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Vamos a continuar el segmento plenario de la reunión de alto nivel para conmemorar el 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. Antes de dar la palabra al primer orador, me permito.
Recordar a las delegaciones de que el límite de tiempo para las delegaciones será de tres minutos para las que hablen a título nacional y cinco minutos para las declaraciones formuladas en nombre de un grupo de Estados, un límite que será aplicado.
Estrictamente con un corte automático del micrófono. Dicho esto, insto a las delegaciones a que formulen sus declaraciones a un ritmo razonable para permitir la interpretación a los seis idiomas oficiales.
Gracias. Tiene la palabra la delegación de las Islas Salomón.
Señor Presidente, Excelencias, distinguidos representantes, señoras, señores. Las Islas Salomón reafirman que el derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable. En los últimos 40 años, la Declaración ha recordado y demostrado un principio simple pero sólido. El desarrollo tiene que tener que ver con la persona humana. Toda persona tiene derecho a participar y contribuir a aprovechar los beneficios del desarrollo económico, social y cultural, con todos los derechos humanos y libertades fundamentales convertidos en realidad. El desarrollo tiene que ser inclusivo, participativo y equitativo. Para mi país, estos principios se reflejan en nuestras prioridades y políticas de desarrollo nacionales. Nuestra estrategia nacional 2016-2035 coloca a la persona en el eje de los esfuerzos en materia de desarrollo. Seguimos priorizando en servicios esenciales, políticas propicias y marcos en materia de salud, educación, acceso a la justicia, empoderamiento de la mujer, protección de los niños e inclusión de los derechos de las personas. Como pequeño Estado insular en desarrollo, el derecho al desarrollo es inseparable de la realidad del cambio climático, el aumento del nivel del mar, los desastres naturales, la acidificación de los océanos, amenazan el sustento, la seguridad alimentaria y la infraestructura, lo que socava nuestro derecho al desarrollo y la prosperidad económica. Esta reunión conmemorativa tiene que ser algo más que una sesión para reflexionar. Tiene que ser un momento para la acción. La declaración es clara en que los Estados tienen el deber de cooperar para garantizar el desarrollo y eliminar los obstáculos para el desarrollo. algo esencial para brindar a los países en desarrollo la posibilidad de concretar su pleno potencial. Quiero subrayar algunos ámbitos. Primero, tenemos que cerrar la brecha financiera para el desarrollo sostenible. Se debe invertir más en infraestructuras resilientes, salud, educación y sectores productivos. Segundo, tenemos que acelerar la transferencia de tecnología en la transformación digital y la creación de capacidad, lo que puede ayudar a los países en desarrollo a superar las limitaciones estructurales para que la población aproveche plenamente los beneficios de la era digital. Tercero, el derecho al desarrollo exige un entorno económico internacional más propicio en los arreglos financieros internacionales. Deben reconocer las circunstancias y vulnerabilidades de los países en desarrollo y los pequeños Estados insulares en desarrollo. Islas Salomón.
Se corta el micrófono. Gracias al representante de las Islas Salomón. Tiene ahora la palabra la delegación de las Comoras.
Señora presidenta de la Asamblea General, excelencia, señoras y señores, las Naciones Unidas conmemoran el 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, una declaración que sigue siendo sobresaliente y recuerda una verdad básica. El desarrollo no es un privilegio ni un favor conferido a algunos. Es un derecho, el derecho de todas las personas a participar plenamente en el desarrollo económico. Para las Comoras, esto significa hacer del derecho al desarrollo una realidad para nuestro pueblo. Por eso, las Comoras cumplen su compromiso con los derechos humanos y el Estado de derecho, ya que ambos elementos se complementan. Nuestra participación en el Examen Periódico Universal lo convierte en una responsabilidad concreta para avanzar. En el examen de 2024, aceptamos la vasta mayoría de las recomendaciones de los Estados y seguimos aplicándolas a través de medidas concretas, en especial en cuanto al desarrollo socioeconómico, el empleo.
La capacitación, el medio ambiente y la protección de los grupos vulnerables.
Para un Estado En desarrollo insular, la concreción de este derecho exige superar vulnerabilidades estructurales que limitan nuestra producción y transformación. Implica invertir en educación, salud, agua, energía y en infraestructura. E implica dar también a los jóvenes la capacidad y la perspectiva que anhelan. Como parte integral de esta transformación, la población rural y las mujeres han sido incorporados y por ello hemos logrado transformar nuestra economía centrándonos en el valor local agregado, transformando la seguridad alimentaria, la economía azul, los elementos renovables y el capital humano. Nuestra ambición no consiste solo en producir y exportar, sino también en crear valor y empleo sostenible. Excelencias, señoras y señores, solo podremos hacerlo a largo aliento si podemos responder al cambio climático. Para nosotros, el cambio climático ya afecta a nuestro pueblo, nuestros recursos, agricultura, infraestructura y el acceso al agua. Los Estados insulares no piden privilegios, sino condiciones equitativas para poder forjar un futuro. Por ello, necesitamos una arquitectura financiera internacional justa e inclusiva y que se adapte a las vulnerabilidades de los países en desarrollo. Pedimos alianzas sostenidas por la confianza, transferencia de conocimiento y creación de capacidad y acceso a las tecnologías con pleno respeto a las prioridades nacionales.
Y se corta el micrófono. Gracias a las Comoras.
Tiene ahora la palabra Madagascar.
Señora Presidenta, señoras y señores, 40 años después de su aprobación, la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo nos invita a responder a una pregunta decisiva: ¿Cómo hacer de este derecho una realidad para cada persona? La Declaración nos otorga una orientación clara. El ser humano debe participar en el desarrollo, contribuir a él y beneficiarse de él. Para Madagascar, esto implica colocar el ejercicio efectivo de los derechos en el eje de cada política pública. Queremos que cada niño pueda aprender y desarrollar sus capacidades, que cada mujer pueda vivir a salvo de la violencia y ocupar el lugar que corresponde en la sociedad, que cada persona con discapacidad pueda acceder a los servicios y participar en las decisiones que le incumben. Las personas más vulnerables deben ser incluidas.
En la definición de las prioridades nacionales y beneficiarse de los progresos logrados.
Nuestra política nacional de protección social constituye una palanca para avanzar en ese sentido, fortalecer la coordinación de las intervenciones y facilitar el acceso de los hogares a los dispositivos que respondan a sus necesidades. Asimismo, los programas de transferencias monetarias contribuyen a ayudarlos ante las dificultades y a apoyarlos en su reactivación económica. Nos basamos en la educación, en la salud y los servicios esenciales. Y, en ese sentido, podemos hacer de la protección social un verdadero medio para ejercer el derecho al desarrollo. Esta ambición exige también que los derechos reconocidos se apliquen. La lucha contra la violencia por motivos de género, la prevención de la corrupción y la responsabilidad de las instituciones.
Deben traducirse en resultados que la población pueda percibir.
Eso es lo que Madagascar intenta hacer con su refundación. Lograr la acción pública de los ciudadanos que les permita participar en las decisiones que dan forma a su futuro y aprovechar los avances realizados. En plano internacional, Madagascar desea avanzar en el proceso jurídico emprendido en cuanto al derecho del desarrollo. La declaración de 1986 planteó los principios. Las deliberaciones sobre el proyecto de pacto internacional ofrecen hoy la posibilidad de precisar los compromisos de los Estados y los medios de aplicarlos. Abogamos en favor de que continúen las negociaciones inclusivas que asocien plenamente a los países en desarrollo para lograr un marco que fortalezca la participación, la igualdad, la no discriminación y la responsabilidad. En el 40 aniversario, Madagascar insta a que se juzgue nuestro compromiso común por sus resultados, derechos plenamente ejercidos, personas plenamente asociadas a las decisiones y beneficios del desarrollo que se compartan de manera equitativa.
Gracias.
Gracias a la delegación de Madagascar.
Tiene la palabra la delegación de Belarus.
La República de Belarus se complace en participar en esta reunión dedicada al 40 aniversario de la aprobación de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. Este documento fue un genuino avance que proclamó el derecho al desarrollo como derecho inalienable de toda persona y todo pueblo. Dio gran impulso a la elaboración de un pacto internacional sobre el derecho al desarrollo, una labor que está ahora en la etapa final. Pero si contemplamos estos cuatro decenios, lamentamos que la realización de este derecho haya tropezado con barreras sistémicas. Y esto no es coincidencia. El enfrentamiento de hoy subraya que el mundo aún no ha logrado superar la brecha surgida en el siglo anterior. Los Estados que votaron en contra de la declaración o se abstuvieron en 1986 están obstaculizando la aprobación del pacto sobre el derecho al ¿Por qué? La respuesta es sencilla, quieren seguir viviendo como han vivido durante siglos, es decir, a expensas de otros. Por ello, tratan de limitar el desarrollo de la mayoría global a través de políticas de neocolonialismo que se manifiestan en medidas coercitivas ilegales, barreras artificiales al comercio y al intercambio tecnológico, la imposición de lo que se ha llamado democracia o reformas, etcétera. Belarús como muchos otros países de la mayoría global, siente el peso de estos instrumentos que apuntan a limitar artificialmente nuestros avances. Rechazamos categóricamente esos enfoques, rechazamos el derecho de los que tienen más poder para forjar el orden mundial. Estamos convencidos de que el futuro pertenece a una nueva arquitectura de cooperación económica internacional. que debe, primero, orientarse hacia los intereses de la gente corriente. Segundo, basarse en los principios de igualdad, de la no discriminación y la distribución equitativa de los beneficios. Y tercero, debe incluir los intereses de la mayoría global.
Cuarto, debe sostenerse el estado de derecho, el respeto de la soberanía y no.
En lo que se llama en el orden basado en normas, una noción que se reinventa constantemente en Occidente. Estos son precisamente los principios que utilizan los BRICS, que utilizan la Organización la cooperación de y otras organizaciones de interacción de Eurasia. Alentamos a más países a sumarse a construir este sistema inclusivo en el que el derecho al desarrollo existieran no en las palabras sino en los hechos.
Y que será el eje de la atención.
Gracias a vela Ruz.
Tiene la palabra la delegación de los Países Bajos?
Buenas tardes, señora presidenta, excelencias, señoras, señores. Hoy conmemoramos un hito logrado hace 40 años, cuando proclamamos el derecho al desarrollo como derecho humano inalienable. El derecho al desarrollo es un símbolo.
Del carácter indivisible e interdependiente de los derechos humanos, que se fortalecen entre sí.
Reconoce que el desarrollo es un proceso abarcador que requiere.
Atención a los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales para hacerse realidad. La Agenda 2030 sigue siendo nuestra hoja de ruta hacia el desarrollo sostenible.
Pero quedan cuatro años hasta 2030 y las crisis vinculadas entre sí, como los conflictos el cambio climático y la creciente desigualdad.
No solo obstaculizan los avances, sino que hacen que se retrocedan los logros alcanzados. Los Países Bajos están comprometidos con la Agenda 2030.
Aruba, Curazao, San Martín y los Países Bajos trabajan en su propio contexto con un objetivo compartido. un futuro justo, inclusivo y sostenible. El año próximo presentaremos nuestro tercer Examen Nacional Voluntario sobre los ODS y los avances en la materia.
Lo haremos en estrecha colaboración con los jóvenes, el sector privado, la sociedad civil.
Convirtiendo los ODS en nuestra agenda común.
Ningún país puede lograr el desarrollo sostenible solo.
Conscientes de ello, la Declaración consagra el llamamiento a los Estados a que.
Cooperen en pro de la concreción del desarrollo.
Requiere también una ONU que represente al mundo al que presta servicios y esté equipada para hacer frente a los retos de hoy.
Los Países Bajos.
Respaldan plenamente los procesos de reforma dedicados a hacer que la ONU sea más representativa, resiliente y eficaz en el.
Cumplimiento de sus mandatos.
Hagamos que el 40 aniversario de la Declaración.
Nos recuerde nuestro objetivo común de garantizar que toda persona tenga el derecho de dar forma a su propio futuro.
Fortalezcamos también nuestros esfuerzos para que esto no sea simplemente una aspiración. Muchas gracias.
Gracias a los Países Bajos.
Doy ahora la palabra a la delegación de Gambia.
Señora Presidenta, Gambia se honra en participar en esta reunión de nivel para conmemorar el cuadragésimo aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. plataforma vital para reiterar los esfuerzos mundiales para hacer frente a las desigualdades y lograr soluciones y panaceas ante los retos más cruciales que afectan al desarrollo global y sus prioridades. Para Gambia, el derecho al desarrollo va más allá de las aspiraciones políticas y encarna un enfoque fundamental en materia de desarrollo que impulsa la solidaridad entre las naciones y el respeto de los derechos fundamentales. Nos invita a compartir experiencias, conocimientos y recursos para hacer frente a retos que compartimos y aprovechar las oportunidades comunes. Subrayamos que este Reunión de Alto Nivel debe servir no solo como conmemoración, sino también como un llamamiento para renovar la acción internacional. Como país, esta declaración es fundamental para nuestras prioridades nacionales de desarrollo. Valoramos y encomiamos la contribución de la ONU a sus ambiciones de desarrollo. Desde 2016 se han hecho grandes esfuerzos y el Gobierno de Gambia, entonces, puede enorgullecerse de los grandes avances en materia de derechos humanos, reformas políticas y económicas, unidad nacional, respeto del derecho y del Estado de derecho, justicia social e igualdad. Estas prioridades incluyen también impulsar la igualdad de género, reconocer y aumentar la participación de la mujer en los procesos económicos y decisorios. Consideramos que el derecho al desarrollo es un derecho inalienable. Y en ese sentido, instamos a que se apliquen los compromisos que figuran en la Iniciativa de Financiación para el Desarrollo y sus artículos. Pensamos que una visión comprometida con estos ideales nos permitirá lograr los ODS y no dejar a nadie atrás. Excelencias, la declaración sobre el derecho al desarrollo no se puede garantizar si no hay un marco resiliente y equitativo. Tenemos que garantizar que los países en desarrollo tengan los recursos para cumplir las prioridades y facilitar las soluciones en condiciones concesionarias. Hay que ampliar sectores cruciales y las prácticas de desarrollo, la transferencia de tecnología y la reforma de la arquitectura financiera internacional. Estas prioridades nacionales tienen que figurar en el Pacto para el Futuro de 2024. Necesitamos a todos los países que tengan la voluntad política para convertir estos compromisos en realidades concretas. Gracias.
Gracias al representante de Gambia. Doy ahora la palabra a la delegación de Zambia.
Gracias.
Señor Presidente, Excelencias, distinguidos representantes. La aprobación de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo estableció una profunda verdad mundial. El desarrollo es un derecho humano fundamental que coloca al ser humano en el eje como participante y beneficiario. Para Zambia, el derecho al desarrollo exige un equilibrio pragmático entre las inversiones que protejan el sustento hoy y una transición estructurada hacia una resiliencia de largo plazo ante las dificultades económicas, ambientales o sanitarias. A nivel nacional, Zambia está convirtiendo estos principios en medidas concretas a través de nuestra agenda Grow Zambia. y está pasando de la estabilización económica hacia un crecimiento inclusivo y sostenible. La seguridad energética sigue siendo fundamental en este sentido. Zambia considera que los países en desarrollo deben tener el margen normativo para utilizar de manera responsable sus recursos naturales a fin de expandir el acceso energético y respaldar el crecimiento económico. Para ello, estamos elaborando generación térmica, e intensificando el uso de alternativas energéticas verdes para dar energía a servicios sociales, arquitectura, minería y fabricación, y ampliando el acceso a las comunidades menos favorecidas. También colocamos a los ciudadanos en el eje del desarrollo a través de un proceso de descentralización, un aumento de la financiación local a través del Fondo de Desarrollo para empoderar a las comunidades a fin de que determinen sus propias prioridades de desarrollo, lo que incluye las escuelas, los centros sanitarios, el agua y otras infraestructuras esenciales. Nuestro compromiso con el desarrollo humano se refleja en la reintroducción de la educación primaria y secundaria gratuita, que ha permitido que más de 2 millones 600 mil niños vulnerables vuelvan a la escuela. Junto con un programa de alimentación escolar doméstica, esto ha contribuido a un aumento del número de niños que han finalizado la escuela primaria del 84% al 94%. Zambia también está ampliando las transferencias sociales de dinero en efectivo, los procesos de electrificación rural y empoderamiento, y está impulsando reformas jurídicas que benefician a las mujeres, las personas jóvenes y los grupos vulnerables. Nuestras aspiraciones de desarrollo no pueden separarse de la sostenibilidad ambiental. Las sequías generadas por los problemas climáticos amenazan nuestra energía y nuestra seguridad hídrica y alimentaria. Por eso estamos invirtiendo en agricultura resiliente al clima, infraestructura verde y medidas para--
Se corta el micrófono.
La presidenta, gracias a Zambia. Tiene ahora la palabra Timor-Leste.
Señora Presidente, Excelencias, distinguidos representantes. Nos honra sumarnos a la conmemoración del 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. Hace cuatro décadas, la comunidad internacional proclamó el derecho al desarrollo como Un derecho humano y la enabler y colocó al ser humano en el eje del desarrollo para que moleste una nación marcada por la solidaridad internacional y la resiliencia. Esto no es solo una aspiración, sigue siendo un imperativo nacional. Nuestra transición del conflicto a la paz y la estabilidad democrática han demostrado El desarrollo verdadero requiere algo más que el crecimiento. Requiere también una participación significativa, igualdad de oportunidades, inclusión social, instituciones responsables y respeto de los derechos humanos. Pese a los avances logrados, el desarrollo sigue siendo desigual. Las desigualdades estructurales afectan a muchos países, en especial los menos adelantados y los SIDS. Estas dificultades se ven agravados por la vulnerabilidad climática, los choques climáticos, el acceso desigual a la tecnología y las dificultades financieras. Ante ello, la declaración debería guiar la acción colectiva en estos ámbitos. Uno, transformación digital e inteligencia artificial que deberían ampliar las oportunidades en lugar de profundizar la exclusión. Los países en desarrollo deben poder compartir los beneficios de manera equitativa a partir del progreso tecnológico. Segundo, necesitamos una estructura financiera más inclusiva, una financiación accesible y una asociación genuina para ayudar a los países en desarrollo a fortalecer la resiliencia, adaptarse al cambio climático y buscar la transición energética según sus circunstancias.
Tercero.
Respaldamos una participación constructiva en los debates, entre otras cosas, un pacto internacional sobre el derecho al desarrollo. Al celebrar este aniversario, tenemos que traducir los principios en avances mensurables con solidaridad, equidad y participación en la distribución equitativa de los beneficios del desarrollo. Muchas gracias.
Gracias a Timor-Leste.
Doy ahora la palabra.
A la delegación de Vanuatu.
Observados todos los protocolos. Hoy nos reunimos para reflexionar, recordar y volver a comprometernos. Estamos aquí porque creemos en algo poderoso, el derecho al desarrollo. Es más que palabras en un papel. Es una promesa. Una promesa a todas las personas, a todas las comunidades, de que todos merecemos la oportunidad de crecer, florecer, ser saludables e incluidos. Este derecho para mí es personal. Está en el centro de nuestro plan. Es el centro de una nación próspera y estable. Se trata de las personas, de la cultura, de la participación, de la justicia. Queremos que todos compartan nuestro progreso y que sientan los beneficios del desarrollo, no para algunos, sino para todos. A lo largo de los años hemos avanzado, pero el viaje no ha terminado todavía. Encaramos grandes desafíos. El cambio climático, los desastres naturales amenazan nuestra isla, nuestro hogar, nuestro futuro. Cada ciclón, cada terremoto, cada erupción volcánica nos recuerda lo vulnerables que somos, pero también nos recuerda de lo resilientes que somos, nuestra fuerza, nuestra nación resiliente. Estamos comprometidos a construir una nación resiliente para proteger lo que hemos construido, adaptarnos y recuperarnos. Dirigimos la opinión consultiva histórica sobre el cambio climático. Es un paso hacia adelante. Es un llamado para que el mundo haga más y mejor, porque sabemos que el cambio climático es justicia humana. Y creemos que el desarrollo debe ser inclusivo, no debe dejar a nadie atrás. Por eso, nuestra estrategia de salud, nuestro plan de salud para 2030 es tan importante. No solo se trata de hospitales y clínicas, sino de construir un sistema de salud que proteja a la población de la COVID-19, pero también proteja de los desastres naturales y de las enfermedades. Debemos estar listos, debemos ser resilientes. Y se trata de nuestros jóvenes, nuestra futura. Queremos que tengan destrezas, oportunidades y salud y esperanza, que sean participantes activos en el crecimiento de nuestra nación. Fortalecer nuestros sistemas de educación es tan vital por eso. No podemos hacerlo solos, necesitamos apoyo de unos y otros, de nuestros asociados de todo el mundo. Necesitamos un movimiento mundial, un esfuerzo colectivo para defender el derecho al desarrollo, para que no sea solo palabras, que sea una realidad para todos nosotros. Requiere solidaridad internacional, justicia, verdadero acceso a los recursos. La financiación del clima debe ser asequible para aquellos que más lo necesitan. Los países vulnerables necesitan financiación predecible y asequible en nuestros sistemas mundiales.
Doy las gracias al distinguido representante de Vanuatu. Y ahora concedo la palabra a la distinguida representación de México.
Señora presidenta, excelencias. A 40 años de la adopción de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, México reafirma una convicción fundamental: el desarrollo es un derecho humano. No se limita al crecimiento económico, implica crear las condiciones para que todas las personas puedan vivir con bienestar y dignidad, ejercer plenamente sus derechos y participar en la construcción de sociedades más justas. En México esta visión se expresa en un modelo de desarrollo inspirado en la economía moral y en el humanismo mexicano, que el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 establece como eje rector de la acción del Estado. Su premisa es sencilla y profunda: colocar a las personas en el centro especialmente a quienes han sido históricamente excluidas. Este enfoque ha producido resultados tangibles. Entre 2018 y 2024, más de 13 millones de mexicanas y mexicanos superaron la condición de pobreza, alcanzando el nivel más bajo registrado en la historia del país. Las proyecciones más recientes apuntan, además, a la continuidad de esta tendencia positiva. Pero hacer efectivo el derecho al desarrollo implica algo más que mejorar indicadores. Significa reconocer a las personas y a las comunidades como actores de su propio desarrollo. Mediante mecanismos de diálogo, consulta y participación, buscamos que no sean únicamente beneficiarias de las políticas públicas, sino copartícipes en su diseño, implementación y evaluación. La participación libre y significativa es, por ello, una condición esencial del derecho al desarrollo. Nuestra experiencia confirma también la necesidad de un enfoque integral capaz de articular las políticas económicas, sociales, culturales y ambientales con los derechos humanos. Y esta responsabilidad no termina en nuestras fronteras. En un mundo profundamente interdependiente, Fortalecer la cooperación internacional y revitalizar el multilateralismo resulta indispensable para superar los obstáculos estructurales que enfrentan los países en desarrollo, reducir las desigualdades y avanzar hacia modelos de desarrollo sostenibles, incluyentes y centrados en las personas. Debemos procurar asimismo una distribución equitativa de los beneficios del desarrollo y asegurar que las transformaciones de nuestro tiempo no.
Agradezco a la distinguida representante de México. Ahora doy la palabra a la República Dominicana.
Buenas tardes, señora presidenta, estimados delegados. Constituye un alto honor dirigirnos en esta ocasión tan significativa a ustedes, en la que conmemoramos el 40 aniversario de la declaración sobre el derecho al desarrollo, un instrumento que coloca a las personas y a los pueblos en el centro de su progreso económico, social, cultural y político. Cuatro décadas después, seguimos buscando este progreso y él sigue siendo asimétrico. Persisten importantes brechas entre países en materia de acceso al financiamiento, desarrollo institucional, innovación tecnológica y oportunidades para sus poblaciones, a las que se suman nuevas vulnerabilidades derivadas del cambio climático y el entorno internacional cada vez más complejo. Esta realidad reafirma la necesidad de avanzar hacia modelos de desarrollo integrales, inclusivos y sostenibles. En la República Dominicana hemos logrado institucionalizar esta visión del desarrollo, primero a través de una estrategia nacional de desarrollo y más recientemente mediante la estrategia Meta RD 2036. en donde nos planteamos el compromiso de eliminar la pobreza extrema, triplicar el salario medio y generar alrededor de 1.7 millones de empleos. Esta visión busca traducir el crecimiento económico sostenido que nuestro país ha experimentado en los últimos años y mejorar las condiciones de vida para nuestra población. colocando la reducción de la pobreza y la ampliación de oportunidades en el centro de nuestras prioridades nacionales. Como muchos de los países aquí representados, hemos alcanzado importantes avances. Sin embargo, persisten desafíos estructurales que las clasificaciones tradicionales, basadas exclusivamente en el ingreso per cápita, no reflejan adecuadamente. Nuestra condición de pequeño Estado insular en desarrollo nos hace particularmente vulnerables al cambio climático, a los fenómenos naturales y a las perturbaciones derivadas de un entorno económico internacional cada vez más incierto. Por ello, consideramos necesario avanzar hacia una concepción más amplia del desarrollo, en la que la vulnerabilidad, la resiliencia y las capacidades institucionales complementen los criterios tradicionales utilizados para la cooperación internacional y el acceso al financiamiento para el desarrollo. En esta conmemoración, la República Dominicana reafirma su compromiso con la promoción del derecho al desarrollo, colocando a las personas en el centro de las políticas públicas y avanzando hacia sociedad.
Agradezco a la distinguida representante de la República Dominicana. Y doy la palabra a Kazajstán.
Señora Presidente, Excelencias, distinguidos delegados, la Declaración del Derecho al Desarrollo, adoptada hace 40 años, afirma un principio sencillo pero duradero. El desarrollo es un derecho humano inalienable. Su objetivo no es el crecimiento de por sí, sino el crecimiento de la oportunidad igual y la prosperidad compartida. Este principio guía los esfuerzos nacionales y el compromiso internacional de Kazajstán. Kazajstán traduce estos principios en la práctica a través de reformas dirigidas por la visión del presidente para Kazajstán, donde cada persona pueda lograr su potencial. Nuestra nueva Constitución identifique el desarrollo del capital humano, la educación, la ciencia y la innovación como prioridades estratégicas del Estado. Y también afirma la importancia del bienestar público, la responsabilidad medioambiental y la participación ciudadana en la toma de decisiones. Sin embargo, el derecho al desarrollo no puede lograrse mediante los esfuerzos nacionales por sí solos. Pedimos una arquitectura financiera y comercial internacional más justa y financiación predecible a largo plazo. La OES es esencial para el derecho al desarrollo. Afecta la seguridad alimentaria, la energía, los bienes. y los medios de vida. Kazajstán está estableciendo una organización internacional del agua bajo los auspicios de las Naciones Unidas para fortalecer la cooperación internacional y promover soluciones para hacer frente a los desafíos. Kazajstán da importancia particular a la cooperación regional. Como principal contribuyente, estamos promoviendo la operacionalización del Centro de las Naciones Unidas para las ODS en Kazajstán y su región. que operan con el principio de unidos en la acción para ser catalizador de la innovación y de soluciones internacionales integradas. El derecho al desarrollo también exige paz y seguridad. Kazajstán está comprometido al desarme nuclear y a la solución pacífica y directa de los conflictos. que el derecho al desarrollo se promueva en todo el sistema de las Naciones Unidas y en las instituciones financieras internacionales de manera constructiva y orientada hacia la acción. Basada en nuestro promeso de no dejar a nadie atrás, nuestro esfuerzo colectivo se verá medido por las mejoras que hagamos en todas las vidas humanas. Muchas gracias.
Doy las gracias al distinguido representante de Kazajstán y doy la palabra a Finlandia.
Señora presidenta, excelencias, la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo nos recuerda que la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades no son simplemente desafíos económicos, sino preocupaciones de derechos humanos y que el desarrollo debe centrarse en el ser humano. La historia de Finlandia demuestra el poder transformador del desarrollo inclusivo. Hace tan solo un siglo, Finlandia era un país agrario y pobre. A través de inversiones en educación, atención sanitaria, igualdad de género y el Estado de derecho, transformamos nuestra sociedad. Invertimos en las personas, en su capacidad para dar forma a su propio futuro. Nuestra experiencia nos enseña que el desarrollo no es simplemente el Se trata de ampliar las oportunidades de las personas, fortalecer las instituciones y garantizar que todos puedan contribuir y beneficiarse del progreso. Los derechos humanos y el desarrollo se refuerzan mutuamente. Esto es particularmente cierto para la salud y los derechos sexuales y reproductivos. Cada día, aproximadamente 800 mujeres mueren de causas prevenibles relacionadas con el embarazo y el parto. Y el progreso para reducir la mortalidad materna se ha estancado en años recientes. La salud y los derechos sexuales y reproductivos no solo son un tema de salud, son una imperativa para el desarrollo. Cuando las mujeres y las niñas puedan tomar decisiones informadas acerca de sus cuerpos, las sociedades son más saludables, más prósperas y más resilientes. Garantizar el acceso a servicios de salud reproductiva y sexual es una de las inversiones más inteligentes que podemos hacer en el desarrollo sostenible. Debemos también reconocer el papel indispensable de un espacio El desarrollo es más fuerte cuando la gente puede participar libremente en las decisiones que afectan sus vidas. La sociedad civil, los defensores de los derechos humanos y los medios independientes son asociados esenciales para el desarrollo. Las sociedades abiertas están mejor equipadas para innovar, combatir las desigualdades y crear confianza. Finlandia está comprometida a un enfoque basado en los derechos humanos al desarrollo basado en la igualdad de oportunidades la participación y la rendición de cuentas. Podemos y debemos crear condiciones en las que todos puedan beneficiarse del desarrollo y darle forma. Muchas gracias.
Doy las gracias a la distinguida representante de Finlandia. Y ahora doy la palabra a Bahrein.
Excelencias, distinguidos delegados, es un gran placer para mí estar con ustedes hoy para conmemorar el 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. Hace 40 años, la comunidad internacional afirmó una verdad poderosa. El desarrollo no es un privilegio, es un derecho humano universal que coloca a las personas en el centro del proceso de desarrollo. Para el Reino de Bahréin, el derecho al desarrollo se trata de las personas, para crear las condiciones para que las personas logren su pleno potencial, tengan acceso a las oportunidades, vivan con dignidad y crean comunidades resilientes y prósperas. El desarrollo debe medirse no solo por crecimiento económico, sino por su impacto. Nuestra visión económica 2030 coloca el nivel de vida de los ciudadanos en el centro del desarrollo a través de tres pilares: sostenibilidad, competitividad y justicia. La diversificación económica está en el centro de esa transformación. Y los sectores no petroleros representan el 85,8% del PIB. Nuestro programa gubernamental 2023-2026 coloca a los ciudadanos en el centro del desarrollo para elevar nuestro nivel de vida. Pero la resiliencia no se mide en épocas de prosperidad. Se pone a prueba en épocas de crisis. Bahrein ha demostrado resiliencia para responder a los ataques indiscriminados y no provocados de Irán desde el 28 de febrero de este año, que han causado pérdidas de vidas, lesiones y daños a la infraestructura civil y crítica. Bajran actuó para proteger a su pueblo, sostener los servicios esenciales. La pandemia de la COVID-19 también demostró cómo la estabilidad económica, la salud y la seguridad social son inseparables. El desarrollo inclusivo también significa garantizar que todos puedan participar en los beneficios. BAJRIN ha continuado empoderando a los jóvenes, las mujeres y las personas con discapacidad a través de iniciativas, incluido la Estrategia Juvenil Nacional de 2015-2030, la Estrategia Nacional para el Derecho de los Derechos de las Personas con Discapacidad y el modelo de equidad de género. A través de nuestra política nacional sobre el uso, de ahí estamos trabajando para equipar a 50 000 ciudadanos con destrezas para el uso de la IA para 2030. La Estrategia Nacional de Energía y el Plan Estratégico Nacional reflejan nuestra determinación de buscar una transición verde, justa e inclusiva. El derecho al desarrollo no puede lograrse los países por sí solos. Requiere solidaridad internacional, alianzas, financiación sostenible, sobre todo paz y seguridad. Como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para 2026-27, Bahrein continuará abogando por una cooperación del diálogo, las soluciones pacíficas y un orden internacional que permita a todos buscar el desarrollo sostenible en condiciones de paz y prosperidad. Muchas gracias.
Gracias a Bahrein. Doy la palabra Argelia. Tiene la palabra Nigeria.
Excelencias, distinguidos delegados. Tengo el honor de hacer esta declaración en nombre de su excelencia, Borh Ahmed Tinubu, presidente de la República Federal de Nigeria. Nigeria se suma a la comunidad internacional para conmemorar el 40 aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho al Desarrollo, adoptada en 1986. Este hito nos da la oportunidad de reafirmar que el desarrollo no es un privilegio, sino un derecho fundamental de todas las personas y naciones. Para Nigeria, el derecho al desarrollo debe traducirse en mejoras tangibles en las vidas de nuestra población. Significa acceso a la educación y atención sanitaria de calidad, empleo digno, seguridad alimentaria, energía asequible, protección social y oportunidades económicas para las mujeres, los jóvenes y las comunidades vulnerables. 40 años después de la adopción de la Declaración, Quedan brechas importantes en el desarrollo. Muchos países en desarrollo continúan encarando cargas elevadas de la deuda, acceso inadecuado a la financiación asequible para el desarrollo, perturbaciones relacionadas con el clima, desigualdades tecnológicas y limitaciones dentro del sistema financiero internacional. Estos desafíos continúan limitando la capacidad de los países para lograr el desarrollo sostenible e inclusivo. Nigeria, por lo tanto, pide una cooperación internacional renovada, anclada en la equidad, la responsabilidad compartida y alianzas auténticas. La arquitectura global del desarrollo debe dar a los países en desarrollo mayor acceso a financiación, tecnología, desarrollo de la capacidad y oportunidades asequibles a largo plazo para la participación significativa en la economía mundial. Recalcamos la importancia de reformar la arquitectura financiera internacional para que refleje mejor las realidades contemporáneas y las prioridades de desarrollo de nuestros países. Los esfuerzos para lograr los ODS también deben reconocer la necesidad de un espacio fiscal adecuado y de estrategias de desarrollo de propiedad nacional. Nigeria está comprometida a promover reformas que promuevan el crecimiento inclusivo, fortalezcan el capital humano, amplíen la infraestructura, creen empleos dignos y mejoren el bienestar de los ciudadanos. En ese sentido, la ambición del gobierno federal de crear una economía de 1 billón de dólares para 2030 no es simplemente una medida del tamaño económico, sino una vía para ampliar la capacidad productiva, movilizar las inversiones, diversificar la economía crear oportunidades de prosperidad compartida. Esta misión nacional se ve complementada por el programa de desarrollo HopeWorld renovado, que promueve un enfoque desde abajo para el desarrollo en los 8,809 distritos de Nigeria, identificando las oportunidades económicas locales, apoyando las actividades productivas, fortaleciendo los medios de vida y respondiendo a las necesidades de desarrollo específicas de las comunidades.
Se corta el micrófono.
de Nigeria. Y ahora cedo la palabra a la distinguida representación de Argelia.
En nombre de Dios, compasivo y misericordioso. Hoy conmemoramos el 40 aniversario de la adopción de la Declaración de las Naciones Unidas sobre el derecho al desarrollo. Esto nos ofrece la oportunidad de renovar nuestro compromiso a este derecho básico y hacer preguntas 40 años más tarde. ¿Qué éxitos hemos logrado para traducirlo de un objetivo declarado a una realidad tangible? Argelia reafirma que el goce del derecho al desarrollo requiere una ruta que empieza internamente. El desarrollo significa mejorar el derecho de los ciudadanos a tener oportunidades iguales y reducir las desigualdades e invertir en los seres humanos. En este marco, Argelia, bajo el liderazgo de su presidente, Tamoun, continúa apoyando la educación, la atención sanitaria, la vivienda, el agua, la energía y las redes de protección social, así como las inversiones en el capital humano. No obstante, Los recursos nacionales son necesarios, pero tal vez no sean suficientes por sí solos. El derecho al desarrollo exige un entorno internacional justo y conducente. Por eso creemos que debemos avanzar en 3 orientaciones básicas interconectadas. Primera, la reforma del sistema monetario internacional, de forma que permita a los países en desarrollo contar con financiación en términos favorables, predecible y asequible, a la vez que hacemos frente a la carga de la deuda. Segundo, cerrar la brecha tecnológica a través de la ciencia, la transferencia de ciencia y tecnología, así como el fomento de la capacidad y la promoción de la convergencia digital y científica. y la promoción de la cooperación entre los países del Sur, así como la cooperación internacional como herramienta para lograr el desarrollo sostenible. Finalmente, reafirmamos nuestro apoyo a los esfuerzos que se hacen para lograr un instrumento jurídicamente vinculante sobre el derecho al desarrollo. 40 años más tarde, es hora de avanzar de las declaraciones a La aplicación
se corta el micrófono.
Agradezco al distinguido representante de Argelia. Y ahora concedo la palabra a la India.
Señora, la India. agradece la convocatoria de esta reunión para conmemorar el 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. El mundo ha cambiado en los últimos 40 años. La declaración sigue sin cumplir. El tema de la deuda, la inestabilidad financiera priva a los Estados de recursos. El legado del colonialismo y la discriminación persisten. así como el acceso desigual a la financiación, la tecnología y la representación en las instituciones financieras internacionales. El derecho al desarrollo es un imperativo urgente. India fue uno de los primeros campeones de este derecho. Está incorporado en nuestra filosofía, nuestro marco constitucional y nuestra arquitectura. Varias iniciativas del Gobierno de la India, junto con la inclusión financiera, y la infraestructura digital de la India han permitido a las personas, familias y empresas a salir de la pobreza multidimensional en los últimos 10 años. Tercero, en un mundo interconectado, la acción nacional es insuficiente. Se requiere cooperación internacional significativa. Las alianzas para el desarrollo de la India con el sur mundial han buscado líneas de crédito en términos favorables y asistencia humanitaria. Creemos que debemos reformar el sistema multilateral y la arquitectura financiera internacional para pedir que retrocedan los avances en el desarrollo de los países en desarrollo. Los debates se han limitado a decidir si el derecho al desarrollo es individual o colectivo. Debemos pasar más allá de este tema binario. El derecho al desarrollo les pertenece a las personas y a las naciones por igual para permitir la plena realización del potencial humano. La India reitera su apoyo a la declaración y a la pronta adopción de la Pacto sobre el derecho al desarrollo.
Muchas gracias.
Gracias al representante de la India. Tiene la palabra Bangladesh.
Señora Presidenta, hace cuatro décadas, Afirmamos el derecho al desarrollo como derecho inalienable de toda persona y toda nación. Pero la pobreza, la exclusión y la desigualdad siguen negando la dignidad y la oportunidad a millones de personas. El cambio climático, la deuda, la reducción del desarrollo, el proteccionismo, la brecha tecnológica y los conflictos erosionan logros que costó mucho alcanzar y ampliando las desigualdades. El COVID ha profundizado las dificultades. La Agenda 2030 renovó nuestro compromiso con el derecho al desarrollo, pero el derecho al desarrollo no puede florecer en medio de la desigualdad y la exclusión. Tras el restablecimiento de la democracia, nuestro gobierno aprobó una política en favor del ser humano para el desarrollo socioeconómico en nuestro viaje hacia un cambio transformador. Y respaldamos el programa de la el programa de acción. Queremos empoderar a todo ciudadano a través de iniciativas centradas, como el acceso a la educación de posgrado gratuita, el apoyo a la familia, para que el desarrollo pueda llegar a todos los hogares. Las mujeres componen casi la mitad de la población y estamos comprometidos con su plena participación en el desarrollo. Estamos invirtiendo en los jóvenes como asociados para el desarrollo, guiados por la visión que nos guía, queremos construir una sociedad en la que nadie nos deje atrás. Pero ninguna nación puede lograr esto sola. Se requiere un compromiso compartido, responsabilidad y una acción de todas las naciones. Ha llegado el momento de que nuestros pronunciamientos se conviertan en acción en favor de la prosperidad compartida. Por lo tanto, Bangladesh propone cuatro prioridades. Primero, hacer que la arquitectura financiera internacional sea justa, responda a los países en desarrollo e inclusiva. Hacer que la financiación sea predecible y equitativa. Tercero, garantizar el acceso de todos a la tecnología y la inteligencia artificial. para que sean impulsores del desarrollo compartido. Y, por último, adoptar un marco jurídicamente vinculante que transforme el derecho al desarrollo de una aspiración a una rendición de cuentas y una obligación. Gracias.
Gracias a la delegación de Bangladesh. Tiene la palabra la delegación de España?
Presidenta, Excelencias, estimados colegas. Para España es un honor tomar la palabra en esta efeméride fundamental. Hace cuatro décadas, la comunidad internacional adoptó un horizonte de justicia universal que, con lo cual, el ser humano en el centro mismo de las políticas de desarrollo. Y aunque constatamos muy importantes avances a nivel global en este periodo, la realidad del presente, 11 años después de la aprobación de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, Nos exige reconocer también que el progreso ha sido desigual, amenazado por crisis sucesivas, por los desequilibrios de un sistema internacional que aún arrastra profundas asimetrías y por la brecha de financiación. El derecho al desarrollo es una parte integral del marco universal de los derechos humanos y debe realizarse en plena coherencia con la universalidad, indivisibilidad, interrelación, interdependencia de todos los derechos humanos Teniendo al individuo como titular de los derechos en el centro, las personas son los actores centrales, impulsores y beneficiarios del desarrollo sostenible, y los Estados, como titulares de obligaciones, tienen la responsabilidad principal de respetar, promover, proteger y, en definitiva, garantizar y cumplir con todos los derechos humanos de acuerdo con sus obligaciones bajo el derecho internacional, combatiendo cualquier forma de discriminación. Para ello, la participación social no puede ser un mero trámite administrativo, debe ser una participación activa, libre e informada que garantice que las mujeres, la juventud, puedan actuar como verdaderos agentes de decisión, que garantice los derechos de los pueblos indígenas, de las personas con discapacidad o las personas LGTBI, sin excepción. España concibe el desarrollo Como un desarrollo inclusivo y sostenible, y lo hace desde una visión integral, multidimensional e interseccional que exige coherencia de políticas, instituciones públicas que rindan cuentas a la ciudadanía y recursos reales orientados a la consecución del bienestar y la igualdad. Desde el compromiso inquebrantable con el derecho internacional, los derechos humanos y el desarrollo sostenible, impulsamos nuestros compromisos en el ámbito de la cooperación internacional en el marco de nuestras estrategias de cooperación feminista, de cultura y desarrollo, así como de la nueva estrategia de derecho a la alimentación. Porque sin igualdad real entre hombres y mujeres, sin derecho a la cultura, sin avances significativos en la erradicación del hambre y la malnutrición, no podrá haber desarrollo sostenible. Siguiendo el impulso de la Cuarta Conferencia Internacional sobre Financiación del Desarrollo, que España tuvo el honor de acoger el año pasado, y del Compromiso de Sevilla, debemos seguir promoviendo un nuevo contrato financiero global en el marco también de un contrato mundial para la sostenibilidad del planeta. La arquitectura financiera internacional debe regirse por estándares y mecanismos que respeten y garanticen la participación efectiva y aseguren una financiación adecuada para no dejar a nadie atrás. Muchas gracias.
Gracias. A España.
Tiene la palabra Noruega.
Gracias, señora presidenta. Me complace formular esta declaración de Noruega sobre el derecho al desarrollo. Tengo tres observaciones que hacer. Primero, el desarrollo y los derechos humanos van de la mano. no son objetivos separados, no se puede lograr plenamente uno sin el otro. El desarrollo no es caridad, es una responsabilidad compartida. Debemos crear condiciones para que todas las personas puedan vivir con dignidad, hacer realidad sus derechos y tener oportunidades iguales de éxito, lo que requiere una acción de todos nosotros, especialmente los que cuentan con los mayores recursos. Noruega seguirá siendo un asociado fiel a través del compromiso político, la cooperación internacional y un presupuesto de asistencia al más alto nivel. Segundo, la creación de empleo es ahora el objetivo fundamental de la política de desarrollo de Noruega. La manera más sostenible para salir de la pobreza es tener trabajo. El empleo brinda ingresos, dignidad y oportunidades. La asistencia sigue siendo importante, pero no basta. Tenemos que construir economías que generen empleo y permitan que los países puedan ponerse de pie. Noruega ha fortalecido instrumentos como instituciones financieras en respaldo de estos esfuerzos. Esperamos trabajar con otros asociados para que esto sea una realidad. Tercero y último, la igualdad de género, la no discriminación y la inclusión son derechos humanos fundamentales. Los recortes que se están aplicando nos preocupan mucho. No tenemos que permitir que los más vulnerables a la exclusión sean debilitados. Los derechos humanos, la igualdad de género, la salud sexual y reproductiva y los derechos de las personas LGBTIQ son prioridades. Seguiremos defendiendo los derechos de las mujeres, los derechos a decidir sobre su propio cuerpo y los derechos humanos para todos. Nuestro mensaje es sencillo. El desarrollo debe ir de la mano de los derechos humanos, crear oportunidades a través del empleo y garantizar la inclusión y la dignidad para todos. Noruega seguirá siendo un asociado comprometido con estos objetivos. Gracias.
Gracias a Noruega. Doy ahora la palabra a la delegación de Malí.
Madame la Presidenta, Señoras y Señores, hace 40 años se aprobó la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo en la Asamblea General de la ONU. Una declaración que suscitó muchas esperanzas entre los pueblos del planeta. El derecho al desarrollo no constituye una caridad, sino una cuestión de equidad, autonomía y también participación de la mayoría de los pueblos del planeta. Malí sigue firmemente comprometido con la aplicación de la Agenda 2030 y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
A pesar de los efectos.
Persistentes de una crisis multidimensional que afecta a mi país desde hace más de 10 años. A menos de cinco años de que llegue la fecha de la Agenda 2030.
Lo que está en juegos para Malí no es solamente la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sino acelerar concretamente los avances en ámbitos en los que los resultados siguen siendo insuficientes. Los ODS deben ir más allá de una promesa. En este contexto, mi país cuenta con un nuevo elemento de referencia para el desarrollo, la visión Malicura 2063, que se pone en práctica a través de una estrategia decenal para la emergencia y el desarrollo sostenible 2024-2033, que tiene como objetivo la transformación estructural de nuestra economía. A pesar de un entorno difícil, la economía del país sigue mostrando resiliencia. La tasa de crecimiento del PBI real se sitúa en un 5% aproximadamente para 2025. El crecimiento fue sostenido en especial por los sectores principales, pero esto sigue siendo frágil debido a la estructura de la economía, la importancia del sector informal y la endeble transformación de los productos nacionales, así como las dificultades persistentes en materia de infraestructura energética, hidráulica y de transporte. La mejora en la movilización de recursos internos tradujo la orientación del Gobierno a lograr un crecimiento progresivo en materia de financiación para el desarrollo a través de recursos nacionales. Para que todos puedan gozar de buena salud y promover el bienestar de todos, el Gobierno lleva adelante sus esfuerzos para mejorar el acceso y la calidad de los servicios de salud, en especial a través de la gratuidad de ciertas prestaciones esenciales, el fortalecimiento de los centros de salud comunitario. En el ámbito del empleo, se trata de transformar el crecimiento económico en empleos productivos y decentes, en particular para el bien de los jóvenes y las mujeres. En un entorno internacional marcado por,
se corta el micrófono,
gracias, Amalí.
Tiene ahora la palabra Azerbaiyán.
Excelencias, distinguidos colegas. Hace 40 años, la Asamblea General aprobó la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, en la que se afirma que todas las personas y todos los pueblos tienen el derecho de participar en el desarrollo económico, social, político y cultural, reafirmada en 1993 como Un derecho.
Esta declaración sigue siendo tan pertinente como siempre.
Si bien se han logrado importantes avances en la pobreza, los conflictos y el cambio climático siguen socavando las perspectivas de desarrollo para muchos.
Los países en desarrollo también afrontan grandes dificultades para el acceso a la financiación, el desarrollo y los mercados globales. El desarrollo debe seguir siendo el eje.
De nuestra labor.
La concreción de estos derechos requiere políticas nacionales y un entorno internacional propicio basado en la solidaridad.
La confianza y el multilateralismo.
Las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, deben crear oportunidades para todos, en lugar de profundizar las desigualdades.
La ONU tiene un papel fundamental en.
El fortalecimiento de la cooperación para reducir estas brechas y respaldamos sus esfuerzos para concretar.
Estos objetivos a través de instrumentos jurídicamente vinculantes. Seguimos firmemente comprometidos con este objetivo. Durante la presidencia del Movimiento No Alineado de 2019 al 23, luchamos por la solidaridad entre los países en desarrollo para asegurarnos de que sus perspectivas se reflejen en la toma de decisiones y priorizando el derecho al desarrollo en el Consejo del Desarrollo de 2023.
Impulsamos la resolución sobre la presentación del Pacto Internacional sobre el Derecho al Desarrollo a la Asamblea General. Seguimos patrocinándolo a través de contribuciones voluntarias al Comité de Derechos Humanos. Respaldamos a los países en desarrollo como eje de los avances. Habiendo pasado de ser país beneficiario a proveedor de asistencia, compartimos recursos, conocimientos y soluciones innovadoras como módulos con interacciones asociadas de cara al futuro, tenemos que pasar a reafirmar el derecho al desarrollo, a lograr avances genuinos.
Muchas gracias.
Gracias a Azerbaiyán. Tiene la palabra Etiopía.
Señora Presidenta, mi delegación desea expresar su gratitud al Presidente de la Asamblea General por convocar esta reunión de alto nivel para conmemorar el cuadragésimo aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. Nos asociamos a la declaración formulada por la República de Uganda en nombre del Movimiento No Alineado y la República de Burundi en nombre del Grupo Africano, respectivamente. Desde que se aprobó la Declaración en 1986, varios estudios e informes han sido publicados por los tenedores de mandatos y los expertos para ofrecer una evaluación de los avances, las brechas existentes y los nuevos retos en lo que hace a la concreción del derecho al desarrollo. Pese a que es claro en materia de fondo y procedimiento, El camino para convertir la declaración en un instrumento jurídicamente vinculante llevó cuatro décadas. Esto plantea preocupaciones legítimas en los países en desarrollo, dado que estos compromisos se ven demorados. El derecho al desarrollo como derecho humano fundamental está profundamente arraigado en la trayectoria africana y en su historia. En Etiopía, por nuestra parte, la Constitución reconoce claramente que el derecho al desarrollo está consagrado tanto en la Declaración como en la Carta. Nuestras políticas y estrategias se centran en el ser humano y se aplican con mucho vigor para responder a las necesidades de las personas. Etiopía subraya el derecho de modificar las desigualdades y lograr la participación del sur global en la gobernanza económica global. Instamos a la comunidad internacional a que fortalezca la cooperación internacional y la financiación para el desarrollo. El derecho al desarrollo es un derecho fundamental en virtud del cual todo ser humano tiene derecho a participar, contribuir y gozar del desarrollo económico, político, social y cultural. Por ello, la declaración y el proyecto de pacto sobre el derecho al desarrollo hacen hincapié en la integración del desarrollo y los derechos humanos. Mi delegación reitera su compromiso de trabajar con todos los Estados miembros y tenedores de mandato para hacer realidad este derecho fundamental.
Muchas gracias.
Gracias.
A Etiopía.
Tiene ahora?
La palabra Irlanda.
Señora presidenta, amigos, desde que se aprobó la Declaración hace 40 años, hemos logrado importantes avances. El número de personas que viven en la pobreza extrema ha bajado de 2.600 a 800 millones. La mortalidad de niños de menos de 5 años se ha reducido a la mitad. En los últimos 25 años hemos visto que las infecciones de VIH han bajado mucho. Pero esos logros se ven amenazados, en especial para los que han quedado atrás. El reto que tenemos es cómo responder para no dejar a nadie atrás. Afrontamos crecientes crisis alimentarias alimentadas por conflictos y cambio climático y el evento Super El Niño que podría causar que 49 millones de personas más sucumban a la inseguridad alimentaria para 2027. Debería sonar la alarma cuando vemos retrocesos en la democracia y la reducción de la importancia que es la gobernanza en el mundo entero. los atrasos en materia de los derechos a la salud humana y reproductiva y las personas LGBTQ. El derecho al desarrollo no puede concretarse si no todos los seres humanos tienen derechos indivisibles. Tenemos que no subordinar jamás Todo esto a consideraciones miopes o de corto plazo. Un sistema multilateral se necesita más que nunca, pero en este mismo momento vemos una retirada de la acción colectiva que hizo que los avances de los últimos decenios fuesen posibles. Para cambiar de rumbo tenemos que fortalecer la cooperación multilateral. Para ello tenemos que tomar decisiones difíciles. Daremos forma al futuro del sistema multilateral o permitiremos que las presiones financieras y las decisiones de corto plazo le den forma por nosotros. Nuestra respuesta repercutirá en la trayectoria del desarrollo mundial en los decenios venideros. Nuestros hitos para el éxito son sencillos. Estamos cumpliendo con los que están más rezagados. Hacer frente al reto de la pobreza es esencial. Si no nos centramos en la pobreza, los esfuerzos en materia de desarrollo se cimentarán la desigualdad y la pobreza. El derecho al desarrollo es más pertinente que nunca. Nos recuerda que el desarrollo tiene que ver fundamentalmente con las personas, su derecho a su dignidad y su posibilidad de participar en decisiones que dan forma a su vida. Tenemos que comprometernos para que esta declaración sea un documento viviente, que esté accesible para todos. Los retos que tenemos que afrontar son inmensos, pero también nuestra capacidad colectiva para hacerle frente. Muchas gracias.
Gracias a Irlanda. Kuwait tiene ahora la palabra.
Señora presidenta, excelencias, señoras, señores.
Nos complace participar en esta reunión conmemorativa de alto nivel con ocasión de.
La aprobación de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, que representa un hito en los asuntos internacionales y en la reafirmación del desarrollo como derecho básico de todas las personas en todas partes.
Y también reafirma estos derechos.
El derecho al desarrollo es un derecho internacional integral, inalienable y está vinculado con todos los derechos humanos. El ser humano es el eje del desarrollo, su primer participante y el mayor beneficiario.
Subrayamos la importancia de llevar adelante los esfuerzos en favor de la reforma de la.
Estructura financiera internacional para que sea más equitativa y más accesible a las naciones en desarrollo, a fin de que puedan lograr un desarrollo económico sólido de una manera integral y equitativa, promoviendo oportunidades para el desarrollo y generando oportunidades de empleo para de esa manera combatir la pobreza. Cuatro décadas tras la aprobación de la Declaración, el reto ya no es una nueva reafirmación del derecho, sino más bien su puesta en práctica. Su puesta en práctica de una manera que el desarrollo sea una realidad para las personas, a fin de que todas las personas tengan oportunidades genuinas para poder contribuir, participar en el desarrollo y beneficiarse de él
gracias a Kuwait.
Malasia tiene ahora la palabra.
Señora Presidenta, hace 40 años esta Asamblea confirmó El principio de que el desarrollo es un derecho y no un privilegio. La declaración coloca al ser humano en el eje del desarrollo. El desarrollo no es simplemente beneficiarse del progreso, sino participar en él, contribuir y darle forma. Pese a ello, cuatro décadas más tarde, esa promesa no se ha cumplido totalmente. Pese a los notables avances económicos y tecnológicos, Los avances entre los países desarrollados y los países en desarrollo siguen siendo desparejos. La desigualdad en materia de riqueza sigue creciendo. Los conflictos, el cambio climático, la vulnerabilidad ante la deuda y la creciente brecha digital siguen afectando a millones de personas en países en desarrollo. Malaysia ha tratado de impulsar esto en el plano asiático. Impulsamos el derecho al desarrollo y el derecho a la paz para concretar un desarrollo inclusivo y sostenible. Seguimos comprometidos con la cooperación multilateral y la solidaridad internacional y seguiremos trabajando constructivamente en el proyecto de Pacto Internacional sobre el Derecho al Desarrollo con miras a su ulterior aprobación. Al conmemorar 40 años de la Declaración, nuestra tarea debe ser hacerlo realidad y ponerlo en práctica. Dentro de 40 años, la historia no juzgará esta Declaración simplemente por los compromisos reafirmados, sino por las vidas que transformamos. Malasia está dispuesta a trabajar con todos los Estados miembros para que esta promesa se convierta en una realidad. Gracias.
Gracias, Amalasia. Tiene ahora la palabra la delegación de la República Democrática Popular Lao.
Señora Presidenta. Durante cuatro decenios, la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo ha brindado un marco importante para impulsar el desarrollo como parte integral de los derechos humanos. Su mensaje central sigue siendo sumamente pertinente.
El desarrollo es un proceso integral en el que el ser humano
es el elemento central, participante activo y beneficiario del desarrollo. La OAS asigna gran importancia a la concreción del derecho al desarrollo y sus principios.
Están reflejados en nuestras políticas nacionales y coloca al ser humano y su bienestar en el eje del proceso de desarrollo. En este sentido, el gobierno ha seguido adoptando políticas para promover un crecimiento económico sostenido e.
Inclusivo, reducir la pobreza, mejorar el sustento y reducir las brechas en materia de desarrollo. Se presta especial atención al mejoramiento.
Del acceso a la educación de calidad y a los servicios de salud, al fortalecimiento de la protección social, la creación de empleo, el desarrollo de infraestructuras y el aumento de la conectividad, en especial para las personas que viven en zonas rurales o remotas. Seguimos promoviendo también la participación de los distintos segmentos de la sociedad.
Como las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y otros grupos vulnerables.
Estamos tratando de garantizar que el derecho al desarrollo se comparta de manera equitativa.
Estas prioridades se ven impulsadas a través de nuestros planes de desarrollo, de conformidad con la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible.
Con el objetivo de construir una economía más sostenible e inclusiva y mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo.
La declaración nos recuerda también que los esfuerzos nacionales deben ser complementados por un entorno internacional propicio, una cooperación internacional eficaz.
Para los países en desarrollo, el fortalecimiento de las alianzas, una financiación adecuada a la creación de capacidad, el acceso a la tecnología y otros medios para hacer realidad el derecho al desarrollo y lograr los ODS.
Para finalizar, reafirmamos nuestro compromiso con los principios y objetivos de la Declaración y seguiremos traduciendo.
Estos objetivos y principios en nuestras políticas nacionales de desarrollo y con medidas concretas que mantengan a la persona en el eje y trabajando con la comunidad internacional para un futuro más equitativo, inclusivo y sostenible para todos.
Gracias. Gracias al representante de la O. Tiene la palabra la delegación del Congo?
Señora Presidenta, Excelencias, Señoras, Señores. Permíteseme, con ocasión de esta conmemoración, rendir un homenaje al presidente Denis Sassou Nguesso, presidente de la República del Congo, que hizo del derecho al desarrollo un derecho soberano, inalienable y un derecho a la dignidad. 40 años tras la aprobación de esta declaración histórica, tenemos que hablar con lucidez. Para demasiadas naciones, el derecho al desarrollo sigue siendo un horizonte lejano. Las desigualdades se han agravado, la financiación se ha reducido, la deuda se ha vuelto insostenible. Bajo el impulso del presidente Tshisekese, la República del Congo recuerda que el derecho al desarrollo no es una abstracción jurídica, sino un imperativo moral, político y económico. La República del Congo asume plenamente su responsabilidad en la lucha contra el cambio climático. Hay procesos que ocurren en nuestra zona y protegemos la cuenca del carbono. Y según el presidente Tsangungueso, esta política está en el eje de nuestra política de desarrollo. Ningún país puede desarrollarse en un planeta degradado y ninguno debe ser penalizado por haber protegido una zona que beneficia a toda la humanidad. El Congo Insta a que se cancele la deuda para darle una chance real a la posibilidad de concretar los ODS y el surgimiento de una economía social y solidaria estructural. Muchas gracias.
Agradezco al distinguido representante del Congo y doy la palabra al distinguido representante de. de Arabia Saudita.
Sí, de Arabia Saudita.
Señora presidenta, señoras y señores, participamos en el 40 aniversario de la Declaración sobre el derecho al desarrollo, recordando la importancia de este derecho que permite a las personas beneficiarse del desarrollo económico y social y de otros medios que promueven los derechos fundamentales y la dignidad. Creemos que el desarrollo amplio y sostenible se basa en poner a la persona en el centro del desarrollo, permitiendo a las sociedades e incluyendo a todos para que gocen de los beneficios del desarrollo a nivel nacional. Ese derecho se ha convertido en una obligación jurídica. para lograr el desarrollo económico y social de manera justa y equitativa. Hemos tomado muchas medidas en ese sentido, incluso nuestra visión 2030, que abarca reformas y el desarrollo a todos los niveles, legislativo, institucional, judicial. y gubernamental. También se ha incluido la protección social, la promoción de pequeñas y medianas empresas, el desarrollo del mercado del empleo y ampliando la participación de la mujer. A través de nuestra cooperación con las Naciones Unidas, incluso el PNUD y el ACNUR, hacemos otros esfuerzos por establecer un vínculo indisoluble entre el derecho al desarrollo y todos los derechos y Objetivos de Desarrollo Sostenible. Nuestro compromiso con este derecho no se limita a nuestras fronteras nacionales. A través de nuestro Fondo de Desarrollo Saudí, hemos participado y asistido en muchos ámbitos vitales como la educación, la salud, el agua, la energía, el transporte y la agricultura. En otros países, desde el principio de sus actividades en 1975, el Fondo ha dado 830 préstamos para el desarrollo a 202 países por 1.000 millones y medio de dólares hace 40 años. Después de la adopción de la Declaración, el camino hacia el desarrollo debe lograrse a través de nuestra solidaridad y apoyo. Gracias.
Doy la palabra a la distinguida representación de Eritrea.
Señora presidenta, excelencias. Hoy se nos ofrece la oportunidad de reafirmar nuestro compromiso y de reflexionar sobre nuestros progresos colectivos y, sobre todo, para hacer frente a las desigualdades que continúan impidiendo la realización de este derecho inalienable. Durante los últimos decenios, los avances en la ciencia y la tecnología han ofrecido mucho potencial para cerrar la brecha del desarrollo. Sin embargo, estas oportunidades se concentran en manos de unos pocos mientras que muchas naciones en desarrollo se ven excluidas. Esta brecha estructural y digital compromete el futuro de la agricultura de desarrollo mundial, que continúa reflejando desequilibrios que castigan a las naciones en desarrollo. Las barreras injusticias contra el comercio y las restricciones y la carga insostenible de la deuda y las medidas coercitivas unilaterales contra el sur mundial. Impiden que las naciones en desarrollo apliquen políticas que se adaptan a sus necesidades. En cambio, se ven obligadas a adoptar las medidas impuestas por las naciones desarrolladas. Esto es incompatible con la Carta de las Naciones Unidas y viola el derecho fundamental de las personas a determinar su propio camino socioeconómico. Señora presidenta, Para lograr la realización del derecho al desarrollo y crear un futuro sostenible, creo destacar los siguientes puntos: 1. El respeto del derecho de los Estados a trazar sus propias políticas independientes de desarrollo. 2. Eliminar las medidas coercitivas unilaterales que limitan el acceso a los recursos, al mercado internacional y a los recursos. 3. La reestructuración de las instituciones financieras y económicas internacionales para garantizar la representación equitativa para los países en desarrollo. 4. Apoyar la elaboración y adopción de un instrumento jurídicamente vinculante sobre el derecho al desarrollo que contenga obligaciones internacionales.
Se cierra el micrófono.
Agradezco al distinguido representante de Eritrea y concedo la palabra al distinguido representante de Irak.
Señora presidenta, muchas gracias. Expresamos nuestra gratitud por la celebración de este segmento de alto nivel con motivo del 40 aniversario de la adopción de la Declaración sobre el derecho al desarrollo, 40 años después de su adopción, continúa reafirmando que el derecho al desarrollo es un derecho humano y que todas las personas y todos los pueblos tienen derecho a participar y contribuir y beneficiarse del desarrollo. Creemos que el desarrollo no se limita al desarrollo económico. sino que es un proceso amplio basado en la justicia social, la equidad y el respeto de la dignidad humana y todos los otros derechos humanos. También creemos que la paz y el desarrollo están vinculados. No puede haber desarrollo sostenible sin seguridad y estabilidad. Mi país, Irak, ha encarado inmensos desafíos debido al terrorismo, los conflictos armados, el desplazamiento, la destrucción de la infraestructura y los efectos crecientes del cambio climático. No obstante, continuamos haciendo esfuerzos por rehabilitar las zonas afectadas, diversificando la economía, dando oportunidades de empleo y promoviendo la participación de las mujeres en el desarrollo. Y queremos reiterar que nuestros esfuerzos nacionales merecen el apoyo internacional auténtico. Los países en desarrollo necesitan una oportunidad equitativa para tener acceso a la tecnología, la financiación, el fomento de la capacidad y a los mercados internacionales. Y también la estructura financiera internacional debe dar otras oportunidades para su participación de una manera que sea más justa. Encaramos otros graves desafíos, tales como la escasez de agua, la desertificación, la disminución de las zonas cultivables y otros desafíos que requieren la promoción de la cooperación internacional, el cumplimiento de las promesas relativas a la financiación del clima y las responsabilidades comunes y cumplimiento de las responsabilidades comunes, aunque no sean iguales. En esta oportunidad, queremos reiterar nuestro compromiso de transformar los principios de la declaración en la realidad. Y exhortamos a todas las partes internacionales, de manera transparente y constructiva, a que promuevan el marco jurídico internacional. Y continuaremos cooperando con los Estados miembros y las Naciones Unidas para hacer que el derecho al desarrollo se torne en realidad para todos, sin restricciones y sin dejar a nadie atrás.
Agradezco al distinguido representante de Irak y doy la palabra a Turquía.
Gracias, presidenta.
Señora presidenta, distinguidos delegados, Turquía acoge con gran placer este segmento de alto nivel para conmemorar el 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. Hace 40 años, la comunidad internacional afirmó el derecho humano inalienable que sigue siendo vigente hoy. Y nos recuerde que el crecimiento debe venir acompañado por la justicia social. que el progreso tecnológico debe servir a la dignidad humana y que las prioridades nacionales de desarrollo deben contar el apoyo de un entorno internacional propicio. La experiencia de Turquía promueve el desarrollo centrado en las personas. Hemos logrado progresos importantes para reducir la pobreza, ampliar el acceso a la salud y a la educación y empoderar a las mujeres. Compartiremos nuestras experiencias en alianza, al mismo tiempo que reconocemos que cada país debe seguir su propio camino hacia el desarrollo. Pero este no puede sostenerse sin la paz. Cuando hay guerras y conflictos, también hemos visto la destrucción de las bases del desarrollo, Excelencias. concede importancia a los desafíos de desarrollo de los PMA. Apoyamos las prioridades de desarrollo de los PMA, incluso a través de nuestras contribuciones financieras al Banco de Tecnología de las Naciones Unidas para los PMA, nuestra participación en la cooperación Sur-Sur y nuestro apoyo de iniciativas que fortalecen el acceso a la ciencia, la tecnología y la innovación. Creemos que el 40 aniversario nos ofrece la oportunidad de reafirmar que el desarrollo es un derecho, no un privilegio. Muchas gracias.
Agradezco a la distinguida representante de Turquía y considero la palabra. Al Perú.
Cuatro décadas después de la adopción de la declaración sobre el derecho al desarrollo, El Perú reafirma que el desarrollo debe estar al servicio de la dignidad y el bienestar de todas las personas y comunidades, en particular de las más vulnerables. La conmemoración de hoy reviste especial importancia para mi país, que participó activamente en la elaboración de la declaración como integrante del grupo de expertos gubernamentales sobre la materia. Al recordar nuestra contribución, Destacamos que el goce efectivo de los derechos humanos necesita, además de su reconocimiento, condiciones materiales, capacidades institucionales y políticas públicas que permitan hacerlos realidad. Por ello, el desarrollo debe traducirse en mejoras tangibles en la vida de las personas, una educación de calidad, servicios de salud accesibles, protección social, infraestructura, acceso a servicios básicos, y oportunidades de empleo decente. Estos elementos son esenciales para garantizar las oportunidades de la ciudadanía. En el ámbito nacional, el Perú está comprometido con el fortalecimiento de sus instituciones, la transparencia, la rendición de cuentas, así como el uso eficiente de los recursos públicos, y ello requiere también una participación activa, libre, y significativa de las personas en las decisiones que impacten en su desarrollo. Para el Perú, el derecho al desarrollo forma parte del marco más amplio del derecho internacional de los derechos humanos. Por ello, es fundamental que su promoción contribuya a la realización de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, de manera coherente con las obligaciones internacionales asumidas por los Estados, incluidas aquellas relativas a los derechos civiles y políticos. El Perú reafirma su compromiso con un desarrollo inclusivo, sostenible y centrado en las personas. Asimismo, hace un llamado a fortalecer la cooperación internacional para que la promesa consagrada en la Declaración se convierta en una realidad en la que nuestras sociedades prosperen sin dejar a ninguna persona atrás. Muchas gracias.
Agradezco al distinguido representante del Perú y doy la palabra a las Maldivas.
En nombre de Dios, compasión y misericordia, excelencias, distinguidos invitados, 40 años después de la declaración sobre el derecho al desarrollo, este tiene un significado claro para las Maldivas. Todos los países deben tener la libertad y capacidad de dar forma a su futuro. La misión de las Maldivas es claro. El presidente ha dicho Ha establecido objetivos para que el país logre sus objetivos para 2040. Esto significa inversiones en nuestro pueblo, infraestructura y educación para las Malvinas. La resiliencia empieza con las inversiones. En la práctica, eso significa escuelas, vivienda, infraestructura, energía renovable, capacidad digital y nuevas oportunidades para nuestro pueblo. Esas inversiones fortalecerán a las comunidades y darán mayor seguridad y oportunidades de trabajo, a la vez que aumenta nuestra capacidad nacional para determinar nuestro propio camino al desarrollo. Los países solo pueden tomar estas decisiones cuando cuentan con el espacio financiero necesario para invertir. Las finanzas son cada vez más caras. Altos costes de la deuda reducen los recursos disponibles para la educación, la salud, la infraestructura y otras inversiones que mejoran directamente las vidas de las personas. Por ello, la cooperación internacional es importante. La financiación debe ser accesible, adecuada y asequible. La falta de compromiso, particularmente el compromiso sobre la sostenibilidad de la finanza favorable y reforma de la arquitectura financiera. La financiación debe ser más sencilla y más fácil de acceso. La Conferencia para el Desarrollo debe ampliar la capacidad nacional y apoyar soluciones promovidas por los países. Hace 40 años, la Declaración reconoció el derecho de todas las personas al desarrollo. Hoy, la responsabilidad es crear las condiciones en que las personas de los países puedan ejercer ese derecho. Para Maldivas, eso significa contar con el espacio, la capacidad y la financiación para invertir en nuestro propio futuro. Así es como se cumple con el desarrollo. Muchas gracias.
Agradezco a la distinguida representante de las Maldivas y doy la palabra al distinguido representante de Kazajstán.
Excelencias, señoras y señores, 2026 es un hito. El 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo y el quinto aniversario de la Constitución de mi país que consagra este derecho. El derecho al desarrollo debe ser universal, indivisible e independiente con los otros derechos humanos. Las personas son derecho a mientos y los Estados los que cumplen con ellos, orientados por el principio de no dejar a nadie atrás. Nuestro principio con el multilateralismo sigue inmutable, excelencias, la protección de todos los derechos humanos, culturales, económicos, políticos y sociales. Define nuestras prioridades básicas de eliminar la pobreza, promover la igualdad de género, atender las emergencias climáticas y lograr la transición digital a través de nuestras estrategias de cooperación para el desarrollo 2030. Continuamos acelerando la aplicación de los Objetivos de Desarrollo para el Desarrollo. Nuestra asistencia oficial para el desarrollo mantiene un fuerte énfasis en los países africanos y Timor-Leste y el Pacífico, señoras y señores. No hay paz duradera sin desarrollo. No puede haber desarrollo sin derechos humanos y no puede haber desarrollo sin financiación adecuada. Portugal está comprometido con la financiación para el desarrollo. Estamos aplicando medios innovadores para los cambios de clima con Cabo Verde, para promover la cooperación a través de nuestras relaciones con América Latina y África. En alianza con las Naciones Unidas, Portugal lanzó un programa para la gobernanza oceánica y en el espacio ultraterrestre, que permite a las personas tomar decisiones de partes múltiples. Señores, en 2023 y 2025, Portugal asignó más de 40 millones de euros en contribuciones directas a los organismos y programas de las Naciones Unidas. 40 años después de la adopción de la declaración, Portugal está dispuesto a trabajar con todos los asociados para garantizar que desarrollo no sea el privilegio de unos cuantos, sino que se torne en una realidad para todos. Muchas gracias.
Agradezco a la distinguida representante de Portugal y doy la palabra a Palau.
Presidenta, Excelencias, 40 años después de la adopción de la Declaración, la pregunta más importante es muy sencilla: ¿qué Significa el derecho al desarrollo para las vidas de nuestra población. En Palau, significa que un joven puede poder vislumbrar un futuro y encontrar oportunidades en su país. Significa que la gente debe tener acceso a la atención sanitaria, a los servicios básicos, incluso en un pequeño nación insular, lo cual supone un coste más alto y significa garantizar que el desarrollo que ya hemos logrado. no dependa de los cambios climáticos. Para Palau, este es un gran desafío. Nuestros planes nacionales incluyen reubicar instalaciones críticas, incluidos hospitales nacionales y escuelas vulnerables, lejos de zonas expuestas a riesgos climáticos. y la defensa de los sistemas de agua y otras infraestructuras esenciales. Un país pequeño debe utilizar sus recursos limitados no solo para avanzar en el desarrollo, sino también para proteger lo que las generaciones ya han creado. El derecho al desarrollo tiene un significado muy práctico, pero también significa tener opciones para ese desarrollo. El desarrollo no debe medirse simplemente por lo que construimos. También debe medirse por si nuestros pueblos pueden participar en darle forma, si se benefician de él y si lo que construimos puede durar. Para países como Palau, los esfuerzos nacionales no bastan. El clima. El aislamiento geográfico, la capacidad limitada a la financiación para el desarrollo, limita los casos en que las ambiciones se pueden tornar en realidad. Por eso, la declaración debe tener un resultado práctico. Sabemos lo que queremos para nuestro pueblo. oportunidades justas para crearlo, protegerlo y transmitirlo a las generaciones venideras. Para nosotros, eso es el derecho al desarrollo. Muchas gracias.
Agradezco a la distinguida representante de Palaos. Doy la palabra a Sierra Leona.
Señora Presidente, Excelencias, distinguidos delegados, señoras y señores. Sierra Leona se complace en participar en esta reunión de alto nivel para conmemorar los 40 años de la Declaración sobre el derecho al desarrollo. Este aniversario es una oportunidad para la reflexión y un llamado a la acción. Nos recuerda que el desarrollo debe ser inclusivo, equitativo y basado en la dignidad de todas las personas. Sierra Leona cree que el derecho al desarrollo es un derecho humano fundamental en el que participan todas las personas, los derechohabientes y los beneficiarios del progreso. Este principio orienta nuestra agenda nacional de desarrollo y el plan de desarrollo de mediano plazo 2024-2030 de Sierra Leona. De acuerdo con los ODS, el plan da prioridad al crecimiento inclusivo, al desarrollo del capital humano, las instituciones resilientes y la transformación económica sostenible. Señora presidenta, Sierra Leona transmite este Traduce este compromiso en la acción, promoviendo la educación, la salud y las destrezas para el desarrollo, fortaleciendo la seguridad alimentaria y la producción agrícola nacional y ampliando el acceso a servicios esenciales y la infraestructura. Estamos comprometidos a garantizar que todos los niños, sin importar su género, lugar, discapacidad o historial social, tengan la oportunidad de aprender, florecer y contribuir al desarrollo nacional. También estamos trabajando para mejorar la productividad agrícola, la nutrición, los medios de vida rurales y la resiliencia. Al mismo tiempo, las inversiones han ampliado el acceso a servicios hídricos del 49% al 58,8% en 2025. El acceso a la electricidad aumentó del 7,7 en 2000 a 85,5 en 2023. Sin embargo, no obstante, esos progresos, persisten obstáculos graves. Los países en desarrollo continúan encargando, yo que sé, como el cambio climático, la inseguridad alimentaria, la desigualdad, la deuda insostenible y acceso desigual para la tecnología, para la financiación. El logro de los ODS está muy a la zaga de lo que se necesita para lograr la Agenda 2030. Por lo tanto, pedimos financiación para el desarrollo adecuada y predecible, acceso a la tecnología y el fomento de la capacidad y un sistema económico más equitativo que respete la titularidad y respete los caminos nacionales para el desarrollo.
Agradezco a la distinguida representante. de Sierra Leona. Concedo ahora la palabra a la Federación de Rusia.
Señora Presidenta, distinguidos colegas, este año es particularmente importante. Hace 40 años, la Asamblea General adoptó la Declaración sobre el derecho al desarrollo. que consagra un principio clave. El desarrollo es un derecho humano que pertenece a todos. Todos los seres humanos tienen derecho a participar en el desarrollo social, político y cultural. Y todos los derechos humanos y libertades fundamentales pueden realizarse plenamente. Todas las personas deben tener el derecho a contribuir al desarrollo y beneficiarse de él. mismo. Eso proclama la declaración. El derecho al desarrollo es un derecho humano y no puede medirse mediante indicadores económicos escuetos. El acceso a la atención sanitaria, la educación, la erradicación de la pobreza. La declaración y el programa de acción indican que todos los derechos humanos son universales, indivisibles, interdependientes e interrelacionados. Eso refleja el hecho de que los derechos económicos y culturales no pueden ser inferiores a los derechos económicos y políticos. La relación de todos los derechos humanos es imposible sin realizar el derecho al desarrollo. El derecho al desarrollo encara desafíos sin precedentes. Los capitales coloniales están tratando de privatizar los derechos humanos. se dedican al chantaje geopolítico. A veces oímos hablar del izquierdo colectivo que el derecho al desarrollo no puede defenderse por su naturaleza colectiva, pero el derecho al desarrollo para muchos significa la soberanía para manejar los propios recursos. sin que se le impongan órdenes externas ni se limite su competitividad. Rusia apoya a la mayoría en sus esfuerzos por realizar el derecho al desarrollo, el derecho a corregir las injusticias hechas a los países en desarrollo. La justicia no se puede lograr desde afuera. El progreso significa respeto de la soberanía nacional y las características históricas y culturales de los Estados. para tener un mundo multipolar sin la amenaza nuclear para todos y no solo para unos cuantos. El derecho al desarrollo es el derecho al futuro.
Muchas gracias.
Gracias a la Federación de Rusia. Tiene la palabra Filipinas.
Señora presidenta, excelencias, colegas. Filipinas celebra la conmemoración del 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. Nos asociamos a las declaraciones de la ASEAN en el MIAE en los 77. Solo hallamos la necesidad de la plena operacionalización del derecho al desarrollo como elemento central de la arquitectura de derechos humanos. Para Filipinas, los derechos humanos y el desarrollo se fortalecen entre sí, son interdependientes e indivisibles. El derecho al desarrollo es universal, inalienable e integral como derecho humano y es fundamental para la concreción de la Agenda 2030 y los ODS a nivel nacional. Esto se refleja en nuestro plan de desarrollo 2023-2028. El plan trata de transformar el crecimiento económico en mejores servicios públicos, mayores oportunidades y aumento de la calidad de vida, en especial en inversiones de salud, educación, protección social, seguridad alimentaria, infraestructura, transformación digital y resiliencia climática. La atención universal de la salud ejemplifica este enfoque centrado en el ser humano para tratar de brindar servicios de salud y protección financiera. Filipinas reconoce también que el desarrollo debe ser resiliente ante los retos emergentes e interconectados como país archipelágico en desarrollo vulnerable al cambio climático y los desastres. Fortalecemos la resistencia climática y, al mismo tiempo, buscamos el crecimiento sostenible. La transformación digital también ofrece oportunidades para ampliar el acceso y la inclusión. brindar conectividad, alfabetización digital y nuevas tecnologías para superar las desigualdades en lugar de aumentarlas. Reafirmamos que los Estados tienen la responsabilidad primordial de brindar un goce pleno e igualitario del desarrollo, en especial para las personas y los países en situaciones vulnerables. Al mismo tiempo, la cooperación internacional y la solidaridad son indispensables. La cooperación sur-sur y triangular pueden facilitar la creación de capacidad, el intercambio de conocimientos y las soluciones locales. Por eso, respaldamos los esfuerzos para fortalecer un instrumento jurídicamente vinculante con apoyo internacional amplio. Estamos dispuestos a trabajar constructivamente para un documento final que fortalezca la ejecución, la rendición de cuentas, la coherencia y la solidaridad internacional e impulse un futuro sostenible para todos que sea inclusivo, amplio e igualitario. Gracias.
Gracias a Filipinas. Tiene la palabra China.
Señora presidenta, el desarrollo es un elemento interno de la sociedad humana. Hace 40 años, la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo reafirmó que el derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable. Y abrir nuevos caminos en este tema. Los conflictos y la brecha. y los conflictos siguen siendo entonces una tarea muy difícil para arreglar los derechos humanos para todos. Tenemos que trabajar juntos en el espíritu de la Declaración para impulsar el desarrollo y los derechos humanos para todos. Primero, debemos defender firmemente el derecho al desarrollo, que está vinculado con otros derechos humanos y es un derecho de todos los seres humanos y de todas las naciones. de manera colectiva, un enfoque correcto se necesita para garantizar que el derecho al desarrollo sea plenamente reconocido y reciba la misma atención y guíe la gobernanza en el sentido correcto. Hay que hacer esfuerzos para impulsar el desarrollo común solo cuando todos puedan gozar de seguridad, se podrá lograr. Tenemos que hacer la aplicación de la Agenda 2030, salvaguardar y mejorar el sustento y el derecho al desarrollo. La desigualdad de la pobreza debe ser eliminada para fortalecer los derechos humanos. Tenemos que crear un entorno propicio para el desarrollo. Todos los países tienen el mismo derecho a lograr el desarrollo. y brindar una vida adecuada a su población. Tenemos que defender el multilateralismo, generar equilibrio y alianzas inclusivas, resistirnos a prácticas como las sanciones unilaterales y los aranceles, y mejorar el sistema de gobernanza de los derechos humanos. Tenemos que unirnos para hacer frente a los retos al desarrollo, al derecho al desarrollo. Nunca es una misión cumplida. Tenemos que fortalecer la innovación como parte del desarrollo, abordar las nuevas cuestiones como el cambio climático, la salud pública, la inteligencia artificial y los derechos humanos, y trabajar para una convención sobre el desarrollo para colmar las brechas en materia de gobernanza, derechos humanos. El pueblo chino se ha esforzado en pro del desarrollo y la concreción del derecho al desarrollo y ha logrado enormes avances y logros. Seguimos profundizando la cooperación internacional para el desarrollo, aplicando la iniciativa pertinente y construyendo sendas, incorporando un nuevo dinamismo al desarrollo sostenible entre el Sur. Estamos dispuestos a trabajar con todos los países para lograr la cooperación en materia de desarrollo y generar un futuro.
Más adecuado para todos. Gracias.
Gracias a China.
Tiene la palabra Sri Lanka.
Gracias. Estamos aquí reunidos para conmemorar el 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, conscientes de que el desarrollo es un derecho humano inalienable que pertenece a todas las personas, más allá de su nacionalidad, antecedentes o circunstancias. En 2022, Sri Lanka sufrió una grave crisis económica. Si bien se ha recuperado y, entre tanto, se vio afectado por el ciclón Ditya, además, no es inmune a las presiones globales que han repercutido en su agenda de desarrollo. Peso a ello, hemos persistido en la aplicación del derecho al desarrollo en el plano nacional. Hemos invertido en la promoción del desarrollo a nivel individual y comunitario. El Parlamento de Sri Lanka tiene la mayor representación de mujeres de su historia y ha creado más espacio para las mujeres y las niñas para que sean agentes de cambio y líderes de nuestra sociedad.
Además, sobre la base de nuestra posición.
De que la educación es fundamental para destrabar el potencial individual y promover la movilización social, hemos incorporado reformas tituladas transformación de la educación, es transformar, transformar la educación, es transformar a Sri Lanka con el fin de aumentar los caminos vocacionales, producir una economía más dinámica y facilitar el desarrollo en nuestra isla partiendo del nivel doméstico. Al acercarnos a dos mil treinta tenemos que considerar los avances logrados y el camino que tenemos por delante en el sentido de los ODS, para ver si nuestros esfuerzos están alineados con el derecho al desarrollo. Respaldamos la adopción del Pacto Internacional sobre el Derecho al Desarrollo como importante paso para traducir el derecho al desarrollo, reconocido universalmente, en un marco jurídico eficaz y significativo. Y seguiremos trabajando constructivamente al respecto. Para finalizar, quiero subrayar que las condiciones para el desarrollo no surgen en forma aislada. Tenemos la responsabilidad como naciones de trabajar de consuno en foros como este para comprometernos con el derecho al desarrollo para todos. Tenemos que reformar la arquitectura financiera internacional, trabajar para que haya acceso.
Equitativo a la financiación concesional y alentar la participación en la tecnología, romper la brecha digital y aplicar nuestras prácticas.
En un mundo que cambia. Por eso hacemos nuestro compromiso con el Compromiso.
De Sevilla, más allá del PIB como medida de vulnerabilidad, y el optimismo de que la ONU 80.
Cree una ONU más eficaz y que responda y que funcione en armonía con las prioridades y marcos nacionales?
Gracias.
Gracias. Túnez tiene la palabra.
Señora presidenta, excelencias, tengo el placer de participar con ustedes en la conmemoración del 40 aniversario de la aprobación de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo.
Que constituyó un punto de inflexión en.
El establecimiento del desarrollo como un derecho humano integral, relacionado con todos los otros derechos, y.
Es un marco de referencia para todo esfuerzo internacional destinado a lograr la paz y la solidaridad entre los Estados. Pedimos que continúen los esfuerzos destinados a eliminar los impedimentos estructurales.
Con que tropieza el desarrollo sostenible, en especial los relacionados con la carga de la deuda.
El elevado costo de la financiación y la ampliación de la brecha digital, así como también los endeble flujos de inversión hacia los países en desarrollo. Asignamos especial importancia a la educación, la salud, el empleo de los jóvenes y la reducción de las disparidades entre los diferentes sectores de la sociedad como base para un desarrollo integral en que nadie quede atrás. Nuestro compromiso con el derecho al desarrollo es un principio básico de mi país. que ha presentado sus informes anuales voluntarios sobre los avances logrados en la consecución de la Agenda 2030 en la conferencia celebrada en Nueva York en julio de 2026. Seguimos bregando en el ámbito de la justicia social, alentando las inversiones y también instando al empoderamiento de la mujer y el empleo de la juventud, de modo coherente con nuestros compromisos nacionales e internacionales. Establecimos un plan de desarrollo sobre la base de la participación de todos los sectores de la sociedad. Al conmemorar la declaración, consideramos que el derecho a la libre determinación es una condición sine qua non para el desarrollo sostenible. No podemos olvidar la denegación del derecho más básico, el derecho a la vida. y el uso de los recursos del pueblo palestino como consecuencia de la ocupación, el sitio y la política de asentamientos y genocidio al que se le tiene que poner fin. Gracias.
Gracias al representante de Túnez.
Tiene la palabra Nepal?
Señora Presidenta, hace 40 años, La Asamblea General aprobó la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, que colocó al ser humano en el eje del desarrollo. El desarrollo centrado en el ser humano sigue siendo una prioridad, pero tenemos mucho por recorrer antes de lograr las aspiraciones de nuestro pueblo. La historia es testigo de que la pobreza en cualquier país es una amenaza a la prosperidad en todas partes. El crecimiento no inclusivo pone en peligro el avance para todos. Y un enfoque miope en materia de desarrollo pone en peligro no solo la sostenibilidad ambiental, sino la vida y el sustento de la comunidad mundial. Hay varios retos. Y al avanzar, hacia nuevos retos. Tenemos limitados recursos y limitada capacidad, además de las tensiones geopolíticas, la profundización de la crisis climática y el reducido espacio fiscal que dificultan el desarrollo. Por eso se necesita mayor voluntad política y mayor solidaridad global para brindar impulso al desarrollo. La buena gobernanza y la transformación económica son las principales prioridades de mi gobierno. Pero la reciente inundación devastadora nos mostró que el desarrollo debe hacer frente a los nuevos ritmos de la naturaleza y nos ha enseñado cómo los desastres naturales pueden destruir los logros alcanzados con dificultad en minutos. En este contexto, tenemos que ver de qué manera, cómo pueden los países desarrollados respaldar a países en desarrollo como Nepal, cómo podemos hacer que la financiación para el desarrollo sea accesible y concesional, y cómo la transferencia de tecnología se podría acelerar. Cómo las personas a nivel básico pueden participar en la planificación y ejecución del desarrollo Y cómo se puede hacer para que gocen de los frutos del desarrollo. Nuestro conocimiento local y nuestros recursos locales se pueden movilizar sin poner en peligro el delicado equilibrio de la naturaleza. En este contexto, tenemos que recordar que el planeta no pertenece solo a los seres humanos, ni solo a nuestra generación. Por ello, pido a todos que piensen que el espíritu del principio, la declaración, se debe concretar plenamente en todos los rincones del mundo.
Muchas gracias.
Gracias a Nepal. Tiene la palabra Mongolia.
Excelencias. Mongolia se suma a la comunidad internacional para conmemorar el 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. Durante cuatro decenios, ha defendido un principio fundamental, a saber, que el desarrollo se debe centrar en el humano. Todos deben tener el derecho a participar, contribuir y beneficiarse del desarrollo. para la plena realización de todos los derechos humanos y libertades fundamentales. La Declaración ayudó a fortalecer el entendimiento de que el desarrollo no tiene solo que ver con el crecimiento económico, sino también con la ampliación de las oportunidades para que las personas participen y gocen de bienestar. Mongolia siempre ha respaldado la universalidad e indivisibilidad de todos los derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo. y ha reconocido el carácter central de los derechos humanos y el desarrollo. Este enfoque se refleja en nuestra política de desarrollo, Visión 2050, que coloca el desarrollo humano, el respeto de los derechos humanos, el crecimiento económico inclusivo y la gobernanza centrada en el ser humano como eje de nuestro rumbo de desarrollo. También promueve la participación y la cooperación entre los Estados, la sociedad civil, el sector privado, así como los servicios públicos centrados en la ciudadanía. Como país en desarrollo sin litoral, asignamos particular importancia a un entorno internacional propicio que ayude a los países a superar las limitaciones estructurales, fortalezca la conectividad, diversifique las economías y permita una participación más equitativa en la economía global. La responsabilidad nacional, por lo tanto, debe ser complementada por una cooperación internacional eficaz en el acceso a la financiación, la tecnología y la creación de capacidad. Mongolia cree también que las transiciones sostenibles deben ser justas y centradas en el ser humano. Fuimos anfitriones en el ambulatorio de la CDP 17, que subrayó la conexión entre la sostenibilidad ambiental, la resiliencia y el bienestar del ser humano, incluidas las comunidades pastorales. La transformación digital y la inteligencia artificial están dando una nueva forma a las oportunidades de desarrollo. Esta tecnología debe reducir las desigualdades y no profundizarlas. La ampliación del acceso a los servicios del conocimiento y ampliar el desarrollo humano. Esto responderá a las preguntas prospectivas identificadas para este segmento de alto nivel. De cara al futuro, el derecho al desarrollo debe convertirse en mejoras mensurables en la vida de las personas a través de instituciones inclusivas, una participación significativa, una mayor cooperación internacional y un acceso equitativo a la financiación, la ciencia, la tecnología y la innovación.
Se interrumpe el micrófono. Gracias a Mongolia.
Tiene ahora la palabra?
La República Popular Democrática de Corea.
Señora Presidenta, la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo representa una aspiración de los países en desarrollo de.
Defender su independencia y su derecho soberano, así como de lograr el desarrollo económico. La declaración estipula como responsabilidad primordial de cada Estado la formulación de políticas nacionales para la concreción del derecho al desarrollo.
En mi país, el derecho social, político y económico de los ciudadanos está garantizado en la Constitución.
Un gran número, tanto en las zonas rurales como en las zonas urbanas, Se brindan servicios sin cargo. El otorgamiento de uniformes para los escolares es una prioridad de mi gobierno, que asume la plena responsabilidad de atender a niños sin los padres. Estamos dedicando esfuerzos a proteger la vida de la población de las crisis mundiales y de los desastres naturales. Lo que merece suma atención es el hecho de que se está haciendo todo esto teniendo en cuenta las difíciles condiciones y la difícil situación económica debido a la presión militar y las sanciones de fuerzas hostiles. La integridad de la política apunta a brindar a la población dignidad, en su vida. Por eso, la población deposita suma confianza en las políticas del gobierno. La Declaración sobre el Derecho al Desarrollo señala que la paz.
Internacional y la estabilidad son elementos esenciales para la concreción del derecho al desarrollo. Pero el derecho al desarrollo afronta graves amenazas en el mundo.
Debido a la aplicación de políticas económicas de ciertos países. Somos un Estado que ama el país, que ama la paz y desea seguir el camino del desarrollo independiente en un entorno pacífico, libre de la agresión y la interferencia.
El gobierno de mi país continuará consolidando y desarrollando su sistema.
Y se sumará a la comunidad internacional.
En sus esfuerzos en favor de la promoción y protección de los derechos humanos.
Gracias.
Gracias a la República Popular Democrática de Corea.
Tiene la palabra la delegación del Uruguay.
Muchísimas gracias, señora presidenta. Excelencias, distinguidos delegados, delegadas, Uruguay reitera su firme compromiso con la promoción y protección de todos los derechos humanos, tanto los derechos civiles y políticos, como los derechos económicos, sociales y culturales, incluido el derecho al desarrollo y las libertades fundamentales, reafirmando los principios de universalidad, interdependencia e indivisibilidad de todos los derechos. La agenda de desarrollo y la agenda de derechos humanos se encuentran intrínsecamente relacionadas. No es posible hablar de desarrollo sostenible sin adoptar un enfoque multidimensional que coloque a las personas y sus derechos en el centro. El desarrollo no puede medirse únicamente en términos de crecimiento económico. Implica ampliar las oportunidades y capacidades de las personas para vivir con dignidad, participar plenamente en la sociedad y ejercer efectivamente sus derechos. Esto requiere también seguir trabajando por la igualdad de género y asegurar la participación plena y efectiva de las mujeres en la vida económica, social y política. Desarrollo y derechos humanos no deben promoverse uno en detrimento del otro, sino de manera complementaria y reforzándose mutuamente. La Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, pese a su carácter no vinculante. constituye una referencia fundamental y una guía para los esfuerzos de los Estados, del mismo modo que lo es la Agenda 2030. Nos recuerda que el desarrollo es también un proceso en el que todas las personas y los pueblos deben poder participar, contribuir y beneficiarse de sus resultados. Uruguay tradicionalmente ha sido un Estado de bienestar y ha procurado seguir avanzando en esta dirección mediante políticas públicas orientadas a ampliar derechos y oportunidades, sea en materia de reducción de la pobreza, protección social, acceso a la salud y educación, la inclusión digital, así como la promoción de la igualdad de género. Todo ello en un marco de estabilidad y seguridad jurídica, en base a fortalezas institucionales y las garantías de un Estado de derecho. Al mismo tiempo, reconocemos que el desarrollo es un proceso continuo que persisten desafíos, a veces estructurales, particularmente en materia de desigualdad y pobreza, especialmente la infantil. Y ello requiere mantener y profundizar los esfuerzos para garantizar que los beneficios del desarrollo alcancen a todas las personas sin dejar a nadie atrás. Hacemos un llamado a la comunidad internacional a permanecer unida y enfocada en el cumplimiento de los compromisos concretos ya asumidos en el marco de la Agenda 2030 y otros instrumentos internacionales, así como la implementación efectiva de nuestras obligaciones en materia de derechos humanos. Asimismo, reafirmamos la importancia de la cooperación internacional y de un entorno internacional propicio para el desarrollo. Los desafíos actuales, incluidos el cambio climático, las desigualdades, las crisis económicas, los conflictos, muestran nuestra interdependencia y demuestran que ningún país puede alcanzar un desarrollo.
Gracias al Uruguay.
Tiene la palabra Tailandia.
Gracias, señora.
Tailandia reafirma su compromiso con el derecho al desarrollo como derecho humano ilán, inalienable y universal. El desarrollo no tiene solo que ver con el crecimiento económico, sino con garantizar que todos puedan participar, contribuir y beneficiarse de un desarrollo inclusivo. Pensamos que el desarrollo, la paz y los derechos humanos se fortalecen entre sí. La aplicación de la Agenda 2030 y los ODS sigue siendo esencial para impulsar el derecho al desarrollo y garantizar que nadie quede atrás. Hoy la ONU afronta múltiples retos interconectados, entre ellos la pobreza, la desigualdad, el cambio climático, la inseguridad alimentaria y las crisis en materia de salud. La transformación tecnológica, incluida la inteligencia artificial y la revolución digital, también ofrecen oportunidades y riesgos, en especial porque la brecha digital sigue creciendo dentro de los países y entre ellos. Todo ello se ve agravado por las tensiones geopolíticas y el aumento de las presiones en los sistemas multilaterales. Estos retos se van a intensificar y la comunidad internacional debe fortalecer la capacidad de la ONU para brindar de manera inclusiva soluciones mediante la solidaridad, el multilateralismo y las alianzas. Y la financiación para el desarrollo sigue siendo fundamental. Los países en desarrollo necesitan mayor acceso a financiación sostenible e infraestructuras resilientes para lograr el desarrollo sostenible. Tenemos que garantizar también que los beneficios de la ciencia y la tecnología se compartan de manera igualitaria. La reforma de la gobernanza también es necesaria para reflejar mejor las realidades contemporáneas y garantizar que las voces de los países en desarrollo estén bien representadas. Las instituciones tienen que ser más transparentes. e inclusivas para hacer frente a los retos mundiales. Y proponemos tres planes para avanzar. Primero, tenemos que colocar al ser humano en el eje del desarrollo y promover la igualdad, la inclusión y la resiliencia. Segundo, la cooperación internacional debe fortalecerse para hacer frente a todos los retos. Hay que impulsar la gobernanza de la IA inclusiva que promueva la innovación y garantice la transparencia, la seguridad y el acceso igualitario a los beneficios de las nuevas tecnologías, en especial para los países en desarrollo. Tenemos que revitalizar a la ONU y fortalecer la gobernanza global para respaldar el desarrollo sostenible y restablecer la confianza en el sistema multilateral a través de la cooperación sur-sur y triangular, así como los esfuerzos como la ASEAN. Tailandia sigue decidida a trabajar con todos los Estados miembros para impulsar el derecho al desarrollo y construir un futuro más inclusivo y sostenible para todos.
Muchas gracias.
Gracias a la distinguida representante de Tailandia.
Doy ahora la palabra a la delegación del Paraguay.
Buenas tardes. El Paraguay se suma a la conmemoración del 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, adoptada en 1986, como un hito que consagró al ser humano como sujeto central del desarrollo y reconoció el desarrollo mismo como un derecho humano inalienable. Para el Paraguay, el derecho al desarrollo debe ser entendido desde una perspectiva integral. El desarrollo no puede reducirse exclusivamente a indicadores económicos. Debe traducirse en mejores oportunidades para las personas, acceso efectivo a la educación, la salud, el empleo digno, la protección social y los servicios básicos, así como en condiciones que permitan a cada individuo desarrollar plenamente sus capacidades. Esta visión se refleja en resultados concretos. En los últimos años, la población paraguaya en situación de pobreza monetaria se redujo en aproximadamente 492,000 personas. En el mismo período, la población en situación de pobreza multidimensional se redujo en aproximadamente 250,000 personas. El Paraguay reafirma su compromiso de seguir trabajando para que el crecimiento económico se traduzca de manera efectiva en inclusión social y dignidad para cada persona. En estas cuatro décadas, mi país ha experimentado que el desarrollo no puede disociarse de la participación y la cooperación internacional basada en la equidad y la solidaridad real. Paraguay, como país en desarrollo sin litoral marítimo, conoce de primera mano los obstáculos estructurales que la propia declaración identificó. La necesidad de un entorno internacional propicio de mecanismos de cooperación efectivos y de corresponsabilidad entre Estados que superan las desventajas geográficas y económicas que limitan el pleno aprovechamiento de la globalización. A 40 años de la adopción de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, debemos renovar nuestros compromisos con un desarrollo centrado en las personas, pero también reconocer que no existe un único camino hacia el desarrollo. Cada país debe contar con el espacio y las condiciones necesarias para definir sus propias prioridades políticas y estratégicas, de acuerdo con sus circunstancias nacionales y en pleno respeto a sus obligaciones internacionales. Muchas gracias.
Agradezco a la distinguida representante del Paraguay, le doy la palabra. A Camboya.
Señora presidenta, excelencias, Camboya acoge esta conmemoración del 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo y reafirma el derecho de toda persona y de todos los pueblos a participar, contribuir y beneficiarse del desarrollo. Para Camboya, la lección del pasado no es abstracta. Dentro de nuestra memoria, el país sufrió de un régimen genocida que cobró las vidas de la cuarta parte de la población y después hubo más de un decenio de guerra civil. Surgimos de ahí como nación resiliente, sabemos lo que cuesta. cuando se niega el desarrollo. Y sabemos que la paz es la base en que todo lo demás descansa. Millones han abandonado la pobreza. Camboya tuvo que reconstruir todas las instituciones del cero. Finanzas, salud, educación, agricultura, la administración pública. Todas habían avanzado. De acuerdo con la estrategia pentagonal, el fase uno a Camboya está avanzando en el crecimiento, empleo, equidad, eficiencia y sostenibilidad regionalmente. La declaración de Asia sobre derechos humanos adoptada en Phnom Penh en 2012. afirmó el derecho al desarrollo como derecho humano inalienable. El año pasado, en Kuala Lumpur, Camboya se sumó a los otros líderes de ASEAN para adoptar la Declaración de ASEAN sobre la promoción del derecho al desarrollo y el derecho a la paz, reafirmando que todo ser humano y todos los pueblos son agentes activos y beneficiarios del desarrollo y que la paz y un desarrollo inclusivo y sostenible son inseparables. Los esfuerzos nacionales no bastan por sí solos. La plena realización del derecho al desarrollo también requiere un entorno económico internacional favorable, cooperación internacional, relaciones económicas equitativas, apoyo financiero y tecnológico, la participación efectiva de los países en desarrollo en la toma de decisiones internacionales y el respeto del derecho internacional. Señora Presidente, la participación inclusiva es imperativa al encarar los nuevos desafíos y oportunidades de esta era. La inteligencia artificial es uno de esos ámbitos y no el único. Sus reglas se están escribiendo ahora y los países en desarrollo no están plenamente representados en ese trabajo. Un marco de gobernanza que sea seguro, responsable e inclusivo se construye con todos presentes. Después de 40 años, nuestra tarea es pasar de la declaración a la aplicación, de principios a progresos mensurables y de las oportunidades prometidas a las oportunidades compartidas. Camboya está dispuesta a trabajar con todos los Estados miembros con ese fin. Gracias.
Doy las gracias al distinguido representante de Camboya. Doy la palabra al distinguido representante de Ghana.
Muchas gracias, señora presidente. Dado que la mayoría de los principios del derecho al desarrollo los han mencionado mis predecesores y colegas, voy a pasar directamente a mi parte de la presentación y seré muy breve. Ghana se suma a la declaración hecha en nombre del NOAL y el grupo africano. Hace 40 años, esta asamblea reafirmó el derecho inalienable de toda persona y de todos los pueblos a participar, contribuir y beneficiarse del desarrollo. Esa promesa sigue siendo nuestro principio rector. Debemos defender la dignidad humana, ampliar las oportunidades y promover todos los derechos humanos. El compromiso de África, consagrado en la Carta Africana de Derechos Humanos, y de las personas se encuentra su expresión en la Agenda 2063, una aspiración de un continente integrado, pacífico y próspero para 2063. La Constitución de Ghana orienta nuestra búsqueda del desarrollo. Estamos traduciendo este compromiso en acción a través de programas, incluso el empoderamiento contra la pobreza. los sistemas de seguros nacionales de salud, el apoyo para hogares vulnerables al acceso a la atención sanitaria y la educación, y una iniciativa del presidente de reducir las muertes maternas. La transformación digital trata de ampliar la producción y crear trabajos dignos. El acceso debe medirse mediante las mejoras en las vidas de las personas, no solo en estadísticas. Esto produce un entorno internacional propicio. Esto requiere la reforma de la arquitectura financiera internacional, la reestructuración de la deuda y de la financiación, y el derecho de las personas a determinar sus prioridades de desarrollo y tener soberanía sobre sus recursos y riquezas para compartir de forma equitativa en el desarrollo. La transición a las economías verdes debe proteger los medios de vida, señora presidenta, que este a nivel cero renueve nuestro compromiso a la acción. Debemos juzgar el progreso a través de la reducción de la pobreza a acceso a los servicios esenciales y trabajo digno para todos. 40 años después de la adopción de la Declaración, nuestra responsabilidad compartida es hacer de esta promesa una realidad para todos. Muchas gracias.
Doy las gracias al distinguido representante de Ghana. Ahora doy la palabra al distinguido representante de Tayikistán.
Señora Presidenta, Tayikistán acoge este segmento de alto nivel segmento de alto nivel para conmemorar el 40 aniversario de la Declaración sobre el derecho al desarrollo. Voy a compartir con ustedes varias prioridades de mi país en lo que respecta al derecho al desarrollo. El derecho al desarrollo debe traducirse en titularidad nacional y prioridades para todos. Eso significa invertir en las personas, la educación, la salud, la ciencia y la tecnología, garantizando a la vez la participación de las mujeres, los jóvenes y las comunidades locales. También requiere un entorno internacional propicio, incluso financiación adecuada y predecible, fomento de la capacidad y transferencias de la tecnología para los países en desarrollo. El agua es uno de los problemas más claros del acceso al desarrollo, el derecho al desarrollo. Esto sigue siendo posible, pero su aplicación sigue siendo demasiado lenta. Esto requeriría una aceleración 8 veces más rápida. Para los países que tienen glaciares que se derriten, el agua es vital para la seguridad humana. Los glaciares que se derriten afectan no solo a las comunidades vecinas, sino a toda la población. Por lo tanto, ese debe ser un hito para formar una agenda de agua más allá de 2028 a través de la propuesta de un marco sobre el agua. Esto debería tener las transformaciones que nos esperan. La inteligencia artificial y la transición energética debe reducir las desigualdades, no profundizarlas. Para tener una inteligencia artificial segura. Creemos que la innovación debe ser inclusiva, responsable y accesible para todos los países. Tayikistán está dispuesto, señora Presidente, a trabajar con todos los Estados miembros para lograr colocar el derecho al desarrollo en el centro de la cooperación para el desarrollo. Garanticemos que el desarrollo no sea solo una promesa para el mañana, sino una realidad para todos los pueblos hoy. Gracias.
Doy las gracias al distinguido representante de Tayikistán. Los Emiratos Árabes Unidos tienen la palabra.
Señora Presidenta, es un placer para nosotros participar en este segmento de alto nivel sobre el cuadragésimo aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. En esta oportunidad, podemos reiterar nuestra posición de principio, que es que el desarrollo es un derecho para todos, que permite a todos y les da el acceso. Esto es sumamente importante, particularmente a través de medios prácticos que pueden conducir al desarrollo sostenible. Sobre la base de nuestra experiencia, creemos que el derecho al desarrollo requiere cambios que estén de acuerdo con el mundo de hoy. Queremos centrarnos en tres puntos. Ofrecer asistencia tecnológica para cerrar la brecha digital entre naciones, tecnologías emergentes pueden acelerar nuestros esfuerzos en todos los ámbitos vitales, tales como la alimentación, la salud, la educación, etcétera. En segundo lugar, deberíamos tejer la piedra angular del desarrollo, es decir, el comercio, la energía y el medio ambiente. No podemos lograr el desarrollo sin estos tres principios básicos. para lograr el desarrollo económico y la prosperidad económica. pasar de la asistencia a la inversión. Y creemos que los nuevos modelos de desarrollo y de cooperación que van más allá de las necesidades inmediatas es algo necesario, así como alianzas de largo plazo que fortalezcan la interacción económica y ayuden al establecimiento de infraestructuras fuertes sobre una base más amplia y a través de las inversiones en los ámbitos adecuados, tales como la educación, la salud, la tecnología y el medio ambiente, todos pueden ayudar a lograr el desarrollo auténtico a través de alianzas de largo plazo. Hemos combinado nuestra asistencia para el desarrollo centrándonos en estos ámbitos principales. Reafirmamos. Se corta el micrófono.
Agradezco a los Emiratos Árabes Unidos Quedan muchas declaraciones en la lista que no podremos escuchar antes de levantar la sesión a las 6 de la tarde. Se pide que las delegaciones presenten sus declaraciones a e-statements@un.org para que se coloquen en el Diario de las Naciones Unidas. Le doy la palabra al distinguido representante.
Señora presidenta, excelencias, la paz esté con ustedes. Sudán celebra la convocation de esta reunión de alto nivel para celebrar el 40 aniversario de la Declaración sobre el derecho al desarrollo. Nuestras deliberaciones de hoy nos dan un nuevo ímpetu para las medidas nacionales, regionales y mundiales que fortalecerán la cooperación en este ámbito. El Sudán cree que el derecho al desarrollo es un derecho básico, un derecho humano básico, y que es necesario para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible. También es un factor importante en la eliminación de la pobreza y el hambre. Por eso, debemos utilizar un enfoque inclusivo a través de la cooperación mundial y regional con las Naciones Unidas y sus organizaciones. y las instituciones financieras internacionales. Reafirmamos la necesidad de un instrumento jurídicamente vinculante que haga del derecho al desarrollo una realidad para hacer frente a las diferentes crisis de los países en desarrollo y reducir la desigualdad entre los diferentes países. Las sanciones económicas unilaterales se oponen a la Carta porque estas sanciones han conducido a graves crisis en los países en desarrollo y constituyen una violación de los derechos humanos. Las circunstancias excepcionales en que se encuentra el Sudán nos hacen reiterar nuestro compromiso al derecho al desarrollo, teniendo en cuenta que las alianzas internacionales deben basarse en la igualdad y la no discriminación, el respeto de la soberanía de los Estados y el derecho a escoger su camino hacia el desarrollo de acuerdo con sus propias condiciones. Reiteramos que el desarrollo sostenible es algo que exige fomentar la capacidad, aumentar la resiliencia y hacer frente a las crisis y a los conflictos. para que la respuesta sea colectiva entre todos los Estados. Muchas gracias.
Gracias a Sudán. La República Islámica del Irán tiene ahora la palabra.
Gracias, señora presidenta, excelencias, distinguidos delegados. La comunidad internacional tomó una medida histórica hace 40 años al reafirmar que el derecho al desarrollo no es solo un objetivo económico ni un privilegio para algunos. La adopción de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo de 1986 estableció un principio fundamental. Toda persona y todos los pueblos tienen derecho a participar, contribuir y beneficiarse del desarrollo. 40 años más tarde, no estamos aquí simplemente para conmemorar ese logro. Tenemos que hacer una pregunta fundamental. ¿Hemos creado las condiciones internacionales necesarias para que el derecho al desarrollo sea una realidad para todos, excelencias? La cuestión de las medidas coercitivas unilaterales es un caso innegable. Estas medidas pueden comprometer en exceso a los recursos financieros, a la inversión, el conocimiento científico y la tecnología para los países en desarrollo. Sin embargo, las consecuencias pueden Ir mucho más allá de las controversias políticas y médicas. El acceso a la tecnología hoy significa pérdida de capacidad de desarrollo y pérdida de oportunidades mañana. Excelencias, el derecho al desarrollo no puede realizarse sin la protección de los derechos fundamentales a la salud y a la vida. La guerra ilícita contra la República Islámica de Irán ha demostrado las consecuencias devastadoras que comprometen la salud y la infraestructura. Las emergencias médicas, los hospitales, las ambulancias, las instalaciones de producción de vacunas y productos farmacéuticos y el personal humanitario se han visto dañados y atacados. Esta agresión militar ilícita ha continuado a través de un bloqueo militar naval de los Estados Unidos que afecta las cadenas de suministros y no solo causan pérdidas inmediatas de vidas y sufrimiento, sino que afectan la capacidad del país para dar atención sanitaria, producir medicinas, conservar el capital humano especializado y proteger a su población, especialmente los sectores con necesidades especiales. Esto va más allá de las infraestructuras sanitarias, a las escuelas, las organizaciones de los medios, el patrimonio cultural, con graves consecuencias para el disfruto de los derechos económicos, sociales y culturales. Esas consecuencias demuestran que la protección y realización del derecho al desarrollo no pueden lograrse sin responsabilizar a aquellos que se dedican a la guerra y a la ocupación. Gracias.
Agradezco a la República Islámica del Irán y doy la palabra a Costa Rica.
Gracias, señora presidenta, excelencias, distinguidas delegaciones. Costa Rica se une a la conmemoración del 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. Su principio central mantiene plena vigencia. Toda persona debe poder participar activamente en el desarrollo, contribuir a él y beneficiarse de sus resultados. 40 años después, nuestro reto continúa siendo convertir ese principio en oportunidades reales para todas las personas. La experiencia de Costa Rica nos ha enseñado que el desarrollo depende de decisiones públicas sostenidas. Invertir en educación y salud y proteger la naturaleza ha ampliado las oportunidades de nuestra población. Son decisiones que requieren instituciones capaces, recursos y continuidad. Hoy debemos sostenerlas frente a nuevos desafíos. El cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación afectan las condiciones de vida y las posibilidades de desarrollo. La inteligencia artificial y la digitalización pueden abrir oportunidades siempre que cerremos las brechas de acceso y capacidades y protejamos los derechos humanos. Por eso, medir el desarrollo únicamente por el ingreso de un país ofrece una imagen incompleta. Las cifras agregadas pueden ocultar desigualdades y dificultades para financiar servicios públicos. proteger a las comunidades y adaptarse al cambio climático y proteger la biodiversidad. Costa Rica considera que la cooperación internacional debe atender necesidades concretas. Necesitamos acceso al conocimiento y a la tecnología, así como financiamiento que permita a los países invertir en sus prioridades de desarrollo sostenible. Señora presidente, honrar la declaración significa que una persona pueda estudiar, recibir atención de salud, encontrar un trabajo digno, emprender y vivir en un medio ambiente limpio, saludable y sostenible. El derecho al desarrollo se cumple cuando esas posibilidades están al alcance de todas las personas. Muchas gracias.
Gracias al distinguido representante de Costa Rica. Doy la palabra
Señora Presidente, la Santa Sede acoge esta reunión de alto nivel para conmemorar el 40 aniversario de la Declaración sobre el derecho al desarrollo. Esta declaración identifica a las personas individuales como los beneficiarios del derecho al desarrollo y al Estado como el principal encargado de cumplirlos. debemos cooperar con los Estados como promotores y protectores del derecho individual al desarrollo. El derecho al desarrollo encierra la dignidad de las personas desde la concepción a la muerte natural, independientemente de su etnia, religión, sexo y otras condiciones. La Santa Sede recalca que para las personas y para las naciones El desarrollo es un derecho y un deber. Se necesitan las condiciones que permitan a las personas y a los pueblos florecer de acuerdo con su dignidad, sin mantenerse en un estado de dependencia o excluidos del acceso a los medios. 40 años después de la adopción de la Declaración, esas condiciones mínimas son negadas a demasiados. La inseguridad alimentaria, el conflicto, el cambio climático y la carga de la deuda limitan el ejercicio del derecho al desarrollo. La Santa Sede exhorta a la cooperación internacional guiada por la solidaridad, el reconocimiento de la responsabilidad compartida, los Estados, particularmente los que enfrentan desafíos estructurales no cuentan con los recursos humanos y tecnológicos necesarios para promover el desarrollo de su pueblo. Esa cooperación debe empoderar a las mujeres y a los hombres para que sean los catalizadores de su propio desarrollo. Señora Presidente, la conmemoración de hoy nos ofrece una oportunidad oportuna de reafirmar el compromiso al desarrollo humano, la dignidad humana, la solidaridad. y el florecimiento de toda persona. Muchas gracias.
Agradezco al distinguido representante de la Santa Sede. Tiene la palabra la Unión Africana, seguido por el observador de la Liga de los Estados Árabes, que será el último orador de esta tarde.
Señora Presidenta, al conmemorar el 40 aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho al Desarrollo. 40 años más tarde, tenemos que medir el progreso, no solo a través del crecimiento económico, sino por la forma en que las personas pueden contribuir y participar en el desarrollo. Nos recuerda que el desarrollo es inseparable de los derechos humanos, que la libertad debe ir de la mano de la oportunidad y que la responsabilidad debe ir de la mano de la solidaridad internacional. Antes de que el mundo adoptara la Declaración, África ya había incorporado el derecho al desarrollo en sus leyes internacionales. La Unión Africana adoptó la Carta de los Derechos de las Personas. El artículo 22 da al derecho al desarrollo una expresión jurídica vinculante. Los mecanismos de derechos humanos de África reafirman el significado práctico de este derecho. El desarrollo debe buscarse a través de la participación, la consulta, la inclusión y los beneficios compartidos equitativamente. El derecho al desarrollo es un marco unificado para responder a algunos de los desafíos de nuestra época. Las perturbaciones climáticas, la deuda, la desigualdad y la exclusión son algunas de esas barreras. Los ODS son una vía adicional para traducir estas aspiraciones en progreso. El agua y el saneamiento no son simplemente sectores del desarrollo, sino que promueven la salud, la educación, la igualdad de género, los medios de vida, la resiliencia y la paz. A través de formatos de alto nivel sobre los desarrollos entre instituciones de derechos humanos, se atienden las denuncias de violaciones de los derechos humanos en operaciones de paz. En una transición para dar forma al desarrollo, que no puede dar lugar a nuevas formas de exclusión, debe fomentar la participación, la transparencia y la rendición de cuentas. Nuestros esfuerzos deben incluir un aumento de la conectividad, los despesas digitales, innovación africana y la participación en los beneficios de la tecnología. El derecho al desarrollo puede ayudar a definir las responsabilidades y fortalecer las normas comunes. Y, sobre todo,
doy las gracias a la distinguida representante de la Unión Africana. Le doy la palabra al distinguido representante. de la Liga de Estados Árabes.
Gracias, señora presidenta. Es un placer para mí participar junto a ustedes en el 40 aniversario de la aprobación de la Declaración sobre el derecho al desarrollo.
El desarrollo no es un regalo ni un privilegio, es un derecho básico para todas las personas y todos los pueblos.
¿Cómo podemos hacer realidad ese derecho cuando vivimos entre brechas cada vez más amplias, un aumento?
De la carga de la deuda, conflictos y cambio climático, así como nuevos retos.
Entre naciones y sociedades. Consideramos que el desarrollo es una piedra angular de la paz y de la estabilidad.
Nuestra Visión 2045 brinda un marco para ese concepto, con miras a una región árabe más próspera e innovadora.
El reto que afrontamos es convertir esa visión en una realidad que pueda ser sentida por los ciudadanos árabes. Sin embargo, hablar de desarrollo en nuestra región es algo que no se puede separar de la realidad.
De la ocupación y del conflicto armado. No hay ejemplo más claro que el pueblo palestino.
No podemos hablar de desarrollo mientras ese pueblo se vea privado de su derecho a la libre determinación, su vida sea destruida y su soberanía le sea denegada sobre sus tierras y sus recursos. El derecho del pueblo palestino al desarrollo es parte integral de su derecho a la libre determinación y al establecimiento de su Estado independiente. 40 años después de la aprobación de la declaración, no solo es necesario reafirmar ese derecho, sino de encontrar los medios para que se convierta en una realidad. para aumentar la esperanza entre ese pueblo y fortalecer su aspiración a un futuro mejor. Y es una responsabilidad regional e internacional para nosotros.
Muchas gracias.
Gracias a la Liga de los Estados Árabes.
Hemos escuchado al último orador para esta reunión, la reunión de alto nivel.
Para conmemorar el derecho al desarrollo, se ha llegado a su final.
Se levanta la sesión.