamás vamos a arrojar la toalla. De hecho, fue aquí, en Nueva York, cuando George Washington leyó la Declaración de Independencia en 1776. Mientras escucharon esas palabras sagradas por primera vez, los patriotas vieron la invasión británica en la bahía de Nueva York. 100 embarcaciones o más que habían llegado para aplastar la rebelión y centenares de soldados que desembarcaron de esas embarcaciones. No teníamos ni una sola oportunidad y, sin embargo, ganamos. Por eso, seguimos creyendo en que la clave está en tener la voluntad y la determinación. Y ahora nos reunimos en la misma ciudad 250 años después para tratar de los mayores retos de nuestra era. Y son retos para todos y cada uno de nosotros. Tenemos que seguir adelante firmes frente al enemigo de toda la humanidad y rechazar las voces plañideras si no nos no escamoteamos nuestras responsabilidades y tomamos medidas audaces, entonces sí que haremos que este mundo sea un mundo más seguro y un mundo mejor. Nuestras naciones serán más seguras, más firmes, nuestras economías más sólidas, más prósperas. Y ya no solo vamos a hablar de paz, prosperidad y justicia aquí en las Naciones Unidas, sino que lo vamos a defender en todo el mundo. Juntos vamos a forjar un futuro para nuestros pueblos que sea más halagüeño, más esperanzador, magnífico, mucho más que antes. Nada más. Gracias a todos. Que Dios bendiga a las naciones del mundo y a Estados Unidos.
En nombre de la Asamblea, quiero dar las gracias al presidente de Estados Unidos. ¿Qué? Ok, está usted bien, está usted bien. ¿Qué? Excelencias, damas y caballeros, los invito a que tomen asiento. La Asamblea escuchará a continuación una declaración de Su Majestad Abdallah II ibn al-Husayn, Reino del perdón, Rey del Reino Hashemita de Jordania, pida protocolo que acompañe a su majestad y lo invito a que se dirija a la Asamblea.
En nombre de Dios, el compasivo misericordioso. Señor presidente, señor secretario general, excelencias. Cada generación cree que los retos a los que se enfrenta no tienen parangón. Quizá para nosotros eso sea cierto. Nos encontramos en un momento único de la historia. La magnitud del conocimiento, la velocidad del cambio, no tienen precedentes. Cada día trae consigo otra crisis, otra tragedia, otra emergencia que exige nuestra atención. Un estudio revela que la atención media frente a la pantalla ha caído de 2,5 minutos en 2004 a solo 47 segundos en la actualidad. Por supuesto, una pantalla no es el mundo, pero sí que dice mucho de nuestro mundo actual. que la atención se ha convertido en un bien escaso y que nunca ha sido tan importante dónde decidimos dirigir nuestra atención. Y en esta sala, la atención es más que un recurso cognitivo, es un recurso geopolítico, porque determina qué conflictos reciben una atención diplomática sostenida y cuáles se Desvanecen de la agenda si se mantiene un alto el fuego una vez que se marchan las cámaras, si el sufrimiento humanitario sigue siendo intolerable o si se convierte en el pan nuestro de cada día, o si el mundo da un paso al frente o simplemente sigue deslizándose por la pantalla y cambia de pantalla. La historia rara vez nos agarra por sorpresa, muy a menudo. Nos agarra con la atención puesta en otro sitio. La disparidad económica, la inseguridad alimentaria, las catástrofes climáticas. Ninguno de estos retos surgieron de la noche a la mañana. Tuvimos desde hace tiempo señales de advertencia. La cuestión es si nuestra atención dura lo suficiente como para actuar. Y lo que descuidamos hoy suele acabar marcando nuestro futuro. Excelencias, seguimos viendo el coste de esa falta de atención cada día en mi región, desde el Líbano hasta Yemen, pasando por Sudán. Los conflictos prolongados están agravando el sufrimiento. Y si alguien tenía alguna duda de que una crisis en nuestra parte del mundo se queda ahí, basta con mirar las facturas de energía y de la compra de las familias corrientes desde Mumbai hasta Madrid, pasando por Minnesota. La guerra de Irán ha demostrado lo rápido que la inestabilidad puede perturbar el comercio, la inversión y las vidas más allá de la región. Y luego está Gaza. Durante décadas, me he presentado ante esta Asamblea y he advertido de los peligros de dejar sin resolver el conflicto israelo-palestino. Pero la comunidad internacional optó por gestionar el conflicto, no afrontarlo, y cada nueva violación israelí se trató como temporal, desviando la atención de la realidad que se estaba creando sobre el terreno. Hasta que temporal se convirtió en permanente. Y permanente. Se convirtió en política. Por supuesto que no es la única injusticia en el mundo de hoy, pero sí que es una de las ocupaciones más prolongadas del mundo que nos obliga a plantearnos una pregunta, si el derecho internacional puede ignorarse durante décadas, ¿qué valor tiene exactamente ese derecho y cómo podemos hacer que se respete si ni siquiera Denunciamos sus violaciones. En Gaza, la evidencia es abrumadora. En los primeros 300 días del llamado alto el fuego, al menos 300 niños palestinos perdieron la vida. Los hospitales de campaña de Jordania también han sido blanco de ataques. El presidente Trump ha presionado con firmeza a favor de la paz y de una vía para poner fin a esta guerra. Pero este gobierno israelí sigue cambiando las reglas del juegos y sigue con sus ataques y con la destrucción de infraestructuras civiles, negándose a retirarse y confinando a los palestinos a apenas un tercio de Gaza. Esto ya no puede descartarse como medidas militares temporales o como una consecuencia de la guerra. La rendición de cuentas comienza cuando llamamos a las cosas por su nombre, un intento de borrar la vida palestina y de imponer una nueva realidad territorial en Gaza. Y mientras el mundo ha estado concentrado en Gaza, algo extraordinariamente peligroso se está gestando en Cisjordania. Algunos dirán Esto ya lo hemos visto antes, asentamientos, violencia, desplazamientos. Más de lo mismo. Pero no es así. Tampoco se trata simplemente de una escalada. Es un cambio fundamental, un giro de guión. Lo que antes era un proceso gradual se ha convertido en algo mucho más agresivo. La violencia de los colonos es rampante. Se golpea, dispara, aterroriza a palestinos, se queman sus hogares, se destruyen sus propiedades, se expulsa a las familias de sus tierras. E Israel está reforzando su control sobre la mayor parte de Cisjordania, confiscando tierras, ampliando los asentamientos y expulsando a los palestinos. Es hora de ver ya lo que está sucediendo tal y como es en realidad. Porque cuando se edulcora el lenguaje, las acciones se normalizan. Demoler viviendas palestinas para ampliar asentamientos ilegales no es aplicar la ley. Es traslado forzoso. Apropiarse de tierras ocupadas no es registro catastral. Es una anexión de facto. Se trata de una red asfixiante de puestos de control y barreras. Eso no es una infraestructura de seguridad. Es un sistema de subyugación. Los ataques sistemáticos contra las comunidades palestinas no son disturbios de los colonos. El gobierno israelí critica la violencia ante la opinión pública internacional. Califican a los responsables de un puñado de alborotadores. Nos aseguran que Israel es un país regido por el Estado de Derecho. Que lo que ocurre, lo que ocurre sobre el terreno cuenta otra historia. Los soldados israelíes se quedan de brazos cruzados mientras los colonos atacan a los palestinos, a menudo protegiendo a los agresores o uniéndose a ellos. Han bloqueado ambulancias para que llegaran hasta los heridos. Han atacado a periodistas internacionales que intentan contar la verdad. Y cuando los soldados observan, permiten y en ocasiones incluso participan en la violencia contra la población civil, ya no se trata de un puñado de alborotadores. La cuestión es Ya no es si unos pocos extremistas están infringiendo la ley. La cuestión es, ¿es este el comportamiento de un Estado democrático donde impera el derecho? Lo que está ocurriendo en toda Cisjordania no es una serie de actos aislados. Son los elementos de una política única para obligar a toda una población a abandonar su tierra. Y hay un nombre para eso. Se llama desplazamiento forzoso y es, además, un crimen de guerra. Excelencias, si queremos resolver el conflicto israelopalestino, el mundo debe abandonar algunas ilusiones. La primera es que Gaza y Cisjordania son historias separadas, porque no lo son. Son dos frentes de la misma estrategia israelí. En ambos se mata a palestinos. En ambos la realidad se está reconfigurando sobre el terreno. En Gaza mediante la destrucción, en Cisjordania mediante la anexión de facto. El objetivo es el mismo, hacer imposible un Estado palestino viable. Otra ilusión es el rechazo de este gabinete israelí de la estatalidad palestina. Otra ilusión. Y la ilusión es que pensemos que esto es una postura que aún se pueda cambiar. No es así, se está consolidando sobre el terreno. Este gobierno ha acelerado los asentamientos y las expropiaciones de tierras. Pero cuidado, que esto empezó mucho antes. Desde Oslo, el mapa ha cambiado pieza a pieza, asentamiento a asentamiento. Y la ilusión más peligrosa. Dicen que el mundo árabe nunca buscó la paz. La Iniciativa de Paz Árabe del año 2002 ofreció a Israel la normalización de relaciones con 57 estados árabes y musulmanes, incluidos Irak e Irán en aquel momento, a cambio de la paz y la creación de un estado palestino. Durante 20 años, esa oferta se mantuvo vigente, esa mano tendida. Y el obstáculo no fue la ausencia de un interlocutor dispuesto a aceptarla, sino de un gobierno israelí dispuesto a aceptar esa oferta. Este gobierno israelí entiende el poder de la atención y últimamente no le ha gustado la atención que está recibiendo. Cuando se enfrenta a pruebas de irregularidades, en lugar de cambiar de rumbo, opta por distraer Desacreditando a sus críticos. También ha intentado disfrazar este conflicto como una guerra de religiones, el islam por un lado, judaísmo y cristianismo por otro. Porque no lo es. Se trata de silos palestinos. Musulmanes y cristianos tienen derecho a los mismos derechos que el resto de la población. Las distracciones ya no surtirán efecto. La gente de todo el mundo está ahora prestando atención. ¿Vamos a actuar? Porque la inacción política del mundo no se debe a la falta de opciones. Así que llamemos a las cosas por su nombre. Es una elección. Tenemos herramientas. sanciones, congelación de activos, embargos, aislamiento diplomático. Y ya tenemos experiencia en haberlas usado en otros lugares. Sin embargo, con Israel, las resoluciones terminan donde empiezan, en el papel. El resultado es un estado sin límites. La sensación de impunidad de este gobierno ha alcanzado niveles aterradores. Ni siquiera se siente obligado a preguntarse: ¿podremos salirnos con la nuestra? Porque ya sabe que sí. Y precisamente por eso, nadie en esta asamblea debería dar por sentado que sus ambiciones se detienen en Palestina. El apetito expansionista de este gobierno israelí es ahora una amenaza regional. Y hoy, Siria es la advertencia que la comunidad internacional está optando por ignorar. Incursiones repetidas, expansión territorial progresiva, nuevos hechos consumados sobre el terreno, también en torno a recursos hídricos vitales. Paso a paso, de forma calculada, Israel está poniendo a prueba hasta dónde puede llegar. Y cada vez que la comunidad internacional mira hacia otro lado, Israel aprende que puede ir aún más allá de las fronteras y los límites legales. Para Jordania no hay ambigüedad alguna. Cualquier amenaza a nuestra frontera norte o a nuestra seguridad hídrica es una amenaza para nuestra seguridad nacional. Jordania no mirará hacia otro lado. Protegeremos nuestra seguridad nuestra agua y los intereses de nuestro pueblo. Y la pregunta que se plantea aquí es si Israel continúa con su enfoque antagónico en el sur de Siria, se quedará de brazos cruzados la comunidad internacional y dejará que ocurra. Excelencias. Algunas cosas exigen una atención constante y otras atención inmediata, pero la injusticia exige ambas cosas. Jordania entiende esto demasiado bien. Sabemos lo que significa vivir en una región donde una crisis llega antes de que la anterior haya remitido. Sabemos que no podemos elegir entre responder a la emergencia que tenemos ante nosotros y construir el futuro más allá de ella. Por eso estamos haciendo ambas cosas. Estamos fortaleciendo las conexiones desde el Golfo hasta el Mediterráneo como centro neurálgico para el comercio, la industria y la tecnología, al tiempo que respondemos a las crisis humanitarias. Estamos haciendo frente al terrorismo en la región y más allá, al tiempo que desarrollamos nuestras propias defensas y seguimos siendo una primera línea de defensa frente al terrorismo y el narcotráfico. Estamos protegiendo al cristianismo, sus comunidades, su patrimonio en su tierra natal e histórica, al tiempo que promovemos la verdadera imagen del islam frente a las voces del odio. Y a pesar de todo ello, no vamos a abandonar nuestro compromiso con una paz justa. Seguiremos apoyando la resiliencia palestina. Seguiremos apoyando al UNRWA y seguiremos defendiendo la custodia hashemita y el status quo de los lugares sagrados musulmanes y cristianos de Jerusalén. Sobre todo, Jordania lo que quiere es crear un modelo diferente de principios, abierto, firme, en una época en que la certeza escasea y la política puede cambiar de un día para otro. Queremos ser un país con el que el mundo puede contar, fiel a nuestros principios, a nuestra palabra, listos a hablar con quien sea y trabajar con quien sea que busque la paz. No obstante, nuestra apuesta por la diplomacia nunca prevalecerá sobre nuestro compromiso con los valores humanos y no debe darse por sentada o debe confundirse con debilidad.
Mis amigos, en Gaza, Sudán, Ucrania o en cualquier parte, las personas viven con la guerra, el desplazamiento. En muchos lugares la gente vive desplazada o en conflicto, ya sea desde hace días o desde hace varias décadas. Nuestros principios no pueden vacilar. La fuerza militar no puede dar soluciones duraderas, no puede alimentar a los hambrientos, devolver a los desplazados, ni construir la paz, ni puede reparar nuestro planeta, gestionar la migración o guiar el progreso técnico. Esto requiere de instituciones que exijan legitimidad y requiere de confianza, confianza entre las naciones, confianza en los acuerdos, confianza en que las reglas se cumplirán. Si se destruye esa confianza, cada reto se hace más difícil. Si se mantiene, la cooperación se hace posible. En un mundo que compita por nuestra atención, debemos ser deliberados en cuanto a lo que queremos alcanzar y ser muy vigilantes sobre lo que nos puede distraer. El futuro depende no solo de lo que hacemos, sino de lo que elegimos ignorar. Gracias por su atención.
Gracias al rey del Reino Hashemita de Jordania por su alocución. La Asamblea escuchará ahora una alocución de Su Excelencia, Tayyip Erdogan, Presidente de la República de Turquía. Pido al protocolo que por favor escolte a Su Excelencia. Le invito a dirigirse a la Asamblea.
Señor Presidente, Excelencias Jefes de Estado y de Gobierno, señor Secretario General, estimados delegados, les saludo muy calurosamente en mi nombre y en nombre de mi pueblo. Y una vez más es un placer dirigirme a ustedes desde esta tribuna. Pido a Dios todopoderoso que este 81o periodo de sesiones de la Asamblea General sea una bendición para toda la humanidad, especialmente para los oprimidos. Quiero expresar mi sincero agradecimiento a la señora Barbot por su gestión como presidenta de la Asamblea General y le doy mis mejores deseos al señor Presidente de la Asamblea General, y deseo expresar mis sinceras felicitaciones y mi gratitud a mi amigo, el señor Guterres, que ha servido como Secretario General de la organización durante casi 10 años con imparcialidad y, sobre todo, con valentía e integridad. Primero y principal, deseo expresar mi pesar por un asunto Por el asunto de que el Estado de Palestina es reconocido por la mayoría de los Estados, pero su excelencia, el presidente. Abbas no ha podido asistir a esta reunión durante dos años seguidos. Esta injusticia contra nuestros hermanos y hermanas palestinos ofende profundamente la conciencia de la humanidad. Que se sepa que, aunque el presidente Abbas no puede acompañarnos en persona, como hicimos el año pasado, seguiremos transportando la voz del Estado soberano de Palestina filistina. Y desde esta tribuna seguiremos haciendo que se oiga la voz de los palestinos en todo el mundo. Y una vez más, quiero pedir a todos los países que aún no han reconocido el estado de Palestina, que por favor reconsideren su posición. Señor presidente, distinguidos miembros. Cuando se firmó la Carta de las Naciones Unidas el 26 de junio de 1945, los Estados miembros declararon lo siguiente con mucha esperanza. Cito, "Nosotros, los pueblos de las Naciones Unidas, decididos a salvar a las generaciones futuras del flagelo de la guerra, que durante dos veces ha infligido a la humanidad sufrimientos indecibles y decididos a reafirmar la fe y los derechos fundamentales del hombre y la dignidad y el valor de la persona humana y crear condiciones bajo las cuales se pueda mantener la justicia y el respeto a las obligaciones de los tratados internacionales, decididos a vivir en paz como buenos vecinos. y unir nuestras fuerzas para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Eso fue lo que declararon en ese momento. Aunque han pasado 81 años desde que se firmó la carta, la humanidad sigue esperando que esa intención se materialice. No hay que ir muy lejos. Basta con ver lo que ha ocurrido durante el último año. Los últimos 12 meses son uno de los períodos más sangrientos de los últimos 30 años, con más de 60 conflictos y guerras, desde Gaza hasta Ucrania y Rusia, desde Myanmar hasta Darfur, desde Irán hasta el Líbano. 250,000 personas han perdido la vida, y muchas más han sufrido horrores indecibles. Miles de personas se han visto obligadas a dejar el lugar donde nacieron y crecieron. Solo en Gaza, durante los últimos tres años, hemos perdido 74.000 hermanos y hermanas, la mayor parte de ellos mujeres y niños. por actos de lo que consideramos terrorismo de Estado por parte de Israel. Los gazatíes siguen buscando a sus seres queridos bajo los escombros, recuperar los cadáveres de sus esposos, esposas, hijos y padres. Hay niños inocentes que han perdido brazos y piernas en estos ataques de Israel y están tratando de volver a la escuela. de aferrarse a la vida utilizando prótesis hechas de madera. En los hospitales de Gaza, más del 70% de los generadores no funcionan debido a la escasez de combustible. Como padre y como abuelo que ama a sus hijos y nietos, yo tengo que decir Lo siguiente, desde esta tribuna, con mucho pesar en el corazón. Hoy, Gaza no solo es el cementerio infantil más grande del mundo, sino el lugar donde hay más niños que han sufrido amputaciones en el mundo. Gaza es el campo de concentración más inhumano de nuestra era. Se alcanzó un cese al fuego gracias a los esfuerzos del presidente Trump y con contribuciones de países como el mío, Turquía. Pero incluso después del cese al fuego, el número de gazatíes que perdió la vida superó más de 1.500. Aunque el movimiento de resistencia de los palestinos ha decidido pasar a la segunda fase del plan de paz, el gobierno israelí continúa con su ocupación y la ribera occidental está sufriendo el período más agudo de violencia.
Si hay terrorismo a manos de los colonos, en Jerusalén los musulmanes y cristianos no tienen acceso a los lugares santos. Se está tratando de destruir el UNRWA, que es nuestra iniciativa colectiva. Amigos, hoy una vez más hablo con el corazón en la mano. con toda sinceridad y sin reserva alguna. Y quiero decir algunas cosas muy directamente. Por favor, no se ofendan. Lo tengo que decir. Esto no es una opinión personal. Esta es una cuestión humanitaria. Es una cuestión de conciencia. Estamos enfrentando una mentalidad genocida. que no se cansa de matar. Estamos enfrentando una situación extremadamente grave. Nadie que tenga una onza de humanidad o de compasión, nadie que se guíe por la justicia, puede permanecer indiferente ante esta situación.
Lo que nos hace reflexionar esta escena es lo siguiente:.
Este panorama es aterrador para todos y lo que nos dice es muy claro, las Naciones Unidas, que fueron creadas hace 81 años para mantener la paz y la seguridad internacional, no puede cumplir con esta misión. O más bien, no se le permite hacerlo. Las Naciones Unidas están siendo minoscavadas. Los que están en Palestina, en el Líbano, en Sudán y en otros lugares de crisis han cifrado sus esperanzas en las Naciones Unidas y están muy desilusionados. Pero permítanme recordarles que un día todos tendrán que refugiarse en la conciencia colectiva de la humanidad. Tal vez hoy nos sintamos seguros, nos sintamos prósperos y en paz. Tal vez vivamos con comodidades, lejos de las zonas de conflicto y de los lugares de crisis. Pero nadie sabe qué nos depara el futuro. Nadie sabe lo que nos puede pasar. Y por esta razón, yo creo que el tema de la Asamblea General de este año es muy oportuno porque hace hincapié en la restauración de la confianza en el sistema internacional. Apoyamos los esfuerzos del Secretario General, incluso los esfuerzos en el marco de la iniciativa ONU 80. Y esperamos que este compromiso de reforma continúe durante la gestión del próximo secretario general. O secretaria general. Pero quiero decir algo. Si realmente estamos comprometidos en restaurar la confianza en las Naciones Unidas, lo que tenemos que hacer es muy claro. Hay que salvar a los niños en Gaza. Que cuando los niños en Gaza miren hacia arriba, vean cometas y no vean aviones ni drones. Que los niños del Líbano no se despierten a mitad de la noche por la explosión de las bombas. Y que los trabajadores asiáticos no sean explotados por capitalistas sin moral y que los hermanos y hermanas de África vean el futuro con la misma confianza que los ciudadanos de los países prósperos. Y sólo así se podrá restablecer la confianza en las Naciones Unidas. Tenemos que reconocer que un sistema en el que la voluntad de más de 190 países está supeditada a la voluntad de 5 países, es algo que no puede dar confianza. El Consejo de Seguridad tiene que ser reformado de conformidad con los principios de equidad. Debemos mantener la paz con la tecnología que avanza rápidamente, pero tenemos también la responsabilidad de construir un orden internacional más justo. Quiero compartir con ustedes algunos principios básicos. Primero y principal. Tenemos que cambiar la manera de pensar, el sistema en el que el derecho internacional no se aplica de la misma manera a los fuertes ni a los débiles. Los culpables se salen con la suya, la impunidad. se ha generalizado, un sistema internacional de este tipo está destinado a fracasar. Cuando los esfuerzos internacionales no logren resolver crisis, tenemos que fomentar la titularidad regional para resolver estos problemas. Cuando Turquía ha actuado conforme a este principio, como en el caso del corredor del Mar Negro, hemos alcanzado resultados que han contribuido a la seguridad global. En tercer lugar, tenemos que restablecer un enfoque que coloque la cooperación y la diplomacia en el centro de las relaciones entre los Estados. La historia nos ha demostrado una y otra vez, por experiencia amarga, que un enfoque internacional construido sobre la confianza no beneficia a nadie, construido sobre la desconfianza no beneficia a nadie. Tenemos que crear un panorama que resuelva los desequilibrios de ingresos que existen en el mundo. Y la forma de hacerlo es desarrollo solidaridad y conectividad. Las sociedades que están conectadas a través de caminos, energía, redes comerciales, producción conjunta, estarán unidas también en paz y en estabilidad. Y por último, al promover un enfoque de tecnología centrado en el ser humano, Debemos impedir que se construyan barreras entre los que poseen la tecnología y los que no. Hay que entender que la hegemonía digital y la polarización no sirven los principios de los Estados que conforman las Naciones Unidas. Distinguidos delegados, Turquía no se limita a articular estos principios. Cada paso que damos es para que haya un sistema internacional más humano y más justo. Hemos creado una alianza con Pakistán y Arabia Saudita sobre la base del principio de la titularidad regional. Estamos contribuyendo a la solidaridad Y queremos alcanzar soluciones para los problemas de nuestra región desde la región misma. Estamos haciendo esfuerzos con todos los actores para poner fin a la situación de conflicto y de guerra en el Golfo. Quiero subrayar que cualquier tentativa peligrosa para propagar esos conflictos a las regiones vecinas no beneficia a nadie. Y en cuanto a Gaza, estamos comprometidos a aplicar el acuerdo que firmamos hace un año en Sharm el-Sheikh. Ahora tenemos que empezar con la reconstrucción de Gaza lo más pronto posible. Y les pido que, por favor, hagan más presión sobre Israel. Y que todos entiendan y acepten que las tentativas para hacer senar el estado de Palestina no tendrán éxito. Y si Dios quiere, llegará el día en que haya un estado independiente de Palestina con las fronteras de 1967, con integridad territorial y con capital en Jerusalén Oriental. Amigos, amigas, después de 14 años de opresión, Siria inició un nuevo capítulo con la Revolución del 8 de diciembre. Con el liderazgo del presidente Sharar, estamos presenciando ahora que Siria está avanzando para convertirse en un país pacífico y seguro a pesar de todo tipo de provocación interna y externa. Apoyamos al pueblo hermano de Siria. En Irak, otro país vecino, apoyamos los esfuerzos para aumentar la autoridad del Estado y consolidar la estabilidad. Trabajamos con Irak en materia de transporte estratégicos y proyectos de energía para aumentar el bienestar en la región. Entre estos proyectos está el proyecto de la carretera de desarrollo. En cuanto a la guerra entre Ucrania y Rusia, esperamos sinceramente que esta termine preservando la integridad y la soberanía territorial de Ucrania. Continuamos dialogando con las partes para restaurar la seguridad de la navegación en el Mar Negro, garantizar la seguridad alimentaria e impedir que la guerra se propague al resto de la región. Los ataques recientes contra los navíos comerciales en el Mar Negro, independientemente del autor de los mismos, son inaceptables. Pensamos que la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz se debe mantener. En el mar Egeo y en la región del Mediterráneo oriental queremos que se resuelvan los problemas sobre la base de la buena vecindad, de conformidad con el derecho internacional. Queremos que haya una conferencia del Mediterráneo oriental que contribuya a establecer un terreno común. Y una vez más, quiero repetir el llamado que he hecho muchas veces en otros periodos de sesiones de la Asamblea General. La igualdad soberana y el estatus del pueblo grecochipriota se debe reconocer. y el aislamiento al que han estado sujetos debe llegar a su fin. Pido a la comunidad internacional que reconozca la República Turca del Norte de Chipre y que se establezcan relaciones diplomáticas, sociales y económicas con ellos. Estimados delegados y delegadas, Türkiye, Gracias a su industria de defensa y su economía resiliente, continúa siendo una isla de estabilidad en medio de un mar de conflictos en sus inmediaciones. Como una parte integral de Europa, nuestro país tiene un papel fundamental para garantizar el bienestar y la seguridad del continente europeo. La cumbre de Ankara de la OTAN, que organizamos exitosamente en julio, fue una manifestación concreta de nuestro compromiso de seguridad común. Una Europa que excluya a Turquía de su arquitectura de seguridad no puede, repito, no puede ser más fuerte ni más segura. Estamos determinando nuestro futuro con la Unión Europea precisamente a través de esta visión estratégica y esperamos que la Unión Europea tenga esta misma visión también. Los Balcanes son una región con la que tenemos lazos culturales, humanos e históricos muy fuertes. En la Plataforma de Paz en los Balcanes estamos tomando medidas concretas para profundizar nuestra cooperación. Y nuestra posición en cuanto al Cáucaso Sur es muy clara. Esperamos que haya paz duradera entre Azerbaiyán y Armenia. Nos alegra que se haya manifestado un compromiso por los dirigentes de ambos países. Estamos avanzando también con determinación en nuestro proceso de normalización de relaciones entre Turquía y Armenia. Y también queremos expresar con mucho gusto lo siguiente. La Organización de Estados Turquicos se ha convertido en un modelo de cooperación regional que está viendo cómo aumenta su poder cada año. La cumbre que se celebrará en Ankara en octubre abrirá nuevas puertas para esta organización. La cuarta cumbre de la alianza Turquía-África que se celebrará en Libia en diciembre es un símbolo de la alianza estratégica que hemos venido construyendo desde hace más de dos décadas. En el sur de Asia, es importante que todos los problemas, incluyendo la cuestión de Cachemira, se resuelvan a través del diálogo, en el marco de la Carta de las Naciones Unidas y de las resoluciones pertinentes en la materia. Si se toman medidas constructivas, se pueden resolver todos los problemas. Lo mismo se puede decir de la tensión en el continente africano. Apoyamos los esfuerzos para que haya un cese al fuego y para que haya una pastoredera en el Sudán, así como los esfuerzos para contribuir al desarrollo de instituciones en Somalia. Mientras tanto, mantener la estabilidad y la tranquilidad en Libia es nuestra prioridad. Es imperiosamente necesario que el proceso de reconciliación en curso esté a cargo de los libios mismos. Turquía apoya este proceso. A través de nuestra iniciativa en Asia, mejoramos nuestra alianza con Asia-Pacífico. Queremos mejorar nuestras relaciones con el ASEAN. para establecer una alianza de diálogo como un resultado concreto de este enfoque. Y al mismo tiempo, estamos fomentando relaciones con los países de Latinoamérica y el Caribe sobre la base del respeto mutuo, la colaboración y un enfoque que beneficie a todos. Distinguidos delegados y delegadas. Todos nos sostenemos a partir de la naturaleza, pero estamos a punto de causar catástrofes climáticas y a la naturaleza. Muchas especies animales y vegetales están siendo afectadas por el cambio climático. Los países en desarrollo del Pacífico están experimentando una crisis climática muy grave. Enfrentan muchas dificultades para tener acceso a la financiación que necesitan. En noviembre organizaremos la cumbre de la COP31 en Antalya. En dicha cumbre, Daremos un lugar prominente a la justicia climática. Tenemos una alianza con Australia para que esta COP31 sea una COP de ejecución, que se cumplan los compromisos financieros, se acelere la transferencia de tecnología y se cumplan las promesas a través de medidas concretas. La COP31 será una COP de unión y por ello les invito a la cumbre de líderes de la COP31. En 2017, con mi esposa, inició el movimiento Cero Desechos. con el lema "El mundo es nuestro hogar común". Ahora, esto es una campaña de concienciación. Hay muchas formas de enfrentar la crisis climática. El movimiento Cero Desechos es el lugar donde se reúnen todos estos caminos. Con su apoyo, esto puede ser aún más fuerte. Y quiero señalar a su atención lo siguiente. Otra amenaza grave es el la propagación de una cultura de desechos y de construcción acelerada. 5,8 millones de platos de basura terminan en platos de comida, perdón, terminan en la basura. Esto genera un enorme desperdicio de comida. No podemos hablar de justicia en un mundo en el que se botan, se bota comida, mientras que en otros lugares la gente tiene que buscar comida en la basura.
Desde Turquía estamos haciendo, vamos a hacer todo lo posible, tanto para evitar la producción de desechos como para garantizar la seguridad alimentaria a nivel mundial. Sobre esta base, hemos presentado al doctor Mehamed Eikash como candidato a director general de la FAO. Confío en que ustedes van a apoyar a nuestro candidato. También hay que tener en cuenta lo siguiente. El mundo cambia con rapidez, así que la humanidad se enfrenta a nuevas amenazas. La islamofobia, que se extiende como una plaga en Occidente, es uno de esos problemas de los más importantes. En particular, las mujeres y las niñas musulmanas han sido objeto de una mayor discriminación en los últimos años. Las prohibiciones del velo que se han introducido en algunos países, en las escuelas de algunos países, Lo consideramos eso como un ataque a un derecho fundamental. El racismo, la xenofobia, el antisemitismo. Son tendencias tóxicas que hay que combatir con determinación. Las políticas de neutralización del género. se han convertido en una manera de asedio contra niños inocentes y contra la institución de la familia. Este asedio sólo lo romperemos protegiendo a la familia como algo integrado por un hombre y una mujer. Turquía seguirá tomando iniciativas para proteger a familias y niños a pesar de los ataques de ciertos lobbies. Otra amenaza que menoscaba la paz social es la propagación de la desinformación en los medios sociales. Defender la verdad se ha convertido en algo más importante hoy que nunca antes. También afrontamos los mismos riesgos con la IA, con la inteligencia artificial, que cada vez es más difícil de controlar. Ya es tiempo ahora de establecer un marco común internacional que regule la inteligencia artificial. Resulta crucial acelerar el trabajo que ya se está haciendo para redactar y que entre en vigor el Convenio Internacional de las Naciones Unidas sobre Inteligencia Artificial. Distinguidas delegaciones, las realidades de que he hablado yo aquí hoy de todo corazón, sin duda van a molestar a alguna gente, les va a desenmascarar sus vidas y hacerles sentir incómodos. También sé que van a recurrir a operaciones de gestión de la percepción para silenciar nuestras palabras. Un poeta ya fallecido dijo lo siguiente: Ellos creen que si permanecemos en silencio, el problema desaparecerá. Pero incluso aunque nosotros permanezcamos en silencio, la historia no lo estará. Y aunque la historia quede en silencio, la verdad no será silenciosa. Piensan que si se deshacen de nosotros, acabará el problema. Pero incluso si se deshacen de nosotros, no van a poder escapar de los golpes de su propia conciencia, pero incluso si escapan de los golpes de su conciencia, no escaparán de los golpes de la historia, y si escapan de los golpes de la historia, no podrán escapar del castigo divino. Esa es la cita del problema. Yo, como presidente de una nación guiada por su historia, su conciencia y su compasión. Mientras que Dios me dé vida, seguiré defendiendo los derechos de los oprimidos, de los perjudicados y de los que no tienen voz desde este podio. Y yo seguiré hablando en su nombre y luchando por ellos. En caso necesario, pagaremos un precio de sufrimiento, pero no vamos a permanecer callados frente a la injusticia y nunca aceptaremos la opresión. Si echamos un vistazo al mundo actual, vemos que hay dos caminos: aumentar la incertidumbre a través del aislamiento, el miedo y el conflicto, o bien podemos crear el futuro por medio de la justicia, la solidaridad y el bien común. Obviamente, es fácil dar golpes en la oscuridad, pero lo difícil es encender una vela que disipe esa oscuridad. Turquía ha optado por la segunda vía y esperamos seguirla con paciencia. Que Dios nos guíe, nos ayude y nos abra el camino. Así, para eso rezo. Para quienes están aquí oyéndonos y también en todo el mundo, les pido que se unan a esta visión compartida del futuro. En nombre propio y en nombre de mi pueblo, les saludo a todos ustedes con respeto hasta que volvamos a vernos.
Hay. On behalf of the Assembly, I want to thank the President of the Republic of Turkey. Yeah.
We give them a sign too?
I'm sure. Okay, what a pleasure. La Asamblea oirá ahora un discurso del Excelentísimo señor Sadyr ZAPAROV, Presidente de la República Kirguisa. Pido a Protocolo que tenga a bien acompañar al Excelentísimo señor, a quien invito a dirigirse a esta Asamblea.
Señor presidente, señor secretario general, distinguidas jefaturas de delegación, señoras y señores. Al inicio de mi intervención quisiera felicitar cordialmente al señor Khalilur Rahman por su elección como presidente del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y desearle todos los éxitos. Como todos saben, el año pasado la comunidad internacional conmemoró el octogésimo aniversario de las Naciones Unidas. Durante ya 80 años, esta singular organización mundial ha velado por la paz, la solidaridad y el desarrollo. A pesar de que nuestra organización reúne a todos los países del mundo y sirve como principal plataforma de cooperación internacional, En distintas regiones del mundo siguen existiendo guerras y tensiones. Los conflictos armados y las crisis humanitarias que tienen lugar en diferentes partes del mundo, incluidos los acontecimientos en torno a Ucrania, Irán, Sudán y Palestina, ponen de manifiesto la complejidad de los actuales procesos internacionales y exigen de todos nosotros acciones conjuntas para fortalecer la paz, la seguridad y el desarrollo sostenible. Que están en su país. que cree en la fuerza del diálogo y en la solución pacífica de los conflictos. Nuestro país está dispuesto a desempeñar un papel de mediación en la solución de cuestiones complejas y problemáticas. En los últimos años, en Asia Central, hemos demostrado claramente al mundo entero nuestra capacidad para resolver pacíficamente cuestiones interestatales complejas. Hoy, Asia Central se está convirtiendo en un ejemplo de cooperación interestatal constructiva, desarrollo económico, de infraestructuras y tecnológico. En ese sentido, estamos dispuestos a compartir la experiencia que hemos acumulado a lo largo de este camino. Disignidas jefaturas de delegación. Por vez primera en su historia, Kirguistán ha sido elegido miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el período 2027-2028. Aprovechando esta oportunidad, quisiera expresar mi profundo agradecimiento a todos los países que han apoyado la candidatura de mi país. El apoyo de 142 estados no solo confirma la disposición de Cristian a contribuir a los asuntos internacionales, sino también demuestra. el papel creciente de Asia Central en las relaciones internacionales. Este logro constituye una clara prueba de que incluso los Estados pequeños pueden realizar una contribución significativa a la solución de los problemas mundiales. Entendemos perfectamente que la pertenencia al Consejo de Seguridad no es un privilegio ni una recompensa, sino una gran responsabilidad. Hace un año, al hablar desde esta misma tribuna, afirmé con confianza que Kirguistán se encuentra entre los Estados que poseen la experiencia necesaria para plantear ante el Consejo de Seguridad cuestiones de gran importancia. No olvidamos las promesas formuladas anteriormente y haremos todo lo posible para cumplirlas plenamente. Quiero reiterar entonces que Kirguistán se adhiere firmemente al derecho internacional, a la justicia y a la protección de los derechos humanos y apoya un sistema multilateral basado en el respeto mutuo, el equilibrio de intereses y la responsabilidad ante las generaciones futuras. Nuestra intención es colaborar estrechamente con todos los países y estamos comprometidos con una cooperación fructífera. Estimados colegas, Como quizás sepan, desde la creación de la ONU en 1945, sus Estados miembros y dirigentes han trabajado para llevar a cabo reformas sistemáticas. Las reformas han abarcado cuestiones como la ampliación de la composición del Consejo de Seguridad, hasta la modernización de los mecanismos de gobernanza, el mantenimiento de la paz y la protección de los derechos humanos. Esas iniciativas se debaten activamente a nivel internacional todavía. Sin embargo, a pesar de los numerosos esfuerzos y de años de debate, la estructura institucional de nuestra organización sigue padeciendo varias dificultades. Por ello, considero que expandir la composición del Consejo de Seguridad es una de las reformas que espera la comunidad internacional. Considero justo conceder al continente africano dos puestos permanentes cuya población supera los millones de personas y un puesto permanente a América Latina. El mundo, hoy por hoy, ha cambiado. Al mismo tiempo, varios países desarrollados también expresan su deseo de convertirse en miembros del Consejo. Considero acertado examinar también las solicitudes de esos Estados. Otro problema, a mi juicio, radica en la debilidad de los mecanismos efectivos para garantizar el cumplimiento de las decisiones de la organización. El incumplimiento sistemático de las decisiones de la organización socava la legitimidad del concepto de multilateralismo, crea la impresión de que el derecho internacional no es vinculante y contribuye a que se ignoren las obligaciones internacionales. Por tanto, tenemos que ampliar y fortalecer la autoridad de las Naciones Unidas. En ese sentido, proponemos elaborar un mecanismo en las Naciones Unidas para implementar decisiones y para garantizar que se rinda cuentas. En primer lugar, es necesario crear, en el marco de la Asamblea General, un registro público permanente del cumplimiento de resoluciones y obligaciones por parte de los Estados miembros. Este registro podría incluir la siguiente información y garantizar la implementación de mecanismos como los siguientes. Primero, registrar y verificar sistemáticamente el nivel de cumplimiento de las decisiones adoptadas. Segundo, establecer para los Estados miembros la obligación de presentar informes periódicos de conformidad con las normas establecidas. Tercero, proporcionar análisis sectoriales y regionales. Cuatro, garantizar la transparencia y el acceso en pie de igualdad de todos los Estados a la información. El registro podría estar a cargo de la Secretaría de las Naciones Unidas, con la asistencia de expertos independientes. Si no se implementan de manera sistemática las decisiones de la organización, propongo aplicar un mecanismo de respuesta gradual. La primera etapa consistiría en enviar al Estado correspondiente una notificación oficial seguida por consultas con los órganos competentes de la organización. La segunda etapa sería enviar a una misión de seguimiento al país para evaluar los obstáculos u objetivos que dificultan el cumplimiento de la decisión y preparar recomendaciones. La tercera etapa sería examinar la cuestión en una sesión plenaria de la Asamblea General, precisamente aquí, para determinar la situación del Estado desde el punto de vista del cumplimiento o incumplimiento sistemático de las decisiones de la ONU. Y la cuarta etapa consistiría en iniciar los procedimientos correspondientes en el marco de la Carta respecto a los Estados que no cumplan los requisitos. En particular, la cuestión podría remitirse al Consejo de Seguridad para la adopción de medidas restrictivas previstas por el derecho internacional, entre ellas, primero, restricciones temporales a la participación en los programas de las Naciones Unidas; segundo, presentación de propuestas para revisar los formatos de cooperación existentes y otras medidas diplomáticas, según procediera. Distinguidos colegas, considero que, al examinar los casos de incumplimiento sistemático de las decisiones de las Naciones Unidas, los miembros permanentes del Consejo deberían abstenerse voluntariamente de ejercer el derecho de veto. Si el mecanismo diseñado para garantizar la ejecución de las decisiones de la Organización es bloqueada sistemáticamente por los miembros permanentes por medio del veto. Esa práctica dejará de ajustarse al espíritu de la Carta y al principio de responsabilidad igual de los Estados Miembros. Por ello, tenemos que volver a examinar la posibilidad de limitar voluntariamente el uso del derecho de veto en cuestiones relativas a la implementación de las decisiones de la Organización. Este enfoque podría contribuir a la universalidad y la igualdad de todos los Estados, independientemente de su tamaño, y dar prioridad a la diplomacia y rechazando los dobles raseros. Para poner en práctica esta iniciativa, propongo crear un grupo de trabajo de composición abierta en la Asamblea General con la participación de los Estados interesados. Este grupo de trabajo podría celebrar consultas intergubernamentales y preparar un informe sobre posibles modelos para el mecanismo propuesto. Tras estas consultas, la Asamblea y el Consejo de Seguridad deberían adoptar las resoluciones y decisiones correspondientes. El objetivo estratégico de la iniciativa es garantizar que las decisiones de la organización se consideren no como meras recomendaciones políticas, sino como verdaderas obligaciones internacionales. Eleva el nivel de cumplimiento, fortalecería la primacía del derecho internacional y la confianza en la organización. Kirguistán está dispuesto a iniciar un debate de interés estatal sobre este mecanismo. A partir del 1 de enero de 2027, en calidad de miembro del Consejo de Seguridad, tenemos la intención de presentar oficialmente todas estas propuestas ante las comisiones pertinentes. Estimados colegas, quisiera detenerme por separado en la cuestión de las sanciones. Como todos podemos observar, al día de hoy las sanciones se utilizan en algunos casos por ciertos Estados como instrumento de injerencia en los asuntos internos de otros Estados soberanos. Las consecuencias negativas de las sanciones unilaterales injustificadas también afectan a países pequeños como el mío, que se encuentran en etapa de formación y desarrollo. lo que genera también a veces injerencia en los asuntos internos de los Estados independientes y contradice los principios fundamentales del derecho internacional. Algunos Estados grandes, persiguiendo sus propios intereses, ejercen presión sobre países pequeños como Kirguistán, tratando de forzarlos a negociar determinadas cuestiones y planteando ultimátums para alcanzar sus propios intereses. Quisiera Señalar que la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adoptada después de su llegada al poder, de poner fin a la financiación de organizaciones gubernamentales en todo el mundo. Como resultado de ello, la injerencia de las ONGs en los asuntos internos y la política de los Estados en desarrollo prácticamente cesó. Las decisiones de Trump crearon las condiciones para fortalecer la soberanía de los Estados y la capacidad de elegir de manera independiente. su propio camino de desarrollo. Por tanto, aprovechando esta oportunidad, quisiera expresar al señor Trump mi agradecimiento por cesar la financiación de las ONGs. Distinguidos colegas, las decisiones sobre imposición de sanciones deben adoptarse de conformidad con la Carta y exclusivamente dentro de las competencias del Consejo de Seguridad. Creemos que el mandato de imponer sanciones contra un Estado debe corresponder exclusivamente a las Naciones Unidas. A mi juicio, Esa es la única manera posible de perfeccionar el sistema internacional de sanciones. En primer lugar, hay que introducir un mecanismo para revisar por adelantado todas las medidas sancionadoras. El examen previo de las sanciones debería poder tener en cuenta las posibles consecuencias económicas consecuencias humanitarias, económicas y sociales. Un elemento importante del mecanismo debe ser el aumento de la transparencia y la rendición de cuentas. Los Estados que propongan sanciones deben indicar claramente su fundamento jurídico, explicar su necesidad y objetivos y definir criterios y condiciones claros para su posterior levantamiento. Considero conveniente establecer, bajo los auspicios de la ONU, un mecanismo internacional único para el monitoreo de las sanciones y su revisión periódica. Solo entonces se reforzará el papel central de la ONU en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales y se mejorarán sus mandatos. Esto también ayudará a eliminar el riesgo de que un país utilice arbitrariamente sanciones contra otro En función de sus propios intereses políticos y económicos, ningún Estado debe actuar de manera arbitraria. Las Naciones Unidas deben ser fuertes. Cada país debe temblar cuando la las Naciones Unidas se disponen a imponerle sanciones. Solo entonces podrá establecerse en el mundo un orden internacional estricto. De lo contrario, ciertas decisiones de la ONU no se tomarán en serio. y los Estados comenzarán a actuar solamente según su propio criterio. Toda decisión de la ONU debe implementarse sin demora. Si un Estado no la cumple y otros Estados dejan de cooperar con él, aumentará la eficacia de las sanciones. Sólo entonces las decisiones se cumplirían de manera inmediata y la ONU se convertiría en una organización fuerte y autorizada. De lo contrario, las sanciones se convierten en una especie de juegos de niños. Amigos, amigas, como sabemos, el cambio climático se ha convertido en un problema mundial. La temperatura media y el número de fenómenos extremos climáticos aumentan rápidamente y su impacto negativo en energía, agricultura, seguridad alimentaria y la economía en general han alcanzado una magnitud considerable. Kirguistán es un país montañoso. Somos especialmente vulnerables al derretimiento de los glaciares y esta no es una amenaza abstracta, sino un desafío ambiental de importancia en la región. Considero extremadamente importante y necesario unir los esfuerzos internacionales para hacer frente a los desafíos climáticos y a los problemas de las regiones montañosas. En ese sentido, del 21 al 23 de octubre de 2027 celebraremos en Bishkek la segunda Cumbre Mundial de las Montañas, Bishkek 25. Aprovecho esta oportunidad para invitarles a todos y todas a participar en la cumbre. que será el acto final del quinquenio internacional de acción para el desarrollo de las regiones montañosas 2023-2027. Durante mi reunión con el secretario general, señor Antonio Guterres, que tuvo lugar el 31 de agosto de 2026 en Bishkek, propuse celebrar esta cumbre conjuntamente con la organización. Estos esfuerzos demuestran el liderazgo de nuestro país entre los estados montañosos y su voluntad de reunir los esfuerzos internacionales para resolver sus problemas. Por tanto, Kirguistán está plenamente dispuesto a convertirse en el seno de la ONU en la voz de pequeños estados en desarrollo en las cuestiones relacionadas con los problemas climáticos en las regiones montañosas. Distinguidas jefaturas de delegación, continuando con el cambio climático, quisiera llamar su atención sobre otro problema ambiental. Como todos sabemos, las raíces de los problemas y las catástrofes mundiales se encuentran a menudo a nivel local. Me refiero. al singular lago de alta montaña Issyk-Kul, que forma parte de la Reserva de la Biosfera de la UNESCO y que está incluido en la lista de humedales de importancia internacional en la Convención de Ramsar. Hoy, este depósito natural de agua de valor inestimable está experimentando un grave estrés climático. En los últimos 170 años, el nivel del agua ha disminuido en casi 14 metros. y durante los últimos cinco años, la velocidad de descenso ha alcanzado los 7 centímetros al año. De los 101 ríos que históricamente desembocan en el lago, solo quedan 30 al día de hoy que fluyen todo el año. La principal fuente de agua del Issyk-Kul son los glaciares de la montaña Tianshan. Durante los últimos 70 años se ha derretido más del 30% de los glaciares de la montaña. Aproximadamente el 20% de esta reducción se ha producido en los últimos 7 a 10 años. Este proceso es una amenaza directa a la biodiversidad de la región y la sostenibilidad económica de cientos de miles de personas. En el marco de nuestros trabajos por preservar el lago Issyk-Kul, Kirguistán está movilizando todos los recursos internos disponibles. En particular, se está aplicando el concepto estatal para el desarrollo sostenible del sistema ecológico y económico de Issyk-Kul hasta 2030. Se han introducido estrictas restricciones ambientales y se han iniciado proyectos piloto para el seguimiento de la profundidad del lago, mediante robots submarinos. Los trabajos de gran escala de limpieza del fondo y las aguas del lago continúan realizándose de manera periódica. La magnitud y la velocidad de los cambios climáticos superan las capacidades de cualquier Estado montañoso individual y requieren acciones internacionales concertadas. La desaparición del lago Issyk-Kul no sería una tragedia solamente local, sino también una pérdida ecológica irreparable para toda la región. Para comprender la posible magnitud de este problema ambiental y el costo de prevenirlo, basta con recordar la situación del Mar de Aral y el Lago Chad, ambos gravemente afectados durante las últimas décadas. Por favor, echen un vistazo a estas imágenes. Hace no demasiado, el Mar de Aral y el Lago Chad, como Issyk Kul al día de hoy, estaban llenos de agua. Hoy, Están prácticamente secos. Para nosotros, estos ejemplos deben servir de clara advertencia. Aprovechando esta oportunidad, hago un llamamiento oficial a las instituciones financieras, ONU y países donantes para que apoyen nuestra iniciativa y creen, bajo los auspicios de la organización, un fondo fiduciario conjunto especial para preservar el lago Issyk Kul. Para confirmar nuestras intenciones con acciones concretas, estamos dispuestos a aportar a este fondo 10000000 USD con cargo a nuestro presupuesto estatal. En nuestra cultura existe el concepto de amanat, que consiste en la obligación de conservar cuidadosamente aquello que nos fue transmitido por nuestros antepasados y transmitirlo a las generaciones futuras en ese sentido. Sería justo decir que el lago Issyk-Kul es nuestro amanat climático común. No les pedimos ayuda, les proponemos una asociación mundial conjunta para preservar este recurso natural único del planeta Tierra. Antes de que sea demasiado tarde, unamos nuestros esfuerzos y recursos en el marco de este fondo fiduciario. Distinguidos participantes, señoras y señores, los desafíos que tenemos planteados son comunes y, por tanto, nuestras acciones de respuesta también deben ser conjuntas. Estamos en el umbral de una nueva era de cambios. Por eso, solamente mediante esfuerzos colectivos. conjuntos podremos construir un futuro seguro, justo y sostenible. El destino del planeta y de las generaciones futuras es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Este año Kirguistán conmemora el trigésimo quinto aniversario de su independencia. Durante este periodo, nuestro país ha atravesado diversas pruebas y desde entonces hemos optado por la cooperación frente a la confrontación, la construcción frente a la destrucción y hemos emprendido el camino del desarrollo sostenible. Hay algo que tenemos que recordar siempre: la paz no surge por sí sola. Por tanto, convirtamos nuestras palabras en hechos, en pasos concretos capaces de cambiar la vida de las personas para mejor y preservar la naturaleza. Construyamos juntos un mundo en que el diálogo sea más fuerte que las armas, el respeto mutuo más fuerte que el miedo, y en que la cooperación entre las naciones produzca resultados reales para toda la humanidad. Muchas gracias por su atención.
En nombre de la Asamblea, doy las gracias al Presidente de la República Kirguisa. La Asamblea escuchará a continuación una intervención de Su Alteza el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, emir del Estado de Catar. Ruego a protocolo que sea tan amable de acompañar a Su Alteza real y lo invito a que se dirija a la Asamblea.
En nombre de Dios, el más misericordioso. Excelentísimo presidente de la Asamblea General, excelentísimo secretario general, señoras y señores, que la paz y la misericordia de las bendiciones de Dios estén con ustedes. Felicito al excelentísimo señor Khalilur Rahman por asumir la presidencia de este plenos sesiones, deseándole pleno éxito. Agradezco también a la excelentísima señora Annalena Berbock por su labor al frente del plenos sesiones anterior. Quiero también destacar la labor del excelentísimo señor António Guterres, secretario general durante todo su mandato. Expreso asimismo nuestro reconocimiento al personal del Sistema de las Naciones Unidas por sus esfuerzos en circunstancias difíciles y complejas. Hoy me dirijo a ustedes en un momento en el que nuestra región atraviesa una de sus etapas más peligrosas. Todos ustedes conocen las dimensiones de la crisis del Golfo y sus repercusiones para el mundo entero. La crisis a la que nos enfrentamos actualmente no debería sorprender a nadie, ya que es el resultado acumulado de años de aplazamientos y de una gestión de la crisis basada en soluciones provisionales y de políticas poco realistas. Siempre hemos considerado que la manera para resolver las controversias pasa por el diálogo y la negociación, a fin de alcanzar soluciones justas basadas en el derecho internacional. y en el respeto de la soberanía de los Estados y los derechos de los pueblos. Esta sigue siendo nuestra postura tras las guerras que hemos presenciado. El Estado de Catar, a través de su papel como mediador de confianza y facilitador de la paz, una y otra vez ha advertido de que el paso del tiempo no resuelve los conflictos pendientes si no se encuentra una solución justa, sino que más bien multiplica su costo. Señoras y señores, en el centro de la peligrosa situación que vivimos está la ausencia de un sistema regional de seguridad colectiva, un sistema que respete la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de los Estados y que fomente la solución pacífica de las controversias y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados. Desde esta tribuna, anteriormente ya hemos pedido la creación de este sistema Y reiteramos ese llamado después de que los últimos acontecimientos hayan demostrado su urgente necesidad. En ausencia de este sistema, ha sido posible el estallido de la guerra, basada en consideraciones ajenas a los intereses de los países de la región. Ha sido posible que una parte arrastre a sus vecinos a una guerra que no es la suya, atacando sus recursos e infraestructuras vitales a pesar de sus intentos denodados por evitar esa escalada. Se ha vuelto posible que una vía navegable internacional por la que transita casi la cuarta parte del comercio mundial de energía se cierre. También se ha hecho posible que las arterias de la economía mundial se conviertan en instrumentos de presión y negociación, cuyo precio lo pagan pueblos de todos los continentes, por muy alejados que estén de las causas del conflicto. Esta es la crisis que eleva los precios de los alimentos, los medicamentos y afecta en el sustento de los pueblos que nada tienen que ver con todo esto. Pese a todo lo ocurrido, que se podría haber evitado, seguimos convencidísimos y esta Comisión se basa en fundamentos realistas. Estamos convencidos de que la crisis del Golfo puede resolverse por la vía diplomática, mediante la reapertura del estrecho de Ormuz a la negociación y el retorno a las negociaciones para evitar la guerra. y sentar las bases de una solución duradera que garantice la seguridad y la estabilidad de toda la región, incluido Irán, mientras se abren nuevas perspectivas de cooperación en diversos ámbitos, garantizando la no injerencia en los asuntos internos de los Estados. No hemos de dejar pasar la oportunidad de una solución diplomática pacífica que, en nuestra opinión, es posible y realista. Excelencias, estamos haciendo todo lo posible por remediar la situación mediante esfuerzos diplomáticos. También hemos reforzado nuestra resistencia en defensa de nuestra soberanía, nuestro territorio, nuestro pueblo, así como los elementos de nuestra vida cotidiana. Hemos elaborado planes económicos flexibles y mantenemos nuestro compromiso con nuestros proyectos de desarrollo, pese al grave impacto de la guerra y el altísimo precio que ha supuesto. En cada crisis, en cada momento, hemos decidido combinar la resiliencia con la flexibilidad y anteponer los intereses de nuestra patria, nuestro pueblo y de quienes residen en nuestro territorio por encima de todo lo demás. Nuestros valores no son nuevos eslóganes que enarbolamos, sino la realidad en la que vivimos. Son valores que llevamos a la práctica y su esencia es que la dignidad de la patria no se negocia y que la sabiduría y la firmeza son dos caras de una misma moneda. Este enfoque se arraiga firmemente en nuestro país. Es el enfoque que ha sido impulsado por los líderes de Catar, desde el fundador, el jeque Hashim bin Mohammed Al Thani, hasta el jeque Hamad bin Hamid Al Thani, nuestro emir entre 1995 y 2013, que en paz descanse, nos dejó este año, acompañado por el cariño y el agradecimiento de su pueblo y todos los pueblos amantes de la paz en la región y el mundo. Aprovecho la oportunidad para agradecer a la Asamblea General la convocatoria de una reunión especial para honrar la memoria y el legado del difunto Jeque. Las experiencias y los retos a que hemos enfrentado han demostrado que la resiliencia es el resultado de una planificación previa, la preparación y la inversión en el capital humano y la capacidad nacional. Por lo tanto, con el paso de los años, hemos trabajado para valorar los riesgos, dar protección a las cadenas de suministro, reforzar la capacidad de nuestras instituciones nacionales, crear reservas estratégicas y forjar alianzas internacionales fiables. Conscientes de la relación que existe entre la paz, la seguridad, el desarrollo, los derechos humanos y el Estado de derecho, el Estado de Catar sigue invirtiendo en desarrollo, educación, salud, seguridad y diversificación económica. de conformidad con la visión nacional de Catar 2030. Excelencias. No tiene sentido hablar de un orden internacional justo mientras Palestina siga siendo un punto ciego en ese orden. Lo ocurrido en Gaza es un genocidio en todo el sentido de la palabra, una mancha vergonzosa para la conciencia de la humanidad. Las generaciones venideras se quedarán atónitas ante la enorme brecha que existe entre la magnitud de la catástrofe y el nivel de respuesta internacional para ponerle fin. Sin embargo, la catástrofe continúa y los dirigentes israelíes ahora proclaman abiertamente que la solución más adecuada es desplazar a la población, algo que denominan migración. Cuando se pone de manifiesto el rechazo de la opinión pública mundial ante las prácticas de la ocupación israelí, en lugar de mirarse al espejo, lanzan acusaciones a diestro y siniestro. A veces se refieren al antisemitismo, en otras ocasiones hablan de teorías conspiratorias y acusan a otras potencias y estados de crear su mala imagen. Como si no existieran los medios de comunicación, como si los soldados israelíes no se hubieran jactado de sus crímenes con imágenes y sonidos, y como si las imágenes de los crímenes de lesa humanidad cometidos en Gaza no se hubieran difundido por parte de una generación de jóvenes en todos los rincones del mundo. Desde el primer día, el Estado de Qatar no ha cesado de esforzarse como mediador para detener el derramamiento de sangre, paliar el sufrimiento de los civiles y liberar a los detenidos hasta lograr el alto el fuego. Hoy en día, seguimos trabajando para consolidar esa labor y lograr una paz duradera. Si bien las acciones palestinas han aceptado las medidas para la recogida de las armas, como se establece en el acuerdo, Israel, por su parte, todavía debe cumplir plenamente sus compromisos, el cese definitivo de las operaciones, la retirada de la Franja de Gaza, el levantamiento del bloqueo y la entrega incondicional de ayuda humanitaria.
Tememos que quienes consideran que el desplazamiento es la solución obstaculicen cualquier medida que facilite la vida de la población, ya que ello reforzaría su resiliencia en esa tierra. La comunidad internacional tiene la responsabilidad directa de impulsar la aplicación del acuerdo y velar porque su cumplimiento no quede supeditado a los. cálculos o intereses de una parte acostumbrada a incumplir sus compromisos, siempre que las circunstancias se le permiten actuar con impunidad en el terreno. La persistencia de la opresión, el apartheid y el terrorismo de los colonos en la Cisjordania ocupada, la profanación de los lugares sagrados islámicos y cristianos, en primer lugar, la mezquita de Al Aqsa y la privación del pueblo palestino de sus derechos, sobre todo su derecho inalienable a establecer su Estado independiente con capital con Jerusalén Oriental como capital sigue siendo una herida abierta. La agresión israelí, caracterizada por la arrogancia y la prepotencia, se ha hecho extensiva a los países vecinos y a la seguridad de toda la región. Israel sigue con sus ataques descarados contra Siria y ha ocupado nuevos territorios sirios que se suman a los Altos del Golán. que ocupa desde 1967, sin preocuparse siquiera de justificarse más allá de presentar su propia valoración sobre la naturaleza del régimen político que surgió en Siria tras la caída del régimen anterior. Como si fuera el custodio de los países de la región, ha declarado públicamente que no se ve vinculado por los acuerdos con el Líbano e insiste en su ocupación de los territorios libaneses, intentando ejercer el papel de policía. La destrucción de pueblos enteros en el sur de Líbano a plena luz del día nos lleva a recordar sus antecedentes en Palestina. Tratar con Israel, poner fin al daño que causa y controlar su comportamiento ilícito será la verdadera prueba de la seriedad con que la comunidad internacional se toma la defensa de los valores y el Estado de derecho. La ley se debe aplicar por igual a todos. Cuando solo se aplica a los débiles y se exime a los fuertes, pierde su significado. En nuestra región, afirmamos que el desarrollo integral y el establecimiento de las instituciones del Estado son dos pilares fundamentales para el logro de las aspiraciones de los pueblos y el logro de la seguridad y la estabilidad en la región. Los vestigios de los conflictos civiles en algunos países y la Presencia de fuerzas armadas que escapan al control del Estado es algo que se debe eliminar. El monopolio legítimo de las armas es uno de los pilares fundamentales del Estado y garantiza la capacidad para legislar y hacer respetar el Estado de derecho. En cuanto al país hermano Siria, estamos junto a ese pueblo en esa etapa de recuperación y reconstrucción. Apoyamos sus instituciones del Estado, su soberanía, independencia y su unidad nacional y territorial. que se logren las aspiraciones del pueblo sirio a la estabilidad, el desarrollo y la dignidad sobre la base de la ciudadanía en igualdad de condiciones. En el país hermano Sudán, pedimos un diálogo inclusivo que lleve a una paz sostenible y que preserve la unidad y la soberanía del Estado. En el país hermano Libia, apoyamos el proceso político, los esfuerzos de reconciliación y la unificación de las instituciones del Estado. En el país hermano Somalia, renovamos nuestro firme apoyo a su soberanía, unidad y e integridad territorial. En el país hermano, el Líbano, apoyamos las instituciones del Estado y su soberanía respecto de la totalidad de su territorio. Condenamos los ataques israelíes contra el Líbano y reiteramos la necesidad de respetar el alto el fuego y la resolución 1701 del Consejo de Seguridad. En el país hermano Yemen, apoyamos los esfuerzos de las Naciones Unidas encaminados a lograr una solución política global que se base en los resultados del diálogo nacional auspiciado por las Naciones Unidas, de tal manera que se preserve la unidad y soberanía del Yemen y se garantice la seguridad y la estabilidad. Señoras y señores, Excelencias, el Estado de Catar no se limita a desempeñar un papel de mediación para facilitar el diálogo entre las partes en conflicto en aras de la búsqueda de soluciones pacíficas, sino que también procuramos atender al sufrimiento humanitario de las personas como consecuencia de las guerras y las catástrofes naturales, a la vez que apoyamos el desarrollo humano en numerosos países de la región y fuera de ella. Esta combinación entre la protección de nuestros intereses vitales, nuestro papel demostrado a nivel internacional como mediadores y en materia de acción humanitaria y la defensa de posturas de principio en consonancia con el derecho y la legitimidad internacionales, a todo ello constituye la base de nuestra política exterior. Estos cuatro elementos son sus componentes esenciales. Qatar Siguirá siendo un espacio abierto para el diálogo y el intercambio cultural entre los pueblos, así como el intercambio de opiniones y experiencias. Seguimos contribuyendo a las iniciativas internacionales que unen a los pueblos y apoyan el desarrollo. Así pues, Doha se prepara para acoger la Cuarta Cumbre Mundial sobre Discapacidad en 2028, reafirmando nuestro compromiso de empoderar a las personas con discapacidad y construir sociedades inclusivas. Asimismo, Qatar acogerá el Campeonato Mundial de Baloncesto 2027, convencidos del papel que desempeña el deporte a la hora de tender puentes de comunicación y acercamiento entre los pueblos. La ampliación de la sede de las Naciones Unidas en Doha es una prolongación de nuestra sólida colaboración con esta organización y refuerza su capacidad para cumplir su misión al servicio de la paz, el desarrollo y los derechos humanos. La coexistencia pacífica y el diálogo no son una opción más entre otras, sino que son el único camino que no deja tras de sí ni vencedores ni vencidos. Por este motivo, renovamos nuestro compromiso con la Carta de las Naciones Unidas y sus objetivos y reafirmamos que el Estado de Catar siempre obrará en pro de la paz, para facilitar su logro. Gracias. Que la paz esté con ustedes, al igual que la misericordia y las bendiciones de Dios. Gracias.
La Presidenta, en nombre de la Asamblea, agradezco al Emir del Estado de Catar. A continuación, la Asamblea oirá una Declaración del Excelentísimo Gitanas Nauseda, presidente de la República de Lituania. Pida protocolo que acompañe a su excelencia. Lo invito a dirigirse a la Asamblea.
Excelentísima señora presidenta, damas y caballeros, hace 35 años Lituania volvió a ocupar el lugar que le correspondía en la comunidad mundial de Estados soberanos. Al sumarnos a las Naciones Unidas reafirmamos nuestro contundente compromiso para con el orden mundial basado en el derecho internacional, la integridad territorial, la soberanía del Estado y la dignidad humana. Fue un momento de gloria para una nación que había sacado las enseñanzas de la historia, a saber que la libertad y la independencia no se pueden dar por sentadas, sino que deben defenderse de manera constante. Hoy me dirijo a ustedes para referirme al mismo sueño que inspiró a Luthuano en 1991, la visión de un mundo más justo, seguro y pacífico. Hoy respaldo los principios de las Naciones Unidas que lamentablemente se ven sometidos a una presión cada vez mayor. Los últimos años hemos sido testigos de numerosos conflictos de gran intensidad y gran alcance que han dominado los asuntos del mundo en una magnitud que no hemos visto en décadas. Hemos sido testigos de inestabilidad geopolítica en Europa, el Oriente Medio y otros continentes, algo que se ha visto exacerbado por las crecientes ambiciones nucleares en el Oriente Medio y Asia, al igual que la transferencia irresponsable de bienes militares artículos de uso doble y tecnología delicada. En los últimos meses, Irán ha seguido atacando a los países vecinos a medida a través de sus mercenarios, a la vez que activamente obstruyen la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Estos actos suponen una grave amenaza para la paz y la seguridad regional e internacional. Reafirmamos Nuestra plena solidaridad con el Consejo de Cooperación del Golfo, sus Estados miembros y Jordania. Pedimos a Irán que detenga sus programas nucleares y misiles, al igual que su colaboración con grupos armados en todo Oriente Medio. Lituania, en Comia, todo esfuerzo encaminado a encontrar una solución que garantice la libertad de navegación. Vamos a contribuir con nuestra capacidad de desminado a las misiones marítimas internacionales en el estrecho de Ormuz. En relación con la situación reinante en la Franja de Gaza, mi país apoya los esfuerzos internacionales por mantener y consolidar el alto el fuego. El plan amplio para ponerle fin al conflicto de Gaza, que incluye el despliegue de la Fuerza Temporal Internacional de Estabilización, proporciona las directrices que hay que seguir. Lituania reitera la importancia de la plena desmilitarización de los grupos armados no estatales, la ayuda humanitaria de llegar a los necesitados de manera segura y sin obstáculos. A día de hoy, la solución biestatal sigue siendo la única manera de lograr una paz amplia, justa y duradera. Así pues, es de importancia crucial abstenerse de tomar más medidas incompatibles con un proceso político digno de crédito. Damas y caballeros, el conflicto que supone la mayor amenaza para el orden mundial es la guerra de agresión perpetrada por Rusia contra Ucrania con el apoyo de sus acólitos. En los 12 años transcurridos desde la ocupación ilegal de Crimea, Rusia ha subido el tono de las operaciones clandestinas y una guerra limitada en el oriente de Ucrania, para pasar a operaciones militares masivas, asesinatos en masa y, a la postre, los mayores ataques utilizando drones contra infraestructuras civiles, los mayores que nunca el mundo había visto. La etapa actual de esta guerra, que empezó con la invasión en gran escala en febrero de 2022, ya ha durado más que la Primera Guerra Mundial. En los últimos 55 meses, Rusia ha sufrido un millón y medio de bajas militares. Este último año se ha hecho con el 0,3% del territorio de Ucrania. y el precio que ha pagado es de más de 400.000 soldados que han muerto o han resultado heridos. Sin embargo, todo este esfuerzo, toda esta sangre y lágrimas no han dado ningún resultado. Ucrania sigue orgullosa de ser un estado independiente. El idioma, la cultura y la identidad nacional de Ucrania siguen vivos y prosperando. Rusia Prácticamente ha perdido la guerra. Sin embargo, sus líderes no se permiten a admitir esa derrota, puesto que temen tener que rendir cuentas a nivel internacional y posiblemente también la revancha de su propio pueblo. Según se acerca lo inevitable, van volviéndose más seria la situación y el régimen del Kremlin se ve cada vez más acorralado. ¿Cuántas más vidas civiles en Ucrania se sacrificarán en el altar de la guerra rusa? ¿Cuántas personas más serán torturadas, agredidas sexualmente, echadas a calabozos oscuros para no volver a ver la luz del día? ¿Cuántos niños serán separados ilegalmente de sus padres y enviados a Rusia para ser endocrinados? Desconocemos esas respuestas, sin embargo, Todos tendremos que sentir el dolor que ha traído consigo esta guerra brutal y sin sentido. Y todos deberíamos sumar nuestras fuerzas para que se acerque la victoria de Ucrania, ya que solo la victoria final de Ucrania, la salvaguarda de su soberanía, independencia, integridad territorial, permitirán garantizar la paz del mundo, la seguridad y la credibilidad de la Carta de las Naciones Unidas. Lo que no podemos permitir es que la fuerza bruta prevalezca por encima del derecho internacional. Ya no podemos tolerar las aspiraciones coloniales de Moscú, que socavan la seguridad alimentaria mundial y llevan al aumento de los precios de los alimentos. Las ambiciones imperiales de Rusia se adentran en Europa, África y Asia. Ningún país debería considerarse inmune ante esta amenaza. Como es natural, Lituania ve de cerca muchos de estos peligros. En los últimos meses, la guerra de agresión de Rusia ha llevado a numerosas violaciones de nuestro espacio aéreo por parte de drones de combate. Rusia también ha intensificado los ataques híbridos, la desinformación y los esfuerzos de sabotaje, donde Rusia avanza abriendo la caja de Pandora con nuevas técnicas de desestabilización Le siguen otros actores hostiles que aprenden nuevas competencias y adquiriendo nuevas ideas. Señoras y señores, los ataques a la integridad de la información plantean un reto especialmente preocupante para todas las sociedades. La desinformación, la manipulación de la información extranjera, la injerencia, la falsificación de la historia, erosionan la confianza, restringen el espacio cívico y toman por blanco a los periodistas y defensores de los derechos humanos, como resultado de lo cual padecen los derechos humanos, la democracia y la seguridad. Este riesgos aumenta con el desarrollo de la inteligencia artificial. Todos sabemos que la IA plantea un enorme potencial de transformación, especialmente en el ámbito económico. Hay sectores enteros, incluyendo los relativos a la defensa y la seguridad, que podrían cambiar de manera radical o quedar destruidos casi de la noche a la mañana. Como cualquier otro instrumento, la IA la utilizan cada vez más quienes procuran causar daños y destrucción. Mi país, Lituania, está convencida de que el futuro de la I A no debe verse determinado por el control autoritario, la coerción tecnológica o el uso malintencionado de los datos. Por lo tanto, estamos invirtiendo en capacidades de IA dignas de confianza, fomentando un despliegue de la IA que sea responsable y sacando adelante la Convención de Vilnius, que es el primer tratado internacional vinculante del mundo sobre la inteligencia artificial. Al demostrar cómo los principios compartidos pueden plasmarse en compromisos jurídicos concretos, esperamos contribuir de manera considerable al diálogo mundial de las Naciones Unidas sobre la gobernanza de la IA. Lituania invita a la comunidad internacional a unirse a la hora de hacer frente a los retos jurídicos, éticos y estratégicos que plantea la inteligencia artificial. Incluso las grandes empresas tecnológicas están advirtiendo acerca de que el control de la IA se podría escapar de las manos de la humanidad, por lo que ha llegado la hora de actuar de manera colectiva. Juntos debemos garantizar que la IA sirva a la dignidad humana, al desarrollo sostenible y a la seguridad internacional, en lugar de convertirse en un nuevo instrumento de la desigualdad, la manipulación o el conflicto. A cualquier costo, la rendición de cuentas por parte de los humanos, el derecho internacional, la paz y la seguridad deben salvaguardarse. La credibilidad de las Naciones Unidas depende de su capacidad para responder con firmeza ante las agresiones, las conquistas ilícitas, las deportaciones forzosas y los crímenes de lesa humanidad. Y también para coordinar la respuesta mundial ante el crecimiento de la IA. Le agradezco al secretario general, excelentísimo Antonio Guterres, sus largos servicios brindados y el hecho de que se haya centrado en reformar a las Naciones Unidas para convertirse en una organización más eficaz, moderna y que responda mejor. Esta es la senda correcta. No hay alternativa. Ningún país puede hacer frente solo a los retos de hoy en día. La agresión no puede vencer solo Gracias al multilateralismo, la solidaridad y la unidad de todos los Estados miembros, podremos defender la paz, la seguridad y el orden internacional basado en normas. También es importante aprender las lecciones de la historia. Hoy en día, muchos parecen no estar dispuestos a reconocer y hacer frente a los crímenes cometidos en el pasado por los regímenes totalitarios, incluyendo los crímenes soviéticos. Este es un fallo fundamental. Debemos recordar el pasado para no repetirlo. Por eso, Lituania está fomentando el concepto del recuerdo histórico. Personalmente, deseo que se inaugure el monumento paneuropeo a todas las víctimas de los regímenes totalitarios del siglo XX en Bruselas cuanto antes. Puesto que Lituania ha sobrevivido y superado muchas ocupaciones y olas de represión, una enseñanza que puede compartir Lituania con la comunidad internacional es que la libertad se puede demorar, pero no se puede eliminar. Se puede impugnar la justicia, pero no se la puede derrotar. En mi opinión, este es un mensaje que va mucho más allá de la experiencia de una única persona o nación. Este mensaje se refiere a toda la humanidad que está unida en dignidad. En un momento en que aumenta la incertidumbre del mundo y la política basada en el poderío, nos hace falta más multilateralismo que se cimente en el derecho internacional, la Carta de la ONU y los derechos humanos universales. Hemos de resistir a la ley del más fuerte de manera colectiva para no caer bajo el yugo de manera aislada. Ha llegado el momento de actuar y yo creo y quiero creer que estamos en condiciones de hacer del mundo un lugar más justo, seguro y pacífico donde vivir. Gracias.
En nombre de la Asamblea, quiero dar las gracias al presidente de la República de Lituania. La Asamblea oirá ahora un discurso de la Excelentísima señora Keiko Sofía Fujimori Higuchi, presidenta de la República del Perú. Pido a protocolo que tenga a bien acompañar a la Excelentísima señora, a quien invito a hablar ante la Asamblea.
Señor presidente de la Asamblea General, señor secretario general, señoras y señores jefes de Estado y de Gobierno, distinguidos delegados, me dirijo a ustedes desde esta tribuna global, trayendo el saludo de una nación milenaria, con civilizaciones de más de 5000 años. Vengo de una tierra donde la historia se esculpió en piedra y donde los desafíos geográficos se transformaron en oportunidades de encuentro. Hace siglos, los incas edificaron el Qapaq Ñan, una majestuosa red de caminos que se construyó para encontrar a los pueblos, integrar realidades diversas y asegurar que ningún rincón del imperio quedara en el olvido. Ese mismo espíritu, ese espíritu integrador, es el que nos convoca hoy aquí. Comparezco por primera vez ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Hace solo 57 días he tenido el honor de asumir la presidencia de la República del Perú. Un pueblo orgulloso y resiliente y Estado miembro fundador de esta organización. El Perú llega a esta asamblea ratificando su absoluto compromiso con la Carta de las Naciones Unidas y sus principales pilares, paz y la seguridad, desarrollo y derechos humanos. Vengo de un país que conoce el alto precio de la paz. Vencimos al terrorismo. Pero lamentablemente aún hoy, después de 34 años, quienes asumieron esa misión siguen siendo juzgados, a pesar de haber demostrado que el debido proceso fue transgredido. El Perú, como otros países en Latinoamérica, ha enfrentado la imposición de agendas que nos han dividido como sociedad, instrumentalizado la política, afectado la democracia y debilitando la institución de la familia, tan importante para los peruanos. la Organización de las Naciones Unidas debe seguir siendo el espacio de encuentro entre los pueblos un encuentro que respeta la diversidad de realidades y tradiciones. Siempre dentro del marco de la paz, el desarrollo y los derechos humanos. Por ello hacemos votos para que en esta voluntad de recuperar la confianza de los Estados, las Naciones Unidas tenga una respuesta independiente, imparcial y con verdadera vocación de diálogo, que nos demuestre que puede abrir caminos, incluso cuando el entendimiento parece imposible. Busquemos fortalecer y resaltar la razón de ser más importante de nuestra organización, integrarnos en temas comunes, incluso con nuestras diferencias. Luego de más de tres décadas en la política de mi país, soy testigo de cómo los peruanos hemos vivido períodos de intensa esperanza, donde la confianza en las instituciones democráticas y sus gobiernos se afianzaba. Salimos adelante porque además de derrotar el terrorismo, hemos sido capaces de casi triplicar en términos reales el producto bruto interno. Multiplicar quince veces el valor de nuestras exportaciones. y hacer que nuestra moneda se ubique entre los más estables del mundo. A pesar de estos avances, los últimos gobiernos no fueron capaces de afrontar nuevos retos y cerrar las brechas sociales que persisten aún en el Perú. Aún tenemos problemas estructurales por resolver que impide un desarrollo más homogéneo y reducen la confianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas y sus autoridades. Permítanme compartir con ustedes algunos de los retos más grandes que enfrentamos en el Perú. El primer gran desafío es la lucha frontal contra la delincuencia y el crimen organizado. El Perú está ubicado en un continente donde no hay guerra entre países. Sin embargo, afrontamos otro tipo de guerra, que es la declarada por organizaciones criminales transnacionales que han impuesto el terror en nuestras poblaciones. En esta guerra no hay frentes de batalla ni fronteras definidas, no tienen reglas internacionales, el enemigo no tiene uniforme, se esconde entre nuestra propia gente, no existe la posibilidad de rendirse ni firmar tratados de paz. En este contexto, afrontar esta guerra como un problema aislado de cada nación no solo es un error que hemos venido cometiendo, sino es una ventaja otorgada a los grupos criminales transnacionales para fortalecerse con enorme poderío bélico y económico con negocios ilegales y crímenes que van desde el narcotráfico, la minería ilegal, el contrabando hasta la trata de personas, la extorsión y el asesinato. por eso lo primero es determinar y definir al enemigo. Estas organizaciones son grupos terroristas y deben ser enfrentados como lo que son, enemigos del Estado democrático y de los ciudadanos de bien. La clara definición y marco normativo permitirá que las Fuerzas Armadas, en apoyo a la Policía Nacional, actúe decididamente ante la amenaza del orden interno que generan estas organizaciones. Asimismo, además de participar activamente en el compromiso regional de Santiago, el Perú se ha incorporado recientemente al Escudo de las Américas. como muestra de su decidido compromiso de trabajar conjunta y coordinadamente con nuestros socios en este desafío de altísima prioridad. En el Perú vamos a perseguir el crimen, desde el hombre que ejecuta hasta el entramado que lo sostiene. No vamos a retroceder ante quienes pretenden imponer el terror sobre la ley. Reprimir a estas organizaciones con toda la fuerza de la ley no es suficiente si es que a la vez no enfrentamos el reto de desarrollar un mejor sistema educativo. Solo dándole oportunidades efectivas de aprendizaje a nuestros niños y adolescentes, será posible que los jóvenes y adultos se inserten a los mercados laborales y no sean captados por el crimen. Por eso, nuestro segundo reto será convertir a la educación en una herramienta de transformación social y de prevención de violencia y el crimen. La calidad de la educación y la profundidad del aprendizaje de nuestros jóvenes y niños es un predictor de mejor calidad de vida, porque permite obtener mejores ingresos, hábitos de salud, contribuyendo a la movilidad social. En el lado opuesto, encontramos que las debilidades y fallas en el aprendizaje escolar son, junto con otros factores, predictores y combustibles de la criminalidad. En este sentido, mi gobierno ha iniciado una profunda reforma en la educación en el Perú. Esta fortalecerá la infraestructura educativa, la provisión de servicios digitales y la entrega de material educativo, pero además, Fortaleceremos las capacidades y medios de enseñanza de los profesores. Y el corazón de la reforma será la creación de la Escuela de Formación de Directores, cuya finalidad es dotarlos de las herramientas y habilidades necesarias para liderar sus escuelas con autonomía, que se conviertan en modelos inspiradores. que promuevan la participación de los padres en esta misión de hacer de cada niño un ciudadano solidario, respetuoso y orgulloso de su país. Corresponde resaltar que la incorporación en su momento de una agenda ideológica cultural ajenas a nuestra realidad ha generado una confusión y un desorden de tal magnitud que hoy en día los profesores en los colegios no pueden imponer el orden. no pueden imponer el orden y la disciplina bajo la amenaza de ser denunciados. Necesitamos restablecer el principio de respeto a la autoridad. Convertiremos a las aulas en lugares seguros. donde los niños vayan a aprender y los profesores a enseñar sin miedo. Y esa es nuestra propia agenda. El rol del Estado es retirar las barreras injustas que impidan el desarrollo de las personas y proveerlas de las condiciones básicas para superarse. El esfuerzo, el talento y la libertad de cada persona deben hacer el resto. Nuestro tercer gran reto es fortalecer la institucionalidad y la democracia. En el Perú creemos en la libertad de las personas, creemos en la familia como pilar insustituible de nuestra sociedad. Creemos en el respeto a nuestras tradiciones. Creemos en la igualdad ante la ley y la dignidad humana. Y, por supuesto, creemos en el nuevo nombre de la paz: justicia. Y es que en esta búsqueda del ejercicio pleno de la libertad, tenemos que resaltar la imperiosa necesidad de instituciones judiciales que impongan la ley, respetando el debido proceso y las libertades individuales. Por eso, el Perú sostiene que la verdadera democracia se alcanza con el respeto a la autonomía e independencia de poderes, con una justicia firme, realmente imparcial y comprometida con el debido proceso. La defensa de los derechos humanos no debe terminar convirtiendo a las víctimas en procesados y a los victimarios en protegidos. Los derechos del ciudadano de bien terminan cuando empieza la impunidad del delincuente. De ahí la responsabilidad de la comunidad internacional de reaccionar con la misma firmeza frente a todas las vulneraciones. En nuestros momentos de mayor indefensión, los peruanos no siempre encontramos en la comunidad internacional la empatía o la fidelidad a los principios que dieron origen a esta asamblea. Y es que la comunidad internacional adquiere verdadero sentido cuando está presente en los momentos más difíciles. Esperamos también que en su actuación respete los límites propios de una comunidad de naciones soberanas. Acompañar a un país no significa sustituir sus instituciones, ni las decisiones que corresponden a sus ciudadanos dentro del orden democrático. Podemos compartir principios universales y al mismo tiempo reconocer que cada pueblo tiene su historia, su cultura, sus tradiciones y el legítimo derecho de definir democráticamente su propio camino. Esperamos una actuación independiente, transparente, que salvaguarde sin cálculo ideológico los derechos humanos de todos, de los campesinos, de los niños, de las mujeres, también de los policías y de los militares que están en primera línea para defender la vida y la libertad. Este foro tiene ante sí el deber histórico de ser un espacio de encuentro entre iguales, un lugar de cooperación genuina libre de imposiciones y de intentos por uniformizar el pensamiento. Quienes venimos de naciones en constante superación lo hacemos con la certeza absoluta que podemos compartir grandes principios sin renunciar jamás a lo que somos. No necesitamos pensar igual para respetarnos profundamente. El mundo no requiere democracias idénticas, requiere democracias legítimas. No demanda naciones uniformes, demanda pueblos verdaderamente libres. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, quiero dar las gracias a la Presidenta de la República del Perú. La asamblea oirá ahora un discurso del excelentísimo señor José Antonio Kast, presidente de la República de Chile. Pido a protocolo que se sirva acompañar al excelentísimo señor, a quien invito a hablar ante la asamblea.
Muy, muy buenas tardes, señor Secretario General, señor Presidente de la Asamblea, señoras y señores Jefes de Estado y de Gobierno, distinguidos delegados. Un saludo muy especial a la delegación que me acompaña desde Chile, a nuestro canciller, a nuestras ministras de Medio Ambiente, de Desarrollo y de Familia, a nuestros embajadores. a nuestros senadores y diputados, y a cada uno de los chilenos que trabajan en este edificio, un gran saludo y un abrazo. Hace 64 años, en este mismo foro, el entonces presidente de Chile, Jorge Alessandri, describió nuestro país, Chile, como una tierra larga y angosta, tendida entre los Andes y el Pacífico, hasta la conmovedora inmensidad de la Antártica. Esa tierra sigue ahí. Lo que ha cambiado es el mundo que la rodea. Y lo que ha cambiado, sobre todo, es Chile. Durante buena parte de los años 90 y principios de los años 2000, Chile fue un caso de éxito y un modelo para muchas regiones. Nuestro país implementó políticas económicas que priorizaron la estabilidad económica, la apertura comercial y la inversión privada. En el contexto latinoamericano, donde muchas naciones enfrentaban crisis inflacionarias y una deuda externa, Chile destacó por mantener una gestión fiscal responsable, altas tasas de crecimiento y reducción de la pobreza. ¿Qué pasó después? Chile se estancó. Chile tomó malas decisiones. Se impulsaron políticas públicas que aumentaron los impuestos, las regulaciones y los obstáculos para emprender. También pasamos un momento muy duro en octubre del año 2019. Chile en ese momento se quebró. Se instaló en nuestras calles por meses un estallido violento donde reinó el caos y se impuso el desorden. Todo lo anterior trajo consecuencias. La inversión se marchó, el empleo se estancó y la violencia homicida escaló a niveles que Chile no conocía en su historia moderna por el avance del crimen organizado. Y eso hasta ahora. Estimados delegados, he venido hasta este foro a contarles que Chile está de vuelta y no es una consigna, es la constatación de un país que hoy comienza a caminar hacia el desarrollo. Nuestro gobierno partió con una convicción: el orden no es contrario a la libertad, el orden es una de las condiciones de la libertad. Libertad para poder volver tranquilo a casa y no ser víctima del crimen. Libertad para emprender y no ser obstaculizado por la acción del Estado. Libertad para invertir y no enfrentar el continuo cambio de las reglas del juegos. Llevamos seis meses en el gobierno y estamos ordenando la casa. Hoy, Chile es un país más seguro, más competitivo, y menos burocrático. Es un país más seguro. En Chile, en el primer semestre de este año, la tasa de homicidios, registró una baja del once coma cinco por ciento, y nos acercamos a los niveles que teníamos antes de la pandemia. Nuestras fronteras están más controladas, el plan de escudo fronterizo ha permitido reducir en un ochenta y seis por ciento el ingreso irregular y se ha expulsado un cincuenta por ciento más de personas que en el año anterior. A Chile, y lo vuelvo a reiterar, se entra por la puerta, no por la ventana, con los documentos ordenados. En esa línea, hemos impulsado el compromiso de Santiago, agradezco a nuestro canciller, que ha sido quien ha llevado adelante esta gestión. Y esto en materia de seguridad ha sumado ya a varios países de Sudamérica para coordinarnos efectivamente a la hora de combatir el crimen transnacional. La tarea no está terminada, recién comienza. Un país más seguro es un país con más confianza y donde hay confianza hay más crecimiento, empleo e inversión. También somos hoy día un país más competitivo. Hace solo algunas semanas, Chile aprobó una reforma económica que es la más importante en las últimas décadas. Aprobamos una rebaja del impuesto a las empresas del 27 al 23 por ciento, un impuesto que desde 1990 solo venía subiendo. Además, se estableció invariabilidad tributaria por 20 años para las grandes inversiones. Liberamos también, de manera temporal, de impuestos la compra de viviendas y abrimos un camino para la repatriación de capitales. También Chile hoy día es un país con menos burocracia. Estamos desmontando lo que en Chile llamamos la permisología, esa regulación burocrática oculta que impide que los proyectos puedan avanzar. En seis meses han ingresado solicitudes de inversión por más de 44 mil millones de dólares para ser evaluados en nuestro sistema de evaluación ambiental. También se han aprobado más de 33 mil millones de dólares en proyectos que llevaban años esperando y se han destrabado más de 17 mil millones de dólares en las instancias de definición ambiental. Hechos y no palabras. Acciones concretas que están cambiando el rumbo de Chile y que nos orientan cada vez más hacia el desarrollo. Y si bien la economía aún no despega y el desempleo que angustia a miles de familias se mantiene alta, el cambio va a llegar. Los resultados tardan, pero las reformas que estructuran el futuro ya están en marcha. Esa es la diferencia entre una dirección que sabe dónde va a una que solo reacciona sin rumbo alguno. Como decimos, después de la tormenta sale el sol, después del invierno siempre llega la primavera. Y después de años de estancamiento, Chile está de vuelta. Hay muchas razones que explican cómo llegamos hasta acá, pero hay un solo camino para que Chile vuelva a despegar, y es la unidad. la unidad entre todos aquellos que defienden la libertad y que quieren que Chile vuelva a progresar. Hay muchas cosas que nos separan entre derechas e izquierdas, pero nos une la voluntad de que Chile vuelva a crecer y ser un país más seguro. Estimados delegados, a quienes nos escuchan desde el mundo de la inversión, les digo, elijan Chile para invertir. Encontrarán reglas claras, que no cambian de un día para otro, tribunales que funcionan, contratos que se cumplen y un Estado dispuesto a facilitar la inversión. Chile entiende que en un mundo multipolar, la estabilidad institucional no es un lujo, es una necesidad. Somos, por ejemplo, un actor clave en la transición energética. Chile posee cerca de un cuarto de las reservas mundiales de litio. y somos el primer productor de cobre del planeta. Chile, además, tiene un sol intenso, una larga costa que da al Océano Pacífico, lagos, ríos, volcanes que pueden generar una energía impresionante. Chile también tiene el Estrecho de Magallanes, una alternativa indispensable para el comercio mundial. Nuestra nación se convertirá en el puente y el puerto de los corredores bioceánicos que unirán América con Asia. Esa riqueza no es solo nuestra fortuna, es nuestra responsabilidad con ustedes. Chile no renuncia a una soberanía y tampoco renuncia a la explotación de sus minerales. Al mismo tiempo que tenemos nuestra soberanía, Decimos que la energía del futuro debe servir a la humanidad y no quedar rehenes de monopolios ni de actores que no se ciñen a las reglas. Y que nadie se confunda, es posible y necesario conciliar el crecimiento con la sustentabilidad. Son inseparables. Chile entiende que la protección del medio ambiente y el progreso económico forman parte de una misma estrategia de desarrollo donde la inversión y la innovación son esenciales para mejorar la calidad de vida de las personas. El desarrollo sustentable requiere instituciones sólidas, reglas claras, decisiones oportunas y una gestión eficaz capaz de convertir compromisos y diagnósticos en resultados concretos para las personas y el medio ambiente. Señor Presidente, quiero hablar ahora de nuestro continente, América Latina, porque creo sinceramente que la próxima década puede ser la nuestra. Por primera vez en mucho tiempo, gobiernos latinoamericanos se están coordinando de verdad, no solo mediante comunicados, sino conociéndonos y articulándonos para generar acciones concretas contra el crimen organizado transnacional, el control migratorio y forjando oportunidades de desarrollo conjunto. América Latina es el continente del futuro y quienes lideramos el continente hoy estamos dispuestos a impulsar ese cambio. Las relaciones con nuestros países vecinos de manera directa, Perú, Bolivia, Argentina, están en un buen momento. Y estamos reanudando nuestro nuestro relacionamiento con Venezuela. Bajo un nuevo liderazgo se han abierto puertas que estuvieron cerradas durante muchos años. Algunos nos dirán que no reconozcamos ese cambio. Otros nos dirán que nos alineemos incondicionalmente con él. Chile no hace ni una cosa ni la otra. Reconocemos la realidad como es, valoramos el cambio donde existe y ofrecemos acompañamiento. Consideramos que Venezuela tiene por delante una oportunidad histórica de reencontrarse con sus mejores tradiciones democráticas, con sus instituciones con sus millones de hijos dispersos por todo el continente que sueñan con regresar a su patria. Ese camino será exigente y Chile manifiesta su disposición y quiere brindar la ayuda que ellos requieran en cada paso. Después de dos décadas de tensiones, América Latina quiere que esta historia termine bien. Distinguidos delegados, esta asamblea no puede mantenerse indiferente frente a las guerras y conflictos que están ocurriendo en el mundo. Estos conflictos abiertos no solo amenazan la estabilidad de diversas regiones, sino que perjudican al mundo entero. Chile, al igual que varios países representados en esta sala, importa prácticamente todo el petróleo que consume y ha sido impactado directamente por distintas guerras. Eso no es geopolítica abstracta. Se expresa en el costo del pan, del transporte y de las cosechas. Es inflación que no cede, tasas que no bajan, inversión que se posterga y empleo que no se crea. Países enteros que estaban despegando han vuelto a estancarse por guerras que no provocaron y que no pueden detener. Por eso el llamado es directo, las guerras deben cesar. La guerra no solo desangra a quien combate, sino que empobrece al resto del mundo. Todos perdemos con las guerras y ya hemos perdido demasiado. Naciones Unidas tiene un rol que jugar y lo tiene que hacer con el carácter y la energía que hasta hoy no hemos visto. Estimados delegados, y aquí llegó lo más incómodo que vine a manifestar. Esta organización no ha estado a la altura de los desafíos de nuestros tiempos. No es solamente un problema de liderazgo presente o futuro, sino también un problema de acción. Naciones Unidas durante las últimas décadas y por distintos motivos, no ha sido parte de la solución a estos problemas. No es posible mantener vigente el orden mundial del año 1945 en el mundo del año 2026. Se ha construido una arquitectura que delibera en exceso y ejecuta con lentitud. Un Consejo de Seguridad que refleja el escenario político de 1945. no del año 2026. Una burocracia que crece hacia adentro, al igual que en muchos países. Una proliferación de agendas que, por muy nobles que parezcan, han terminado por desplazar aquello que esta organización se comprometió a hacer en su carta fundamental: mantener la paz, proteger la vida y defender la libertad de los pueblos. Chile cree en Naciones Unidas y creer en ella implica exigirles que cumplan con su mandato. reducir la burocracia y concentrar el presupuesto donde hay vidas en juegos. Suspender las agendas que no son prioridad para devolver el foco a las que sí lo son. Reformar el Consejo de Seguridad no como un gesto simbólico, sino como una condición para que sus decisiones vuelvan a ser respetadas. Chile firmó la carta en San Francisco y no se ha ausentado de ninguna de sus causas. La prueba, hoy mismo, es nuestro compromiso con el Acuerdo del Mar, conocido como el BBNJ. y la postulación de Valparaíso, en Chile, para ser sede de su secretaría ejecutiva, convirtiéndolo, de lograrlo, en el primer organismo de Naciones Unidas de membresía universal con sede en América Latina. Y esta postulación concita genuinamente el acuerdo nacional entre los distintos sectores. Ese es exactamente el multilateralismo en que creemos, concreto, ambicioso y capaz de mostrar resultados. Un multilateralismo eficaz y efectivo que permita decir por qué esta reforma ya no puede seguir esperando. Mientras discutimos cómo modernizar instituciones creadas en 1945, está apareciendo la tecnología más poderosa que haya construido la humanidad y no la gobierna nadie. La inteligencia artificial no es solo un asunto técnico que podamos delegar en los expertos. Es un desafío ético y es también una cuestión geopolítica. Chile rechaza el falso dilema entre innovación y responsabilidad. No creemos que ir más rápido sea ir mejor y tampoco vamos a renunciar a las oportunidades por miedo. Nuestro país Para nuestro país, la inteligencia artificial puede significar un crecimiento de entre el 10 y el 20% de nuestra economía. Por eso elegimos el camino que llamamos ritmo responsable, avanzar tan rápido como nuestra capacidad de administrar lo que avanzamos pueda. Regulación que habilita, no que prohíbe. Inversión en talento, en cómputo y energía, y evaluación rigurosa. Chile quiere liderar desde el conocimiento y no desde el miedo. Y lo digo aquí, en esta sala, por una razón: Naciones Unidas debe ser capaz de sentar a la humanidad a conversar sobre tecnología, esa tecnología que va a decidir este siglo, antes de que todo sea resuelto por un algoritmo. Señor Presidente, vuelvo al comienzo. Aquel presidente de Chile que habló aquí hace 74 años, dijo en nombre de su pueblo y por encima de cualquier ideología, que Chile seguiría trabajando con fervor y profunda convicción para que se concreten los principios que inspiran la Carta de Naciones Unidas y la Declaración de los Derechos Humanos. Entonces éramos 7 millones de habitantes, hoy somos 20 millones. El mundo es otro y nosotros también. Pero esa palabra sigue en pie y yo la renuevo ante ustedes. Chile volvió a poner orden y con el orden está regresando la libertad. Volvió la confianza y con la confianza comienzan a volver las ganas. Volvió la inversión y con la inversión comienza a volver el trabajo. Un país que se está levantando tan rápido como cayó, tiene algo que decirle al mundo. Y lo que Chile viene a decir es que esto se puede hacer. Se puede recuperar un país sin destruirlo, con votos, con acuerdos, con leyes y con resultados. Pero también tiene algo más que decir. Se puede construir un futuro sin ser rehén de las decisiones de otros. América Latina puede ser el continente de la próxima década, no porque alguien lo permita, sino porque tenemos capacidad y voluntad de hacerlo. Chile quiere liderar el camino para lograrlo. Chile está de vuelta. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, deseo dar las gracias al Presidente de la República de Chile. La Asamblea, a continuación, escuchará una declaración del excelentísimo Alexander Stubb, presidente de la República de Finlandia. Ruego a protocolo que acompañe a su excelencia, a quien invito a dirigirse a la Asamblea.
Señora presidenta, excelencia, señoras y señores, empiezo Rendiendo homenaje a la dama que está aquí detrás, a la embajadora Lina Cantwell. la.
Representante de Finlandia que tiene tras de sí una excelente carrera diplomática de 44 años en el servicio exterior de Finlandia y se va a jubilar en octubre. Y le doy las gracias por sus servicios y, por supuesto, como su presidente está aquí pronunciando una alocución, no sabe si será el mejor o el peor momento de su carrera. En fin, el ex secretario general Kofi Annan dijo, y cito. Cualesquiera que sean nuestras diferencias, triunfamos o fracasamos juntos. Fin de la cita. Cuando se nos olvidan estas sabias palabras de Kofi Annan, lo que ocurre es que triunfa la desorganización. El año pasado, desde este estrado, señalé que la política exterior se basa en tres pilares, los valores, los intereses y el poder. Este año les planteo algo mucho más sencillo. La elección, la posibilidad de elegir entre la cooperación y el conflicto. En el mundo de hoy, la cooperación se ve socavada por la falta de confianza, el incumplimiento de las normas y el debilitamiento de las instituciones. Esto lo hemos oído ya en numerosos discursos hoy. Se propagan los conflictos llevando sufrimiento, violencia e injusticias a los pueblos. Según algunos relatos, actualmente hay 65 conflictos armados en activo, más que en cualquier otro momento desde que terminó la Guerra Fría. La competencia siempre existirá. Los países ahora compiten más que hace una generación. Esto no me preocupa. Lo que sí me preocupa es que cada vez más países compiten contra las normas sobre las que reside el orden internacional. En este discurso, defiendo esas normas para pedir cooperación y multilateralismo. Los pequeños países los necesitan para sobrevivir y los grandes lo necesitan para ser grandes. Defender las normas, valores e instituciones fundamentales es nuestra mejor opción para garantizar que la competencia no se convierta en conflicto y que la cooperación gane terreno. Empiezo analizando cómo está cambiando hoy el mundo. Como soy pragmático, siempre intento tratar con el mundo tal y como es, porque a menudo nos ayuda a forjar el mundo que nos gustaría tener, es decir, el mundo que podamos construir juntos. Por eso ahora daré algunas sugerencias acerca de lo que deberíamos hacer a continuación. Creo que todos deberíamos defender firmemente el multilateralismo. Como supuestamente dijo Strobe Talbott, el multilateralismo es infernal, pero es la mejor opción para la humanidad. Necesitamos el multilateralismo para atender a nuestra agenda compartida, que va desde los conflictos armados hasta el cambio climático, pasando por el desarrollo sostenible y la IA. Sin embargo, ahora parece que estamos yendo en sentido contrario, más bien acercándonos a un orden mundial multipolar que no coopera. Este orden se basa en transacciones y pactos y un poderío irrestricto. Es un enfoque miope. Aunque parezca tentador, este orden multipolar llevará a los conflictos, tarde o temprano, se volverá en nuestra contra, independientemente de si representamos a una gran potencia, a un país intermedio o a un país pequeño como Finlandia. Entre estos dos enfoques hay una tercera opción, el plurilateralismo, que supone crear coaliciones ad hoc cuando la cooperación mundial no se consigue. Y esta es mi primera observación hoy. Están surgiendo formas flexibles de cooperación en torno a distintos temas e intereses, ya sea en el ámbito económico, del clima, la defensa, la tecnología. La creación de coaliciones puede ser positiva con una condición: que no impugne el multilateralismo, sino que se base en él, que apoye el sistema de la ONU, no que lo sustituya. La coalición de voluntarios para Ucrania es especialmente cara para mí. Es un grupo de países que trabajan para poner fin a la guerra de agresión de Rusia, una guerra ilícita y justificada, no provocada. Su solución tendrá consecuencias de gran alcance para Ucrania y otros países. Se trata realmente de defender las normas internacionales. Es una coalición que obra en pro de una paz justa y duradera en Ucrania, de conformidad con la Carta de la ONU. Procura defender las premisas básicas del orden internacional. Mi segunda observación es que por dondequiera que viaje, escucho la palabra realineamiento, ya sea en Europa, África, Oriente Medio, Asia o las Américas. Las naciones están buscando nuevas alianzas y asociaciones. Se trata de una consecuencia lógica en tiempos de incertidumbre y transformación. Uno busca la seguridad donde la encuentre. Vemos que se intensifica la integración regional, como vimos inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Las organizaciones regionales como la Unión Africana, el Consejo de Cooperación del Golfo, el Mercosur, la ASEAN o la UE forjan la confianza. Cuando no es viable la integración, pueden demostrarse esenciales otras formas de cooperación. Nosotros, los finlandeses, recordamos la firma histórica del Acta Final del Sínkiet en el año 75, que aunó a las 35 naciones en plena Guerra Fría y sentó las bases de lo que luego se convertiría en la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa. ¿Por qué les doy este ejemplo? Pues porque en ese entonces faltaba la confianza, eran profundos los desacuerdos con una amplia hostilidad. sin embargo, había margen para lograr un proceso que redujo las tensiones y forjó el terreno común. Creo que las regiones como el Oriente Medio, donde actualmente reinan los conflictos, podrían considerar a crear algo similar. Incluso si, frente al conflicto, una región se pone de acuerdo en los principios que fomenten la cooperación, podrían prevenir más conflictos. Mi tercera observación es que Está cobrando forma un nuevo orden económico mundial. Los instrumentos que antaño se utilizaban para la integración económica, como el comercio, la tecnología, la energía, la inversión, las cadenas de suministro, se han convertido en instrumentos de la competencia geopolítica. Quizás existió un tiempo la creencia ingenua de que la interdependencia traería consigo la estabilidad y la paz. Ahora nos centramos más en las amenazas que en las oportunidades. Hemos entrado en un mundo de coerciones, donde las dependencias son vulnerabilidades, donde los países buscan los cuellos de botella que se puedan utilizar como armas arrojadizas para presionar a los demás. Pero estas dependencias son complejas. Ninguna nación, ni siquiera las grandes, pueden hacerlo solas. Y las acciones coercitivas tienen su coste. Incluso un Estado más poderoso puede dominar una esfera, pero un Estado más pequeño puede hacerlo en otra. El entorno geopolítico nuevo, el orden económico posterior a la Segunda Guerra Mundial, busca nuevas formas. El nuevo orden debe basarse en un entendimiento realista del equilibrio de poderes. En Occidente, debemos reconocer que el Sur Global, el Este, Cuenta con una fuerza política y económica que aumenta. Muchas naciones del mundo han avanzado a pasos agigantados en cuanto a competencia y conocimientos. Deberíamos aprovechar esta pericia colectiva en pro del bien común. Tienen razón los países de temer las dependencias peligrosas, pero no. Deberíamos abandonar la cooperación porque estamos centrados en las amenazas. Deberíamos procurar lograr un orden económico que se base en las instituciones y los acuerdos. El multilateralismo también hace falta en la economía mundial. Y está muy bien diagnosticar el problema, a saber, demasiadas naciones ahora compiten a expensas de las normas básicas y por eso el mundo se ha vuelto desorganizado. Pero. Lo más importante es encontrar la receta que nos permita volver al orden, la estabilidad y la cooperación. Por eso les propongo tres remedios para un mundo desordenado. Hay que empezar volviendo a los fundamentos del derecho internacional. En una reciente visita a la India, leí una cita de Mahatma Gandhi, cito: Si se vulnera una norma, inevitablemente se acaba vulnerando otras normas. Fin de la cita. Estas palabras hoy son contundentes. Es decir, que romper las normas tiene un efecto multiplicador. Hemos vuelto a caer en un mundo definido por el poderío y los intereses propios. Hay quienes Está dispuesto a tirar la toalla, dispuesto a aceptar la derrota del orden internacional basado en normas, lo cual sería exagerado. El derecho internacional ha sido impugnado antes, nunca ha sido un sistema perfecto, pero hemos de admitir que estamos en una coyuntura crítica. Se están cuestionando las normas fundamentales de tal manera que se erosiona la confianza en todo el sistema multilateral. Por lo tanto, el primer remedio para un mundo en desorden es el Estado de Derecho. Las normas internacionales a menudo hoy en día se presentan como un obstáculo para los intereses nacionales. Esto no es cierto y además es peligroso. El derecho internacional nunca ha sido solo un intento por lograr la justicia internacional, pero tampoco se puede reducir a un mero instrumento de dominio. No se trata solo de valores o intereses, sino de ambos. a la retórica, ninguna de las grandes potencias probablemente ceda su capacidad para dar forma a las normas. Por eso siguen aquí en Naciones Unidas, incluso cuando los actores dicen haber abandonado las normas, más bien lo que procuran es sustituir las normas actuales con otras que les convengan más. Por eso no haremos frente a un mundo sin normas, pero podríamos enfrentarnos a un mundo con menos previsibilidad, menos moderación, un mundo que se base en normas que sean más permisivas para los poderosos. Para el bien colectivo de las naciones aquí presentes, deberíamos seguir defendiendo el Estado de derecho y defendiendo sus principios más fundamentales, que incluyen la independencia, la soberanía y la integridad territorial de las naciones, la libertad de navegación en el mar, y la rendición de cuentas ante los crímenes internacionales más graves. El segundo remedio se refiere a los principios humanitarios, muchos de los cuales ya han sido mencionados en los discursos hoy. Hoy en día, el mundo cuenta con una capacidad sin precedentes para atender a las necesidades más apremiantes de la humanidad. Desde el establecimiento de las Naciones Unidas, ha disminuido la pobreza, el acceso a la educación básica se ha ampliado, ha aumentado la alfabetización y ha disminuido la mortalidad infantil. No obstante, somos testigos de la tiranía, la falta de respeto de los vulnerables y la violencia contra los civiles en muchos lugares del mundo. La pobreza, la desesperanza siguen siendo generalizados. Por ejemplo, el Sudán está destrozado por la guerra. Se han desplazado a millones y muchos hacen frente a la hambruna. Gaza sigue siendo una de las emergencias humanitarias más agudas del mundo, caracterizada por el desplazamiento en masa, la destrucción de las infraestructuras y la falta de servicios esenciales. En Haití, por ejemplo, se hace frente a la violencia armada, a los eventos climáticos extremos que causan desplazamiento, hambre y una crisis sanitaria. No debemos volvernos indiferentes a las guerras y el sufrimiento humano, sino más bien canalizar nuestros esfuerzos para prevenir los conflictos, defender los derechos humanos y reforzar las economías sostenibles. Nuestra creciente prosperidad material no debería lograrse a costa de nuestra responsabilidad ética. El tercer y último remedio se refiere al lenguaje, es decir, cómo nos tratamos mutuamente. Lamentablemente, no faltan los ejemplos de quienes utilizan un lenguaje poco respetuoso para describir a los demás, a grupos enteros de personas. Muy a menudo, quienes utilizan la retórica más provocadoras son quienes consiguen más visibilidad porque se premia a la provocación con atención. Los excesos se malinterpretan como valentía y la exageración como verdades. El idioma, el lenguaje, puede fomentar la cooperación, pero también puede romper la confianza y convertir la competencia en conflictos. La receta es sencilla, pero necesaria: evitar la polarización, aumentar la confianza y escuchar a los demás. Necesitamos una política exterior digna que empiece aquí, en Naciones Unidas. Señoras y señores, para terminar, me gustaría agradecer al secretario general Guterres por el servicio brindado, por haberse dedicado a reformar y racionalizar el sistema de la ONU, una labor que debe continuar. Cada secretario general influenciado por su era y por sus actos. Recientemente, al leer las biografías de dos exsecretarios generales, Youtan y Kofi Annan, dos líderes muy influyentes que vivieron una era de grandes tensiones entre las potencias, estas biografías me recordaron esta cuestión. Y quiero plantear algunas sugerencias para la Consideración de la próxima secretaria general, quien quiera que sea, y para la comunidad internacional en general, desde la primera vez que pronuncié un discurso aquí hace 2 años, una y otra vez he pedido la reforma del Consejo de Seguridad. El mundo ha cambiado y también debería cambiar la ONU. Debería haber como mínimo dos nuevos escaños permanentes para África, dos para Asia y el Pacífico y otro para América Latina. Ningún Estado debería tener el poder de veto y si un miembro del Consejo de Seguridad viola la Carta, se debería suspender su derecho de votación. El mundo necesita un Consejo de Seguridad que funcione. Para salir adelante, tenemos que superar este estancamiento y estar abiertos a soluciones creativas. La necesidad de reforma también incluye la arquitectura económica mundial. Se debe actualizar para reflejar el equilibrio de poder de hoy en día. Debemos asegurarnos de que la cooperación económica internacional siga basándose en las normas que sea legítima y representativa. Hacen falta soluciones multilaterales en un mundo cada vez más multipolar. Debemos también volver a llevar a las Naciones Unidas a la mediación para la paz. El secretario general, como mediador jefe, tendrá un papel clave que desempeñar. La legitimidad de la ONU como mediadora es singular. Juntos, la ONU y sus Estados miembros pueden conseguir juntos lo que no podrían conseguir solos. La ONU tiene que estar en el meollo de la construcción de instituciones y establecimiento de normas. La integración regional y las coaliciones temáticas deberían apoyarles. Para terminar, diré que la inteligencia artificial es la tecnología más importante para la historia de la humanidad. Tendrá incidencias en las ciencias, la economía, la política, la seguridad y la esencia misma de nuestra humanidad. Los seres humanos deberían ocupar el sitio del piloto. Podemos elegir competir, cooperar o desacelerar. Para mí, la cooperación es la mejor manera de proceder. Por eso, en Noruega y Finlandia, junto con líderes de otras naciones del mundo, hemos lanzado el llamamiento para que las empresas, los gobiernos, las organizaciones regionales y la ONU elaboren mecanismos para controlar los últimos modelos de IA. Y nos gustaría que Naciones Unidas tuvieran éxito, por lo que seguiremos comprometidos plenamente con su trabajo. De ahí que nos presentemos como candidatos al Consejo de Seguridad para 2029-2030, motivados por nuestra creencia en la Carta y los valores que defiende. Vamos a dar prioridad a la paz, a los pueblos y a las asociaciones. Estamos dispuestos a asumir la responsabilidad de ser miembros del Consejo en un momento en que requiere más paz. Queremos que los pueblos y las naciones prosperen. Creemos en el diálogo y la cooperación. Por último, permítame hacer una propuesta de procedimiento. Los cimientos de las Naciones Unidas se construyeron en San Francisco hace más de 80 años. Hoy debemos restablecer el equilibrio en el orden mundial. Debemos volvernos a comprometer con los principios fundamentales del orden internacional. y debemos elegir la cooperación por encima del conflicto. Lo que el mundo necesita ahora es un nuevo momento como el de San Francisco, un momento en el que los líderes del mundo se reúnan para fijar el rumbo y el proceso para lograrlo debería empezar con la nueva Secretaría General. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, doy las gracias al Presidente de la República de Finlandia. La Asamblea escuchará a continuación la coligación de su alteza real, el gran duque Guillermo de Luxemburgo. Ruego a protocolo que sea tan amable de acompañar a su alteza real, a quien invito a dirigirse a la.
Asamblea.
Señora presidenta, excelencias, ante todo, Permítame expresar mis más sinceras felicitaciones a Su Excelencia el doctor Khalidur Rahman por su elección como presidente de la Asamblea. Puede contar, ciertamente, con el apoyo pleno de Luxemburgo durante su mandato. Presidenta, el tema elegido para este debate general es absolutamente oportuno. Cuando intento hacer una descripción honesta del mundo en que vivimos, hay algo que me llama la atención en particular. La confianza está sometida a una presión creciente, la confianza entre naciones, la confianza entre las personas y, quizás, lo que es más importante, la confianza en nuestra capacidad de trabajar juntos. Y, sin embargo, creo que precisamente ahí, en la confianza, es donde tenemos que comenzar, no porque la confianza sea fácil, sino porque todo logro duradero de la comunidad internacional comienza con una decisión de confiar. Esta es mi primera intervención ante esta Asamblea como Jefe de Estado de Luxemburgo. Asumí mi cargo hace menos de un año. Por tanto, es para mí un honor especial comparecer hoy ante ustedes y reafirmar desde este podio la importancia que concede Luxemburgo a las Naciones Unidas y a un orden internacional basado en normas y sustentado en el Estado de Derecho. Pero este momento también me lleva a reflexionar sobre lo que significan las Naciones Unidas desde la perspectiva de mi propia generación. Como hombre relativamente joven que soy, que ha tenido el privilegio de viajar por todo el mundo, he tenido la fortuna de conocer personas de culturas, orígenes y tradiciones muy diferentes. Estas experiencias me han dejado con una convicción simple y duradera: podemos aprender mucho unos de otros. Y sigo convencido de que solo trabajando juntos podremos superar los numerosos desafíos a que se enfrenta hoy nuestro mundo. Esta convicción no es ingenua. Soy perfectamente consciente de las dificultades que enfrentamos, pero precisamente porque el mundo se está volviendo más difícil, creo que debemos resistir caer en la tentación de renunciar a la cooperación. Nunca ha sido tan fácil comunicarse entre personas de distintas partes del mundo. Millones de jóvenes tienen amigos y conocidos virtuales en distintos continentes a través de redes sociales, videojuegos y muchas otras formas de conexión. Nunca hemos estado tan conectados y, sin embargo, parece que cada vez nos cuesta más confiar los unos en los otros. Esto debería hacernos reflexionar. ¿Sigue siendo posible construir un orden mundial en que el respeto y la voluntad de trabajar en pos de objetivos comunes prevalezcan sobre la búsqueda del interés propio y el poder? Yo creo que sí, pero esto requerirá determinación, diálogo y voluntad de mirar más allá de los intereses inmediatos. Y por eso las Naciones Unidas son importantes. Señora presidenta, Luxemburgo ha creído en este principio desde el primer momento. Hace 81 años, todavía profundamente marcado por los horrores de la Segunda Guerra Mundial, Luxemburgo figuró entre los 51 miembros fundadores que se reunieron en San Francisco para sentar las bases de un nuevo orden internacional. Por entonces éramos el país representado más pequeño. Hemos prosperado en la paz de que Europa disfruta desde hace décadas, desde 1945, y nunca hemos olvidado de que la paz no puede darse por sentada. Fue construida generación tras generación por quienes eligieron la cooperación en lugar de la confrontación. Hoy esa paz vuelve a estar amenazada. La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania ha devuelto la guerra a nuestro continente. Es un recordatorio contundente este de que la paz exige un compromiso constante y de que los principios sobre los que se construyó nuestro orden internacional deben ser defendidos. Las Naciones Unidas nacieron precisamente de esa decisión, Su carta nos exhortó a unir fuerzas para mantener la paz y la seguridad internacionales y, sobre todo, a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra. 81 años después, esa promesa está sometida a una presión considerable, pero no ha fracasado. El multilateralismo puede ser imperfecto, pero el desencanto debe llevarnos a reformarlo, no a descartarlo. La cuestión, por tanto, no es si seguimos necesitando el multilateralismo, la cuestión está en si tenemos el valor de hacerlo mejor. Señora presidenta, esto me lleva a una cuestión que me preocupa profundamente. ¿Qué mundo queremos dejar a las generaciones futuras? A menudo hablamos de los jóvenes como si pertenecieran al futuro, pero en realidad ya están dando forma a nuestro presente y debemos preguntarnos si estamos preparando un futuro que merezca su confianza. Mi experiencia personal no ha hecho más que reforzar esa convicción. Este año tuve el privilegio de suceder a Su Majestad el Rey Carlos Gustavo de Suecia como presidente honorario de la Fundación Mundial del Movimiento Scout. Mi larga vinculación con el movimiento de los scouts me ha enseñado mucho sobre la fuerza de los intercambios entre generaciones, la solidaridad y los valores de los scouts. También me ha enseñado algo esencial: confiar en los jóvenes significa darles responsabilidades y permitirles actuar. Hoy, crecen en un mundo donde las posibilidades son extraordinarias, pero donde la incertidumbre también es profunda. La inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes ya están transformando nuestra manera de vivir y trabajar. El entusiasmo que generan va acompañado de preocupaciones reales. Los debates actuales sobre los riesgos más extremos de la inteligencia artificial nos recuerdan que el progreso tecnológico conlleva responsabilidades. Frente a estas transformaciones, debemos dar a los jóvenes los medios para desarrollar su pensamiento crítico y su creatividad. Ese es precisamente el papel de la educación, transmitir conocimientos y competencias, pero también enseñar a cuestionar, a abrirse a los demás y a asumir responsabilidades. En este contexto, creo que un principio debe guiarnos. Tenemos que mantener al ser humano en el centro de todas nuestras decisiones. Debemos proteger los derechos, la seguridad y el bienestar de todo el mundo. También tenemos que oír a los jóvenes y preguntarles qué podemos construir juntos con ellos. A través de distintas culturas y generaciones he podido comprobar todo lo que los jóvenes pueden lograr cuando se les ofrece confianza, responsabilidades y el espacio necesario para actuar y cuando se les anima a trabajar juntos. Por ello, Luxemburgo apoya el Programa de Jóvenes Delegados de las Naciones Unidas y la Oficina de las Naciones Unidas para la Juventud. Y también por eso sigue siendo tan importante nuestro compromiso con la educación, la ciencia y la cultura, particularmente mediante nuestro mandato en el Consejo Ejecutivo de la UNESCO para el período 2025-2029. Son precisamente estas cualidades las que permiten que la confianza crezca. Señora Presidenta, el compromiso de Luxemburgo con las Naciones Unidas se enmarca en sus tres pilares: la paz y la seguridad, los derechos humanos y el desarrollo. La solidaridad también debe traducirse en acciones. Seguimos destinando el 1% de nuestra renta nacional a la cooperación para el desarrollo y construyendo alianzas a largo plazo con países en situación de vulnerabilidad. Seguimos comprometidos con el sistema humanitario multilateral y con quienes prestan ayuda allí donde más se necesita. La misma responsabilidad se aplica a la paz y la seguridad. Los conflictos afectan Ante todo a los seres humanos, mujeres y niños, personas mayores, personas con discapacidad y todas aquellas que ya se encuentran en situación. La protección de los civiles y la defensa de los derechos humanos no pueden convertirse en consideraciones secundarias. Luxemburgo se ha esforzado constantemente en contribuir a esta labor mediante las operaciones de mantenimiento de la paz, la acción humanitaria, la protección de los niños afectados por los conflictos armados, la agenda de mujeres, paz y seguridad y las actividades humanitarias de desminado en Ucrania. Nuestra experiencia como miembro electo del Consejo de Seguridad en 2013 y 2014 nos demostró que los miembros electos pueden marcar realmente la diferencia, especialmente cuando hay división entre los miembros permanentes. Por ello, Luxemburgo solicita la confianza de los Estados miembros para integrar el Consejo de Seguridad durante el período 2031-2032. Esto lo hacemos con humildad, pero también con la convicción de que un país pequeño puede aportar una perspectiva distinta, acercar posiciones y contribuir a encontrar puntos de acuerdo cuando esto es lo más difícil. Esa misma convicción guía nuestro compromiso en favor de los derechos humanos. En un momento en que el respeto de los derechos humanos se enfrenta a presiones crecientes, debemos resistir la tentación de considerarlos negociables. Los derechos humanos no son privilegio de un puñado ni expresión de una cultura o un sistema político determinado. Son el fundamento de la dignidad humana. Nuestro compromiso también es concreto. Como miembro del Consejo de Derechos Humanos entre 2022 y 2024, Luxemburgo pudo constatar directamente la importancia de defender los derechos humanos mediante la acción multilateral. Seguimos apoyando al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y los esfuerzos destinados a esclarecer el destino de las personas desaparecidas en Siria. Señora presidenta, restablecer la confianza también significa lograr que nuestras instituciones sean dignas de ella. El Consejo de Seguridad debe ser más representativo, más eficaz y más responsable ante toda la membresía de las Naciones Unidas. África, en particular, y ya se ha dicho esto varias veces hoy, debe tener una voz más fuerte. Y cuando el Consejo de Seguridad esté paralizado, la Asamblea General debe poder desempeñar el papel que le corresponde. La ONU debe reformarse para actuar con más eficacia, especialmente en momentos de falta de recursos. Pero la reforma nunca debe convertirse en un fin en sí misma. El propósito de las instituciones es servir a las personas. En última instancia, la prueba del multilateralismo no es cuántas resoluciones adoptamos ni cuántas reuniones celebramos. Es si un niño está más seguro gracias a nuestras decisiones, si un joven puede recibir educación, si una familia puede vivir con dignidad, o si un país pequeño puede creer que el derecho internacional lo protegerá cuando el poder por sí solo no pueda. Por eso la confianza es importante y por eso Luxemburgo seguirá defendiendo el multilateralismo, porque sabemos lo que pasa cuando fracasa. Señora presidenta, El cambio climático nos recuerda, quizás con más claridad que cualquier otro desafío, que no podemos resolver los problemas mundiales actuando solos. Trasciende fronteras y generaciones. Los pequeños Estados insulares en desarrollo ya están sufriendo sus consecuencias, que amenazan su existencia misma. Luxemburgo quizá sea un país sin acceso al mar, pero está muy comprometido con este esfuerzo común, incluso aprovechando la experiencia de nuestro centro financiero en materia de financiación verde. Nuestros intereses pueden diferir, pero nuestro futuro es común. Señora presidenta, el mundo está cada vez más fragmentado. El orden internacional está bajo presión. Debemos reconocer esta realidad, pero no debemos confundir un mundo de centros de poder en competencia con un orden internacional más justo o estable. Para Luxemburgo, la respuesta está clara. Nuestra experiencia nos enseña que el derecho internacional y las instituciones multilaterales otorgan a los países, independientemente de su tamaño, una voz y un lugar en torno a la mesa. No se trata de resistirse a un mundo cambiante, sino de adaptar el multilateralismo a ese mundo. Creo que, en última instancia, eso es lo que las Naciones Unidas nos piden, no que estemos de acuerdo en todo, no que abandonemos nuestros intereses nacionales, pero sí que reconozcamos que existen desafíos para los cuales ninguna nación, por poderosa que sea, puede encontrar soluciones duraderas por sí sola. Podemos observar las imperfecciones del multilateralismo y concluir que ya ha dejado de funcionar, o bien podemos reformarlo de manera justa, fortalecerlo y hacerlo digno de la confianza que las futuras generaciones depositarán en nosotros. Yo sé lo que quiero hacer, cuál debe ser mi elección, porque este es el mundo que quiero dejarles a mis hijos, un mundo donde el diálogo sea más fuerte que la confrontación, donde el respeto entre las naciones permita que las diferencias sean una fuente de fortaleza y no de división, donde el derecho internacional proteja tanto a los débiles como a los fuertes. Si restauramos la confianza, si escuchamos a la próxima generación y si tenemos el valor de actuar juntos, las Naciones Unidas podrán seguir siendo más que el reflejo del mundo tal cual es. Podrán seguir siendo un instrumento para construir el mundo que queremos dejar en herencia. un mundo digno de la confianza de quienes van a heredarlo. Los jóvenes no esperan que resolvamos todos los desafíos, pero sí que esperan que lo intentemos. Esperan que actuemos con responsabilidad y, sobre todo, esperan que no perdamos la fe en nuestra capacidad para forjar un futuro mejor. Y esa es la promesa que debemos hacerle a la próxima generación. Gracias.
En nombre de la Asamblea, quiero dar las gracias al Gran Duque de Luxemburgo. La Asamblea oirá ahora un discurso del Excelentísimo señor Emmanuel Macron, Presidente de la República Francesa. Pida protocolo que acompaña a su excelencia, a quien invito a hablar ante la Asamblea.
Señora presidenta, señora vice secretaria general, majestades, señoras y señores jefes de Estado y de Gobierno, señoras y señores ministros, señoras y señores embajadores y embajadoras, delegados, delegadas, amigos, amigas. Esta mañana aquí oímos un discurso tras otro hablando de la situación en el mundo. Y no falta originalidad. Todo el mundo habla de una vuelta al imperialismo, a la arrogancia, a la fuerza, sin control ni reglas. Un mundo en que el poder se concentra en las manos de unos pocos. que rompen el orden internacional para expandir fronteras. Otros piensan que se pueden pisotearse la soberanía de los pueblos, su capacidad de autodeterminación, o bien otros que piensan que pueden decidir el futuro del planeta en temas como el clima o la inteligencia artificial. Y la pregunta que tenemos es muy sencilla. ¿Queremos vivir en este estado de naturaleza, con una vuelta a la ley de la jungla, o en una sociedad internacional civilizada. Nuestro deber, más que nunca, es estar del lado de las Naciones Unidas para decidir en favor del interés común, es decir, en favor de quienes quieren decidir libremente su destino, sus alianzas, su modelo de desarrollo, su futuro, del lado de quienes se niegan a que su soberanía se conquiste por la fuerza o el miedo, y siempre del lado de la esperanza. Esa es la razón de ser de nuestra organización, esta casa común que reúne a los pueblos libres, iguales, y que se funda en la igualdad soberana de todos y cada uno de sus miembros. Nuestra Carta es la que impide que el poder de algunos les permita decidir en nombre de otros, y nos obliga a conjuntamente demostrar nuestro compromiso y nuestra capacidad de actuar de manera útil. Ustedes conocen el compromiso de Francia con la ONU y su voluntad de asumir plenamente las responsabilidades específicas que la Carta nos encomienda. Y también quiero hablar aquí del compromiso de mi país de actuar con todos ustedes para renovar las condiciones de la acción multilateral y demostrar que somos más fuertes, más eficaces, más capaces de afrontar conjuntamente los desafíos comunes. los problemas actuales y los futuros que aún no conocemos. Hablaré de clima, medio ambiente, lo mismo en cuanto a guerra y paz y también, obviamente, en cuanto a tecnología y desarrollo. En cada uno de estos ámbitos hay que defenderse, hay que defender la justicia, el interés común frente a la ley de la jungla. Y esto en interés de cada uno de nosotros. porque la carta es lo que protege esta posibilidad de coexistir. Lo que pasa hoy en día es una acumulación de guerra que no conseguimos resolver, crisis que se multiplican y desafíos contemporáneos que generan nuevas sombras para las generaciones futuras. Así que frente a esto, nuestro deber, pienso que es no ceder. Así que mi mensaje de hoy para ustedes, al igual que vengo diciendo desde hace 9 años, es mantener una determinación, una acción optimista y decirles que no cedamos a la fatalidad, a la derrota. Ahora está de moda decir que aquí en la ONU solo venimos a pronunciar discursos, pero no se hace más. Pero en otras organizaciones podría imponerse la ley del más fuerte y nuestra paz no. Esto no es cierto y aún menos hoy que antes. Así que no cedamos a 5 cosas. Primero, no cedamos a una especie de fatalidad frente a la guerra y el sufrimiento de los pueblos. Tenemos que volver a comprometernos para encontrar soluciones concretas y construir la paz. El derecho internacional nunca ha tratado de describir la realidad, indica los límites que se autoimponen los soberanos y para que la fuerza no sea el único elemento, herramienta en caso de enfrentamiento. Esas son las lecciones del siglo 21 y. ¿Quiénes las? o olvidan esto hoy, cometen un error moral y también política. Pero la realidad está ahí, Oriente Medio, Ucrania, África, la industrialización de los crímenes de guerra, violaciones del derecho y la destrucción de infraestructuras civiles, esto abre una nueva era de barbarismo. Ninguno de nosotros debe querer desmantelar las convenciones de Ginebra En Nipro, Gaza, Boukaber, Fashir, se multiplican los ataques. Con Jordania y con la Cruz Roja seguiremos trabajando para que la Iniciativa Mundial en favor del Derecho Internacional Humanitario, que ya cuenta con más de 106 Estados que se han incorporado, permita renovar nuestros compromisos, defender el Derecho Internacional Humanitario y los cooperantes humanitarios. Como muchos lo dicen, no hay paz sin justicia. Y por eso Francia sigue prestando un apoyo político y también operacional al Mecanismo Internacional de Justicia, de investigación, de recopilación de pruebas, y en particular las misiones de investigación de los hechos. Y por eso vamos a seguir apoyando a la Corte Internacional de Justicia con su papel central. No podemos aceptar un nuevo orden de impunidad que hay alguno que quiere instaurar. Por eso, en el Consejo de Seguridad, Francia apoya las reformas que garantizan su eficacia en el formato. Naturalmente, tenemos que dar la entrada a nuevos miembros y regiones del mundo, empezando por África, pero también en cuestiones de fondo. El Consejo de Seguridad debe poder actuar frente a violaciones en masa del derecho internacional. ¿Cómo podemos estar satisfechos con un estancamiento procedimental frente a la barbarie? La iniciativa franco-mexicana sobre el derecho del veto en caso de crímenes en masa es algo de lo que hay que felicitarse. Y me gusta que 128 Estados miembros lo hayan apoyado hasta el momento. Esta campaña debe continuar para conseguir el compromiso de todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Me ilusiono, pero no basta con convocar el derecho, invocar nuestros valores para satisfacer las obligaciones que hemos asumido cada uno de nosotros al unirnos a la ONU. Nuestro deber es pasar a la acción. Francia está dispuesta en coalición con todos los que quieran actuar dentro del respeto de los principios de la Carta y que no aceptan la impotencia. en Ucrania, la coalición de voluntarios que hemos creado con el Reino Unido y Alemania reúnen a todos aquellos que quieren garantizar la paz y la estabilidad en el corazón de Europa, allá donde empezaron dos guerras mundiales y donde nadie puede apartar la mirada. Sabemos lo que significa el retorno de la guerra en Europa. No hace falta ni decirlo. La coalición está luchando contra esto. En Oriente Medio estamos creando una coalición independiente y multinacional para restaurar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Este estrecho no debe ser un objeto de chantaje. Es un principio cardinal del derecho internacional y es y fue un interés de todos que los buques puedan navegar con seguridad y que el suministro energético de nuestros países esté garantizado. La reapertura del estrecho de Ormuz Es una prioridad. El respeto del derecho internacional es una prioridad que redunda en intereses de todos y Francia está comprometida con ello. En África, tenemos una responsabilidad colectiva frente a las crisis que se acumulan y las respuestas que no llegan. En los conflictos, las operaciones de paz deben ser más eficaces y para ello deben disponer de los medios adecuados y coordinarse mejor. entre los Estados que aportan tropas y los Estados anfitriones. También hablaba yo en años anteriores del papel de la coordinación entre las organizaciones regionales y la ONU en la Cumbre África Forward en Nairobi, con decenas de jefes de Estado africanos y teniendo una visa beba junto a la ONU. Lo hemos dicho claramente, la Unión Africana de las organizaciones regionales deben poder desempeñar plenamente su papel en materia de paz y de seguridad en el continente. En París, en noviembre, vamos a organizar una reunión de reconstitución del Fondo de Paz de la Unión Africana, de reposición de fondos, al margen del Foro de Paz de París, y pido a todos los posibles contribuyentes a asumir compromisos sólidos y concretos. No hay que ignorar las guerras, tenemos que volver a comprometernos y buscando soluciones dentro de la Carta. no ceder a la tentación permanente del doble rasero, porque quienes dividen al planeta y quienes critican credibilidad a la coherencia del orden internacional y de la Carta. ¿Cuántas veces oímos decir que la soberanía de los pueblos es válida en Europa, pero en África, Oriente Medio, no es tan importante. No, tenemos que defender los mismos principios en todas partes y siempre dentro del respeto de la Carta, es decir, respetando la soberanía de estos pueblos, sin sustituir a nadie. Y cada vez que algunos Estados han tratado de reemplazar al pueblo para cambiar regímenes o sistemas, han llevado a esos a un caos aún peor.
Ningún doble rasero. Las vidas son todas iguales. La paz y la seguridad son indivisibles. Todo el mundo tiene derecho a ellas. En Ucrania, Desde hace casi cinco años, Rusia lleva a cabo una guerra cruel contra los civiles y ocupa el territorio de un país soberano. Francia seguirá brindando apoyo sin cejar a las aspiraciones legítimas del pueblo ucraniano a la paz, la seguridad y el futuro. Asimismo, no escatimará esfuerzos para que cuanto antes tenga lugar una negociación útil entre Ucrania y Rusia. Debemos defender a los ucranianos y más que nunca antes del invierno. Defenderlos en materia de energía, defenderlos para que puedan proteger a sus civiles con más interceptores. Por este motivo, también respaldamos la iniciativa de la doble moratoria, la moratoria sobre la energía y las infraestructuras civiles por ambas partes, y la moratoria sobre el Mar Rojo, que permitirá de distribuir cereales y brindar respuesta a la cuestión de la seguridad alimentaria, que es crucial para tantos países emergentes en desarrollo. Esta doble moratoria es necesaria. Propongámosla. Y hagamos que Rusia se enfrente a sus propios discursos. En el Oriente Medio, la responsabilidad de cada cual es la que puede llevar la paz y la seguridad para todos, que es lo que defendemos. El respeto de la soberanía para los libaneses desplazados, cuyas aldeas han sido destruidas unas tras otras en el sur del país. Solo un Líbano totalmente soberano podrá lograr que Hezbollah deponga las armas y lograr que se restablezca la seguridad para los libaneses y sus vecinos. La soberanía del Líbano y su pueblo. la soberanía para los palestinos, cuyos derechos más fundamentales todavía son pisoteados hoy en día. Hace un año, aquí mismo, una docena de Estados reconocíamos a Palestina. Oigo el cinismo de algunos diciendo que era un reconocimiento en letra muerta. Pero, ¿cuál es la credibilidad si seguimos inactivos frente a Gaza? a quienes se jactan de una supuesta paz. Pero esta paz no ha abierto ni un segundo las vías humanitarias. Tenemos que hacer frente a este espectáculo vergonzoso para todos. Jamás. Fíjense en lo que está pasando en Cisjordania, donde cada día tienen lugar violaciones, pero ¿en nombre de qué? jamás, nunca, a reina de Cisjordania. Se trata de construir cada día el proyecto que es el respeto del derecho del pueblo palestino a existir, pero al mismo tiempo son las condiciones de la seguridad de hoy y de mañana para Israel y para su pueblo. La seguridad que es importante, una existencia que es importante. Pero quienes dicen que la seguridad de Israel supone violar Los derechos de los vecinos es algo que debilita la seguridad de Israel, tanto hoy como mañana. Es una amenaza. La soberanía, también para Siria, cuya revolución no debe ser una decepción. Hace pocas veces viajé a Damasco para brindar el apoyo de Francia a la construcción de una Siria libre. Debemos seguir esforzándonos y permitir a Siria restablecer plenamente su soberanía y su unidad. Francia se ha comprometido en cada uno de estos combates, igual que estamos comprometidos con Italia, con la ayuda de Jordania y todos los amigos del Líbano para encontrar una salida eficaz a nuestro compromiso de medio siglo en la UNIFIL, en servicio de todos los libaneses y la soberanía de su país. Que no haya doble raseros. La soberanía de los pueblos por doquier. Tercera convicción. No debemos ceder ante la división del mundo, a esta fractura que muchos describen y algunos utilizan entre el norte y el sur. No vamos a resolver ningún problema en el planeta si permitimos que esta división se arraigue, claro, se va alimentando del doble rasero que algunos ejercen. Pero tenemos que reconciliar al norte y al sur para responder a los desafíos, ya sea el clima, la salud, el desarrollo. Así pues, estos últimos años hemos multiplicado las iniciativas frente a la COVID con las iniciativas ACT-A y COVAX, junto con la Organización Mundial de la Salud y la Unión Africana. Cuando se trataba de reactivar las economías con el Fondo Monetario Internacional para volver a asignar derechos especiales de giro y financiar mejor las economías africanas, cumplimos nuestra palabra. puesto que asignamos más de 100.000 millones de dólares en derechos especiales de giro para ayudar a los países africanos. Debemos constantemente velar por mantener la unidad y no poner a los bloques. Por eso es tan importante no permitir que se fracture la arquitectura de la salud mundial. Tenemos que seguir trabajando en la reforma, pero sin debilitar a la OMS. permitiéndole que ultime el tratado de la pandemia y apoyarla para que luche de manera más eficaz contra el ébola. Asimismo, debemos ser lúcidos a la hora de reformar nuestra ayuda pública al desarrollo y construir una inversión solidaria mucho más eficaz. Es lo que queríamos lograr en 2023 con el Pacto para la Prosperidad de los Pueblos y el Planeta. Es el sentido de la iniciativa de Nairobi hace algunos meses para forjar un nuevo consenso en cuanto a la inversión solidaria. Muchos países están reduciendo sus transferencias. Sin embargo, las necesidades de muchos países del sur van en aumento. Debemos avanzar más rápido, con más fuerza, para ayudar al FMI y al Banco Mundial a ser más eficaces, a mejorar la eficacia de sus instrumentos, a movilizar mejor el sector privado, a crear mecanismos de garantías para que en los países emergentes, los países de ingresos medios, los países en desarrollo, podamos brindar una respuesta más eficaz. Esta asociación financiera nueva es la que necesitamos crear para evitar la fractura entre el norte y el sur. De ese mismo modo, Esta asociación Norte-Sur supone que tengamos la capacidad para reabrir el diálogo sobre la historia común, nuestras relaciones culturales. Es lo que Francia ha procurado hacer estos últimos años mediante un trabajo de conocimiento y reconocimiento, basándose en trabajos científicos conjuntos, lanzando un proceso legislativo que nos ha permitido empezar la devolución de bienes culturales. También con una especie de asociación de la memoria, de la cultura, de la historia con numerosos países del sur y junto con Ghana y otros interlocutores, seguimos llevando adelante el trabajo para lograr la justicia de reparación. Se trata de una cuestión de respeto y sobre ese respeto. Se construye la unión entre el norte y el sur, más allá de las políticas, el desarrollo y la memoria. Las nuevas alianzas suponen contar también con una mundialización, un comercio mundial más eficaz y equitativo. Es lo que procuramos conseguir con motivo del G7 organizado por Francia al asociar a varios países del sur, construyendo a través de la cumbre convergencias en el diálogo, más allá del G7, con China, con la India, con Brasil, con Corea, con Kenia, etcétera, para permitir mejorar nuestra organización colectiva y evitar que unos pocos acumulen los minerales esenciales y las tierras raras para permitir una mayor cooperación en materia de comercio y cuestiones monetarias. Entienden ustedes que tenemos la responsabilidad de no permitir que se establezca esta división entre los bloques. El cuarto principio es no ceder ante la fatalidad en cuestiones climáticas y de biodiversidad. Es mucho lo que hemos logrado estos últimos años desde los acuerdos de París de hace 11 años, cuyos principios siguen siendo válidos, de los que no nos hemos desviado. Pero yo también he escuchado la duda entre algunos, otros que ponen
Entre dicho, la ciencia. A ese respecto, tampoco cedamos ni un ápice. Si queremos responder a los desafíos del planeta, el clima, la biodiversidad, necesitamos un multilateralismo de acción. Es lo que hemos procurado hacer gracias a la Cumbre One Planet. También es lo que intentamos hacer colectivamente y lo logramos. Si nos fijamos en la cuestión de los océanos, hace pocos años todos decían que era imposible. crear acuerdos para proteger a los océanos. Pero fíjense lo que hemos conseguido hace unos años, proteger el 30% del espacio terrestre y de nuestros mares. Hemos logrado este acuerdo y cada año mejoramos su aplicación. Muchos decían que jamás conseguiríamos preservar lo que representa más de las dos terceras partes de nuestros océanos, más allá de nuestras zonas económicas exclusivas. Lo hemos conseguido. Llevamos a cabo esa negociación con la participación de las grandes potencias. Se trata del BBNJ. En pocos meses, logramos las más de 70 ratificaciones, con lo cual este acuerdo está en vigor. La Cumbre de Niza, donde se reunieron las naciones en junio de el año pasado permitió acelerar esos trabajos, además de otros logros. Y la primera COP sobre los océanos tendrá lugar en pocos meses, en enero. Esta es una prueba tangible de nuestra capacidad para lograr resultados concretos cuando nos movilizamos y actuamos juntos. Por lo tanto, no cedamos ante la fatalidad del momento. Defendamos lo logrado, pero también defendamos nuestros principios. Debemos defender la ciencia independiente y libre. Protejamos al clima, a los científicos que nos advierten, que evalúan, que miden. Demos importancia a los Acuerdos de París, a nuestras trayectorias nacionales, la descarbonización y el objetivo de la neutralidad de carbono de aquí a 2050. Asumamos nuestra responsabilidad acelerando la cooperación e innovación, reactivemos el trabajo sobre la biodiversidad y apliquemos nuestros objetivos sobre la protección de los bosques y océanos. No se trata de fatalidad, sino de decisiones que hay que tomar. Nosotros, que ya somos víctimas de los desarreglos climáticos y más aún para nuestros hijos. Por último, no cedamos ni una pizca ante el estado del mundo que está surgiendo respecto de la inteligencia artificial. Hay quienes nos quieren hacer creer que solo 2 potencias, Estados Unidos y China, podrían decidir, o más exactamente, que algunos agentes económicos podrían decidirlo todo, decidir cuáles son las innovaciones que quieren. Unos deciden que quieren pausar, otros no. Decidir cuáles son las innovaciones y si atentarán contra la seguridad nacional de nuestros estados para que el día de mañana ataquen nuestros hospitales o bancos. Y decidir cuál será el futuro de nuestra sociedad. No, no. Y esto no es algo que acabamos de descubrir. Ya en 2018, en el G7 con nuestros amigos canadienses, lanzamos la Asociación Mundial para la IA. Junto con la OCDE, para empezar el debate y la necesidad de reglamentación con motivo de la Cumbre sobre la acción para la inteligencia artificial que tuvo lugar en París en 2025, que luego llevó a cabo la India en 2026 y que tendrá lugar en Suiza el año entrante, pedimos dos elementos muy sencillos, que cada región del mundo se dote de sus propias capacidades de cálculo de modelo LLM, de ecosistema de inteligencia artificial, para que podamos desarrollar la posibilidad de auditar esos modelos y no depender solo de unos cuantos agentes privados. Por cierto, Europa, Fue la primera, junto con la ley IA, a forjar estos principios y, en particular, la capacidad de auditarlos. Tenemos que seguir por esta vía. Y a este respecto, insisto en un particular. Nuestros jóvenes, nuestros niños. Mucho hemos tardado a la hora de proteger a nuestras redes y adolescentes de las redes sociales y vemos las consecuencias en todas las sociedades. Ha bajado su capacidad para aprender. Hay epidemia. de obesidad entre unos, problemas de salud mental para otros. Está claro, salta a la vista. Y se ha establecido bien la correlación. Por eso hemos lanzado una iniciativa para proteger a nuestros niños y adolescentes, para prohibirles el acceso a las redes sociales antes de los 15 o 16 años. Europa ha decidido lanzar una reglamentación y quiero saludar a los australianos que han sido los pioneros, los primeros en legislar en la materia. Y vamos a llevar este combate hasta el final. No esperemos las mismas consecuencias con la IA. Desde ya debemos proteger a nuestros niños y adolescentes. Fíjense, el impacto de los chatbots para nuestros hijos. Por eso, junto con Kenia, España y Australia, hemos creado la coalición para los derechos y la protección de los niños en la era de la inteligencia artificial. Esta misma tarde empezamos la movilización y el Foro de París sobre la paz será el lugar. donde en noviembre vamos a reunir a todos los gobiernos, los días 10 y 11, a todas las organizaciones, a todos los actores públicos, privados, empresas, círculos académicos que quieren acelerar esta agenda de protección de nuestros hijos. Les doy cita en París los días 10 y 11 de noviembre. Por lo demás, vemos la carrera a los modelos de frontera. Tenemos que seguir invirtiendo cada cual en su país para participar. Francia se enorgullece de contar con un actor que participa en esa competición. Vamos a seguir invirtiendo en esta empresa para ocupar nuestro lugar y tener nuestro modelo. Pero también tenemos que forjar nuevas formas de cooperación. Y deseo sinceramente que todos los Estados soberanos a quienes les importa su independencia, ya sea en Europa, en Canadá, en Brasil, Estados del Golfo, Singapur, en fin, la coalición de independientes a que me he referido, los que no quieren convertirse en vasallos ni de ninguna de las dos potencias mundiales, que se reúnan para desarrollar un modelo de frontera de fuente abierta, open source, utilizando las capacidades de cálculo con las que cuentan, poniendo en conjunto su capacidad de inversión para crear un modelo de frontera de fuente abierta que compartiremos. No debemos depender ni de uno ni de otro. Debemos conseguir sacar adelante ese objetivo gracias a la cooperación. Por último, hay temas sobre los que tenemos que establecer las nuevas reglas del juegos. La inteligencia artificial en el ámbito espacial, en la defensa, la ciberseguridad, como ya les decía, que tiene consecuencias profundas que afectan a nuestra seguridad nacional. Hemos iniciado el diálogo en Evian, en el G7 el año pasado, o junio pasado, mejor dicho, Varios han apoyado el lanzamiento hecho por nuestros amigos noruegos y finlandeses. Y queremos seguir en el marco del G7, también en estrecho vínculo con nuestros amigos británicos, que el año que viene se harán cargo del G20, para crear una agenda de cooperación en materia de IA para proteger los elementos más sensibles que afectan a nuestra seguridad nacional. Como en el pasado, hemos sabido ponernos de acuerdo para crear una arquitectura internacional nueva por lo que respecta a las armas químicas u otros riesgos. Hay temas como la cuestión de la defensa, la ciberseguridad, el tema espacial. A este respecto, tenemos que retomar el control. Hace falta una cooperación y un marco específico entre Estados miembros y debemos crear esta cooperación, este marco. A este respecto, no hay que ceder nada. Estos son los cinco principios de la acción y no he sido exhaustivo, pero eso será todo. Francia cree en estos principios y yo quería defenderlos ante ustedes. Respecto de estas cinco cuestiones, en el fondo, mi mensaje es que no cedamos ni una pizca, que no cedamos ante lo que se está instaurando, que en el fondo es una lenta división del mundo. Un ánimo de derrota que se instaura y que da paso que algunos abusen del poder de los imperios que amenazan a la soberanía de unos y otros. Abuso de poder de algunos que concentran la capacidad de los capitales y que tendrían derecho o de contaminar. o de concentrar la capacidad de cálculo para todos, el abuso de poder de quienes querrían concentrar la riqueza. Frente a los abusos de poder, debemos volver a encontrar la vitalidad de nuestra organización, a saber, el multilateralismo, que es la defensa del interés en común, de la justicia para todos, y que en el fondo, gracias a la unidad, la justicia y la cooperación, nos Permite volver a ser eficaces, que es lo que nos permite restablecer una paz justa y duradera en nuestros países, lo que permite volver a encontrar la unidad entre el norte y el sur, lo que permite volver a construir una agenda de acción en materia climática o tecnológica. No cedamos nada. Una vez más, más que nunca, necesitamos a nuestras Naciones Unidas. Precisamente cuando vamos a elegir al nuevo Secretario General, quiero rendir homenaje a la acción de Antonio Guterres durante tantos años en un clima tan duro. Él jamás ha cedido nada. Tenemos que hacer frente a nuevos retos y también antiguos desafíos. Y tenemos que seguir actuando más que nunca. Con la valentía de ser optimistas para movilizarnos, para ser útiles y no ceder nada ante los tiempos que reinan para todos y para todas. Que vivan las Naciones Unidas. Gracias. En nombre de la Asamblea, doy las gracias al Presidente de la República Francesa. La Asamblea oirá una locución por parte del Excelentísimo Joao Manuel Gonçalves Lorenzo, Presidente de la República de Angola. Ruego a Protocolo que acompañe a Su Excelencia, a quien le invito a dirigirse a la Asamblea. Su Excelencia, António Guterres. Excelentísimo señor António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas. Excelentísimo Khalilur Rahman, Presidente del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General. Excelentísimos Jefes de Estado y de Gobierno, distinguidas delegaciones, damas y caballeros. Felicito al excelentísimo Khalilur Rahman por haber sido elegido presidente del período de sesiones 81 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Espero que con su gran experiencia y el profundo conocimiento de esta organización, rinda un valioso servicio a las Naciones Unidas que hace frente a retos complejos que debe superar a fin de volver a asumir su papel central para hacer frente a las cuestiones principales en las relaciones internacionales contemporáneas. También doy mi enhorabuena a la señora Annalena Berbock, su predecesora, por haber asumido estas nobles funciones sin haber escatimado esfuerzo alguno durante un mandato en el que hizo gala de su gran competencia para preservar el papel de las Naciones Unidas a la hora de tratar las cuestiones que más preocupan a la comunidad internacional hoy en día. Felicito, asimismo, al Excelentísimo Secretario General, el señor António Guterres, que ha trabajado de manera incansable dedicándose de manera persistente a las causas mundiales, tendiendo puentes para el diálogo, buscando soluciones pacíficas a los problemas que aquejan a la humanidad. Destacamos su contribución ejemplar como hombre de diálogo, como defensor de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, un defensor incansable de la necesidad de proteger al planeta ante los efectos nocivos del cambio climático y un adalid del debate mundial sobre la gobernanza relativa a la inteligencia artificial. Señor Presidente, Excelencias, la Asamblea General de las Naciones Unidas siempre se reúne en septiembre. Este año, el período de sesiones tiene lugar 25 años después del atentado terrorista que destruyó a las Torres Gemelas en Nueva York y que también afectó a otros blancos en territorio de Estados Unidos, causando millares de muertes entre los civiles, además de lesiones. Hay quienes siguen llevando las escaras físicas y emocionales de ese atentado hasta el día de hoy. Aprovecho la oportunidad para condenar una vez más el terrorismo en todas sus formas, donde quieran que se produzca. Además del terrorismo, que sigue activo en algunos países, sobre todo en África, la situación de la paz y la seguridad del mundo ha ido de mal en peor, año tras año, hasta el momento actual en el que observamos con suma preocupación que el mundo ha tomado un cariz que le acerca de manera alarmante a un conflicto mundial. Con el paso de los años, Angola ha procurado hacer su contribución a la construcción y consolidación de la paz en África y el resto del mundo. Pero la situación actual no refleja en absoluto las aspiraciones de los pueblos para lograr la armonía y la comprensión entre las naciones. Entre estas contribuciones a la paz están varias iniciativas que se han llevado a cabo en África, entre ellas deseo destacar la vigésimo primera cumbre de jefes de Estado de la Unión Africana sobre los mecanismos de solución y prevención de conflictos en África, que tuvo lugar recientemente en Luanda y que ha abierto la puerta a perspectivas serias para resolver los problemas que afectan a la paz y la estabilidad del continente africano. También cabe señalar la celebración en julio de este año en Luanda en asociación con la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas, de la tercera edición de la iniciativa "El llamado para la paz, ponerle fin a la guerra y el respeto del derecho internacional". En este contexto, Angola acogerá en octubre el Foro Panáfricano para la Cultura de Paz y la No Violencia, la que se ha dado en llamar la Bienal de Luanda. Mi país se toma en serio las cuestiones relativas a la paz y la solución de conflictos mediante el diálogo, el respeto de las normas que rigen las relaciones internacionales y la defensa del derecho internacional, sin escatimar esfuerzos para acercar a las partes en liza y forjar el consenso en África. Seguimos dispuestos a brindar atención y contribuir a la solución de los conflictos que persisten en el continente. Nuestro paradigma de iniciativas de conciliación de la paz se basa en la búsqueda de soluciones realistas y sostenibles dentro del principio de que se busquen soluciones africanas a los conflictos en África. Pedimos que se aplique de manera eficaz la resolución 2719 del Consejo de Seguridad, que debe garantizar una financiación sostenible, suficiente y previsible para las operaciones de paz. dirigidas por la OEA y autorizadas por la ONU y su Consejo de Seguridad, porque invertir en la capacidad de África para prevenir y resolver conflictos supone también invertir en la paz y la seguridad internacionales. Excelencia, señoras y señores, este período de sesiones es de particular importancia para mi país, puesto que tiene lugar durante el año en el que celebramos el quincuagésimo aniversario de la admisión de la República de Angola como miembro de pleno derecho de la Organización, que tuvo lugar en diciembre de 1976. A la sazón, fue un logro histórico para el pueblo de Angola, que esperó más de 12 meses desde la fecha de proclamación de la independencia para que el país fuese aceptado como miembro de pleno derecho de la comunidad internacional. Ese acontecimiento de gran importancia en la historia de mi país tuvo lugar en un contexto mundial en el que Angola se convirtió en víctima de los enfrentamientos entre las potencias del mundo en su lucha por controlar las esferas de influencia en el contexto de la Guerra Fría. Nuestra andadura hasta el logro de la paz en 2002, estaba estrechamente vinculada con las controversias de aquel período que obstaculizaron el logro de los sueños de los angoleños y sus planes por forjar una nación próspera comprometida con su propio desarrollo. Estos hechos están en el pasado, pero Nos han dejado una plétora de experiencias y enseñanzas en las que nos hemos basado para forjar la paz, la comprensión y la reconciliación entre todos los angoleños y forjar el rumbo de nuestra política exterior. La paz y la reconciliación nacional ahora son realidad, tal y como ha quedado demostrado en los actos concretos. como la celebración de ceremonias para entregar premios y honrar así a los principales líderes políticos de la lucha nacional de liberación y a representantes de todos los segmentos de la sociedad civil, dentro del marco del 50 aniversario de la independencia nacional. Siempre dentro de este marco, Un monumento a la memoria de todas las víctimas de los conflictos políticos en Angola, desde la proclamación de la independencia nacional hasta el logro de la paz en abril de 2002, se inaugurará en octubre de este año.
Señor presidente, excelencias, hoy día somos testigos de cómo Se falta el respeto a las normas que gobiernan las relaciones internacionales, imponiendo la lógica de la fuerza, la intimidación y también unos valores que se derivan de una visión unilateral por parte de algunos países en defensa de sus intereses particulares. La inestabilidad que se respira en distintas regiones de nuestro planeta es consecuencia directa de esta actitud, tal y como se plasman los conflictos que ahora mismo se están desarrollando en Europa, en Oriente Medio, en el Golfo Pérsico y en África, al tiempo que se incrementan también las tensiones en la región de Asia Pacífico. Por lo que hemos venido viendo. No vemos realmente señales alentadoras sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz en las guerras entre Rusia y Ucrania, en el conflicto entre Israel y Palestina en Oriente Medio, ni tampoco en el Golfo Pérsico. Condenamos el genocidio de poblaciones indefensas. de los mayores, de las mujeres, de los niños, de los pacientes, trabajadores sanitarios, periodistas y trabajadores de organizaciones humanitarias internacionales que a menudo carecen del acceso a los derechos humanos más básicos y a bienes esenciales como sería el agua, los alimentos o los medicamentos. La expulsión de los palestinos de sus hogares y de sus tierras con la ampliación de los asentamientos judíos en la ribera occidental debería dar lugar al enfado internacional más intenso, así como a la condena. Los intentos por dominar países y regiones enteras del mundo por la fuerza, llevan al mundo hacia una catástrofe. La situación de seguridad alimentaria, energética y la situación humanitaria de los países en el mundo en general, se ha ido deteriorando debido a las guerras en Ucrania y más recientemente también contra Irán. Los resultados son desastrosos, a juzgar por las consecuencias que se derivan de estrangular la libertad de navegación marítima a través del estrecho de Ormuz y también Bab al Mandab. Estas situaciones han dado lugar a un riesgo importante de perturbar las cadenas de suministro logístico en general, pero también sobre todo a las cadenas de suministro alimentario y energético, más en concreto, con consecuencias devastadoras para los países más vulnerables. Vivimos en una época de anarquía mundial en el que el uso de la fuerza prevalece por el del uso de la razón. y del derecho, oponiéndose a las normas que gobiernan las relaciones internacionales. Habida cuenta de esto, es necesario reflexionar en las Naciones Unidas, ya que se trata de la única institución legitimada y la única que reúne a todas las naciones del mundo, y hay que reflexionar con el propósito de lograr las mejores soluciones para la paz. Debemos actuar con sabiduría y con valentía para recuperar el papel esencial de las Naciones Unidas dentro de su responsabilidad y dentro de su misión insustituible para mantener la paz mundial. Señoras y señores, nos preocupa la manera injusta, marcada por una falta de sensibilidad gravísima, Con la que se ha tratado a Cuba a lo largo de décadas, víctima de un embargo que continúa y que no hace más que empeorar las condiciones de vida del pueblo cubano. Cuba no es un estado terrorista, no produce. y no tiene armas nucleares, tampoco tiene armas químicas o bacteriológicas que podrían efectivamente ser una amenaza inminente o real a la seguridad nacional de otros países, incluidos los vecinos. Más bien al contrario. Como digo, más bien al contrario, Cuba contribuyó a la caída del régimen racista y segregacionista del apartheid en Sudáfrica, un régimen condenado de manera unánime por la comunidad internacional, y a continuación se convirtió en uno de los firmantes de los Acuerdos Cuadripartitos de Nueva York del 22 de diciembre de 1988. La situación calamitosa se debe, sobre todo, al embargo, una situación en la que se encuentra Cuba y el pueblo cubano. Y al tratarse de un embargo inhumano, injusto, que conculca todos los principios y normas del derecho internacional, pedimos una vez más que se ponga fin a este bloqueo contra Cuba. Señoras y señores, Hoy vemos la participación directa de algunos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en los conflictos más sangrientos y destructivos de nuestros tiempos en Europa y en el Golfo Pérsico, causa esta para la preocupación de todos y también un mal ejemplo para el resto del mundo. Estos países prestaron un servicio importantísimo al liberar a la humanidad de los horrores del nazismo, del fascismo y del Holocausto, y por lo tanto, deberían proteger ese legado y patrimonio como aquellos que trajeron la libertad. En un momento en el que la buena gobernanza de los países importa tanto, la gobernanza del mundo también necesita de un orden mundial nuevo, más democrático y más justo, que no se base exclusivamente en el poder de un club limitado de victoriosos de una guerra que se produjo hace ocho décadas. Desde entonces, el mundo ha entrado en una realidad distinta. se han creado países nuevos, que en aquellos tiempos eran colonias, y que hoy, sin embargo, son economías fuertes, con adelantos importantes en la ciencia y la tecnología. Por ello, es cada vez más importante someter al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a un proceso de reforma en profundidad. en el que África, América Latina y Asia también deberían estar representados de manera adecuada en la categoría de miembros permanentes, con todos los poderes que les asistirían en ese caso. En este contexto, la República de Angola insiste en su apoyo pleno a la posición común africana Tal y como se consagró en el consenso de Sulubini y en la declaración de Sirte, hay que escuchar las voces de los africanos en todas las circunstancias, en todo momento, en los procesos de toma de decisión estratégicos, en todo lo que atañe a la paz, la seguridad mundial, la financiación del desarrollo, los asuntos climáticos, así como la gobernanza mundial de la IA. Señor presidente y excelencias. La paz y el desarrollo son elementos inseparables, lo cual nos obliga a considerar estrategias que puedan acelerar la aplicación de la Agenda 2030. Las decisiones importantes que se adoptaron en el marco del Pacto para el Futuro y en el marco del Compromiso de Sevilla pueden impulsar los programas de desarrollo en África. Ahora bien. Para lograr resultados concretos en este ámbito, resulta esencial garantizar una financiación asequible, alivio de la deuda, transferencia de tecnologías, capacitación y una mayor participación de las IFIs. Los países africanos gastan muchos más recursos en el coste desorbitado del servicio de la deuda de los que pueden invertir en salud, en educación y en los programas de desarrollo de las infraestructuras. Esta situación, obviamente, limita la capacidad de inversión productiva, profundiza y agrava las desigualdades, también las económicas, y amenaza la estabilidad económica y social. Considerando esto, resulta esencial corregir esta situación, por lo que reitero el llamado a una reforma inmediata de la arquitectura financiera internacional para que esta sea más justa, equitativa, democrática y para que opere en pro del progreso y bienestar de la humanidad. Estos desafíos son muy complejos. y se ven exacerbados por el cambio climático, que tiene un impacto importante sobre África, con sequías, inundaciones, desertificaciones, inseguridad alimentaria, con el consiguiente desplazamiento de la población. Esta situación claramente demuestra la necesidad de determinar una financiación climática adicional y asequible y predecible sin que empeore la situación de deuda de los países en desarrollo. Hoy día, los pueblos y las naciones tienen la oportunidad de dar un paso adelante importante en sus condiciones de vida generales a través de mecanismos justos para el desarrollo y también herramientas de la IA que permiten mejorar la educación, la salud, la agricultura, los servicios públicos, la investigación científica, así como la productividad económica. En este contexto, consideramos que el Pacto Digital Mundial genera nuevas perspectivas de colaboración para así superar la brecha digital, ampliar la infraestructura pública digital, promover la formación y la innovación, reforzar la ciberseguridad y generar una gobernanza de la IA que sea más inclusiva, segura y centrada en el ser humano. Con este propósito, me parece que es necesario reforzar la cooperación norte-sur, sur-sur y la triangular. para que la revolución digital se convierta en un instrumento de inclusión, de soberanía y de desarrollo, en lugar de convertirse en fuente de dependencia y desigualdad. Excelencias. Ya nos acercamos al final del mandato del Secretario General y se está produciendo el proceso de nombramiento del siguiente, algo muy importante. ya que la persona elegida deberá ser independiente, íntegra, competente y valiente para generar consenso, para defender la Carta, para promover la prevención de conflictos, para liderar las reformas necesarias y para buscar soluciones que permitan resolver la crisis financiera de la organización. La República de Angola reafirma su compromiso con las Naciones Unidas, siempre convencida de que solo aquí, en esta institución, podremos salvaguardar los adelantos de las décadas recientes en lo que se refiere al respeto del derecho internacional. Tan solo en el marco de la ONU vamos a poder avanzar en soluciones pacíficas a los conflictos que arrasan el mundo. Aquí, donde el multilateralismo es el mecanismo que permite agrupar ideas, aunar la voluntad política de las iniciativas que nos lleven a la paz mundial. Nosotros, los líderes políticos de hoy, Nosotros, como les digo, seremos juzgados en el futuro por nuestra capacidad de sustituir el enfrentamiento con el diálogo, de sustituir la competencia con la cooperación y la exclusión con la solidaridad, así como la fuerza de las armas con la fuerza del derecho. Solamente de esta manera vamos a poder construir un orden internacional más justo, pacífico e inclusivo que pueda permitir el progreso y el bienestar de la humanidad sin dejar a nadie atrás. No hay arma más poderosa que la diplomacia. Todas las demás armas se utilizan para destruir vidas, para destruir infraestructura, sueños y planes de vida, mientras que la diplomacia es el único arma que existe para unir, para reparar, para construir y para salvar vidas, pueblos y también naciones y la humanidad. Entonces, por este motivo, la Organización de las Naciones Unidas debe equiparse con los medios necesarios para cumplir el lema de este período de sesiones, a saber, restablecer la confianza, gestionar la transformación empoderando a la organización para convertirse en una organización que nos va a liderar y que cumpla para todos. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, doy las gracias al presidente de Angola. por su alocución. Hemos escuchado ya al último orador del debate general de esta sesión. La próxima sesión para continuar con el debate general se celebra ahora inmediatamente, una vez que se levante esta actual. Se levanta la reunión. Declaro abierta la sexta sesión plenaria de la Asamblea General. La Asamblea escuchará ahora una alocución del Excelentísimo señor Kureltsukh Ukhnaa, presidente de Mongolia. Ruego a protocolo acompañen a su excelencia y le invito a dirigirse a la Asamblea.
Señor Presidente, señor Secretario General, distinguidas delegaciones, señoras y señores. Vaya por delante nuestra más sincera enhorabuena al señor Halilur Rahman, por asumir el papel tan importante de presidente del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y nuestros mejores deseos. Se convoca este período de sesiones en vísperas del 65.º aniversario de nuestra membresía de pleno derecho en Naciones Unidas. En 1961, Mongolia hizo historia Izando la bandera nacional con el sollombo dorado en Naciones Unidas, convirtiéndose en el miembro número 101 de las Naciones Unidas, garante de la paz y de la seguridad mundiales. y también. señal de esperanza y confianza para las naciones del mundo. Agradecemos que se convoque este periodo de sesiones bajo el lema de restablecer la confianza, gestionar la transformación, unas Naciones Unidas que cumplan para todos, reafirmando la creencia en el papel esencial de la organización, fomentando la confianza mutua, el respeto mutuo y la cooperación entre las naciones y pueblos del mundo. Decimos en Mongolia, si haces todo lo que puedes, el destino hará El resto, las Naciones Unidas, son una organización que se basa en la confianza, en el compromiso de cada Estado miembro. La ONU se ve reforzada por su dedicación, esfuerzos sostenidos. Por eso nos compete a nosotros, los Estados miembros, defender la misión de Naciones Unidas con sinceridad. En lugar de esperar apoyo, asistencia, tenemos que ser conscientes de nuestra responsabilidad, de nuestras obligaciones y dedicarnos a reforzar la ONU. A través de la confianza, de la esperanza, la dedicación, el compromiso, la participación de todos los Estados miembros, podemos reforzar la organización. Una ONU más fuerte, a su vez, también será más eficiente para la paz mundial, la seguridad y el desarrollo sostenible, generando así las condiciones que beneficiarían a todos los Estados miembros. A medida que se reproducen conflictos y enfrentamientos por todo el mundo, se incrementa la desconfianza y también los malos entendidos. Por eso es esencial generar unas relaciones internacionales, no a través de la multipolaridad que puede llevar al mundo a la división, sino a través de un principio multipilar que respete el pluralismo inherente a la historia de cada país, la cultura, la civilización y también los intereses nacionales, así como el camino de que se haya elegido hace ocho siglos, creamos la gran Pax Mongolica, promoviendo por primera vez la idea del mundo de que las naciones pueden reconocer mutuamente los valores de unos y de otros, y que los pueblos de distintas civilizaciones y creencias pueden coexistir. Esta contribución histórica de los mongoles al adelanto de la humanidad sigue contando con el reconocimiento de la comunidad internacional. Reforcemos la cooperación multilateral a través del principio multilateral que se había inspirado en la idea de la pax mongólica para que podamos recuperar nuestra confianza y esperanza a través de la responsabilidad compartida, reformar la ONU con un propósito común y generar un mundo mejor y más pacífico a través de la fuerza de nuestra acción colectiva. Presidente, a pesar. del adelanto y del progreso del desarrollo de la humanidad, nuestro planeta arrostra en la actualidad más de 90 conflictos armados, 30 de los cuales son de carácter internacional, demostrando que la paz y la seguridad mundiales siguen siendo inestables y que la competencia geopolítica y geoestratégica se sigue intensificando. Esto lleva a que se perturben las cadenas de suministro económico mundiales, que se incrementen los precios de la energía, del combustible, de las materias primas, de los alimentos, lo cual afecta económicamente a los países de todo el mundo. Esto lleva a que se debilite el orden internacional que existe desde la Segunda Guerra Mundial, cambiando las normas de reconocimiento universal del derecho internacional y socavando la estabilidad de las relaciones multilaterales y de la cooperación. Mongolia comparte la visión del Secretario General en su memoria sobre el trabajo de la Organización, de que en un mundo marcado por la turbulencia, la división y la incertidumbre, la ONU es más necesaria que nunca. De ahí que subrayemos el progreso tan importante que se ha logrado bajo la iniciativa ONU 80 del SG para mejorar la eficacia y la eficiencia de Naciones Unidas a la hora de responder a los desafíos de nuestros tiempos y reafirmamos nuestro apoyo activo a la iniciativa. La efectividad de Naciones Unidas, el carácter decidido a la hora de actuar y la capacidad de las naciones de aunar sus esfuerzos dependerá de nosotros, en última instancia, de los Estados miembros. Mongolia confía en que. la próxima Secretaria General defienda con firmeza los propósitos y principios de las Naciones Unidas y del derecho internacional, garantizando que las voces y posturas de todos los Estados miembros sean escuchadas, se reflejen y que haya un liderazgo firme para recuperar la confianza y gestionando la transformación a través de la ONU. Nos parece que la reforma del Consejo de Seguridad tiene que estar en el centro de la reforma de la ONU. Mongolia considera que hay que ampliar tanto los miembros permanentes como no permanentes, garantizando la representación equitativa de los países en desarrollo y promoviendo la apertura y transparencia de su trabajo. Somos uno de los 58 países que jamás han ocupado un puesto de miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Por ello, deseamos participar activamente el trabajo del Consejo, para así contribuir a las soluciones colectivas a los problemas y desafíos que arrostra la comunidad internacional. Para manifestar esta aspiración, anunciamos oficialmente desde aquí que presentamos nuestra candidatura para un puesto no permanente del Consejo de las Naciones Unidas para el mandato 2048-2049. Presidente, en nombre del pueblo de Mongolia, queremos expresar nuestro agradecimiento a las Naciones Unidas y a las organizaciones del sistema por sus contribuciones valiosas al desarrollo de nuestro país y su progreso en la cooperación constructiva de larga data a lo largo de los 65 años desde que Mongolia se adhirió a las Naciones Unidas como miembro de pleno derecho. Hemos contribuido a los esfuerzos de reforzar la paz y seguridad internacionales, de adelantar el desarrollo económico y social, de proteger los derechos humanos, pilares esenciales, todos ellos de la ONU. Por ejemplo, hace más de 3 décadas. Durante el trabajo en el marco de su política exterior para garantizar la seguridad nacional a través de medios políticos y diplomáticos, declaramos que nuestro territorio era libre de armas nucleares. Desde entonces, siempre hemos trabajado en las políticas y adaptado medidas que permitan verificar este estatus de manera jurídica. En este sentido, la Asamblea General de Naciones Unidas adopta cada 2 años una resolución que se titula la condición. Libre de armas nucleares y de la seguridad internacional de Mongolia, que se adoptó por primera vez en el 98. Además, hemos contribuido a los esfuerzos mundiales para mantener la paz y seguridad internacionales a través de la participación activa en las o MP, si otras misiones internacionales con el despliegue de más de 23000. policías y militares en puntos calientes de todo el mundo desde 2002. Incluso hoy día, nuestras tropas sirven en la fuerza de supresión de las bandas en una misión de multinacional de policía y de soldados que se ha desplegado en Haití. Impulsamos también activamente la aplicación de la resolución 1325, Mujeres, Paz y Seguridad, y nos hemos convertido en uno de los pocos países que ha logrado el 15% de representación de las mujeres entre el personal militar que trabaja en las OMPs. Desde el 2006, cuando desplegamos nuestro primer casco azul mujer a la misión en el Sáhara Occidental, las mujeres de Mongolia han hecho una contribución valiosa a la paz mundial a lo largo de estas últimas dos décadas con valentía y resiliencia. Por eso, hemos previsto organizar la segunda Conferencia Internacional sobre la Participación de las Mujeres en las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de Naciones Unidas en Ulan Bator en 2027. Me alegra poder resaltar el liderazgo activo de Mongolia en Naciones Unidas para impulsar los intereses de los países en desarrollo sin literal. editorial, llamando la atención internacional sobre las necesidades y circunstancias especiales y colaborando con ellos para que sus voces sean escuchadas en la escena mundial. Mongolia ha lanzado varias iniciativas importantes en este contexto, como por ejemplo convertirse en uno de los miembros fundadores del grupo de los países en desarrollo sin litoral de Naciones Unidas, así como la creación del Think Tank internacional correspondiente en Ulan Bator. Para que el PDA de AGOWASA se convierta en resultados tangibles, es importante que estos países se alineen su programa de desarrollo nacional con el de aguas, y que aprovechen los recursos y las oportunidades para acelerar la cooperación e integración regionales. Pedimos también a la comunidad internacional, a los bancos, a las instituciones financieras y socios en el desarrollo que den asistencia creíble a los países sin litoral a través de su apoyo y colaboración. Señor Presidente, a medida que se acerca el plazo para la Agenda 2030, el informe sobre los o Ds en 2026 muestra que solo el 36% de los o Ds van por el camino adecuado o avanzan de manera moderada, mientras que el 15%, sin embargo, están en retroceso. Resulta preocupante que, de conformidad con el informe más reciente del Instituto de Investigación de la Paz Internacional en Estocolmo, que se ha publicado ahora, el gasto militar mundial haya llegado a un récord de 2,9 trillones de dólares. profesora, que reflexionemos con sentido común de qué se podría haber conseguido en el desarrollo de la sociedad humana si este presupuesto ingente se gastara en temas urgentes como la lucha contra el calentamiento global y el cambio climático, o en mejorar la educación, la salud, la seguridad alimentaria o el adelanto de las mujeres y la protección de la infancia. De conformidad con el informe de los ODS de 2026, Mongolia ha logrado el 68,8% de los ODS, reflejando los resultados tangibles de nuestros esfuerzos y los avances logrados en los últimos años. Como país que sufre el impacto negativo del cambio climático de primera mano, Mongolia siempre ha trabajado para contribuir a los esfuerzos colectivos mundiales que permitan proteger nuestro entorno natural. Por ello, aplicamos con éxito toda una serie de políticas nacionales e iniciativas, como por ejemplo los mil millones de árboles, la revolución alimentaria, el oro blanco, el oro azul y la Mongolia saludable para recuperar la tierra degradada, ampliar los recursos en la silvicultura, proteger la tierra, el agua, el pasto, garantizar el suministro de alimentos, la seguridad y también el desarrollo rural. Nuestra iniciativa de los 1.000 millones de árboles va más allá de la reforestación. Es una iniciativa completa para combatir la desertificación, la degradación de la tierra, incrementar la cubrición de la tierra, proteger los recursos de la silvicultura, proteger la tierra, la fertilidad, los recursos de agua, la diversidad, mitigar el efecto negativo del cambio climático, mejorar el suministro de alimentos y oportunidades.
Además, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la resolución impulsada por Mongolia en 2026, declaró el Año Internacional de las Tierras de Pastoreo. brindando así la oportunidad de dar a conocer a todo el mundo la importancia de estos ecosistemas, como apoyar a las comunidades de pastores, fortaleciendo los sistemas alimentarios sostenibles, conservando la biodiversidad y preservando el legado cultural de los pueblos nómadas. En este sentido, la tradición milenaria de Mongolia de pastoralismo nómada permitió que se convocara una conferencia internacional en esta materia en Ulan Bator. denominada la reunión, en la que participaron 400 pastores de 57 países, cuyas opiniones y debates fructíferos para comentar soluciones a los posibles retos que afrontan y afrontarán, llevó a la adopción de la Declaración de Ulan Bator. Además, en agosto, Mongolia acogió exitosamente la decimoséptima reunión de la Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas para combatir la desertificación en Ulan Bator, bajo el tema Restaurar las tierras, restaurando la esperanza. Preservar a la madre naturaleza para garantizar su estado de pureza, creando condiciones que garanticen a las futuras generaciones una vida saludable en un entorno saludable Es imprescindible y resulta, además, ser el noble deber de toda la humanidad. La madre naturaleza y las tierras saludables son la garantía de que nuestra existencia como humanos se base en recursos hídricos y alimentos sostenibles y nos brinden medios de sustento en el marco del desarrollo sostenible. Las tierras saludables, los suelos saludables, equivalen a alimentación saludable y la alimentación saludable genera personas saludables. Por lo tanto, la desertificación, la degradación de las tierras, la sequía no deberían considerarse como meros problemas medioambientales, sino que han de abordarse de forma holística, relacionándolos con los suministros alimentarios y la seguridad alimentaria, los recursos hídricos, los medios de sustento, el desarrollo sostenible y la paz y seguridad globales. Y por ello, como presidente de la COP 17 de la UNCCD, Mongolia ha impulsado la agenda para la acción sobre las estepas, que parte de tres iniciativas señeras conectadas en TESI, la iniciativa señera, que es nuestro buque insignia sobre tierras pastorales, la iniciativa sobre el nexo entre el agua y las tierras y las soluciones basadas en la naturaleza para las iniciativas de infraestructuras sostenibles. En particular, nos parece que nuestra iniciativa insignia sobre las tierras pastorales Representa un movimiento global con el que se abre un nuevo capítulo en la historia de la conservación de estas tierras. Esperamos que así se logren auténticos cambios en los ecosistemas, porque los mongoles actualmente lo que desean es preservar la cultura de su tierra, los conocimientos tradicionales y experiencias. de los que disponen en cuanto a cómo vivir en armonía con la naturaleza y contribuir así también a una adaptación mayor y a una resiliencia frente al cambio climático. Señor presidente, nos adherimos en Mongolia una y otra vez al principio según el cual se deben resolver los conflictos por medio de la diplomacia y el diálogo multilateral, manteniendo también relaciones de amistad de larga data con todos los países de nuestra región. Partiendo de esta ventaja distintiva, celebramos la undécima Conferencia Internacional del Diálogo de Ulan Bator sobre seguridad del noreste asiático este año en el diálogo de Ulan Bator, contamos con una plataforma particular en la que se fortalece la confianza entre países de la región asiática del noreste, facilitando los debates multilaterales entre gobiernos. académicos, sobre cuestiones tradicionalmente relacionadas con la seguridad, como el desarme o la política, pero también abordando toda una serie de cuestiones atinentes a la energía, la conectividad infraestructural, el desarrollo verde o la cooperación humanitaria. En los últimos años, Mongolia ha establecido una tradición, la de acoger eventos internacionales dedicados a las mujeres en nuestro país. Por ejemplo, la Conferencia Internacional sobre el Fortalecimiento del Papel de las Mujeres en el Mantenimiento de la Paz en 2022, la reunión de mujeres ministras de exteriores en 2023 o el Foro Mundial de Mujeres en 2024 en colaboración con las Naciones Unidas, así como el Foro Mundial de Mujeres Emprendedoras en 2025. Confío, por lo tanto, en que el Foro Mundial de Parlamentarias que tendrá lugar en Ulan Bator en octubre de los días 12 a 13 de este año, pueda contribuir de forma sustancial al fortalecimiento del liderazgo político de las mujeres y la cooperación interparlamentaria, impulsando también la igualdad de género y acelerando el paso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Les invito cordialmente a participar en este importante evento al más alto nivel y con una representación amplia de sus países. Mongolia seguirá sirviendo de puente sólido el que forjar alianzas, cooperación, solidaridad e impulsar la participación de las mujeres a todos los niveles y su liderazgo político y social. Señor presidente, Mongolia una y otra vez ha defendido y apoyado numerosas iniciativas dentro de la comunidad internacional encaminadas a preservar el patrimonio cultural, los conocimientos tradicionales y los valores compartidos de la humanidad. Por ejemplo, en 2025, a iniciativa de Mongolia, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución en la que se declara el Día Mundial del Caballo, en la que se reconoce la contribución valiosísima de los caballos a nuestra historia, civilización y desarrollo socioeconómico, al igual que a los de numerosos pueblos del mundo. Además, en julio pasado, los complejos de cementerios de la nobleza Hyeonggyo el primer estado de Mongolia, quedaron inscritos en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO, lo que refleja también el reconocimiento internacional de su significado cultural e histórico. También me complace subrayar que Mongolia por primera vez será miembro del Comité de la UNESCO sobre el Patrimonio Mundial de 2026 a 2029. Además, este año se celebra el 820 aniversario del gran Imperio ******. Creado por el gran Gengis Kan, hombre del milenio y rey de reyes, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución adoptada con motivo del octavo de los 800 años del Estado ****** ha puesto de relieve la contribución de los mongoles a la historia de la humanidad, reconociendo, y cito, la riqueza de la civilización nómada y la importante contribución de esta a la promoción del diálogo y la interacción entre todas las formas de civilización. así como, entre otros, elementos de contribución a las sociedades de Asia y Europa, que también absorbieron la influencia del este y del oeste, de Oriente y Occidente, en un auténtico intercambio de valores humanos, lo que demuestra que las contribuciones históricas de nuestro país se recogieron ideas progresivas que sentaron los cimientos de los esfuerzos colectivos por salvaguardar la paz y la estabilidad. El famoso estudioso de Mongolia Vladislav Kotovich en su trabajo sobre la promoción de la idea de la paz global desde principios del siglo XIV por parte de los mongoles, señaló que Ogedzu Khan II del Imperio ****** en su carta al rey Felipe IV de Francia en 1305, subrayaba con elocuencia el valor de las relaciones armoniosas entre las naciones y los pueblos, preguntando si podía existir acaso alguna concordia más auténtica. La historia es el cimiento en el que nos apoyamos para reflexionar sobre el pasado, dando forma al
Presente y construyendo el futuro es la memoria de nuestros estados. Los estudiosos nos dicen que el establecimiento de la pax mongólica por parte del gran Gengis Kan y sus sucesores, así como la historia de nuestra política y diplomacia exteriores, ofrecen buenas prácticas y enseñanzas de las que podemos alimentarnos. Por lo tanto, el pueblo ****** es el que está salvaguardando los las lecciones de aquel gran imperio ******. Los exhorta desde esta palestra de las Naciones Unidas a trabajar como naciones en pro de esa visión de la pax mongólica que ya hace 8 siglos sentara las bases de las naciones y su de la coexistencia entre las naciones en paz y con una humanidad floreciente. Por lo tanto, trabajemos juntos para empoderar a las Naciones Unidas, de modo que garanticen la seguridad y la esperanza a todas las naciones, convirtiéndose así en una organización respetada y capaz de brindar la pax globálica. Que el eterno cielo azul sirva a toda la humanidad como fuente de paz en el mundo. Muchas gracias por su atención.
En nombre de la Asamblea General, quisiera dar las gracias al distinguido presidente de Mongolia, Y a continuación, la Asamblea escuchará una locución a cargo del Excelentísimo Lee Jae-myung, Presidente de la República de Corea. Y ruego a protocolo que escolte a su excelencia acompañándolo a la tribuna de la Asamblea General.
Quisiera, en primer lugar, expresar mi agradecimiento y respeto a todos los Estados miembros de las Naciones Unidas y al personal de la Secretaría de las Naciones Unidas por su dedicación a un futuro próspero en pro de toda la humanidad. Y también deseo dar una cálida enhorabuena al excelentísimo señor Khalilur Rahman, Por haber asumido la presidencia del 80.° período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, expreso además mi agradecimiento y rindo un homenaje al Secretario General, Antonio Guterres, por los servicios incansables que ha realizado en la última década. Señor Presidente, señor Secretario General, distinguidos delegados y delegadas, las Naciones Unidas tienen experiencia en la defensa de la dignidad humana y en propuestas pioneras para las futuras generaciones. Se encuentran ahora en una grave encrucijada las inundaciones glaciares en Nepal, que se cobraron numerosas vidas y destruyeron los cimientos de la vida de numerosas personas. Son una evidencia de que la crisis climática ya es una realidad del presente, no está en el futuro. Los conflictos armados persistentes en todo el mundo, incluido el de Ucrania y el de Oriente Medio, siguen amenazando a la supervivencia de la humanidad. Las tecnologías emergentes, y como los drones, están transformando a pasos agigantados las guerras, representando graves amenazas a los derechos humanos y el derecho internacional. basado. y del orden internacional basado en el derecho. Las tensiones en torno al estrecho de Ormuz están socavando los principios fundamentales de la libertad de navegación y la seguridad de navegación, aumentando la vulnerabilidad de las cadenas mundiales de suministro energético. Las Naciones Unidas no fueron creadas para traernos el cielo, sino para salvarnos del infierno. Esas son las palabras textuales del segundo secretario general de las Naciones Unidas, Dag Hammarskjöld. ¿Que hoy nos obligan a preguntarnos, acaso las Naciones Unidas actualmente son capaces de salvar a la humanidad de la guerra, la pobreza y los desastres? ¿Pueden las Naciones Unidas estar a la altura de la promesa de restaurar la paz y lograr un desarrollo sostenible? Irónicamente, la crisis geopolítica que han causado las turbulencias en el orden internacional nos han recordado también. ¿Cuánto valoramos la cooperación multilateral y las normas internacionales? En una era de fragmentación caracterizada por la competencia feroz en pro de la supervivencia inmediata, los valores de cooperación, posteridad mutua y solidaridad pueden sonar huecos. Sin embargo, al igual que los fundadores de la organización, que habían sido testigos de los destrozos de la guerra, concibieron las Naciones Unidas esta crisis profunda. Nos obliga también a volver a los principios básicos de las Naciones Unidas. El año pasado tuve el orgullo de anunciar en esta palestra que la República de Corea se había decidido a integrarse nuevamente en la comunidad internacional, convirtiéndose en una fuente de luz para los ciudadanos globales. Hoy me encuentro aquí para dejar claro que la República de Corea está firmemente decidida a encabezar los esfuerzos encaminados a restaurar el espíritu de las Naciones Unidas, reconectando al mundo como nación que ha podido. Elevarse gracias a la solidaridad de la comunidad internacional. La popularidad mundial de la cultura coreana es un ejemplo con el que se demuestra que la empatía universal es posible. Es también una muestra del potencial de conexión global que existe. Los relatos, los contenidos que han nacido de la experiencia cultural peculiar de Corea, se han convertido en la lengua de la solidaridad más allá de las fronteras y, al igual que la cultura, conecta a las personas. más allá de las fronteras, también pueden las naciones volver a unirse frente a los problemas comunes. La República de Corea aprovechará el poder de la empatía y la solidaridad que nos ha permitido recordar nuestra cultura. Aprovecharemos también ese potencial que representa frente a los retos de toda la humanidad. Para ello, quisiera ofrecerles una triple visión, la de la iniciativa coreana, O iniciativa K, primero, una sociedad global basada en una I A universal. La inteligencia artificial es una revolución que brinda oportunidades extraordinarias de progreso y crisis para la humanidad. Puede impulsar una nueva prosperidad y un desarrollo sostenible, pero también podría ahondarse más en las desigualdades y desequilibrios que se generarían con ella. Los jóvenes de todo el mundo están viviendo una situación de creciente ansiedad por su desempleo ante su futuro incierto y nosotros pensamos que con una sociedad. que tengan un acceso básico universal a la IA, se puede construir una nueva era en la que todos puedan beneficiarse de esos progresos. La República de Corea está obrando por conseguir una transformación basada en la IA que garantice una protección mayor de los derechos fundamentales en todos los aspectos, desde la seguridad social hasta el trabajo, la vivienda o la cultura, empezando con un programa universal de acceso a la salud básica basado en la IA. Creemos que ese es el espíritu precisamente del desarrollo sostenible y los ODS, que dan prioridad a la necesidad de que nadie quede excluido. Si aprovechamos así la revolución de la IA, podremos acelerar la realización de los derechos económicos, sociales y culturales. La República de Corea construirá una plataforma global que se convierta en un centro mundial de IA donde reflejar este sentimiento y esta voluntad en nombre de la comunidad internacional, en colaboración con organizaciones internacionales, bancos multilaterales de desarrollo y distintos sectores, desde el privado hasta el académico. La República de Corea Imagínense una sociedad que pueda basarse en este acceso universal a la IA, donde ningún país o persona se sienta excluido de los beneficios básicos que podemos derivar del desarrollo de las tecnologías basadas en IA. Encabezaremos los esfuerzos para que se convierta en una herramienta con la que resolver problemas como la crisis climática, los problemas de salud pública o la inseguridad alimentaria o cuestiones que afectan a los refugiados. En segundo lugar, les hablaré de la transformación verde. La crisis climática a menudo se menciona como un proyecto global de 8.000 millones de personas que habitan en la Tierra. Pues bien, ningún país por sí solo podrá resolver este problema inmenso para la humanidad y, por otra parte, Dejar de crecer tampoco es opción. La República de Corea anunció sus contribuciones determinadas a nivel nacional para 2035 como parte de su participación activa en el Acuerdo de París y las acciones climáticas globales. La transformación verde de Corea es una estrategia con la que pretendemos convertir nuestras estructuras industriales, creando un círculo virtuoso de neutralidad de carbono que genere nuevo empleo y nuevos motores de crecimiento. Ya estamos compartiendo nuestra experiencia y nuestras mejores prácticas con la comunidad internacional y hemos coorganizado la Cuarta Conferencia Mundial sobre los Océanos con Chile, que tendrá lugar en 2028 para reflejar ese compromiso con el desarrollo sostenible de nuestros océanos. En tercer lugar, la coalición en pro de una cadena energética global de suministro. Recientemente se han bloqueado una y otra vez las rutas marítimas en el estrecho de Ormuz y el Mar Rojo. lo que nos ha recordado una sombría realidad, la de que convertir la energía y la logística en armas puede generar gravísimos choques en la vida de los ciudadanos de a pie de todo el mundo. La libertad de navegación y el paso seguro en los estrechos internacionales es un derecho que parte del derecho internacional y constituye uno de los cimientos de la economía global. Los ataques a los buques mercantes y la amenaza a la vida del personal que en ellos se encuentran no pueden justificarse bajo ninguna circunstancia. Deben aprovecharse mejor marcos tales como el del OIEA, y por eso la República de Corea construirá marcos más robustos de cooperación en relación con la cadena de suministro energética global para evitar este tipo de crisis o que se conviertan las los puntos de partida de estas crisis en escaladas incontrolables que afecten a la economía mundial y la echen por tierra. Por otra parte, estos problemas no pueden resolverse de forma unilateral y no podemos permitirnos tampoco permanecer inertes frente a algo que afecta a todas las naciones. La vía más realista y urgente para los países que tengan esa capacidad es aunar sus esfuerzos, a fin de ampliar la cooperación internacional. Y me gustaría, por ello, exhortar a que todos contribuyan a una alianza constructiva en las Naciones Unidas. No se trata de crear una nueva organización ni de excluir tampoco a nadie. La idea es que se respeten los cimientos del orden internacional basado en normas y en las Naciones Unidas, trabajando de forma flexible y abierta en ámbitos en los que cada país pueda hacer gala de una ventaja comparativa, ampliando así también nuestros vínculos y nuestra cooperación. Podríamos seguir trabajando de forma colaborativa, por separado, pero juntos, superando rivalidades geopolíticas, acabando con los estancamientos o la fragmentación y reconstruyendo la confianza en el multilateralismo. Las Naciones Unidas han de evolucionar, al igual que lo ha hecho el mundo. Los acuerdos que se han alcanzado en las mesas de negociación deben traducirse en verdaderos cambios sobre el terreno para que las personas del mundo entero sientan que afectan a sus vidas cotidianas. Hemos de reducir la duplicación de labores que realizan distintas organizaciones y programas, acelerando así también la toma de decisiones y reduciendo los recursos ya limitados que se dediquen a estas tareas para que se inviertan allá donde más necesario resulten. Por ello, la República de Corea apoya la iniciativa NU80, con la que mejoraremos la eficiencia de nuestras operaciones, dando prioridad a las acciones sobre el terreno con las que se obtengan mayores resultados. También apoyamos la reforma del Consejo de Seguridad para que opere de forma más democrática, transparente y eficaz. La República de Corea asumirá sus responsabilidades y brindará resultados que sus ciudadanos y los del mundo entero puedan observar concretamente en los tres pilares de paz, desarrollo y derechos humanos, cimiento de las Naciones Unidas. A través del Foro de Alianzas Globales de Busan, seguiremos también apoyando el crecimiento inclusivo y compartiendo la experiencia de Corea en materia de desarrollo, por ejemplo, a través del Undong Siamaul. También invertiremos de forma innovadora y sostenible Y en cuanto a la paz, la paz en la península de Corea, la República de Corea, sabe de primera mano cuáles son los cambios que las Naciones Unidas han hecho posibles. Hace 35 años, las dos Coreas se fueron admitidas como miembros de las Naciones Unidas en este mismo foro. Un momento crucial, un hito con el que se sentaron las bases de una coexistencia pacífica, liberándonos de esas rivalidades incansables del pasado. y de la confrontación que había generado aquella división hace un año, ya lo declaré en nombre de la República de Corea, iniciamos un nuevo camino, un camino hacia la coexistencia pacífica y el crecimiento compartido en la península coreana. Y hoy seguimos por ese camino y deseamos presentar a la comunidad internacional las bases de esa coexistencia en la península coreana. Primero, Con una coexistencia pacífica que se basa en el respeto mutuo, podremos conseguir que se reconozcan nuestras diferencias, explorando formas de cooperar en un crecimiento común. Seguiremos también buscando oportunidades de cooperación con la comunidad internacional, respetando al norte. en. Los escenarios internacionales y buscando la cooperación allá donde sea posible, por ejemplo, frente a catástrofes naturales, crisis climáticas o problemas de salud pública. En segundo lugar, una consistencia pacífica estable que haga posible. Vivir sin conflictos o que convierta los conflictos en innecesarios. Seguiremos trabajando para crear mecanismos de prevención de crisis y gestión de conflictos, restableciendo los canales básicos de comunicación y fomentando la confianza, que ha de ser el primer paso hacia una coexistencia pacífica estable. En tercer, En tercer lugar, la coexistencia pacífica responsable con la que contribuiremos a la paz mundial. Deseamos también ir más allá de la península coreana para acabar con las guerras y las armas nucleares, promoviendo la estabilidad y la cooperación en el noreste asiático y contribuyendo de forma activa a los esfuerzos globales en pro de un mundo libre de armas y conflictos. Durante décadas, las dos Coreas, junto con países tales como Estados Unidos y China, han reconocido la necesidad de contar con un régimen pacífico en la península coreana Y han hablado de posibles formas de alcanzarlo. Afortunadamente, la voluntad del presidente Trump ha hecho que recientemente se lograra una oportunidad de cambio fundamental. Espero que el diálogo entre Corea del Norte y Estados Unidos pueda reanudarse sin dilación. presentaremos también las bases necesarias para realizar un trabajo de fondo que garantice un diálogo entre las partes que desemboca en el fin de la guerra en la península de Corea y en una transición hacia un régimen pacífico. Confío en que el diálogo permita establecer un régimen pacífico en la península, ofreciendo así un marco valioso con el que normalizar las relaciones entre las partes, pero también impulsar un crecimiento compartido a través de la cooperación multilateral y la cooperación con el noreste asiático. En este proceso también avanzaremos hacia una reducción a medio plazo de las capacidades nucleares y la acumulación de misiles en nuestra península en pro de una paz a largo plazo. Espero que las Naciones Unidas fomenten este progreso por la vía que acabo de describir, puesto que hace ya 35 años que dieron paso a los primeros momentos de esta coexistencia pacífica. Como parte directa en la península de Corea y como mediador a favor de la paz, mi Gobierno desplegará todos los esfuerzos necesarios para lograrlo. Señor Presidente, señor Secretario General, distinguidas delegaciones, los resultados de las Naciones Unidas no se reflejarán únicamente en cifras o estadísticas. ni en declaraciones en salones de conferencias. Y es que el motivo por el que existen las Naciones Unidas es permitir que la risa de los niños se imponga ante las armas, que los jóvenes disfruten de oportunidades de aprender, trabajar y desarrollarse, para que todos vivan una vida plena y próspera. En 2015, la comunidad internacional adoptó los Objetivos de Desarrollo Sostenible, nuestro compromiso común en pro de un futuro brillante. Y ahora que nos acercamos al plazo de 2030, ha llegado la hora de sentar también las bases de lo que ofreceremos a las siguientes generaciones. Es imperativo que los jóvenes, que nuestras futuras generaciones, definan conjuntamente sus problemas para formular también soluciones conjuntas, convirtiéndose así en coactores clave puedan desencadenar el cambio. Necesitamos más voces juveniles en la toma de decisiones internacionales. Hemos de ampliar las oportunidades de participación y comunicación de los jóvenes, invirtiendo también en esa siguiente generación. La República de Corea sabe mejor que nadie qué poder de solidaridad ostentan las Naciones Unidas. Nuestra propia experiencia ha hecho que la industrialización y democratización se concretara tras la transformación de nuestro país, con cambios auténticamente milagrosos. Estamos dispuestos a agradecer a la comunidad internacional esa solidaridad, asumiendo nuestra responsabilidad y realizando nuestras propias contribuciones. La República de Corea está dispuesta a volver a conectarse con ese mundo que ahora se encuentra dividido, construyendo también un mundo para las futuras generaciones donde también puedan seguir soñando. Estamos dispuestos a fomentar también la coexistencia pacífica en nuestra península en pro de unas Naciones Unidas que generen resultados para todos. Muchas gracias por su amable atención.
En nombre de la Asamblea, deseo dar las gracias al presidente de la República de Corea. La Asamblea escuchará una locución a cargo de la Excelentísima señora Jennifer Gerlin Simons, Presidenta de la República de Surinam. Ruego a protocolo que tenga a bien acompañar a su Excelencia para que se dirija a la Asamblea desde la palestra.
Señor Presidente, Secretario General, Excelencias, delegaciones, señoras y señores. Señor Presidente, en primer lugar, me permito felicitarle por ocupar el cargo tan importante de Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas en este octogésimo primer período de sesiones. Expresamos nuestro agradecimiento a su antecesora por su liderazgo durante el período de sesiones anterior y le deseo todos los éxitos en sus tareas futuras. Secretario General, ahora que se acerca el fin de su mandato, la República de Surinam agradece sus servicios a la humanidad, tal y como los ha manifestado durante su mandato. También queremos recordar la calidez de su visita a Surinam, expresando la importancia de la interacción de Naciones Unidas con nuestro país y con la región del Caribe. Le deseamos todo lo mejor para su futuro. Presidente. Desde aquí, en la Asamblea, me gustaría recordar que, aunque se han desplegado algunos esfuerzos desde esta tribuna, sin embargo, no han estado a la altura de los desafíos que arrostra nuestro mundo. Vamos a tener que incrementar nuestros esfuerzos y también nuestro compromiso con el proceso de transformación y refuerzo de Naciones Unidas para recuperar la confianza en que nuestra organización realmente pueda cumplir con la paz, la inclusión y el desarrollo en el mundo. Surinam está plenamente comprometido con la defensa del DI, ya que dependemos del orden internacional basado en normas, sin el cual, al igual que tantos otros países vulnerables, no podemos existir como países soberanos. La aplicación constante del derecho internacional, así como el refuerzo de sus instituciones, también resulta esencial para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, para la protección de los derechos humanos y para garantizar un desarrollo sostenible para todos. Tal y como mencionábamos antes, la comunidad internacional transita por un periodo de incertidumbre profunda, con crisis en la seguridad energética alimentaria, que llevan a más desplazamientos de muchas personas en todo el mundo. Los conflictos armados siguen cobrándose vidas inocentes, al tiempo que se recrudecen las tensiones geopolíticas. Los niños pasan por horrores inimaginables. Y las Naciones Unidas no han sido capaces de prevenir esta situación o de acabar con ella. Y sobre esto tenemos que reflexionar. Otras cuestiones, como por ejemplo lo que acontece en el estrecho de Ormuz, demuestra cómo las guerras pueden afectar a los mercados energéticos, incrementando rápidamente el coste de la energía y afectando así negativamente al desarrollo económico social de nuestros países. El ciudadano de a pie sufre cuando suben los precios de los alimentos y la energía, y por lo tanto la calidad de vida de estas personas se ve directamente amenazada también por guerras en regiones lejanas. En tanto que gobierno, tenemos la obligación de proteger a nuestros ciudadanos. Surinam, por ello, pide un compromiso renovado con los propósitos y principios de la Carta, a saber, el arreglo pacífico de controversias. El diálogo es esencial para salvaguardar un sistema sólido y demostrado en el sistema de la ONU. El pueblo de Cuba, país del Caribe, se ve afectado muy negativamente por la situación actual en su país. Surinam ruega a las partes implicadas que sigan comprometidas con el diálogo y la negociación, que acabe el bloqueo económico, comercial y financiero. Pedimos que continúen las negociaciones con el propósito de prevenir un mayor recrudecimiento y lograr una solución en beneficio del pueblo de Cuba. También pedimos apoyo internacional sostenido a Haití para recuperar la seguridad, el orden constitucional y la gobernanza democrática. Surinam apoya soluciones que sitúen al pueblo de Haití en el centro, el proceso de ONU 80 Insiste en la racionalización de los mandatos, la coherencia institucional y la eficacia. La reforma debe proteger y mejorar la capacidad de Naciones Unidas de cumplir y también para que el sistema pueda funcionar de manera más sencilla, pero no debe reducir el apoyo allá donde más se necesita. Igualmente es igualmente importante. También es la reforma del Consejo de Seguridad, por lo que reiteramos nuestro llamado de que sea más representativo y más capaz a la hora de actuar, así como que rinda cuentas. África. la República de Surinam apoya su exigencia de contar con representación permanente. También subrayamos la importancia de que haya una representación específica de los PEID y también de los Estados en desarrollo ribereños. Presidente, las alianzas regionales e internacionales siguen siendo esenciales para lograr nuestros objetivos económicos y sociales a medida que Surinam sigue trabajando en distintos órganos y mecanismos regionales, como la CARICOM, la CELAC, ACTO y el Consenso de Brasilia. Nos preparamos para presidir la Comunidad del Caribe, CARICOM, en 2027. Y también nos comprometemos a seguir reforzando nuestras alianzas a nivel mundial en distintos ámbitos de interés compartido. Nuestras prioridades regionales son, sobre todo, prácticas, seguridad alimentaria, energética, resiliencia climática. mayor conectividad y desplazamiento de personas capacitadas, transporte de mercancías y servicios, todos ellos elementos esenciales para la integración económica y para nuestra capacidad de resistirnos a los choques externos. Señor presidente, la justicia restaurativa ha logrado un nuevo impulso con la adopción sobre la resolución sobre la la adopción de la resolución sobre la esclavitud y la trata transatlántica de africanos esclavizados aquí en este salón en marzo del presente. Esto es muy relevante para Surinam y también muy importante para otros países de la región del Caribe. Ya no hablamos sobre si la esclavitud y el colonialismo han tenido consecuencias duraderas, consecuencias negativas duraderas. Lo sabemos y Vivimos con ellas. Ahora nos tenemos que concentrar en cómo superar estos efectos y cómo lograr reparar el daño. Aquellos países que se han beneficiado de la esclavitud y del colonialismo, ¿cómo van a compensar a los países afectados? Esta es una cuestión muy importante. Por ello, el plan de 10 puntos de CARICOM para la justicia restaurativa es esencial. Señor Presidente, Surinam ocupa una posición particular. Somos un país negativo desde el punto de vista del carbono y somos el país con mayor cobertura forestal, un 90 %. no deberían perder bosques primero antes de que las instituciones de financiación climática reconozcan el valor de proteger nuestros bosques. Los costes de conservación no los puede asumir solamente aquellos países que protegen los ecosistemas que benefician a todo el mundo, por lo que seguiré pidiendo una financiación climática justa y efectiva, porque nuestros bosques están bajo más presión todavía que el año pasado, cuando intervine aquí por última vez. Entonces dije que la competencia a la que hace frente el bosque por los recursos como el oro, los diamantes y otros minerales preciosos continúa. Y ahora, sin embargo, tenemos que hacer frente a una amenaza nueva de personas que quieren deforestar parte de nuestra selva para la agricultura a gran escala. Lo tenemos que prevenir y necesitamos ayuda ahora mismo, mi. está adoptando medidas jurídicas e institucionales que permitan proteger nuestros bosques, así como el entorno de vida inmediato de los pueblos indígenas y de las comunidades tribales. Sus conocimientos, su participación, también es esencial en todas las fases de desarrollo. El año pasado, desde este estrado, insistía en que su dinam es diverso. Y en un momento en el que la diversidad se manipula a menudo para convertirla en fuente de división, nosotros hemos optado por reconocer la historia de nuestro pueblo, reforzando su unidad y su responsabilidad compartida cara al futuro. Nuestra experiencia indica que la diversidad, cuando está marcada por la igualdad, el respeto mutuo y la participación significativa, no es un elemento negativo o adverso, sino que es fuente de resiliencia y prosperidad nacionales. El mes pasado, la República de Surinam conmemoró su primer mes de patrimonio nacional bajo el lema "Hoe we hier ook samen kwamen, hoe we samen verder gaan", lo cual significa, pues independientemente de cómo hayamos llegado aquí, vamos a seguir avanzando de manera unida. Esta iniciativa se concibió no solo para celebrar nuestra cultura y la diversidad de la misma, sino como un compromiso nacional deliberado que se centra en una inclusión creciente, en el respeto mutuo y en la unidad. Y este proceso es relevante también para la comunidad internacional. Presidente. El desarrollo de nuestros recursos naturales en alta mar, incluido el petróleo y el gas, supondrá una oportunidad importante para acelerar el desarrollo nacional y para mejorar el bienestar de nuestro pueblo. Ahora bien, también somos conscientes. de que el petróleo y el gas no se pueden convertir en el único fundamento de nuestra economía. Nuestro enfoque, por lo tanto, está muy claro. Tenemos que transformar la riqueza temporal de recursos en una prosperidad nacional duradera, utilizando los ingresos que obtengamos de manera estratégica para reforzar nuestra economía y para hacerla más resiliente a través de la diversificación. Y también vamos a tener que mejorar nuestra seguridad energética. Y aunque hemos previsto prepararnos para traer el gas a nuestras riberas, la energía renovable también formará parte de nuestra mezcla energética nacional. Presidente, a pesar de la transición económica y energética esperada, también nos tenemos que preparar para la transformación que impulsa la inteligencia artificial. Pero solo Si utilizamos la IA de manera responsable, vamos a poder beneficiarnos de las oportunidades que ofrecen esta tecnología y mitigar sus riesgos. Así que nos preparamos para ello. Ahora, volviendo a Naciones Unidas, nos quedan solo cuatro años para cumplir los ODS. Por lo que cabe preguntarse si fuimos demasiado ambiciosos o si hubiéramos tenido que hacer mucho más. Voluntad política, paz internacional, aplicación acelerada. Eso es lo que necesitamos ahora con el apoyo de financiación, tecnología, alianzas, para que así se puedan lograr resultados tangibles. También es importante contar con un mecanismo para compromisos mundiales posteriores al 2030. Señor Presidente y Excelencias Distinguidas Delegaciones, para concluir, ahora que las Naciones Unidas se acercan a un cambio en su liderazgo, La realidad actual y los mandatos aprobados exigen que la próxima Secretaria General tenga un compromiso fuerte con el multilateralismo, el diálogo y el Estado de Derecho. Hay muchos candidatos, incluidas mujeres, que han asumido este gran desafío y por primera vez en la historia tenemos a una candidata del Caribe. CARICOM endosa a esta candidata. Nos encontramos en un momento de la historia en el que la confianza en Naciones Unidas es esencial y se ha de recuperar. Surinam se esfuerza por proteger sus bosques, por utilizar sus riquezas naturales de manera responsable y por reforzar la comunidad del Caribe y por promover el diálogo. Surinam hará todo lo que pueda. Y pedimos a aquellos miembros con más influencia en Naciones Unidas que contribuyan al mantenimiento de la paz, para que haya paz en el mundo. Solo unas Naciones Unidas capaces de proteger la paz y seguridad internacionales podrán cumplir para todos. Muchas gracias. Que Dios les bendiga.
En nombre de la Asamblea, doy las gracias a la Presidenta de la República de Surinam. La Asamblea va a escuchar ahora una alocución del Excelentísimo señor Julius Maada Bio, Presidente de la República de Sierra Leona. Ruego a protocolo que acompañen a su excelentísimo señor y le invito a dirigirse a la Asamblea.
Señor Presidente de la Asamblea General, señor Secretario General, Excelencias, señoras y señores. Me gustaría felicitar al excelentísimo señor Halilu Rahman por haber sido elegido presidente del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General. El presidente Rahman asume esta responsabilidad en un momento que exige un liderazgo firme, marcado por principios, y puede contar con el apoyo pleno de Sierra Leona. Quiero rendir desde aquí un homenaje al Excelentísimo señor Secretario General, António Guterres, que está ya en los últimos meses de su mandato. Ha servido a esta organización con firmeza, con clarividencia moral y con la valentía de. decir verdades a veces difíciles. También deseo encomiar la labor de la Excelentísima señora Amina Mohamed, Vicesecretaria General, por sus servicios ejemplares y por haber representado a África de manera tan distinguida en la escena mundial. Señor Presidente, hace ahora ya casi 25 años, que Sierra Leona completara su desarme y declarara formalmente el fin de la guerra civil. ¿Importa la declaración formal? Por supuesto. Sin embargo, la paz se convirtió en algo real en términos mucho más prácticos, en las familias que regresaron a casa, en las comunidades que aprendieron a convivir, en los ciudadanos que fueron a las urnas y en aquellas instituciones que poco a poco fueron recuperando la confianza. Las Naciones Unidas se situó de nuestro lado a través del desarme, también en las elecciones y con un trabajo muy largo de consolidación de la paz. Entonces somos Plenamente conscientes de lo que se puede lograr con la cooperación internacional, porque lo hemos vivido en carne propia. Nuestra experiencia nos ha mostrado que no se puede declarar la confianza, la confianza. Va creciendo cuando se cumplen las promesas, cuando el derecho protege a todos y cuando las instituciones están al servicio de su pueblo y cuando los ciudadanos ven un futuro. Sierra Leona ahora trae esta elección a la Asamblea, en un momento en el que la confianza entre las naciones, en las instituciones y en la cooperación multilateral está bajo muchas dificultades. El lema de este año, restablecer la confianza, gestionar la transformación, unas Naciones Unidas que cumplan para todos, vemos como las palabras para todos son las que definen el peso moral. Para todos. Eso no solamente pregunta si las Naciones Unidas pueden o no actuar, sino que también que sus medidas, cuando se produzcan, lleguen a quien llegan, para ver qué voces se ven enmarcadas y qué dignidad protegen. Una institución puede actuar con rapidez, pero les puede fallar a aquellos que se supone que tiene que proteger. Un cumplimiento. digno de la Carta tiene que llegar a aquellos que están más lejos del poder y tiene que reconocer el valor igualitario de todos los países y de cada vida humana. Ese va a ser el rasero. Y ese rasero empieza por la confianza. La confianza es precisamente la moneda con la que se negocia en el multilateralismo. Confianza La confianza se consigue cuando el derecho protege a los vulnerables con la misma firmeza con la que limita a los poderosos. El derecho internacional no puede ser distinto según la geografía o según la identidad del acusado. En Oriente Medio, la Carta y el derecho internacional es lo que nos tiene que guiar y orientar. Civilians must. Hay que proteger a los civiles, hay que garantizar el acceso humanitario, hay que acabar con la agresión y con la ocupación y hay que proteger la libertad de navegación. El derecho inalienable del pueblo palestino a la libre determinación tiene que hacerse realidad a través de un Estado viable, un Estado de Palestina, lado a lado, junto al Estado de Israel, en paz y seguridad. Ese mismo compromiso con la paz exige avances en el desarme nuclear y en la no proliferación. Por intermedio de la diplomacia en Sudán, los civiles siguen sufriendo atrocidades y desplazamiento, lo cual subraya el coste de. La actuación retardada si relona pide su protección, un acceso humanitario y restricto, rendición de cuentas, así como un proceso político liderado por Sudán que salvaguarde la soberanía, la unidad y la integridad territorial de Sudán. En la RDC Oriental. No ha habido acuerdos que silencien las armas o que permitan el regreso de millones. En África Occidental y en el Sahel, el terrorismo se alimenta de la pobreza, de la exclusión, del desempleo y de las instituciones débiles. Estos conflictos son distintos por su origen o por sus circunstancias, pero, sin embargo, tienen elementos comunes. La acción militar puede suponer una amenaza, pero por sí mismo no puede fomentar la paz duradera. Cuando el hambre, la exclusión y la desesperanza se incrementan, también se ancla la inseguridad. La conexión entre la paz y el desarrollo, por lo tanto, tiene que pasar de nuestras resoluciones a nuestros presupuestos. En 2025, el gasto militar mundial alcanzó aproximadamente los 2,9 trillones de dólares. Sería el undécimo incremento anual consecutivo. Obviamente, los países tienen necesidades de seguridad legítimas, pero la velocidad con la que el mundo encuentra recursos para la guerra Si lo comparamos con la prevención y el desarrollo, demuestra que hay un desorden muy importante en nuestras prioridades. La credibilidad del derecho internacional también depende de quién actúa. en pro de su aplicación. La credibilidad se debilita cuando las instituciones a las que se les confía el derecho resulta que lo que protegen es una distribución desigual de poderes. El Consejo de Seguridad sigue reflejando la realidad del mundo en 1945. África, el hogar de más de 1.600 millones de personas y objeto de buena parte del trabajo del Consejo, sigue sin contar con un puesto permanente. Esto es injusto. África pide ocupar el lugar que le corresponde en el Consejo, un Consejo que no podrá ser legítimo o efectivo mientras que hay un continente entero que sigue estando ausente de manera permanente en el nivel más alto de la toma de decisiones en la organización. No se puede construir una solución mundial sostenible sobre la paz, el clima, los alimentos, la energía y la tecnología si no hay liderazgo africano. También la posición africana común consagrada en el consenso de Sulwini y en la declaración de Sirte. Pide dos puestos permanentes con todos los derechos y privilegios de los miembros permanentes actuales, incluido el veto, si es que se mantiene, y también se piden cinco puestos no permanentes. En tanto que coordinador del Comité de 10 de la Unión Africana, Sierra Leona seguirá impulsando esta postura. Han pasado años de negociaciones intergubernamentales sin lograr la reforma, y esto ha puesto en tela de juicio la credibilidad del proceso. Antes de que concluya este periodo de sesiones, los Estados miembros deberían contar con un modelo consolidado, que es a lo que nos comprometimos también en el Pacto para el Futuro. Nosotros hablamos con la autoridad de haber trabajado durante nuestro mandato en el Consejo de Seguridad en 2024-2025. Trabajamos como voz de la razón y también como puente. Convocamos el primer debate de alto nivel del Consejo de Seguridad para corregir la injusticia histórica cometida con África. También situamos la inseguridad alimentaria relacionada con los conflictos en el centro de nuestro programa y junto a Guyana, corredactamos una resolución que se adoptó unanimemente, a saber, la 2807 sobre jóvenes, paz y seguridad, reforzando de esta manera el papel de los jóvenes en la prevención de conflictos y en la consolidación de la paz. Señor Presidente, La representación es importante cuando cambia las decisiones y mejora las vidas. El desequilibrio en el seno del Consejo de Seguridad también se da en las instituciones financieras internacionales, en las IFIs, cuyas estructuras también están marcadas por ya tiempos pasados. Los países en desarrollo necesitan Un poder de votación más justo, representación más firme y también un capital reforzado en las instituciones, junto a una financiación asequible, recursos en condiciones favorables y también un trato más justo. en el caso de la deuda, también tienen que poder participar en el diseño de las normas de la tributación internacional, por lo que Sierra Leona apoya la Convención Marco sobre la Cooperación Tributaria Internacional. A través del ECOSOC, Sierra Leona defenderá un sistema de desarrollo que responda con mayor eficacia a las prioridades de África. Señor Presidente, Recuperar la confianza. Cumplir para todos también significa hacerse cargo de la causa inacabada de la justicia reparadora. En marzo, la Asamblea adoptó una resolución liderada por Ghana y que contó con el apoyo de la UA y de la comunidad del Caribe, reconociendo que la trata y también la esclavización racializada de africanos es el crimen más grave que se haya cometido, crimen de lesa humanidad. Para Sierra Leona esta historia no es ni lejana ni abstracta. Desde la isla de Vons, en nuestra desembocadura, miles de africanos fueron transportados a la fuerza a través del Atlántico para convertirse en esclavos. Freetown, que es nuestra capital, se convertiría más adelante en el hogar de africanos anteriormente esclavizados y entonces ya liberados. Esta historia forma parte de nuestra identidad nacional. Ahora bien, las consecuencias de la esclavitud no acabaron con la abolición. Su legado sigue reflejándose en las desigualdades de riqueza, poder y oportunidad en todo el mundo.
La justicia reparatoria, por lo tanto, no es una solicitud de caridad, es un llamado al reconocimiento, a las disculpas oficiales, al regreso de nuestro patrimonio cultural, a las reparaciones justas y las garantías de no repetición. Sierra Leona permanece junto a África, al Caribe y a toda la diáspora africana para seguir defendiendo esta causa, no como prisioneros del pasado, sino para construir un futuro más justo y equitativo. Señor Presidente, el mismo principio de justicia es aplicable a los minerales esenciales de África, minerales indispensables para la transición energética global, que, sin embargo, representan un excesivo valor añadido en otros lugares. Procesarlos en la fuente, en su lugar de origen, generará cadenas de valor justas. Transferir la tecnología hacia la industria local también permitirá que esa riqueza natural se convierta en una labor especializada de nuestros jóvenes, generando economías más fuertes y esperanza para ellos. La transición verde también significa que no se deben reproducir los términos del pasado en las industrias extractivas. Para los jóvenes se se trata de algo que afecta a su presente. Un joven sin trabajo, sin oportunidades o sin futuro se vuelve vulnerable frente al que lo contrata, frente a los traficantes y frente a esa peligrosa travesía por el Mediterráneo. El empleo, la dignidad, la formación son parte integrante de cualquier política seria en pro de la paz y el desarrollo, y por eso nosotros. En Sierra Leona no pedimos del mundo lo que este no se pide a sí mismo. Son principios que nosotros aplicamos en nuestro trabajo en casa a través de nuestra producción alimentaria nacional y el fortalecimiento de nuestra seguridad alimentaria a través de la educación gratuita de calidad. Hemos ampliado así los avances a los que pueden aspirar los niños desde su nacimiento hacia un futuro de posibilidades. También prohibimos en 2024 el matrimonio infantil a través de nuestra legislación y luego defendimos la proclamación del 27 de noviembre como Día Internacional para la eliminación de los matrimonios infantiles tempranos y forzosos. Una niña de Sierra Leona no tiene menos valor que las niñas de otros lugares. Proteger su infancia, educación y libertad forma parte también de nuestro desarrollo, el futuro de una niña, al igual que el futuro de cualquier joven. Dependerá de las fuerzas que ya están reorganizando nuestro mundo: el cambio climático, la inteligencia artificial y la transición energética. El significado de para todos se vuelve aún más urgente ahora que decidimos cómo esas transformaciones van a ser resueltas, gestionadas. La inteligencia artificial puede mejorar la educación, la salud, la agricultura y la administración pública, pero también puede ampliar las desigualdades si las infraestructuras, los conocimientos y las normas que se fijan se concentran en unos pocos países. Las naciones en desarrollo deben ayudar también a crear normas por las que se rijan las tecnologías que afectan a sus pueblos. El cambio climático presenta una pregunta moral mucho más dura. ¿Quién se beneficia, quién decide y quién paga? En Senegal, en la costa del sur de nuestro país, las familias ven cómo el mar se cobra las tierras, cómo los lugares de pesca y las tumbas de sus antepasados van desapareciendo. Para ellos, el cambio climático significa la desaparición de sus hogares en el presente ya. Quienes han contribuido menos a la crisis climática están pagando algunos de sus precios más elevados. Una financiación climática previsible y accesible, el apoyo a la adaptación, la gestión eficaz de las pérdidas y daños son obligaciones. Si se quiere justicia, son también inversiones en la estabilidad global. La justicia de la transformación dependerá de las instituciones que la rijan. Sierra Leona, por lo tanto, apoya la iniciativa número 80. y las reformas más amplias que esta organización asumirá para tornarse más eficaz, transparente y reactiva. La eficiencia es importante y las reformas deben preservar la capacidad de actuar. Señor presidente, la elección del próximo secretario general nos ofrece también otra prueba de nuestra eficacia institucional y equidad. En 80 años no se han tenido más que secretarios generales, hombres, secretarios generales. Las mujeres que se han presentado al cargo ostentan una competencia indiscutible. Lo que ahora resta es que esta organización tenga la voluntad de vivir conforme a la igualdad Que pide a los demás, confiando en que una mujer pueda ocupar su cargo más alto, señor presidente, no entra insistencia en que las Naciones Unidas sean capaces, procede de nuestra propia experiencia. Para Sierra Leona, esta organización es parte de una historia vivida en primera persona, pues nos han acompañado cuando nuestro país estaba roto y nos han ayudado a crear una apaduradera. En este salón, los estados pequeños tienen el mismo derecho a votar que las grandes potencias. Por imperfecta que sea, esa igualdad sigue siendo una de las promesas más audaces de la humanidad. Sierra Leona seguirá contribuyendo con su personal a las operaciones de paz de las Naciones Unidas, defendiendo el derecho internacional, apoyando la mediación y la consolidación de la paz, defendiendo los derechos de las mujeres y las niñas, sirviendo como puente allí donde los necesiten los Estados. Y seguiremos también apoyando a esta institución con sus ramas de justicia internacional, por lo que hemos nombrado al profesor Charles Jalloul, un distinguido jurista internacional como candidato respaldado por la Unión Europea y la Cedeao, para ser elegido como magistrado de la Corte Internacional de Justicia. Y rogamos respetuosamente a los Estados miembros que le brinden su apoyo el 3 de noviembre. Señor Presidente, se crearon las Naciones Unidas en un mundo de poder desigual. y, sin embargo, se basan en una idea radical, que las naciones pueden diferir en cuanto a su tamaño, su fortaleza, pero no difieren en cuanto a su valor humano, sus poblaciones. Unas Naciones Unidas que generen resultados para todos significan que la igualdad También se siente más allá de este salón. Hace casi 25 años, los habitantes de nuestro país depositaron su confianza en la paz porque creían que el mañana podía ser diferente. Las personas de todo el mundo nos están pidiendo ahora algo muy parecido. Necesitan un motivo para creer que la cooperación sigue funcionando, que el derecho importa y que las promesas que aquí se hacen Serán cumplidas a lo largo de sus vidas que este periodo de sesiones.
Les dé razón, que las palabras para todos no se conviertan en un mero lema, que sean la medida de nuestro éxito. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, quisiera dar las gracias al presidente de la República de Sierra Leona. La Asamblea escuchará una declaración a cargo del Excmo. Denis Vesirovic, Presidente de la Presidencia de Bosnia y Herzegovina. Ruego a protocolo que acompañe a Su Excelencia para que se dirija a la Asamblea.
Estimable presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, respetado secretario general de las Naciones Unidas, excelencias, damas y caballeros, es un honor y un placer dirigirme al octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en nombre de Bosnia y Herzegovina. Somos el símbolo de una nación que ha sobrevivido a duros embates, pero que no ha perdido de vista su futuro. De 1992 a 1995, mi país se fue sometido a agresiones a empresas delictivas conjuntas. a. el genocidio de los bosnios a crímenes de lesa humanidad y otros crímenes de guerra. Tras el fin de la agresión en 1995, fuerzas destructoras han intentado, a través de bloqueos, obstrucción y otros medios, detener los progresos de Bosnia y Herzegovina. Están frenando nuestros avances hacia un Estado europeo moderno, pero no podrán detenerlo. Hoy Bosnia y Herzegovina se encuentra a las puertas de la Unión Europea y de la OTAN. Esos son nuestros objetivos estratégicos de política extranjera, definidos unánimemente por las autoridades estatales de Bosnia y Herzegovina. Lamentablemente, sigue habiendo gente que intenta. crear esos proyectos de Estado amplios a expensas de los territorios de Bosnia y Herzegovina. Y durante su agresión, atacaron a nuestro país por medios militares. Ahora lo están haciendo por medios diplomáticos, políticos y otros medios también. Es muy importante que los tribunales de las Naciones Unidas hayan determinado la naturaleza de la guerra que se está librando contra la República de Bosnia y Herzegovina. Las sentencias finales pronunciadas también en relación con las organizaciones criminales conjuntas han determinado que se trataba de un conflicto armado internacional. Las sentencias de los altos tribunales de las Naciones Unidas también han determinado que se había cometido un genocidio contra los bosnios. También representan un juicio de las políticas de gran Estado que a través de esas empresas penales conjuntas intentaron dividir y destruir a Bosnia y Herzegovina como país y Estado independiente, soberano, indivisible y reconocido internacionalmente. Damas y caballeros, vivimos en un mundo de injusticia, inseguridad e intolerancia. El auge del populismo autoritario, la agresión contra Ucrania, el sufrimiento en Gaza, la guerra en la región del Golfo, la situación catastrófica en el Sudán y otros casos nos han recordado que la humanidad vive una crisis profunda, caracterizada por una gran incertidumbre y por el miedo. Pero no podemos permanecer silentes frente a la injusticia. El mundo no respondió adecuadamente a la agresión contra Ucrania o al genocidio contra los palestinos en Gaza, al igual que tampoco lo hiciera durante la agresión que sufrió Bosnia y Herzegovina. La agresión de la Federación de Rusia contra Ucrania es un ejemplo flagrante de violación de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, mientras que Gaza representa el mayor fracaso de la humanidad en el siglo 21. Las crisis globales se. mayores están directamente relacionadas y tienen la misma raíz: la erosión del derecho internacional. La falta de respeto por el derecho internacional no puede llevar al mundo a la prosperidad ni a un futuro mejor. Señoras y señores, si no se identifican las causas de las crisis que afronta la humanidad actualmente, no se podrán resolver sus problemas. Las políticas de la fuerza no pueden brindar progreso a la humanidad. En lugar de la fuerza, debemos respetar y fortalecer la normativa internacional existente, las instituciones y las reglas que se han construido hace ya más de 80 años. El sistema multilateral afronta actualmente un grave reto, una crisis de confianza institucional. Se debilita la confianza porque algunos actores de la comunidad internacional socavan los valores que recoge la Carta de las Naciones Unidas. El futuro de la humanidad no nace de las políticas de violencia o de violación de los derechos humanos. Los conflictos y las guerras no son la finalidad de nuestra civilización. Construyamos una cultura de diálogo, cooperación y paz. En este contexto, me parece de suma importancia reafirmar la importancia de la Carta de las Naciones Unidas, revitalizar el papel de las Naciones Unidas como centro global de coordinación y cooperación, apoyar el proceso de reforma para fortalecer la credibilidad de las Naciones Unidas, aplicar de forma coherente los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Fomentar la confianza mutua, la inclusividad y la visión democrática del liderazgo. Fortalecer también la diplomacia preventiva en tiempos de grandes tensiones y conflictos. Respetemos el derecho internacional, la paz, la solidaridad, el desarrollo sostenible y la justicia para que sean la vía que todos seguimos juntos, señoras y señores. Nosotros, en Bosnia y Herzegovina, exhortamos a todos ustedes, miembros de las Naciones Unidas, a centrarse en la necesidad de reafirmar las relaciones entre los Estados conforme al derecho internacional, garantizar el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales, promover la paz y el progreso social, combatir los discursos de odio y todas las formas de discriminación, fortalecer las políticas de prevención del genocidio, los crímenes de guerra Y los crímenes de lesa humanidad, entre otros, impulsar los derechos de las mujeres y los niños y reforzar la igualdad de género, perfeccionando los sistemas educativos y de salud pública. El mundo debe volver a los principios fundamentales en los que se cimientan las Naciones Unidas, el respeto por la dignidad humana, la igualdad soberana de los Estados, la resolución pacífica de controversias, el respeto por el derecho internacional. que no son propuestas irrealistas, sino la única base posible de un mundo estable. Bosnia y Herzegovina es un miembro responsable y fiable de las Naciones Unidas. Entre otras cosas, quisiera recordar que Bosnia y Herzegovina es consciente del cambio climático y está comprometida con los esfuerzos globales contra él. También está comprometida con la transición hacia fuentes de energía renovable para reducir las emisiones de gases dañinos. Y está también decidida a combatir todas las formas de terrorismo. En Bosnia y Herzegovina sabemos que la paz no se puede dar por sentada. La paz debe protegerse cada día. Exige responsabilidad de los líderes políticos, respeto por el derecho, y una voluntad de dialogar. No debe haber un rasero para los grandes Estados y otro para los pequeños. Si pretendemos preservar la confianza en el orden internacional, las reglas que establezcamos deberán aplicarse por igual a todos. Señoras y señores, Bosnia y Herzegovina es el único país de Europa en el que se cometió un genocidio tras la Segunda Guerra Mundial. En mayo de 2024, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución por la que se designa el 11 de julio como Día Internacional de Reflexión y Conmemoración del Genocidio de Srebrenica de 1995, una resolución que representa un acto profundamente moral y civilizacional por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas. La resolución así adoptada es igualmente importante para las Naciones Unidas y para Bosnia y Herzegovina. Resulta especialmente peligroso que los líderes de la República de Serbia enaltezcan al criminal de guerra convicto Ratko Mladic, el monstruoso Ratko Mladic, que no es ningún héroe, sino un criminal de guerra convicto. La glorificación institucional de este criminal de guerra Representa un acto inaceptable y anticivilizacional. Equivale a identificar el liderazgo del Estado de Serbia con uno de los peores asesinos de la historia europea. Es una indicación de que Serbia no ha abandonado su ideología ni sus políticas, aquellas que desembocaron en la agresión y el genocidio. También es un asalto directo a los valores de las Naciones Unidas, cuyos tribunales se pronunciaron una sentencia final contra aquel criminal de guerra. Permítanme recordarles que Serbia es el único estado del mundo que por parte de un tribunal de las Naciones Unidas se ha sido considerado. como un Estado que violaba la Convención sobre la Prevención y el Castigo del Crimen de Genocidio de las Naciones Unidas. Exhorto a las Naciones Unidas, la Unión Europea y otros actores internacionales a condenar claramente este tipo de conductas, adoptando medidas concretas contra quienes glorifican a nivel institucional a criminales de guerra convictos. Lamentablemente, la ideología y las políticas que llevaron al genocidio contra los bosnios siguen amenazando a Bosnia y Herzegovina. Desde esta palestra de la Asamblea General de las Naciones Unidas, quisiera alertar públicamente al público internacional de que el actual liderazgo de la entidad bosnia de la República Srpska sigue amenazando la paz y seguridad de Bosnia y Herzegovina y toda la región. Debemos detener estas políticas destructivas conjuntamente. Las víctimas del genocidio y los empleados del Centro para la Memoria de Srebrenica están afrontando presiones inaceptables por parte de la policía de la República Srpska. No podemos permitir que la policía y otras instituciones de la República Srpska, que cometieron el genocidio contra los bosnios, sigan amenazando hoy a sus supervivientes y a quienes intentan preservar la memoria de las víctimas del genocidio. Quienes intentan destruir el acuerdo de paz de Dayton están intentando también crear las condiciones para la secesión de la entidad Bosnia de Republika Srpska. Próximamente intensificarán sus actividades con el objetivo principalmente de debilitar y abolir el mandato del Alto Representante de la comunidad internacional, que también se. mencionan los acuerdos de paz de Dayton, debilitando la institución de la Corte Constitucional de Bosnia y Herzegovina e incautando propiedades estatales de Bosnia y Herzegovina en violación del derecho nacional e internacional. Señoras y señores, Bosnia y Herzegovina es un Estado inconquistable. No existe ningún mapa de Europa del sureste en los últimos 1.000 años en el que no aparezca Bosnia o Bosnia y Herzegovina. Bosnia y Herzegovina es el hogar de un pueblo amante de la libertad, aún más que de sus propias vidas. Y, por último, como presidente de la presidencia de Bosnia y Herzegovina, quisiera recalcar que me enorgullece el valiente pueblo de Bosnia y Herzegovina, un pueblo que ha sufrido la injusticia y que, sin embargo, sigue luchando por la justicia. Un pueblo que ha sido víctima de mentiras y, sin embargo, sigue luchando por la verdad. Un pueblo que apoya la lucha por la justicia, la libertad y la dignidad humana en todo el mundo. Esos son los honorables y orgullosos ciudadanos de mi patria, Bosnia y Herzegovina. Gracias por su atención.
En nombre de la Asamblea General, quisiera dar las gracias al presidente de la presidencia de Bosnia y Herzegovina. A continuación, la Asamblea escuchará una locución a cargo de la Excelentísima Sylvani Burton, presidenta del Commonwealth de Dominica y ruego a protocolo que tenga bien acompañarla para que se dirija a la Asamblea.
Señor Presidente, Excelencias, distinguidos delegados y delegadas, Mavrika, buenas tardes. Les transmito el saludo del pueblo y el Gobierno de la Commonwealth de Dominica. Y le transmito nuestra enhorabuena, señor Presidente, por su elección y por el tema elegido para este octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General: restaurar la confianza y gestionar la transformación, a fin de que las Naciones Unidas generen resultados para todos. Un tema directamente relacionado con los retos que definen nuestra época. Estamos viviendo una era de profunda transformación. La tecnología está cambiando la forma en que trabajamos, nos comunicamos y entendemos el mundo. El cambio climático está también transformando las economías, nuestras comunidades y nuestros ecosistemas. Los conflictos destruyen vidas y desplazan familias. La incertidumbre económica agrava la desigualdad, mientras que el progreso para avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible se ha detenido. Son problemas que no están apareciendo de forma aislada, sino que están interconectados. Son mundiales y rebasan la capacidad de cualquier nación de afrontarlos por sí sola. requieren de una cooperación mayor y de una confianza renovada en el multilateralismo. Sin embargo, excelencias, precisamente cuando la acción colectiva se ha vuelto tan urgente, esta organización afronta una encrucijada. La pregunta que tenemos ante nosotros, por lo tanto, es si poseemos el valor, la solidaridad y la voluntad política necesarios para generar el cambio y orientar a nuestro mundo avanzando hacia la paz, la justicia y la prosperidad compartida. Creo firmemente que la mayoría de las personas bien pensantes estarían de acuerdo en afirmar que el sistema de las Naciones Unidas ha brindado beneficios a la mayoría de los países en las últimas décadas, desde que existe. Durante más de 80 años, esta organización ha representado la máxima aspiración colectiva de la humanidad, la de que los países grandes y pequeños, ricos y pobres, pueden trabajar conjuntamente para evitar los conflictos, proteger la dignidad humana y mejorar la vida de sus ciudadanos. Las Naciones Unidas han brindado protección y vivienda a las personas que sufrían por conflictos, desplazamientos o catástrofes naturales. Apoyan los servicios de educación, de salud, ofrecen mantenimiento de la paz, apoyo electoral y respaldan el desarrollo de comunidades que de lo contrario habrían sido olvidadas. Son logros que importan y jamás deben pasarse por alto ni minimizarse. Lo que las Naciones Unidas no están haciendo actualmente como deberían es. Conseguir resultados transformadores con demasiada frecuencia, la humanidad y las instituciones que hemos creado para servirla han tenido que concentrarse en la gestión de crisis sucesivas, sin prestar suficiente atención a las condiciones que habían permitido que persistieran. Excelencias. No cabe duda de que es necesario gestionar las crisis para brindar apoyo, socorro, restaurar la esperanza y salvar vidas. Pero no podemos detenernos en eso. Nuestra responsabilidad es también examinar las causas reales de esos problemas a fin de crear sistemas más justos, más sólidos y capaces de prestar servicio a nuestros ciudadanos. Por lo tanto, la verdadera prueba que afronta esta organización No es únicamente la de determinar lo bien que podremos apoyar a quienes han sufrido, sino también si sabemos trabajar juntos para prevenirlo. Y no deseo pasar por alto lo que ya se ha logrado, sino hacer un llamado para que precisamente partamos de esos progresos, fortaleciendo nuestra cooperación y garantizando los cambios significativos que esperan de nosotros nuestros ciudadanos. La pregunta. fundamental que hemos de hacer es. ¿Puede el sistema internacional ofrecer resultados?
Para Dominica no se trata de una pregunta abstracta. Cuando un huracán destruye nuestra infraestructura, cuando se incrementan los precios internacionales de la energía, Cuando el acceso al capital se encarece y cuando los mercados mundiales se cambian o cuando la financiación climática no está al alcance, las consecuencias se hacen notar inmediatamente en nuestros hogares, en nuestras empresas, escuelas y hospitales y en la vida misma de nuestros ciudadanos. Ahora. Bien, señor presidente, no vengo ante esta Asamblea para hablar solo de vulnerabilidad. Me gustaría hablar de transformación y de resiliencia. Dominica ha elegido. Hemos optado no solo por reconstruir después de un desastre, sino hemos optado por construir de manera diferente, mejor, con más fuerza. No solo hemos optado por adaptarnos al cambio climático, sino por demostrar cómo puede ser un país y una economía resiliente al clima. Y también hemos optado por pasar de la dependencia a una mayor resiliencia, señor Presidente, en 2017. El huracán María de categoría 5 demostró con toda la fuerza destructora la vulnerabilidad de estados insulares pequeños como Dominica. Las consecuencias económicas y humanas fueron enormes. El huracán María, sin embargo, también nos sirvió de lección importante. Y es que la resiliencia nunca debe empezar después de un desastre. La resiliencia tiene que empezar antes del desastre. La comunidad internacional, por tanto, tiene que pasar de un modelo que financia sobre todo la reconstrucción después de la catástrofe a un modelo que invierte de manera sistemática en la resiliencia antes de que se produce el desastre. Para Dominica, esto significa carreteras y puentes resilientes, edificios resilientes, comunicaciones fiables, sistemas hídricos modernos, infraestructura sanitaria reforzada y comunidades preparadas para los desastres. Pero la resiliencia no es solo física. Un país resiliente necesita instituciones resilientes. Debe tener un presupuesto y unas finanzas públicas resilientes, y también necesita sistemas energéticos resilientes, así como sistemas alimentarios resilientes. Por encima de todo, una nación resiliente necesita un pueblo que cuenta con las capacidades y la confianza de resistirse a los choques y de avanzar. Esa es la Dominica que estamos construyendo. Excelencias. Dominica ha empezado la transición de los combustibles fósiles importados a la energía renovable. Nuestra planta geotérmica ahora ya está funcionando y está incrementando la parte renovable de nuestra generación de electricidad a casi el 84 por ciento. Vamos por muy buen camino para lograr el cien por cien de energías renovables de aquí al 2030. Pero esto es mucho más que un proyecto energético. Se trata de una transformación económica. Demuestra que los estados pequeños pueden liderar esta transición a la energía limpia. Cada barril de petróleo que ya no tenemos que importar Refuerza nuestra resiliencia a los choques internacionales por los precios. Cada unidad de energía limpia que producimos refuerza también nuestra seguridad energética, la energía renovable. y asequible, se puede convertir en un fundamento para nuevas industrias, para nuevas inversiones, para empleo y también para una mayor competitividad. Y la lección es importante, más allá de Dominica. Necesitamos financiación internacional que reconozca el carácter transformador de las inversiones en energías renovables en los países vulnerables y necesitamos mecanismos de financiación que le permita a los países como Dominica avanzar más rápidamente. y necesitamos alianzas que permitan que la transición energética se convierta en un motor del desarrollo económico y del crecimiento. Nuestra ambición no es meramente la generación de electricidad limpia. Nuestra ambición es la de utilizar energía limpia para transformar nuestra economía. Presidente, la comunidad internacional ahora reconoce muy bien la vulnerabilidad. Sin embargo, tiene más dificultad para financiar la transformación que exige la vulnerabilidad. Demasiado a menudo el ciclo es previsible. Se produce un desastre, se destruye la infraestructura, la actividad económica se colapsa. Entonces movilizamos recursos para reconstruir lo que se ha perdido, a menudo con préstamos, lo cual incrementa considerablemente la deuda para reconstruir lo que hubiéramos podido hacer de manera más resiliente desde el principio. Este no es un modelo financiero eficiente, la mejor. El mejor momento para generar resiliencias es antes del desastre. El mejor momento para financiar las transformaciones es antes de la crisis. Y el valor de la resiliencia se tiene que medir no solo por lo que hemos construido, sino por lo que hemos impedido que se destruya. Presidente, Dominica no viene a las Naciones Unidas A pedir a que la traten como una víctima de la vulnerabilidad. Venimos a pedir que se nos reconozca como un socio en la transformación. Tenemos que financiar el potencial, no meramente gestionar la vulnerabilidad. Y esto no va solo de Dominica. sino que también va sobre si el sistema financiero mundial es capaz de reconocer un modelo de desarrollo distinto, un modelo en el que la resiliencia sea una inversión, en el que la naturaleza sea un activo, en el que la conexión sea infraestructura productiva, en el que la energía limpia sea una oportunidad económica y en el que la prevención sea Un elemento financiero más inteligente que la reconstrucción. Esta es la propuesta que le hacemos a la Asamblea. Ya es hora que la estructura financiera internacional evolucione y Dominica se suma a aquellos países que siguen abogando por el uso de el índice de vulnerabilidad multidimensional. como una base práctica y justa para determinar el acceso a la financiación al desarrollo. Pedimos más acceso y acceso más sencillo a la financiación en condiciones favorables que las ayudas a la adaptación. Y pedimos también cláusulas de desastre más firmes en los instrumentos de deuda soberana. Pedimos mecanismos de financiación que se puedan activar rápidamente cuando se producen los desastres. Y también pedimos un cambio fundamental en la manera en la que la comunidad internacional considera la inversión en la resiliencia. Cada dólar gastado para prevenir la destrucción de una carretera, de un hospital, de una escuela o de un sistema de saneamiento es una inversión en el desarrollo futuro. Dominica está preparada para ser un país modelo para este enfoque. También estamos preparados para trabajar con socios internacionales para demostrar lo que ocurre cuando la financiación se diseña en torno a la transformación y no en torno a la vulnerabilidad. Señor Presidente, Dominica lleva tiempo hablando de convertirse en el primer país resiliente al clima del mundo. Hoy me gustaría dar un paso más allá. Invitamos a la comunidad internacional a asociarse con nosotros para convertir a Dominica en un laboratorio en tiempo real para la resiliencia climática y el desarrollo sostenible. Tráigannos la tecnología, tráigannos la investigación, Tráigannos la inversión, tráigannos la innovación y juntos demostraremos cómo puede ser una economía isleña, pequeña y resiliente. Puede ser viviendas resilientes, sistemas energéticos renovables e inteligentes, agricultura con perspectiva climática. Gestión hídrica moderna, servicios públicos digitales, infraestructura resiliente, adaptación basada en la naturaleza y luego nuevas industrias impulsadas por la energía limpia. Esta relación no se basaría sencillamente en la relación donante receptor. Sería una relación basada en la alianza, en la innovación y en el aprendizaje compartido. Dominica tiene que aprender del mundo, pero nosotros también podemos. Enseñar al mundo, presidente, la transformación en última instancia va de la persona. Una economía resiliente tiene que generar oportunidades para los jóvenes. Los jóvenes desean heredar un país que no. esté meramente protegido de los desastres, sino desean heredar un país en el que puedan construir una empresa, trabajar en las industrias modernas, participar en la economía mundial y construir una vida en casa. Por eso, nuestras inversiones en la energía, en la conexión, en la transformación digital, en el turismo, en la agricultura y en la resiliencia tienen que converger en un objetivo único. A saber, crear oportunidades. Excelencias. Los desafíos que se nos plantean van más allá del clima y de la financiación. Nos reunimos en un momento en el que la guerra sigue destruyendo comunidades y arruinando vidas. Cuando se multiplican las crisis humanitarias, cuando el derecho internacional está bajo presión. y cuando la confianza entre los países se deteriora. No podemos hablar de desarrollo sin hablar de paz. Sin paz, el desarrollo no puede producirse. Creemos en los principios de la Carta. Creemos en respetar la soberanía y la integridad territorial de los Estados. Creemos en el arreglo pacífico de controversias internacionales. Y creemos en el diálogo. Creemos también que el derecho internacional se tiene que aplicar por igual a todas las naciones y se tiene que aplicar siempre. Los estados pequeños no pueden ser daños colaterales de la competencia entre potencias. La seguridad de un país pequeño no es menos importante que la seguridad de un país grande. La credibilidad del multilateralismo depende de la justicia, pero también depende de cómo se trabaja y del cumplimiento. La manifestación real del multilateralismo no es si nos podemos poner de acuerdo en esta sala, sino que si nuestros acuerdos pueden transformar vidas fuera de esta sala. Por este motivo, Me hago cargo del desafío esencial que se plantea en este periodo de sesiones. Restablecer la confianza. Excelencias, el mundo no necesita otra lista de promesas que luego permanecerán incumplidas. Lo que necesita es cumplir. Lo que necesita son instituciones que respondan con mayor rapidez y necesita una financiación que llegue de manera más eficiente a los países vulnerables. Necesita alianzas, alianzas que den resultados y necesita un sistema multilateral en el que puedan creer las personas. Para Dominica, Restablecer la confianza significa cerrar la brecha entre los compromisos internacionales y la experiencia real de la gente. Significa garantizar que cuando el mundo dice que apoya la resiliencia climática, los recursos realmente llegan a las comunidades que lo necesitan. Y significa garantizar que cuando pedimos también desarrollo sostenible, los mecanismos de financiación No hacen que la sostenibilidad sea más difícil de lograr. Significa reconocer que los desafíos de los PIDs no son cuestiones marginales, son alertas de los desafíos a los que tendrá que hacer frente el mundo en general. La ONU tiene que seguir siendo un lugar donde cada país, grande o pequeño, puede creer que su voz importa. Pero las Naciones Unidas también tiene que seguir siendo un lugar donde la ambición se puede transformar en medidas. Presidente, también tenemos que hacer frente a los desafíos de los ODS. Los ODS son una promesa. La promesa de que de aquí al 2030 se avanzaría de manera significativa en el fin de la pobreza y el hambre, se mejoraría la salud y la educación, Se impulsaría la igualdad, se protegería nuestro planeta y se construirían sociedades más pacíficas e inclusivas. Esta promesa corre un riesgo hoy día. Conflicto, cambio climático, dificultades con la deuda, inflación, desigualdad constante. Esto aleja los objetivos del alcance de muchos países en desarrollo. pero no podemos abandonar la Agenda 2030. Es el momento de renovar nuestro compromiso, de concentrarnos en cumplir y lograr resultados que la gente pueda ver y sentir en su vida cotidiana. Para Dominica, o en el caso de Dominica, hemos incorporado los ODS Como prioridades en nuestra estrategia de desarrollo nacional y del desarrollo de la resiliencia 2030, nuestro plan de recuperación y nuestro plan de resiliencia climática, también está el plan. de desarrollo sostenible. Lo vemos en nuestros hogares que hemos construido para familias vulnerables. También lo vemos en la inversión en la energía geotérmica, que es una energía más limpia, más asequible y más fiable. También se plasma en nuestros esfuerzos por reforzar la educación, ampliar la formación técnica y profesional y también para así preparar a los jóvenes para el mundo laboral. Lo vemos también en el apoyo a los agricultores, a los empresarios. aquellos que trabajan en el procesamiento de los productos agrícolas, el turismo, que están creando puestos de trabajo para construir industrias locales más fuertes. Y lo vemos también en el trabajo para proteger los bosques, recursos marinos y el medio ambiente. Para Dominica, estos recursos forman parte de nuestra identidad, pero también son esenciales para nuestra seguridad alimentaria, para nuestro producto turístico y para la subsistencia de nuestro pueblo. Excelencias, ningún país superará los desafíos por sí solo. Necesitan de unas Naciones Unidas fuertes, efectivas, más cooperación internacional y un compromiso firme con el multilateralismo. Necesitamos una ONU. que no solo responda a las crisis cuando se han perdido vidas y cuando se han destruido las comunidades. Necesitamos una organización que trabaje con determinación en la prevención de conflictos, que impulse el desarrollo sostenible, que arrostre la injusticia y que proteja a los más vulnerables. Necesitamos un sistema en el que cada país, independientemente de su tamaño, de su riqueza o de su influencia, tenga voz y un lugar En la mesa necesitamos multilateralismo, un multilateralismo que no sea selectivo cuando se trate de preocuparse ni tampoco de responder. Tiene que ser justo, efectivo y tiene que atender a las necesidades de todos. Nuestro desarrollo tiene que incluir a los jóvenes. a las mujeres, a las niñas, a los pueblos indígenas, a las personas con discapacidad, las personas de edad y aquellas comunidades que demasiado a menudo quedan atrás. Si las Naciones Unidas deben cumplir para todos, primero tendrá que ver, escuchar e incluir a todos. El multilateralismo es nuestra mejor vía para hacer frente a los desafíos que son transfronterizos y que amenazan nuestro futuro compartido y exigen acción colectiva. Por ello, seguimos comprometidos con la paz, la acción climática, el desarrollo sostenible y la dignidad de cada ser humano. Estamos listos para trabajar con todos los países en el espíritu del respeto mutuo y de la responsabilidad compartida. Para generar un mundo más justo, seguro y resiliente, presidente, que este 81 periodo de sesiones quede en el recuerdo como el momento en el que entre todos renovamos nuestra confianza en la cooperación y luego actuamos. Que este 81 sesión nos quede en el recuerdo como el momento en el que la vulnerabilidad recibió solidaridad, se cumplieron las promesas y se reconstruyó la confianza a través de un cumplimiento significativo y por encima de todo. que este periodo de sesiones quede en el recuerdo como el momento en el que esta familia de naciones encontró el coraje y la valentía de actuar de consuno y volvió a comprometerse con garantizar que ningún país, ninguna comunidad y nadie quede atrás. A esta hora, muchas gracias, muchas gracias por su amable atención.
En nombre de la Asamblea, doy las gracias a la Presidenta de Dominica. La Asamblea escuchará ahora una alocución del Excelentísimo señor Guy Parmelin, Presidente de la Confederación Helvética. rogó a protocolo acompañe a su excelencia para dirigirse a esta asamblea.
Señor presidente de la Asamblea General, señor secretario general de las Naciones Unidas, señoras y señores jefes de Estado y de Gobierno, excelencias, señoras y señores. Suiza es un país de montañas, de valles y de distintas lenguas. Una buena parte de nuestra historia Consiste entonces en aprender con aquello que separa. Las montañas no han desaparecido, hemos aprendido a franquearlas, hemos construido caminos, puentes, túneles para todo ello y hemos entendido que una frontera natural no es necesariamente una línea divisoria, también puede convertirse en un lugar de paso. Esta experiencia Creo que nos puede enseñar algo a todos en este mundo en el que vivimos, porque pasamos por un momento de cambio. El orden internacional que se construyó después de la Segunda Guerra Mundial está pasando por tensiones profundas. Los conflictos se multiplican, se agravan. Los principios más esenciales de la Carta, como la prohibición de recurso a la fuerza, el respeto de la soberanía y de la integridad territorial, se conculcan abiertamente. Señala ello una transformación que cambia nuestras sociedades, el cambio climático, la multiplicación de catástrofes, las crisis humanitarias, las desigualdades, pero también las transformaciones tecnológicas como la I A, que avanzan a menudo más rápido que nuestra capacidad colectiva para realmente entender el alcance. A la misma vez, las instituciones multilaterales tienen que responder a más crisis, con menos recursos y con una confianza que se erosiona. El lema de este periodo de sesiones, restablecer la confianza, gestionar la transformación, unas Naciones Unidas que cumplan para todos, resume, por tanto, la tarea que tenemos que arrostrar. Como digo, restablecer la confianza. Acompañar la transformación y demostrar con resultados concretos que la cooperación sigue siendo posible. Esta erosión de la confianza supera en buena medida el ámbito de la paz y de la seguridad, y así lo constatamos también en la economía mundial. Avanza el proteccionismo. Las cadenas de suministro que se construyeron a lo largo de décadas de interdependencia se reorganizan o se fragmentan bajo los efectos de las tensiones geopolíticas. El orden de comercio multilateral también es más frágil y la o Mc ya no puede ejercer algunas de sus funciones más importantes. Sin embargo, lo que nos jugamos aquí no es una mera cuestión técnica de política comercial. Se trata de saber si las relaciones entre los Estados seguirán estando gobernadas por reglas comunes o si dependerán más del peso y del poder de cada uno. Para Suiza, esta cuestión es esencial. porque mi país refleja una economía abierta que tiene muy pocas materias primas y buena parte de nuestra prosperidad viene de los intercambios, pero también de la estabilidad y de lo previsible de las normas que lo permiten. La resiliencia económica exige diversificar relaciones, crear alianzas nuevas y mantener abiertos los intercambios entre las distintas regiones del mundo. Y esto es especialmente importante para las economías que tienen menos recursos o posibilidades de acceso al mercado. El acceso al mercado, a los conocimientos, a las tecnologías, puede crear posibilidades que no existirían de otra manera. Y estas ideas abstractas también abarcan realidades muy concretas. Una empresa que puede contratar a un aprendiz, una familia que encuentra unos ingresos más seguros, un productor que puede comerciar más allá de su mercado local, ante los cuales de repente se amplía el campo de posibilidades. De eso hablamos también cuando hacemos referencia a la economía mundial. La confianza se construye cuando las reglas le dan a cada uno una oportunidad real de participar y se construyen también cuando los estados siguen hablando entre ellos. Suiza es neutra y la neutralidad va de la mano con la defensa constante de la Carta, del derecho internacional y de los tres pilares de esta organización: la paz y seguridad, los derechos humanos y el desarrollo sostenible. También hemos aprendido por experiencia que el diálogo no es una señal de debilidad. Dialogar no significa eliminar los desacuerdos ni renunciar a los principios. Dialogar significa mantener el contacto cuando las posturas se alejan. Un puente no le exige a las dos riberas a convertirse en lo mismo. Lo único que permite es pasar de una a otra. Y en periodos de tensión, esta posibilidad a menudo es esencial. El diálogo es una herramienta para la distensión cuando hay crisis. y, sobre todo, puede ser un instrumento de prevención antes de que se produzcan estas crisis. En este sentido, Suiza seguirá ofreciendo sus buenos oficios y seguirá poniendo a disposición espacios para todos aquellos que ya no se hablan, para que, cuando las circunstancias lo permitan, puedan volver al diálogo. Ginebra es uno de estos espacios. Ginebra acoge a las Naciones Unidas, a la OMC y muchas organizaciones internacionales, pero también a científicos, cooperantes, representantes de la sociedad civil y a misiones de casi todos los estados del mundo. Cada día, personas de distintos horizontes que representan intereses a menudo opuestos se encuentran allí. No tienen por qué estar de acuerdo para poder hablar, y eso es precisamente lo que le da tanto valor a un lugar así. Suiza, por lo tanto, en tanto que estado anfitrión, seguirá velando porque Ginebra sigue siendo abierta e inclusiva para los estados grandes y para los pequeños, para el norte y para el sur. La inclusión no consiste solo en contar con un puesto a la mesa, también significa contribuir realmente a las decisiones que tendrán un efecto sobre su propio futuro, y esto se aplica a la cooperación internacional cada sociedad. tiene que poder construir su futuro en función de su historia, de sus necesidades, de sus prioridades. La cooperación no pretende imponer valores, un modelo único. Es útil para crear alianzas, para facilitar el intercambio de competencias, para reforzar capacidades, para que cada uno pueda actuar. no se trata de construir de consumo. Y esto es especialmente importante ante la revolución tecnológica. La inteligencia artificial lo demuestra claramente. Nos da perspectivas considerables en la ciencia, la economía, la medicina, la educación y también en la gestión de nuestros recursos. Pero también ve cómo se da el riesgo de una nueva fractura entre aquellos que tienen las competencias y las infraestructuras necesarias para participar La transformación y aquellos que quizá no van a sufrir más que los efectos, tenemos que velar porque el progreso tecnológico amplíe las posibilidades sin. incrementar las diferencias. Esto significa que un mayor número de países y sociedades tiene que poder beneficiarse de los adelantos de la IA, desarrollar sus competencias, participar en la reflexión sobre las reglas que marcarán su desarrollo y su utilización. Y eso?
Precisamente es lo que pretende el Geneva AI Summit, que se celebrará del 21 al 22 de junio de 2027. con el lema "Tender puentes entre la innovación y la confianza", dos conceptos que necesariamente habrán de desarrollarse conjuntamente. La innovación debe llevar a las sociedades a más confianza para no generar rechazo, y las reglas que pueden impedir cualquier tipo de innovación también deben levantarse Para desarrollar ese inmenso potencial, nuestra responsabilidad, por lo tanto, radica en un delicado equilibrio, el de permitir ese progreso, facilitando los beneficios que se derivan de él. sin dejar de crear las condiciones necesarias para un desarrollo y un uso sostenibles y responsables de dichas tecnologías. La inteligencia artificial nos recuerda algo evidente, que algunas transformaciones son tan profundas y tan rápidas que ningún Estado puede, por sí solo, controlar completamente sus consecuencias. Necesitamos instituciones capaces de superar fronteras. Necesitamos también al multilateralismo, pero el multilateralismo no puede conservar su credibilidad si no evoluciona. Suiza apoya, por lo tanto, los esfuerzos en pro de la reforma del sistema de las Naciones Unidas en el marco de la iniciativa 80, que debe hacer que la organización se torne más coherente, más eficaz y se oriente más hacia los resultados, respetando las competencias y responsabilidades de los Estados miembros. La organización ha de concentrarse allí donde su acción permite realmente aportar un valor añadido. Cuando los problemas superan las fronteras, cuando las capacidades nacionales o regionales no bastan o cuando una institución universal es necesaria para dotarse de un marco común, la pregunta esencial es, por lo tanto, sencilla: ¿cómo conseguir que los recursos, las competencias y la energía invertidos en el sistema multilateral brinden más resultados para quienes se se pretende servir? Estas instituciones no existen, nuestras instituciones no existen. Para sí mismas, sino que existen para los pueblos, para los que viven temiendo el conflicto, para quienes han perdido su hogar tras una catástrofe, para los que buscan trabajo, se preparan de cara al futuro, para los niños que a diario dependen del acceso a la educación y a las posibilidades que hoy intentamos crear. Y esa es la escala. En la que se mide, al fin y al cabo, el valor del multilateralismo. Señoras y señores, no conseguiremos que desaparezcan los distintos intereses de los países. No podremos tampoco borrar los desacuerdos, ni las rivalidades, ni las fronteras. Tampoco podremos acabar con las montañas que se interponen entre nosotros, pero podemos decidir de qué forma afrontarlas. a través de intercambios abiertos, en lugar de multiplicar las barreras, manteniendo un diálogo, en lugar de resignarnos al silencio, hacer que los progresos tecnológicos generen más posibilidades, en lugar de nuevas fracturas, y reformar nuestras instituciones, en lugar de aceptar que poco a poco se vayan debilitando. Suiza seguirá contribuyendo con los medios que le corresponden a estos esfuerzos, defendiendo el derecho internacional, favoreciendo los intercambios, ofreciendo sus buenos oficios y apoyando a las instituciones multilaterales eficaces, sin dejar de ser un país en el que el mundo pueda seguir reuniéndose y hablándose. No pretendemos conocer todas las respuestas, pero nuestra experiencia alpina nos ha enseñado algo muy sencillo, que si una montaña puede separarnos, también se puede escalar. Con el paso se generan encuentros, con los encuentros, diálogo y con el diálogo, confianza. Quizá en eso radique nuestra responsabilidad común en mantener abiertos esos pasos que nos permiten, pese a las diferencias, seguir avanzando unos con otros. Muchas gracias por su atención.
On behalf of the Assembly, I wish to thank the President En nombre de la Asamblea General, doy las gracias al presidente de la Confederación Helvética. A continuación, la Asamblea escuchará una locución a cargo del Excelentísimo Matthew Anthony Patrick Herminie, presidente de la República de Seychelles. y ruego a protocolo que tenga bien acompañar a su excelencia para que se dirija a la asamblea.
Señor presidente, señor secretario general, excelencias, distinguidos delegados y delegadas, buenas tardes. Señor presidente, le transmito nuestra cálida enhorabuena por su elección al frente del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General. Asume este alto cargo en un momento decisivo para nuestra organización y para la humanidad. Seychelles le garantiza que podrá contar con su pleno apoyo y le desea todo género de éxito en esta labor en la que nos guiará. Señor Secretario General, como esta es la última Asamblea General en la que usted participa en su capacidad de Secretario General, quisiera expresar nuestro profundo agradecimiento en nombre de Seychelles por esta década de dedicación completa. Ha defendido una y otra vez a las Naciones Unidas para que se tornen más eficaces Más responsables y más reactivas ante las necesidades de los pueblos a los que sirven. Señor Presidente, el tema de este periodo de sesiones tiene que ver con las crisis globales contemporáneas. La confianza se ha erosionado y, sin embargo, la transformación estructural que se necesita es ya urgente en un mundo cada vez más fracturado por las rivalidades geopolíticas. La respuesta no puede ser retirarnos. hacia el aislacionismo. Debe ser un compromiso revitalizado con el multilateralismo. Las Naciones Unidas deben demostrar que el diálogo permite tender puentes más allá de la división, que el derecho internacional ha de prevalecer ante la fuerza y que la acción colectiva logra lo que el unilateralismo jamás conseguirá. Seychelles se plantea su lugar en el mundo Con forma principios fundacionales inquebrantables, somos amigos de todos y no somos enemigos de nadie. Nuestro compromiso de no alineamiento no representa una indiferencia pasiva, sino una elección activa a favor de la paz. La convicción de que la diplomacia de principios, el respeto mutuo y el derecho internacional son los auténticos cimientos de la estabilidad global. Los pequeños Estados como el nuestro no buscan competiciones estratégicas, sino soluciones compartidas, lo cual requiere de un sistema multilateral basado en principios, pero pragmático, ambicioso y transparente, representativo, pero también eficaz. En suma, unas Naciones Unidas que generen resultados para todos. Si el multilateralismo desea ser exitoso. Deberá garantizar la paz de la que depende todo el progreso humano. Sin paz, el desarrollo sostenible se convierte en una ilusión. El conflicto destruye vidas, desarraiga comunidades y desvía recursos vitales que deberían invertirse en cuidados sanitarios, en educación, en resiliencia climática. Debemos rechazar la normalización del conflicto perpetuo y la aplicación selectiva del derecho internacional. El derecho internacional ha de aplicarse por igual a todos. Sin excepción, sin sesgo ni dobles raseros.
Este principio es vital para la seguridad marítima. Los océanos son la vida del comercio global. Cuando las rutas marítimas se ven amenazadas por la piratería, las fricciones geopolíticas o la agresión armada, se generan ondas de choque que rebasan las aguas regionales con efectos devastadores para las economías vulnerables de los Estados insulares. La libertad de navegación y la seguridad marítima han de preservarse conforme al derecho internacional. Los Estados pequeños y vulnerables jamás deberían cargar con los costos económicos colaterales de conflictos en los que jamás participan. Además, rechazamos firmemente las medidas coercitivas unilaterales que violan el derecho internacional e infligen Un sufrimiento desproporcionado a poblaciones inocentes. Sin embargo, nuestra arquitectura global está fracasando a la hora de aplicar estos principios, sencillamente porque sus órganos principales han quedado obsoletos. El Consejo de Seguridad es incapaz de actuar de forma decidida en momentos de crisis global, lo cual socava a su finalidad. Su composición también refleja una era que ya ha pasado, no las realidades geopolíticas del siglo 21. La reforma ya no es una cuestión de conveniencia política, sino de supervivencia institucional y legitimidad. Seychelles, por lo tanto, reafirma la posición unificada africana. Nuestro continente no deberá ostentar menos de 2 escaños permanentes en el Consejo de Seguridad con prerrogativas plenas, incluido el derecho de veto, mientras este siga existiendo. Señor presidente, en junio celebramos con orgullo nuestros 50 años de independencia, medio siglo de libre determinación que nos ha enseñado una lección esencial: el tamaño no define la soberanía y la geografía no merma la dignidad. Quizás seamos un pequeño Estado insular en desarrollo, pero también somos un participante en pie de igualdad en este salón. en pie de igualdad con todas las naciones, independientemente de su población o su potencia económica, que poseen el derecho inherente a la soberanía, la integridad territorial y la dignidad nacional. Sin embargo, hoy la soberanía afronta amenazas silenciosas, insidiosas, la delincuencia transnacional organizada, el tráfico de drogas, la pesca ilegal no regulada Y no declarada, amenaza nuestra seguridad, echa por tierra nuestros ecosistemas marinos e impone privaciones a nuestro pueblo porque estas amenazas están conectadas entre sí. Nuestra respuesta necesariamente ha de ser también igualmente integrada, ha de consistir en un intercambio de información de inteligencia a escala internacional. Vigilancia marítima ampliada y un mayor apoyo práctico a la observancia del derecho. No resulta razonable esperar que las naciones se salvaguarden amplios espacios oceánicos con escasos presupuestos y a la vez que cumplan con las normas. Que estipulan los estados con más recursos sin ofrecerles las herramientas necesarias para ello, porque la resiliencia sin recursos no es resiliencia, es mera supervivencia. Y esa misma lógica se aplica también a la crisis climática. Para Seychelles, el cambio climático no es un debate teórico. Se trata de una realidad cotidiana que ataca los cimientos mismos de nuestra sociedad. El auge del nivel del mar amenaza nuestras infraestructuras, a nuestros medios de sustento. como país ribereño e incluso la existencia de nuestro territorio. La ciencia no se puede cuestionar. Las metas están claras. Lo que queda es conseguir la voluntad política y empezar a aplicarla. Los principales emisores han de mostrarse mucho más ambiciosos y todas las naciones han de actuar conforme a las responsabilidades y capacidades Que les corresponden. Nuestro crecimiento económico no puede destrozar al planeta, ese que heredarán las futuras generaciones, porque eso no sería progreso. Seychelles agradece la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia sobre el cambio climático, que refuerza la idea de que la acción climática necesariamente ha de partir del derecho internacional, de la equidad y la justicia intergeneracional. La mitigación, la adaptación, la transferencia de tecnología y los fondos para pérdidas y daños no son actos de caridad, sino obligaciones jurídicas. Nuestra supervivencia está vinculada de forma inextricable con la salud de los océanos. Proteger nuestro entorno marino es una necesidad económica. Como Estado que se ha encontrado entre los primeros en ratificar el Acuerdo de BNJ, Seychelles espera con mucho interés la primera conferencia de los de las partes e insta a todos los Estados miembros a finalizar sus ratificaciones, sin embargo. Nuestra ambición se topa con obstáculos económicos estructurales. Los marcos, tales como la agenda de Antigua y Barbuda para los SIDS o el compromiso de Sevilla, han de ir acompañados de capital real. Para los pequeños Estados insulares, la insostenibilidad de la deuda es una cuestión de supervivencia nacional. Necesitamos una financiación a largo plazo accesible, asequible, un alivio significativo de la deuda y la plena aplicación del índice multidimensional de vulnerabilidad Porque medir el desarrollo de una nación únicamente en función de su PIB per cápita significa pasar por alto la exposición extrema a choques climáticos o el aislamiento geográfico. Si las finanzas internacionales realmente están al servicio de la realidad, ante todo, han de realizar mediciones correctas de cara al futuro. Hemos de hacer frente también al rápido avance de la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes. Son herramientas que ofrecen extraordinarias oportunidades de desarrollo y de gestión de los océanos, pero también podrían ahondar aún más en la brecha digital y dar paso a nuevas formas de guerra y ciberdelincuencia. Por lo tanto, hemos de garantizar que la tecnología se ponga al servicio de la dignidad humana. Exhortamos a todos a una gobernanza digital global. Que parta de los derechos humanos, las normas éticas y el derecho internacional, y donde las Naciones Unidas desempeñen un papel esencial para garantizar esta transformación. Señor Presidente, Excelencia, se ante todas las crisis, emerge una verdad incambiada. Nuestro deber, en última instancia, es. el que nos vincula a las personas a las que representamos, a nuestras familias, a nuestra juventud, a nuestras comunidades costeras y a las futuras generaciones. Nuestras naciones representan un rico mosaico de culturas, lenguas y sistemas políticos, pero la diversidad no tiene por qué alimentar la división. Nuestra política de ser amigos de todos y enemigos de nadie nos lleva a creer que nuestras diferencias pueden ser el cimiento dinámico de una cooperación global más sólida. Restaremos la confianza a través de acciones deliberadas, defendiendo el Estado de Derecho y el imperio del derecho internacional de forma incondicional, reformando nuestra gobernanza global en sus instituciones para que reflejen el mundo de hoy y brindando una financiación del desarrollo y la lucha contra el cambio climático sostenible y equitativa protegiendo nuestros océanos compartidos y nuestro clima. Seychelles entra en este período de sesiones con profunda humildad y con una convicción clara y la creencia inquebrantable de que el sistema multilateral ha de ser defendido. Quizás seamos una pequeña nación, pero nuestra soberanía y nuestras aspiraciones nunca deberán medirse por el tamaño de nuestro mapa. Que este período de sesiones sea recordado no por las divisiones que hemos heredado, sino por el valor de solidaridad y las decisiones con las que las habremos superado. Restauraremos la confianza, gestionemos esta transformación y juntos construyamos unas Naciones Unidas que realmente brinden resultados para todos los seres humanos. Muchas gracias, señoras y señores.
En nombre de la Asamblea, deseo agradecer al Presidente de la República de Seychelles. David Ranibok Adiang, President and Head of State of the Republic of Nairo.
I request protocol to escort his excellency and invite him to address the assembly.
Señor presidente, señor secretario general, excelencias, distinguidas delegaciones. Les transmito el cálido saludo de mi pueblo y mi país. Nos reunimos con el lema restaurar la confianza y gestionar la transformación para que las Naciones Unidas generen resultados para todos. Eso para mi país significa garantizar que ninguna nación, independientemente De su tamaño o su lejanía, quede rezagada en el mundo que nos rodea. Y, señor presidente, quisiera empezar dándole a usted la enhorabuena por su elección para presidir este 80 período de sesiones. Mi delegación le garantiza que podrá contar con su pleno apoyo y damos las gracias a su predecesor por haber dirigido el 80 período de sesiones. Rendimos asimismo un homenaje al secretario general, Antonio Guterres. Este es el último debate general de su mandato y mi país. Desea que conste su agradecimiento por esta década en la que los Estados más pequeños han sido más escuchados que nunca. He viajado hasta aquí desde muy lejos para hablar de cuestiones que quizá les parezcan peculiares, pero lo que nos une, sin embargo, es un principio fundamental y único, el derecho de que cada persona sea tratada por igual. Y puede hablar por sí sola. Durante muchos años, el mundo ha conocido a mi país como Nauru. Así es como sonaba el nombre de nuestro país. Hay momentos en la vida de una nación en que su pueblo debe recordar de dónde procede, y ese es el momento que estamos viviendo. Por eso les voy a contar algo profundamente personal que tiene que ver con ese nombre, el de mi pueblo y mi país. Nauru era. la forma en que nos llamaron quienes nos descubrieron, porque les costaba pronunciar nuestro nombre, pero el nombre que nuestro pueblo usaba para nombrarse a sí mismo no era ese. Así que precisamente les planteo este relato No para anunciarles un cambio, sino para afirmar una verdad, porque mucho antes de que mi país ocupara el lugar que le corresponde a la familia de naciones, antes de que nuestro nombre apareciera en las actas internacionales, nuestro pueblo en nuestra tierra se llamaba nuestro pueblo, a nuestra tierra la llamaba Naoreo, un nombre que nos transmite. El eco de la memoria de nuestros antepasados, de nuestra lengua, de nuestra identidad. Un nombre que siempre había existido, que nunca se perdió, que nunca desapareció. Y por eso hoy restauramos a Naoero. No es una voluntad de borrar el pasado, porque debemos honrar al pasado, pero también respetando nuestra historia y agradeciendo el recorrido que hemos hecho hasta aquí, el recorrido de Nauru. que nos ha llevado también a la independencia y a este lugar en el escenario internacional. Y por eso mi Gobierno ha considerado prioritario invertir en nuestro pueblo, en nuestras generaciones venideras, restaurando el nombre que le correspondía a ese legado que les dejamos, a esta parte de su identidad que les transmiten sus antepasados. Ahora que ocupan también un lugar en la comunidad de naciones, porque la historia y la lengua también importan y tienen derecho a llevar su propio nombre, quienes quieran hablar con nombre propio. Por eso nuestro nombre y nuestra identidad se mantienen. Nuestro nombre es Naoro, señor Presidente, somos un Estado. Oceánico, no solo guardianes del mar, sino que somos un país que trabaja para representar a los océanos como fuente de oportunidad y responsabilidad. Participamos también en la protección. De su futuro, porque lo uno sin lo otro es imposible. Ambos son esenciales y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar solo cobra sentido así, de lo contrario sonaría hueca. Así que me voy a concentrar en esta alocución, en una parte de ese mar que no pertenece a nadie, las profundidades del lecho marino, más allá de la jurisdicción nacional, la Convención estableció. La autoridad internacional de los fondos marinos y la encargó de cumplir con una obligación esencial, la de crear una normativa por la que se regularan las actividades que llevarán a cabo los estados en él. Su papel no es determinar si la minería en el mar profundo está bien o no. desde el punto de vista de las políticas públicas. Y Nauru se sumó, conforme a su obligación y sentido de la responsabilidad, a los compromisos que refleja la Convención y el Acuerdo de 1994. Durante 15 años invertimos recursos esenciales en la exploración de una parte del lecho marino y nuestra entidad patrocinadora, Nauru Ocean Resources, ha contribuido un petabyte de datos, más de un tercio de todos los datos de la zona Clarion-Clipperton, que se encuentran en la base Deep Data de la autoridad. Exhortamos a la autoridad a solicitar una opinión consultiva sobre las responsabilidades de los Estados patrocinadores y luego la aplicamos. Establecimos también una institución nacional reguladora Con las prerrogativas correspondientes y cumpliendo con las obligaciones de diligencia debida. Y en cada etapa, nuestras decisiones se han basado en las evidencias científicas disponibles, en la convención, en la opinión. En cada etapa hemos exhortado a que se aplicara el código de minería y se finalizara de una vez. Y cuando nuestros progresos se estancaron, entonces echamos la vista atrás al acuerdo de 1994 invocando la regla de los 2 años, pero se nos dijo que nos estábamos apresurando. Eso fue hace 5 años y las reglas siguen igual, no se han escrito. Estamos participando ahora en el primer contencioso que tienen ante sí las salas de la autoridad, porque nuestra obligación como Estado patrocinador así lo requiere. Durante 15 años hemos hecho lo que nos correspondía como obligación en tanto que estado patrocinador y seguiremos haciéndolo y seguiremos esperando. Existe una interpretación general según la cual el Consejo de la Autoridad de estipula que nada está acordado hasta que todo esté acordado y que el reglamento se adoptará únicamente por consenso. Lograrlo será complicado para una institución cuyos miembros siguen profundamente divididos en cuanto a si se debe o no. seguir con las actividades mineras en las profundidades marinas. Una pregunta que la Convención nunca ha pedido a la autoridad que conteste. Agradecemos los esfuerzos por garantizar que la minería en los fondos marinos se lleve a cabo de forma responsable y le pregunta a esta Asamblea si un principio de clave 1970 y un acuerdo de 1994, en este mismo salón los dos, siguen teniendo sentido cuando no existe un reglamento que permita aplicarlos. Cuando un proceso multilateral no puede cumplir con lo prometido, el mundo no se detiene. Los que tienen los medios necesarios para actuar no se detienen y cada año que esto se aplaza hace más improbable que se cumpla. Por eso es tan importante el tema que se ha elegido para este periodo de sesiones, porque el sistema multilateral no puede únicamente beneficiar a un Estado No puede únicamente beneficiar a algunos Estados, no beneficia a ningún Estado si no los beneficia a todos. Esa es la institución que hemos construido y ese es el principio que se aplica en esta Asamblea. Esperamos, por lo tanto, que la autoridad ponga fin a esta larga espera y que adopte ya su reglamento. Señor presidente, El objetivo principal de nuestro Gobierno es que Nauru ande por su propio pie. Es un trabajo que está en curso. Nuestro fondo de fideicomiso, al que hemos aportado más del 10 % de nuestros ingresos anuales, está trabajando en ello, en nuestra pesca, en nuestro lecho marino, en sumarnos al grupo Edgemont. También estamos trabajando en cumplir con la diligencia debida que nos incumbe conforme a las obligaciones que estipula el sector. Estamos construyendo una economía que no depende de un único arreglo y hemos hecho todo lo que se nos ha pedido desde el punto de vista de la disciplina fiscal. Sin embargo, la medida en la que se. está evaluando a mi país, no corresponde a lo anterior, solo se miden sus ingresos, nada más. Esto no refleja el relato completo de mi nación, el verdadero coste de nuestro aislamiento geográfico, la fragilidad de nuestra base económica limitada o los efectos devastadores que puede tener una catástrofe para nuestro pueblo y nuestros progresos. En el 2027, Nauru se considerará como un país de renta alta en el sistema de la OCDE, lo que refleja un verdadero progreso, pero es un Por eso que no debe castigarse, porque el 58% de nuestros ingresos proceden de acuerdos bilaterales que no nos corresponde a nosotros renovar. El 87% de los alimentos que compran nuestros ciudadanos son importados. se. Tenemos una sola pista de aterrizaje, un solo puerto, una sola carretera que lo conecta todo y nada de esto ha sido evaluado y por eso apoyamos firmemente el índice de vulnerabilidad multidimensional y los esfuerzos por poner en práctica esta herramienta de las Naciones Unidas. Su plena aplicación es esencial para garantizar que países como el nuestro sean evaluados de forma adecuada, reconociendo esa vulnerabilidad compleja para que sea medida y tenida en cuenta. Reconocemos también los progresos significativos que se han hecho por parte de nuestros asociados financieros. Y el Banco Asiático de Desarrollo, que valora la vulnerabilidad junto con los ingresos, con su propia política. Y de hecho, como país que ocupa el quinto rango entre los países más vulnerables del planeta en ese índice y como país más vulnerable del Pacífico, agradecemos esas novedades positivas, pero siguen existiendo brechas porque no se han adoptado todas las medidas necesarias para reconocer esa realidad, por lo que insto a todos, incluido el Banco Mundial, a. Ponderar esa vulnerabilidad junto con los ingresos al adoptar sus decisiones. Si la comunidad internacional desea realmente restaurar la confianza y gestionar esta transformación, ha de demostrar que se compromete con aquello que más importa, con los que más importan y son más vulnerables.
Pasando ahora a mi último comentario, tenemos muchos socios, somos amigos de muchos y enemigos de ninguno. A veces compartimos intereses, a veces tenemos una familiaridad que se remonta hace muchos años, o con otros tenemos décadas de cooperación. Si hay un problema, hay que decirlo. Las relaciones son importantes, todas. Ninguna puede hacerse a expensas de las demás. Pero a los pequeños Estados cada vez se les pide que elijan más entre bloques, entre socios, entre visiones que compiten en este mundo. A nosotros no nos van a forzar a elegir. Vamos a colaborar con todos los socios que respeten nuestra soberanía y nuestro derecho a decidir nuestro propio futuro. No es neutralidad, es independencia. La colaboración no significa estar de acuerdo en todo, significa colaborar allá donde nuestros intereses coinciden y defender nuestros principios cuando no. Un amigo por el que hablo hoy está esperando que se haga justicia. Le pido a la Asamblea que honre su palabra. No se puede cruzar los brazos ante este problema. Desde hace 33 años, la Asamblea ha pedido que se acabe el embargo contra Cuba, Nauru reitera este llamamiento y pide que se dialogue respetando la soberanía. La igualdad soberana debe ser más que un principio escrito en la carta. Cualquiera que sea el resultado, debe hacerse a través de la cooperación o no se hará de ninguna manera. Así que invito a los miembros de esta asamblea a invertir en nuestro pueblo, en nuestra economía, a invertir en instituciones Irán más allá de mi Gobierno y del siguiente, invertir en infraestructura, conectividad y oportunidades que la distancia con frecuencia nos niega. Lo que Nauro ofrece a la Asamblea no es dependencia, sino participación, no expectativas, sino contribución. No queremos ser beneficiarios, sino socios. Inviertan con nosotros, no solo en nosotros. Señor presidente. He planteado hoy una serie de preocupaciones sobre esta organización y sobre sus promesas. El Consejo de Seguridad no refleja el mundo actual, sino el de 1945, cuando la mayor parte de los países aquí no existían. NADERO, por ello, pide una reforma que amplíe las categorías permanente y no permanente. Un órgano que habla por nosotros debe parecerse a nosotros. Y ahora, ya para concluir, las cuestiones que he tratado pueden parecer diversas, pero no. Nuestro nombre tiene que ver con la soberanía y ello se mide con la justicia. El fondo marino es una gran oportunidad y una responsabilidad. Nuestras alianzas piden que estemos en pie de igualdad y un principio nos aúna a todos. El derecho a cada pueblo a estar en pie de igualdad, a hablar por sí mismo. Hemos Venido aquí para contribuir a la confianza, a la transformación. La confianza se restablece cuando se cumplen las promesas y la transformación se gestiona cuando las decisiones llevan a la acción. Tenemos resultados cuando los resultados llegan a los más pequeños también. Todo lo que ha pedido Oina Oro se acordó aquí en esta sala mucho antes de yo intervenir. No pido a la Asamblea que sea más valiente de lo que ha sido hasta la fecha. Les pido simplemente que cumplan su palabra, que no tengamos más que esperar, que se mida debidamente la vulnerabilidad y que nos traten como socios. Que Dios bendiga a la República de Nauru y a la ONU. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, quiero dar las gracias al presidente y jefe de Estado de Nauru A continuación intervendrá. Su excelencia. Chou long. Secretario general del Partido Comunista de Vietnam y presidente. De la República Socialista de Vietnam, pido a protocolo. Que escolte a su excelencia. Y le invito a este a. Dirigirse a. A la sala,
excelencia, señoras y caballeros, el mundo está cambiando mucho y ello crea incertidumbre. La amenaza del uso de la fuerza, la carrera de armamentos, la modernización de los arsenales, el desarrollo de nuevas tecnologías aumentan el riesgo de confrontación. de conflicto, incluso de guerra. Al mismo tiempo, la economía global está cada vez más fragmentada. Hay barreras a la inversión, al comercio, a la tecnología. Se ve afectada la cadena de suministro. El cambio climático, los desastres naturales, las pandemias, los riesgos tecnológicos son una amenaza para los pueblos. para su desarrollo y la estabilidad de muchas naciones. Este cambio dificulta las relaciones internacionales. La inestabilidad se ve exacerbada por la competencia excesiva y por el incumplimiento del derecho internacional. Se erosiona la confianza y la cooperación. No hay que preocuparse no solo por los cambios a nivel internacional, sino hacia dónde va nuestro mundo. El cambio es inevitable, es parte de la historia. El conflicto y la confrontación, sin embargo, no son inevitables. Para nosotros está claro el coste de la historia, el coste de la guerra, el valor de la independencia, el poder de la reconciliación y la cooperación. Por ello, pienso que el tema este año, restablecer confianza, gestionar la transformación, una ONU que da resultados a todos, refleja las exigencias de nuestro tiempo. Tras la Segunda Guerra Mundial, la humanidad creó la ONU con la aspiración de evitar las guerras, defender la paz, promover la cooperación y basar las relaciones entre naciones en una serie de principios comunes. En las últimas ocho décadas, A pesar de sus limitaciones, la ONU ha apoyado el diálogo, la descolonización, el derecho a la autodeterminación y el desarrollo. Hay que preservar. estos logros. Nuestras instituciones han de reformarse en línea con la historia, respetando los principios fundamentales de la Carta. Queremos un orden más equitativo, democrático e incluyente, en el que todos los países tengan voz y toda nación tenga la posibilidad de desarrollarse. La misión de nuestra generación es gestionar el cambio para que la competencia no se transforme en confrontación, las diferencias no lleven al conflicto y los avances en ciencia y tecnología no creen nuevas divisiones. Por ello, quiero promover cuatro prioridades. Una, restablecer la confianza entre las naciones a partir del respeto por la Carta y el derecho internacional. La Carta y el derecho internacional son la base del orden internacional. Hay que respetarlos plenamente, sin doble rasero. Los Estados deben respetar la independencia, soberanía, integridad territorial y el derecho a elegir su vía de desarrollo. Los demás países no injerirse en sus asuntos internos y no amenazar con el uso de la fuerza, en línea, o sea, incumpliendo la Carta. La confianza no quiere ignorar las diferencias, sino gestionarlas debidamente, evitar crisis, mantener el diálogo. Y las potencias deben liderar con el ejemplo, respetando el derecho internacional. La ONU siempre debe estar en el centro de todo ello. En cada conflicto hay que proteger a los civiles, que respetar el derecho humanitario y el acceso humanitario, respetando el derecho a la autodeterminación de los palestinos en una Palestina independiente que coexista con Israel en paz, en línea con el derecho internacional. En Asia-Pacífico, ASEAN ha demostrado que los países pueden pasar de la transformación al diálogo, a la cooperación. Nosotros apoyamos la resolución pacífica de disputas, incluyendo las de nuestra región, en línea con el derecho internacional, sobre todo la Convención de Derecho Internacional. Queremos salvaguardar nuestra soberanía y nuestros derechos. Los océanos deben ser espacios de paz, cooperación, conectividad y desarrollo sostenible, igualmente respetando la paz y el derecho al desarrollo Vietnam siempre ha expresado su solidaridad al Estado y al pueblo de Cuba. Pedimos a Estados Unidos que acabe con su embargo unilateral y las sanciones y el bloqueo energético contra Cuba y que elimine a este país de la lista de patrocinadores del terrorismo. Pedimos a la comunidad internacional que supere esta crisis causada por las sanciones. En segundo lugar, hay que crear un desarrollo equitativo, humano, incluyente, sostenible Los compromisos internacionales deben traducirse en acciones concretas, aumentando la paz, la seguridad, la dignidad y la felicidad. Por ello, el Pacto del Futuro y la Agenda 2030, nuestra promesa para el futuro, debe aplicarse en su totalidad. Los compromisos de financiación de desarrollo, incluyendo el de Sevilla, deben traducirse en medidas concretas, ampliar el acceso a la financiación a un coste asequible, apoyar a los países endeudados y ampliar la voz de los países en desarrollo en las instituciones financieras y monetarias. El comercio multilateral debe reforzarse de manera abierta y equitativa, dando oportunidades a todos. La acción climática debe figurar en la cooperación al desarrollo, con financiación para la adaptación, transferencia de tecnología y una transición energética justa. El desarrollo debe ser para las personas, dejar a nadie a la zaga. El crecimiento debe venir de la mano del progreso, la equidad, la protección del medio ambiente y la defensa del empleo, sobre todo para los vulnerables. El progreso global debe defender las relaciones humanas, salvaguardar los intereses y las diferencias culturales, históricas y de desarrollo. En tercer lugar, hay que regir la tecnología en beneficio de la humanidad. La ciencia, la tecnología, la transformación digital, la inteligencia artificial, crean nuevas oportunidades y nuevos desafíos. La tecnología no garantiza la equidad. Debe servirnos para reducir las diferencias y ampliar el desarrollo y no crear nuevas dependencias o conflictos. Necesitamos principios de gobernanza seguros y transparentes para que la tecnología sirva a las personas, respetando la soberanía nacional digital y el derecho al desarrollo. Los países en desarrollo deben poder participar en la. El establecimiento de normativas, recibir apoyo para la infraestructura y la capacidad digital y beneficiarse del progreso científico técnico. vamos a albergar la firma de la convención contra el ciberdelito en Hanoi. Lo hicimos en 2025 y ello refleja nuestro deseo de contribuir a la cooperación digital. Queremos colaborar en la prevención y en la lucha contra el ciberdelito para que la población se sienta segura y se beneficie del progreso tecnológico. También apoyaremos iniciativas internacionales de transformación verde y digital y el desarrollo de marcos de gobernanza eficaces para que la ciencia y la tecnología impulsen un desarrollo compartido. En cuarto lugar, reforcemos el multilateralismo y el papel de la ONU. El valor de la ONU no pasa por sustituir a los Estados, sino en su capacidad de crear consenso, normativas, esfuerzos globales para responder a los problemas globales. La ONU debe adaptarse al Momento actual, hay que reformar la organización, la Asamblea, el Consejo de Seguridad y la Secretaría para que sean más eficaces, dando prioridad a la reforma estructural y a la agilización de todo el aparato administrativo, aprovechando las ventajas de la organización en las agendas globales y para defender a los países en desarrollo. Lo que acabo de decir se deriva de nuestra propia experiencia. Llevamos más de medio siglo en la ONU y hemos vivido en este lapso la transformación de nuestro país. Al principio recibimos una valiosa ayuda global, pero cada vez contribuimos más y mejoramos nuestra relación con la ONU. Nuestro personal militar y de policía sigue sirviendo en las operaciones de paz para llevar la paz a los países donde sigue siendo frágil. Nuestra tradición de independencia y autonomía refuerza nuestra independencia estratégica y nuestra integración internacional. Queremos convertirnos en un país con una industria moderna, un país de renta media-alta para 2030 y de altos ingresos para 2045, con un nuevo modelo de desarrollo basado en la productividad, la calidad y el valor añadido, con la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital como factores clave. Cumpliendo nuestros compromisos para el desarrollo, la autonomía significa también adaptarse y cooperar con el resto del mundo. Tenemos una política de independencia y autonomía, amistad y cooperación para el desarrollo a nivel multilateral. Seguiremos defendiendo la carta y el derecho internacional, la resolución de disputas, nuestra participación en las misiones de paz, etcétera. Seguiremos colaborando con ASEAN para reforzar nuestra región. Vamos a preparar nuestra reunión en 2027. Y como miembro del Consejo de Derechos Humanos, defenderemos el diálogo y la cooperación en pro de los derechos humanos. Podemos compartir nuestra experiencia en reducción de la pobreza, desarrollo agrícola, adaptación climática, etcétera. El mundo seguirá cambiando. La dirección del cambio dependerá de lo que hagamos hoy, de las decisiones que tomemos. Nosotros optamos por la paz, la cooperación y el desarrollo y colaboraremos con todos para reforzar la ONU, el derecho internacional y que nuestros compromisos sean de verdad beneficios tangibles para nuestro pueblo. Pensamos que con una ONU sólida podemos crear un mundo más pacífico, equitativo, incluyente y mejor para todos. Seguiremos siendo participante activo, fiable y responsable para contribuir a los diferentes empeños que aúnen a la comunidad internacional. Muchas gracias por su atención.
En nombre de la Asamblea, quiero dar las gracias al Secretario General del Partido Comunista de Vietnam y Presidente de la República de Vietnam. A continuación, Se interrumpe el orador. A continuación interviene Su Excelencia, Deogratius John Ndegembe, vicepresidente de la República Unida de Tanzania. Pido a protocolo que acompañe a su excelencia. Le invito a dirigirse a la Asamblea.
Excelencia, doctor Halilur Rahman, presidente de este periodo de sesiones de la Asamblea. Excelencia, Antonio Guterres, Secretario General de Naciones Unidas, Excelencias, Jefes de Estado y de Gobierno, distinguidos delegados, buenas tardes. Es un honor y un privilegio dirigirme a esta Asamblea en nombre de Su Excelencia, el doctor Samia Suluhu Hassan, Presidente de la República Unida de Tanzania. Su Excelencia, el Presidente, me ha pedido que le transmita sus saludos fraternales y sus mejores deseos de éxito en este período de sesiones. Quiero felicitar al señor presidente por su nombramiento para presidir este período de sesiones número 81 de la Asamblea. Su experiencia, su capacidad diplomática nos garantizan su capacidad de guiar las actividades de este período de sesiones con éxito. Su nombramiento También refleja nuestro agradecimiento para con su gran país, Bangladesh, con el que Tanzania tiene relaciones excelentes. Señor Presidente, hace unos 80 años se fundó la ONU en San Francisco con un principio simple, pero de mucho valor, que las naciones pudieran evitar la guerra y avanzar en la paz a través de la confianza la acción colectiva y el respeto a la Carta de Naciones Unidas. Hoy, la guerra y la inseguridad son amenazas existenciales para nuestra supervivencia. Y hay otros desafíos como el cambio climático, las pandemias, una inteligencia artificial no controlada, la inseguridad energética, simplemente por mencionar algunos de estos desafíos que deben recordarnos la necesidad de que la ONU sea más sólida, de que esté mucho mejor coordinada. De ahí el tema de este periodo de sesiones, restableciendo la confianza, gestionando la transformación, una ONU que da resultados para todos. Es un lema muy oportuno porque nos recuerda el principio fundador de la ONU, el mantenimiento de la paz y el restablecimiento de la confianza. Gestionar el cambio requiere reformar la ONU. para que haga frente a la realidad de nuestro tiempo. Por ello, felicito a nuestro ilustre Secretario General, a su excelencia, Antonio Guterres, por defender la iniciativa ONU 80 con este objetivo de cambio. Para nosotros, ONU 80 debe ir más allá de la eficacia a nivel administrativo e incluir la eficacia la representatividad y la rendición de cuentas de toda la organización para que esta pueda ofrecer resultados para todos. Y esta transformación debe hacerse también de manera cautelosa para no encontrar reveses en el pilar de desarrollo, en capacidad, los programas y a las oficinas de Naciones Unidas. Presidente, Excelencias, distinguidos delegados. Nos quedan pocos años para el 2030. Y el progreso hacia los ODS no es el que deseábamos. Dada la situación, hemos de asegurarnos de que todo céntimo invertido obtenga resultados. Tanzania mantiene su compromiso y ha avanzado en la aplicación de la Agenda 2030 Nuestro programa Tanzania Visión 2050 quiere crear una economía incluyente y competitiva que garantice la calidad de vida de todos. Invertimos en nuestro pueblo, en nuestra infraestructura productiva, en tecnología, en innovación, creando oportunidades para las mujeres y para los jóvenes. Queremos que el crecimiento económico se transforme en una mejora duradera en la vida de nuestra población. Estas ambiciones pueden no ser posibles si la arquitectura financiera internacional no trabaja en pro del desarrollo. En la actualidad, los países en desarrollo aceleran sus avances, pero sufren restricciones por el alto coste de los préstamos, el aumento de la deuda y la falta de acceso a financiación a largo plazo asequible. Es importante Ampliar la financiación en términos favorables, la movilización de la inversión privada, más acceso a la financiación de desarrollo y para el clima, dando a los países en desarrollo la voz que les corresponde en la toma de decisiones financieras a nivel global. No cabe duda de que el compromiso político es necesario para aumentar la inversión. Y en ese sentido, Tanzania ha avanzado mucho en la reducción de la mortalidad maternal e infantil. Hemos pasado de un 51% en 2015 a un 81% en 2022 en el número de nacimientos en instalaciones hospitalarias. Cuando se invierte en proyectos factibles centrados en la población, el desarrollo puede pasar de la promesa a la obtención de resultados mensurables. Por ello, Su Excelencia, nuestro presidente, Samih Azzouhou Hassan, aceptó la responsabilidad de promover la salud materna e infantil en el seno de la Unión Europea. Bajo su liderazgo, hemos reducido las muertes maternas en un 80% en siete años. Ahora queremos avanzar en nuestra campaña de los tres ceros: cero muertes maternas e infantiles prevenibles, cero partos en casa, cero niños no vacunados. La experiencia nos demuestra que este programa es factible en África, pero va a requerir liderazgo político, financiación y alianzas más sólidas. Por ello, instamos a la comunidad internacional a ayudarnos a impulsar estas tareas. Excelencias, nuestro esfuerzo para abordar los desafíos climáticos sigue haciendo frente a obstáculos injustificables, sobre todo de aquellos que más contribuyen a la emisión de estos gases. Las iniciativas globales contra el cambio climático se ven frustradas porque se retiran las aportaciones financieras que aportan las medidas de adaptación y las iniciativas de instituciones regionales e internacionales, así como de Estados concretos. Vamos a dar prioridad a la obtención de resultados en nuestras promesas climáticas, aumentando la financiación en términos favorables a largo plazo y el despliegue de nuevas tecnologías. Nosotros hemos decidido abordar la transición energética a través de diferentes medidas, entre ellas Estamos aplicando una estrategia para las renovables con un proyecto hidráulico de 2.115 megavatios y proyectos de energía solar y eólica de 650 megavatios, proyectos de energía geotérmica de 130 megavatios y una estrategia para cocinar limpio de manera que el 80 % de nuestros hogares adopten estas técnicas de cocina limpia para el 2034. Queremos reducir también el consumo de combustibles fósiles. Hemos optado por electrificar el vínculo ferroviario entre el puerto de Dar es Salaam y los países vecinos de Burundi y la RDC. Por ello, pedimos financiación climática, préstamos en condiciones especiales para este objetivo climático. Y nos sumamos también a los Estados litorales y a las pequeñas naciones insulares para abordar el problema del aumento del nivel del mar. Felicitamos al presidente por convocar hoy un acto de alto nivel sobre la amenaza existencial que supone el aumento del nivel del mar y esperamos que se adopte la declaración sobre el tema, que servirá de marco general a la cooperación internacional, el avance científico, la resiliencia, la adaptación y la estabilidad jurídica. Valoramos la afirmación que figura en la declaración sobre la estabilidad de las zonas marítimas en virtud de la Convención de Derecho del Mar. y la continuidad de la calidad de Estado, incluso en caso de pérdida de territorio terrestre, alentando la cooperación internacional y la protección de los derechos humanos. Es necesario actuar de manera urgente para salvaguardar el futuro de nuestras comunidades costeras y de las naciones insulares.
Excelencias, la solidaridad internacional Tiene que ir acompañada del respeto de la soberanía de cada quien. Tanzania está en contra de la tendencia que está proliferando, en la cual algunos estados asumen la responsabilidad de. Vigilar e imponer sanciones unilaterales a otros, con lo cual socavan los principios de la soberanía y la convivencia pacífica. Como hemos dicho anteriormente, Tanzania reafirma su posición de oponerse al uso de tales medidas coercitivas contra cualquier Estado miembro y reafirma su solidaridad inquebrantable con Cuba, Zimbabwe y todos los demás Estados que sufren esas restricciones injustificables de conformidad con. nuestra determinación de no dejar a nadie atrás, pedimos que se levanten de inmediato y de manera inequívoca estas medidas que causan penurias, restringen el desarrollo e impiden el pleno disfrute de los derechos humanos. Señor Presidente, la paz y la seguridad internacionales son vitales para el desarrollo socioeconómico sostenible. Las Naciones Unidas a través de su Carta, ha seguido siendo fundamental en los empeños internacionales por mantener la paz y la seguridad, defender el derecho internacional y promover condiciones propicias para el desarrollo. Sin embargo, pese a estos compromisos de larga data, la persistencia de los conflictos armados en el mundo entero refleja el alejamiento de los fines y principios de la Carta. Además, Están surgiendo desafíos a la autoridad de la Carta de las Naciones Unidas y a los principios establecidos del derecho internacional, a menudo sin que vayan acompañados de la debida rendición de cuentas. Estos hechos ponen de relieve la urgente necesidad de reafirmar el multilateralismo, fortalecer el respeto del derecho internacional y robustecer el papel fundamental que desempeñan las Naciones Unidas en el mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales. En tal sentido, Tanzania sigue firmemente decidida a respaldar los empeños del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por cumplir con su responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales. Nuestro compromiso ha quedado demostrado con nuestros 2 mandatos en el Consejo de Seguridad, durante los cuales aportamos contribuciones notables a dicha causa. Entre los logros destacables cabe citar la aprobación de la resolución 1653 del Consejo de Seguridad en 2006 sobre la región de los Grandes Lagos y también la colaboración de Tanzania con Dinamarca para crear la Comisión de Consolidación de la Paz. Excelencias, sobre la base de este historial de servicio y de compromiso constante con el multilateralismo, tengo el placer de informarles de lo siguiente. Recientemente, la Unión Africana tomó oficialmente nota de nuestra candidatura a un escaño no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el período comprendido entre 2029 y 2030. cuyas elecciones se celebrarán en esta Asamblea en junio de 2028. Por ello, aprovecho esta oportunidad para anunciar oficialmente nuestra candidatura. Durante nuestro mandato en el Consejo, haremos avanzar las deliberaciones sobre cuestiones vitales para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales y les daremos prioridad a esas deliberaciones. Los temas que son vitales para la paz y la seguridad son, entre otros, la diplomacia preventiva y la solución pacífica de las controversias, las mujeres en el mantenimiento de la paz, la juventud en la paz y la seguridad y la reforma de las operaciones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. En los próximos días entablaremos contactos con cada uno de ustedes y les expondremos nuestra visión y respetuosamente pediremos su valioso apoyo a nuestra candidatura para que Tanzania pueda. ocupar su escaño con una firme voz africana, con un liderazgo de principios y con un compromiso inquebrantable con la paz y la seguridad internacionales. Señor presidente, a Tanzania le entristecen y preocupa profundamente el conflicto prolongado y el sufrimiento humanitario en Gaza y en todo Oriente Medio. Seguimos haciendo un llamado a la protección de los civiles, a la asistencia humanitaria irrestricta y a la renovación de los esfuerzos diplomáticos con miras al logro de una paz duradera. Además, Tanzania sigue plenamente comprometida con la solución de los dos Estados, según la cual Israel y Palestina vivirían el uno al lado del otro en paz y en armonía, de conformidad con el derecho internacional y con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas. Reafirmamos el derecho del pueblo palestino a la libre determinación. y creemos que la paz duradera ha de garantizar la dignidad, la seguridad y las legítimas aspiraciones de ambos pueblos. Esto lo hemos venido diciendo sistemáticamente durante los últimos 50 años. Para nosotros, esta es una cuestión de nuestro principio exterior. Señor Presidente, en nombre del pueblo de la República Unida de Tanzania, quisiera rendir homenaje al excelentísimo señor António Guterres, ahora que finaliza su distinguido mandato como Secretario General de la Organización. Bajo su mandato, condujo a la Organización en un período extremadamente difícil, caracterizado por conflictos, tensiones geopolíticas, la pandemia de la COVID-19, emergencias climáticas y una presión creciente sobre el multilateralismo. En todas estas situaciones, se mantuvo firme y resoluto. Tanzania agradece el apoyo del Secretario General a las aspiraciones de África a gozar de paz, desarrollo sostenible, justicia climática y a una estructura financiera internacional más justa, así como su contactos personales con nuestro país. También transmitimos nuestras felicitaciones a la embajadora Amina Mohamed, Vicesecretaria General, que ha desempeñado un papel decisivo en la promoción de los ODS, la defensa de la mujer, la infancia y aquellos cuyas voces a menudo no se oyen. Extrañaremos su contribución, pero África tiene el orgullo de darle la bienvenida a su hija que regresa a casa. A ambos les deseamos todo género de éxitos en los años venideros. Presidente, para terminar, quisiera subrayar que las Naciones Unidas no deben reflejar simplemente el equilibrio de poder, sino ser una plataforma para la justicia, la solidaridad y el progreso. Ahora que hacemos balance de la inestimable contribución de la organización al avance de la humanidad, al mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales, al progreso socioeconómico y al desarrollo sostenible en sus últimos 81 años, recordemos que tenemos muchas más montañas que escalar y muchos más hitos que alcanzar. Considera Tanzania que solo respetando la Carta y aplicándola podremos honrar el pasado y construir un futuro mejor y más seguro para todos y todas. Muchas gracias por su atención. Asante Sana. En nombre de la Asamblea, doy las gracias Al vicepresidente de la República Unida de Tanzania.
A continuación, la Asamblea escuchará una alocución a cargo del Excmo. Tshering Tobgay, Primer Ministro del Reino de Bután. Solicito a protocolo que acompañe a Su Excelencia y lo invito a que se dirija a la Asamblea.
Señor presidente, excelencias, señoras y señores, comparezco hoy ante ustedes, no en calidad de primer ministro, sino como vendedor. Y no estoy aquí para venderles un producto, ni una política, ni tampoco otra declaración. Estoy aquí para venderles una idea. Una idea concebida e impulsada por Su Majestad el Rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck. Una idea que ha abrazado el pueblo de Bután. Una idea que ya se está construyendo. Esa idea es La de la ciudad de la conciencia plena, Gelefu GMC, por sus siglas en inglés, y mi discurso promocional es sencillo: vengan a construir esta ciudad con nosotros. El mundo ya ha construido antes nuevas ciudades, centros financieros. puertos francos, centros tecnológicos, zonas económicas especiales. Pero esta ciudad es distinta. La ciudad Gelefu de la conciencia plena es una región administrativa especial. En virtud de su carta real, esta ciudad GMC ejerce plena autonomía en gobernanza, legislación y en el poder judicial. Piensen en un solo país con dos sistemas. Piensen en la agilidad de un microestado. Pero la GMC No fue un legado de la historia, no se creó para gestionar un traspaso de soberanía. Ha sido creada deliberadamente por Bután dentro de Bután, en territorio butanés soberano para el futuro. Esta ciudad GMC abarca más de 4000 km², es decir, más de el quíntuple del tamaño de Singapur. Pero su mayor oportunidad no reside en su tamaño. Su mayor oportunidad es una tabula rasa institucional. A esta ciudad se le ha concedido algo sumamente infrecuente: la libertad de diseñar una ciudad entera y su sistema Operacional desde los primeros principios. Entonces, si les preguntáramos si pudiéramos volver a empezar, ¿cómo gobernaríamos? ¿Qué leyes redactaríamos? ¿Cómo regularíamos las empresas? ¿Cómo garantizaríamos un poder judicial independiente? ¿Cómo atraeríamos a los mejores talentos? ¿Cómo utilizaríamos la tecnología y especialmente la inteligencia artificial? ¿Cómo generaríamos riqueza protegiendo al mismo tiempo la naturaleza en última instancia? ¿Para qué se utilizaría toda esa prosperidad? Estas no fueron preguntas teóricas, nosotros las respondimos y estamos aprovechando plenamente esta página en blanco institucional. Si Singapur tiene principios jurídicos que funcionan, pues aprendemos de Singapur. Si Abu Dhabi tiene una reglamentación financiera que funciona, aprendemos de Abu Dhabi. Si los principales juristas del Reino Unido nos pueden ayudar a crear una judicatura independiente, pues entonces aprendemos de ellos. Y si hay expertos internacionales que puedan ayudarnos a fortalecer nuestras instituciones, aprendemos de ellos. El principio es sencillo. Busquen el mundo para lo que funciona, para encontrar lo que funciona. Tómenlo mejor, adáptenlo y hagan que funcione para nuestra ciudad GMC. El resultado es un sistema operativo fundamental que ahora ya existe, que se ha diseñado para dar a los inversores claridad. Familiaridad y previsibilidad, pero este sistema operativo de nuestra ciudad se diseñó en torno a una convicción más profunda, a saber, que la prosperidad y los valores deberían fortalecerse mutuamente. Esto significa rechazar la idea de que hemos de elegir entre las empresas y el bienestar, entre la tecnología y la humanidad, entre el desarrollo y la naturaleza. En esta ciudad de la conciencia plena creemos que con un enfoque equilibrado se pueden lograr beneficios considerables al tiempo que se pueden proteger los valores que hacen que la prosperidad valga la pena. El equilibrio no es enemigo del beneficio, sino que es la base de un beneficio duradero. Y en esta ciudad el equilibrio no es un lema, sino que se ha incorporado en este sistema operativo. Y esto es sumamente importante para Bután. Porque verán ustedes, Bután es un país estable y en paz. Nuestros bosques están intactos, nuestra cultura está viva, nuestra población tiene formación, pero nuestra economía es pequeña, no puede crear todavía suficientes oportunidades para nuestra juventud. Así que demasiados jóvenes abandonan nuestro país para buscar oportunidades en otros lugares. Y para un país tan pequeño como es el nuestro, esto no solo es un desafío económico, sino que es un desafío existencial. Porque sencillamente no les podemos decir a esos jóvenes que se queden. Tenemos que darles motivos para que se queden y también motivos para que regresen. Empleos, oportunidades, empresa, un futuro. Así que Bután tiene que transformarse. Pero nos negamos a creer que para transformarnos tenemos que convertirnos en otra persona. Queremos crecimiento económico, inversión, tecnología, queremos empresas exitosas, queremos que nuestras personas tengan más riqueza, pero también queremos proteger lo que hace que Bután sea Bután. Y esa es la fuerza impulsora de la visión de Su Majestad para esta ciudad. Y por eso Su Majestad personalmente está impulsando su desarrollo. La ciudad Gelephu de la conciencia plena no es un proyecto al margen del Bután, está en el corazón de nuestra transformación nacional. Nuestra población ha asumido esta ciudad como un proyecto del pueblo, una inversión en nuestra infancia, en nuestra economía y en nuestro futuro compartido. Bután no está esperando. A ver si el mundo cree en esta ciudad antes de comprometerse con ella. Nosotros ya nos hemos comprometido totalmente y ahora les voy a decir por qué se ha construido esta ciudad para que sea un éxito. Y comenzamos con su ubicación. Esta ciudad se encuentra directamente en la frontera con la India, nuestro amigo. más cercano y nuestro vecino. Esta visión goza del apoyo del primer ministro Narendra Modi, del gobierno de la India y de nuestros vecinos del otro lado de la frontera, en Assam. Más allá de esa frontera se encuentra el país más poblado del mundo y una de sus economías mayores y en más rápido crecimiento. Esta ciudad también es un portal hacia los mercados de Asia Meridional y del Asia Sudoriental, así que La GMC empieza con lo que muchas nuevas ciudades tardaron décadas en adquirir acceso a mercados inmensos y en crecimiento, conectividad y en la India, un amigo confiable. Bután aporta otra ventaja, una ventaja que no se puede comprar, la confianza, confianza construida mediante la paz, la estabilidad política, el Estado de Derecho. y un historial de cumplir con nuestros compromisos. Para los inversores a largo plazo, la confianza genera algo valiosísimo, la previsibilidad. Bután ha pasado generaciones construyendo esa confianza y esta ciudad la pone en práctica. Y luego está nuestra naturaleza. Imagínense esta ciudad en la mañana. La niebla que se eleva desde sus ríos, bosques que se extienden hacia las montañas, elefantes que transitan por el paisaje, tigres que todavía rugen en sus bosques. No es una tierra baldía, es un panorama vivo, negativo en carbono. un foco de diversidad biológica. No construiremos sobre él, construiremos con él y lo protegeremos. Los bosques, ríos y la fauna y flora de esta ciudad no son obstáculos para el desarrollo, sino que son parte de su valor. Luego está la energía. Bután está ampliando su capacidad de energías renovables a fin de alcanzar 25 gigavatios de aquí a 2040. Esa electricidad será la que se utilizará en esta ciudad y en las industrias del futuro. Una industria manufacturera avanzada, investigación científica, inteligencia artificial y centros de datos. Energía limpia y renovable. Pero esta ciudad tiene otro tipo de energía. una energía, un poder que Bután ha cultivado durante siglos, la energía espiritual, el poder espiritual. Esta ciudad la estamos creando como un centro mundial para el budismo Vajrayana. Maestros espirituales de todo el mundo budista ya están construyendo monasterios, centros de retiro, bibliotecas e instituciones de enseñanza. Así que imagínense lo que tendremos Conviviendo empresarios al lado de monjes, inteligencia artificial y conciencia humana, centros de datos al lado de centros de meditación, las tecnologías más novedosas que la humanidad haya creado al lado de algunas de las tradiciones más antiguas del mundo para el entendimiento de la mente humana. ¿Acaso es una contradicción? No, de hecho, ahí está el. Quiten la cuestión. Esta ciudad no le pide a los inversores que elijan entre el éxito comercial y la calidad de vida, sino que está diseñada para que haya ambas cosas, porque las mejores personas del mundo eligen algo más que un lugar de trabajo. Deciden dónde construir sus vidas. En conjunto, estas ventajas crean las condiciones para que las empresas crezcan y los inversores prosperen. menos incertidumbre, abundancia de energía limpia, acceso al crecimiento, la posibilidad de atraer talento internacional y la libertad de crear los mercados en los que otros entrarán más tarde. Y así es como esta ciudad que le pude la conciencia plena convierte sus valores en una ventaja comercial. Ahora, puede que ustedes se pregunten, y con razón, Qué bonito suena, pero ¿es real? Sí, es real. La carta real está en vigor, se han promulgado leyes, los reguladores están operando, el marco para que haya un poder judicial independiente ya existe, esta ciudad tiene su propio gobierno, sus propias leyes, su propio sistema financiero y su propia divisa digital respaldada por el oro. No son meras aspiraciones, son cimientos que ya existen. Y la ciudad física como tal también está cobrando forma. Estamos construyendo paulatinamente la infraestructura cuando se necesita y según se necesite. Está en construcción el aeropuerto internacional, una conexión por ferrocarril a la extensa red de ferrocarril de la India está en vías de construcción. La energía, las conexiones digitales y la infraestructura urbana se van agregando a medida que crece la demanda. La inteligencia artificial y los proyectos de centros de datos avanzan. Y tenemos en etapa de negociación activa casi 5000 millones de dólares en proyectos. Esta idea no es una idea que esté esperando a comenzar, sino que la andadura Ya ha comenzado. Pero todavía hay una oportunidad extraordinaria de ayudar a definir hacia dónde va. Y tal vez la mejor manera de entender esta ciudad sería imaginársela como una empresa incipiente, una startup, una empresa incipiente de 4000 kilómetros cuadrados. La mayoría de estas empresas empiezan con una idea. Después buscan las condiciones que necesitan para que tenga éxito. Pues nosotros comenzamos ya con la existencia de muchas de esas condiciones. Tenemos el liderazgo de Su Majestad, tenemos un país entero plenamente comprometido, tenemos energía limpia, territorio, plena autonomía, instituciones y leyes confiables, acceso a mercados inmensos y en crecimiento. Así que esta ciudad es una empresa incipiente que ya desde el primer momento está diseñada para el éxito. Y si hay algo que les puedo garantizar We are all in. Bután no apuesta a medias, lo hemos apostado todo, pero cada empresa incipiente comienza con otro ingrediente más importante, los cofundadores. Y por eso, Excelencias, este vendedor Se encuentra entre ustedes. Queremos su capital, su tecnología, su talento, sus ideas, sus empresas. Y les voy a dejar algo meridianamente claro. Queremos que ustedes ganen dinero. Esta ciudad no es un retiro del capitalismo, la tecnología, la ambición, sino que se ha diseñado para aprovechar los tres, pero sin sacrificar la naturaleza, la cultura o el bienestar humano. Quienes vengan temprano podrán ayudar a crear las industrias y los mercados en los que otros entrarán más adelante. Podrán ayudar a definir la travesía económica de esta ciudad y participar en el valor que generen. Esa es la ventaja del que hace la primera jugada en esta ciudad. De la conciencia plena, el éxito comercial y el florecimiento de la persona se han diseñado. para apoyarse mutuamente. Y este equilibrio es algo muy butanés. Durante más de medio siglo, Bután ha tratado de alcanzar la felicidad nacional bruta. No es que rechacemos el crecimiento económico, sino que nos hacemos una pregunta fundamental: ¿para qué es el crecimiento? La ciudad de Lechu de la conciencia plena, GMC, le da a esta filosofía del desarrollo una forma contemporánea a través de mercados, tecnología e inversiones. Pero esa aspiración de por sí es más antigua. Durante siglos, el mundo budista del Himalaya ha entrañado un ideal de una sociedad ilustrada en la que conviven la prosperidad material y la sabiduría espiritual, en la que la buena gobernanza esté al servicio del florecimiento de la humanidad y en el que las personas vivan en armonía unos con otros y en armonía con la naturaleza. Ese ideal se llama Shambhala. Algunos de nuestros maestros espirituales han visto lo que está cobrando forma en esta ciudad y han dicho: "Bajo un rey ilustrado se está construyendo Shambhala". Ahora, ni mucho menos pretendemos ser perfectos. Para nosotros, Shambhala no apunta hacia el pasado. sino hacia el futuro. Es una promesa de llevar su sabiduría hacia el futuro, de construir una ciudad que prospere y que tenga alma. Señor presidente, ya les decía al principio que comparecía ante ustedes en calidad de vendedor. Y bien, ya saben ustedes ahora lo que les estoy vendiendo, la ciudad que le fute la conciencia plena, de manera que a los gobiernos e instituciones que busquen colaboración y a los inversionistas, emprendedores y compañías que estén en busca de la próxima gran oportunidad, no se queden mirando cómo construimos esta ciudad. Vengan a Bután, vengan a la ciudad GMC, ayuden a definir la andadura, constrúyanla con nosotros, conviértanse en nuestros cofundadores, porque el futuro no llega así nomás, el futuro se construye y en Bután ya lo estamos construyendo. Muchas gracias por su amable atención.
En nombre de la asamblea, doy las gracias al primer ministro del Reino de Bután.
La Asamblea ahora tendrá la oportunidad de oír a la señora Kamla Persad-Bisessar, Primera Ministra de la República de Trinidad y Tobago. Pido a Protocolo que escolte a la Primera Ministra y la invito a ella a dirigirse a la sala.
Muchísimas gracias, señor presidente. Es un honor para mí dirigirme de nuevo a esta augusta sala en este 81 periodo de sesiones de la Asamblea General, en nombre del Gobierno y del pueblo de Trinidad y Tobago. Quiero felicitarle a usted, señor presidente, por su nombramiento para presidir este período de sesiones. Quiero también dar las gracias a su predecesor, Su Excelencia la señora Annalena Baerbock, de Alemania, por su capaz liderazgo del período de sesiones anterior. Señor presidente, el tema elegido es muy oportuno. restablecer la confianza, gestionar la transformación, una ONU que dé resultados para todos. Creo que recoge los desafíos que tiene hoy la comunidad internacional. Restablecer la confianza en la ONU depende de la capacidad de la misma para responder a las necesidades de la comunidad internacional. en un momento en el que debemos reforzar alianzas a través del respeto mutuo y la cooperación. La confianza, sin embargo, en las instituciones internacionales se resiente. Para los Estados pequeños y en desarrollo como el nuestro, la confianza depende de instituciones que apliquen las normas de manera coherente, que cumplan los compromisos y que velen porque los más afectados por las decisiones puedan participar en ellas. El crimen organizado transnacional sigue siendo una grave amenaza para la seguridad y el desarrollo de los pequeños Estados. Sufren un desafío asimétrico frente a estas redes criminales tan sofisticadas que transportan personas, armas, narcóticos y financiación ilícita más allá de las fronteras nacionales. Para Trinidad y Tobago no se trata de una amenaza abstracta. Estas redes ponen en peligro directamente a nuestros ciudadanos, nuestras instituciones y a nuestro desarrollo. El restablecer la confianza y gestionar la transformación debe darnos resultados. Lo ideal sería que la transformación se haga con la ONU, con una ONU que responda, que sea efectiva y capaz de marcar la diferencia en cuanto a la seguridad y el bienestar de nuestros pueblos. Desde que mi gobierno accedió al poder en mi país, hemos centrado nuestro trabajo en las personas, en la seguridad, en la inversión productiva, en la modernización de los servicios públicos y en ampliar oportunidades. Un elemento esencial ahí ha sido restablecer la seguridad en la sociedad. Para ello, hemos colaborado con Estados Unidos y otros países para desmantelar a los sindicatos criminales que han causado estragos en nuestro país y en nuestra región. Por ello, le expresamos nuestro profundo agradecimiento al presidente Trump por invitar a Trinidad y Tobago este año a participar del nuevo Escudo de las Américas y la Coalición de América contra los cárteles. Confiamos en que esta alianza seguirá fomentando la libertad, la seguridad y la prosperidad en nuestra región. Trinidad y Tobago también agradece la responsabilidad que se le ha encomendado en el Consejo de Seguridad. Queremos dar las gracias a los 181 Estados miembros que confiaron a nuestro país la responsabilidad de estar en el Consejo en el período 2027-2028. Gracias a todos estos países. Esta expresión de confianza no la vemos como un logro, simplemente, sino como una responsabilidad solemne. Volvemos al Consejo por segunda vez en la historia de nuestra nación y por primera vez en más de cuatro décadas. Llevamos al Consejo el compromiso con el que buscamos el apoyo de ustedes. fomentar el consenso para conseguir paz y seguridad sostenibles. La República de Trinidad y Tobago quiere aportar la perspectiva y la experiencia de un pequeño Estado insular en desarrollo al Consejo, teniendo como guía la Carta de la ONU, el derecho internacional y el principio de resolución pacífica de los conflictos. Y Plantearemos estos principios en todos los temas de los que se ocupa el Consejo, ya sea en crisis dentro o fuera de nuestra región. Vamos a actuar de manera independiente y práctica y constructiva con todos los miembros del Consejo, buscando un denominador común siempre que sea posible. Vamos a hacer hincapié en la lucha contra el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras. en el tema de la mujer y la seguridad. Hemos hablado de inteligencia artificial, de seguridad global. Estoy de acuerdo con el llamamiento del presidente Trump para que la inteligencia artificial se nombre ahora superinteligencia. Señor Presidente, el flujo ilícito de armas de fuego y narcóticos es un grave problema de seguridad para nuestro país y para el Caribe. Aunque la región no fabrica estas armas, su disponibilidad alimenta la violencia de las bandas armadas, el crimen organizado, el tráfico de drogas y causa muchas víctimas en nuestras sociedades. Durante nuestra estancia en el Consejo, Buscaremos una mayor cooperación internacional para atajar las fuentes, el movimiento y la desviación de estas armas ilícitas con mecanismos de localización, compartiendo información, cooperación fronteriza y marítima, y, en definitiva, una mayor cooperación entre los países de origen, tránsito y destino para acabar con estas redes de transporte de armas, narcóticos y fondos ilícitos. Aportaremos la experiencia del Caribe también al Consejo. El impacto de estas armas amenaza la seguridad y la estabilidad de los Estados, incluso en ausencia de un conflicto armado tradicional. En cuanto a la prioridad que supone la superinteligencia y la seguridad global, Trinidad y Tobago seguirá apoyando el examen de las repercusiones de la superinteligencia, nuevas tecnologías para la paz y seguridad internacionales, incluyendo ciberataques, desinformación, armas autónomas, uso criminal de la SI y amenazas a la infraestructura crítica. Estas tecnologías pueden servir también para la prevención de conflictos, la alerta temprana, el mantenimiento de la paz, la protección de los civiles. Presidente de Haití, Tobago defenderá el salvaguardar la seguridad internacional, sino ponerse a la innovación, al desarrollo, a la creación de oportunidades para que los países en desarrollo tengan también la voz que le corresponde al definir las normas de esta nueva era tecnológica. Señor Presidente, la situación en Haití sigue siendo especialmente preocupante. Nosotros, para los que estamos en la región, si no creo para todo el mundo. Nosotros apoyamos plenamente el esfuerzo internacional para restablecer la seguridad y la estabilidad en Haití, y mantenemos que el futuro político del mismo lo tendrán que decidir, sin duda, los propios haitianos. La asistencia de seguridad es necesaria, pero la estabilidad requiere instituciones que funcionen, oportunidades económicas y un proceso político creíble. Por ello, Ahora que preparamos nuestro período en el Consejo de Seguridad, seguiremos llamando la atención sobre la situación en Haití y los problemas de seguridad del Caribe en general, colaborando con el CARICOM y otros socios internacionales para encontrar soluciones prácticas y sostenibles. Señor Presidente, la gestión de esta transformación debe velar porque los países en desarrollo no se vean obligados a ajustarse simplemente a los cambios que se han decidido en otro lugar, ya sea en la tecnología, en la superinteligencia, la economía global o la energía. Nuestros países deben tener la oportunidad y la capacidad de participar en estos cambios. Trinidad y Tobago apoya una perspectiva diferente. Entendemos la resiliencia climática, la seguridad energética la asequibilidad y el desarrollo económico como elementos que han de avanzar al unísono. Para nosotros, el progreso no se mide simplemente en la velocidad a la que cambia el mundo, sino también en función de quién se beneficia de estos cambios. Por ello, esas transformaciones deben crear más oportunidades, reforzar la seguridad y el desarrollo. no impulsar la desigualdad, el endeudamiento o la dependencia. El restablecer la confianza en la ONU dependerá también de su capacidad de cumplir los compromisos asumidos y de demostrar que el multilateralismo puede cambiar la vida de las personas. Señor presidente, la iniciativa ONU80 del Secretario General para hacer la organización más eficaz y para equiparla mejor de cara al futuro es tanto necesaria como oportuna. Como decía el presidente Trump, él ha compartido algunas de las reformas que van a tener lugar aquí dentro de Naciones Unidas para reducir la duplicación, reforzar la rendición de cuentas, acabar con mandatos que ya no sirven para nada y dirigir los escasos recursos que hay hacia la obtención de resultados mensurables. Al mismo tiempo, la reforma debe preservar la capacidad de la organización de dar resultados en los tres pilares: paz y seguridad, desarrollo y derechos humanos, sin dificultar la participación de los pequeños Estados en las actividades de la ONU. Señor Presidente, la ONU está buscando ahora a su nuevo Secretario General, y aprovecho la oportunidad para expresar mi agradecimiento a Su Excelencia, Señor António Guterres, cuyo mandato como noveno Secretario General de la ONU concluye a final de este año. Recordaremos al señor Guterres por liderar la organización en un periodo difícil a nivel global y por avanzar en iniciativas importantes en la reforma de la ONU, el cambio climático, la superinteligencia y los riesgos que plantean las armas atómicas. Reconocemos también algunas iniciativas importantes que se han avanzado durante su mandato, incluyendo ONU 80, para conseguir mayor paridad entre los sexos en la ONU, sobre todo a nivel directivo, y su esfuerzo para que la superinteligencia y los riesgos que plantean las armas nucleares se traten más en la agenda internacional. Antes de concluir, quiero recordar nuestro compromiso con el multilateralismo y con la ONU, basándonos en la obtención de resultados, de mejorar realmente la vida de los ciudadanos en todo el mundo. De cara al futuro, es importante recordar que la confianza hay que ganársela y que debe derivarse del respeto mutuo y de la cooperación. La República de Trinidad y Tobago está lista para desempeñar el papel que le corresponde en la reconstrucción de una ONU que dé resultados a todos. Señor Presidente, muchas gracias. Que Dios siga bendiciendo a todos y cada uno de ustedes.
En nombre de la Asamblea General, quiero dar las gracias a la Primera Ministra de la República de Trinidad y Tobago.
La Asamblea escuchará un discurso de Su Excelencia.
Ahora intervendrá Su Excelencia, el Primer Ministro de Japón, el señor Takaichi Sanae. Pido a protocolo que escolte a Su Excelencia y la invito a dirigirse a la Asamblea. Gracias.
Muchas gracias, señor presidente, excelencias. El orden internacional atraviesa un periodo de inestabilidad. El orden internacional basado en el Estado de Derecho que hemos venido defendiendo todos estos años tiene hoy muchos desafíos. Hay cambios en el equilibrio de poderes, se intensifica la. Petición geopolítica. Personas inocentes pierden su vida en todo el mundo cada día. La estabilidad de la época posterior a la Guerra Fría es algo ya del pasado. Se estanca la distribución de bienes, aumenta el coste de la vida, no se avanza debidamente hacia el desarrollo. Hay problemas de derechos humanos en muchos lugares y con este telón de fondo. La ONU, 80 años después de su creación, está cumpliendo debidamente su papel de promover la paz y la estabilidad. Son las preocupaciones que hoy se hacen oír, pero a pesar de ellas, la ONU nunca ha sido más importante que hoy para conseguir paz y estabilidad en el mundo. y para que la comunidad internacional supere estos problemas y pueda prosperar. Japón seguirá cumpliendo sus importantes responsabilidades con la ONU, y estoy aquí hoy para recordarles nuestra determinación. Este año celebramos el 70 aniversario de la adhesión de Japón a la ONU. En este año, quiero, en primer lugar, decirles cómo Japón aborda los desafíos que tiene la comunidad internacional en colaboración con la ONU. Y luego, junto con todos ustedes, me gustaría aprovechar esta oportunidad para examinar el papel de la ONU en la comunidad internacional. Señora presidenta, en primer lugar, pasemos a examinar la escalada de tensión internacional, la situación en Oriente Medio, Aumenta en tensión. La navegación libre y segura resulta cada vez más complicada en el estrecho de Ormuz, que es un bien público internacional. Japón, en cooperación con la comunidad internacional, sigue avanzando en la diplomacia para conseguir una desescalada lo más pronto posible en Oriente Medio. Asimismo, las preocupaciones sobre. el suministro de combustible, productos químicos, suministros médicos, afectan a la vida de las personas, a las operaciones empresariales. Por la falta de fertilizantes aumenta el riesgo de crisis alimentaria, que afecta sobre todo a África y a Asia. Durante muchos años hemos tenido un comercio dinámico en un océano libre y abierto. Desde el Pacífico al océano Índico, hemos creado una región sólida y próspera. Ello se aplica también al Océano Atlántico y al Mar Mediterráneo. Queremos que ello se extienda también a África, para que sea una arteria principal de crecimiento y prosperidad. Por ello, hace 10 años, nuestro primer ministro Abe Shinzo defendía la creación de un Indo-Pacífico libre y abierto en la Conferencia Internacional sobre Desarrollo Africano, TICAD, celebrada en Kenia. Pero por el aumento de la tensión geopolítica, el comercio internacional se ha visto afectado, así como la estabilidad del suministro de energía y de las cadenas de suministro. En esta situación, en mayo de este año, anuncié una actualización de esta zona indopacífica de libertad y de apertura. Es esencial que los países puedan determinar libremente su futuro y su resiliencia en el ámbito económico, social y de seguridad. Para nosotros hay tres elementos fundamentales para ello. En primer lugar, queremos reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro energético y de materiales críticos. para la energía global y su seguridad, es crucial que haya un comercio libre y transparente, coordinando el almacenamiento de hidrocarburos y reforzando la cooperación entre países productores y consumidores. Hemos lanzado también una alianza para la resiliencia energética y de recursos en Asia, Para reforzar la misma en nuestro continente, cooperando en ámbitos como nuestra capacidad de almacenaje y provisión de créditos, también estamos formulando un plan de cooperación para reforzar. la resiliencia económica y energética de los países del Golfo en Oriente Medio. A través de esta iniciativa, queremos reforzar la colaboración entre Asia-Pacífico, incluyendo a Japón, y los países del Golfo en pro de un suministro energético global estable. Asimismo, hay preocupaciones sobre restricciones arbitrarias a la exportación en la comunidad internacional. Proponemos que se refuercen las cadenas de suministro lo cual incluye no solo el desarrollo de fuentes alternativas de suministro, sino también mejorar la capacidad de los países para responder a esos problemas de suministro, sobre todo en el ámbito de los minerales críticos. Un ejemplo sería la alianza para reforzar la cadena de suministros a través de la cual cooperamos con países que producen minerales críticos para que puedan desempeñar un papel más importante en la extracción, refinado y procesamiento de los mismos. En junio, establecimos la iniciativa RISE+, en colaboración con el Banco Mundial, con una contribución de 20 millones de dólares para desarrollar infraestructura esencial de la producción de minerales críticos. También queremos reforzar la cooperación en el ámbito de la paz y la estabilidad. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, hemos abogado por el desarme y la no proliferación nucleares. Queremos un mundo sin armas nucleares, como piden los Ik-Bakusha, las tróficas consecuencias de las armas nucleares no deben repetirse nunca. Nuestra misión, como único país que ha sufrido un bombardeo atómico durante la guerra, es liderar el esfuerzo internacional para acabar con las armas nucleares. Pedimos solidaridad en la comunidad internacional para reforzar el Tratado de No Proliferación, del que son parte tanto los Estados nucleares como los Estados no nucleares. Seguiremos trabajando de manera práctica y realista, por ejemplo, aumentando la transparencia de las fuerzas nucleares y para promover también una comprensión más clara de la realidad de los bombardeos atómicos. La situación en Ucrania y Corea del Norte nos recuerda el riesgo creciente que son las armas nucleares. Hay también preocupaciones por la proliferación de las tecnologías nucleares y de misiles Al reforzarse la cooperación militar entre Rusia y Corea del Norte, la seguridad del Indo-Pacífico y de la zona aeroatlántica es inseparable. Los avances en el programa de misiles y nuclear de Corea del Norte y el uso de actividades cibernéticas malignas suponen una clara violación de las resoluciones del Consejo, así como una grave amenaza a la paz y seguridad internacionales. La plena aplicación de las resoluciones del Consejo bajo el principio de la desnuclearización completa de Corea del Norte, es aquí un elemento clave. Asimismo, el tema de los secuestros por parte de Corea del Norte es un tema abierto en el que están en juegos vidas. Los secuestrados siguen sin tener libertad, sus familias siguen sufriendo. Es un tema muy preocupante, no solo para Japón, sino para la comunidad internacional. Estos secuestrados Sus familias están envejeciendo. Es fundamental que el tema de los secuestros se resuelva inmediatamente. Por el futuro, tanto de Japón como de Corea del Norte, estoy dispuesta a dialogar y a adoptar medidas concretas para establecer una relación mutuamente fructífera de acuerdo con la Declaración de Pyongyang. En tercer lugar, Seguiremos contribuyendo al mantenimiento y al desarrollo de un orden internacional libre y abierto, basado en el Estado de Derecho. Cualquier intento de cambiar unilateralmente la situación por la fuerza o la coerción va en contra de los principios de la Carta y nunca debemos tolerarlo en ningún rincón del mundo. La agresión de Rusia contra Ucrania es un ejemplo claro. un miembro permanente del Consejo de Seguridad que tiene una responsabilidad especial para mantener la paz y seguridad internacionales, ha iniciado un acto de agresión contra otro país, incluso ha vetado resoluciones del Consejo relativas a sus propias acciones. En la situación actual, hay que decir que el Consejo de Seguridad no está funcionando en pro de la paz. Desde finales de la Segunda Guerra Mundial, Japón, como país que ama la paz, considera muy importante el Estado de Derecho para resolver los conflictos. Eso se demuestra en nuestro apoyo a la contribución de diferentes órganos judiciales internacionales, como la Corte Internacional de Justicia, la Corte Penal Internacional y el Tribunal Internacional de Derecho del Mar. Hemos establecido una unidad para la mediación y la paz dentro de nuestro Gobierno en marzo de este año para participar más activamente en la resolución pacífica de conflictos. Asimismo, el orden marítimo basado en el Estado de Derecho está en riesgo ahora en el estrecho de Ormuz. La navegación libre y segura a través de este estrecho para todos los buques sin coste adicional Es fundamental para la seguridad de Oriente Medio y para la estabilidad de la economía global. También hemos de garantizar la estabilidad en el estrecho de Bab el Mandeb. Seguiremos colaborando con los diferentes países y con la Organización Marítima Internacional para mantener el orden marítimo en Oriente Medio. Señora Presidente, quisiera hablar ahora de nuestro compromiso con la ONU y el multilateralismo. Desde que entramos en la ONU en 1956, hemos actuado para abordar los desafíos globales, como erradicar la pobreza, el desarrollo económico y social, la emancipación de la mujer, el cambio climático, la salud global. Lo hemos hecho a través de nuestra asistencia oficial al desarrollo y hemos reforzado nuestra solidaridad con el sur global. Hemos dado más de 670.000 millones de dólares a los países en desarrollo. Hemos enviado a 60.000 voluntarios de cooperación en 99 países. Hemos promovido iniciativas, por ejemplo, sobre la cobertura de salud universal en todo el mundo. Desde el año 93 organizamos TICAD junto con la ONU como plataforma para reflejar la voz de África en los o Ds. Nosotros quizamos el creamos el concepto de esta colaboración. África tiene una. dinámica demográfica joven y tiene gran potencial económico. Seguiremos promoviendo nuestra diplomacia en África para que nuestro país y el continente africano sean más resilientes y prósperos conjuntamente, creando empleo, resiliencia industrial y conectividad. El año próximo albergaremos la reunión de los líderes del Pacífico en Yokohama, que organizamos junto con esta región desde el año 97. Creemos reforzar nuestra colaboración con esta región, promoviendo la estabilidad y la prosperidad de la misma, abordando desafíos comunes como la seguridad marítima y el cambio climático. Se han producido desastres a gran escala que han causado muchos daños en el mundo este año, incluyendo en Japón. Los desastres naturales se vuelven más graves y más frecuentes, Queremos ser nación líder en la reducción de estos riesgos, compartir nuestra experiencia y tecnología en este ámbito y contribuir a las iniciativas internacionales. He nombrado un nuevo ministro de Estado para la Cooperación en la Reducción del Riesgo de Desastres en la remodelación del gabinete la semana pasada. En 2015, como ministra de Asuntos Internos y Comunicación, asistí a la Conferencia sobre Reducción de Desastres de la ONU donde se adoptó el Marco de Sendai. Promover este marco es una de nuestras prioridades. En Sendai, Japón albergará la Conferencia Ministerial Asia-Pacífico sobre este tema en octubre del año próximo. Para proteger la vida de las generaciones presentes y futuras, todos los Estados deben actuar contra el cambio climático. Creo que la acción climática y el crecimiento económico deben ir de la mano. Japón ha avanzado en la transformación verde para conseguir emisiones netas cero en 2050 a través de nuestra capacidad tecnológica. Esta capacidad incluye establecer una base de producción y ingeniería de materiales como el hierro verde, utilizando la generación más moderna de energía de gas y popularizando la utilización de otros mecanismos.
Robusteceremos estos esfuerzos con miras a fortalecer la resiliencia de la estructura energética de suministro y demanda, y avanzaremos enérgicamente en el paquete de políticas para la resiliencia amplia de la energía y los recursos a través de la transformación verde. Además, Japón contribuirá a la acción climática global a través de esfuerzos conexos, tales como la Comunidad de Asia para emisiones cero, que simultáneamente lograrán la descarbonización, seguridad energética y el crecimiento económico. El próximo año, Japón acogerá la Exposición Hortícola Mundial en Yokohama. Es una feria comercial industrial que muestra tecnologías verdes y enfoques de desarrollo sostenible. Esperamos sinceramente que muchos de ustedes puedan venir a esta exposición. También hay avances gracias a la innovación tecnológica. Si bien los avances en inteligencia artificial acarrean enormes oportunidades para la humanidad, también plantean desafíos, entre ellos los relacionados con la seguridad nacional. Urgentemente hacen falta medidas para enfrentar la propagación de información Que no se base en hechos, así como la difusión de propaganda. Japón tomó la iniciativa de lanzar el proceso de inteligencia artificial de Hiroshima, en el cual se establecen los primeros principios internacionales. y el primer código deontológico para gobernar la inteligencia artificial generativa. Paralelamente, hemos trabajado con asociados de ideas afines y con asociados del sur global para crear un ecosistema de inteligencia artificial fiable y seguro, y reforzaremos la cooperación en materia de seguridad para responder a los riesgos de la frontera de la inteligencia artificial. Para acelerar estos esfuerzos, tenemos previsto organizar una cumbre sobre inteligencia artificial en Japón en cuanto podamos. Desde el inicio Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, señor presidenta, Japón ha creado paz y prosperidad a través de esfuerzos incesantes de nuestros predecesores y gracias a la buena voluntad de una gran cantidad de países. Durante estos esfuerzos, Japón sistemáticamente ha actuado en espíritu de multilateralismo a la hora de encarar desafíos de la comunidad internacional. Sin embargo, estos desafíos no se pueden resolver solo a través de las acciones de un país. Hoy más que nunca, la bandera de las Naciones Unidas debe enarbolar. Y bajo esa bandera, los Estados miembros deben movilizar la fortaleza colectiva de los miembros para establecer nuevas reglas y crear un marco de cooperación. Estoy convencida de que las Naciones Unidas son la única organización capaz de. Tomar la iniciativa a escala mundial. También a tal efecto es fundamental reformar la organización. Las Naciones Unidas son un vector y la responsabilidad de determinar los contenidos de dicho vector. La tenemos nosotros, los Estados miembros. En lugar de lamentarnos del cansancio institucional de las Naciones Unidas, los Estados miembros deberíamos unirnos de manera enérgica para hacer avanzar la reforma de la organización y convertirla en unas Naciones Unidas más efectivas y resilientes. Avancemos sobre la base de los logros alcanzados por el actual secretario general, Antonio Guterres. Al propio tiempo, la Carta de las Naciones Unidas tiene ya 81 años y habría que revisarla en lo que se refiere a las denominadas cláusulas sobre Estados enemigos. Se aprobó una resolución de la Asamblea General en 2005 para eliminar las referencias a Estados enemigos en la Carta de las Naciones Unidas, expresando la determinación de los jefes de Estado y de Gobierno a tal efecto. De conformidad con esta resolución, se deben eliminar esas cláusulas. Quisiera destacar enérgicamente esta posición, porque Japón se enorgullece de sus contribuciones considerables a los esfuerzos de las Naciones Unidas durante los últimos 70 años. Además, hay algo de máxima importancia, la reforma del Consejo de Seguridad, algo que se requiere con urgencia. La estructura actual del Consejo de Seguridad, cuyo mandato consiste en mantener la paz y la seguridad internacionales, refleja la situación internacional del año 1945. Hay que transformar este órgano sin demora para que se convierta en una estructura que verdaderamente refleje las realidades actuales de la comunidad internacional. Y para ello es fundamental ampliar ambas categorías de miembros, tanto permanente como no permanente, de manera que haya un Consejo de Seguridad que goce de legitimidad y representatividad. La mayoría de los Estados miembros están a favor de que se amplíen ambas categorías de miembros. Japón, por su parte, está decidido a cumplir su solemne responsabilidad en estas reformas de las Naciones Unidas. Señora Presidenta, en los 70 años transcurridos desde que entramos a formar parte de la organización, Japón sistemáticamente ha contribuido a la paz y a la prosperidad de la comunidad internacional como país amante de la paz. al amparo de su política exclusivamente defensiva. Además, hemos trabajado de la par de las Naciones Unidas en dos tareas indispensables, la de establecer las instituciones y la de brindar apoyo en el terreno. Esta política no cambiará en el futuro. A la luz de este historial, Japón siente la responsabilidad de preservar los ideales de las Naciones Unidas como nuestro faro de esperanza y de llevar esa luz hacia el futuro. Para ello, con nuestro compromiso renovado con las Naciones Unidas y con el multilateralismo, Japón seguirá actuando de manera decidida. Ahora, en momentos en que el mundo está agitado, las propias Naciones Unidas deben renacer, convirtiéndose en unas Naciones Unidas más resilientes y efectivas, y recobrar la confianza de la comunidad internacional. Junto con estas Naciones Unidas más resilientes y efectivas, Japón está decidido a crear paz y prosperidad, haciendo de la comunidad internacional y del Indo-Pacífico, comunidades más resilientes y prósperas. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea, doy las gracias a la Primera Ministra de Japón, Excelentísima señora Sanae Takaichi. La Asamblea escuchará a continuación una declaración a cargo del Excelentísimo señor Andy Burnham, Primer Ministro y Primer Lord de la Tesorería del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Pido a Protocolo que acompañe a Su Excelencia y lo invito a dirigirse a la Asamblea.
Madame President, Presidenta, Excelencias, señoras y señores, como nuevo Primer Ministro británico, estoy hoy aquí para decirles de qué manera nuestro país ejercerá liderazgo en un mundo cambiante durante la década que tenemos por delante. Aprenderemos de nuestra experiencia en la última década. Ya han transcurrido 10 años desde el Brexit y mi país ha vivido las alteraciones que trajo consigo. Y hemos vuelto. Estamos restableciendo nuestra estabilidad, creando una economía más dinámica, una nación que desea comerciar con el mundo y trabajar de conjunto para resolver los problemas compartidos que encaramos. Pero también hemos aprendido que tenemos que adaptarnos para responder a los desafíos de esta era. Tenemos que reequilibrar el poder en nuestro país y llevarlo más cerca de la población. Tenemos que trabajar con más denuedo para combatir las fuerzas de la división y la inestabilidad que nos amenazan. Y no solo a través del poder duro, sino de medios más blandos que siembran miedo y Desesperación, tenemos que hacer más para ayudar a las personas en su costo de vida diario y aprovechar las oportunidades que les dan esperanza para el futuro y tenemos que aceptar el increíble potencial de la tecnología para mejorar la vida de la población. De eso es de lo que quisiera hablarles esta tarde, de cómo el mundo puede atravesar las turbulencias actuales para llegar a algo mejor en la próxima década, superar las puertas de la división y la inestabilidad, para lo cual hay que comenzar con la seguridad nacional. De manera que seguiremos invirtiendo en nuestra defensa, cumpliendo con nuestros compromisos con la OTAN y fortaleciendo las capacidades europeas. Trabajaremos incesantemente para construir nuestro poder duro y nuestra disuasión, pero no jugaremos el juegos de Rusia de intercambiar un discurso de escalada. A diferencia de Rusia,
No queremos el enfrentamiento, al contrario, estaremos preparados, pero no tendremos miedo, con los ojos abiertos, pero con la cabeza fría. Y no flaquearemos en defender a nuestro pueblo y a nuestros aliados. La verdadera resiliencia depende de esta fortaleza militar, pero la experiencia de los últimos 10 años revela que también se requiere de algo más profundo. Es la fortaleza del entramado social que nos une. No hay seguridad nacional si no hay una sociedad robusta y cohesionada que la sostenga. Ese es el punto de partida de todo lo que apreciamos y de todo lo que queremos lograr. Pero la cuestión es que esto ha estado atacado. En los últimos años hemos visto ataques de magnitud industrial de parte de actores hostiles en el entorno de la información en el Reino Unido y también en muchos de nuestros aliados. Agencias rusas han utilizado todos los medios disponibles para propagar mentiras y desinformación y para aprovecharse del miedo de la población. Han utilizado sitios web falsos y bots informáticos, han falsificado artículos de prensa, han falsificado Los anagramas de organizaciones británicas, concretamente 28 organizaciones británicas, entre ellas universidades, incluso la BBC, han amplificado el discurso de la extrema derecha y también tenemos pruebas de que han tratado de interferir con las elecciones generales de 2019. Sabemos también que han tratado de avivar las tensiones y la agitación tras eventos espantosos. La idea de que cualquiera podría tratar de. Aprovecharse de alguna de esas cosas para su beneficio es sencillamente repulsiva, pero es lo que hacen. El Kremlin gasta todos los años unos 1000 300000000 de libras esterlinas para manipular información. Estamos hablando de una campaña insidiosa que se infiltra en los hogares de la población y que tergiversa lo que sentimos, lo que ellos mismos sienten sobre su propio país y su comunidad. Están creando un discurso de declive, sembrando la división y. avivando la desesperación. Además de que hemos visto ciberataques contra nuestras empresas e instituciones y sabemos que la inteligencia artificial puede multiplicar la amenaza. Llevamos mucho tiempo tratando esta cuestión con delicadeza. En la última década hemos dado demasiado terreno a quienes quieren manejar un discurso corrosivo y negativo en cuanto a la vida en nuestro país, que no tiene parecido alguno con la realidad. Pero ya no más. Vamos a enfrentar la nueva década de otra manera, con los ojos bien abiertos. Vamos a sentirnos mucho más orgullosos a la hora de alzarnos para defender nuestros valores y el Estado de derecho, y vamos a ayudar a nuestra población a fortalecer su resiliencia, porque frente a esta guerra de la información, la seguridad empieza en cada casa. Si alguien tiene dificultades con el costo de vida y ve que no mejora su vida, o si es un joven que no está recibiendo educación o formación o que no tiene un puesto de trabajo, pues entonces esa persona va a ser mucho más vulnerable ante ese tipo de influencias. Así que parte del desafío es mejorar la situación de nuestra población y crear las oportunidades que necesitan. porque cuando. Las desigualdades se hacen demasiado grandes, nuestras sociedades corren más peligro, así que trabajaremos para que la vida sea más asequible. Ese será el meollo de un nuevo plan de 10 años para mi país, que empezaremos a plantear durante este año y estableceremos la estructura necesaria para. atajar de raíz esta marea ponzoñosa. Hoy le estoy encomendando a nuestros jefes de seguridad que empiecen a trabajar en un nuevo Centro Nacional de Defensa de la Información para detectar, atribuir y trastocar este tipo de ataques hostiles a la información del Estado, para respaldar y defender nuestra democracia. Y sé que este es un desafío compartido, así que vamos a utilizar nuestra experiencia en el Reino Unido y el hecho de que hemos atravesado por este choque para ayudar a otros países. Ya hemos apoyado a Moldova a proteger sus elecciones de la injerencia rusa. A medida que se acerquen más comicios en toda Europa, más naciones están lidiando con estos problemas, algunos incluso por vez primera. Así que estamos dispuestos a compartir nuestros conocimientos sobre cómo operan estos actores y cómo podemos responder, porque esta es una tarea vital para nuestra resiliencia y seguridad colectivas. Para superar las divisiones y la inestabilidad, también hemos de buscar nuevas formas de acercar a los países. Sabemos que somos más fuertes cuando nos unimos con otros, cuando atravesamos fronteras para resolver problemas compartidos. Hoy, desde esta tribuna, recuerdo el enorme progreso humano que ha encabezado esta organización, como la eliminación de la viruela o la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Este es el tipo de promesa y de esperanza que llevó a mi país a acoger la primerísima sesión de esta Asamblea General en Londres y que llevó al mundo a crear esta institución, estas Naciones Unidas, nuestras Naciones Unidas. Ese es el nivel de ambición que necesitamos ahora. Renovar las Naciones Unidas para adaptarlas a nuestra era, para encarar desafíos como la mejora de la salud mundial y la prevención de futuras pandemias, poner fin a las guerras que están causando tantísimo sufrimiento e inestabilidad incluido el terrible conflicto que asola a Sudán, y encarar el cambio climático. La crisis del clima se ha convertido ahora en una amenaza de seguridad nacional para países del mundo entero. Este verano de calor extremo, incendios forestales, inundaciones, lo ha demostrado. Nuestro país seguirá colaborando con otros para combatir esta amenaza, para proteger a nuestros hijos y nietos, para proteger la naturaleza y también para cosechar los beneficios para el empleo, el crecimiento y la reindustrialización que pueden acarrear la transición a la energía limpia. Así que debemos alzar la vista. Y creo que el Reino Unido está en una posición singular como intermediario franco para ayudar a llevar esta iniciativa adelante. Somos el aliado más cercano de los Estados Unidos de América. Tenemos profundos lazos con nuestros amigos de la Unión Europea, y queremos profundizar esos lazos aún más. Trabajamos con China y con potencias emergentes, como la India y el Brasil. Ocupamos un escaño en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en la Commonwealth, en la CPTPP. En un mundo dividido, podemos acercar a las personas, y lo haremos. Vamos a asumir ese papel y vamos a empezar encarando uno de los desafíos y oportunidades más significativos de nuestra era, la inteligencia artificial de frontera. La inteligencia artificial reúne muchísimas de las cuestiones más acuciantes que tenemos ante nosotros. Ya está acelerando el diagnóstico de cáncer en el Reino Unido, pero la inteligencia artificial tiene potencial para ir mucho más allá, no solo para ayudar a prevenir y tratar el cáncer, sino para ayudar a curarlo. La inteligencia artificial también será la clave del crecimiento económico, el camino para la transformación de la educación y será una herramienta vital para mantenernos seguros. Hoy les anuncio que estamos desarrollando una nueva alianza de defensa e inteligencia artificial con los Estados Unidos para proteger nuestra infraestructura nacional esencial. Pero sabemos que la inteligencia artificial también será una fuente de Cambio en nuestro estilo de vida y en la manera en que trabajamos sin multiplicar el riesgo. Todos hemos oído las advertencias y debemos hacerles caso. Yo sé lo preocupada que está la población, así que tenemos que estar a la altura de este momento. Las decisiones fundamentales sobre esta tecnología son demasiado importantes como para dejarlas al azar. Esas decisiones las deben tomar gobiernos electos que trabajen por la población que trabaja y tenemos que darle a la población el apoyo que necesiten. Durante este cambio, velando porque se convierta en un motor de reindustrialización y también en una oportunidad de la primera revolución industrial que precisamente se inició en el norte de Inglaterra hace 2 siglos, aprendimos algo. Fue un momento de un progreso tecnológico increíble, pero para los trabajadores ese cambio trajo consigo un enorme sufrimiento y explotación. Antes de mejorar, las cosas empeoraron y mucho, así que esta vez tenemos que hacer las cosas bien, yo creo. que estamos a la altura de esta tarea. De sobras. El Reino Unido tiene algunos de los mejores talentos en materia de inteligencia artificial y de las mejores tecnologías del mundo. Y cuando se trata de protegernos frente a los riesgos, tenemos nuestro Instituto de Seguridad de Inteligencia Artificial. De primera categoría mundial que trabaja codo con codo con los Estados Unidos y con los principales laboratorios en materia de seguridad e inteligencia artificial. Pero tenemos que ir más allá. Sobre la base de la reunión convocada por Su Majestad el Rey Carlos la semana pasada, hoy les puedo anunciar que voy a darle a la presidencia británica del G 20 el próximo año un lugar de primer orden a la inteligencia artificial. Veré cómo respondimos a la crisis financiera en 2008. Avanzamos rápidamente en el G20 en grupos más reducidos para dar una respuesta urgente y práctica. Nos unimos para acordar principios que todos aplicaron a nivel nacional de la manera que les convenía, adaptándolos a sus circunstancias y funcionó. Así que ese es el tipo de enfoque que ahora necesitamos. Así que reuniremos a las personas adecuadas en torno a cuestiones clave. para lograr el potencial de la inteligencia artificial a fin de que redunde en el bien y encarar los riesgos. Y trabajaremos para acordar una serie única de principios y normas mundiales, de manera que la transparencia y el acceso que necesitamos aumenten nuestra capacidad de preparación y para que el desarrollo de la inteligencia artificial sea seguro. Esto reunirá a iniciativas de otros, como las que propuso Noruega esta semana. Pero, como ha dicho Su Majestad, la tarea que tenemos ante nosotros no es solo la de hacer avanzar la tecnología, sino de velar porque esa tecnología siga estando firmemente al servicio de la humanidad. Y quisiera volver a garantizarles que el pueblo del Reino Unido, en última instancia, o mejor dicho, quisiera garantizar al pueblo del Reino Unido que en última instancia haremos lo que se necesite para protegerlos, inclusive elaborando nuevas leyes, si fuera necesario. El pueblo británico tiene que saber que vamos a proteger sus intereses y que lo haremos. Pero esto por sí solo no es suficiente, ¿cierto? En esta era peligrosa y turbulenta, es más importante que nunca dar a las personas el poder de crear su propia resiliencia y de hacer más por sí mismas y para sí mismas, y de darles la plataforma para que defiendan aquello en lo que creen. Estoy trabajando para reequilibrar el poder en todas las regiones del Reino Unido y, como parte de ello, he establecido una segunda oficina en Downing Street. En Manchester, una segunda oficina de Downing Street en Manchester, la llamamos la oficina número 10 norte. Fuera de esta oficina se encuentra una estatua de Abraham Lincoln y esto marca la conexión personal de Abraham Lincoln con Manchester y el vínculo entre nuestras 2 naciones y un vínculo que el propio Abraham Lincoln describió en una carta. a la población trabajadora de esa ciudad diciendo que era un lazo perpetuo. No fue solo por un apoyo militar o material, no hubo un quid pro quo, fue porque los humildes trabajadores de las factorías de Manchester asumieron una posición de principios. Durante la Guerra Civil de los Estados Unidos, pese a las penurias que les causó, se negaron a utilizar algodón que hubiera sido recogido por esclavos. En 1862, personas con muy poco poder Lo utilizaron para ayudar a aquellos que no tenían nada de poder del otro lado del Atlántico. El mejor cambio empieza desde abajo, encabezado por las personas, y por mucho que se tergiverse la información en las redes sociales, el mundo sigue estando repleto de gente buena y digna que está dispuesta a luchar por lo que es correcto. Yo esa luz la veo en todo momento. Nada une más a los británicos de todas edades, razas y clases, más que su odio de la injusticia, el uso indebido del poder contra los indefensos. Siempre nos alzaremos en contra de los matones, defendiendo a los que llevan las de perder y por eso estamos tan unidos. Para respaldar a Ucrania, y les voy a decir que rendimos homenaje al pueblo ucraniano. Están mostrando una resiliencia y una valentía profundas que inspiran al mundo entero. Estuve en Kiev el mes pasado y me y pude ver. cómo se vive bajo el ataque de Rusia. Fui a un mercado ajetreado, una escena cotidiana en cualquier ciudad europea, donde los vendedores elogiaban sus productos, me ponían en las manos melocotones y ciruelas de Odesa, pero sus puestos estaban en la calle porque se les había destruido el mercado. Al fondo había vehículos quemados. Detrás de nosotros, un edificio que había recibido un impacto directo apenas unas semanas antes. Me reuní con personas que iban en metro desde casa a su trabajo, personas que simplemente continuaban con sus vidas, pero por la noche esas mismas estaciones de metro se utilizaban como refugios para miles de personas, desde los ancianos a los niños de corta edad, algunos de los cuales lo único que han conocido es la guerra. Me hablaba la gente de las condiciones gélidas de las estaciones de metro el pasado invierno, cuando las temperaturas cayeron a por debajo de los. menos 20 grados centígrados en la calle. Entretanto, Rusia atacaba su infraestructura energética, tratando de que sufrieran aún más. No podemos dejar que se lo vuelvan a hacer este invierno. Por eso estamos trabajando para ayudar a Ucrania a proteger sus cielos y a sus civiles. Estamos encabezando el costo para que a Rusia le cueste más continuar esta guerra ilícita y sin sentido. El proyecto de ley Graham, que el presidente Trump firmó la semana pasada, marcará una enorme diferencia en ese empeño y apoyaremos a Ucrania para que repare y proteja las centrales eléctricas y de calor de las que dependerá Kiev este invierno. Y es correcto que le demos ese apoyo, pero deberíamos denunciar a Rusia esta vez y todas las demás. Todos los aquí presentes saben que los ataques contra infraestructura civil están explícitamente prohibidos en el derecho internacional. Y al igual que estamos aquí anunciando financiamiento para paliar los efectos de los crímenes de guerra, que Esperamos que se vuelvan a cometer por un miembro permanente del Consejo de Seguridad. Y esto tiene que terminar. Rusia debería optar por otro camino mañana, aceptar un alto el fuego, venir a la mesa de negociaciones. Los exhorto a que lo hagan, pero hasta entonces estaremos junto a Ucrania, más fuertes que nunca, por el tiempo que sea necesario. Se trata de defender la carta de las Naciones Unidas del Estado de Derecho. Mantendremos firmes ante cualquier amenaza y desafío el Estado de Derecho, no solo de Rusia, sino de otros, inclusive cuando amenazan los derechos de los territorios británicos para que sigan siendo británicos, tales como las Islas Falkland. Y por eso estamos trabajando también con Francia y otros asociados para respaldar la libertad de navegación en el Golfo. Y por eso he tomado medidas en cuanto a Oriente Medio. Apenas ocho semanas después de haber asumido el cargo de primer ministro, trabajando con mi secretario de Exteriores, Ed Miliband, restablecí de manera amplia nuestra posición y creamos una coalición internacional de países que se unieron a nosotros. El atentado terrorista que tuvo lugar en Israel el 7 de octubre de 2023 fue sencillamente espantoso. Yo lo he condenado Categóricamente seguiremos condenando a Hamás y nos solidarizamos con Israel ante las amenazas en curso, incluidas las de Irán contra Israel y contra la población judía del mundo entero. Pero esto no justifica lo que está haciendo el gobierno israelí en Gaza ni en la Ribera Occidental. Demasiadas personas han muerto, en particular muchísimos niños. Está entrando muy poca ayuda y ha durado demasiado tiempo. No nos quedaremos de brazos cruzados mientras el sufrimiento espantoso sigue aumentando y mientras se desvanece la posibilidad de los dos estados, que es la mejor esperanza de paz y estabilidad para ambas naciones. El mes pasado, Israel emitió licitaciones para la construcción del mega asentamiento E1, que insertaría una cuña a través de la ribera occidental y amenazaría con poner fuera de juegos a un Estado viable de Palestina. No se puede permitir, así que hemos actuado prohibiendo el comercio de mercancías con los asentamientos ilícitos, reconociendo que la ocupación israelí del territorio palestino es ilícita y sancionando a quienes participen en la construcción de asentamientos ilícitos. Queremos poner fin al sufrimiento la muerte. Y queremos que los pueblos israelí y palestino vivan el uno al lado del otro en paz y seguridad. Y haremos todo lo que podamos para mantener viva esa posibilidad. Y miren, vivimos en una era en la que hay poca confianza en la política. Y si queremos seguir hablando de la solución de los dos estados, pero esas palabras no van acompañadas de hechos, esa confianza será aún menor y nuestros enemigos tratarán de aprovecharse de la alienación que ello generará. Así que no podemos dejar que suceda. Así que, excelencia, señoras y señores, este es el tipo de liderazgo que quiere Tenemos que renovar juntos nuestro compromiso para que la década que tenemos por delante sea mejor que la anterior. Mi mensaje a nuestros asociados del mundo es el siguiente: pueden ustedes contar con nosotros. Cuente con nosotros para defender los valores británicos de larga data, valores de justicia y equidad, nuestros valores compartidos y la carta. Cuente con nosotros para combatir el racismo, la discriminación y el abuso de poder, donde quiera que lo veamos. Y lo igual que hicieron los trabajadores de las factorías de algodón de Manchester en 1919. en el siglo XX, y como lo hizo nuestro país en la lucha contra el fascismo en el siglo XX. Cuenten con nosotros para unir a las personas, no para señalar hacia los problemas de antaño, sino para trabajar con miras a la búsqueda de nuevas soluciones para el siglo XXI. Pueden ustedes contar con nosotros para encarar el temor y la división con unidad y esperanza. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea.
Quiero dar las gracias al Primer Ministro del Reino Unido, Irlanda del Norte, Gran Bretaña, Irlanda del Norte. A continuación, intervendrá su excelencia, el señor Andrej Plenkovic, Primer Ministro de la República de Croacia. Solicito a protocolo que escolte a su excelencia y le invito a dirigirse a la asamblea.
Buenas noches, señora presidente, excelencia, señoras y caballeros. Venimos a esta asamblea de países que difieren en su tamaño, su población, su poder, pero estamos aquí precisamente por esto. Cada país tiene su experiencia que compartir, sus responsabilidades que asumir y su aportación a realizar. Croacia aporta la experiencia de una nación que en una sola generación ha sufrido la agresión y la ocupación, ha defendido su libertad y se ha reconstruido. Nos hemos sumado a la ONU, a la OTAN, a la Unión Europea y hemos desarrollado una democracia floreciente y una economía próspera. Nuestra vía, nuestra transición, No han sido fáciles, pero lo conseguimos. En la última década, como primer ministro, he visto a Croacia traducir esas experiencias en progreso interno y más responsabilidad en el extranjero, y me ha reforzado el convencimiento que tengo sobre el tema de esta sesión. En primer lugar, las normas son nuestra brújula común. En segundo lugar, la transformación ayuda a desarrollar la resiliencia. Y, en tercer lugar, la confianza se obtiene solo cuando se obtienen resultados. Señoras y caballeros, apoyamos el multilateralismo normativo como base de la cooperación, no porque seamos inocentes, sino porque hemos visto y hemos sufrido la alternativa. Para las naciones de pequeño y mediano tamaño, el derecho internacional no es una abstracción, es lo que separa el orden de la tiranía, la igualdad soberana del uso de la fuerza. Como la que sufrió Croacia durante la agresión y ocupación brutal de más de un cuarto de nuestro territorio en los años 90, una guerra que causó casi 20.000 víctimas. Después de tres décadas, seguimos buscando a 1.725 desaparecidos. Un ejemplo de que las consecuencias de la guerra no terminan cuando se silencian las armas. Lo que requiere la paz es valor, instituciones creíbles y normas que se apliquen igualmente a todos. La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania es un ataque directo a esas normas. Croacia seguirá apoyando la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Ucrania y el logro de una paz justa y duradera basada en la Carta de la ONU. La paz no puede recompensar la conquista, la recuperación no puede separarse de la justicia, La misma brújula debe guiarnos en Oriente Medio. La protección de civiles, el acceso humanitario, el respeto al derecho internacional y el disponer de un horizonte político creíble son esenciales para acabar con el ciclo de violencia. Croacia apoya la solución negociada de los dos Estados para que israelíes y palestinos vivan en paz y seguridad. De Sudán a Myanmar, pasando por el Sahel o los Grandes Lagos, los civiles son los que pagan el más elevado precio cuando fracasa la diplomacia y se ignoran las normas. Y las crisis no son locales durante mucho tiempo. La guerra afecta al suministro de alimentos, de energía, la inseguridad, desde el estrecho de Ormuz al mar Negro, afecta a la industria naviera, a los precios y al empleo y al sustento en todos los continentes. Por ello, como gobierno, Hacemos frente a las consecuencias del aumento de los precios de la energía, protegiendo a los ciudadanos croatas y a nuestra economía de estos problemas creados muy lejos de nuestras fronteras. Y aunque parezcan distantes, son problemas reales que crean inflación en nuestro país, que afecta a todo, desde los salarios las pensiones, el precio de los alimentos, los servicios básicos. Por ello, la libertad de navegación, la seguridad marítima y la aplicación estricta de la Convención de Derecho del Mar son importantes para todos. Para nosotros, la libertad de navegación y la seguridad marítima son un interés nacional y una responsabilidad global. Las normas se aplican a todos y deben servir para dar estabilidad y previsibilidad necesaria para que los países puedan avanzar en sus ambiciones. El mundo está transformándose gracias a la tecnología, por el cambio climático, las presiones demográficas, la migración ilegal, el enfrentamiento geopolítico. Nuestra responsabilidad es hacer que el cambio vaya en beneficio de la seguridad y la libertad humana, y no lo contrario. La ONU debe comenzar con su propia transformación. Nosotros queremos una ONU más efectiva, más responsable, más sostenible económicamente y más sólida en sus tres pilares: paz y seguridad, desarrollo sostenible y derechos humanos. La reforma debe servir también para crear un Consejo de Seguridad más representativo y más efectivo. Cuando el Consejo está bloqueado, La Asamblea debe y puede actuar, pero no puede reemplazar al Consejo en su responsabilidad principal, según la Carta. Ello hace que la selección del próximo Secretario General sea aún más relevante. Gracias al Secretario Guterres por su trabajo en esta última década. La ONU necesita un liderazgo que pueda aunar a los Estados, defender la Carta y hacer que la reforma dé resultados mensurables. Ningún país, aisladamente, puede responder a las transformaciones globales de la actualidad. La inteligencia artificial puede acelerar el desarrollo, pero debe respetar los marcos normativos, la dignidad humana, la rendición democrática de cuentas. El aumento de la retórica nuclear hace que el compromiso con el TNP sea más importante que nunca. La acción climática debe reforzar también la seguridad energética y la cohesión social. Nuestra experiencia demuestra que la transición verde no debe ser ideológica. Solo es posible cuando es realista desde el punto de vista tecnológico, justa a nivel social, compatible con la energía, con su seguridad y su asequibilidad, y cuando apoya el desarrollo. Para Europa, que importa la mayor parte de la energía que consume, el uso de la energía renovable es algo que va más allá de la política climática. Es una necesidad estratégica que refuerza nuestra soberanía, nuestra capacidad de acción, reduce la dependencia externa, crea oportunidades económicas y hace que nuestras sociedades sean más resilientes. El mismo principio se aplica a la migración ilegal, que ha causado desconfianza en Europa y ha alterado el panorama político de muchos países. Esa situación es inaceptable y no puede continuar. Tenemos que defender el Estado de Derecho. Hay que seguir los procedimientos legales. Nuestra responsabilidad fundamental es para con nuestros ciudadanos y empieza en nuestras fronteras. No permitimos una migración incontrolada. Estamos luchando contra las redes criminales que la facilitan. Como país con frontera externa de la Unión Europea, tenemos una responsabilidad adicional y la vamos a cumplir con plena determinación. La transformación es importante también en nuestra región. El sudeste de Europa sigue siendo asignatura pendiente del proyecto europeo. Croacia seguirá apoyando una ampliación de la Unión Europea basada en el mérito, para que las fronteras de la división pasen a ser líneas de cooperación, para que las reformas sobre el papel refuercen de verdad las instituciones y el nivel de vida. Pero la transformación europea requiere también honestidad con respecto al pasado. La reconciliación es posible cuando se reconoce la responsabilidad por los crímenes del pasado y se rechaza su glorificación. Esta norma no permite excepciones a nivel nacional. Significa respeto por las víctimas, rechazo, claro, del revisionismo histórico, no la glorificación de los criminales de guerra. Ratko Mladic fue condenado como criminal de guerra, responsable del genocidio Srebrenica, el primero en Europa desde el Holocausto, aunque sus antecedentes penales culminan en su historial de crímenes de guerra, va mucho más allá el bombardeo de las ciudades croatas, el asesinato de civiles, el poner minas, empresas, la destrucción del patrimonio cultural de nuestras instalaciones industriales, los honores militares y oficiales que se dieron a Mladic en Serbia, han sido una afrenta a sus víctimas y a las sentencias de los tribunales internacionales. La participación de representantes del Estado y el apoyo público a la ceremonia son incompatibles con los valores de la Unión Europea a la que Serbia se quiere sumar. El mismo compromiso con la igualdad y la reforma debe guiar a Bosnia y Herzegovina como signatarios de los acuerdos de paz de Dayton. Y como vecino y amigo de Bosnia y Herzegovina, Croacia defiende a ultranza su futuro europeo. Los acuerdos de Dayton pusieron fin a la guerra y establecieron un marco constitucional para Bosnia y Herzegovina, un estado, dos entidades, tres pueblos constituyentes: croatas, bosnios y serbios. Este equilibrio es la base sobre la que se construyó la paz. Sin embargo, los croatas de Bosnia y Herzegovina siguen sin tener representación legítima, incluyendo también en la presidencia del país. Esto es injusto, es desestabilizador y va en contra del espíritu de Dayton. La solución no pasa ni por la división ni la dominación. Requiere una reforma electoral cuidadosa que proteja a todos los ciudadanos, garantizando el principio de representación política legítima de los pueblos constituyentes. Croacia no se cansa de explicar por qué esta reforma es crucial para todo el país, para que alcance su pleno potencial. y no dejaremos de oponernos a las fuerzas políticas que buscan ventajas políticas poniendo en peligro la igualdad de los pueblos constituyentes y su prosperidad a largo plazo. Nuestra propia histórica nos confirma que la transformación tiene éxito cuando se ancla en la inclusión, la responsabilidad y la reforma. En la última década hemos multiplicado por dos el tamaño de nuestra economía en términos nominales reduciendo en 30 puntos el coeficiente deuda-PIB desde el récord de la pandemia. Seis agencias de calificación del crédito nos han situado en la categoría A. Hemos multiplicado por tres el presupuesto de defensa, un tercio del mismo dedicado a la modernización. Hemos cambiado el entorno de seguridad, estamos reforzándola. equipados mejor para apoyar misiones internacionales en el extranjero. Las reformas nacionales aumentan nuestra resiliencia y nos dan la capacidad de funcionar en un mundo que cambia rápidamente. Señoras y caballeros, el sistema internacional fracasa cuando la distancia entre las declaraciones y los resultados son demasiado amplias. La confianza vuelve si hay cooperación que dé resultados de verdad, mensurables. Vuelve cuando los niños están en la escuela, cuando la sociedad está protegida frente a la violencia, cuando se retiran las minas, cuando los alimentos llegan a una familia, vuelve cuando las instituciones evitan el conflicto antes de que ocurra. El año pasado, la ayuda oficial al desarrollo se ha reducido casi en un 25 por ciento. Es la reducción más importante en la historia de la ayuda internacional. Croacia, sin embargo, ha contribuido más y no menos. Entre 2016 y 2024, nuestra ayuda oficial al desarrollo se ha multiplicado por cinco y nuestra asistencia humanitaria se ha multiplicado por 21. Con nuestros socios de la ONU, Pasamos de los compromisos a la acción. Apoyamos la educación de las niñas en Kenia, damos asistencia humanitaria en Gaza, asistimos a los niños sirios refugiados, avanzamos en el desminado en Ucrania. Basándonos en nuestra propia experiencia, protegemos a mujeres y niñas frente a la violencia digital. Este trabajo práctico, incluyente, centrado en las personas, nos ha llevado al ECOSOC. Si nos eligen para presidir ECOSOC en el ciclo 2027-2028, reforzaremos la coordinación y la rendición de cuentas. Se acerca el 2030 y acelerar los ODS sigue siendo prioritario. Croacia está entre los 15 países que están más cerca de conseguir los ODS. Nuestra experiencia no se puede aplicar a nivel internacional, pero las reformas nacionales y la responsabilidad internacional pueden y deben avanzar juntas. Y esta credibilidad es la base de la confianza en el multilateralismo que queremos que se reconstruya. Una credibilidad que se refuerza cuando todos los países, independientemente de su tamaño, de su poder, de su riqueza, pueden opinar. La respuesta no es reducir el multilateralismo, es que el multilateralismo dé resultados. Y es lo que queremos llevar al Consejo de Seguridad, caso de ser elegidos para el período 2030-2031. Nuestra historia reciente ha comenzado con la guerra, pero esto no ha definido nuestro destino. ahora ha formado nuestra visión de la cooperación internacional, de las responsabilidades que entraña. Las normas nos han dado una brújula cuando la fuerza intentó destruir nuestras fronteras. Nos ha dado un puente de la vulnerabilidad a la resiliencia, de la recuperación de la posguerra a la entrada en la Unión Europea, en la zona euro y en Schengen. Y ello nos ha permitido que las ambiciones se manifiesten a nivel Institucional de seguridad en la mejora del bienestar, en la capacidad de contribuir más allá de nuestras fronteras, en la experiencia que aportamos a la ONU, no afirmamos ser perfectos. Tenemos la perspectiva de un país que ha atravesado un camino difícil y que ha aprendido de ello. La ONU sigue siendo indispensable, pero ningún país puede hacer frente a los problemas de hoy en solitario. Por lo tanto, reconstruyamos la confianza defendiendo esta brújula común, gestionando el cambio para reforzar la dignidad humana, para que nuestros compromisos lleguen a aquellas personas en nombre de las cuales los asumimos. Muchas gracias.
En nombre de la Asamblea General, quiero dar las gracias al primer ministro de Croacia. Tiene la palabra su excelencia, Maxime Prévost, viceprimer ministro y ministro de Exteriores, Asuntos Europeos y Cooperación para el Desarrollo de Bélgica.
Señora presidenta, excelencia, señoras y caballeros, Maurice Maeterlinck, nacido en Gante y premio Nobel de Literatura en 1911, escribió una obra de teatro muy extraña. titulada Los ciegos. Doce personas se encuentran en un bosque, en una isla. El guía que los llevó allí está sentado entre ellos. Está muerto, pero ellos no lo saben todavía. Está esperando que vuelva. Oyen el viento, el mar, las voces a su alrededor. Saben que no están solos y sin embargo no pueden saber ni siquiera dónde están los otros. En cierto momento uno de los personajes dice: "Hemos pasado años y años juntos y sin embargo nunca nos hemos visto el uno al otro". Y esta frase es lo que Pienso yo, cuando miro a nuestro mundo, nosotros también estamos juntos, nos reunimos constantemente, intercambiamos discursos, mensajes, posturas. A veces nos pasamos horas sentados a la misma mesa y, sin embargo, estar en la misma sala no significa que nos entendamos unos a otros. Nos molestamos realmente en escuchar lo que nos dicen los otros, entender cuáles son sus temores, sus necesidades, cómo ven ellos el mundo. Para mí, ahí es donde empieza la diplomacia, no cuando estamos de acuerdo, sino cuando ya no lo estamos. La diplomacia no consiste en eliminar los desacuerdos. ni en abandonar los principios para conseguir el consenso a cualquier coste. Más bien, pasa por seguir hablando, seguir escuchando, encontrar maneras de gestionar nuestras diferencias sin que ello suponga una ruptura en nuestras relaciones o nos lleve a la confrontación. En esta obra de teatro, uno de los personajes dice algo muy simple: Vamos a intentar acercarnos un poquito más, unos a otros. Maeterlinck escribió estas palabras hace más de un siglo y, sin embargo, parecen ser totalmente relevantes hoy por hoy. El acercarse no significa pensar lo mismo, significa negarse a que la distancia se convierta en indiferencia, luego en desconfianza, hasta que, en última instancia, dejemos de hablarnos. Y este riesgo hoy es real. Es una de las paradojas de nuestro tiempo. Nunca hemos estado más conectados y, sin embargo, no nos entendemos necesariamente mejor que antes. Nuestras economías, nuestras sociedades, las tecnologías son profundamente interdependientes, incluso aunque vuelve con fuerza la tentación de replegarse sobre nosotros mismos. En otras palabras, dependemos unos de otros más que nunca, justo en el momento en el que a veces nos sentimos tentados de creer que podemos funcionar sin los otros. A medida que aumenta nuestra interdependencia, más necesitamos normas comunes, no para eliminar las diferencias, no para imponer una visión única del mundo, sino para velar porque podamos gestionar nuestro desacuerdo sin que se imponga la ley del más fuerte. En esta obra que les citaba de los ciegos, los personajes han perdido la persona que se supone que tenía que mostrarles el camino. Nosotros no nos encontramos en la misma situación. Nadie va a venir para decidir por nosotros la dirección a seguir, pero eso no significa que podamos avanzar si no tenemos puntos de referencia frente a las guerras, las crisis humanitarias, los problemas climáticos, las pandemias. los cambios tecnológicos. La cuestión es bastante simple. En definitiva, seguimos teniendo la misma brújula todos. Para Bélgica, la respuesta es positiva. Esta brújula es la Carta de Naciones Unidas, es el derecho internacional, pero las normas tienen valor únicamente si se siguen aplicando. Cuando el respetarla se hace difícil. Precisamente cuando la ley va en contra de los intereses inmediatos de un Estado. Cuando descubrimos si realmente nos importa de verdad. Cuando una firma. Pierde su valor el momento en el que se hace vinculante. Cuando un tratado es válido. Solo en la medida que le viene bien a las partes que lo firmaron. No sólo se debilita un texto jurídico, se debilita la confianza en una promesa realizada y, con ello, la seguridad de todos aquellos que creían que podrían fiarse de dicha promesa. Por ello, la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania es preocupante para más de los dos Estados implicados. Cuando se puede cambiar una frontera por la fuerza, Todas las fronteras se vuelven más inseguras. Nadie en esta sala necesita que le recuerden que la política internacional le dan forma el poder y los intereses. La carta no elimina esta realidad. Lo único que hace es delimitar lo que se permite hacer al poder. Y para Bélgica, señoras y caballeros, Esta línea, esta definición, es muy importante en la práctica. Somos un país abierto, con una economía vinculada al mundo. Nuestra seguridad depende de la de nuestros socios, depende de los Estados que mantienen su palabra en acuerdos que sobreviven a los cambios en el equilibrio de poderes, a fronteras que no se vuelven a dibujar con las pistolas. El derecho internacional refleja nuestros valores, ciertamente. También protege nuestros intereses. Por ello, Bélgica apoya firmemente a Ucrania. Para que la paz sea duradera, tiene que estar basada en la Carta de Naciones Unidas y en el respeto a la soberanía, independencia política e integridad territorial de Ucrania. Pero no podemos defender estos principios solo en mi continente, en Europa, y tratarlos como algo opcional en otros lugares. La soberanía, la integridad territorial y el derecho de los pueblos a determinar su futuro no cambian de significado cuando atravesamos las fronteras de nuestro continente. Los mismos estándares deben guiarnos en el derecho humanitario e internacional. Sus normas no se aplican únicamente cuando nos conviene. Existen precisamente para aquellos momentos en los que resulta más difícil respetarlas. En Palestina, en Sudán, en Myanmar, en la República Democrática del Congo, en Haití, en tantos lugares que sufren la violencia armada o el conflicto. Las circunstancias son diferentes, pero no hay una vida humana que valga menos que otra. Los civiles siguen siendo civiles y hay que protegerlos. Hay que permitir que la ayuda humanitaria les llegue. En todo el mundo, este año, de nuevo, cientos de millones de personas necesitan asistencia humanitaria mientras los recursos disponibles para ayudarles se reducen. Cuando nos quedamos sin fondos, ¿qué le decimos a la madre que lleva andando horas para llegar a una clínica con su hijo enfermo? ¿Que las puertas están cerradas? ¿Qué le decimos a una familia que espera recibir alimentos? ¿Que no se van a entregar mañana? No podemos pedir a los trabajadores humanitarios que den esta respuesta simplemente porque hemos decidido recortar su financiación. No es el momento de tratar la ayuda humanitaria como un gasto opcional. No es ni una recompensa ni una baza para la negociación. Un niño hambriento no es responsable de la postura que ha adoptado su gobierno. Ese niño tiene derecho a comer, derecho a recibir la atención que necesita, derecho a ser protegido. Por ello, les insto a todos ustedes a no recortar la financiación humanitaria. El derecho internacional Va más allá de simplemente contener la violencia, permite igualmente que haya comercio, intercambio, movimiento, y ello me lleva a una libertad que al principio puede sonar un tanto técnica, la libertad de navegación. Pero para mi país, no es en absoluto algo técnico. Ya en el siglo XIX, el puerto de Amberes tenía un potencial inmenso, pero los barcos que venían por el río Scheldt tenían que pagar una tasa. En 1863, un acuerdo internacional abolió esta tasa de manera definitiva y había de aplicarse a todos los pabellones, a todos. Una ruta internacional solo tiene valor si se mantiene abierta. El poder atravesarla no puede depender de los problemas de poder. Por ello, precisamente defendemos la libertad de navegación. No se trata del derecho abstracto de un buque a desplazarse del punto A al punto B, es lo que permite que las economías que a lo mejor no comparten los mismos intereses ni las mismas alianzas, puedan mantenerse conectadas. Es lo que permite a un Estado sin litoral participar en el comercio internacional. Es lo que permite que los cereales, los medicamentos, el gas, los componentes industriales atraviesen zonas marítimas sin que haya que negociar su paso en cada una de las etapas. Esto parece perfectamente normal cuando todo funciona bien, pero en cuanto se cierra una ruta, todos recordamos la importancia que tienen. Piensen en el estrecho de Ormuz, en el estrecho de Bab el Mandeb, a la entrada del Mar Rojo, el Canal de Suez, el Bósforo. el estrecho de Malaca, el canal de Panamá. Más del 80% de las mercancías globales en volumen se transportan por mar. Cuando se ataca un buque, cuando un estrecho se vuelve peligroso o cuando un transportista tiene que rodear una región entera Los efectos se sienten a miles de kilómetros de distancia.
Of course. Lo sentimos en nuestros puertos, como no, pero también se deja sentir en el precio de la energía, de los fertilizantes, de la comida, en el precio de un tanque de combustible, el precio de una barra de pan o incluso poder comprar el pan. Y las más de las veces, los países que menos Margen económico de maniobra tienen son los que soportan proporcionalmente la mayor carga. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar otorga derechos, pero también impone obligaciones, la seguridad de navegación, la protección del medio ambiente marino y el respeto de los derechos de los Estados ribereños. Una armada más pequeña no quiere decir que goce de menos derechos, ni tampoco una armada más grande le otorga el derecho de imponer su voluntad. Ningún país tendría que ceder los derechos que le confiere la ley, sencillamente porque hay otro país que puede enviar más buques. Por eso las controversias marítimas se deben resolver mediante la ley. no con la intimidación. Y por eso la libertad de navegación depende de normas comunes, de manera que cada país pueda ejercer sus derechos al tiempo que respeta los de otros. Pero mantener abiertas nuestras rutas marítimas también significa mantenerlas seguras hasta nuestros puertos. El código de seguridad del Mecanismo Internacional de Buques y Puertos, el famoso código ISPS, ofrece un ejemplo muy concreto de lo que puede lograrse con el multilateralismo cuando funciona. La piratería, el terrorismo y la delincuencia son lacras que debemos combatir juntos, y ese código se debe fortalecer. Bélgica entiende su importancia. La libertad y la seguridad no son ideas opuestas. Más bien, la seguridad es una condición para la libertad. Y ahondo en la libertad de navegación porque ejemplifica algo mayor. La soberanía no requiere aislamiento. Podemos defender nuestros intereses y aceptar que otros también tienen derechos. Y cuando las reglas son suficientemente claras y previsibles, un espacio de competición puede seguir siendo un espacio de cooperación. Además, el océano es mucho más que una ruta comercial. Del océano se alimentan poblaciones, el océano regula nuestro clima y el océano absorbe gran parte del exceso de calor que genera el calentamiento del planeta. Para muchos pequeños estados insulares, el aumento del nivel del mar afecta al territorio en que viven sus ciudadanos, a su economía, a su cultura y, en algunos casos, a la posibilidad misma de permanecer en el lugar en que sus familias han vivido durante generaciones. La libertad de utilizar el océano entraña, por ende, una responsabilidad, la de preservarlo. Y en cuanto a esta cuestión, si me lo permiten, yo quisiera ser optimista. El acuerdo BBNJ entró en vigor este año, tras casi 20 años de negociaciones. Casi 20 años, si lo comparamos con un ciclo político, es casi una eternidad. Ahora, si lo comparamos con la creación del derecho internacional. pues a veces es el tiempo que se necesita para llegar a una avenencia lo suficientemente sólida como para que dure. Este acuerdo demuestra que incluso en la actualidad seguimos construyendo el derecho internacional en lugar de desmantelarlo. Y Bélgica ha invertido muchísimo en este proceso. Ayudamos a echar a andar Los líderes azules, una coalición de países que trabajan para proteger al menos el 30% del océano de aquí a 2030 y para obtener un tratado ambicioso sobre el alta mar. El acuerdo BBNJ ahora nos brinda una herramienta esencial para avanzar hacia ese objetivo de protección. Pero 20 años de negociaciones no deben ir seguidos de años de espera. Y por eso, Bélgica se brinda para ser la sede de la futura secretaría del tratado en Bruselas. Estamos dispuestos y listos para ponerla a funcionar desde el primer día. Podremos aprovechar nuestra pericia científica y una comunidad que aúna organizaciones internacionales, embajadas y la sociedad civil. para que lo que juntos hemos acordado se convierta en una verdadera protección en el mar. Por debajo de ese mismo océano se encuentran otras rutas vitales, los cables que conectan nuestros continentes y que transportan gran parte de nuestra energía y por los que circulan gran parte de nuestras comunicaciones digitales. Y aquí también Salta a la vista nuestra interdependencia. Una ruptura, un acto de sabotaje o un ataque pueden tener consecuencias a miles de kilómetros de distancia. Por eso, proteger esas conexiones es vital. Pero nuestra responsabilidad en el mundo digital no termina con la infraestructura. La inteligencia artificial nos plantea otra cuestión. ¿Cómo podemos aprovechar plenamente las posibilidades que genera la innovación sin dejar que la tecnología avance más rápido que nuestra capacidad de proteger a las personas? En particular, pienso en los niños, las niñas, que están creciendo en un mundo en el que la inteligencia artificial les puede ofrecer posibilidades extraordinarias, pero también crear nuevas vulnerabilidades. Tampoco tenemos que frenar la innovación por miedo, ni asumir que la innovación se va a autorregular. Tanto en el mar como en el mundo digital, la libertad necesita reglas si queremos que siga siendo libertad. No se puede hablar de interdependencia sin hablar de migración. Las personas siempre se han desplazado. y seguirán desplazándose. Y los gobiernos tienen el deber de gestionar esos desplazamientos y de velar porque la migración se realice en condiciones seguras, regulares y conformes a la ley. El orden como tal es cuestión de derechos humanos. Cuando la migración queda en manos de contrabandistas y traficantes, Las personas sufren explotación, corren peligro y en ocasiones pierden la vida en el mar. Pero la manera en que los gobiernos mantienen el orden es igual de importante. Los Estados tienen tanto el derecho como la responsabilidad de gestionar sus fronteras y tienen que hacerlo respetando plenamente el derecho internacional y los derechos fundamentales. Puede que la condición jurídica de una persona cambie, pero su dignidad humana no. Todas las personas importan. Por eso, los países de origen, de tránsito y de destino deben trabajar
Juntos. Una migración segura, ordenada y regular y el respeto de los derechos humanos no son ambiciones opuestas, deben ir de la par. Y bien podemos gestionar nuestra interdependencia o quedar a su merced. Y las crisis de salud nos han enseñado Lo mismo. Los brotes de enfermedades no entienden de fronteras. La cooperación es necesaria. Quienes se niegan a cooperar se están debilitando. Pero si queremos que perduren nuestros compromisos, también necesitamos instituciones capaces de hacer que perduren. La ley necesita custodios y este año se cumplen los 80 años de la Corte Internacional de Justicia, que resuelve controversias jurídicas que le remiten los Estados de manera pacífica y de conformidad con el derecho internacional. La Corte Penal Internacional tiene un mandato distinto, el de combatir la impunidad, procesando y enjuiciando a personas acusadas de los delitos internacionales más graves. Tienen mandatos distintos ambas Cortes, pero su independencia se ha de defender por igual. Ambas Cortes reposan sobre la misma idea: que el poder no puede ser su propio juez, no se puede ser juez y parte. Y eso sigue siendo cierto, aun cuando no nos gustan las sentencias o los procesos Cuando los magistrados o funcionarios de una corte internacional son objeto de sanciones o de presiones por cumplir con su mandato, Bélgica siempre estará de su lado para protegerlos. Pero la promesa de la ley no termina en las salas de los tribunales ni en las relaciones interestatales. Tiene que ver con las personas, con los derechos humanos, con el derecho de pensar y hablar con libertad, con la libertad de conciencia y de religión, y con la libertad de no tener religión. Tiene que ver con la capacidad de toda mujer de decidir el rumbo de su propia vida y de ocupar Su lugar en pie de igualdad en la sociedad, la posibilidad de amar a la persona que amamos sin miedo de ser encarcelados, de sufrir violencia, persecución. Estas libertades no le pertenecen a un solo continente. Reposan sobre una convicción fundamental, que la dignidad de una persona no depende de su género, su origen, su orientación sexual, de lo que piense un gobierno de esa persona. Nuestras sociedades son diferentes, damas y caballeros, y seguirán siéndolo. Porque la dignidad de la persona no requiere que todos seamos los mismos para ser iguales. Y esa convicción es también lo que guía nuestra diplomacia. Dialogar no quiere decir dar el beneplácito. y dialogar no es lo contrario de tener determinación. La diplomacia requiere de ambas cosas. También hacen falta instituciones que puedan funcionar. Defender a las Naciones Unidas no significa pretender que dentro de esta organización todo funciona bien. El proceso ONU 80 es necesario, pero hay una diferencia entre reformar una organización y debilitarla. No se le puede pedir más a esta organización cuando constantemente la estamos despojando de sus recursos y luego mostrarnos extrañados cuando esa organización no es lo suficientemente efectiva. La reforma tiene que preservar lo que confiere a esta organización su propósito, la paz y la seguridad, los derechos humanos y el desarrollo. También se ha de garantizar una mejor representación para todas las regiones del mundo. Hace más de 80 años, señoras y señores, Paul-Henri Spaak encabezó la delegación belga en la Conferencia de San Francisco que alumbró a las Naciones Unidas. Pocos meses después, se convirtió en el primer presidente de esta Asamblea General. Bélgica estaba saliendo de la guerra y de la ocupación, y por eso precisamente a nosotros el multilateralismo nos pareció la decisión obvia. No estamos aquí para preservar una institución por el mero hecho de preservarla, sino que estamos aquí para preservar lo que debe hacer posible esa. Institución, la paz y la seguridad, los derechos humanos y la prosperidad para todos. Por tanto, señoras, señores, antes de ser presidentes, presidentas, ministros, ministras, embajadores, embajadoras o diplomáticos y diplomáticas, todos fuimos niños y niñas. Y pese a todo lo que diferencia a estas personas, las personas a las que representamos a menudo lo que quieren son cosas muy sencillas. Poder volver a su casa por la noche, poder ver crecer a sus hijos y enviarlos a la escuela sin temor, poder trabajar, amar a la persona que aman, hacer planes para el próximo año, no tener que vivir pensando en que la guerra, el hambre, la enfermedad o la violencia pueden hacer que todo desaparezca de la noche a la mañana. Esa es la definición más concreta de paz, poder vivir la vida sin temer constantemente que la vas a perder. Podemos construir la paz y la podemos dañar. Podemos legarla a la próxima generación o dejarle a la próxima generación la tarea de volver a empezar. Al inicio de este discurso les hablaba yo de la obra Los ciegos, de Maurice Maeterlinck. Sus personajes esperaban que alguien les mostrara el camino. Pero nosotros no podemos quedarnos esperando porque nadie va a venir y a decidir por nosotros en qué tipo de mundo queremos vivir. Pero no carecemos de elementos. Tenemos derecho internacional, tenemos el diálogo y por encima de todo, tenemos la responsabilidad de usarlos ambos. Una brújula no puede evitar una tormenta, pero sí que nos ayuda a mantener el rumbo cuando llega la tormenta. Muchas gracias. Doy las gracias al Viceprimer Ministro y Ministro de Relaciones Exteriores, Asuntos Europeos y Cooperación para el Desarrollo de Bélgica. A continuación, concedo la palabra al Excelentísimo Nasser Bourguita, Ministro de Relaciones Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes en la Diáspora de Marruecos. El señor presidente de la Asamblea General. Excelentísimo presidente de la Asamblea General, señor secretario general, excelencias, señoras, señores. Transmito mis sinceras felicitaciones en nombre de la delegación del Reino de Marruecos al excelentísimo señor Khalilur Rahman por haber sido elegido presidente de la Asamblea General en su octogésimo primer período de sesiones y le deseo todo género de éxitos en su noble cometido. Asimismo, encomio los esfuerzos incesantes del Secretario General, António Guterres, desde que asumiera el liderazgo de nuestra organización. Entre las grandes divisiones que ha experimentado el mundo durante la última década, el Secretario General Se ha convertido en una voz de sabiduría, consenso y pragmatismo, y ha defendido de manera incansable y valiente al sistema de las Naciones Unidas y el derecho internacional como los dos pilares fundamentales para el mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales. El señor Guterres ha seguido siendo un símbolo de la diplomacia multilateral y de la cooperación multilateral para superar los obstáculos y el malestar que hoy aquejan a nuestro mundo. Presidenta, la mejor descripción de nuestra realidad es la que ha expresado Su Majestad el Rey Mohammed VI, Dios lo guarde, cuando dijo y cito: "El mundo está cambiando a un ritmo sin precedentes y están desapareciendo las certezas". Esto ha generado distintos conceptos, se han cuestionado las alianzas, se suele vulnerar el derecho internacional y la capacidad de regular las relaciones internacionales enfrenta numerosos desafíos. Fin de la cita de Su Majestad el Rey de Marruecos. Por tanto, estamos ante un mundo cuyas características fundamentales son las siguientes: primero, La intensificación de crisis internacionales agudas y diversas, militares, económicas, relacionadas con el medio ambiente y con la energía. Segundo, la propagación de las tendencias confrontacionales, empeoramiento de las relaciones entre los Estados, dificultad de salir de una crisis en tercer lugar, porque se sabe cuándo empieza una crisis, pero no cuando termina. Cuarto, disminución de la capacidad de las estructuras regulatorias actuales para manejar y prevenir las crisis. En este contexto internacional complejo, presidenta, quisiera centrarme yo en tres ámbitos en los cuales la comunidad internacional debe prestar especial atención. Primero, encarar los grupos armados no estatales, que son una amenaza a la seguridad y estabilidad internacionales. Segundo, hacer frente al cambio climático y a sus consecuencias. Tercero, Afrontar los desafíos regionales, especialmente en Oriente Medio y en África. El papel de los grupos armados no estatales que amenazan la seguridad y la estabilidad de los Estados ha aumentado considerablemente. De hecho, ahora están tratando de controlar los corredores marítimos y los estrechos y de amenazar la libertad de navegación. También atacan instalaciones en varios países. Y a nivel mundial, más de 200 millones de personas residen en zonas que se encuentran bajo el control de grupos armados o en zonas en liza. Además, más de 130 grupos armados no estatales han sido clasificados como tales y Como partes en un conflicto, estas cifras reflejan la magnitud de la proliferación de estos grupos en un mundo que en las últimas 2 décadas se ha vuelto menos seguro y estable. Además, la estrecha correlación que tienen estos grupos armados con las milicias separatistas. por un lado, y con las organizaciones terroristas y las redes de delincuencia, por otro lado, así como con mercenarios, es algo que salta a la vista. Por tanto, es un error creer que algunos de estos grupos son pacíficos o constructivos, o creer que son capaces de participar en la solución de controversias, porque todos estos grupos utilizan la violencia para imponer hechos consumados y para lograr los intereses de quienes los controlan. Por tanto, hay que encarar a estos grupos con firmeza. Y los Estados que patrocinan, protegen, financian y suministran armas y les dan refugio, apoyo a esos países, a esos grupos armados, deben ser señalados. La responsabilidad de estos Estados no solo jurídica, también es moral, histórica. Estos grupos y quienes los patrocinan se convierten en un medio de evadir la responsabilidad o de llevar a cabo lo que los Estados no pueden hacer directamente. Por tanto, se deben imponer sanciones disuasorias contra estos grupos y quienes los patrocinan. Todos los que le brindan apoyo, financiamiento, armas, tienen que rendir cuentas por ello. Señor Presidente, no hay manera de preservar la paz y el desarrollo si no se aborda eficazmente el desafío del cambio climático. Ya no es una amenaza futura. Ya está afectando a la seguridad hídrica y alimentaria, así como a la estabilidad de territorios, economías y a las condiciones de vida de la población. Pese a que Marruecos poco ha contribuido a las emisiones de gases de efecto invernadero, Seguimos siendo uno de los países más vulnerables ante el impacto del cambio climático. Por consiguiente, y de conformidad con la visión de Su Majestad el Rey Mohammed VI, que Dios lo guarde, el Reino de Marruecos ha adoptado una política proactiva que se basa en la construcción constante de presas y represas, la interconexión de las cuencas hidrográficas, la desalinización del agua, la reutilización del agua residual y el tratamiento del agua y gestión del agua, especialmente en el sector agrícola. Este esfuerzo nacional forma parte de un compromiso internacional con la acción climática y por ello nuestro país. De 2026 a 2035 se ha fijado el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 53 por ciento. Al tiempo que. hacen de la resiliencia territorial una de sus principales prioridades. Este esfuerzo se ha hecho extensivo al continente africano, que sufre las consecuencias devastadoras del cambio climático. La iniciativa de Su Majestad de establecer tres comisiones climáticas en África para la cuenca del Congo, la región del Sahel y los Estados insulares de África ha generado un impulso prometedor para fortalecer la lucha de África contra el cambio climático y la coordinación entre los Estados de nuestro continente a la hora de encarar estos retos. Sin embargo, encarar el cambio climático no puede depender solo de las iniciativas nacionales. Hace falta un financiamiento asequible y accesible. También se precisa de transferencia tecnologías y de una verdadera solidaridad internacional para que los países en desarrollo puedan asumir su responsabilidad para con las generaciones presentes y venideras. Señora Presidenta, la cuestión de Palestina sigue siendo una prioridad constante en la política exterior del Reino de Marruecos, sobre la base de nuestra convicción en cuanto a que esta es una causa justa y que es fundamental para lograr la paz y la estabilidad en Oriente Medio. habida cuenta de esta convicción, el Reino de Marruecos, bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI, cree que el establecimiento de una paz duradera en el Oriente Medio depende de que se establezca un Estado independiente, soberano y viable de Palestina sobre la base de las fronteras del 4 de julio de 1967 y con Jerusalén Oriental como capital, y que viva al lado del Estado de Israel en paz y seguridad. Ante la tragedia que el hermano pueblo palestino sigue sufriendo, el Reino de Marruecos renueva su llamamiento a que se respete el alto el fuego en Gaza y a que se permita la entrada de asistencia humanitaria a la Franja de Gaza en cantidades suficientes, sin trabas ni interrupciones. Al mismo tiempo, Subraya Marruecos que se ha de apoyar a la Autoridad Palestina, especialmente desde el punto de vista técnico, financiero, estructural, humanitario y formación, y apoyar las reformas que está llevando a cabo en sus distintas instituciones. Marruecos también reitera su apoyo al papel decisivo del Organismo de Obras Públicas y Socorro para los Refugiados de Palestina. Apoyamos iniciativas destinadas a lograr la paz en Oriente Medio y por ello hemos decidido participar en la Fuerza Internacional de Estabilización en Gaza y contribuir mediante iniciativas humanitarias de seguridad a establecer un clima de paz y seguridad en la región. Contribuiremos a la formación de la policía palestina, desplegaremos funcionarios militares de alto rango a las fuerzas de seguridad internas y estableceremos un hospital militar de campaña. y encabezaremos un programa para combatir el extremismo. Los hechos en la ribera occidental, Cisjordania, son muy preocupantes, incluida la adopción de algunas leyes que afectan a la condición jurídica del territorio palestino y que allanan el camino para que se confisque ese territorio con el fin de ampliar los asentamientos y la violencia sistemática que perpetran los colonos israelíes contra los ciudadanos palestinos.
Todas estas medidas van en una dirección, el desplazamiento de la población y el socavar el establecimiento de un Estado independiente en Palestina. Con respecto a Jerusalén, estamos muy preocupados por las medidas unilaterales de Israel y las violaciones de la santidad de la mezquita de Al Aqsa, que es una grave transgresión que alimenta el extremismo y el odio a expensas de la moderación. Como presidente del Comité Al-Quds, nuestro Rey sigue trabajando para preservar el valor espiritual y cultural de la misma y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, combinando acciones políticas y diplomáticas, así como programas sobre el terreno del brazo ejecutivo del Comité ALQUTSH. Señor Presidente, a pesar de todos sus valores, el continente africano no recibe la ayuda prometida por la comunidad internacional. En contra del estereotipo que algunos creen África no es fuente de problemas y conflictos, es la tierra de la oportunidad y puede encontrar soluciones a sus propios problemas. Es la idea de nuestro Rey en sus actividades. África debe confiar en África, dice él. La visión real para nuestro continente se ha materializado en diferentes proyectos derivados del convencimiento de que el continente ha llegado a un nivel de madurez que le permite participar efectivamente en las decisiones que les afectan. Efectivamente, puede contribuir a formular propuestas y soluciones para los desafíos globales. Marruecos ha traducido esta visión en iniciativas prácticas y concretas. La más prominente, quizás, es la iniciativa real para que los Estados del Sahel puedan acceder al Atlántico con diferentes iniciativas, como un gasoducto, inversión en infraestructura, cooperación en producción de fertilizantes, seguridad alimentaria, formación de profesionales en el ámbito de la salud, energías renovables, recursos hídricos. Señora Presidente, en cuanto a la región del norte de África, gracias al impulso de nuestro rey, que Dios le ayude, la cuestión del Sáhara marroquí ha llegado a un punto de inflexión histórico con la adopción en el Consejo de la resolución 2797 en octubre. Desde entonces, este conflicto regional ha entrado en una vía diferente para resolverse de manera definitiva. basándonos en una serie de principios y parámetros que no pueden malinterpretarse, como intentan hacer algunos, en vano, engañándose, ignorando la realidad y la verdad. Estos principios que figuran en la resolución del Consejo son los siguientes: en primer lugar, No hay solución fuera del marco de la autonomía bajo soberanía marroquí. No hay tampoco ningún mecanismo que no sea la negociación política bajo los auspicios de la ONU, partiendo de esta iniciativa de autonomía dentro de Marruecos. En tercer lugar, no se puede discutir la responsabilidad y obligación de las cuatro partes identificadas por el Consejo de Seguridad en esta resolución. En cuarto lugar, no se va a mantener el status quo que prefieren las otras partes. La solución política ya está ahí y no hay ninguna credibilidad para aquellos interlocutores que violen el alto el fuego e incumplan la resolución del Consejo. Y, en último lugar, no se puede condonar que se use a la población de los campamentos como rehenes desde hace décadas, en violación del derecho humanitario internacional. Junto con nuestro compromiso con la resolución de este conflicto regional, Marruecos sigue e impulsando el desarrollo socioeconómico en nuestras provincias del sur, sobre todo en el ámbito de la infraestructura, educación terciaria, salud, construcción de aeropuertos, etcétera. Afortunadamente, mañana, Dios mediante, los habitantes de estas provincias del Sahara participarán en las elecciones legislativas en nuestro país, reforzando la representación democrática y contribuyendo a la gestión de las necesidades de estas provincias. Señora Presidente, nuestro país está resuelto a contribuir de manera responsable al mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, de acuerdo con una visión realista de la cooperación internacional, basada en la solidaridad y en el respeto al derecho internacional y la soberanía nacional. En este contexto, hemos presentado nuestra candidatura a un puesto no permanente en el Consejo para 2028-2029, para seguir apoyando la paz, la seguridad colectiva y el multilateralismo, con pleno respeto a los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas. Nuestra candidatura recoge una trayectoria diplomática de siglos con la visión de nuestro Rey, que Dios le ayude, como factor de estabilidad y desarrollo sostenible en todo el mundo. Nuestra candidatura refleja también nuestra contribución a los tres pilares de la ONU: la paz, el desarrollo y el Estado de Derecho. Muchas gracias.
Muchas gracias.
Al ministro de Exteriores de Marruecos. Este era el último orador en el debate general. Continuaremos el debate general mañana a las 9:00 en esta misma sala. Se ha solicitado el ejercicio del derecho de réplica. Les propongo que se limite dicha intervención a cinco minutos la primera vez y tres minutos la segunda. ¿Hay alguna objeción a esta propuesta? Caso contrario, queda aprobado. En virtud de lo que establece el artículo 72 del reglamento de la Asamblea, cuando un representante supere el tiempo que se le ha asignado, el presidente le pedirá que termine inmediatamente Se le cortará el micrófono, de hecho, para ayudar a los oradores, verán un cronómetro en pantalla. Recuerden que las intervenciones en derecho de réplica deben realizarlas desde sus asientos. Pido a la representación de Argentina que haga uso de la palabra.
En respuesta a lo expresado por el señor Primer Ministro del Reino Unido sobre la cuestión de las Islas Malvinas, deseo recordar que las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes son parte integrante del territorio nacional argentino y, encontrándose ilegalmente ocupadas por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, son objeto de una disputa de soberanía entre ambos países, reconocida por las Naciones Unidas y por otras organizaciones internacionales. La ocupación ilegal británica de las islas data de enero de 1833, cuando fuerzas del Reino Unido ocuparon las islas Malvinas, quebrantando la integridad territorial de nuestro país y expulsando a las autoridades y a la población argentinas legítimamente establecidas, sustituyéndolas por súbditos británicos. Este acto, realizado en tiempo de paz y contrario al derecho internacional de la época, nunca fue consentido por la República Argentina, que formuló protestas diplomáticas inmediatas y sostenidas hasta el presente. La Asamblea General, en su resolución 2065, reconoce la existencia de la disputa de soberanía e insta a los gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido a reanudar las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica y duradera a la disputa como vía para descolonizar el territorio. El Comité Especial de Descolonización se ha pronunciado reiteradamente en idéntico sentido, siendo la última vez en junio de este año. La Argentina reitera su plena disposición a reanudar negociaciones bilaterales sustantivas con el Reino Unido, conforme la resolución 2065. Nuestro país reafirma su compromiso con la solución pacífica de controversias, con un multilateralismo eficaz y con un orden mundial basado en reglas. Instamos al Reino Unido a cumplir con sus obligaciones en materia de descolonización y a cesar de inmediato sus incumplimientos de derecho internacional. Conforme al derecho internacional, las partes en una disputa deben abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras la disputa está pendiente de solución, ni adoptar medidas que agraven la controversia. En el marco de la Cuestión Malvinas, esta obligación se refleja en la Resolución 3149 de cuya adopción en pocos días se cumplirán 50 años. En ella, la Asamblea General insta expresamente a las dos partes a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras las islas atraviesan el proceso recomendado por las Naciones Unidas. La República Argentina reafirma sus legítimos derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas Georgia del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, que son parte integrante del territorio nacional argentino. Por historia y por derecho, las Malvinas son argentinas.
Se levanta la sesión. ¿Qué?