The Special Committee on the Situation with regard to the Implementation of the Declaration on the Granting of Independence to Colonial Countries and Peoples is also known as the Special Committee on Decolonization, or C-24.
(Continued) Special Committee decision of 16 June 2025 concerning Puerto Rico: hearing of petitioners The C-24 annually reviews the list of Non-Self-Governing Territories to which the Declaration is applicable. It also hears statements from representatives of the Non-Self-Governing Territories at its annual sessions, dispatches visiting missions to Non-Self-Governing Territories and annually organizes regional seminars.
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Buenas tardes. Declaro abierta la octava sesión en el pleno de sesiones del Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales. El comité reanudará el examen del tema que lleva como título, decisión del comité especial del 16 de junio de 2025, relativa a Puerto Rico, audiencia de los peticionarios. Antes de dar la palabra a los peticionarios restantes, los exhorto a todos y a todas a que limiten su intervención a no más de 3 minutos para que el comité pueda escuchar a todos los peticionarios en la lista de hoy. Como se observó esta mañana, la luz roja del micrófono empezará a parpadear cuando queden 30 segundos antes de que termine el tiempo de intervención de 3 minutos. Una vez que esos 3 minutos hayan concluido, el sonido quedará interrumpido y ya no se le escuchará. Para poder facilitar el trabajo de los intérpretes, ruego que envíen su declaración a e-statements@un.org antes de pronunciarlo, con copia a la siguiente dirección, dppa@decolonizationunit.org. Asimismo, me permito recordar a todas y todos a que limiten su declaración estrictamente a los temas de los que se ocupa el mandato del Comité Especial en relación a Puerto Rico. Se recuerda a los peticionarios invitados que el reglamento del Comité se debe cumplir en todo momento. Por ende, Toda presentación de banderas o de conducta indebida en la sala de conferencias queda prohibida. Ruego respetar el decoro, ya que se trata de una sesión de las Naciones Unidas. Gracias. Y ahora el Comité procederá a escuchar a los peticionarios restantes. Y en ese sentido, me permito ahora invitar al señor Enoel Santiago, Al que se dirija al comité. Caballero, tiene usted la palabra. Adelante.
Señora presidente, distinguidos miembros del comité de descolonización público presente, comparece ante este foro Enoil Santiago en representación del Partido Nacionalista de Puerto Rico, Movimiento Libertador, para denunciar el caso colonial de Puerto Rico y exigir de la comunidad internacional el reconocimiento del derecho de la nación puertorriqueña a su autodeterminación la dominación y independencia. Puerto Rico es una colonia de los Estados Unidos. Desde que fue invadida en 1898, el Tratado de París que firmaron España y los Estados Unidos, violó la soberanía de Puerto Rico, porque dentro del derecho internacional, Puerto Rico era una nación soberana en la fecha de la redacción de dicho tratado. Como dijo don Pedro Albizu Campos, cito, "Ni España Ni España podía ceder a Puerto Rico, ni Estados Unidos a Puerto Rico, ni el mundo entero desconocer la soberanía de Puerto Rico, porque el reconocimiento de la soberanía de una nación. es irrevocable, si es Rosita. El Partido Nacionalista sostiene la ilegalidad del llamado gobierno federal y la administración colonial, así como las leyes que emite el Congreso yanqui, como la Ley Jones, que nos impone su ciudadanía, o la Ley 600, que es aceptar la esclavitud política internacional. La colonia no tiene reforma. No hay crisis que puede meditar la sumisión. ni la posibilidad de negociación entre esclavo y amo. No se puede esperar justicia de quien quiere eliminarte. Los Estados Unidos no reconoce el derecho de la libertad de otras naciones. Creen que tienen un mandato divino para eliminar lo que no le pueden sacar el provecho. Y eso hay que tener Perdón, el mundo debe tomar conciencia del gran peligro que eso representa. El imperio utiliza la indigna administración colonial para robar recursos de Puerto Rico, nuestras playas, nuestras mejores tierras, el agua, haciendo imposible la vida de nuestras familias, con el fin de echarnos del país y poblar nuestro paraíso con norteamericanos con privilegios incomparables, quieren un Puerto Rico sin puertorriqueños. Puerto Rico no es un asunto doméstico del imperio yanqui. Este organismo internacional tiene el deber de requerirles que sometan un informe sobre las condiciones actuales sociales, políticas, económicas de su colonia, así de los pasos dados para que Puerto Rico advenga su independencia. Exigimos el cese inmediato del genocidio contra la nación palestina y el Líbano. Nos solidarizamos con la lucha del pueblo saharaui, con la República de Nicaragua, el pueblo de Siria y la defensa ejemplar de Irán, la resistencia de los migrantes latinoamericanos en los Estados Unidos.
Doy las gracias al señor Enoel Santiago. Y ahora invito al señor César Pérez Lissaswine a que tenga a bien dirigirse al comité. Caballero, lo escuchamos.
Nuestra organización, Plan B Independencia, hace un llamado directo al presidente Donald Trump, pues hoy tiene la oportunidad histórica de resolver simultáneamente varios problemas. poner fin al régimen colonial, reducir los costos económicos asociados a la dependencia y cerrar de una vez y por todas la posibilidad de la anexión de Puerto Rico, una alternativa que amenaza con quebrantar la cohesión interna de Estados Unidos. Por eso hoy proponemos al gobierno estadounidense adoptar una medida concreta e inmediata, la emisión de una orden ejecutiva presidencial que reconozca el derecho del pueblo de Puerto Rico a la independencia y establezca un proceso de transición ordenada hacia la independencia. Que inicie efectivamente la transferencia de la soberanía al pueblo de Puerto Rico y detenga los actuales procesos de remilitarización que no benefician a Puerto Rico, ni a Latinoamérica y el Caribe, y tampoco a Estados Unidos. Asimismo, debe establecer el marco para la negociación de acuerdos bilaterales. sobre la deuda, ciudadanía, comercio y defensa, permitiendo sustituir gradualmente la dependencia colonial por un proyecto nacional de desarrollo. La necesidad de una medida de esta naturaleza surge de dos realidades que ya no pueden ignorarse. Primero, nos preocupa que ciertos sectores del Partido Demócrata utilicen el futuro de Puerto Rico como objeto de cálculos partidistas. Existe la posibilidad de que intenten forzar la anexión si obtienen una mayoría legislativa en las elecciones de medio término y eventualmente la presidencia. La anexión no constituye una solución descolonizadora y solo servirá para profundizar las tensiones internas que ya afectan a los Estados Unidos. Segundo, en Puerto Rico nos encontramos ante una crisis y coyuntura histórica excepcional. El régimen colonial ha agotado toda capacidad para sostenerse, perjudica tanto a Puerto Rico como a Estados Unidos y alimenta a una élite política corrupta cuyos privilegios dependen precisamente de la continuidad de la colonia. Por ello, la independencia no constituye únicamente una aspiración moral, es la única alternativa viable para superar la crisis colonial. Las crisis excepcionales requieren respuestas excepcionales. Por eso, reiteramos nuestro llamado al presidente Trump para que emita la orden ejecutiva mencionada anteriormente. Muchas gracias.
I thank. Muchas gracias al señor César Pérez Liza Swain y ahora invito a la señora Miledis Guzmán a dirigirse al comité. Tiene usted la palabra.
Como médico tengo la responsabilidad de identificar las condiciones que sitúan a la población en riesgo de enfermedad, discapacidad o muerte prevenible, y en Puerto Rico esta situación está basada en una relación colonial que niega a los puertorriqueños la soberanía sobre su sistema. económico, infraestructura, su futuro. La historia de Puerto Rico incluye muchas violaciones bioéticas. Han sido sometidos a experimentación médica, como el trabajo del doctor Cornelius Rhoads, esterilización masiva, prueba de anticonceptivos sin consentimiento. Hoy, las consecuencias de la gobernanza colonial siguen afectando a la salud pública. La Junta de Gestión y Supervisión Fiscal, impuesta por el Estado federal, Ha puesto en marcha medidas de austeridad que han debilitado los servicios públicos, el deterioro de la infraestructura hídrica, privatización de los servicios eléctricos, los recortes en la educación pública, han empeorado la salud y el reembolso inadecuado de los gastos de salud y la falta de inversión ha llevado a muchos trabajadores, muchos profesionales, a abandonar el archipiélago. La devastación del huracán María ha expuesto las consecuencias de la falta de infraestructura. La falta de acceso a agua potable sigue aumentando el riesgo de dengue, chikungunya y zika en un entorno tropical que ya tiene otros problemas climáticos, como el proyecto Esencia. El municipio de Vieques es un ejemplo de injusticia medioambiental. Tras décadas de bombardeo militar, los residentes siguen sufriendo cáncer y enfermedades crónicas sin tener acceso adecuado a un hospital. El cierre de hospitales, centros de diálisis y clínicas de VIH en todo Puerto Rico ha aumentado las disparidades de salud. Como médicos, se nos dice que tenemos que atajar las causas de la enfermedad y no tratar sus síntomas. La crisis de salud pública de Puerto Rico no se puede separar de su situación colonial. El acceso a la salud Los problemas medioambientales, la preparación de desastres, la estabilidad económica, todo se ve influido porque la isla no tiene autodeterminación. Por ello, la independencia no es solo una aspiración política, es un imperativo de salud pública. El derecho a la salud es inseparable del derecho a la autodeterminación. Puerto Rico soberano poseería la autoridad de establecer políticas medioambientales, de salud y económicas que respondieran a las necesidades de su pueblo y no a las de instituciones políticas externas. Naciones soberanas como Cuba han recibido reconocimiento de la OMS por mantener la eliminación de la transmisión vertical del VIH y de la sífilis a pesar del bloqueo ilegal. Insto al Comité a reconocer la descolonización a través de una independencia soberana, como una cuestión de derechos políticos y de salud pública, dignidad humana y justicia bioética para asegurar las condiciones necesarias para la salud, la supervivencia y un futuro justo.
Muchas gracias a la señora Guzmán. Tiene ahora la palabra la señora Isatis Cintron. Tiene usted la palabra, señora?
Vengo como científica y activista climática y directora de Climate Trace Puerto Rico, donde trabajamos por la justicia climática y por el derecho a participar, permanecer y prosperar en nuestra propia tierra. Vengo como caimiteña en un barrio en pie de lucha que vive en un legado de racismo ambiental. Puerto Rico comparece nuevamente ante este comité en su año 128 como colonia del imperio estadounidense, una realidad que continúa violentando derechos humanos fundamentales, incluyendo el derecho a la vida, al agua, a la salud, a participar, a vivienda y a un ambiente sano. Estas violencias se viven todos los días en el agua y la luz que se van, envenenamiento de nuestra naturaleza, las familias que tienen que irse sin querer, la crisis climática que afecta la educación de los niños y la supervivencia de nuestro pueblo. Un hecho que demuestra el fracaso de la ley internacional para responder a las carencias de mi pueblo. En unos días se cumplirán 10 años de promesa, 10 años en los que la política climática, la salud y dignidad de mi gente ha sido la moneda de cambio del ajuste fiscal. La colonia es un pulpo cuyos tentáculos trastocan todos los aspectos de la sociedad, moldeando decisiones sobre la tierra, la economía y la naturaleza según intereses externos. No según el bienestar de un archipiélago que es más agua que tierra. El colonialismo no siempre llega con decretos imperiales, a veces llega en forma de junta fiscal, otras veces en políticas de austeridad, de remilitarización forzada o de proyectos extractivistas como lo es Essencia en Cabo Rojo, que pretende convertir miles de cuerdas protegidas en un asentamiento para billonarios y en sus réplicas en Loíza, Fajardo, Aguadilla y en otros. y se refleja en la corrupción de un gobierno que busca legalizar lo ilegal. La colonia no solo ocupa territorios, también moldea conciencias. La corrupción no surge en el vacío, sino florece donde existe concentración de poder sin rendición de cuentas. A un pueblo que se le enseña a que no puede gobernarse a sí mismo, se le violenta su derecho a autodeterminación antes de ejercerlo. A 10 años de promesa, reiteramos, el futuro de Puerto Rico lo decide el pueblo de Puerto Rico, no la junta, no billonarios, no los intereses de afuera. Le solicitamos a este comité que reafirme el derecho inalienable del pueblo puertorriqueño a la libre determinación real, que reconozca la deuda, el control fiscal externo y los modelos de desarrollo impuestos como obstáculos directos a la justicia climática, a los derechos humanos y la dignidad de mi pueblo. Puerto Rico no busca compasión internacional, viene a exigir lo que le corresponde, el derecho a decidir su propio destino. Esta es una deuda pendiente de más de 100 años. Es hora de saldarla. Esencia Nova, viva Puerto Rico libre.
I thank Ms. Cintron.
Muchas gracias a la señora Cintron. Invito ahora al señor Juan Carlos Martínez Cruzado. a dirigirse al comité. Tiene usted la palabra, caballero?
Comparecemos ante este foro en nombre del movimiento Diálogo Soberanista para denunciar la persistencia del régimen colonial sobre Puerto Rico. Mientras Estados Unidos celebra 250 años de independencia, en casi todos exaltando los principios universales de libertad, autodeterminación y gobierno propio, mantiene bajo su dominio colonial a toda una nación caribeña que continúa privada de su soberanía. Esta contradicción histórica y moral no puede seguir siendo ignorada por la comunidad internacional. La descolonización de Puerto Rico es urgente y necesaria porque, como dijo Emélie Césaire, la colonización deshumaniza al colonizador y al colonizado. La deshumanización de nuestro colonizador ha quedado evidenciada con sus ataques injustificados contra otros países y con sus amenazas aún contra sus aliados. Césaire argumentó que una nación que coloniza y que justifica su colonización es una civilización moralmente enferma que de forma natural producirá su propio Hitler. Fueron palabras proféticas y es necesario que la Asamblea General ponga al régimen estadounidense a rendir cuentas antes de que aplique su doctrina Monroe a todas las Américas y aún más allá. La deshumanización de los colonizados se manifiesta de distintas maneras, entre ellas prevarican, dictaminan y legislan a favor del gran capital estadounidense sobre el bidental y su propio pueblo. Otros niegan que Puerto Rico sea una colonia, a pesar de que desde hace 10 años es regido por una junta de control fiscal impuesta por Estados Unidos, siendo todos sus miembros residentes de la metrópolis, todos nombrados por Estados Unidos sin participación puertorriqueña. La Junta puede vetar cualquier legislación local, confecciona un plan fiscal de austeridad para Puerto Rico con poder de ley suprema, controla el presupuesto del país para beneficiar a Wall Street, ha sido eximida de proveerle información a nuestro pueblo sobre sus procesos decisionales, a pesar de que sus gastos operacionales son todos pagados por nuestro pueblo. La Junta reina sobre Puerto Rico. La ley federal que creó la Junta le delegó a ella las definiciones de los servicios esenciales, a ella y al gobierno colonial, pero ninguno los definió. Consecuentemente, Puerto Rico está sufriendo un deterioro total en los servicios de salud, educación, transportación, electricidad, agua potable y otros. Así, Estados Unidos desfalca a la colonia financieramente y la despoja de su infraestructura física y humana, condenándola a la miseria, le niega su derecho a la libre determinación. Sus acciones son diametralmente opuestas a sus deberes bajo el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la Asamblea General, que firmó y que ratificó. Estados Unidos no ha promovido el desarrollo, sino una desigualdad social, una dependencia y una explotación cada vez mayor. Su presencia en Puerto Rico viola el derecho internacional conforme a su del fiduciario, es responsable de la deuda colonial y le corresponde pagar reparaciones y transferir los poderes soberanos a Puerto Rico. Gracias.
Muchas gracias al señor Martínez Cruzado. Tiene ahora la palabra. La señora Annette Morales a dirigirse al comité. Señora, tiene usted la palabra?
Antes de la ONU, cuando realmente amas a Puerto Rico, no cambias el color de su bandera por otro color. Hoy deseo con toda mi alma y corazón, ya que vivo en un estado con tantos derechos, programas como residentes de este estado, que deseo que todos los míos, mi gente incapacitada, los que están encamado, puedan tener los mismos derechos, como tener representación en el Congreso y no ser marginados de recibir los mismos beneficios. Yo lo usaré hasta mi último suspiro porque mi isla sea territorio. Perdón, claro, somos territorio, pero no tenemos la igualdad plena que se necesita para tener representantes en el Congreso de los Estados Unidos o para tener decisiones por el pueblo puertorriqueño. que pueda votar por nuestro presidente. Puerto Rico ya votó en el 2024. Cuatro peticiones y la estadidad ganó por un 58 por ciento. Esa es la voz de mi pueblo y se debe de respetar. Gracias.
Muchas gracias a la señora Morales. Ahora invito a la señora Vivian Rivera Moreno. a dirigirse al comité. Señora, tiene usted la palabra.
Señora presidenta, distinguidos delegados, como miembro de la delegación de Rhode Island para la calidad de estado de Puerto Rico, comparezco ante ustedes para hablar de un tema que lleva sin resolver más de 125 años, la situación política de Puerto Rico. Una reunión reciente entre el senador Ron Wyden y el honorable Jennifer González Colón, gobernadora de Puerto Rico, ha subrayado varias verdades fundamentales que demuestran una falta de veracidad. La realidad es clara. Múltiples autoridades, incluyendo el Departamento de Justicia americano y el Tribunal Supremo de Estados Unidos, han concluido que las alternativas a la situación de Puerto Rico están limitados a la independencia o a tener calidad de estado o a la libre asociación. Las propuestas para permitir que un territorio por sí mismo determine qué leyes federales se le aplican o para firmar tratados de manera independiente, han sido rechazadas como anticonstitucionales y han sido prohibidas por los precedentes jurídicos. En segundo lugar, el personal, el pueblo de Puerto Rico ya ha hablado. La preferencia de la mayoría ha sido ser un estado. Puerto Rico ha rechazado el estatus territorial impuesto en diferentes plebiscitos. Se han presentado tres opciones, la independencia, quedarse como territorio o convertirse en estado. Esta es la opción preferida para los puertorriqueños. Hay que reconocer el servicio compromiso del pueblo de Puerto Rico. y su servicio. Más de 230.000 personas de Puerto Rico han estado en el ejército americano, con frecuencia sacrificando su vida por las libertades de esta nación, incluso en el suelo americano. Ahora que celebramos el 250 aniversario de Estados Unidos, se trata de un momento simbólico para honrar ese servicio y, finalmente, resolver el estatus político de Puerto Rico. Por ello, Respetuosamente pedimos a esta asamblea, a la comunidad internacional, que inste al Congreso de Estados Unidos que adopte una de las siguientes medidas en línea con el derecho a la autodeterminación, admitir a Puerto Rico como el 51 estado de la Unión de acuerdo con el deseo mayoritario del pueblo puertorriqueño en los cuatro últimos plebiscitos, o dos, alternativamente, aprobar plebiscito vinculante final con dos opciones viables, ser un Estado de Estados Unidos o la independencia. Estados Unidos merece…
Se interrumpe el micrófono de la oradora.
Muchas gracias, señora Rivera Moreno. Y ahora voy a invitar al señor Gustavo Quiñones a dirigirse al Comité. Tiene usted la palabra, caballero?
Muchas gracias. Distinguidos integrantes del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, respetuosamente se dirige a ustedes Gustavo E. Quiñones Rovira, en representación del Gran Oriente Nacional de Puerto Rico. Comparecemos ante este foro para reclamar que Estados Unidos cese y desista de mantener a la nación puertorriqueña bajo su dominio imperial y sometida a la ignominiosa condición de colonia, en crasa violación de los derechos humanos de sus ciudadanos y del derecho internacional, convirtiendo en letra muerta nuestro derecho a la libre determinación e independencia. Por eso, lo digno por parte de este honorable comité es tomar la decisión de romper el nudo gordiano que se autoimpuso la ONU en 1953, cuando en consciente complicidad con la potencia administradora imperial, aprobó la resolución que legitimó un fraude, según el cual Puerto Rico, con la creación del llamado Estado Libre Asociado en 1952, se había convertido en una jurisdicción no colonial con gobierno propio. los mismos poderes ejecutivo, legislativo y judicial de Washington en distintas instancias y decisiones posteriores han establecido que esos poderes nunca los ha tenido Puerto Rico. Aún así, cada año la ONU se resiste a canalizar hacia su asamblea general nuestro centenario caso colonial. Nuestro reclamo es apremiante porque se trata del derecho a existir como nación con la prerrogativa de formar nuestro estado nacional con plena administración de nuestra soberanía. Estados Unidos con sus acólitos o súbditos lo han impedido profundizando cada vez más una relación que por su carácter colonial de sumisión política, económica y social desde su inicio en 1898 mediante la invasión militar, nunca ha sido democrática. Esto así porque por naturaleza no puede ser democrática una relación colonial. Nos reunimos aquí hoy en medio de la peor crisis en las relaciones internacionales en la que la nación imperial que nos coloniza, Estados Unidos, ha derrumbado todos los límites. Primero en su propio suelo, donde la corrupción es política pública, donde la libertad de expresión es criminalizada, donde la disidencia es blanco de ataque, donde la imposición de los derechos de los círculos de poder de Donald Trump es prioridad de Estado. Esta radical degradación moral de Estados Unidos es de efecto directo en Puerto Rico, el cual con la total sumisión de la administración colonial electa, es indignamente utilizado por el gobierno como plataforma de avanzada militar para imponer a los pueblos de Centro, Sudamérica y el Caribe su inicua doctrina Monroe, con la cual aspira al robo de sus riquezas naturales, la sumisión de sus gobiernos a sus políticas depredadoras y el dominio hegemónico sobre sus mercados. Que se canalice en nuestro caso a la Asamblea General para que se dé inicio al proceso que conduce al reconocimiento de Puerto Rico como una nación libre y soberana. Es nuestra manda, muchas gracias.
Muchas gracias al señor Gustavo Quiñones. Ahora invito al señor Alex Rivera a dirigirse al comité. Tiene usted la palabra, caballero?
Junta, que la juventud de Puerto Rico no hemos hecho, aunque sea una vez, me quedo o me voy. El estado colonial de nuestro archipiélago ha destruido toda posibilidad para que la juventud pueda vivir en condiciones materiales adecuadas y nos desarrollemos plenamente. El colonialismo moderno se caracteriza por el control económico de aquellos territorios que consideran convenientes para sus intereses, los intereses del capital. Puerto Rico es uno de esos casos. En el periodo neoliberal, la economía colonial desmantela y privatiza servicios públicos, extrae recursos naturales y subordina las instituciones gubernamentales, debilitando y eliminando los derechos de las mayorías trabajadoras. En efecto, las crisis que provoca la economía colonial intentan resolverlas con estructuras antidemocráticas. La imposición de la Junta de Control Fiscal, que cumplirá 10 años este 30 de junio, es el ejemplo más reciente de esta estrategia colonial. Ante esta realidad, la juventud ha vivido una coyuntura de crisis económica, política y climática que amenaza directamente nuestro futuro. Puerto Rico se ha despoblado aceleradamente en los últimos 25 años. La juventud trabajadora ha sufrido el peso mayor de esta migración. Las razones principales, el deseo de alcanzar una mejor calidad de vida y la búsqueda de mejores oportunidades económicas. Estas razones son consecuencias de un andamiaje colonial que despoja a las mayorías de sus recursos naturales y de las riquezas producidas. Así, entonces, empujan a contraer una deuda pública que agudiza la privatización de las ganancias y la socialización de las pérdidas. Así legitimaron la imposición de la Junta de Control Fiscal como parte del proceso de quiebra más grande de los Estados Unidos. Cada una de estas acciones se alinean con la estrategia colonial moderna, la cual ahora ejecutan la Junta de Control Fiscal y nuestro gobierno neoliberal. El ataque colonial más directo que en la última década ha sufrido la juventud ha sido el desmantelamiento de la educación pública. Con la llegada de la Junta de Control Fiscal, el presupuesto de la Universidad de Puerto Rico se recortó a más de la mitad, creando unas condiciones precarias que limitan el acceso a cientos de miles de jóvenes a la educación. Sin nuestra universidad pública, no habrá un Puerto Rico para las mayorías trabajadoras. La juventud entonces necesita superar las limitaciones que tenemos como pueblo para exigir un proceso verdaderamente vinculante y democrático de descolonización. Por estas razones, apoyamos la resolución 1514 de este comité especial que declara que todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación En virtud de este derecho, determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural. Gracias al Comité por esta iniciativa y compromiso con la descolonización.
De nuestro archipiélago. Muchas gracias al señor Alex Rivera. Invito ahora al señor Ariel Hernández a dirigirse al Comité. Señor Hernández, tiene usted la palabra?
Santana, en representación del comité, honrando a nuestros héroes, una organización dedicada a rescatar y resaltar el legado de hombres y mujeres puertorriqueñas que han sido baluartes de nuestra historia. Reconocemos, pues, a los licenciados Juan Mari Brás y Rubén Berríos Martínez, los primeros en deponer en este comité especial en el 1973. La nación puertorriqueña tiene una cultura vibrante y nos sentimos orgullosos de nuestra herencia caribeña y latinoamericana. Figuras como Roberto Clemente en el béisbol, Rafael Hernández y Bad Bunny en la música, y Joseph A. Cabot, un astronauta que llegó a la luna con nuestra bandera, son solo algunos ejemplos de grandes aportaciones que nuestra gente ha realizado en diferentes campos del quehacer humano. Sin embargo, a pesar de contar con una rica personalidad cultural propia, en el campo político nos ha tocado vivir una historia muy distinta y sombría. Mientras las antiguas colonias españolas en América alcanzaban su independencia en las primeras décadas del siglo XIX, España mantuvo a Cuba y Puerto Rico en el Caribe como colonias hasta finales de ese siglo, las cuales perdió Estados Unidos durante la guerra del 98. La nueva potencia imperial prometió libertades que aún estamos esperando. El espejismo de autogobierno que supuso la creación del Estado Libre Asociado en 1952 fue solo eso, un espejismo que hoy se disipa y tenemos ante nuestros ojos la cruda realidad de un régimen colonial que se sigue afianzando con el pasar de los años. El autogobierno es un principio de raigambre internacional que promueve la paz entre las naciones. La capacidad de los pueblos de poder decidir sobre su propio destino es una cuestión de dignidad humana, que no puede ser soslayada por intereses económicos o militares. Hoy vemos con espanto cómo nuestro territorio sigue siendo utilizado para atacar y amenazar pueblos hermanos, como Venezuela y Cuba, y peor aún, sin que tan siquiera podamos ser consultados al respecto. Desde tiempos de España, la pugna interna por resolver la situación colonial de Puerto Rico ha tenido siempre 3 vertientes: la independencia plena, la integración a la metrópoli y el autonomismo. Pero para poder tomar una decisión informada, la misma debe ser precedida por un proceso educativo, imparcial, democrático y libre de presiones externas. La dependencia económica y la subordinación política laceran el alma de un pueblo. El Congreso de los Estados Unidos y la Legislatura de Puerto Rico deben aprobar legislación para la creación de una asamblea para la descolonización con representación de ambos países, que cuente con observadores internacionales y que el resultado final de una consulta al pueblo sea vinculante. Agradecemos a este comité por la aprobación de múltiples resoluciones, favoreciendo un proceso de descolonización para nuestra patria. Pero es tiempo ya que la Asamblea General le pida cuentas a Estados Unidos sobre su incumplimiento con la resolución 151415 y por hacer caso omiso de todas las decisiones de este comité especial relativas al caso de Puerto Rico. Vaya, además, un especial agradecimiento a la delegación de Cuba. por su constante solidaridad en este reclamo histórico sin importar las consecuencias. Tal como lo anticipó el apóstol cubano José Martí, luchar por nuestra causa es luchar por el equilibrio del mundo. Y como dijo Betances, no queremos colonias ni con España ni con Estados Unidos. Muchas gracias.
Gracias al señor Ariel Hernández. Ahora invito al señor Charly Guzmán a dirigirse al Comité. Charly Guzmán, tiene usted la palabra.
Me llamo Isa Anastacia Rivas y soy miembro de Adolfina, una organización política antiimperialista del movimiento femenino que pide la soberanía y la liberación de todas las mujeres y todos los oprimidos por el género. Puerto Rico es una nación que nunca ha tenido la posibilidad de la autodeterminación. Ha tenido su tierra y sus recursos explotados y su pueblo desplazado durante cientos de años. ¿Cuántas tragedias más necesitamos antes de que se haga algo? ¿Nos van a permitir un futuro de Puerto Rico sin puertorriqueños? por las políticas económicas de los Estados Unidos, la mitad de los puertorriqueños viven en la pobreza. Es una tendencia que se mantiene desde hace décadas, que se ha exacerbado con la creación de la Junta. Las escuelas, universidades, los hospitales no están bien financiados. Las empresas públicas se privatizan, independientemente del daño social y ecológico de los proyectos sobre la nación. los políticos sirven a los intereses de los inversores españoles, perdón, extranjeros, sino al pueblo puertorriqueño. Esto es claro cuando tenemos en cuenta la situación de mujeres, madres solteras y personas trans, ciudadanos abandonados a la violencia impuesta por el colonialismo. Tomemos nota de la crisis de femicidio. Como ha señalado la ONU este año, Puerto Rico ha sufrido un aumento muy importante de los femicidios en Latinoamérica, con el telón de fondo de que se cierran hospitales, lo cual crea problemas en la atención materna en muchos municipios de la isla, una tendencia que parece ir en aumento. Ello significa que las mujeres y sus hijos seguirán sin recibir cuidados apropiados en el futuro. En vez de prestar atención a estos temas, el gobierno puertorriqueño pone en marcha leyes anti-LGBT y otras que aumentan la violencia contra los trans, personas no binarias y mujeres cis por esta policía de género. Cuestiones que son de tipo político, los que defienden ser un estado se basan en los resultados del último plebiscito, pero esto no representa ni siquiera a la mitad de la población del país o los millones forzados a vivir en la diáspora. Ignoran el sufrimiento de su propio pueblo. Aumenta la desigualdad y el descontento. Se buscan otras opciones que no sean la inmigración, pero lo único que hay es desplazamiento, que es una política genocida, una herramienta para limpiar territorio para que el capital actúe. Hoy le pido a mi gente en Puerto Rico y en toda la diáspora que se levanten para resistir, organizarse y exigir nuestra independencia. Que viva Puerto Rico libre.
La presidenta, doy las gracias al peticionario, a la persona peticionaria. Invito ahora a la señora Corina Pérez a que se dirija al comité. Señora, tiene usted la palabra?
My name is Coco.
Yo soy Coco y soy la presidenta nacional de Juventud Unida por la Independencia, una organización de jóvenes. Y nuestra situación actual como colonia ha llevado a la degradación de nuestra tierra y el empeoramiento de las condiciones de nuestro pueblo, causando que nuestros jóvenes emigren en multitudes. Basta de Puerto Rico sin puertorriqueños. Estados Unidos solo busca nuestra tierra porque están Estratégicamente ubicada para su ampliación imperial y como terreno de juegos para que los ricos evadan los las obligaciones fiscales. Nos hemos visto coactuados por Estados Unidos para abandonar nuestro país. A Estados Unidos le interesa más la deuda que gestiona. Una junta de supervisión impuesta por Estados Unidos que ha tomado atajos privatizando servicios públicos y reduciendo los fondos para la educación y la atención médica. Los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico han estado en huelga durante meses exigiendo una educación de calidad y representación. No hay que preguntarse por qué deciden los jóvenes irse del archipiélago o sumarse al estamento militar. Según nuestra investigación, lo hacen porque no tienen más opción. Los puertorriqueños se quedan con ninguna opción, con o sin vender su tierra, cuerpo y alma a una potencia imperialista que no hace nada y no se nos deja ni una gota de agua para beber. Los miembros de nuestra organización nos han dicho que se ven obligados a almacenar agua embotellada para beber, para lavar la ropa, para los retretes. La gobernadora Colón quiere que Estados Unidos vuelva a abrir bases militares y aprobar proyectos de ley que permita robar nuestra tierra. La autoridad, Luis Gonzalo Delgado, presidente del servicio de cañería, dice que no tenemos suficiente agua para el proyecto de esencia. ellos dan prioridad a los intereses de Estados Unidos por encima del bienestar de su pueblo. Se trata de una mujer que no ha logrado nada en cuanto a la estadidad. ¿Por qué queremos pasar de manos de un colonizador a otras? Reunificarnos a España no tiene lógica. No hay que tomar decisión nada más porque hay que mantener una cultura. Hay que prestar atención a las condiciones actuales de nuestro pueblo. ¿Y por qué? Debemos de ser parte de un país como Estados Unidos, en donde hay un aumento donde que vive de la destrucción de otros países. Lo que ocurrió en Hawái demuestra que la estadidad no protege a los pueblos que dicen que la tierra es propia. Los que están a favor del estado hablan de los plebiscitos pasados, pero solo el 33% de la población se pronunció. Estas cifras no representan adecuadamente nuestros pueblos, por no hablar de los millones de puertorriqueños que se han visto obligados a ser parte de la diáspora. No podemos ser objeto de descuido y abuso en manos de los Estados Unidos. Nosotros como jóvenes y organización de estudiantes exigimos independencia y nada más. Y con todo respeto, el pedir que no hablemos de la experiencia de otros países no ayuda al tema en cuestión. que no es el estatuto de Puerto Rico, sino más bien es el imperialismo de Estados Unidos. Las luchas de Haití, Cuba y Panamá se conectan todas. Que viva Puerto Rico libre.
La presidenta, doy las gracias a la señora Corina Pérez. Ahora invito a la señora Lidael Vega Otero a que se dirija al comité. Señora, tiene usted la palabra. Adelante.
Presidente del Colegio de Profesionales del Trabajo Social de Puerto Rico. Comparezco acompañada del colega Francisco González Pares. Me presento a esta vista por mandato de asamblea a reconocer que el colonialismo en Puerto Rico continúa afectando adversamente a nuestro pueblo. Afirmamos que la condición colonial de Puerto Rico impide el desarrollo pleno de nuestra sociedad y limita su capacidad para protegerse de políticas impuestas que menoscaban la dignidad humana y restringen derechos fundamentales. En esta ocasión deseamos llamar la atención de este comité sobre tres manifestaciones interconectadas en la relación colonial de Estados Unidos con Puerto Rico. En primer lugar, la imposición de políticas migratorias opresivas ejecutadas por el gobierno federal de Estados Unidos con la colaboración del gobierno de Puerto Rico. Las mismas se traducen en intimidación, detenciones arbitrarias, deportaciones, persecución y en la negación del acceso a servicios esenciales como la salud, la alimentación y la educación de familias con estatus migratorios no definidos en nuestro archipiélago. Así como intervenciones con personas basándose principalmente en su apariencia, origen étnico, idioma o acento. Estas prácticas han generado un clima de miedo e inseguridad que ha vulnerado la dignidad humana y fragmentado comunidades enteras en nuestro país. En segundo lugar, denunciamos la creciente militarización de Puerto Rico como enclave estratégico para operaciones de América Latina y la reconfiguración del uso de la antigua base naval Roosevelt Roads. Además, denunciamos la expansión militar en nuestro país, evidenciado por la movilización de personal militar y el traslado de aviones de combate a Puerto Rico. Estas acciones incluyen operativos y ejercicios militares fuera de las bases, extendidos a zonas civiles que convierten nuestras comunidades en espacios de maniobras militares. Dichas prácticas contribuyeron a la reciente transgresión a la soberanía del pueblo venezolano. Por ello, advertimos que esta situación constituye una seria preocupación desde la perspectiva del derecho internacional humanitario y la soberanía de los pueblos de América Latina y el Caribe. En tercer lugar, denunciamos las políticas educativas federales que redefinen y desvalorizan la formación de profesionales que atienden a las poblaciones más vulnerabilizadas. Tanto las políticas educativas del gobierno federal como las fiscales controladas por la Junta de Control Fiscal y apoyadas por el gobierno, diseñan los marcos legales que limitan el acceso a la educación superior. Actualmente, las normativas asumidas por el gobierno de los Estados Unidos han provocado que los programas académicos en Puerto Rico tengan que revisar sus contenidos curriculares, eliminando aspectos relacionados a la equidad, la diversidad y la inclusión, principios y valores de nuestra profesión. Por otro lado, han reformado el sistema de ayuda financiera para poder acceder a estudios graduados y categorizando disciplinas como el trabajo social como programas no profesionales. Al excluir el trabajo social de la lista de títulos profesionales, los estudiantes de maestría y doctorado se enfrentarán a la posibilidad de no contar con el apoyo económico para estudiar este tipo de carreras universitarias. siendo esto un disuasivo en el interés en ingresar a una profesión esencial para la atención de los problemas sociales, la salud mental de las personas, así como la defensa y ampliación de los derechos humanos. Las políticas migratorias opresivas, la militarización de nuestro país y la desprofesionalización del trabajo social en Puerto Rico no forman parte de realidades aisladas.
Se interrumpe el micrófono de la oradora. La Presidenta,
le doy las gracias a la señora Vega Otero. Gracias. Ofrezco ahora la palabra a Davina Resto. Señora, tiene usted la palabra. Adelante.
Estimados miembros del Comité de Descolonización, próximo mes, conmemoran 128 años desde que Estados Unidos invadió Puerto Rico y reconocemos 10 años desde que se implementara la Junta de Supervisión y Administración Financiera, que es una estructura no democrática impuesta por los Estados Unidos para realizar pago por una deuda ilegal y no auditada. Esta junta colonial da prioridad a la riqueza de Wall Street, privatizando las necesidades básicas de Puerto Rico, como la educación y el atención a la salud, lo cual lleva al desplazamiento forzado de la población en el archipiélago. El 3 de enero de 2026, los Estados Unidos atacó a nuestros hermanos y hermanas de la República Bolivariana de Venezuela, matando a más de 100 personas y secuestrando al presidente y a la primera dama. Este bombardeo y secuestro ilegal en virtud del derecho internacional solo fue posible gracias a la ocupación militar de Puerto Rico. No solo los Estados Unidos llama a Puerto Rico un portaaviones que no se hunde, sino que queda claro que en lugar de beneficiar la vida diaria de los puertorriqueños, Estados Unidos simplemente utiliza nuestra tierra y nuestro pueblo para llevar a cabo sus trabajos, guerras sin fin, y no solo en Venezuela, sino en Cuba y en otras naciones en América Latina y el Caribe. Las Naciones Unidas no han podido exigirle cuentas a Estados Unidos por la ocupación y colonización de Puerto Rico. ni tampoco el genocidio en Gaza, en el Líbano, en el Sudán, los ataques contra Irán y el saqueo del petróleo, el secuestro y detención de migrantes aquí mismo en la ciudad de Nueva York. ¿Cómo podemos pensar que Naciones Unidas y este comité van a liberar a Puerto Rico cuando sigue haciendo caso a los Estados Unidos? También nos preocupa que estamos aquí en una vista de descolonización, pero hemos escuchado a quienes quieren que sigamos colonizados, no solo por Estados Unidos, sino por España. Acaso no entendemos lo que significa descolonización. Significa liberación del opresor. Significa liberación para nuestra patria. Y la liberación de Puerto Rico solo se dará por las masas de los pueblos, tanto en el archipiélago como en la diáspora. Y al seguir organizándonos hacia un frente militante unido que pueda liberarnos nuestra tierra una buena vez del terror de los Estados Unidos. Exigimos que Puerto Rico y el resto de las Américas sean zona de paz. Exigimos soberanía para nuestro pueblo. Exigimos acceso básico a necesidades. Exigimos el fin de usarnos a nosotros y a nuestro pueblo para guerras imperialistas. Y seguiremos luchando por justicia, dignidad y la vida. ¡Que viva Puerto Rico libre! I thank Ms. Presidenta,
doy las gracias a la señora Davina Resto. Hemos escuchado a la última peticionaria sobre este tema. Según la lista de hoy, queda agotada la lista de peticionarios presentes en la sala. Antes de dar la palabra a las delegaciones, me permito recordar a los integrantes del comité y a los Estados miembros observadores que sus declaraciones han de limitarse a cinco minutos si se pronuncian en calidad de representante nacional y siete minutos si se pronuncian en nombre de un grupo. Los límites de tiempo se van a hacer cumplir y si se exceden se cortará el micrófono. Explicado lo anterior. Me permito ofrecer la palabra a la distinguida representación de la Federación de Rusia, que hablará en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas. La Federación de Rusia tiene la palabra.
Gracias, señora presidenta. La Federación de Rusia tiene el honor de hacer uso de la palabra en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas. Señora Presidenta, Estados Miembros, grupos. Nuestro grupo ha tomado nota de las resoluciones y decisiones del Comité Especial de las Naciones Unidas en encargado de la cuestión de Puerto Rico, hemos tomado nota por la declaración de la CELAC, la Alianza Bolivariana de los Pueblos de las Américas, el ALBA, y el Movimiento de los No Alineados, entre otras organizaciones y agrupaciones, sobre la cuestión de Puerto Rico. En este contexto, aprovechamos la oportunidad para hacer un reconocimiento por una parte del derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación e independencia, con apego a la resolución 1514 de la Asamblea General. Y también subrayamos que el pueblo de Puerto Rico constituye una nación latinoamericana y caribeña con su propia identidad nacional propia. Señora presidenta, que esta cuestión figura en el programa del C-24 desde 1972, no se ha avanzado en cuanto a la descolonización de Puerto Rico, sobre todo por falta de voluntad política por parte de la potencia administradora y su decisión, todo lo contrario, de consolidar y arraigar su dominación económica, política y social de esa nación, que ha hecho imposible que Puerto Rico durante años no pueda atender los desafíos estructurales y apremiantes, sobre todo en materia socioeconómica. Reiteramos, entonces, nuestro apoyo al llamado del Comité Especial que hace el gobierno de Estados Unidos a que asuma su responsabilidad de promover un proceso que permita al pueblo puertorriqueño ejercer plenamente su derecho inalienable a la libre determinación e independencia, con apego y en pleno cumplimiento de la resolución 1514 de la Asamblea General y las resoluciones y decisiones del Comité Especial relativas a Puerto Rico. Asimismo, también renovamos nuestro pleno apoyo y solidaridad para con el pueblo de Puerto Rico y su lucha por el logro de su derecho inalienable a la libre determinación y su determinación firme de seguir participando de manera activa y constructiva en todo esfuerzo que pretenda promover un mundo libre de colonialismo con miras a resolver De una buena vez la deuda pendiente con la humanidad en lo que se refiere a la conclusión de la descolonización del mundo por ella, y aprovechamos la oportunidad para valorar toda iniciativa que cree conciencia. y visibilidad de la cuestión colonial de Puerto Rico en todos los foros pertinentes, incluso convocando actividades paralelas al margen de las deliberaciones del Comité Político Especial y de Descolonización, como lo que se llevó a cabo el 19 de noviembre del 94. Se trata de oportunidades que ofrecen una oportunidad para realzar la justa causa que ya lleva 120 años de atraso. Señora presidenta, para concluir, el grupo de amigos que defiende la carta No escatimarán esfuerzo para promover la validez de la Carta de Naciones Unidas. Reiteramos la prioridad que conferimos a poner fin al colonialismo y todas sus formas y manifestaciones, y ofrecemos todo nuestro apoyo y solidaridad con el pueblo puertorriqueño en su lucha por la realización de sus aspiraciones nacionales legítimas y en su estado independiente y libre de Puerto Rico. Gracias.
La presidenta hace uso de la palabra.
Dadas gracias al distinguido representante de la Federación de Rusia, que habló en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas. Ahora ofrezco la palabra a la distinguida Representación Permanente de Cuba. Excelencia, tiene usted la palabra?
Gracias, señora presidenta. Señora presidenta, mi delegación suscribe la intervención pronunciada por la Federación de Rusia a nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de la ONU. y las que pronunciarán Uganda a nombre del NOAL y Uruguay a nombre de la CELAC. Quisiera comenzar mi intervención agradeciendo las genuinas expresiones de solidaridad con Cuba que han sido expresadas por algunos peticionarios durante la audiencia de hoy, así como su firme rechazo a cualquier agresión militar contra nuestro país. El estatus colonial impuesto sigue impidiendo al pueblo de Puerto Rico decidir soberanamente sobre las necesidades y los complejos problemas económicos y sociales que le afectan. La imposición de la mal llamada Junta de Supervisión Fiscal hace 10 años ha conllevado el recrudecimiento de la subordinación colonial de Puerto Rico y ha traído consigo mayor deterioro social y carencias en los servicios esenciales para la vida. El Estado Libre Asociado impuesto en Puerto Rico hace más de siete décadas no fue más que una farsa y la forma encontrada por el gobierno de Estados Unidos para enmascarar un acto de clara dominación colonial y ejercer su total control sobre esta hermana isla. Esta farsa ha sido desmontada por la Corte Suprema de los Estados Unidos, el Congreso y la propia administración cuando de manera clara e inequívoca señalaron que Puerto Rico carece de soberanía propia y está sujeto completamente a los poderes de Washington. O sea, es una posesión norteamericana, un territorio colonial. El Congreso de los Estados Unidos ejerce total autoridad y está dotado de plenos poderes sobre Puerto Rico en cuestiones como la defensa, las relaciones internacionales, el comercio exterior, entre otros asuntos. mientras que Puerto Rico ejerce su autoridad local en un número limitado de ámbitos. Durante la exitosa celebración del Seminario Regional del Caribe sobre Descolonización, celebrado en la hermana República de Nicaragua el pasado mes de mayo, escuchamos la presentación de un experto puertorriqueño que expuso cómo el caso de Puerto Rico es ilustrativo de los efectos nocivos de la dependencia estructural en un territorio colonial. Los Estados Unidos, la potencia colonial, intenta por todos los medios afianzar su dominio económico, político y social sobre Puerto Rico, ignorando las 43 resoluciones y decisiones adoptadas por el Comité, en las cuales se ha reafirmado el derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación y a la independencia, de conformidad con la resolución 1514 de la Asamblea General. Desde la adopción de la primera resolución en 1972, la relevante labor de este Comité ha colisionado con la falta absoluta de voluntad política y compromiso de los Estados Unidos con la causa de la descolonización. Además de obstaculizar la cooperación con el Comité, el Gobierno de los Estados Unidos mantiene en la actualidad una retórica agresiva y actuar irresponsable, guiado por anacrónicos intereses neocolonialistas y pretensiones imperialistas que amenazan gravemente la paz y la seguridad internacionales. Hoy lo vemos en Cuba, nación independiente y soberana contra la cual el gobierno de Estados Unidos refuerza cada día más su arremetida imperial y su política hostil a niveles extremos. El recrudecimiento del bloqueo económico, incluido el cerco energético, el castigo colectivo y las sistemáticas amenazas públicas de agresión militar directa contra nuestro país exponen el objetivo histórico, criminal y despiadado del gobierno de Estados Unidos, de reinstaurar su dominio neocolonial sobre la nación cubana e impedir que continuemos construyendo el modelo político, económico y social que escogimos libre y soberanamente los cubanos. Señora presidenta, denunciamos también las acciones de Estados Unidos que incrementan su presencia militar en el país y atentan contra la proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz y el compromiso contraído en ella de observar los principios de soberanía nacional y la libre determinación de los pueblos y desterrar para siempre el uso y la amenaza del uso de la fuerza de nuestra región. En este espíritu y en consonancia con nuestra invariable solidaridad con el pueblo puertorriqueño, con el cual compartimos una historia de lucha contra la dominación colonial, reiteramos que la solución definitiva del destino de Puerto Rico no es una cuestión interna de los Estados Unidos, corresponde al Comité Especial de Descolonización y a toda la comunidad internacional. La Asamblea General debe continuar examinando de manera amplia y pronunciarse con inmediatez sobre esta cuestión que afecta a un pueblo que ha resistido la ocupación colonial y continúa defendiendo sus raíces, idiosincrasia, cultura e identidad nacional. Muchas gracias.
La Presidenta en uso de la palabra, doy las gracias al distinguido representante de Cuba. Y ahora me permito ofrecer la palabra a la distinguida representación de la República Islámica del Irán. Irán tiene la palabra.
En nombre de Dios, el más misericordioso, señora presidenta, distinguidas delegaciones. Para empezar, mi delegación desea hacer suya la declaración pronunciada por la representación de la Federación de Rusia en nombre del Grupo de Amigos en defensa de la Carta de las Naciones Unidas, y la declaración que será pronunciada por la representación de Uganda en nombre del Movimiento de los No Alineados. Con apego a la posición manifestada en esas declaraciones, mi delegación Además, reafirma la posición de larga data de la República Islámica del Irán, que el derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación e independencia debe respetarse plenamente con apego a la resolución 1514 de la Asamblea General. Nos sigue preocupando que las medidas de austeridad impuestas desde el exterior siguen socavando los servicios públicos. debilitando la infraestructura básica y coloca una pesada carga sobre la vida diaria de los puertorriqueños. Estas limitaciones deben levantarse para el pleno gozo de sus derechos sociales y económicos. Señora presidenta, Irán subraya que El futuro estatuto de este territorio, al igual que cualquier territorio con historia colonial, se debe decidir estrictamente con apego a los deseos libremente expresados de su pueblo y en el marco establecido por la Asamblea General. Puerto Rico ha sufrido desafíos importantes debido a prácticas coloniales prolongadas, las cuales no se pueden justificar por ningún pretexto fabricado, incluidos los derechos humanos. El pueblo de Puerto Rico tiene el derecho a la independencia y al pleno ejercicio de su derecho a la libre determinación, lo cual exige que su elección democrática sea respetada. Y en este contexto, mi delegación pide a los Estados Unidos, como potencia administradora, a que cumpla plenamente sus responsabilidades en virtud de la carta para participar constructivamente con el pueblo de Puerto Rico y garantizar que no se impongan medidas unilaterales que hagan imposible la expresión libre y auténtica de su voluntad en cuanto a su futuro político. Señora presidenta, también nos preocupa sobremanera la negación constante a la libre determinación en varios territorios, como Puerto Rico. Y en el caso de Palestina, donde generaciones han sido privadas de su derecho a la libre determinación y de ser miembros plenipotenciarios en Naciones Unidas, lo cual es una amenaza grave contra la paz y seguridad regionales e internacionales. La comunidad internacional debe seguir firme en su compromiso para la erradicación total e incondicional del colonialismo en todas sus formas y manifestaciones en donde persista. Antes de concluir, señora presidenta, mi delegación expresa su agradecimiento a la República de Cuba por haber presentado el proyecto de resolución sobre la decisión de este Comité Especial el 16 de junio de 2025 sobre Puerto Rico. Acogemos con beneplácito la iniciativa que sigue promoviendo el examen de larga data del Comité de esta importante cuestión y hacemos votos porque el consenso entre los miembros del Comité se repita a favor de esta resolución. Gracias.
La Presidenta en uso de la palabra. Muchas gracias al distinguido representante de la República Islámica de Irán. Ahora ofrezco la palabra a la distinguida representación de Nicaragua. Nicaragua tiene la palabra.
Señora presidenta, Nicaragua se asocia a la declaración pronunciada por la Federación de Rusia en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas, así como las que serán pronunciadas por Uruguay en nombre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, y Uganda en nombre del Movimiento de Países No Alineados. La descolonización total y completa en nuestro continente es imprescindible para hacer de América Latina y el Caribe territorio libre del colonialismo y contribuir así a erradicar cualquier vestigio del colonialismo y todas sus expresiones y manifestaciones en el mundo. Precisamente este año, Nicaragua tuvo el honor de ser sede del Seminario Regional del Caribe sobre Descolonización, celebrado en mayo del 25 al 28 de mayo. Ese encuentro reafirmó el compromiso de nuestra región con la erradicación total del colonialismo y constituyó una oportunidad para escuchar directamente las voces de los pueblos de los territorios no autónomos, incluido el heroico pueblo de Puerto Rico. Puerto Rico es parte integral de nuestra América Latina y caribeña, un pueblo ejemplar con identidad propia, forjada en la resistencia y en el amor por la libertad. El pueblo puertorriqueño, forjado en su lucha contra el colonialismo español, desde 1898 ha resistido la imposición colonial de Estados Unidos, y cada año en este comité, sus patriotas boricuas nos demuestran que su espíritu de lucha permanece intacto. Hemos escuchado con atención y profundo respeto las exposiciones de las hermanas y los hermanos puertorriqueños que han comparecido ante este comité. Sus testimonios dan cuenta de una realidad que no podemos ignorar, una situación colonial que limita su capacidad de decidir soberanamente sobre su presente y su futuro, que afecta los servicios esenciales de la isla y que impide al pueblo puertorriqueño construir su modelo político, económico, social y cultural de acuerdo con su historia e identidad nacional. Señora presidenta, de conformidad con la resolución 1514 de la Asamblea General, en este comité tenemos la obligación de asistir al pueblo de Puerto Rico a ejercer plenamente y verdaderamente su derecho a la autodeterminación e independencia. Reiteramos que Estados Unidos tiene la obligación moral e histórica de facilitar y garantizar un proceso efectivo de descolonización que permita al pueblo de Puerto Rico ejercer su derecho inalienable a la libertad, la autodeterminación y la independencia, de conformidad con la resolución 1514 y con las resoluciones que año tras año adopta este Comité. Agradecemos a Cuba por haber presentado una vez más el proyecto de resolución sobre la cuestión de Puerto Rico. Nicaragua, como todos los años, copatrocina dicha resolución. Es un gesto de solidaridad que refleja el compromiso histórico de nuestra América con la causa de Puerto Rico. A nuestras hermanas, hermanos puertorriqueños, a sus patriotas de siempre y a la nueva generación que hoy alza la voz con dignidad y firmeza, Nicaragua les reitera todo su cariño, su reconocimiento y su apoyo inquebrantable. Su lucha es nuestra lucha. Su causa es una causa justa y necesaria. Señora presidenta, para concluir, Nicaragua sostiene con convicción que la independencia es el camino necesario de la libertad para defender con dignidad la soberanía nacional. Nicaragua seguirá acompañando a las y los patriotas boricuas en el camino de la autodeterminación y la libertad, convencidos de que la justicia histórica y el derecho internacional están de su lado. Muchas gracias.
Muchas gracias a la distinguida representación de Nicaragua. Tiene ahora la palabra la distinguida representación de Uganda en nombre del movimiento no alineado. Tiene usted la palabra.
Señora presidenta, es un honor para mí intervenir en nombre de los miembros del NOAL en este período de sesiones renovado del comité que se encarga de la concesión de independencia a los territorios no autónomos. Han pasado ya Más de 60 años desde la creación de este comité en virtud de la resolución 5654 de noviembre del 61. Queremos expresar nuestro agradecimiento a usted y a otros miembros de la mesa y del comité por todo su trabajo en el tema de la descolonización para nuestro movimiento de una importancia histórica. Señor presidente, con respecto a la cuestión de Puerto Rico, reafirmamos la validez y relevancia de nuestra postura de principios con respecto al derecho del pueblo puertorriqueño a la autodeterminación, independencia, sobre la base de la resolución 1514 de diciembre del 60 de la asamblea y pedimos que se examine este tema en todos sus aspectos. Los miembros del movimiento reiteran su apoyo inquebrantable a las resoluciones sobre Puerto Rico, muchas adoptadas por consenso en el marco de este comité especial y pedimos que se apliquen urgentemente. Aprovechamos para reiterar nuestro compromiso con la adopción de otra resolución sobre el tema por consenso en la Cumbre del Movimiento Alineado celebrada En enero del 2024, en Kampala, Uganda, abordó la cuestión de Puerto Rico y expresó su preocupación porque la subordinación política del pueblo puertorriqueño impide su toma de decisiones soberanas sobre temas sociales y económicos importantes, incluyendo la crisis fiscal, la solvencia del gobierno y la necesidad de reestructurar la deuda pública. Igualmente, La cumbre reiteró su preocupación por la legislación adoptada en el Congreso americano para imponer control fiscal al gobierno de Puerto Rico, que violaría las atribuciones del gobierno de San Juan a nivel presupuestario y en otros niveles. Instamos al gobierno de Estados Unidos a volver los territorios ocupados, Puerto Rico, incluyendo la base naval. Para concluir, el Movimiento No Alineado pide al gobierno estadounidense que asuma su responsabilidad y acelere el proceso que permita al pueblo puertorriqueño ejercer plenamente su derecho a la autodeterminación y la independencia. Muchas gracias.
Muchas gracias a la distinguida representación de Uganda en nombre del Movimiento No Alineado. Ahora doy la palabra a la distinguida representación de Uruguay en nombre de la CEPAL.
Gracias, señora presidenta. Es un honor para mí intervenir en este debate en nombre de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe. Reconocemos la importancia de la resolución 1514 de diciembre del 60, que contiene la declaración sobre la concesión de independencia a los pueblos y territorios coloniales y es clave del proceso político promovido por la ONU tras la Segunda Guerra Mundial para acabar con el colonialismo. En agosto del 2026 celebramos el 54 aniversario de la adopción en el Comité Especial de su primera resolución sobre Puerto Rico. Desde entonces, 43 resoluciones y decisiones se han adoptado por consenso. Esta resolución reafirma, entre otros, el derecho inalienable del pueblo puertorriqueño a la autodeterminación y la independencia, con arreglo a la resolución 1514, y solicita a la Asamblea General que examine todos los aspectos de la cuestión de manera general. La cuestión de Puerto Rico ha estado presente y los pronunciamientos en las cumbres de nuestra organización desde hace años. Subrayamos la declaración especial sobre la cuestión de Puerto Rico acordada en la sexta cumbre en México en septiembre de 2021. En línea con dicha declaración, reafirmamos el carácter latinoamericano y caribeño de Puerto Rico, como se ha recalcado en la quinta cumbre en Punta Cana, República Dominicana, en 2017, en la sexta en México, en la séptima en Buenos Aires, en enero de 2023, y en la octava en Kingston, San Vicente, Granadinas, en marzo 2024. Reconocemos el esfuerzo llevado a cabo en virtud de las resoluciones adoptadas por el Comité en torno a la situación en Puerto Rico, incluyendo la más reciente, adoptada el 16 de junio de 2025. Reiteramos que la cuestión de Puerto Rico es un tema de mucha importancia para nuestro Grupo y seguiremos colaborando en el marco del derecho internacional, sobre todo de las resoluciones de la Asamblea General de la 1514 titulada Declaración sobre la concesión de independencia a los países y pueblos coloniales de diciembre de 1960 para poner fin al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones en el Caribe y en Latinoamérica. Finalmente, nuestra comunidad Una vez más, reafirma su compromiso con la erradicación del colonialismo en todas sus formas y manifestaciones, y reitera su llamamiento a todos los Estados miembros de la Organización de Naciones Unidas para seguir contribuyendo positivamente a este objetivo. Muchas gracias.
Muchas gracias. Uruguay, que intervenía en nombre del CELAC. No tengo más solicitudes de intervención. Este era el último orador en la lista. En nombre del Comité, quiero dar las gracias a todos ustedes por sus discursos en el día de hoy. Vamos a hacer una pausa de 10 minutos hacer consultas se suspende la sesión 10 minutos gracias.
No te Gracias.
Segundo.
Gracias. ¿Qué? Gracias.
¿Cómo?
¿A quién?
14.
5 minutos.
Okay. ¿A dónde? ¿Qué?
Hello.
Right now, right now. Gracias.
¿Qué?
Okay.
14.
¿Qué? ¿A dónde? Gracias.
So.
So, whoever comes first. Yes. Yes.
Thank you very much. Thank you for your cooperation.
Muchas gracias por su cooperación. Vamos a reanudar la sesión. Los miembros del Comité disponen del texto de un proyecto de resolución que figura en el documento E/C.109/2026/L.7, titulado "Decisión del Comité Especial, el 16 de junio de 2025, sobre Puerto Rico", así como el informe sobre el tema preparado por el relator del Comité y que figura en el documento A/AC.109/2026/L.13. Ambos están disponibles en la Biblioteca Digital de Naciones Unidas. Ahora voy a dar la palabra al representante permanente de Cuba en Naciones Unidas para que presente el proyecto de resolución L.8. Excelencia, tiene usted la palabra?
Gracias, señora presidenta. Señora presidenta, nuestra delegación tiene el honor de presentar ante el Comité Especial de Descolonización el proyecto de resolución sobre la cuestión de Puerto Rico, contenido en el documento A/AC.109/2026/L.7, a nombre de Cuba, la República de Nicaragua y la Federación de Rusia, Quisiéramos comenzar saludando la presencia de un significativo número de peticionarios puertorriqueños, quienes con su participación contribuyen a la labor del Comité Especial de Descolonización y evidencian la relevancia de este tema para el C-24. Como hemos presenciado durante la audiencia con los peticionarios, la mayoría de las intervenciones de las diferentes fuerzas políticas y sociales de esa nación convergen en la solicitud de poner fin al estatus colonial de Puerto Rico. Hemos sido testigos nuevamente del reclamo urgente a la comunidad internacional para que actúe a favor de la voluntad del pueblo puertorriqueño. El proyecto de resolución que presentamos hoy reafirma una vez más el derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación y la independencia, de conformidad con la resolución 1514 de la Asamblea General y la aplicabilidad de los principios fundamentales de dicha resolución a la cuestión de Puerto Rico. Asimismo, reitera que el pueblo puertorriqueño constituye una nación latinoamericana y caribeña que tiene su propia e inconfundible identidad nacional. Se suma a las 43 resoluciones o decisiones anteriores adoptadas por el Comité sobre la cuestión de Puerto Rico desde 1972. El texto observa con preocupación que la presente subordinación política del pueblo puertorriqueño impide la toma de decisiones soberanas con respecto a los serios problemas económicos y sociales que le afectan. Esta situación continúa obstaculizando los esfuerzos para lograr un desarrollo sostenible en el territorio. Expresa su preocupación, además, por la imposición en junio de 2016 de la Junta de Supervisión Fiscal nombrada por el presidente de los Estados Unidos para ejercer poderes de control en todo asunto relativo a temas fiscales, económicos y presupuestarios, así como todo lo concerniente a la reestructuración de la deuda pública de Puerto Rico, todo lo cual recrudece la situación colonial del país. Contiene, asimismo, la preocupación del pueblo de Puerto Rico por las acciones violentas, incluidas la represión e intimidación contra independentistas puertorriqueños, conocidas a partir de documentos desclasificados por organismos federales de los Estados Unidos. En tal sentido, se exhorta nuevamente al gobierno de Estados Unidos asumir su responsabilidad de promover un proceso que permita que el pueblo puertorriqueño ejerza plenamente su derecho inalienable a la libre determinación y a la independencia de conformidad con la resolución 1514 de la Asamblea General y las resoluciones y decisiones de este Comité Especial relativas a Puerto Rico. Solicito también a la Asamblea General que examine la cuestión de Puerto Rico de manera amplia y en todos sus aspectos y se pronuncie al respecto lo antes posible. Ello contribuirá a que el pueblo de Puerto Rico pueda, de manera soberana, tomar decisiones para atender sus urgentes necesidades económicas y sociales. El proyecto de resolución que examinamos destaca igualmente las declaraciones de los Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, Tratado de Comercio de los Pueblos el Movimiento de Países No Alineados y otros foros internacionales que reiteran los derechos inalienables del pueblo de Puerto Rico, de conformidad con la resolución 1514 de la Asamblea General. Aprovecho esta ocasión para agradecer al embajador Ibrahim Olabi, representante permanente de la República Árabe Siria y relator del Comité Especial de Descolonización, así como a la Secretaría del Comité por su apoyo en la preparación del informe amplio y detallado sobre la cuestión de Puerto Rico, del cual se toma nota con satisfacción en el proyecto de resolución. Señora presidenta, el 25 de julio de 2026 se cumplirán 128 años de la intervención de los Estados Unidos de América en Puerto Rico. A pesar de haber transcurrido tantos años de dominación colonial, no han podido extinguir los sentimientos nacionales de los puertorriqueños, lo cual es muestra de la vocación de independencia que existe en este hermano pueblo. En este sentido, el texto que presentamos hoy es absolutamente relevante y esperamos contar nuevamente con el valioso apoyo del Comité para su aprobación. Muchas.
Gracias. La Presidenta, doy las gracias al distinguido representante permanente de Cuba. Ahora ofrezco la palabra a los miembros del Comité que deseen explicar su posición antes de pronunciarnos sobre este proyecto de resolución. Por lo que veo, nadie pide la palabra. Distinguidas delegaciones, ofrezco la palabra al secretario del Comité para que anuncie los copatrocinadores que se han sumado al proyecto de resolución A diagonal AC punto 109 diagonal 2026 diagonal L punto 7.
La secretaria. Gracias, señora presidenta. Desde que se publicara el proyecto de resolución A diagonal AC punto 109 diagonal 2 026 diagonal L punto 7, la República Bolivariana de Venezuela Es otro copatrocinador del proyecto de resolución. Y pregunto. Pregunto si hay otra delegación que desee pronunciarse como copatrocinadora del proyecto de resolución L.7. Si es así, ruego a las delegaciones que indiquen dicho deseo presionando el botón del micrófono en la consola para que se les pueda agregar a la lista de patrocinadores y que quede debidamente registrado. No veo ninguna solicitud adicional de copatrocinador. Gracias, señora presidenta.
La presidenta, gracias. Los patrocinadores han expresado el deseo de que el proyecto de resolución L.7 se apruebe en el comité sin votación. Entiendo que el comité desea pronunciarse de esta manera. Al no haber objeción, así queda decidido. El proyecto de resolución L.7, repito, el proyecto de resolución L.7 queda aprobado sin votación. Ahora me permito dar la palabra a los miembros del comité que deseen explicar su posición una vez concluida la aprobación del proyecto de resolución L.7. Ofrezco la palabra a la distinguida Representación Permanente de Cuba. Excelencia, tiene usted la palabra?
Gracias, señora presidenta. Señora presidenta, Cuba agradece a todos los miembros del Comité Especial de Descolonización por el valioso y tradicional apoyo que han otorgado a la resolución sobre la cuestión colonial de Puerto Rico. Apreciamos altamente las palabras pronunciadas bajo este tema de la agenda, por los países miembros observadores del Comité. Sus sustantivas y relevantes intervenciones son muestras del apoyo a la causa del pueblo puertorriqueño. Agradecemos en este sentido las declaraciones de la CELAC, el NOAL y el Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas. Hemos tomado debida nota de los aportes y las contribuciones de los distintos representantes de la hermana isla de Puerto Rico, que asisten hoy como peticionarios y que contribuyen a nuestras labores con sus presentaciones. Para Cuba, la adopción de esta resolución es muestra de nuestro compromiso histórico con el hermano pueblo de Puerto Rico y con sus patriotas, que a lo largo de la historia han consagrado sus vidas a la lucha por la libre determinación e independencia. La adopción, nuevamente por consenso, de esta resolución, que demanda el derecho inalienable del pueblo puertorriqueño a la libre determinación y la independencia, resulta muy significativa y en el actual contexto emite un firme mensaje político para la región y para todos los pueblos de buena voluntad que luchan o han luchado por su autodeterminación. Reiteramos al hermano pueblo de Puerto Rico que podrá contar siempre con la hermandad del pueblo cubano y su firme solidaridad con su legítima causa. Muchas gracias.
La Presidenta, doy las gracias al distinguido representante permanente de Cuba. Hemos escuchado al último orador. Sobre este tema, el Comité Especial da por concluido el examen del tema. Decisión del Comité Especial de 16 de junio de 2025, relativo a Puerto Rico, vista de peticionarios. La siguiente reunión plenaria del Comité se verificará el jueves 25 de junio a las 10:00 de la mañana en esta sala de conferencias para examinar la cuestión de las Islas Falkland Malvinas. Se levanta la sesión.