Formatos legibles por máquina: Texto plano · JSON
Las transcripciones disponibles en esta herramienta se generan mediante reconocimiento automático del habla y no son actas oficiales ni documentos oficiales de las Naciones Unidas. Las actas oficiales y los documentos oficiales están disponibles en el Sistema de Archivo de Documentos de la ONU. Más información
Excelencias, amigos, trabajadores humanitarios, colegas, les doy la bienvenida. Para mí es un gran honor, junto con Ayman, poder declarar abierta esta reunión inaugural de Estados signatarios en la Declaración para la Protección del Personal Humanitario. En primer lugar, quisiera dar las gracias a mi estimado colega y amigo, el excelentísimo Iman Safadi, viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores de Jordania, por acompañarme en la sesión. Me acompañan, asimismo, Tom Fletcher, Briana Spolaric, Jigang Shapagynam. En su nombre, les doy las gracias a ellos y a todas las personas con las que trabajan por todo el trabajo que realizan en aras de mejorar y proteger a los trabajadores humanitarios. Para quienes todavía no hayan firmado la declaración, les espero que tengan la oportunidad de hacerlo. A un costado del salón, cuando finalice el evento. Hace un año nos reunimos, colegas, porque cada vez más trabajadores humanitarios estaban siendo asesinados, resultaban heridos o eran blanco de deliberados ataques, atacados mientras brindaban asistencia de emergencia para salvar vidas en medio de conflictos y de inestabilidad. dependiendo de las reglas de la guerra para garantizar su seguridad. Reglas que nosotros mismos creamos, que todos nuestros países crearon para proteger a nuestra humanidad. Reglas que se aplican a todos, pero reglas que siguen vulnerándose. Más de 1000 trabajadores humanitarios han perdido la vida en los últimos tres años. En 2025, 350. Y sabemos que ahora tenemos que tomar cartas en el asunto. Tras las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, naciones que tenían todos los motivos para desconfiar unos de otros, acordaron que había límites, que incluso en la guerra hay cosas que no se deben hacer, que jamás se deben hacer. Y los Convenios de Ginebra, creo yo, que son uno de los mayores logros de la humanidad. Surgieron de las ruinas de uno de los momentos más oscuros de la humanidad, el reconocimiento de que los civiles inocentes no deciden Perder sus hogares, la seguridad, los seres queridos y que hay que protegerlos de las consecuencias de conflicto y que los trabajadores humanitarios, quienes van a socorrer a los que sufren, deben ser protegidos. Y recuerden por qué se establecieron los convenios colectivos. Esto nos ayuda a impulsar ahora nuestra labor. Renovamos nuestro compromiso de. proteger estas normas y de ayudar a quienes arriesgan su vida para proteger a otros. Y hoy lanzamos la Declaración para la Protección del Personal Humanitario. Y doy las gracias, a título personal, a mis colegas ministeriales de Brasil, Colombia, Indonesia, Suiza, Indonesia y Reino Unido. También quisiera dar las gracias a mis colegas del Pacífico que hoy nos acompañan, de Samoa, Fiyi, Tuvalu, Islas Marshall e Islas Salomón. En momentos en que podría ser fácil creer que el derecho internacional humanitario está socavado, 130 de entre nosotros, 130 naciones, hemos dicho justamente lo contrario. Así que más de los dos tercios de las Naciones Unidas hemos optado por defender las reglas que a todos nos protegen. Ahora sabemos que la declaración no es el fin en sí mismo. Se trata de que protejan los aspectos cruciales del derecho humanitario y que a su vez protegen al personal humanitario, establecer medidas concretas para mantener seguros a nuestros trabajadores y ejercer presión internacional sobre los países que no cumplan con sus obligaciones. Desde que se lanzó, Australia ha trabajado denodadamente para que los compromisos se materialicen. Estamos financiado la verificación. a nivel internacional, recuperación de evidencias para respaldar la transparencia. Estamos apoyando a los trabajadores para que se puedan proteger lo mejor posible en zonas de conflictos. Una formación práctica para salvar vidas. Damos asistencia jurídica a las víctimas y familiares para que puedan buscar justicia y seguiremos trabajando con ustedes sobre la base del ímpetu internacional generado por la declaración. Daremos 10 millones de dólares en concepto de financiamiento adicional para fortalecer las medidas de fomento de de rendición de cuentas y para seguir brindando asistencia humanitaria con un compromiso anual de más de 500 millones de dólares. Estamos trabajando con asociados para encarar los riesgos que plantean la desinformación y los bulos a las actividades humanitarias. Y esto, entre otras cosas que hacemos, deberían tener ustedes documentos con firmas de quienes instan a aplicar la declaración, pero sabemos que no ha concluido la labor, que persisten las amenazas en Myanmar, en Ucrania, las tecnologías emergentes como los drones se están usando contra civiles en Sudán, donde los grupos armados están asediando a comunidades y atacando a los trabajadores humanitarios para que no lleguen a ellos. Y Gaza sigue siendo el lugar más letal del mundo para ser trabajador humanitario, pese al alto el fuego. Recordamos el fallecimiento de nuestros colegas de World Central Kitchen. Y no dejaremos de buscar transparencia y rendición de cuentas para la familia de los fallecidos. Ningún trabajador humanitario tendría que ser blanco de ataques. De manera que pido a los países hoy aquí presentes que se pregunten lo siguiente, ¿qué podemos hacer para impulsar medidas prácticas y proteger a quienes rinden servicio a la humanidad? Y quedo a la espera de intercambiar opiniones para llevar adelante esta iniciativa. Gracias por su asistencia. Y ahora le doy la palabra a mi copresidente para que formule su declaración de apertura.
Muchas gracias, estimada Penny, gracias por su liderazgo, por su compromiso. Ha realizado una labor magnífica. gracias a la cual tenemos tantos signatarios en la declaración. Gracias a nuestros asociados por esta iniciativa, han realizado una labor ingente para que pudiéramos avanzar. Estimados y estimadas colegas, este es un tema que no puede ser polémico. Proteger al personal humanitario es algo imperativo, es una obligación, porque lo que hace el personal humanitario es arriesgar sus propias vidas para apoyar a quienes necesitan ayuda. Actúan en pro de nuestros valores colectivos, haciendo la labor que todos queremos hacer. Así que 130 países han firmado hasta la fecha ya la declaración. Este es un tema en el que el mundo debería estar unido. Ningún trabajador humanitario debería ser objeto de amenazas o de peligros cuando realizan su labor y sacrifican su vida para salvar las vidas de otras personas. Gracias a todos por estar con nosotros. Gracias a los nuevos signatarios. Todos deberíamos trabajar para que todos contraigan ese compromiso con nuestros valores humanos. Los últimos años no han sido fáciles. Los últimos tres años en Gaza se han cobrado la vida de más de 350 trabajadores, 300 de Naciones Unidas, la mayoría de los que sigue trabajando contra todo pronóstico, no solo en condiciones imposibles en el terreno, sino también cuando se está tratando de socavar a este organismo y su noble cometido. Nosotros estamos contrayendo un compromiso, pero ese compromiso tiene que dar lugar a la acción. Penny decía que no tiene que haber, que debería haber límites a la guerra, pero también tendría que haber límites ante el silencio y ante la pasividad. Hay que actuar. y apoyar a los trabajadores humanitarios. Hay que crear un entorno propicio para que realicen su labor sin temer por sus vidas. Como decía, contra todo pronóstico, enfrentando toda clase de peligros, los trabajadores humanitarios no están eludiendo sus responsabilidades, al contrario, van a asumir sus responsabilidades, a pedir acceso a que se les deje entrar en las zonas de conflicto para ayudar a los necesitados, a las mujeres, a los niños, a los heridos. Gaza es un ejemplo de ello. Yo les hablaba de los OPS, Organismo de Obras Públicas y Socorro, que en el terreno sigue funcionando. Otros organismos de las Naciones Unidas siguen todavía en el terreno, exigiendo acceso, exigiendo que la asistencia que está caducando, almacenada, le llegue a los niños que la necesitan, porque Puede haber toda la ayuda que se necesite, pero si no llega a esas personas, ¿de qué sirve? Y si no hay trabajadores humanitarios, no podremos atender las necesidades de esas personas. De manera que estamos emprendiendo una misión muy importante y necesaria, conforme a nuestros compromisos en virtud del derecho internacional y del derecho internacional humanitario. sobre la base de nuestros valores humanos compartidos y trabajando en aquellos ámbitos en los que hay más necesidad. No puedo hablar yo de la necesidad de respaldar y proteger a los trabajadores humanitarios sin subrayar lo que sigue sucediendo en Gaza, que Cuestiona nuestra condición humana misma. Un año después de haberse declarado el alto el fuego, sigue sufriendo la población. No le llegan los alimentos a quienes lo necesitan. Las madres ven como sus hijos se les mueren. Los hospitales no funcionan. Dos millones de personas arrinconadas en el 30% del territorio de Gaza, sin acceso a ninguna de las necesidades básicas para llevar una vida digna. Esto sucede porque hay un solo país que dice que no, que no pueden reconstruir, que no se deja entrar la asistencia y que no se deja realizar su labor a los trabajadores humanitarios. No podemos guardar silencio ante ello y no podemos guardar silencio ante otras condiciones en las que sufren las personas, porque hay países que no están comprometidos con el derecho internacional y con el derecho internacional humanitario. Gracias de nuevo a todos y todas por su compromiso y espero poder trabajar con todos y todas para que este compromiso se materialice. Y lo primero que hay que hacer es denunciar a quienes violan el derecho internacional humanitario, denunciar las violaciones, denunciar a quienes están poniendo en peligro las vidas de los trabajadores humanitarios, denunciar a todos aquellos que vulneren el derecho, con independencia de la política de poder o de los equilibrios de poder. Hay que actuar y hay que actuar ya. Gaza, y la ribera occidental son lugares en los que hay que avanzar con gran celeridad antes de que, de nuevo, encaremos una catástrofe, que sería una vergüenza para todos.
Gracias, ministro Safadi. Gracias por su liderazgo personal y por el apoyo constante de Jordania a la declaración y a su ejecución. Lo agradecemos mucho. Ahora tengo el gran honor de invitar a Tom Fletcher, Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios, para que haga sus comentarios en nombre del Secretario General.
Gracias, Penny. Gracias, amigos, amigas, Aymann, colegas, por estar juntos en este grupo y también al grupo ministerial por su liderazgo. Se reunieron ustedes hace un año, afuera, en el jardín para encontrar este compromiso de proteger a nuestros colegas y proteger las leyes que existen y que se supone que tienen que existir para protegernos. Y hoy es extraordinario que 130 Estados ya hayan firmado esta declaración, una muestra contundente de objetivos comunes, pero también un reto para quienes todavía han decidido no firmar esta declaración. Ahora La prueba de fuego es si lo que ustedes han redactado, lo que hemos redactado, se materializa en una protección genuina. Entre nosotros se encuentran héroes del movimiento humanitario, Moussa, Christian, Mamanur, Sami, están en esta sala representando a los millares de colegas que no pueden estar aquí, pero que en este preciso instante están corriendo peligro en nombre de todos nosotros para salvar vidas. Y ese grupo conoce mejor que cualquiera de nosotros que la credibilidad de esta declaración se decidirá muy lejos de este salón. Su presencia es la declaración más elocuente posible sobre por qué esta declaración es importante. Es importante cuando estamos distribuyendo alimentos y agua, cuando nos ocupamos de las madres y los hijos en los puntos de control, en las salas de tortura, cuando somos objeto de disparos. La prueba es muy sencilla. Los trabajadores humanitarios estarán más seguros mañana gracias al compromiso que se contraiga hoy en esta sala. Podrán llegar a las personas necesitadas sin ser objeto de ataques, sin ser detenidos o sin impedimentos. Y cuando se los ataque, habrá alguien que pague precio por ello. Me temo que con demasiada frecuencia la respuesta ha sido que no. Más de 1.000 trabajadores humanitarios han perdido la vida en los últimos tres años. Muchos más han sido heridos, secuestrados y detenidos arbitrariamente. Los lloramos, rendimos homenaje a su memoria y seguiremos trabajando en memoria de ellos. Con demasiada frecuencia son los Estados miembros los responsables. Así que me temo yo que una firma no es un escudo. Mucho me temo yo que una declaración no es lo mismo que protección. La mera preocupación no es una consecuencia. Tienen que trabajar sobre la base de ese liderazgo para utilizar su poder político, económico, diplomático, para cambiar la conducta de las partes en conflicto. Presiónenlas para que protejan a los civiles y respeten el derecho humanitario, no de manera selectiva, no solo cuando les convenga. Y me temo que no solo cuando quien comete esos actos sea su adversario. También pongamos fin a la jerarquía de la indignación. Un ataque contra nuestros colegas locales es igual de importante que un ataque contra nosotros o contra cualquier trabajador de una organización internacional. Hacen falta investigaciones creíbles, enjuiciamientos, justicia a las víctimas y sus familiares. Justicia para quienes disparan el arma, para quienes facilitan el arma, quienes venden el arma. y quienes diseñan el arma. Muchos de ellos son de países que están hoy aquí representados. Durante esos tres años, 1000 muertos ha habido. ¿Cuántas investigaciones podemos recordar de esos casos? ¿Cuántos responsables podríamos citar hoy por su nombre que hayan sido enjuiciados? ¿Cuántos estados realmente han sentido presión por lo que han hecho. Cuántos han tenido que rendir cuentas. Así que, por quienes están en las líneas de frente, hagamos, por favor, de esta declaración un documento vivo. En las decisiones sobre a quiénes les dan arma, con quién hablan ustedes entre las partes en conflicto y con quiénes lo respaldan, en las decisiones que requieren de valentía política a nivel nacional, dejemos claro lo que es el éxito. El éxito sería que haya menos trabajadores humanitarios muertos, que se investiguen los ataques y que se pueda llegar a más personas con asistencia de emergencia para salvarles la vida, porque no se puede entregar esa ayuda sin proteger a quienes la entregan.
Gracias, Tom. Es para mí ahora un honor invitar a la señora Mirjana Spoljaric, presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, para que formule sus declaraciones. Le agradezco sus esfuerzos por promover el derecho internacional humanitario, incluida la iniciativa del derecho internacional humanitario, que sirve de complemento a la declaración.
Muchas gracias, Penny. Excelencias, colegas. Comienzo dándole las gracias a la ministra Wong por su compromiso personal. Ha echado a andar usted esta iniciativa. junto con sus amigos y asociados de muchos otros estados, porque realmente pretende usted marcar una diferencia y cuenta para ello con todo mi apoyo. Porque las personas de las que hoy estamos hablando son nuestros colegas y también, y en particular, son mis colegas. Son personas que han dedicado sus vidas a ocuparse de otros. Y son asesinados en cifras históricas. Entre ellos hay madres, hermanos y hermanas, esposas y esposos, y a menudo. Dejan. Tras de sí. A sus hijos pequeños, y a veces ni tan siquiera podemos recuperar sus cadáveres para darles un entierro digno. Y en un caso concreto reciente. Fuimos atacados mientras tratábamos justamente de recuperar un cadáver. Y sabíamos que el colega había muerto porque falleció cuando estaba con nosotros y no lo pudimos recuperar. Esto me obsesiona a mí y a muchos colegas. Los ataques contra los trabajadores humanitarios son una violación clara del derecho internacional humanitario. Es un crimen de guerra. Pero esta es solo la punta del iceberg, porque cuando esos ataques se normalizan, se corre el riesgo de que las violaciones contra la población civil ya se hayan convertido en la norma. La seguridad del personal humanitario es indisoluble de la seguridad de todos los civiles en una situación determinada de violencia armada. Y no se puede tampoco deslindar de la prestación de la asistencia humanitaria propiamente dicha. Sin los trabajadores humanitarios no se puede sencillamente brindar asistencia humanitaria. Y por eso es vital que los Estados se sumen a la Declaración sobre la Protección del Personal Humanitario y a la Iniciativa Mundial sobre el Derecho Internacional Humanitario, a fin de impulsar el compromiso político con el Derecho Internacional Humanitario. En conjunto, sirven para fortalecer un objetivo único: garantizar el respeto del Derecho Internacional Humanitario con el propósito de salvar vidas y de aliviar el sufrimiento en situaciones de guerra. Reitero mi llamado a ustedes como representantes de sus Estados para que utilicen todos los medios de influencia que tengan, llamen a sus aliados, utilicen todos los medios que tengan, políticos, diplomáticos, financieros, para que se respete el derecho internacional humanitario, firmen la declaración sobre la protección del personal humanitario y súmense a esta iniciativa mundial. Y una vez que se hayan sumado a ella, si es que todavía no lo han hecho, por favor, asistan a la conferencia internacional convocada por Su Majestad el Rey Abdalá II de Jordania, que tendrá lugar el 7 de diciembre de este año al máximo nivel posible. Porque tenemos que hacer de esto una prioridad política de aquí en adelante. Muchas gracias.
Muchas gracias, Miriana. Gracias por la labor que usted y todos los que trabajan con usted realizan. Colegas, ahora lo que les propongo es que guardemos un momento de silencio en reconocimiento de los trabajadores humanitarios que han perdido la vida. Posteriormente, habrá una breve proyección de un vídeo. Thank you very much. Muchas gracias.
Giving assistance to the people who need it the most. We need to give a voice to the people that don't have a voice.
When you spend half of the night in shelter holding your baby and next day you need to go and do your job for other people who experience the same. I swear, after a day, I only remember the young people. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y.
Our message to the leaders is simple: invest in practical protection measures that keep both humanitarian workers and civilians safe.
I think that our leaders at all levels, at a global level, doivent peuvent continuer à mener ce plaidoyer là et nous donner des moyens nécessaires pour voir comment accéder aux personnes les plus vulnérables.
There are laws and rules, but on the ground, the rules are not always respected.
When humanitarian workers are safe, we can stay and deliver.
colegas, hay unas 38 organizaciones humanitarias que hoy nos acompañan. Pido un aplauso para darles las gracias a esas organizaciones y a los trabajadores humanitarios. Muchas gracias, colegas. Y ahora Voy a invitar a los miembros del grupo ministerial que trabajaron con nosotros para elaborar esta declaración, a quienes agradezco de todo corazón por el apoyo político que nos han brindado, y comenzaría con mi amigo de Indonesia.
Gracias, co-presidentes. Excelentes Gracias, copresidentes, excelencias. La Declaración para la Protección del Personal Humanitario, que se lanzó el año pasado, representa nuestro compromiso conjunto de lograr una mayor seguridad para quienes realizan labores humanitarias en tiempos de crisis y de conflicto. Hoy, más de 120 países respaldan la declaración. Este apoyo creciente tiene que ir ahora acompañado de hechos, porque la realidad sigue siendo muy preocupante. Centenares de trabajadores humanitarios han sido asesinados en los últimos años, los hospitales y las instalaciones humanitarias siguen siendo atacados, el acceso humanitario sigue obstruyéndose. Indonesia ha sufrido directamente esta tragedia. El hospital indonesio en Gaza fue atacado. Nuestros cascos azules fueron asesinados mientras prestaban servicio bajo la bandera de las Naciones Unidas. Estos son dolorosos recordatorios de que el problema fundamental no es que no existan reglas, sino que no se respetan. El derecho internacional humanitario deja claro que el personal médico y humanitario ha de ser respetado y protegido. que se han de investigar las violaciones cuando se cometan y que los responsables han de rendir cuentas. No puede haber impunidad cuando se vulnera el derecho internacional humanitario. Al mismo tiempo, seguimos fortaleciendo nuestra capacidad práctica de proteger a quienes trabajan en la línea de frente. Esto significa una mejor formación y preparación, mejor coordinación y un uso responsable de la tecnología para mejorar la seguridad y el conocimiento de la situación. Indonesia lleva a la práctica este compromiso. Así, en el Consejo de Derechos Humanos, junto con Kuwait, Egipto, Mauricio, elaboramos una resolución sobre la obstrucción al acceso humanitario y las amenazas al personal humanitario. También estamos robusteciendo la capacitación obligatoria previa al despliegue para nuestros cascos azules, impartiendoles conocimientos sobre derecho internacional humanitario. Excelencias, de aquí en adelante, hemos de centrarnos en que la declaración marque un verdadero cambio en el terreno, que se proteja. Proteger a quienes prestan servicio a la humanidad no es un acto de generosidad, es una obligación en virtud del derecho internacional y es una responsabilidad compartida de la comunidad internacional. hagamos de este ímpetu que hemos generado una verdadera protección duradera para quienes prestan servicio a la humanidad. Gracias. Terima kasih.
Querido Suggi, tiene ahora la palabra el Ministro de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Sierra Leona para pronunciar su declaración.
Yo, Excelencia.
Excelencia, señora Penny Wong, ministra de Asuntos Exteriores de Australia. Excelencias, distinguidos señoras y señores, hace un año Sierra Leona se sumó a Australia, Brasil, Colombia, Indonesia, Japón, Jordania, Suiza y el Reino Unido al lanzar la declaración sobre la protección del personal humanitario. Lo hicimos ya que compartimos Una convicción común, simple y profunda. Aquellos que arriesgan sus vidas para salvar las vidas de otros deben verse protegidos. Hoy conmemoramos el primer aniversario de la declaración y esa convicción cobra más urgencia que nunca. En el último año, Sierra Leona ha respaldado declaraciones conjuntas sobre la protección del personal humanitario. Hemos participado en eventos, fomentando la protección de los civiles y hemos reiterado a través de nuestras declaraciones nacionales la importancia de respetar el derecho internacional. Sierra Leona sigue plenamente comprometida con avanzar esos esfuerzos y fortalecer la protección de aquellos que sirven y salvaguardan a otros. Al entrar en el segundo año de la declaración, consideramos que hemos de pasar de una cultura de compromiso a una cultura de aplicación. Alentamos a todos los Estados miembros que todavía no han respaldado la declaración a que lo hagan. Alentamos a los signatarios a traducir sus compromisos en políticas nacionales, procedimientos operacionales y medidas concretas. Que este aniversario suponga no solamente un año desde que se lanzara la declaración, sino el comienzo de una nueva fase de aplicación determinada. Debemos garantizar que aquellos que llevan alimentos, medicinas y esperanza a los lugares más peligrosos del mundo puedan volver a salvo con sus familias. Y hemos de demostrar mediante las medidas que en nuestra humanidad compartida nadie que salva vidas debería tener que sacrificar la suya propia. Muchas gracias,
muchísimas gracias a Sierra Leona. Ofrezco ahora la palabra al honorable Ed Miliband, parlamentario, secretario de Estado del Reino Unido.
Muchas gracias, muchísimas gracias, gracias a Penny y a Aimen por su liderazgo con respecto a esta cuestión. Lo agradecemos plenamente. Es una cuestión de suma importancia. Al Reino Unido le enorgullece respaldarles. Hay que ser francos. En esta cuestión, las palabras parecen inadecuadas ante la magnitud de lo que está ocurriendo. y el asesinato del personal humanitario que simplemente estaba tratando de ayudar a las personas en conflicto. Y me parece que hay que reconocer esto. ¿Cómo debemos proceder para respetar el DIH, defender la justicia y exigir la rendición de cuentas? Eso es lo que me gustaría realizar en mis observaciones. Brevemente, voy a empezar por Gaza, el sitio más mortal de la tierra. Hay un sinfín de incidentes en contra del personal humanitario. Los ha habido en los últimos años. Sin embargo, apenas hay rendición de cuentas. Concretamente, quisiera mencionar lo que ocurrió con los trabajadores de World Central Kitchen, los ataques en los que fallecieron varios trabajadores humanitarios, algunos ciudadanos británicos. Como saben, Israel ha decidido no llevar a cabo investigaciones penales con respecto a estos ataques. Quisiera decir Simple y llanamente que esto es vergonzoso. El mes pasado, Australia, Canadá y el Reino Unido expresamos nuestra indignación en los términos más enérgicos. Sé que el director general ejecutivo de Central Kitchen, que está aquí presente, quisiera decirle, y también a las víctimas y sus familias, que se merecen respuesta, se merecen justicia y que no nos vamos a rendir buscando las respuestas, la justicia, en este caso y en muchos otros. Asimismo, también quiero reconocer con respecto a Gaza, he conversado con muchos médicos y trabajadores humanitarios que están prestando servicio allí recientemente y han descrito las condiciones más aciagas y también los obstáculos más aciagos con respecto a su trabajo, como ha indicado Eamon. Continuaremos haciendo todo lo posible para respaldar al pueblo de Gaza y los trabajadores, junto con Jordania y Qatar. Mañana celebraremos un evento con respecto a la atención médica y el acceso humanitario para ejercer presión. Y, por supuesto, no solamente en Gaza, donde el personal humanitario continúa siendo asesinado, detenido, por ejemplo, los hutíes, su detención de personal diplomático de la misión de la ONU es inaceptable. Hacemos un llamado para su liberación inmediata y sin condiciones en Sudán. En Sudán y en otros lugares tenemos a los trabajadores humanitarios, que son la columna vertebral de la respuesta en torno a una crisis aciaga humanitaria, viven trabas y una guerra con drones y Hay incidentes como el ataque de este mes contra un convoy del Programa Mundial de Alimentos. Continuaremos respaldando la aplicación del programa de acción y el marco de acción y alentamos a otros a hacer lo mismo, como he mencionado. La valentía de los trabajadores humanitarios hace que la responsabilidad recaiga en todos nosotros para protegerles, defender el DIH y exigir la rendición de cuentas. Me parece que la declaración nos da una base común para hacerlo. El Reino Unido continuará trabajando con Australia y nuestros socios del grupo para poder aplicar esta serie de compromisos. Reafirmo mi compromiso personal. Como Secretario de Asuntos Exteriores, haré todo lo posible para trabajar para respaldar en solidaridad justa al personal humanitario que demuestra una gran valentía y que realizan un trabajo sumamente importante. Muchas gracias.
Muchísimas gracias. Ed. Muy pronto le ofreceremos la palabra a otras delegaciones. Quisiera ofrecer la palabra al viceministro de Samoa y después le cederé la presidencia a la copresidencia, mi estimado amigo. Amen, para que continúe presidiendo el resto de la sesión. Viceministro, tiene usted la palabra.
Copresidentes, Excelencias, saludos desde la región del Pacífico. A Samoa le enorgullece haber respaldado la Declaración para la Protección del Personal Humanitario. Nos sumamos plenamente con sus principios y fundamentos. Esto incluye el respeto inquebrantable y la estricta adhesión al DIH, el fortalecimiento de medidas con el fin de garantizar la seguridad del personal humanitario y un compromiso firme con la rendición de cuentas y la justicia en respuesta a las vulneraciones. Un enfoque basado en principios, arraigado firmemente en el derecho internacional, sigue siendo la base más creíble y coherente para las medidas comunes en situaciones de conflicto. Al mismo tiempo, hacemos hincapié en que la conducta de todo el personal humanitario debe permanecer firmemente basada en los principios humanitarios fundamentales de neutralidad, imparcialidad e independencia. Dichos principios son fundamentales, no solo con el fin de salvaguardar el acceso y la confianza, sino también con el fin de preservar la integridad y la legitimidad de la acción humanitaria. Samoa hace un llamado a todas las partes en conflicto a que respeten plenamente sus obligaciones de conformidad con el DIH, incluida la protección de los trabajadores humanitarios y la facilitación de un acceso humanitario seguro, rápido y sin trabas para aquellos que lo necesitan. Estamos decididos a trabajar de forma constructiva con todos los Estados miembros y asociados con el fin de hacer avanzar la aplicación efectiva de esta declaración, velando porque el personal humanitario en situaciones de conflicto esté protegido y habilitado para cumplir sus mandatos clave de forma segura, oportuna y sin trabas. Muchísimas gracias y que Dios les bendiga.
Muchísimas gracias, Penny, por su liderazgo. Le ofrezco ahora la palabra a la estimada delegación de Gambia. Tiene la palabra.
En primer lugar, quisiera dar las gracias a Australia por esta coalición entre regiones de Estados miembros y delegaciones humanitarias con respecto a los ataques en contra del personal humanitario, con el objetivo de fortalecer las medidas mundiales y salvaguardar los derechos de los trabajadores humanitarios que trabajan en conflictos y en situaciones de emergencia. De hecho, habida cuenta de los tiempos difíciles que estamos viviendo, La dinámica geopolítica actual que afecta a nuestro mundo y la volatilidad de los conflictos, la comunidad internacional se enfrenta a una gran prueba de resiliencia. Dichas presiones están haciendo que nuestra mismísima existencia corra peligro. nuestra seguridad compartida y nuestra humanidad corre riesgo. Así pues, no nos podemos permitir quedarnos de brazos cruzados. Gambia considera que la protección de trabajadores humanitarios es algo fundamental para preservar el principio fundamental que rige el sistema humanitario mundial, la humanidad, la imparcialidad y la neutralidad. Y así pues, respaldamos la declaración sobre la protección del personal humanitario como un punto de inflexión a la hora de impulsar nuestros esfuerzos comunes con el fin de consolidar la aplicación del DIH en nuestras iniciativas de establecimiento de la paz, mantenimiento de la paz y consolidación de la paz. Gambia considera firmemente que los derechos del personal humanitario deben respetarse y protegerse. Denunciamos cualquier tipo de derogación del reconocimiento de estos derechos bajo cualquier tipo de circunstancia. Alabamos a Australia y a todos los países que respaldan este esfuerzo significativo con el fin de velar por que los derechos del personal humanitario sigan siendo un tema fundamental en la agenda internacional. Gambia continúa estando preocupado de que, a pesar de la ratificación universal de los Convenios de Ginebra, las vulneraciones de las normas humanitarias fundamentales es algo generalizado. La protección del personal médico, sus unidades y transportes son un principio básico según los Convenios de Ginebra de 1949 y forma parte Del DIH consuetudinario, así pues, en casos de conflicto interestatal e interno, los ataques en contra de los trabajadores humanitarios. que están cumpliendo con sus servicios, se prohíben, según el derecho internacional, en una necesidad urgente de protección de civiles y espacios civiles en las zonas de conflicto y para salvaguardar la santidad y la protección de las zonas compartidas humanitarias de la lacra de la guerra. Reafirmamos el carácter y la relevancia del Convenio de Ginebra, de los convenios y el lanzamiento de esta declaración y nuestro respeto del DIH y los principios humanitarios. recomendamos mayores esfuerzos hacia la sensibilización sobre la normativa internacional con respecto a la protección de trabajadores humanitarios en los contextos de conflictos. Hacemos un llamado a los Estados miembros y a aquellos responsables de las políticas para que fortalezcan sus leyes nacionales y las doctrinas militares para que integren las normas de DIH sobre la protección del personal de atención de la salud en los conflictos armados y luchen en contra de la impunidad. En conclusión, tal y como el Comité Internacional ha hecho, hemos de reiterar el llamado para un informe sobre la aplicación de la resolución 2236 del Consejo de Seguridad. Los Estados han de renovar el compromiso con los Convenios de Ginebra y defender el principio de que la humanidad debe prevalecer en la guerra. Es una responsabilidad común que aquellos que dedican sus vidas valiosas a ayudar a la población civil durante tiempos de conflicto, ellos deben verse también protegidos. Así pues, pueden depender del apoyo de Gambia, pueden contar con él en la renovación de este llamado y este espíritu. Muchas gracias, muchas gracias, muchísimas gracias.
Le ofrezco la llamada al Ministro de Asuntos Exteriores de Fiyi. Tiene uso de la palabra.
Copresidentes, Excelencias, distinguidos colegas. Fiyi desea darle las gracias al Grupo Ministerial y a Australia, a Wun y también a Jordania por presidir el grupo de amigos, por convocar esta sesión y su liderazgo durante el año. Lanzamos esta declaración hace un año con un mensaje muy simple: aquellos que llevan ayuda a aquellos que viven una crisis deben verse protegidos. Las cifras son aleccionadoras. Detrás de cada cifra hay una persona que decidió correr hacia el peligro, allá donde viven algunas personas que están en zona de conflicto, Queremos abordar esta cuestión, primero, como un país que ha servido en las Naciones Unidas durante décadas. Nuestros hombres y mujeres nacionales han llevado el casco azul en algunas de las misiones más difíciles del mundo. 66 soldados de la paz han pagado el precio más alto al servir la bandera de la ONU. Sus pérdidas las han sentido las familias y las comunidades en Fiyi. Así pues, entendemos personalmente las tribulaciones y el costo humano de la violencia. Señalamos que la protección de los civiles y el acceso humanitario es algo inseparable. Asimismo, también señalamos que la seguridad del personal humanitario depende del respeto del DIH por todas las partes, sin excepción ninguna. En segundo lugar, como un SIT del Pacífico, Vivimos con ciclones, inauguraciones, perdón, inundaciones y el aumento del nivel del mar. Así pues, se trata de ayudar a nuestros vecinos a través de grandes distancias oceánicas con la sociedad civil y los voluntarios en primera línea. Así pues, para países como el nuestro, la protección la llevamos a otros países, a todo el tipo personal, personal, local y nacional que componen el grueso de estas fuerzas humanitarias. Así pues, quisiera desgranar varias prioridades. Primero, el respeto del DIH se tiene que fortalecer a través de la práctica, incluida la formación, la doctrina militar y la legislación nacional. En segundo lugar, la rendición de cuentas. Tiene que haber investigaciones rápidas, imparciales. La rendición de cuentas tiene que ser universal y se tiene que aplicar a todas las partes por igual, cuyas acciones socaven los principios, la protección y las obligaciones de conformidad con el DIH. La impunidad invita a la repetición. Y en tercer lugar, la inclusión. Las voces del personal humanitario sobre el terreno y de los Estados afectados tienen que informar esta declaración y su práctica. Estamos decididos a trabajar con todos los signatarios para aplicar esta declaración. Muchísimas gracias.
Muchísimas gracias a la delegación de Fiyi. Le ofrecemos la palabra al ministro de Asuntos Exteriores de las Maldivas. Tiene usted la palabra.
Muchísimas gracias, copresidencia. Estimadas delegaciones, gracias a Australia por su liderazgo al hacer avanzar esta declaración tan importante, Karim, los trabajadores humanitarios para ellos no deben ser blancos de ataques, brindan agua, comida, y el personal del UNRWA y aquellos que respaldan su trabajo, sin embargo, han sido asesinados. Ha habido grandes daños. Los trabajadores humanitarios continúan trabajando bajo un riesgo y restricciones extraordinarios. Maldivas condena firmemente el asesinato del personal humanitario por parte de Israel. Esta declaración debe avanzar de compromiso a la acción. Primero, Israel debe garantizar que. La eliminación del conflicto y el respeto de personal humanitario se garantiza. El personal humanitario, sus zonas por donde trabajan y los movimientos coordinados han de protegerse. Esta protección tiene que extenderse por igual. a personal nacional y local que con frecuencia está más expuesto a un gran riesgo. En segundo lugar, a incidentes con respecto al asesinato del personal humanitario. Estos incidentes tienen que ser objeto de una investigación independiente, imparcial y transparente. Hay casos en los que han ocurrido vulneraciones. Aquellos responsables tienen que rendir cuentas. Los exámenes internos no pueden ser un sustituto de la justicia. En tercer lugar, El acceso humanitario tiene que ser pleno, rápido, seguro y sin trabas. Los alimentos, la medicina y los suministros esenciales no pueden verse obstruidos ni ser empleados como instrumento de presión. Estas obligaciones se aplican en todos los lugares y a todas las partes. Es por esto por lo que Gaza es un lugar que no podemos pasar por alto, un lugar en el que no se puede proteger al personal sobre el terreno. Si hay este compromiso, es un compromiso que se queda en aguas de borrajas. Tenemos que pasar a la acción, respetar estos compromisos. En nombre de Maldivas, damos las gracias a todos los países que respaldan esta declaración. Muchas gracias.
Estimada delegación, le ofrezco la palabra ahora a la Comisaria Europea. Tiene la palabra.
Muchísimas gracias, Aiman, Penny. Señoras y señores, es un placer dirigirme a ustedes en nombre de la UE y sus Estados miembros. Hoy, más de 130 conflictos se están librando en el mundo. He visitado algunos de estos lugares y siempre me reúno con los trabajadores humanitarios. Son unas personas muy especiales. Se despiertan por la mañana preguntándose una pregunta muy simple: ¿cómo puedo ayudar? Les he conocido en hospitales, en campos de refugiados, en cruces fronterizos y en primera línea del frente. Ellos continúan hacia delante cuando la mayor parte de personas retrocederían. Dan un paso hacia delante en condiciones de peligro porque alguien les necesita. En la mayor parte de casos parecen casi superhumanos, pero no lo son. Son personas de carne y hueso, como ustedes y como una servidora. Tienen familias, son blancos de ataque, pasan miedo y necesitan protección, necesitan apoyo porque con mucha frecuencia son blanco de ataques. El DIH sigue siendo nuestro escudo más robusto para proteger a los civiles en situaciones de guerra. Sin embargo, este escudo está viviendo una gran presión. Se están vulnerando las normas. Su mismísima pertinencia también se pone en tela de juicio. Los trabajadores humanitarios y médicos continúan respondiendo con una gran valentía. Sin embargo, Están aumentando los ataques en contra de ellos. La gente está siendo asesinada, son víctimas, se les acosa, se les detiene simplemente por cumplir con su trabajo. Cuando un trabajador humanitario es objeto de ataque, las consecuencias van mucho más allá de una sola persona. Una clínica puede tener que cerrar sus fuerzas, su centro de salud, se puede detener a un convoy, toda una comunidad puede perder el sustento. La verdad es que sin el trabajador humanitario no hay ayuda humanitaria, por eso protegerles es una prioridad máxima para la Unión Europea. Esta declaración ha reunido a los países en torno a un compromiso muy patente. Este compromiso ahora tiene que hacer que la gente esté sana y salva sobre el terreno, fortaleciendo el DIH, mejorando la protección y garantizando la rendición de cuentas cuando se vulneran las normas. La UE está trabajando para garantizar la seguridad del personal humanitario. Con nuestro programa de proteger al personal humanitario, prestamos apoyo con premura, cuando el personal humanitario corre peligro, es objeto de ataque. Tenemos atención médica, apoyo psicológico con respecto a la reubicación y asistencia jurídica. Este programa ya ha respaldado a más de 758 trabajadores humanitarios en 25 países. Ahora mismo estamos haciendo que este apoyo sea permanente para que los trabajadores humanitarios puedan contar con él allá donde se encuentren. Estamos invirtiendo en mejor seguridad, datos más robustos y respaldo para las organizaciones locales Además, vamos a continuar insistiendo para que haya un respaldo firme internacional en la resolución anual de la Asamblea General sobre la seguridad del personal humanitario, el personal de la ONU. Vamos a defender la acción humanitaria basada en principios de las consecuencias no intencionadas de las sanciones y de las medidas contra el terrorismo en octubre. Irlanda y la Comisión Europea seremos coanfitriones del Congreso Internacional sobre la Protección de los Trabajadores Humanitarios en Bruselas, la primera conferencia internacional dedicada a esta cuestión. Los trabajadores humanitarios no son superhumanos, son personas de carne y hueso, como ustedes y como unas servidoras. Nunca tendrán, deberán preguntarse Si el mundo les va a proteger a ellos cuando ellos protegen a otros, debemos lograrlo, debemos conseguirlo y pueden contar con la Unión Europea para cumplir justamente con eso. Muchas gracias,
muchísimas gracias a la Unión Europea. Tiene ahora la palabra la delegación de Canadá.
Buenas tardes. Quisiera dar las gracias a Australia y al grupo ministerial por haber convocado esta sesión sobre esta cuestión tan importante. Hace un año, Canadá se encontró entre los países que respaldó la declaración sobre la protección del personal humanitario y estoy orgulloso de reafirmar nuestra determinación para proteger a aquellos que ponen en peligro su vida para proteger a millones de personas en el mundo. El mayor número de ataques en contra del personal humanitario es una de las señales más claras del mundo en el que vivimos, cada vez más peligroso. Todos conocemos las cifras devastadoras, pero merece la pena repetirlas. El año pasado, 326 humanitarios fueron asesinados en el mundo. En los últimos tres años, esta cifra ha superado los 1000 trabajadores humanitarios. Hace tres semanas, yo visité un centro de la Cruz Roja en el Líbano. un centro de la Cruz Roja fue objeto de ataque. Un trabajador perdió la vida y varios resultaron heridos. Esto no debe volver a ocurrir. Tristemente, esto no son casos aislados. De forma similar, un canadiense y otros perdieron la vida cuando estaban trabajando para The World Central Kitchen en Gaza, como ha indicado el excelentísimo ministro y su colega. Continuamos exigiendo que se investigue este incidente y que haya rendición de cuentas. Hemos respaldado la declaración y ahora tenemos que pasar a las medidas concretas. Necesitamos un mayor cumplimiento con el DIH, investigaciones creíbles y rendición de cuentas para los ataques en contra del personal humanitario, y medidas prácticas que habiliten a a los actores humanitarios poder trabajar de forma segura y poder llegar a aquellos que lo necesitan. Junto con nuestros compromisos, Canadá está orgullosa de respaldar a la ONG internacional Safety Organization, y la base de datos de Worker Security. Es un placer anunciar hoy que Canadá aumentando su respaldo en 2,5 millones de dólares a INSO, es un socio fundamental a la hora de ayudar a las organizaciones humanitarias a trabajar de forma segura en entornos de riesgo a través de ENSO. Estamos ayudando al personal humanitario a tomar decisiones informadas, a ayudar al personal y continuar prestando asistencia allá donde más se necesita. Canadá también ha copatrocinado un evento sobre la protección de aquellos que protegen este año con Australia. Nos llenó de orgullo. Nos hemos sumido a la iniciativa de humanitarios en guerra para fortalecer el DIH y proteger a los civiles, a los trabajadores humanitarios y a los centros médicos. Las organizaciones humanitarias y el personal no pueden llevar la responsabilidad por sí solos de proteger a aquellos más vulnerables. Juntos debemos defender el derecho internacional y proteger a los civiles, también al personal humanitario. Si no estamos a la altura de las circunstancias, habrá gente que perderá la vida. Canadá quisiera renovar su compromiso y quisiera tomar medidas concretas para estar a la altura de las circunstancias. Muchísimas gracias.
Muchísimas gracias, Su Excelencia. Antes de ofrecerle la palabra a nuestro colega de Brasil, Quisiera solicitarles que se ciñan a dos o tres minutos para sus intervenciones, para que todo el mundo tenga oportunidad de hacer uso de la palabra. Le ofrezco la palabra a Brasil y espero que sienta el ejemplo de intervenir en solo dos minutos.
Muchas gracias. Ha pasado un año desde la declaración sobre la protección del personal humanitario. Y hemos tenido el respaldo de más de 130 países. Esto demuestra el compromiso robusto con la protección del personal humanitario en el mundo. Ha pasado un año. Sin embargo, los ataques en contra del personal humanitario continúan a un ritmo alarmante. Esta tendencia devastadora constituye un ataque aciago en contra del DIH. El DIH establece una obligación clara para todas las partes en conflicto de respetar y proteger a aquellos que realizan actividades humanitarias. y que poner trabas a la asistencia humanitaria constituye vulnerar este órgano de tratados. Nosotros fomentamos los objetivos de la declaración a nivel nacional e internacional, también a través de la comunicación con instituciones gubernamentales, fuerzas armadas y la Comisión del Derecho Internacional Humanitario. Además, también participamos en foros multilaterales e iniciativas fomentadas por el Grupo de Amigos de la Declaración. Hoy tenemos dos objetivos muy claros. El primero es rendir tributo al personal humanitario que ha sido asesinado en zonas de conflicto. Estas personas dedicadas se han situado en algunos de los entornos más peligrosos del mundo para brindar apoyo que salva las vidas de los más vulnerables. Nuestro segundo objetivo es subrayar la necesidad de que haya avances tangibles contra esta tendencia que existe. Esperamos que esta declaración siga granjeándose un apoyo generalizado en medio de un momento de grandes tensiones. Esperamos que nuestras obligaciones se traduzcan en protección significativa sobre el terreno y que las vulneraciones no queden impunes. Estamos unidos en la convicción del valor de un compromiso mundial renovado de proteger a los trabajadores humanitarios. Muchísimas gracias.
Estimado señor, le ofrezco la palabra ahora a Suiza. Muchas gracias. Suiza tiene la palabra.
Excelencia, señoras y señores, muchas gracias, Penny. Gracias, estimados amigos, por haber convocado esta sesión. y por hacer que la protección del personal humanitario sea un tema de gran calado en la agenda. La resolución 2730 sobre la protección del personal humanitario se aprobó en mayo Y tenemos que plantearnos una pregunta muy simple: ¿qué es lo que está cambiando desde la resolución de 2024? Tenemos información, informes que tienen un gran valor. Ahora bien. llevan gran tiempo y esfuerzo y los efectos no son prácticos. Así pues, tenemos que cambiar nuestro método. La protección de los trabajadores humanitarios no puede convertirse simplemente en un mero ejercicio de pronunciar más palabras. Tenemos que pasar del compromiso a la acción y la práctica, y de principios a las herramientas. Señoras y señores, es por esta razón por la que Siria perdón, por la que Suiza ha organizado una serie de talleres con respecto a la resolución 2730. Celebramos el primer taller en junio, nos centramos en el acceso humanitario. Después abordaremos la rendición de cuentas por vulneraciones en contra de los trabajadores humanitarios. Ahora bien, quisiéramos dar un paso más allá. Estamos elaborando una caja de herramientas prácticas para la aplicación. No es otra declaración, no es otro ejercicio de elaborar informes, sino se trata de un marco común operacional. que pueden emplear los Estados y las organizaciones humanitarias una lista de verificación con las preguntas que debemos plantear de forma sistemática, una forma de identificar brechas y lagunas, una serie de opciones prácticas para abordar estas lagunas, una forma de avanzar paso a paso del compromiso político a una aplicación concreta.
La protección del personal humanitario debe formar parte de una práctica sistemática. y no debe ser una respuesta puntual. Ahora, ¿qué deberían buscar los gobiernos? ¿Qué deberían preguntar los ministros a sus administraciones? ¿Qué medidas ya existen? ¿Qué es lo que falta? ¿Qué medidas concretas se han de adoptar. Suiza está dispuesta a trabajar con los Estados interesados, con las organizaciones humanitarias y con los profesionales del sector al elaborar este conjunto de herramientas. Deberíamos comunicar mejor estas obligaciones. Lógicamente, que las voces convencionales, pero también aquellas voces que puedan llegar a personas que están mucho más distantes de los salones diplomáticos. Excelencias, los últimos tres años han sido unos de los más letales de que se tiene constancia para los trabajadores humanitarios. No podemos aceptar esto como si fuera la nueva normalidad. Quienes arriesgan sus vidas para proteger al prójimo deben recibir una protección efectiva y sistemática. Ha llegado el momento de actuar mejor juntos. Gracias.
Muchas gracias, Ignacio. Los próximos minutos son para Japón.
Gracias, presidente. Excelencias, durante la semana de alto nivel de la Asamblea General, el año pasado se lanzó esta declaración. El número creciente de signatarios demuestra la importancia creciente de garantizar las vidas y la seguridad del personal humanitario, especialmente en vista de que muchos trabajadores humanitarios siguen siendo víctimas de la violencia en el mundo. Me gustaría aprovechar esta oportunidad para hacer una introducción un poco más detallada de las prácticas de Japón en lo que a la declaración respecta. En el año 2000 encabezamos el establecimiento de una plataforma de capacitación de emergencia denominada E-Center for the Asia-Pacific Region. Desde entonces hemos desempeñado un papel de primer orden a la hora de dar forma a las capacidades de respuesta a emergencias humanitarias en colaboración con el ACNUR. En este centro, en colaboración con ONGs japonesas, realizamos capacitación utilizando simulacros para personal humanitario sobre los temas que son la base para la respuesta humanitaria, como la gestión de los riesgos de seguridad, las negociaciones humanitarias y la seguridad en el terreno. Desde el año 2024 también hemos respaldado la ampliación de esta iniciativa a África a través de nuestro personal humanitario, que trabaja en unas de las zonas más riesgosas, para que adquieran las competencias necesarias para protegerse y brindar de manera segura la asistencia humanitaria. Como miembro del Grupo de Amigos de esta declaración, Japón desea reiterar su firme compromiso con la protección del personal humanitario. Muchas gracias por la atención.
Muchas gracias, caballero. Filipinas tiene la palabra a continuación.
Copresidentes, Excelencias, colegas, acogemos con beneplácito esta oportunidad de reafirmar nuestro firme apoyo a la Declaración para la protección del personal humanitario, que suscribimos cuando se lanzó hace un año. Un año después, nuestra tarea está clara. hacer que los compromisos que se contrajeron se materialicen en una protección que se deje sentir en el terreno. Seguimos muy preocupados ante los ataques y amenazas constantes hacia el personal humanitario. Todo ataque pone en peligro no solo a quienes prestan la asistencia, sino a las comunidades que dependen de esa tabla de salvación que es la asistencia humanitaria. Sabemos por nuestra propia experiencia en Filipinas lo importante de garantizar que la acción humanitaria sea segura, puntual e irrestricta. En el plano nacional, Filipinas sigue fortaleciendo la puesta en práctica de nuestras obligaciones en materia de derecho internacional humanitario a través de nuestra legislación interna, fomento de capacidades y la reciente institucionalización de nuestro Comité Permanente Interinstitucional sobre el Derecho Internacional Humanitario. A nivel internacional, copresidimos la Línea de Trabajo sobre los Comités de derecho humanitario internacional. También nos sumamos al Grupo de Amigos para la Protección del Personal Humanitario en Ginebra en diciembre de 2025, porque esta es una responsabilidad en la que ningún Estado puede avanzar por sí solo. Excelencias, esta declaración, en última instancia, se medirá en función de lo que cambie en el terreno. Filipinas está dispuesta a trabajar con los Estados miembros, con las Naciones Unidas, con la Cruz Roja y la Media Luna Roja y con otros parteavientes para que estos compromisos se materialicen en medidas concretas, de manera que el personal humanitario sea respetado y protegido y que pueda llegar a las personas necesitadas en condiciones seguras, sin impedimentos y con celeridad. Gracias.
Muchísimas gracias. Le devuelvo la palabra, Penny.
Expreso mi agradecimiento a todos los Estados miembros que han aportado hoy su contribución y también los que han aportado a lo largo del proceso este último año su contribución y se han reunido para elaborar la declaración y también para agregar sus contribuciones a la misma. Para terminar hoy, me gustaría invitar al secretario internacional de la Sociedad Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, que es un asociado valiosísimo que da apoyo a los trabajadores humanitarios. Estamos encantados de tenerlo con nosotros. Muchas gracias.
Ministra Wong, gracias a todos. Estaba escuchándolos muy atentamente y me recordó una interacción que mantuve recientemente con un colega de la Cruz Roja Libanesa, parte de los servicios médicos de emergencia del Líbano. Como saben ustedes, la Cruz Roja Libanesa tiene amplios servicios de emergencia médica en el país. Este colega me decía que todas las mañanas, cuando se reúnen para que se los envíe a trabajar, se abrazan y se despiden, porque no saben si al día siguiente se van a volver a poder reunir. Imagínense la mente de esos colegas cuando se abrazan y se despiden, y por desgracia, para algunos de ellos, ese fue el último adiós. Y esto se lo digo porque las personas que corren los mayores riesgos suelen ser los trabajadores locales. Más del 97% de los trabajadores humanitarios asesinados ha sido personal local o nacional. Y estos trabajadores nunca deberían soportar el mayor riesgo con la menor protección. Así que, tras escuchar hoy tantas declaraciones y he tratado de clasificarlos en cuatro categorías, y lo que he oído de estas cuatro categorías son estas: primero, Todos hacen un llamado a que se apoye encarecidamente los esfuerzos de los Estados y de la Cruz Roja Internacional por apoyar el derecho internacional, no de manera selectiva, sino de manera sistemática, en cualquier conflicto y para todos los trabajadores sumarios sin excepción, sean internacionales o locales, sin diferenciaciones. El segundo mensaje que he escuchado de manera sistemática hoy ha sido que se obtenga el acceso humanitario seguro y restricto y que se protejan los emblemas y los anagramas y quienes trabajan al amparo de los mismos. Tercera cosa que he oído, la necesidad de invertir en cuidado, seguridad adecuada, formación, justo hablaba de eso el ministro Suiza, equipamiento, seguros, apoyo psicosocial, especialmente para los trabajadores locales, porque carecen de este tipo de mecanismos en muchos de los países. y apoyo también a sus familias. Para muchas de estas personas, el ser querido que han perdido era el único sueldo que entraba en casa y hasta la fecha he tenido que enviar en lo que va de año 21 cartas de pésame a familiares que han perdido a su ser querido y en la mayoría de los casos esa persona era la que traía el sueldo a casa, era cabeza de familia. Gracias por a quienes dan apoyo a esas familias que han perdido a sus seres queridos. Y el último comentario que he oído tenía que ver con la rendición de cuentas. Los ataques contra el personal humanitario deben ser objeto de investigación y no se debe dejar que la impunidad se convierta en la norma. Ese es un tema que han resaltado todos ustedes. No podemos volver a reunirnos el próximo año para seguir agregando nombres a la lista de los que hemos perdido. Espero más bien que el próximo año podamos reunirnos en una situación en la que hayamos perdido menos colegas y a ver si es posible que no se haya perdido ninguno, en una situación en la que más hayan regresado en condiciones seguras a sus hogares, en la que se haya abierto el acceso y hayan podido llegar a más personas para que quienes dedican su vida a la humanidad no tengan que sacrificar su vida por la humanidad. Que esa sea, pues, nuestra promesa. Gracias.
Muchas gracias, Secretario General. Unas palabras muy contundentes para cerrar este evento. Después de todas las declaraciones que hemos oído, gracias a todos por su asistencia. Gracias por su apoyo a la declaración. Especialmente quisiera dar las gracias a mi amigo Aymam por todo el trabajo que ha realizado y al Grupo Ministerial de Amigos. Gracias también por el trabajo que han hecho. A quienes todavía no hayan firmado la declaración, la tienen disponible a un costado de la sala si la quieren firmar. Termino diciendo lo siguiente, la declaración es una afirmación de valores, pero también un compromiso de actuar, así que de aquí a que cuando nos volvamos a reunir el próximo año, a ver si es verdad y actuamos. Gracias.