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Buenas tardes. Esta es la mesa redonda número.
2 de la reunión de alto nivel de la Asamblea General sobre prevención, preparación y respuesta ante pandemias. Declaro abierta la sesión. Es un honor y un privilegio darles la bienvenida junto con la copresidenta, la excelentísima Najita Abanesian, ministra de Salud de la República de Armenia, la segunda mesa redonda de múltiples interesados en esta reunión, de acuerdo con la resolución 79-333 y como se recoge la nota conceptual y en las cartas distribuidas por el presidente de la Asamblea General del 20 de agosto y del 18 de septiembre de 2026. Esta mesa redonda de múltiples interesados se concentrará en el acceso equitativo a través de la sostenibilidad y la predecibilidad, capacidades y financiación para una prevención, preparación y respuesta ante pandemias reforzada. El resumen de nuestra discusión se presentará en el segmento de clausura de la reunión plenaria de alto nivel del día de hoy. En primer lugar, voy a hacer una serie de observaciones iniciales. Han pasado varios años desde el 19, pero las lecciones no las hemos olvidado. Hemos visto lo que era posible, la secuencia rápida del genoma, el desarrollo a toda velocidad de vacunas y una excelente colaboración. Allende fronteras también vimos dónde nos quedamos cortos. Acceso no equitativo a vacunas y tratamientos, brechas. de vigilancia y sistemas sanitarios que se vieron muy presionados. Desde entonces, ha habido varios esfuerzos para reforzar la preparación ante pandemias y abordar la desigualdad de las vacunas para que la humanidad estuviese mejor preparada de cara a la próxima crisis. Un plan importante implica a miembros de la OMS y de la comunidad sanitaria internacional en la elaboración de un marco unificado de preparación y acceso equitativo. El Fondo de la Pandemia financia capacidades esenciales como la vigilancia, los laboratorios, en especial en países de ingresos bajos y medios. El Acuerdo sobre Pandemias de la OMS es un marco común para facilitar un mejor intercambio de información sobre patógenos y brindar acceso a vacunas, diagnósticos y tratamientos. Pero eso no basta. También Hay que crear una resiliencia regional de fabricación. Cada región tiene que entender sus necesidades y reforzar las capacidades en las cadenas de valor, desde la fabricación de R+D+I y la fabricación. Tiene que haber un acceso terapias y diagnósticos para todo el mundo y tiene que haber más cooperación en la cadena de valor y arreglos que sean justos para proveedores y usuarios de datos y materiales biológicos. Esperamos que las negociaciones multilaterales actuales den lugar a soluciones duraderas. Por último, tercero, tenemos que establecer una red mundial que vincule la supervivencia, la investigación, la fabricación y la reglamentación GSID facilita el intercambio de datos genómicos entre países para reforzar la vigilancia también de patógenos peligrosos. Podemos apoyar la misión de 100 días de elaboración de vacunas para una fabricación y autorización de envergadura cuando se identifica la amenaza de pandemia. Por último, tenemos que establecer una red mundial de autoridades regulatorias de confianza para que las vacunas se puedan evaluar, aprobar sin poner en peligro la seguridad y la calidad. Si llevamos adelante todo ello, podremos prepararnos mucho más para la próxima pandemia y para crear un mundo más seguro y resistente. Espero que el intercambio sea productivo en cuanto a cómo podemos construir todo ello juntos. Tengo el placer de invitar a la copresidenta, la Excelentísima Anna Hovhannisyan, Ministra de Salud de la República de Armenia, para que pronuncie su alocución inicial y nos presente a los ponentes.
Gracias al Excelentísimo Ong Ye Kung, ministro de Salud y ministro coordinador de políticas sociales de la República de Singapur, por copresidir conmigo. Y también yo les doy la bienvenida a todos a esta mesa redonda. Señoras y señores, es todo un placer participar en esta importante discusión en un momento clave para nuestros esfuerzos colectivos de prevención y preparación y respuesta a las pandemias. La experiencia reciente nos ha recordado una lección muy sencilla. La preparación no puede empezar cuando arranca la emergencia. Es necesario que haya inversiones sostenidas, compromiso político y sistemas sólidos que se creen y mantengan. Y la preparación no puede ser responsabilidad de un único sector o país. Las pandemias no conocen fronteras y nuestros esfuerzos de preparación tienen que basarse en la equidad, la solidaridad y la cooperación internacional. Mollar en estos esfuerzos son los sistemas sanitarios nacionales sólidos. Los laboratorios, la vigilancia, la mano de obra, las cadenas de suministro y sistemas digitales son esenciales para los servicios sanitarios cotidianos y son también las capacidades que permiten que los países detecten amenazas de manera temprana para responder con celeridad y mantener servicios esenciales durante las crisis. Por ello, no tenemos que crear todo este sistema de preparación como algo paralelo. Las inversiones que hagamos para la prevención y preparación tienen que hacer que nuestros sistemas sean más sólidos, accesibles y resilientes. El mismo principio se aplica a la financiación. Tenemos que cambiar el relato, la prevención y preparación, además de la financiación, no son costos, sino inversiones que salvan vidas y protegen sustentos. El ciclo de pánico y olvido solo nos ha servido para quedarnos sin recursos y hay que cerciorarse de que nuestros demás estén mejor preparados. Tenemos que lograr una financiación predecible, sostenible y que case con las prioridades nacionales. El apoyo internacional es esencial, en especial para los países que enfrentan brechas de capacidad suficientes, pero su mayor valor se da cuando refuerza las instituciones nacionales y capacidades que se pueden sostener con el tiempo. Armenia está abordando este enfoque a través de nuestra transformación del sistema sanitario y la reforma. Estamos mejorando la protección financiera y el acceso a los servicios esenciales, al tiempo que reforzamos las capacidades que son también fundamentales para la seguridad sanitaria. Pero ningún país lo hace solo. Necesitamos mayor cooperación entre países, sectores e instituciones, un mejor intercambio de conocimientos y tecnologías, y mecanismos de financiación que respondan a las realidades y necesidades de distintos países. Excelencias, los compromisos políticos mundiales nos dan una sólida base. Lo que importa ahora es convertir estos compromisos en acciones sostenidas. Así podemos crear un mundo mejor preparado, más equitativo y más resiliente. Gracias. Antes de presentarles a nuestros distinguidos ponentes, quisiera recordar a las delegaciones que no hay una lista previa de intervención para esta mesa redonda, que es interactiva. Por lo tanto, invito a las delegaciones que deseen intervenir a apretar ahora el botón de su micrófono. Si su delegación cuenta con la representación de un jefe de Estado o de Gobierno, o habla en nombre de un grupo de Estados, por favor, informen a los colegas de la Secretaría de ello. Las representaciones de la sociedad civil, por favor, diríjanse al equipo de la OMS, que está en la mesa junto a la puerta, para indicar que tienen interés en intervenir. Ahora voy a desear una cálida bienvenida a nuestros distinguidos ponentes. La señora Emanuelle Soubeyrand, Directora General de la Organización Mundial de Sanidad Animal. La señora Mamta Murthy, Vicepresidenta del Grupo del Banco Mundial. El doctor David Reddy, Director General de la Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas. el señor Mark Pearson, director en funciones de empleo, trabajo y asuntos sociales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos; la señora Hana Krupova, presidenta de la Federación Internacional de Asociaciones de Estudiantes de Medicina. Vamos a escuchar a nuestros eminentes ponentes y después se ofrecerá la palabra para sus preguntas, comentarios y observaciones. Se solicita a los ponentes que limiten sus presentaciones a cuatro minutos. Tengo ahora el placer de dar la palabra a nuestra primera ponente, la señora Emmanuel Subeiran, Directora General de la Organización Mundial de Sanidad Animal, a la que invito a responder a la siguiente pregunta: ¿Qué medidas se necesitan para reforzar las capacidades de prevención y los servicios comunitarios en el interfaz entre humanos, animales y medio ambiente de manera sostenible. Adelante.
Muchas gracias y gracias, Excelencias. La respuesta podría resumirse en una oración. Si queremos evitar la próxima pandemia, tenemos que invertir antes de que empiece la emergencia y más cerca de donde surgen los riesgos, que es en el interfaz humanos, animales y medio ambiente. Hay que reforzar, pues, las capacidades de detectar riesgos con celeridad, actuar localmente y sostener capacidades entre emergencias. Vamos a resaltar, pues, tres prioridades. La primera es que la prevención tiene que empezar en el origen. Saben que muchas enfermedades, enfermedades Enfermedades infecciosas se originan en el interfaz humanos, animales, medio ambiente, pero nuestros sistemas de preparación e inversión empiezan solo cuando ha llegado a la salud humana. Necesitamos vigilancia in situ que conecte la salud humana, animal y medioambiental. Necesitamos laboratorios que puedan detectar las amenazas con celeridad, información, intercambio de datos efectivos entre sectores y capacidades sólidas locales para actuar en materia de alerta temprana. Para ello, tiene que haber una ejecución genuina de una única salud a través de instituciones y servicios coordinados. Y ahí es donde se debe reconocer a los servicios veterinarios como parte integral de la prevención de pandemias y de nuestro sistema de seguridad sanitaria en general. A menudo son la primera línea de defensa en la detección de enfermedades en animales, la vigilancia de las poblaciones de la fauna y la flora, la evaluación de riesgos, colaboran con agricultores y comunidades, se identifican y contienen las amenazas antes de que se conviertan en brotes. Segundo, necesitamos invertir en las personas e instituciones que posibilitan la prevención. La preparación, se ha dicho, no se construye durante una emergencia, sino cada día, a través de profesionales formados, laboratorios, relaciones de confianza y una cooperación efectiva entre sectores. Por ello, reforzar la mano de obra veterinaria y los servicios es algo esencial. En mi organización, tenemos una herramienta que ha mostrado su funcionamiento. A través de la herramienta PVS Pathways, colaboramos con países y territorios para evaluar los servicios veterinarios, identificar brechas y prioridades y definir las inversiones necesarias para reforzarlos. El mensaje acá es muy sencillo. No se podría tener una única salud si los sistemas que lo aplican a escala nacional, local o comunitario no son lo suficientemente fuertes. Tercero, la prevención necesita una financiación sostenible. Estamos movilizando miles de millones cuando surge una crisis y se está invirtiendo en el sistema que podría ayudar a su prevención. Esta brecha es de enjundia. A partir de nuestra evaluación, que se necesitaría un aumento del 52% del presupuesto para atender los costos anuales reales de servicios veterinarios efectivos en todo el mundo. Ello puede parecer significativo, pero representa menos del 0,05% del costo económico directo de la COVID-19 en 2020. Este es el desequilibrio que tenemos que abordar. La financiación de pandemias debe poder reconocer los sistemas de salud animal como parte de la infraestructura esencial para la seguridad sanitaria mundial. Como nos dijo la vicesecretaria general esta mañana, la próxima pandemia pondrá nuestro sistema sanitario a prueba. Si queremos una prevención sostenible de pandemias, tenemos que acercar las inversiones a donde emergen los riesgos, a las comunidades, a los servicios veterinarios, la vigilancia local, los diagnósticos y la interfaz entre sectores. Si invertimos solo cuando empieza la emergencia, estamos financiando la respuesta. Si invertimos entre emergencias, estamos financiando la prevención. Muchas gracias.
Doy las gracias a.
La señora Subeiran. Doy ahora la palabra a la señora Manta Moti, vicepresidenta del Grupo del Banco Mundial, a quien invito a responder a la siguiente pregunta: ¿Cómo pueden las instituciones financieras internacionales, bancos de desarrollo, donantes, iniciativas sanitarias mundiales y el sector privado apoyar mejor las prioridades de preparación y respuestas encabezadas por los países, al tiempo que se evita la fragmentación y la duplicación. Tiene usted la palabra.
Muchas gracias a los copresidentes y buenas tardes a todos los presentes. En primer lugar, las pandemias son crisis de desarrollo. Por ejemplo, la COVID-19 mostró los puntos débiles en los sistemas de detección y también acabó en apenas unos meses con avances de decenios desde el punto de vista económico o sanitario. El actual brote de Ébola, Bundibugyo, en la RDC nos recuerda que estas amenazas no son cosa del pasado. La probabilidad de otra pandemia de la envergadura del COVID-19 en los próximos 25 años es de cerca del 70 por ciento. La pregunta no es cuándo va a llegar, sino si estaremos listos para cuando lo haga. Y esa es la pregunta. La financiación ante pandemias y la preparación sigue un ciclo de pánico y de olvido. Hay un repunte de recursos cuando surge el brote y después de varios años, hay una infra inversión, cosa que ya indicó mi colega con gran elocuencia, y ese es justamente el ciclo que produce fragmentaciones y duplicaciones. Y eso tiene relación con la pregunta que se nos ha hecho, que es cómo lograr un sistema más integrado y más efectivo. Querría proponer cuatro prioridades. Primero, la financiación de donantes, socios, sector bilateral y privado. Tienen que estar todas en sintonía con las prioridades sanitarias nacionales. Las prioridades fijadas por los gobiernos nacionales son la herramienta más potente. No solo fijan prioridades, sino que también impulsan el compromiso político y abordan los cuellos de botella y movilizan la financiación interna. También Haciéndome eco de mi colega de la derecha, es que la preparación es transsectorial. Hay que tener un enfoque único en materia de salud, el agua, la agricultura, el ganado, el agua, el la salud. Todo tiene que estar interrelacionado. Segundo, hay que invertir en atención sanitaria lista para emergencias cuando se detecta un brote. es cuando se establece el contacto con las comunidades y se fomenta la confianza, y eso es lo que permite que salga a flote una crisis. Un trabajador sanitario o un veterinario que está trabajando en estos momentos es quien va a detectar ese brote. Por eso la preparación y la cobertura sanitaria universal se tienen que tratar como la misma inversión y todos los actores tienen que estar implicados en ello. No son sistemas paralelos. Tercer asunto que hay que resaltar, la capacidad regional de fabricación. En la ASEAN, el 70% de las vacunas se importan y solo dos fabricantes tienen productos con preautorización de la OMS. Es una imagen muy similar en toda África, por eso instituciones como la nuestra trabajan a través de iniciativas como End2030 para duplicar las capacidades de fabricación de fármacos en el África subsahariana en los próximos cinco años. Estas inversiones se concentran en el entorno propicio y también en las inversiones privadas para crear puestos de trabajo y soberanía económica y garantizar que hay preparación de cara al próximo brote. El sector privado es esencial. Necesita los puntos de entrada adecuados, el entorno propicio, necesita una armonización regulatoria y señales de los mercados que hagan que se pueda invertir en preparación y que sea sostenible. Y eso es a lo que hay que prestar atención, en especial en los tiempos de paz. Por último, se tiene que dar prioridad a garantizar un acceso más rápido a la financiación de emergencia cuando hay un brote. Las respuestas recientes a brotes, inclusive en la RDC en este año, han mostrado claramente que la financiación previa salvavidas, la velocidad importa más que el volumen cuando hay un brote. Y esto es algo que hay que controlar. El sistema de mecanismos convenidos previamente, ya preparados para el día cero, que aludió el ministro de Singapur es lo que garantiza que los países no esperan semanas o meses para la movilización de recursos. Eso conlleva realizar ahora las labores de diseño antes de que surja la próxima crisis y todo el mundo tiene una función, los gobiernos nacionales, las organizaciones internacionales, las iniciativas sanitarias mundiales y los donantes bilaterales. Por último, me complace mucho que el Fondo para Pandemias del Banco Mundial vaya a ser reconocido en la declaración política que va a emerger de esta reunión de alto nivel. Tiene un papel muy importante de fortalecimiento de la prevención, preparación y respuesta ante pandemias, y sus ayudas catalizadoras han alentado a socios e inversores a invertir más. Ninguna institución, ningún organismo, ninguna región puede colmar la brecha de preparación por sí solos. Tenemos que trabajar mancomunadamente y, si bien no podemos predecir cuándo se va a producir el próximo brote, sí podemos determinar cuán preparados estaremos cuando suceda.
Gracias.
Doy las gracias a la señora Murthy y ahora le devuelvo la presidencia al presidente.
Muchas gracias, copresidenta. Invito ahora a mi querido amigo, el doctor David Reddy, director general de la Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas, para abordar la siguiente cuestión. Todos sabemos lo que necesitamos durante las crisis de pandemias, vacunas, tratamientos, productos sanitarios, queremos que sean eficaces, queremos que se puedan distribuir a tiempo y de manera equitativa. Para ello, tenemos que reforzar las capacidades en las cadenas de valor, desde la fabricación, la y más de las cadenas de suministro. Así que, desde su perspectiva del sector, ¿cómo podemos reforzar estas capacidades?
Copresidentes, Excelencias, distinguidas delegaciones, es un placer estar hoy aquí. Quisiera concentrarme en una serie de motores que van a reforzar el acceso equitativo a la innovación. Primero, la importancia de sostener un ecosistema de innovación. Ha habido decenios de inversiones en I+D que permitieron que la primera vacuna contra la COVID se pudiese registrar en 26 días desde el aislamiento de la secuencia. Y harán falta las mismas inversiones en lo sucesivo, en el desarrollo de plataformas de nuevos antirretrovirales y también preparación ante pandemias de gripe. Hay que mantener las condiciones que alientan una inversión para la innovación. es un motor para la innovación, para la inversión del sector privado, para las licencias voluntarias que incluyen las transferencias de tecnologías y para los socios en la fabricación. Y el apoyo por parte de la industria está claro y se hace en condiciones mutuas y de acuerdo con las obligaciones internacionales. Hay otros elementos propiciadores que serán cruciales para la misión de los 100 días, garantizar el acceso a patógenos y datos científicos con celeridad. Y esto tiene que ver con el brote actual de Ebola, el acceso a secuencias e información permite que las empresas empiecen a trabajar de inmediato y colaboren en cuestiones de diagnósticos, tratamientos y vacunas, labor ya en curso. Segundo, tenemos que institucionalizar la dependencia y la armonización, reconociendo que los enfoques basados en todo ello pueden reducir la duplicación, acelerar las aprobaciones y garantizar un acceso más rápido a medidas médicas. Tercero, debemos invertir en sistemas sanitarios resilientes hoy, de la misma manera en que han indicado muchos preopinantes en cuanto al interfaz sobre la salud animal y humana. Las inversiones en atención sanitaria e inmunización rutinaria tienen los siguientes beneficios y ayudan a garantizar que existen sistemas para que haya medidas para la gente que la necesita durante una crisis, mejora la salud general de las poblaciones, haciendo que sean más resilientes a los patógenos de pandemias, incrementa la confianza de la opinión pública y ayudará a establecer y sostener una fabricación diversificada regionalmente. En cuanto al fortalecimiento de todo ello, Lo crítico es crear también sistemas de resiliencia y el acceso a la vacunación, entre otros, se puede ampliar y se pueden establecer una diversificación en la fabricación. Esto se tiene que hacer sin fragmentar ni duplicar la fragmentación hasta que las economías, hasta que aumentan los riesgos. perdón, los gastos de las economías de escala. Hay que eliminar restricciones comerciales y en las exportaciones durante las emergencias, porque la mayoría operamos en cadenas de suministro mundiales. Hay que crear condiciones que permitan que los fabricantes se refuercen durante tiempos de emergencias. Sobre financiación, los bancos de desarrollo, los donantes, las iniciativas sanitarias deben colaborar con los países y con el sector privado para brindar señales predecibles de la demanda, los mecanismos de licitación previos y los arreglos de financiación que se pueden activar con celeridad durante las emergencias sanitarias. Por eso hay que concentrarse en el día cero.
Muchas gracias.
Gracias, doctor Reddy, por esa intervención tan pertinente. Habló de la financiación internacional y ese va a ser nuestro siguiente tema. Le voy a dar ahora la palabra al señor Mark Pearson, que es director en funciones de Empleo, Trabajo y Asuntos Sociales de la OCDE, a quien invito a responder a la siguiente pregunta sobre la financiación internacional para la preparación ante pandemias. ¿Cómo nos cercioramos de que esta financiación internacional es predecible, coherente al tiempo que el despliegue de estos recursos financieros? casa con la misión y hace que sea eficaz.
Distinguidos copresidentes, distinguidas delegaciones. Las inversiones tempranas y efectivas en la prevención, preparación y respuestas es algo que ha quedado más que demostrado. La semana pasada presentamos informes sobre la economía de este tema, que muestra que más allá de los efectos sobre las personas, Los riesgos económicos de las pandemias son enormes. Muestra que una pandemia futura sin controlar crearía entre un 3 y un 17% de contracción del PIB en los nueve primeros meses. No son casos catastrofistas, sino un resultado inevitable de cualquier pandemia mundial. Sin embargo, seis años después del COVID-19, se nos cierna otra crisis, el colapso de la financiación necesaria para protegernos ante amenazas similares en el futuro. Estas presiones son especialmente graves en países de ingresos bajos, donde tres cuartas partes de toda la financiación PPR para preparación, prevención y respuestas depende de la asistencia oficial para el desarrollo, la OED. ha habido recortes históricos recientes a la ODI que ha reducido la financiación mundial a niveles que no se habían visto desde principios de la década de 2000 y la financiación para enfermedades infecciosas se calcula se reducirá hasta un 40% entre 2024 y 2026.
Así que, ¿qué cabe hacer para garantizar una financiación más sostenible de las medidas PPR? Pues bien, como se suele decir, si no se puede medir, no se puede gestionar y por eso la OCDE está trabajando con la OMS y el Banco Mundial y otros asociados. En defensa, por ejemplo, de la salud animal o medioambiental para desarrollar un indicador de seguimiento en colaboración con la Comisión Europea. sobre resiliencia y salud globales. Para que funcione, necesita contar con el apoyo de todas las partes, en particular de los países donde se tendría que poner a prueba esta nueva metodología una vez que se despliegue. Su objetivo es ofrecer un panorama completo del gasto dedicado a PPR en todos los sectores y aunando también la financiación nacional con la externa. lo cual ayudará a entender mejor si los recursos se están asignando, cómo se están asignando, identificando también en qué puntos se están quedando cortos y dónde se puede mejorar el alineamiento de la financiación externa con las prioridades nacionales. En última instancia, estos datos, si son mejores, nos ayudarán a avanzar de este ciclo de crisis y respuesta hacia una inversión más sostenible en PPR. Esperamos con muchísimo interés colaborar con todos ustedes en estas nuevas métricas y en esta nueva terminología, que será fundamental para dar seguimiento a todos estos flujos.
Muchas gracias.
Muchísimas gracias, señor Pearson, por su declaración. Ahora ofrezco la palabra a la última ponente, la presidenta de la Federación Internacional de Asociaciones de Estudiantes, la señora Hanna Krupova. para que se dirija a nosotros a fin de contestar a la pregunta de cómo garantizar que los actores locales y comunidades locales, en particular las voces de la juventud, puedan contribuir a las medidas de PPR para fomentar la confianza y acabar con la desinformación en particular.
Muchísimas gracias, Excelencias, distinguidos delegados y delegadas, en nombre de un millón y medio de estudiantes y profesionales de la salud. de más de 125 países, tengo el privilegio de contribuir al debate. Cuando hablamos de preparación ante pandemias, insistimos especialmente en que hay que formar hoy a los profesionales del futuro y que las comunidades que conocerán sus consecuencias son comunidades que ya existen. O sea, que nos estamos preparando con ellas, no solo para ellas. Para nosotros eso significa invertir en sistemas sostenibles de salud que partan de los cuidados primarios, que son los que a diario Atienden a los ciudadanos y que también son los primeros en detectar y absorber las emergencias sanitarias. ¿Qué significa esto? Que la inversión sostenible y a largo plazo deberá girar en torno a principios y educación de calidad inamovibles, dotación de personal, condiciones de trabajo adecuadas y retención. de dicho personal. Se puede colaborar con iniciativas comunitarias y redes de jóvenes para garantizar que esta preparación refleje las realidades cotidianas de las personas por las que se trabajará. Y, por otra parte, a los jóvenes no se les puede considerar únicamente como beneficiarios de esta preparación ni como trabajadores del mañana. Ya somos hoy en día estudiantes, educadores, investigadores, estudiantes dedicados a sus comunidades. Por lo tanto, Los jóvenes y las comunidades de jóvenes deben contribuir en ejercicios de simulacro, en debates, en búsquedas de soluciones, también en iniciativas locales. La participación no puede limitarse a una mera consulta. Las comunidades y los jóvenes deben disfrutar de oportunidades significativas de influir en las prioridades, plantear preocupaciones e influir en las decisiones. Si se permite que los estudiantes y jóvenes profesionales se impliquen, no solo les damos voz, sino que invertimos en su futura capacidad. Una respuesta pandémica solo podrá ser tan fuerte como lo sea el personal que a diario cuida de las poblaciones. Por eso tiene que desarrollar sus capacidades. Se trata, por otra parte, de fomentar la confianza entre los trabajadores sanitarios y los sistemas de salud y el público al que se destinan a través de difusión de información de lucha contra la desinformación. A menudo, las cuestiones sanitarias se convierten en divisiones políticas que las instrumentalizan. No se trata únicamente de aportar más información, sino de escuchar también a las comunidades, entender las preocupaciones que expresen y generar espacios en los que esas preguntas se planteen sin estigmatización. Y por eso la participación comunitaria es también una parte importante de la preparación. Cuando las personas cuentan con vías de confianza para plantear sus temores y reciben respuestas transparentes, entonces se reduce la desconfianza. Es importante, por lo tanto, fomentar esas relaciones antes de que surjan las crisis. También es importante en los contextos locales identificar preocupaciones, dándoles visibilidad para tender puentes entre las comunidades a las que sirven y los profesionales de la salud. La comunicación pública sobre salud también debe ser transparente, comunicando lo que se conoce, reconociendo las incertidumbres y explicando también los motivos por los que se toman decisiones. Porque cuando se implica a los ciudadanos únicamente después de la toma de decisiones, puede crecer la desconfianza y la desinformación. También hay que encontrar a las personas allí donde estén, a través también de las redes sociales u otras medidas, medidas tecnológicas dirigidas a las comunidades. También es importante que invirtamos en capacidad, inversión y confianza. En última instancia, la confianza no es una medida de respuesta a la confianza, sino una inversión a largo plazo, antes incluso de que estalle la próxima pandemia. Gracias.
Gracias, señora Krupova, por su.
Declaración y por subrayar la importancia de la transparencia y las comunicaciones en pro de la confianza. Invito a las delegaciones a participar en un debate interactivo. Como se ha mencionado anteriormente, no existe una lista preestablecida de oradores y quienes deseen hacer uso de la palabra podrán presionar el botón de sus micrófonos que está ante ustedes para solicitar el uso de la palabra. Una vez que hayan solicitado la palabra, permitiremos a las delegaciones que intervengan. Daremos prioridad a los jefes de Estado y de Gobierno. Las organizaciones de la sociedad civil que deseen hablar deberán acercarse al equipo de la OMS en la mesa que se encuentra cerca de la salida. También es importante que los observadores, entidades de las Naciones Unidas y sociedad civil y sus organizaciones se respeten, junto con las demás delegaciones, el tiempo de palabra de dos minutos para las declaraciones a título individual y tres en nombre de un grupo de Estados, en el caso de los Estados. Y, por otra parte, también hago un llamado a los oradores para que pronuncien sus alocuciones a una velocidad razonable, enviando, además, una copia de sus declaraciones a e-statements@un.org para que se pueda traducir a los demás idiomas oficiales de la organización. Les ruego que sean lo breves, todos lo breves que puedan para permitir al mayor número posible intervenir. También habrá un cronómetro que aparecerá en la pantalla para ayudarles a gestionar su tiempo de palabra. Lamentablemente, una vez que se agote su tiempo de palabra, el micrófono quedará apagado de forma automática. Nos hemos obligado a organizar así los tiempos de palabra para facilitar la participación del mayor número posible. Y ahora quisiera, en primer lugar, ofreceros la palabra a mi copresidenta para que dé la palabra a la primera delegación.
Muchísimas gracias, distinguido copresidente. Ofrezco la palabra a la distinguida representación de Tailandia, quien irá seguida de Kenia y de Francia. Tailandia tiene el uso de la palabra.
Muchísimas gracias, Excelencia. Y distinguidas delegaciones, agradecemos estos importantes debates. La pandemia de la COVID y otras emergencias nos han demostrado que la preparación no puede iniciarse una vez que estalla la crisis, sino antes de que surja la emergencia. Para Tailandia hay tres prioridades esenciales. Primero, La preparación tiene que recogerse en sistemas nacionales de salud muy sólidos. Es importante también fortalecer la capacitación del personal sanitario. Se tiene que ofrecer una cobertura sanitaria universal, porque la seguridad sanitaria es un elemento esencial de estas labores. Y luego se tiene que fomentar un acceso equitativo antes de que se necesite recurrir a él. la transferencia de tecnologías, la posibilidad de fabricar los suministros necesarios, por ejemplo, vacunas, productos de diagnóstico o de tratamiento, se puedan elaborar y se puedan utilizar de forma equitativa. Por último, también es importante garantizar que la inversión nacional siga siendo el cimiento de todas estas acciones, aunque las complementen la financiación internacional que se ajuste a las prioridades nacionales. Excelencia, esta Alianza cree que la preparación debe ser algo que se sostenga nacionalmente con el apoyo regional y debemos también invertir en una capacidad sostenida a través de un fortalecimiento de las actividades de financiación. Muchas gracias.
Gracias al distinguido representante de Tailandia. Ahora le ofrezco la palabra a la distinguida delegación de Kenia.
Gracias, copresidentes, Excelencias, distinguidas delegaciones. La equidad no se decide en medio de la pandemia, se decide años antes, con las elecciones que hagamos, lo que elijamos, financiar a quienes decidamos ayudar. Kenia lo aprendió a duras penas después de la última pandemia. No se puede volver a permitir que en la próxima haya una cola de 4 millones de personas esperando vacuna. Por eso, los cuidados de salud primaria han de constituir el meollo de nuestros esfuerzos, porque esos son los que pueden detectar el siguiente brote. Pedimos que África se convierta en un fabricante y no un comprador de último recurso para las vacunas. Se tienen que garantizar armonizaciones normativas y fondos mancomunados para ello. En segundo lugar, es importante también que el personal sanitario se proteja, se capacite y se pague. No pueden estar capacitados esos trabajadores y trabajadoras después, sino antes de la siguiente emergencia, a desperditar en los presupuestos del Estado. Por eso pedimos al Fondo para Pandemias, al Banco Mundial y otros fondos a sumarse a los planes de un país de forma unificada. Kenia invita a sus asociados a invertir en capacidades que permitan sostenerse en el tiempo. Muchas gracias.
Muchas gracias. Ahora le ofrezco el uso de la palabra a la representación de Francia.
Excelencias, la pandemia de la COVID-19 nos ha enseñado algo esencial. No podemos pedirle al mundo que se prepare mejor frente a las pandemias sin financiar mejor su preparación. Frente a ello, también hemos creado, con la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial, el Fondo para pandemias. Su papel es catalizar las financiaciones nacionales. El acuerdo sobre las pandemias también ha consolidado estas medidas, fortaleciendo de forma sostenible las capacidades de prevención, preparación y respuesta a las pandemias. Pero hoy hemos de ir más allá, porque afrontamos un doble reto, un reto en materia de financiación y un reto relacionado con la arquitectura sanitaria. No podemos, por una parte, contar con unas necesidades sin financiar y, por otra parte, una financiación que no esté coordinada. Y ese es el sentido del mecanismo de coordinación financiera que prevé el Reglamento Sanitario Internacional y el Acuerdo sobre Pandemias. Su objetivo es evidente, identificar mejor las necesidades, coordinando los instrumentos existentes y garantizando que cada recurso contribuya realmente a colmar lagunas. Los debates que actualmente se mantienen en Ginebra sobre las modalidades de aplicación de este mecanismo no deben llevarnos ni al pesimismo ni a la fatalidad o al fatalismo, porque en el multilateralismo la financiación internacional se está contrayendo cuando vemos que en realidad aumenta la demanda. Así que hemos de movilizarnos ahora para invertir ya en las capacidades con las que mañana protegeremos a nuestras poblaciones, porque la solidaridad no es una cuestión únicamente de justicia, sino que es también la condición imprescindible para nuestra seguridad colectiva. Muchas gracias.
I thank the representative of France and now give the floor.
Gracias a la representante de Francia. Ahora le cedo la palabra a Egipto.
Extentes, copresidentes, distinguidas delegaciones. La experiencia de la COVID-19 y las experiencias sucesivas han demostrado que no se puede construir un sistema de salud en plena crisis, sino mucho antes de que estallen las crisis. Por eso, nosotros hemos mantenido una inversión sostenida en las capacidades nacionales, capacidad de detección de amenazas, por ejemplo, pero esa no es más que una de ellas. Las emergencias se pueden detectar prontamente, pero si no se accede a las vacunas correspondientes, tampoco se podrá responder adecuadamente. La detección por sí sola No es suficiente. Por eso necesitamos también capacidades globales de investigación, centros de fabricación regionales y locales y diversificación de cadenas de suministro. Esto no se puede conseguir únicamente después de que surja la escasez en plena crisis, sino mucho antes de que nazca esa crisis. También es importante la equidad. La financiación nacional ha de seguir siendo la principal fuente de fondos, pero. El apoyo internacional ha de ser catalizador, previsible y dejar espacio fiscal a los países con particulares limitaciones financieras. Los bancos de desarrollo, las iniciativas sanitarias mundiales y las IFI se pueden ayudar a aliviar esa carga y dar prioridad a las necesidades definidas por los propios Estados. Reconocemos también que es importante invertir en la continuidad económica y la estabilidad social por esta vía. El costo de la falta de preparación es elevadísimo, por eso conseguiremos en nuestro país mantener una financiación sostenible que fortalezca nuestra arquitectura sanitaria con equidad en el sistema desde los primeros momentos, porque si los recursos solo llegan después de las crisis, no estaremos financiando más que las consecuencias de esa carencia. Muchas gracias.
Muchísimas gracias al representante de Egipto. Ahora ofrezco el uso de la palabra al representante de UNICEF.
Muchas gracias. La financiación de la preparación debe traducirse en última instancia en una capacidad operacional y en la continuidad de los servicios esenciales. A menudo se piensa en la equidad en contextos de pandemia en términos de acceso a vacunas, diagnósticos, terapias. Eso requiere una inversión en las infraestructuras menos visibles de las contramedidas médicas. También es importante preposicionarse y organizar los datos previamente, las cadenas de suministro y garantizar la llegada hasta el último punto de la última milla. También es importante recordar que UNICEF ha aportado más de 400 millones de toneladas métricas a los lugares más necesitados durante la pandemia. lo cual no significa que se pueda acceder a todas las comunidades remotas o aisladas. Es importante superar también la inseguridad alimentaria y la inseguridad también en las zonas de conflicto para que ese personal sanitario llegue donde tiene que llegar. Es preciso también garantizar la resiliencia de las cadenas de suministro en la última fase, durante las emergencias y en la última milla. Las Cadenas de frío previstas para las vacunas durante un brote epidémico son fundamentales para no alterar la prestación de los servicios con los que se salvarán vidas. Es esencial también que sigan funcionando todos los servicios imprescindibles durante las emergencias para que las comunidades y los niños puedan acceder a estos de forma segura y eficaz cuando más los necesiten. Y ahí la financiación y la equidad van de la mano. UNICEF sigue comprometida con el apoyo a los gobiernos, la colaboración con sus asociados y la inversión en la preparación de cara a la siguiente pandemia. Muchas gracias.
Gracias al representante de UNICEF. Ahora ofrezco la palabra al representante de Global Preparedness Monitoring Board. Tiene la palabra.
Muchas gracias, Excelencias, distinguidos colegas, les hablo hoy como copresidenta de la Junta de Seguimiento de la Preparación Global frente a Pandemias. Se necesitan apoyar las capacidades financieras de forma sostenible de cara a la próxima emergencia sanitaria global. Nuestro informe 26 destaca dos prioridades. Primero, fortalecer las capacidades de los sistemas con los que se prestan contramedidas con las que salvar vida. vidas, diversificando la fabricación, también llevándola a los niveles regionales, fortaleciendo las cadenas de suministro y garantizando una cooperación normativa. También significa que se finalicen ya las negociaciones sobre el sistema PAPS dentro del acuerdo sobre pandemias. Estas capacidades no se pueden fortalecer durante las crisis. En segundo lugar, estos sistemas deben ir respaldados con una financiación previsible y sostenible. Los países necesitan Una inversión interna mucho mayor y más sostenida. Se debe mantener dicho apoyo financiero a través del Fondo para Pandemias, que ya está ayudando a satisfacer prioridades nacionales y reducir la fragmentación. Cuando surja otro brote, desde el primer día deberá poder disponerse de esos fondos. en vez de acciones ágiles y prontas. Pero no basta con compromisos. Necesitamos también un seguimiento global adecuado que permita determinar si esas inversiones están marcando la diferencia y realizándose en los lugares idóneos. Se tiene que seguir también esa financiación antes de que surja la próxima crisis para garantizar su idoneidad. Muchas gracias.
Muchísimas gracias a la representante de la Junta Global de seguimiento de la preparación ante pandemias. Ahora le ofrezco la palabra al representante del Fondo, a la distinguida representación de Ghana.
Presidenta, cuando surja la nueva pandemia, habrá que garantizar la protección de todos en todas partes. Debemos garantizar que esto se haga teniendo en cuenta también a los menos empoderados. La declaración política y la equidad que en ella se recoge se pondrá a prueba entonces. Y para ello necesitamos ya invertir en la sanidad a diario. Los cuidados primarios de salud salvan vidas y detectan brotes precozmente. También es importante formar al personal médico encargado de esos servicios. La financiación internacional debe ajustarse a los planes nacionales en materia de salud. Los mecanismos financieros de calidad deben garantizar que se traduzcan en acciones los compromisos financieros. Se tiene que llegar también a quienes necesitan esas transferencias, transferencias de tecnología, de fondos, transferencia también de las prerrogativas para fabricar suministros antes de que surjan las pandemias. ¿Cuando llegue el momento, podrá acaso cada país proteger a tiempo a sus ciudadanos? Esa es la verdadera pregunta. ¿Conseguiremos entonces que la equidad, cuando más importa, realmente se cumpla? Muchas gracias.
Muchas gracias al representante de Ghana. Ofrezco ahora el uso de la palabra a España.
Gracias. Si queremos llegar mejor preparados a la próxima pandemia, no podemos seguir financiando la emergencia y desfinanciando la preparación. Invertir en preparación y prevención durante el periodo interpandemias es fundamental. La vigilancia, los laboratorios, la atención primaria, los profesionales sanitarios o las capacidades de investigación y producción necesitan financiación previsible y sostenida, también cuando las crisis desaparecen de los titulares. Pero no basta con movilizar más recursos. Tenemos que preguntarnos cómo financiamos y con qué prioridades. El compromiso de Sevilla nos ofrece una roja de ruta. Ampliar la inversión, afrontar la presión de la deuda y reformar la arquitectura financiera internacional, reforzando además la capacidad de los países en desarrollo para definir sus propias prioridades. España está comprometida a trasladar esa ambición a la salud global. No hay soberanía sanitaria sin soberanía económica, pero la soberanía sanitaria no puede servir de excusa para dejar desatendidos a los Estados que carecen de los recursos necesarios o a las comunidades directamente afectadas. Podemos ayudar a ampliar el espacio fiscal a disposición de los países del sur, muy constreñidos por la deuda externa. Desde España apoyamos los programas de intercambio de deuda por salud y en el plano internacional. Hoy la fragmentación de la financiación puede traducirse también en fragmentación de los sistemas de salud. Los programas verticales siguen siendo necesarios, pero no pueden funcionar como islas. Deben integrarse mejor con los sistemas nacionales, ser permeables asus prioridades y contribuir a construir capacidades duraderas. España ya ha definido que una financiación excesivamente fragmentada o vertical puede terminar debilitando aquellas capacidades que pretende reforzar. Para España, la soberanía sanitaria significa capacidad real para decidir y responder, no para aislar. La próxima pandemia no puede encontrarnos buscando financiación de emergencia, debe encontrarnos con sistemas financiados, capacidades construidas. Y una arquitectura global preparada para responder. Muchas gracias.
Gracias a la representante de España, ahora ofrezco el uso de la palabra a Guyana.
El acceso equitativo empieza mucho antes de las emergencias. Cuando surge un brote y se difunde, los países no pueden empezar a construir laboratorios, formar a su personal o negociar el lugar que les corresponde en la fila de las vacunas o el acceso a medicación. Esas capacidades y esa financiación deben ponerse en marcha antes. La COVID-19 lo ha dejado dolorosamente claro. Guyana está fortaleciendo su sistema sanitario, el de sus ciudadanos, del que dependen a diario. Y por ello ampliamos el acceso a los cuidados primarios de salud, a los laboratorios, el uso también de la tecnología, como la telemedicina, para garantizar que esos cuidados se puedan también brindar a distancia. Aumentamos también nuestra capacidad de vigilancia con el lema de una sola salud. Sostener estos sistemas requiere también de una visión clara de cuáles son las responsabilidades de cada uno. una división de responsabilidades para que se invierta en los sistemas, aunando los conocimientos especializados y las capacidades particulares, sobre todo en los pequeños Estados, de los socios internacionales, que también pueden contribuir a la financiación, lo suficientemente previsible para satisfacer las necesidades de planificación de los pequeños países sin dejar de garantizar la rendición de cuentas. Y por eso Guyana apoya un fondo para pandemias claramente financiado que ayuda a los países a desarrollar actividades de vigilancia, laboratorios y formar a su mano de obra sanitaria antes de que estalle las crisis. Pero la preparación y la financiación solo forman parte de la equidad, junto con otros elementos.
Se apaga el micrófono del orador.
Gracias al representante de Guyana. Ahora ofrezco el uso de la palabra a Filipinas.
Distinguidos colegas, Filipinas reconoce que una prevención ante pandemias equitativa. Y la preparación y prevención requieren también de una inversión sostenida y previsible. No se puede tratar como un gasto excepcional que se active únicamente cuando surja un brote. Se tiene que recoger en los sistemas nacionales y los planes nacionales y locales de desarrollo con la suficiente antelación para detectar las amenazas, responder a ellas y recuperarse. Por ello, los sistemas de PPR Deben integrar sistemas de vigilancia, redes de laboratorios, mano de obra capacitada y servicios comunitarios que traduzcan esa información oportuna en acciones concretas posteriores. Cuando surge una amenaza, las personas necesitan un acceso inmediato a las vacunas, a diagnósticos y a terapias. La cooperación regional, la transferencia de tecnología y la producción diversificada pueden fortalecer también la respuesta Nada de ello será posible sin una financiación previsible, sin recursos financieros que constituyan el anclaje con el que se complemente la financiación y se colmen las lagunas en caso de crisis. Las alianzas deben también fortalecerse a través de enfoques nacionales no fragmentados. El Plan Nacional de Filipinas para la Seguridad Sanitaria prevé precisamente ajustar estas alianzas a nuestras prioridades nacionales. En última instancia, los compromisos globales deben traducirse en una protección significativa para los ciudadanos. Por eso seguimos comprometidos con la colaboración con los Estados miembros y asociados, a fin de garantizar que las inversiones de hoy fortalezcan nuestra capacidad de afrontar futuras amenazas con resiliencia, equidad y de forma inmediata. Gracias.
Gracias a la representante de Filipinas. Ahora ofrezco el uso de la palabra al Fondo Global. para la lucha contra el VIH, la tuberculosis y el paludismo.
Gracias, presidenta. La preparación ante pandemias empieza mucho antes del brote. Los países no pueden fomentar sus capacidades durante las crisis. Una prevención con inversión sostenible es esencial para enfrentar estas amenazas. El reto está claro. La preparación tiene que avanzar con más velocidad para que los países puedan ser más independientes. El Fondo Mundial es la principal inversión. Ahora invertimos 5.900 millones de dólares en más de 100 países de ingresos bajos y medios en este ciclo. Hemos mejorado más de 200 laboratorios, hemos instalado más de 400 plantas de oxígeno y hemos apoyado a muchísimos trabajadores sanitarios. Hemos ayudado a los países a abordar el VIH, la tuberculosis, el paludismo, el ébola y las amenazas similares a través de una integración de la resiliencia También participamos en preparación y en todo lo que tiene que ver con los cuidados rutinarios. El 80% del ciclo próximo, apoyar a países de la África subsahariana, buscando una mayor autodependencia. El acceso a las contramedidas médicas no es solo un reto de financiación, requiere la capacidad para dotarse, distribuir y prestar herramientas de manera sostenible. El Fondo Mundial está listo, junto con Gavi, el OMS, el CDC de África, el Banco Mundial y otros socios, de ayudar a poner en marcha el acceso al diagnóstico, equipo de protección personal y oxígeno a través de sistemas de confianza que se han creado a lo largo de los años. Las lecciones del COVID, del ébola y otros. Se le ha apagado el micrófono.
Gracias a la.
Representante del Fondo Mundial. El Fondo para Pandemias tiene ahora la palabra.
Gracias, Presidenta. Me complace intervenir en nombre del Fondo de Pandemias. Excelencias, cuando nos reunimos allí para la última reunión de alto nivel en 2023, el Fondo de Pandemias era una nueva promesa. Habíamos anunciado nuestra primera ronda de ayuda tres años después. Ahora es una realidad que encabezan los países. Estamos invirtiendo activamente en las capacidades de los países para prevenir, detectar y contener brotes antes de que se agraven. El Fondo cuenta ahora con 11.500 millones de cartera de inversiones. Apoyamos a laboratorios, a los diagnósticos y a la fuerza de trabajo. En 128 países, se está reforzando la capacidad de los países para detectar las amenazas de manera temprana y reaccionar más rápido. Y estamos haciendo de la salud única una realidad entre los distintos países. Nos estamos concentrando en alianzas y en liderazgo de los países. Nuestro modelo catalizador ha ayudado a movilizar 6.000 millones de dólares en financiación y conocimientos de los bancos multilaterales de desarrollo, incluido el Banco Mundial, los organismos de la ONU, y otros socios, junto con 4.000 millones para las inversiones básicas nacionales de los propios países. Esto es importante porque la preparación no puede construirse desde fuera. Los países a los que estamos apoyando están poniendo sus propios recursos y liderazgo y estamos saliendo así de los compartimentos. Y cuando la resiliencia necesaria del proyecto de declaración reconoce el papel único del Fondo, pero el mensaje de los países es igualmente claro. La demanda multiplica en seis veces los recursos disponibles. El próximo paso está claro, hay que poner a la altura el liderazgo de los países con los recursos.
Se le apaga el micrófono. Gracias a la representante del Fondo de Pandemias. Tiene ahora la palabra el copresidente.
Y yo le doy la palabra a Estados Unidos.
Muchas gracias, presidente. Distinguidas delegaciones, sabemos que las capacidades nacionales multisectoriales y duraderas son las que permiten que se eviten los brotes y que los brotes se conviertan en pandemias. La financiación, la acción nacional y el apoyo mundial es cómo fomentar y sostener las capacidades. Reiteramos que palabras como equidad y otras ambiguas que carecen de una definición internacional y de una manera de medir los resultados pueden obstaculizar y no impulsar los progresos. Hay que abordar el acceso a contramedidas médicas en emergencias de salud pública. Y esto se basa en dos cosas. Primero, con cuánta velocidad y efectividad se lleve a cabo la investigación a partir de una investigación científica independiente que elimine el sesgo y preserve la integridad de la financiación, también con un desarrollo adecuado, inclusive la distribución a la última etapa. Y luego también hay que ver cómo se pueden tener vacunas, tratamientos y diagnóstico de calidad para la gente que más lo necesita, según riesgos y necesidades de salud pública son objetivos que todos los países pueden fomentar y evaluar si están avanzando, pero esto no se puede lograr sin una financiación adecuada. La movilización interna de recursos tiene que ser una fuente de financiación complementada y no sustituida por la cooperación multilateral y bilateral y fuentes de financiación. Los marcos de financiación funcionan mejor cuando refuerzan la titularidad nacional y la protección de recursos, sino cuando caen obligaciones abiertas sobre otros países que son difíciles de definir o sostener al mismo tiempo, concentrándonos en la transición nacional y autosuficiencia. Somos el mayor donante de salud y seguridad. El gobierno va a dedicar mil millones de dólares a la respuesta ante brotes, los esfuerzos en el extranjero y esperamos mantener ese apoyo este año. El gobierno ha brindado.
Se le apaga el micrófono. Gracias al distinguido representante de los Estados Unidos, la India tiene ahora la palabra.
Muchas gracias, presidente. La pandemia reafirmó una verdad fundamental: ningún país está seguro hasta que lo estén todos. El acceso desigual a las vacunas, diagnósticos, tratamientos y otras contramedidas prolonga prolonga la pandemia e impiden la recuperación. La equidad tiene que ser central en la preparación y respuesta. Necesitamos previsibilidad, sostenibilidad y adecuación en la financiación para que los países puedan construir capacidades de preparación antes de la próxima emergencia sanitaria. Las inversiones deben dar prioridad a sistemas resilientes, vigilancia genómica, una cadena de suministro reforzada y unos servicios adecuados. Un modelo financiero igual para todos no puede traer consigo la equidad. Hay que evaluar las capacidades, necesidades y los países con limitaciones de deuda requieren apoyo, teniendo acceso a una financiación catalizadora Para propiciar los recursos disponibles, hay que reforzar la financiación especial, la transferencia de tecnologías y cadenas de suministro diversificadas para garantizar un acceso equitativo a las contramedidas médicas. Nuestro instituto se ha concentrado en atención sanitaria, laboratorios y preparación. Y ella da cuenta de cómo nuestra financiación puede reforzar la financiación nacional. Los mecanismos de financiación tienen que impulsarlo los países, tienen que rendir cuentas y tener resultados y fragmentación mínima. Nuestra responsabilidad compartida es traducir la solidaridad en inversiones sostenidas y garantizar que ningún país queda atrás. Gracias.
Gracias a la distinguida representante de la India. Tiene ahora la palabra Sudáfrica.
Copresidentes, Excelencias, distinguidas delegaciones, Sudáfrica acoge con agrado este diálogo clave Hoy tenemos que enfrentar una verdad fundamental: el acceso equitativo no puede basarse en la caridad. La verdadera equidad tiene que integrarse en sistemas predecibles y transparentes establecidos antes de la próxima crisis y no improvisadas durante la misma. Las emergencias anteriores mostraron como la transformación estructural agrava la desigualdad. pone más obstáculos para pasar de la vulnerabilidad a la resiliencia. Sudáfrica pide tres asuntos que son imperativos. Primero, la armonización regional. Reforzar las normas regionales es fundamental para acelerar las aplicaciones, reducir la sobre dependencia en organismos externos durante las emergencias mundiales. Segundo, debemos Apoyar la producción regional con transferencias de tecnologías. Las inversiones significativas en una fabricación localizada tiene que también incluir la eliminación de obstáculos de propiedad intelectual. También se tiene que fomentar la capacidad para que los países en desarrollo puedan financiar, puedan fabricar sus propios medicamentos. Las instituciones financieras y los fondos mundiales tienen que apoyar las prioridades nacionales. Hay que eliminar las duplicaciones administrativas y garantizar que se dejen atrás procesos burocráticos y que se busque una aplicación directa y significativa. Mantenemos un sólido compromiso con una estructura de reforma basada en la equidad y la solidaridad. Aguardamos que este grupo traduzca las prioridades en compromisos que requieren nuestros pueblos con gran celeridad.
Gracias a la distinguida representante de Sudáfrica. Brasil tiene ahora la palabra.
Gracias, presidente. Para Brasil, el acceso equitativo a productos sobre pandemias surge antes de que empiece la pandemia y tiene que haber inversiones sostenidas en capacidades para que la preparación sea posible. los sistemas sanitarios, la resiliencia y las redes de laboratorios y una fuerza de trabajo cualificada, la investigación y el desarrollo y la fabricación local y regional. La pandemia de COVID demostró que la dependencia en cadenas muy concentradas puede aumentar las desigualdades en las emergencias. Hay que diversificar la producción, reforzar la transferencia de tecnologías y crear capacidades de fabricación para diagnósticos, tratamientos y otros productos estratégicos. La predecibilidad es esencial. Los países y productores tienen que tener las condiciones para invertir antes de que emerja la crisis y no solo movilizar los recursos cuando ya ha empezado la crisis. Para ello tiene que haber una financiación predecible y sostenible, nacional e internacional. La preparación ante pandemias no puede depender sobre todo de proyectos fragmentados o a corto plazo. La financiación internacional, los planes de desarrollo y las iniciativas sanitarias deben apoyar. Las prioridades de los países refuerzan las capacidades nacionales y mejorar la coordinación, evitar las duplicaciones y la fragmentación. Los mecanismos de financiación también tienen que promover la equidad, la transferencia de tecnologías y las capacidades productivas en los países en desarrollo, en lugar de simplemente responder a las emergencias cuando ya se han producido. Por último, Brasil cree que reforzar las capacidades nacionales y locales no es solo un objetivo en liza con la cooperación mundial, sino una de sus bases. Gracias.
Gracias al distinguido representante del Brasil, tiene ahora la palabra la Sociedad de Enfermeros, Investigadores, Innovadores y Líderes. Adelante.
Gracias, Excelencias, Señoras y Señores. Intervengo hoy en nombre de Samsiel, que es una organización multidisciplinar que encabezan las enfermeras, con 7.000 enfermeras en más de 70 países. y que ayudamos a movilizar la financiación para la innovación y transformar la salud. La financiación sostenible no solo tiene que preguntar qué estamos financiando, sino qué es lo que permanece durante todas las emergencias de salud. La comunidad mundial financia la tecnología, las operaciones de emergencia y las respuestas a corto plazo. Sin embargo, entre brotes, las inversiones en alfabetización digital, las capacidades, y las alianzas mundiales a menudo se contraen. La preparación ante pandemias no puede depender de un ciclo de financiación de crisis. Hay que invertir en infraestructura humana que permanezca una vez que haya terminado la emergencia. La inteligencia artificial cada vez se integra más en la vigilancia de enfermedades y en la toma de decisiones de salud pública. Hay que financiar las competencias para el uso responsable Tiene que haber fuerzas de trabajo multidisciplinares para apoyar la ejecución en la investigación y crear alianzas de confianza entre gobiernos, círculos académicos, sociedad civil y sector privado. La financiación debe reconocer también que la innovación no es sinónimo de la intervención. Los países tienen que poder adaptar las soluciones a su contexto en lugar de reinventar estas soluciones continuamente. La financiación predecible tiene que incluir las infraestructuras digitales y las capacidades humanas. La diplomacia científica ofrece un marco para los países, conocimientos e intercambio de todos estos temas para la preparación, las inversiones no son en algoritmos.
Thank you, Song Cell, for that statement. Let me now hand the floor to S. F. Hoffman LaRoche.
Excelencias, distinguidas delegaciones, damos las gracias a la Asamblea General por convocar esta reunión de alto nivel. Compartimos el compromiso mundial para con un mundo mejor preparado ante las emergencias. La velocidad es toda la diferencia entre una crisis contenida y descontrolada. Hay que fomentar marcos para la prevención, respuestas y la velocidad tiene que ser nuestro criterio básico. ¿Acaso esta respuesta permite adaptar la velocidad? La velocidad no puede lograrse a través del pánico. La verdadera velocidad se construye entre batidores de manera estratégica, con compromisos y tiene que haber acceso a patógenos y datos para que los científicos puedan empezar a trabajar en el día uno. Hay que crear sendas regulatorias para que las vacunas, diagnósticos y tratamientos no queden atrapadas en el papeleo. La velocidad requiere no solo preparación, sino también alianzas prácticas a partir de la confianza. Un ejemplo es nuestra colaboración con un grupo que amplía las capacidades en las cadenas de suministros los antivirales sobre gripe y así garantizamos que la velocidad y la equidad van de la mano. Tenemos que evitar los obstáculos que ralenticen nuestra respuesta. La innovación florece cuando los investigadores tienen la claridad, previsibilidad y libertad para actuar con envergadura. Responder a una pandemia requiere una respuesta mundial unida, como Siempre estamos listos para colaborar con gobiernos, socios internacionales y sociedad civil. Pedimos a la Asamblea General que mantenga al sector privado en las negociaciones para que cuando surja la próxima negociación podamos actuar con velocidad.
Gracias.
Gracias. Ahora le doy la palabra a la Asociación Internacional de Doctoras.
Gracias, presidente. En nombre de mi asociación, que representa a 12.000 doctoras de más de 70 países y en nombre de la Alianza Mundial sobre la Sepsis, acogemos con agrado la aprobación del acuerdo sobre pandemias y la creación del Fondo de Pandemias. A partir de la experiencia de la última pandemia, tenemos un único mensaje. La sepsis tiene que ser parte integral de la preparación, prevención y respuesta ante pandemias. ¿Por qué pedimos que se dé prioridad a la sepsis? En 2021, durante la gran pandemia, más de 21 millones de niños hombres y mujeres murieron por la sepsis. El 78% de los pacientes de COVID-19 en las UCI tuvieron sepsis viral y con independencia del patógeno que cree el próximo brote o pandemia, la sepsis seguirá cobrándose millones de vidas como camino más común hacia la muerte y la discapacidad. Por lo tanto, pedimos a la Secretaría, a los Estados miembros y a los múltiples interesados que se de prioridad a la sepsis en los marcos de PPR y en las declaraciones políticas al respecto. Necesitamos una comunicación de riesgos más sólida, vigilancias y capacidades para garantizar una prevención más efectiva, detección temprana y tratamiento efectivo de la sepsis. Estos esfuerzos tienen que contar con el apoyo de las respuestas y la innovación, incluidas nuevas vacunas, terapias antimicrobianas, diagnósticos y enfoques inmunizadores y de diagnóstico. Gracias.
Gracias por su intervención. Doy ahora la palabra Instituto de Salud Nacional y Mundial.
You may start. Where are you? Hello.
Oh, hi.
Excellencies, distinguished. Excelencias distinguidas, delegaciones, colegas, el brote de ébola ya es el segundo mayor registrado y el que crece con más celeridad junto con la COVID. el brote de hantavirus y otros demuestran que la PPR es una prioridad mundial. Agradecemos la declaración política que se ha presentado a los Estados miembros. Su refrendo mostrará que el multilateralismo puede lograr resultados y que la protección ante pandemias es una responsabilidad compartida para quienes enfrentan el ébola y Sobre todo ante las próximas amenazas. Ahora la tarea tiene que ver con la aplicación. La comunidad mundial tiene que poner sus instrumentos ante pandemias en marcha. Los estados adaptados enmiendas al acuerdo emblemático. Junto estos instrumentos refuerzan el marco normativo. para la acción en el ciclo vital y ofrecen apoyo a la aplicación y a la elaboración de normas. El acuerdo sobre pandemias no se puede abrir a las firmas hasta que se concluya el PAPS. Pedimos a todos los Estados miembros que concluyan las negociaciones sin dilación, garantizando un acceso rápido a patógenos y el intercambio de beneficios demandantes de su uso. Las amenazas de pandemias no van a esperar a que acaben las negociaciones. Estas enmiendas ya están en marcha y los Estados pueden empezar a aplicar el acuerdo de pandemias ahora, inclusive la elaboración de planes nacionales de empleo, creando capacidades y reforzando la prevención. Y ahora que la ratificación del acuerdo sobre pandemias sea la opción más fácil para que todos estemos más seguros, como se ha dicho en muchas ocasiones, la PPBR es una inversión en un costo, el precio del olvido rebasa el costo en vidas. e inversiones. Necesitamos la disciplina para invertir entre Estados y el espacio facilitado a través de canjes de deudas, un fondo para pandemias plenamente capitalizado y una OMS con una financiación sostenible.
Gracias.
Gracias por la contribución. Tiene ahora la palabra el Consejo Internacional de Enfermeras.
Gracias, presidente. El Consejo Internacional De enfermeras es una federación de más de 140 asociaciones nacionales de enfermería que representan a millones de enfermeras y enfermeros en todo el mundo que atiende la voz mundial. de la enfermería. La comunidad internacional examina cómo prevenir y prepararse mejor para pandemias futuras. Y no hay que olvidar una lección fundamental de la COVID-19. La preparación ante pandemias es preparación de la mano de obra. El mundo está cambiando. La población envejece con celeridad. Las enfermedades crónicas aumentan y las personas mayores pueden ser vulnerables durante brotes de enfermedades infecciosas al mismo tiempo. Las enfermedades transmisibles no han desaparecido. Los brotes de enfermedades infecciosas pueden seguir amenazando a las comunidades, al tiempo que el cambio climático crea presiones adicionales sobre los sistemas y trabajadores sanitarios. No podemos permitir que el final de la emergencia de la COVID-19 se convierta en el final de nuestra inversión. Las enfermeras son la piedra angular de estos sistemas y son esenciales para la prevención, la vacunación, la prevención de enfermedades y los controles, las respuestas de emergencia, los cuidados primarios, los cuidados a largo plazo y la resiliencia comunitaria. Los sistemas sanitarios requieren enfermeras con suficiente personal, apoyo antes de que la crisis llegue de cara al la elección de la próxima Secretaria General, pedimos que se reconozca que los trabajadores sanitarios son fundamentales para que la sociedad funcione, no solo durante la pandemia, sino ante los retos de nuestros tiempos.
Gracias.
Muchas gracias por su intervención y gracias por la enorme contribución que realizan las y los enfermeros. La Convención Marco de la Alianza Mundial de la Salud de la ANFEE
Gracias, presidenta. Distinguidos delegados y colegas. Presidentes de delegaciones, esta reunión de alto nivel llega ante múltiples crisis y un brote que rebasa ya los cuatro meses. Hay que reforzar nuestra salud colectiva. Se defiende una convención sobre igualdad sanitaria. ante las desigualdades, compartimos los elementos fundamentales de que la reunión de alto nivel apoye esta labor más allá de la reunión y pedimos a los Estados miembros que aprueben una declaración política con los siguientes principios. Primero, el acceso equitativo, garantizar que las vacunas, los tratamientos y diagnósticos se distribuyan a partir de las necesidades sanitarias y no de las capacidades De los países de pagar, segundo, la transferencia de tecnologías y las exenciones de propiedad intelectual, la suspensión de los obstáculos de propiedad intelectual para que la fabricación local e intercambio de conocimiento sea posible, reforzando así las capacidades. Segundo. la rendición de cuentas con condiciones estrictas para los fondos públicos que se utilizan para la investigación y garantizar que la tecnología siga siendo accesible para todo el mundo, en especial las comunidades vulnerables. Y, por último, la participación de la sociedad civil, más oportunidades para que las comunidades influyan en la toma de decisiones y para que los gobiernos rindan cuentas por sus compromisos con este tema y para incidir en la reforma de la estructura, que comprometerse a crear un sistema equitativo que pueda abordar los retos que enfrentamos.
Gracias.
Gracias al distinguido representante por su intervención. Tiene ahora la palabra la Red Internacional de Estudiantes de Cirugía.
Distinguidos co-presidentes, excelencias, distinguidas delegaciones, intervengo en nombre de Incision, la red de estudiantes de cirugía con 500 estudiantes y profesionales en sus primeras etapas de 80 países para reforzar los sistemas quirúrgicos en el mundo. Hemos escuchado un llamado siempre a pasar de las respuestas basadas en las crisis para pasar a inversiones sostenidas desde nuestro punto de vista. Para ello se necesita una disponibilidad doble, la capacidad de responder a la propia amenaza, al tiempo que se mantienen los servicios esenciales que se siguen necesitando durante las crisis. Para estos sistemas, la distinción es importante. La pandemia no detiene la atención, las operaciones, Pero cuando se producen, la integridad se puede ver en peligro, provocando daños, además de otros efectos, las capacidades para mantener estos cuidados, una mano de obra protegida, los sistemas de remisión adecuados. Son cosas que tienen que ver con la preparación. Alentamos a los Estados miembros y a los socios internacionales a reflejar esta disponibilidad en los marcos de preparación con la financiación, incluidos indicadores mensurables para las capacidades y para que se sigan prestando los servicios de anestesia quirúrgicos y obstétricos. Los jóvenes profesionales no tienen que considerarse solo la mano de obra del mañana a través de redes como la nuestra. ya contribuimos a sistemas y tendríamos que tener papeles significativos en la planificación y la ejecución. La preparación no puede medirse solo en si podemos contener un patógeno, tiene que medirse también viendo si al responder podemos brindar cuidados asequibles y a tiempo. Gracias.
Gracias por plantear la perspectiva de los estudiantes. La Fundación Dopa, sí, adelante.
Gracias, copresidente. Intervengo como representante de la sociedad civil de la Alianza contra la Tuberculosis y me quiero concentrar en una palabra: la previsibilidad. No se puede decir que un sistema está preparado si sus laboratorios, vigilancia y mano de obra dependen de la financiación que surge solo después de que empiece la emergencia. No necesitamos inventar otro mecanismo financiero, ya los tenemos a través de un fondo. Se han movilizado varios miles de millones de dólares para varios temas que nos lee la oradora a toda velocidad. Ello demuestra compromiso de los países y una demanda sin atender y exhorto a los gobiernos, bancos de desarrollo, los sectores filantrópicos para que inviertan en un fondo que pueda atender la preparación necesaria, pero la financiación tiene que llegar también en la primera línea a las comunidades. No pueden Seguir así, si queremos que brinden confianza durante la crisis, tienen que poder participar y tener la financiación necesaria. También hay que basarse en sistemas que ya existen. Los programas de tuberculosis llevan decenios creando diagnósticos, laboratorios, cadenas de suministros y redes. No son solo inversiones en tuberculosis, sino preparación para infraestructuras para la próxima enfermedad contagiosa transmitida por el aire. apoyaron la COVID y apoyarán si mañana hay otra enfermedad respiratoria. En la reunión de alto nivel se pidió una aceleración con compromisos, financiación, rendición de cuentas. La preparación no debe financiarse solo cuando hay muchos temores. Tenemos los mecanismos, los sistemas y lo que necesitamos ahora es la voluntad política para financiar.
Gracias por su declaración.
Gracias por la declaración. Ahora ofrezco el uso de la palabra a la distinguida representación de Mauricio.
Señora presidenta, distinguidos ponentes, Excelencias. Yo represento a la Alianza Mundial de Respuesta a Crisis de Emergencia en Mauricio. Y durante la COVID, nuestro equipo entregó numerosos paquetes de material de emergencia, kits a pacientes cuya vida dependía de ello. Y, sin embargo, los bulos y la desinformación hicieron que esos suministros fueran rechazados por algunos durante la debido a la manipulación mental y el oscurantismo de algunos con finalidades políticas o por motivos personales, en el www.mrcr.net verán como se aclaran estos estos hechos. Muchas gracias por su atención.
Muchas gracias a Mauricio,
dice el presidente.
Ofrezco el uso de la palabra a la organización de la sociedad civil.
Muchas gracias, señor presidente. Durante la COVID-19 extraímos muchas enseñanzas de la falta de preparación previa a dicha crisis, los laboratorios, la mano de obra, los suministros médicos son elementos que deben estar listos para su uso en caso de emergencia. También se tiene que fortalecer la capacidad tecnológica y los sectores como el gobierno, la sociedad civil, las comunidades, el académico y los sectores público y privado pueden contribuir a este esfuerzo conjunto. Durante una pandemia no se puede permitir a nadie respuestas fragmentadas. Necesitamos, al contrario, mecanismos que alineen los recursos, los expertos y las capacidades, teniendo en cuenta las prioridades nacionales. También ha de fortalecerse la investigación, los sistemas de reglamentación y producción de vacunas para garantizar respuestas sostenibles y equitativas, acceso a vacunas, terapias, diagnósticos y otros productos sanitarios, sobre todo en contextos donde se observen profundas desigualdades. Es fundamental la preparación previa para que la capacidad se despliegue de inmediato con plena implicación de las comunidades. Esto se aplicará también a futuras pandemias, pero también para hacer frente a la creciente dificultad con la que las emergencias sanitarias se nos sobrecargan. La justicia, la comunidad, la resiliencia de las comunidades y la seguridad sanitaria y el derecho a la salud exigen también acciones fundacionales que permitan construir sistemas de salud globales más resilientes y equitativos. Muchas gracias.
Muchas gracias por su declaración a la organización de la sociedad civil. Ahora ofrezco la palabra a Neglected Diseases International.
Gracias, copresidentes, Excelencias. Nuestra iniciativa Es una ONG internacional de investigación y desarrollo en el campo científico y médico. Aplaudimos la aprobación de la declaración política que en los últimos meses se ha negociado, pero incluso sin ella, los gobiernos pueden aplicar prioridades, tales como la facilitación y financiación de contramedidas médicas, el acceso a terapias, diagnósticos y vacunas a través de las propias acciones nacionales, y con coaliciones regionales y transregionales y otras alianzas. Me gustaría destacar algunos aspectos prioritarios. Primero, se tiene que considerar como una función prioritaria de los sistemas sanitarios el PPR. Ya lo hemos visto con los brotes de Ébola recientes, cuando no existen pruebas rápidas de detección, las comunidades, los profesionales, y las comunidades se ven inundados por casos positivos. También es importante gestionar todos estos recursos y acumularlos antes de que estén en las emergencias. La Declaración Mundial puede ayudar a impulsar estos esfuerzos. Por otra parte, existen lagunas importantes en relación con las terapias. Uno de los aspectos más ignorados de las labores de PPR. Sin embargo, se ha reconocido esa necesidad. Instamos a los Estados miembros a financiar y apoyar una coalición para terapias ante pandemias que en 2027 presentaremos. También es importante recalcar que el acuerdo sobre pandemias obliga a la I+D financiada con fondos públicos a traducir sus resultados en acciones concretas.
Se apaga el micrófono de la oradora.
Gracias a la distinguida representante de la Iniciativa. Ofrezco ahora el uso de la palabra a la Health Diplomacy Alliance.
En nombre de la Alianza para la Diplomacia de Salud, agradecemos esta oportunidad en un momento donde el brote de ébola ya es el segundo más grande de la historia. Nos recuerda que la equidad, el acceso y la previsibilidad no son objetos abstractos. determinan la rapidez con la que podemos responder cuando más importa y quién realmente recibe esa respuesta. Felicitamos a los Estados Miembros, a la OMS y a todas las organizaciones por los avances reflejados en la Declaración Política y por reconocer directamente la brecha del financiamiento para la preparación, junto con el llamado a profesionalizar el mecanismo financiero de coordinación. El financiamiento por sí solo no va a garantizar la equidad sin acceso. Acogemos con beneplácito el compromiso continuo con una investigación, desarrollo y capacidad de manufactura regional diversificada. Pero la verdadera prueba será si las vacunas, los tratamientos y los diagnósticos llegan efectivamente a las poblaciones que las necesitan dentro de los plazos que importan. El acceso equitativo debe integrarse en el sistema desde el inicio y no abordarse después de los hechos. También queremos reconocer el avance técnico y la genuina voluntad política de los Estados han demostrado en las negociaciones del sistema de acceso a patógenos y distribución de beneficios. Un financiamiento sostenible también depende de fortalecer la coordinación bajo el enfoque de una sola salud en la práctica. funcionando como un solo sistema y no en tres vías paralelas, ya que la inversión en la prevención sigue siendo una de las formas más costo-efectivas de financiamiento para la preparación. Este mismo enfoque es indispensable para enfrentar la resistencia antimicrobiana, una amenaza directamente a la prevención de pandemias. Finalmente, con el mandato de la Junta de Monitoreo de Preparación Global ya concluido, agradecemos mayor claridad de cómo va a continuar el monitoreo independiente del financiamiento, el acceso y la capacidad, una función que el.
Gracias a la distinguida representante de la Alianza de Diplomacia Sanitaria. Ahora ofrezco el uso de la palabra a otra ONG.
Muchísimas gracias, señor presidente. Vengo a abogar a favor de un enfoque universal en las estrategias de lucha global contra las pandemias. La experiencia de la COVID-19 nos recuerda que la detección del VIH pudo disminuir considerablemente gracias a la detección muchas personas se se topaban al principio con dificultades para realizar esas pruebas de detección. Muchos se temían que las pruebas en realidad les fueran a transmitir el virus. Se decía incluso que las vacunas podían ser peligrosas para la salud. Se necesita una concertación entre las entidades encargadas de la prevención y las que trabajan sobre el terreno, las mejor posicionadas para dar a conocer las realidades locales y la percepción social. Factores negativos para la respuesta a pandemias. Un ejemplo sencillo, algunos usuarios Creen que los preservativos, otros medidos anticonceptivos que se les facilitan gratuitamente en las campañas preventivas, son de mala calidad y según mis estudios y las encuestas que he llevado a cabo, a menudo el hecho de que algo sea gratis se suele asociar con. un producto de mala calidad. Lo mismo sucede con las pruebas de detección precoz del VIH/SIDA, por lo que yo abogo por una comunicación a gran escala que permita explicar que las herramientas de prevención.
Se acaba el discurso del orador por falta de micrófono.
Gracias, distinguidos representantes. Lamentablemente, nos hemos quedado sin tiempo. No ha sido posible escuchar a todos los que deseaban hacer uso de la palabra. Para quienes no hayan podido intervenir, proponemos que envíen una copia electrónica de sus declaraciones a e-statements@un.org para que se publique en la sección e-statements del Diario de las Naciones Unidas. Ahora ofrezco el uso de la palabra a mi copresidenta.
Muchísimas gracias. Me disculpo ante la misión de Mauricio por haber denominado como delegación de Mauricio a una delegación de ONG, porque ha sido un error. Ahora ofrezco la palabra a nuestros ponentes para que contesten a las observaciones y preguntas durante un máximo de tres minutos por intervención. Señora Emanuelle Soubeyrand, tiene usted la palabra.
Muchísimas gracias. Estar preparados para las emergencias significa estar preparados para reaccionar con prontitud. Necesitamos sistemas resilientes de salud. Lo que necesitamos también es un sistema y un mecanismo de coordinación de salud pública entre los distintos sectores. Esto podría incluir también a los servicios de policía, como destacaba esta mañana el colega de Interpol. Esto debería basarse en prioridades, en objetivos y fortalezas. Yo he instado a los donantes públicos y privados a invertir en el bienestar espiritual también. Gracias.
Muchísimas gracias, señora Marta Murti. Tiene usted la palabra.
Muchísimas gracias, señora copresidenta. Quisiera dar gracias a los distinguidos participantes por sus intervenciones. Gracias a los representantes de la sociedad civil. También han sido comentarios muy ricos. Aprovechamos la oportunidad para reiterar que ahora que se están planteando muchas reflexiones sobre la arquitectura mundial de salud, hay que ajustar las prioridades nacionales con esas reformas. Gracias también por haber compartido con nosotros sus reflexiones sobre los patógenos y el acceso a las muestras de patógenos. Quisiera recalcar que esto es lo que permite que las contramedidas médicas estén disponibles. La financiación de emergencia es esencial para responder a estos brotes, ya se trate de salud animal o salud humana. También hay que recalcarlo. Me gustaría, una vez más, darle las gracias nuevamente por estos comentarios tan ricos que han aportado al debate. Muchísimas gracias, copresidente.
Muchas gracias. Señor David Reddy, tiene usted la palabra.
Muchísimas gracias. Quisiera dar gracias a los distintos grupos que han hecho comentarios. Lo que reflejan es una verdadera convergencia para determinar lo que se necesita para avanzar, sobre todo la coordinación en torno a la financiación, la importancia de mantener también la innovación constante. Y me hago eco de lo dicho por la India en lo relativo a los 80 víricos y el trabajo necesario en ese ámbito. Muchas gracias.
Muchísimas gracias. Señor Mark Pearson, tiene usted la palabra.
Muchísimas gracias. Muchos de ustedes, prácticamente todos, han pedido financiación previsible, sostenible y encabezada por los propios países. En materia de PPR, eso está muy bien, pero distamos mucho de poder decir cómo van las cosas. No sabemos cuánto se está gastando en PPR, sobre todo en los ámbitos no sanitarios, porque no contamos con un marco que permita determinarlo. No tenemos tampoco forma de identificar si estamos invirtiendo suficiente. Y también hay que determinar si esta financiación está dando resultados. Por lo tanto, esos son algunos elementos que los ministerios deberían determinar. Tenemos que trabajar juntos para colmar esas lagunas en nuestros sistemas de información, para movilizar la financiación sostenible y previsible, para permitir que todos tomen las decisiones adecuadas. Con su dinero. Muchas gracias.
Muchísimas gracias, señora Anna Krupova. Tiene usted la palabra.
Muchas gracias. Hoy he escuchado el énfasis que han puesto todos en la financiación sostenible y previsible. Pues bien, me gustaría mencionar que la preparación no es únicamente algo que tenga que ver con lo que se compra durante las crisis. La mano de obra, la confianza y las relaciones también son muy importantes. Requieren también de una inversión sostenible. Por eso, los estudiantes, los jóvenes profesionales de la salud y las comunidades deben participar de forma significativa antes de que surjan las emergencias, no después de que se hayan fijado prioridades. Deben ayudar también a ejercicios de simulacro, de participación comunitaria, de comunicación de riesgos, pues esto forma parte esencial e integrante de la preparación. Así que tendría cuatro mensajes. Primero, financien los sistemas de salud y trabajen para conseguir cuidados a diario. En segundo lugar, las comunidades deben informarse, alfabetizarse en materia sanitaria. Muchas gracias.
Muchas gracias. Quisiera dar las gracias a todos los ponentes. Antes de concluir, quisiera aprovechar esta oportunidad, también en nombre de mi copresidente, el excelentísimo señor Kong, ministro de Sanidad y ministro coordinador de políticas sociales de la República de Singapur, para dar gracias a todos los ponentes y delegaciones por haber participado activamente en los debates sobre este importante tema. Como ya se ha mencionado anteriormente, se presentará un resumen de nuestros debates durante la clausura de la reunión de alto nivel, que tendrá lugar a las 5:30 en el salón de conferencias número 1. Y el panel multipartita número 2 se concluye así, se levanta la sesión.