Formatos legibles por máquina: Texto plano · JSON
Las transcripciones disponibles en esta herramienta se generan mediante reconocimiento automático del habla y no son actas oficiales ni documentos oficiales de las Naciones Unidas. Las actas oficiales y los documentos oficiales están disponibles en el Sistema de Archivo de Documentos de la ONU. Más información
Good morning, Excellencies, distinguished participants.
Distinguidos participantes, damas y caballeros, declaro inaugurada la segunda reunión del grupo. intergubernamental, Grupo de Trabajo sobre los Derechos Humanos de las Personas Mayores. Esta mañana reanudaremos el debate general sobre la estructura y principios rectores de un futuro instrumento jurídicamente vinculante. Antes de empezar, quiero recordar a todos los participantes que esta reunión está dedicada exclusivamente a la protección y promoción de los derechos humanos de las personas mayores. Las declaraciones políticas o declaraciones con implicaciones políticas y que no guarden relación con el mandato, no serán toleradas. Pido amablemente a las delegaciones que se centren en el tema que nos ocupa. En segundo lugar, me disculpo por las circunstancias de esta configuración de la sala. No tolero que nadie tome decisiones sin mi consentimiento, y esta es una de ellas. Les puedo garantizar que vamos a reorganizar la configuración lo antes posible. De momento no es posible, pero es inconcebible lo que han hecho con las ONGs confinadas en una esquina. Claro que los Estados miembros prevalecen, pero el centro está vacío, el centro de la sala. y las ONGs están ahí en un lugar que a mí no me gusta. No me gusta, lo siento, no va a volver a ocurrir. Dicho esto, le doy la palabra a la distinguida representación de Israel.
Gracias, presidente. Agradecemos poder acudir al primer período de sesiones del Grupo de Trabajo Intergubernamental y esperamos poder trabajar en la promoción y protección de los derechos humanos de las personas mayores. En el pasado, hemos participado activamente en el desarrollo de instrumentos internacionales de derechos humanos, incluyendo la CRPD. Por eso, aplaudimos la oportunidad de poder participar en el proceso de negociación de un instrumento vinculante sobre los derechos de las personas mayores. Como podemos ver, en el mundo, en las últimas décadas y con los avances en medicina y tecnología, ha aumentado la esperanza de vida, lo cual ha llevado a un aumento de la población de personas mayores en un amplio espectro de tercera edad. Esto ha creado nuevas oportunidades para este grupo, pero también retos. Israel ha aplicado varios programas para acomodar una población mayor creciente, como centros de llamadas para el acogotamiento de derechos y prestaciones, asesoría para fomentar la resiliencia económica y bienestar físico y emocional. El instrumento futuro debe ser claro, exhaustivo y tener definiciones flexibles y funcionales para adaptarlas a los contextos nacionales, manteniendo la coherencia con los objetivos y otros tratados de derechos humanos. En nuestra opinión, los principios básicos a debatir incluyen, ante todo, la igualdad, la no discriminación basada en la edad y el edadismo, el derecho a la participación en aspectos de la sociedad y procesos de toma de decisiones que les afectan, y su inclusión. también la IA y la brecha digital, que puede afectar a una amplia gama de esferas, como servicios digitales de acceso a la información, lo cual repercute en el pleno disfrute de los derechos humanos de las personas mayores. El futuro instrumento debe complementar el marco existente de derechos humanos y, teniendo en cuenta las lagunas que se hayan identificado o se identifiquen en este proceso, evitar repeticiones innecesarias. el instrumento debe fomentar una interpretación positiva del envejecimiento, reconociendo la contribución de las personas mayores a nuestras sociedades. También creemos que es importante redactar un instrumento con la participación efectiva de personas mayores con las organizaciones que les representan. La participación de organizaciones relevantes de la sociedad civil es clave para la relevancia y eficacia del instrumento. Por último, en cuanto a la aplicación y monitoreo, todo debate sobre mecanismos debe tener en cuenta los recursos necesarios de órganos de tratados y países informantes, teniendo en cuenta las obligaciones existentes de informes. Presidente, Israel espera poder participar en el diálogo y mantiene su compromiso a contribuir al debate. Esperamos que debates futuros sean fructíferos y no se politicen para avanzar en esta importante cuestión.
Gracias.
Gracias a la distinguida representante de Israel. Tiene la palabra la Liga de Estados Árabes.
Gracias, señor presidente. Buenos días. El grupo árabe recalca su plena cooperación y apoyo para el desarrollo de este instrumento jurídicamente vinculante para los derechos de las personas mayores. La Liga de Estados Árabes participa y, además, tenemos una estrategia en la materia aprobada en la Cumbre Árabe. Voy a destacar algunos elementos que son relevantes de cara a este instrumento. Esperamos que se elaboren sistemas de protección social y que se adecuen a los requisitos de las personas mayores y sus familias, el refuerzo de las redes de seguridad social en el mundo árabe y que se construyan capacidades para las personas para que haya atención sanitaria a las personas mayores en ciudades y zonas rurales, y también se dé formación y especialización en el sector médico o paramédico para apoyar a los países a fomentar los derechos de las personas mayores. También sistemas de cuidados adecuados para las personas mayores deben ser desarrollados.
Estos sistemas.
Y tiene que haber legislación que permita atender a la situación. A la Liga Árabe le gustaría tener un mecanismo paraguas que incluyera las redes regionales. Estamos dispuestos a contribuir con nuestra sabiduría y experiencia en pro de este instrumento. tan necesario. El sonido es muy malo, el sonido, el micrófono va y viene. Gracias, presidente.
Gracias al distinguido representante de la Liga de Estados Árabes. Ha habido un problema con el micrófono. No sé si es el problema específico de ese micrófono o no, pero me lo han señalado los intérpretes. Tiene la palabra la distinguida delegación de Arabia Saudita.
Parece que está ausente.
¿Me oyen? Queremos intervenir más tarde hoy, si es posible.
Sí, de acuerdo. Si ese es el caso, por favor, informen a la Secretaría si quieren cambiar el orden. De momento, ahora no hay problema, pero en el futuro les invito a que lo hagan. Ahora tiene la palabra la distinguida delegación de China.
Gracias, señora presidenta.
La delegación de China, en primer lugar, agradece a la delegación de Argentina.
Gracias. Mi delegación primero manifiesta su agradecimiento a la delegación argentina por su trabajo y liderazgo. Las personas mayores son titulares de derechos, son un grupo importante. En el siglo XXI, envejece rápidamente la población y. Esto tiene repercusiones para los derechos humanos. Por eso es muy importante defender los derechos humanos de las personas mayores. La comunidad internacional ha avanzado mucho desde los años 50. La protección de las personas mayores fue incluida en la agenda de la ONU de los años 80. Documentos como el VDP, la Declaración de Madrid y el Plan de Acción del Envejecimiento y los Principios Rectores.
Se han?
Tienen por objetivo la efectividad de los derechos humanos. En 2010, la Asamblea General adoptó la resolución que creaba el grupo de trabajo sobre el.
Envejecimiento, que sigue trabajando a pesar de algunos retos.
Presidente, damos mucha importancia a las personas mayores. Hemos promulgado una ley sobre protección de los derechos e intereses de personas mayores ya en el año 96. Tenemos una estrategia en marcha para el envejecimiento de la población. Y también en el último plan de derechos humanos hay un capítulo sobre las personas mayores que fija medidas de lucha contra la discriminación por edad, para mejorar los servicios de cuidados y para fomentar un disfrute de los resultados de desarrollo. Queremos desarrollar la economía plateada, tenemos hemos propuesto una resolución de accesibilidad para todos para promover los derechos de las personas mayores. Apoyamos el trabajo de este grupo de trabajo y estamos dispuestos a participar de modo constructivo. En los siguientes comentarios, primero, un instrumento vinculante no se logra.
De la noche a la mañana.
Hay que estudiar las condiciones nacionales. Es un trabajo por consenso. En ese sentido, agradecemos que su documento mencione el respeto a la diversidad cultural nacional. En segundo lugar, como dice su mandato, este grupo es un grupo intergubernamental dirigido por Estados. La participación de actores debe servir al mandato, a dar cumplimiento a las resoluciones de la y el reglamento, sobre todo la resolución 96/31. En tercer lugar, el grupo de trabajo debe incorporar los resultados útiles de instrumentos de derechos humanos existentes. Nuestra delegación va a presentar comentarios específicos durante los debates.
Gracias.
Gracias.
Tiene la palabra Andorra?
Gracias, señor presidente. El Principado de Andorra celebra la realización de esta primera sesión sustantiva del grupo de trabajo intergubernamental y aprovecha para reafirmar su compromiso con la elaboración de un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre los derechos humanos de las personas mayores. La longevidad constituye uno de los mayores logros de nuestras sociedades. Sin embargo, vivir más años no garantiza por sí solo vivirlos con dignidad, autonomía y plena participación. Las personas mayores continúan enfrentándose al edadismo, la discriminación, la pobreza, la soledad no deseada, la violencia y el abuso, así como los obstáculos en el acceso a la sanidad, los cuidados, la justicia, la vivienda, la protección social y las nuevas tecnologías. El futuro instrumento debe partir de una premisa clara: las personas mayores son titulares de derechos y no únicamente beneficiarias de asistencia o protección. Por ello, Andorra considera que la dignidad, la autonomía individual, la igualdad y la no discriminación deben situarse en el centro de la futura convención. Esta debe garantizar el derecho de las personas mayores a tomar sus propias decisiones, a recibir los apoyos que puedan necesitar y a participar plenamente de la vida familiar, social, económica, cultural y política. El instrumento deberá reconocer, además, la diversidad de las personas mayores y adoptar un enfoque interseccional. El envejecimiento no se vive de la misma manera para todas las personas. El género, la discapacidad, la situación económica, el origen, el lugar de residencia o las condiciones de salud pueden generar formas múltiples y acumulativas de discriminación. Respecto a su arquitectura, consideramos que el texto debería incluir una definición clara de su objeto y alcance. principios generales, obligaciones de los Estados, derechos sustantivos y mecanismos efectivos de aplicación, seguimiento y rendición de cuentas. Entre los ámbitos que requieren una protección explícita deben figurar la vida independiente y la inclusión en la comunidad, la capacidad jurídica y el consentimiento libre e informado, el acceso a servicios sociales, sanitarios, de atención a largo plazo y de cuidados paliativos. la protección social, la accesibilidad, la participación, el acceso a la justicia, la inclusión digital y la protección frente a la violencia, el abandono y el abuso. Finalmente, el proceso de elaboración debe ser abierto, transparente y accesible. La participación directa, efectiva y significativa de las personas mayores en toda su diversidad no debe limitarse a una consulta puntual, debe acompañar todas las fases de la negociación, la aplicación y el seguimiento del futuro instrumento. Andorra está dispuesta a contribuir de forma constructiva a este proceso para alcanzar una convención ambiciosa, clara y aplicable que permita a todas las personas envejecer con derechos, libertad y dignidad. Muchas gracias.
Muchas gracias, distinguida representante de Andorra.
Tiene la palabra la distinguida representación de Kuwait. Parece que está ausente la distinguida representación de Italia. Gracias.
Sí que es Kuwait. Secundamos la declaración de los países del Consejo de Cooperación del Golfo. Las personas mayores transfieren valores entre generaciones. Esto se basa en la sharía, que recalca el respeto de todas las personas y sus derechos. En base a lo anterior, nuestro país sigue desarrollando sus leyes para proteger los servicios sociales y Garantizar el envejecimiento activo, proteger los derechos de las personas mayores en pie de igualdad, su autonomía, participación efectiva en la sociedad, el cambio demográfico en todo el mundo, el aumento de personas mayores. muestra que el envejecimiento es multidimensional. Hace falta un enfoque exhaustivo que pase de los cuidados al empoderamiento, la participación, la independencia. El objetivo es que las personas mayores gocen de sus derechos en igualdad con otros y, además, que se pueda aprovechar su experiencia para el desarrollo sostenible y para tener sociedades inclusivas y resilientes. En ese sentido, destacamos la importancia de basar el instrumento en, por ejemplo, los principios rectores, el Plan de Acción de Madrid sobre el envejecimiento y su aplicación también en línea con la Agenda 2030 y la Declaración Política de 2025 para que nadie se quede atrás. Presidente, Cubaet considera que un instrumento vinculante sobre personas mayores es una excelente oportunidad para proteger a esta categoría de personas y para cerrar lagunas en los sistemas de derechos humanos. Debe basarse en negociaciones minuciosas que tengan en cuenta distintos sistemas jurídicos y prioridades de distintos países. En ese sentido, subrayamos que el instrumento debe basarse en las siguientes cuestiones.
En primer lugar, hay que encontrar un paradigma entre desarrollo y derechos para garantizar que las personas mayores puedan participar en la toma de decisiones y las cuestiones relevantes para su vida diaria. El envejecimiento activo y la economía plateada son también cuestiones importantes. En segundo lugar, hay que mantenerse al día de los avances tecnológicos para garantizar el acceso de las personas mayores a servicios digitales, por ejemplo, o a tecnologías de asistencia. En segundo lugar, hay que garantizar que las personas mayores no sean víctimas de violencia o de discriminación, y hay que tener en cuenta sus derechos en las políticas de riesgo de reducción de desastres. En cuarto lugar, la cooperación internacional, el intercambio de experiencias, la recopilación de datos de manera tal que sirvan para desarrollar políticas basadas en hechos y para mejorar los derechos de las personas mayores es otro aspecto importante. Para concluir, seguimos comprometidos con la participación activa en las negociaciones. Esperamos que el enfoque sea gradual y que vaya teniendo en cuenta las diferencias entre instrumentos y situaciones de los diferentes países, para que al final el tratado refuerce la dignidad y la independencia de las personas mayores y garantice su participación, para que al final tengamos sociedades inclusivas y sostenibles en beneficio de todos. Gracias.
Tiene ahora la palabra el vicepresidente, la distinguida delegación de Italia.
Gracias, presidente. Distinguidos delegados, en este primer período de sesiones del Grupo de Trabajo Intergubernamental, Italia se suma a la declaración de la UE y quisiera reafirmar su pleno apoyo al proceso de elaboración de un instrumento jurídicamente vinculante para la promoción y protección de los derechos humanos de las personas mayores. La disposición de apoyar el proceso de elaboración de un instrumento legislativo de esta índole es algo que está muy enraigado tanto en nuestra cooperación mundial como en nuestra cooperación regional y también en los recientes avances en nuestras políticas nacionales. Nosotros hemos contribuido a balances que se han llevado a cabo en el grupo de trabajo permanente de la CEPE sobre envejecimiento tras la aprobación de la Declaración Ministerial de Roma 2022. Se hace referencia, sobre todo, al trabajo que realiza el equipo de tareas para la elaboración de la nueva Estrategia Regional de Aplicación del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento. Se han debatido allí temas sustantivos y algunos serían muy importantes a la hora de identificar brechas en el derecho internacional que impiden que las personas mayores disfruten plenamente de sus derechos humanos. Entre estas cuestiones, valdría la pena mencionar la lucha contra el edadismo y la discriminación, teniendo en cuenta los estereotipos que existen en la sociedad con respecto a las personas mayores, la importancia del aprendizaje a lo largo de la vida y del desarrollo de habilidades, teniendo en cuenta también la transformación digital que se está viendo en todo el mundo. Los obstáculos a la participación significativa en el trabajo y la vida comunitaria, haciendo referencia sobre todo a la importancia de redes de protección social efectivas. La persistencia de desigualdades de género que afectan sobre todo a las mujeres en diferentes ámbitos, por ejemplo, el trabajo, la economía, los cuidados familiares y los servicios de salud. la vulnerabilidad cada vez mayor de las personas mayores a los riesgos que representa el cambio climático y los conflictos armados en todas las regiones del mundo; la importancia de cuidados institucionales y comunitarios y de sistemas de apoyo que promuevan la autonomía, la accesibilidad, la vida independiente y la inclusión social, a la vez que se garantice el respeto por la dignidad, la voluntad y las preferencias de las personas mayores. Como saben todos, Italia está en la primera línea de la transición demográfica. Por eso, nuestro país ha ido adoptando progresivamente toda una serie de políticas y medidas complejas. El objetivo de estas reformas es diseñar una estrategia coherente que se base en un plan nacional para el envejecimiento activo y el plan nacional para los cuidados a largo plazo, luego complementados por planes locales y regionales. La elaboración de estos planes se ha llevado a cabo a través de un diálogo que y abierto con las organizaciones de la sociedad civil, las ONGs y los socios del sector social. Contamos con experiencia que podemos aportar a la elaboración de un documento jurídicamente vinculante. Creemos que el cambio de paradigma cultural requiere de una transición que nos lleve a un enfoque basado en el ser humano. Para eso hay que empezar por un proceso de cooperación internacional transparente y de intercambio de buenas prácticas. Gracias.
Gracias al distinguido representante de Italia. Tiene ahora la palabra la distinguida representación de Nueva Zelanda. Adelante.
Gracias, Presidente. Nueva Zelanda agradece que se cree el Grupo de Trabajo sobre los derechos de las personas mayores. Nos sumamos a los que le han felicitado, Presidente, por su nombramiento y, además, gracias por el documento que nos ha enviado, Food for Thoughts. Estamos comprometidos a promover y proteger los derechos de todas las personas mayores y esperamos poder participar en este proceso. Para desarrollar un instrumento efectivo. Estamos comprometidos a garantizar que el resultado de este grupo de trabajo establezca normas de alto nivel para proteger los derechos de las personas de edad. Como han dicho ya muchos, es fundamental que el resultado sea compatible con los marcos existentes de derechos humanos. Los resultados no deben debilitar las normas existentes de derechos humanos, sobre todo en cuanto a los derechos de mujeres y niñas y los derechos de personas con discapacidad. Los arreglos institucionales y para presentación de informes son fundamentales para cumplir con las obligaciones de derechos humanos. Ahora, han de ponerse en práctica teniendo en cuenta las capacidades de los países y no han de duplicar los compromisos ya existentes en otras convenciones. Esperamos poder colaborar con todos para desarrollar este nuevo instrumento. Gracias.
Gracias a la distinguida representante de Nueva Zelanda. Tiene la palabra la distinguida representación de Arabia Saudita.
Gracias, presidente. Para comenzar, quisiéramos respaldar la declaración del Consejo de Cooperación del Golfo. Celebramos que se lleve a cabo este primer periodo de sesiones del grupo de trabajo y agradecemos también los esfuerzos del Alto Comisionado para facilitar esta reunión. Esperamos que sea fructífera y sabemos que contamos con su excelente liderazgo. Presidente, Arabia Saudita reafirma su apoyo a aquellos esfuerzos encaminados a elaborar un instrumento internacional jurídicamente vinculante para promover los derechos de las personas mayores. Estamos seguros de que es necesario crear un marco normativo internacional que colme las lagunas existentes y que garantice a las personas de edad el pleno disfrute de sus derechos. Nosotros hemos estado entre los primeros países que hablaban de un instrumento jurídicamente vinculante que crea un marco internacional para promover y proteger los derechos de las personas mayores. Arabia Saudita presta particular atención a los derechos de las personas mayores y esto tiene mucho que ver con los valores propios de nuestro reino, dígase el respeto por los mayores, la protección de sus derechos en todos los ámbitos. La Ley Fundamental de Gobernanza del Reino garantiza los derechos de los ciudadanos y sus familiares en caso de enfermedad, discapacidad, envejecimiento Y además, apoya al sistema de seguridad social. Hemos logrado una ley para la atención de las personas mayores. Y consideramos que el instrumento que se logre a nivel internacional deberá basarse en un enfoque de derechos humanos y deberá incluir todos los derechos que están recogidos ya en otros acuerdos internacionales de derechos humanos. Insistimos en cuanto a que proteger la dignidad humana de las personas mayores tiene que ser la piedra angular del instrumento internacional. Esta exigencia dimana de valores muy enraigados en mi país. Presidente, el Reino de Arabia Saudita hará todo lo necesario para apoyar el proceso de elaboración de este instrumento jurídicamente vinculante, que esperamos se logre sobre la base del consenso entre todos los miembros, excluyendo todo aquello que no genere consenso a nivel internacional. y que también tenga en cuenta las obligaciones de los Estados miembros contraídas en otros acuerdos internacionales. Para concluir, insistimos en cuanto a la importancia de las buenas prácticas y de las legislaciones nacionales que apoyan y protegen los derechos de las personas mayores. Gracias.
Gracias al distinguido representante de Arabia Saudita. Ahora tiene la palabra la distinguida representación de Bahréin. Adelante.
Gracias, presidente. Nos sumamos a la declaración que se ha pronunciado en nombre del Consejo de Cooperación del Golfo. Le felicitamos, además, por asumir la presidencia de las labores de este grupo para preparar un instrumento jurídicamente vinculante sobre los derechos de las personas de edad. Le deseamos mucho éxito en esta tarea, presidente. Además, este primer periodo de sesiones es un momento importante en el proceso que tiene como objetivo colmar las lagunas en materia de protección de las personas de edad. Reiteramos la importancia de un enfoque que se base en la dignidad humana, en la igualdad y en la no discriminación y la protección de las personas mayores contra la violencia, el descuido, la explotación y que les permita acceder a la salud, a los servicios, cuidados y protección social. Somos muy conscientes de la importancia de esta cuestión y, de hecho, es algo que nos preocupa desde hace mucho tiempo. Somos conscientes de la importancia que tiene brindar a las personas mayores todo tipo de protección. Hemos promulgado una ley en particular para la protección de las personas mayores como miembros de nuestra sociedad. Presidente, reiteramos la importancia de que este documento que se quiere lograr sea realista, pueda aplicarse teniendo en cuenta la diversidad cultural, jurídica de un país a otro. Esperamos que el proceso de negociación se base en la cooperación, en la apertura y que sea un elemento más y un elemento importante para el sistema de derechos humanos. Gracias.
Gracias al distinguido representante de Bahréin. Gracias por su contribución y por su apoyo. Tiene ahora la palabra?
Muchas gracias, señor Presidente. El Perú se complace de la celebración de esta primera sesión sustantiva del Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre las Personas Mayores y expresa su firme interés en participar activamente y contribuir de manera constructiva a este proceso, que consideramos de especial relevancia para fortalecer la protección internacional de sus derechos. para el Perú, la protección de los derechos de las personas mayores reviste una especial importancia. Nuestras personas adultas no solo son titulares de derechos, sino también portadores de experiencia, memoria, conocimientos y saberes que contribuyen de manera invaluable a nuestras familias, comunidades y a la identidad de nuestra nación. Asimismo, consideramos que el futuro instrumento jurídicamente vinculante debe partir de una premisa fundamental: Envejecer no puede significar perder derechos, autonomía, participación ni dignidad. Debe, por el contrario, contribuir a combatir la discriminación por motivos de edad y reconocer plenamente a las personas mayores como actores esenciales de nuestras sociedades. Asimismo, el Perú considera que este proceso debe ser inclusivo, participativo y orientado a alcanzar consensos, tomando en cuenta la diversidad de realidades nacionales y regionales. Como Estado parte de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, nuestro país valora especialmente la experiencia regional acumulada y considera que puede aportar importantes enseñanzas a este proceso global. En el ámbito nacional, la Política Nacional Multisectorial para las Personas Adultas Mayores al 2030 busca enfrentar la discriminación estructural por motivos de edad y garantizar el pleno ejercicio de derechos, la calidad de vida, la independencia y la autonomía en la vejez. Para ello, establece cinco objetivos prioritarios vinculados al cuidado y buen trato, al envejecimiento saludable, a la protección social, la educación y la participación social, productiva y política. Asimismo, reconoce que las personas mayores constituyen un grupo diverso y que algunas enfrentan situaciones de especial vulnerabilidad, en particular las mujeres, las personas indígenas, quienes viven en zonas rurales y aquellas que presentan alguna discapacidad. Finalmente, reafirmamos nuestra voluntad, señor presidente, de participar activamente en las próximas etapas de este proceso y de contribuir a la construcción de un instrumento ambicioso y efectivo que reconozca la diversidad de sus experiencias y contribuya a construir sociedades en las que nadie se ha dejado atrás por razón de su edad. Muchas gracias.
Muchas gracias, distinguida representante del Perú. Ahora doy la palabra al distinguido representante de Venezuela. Tiene la palabra.
Gracias, presidente. La República Bolivariana de Venezuela agradece la convocatoria a esta primera sesión del Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre los derechos humanos de las personas mayores y reitera su firme compromiso con la promoción y protección de los derechos de este importante sector de la población. Para Venezuela, las personas mayores no deben ser concebidas únicamente como sujetos de protección o de asistencia social, sino como titulares plenos de derechos, Corresponde, en consecuencia, a los Estados promover políticas públicas integrales que reconozcan su aporte al desarrollo de nuestras sociedades y su papel fundamental en la preservación de la memoria histórica, la transmisión de conocimiento y el fortalecimiento de la familia y la comunidad. Esto implica garantizarles una vida digna, activa, participativa e independiente, conforme a los principios de igualdad, inclusión, solidaridad y justicia social. Este compromiso encuentra fundamento en nuestra Constitución, que reconoce el derecho de las personas mayores a la protección integral, a la seguridad social y al fortalecimiento mediante la Ley Orgánica para la Atención y Desarrollo Integral de las Personas Adultas Mayores, la Ley Orgánica de Seguridad Social y otras normas orientadas a garantizar un envejecimiento digno, activo y saludable. En el ámbito de las políticas públicas, el Estado venezolano impulsa iniciativas como la Gran Misión en Amor Mayor, Venezuela y la gran misión Abuelos y Abuelas de la Patria, dirigidas a fortalecer la protección social, la atención en salud, la participación comunitaria y la inclusión plena de las personas mayores. No obstante estos avances, consideramos indispensable señalar que las medidas coercitivas unilaterales afectan gravemente la capacidad de los Estados para garantizar el pleno ejercicio de los derechos económicos, sociales y culturales, en particular de los sectores más vulnerables, entre ellos las personas mayores. Estas medidas obstaculizan el acceso a recursos financieros, medicamentos, tecnologías, alimentos e insumos esenciales, limitan la implementación de las políticas públicas y se comprometen al cumplimiento de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Señor Presidente, resulta fundamental que este grupo de trabajo cumpla su mandato mediante un diálogo transparente, inclusivo y genuinamente intergubernamental que respete la soberanía de los Estados, sus particularidades nacionales y sus diferentes niveles de desarrollo económico, social y cultural, sobre la base de los principios de universalidad, indivisibilidad, interdependencia e interrelación de todos los derechos humanos y del acervo normativo internacional ya existente. Este proceso debe contribuir a identificar las brechas de protección, fortalecer la promoción y garantías de los derechos humanos de las personas mayores y alcanzar consensos amplios que reflejen las realidades y prioridades de todos los países. Venezuela participará activamente en los trabajos de este grupo con espíritu constructivo y de cooperación. Confiamos en que este proceso permita avanzar hacia una protección más efectiva de los derechos humanos de las personas mayores, reafirmando su dignidad, autonomía, participación e inclusión plena en nuestras sociedades. Muchas gracias.
Muchas gracias, distinguido representante de Venezuela. Solamente quiero agregar que cuando se apagan los reflectores y las cámaras de las grandes cadenas internacionales, no se apaga la intención de ayudar a Venezuela en esta tragedia que está atravesando y por eso acompañamos esta situación de todas las formas posibles. Y sé que muchos países que están aquí presentes también lo están haciendo. Now, give the floor to the distinguished representative of the Organization of Islamic Cooperation. You have the floor.
Mr. Chair, I report we welcome the convening.
Presidente, muchas gracias por darnos la palabra. Agradecemos que se celebre este primer periodo de sesiones. La Organización para la Cooperación Islámica reafirma su compromiso de promover y proteger los derechos y el bienestar de las personas mayores. La estrategia aprobada en 2019 es un marco integral para abordar las dimensiones sociales, económicas, culturales del envejecimiento y para promover el bienestar de todas las personas en nuestra región. Ahora reconocemos que. El envejecimiento poblacional es una cuestión cada vez más acuciante en todas partes del mundo. El aumento de la esperanza de vida, la evolución de las estructuras sociales, requiere mayores esfuerzos para que todas las personas mayores puedan seguir disfrutando de sus derechos humanos en un pie de igualdad con los demás, incluyendo aquellas situaciones en las que requieren de apoyo a diferentes niveles. Creemos que la dependencia no puede disminuir la autonomía, la dignidad y los derechos de las personas de edad, que siguen siendo titulares de derechos y pueden participar de manera activa en las decisiones que afectan su vida. En muchos lugares, la familia sigue siendo el principal pilar de apoyo. Hay hogares en los que viven personas de varias generaciones y esto sigue siendo el pilar para garantizar la inclusión social y la protección de las personas mayores. La OAS reconoce la importante contribución que hacen los sistemas de cuidados familiares basados en valores culturales y religiosos. que recalcan el respeto, la solidaridad y la compasión para con las personas mayores. El apoyo de la familia, al mismo tiempo, debe complementarse con servicios públicos adecuados, mecanismos de protección social y garantías jurídicas para asegurarnos de que la dependencia no ponga en peligro la autonomía, la dignidad o los derechos humanos. Presidente, relator, un futuro instrumento vinculante tiene que basarse en la dignidad y en los derechos y ha de ser coherente con los demás instrumentos de derechos humanos ya existentes. Tiene que evitar entrar en controversia con conceptos que no gozan de consenso en el derecho internacional. Al final, el objetivo es lograr un consenso entre todos los Estados miembros y habrá de evitarse todo tipo de solapamiento también. Para concluir, seguimos comprometidos con la cooperación con Naciones Unidas y con otros socios internacionales para promover la autonomía, la dignidad y los derechos humanos de las personas mayores y para garantizar que no dejemos a ninguna persona mayor atrás. Gracias.
Tiene la palabra ahora la distinguida representación de la Santa
Gracias, presidente.
Le agradecemos a usted y a la mesa por la preparación de este primer periodo de sesiones y por el documento que nos ha enviado. Y también por el programa de trabajo. Mi delegación tiene una postura de larga data. La prioridad tiene que ser cumplir con las obligaciones existentes en lugar de elaborar un nuevo instrumento. Esto es algo que se conoce muy bien en Nueva York y en Ginebra. Se ha decidido iniciar este proceso y, aun así, hemos decidido colaborar de manera constructiva y de buena fe, esperando que se logren beneficios tangibles para todas las personas mayores. Mi delegación quisiera hacer tres observaciones iniciales. En primer lugar, en cuanto al método, nos parece que las personas mayores ya disfrutan de todos los derechos humanos. Los principales tratados internacionales de derechos humanos obligan a los Estados a garantizar todos los derechos a todas las personas, sin distinción. Este grupo de trabajo sería más creíble si se basa en marcos ya existentes de derechos humanos, una traducción positiva, como dice usted en su documento, y si evita duplicar labores ya realizadas. Ahora, en cuanto a la persona humana, la dignidad no disminuye con la edad. Las personas mayores pueden seguir siendo productivas. Como ha dicho el Papa León XIV recientemente, las personas mayores son un don, una bendición y una vida más larga es un signo de esperanza. Ahora, las personas mayores tienen sabiduría, memoria, experiencia, son la transmisión para las próximas generaciones son muy importantes para la sociedad, que no de tratarles solamente como beneficiarios de protección. En tercer lugar, en cuanto a la familia, se reconoce en la Declaración Universal la familia como el núcleo fundamental de la sociedad que tiene derecho a ser protegida. En muchas partes, la familia se ocupa del cuidado de las personas mayores con cuidadores informales que también merecen apoyo. Un instrumento efectivo debe reconocer las realidades diferentes de las personas mayores en diferentes regiones y culturas, y debe fortalecer el papel de la familia y la comunidad y no desplazarlas. La Santa Sede está dispuesta a seguir colaborando con esta labor para poder servir verdaderamente a la dignidad de los derechos de las personas mayores. Gracias, Presidente.
Muchas gracias, distinguida representante de la Santa Sede.
Tiene ahora la palabra la distinguida representación de Ruanda.
Presidente, relator, Excelencias, Ruanda celebra que tengamos este primer periodo de sesiones del grupo de trabajo de composición abierta. El envejecimiento en mi país es cada vez más visible, la expectativa de vida ha aumentado en las últimas dos décadas a casi 70 años, porque tenemos un sistema de salud sólido, control de enfermedades, ha mejorado el saneamiento y hay avances socioeconómicos. Si bien nuestra población sigue siendo predominantemente una población joven, el aumento en la longevidad da señales ya de un cambio demográfico que es tanto una oportunidad como una responsabilidad. Hay que incluir, hay que invertir aún más en las necesidades especiales de las personas mayores. A través de un enfoque comunitario, se presta particular atención a los supervivientes mayores del genocidio de 1994 contra los tutsi. y. Muchos de los supervivientes viven con sus familias y tienen traumas y discapacidades complejos. El rubán del respeto por las personas mayores es algo que está muy enraigado en nuestros valores culturales y que se refuerza con medidas jurídicas y políticas concretas. En 2021 aprobamos la política nacional para personas mayores y la estamos aplicando para garantizar la acción coordinada del gobierno en pro del desarrollo y de los servicios que se brindan a las personas mayores. Nuestra política se basa en el marco jurídico más amplio del país, incluyendo las garantías constitucionales de igualdad y no discriminación y las leyes de diferentes sectores y estrategias de diferentes sectores para promover los derechos humanos de las personas mayores. A nivel continental, hemos ratificado el Protocolo de la Unión Africana sobre personas mayores, con lo cual nos comprometemos formalmente a las normas del protocolo y las obligaciones de proteger y promover los derechos a la dignidad y el bienestar de las personas mayores. Para concluir, Ruanda apoya un proceso de negociación que sea inclusivo, que de manera significativa incluya a las personas mayores y las organizaciones que les representan en todas las etapas del proceso, con el objetivo de lograr un instrumento que se base en la equidad, en la no discriminación, en la participación inclusiva y en la solidaridad intergeneracional. Un instrumento de esta índole ha de convertir los derechos humanos ya existentes en protecciones claras para las personas mayores como titulares de derechos, y ha de ayudar a lograr progresos a la hora de promover la dignidad y los derechos de todas las personas a través de todas las generaciones. Gracias, presidente relator.
Gracias, el distinguido representante de Ruanda tiene ahora la palabra, la distinguida representación de UNITAR.
Gracias, presidente. Felicitaciones por haber sido electo. Mucho éxito. El Instituto de las Naciones Unidas para la Formación e Investigación Unida Apoya este proceso para elaborar la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas Mayores. Somos muy conscientes de los diferentes desafíos que podrán surgir a lo largo del proceso de negociaciones multilaterales. incluyendo la presentación del personal, los recursos humanos, la falta de conciencia, los esfuerzos previos, la pericia, etcétera. Ahora creemos que podemos aprovechar toda una serie de partes interesadas y convertir compromisos en acciones tangibles, fortalecer la capacidad institucional y partiendo de lecciones anteriores, recursos y experiencias y aprendizajes. En ese sentido, estamos a su disposición para diseñar y preparar iniciativas de aprendizaje que puedan complementar el proceso de negociaciones y generar los conocimientos, capacidades y actitudes necesarias para promover la promoción y la protección de los derechos de las personas mayores. Para que comiencen las negociaciones, quisiéramos recalcar la importancia de garantizar que una futura convención incluya disposiciones sobre investigación y aprendizaje a lo largo de la vida de las personas mayores para empoderarlas para que sigan contribuyendo de manera activa y sean arquitectos de su propio futuro, a la vez que fomenten el diálogo intergeneracional. Incluir el conocimiento en apoyo de este objetivo contribuye a transformar las instituciones que discriminan a nivel social, las leyes y las prácticas de este tipo, en progresos significativos para las vidas de personas mayores y a la sociedad en su conjunto. Estamos dispuestos a apoyar este proceso y a explorar posibles sinergias para promover la participación libre, activa y significativa de las personas mayores. Aprovechamos esta oportunidad para felicitar a nuestros colegas de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos por los esfuerzos realizados para organizar esta reunión. Muchas gracias.
Gracias a la distinguida representante de UNITAR, ahora UNECE, o CEP.
Gracias. Tengo el honor de intervenir en nombre de la Comisión Económica para Europa de la ONU y en nombre del Grupo Interinstitucional sobre Envejecimiento. La CEP siempre ha apoyado a los Estados cooperación regional y el seguimiento al plan de Madrid. Y en nuestra región tenemos una estrategia de aplicación que están actualizando los Estados miembros y que es un marco importante para traducir los compromisos en la acción. También, en nombre de Viaga, aplaudimos que se convoque el primer periodo de sesiones del grupo. Este grupo es un momento importante para la comunidad internacional. Aprovecha décadas de trabajo intergubernamental, como el trabajo de la segunda asamblea de envejecimiento, el Plan de Madrid, los principios de la ONU, la década de envejecimiento saludable, también el grupo de trabajo de la Asamblea General, la Declaración de Tejas de la segunda cumbre de desarrollo social, la Agenda 2030 de desarrollo sostenible. El sistema de la ONU aborda este proceso con un punto de partida claro: las personas mayores tienen derecho al pleno disfrute de todos sus derechos humanos y libertades fundamentales sin discriminación por motivo de edad. Un borrador de instrumento vinculante debe promover y garantizar el pleno disfrute de los derechos humanos de las personas mayores y clarificar cómo las obligaciones existentes de derechos humanos se aplican a la edad. la vejez y salvaguardias a nivel internacional. El instrumento futuro debe generar un marco que permita a los Estados abordar barreras tradicionales y emergentes. Y no debe bajar el rasero o duplicar normas existentes. Debe reforzar la claridad, coherencia y rendición de cuentas, permitiendo que el sistema de derechos humanos atienda mejor a la situación específica Las personas mayores. Hay varios principios claves. Primero, el instrumento de anclarse en la igualdad y la no discriminación y centrarse en las formas interseccionales de discriminación. Dos, debe reconocer a las personas mayores no solo como receptoras de cuidados, sino como contribuyentes a familias, economías, culturas y desarrollo sostenible.
Tres.
El instrumento debe poder reconocer que las experiencias tardías en la vida pueden ser definidas por barreras durante la vida y mantenerse en los derechos humanos de personas mayores. Y cuarto, garantizar la plena participación efectiva de personas mayores en todas las etapas de la toma de decisiones. La aplicación debe basarse en un buen acopio de datos desglosados por edad, sexo y otros factores. Alentamos a los Estados miembros a aprovechar el trabajo que se hace en procesos regionales, declaraciones intergubernamentales, instrumentos existentes y, sobre todo, las vivencias de las personas mayores.
Gracias.
Gracias. La Eslovenia Human Rights Ombudsman. Gracias por contribuir al debate.
El Ombudsman agradece la iniciativa. Estamos complacidos de apoyar el proceso. Respaldamos las declaraciones de Gunhry Henri, que van a pronunciar luego, pero queremos centrarnos en algo específico que debe regir la arquitectura de instrumentos futuros. El marco debe basarse en derechos humanos y afirmar a las personas mayores como titulares de derechos. Puede parecer obvio para instrumentos de derechos humanos, pero los enfoques para personas mayores a menudo solo atienden a las necesidades de protección. cuidados o asunciones de vulnerabilidad y no una óptica de autonomía y derechos. Hay que pasar de pensar la vejez en términos de vejez y seguir un enfoque más basado en derechos del envejecimiento. Para ello, las personas mayores en su diversidad deben ser reconocidas en el instrumento como titulares iguales de derechos. los derechos humanos. No deben ser pintados como receptores específicos de cuidados, sino como personas con capacidad de acción y autonomía, cuyas preferencias deben ser respetadas. Los Estados deben ser reconocidos como titulares de derechos. En este enfoque, el apoyo, cuidados y protección debe permitir a las personas mayores ejercer sus derechos. de modo digno, en pie de igualdad, sin discriminación, con autonomía, participación, capacidad de elección y control. Para ponerlo en práctica, hay que clarificar cómo deben entenderse los derechos humanos y fijar claras obligaciones, medidas de aplicación, monitoreo, rendición de cuentas.
Y acceso a vías de recurso efectivas.
En ese sentido, La CRPD brinda un ejemplo importante, contribuyó a enfoques basados en la dignidad, autonomía, participación, accesibilidad, apoyo a la vida independiente y rendición de cuentas. El instrumento futuro puede inspirarse en esta experiencia, reconociendo las particulares de la vejez.
Muchas.
Veces hay edadismo, estereotipos, prácticas institucionales, accesos inaccesibles, pobreza, aislamiento, exclusión digital y falta de apoyo. Esta comprensión de las barreras que afectan a los derechos de las personas mayores deben aplicarse y traducirse en responsabilidades concretas de los Estados. Por último, un enfoque basado en los derechos humanos requiere la participación efectiva de personas mayores y las organizaciones que le representan, no solo como principio, sino como parte del método con el que se desarrolle, aplique y monitoree el instrumento.
Gracias.
Gracias.
La Procuraduría de los Derechos Humanos tiene la palabra.
Señor Presidente. La Institución de Derechos Humanos de Guatemala, a través de las acciones que realiza conforme al mandato constitucional que le corresponde en la defensa y tutela de los derechos y libertades fundamentales de las personas mayores, cada día comprueba que este sector poblacional se ve expuesto a situaciones desventajosas relacionadas con actos excluyentes y discriminatorios. Situación que les limita el acceso a los derechos sustanciales relacionados con el acceso a la salud, servicios sociales e inclusión social plena. Ante este escenario, hemos estado participando de manera constante en las reuniones de la Alianza Mundial de Instituciones de Derechos Humanos, con la finalidad de sumar esfuerzos en la consolidación de la salvaguarda de los derechos del sector de población de personas mayores. Por lo expuesto, Manifestamos ante este pleno el firme respaldo a la adopción de un instrumento jurídicamente vinculante. Estamos convencidos de que mediante una convención universal sobre la protección de los derechos humanos de las personas mayores. Podremos superar aspectos críticos como los vacíos legales que impiden abordar la violencia sistemática por motivos de edad de forma rápida y a la protección de miles de personas frente al edadismo estructural que diariamente deben enfrentar. además, permitirá promover nuevos modelos de atención integral orientados a cambiar el paradigma de la asistencia al derecho, porque las políticas públicas relativas a la vejez hasta ahora se han diseñado desde la caridad, la asistencia médica, asistencialista, barreras específicas y normalizadas fundamentalmente. en la edad, consistiendo la marginación al acceso laboral, a medios digitales, a la justicia e inclusión en crisis y emergencias, y la falta de mirada a la realidad demográfica ineludible, ya que el mundo envejece rápidamente. Ante este avance histórico de proceso de redacción mandatado por las Naciones Unidas, Se exhorta a los gobiernos y estados miembros a participar de forma activa en las sesiones del grupo de trabajo, apoyando la inclusión de los estándares más altos de protección, coadyuvando de esta manera a evitar dilación en el proceso respectivo. a las organizaciones de la sociedad civil que por muchos años han estado presentes a continuar, para que sus voces y sus experiencias y realidades propias se vean reflejadas en el contenido de la Convención. Por supuesto, a la comunidad internacional a acuerpar el reconocimiento de los derechos en la vejez, porque estos no son solamente un beneficio para un grupo aislado. sino que es asegurar un estándar de dignidad con que todas y todos tenemos derecho a envejecer. Finalmente, enfatizo que, como institución nacional de derechos humanos, nos corresponde el deber de incidir activamente en el proceso de negociación, como en su posterior implementación y vigilancia de su cumplimiento. Debemos velar porque los marcos internacionales se conviertan en realidades concretas que dignifiquen la vida de las personas mayores.
Muchas gracias.
Ahora tiene la palabra la. Ahora tiene la palabra Ganry, la Alianza Mundial de Instituciones Nacionales de Derechos Humanos.
Presidente, Excelencias, distinguidos delegados. Gandhi engloba a 119 y en el DHA, si encomia el inicio de la redacción del nuevo instrumento vinculante sobre derechos humanos de personas mayores. El objetivo último del nuevo instrumento debe ser mejorar la situación y respetar, proteger y hacer efectivos los derechos de personas mayores. Consideramos que debe regirse por los principios de la no discriminación, igualdad y dignidad, y abordar un cambio de enfoques basados en el bienestar y la protección a un enfoque basado en derechos humanos que reconozca a las personas mayores.
Como titulares de derechos activos e iguales.
El punto de partida es reconocer que las personas mayores tienen retos sistémicos de derechos humanos debido al edadismo. sus dimensiones internalizada, interpersonal e institucional, lo cual combina, además, los efectos de las desigualdades acumulativos, entre ellos, la forma interseccional de discriminación. El marco del instrumento debe reconocer y valorar las contribuciones de las personas mayores a la sociedad. Debe reconocer la feminización del envejecimiento, los retos nuevos de derechos humanos, incluida la digitalización y a conflictos armados, cambio climático. El instrumento debe partir de la base de los marcos existentes de derechos humanos y colmar sus brechas de protección. Por último, Pedimos al grupo de trabajo que garantice que el proceso de redacción sea inclusivo, transparente y creíble, reconociendo e involucrando a las personas mayores, NDAHs y monitoreo y mecanismos no judiciales, así como sociedad civil. Su participación debe ir más allá de pronunciar discursos en reuniones, debe incluir verdaderas oportunidades de influir en el texto del instrumento y contribuir entre períodos de sesiones. Además, pedimos a Estados que le den a las INDH el apoyo y recursos necesarios para facilitar esta participación. Las INDH están dispuestas a ayudar estas consultas a nivel nacional y regional y a participar en las sesiones del Grupo de Trabajo Intergubernamental, incluyendo parlamentos futuros organizados en ese sentido.
Gracias.
Ahora le doy la palabra al representante del Instituto de Derechos Humanos de Alemania.
El Instituto Alemán de Derechos Humanos. Gracias, presidente. Distinguidos colegas y delegados, respaldamos las declaraciones de Gani Henri. El Instituto Alemán es la institución nacional de derechos humanos y apoyamos este proceso Agradecemos poder participar en este proceso, sobre todo en la primera reunión sustantiva, como una de las 12:00 INDH participantes aquí en persona. Hay 24 instituciones nacionales de derechos humanos que han. respuesta a la convocatoria y muchas más llevan mucho tiempo activas compartiendo experiencias y ejemplos prácticos. El Instituto Alemán de Derechos Humanos ha participado en el grupo abierto de envejecimiento desde el principio y lamentamos que ninguna institución nacional de derechos humanos podrá hablar como experto en la materia durante el primer periodo de sesión esta semana. El puente entre el nivel internacional y nacional, incluyendo gobiernos, sociedad civil y personas mayores, es muy importante y debe colmarse esta brecha. Hay que aprovechar sus recursos. El Instituto Alemán de Derechos Humanos agradece que se han incluido a las personas mayores como ponentes en las mesas redondas. Un enfoque tremendamente positivo para garantizar un debate relevante. Las personas mayores son en general, invisibles en el marco de derechos humanos. Sus derechos solo se abordan parcialmente. Por eso, el resultado del grupo de trabajo es esencial para la protección de los derechos humanos de las personas mayores hoy y las generaciones futuras. En este contexto, sin embargo, debo decir que para muchas personas mayores ha sido difícil prepararse porque los documentos se remitieron muy tarde. Hay que garantizar la mejor protección de las personas mayores en todo el mundo para incluir a todos en los preparativos. Quiero también decirles a los Estados miembros que tal vez sería buena idea incluir a las personas mayores en las delegaciones nacionales como expertos. Esperamos poder contribuir al desarrollo del instrumento vinculante que reitere que las personas mayores son titulares de derechos en pie de igualdad y que tenga en cuenta los marcos existentes de derechos humanos. Como se ha dicho un par de veces, no partimos de cero. Además, este instrumento vinculante nos permite atender a cuestiones que no se dirimen, otras cuestiones como el edadismo, la discriminación por edad, la discriminación interseccional, la digitalización, la inteligencia artificial y el impacto del cambio climático y el conflicto armado en las vivencias cotidianas de personas mayores. Les garantizo que el Instituto Alemán de Derechos Humanos está listo para apoyar este proceso.
Gracias.
Thank you, distinguished representative.
Gracias a la representante del Instituto Alemán de Derechos Humanos. Muchísimas gracias a la señora Claudia Mahler, nuestro agradecimiento, gratitud, como exexperta sobre el disfrute de todos los derechos humanos de las personas mayores, gracias por sus incisivas palabras y por su dedicación durante su mandato. Su liderazgo, experiencia y sensibilización han contribuido de modo duradero a avanzar en los derechos humanos de las personas mayores y, desde luego, que ha influido en el trabajo que hoy estamos continuando.
Gracias.
Ahora, el Centro Nacional de Derechos Humanos de Jordania.
Gracias, señor presidente. Nos congratulamos por la convocatoria de este primer periodo de sesiones. Gracias a la Mesa y a la Presidencia por el trabajo realizado. Les agradecemos por la invitación cursada a las instituciones nacionales de derechos humanos para que puedan influir y participar en los trabajos. Estas instituciones, qué duda cabe, van a contribuir de modo positivo para reforzar más los esfuerzos para aprobar un instrumento jurídicamente vinculante y para ahorrar el sufrimiento a las personas mayores, porque Estas cada vez van a ser más vulnerables conforme vayan envejeciendo. Hoy tenemos una oportunidad histórica para juntos poder elaborar un texto jurídicamente vinculante destinado al refuerzo y la promoción de los derechos humanos de las personas mayores, un instrumento que, qué duda cabe, tendrá un impacto positivo en la calidad de vida de las personas mayores. En ese sentido, quería comentar lo que se ha hecho en Jordania, en la INDH, porque hemos tenido el privilegio de contribuir a los esfuerzos a escala nacional para el refuerzo de los derechos de las personas de edad y para el refuerzo de los derechos humanos como grupo entre los más vulnerables a escala nacional. Estamos determinados a aportar nuestra contribución durante los trabajos los próximos días para juntos poder someter a su amable atención las recomendaciones elaboradas a escala nacional.
Gracias, señor presidente.
Gracias al distinguido delegado del Centro Nacional de Derechos Humanos de Jordania. Ahora tiene la palabra la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Corea del Sur para hablar en nombre de un grupo de comisiones.
Honorable Presidente, Excelencias, hablo en nombre del Foro Asia-Pacífico de INDH, una red de 26 INDH de Asia-Pacífico. Esta declaración refleja la opinión de los miembros del APF. y la Declaración de Ulan Bator de junio de 2025, y también el llamado a la acción de Manila para reforzar la labor de las NIDH en la región Asia-Pacífica en el contexto de los derechos humanos de personas mayores. Aplaudimos que haya empezado el proceso, gracias al Presidente por permitirnos contribuir. En Asia-Pacífico está más de la mitad de la población del mundo y es la región que más rápido envejece. Las experiencias de las personas mayores en distintos países de la región son distintas, pero hay barreras similares a la igualdad, justicia social, como el edadismo, discriminación por edad, desigualdad de género, violencia, abuso y abandono, que siguen siendo generalizados y son documentadas por INDHs y sociedad civil. La discriminación interseccional afecta desproporcionadamente a personas mayores, sobre todo mujeres, personas con discapacidad, personas LGBTI migrantes, personas indígenas y otros grupos marginalizados. Además, una región con conflictos armados activos y crisis humanitarias, las personas mayores tienen más riesgo de desplazamiento, ser excluidas de la ayuda humanitaria, no poder acceder a servicios sociales, lo cual recalca la necesidad de protección. Para hacer frente a esta realidad hace falta un marco internacional sostenible para la promoción y protección de los derechos humanos, las personas mayores. El instrumento debe cumplir esa función clave y debe aprovechar el marco existente de derechos humanos, no repetirlo, debilitarlo. Debe colmar retos como protección de la violencia y abandono debido a conflictos armados y tener garantías de autonomía, dignidad e igualdad con un enfoque interseccional y acceso a servicios esenciales. Además, debe abarcar cuestiones emergentes como cambio climático y digitalización. El tener un buen procedimiento de monitoreo y aplicación a nivel nacional e internacional es crucial. Las NDAH y otros órganos nacionales pueden ser mecanismos de vigilancia. El instrumento debe ser un mecanismo de protección que responda a las vivencias de las personas mayores. Este proceso solo se logrará con la participación efectiva de personas mayores, sociedad civil y NDAHs. Las NDAHs en nuestra región están dispuestas a colaborar y contribuir para lograr este objetivo.
Gracias.
Gracias a la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Corea del Sur y ahora al Instituto Sueco de Derechos Humanos para hacer una declaración conjunta.
Excelencias, distinguidos colegas, delegados, Intervengo en nombre de ENRI, la red europea de instituciones de derechos humanos. Agradecemos este primer periodo de sesiones y el inicio del proceso de redacción del instrumento. Felicitamos a la Presidencia y Secretaría por el trabajo hecho hasta ahora. ENRI Suscribe la contribución de Ganri en nombre de INDHs de todo el mundo. Queremos reiterar sus principales mensajes. El nuevo instrumento debe ser transformador, marcar un cambio de enfoques basados en bienestar y protección a un enfoque de derechos humanos que reconozca y refuerce la dignidad, autonomía. independencia y capacidad de acción de personas mayores, debe combatir el edadismo en sus distintas dimensiones y el efecto acumulativo de las desigualdades vividas. de basarse en marcos existentes de derechos humanos, cerrando brechas de protección y aplicando un enfoque interseccional, sobre todo para mujeres mayores, personas mayores con discapacidad y otras personas con formas múltiples de discriminación. Bajo el ángulo europeo, Henri recuerda que más de 40 países, incluyendo un elevado número de países europeos, han patrocinado la resolución 58/13 del Consejo de Derechos Humanos, muestra su compromiso. La Carta Social Europea, la recomendación del Consejo Europeo de Derechos de Personas Mayores de 2014 pueden ser bases importantes, pero no son vinculantes. Hay que cerrar las brechas de protección. Los datos son abrumadores. 1 de cada 3 personas dice haber sido víctima de edadismo en Europa. Un fenómeno generalizado. El 42% de personas mayores en Europa dicen ser discriminadas por la edad y el pico es en un puesto de trabajo. Nosotros tenemos un grupo de trabajo sobre personas mayores y también Queríamos decirles que estamos dispuestos a aportar nuestros datos para contribuir al desarrollo del instrumento. Por último, para que sea creíble, hace falta garantizar la plena participación efectiva de personas mayores, sus organizaciones, sociedad civil.
Y NDHs.
ENRIL y sus miembros están dispuestos a contribuir al proceso a nivel nacional, regional e internacional.
Gracias.
Le agradezco al Instituto Sueco para los Derechos Humanos por su intervención. Y le doy ahora la palabra a la Procuraduría de Derechos Humanos de Guatemala para realizar también una intervención conjunta en nombre de un conjunto de instituciones nacionales de derechos humanos.
Señor presidente, en este señor secretario, la red de instituciones nacionales de para la promoción y protección de los derechos humanos del continente americano, RINCA, en su calidad de red regional de la Alianza Global Ganry, agradece la oportunidad de participar en este grupo de trabajo intergubernamental. Esta declaración es presentada por la institución nacional de derechos humanos de Guatemala como coordinadora de nuestro grupo de trabajo sobre vejez y envejecimiento, el cual congrega instituciones de toda nuestra región. En junio de 2026, reafirmamos la urgencia de fortalecer el marco internacional de protección de las personas mayores y coincidimos en la necesidad de avanzar hacia un instrumento internacional jurídicamente vinculante en el marco de las Naciones Unidas. Las experiencias compartidas por nuestras instituciones evidencian que, a pesar de los distintos contextos nacionales, los desafíos que enfrentan las personas mayores son comunes en toda la región. Las brechas de desigualdad se hacen especialmente visibles en la vejez debido a condiciones acumuladas a lo largo del curso de vida. Frente a esto, Las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos de las Américas impulsamos respuestas para combatir el viejismo, la exclusión digital, el abandono y la violencia estructural. No obstante, estas iniciativas confirman la necesidad de contar con un marco jurídico internacional que armonice y eleve la protección de sus derechos. Nuestra región ha sido pionera mediante la Convención Interamericana sobre la materia. Sin embargo, la experiencia demuestra que persisten importantes desafíos para asegurar una protección homogénea, así como la necesidad de incorporar derechos adicionales e independientes, tales como la seguridad alimentaria, los derechos sexuales y reproductivos y el derecho a morir dignamente. Las personas mayores continúan enfrentando discriminación, pobreza y barreras en el acceso a la salud, los cuidados y la justicia, situaciones que se agravan si no se abordan desde una perspectiva interseccional. Por ello, la RINCA considera que ha llegado el momento de adoptar una convención internacional en la ONU que garantice su autonomía y protección integral. Las instituciones nacionales de derechos humanos desempeñamos un papel fundamental en el monitoreo, la formulación de recomendaciones a los Estados y el acompañamiento a las víctimas. Estamos llamadas a ser actores clave tanto en la negociación del futuro instrumento como en su posterior implementación. Hacemos un respetuoso llamado a los Estados para mantener el impulso político alcanzado y avanzar con decisión hacia la adopción de esta Convención. Reiteramos nuestra disposición para seguir contribuyendo a la construcción de sociedades en las que todas las personas puedan envejecer con dignidad, autonomía e igualdad. Muchas gracias.
Muchas gracias. Ahora le doy la palabra a la Orden Soberana de Malta.
Tiene la palabra ahora la Orden Soberana de Malta. Adelante.
Presidente, Excelencias, la distinguida Orden de Malta agradece al grupo de trabajo y nos parece que será un fundamento sólido para las negociaciones. Le felicitamos por centrarse en la capacidad jurídica de las personas mayores y su autonomía como requisitos previos para poder disfrutar de todos sus derechos. y su enfoque que se centra en la cultura y que respeta la diversidad nacional, a la vez que se basa en normas universales. La Orden de Malta, a través de sus actividades médicas y sociales en más de 100 países, convierte estos principios en prácticas. Comidas en los hogares, asistencia de enfermeras, asistencia en crisis, situaciones de conflicto, contextos humanitarios. Nos preocupa que las olas de calor afecten a las personas mayores que viven solas y que no tienen otra asistencia. Por eso, quisiéramos plantear cuatro cuestiones que nos parece debe considerar el grupo de trabajo. En primer lugar, el cambio climático ha de integrarse a estas negociaciones desde el principio y no tratarlo como algo adicional, porque afecta el disfrute del derecho a la vida, salud y niveles de vida adecuados para todos, y las personas mayores están entre los que más afectados se ven. En segundo lugar, recomendamos que el instrumento, de manera explícita, reconozca el aspecto de la cultura y la tradición de cada cual y la capacidad de practicar libremente su fe o religión. En su documento, presidente, en el punto 5, discriminación, proponemos que se haga referencia a las minorías étnicas y religiosas que también se enfrentan a ciertos desafíos específicos. En tercer lugar, recalcamos que la inteligencia artificial y los sistemas digitales pueden de manera significativa mejorar el acceso de las personas mayores a la salud y a los servicios públicos. Para ello hace falta inclusión digital y alfabetización digital. Ahora, la IA es también un gran desafío. ha de usarse siempre en beneficio de la humanidad y en respeto de la dignidad inherente al ser humano, como ha dicho el Papa en su encíclica reciente. 4. Todas las personas deben estar reflejadas en las estadísticas. Los registros a veces no tienen ciertos datos de ciertos grupos. la recopilación de datos puede invisibilizar a ciertos grupos. Este instrumento debe solicitar datos desglosados por edad, sin límite máximo. De nuevo, agradecemos al grupo de trabajo y esperamos poder seguir trabajando con todas las partes interesadas. Gracias
a la distinguida representante de la Orden Soberana de Malta. Tiene ahora la palabra Amnistía Internacional, luego la Organización de Ciudadanos Mayores de Alemania. Presidente,
delegados, Amnistía Internacional quisiera expresar todo su apoyo a la creación de un instrumento jurídicamente vinculante que aborde brechas en materia de derechos de las personas mayores. Celebramos también que comience este primer periodo de sesiones del grupo de trabajo. Apoyamos la declaración que va a hacer GARP. Junto con organizaciones de personas mayores y otras organizaciones de derechos humanos, hemos documentado una y otra vez cómo se pasan por alto los derechos de las personas mayores o no se cumplen o no se entienden bien. Un instrumento obligatoriamente vinculante será un cambio fundamental que dejará atrás decenios de descuido. Proponemos que el tratado reafirme la aplicación de todos los derechos humanos para todas las personas y que también especifique cómo estas obligaciones generales de derechos se aplican a situaciones que, por lo general o de manera desproporcionada, viven las personas mayores. El tratado, al ser innovador, habrá de consolidar y también ampliar las normas existentes a nivel internacional y regional, y deberá reafirmar conceptos adicionales, distinguiendo patrones de discriminación contra las personas mayores y aclarando ciertas cuestiones a los Estados. Un tratado ha de basarse en ciertos principios fundamentales, incluyendo, en primer lugar, respeto a la dignidad inherente, autonomía e independencia de las personas mayores. 2. Igualdad y no discriminación. El tratado debe reconocer el edadismo como un fenómeno ampliamente generalizado que lleva a la discriminación y debe incluir una garantía de igualdad transformadora y substantiva. 3. El derecho a vivir sin tortura, malos tratos, violencia, abuso, descuido. 4. Interseccionalidad y diversidad. El tratado tiene que hacer referencia a la diversidad de las personas mayores y abordar cuestiones de discriminación interseccional, incluyendo por género, discapacidad, etnia u otra condición 5. Participación plena y significativa de las personas mayores en la sociedad. El proceso de elaboración como tal debe incluir la participación significativa de las personas mayores, consagrando el principio de "nada sobre nosotros sin nosotros". Un enfoque de derechos solo puede ser efectivo si se basa en las experiencias de vida de las personas mayores. Por último, el tratado tiene que ser jurídicamente vinculante y debe incluir procedimientos de seguimiento innovadores y efectivos, partiendo de lo que ya tenemos, el tratado, de garantizar recursos efectivos allí donde los mecanismos de justicia nacional no son suficientes. Los recursos tienen que estar al acceso de todas las personas mayores, también las que viven con discapacidad, las que tienen pocos niveles de alfabetización o poco acceso a la tecnología. Este grupo de trabajo es una oportunidad histórica de pasar de documentar las violaciones hacia un instrumento jurídicamente vinculante que aborde las lagunas en la protección de sus derechos. Amnistía Internacional espera que el proceso se mantenga abierto, inclusivo, garantizando que se reconozca a las personas mayores como titulares de derechos y socios en todas las etapas del proceso. Gracias. Gracias a la
representante de Amnistía Internacional. Tiene ahora la palabra el grupo de organizaciones de ciudadanos mayores de Alemania y luego Human Rights Watch. Gracias, presidente.
Hablo en nombre de la Asociación Nacional Alemana de Organizaciones de Personas Mayores y la Plataforma de Europa, que es la mayor red nacional o red de este tipo de personas mayores. Nos sumamos a la declaración que va a hacer Garo después. Este primer periodo de sesiones del grupo de trabajo Es el principio de una nueva etapa, importante etapa, para fortalecer la protección de los derechos humanos de las personas mayores. Es esta la oportunidad de ampliar el trabajo que se ha hecho durante años de diálogo, de incidencia y sentar las bases para un instrumento jurídicamente vinculante que aborde las realidades a las que se enfrentan las personas mayores en la actualidad y a las que habrán de enfrentarse en el futuro. Soy una mujer mayor y he abogado por un instrumento como este durante más de una década. Y veo ahora que el progreso sí que puede lograrse cuando existe la voluntad política de alcanzarlo. A lo largo de mi vida he visto grandes cambios sociales que en algún momento muchos creyeron imposibles. Estas experiencias nos recuerdan que las sociedades evolucionan y que los marcos jurídicos deben seguirle el ritmo a esos cambios. Hoy tenemos la oportunidad de reafirmar que los derechos humanos se aplican de igual manera también en la tercera edad. Y le agradezco también al presidente por haber recalcado que nos han puesto a un lado en la sala, que nos han dejado al margen. Para que este documento tenga éxito, este tratado tenga éxito, ha de ser inclusivo y participatorio. La participación significativa de las organizaciones de personas mayores y organizaciones que las representan debe estar presente a lo largo de todo el proceso. Tienen que poder contribuir durante reuniones oficiosas, en los comités de redacción, en la labor entre periodos de sesiones y en otras consultas oficiosas. La participación inclusiva de las personas mayores tiene que establecerse como una práctica establecida con una acreditación rápida y eficiente para que. puedan participar de manera significativa a lo largo de todas las negociaciones. En este contexto, es importante, sobre todo, garantizar que las experiencias y las voces de las personas mayores, en toda su diversidad, se escuchen, sobre todo los que se encuentran en situación de pobreza, formas múltiples e interseccionales de discriminación o que se enfrentan a cualquier otra situación de marginalización. Esperamos poder trabajar con todas las delegaciones y partes interesadas para poder aprovechar esta oportunidad que es histórica. Gracias. Muchas gracias por esta
declaración. Tiene ahora la palabra Human Rights Watch y luego Health Age International. Gracias. Human Rights Watch
agradece la oportunidad de pronunciarnos con respecto al marco general del nuevo tratado. El objetivo del tratado tiene que ser garantizar el disfrute pleno y equitativo de todos los derechos humanos a todas las personas. incluyendo las personas de edad, en pie de igualdad. Debe incluir las experiencias de las personas que han vivido o que estén en riesgo de vivir discriminación, negación de sus derechos por la edad. El edadismo es un factor que impulsa violaciones contra las personas de edad y ha de reconocerse claramente en el tratado como tal. El tratado también tiene que reconocer otros factores que exacerban la violación de derechos, incluyendo las desigualdades económicas y los impactos del cambio climático. El tratado ha de reconocer la diversidad de las personas mayores y las diferentes formas de discriminación a las que se enfrentan, incluyendo la discriminación interseccional y la discriminación acumulativa. Las personas mayores se enfrentan a discriminación en muchos aspectos de su vida. El tratado tiene que abordar todos los derechos humanos, civiles, culturales, económicos, políticos y sociales. El tratado tiene que incluir medidas para su aplicación y rendición de cuentas que sean contundentes para que estos derechos se materialicen en la práctica. El derecho de las personas mayores se ha de protegerse plenamente. El tratado no puede permitir ninguna restricción o excepción que reduzca el nivel de protección que recogen ya otros tratados, ni debe perpetuar limitaciones de edad discriminatorias que son un obstáculo para el disfrute de los derechos humanos de las personas Gracias. Gracias a la representante
de Human Rights Watch. Tiene la palabra HelpAge International y luego la plataforma Age de Europa. Gracias, presidente. Como miembros
de GAROP nos sumamos a la declaración que van a pronunciar ellos más adelante. Para que este tratado sea transformador, tiene que basarse en un enfoque de derechos Claro, las personas mayores no son solo receptores de cuidados, sino que tienen el derecho a disfrutar de manera igual y plena los derechos humanos, como decía una persona mayor en Pakistán en unas recientes consultas. No estamos pidiendo caridad o pena. Lo que queremos es inclusión, respeto, igualdad, oportunidades. Ese mensaje captura o recoge el cambio de paradigma que tiene que reflejar este tratado, alejándose de paternalismos y avanzando a la igualdad y la autorrealización. Uno de los propósitos del tratado tiene que ser confrontar al edadismo, que sigue siendo una de las causas radicales de la exclusión y la discriminación. Está enraizado en las leyes, en las instituciones, en los servicios, en las comunidades y en las actitudes diarias. El nuevo instrumento tiene que reconocer claramente el edadismo como una forma de discriminación y los Estados tienen que prohibir, prevenir y eliminar el edadismo en todas sus formas, en la ley y en la práctica. El tratado también debe reflejar que No todas las personas viven el hecho de ser personas mayores de la misma manera. Por ejemplo, hay cuestiones de género, orientación sexual y otras condiciones que son importantes para el envejecimiento. Las mujeres mayores se siguen enfrentando a formas múltiples y acumulativas de discriminación. Esa realidad es algo De lo que han hablado muchas mujeres mayores con las que hemos hablado recientemente, una nos hablaba de sacrificios a lo largo de la vida y de que ahora sigue siendo excluida de servicios de salud, independencia financiera, participación en la toma de decisiones. Tener en cuenta un enfoque a lo largo de toda la vida es algo que debe hacer el tratado, reconociendo así las experiencias de las personas y las normas sociales y culturales y las expectativas. y no debe estar atado a un umbral de edad específico. El instrumento también debe dejar claro que los Estados son los principales garantes de derechos en virtud del derecho internacional, y luego hay otros actores, incluyendo a las familias, que pueden desempeñar un papel fundamental a la hora de apoyar a las personas mayores. Ahora, sus derechos no pueden depender de las circunstancias. Instamos a los Estados a garantizar que un futuro tratado cuente con la participación de las personas mayores, se incluya principios claros, obligaciones claras a los Estados, toda una serie de derechos y sólidos mecanismos de aplicación y de rendición de cuentas. Debemos aprovechar esta oportunidad que es clave para crear un instrumento que sea verdaderamente transformador, que desmonte las desigualdades sistémicas y que se asegure de que no dejemos a nadie atrás en la tercera edad. Gracias. Ahora tiene la palabra Age Platform
Europe. Y luego la Red Internacional para la Prevención del Abuso contra los Mayores. Gracias, presidente. Hablo como representante
de Age Platform Europe, la mayor red que recoge a más de 100 organizaciones de personas mayores. Esta declaración complementa las visiones de las dos organizaciones que están representadas aquí y trata de garantizar que se reflejen también las perspectivas de una membresía más amplia. Las personas mayores de nuestra red celebran que empiece este grupo de trabajo y le agradecen, presidente, a usted y a todos los Estados miembros por su compromiso a la hora de promover los derechos de las personas mayores a lo largo de este proceso histórico. Nos sumamos a la declaración que va a ser la Alianza Mundial para los Derechos de las Personas Mayores. Ahora que comienzan las negociaciones, quisiéramos resaltar tres prioridades que nos parecen fundamentales para un proceso transparente, inclusivo y efectivo. En primer lugar, está muy bien que este grupo sea intergubernamental y estamos de acuerdo en que los Estados miembros hayan querido la participación de las personas mayores, pero tienen que participar también las organizaciones de personas mayores, porque son fundamentales para este proceso. Durante enteros periodos de sesiones, también en la elaboración de los compromisos, alentamos a los Estados miembros a incluir organizaciones en toda su diversidad en las consultas nacionales y regionales y en las delegaciones para que las negociaciones se basen en las opiniones de los que están afectados directamente. En segundo lugar, agradecemos el punto sobre desarrollar un calendario para futuros trabajos. La previsibilidad permitirá a la sociedad civil y a otras partes interesadas poder contribuir, coordinar las consultas, fomentar capacidades y participar de manera efectiva. Esperamos que este calendario refleje también la importante labor que se tiene que realizar entre periodos de sesiones en todas las regiones, con la participación significativa de las personas mayores y las organizaciones que les representan. Además, es importante que quede un acta, un registro de los debates, que sería muy útil luego para interpretar y aplicar el instrumento jurídicamente vinculante para los órganos del Tratado, partes interesadas y otros. Por último, instamos a todas las delegaciones a que se mantenga el nivel de ambición que ha llevado a la creación de este grupo de trabajo. La futura Convención no puede simplemente volver a enumerar los derechos humanos, sino que tiene que aclarar cómo se aplican a las personas cuando envejecen, para su pleno disfrute, y establecer disposiciones claras y mecanismos de monitoreo y de acceso a recursos. Si se logra, podrá ser un instrumento transformador que nos permita a todos disfrutar de derechos humanos de manera igual a lo largo de toda la vida. Nuestros miembros están dispuestos?
A apoyar este proceso a todos los niveles. Gracias.
Gracias. Red Internacional para la Prevención de Abuso contra las Personas Mayores. Luego, la Asociación Nacional de Centros Jurídicos Comunitarios.
Gracias, presidente. La Red Internacional para la Prevención del Abuso contra las Personas Mayores es fundadora de GAROP. Nos sumamos a su declaración. Agradecemos la oportunidad de poder contribuir al debate general sobre los principios de un instrumento jurídicamente vinculante sobre los derechos humanos de las personas mayores. Este instrumento tiene que basarse en los marcos existentes reafirmando la universalidad, indivisibilidad e interdependencia de todos los derechos humanos. Al mismo tiempo, tiene que abordar cómo se aplican estos derechos a las personas cuando envejecen. Los derechos humanos tienen que estar en un pie de igualdad, sin discriminación. Las personas mayores tienen que poder disfrutar de todos los derechos humanos, incluyendo el derecho a vivir sin violencia, abuso, descuido o explotación. Este instrumento tiene que ser un instrumento transformador, abordar los obstáculos estructurales que impiden que las personas mayores disfruten de sus derechos en el día a día. Debe reconocer que el envejecimiento es un constructo social y ha de alejarse de aspectos cronológicos arbitrarios. instrumento ha de entenderse plenamente con una arquitectura coherente con otras convenciones de Naciones Unidas. Debe tener un preámbulo que recoja el envejecimiento poblacional y las contribuciones de las personas mayores a la sociedad, reconociendo también la interseccionalidad y la discriminación a la que se enfrentan las personas mayores. Su objetivo y alcance claros han de quedar definidos también las obligaciones de los Estados de examinar y derogar leyes discriminatorias, adoptar políticas con mecanismos de seguimiento robustos. La aplicación debe incluir la presentación de informes, la rendición de cuentas y la participación plena y significativa de las personas mayores y las organizaciones que las representan. Las personas mayores tienen que participar no solo en cuestiones específicas, sino también en cuestiones que afectan a toda la sociedad y a todo el mundo. Las personas mayores y las organizaciones que les representan tienen que participar en todo el proceso de redacción. Aquí estamos y queremos que se nos vea y que se nos escuche. Para concluir, un instrumento jurídicamente vinculante tiene que cambiar la narrativa sobre el envejecimiento y dejar claro que todas las personas mayores, en toda su diversidad, tienen derecho a disfrutar de manera plena y en un pie de igualdad todos los derechos humanos. Gracias.
Gracias por su declaración. Tiene ahora la palabra la Asociación Nacional de Centros Comunitarios y luego la Alianza Internacional para la Discapacidad.
Gracias, Presidente. Tenemos 50 años de experiencia en servicios gratuitos e independientes a personas cuyos derechos humanos se han violado. Nuestro trabajo se basa en las experiencias de vida de nuestros clientes. Somos miembros de la Alianza Mundial y quisiéramos plantear seis puntos. En primer lugar, el tratado tiene que combatir y confrontar el edadismo. La convención tiene que prohibir la discriminación por edad en todas sus formas por los actores públicos y privados. Su funcionamiento tiene que erradicar el edadismo desde la base. En segundo lugar, la igualdad tiene que ser sustantiva, interseccional y debe reconocer el ciclo de vida. Las garantías de igualdad y no discriminación con respecto a la edad deben incluir una igualdad transformadora. Esto tiene que reconocer las identidades que se intersectan, por ejemplo, género, ruralidad, el pertenecer a pueblos indígenas y también discriminaciones que se acumulan a lo largo de la vida y diferentes experiencias ante el envejecimiento. La Convención tiene que reflexionar que el envejecimiento es un proceso natural universal y que la tercera edad o la edad mayor es un constructo. El tratado tiene que reafirmar que las personas mayores tengan plena capacidad de acción Y también hay que tener en cuenta los ajustes razonables que ellos necesitan, su plena participación y las organizaciones que les representan y la participación en todas las decisiones que les afecten, también en la legislación, en las políticas y en la fase de seguimiento y de aplicación. En cuarto lugar, el instrumento tiene que basarse en principios claros y universales. Debe incluir principios generales que aborden, entre otras cuestiones, la no discriminación, la igualdad, el respeto por la dignidad inherente, la autonomía y la plena capacidad jurídica de la persona, debe ampliar y fortalecer normas internacionales ya existentes de derechos humanos. Estos principios tienen que funcionar como una hoja de ruta que luego permita la aplicación. Luego, tiene que haber obligaciones claras a los Estados y sistemas de seguimiento. El Estado es el principal garante de derechos y para ello tiene que tomar las medidas necesarias para respetar los derechos humanos y garantizar que se cumplan, para prevenir abusos, para garantizar acceso a la justicia y también recursos efectivos y para combatir el edadismo, concienciar y recopilar datos desglosados ahí donde haga falta. La rendición de cuentas ha de garantizarse a través de un proceso sólido. Por último, el tratado tiene que establecer obligaciones para los Estados. La familia y la comunidad son muy importantes para el disfrute de los derechos humanos de las personas mayores, pero al final es el Estado el principal garante de derechos en virtud del derecho internacional. El tratado tiene que reforzar las obligaciones de los Estados de respetar, proteger y hacer cumplir los derechos de todas las personas. Esperamos poder trabajar con todos los gobiernos en el proceso de elaboración del tratado. Gracias.
Gracias por su declaración. Ahora tiene la palabra la Alianza Mundial de la Discapacidad, luego Age Well Foundation.
Presidente, Excelencias, distinguidos delegados, colegas, hablo en nombre de la Alianza Mundial de la Discapacidad, que representa al movimiento mundial de personas con discapacidad. Celebramos y apoyamos firmemente que se desarrolle un instrumento jurídicamente vinculante sobre los derechos humanos de las personas mayores. El movimiento de la discapacidad sabe muy bien lo que es vivir durante décadas en un sistema de protección fragmentado. También sabemos el poder transformador que tiene una convención específica de derechos humanos La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad no creó nuevos seres humanos o derechos especiales, sino que visibilizó derechos y violaciones que muchas veces el sistema existente no reconocía. Nos parece que una Convención sobre los Derechos de las Personas Mayores puede desempeñar un papel transformador similar. Al mismo tiempo, quisiéramos resaltar Un principio importante. La edad y la discapacidad se intersectan, pero no son sinónimos. Muchas personas mayores son personas con discapacidad. Muchas personas con discapacidad envejecen. La discapacidad no ha de reducirse al envejecimiento y el envejecimiento ha de dejar de ser medicalizado a través de esas palabras, dependencia o cuidados. La nueva convención tiene que ser plenamente coherente con las CEDPD y partir del paradigma de derechos humanos que está creado. En particular, alentamos a que se proteja la capacidad jurídica, la autonomía, la vida independiente, la libertad de elección, la accesibilidad y la plena participación en la comunidad de las personas mayores. Tenemos que ser muy vigilantes en cuanto a la institucionalización y las justificaciones que se dan para la segregación, la internación involuntaria, limitación de las capacidades, etcétera. Hay derechos que no pueden dejar de existir simplemente porque la persona envejezca. Entramos en una nueva era, incluyendo con inteligencia artificial, con algoritmos que toman decisiones. Esta convención tiene que ser prospectiva. La IA puede ayudarnos en autonomía, en accesibilidad, en vida independiente, pero también puede reproducir patrones de edadismo y otras formas de discriminación, como el capacitismo. Por eso, No se puede invisibilizar a las personas mayores y sus decisiones médicas y de otros servicios. Esta convención tiene que complementar la CDPD, tiene que fortalecer el sistema de derechos humanos y tiene que reafirmar todos estos principios básicos. Gracias.
Gracias al representante de la Alianza Mundial sobre la Discapacidad. Tiene la palabra Age Well Foundation.
Presidente, Excelencias, amigos. Hablo en nombre de Age Well Foundation, la Fundación para Envejecer Bien, y millones de personas de India y del Sur Global. Hemos pasado casi tres décadas abogando por los derechos de las personas mayores. Hoy no solo estoy un poco emocionado, sino que también estoy conmovido por lo que vamos a lograr aquí. Creo que un tratado que no aborde claramente la realidad demográfica del sur global será un tratado que fracase incluso antes de surgir. Instamos a los Estados miembros a no elaborar un tratado para el envejecimiento de la Europa de los 90, sino para el envejecimiento de Asia, de América Latina, de África en el 2050 y más allá. Las personas mayores no han de tratarse como receptores de caridad, sino como titulares de derechos, con experiencias de vida y con voces que han de marcar este instrumento desde su fase más incipiente. Se está hablando de principios, pero la realidad sobre el terreno es una de urgencia. India solamente tendrá más de 340 millones de personas mayores para 2050. en toda Asia y África, incluyendo América Latina, las sociedades están envejeciendo más rápido de lo que pueden absorber los sistemas. No podemos diseñar un tratado para la realidad del pasado. sino que debe ser para las personas, para los sistemas, para las democracias. Por eso hay que adoptar principios rectores que no solo sean universales, sino que también sean profundamente conceptuales. Un tratado que no aborde las vivencias de las personas mayores en el sur global, por ejemplo, la pobreza, el abuso de mayores, la exclusión, la marginalización, será un instrumento bonito, elegante y sin impacto. Hay que pasar de personas mayores como objetos pasivos a sujetos activos. Nada sobre nosotros sin nosotros. Esto tiene que ser más que un eslogan, tiene que ser un compromiso vinculante que se refleje en los diferentes procesos de nuestras labores. Presidente, no se recordará lo rápido que elaboramos la convención, sino como las personas mayores en India y en el Sur Global pueden finalmente o podrán finalmente vivir con pleno disfrute de sus derechos. Elaboremos un tratado que pueda pasar esa prueba.
Gracias.
Gracias, caballero.
Ahora tiene la palabra el Center for Global Non-Killing y luego la American Association of Retired Pension.
Estimados seres humanos, señor vicepresidente, excelencias, damas y caballeros, todos, en todas partes. Saludos de los derechos humanos perennes. La forma, la materia, la forma sirve a la sustancia. Necesitamos un tratado con estilo, elocuencia y elegancia, que sea breve, legible, accesible, que la gente quiera leer y elogiar, compartir y usar. Sin restricciones. Con la voluntad de durar mucho tiempo porque le habla a las personas y les de los que necesita. Vamos a seguir muy de cerca la belleza y la calidad del texto durante todo el proceso. Sustancia que sirva a la universalidad. Tenemos que ser muy ambiciosos, superar las limitaciones y defectos y entrar en una nueva era de los derechos humanos. Primero, ¿por qué? Pelearse por los derechos humanos si todos los tenemos, inherentes a nuestra naturaleza humana e indispensables para nuestras sociedades. Menos confrontación es sinónimo de más cooperación y es menos costoso. Lo cual comporta más prácticas de arreglo pacífico de controversias, mediación, etcétera. Ningún tratado de derechos humanos tiene mecanismos de este tipo, aunque es un lenguaje acordado, aunque no se aplica bien el derecho internacional. Necesitamos ahora el arreglo pacífico de controversias en el de IDH. Segundo lugar, como persona mayor. me siento obligado a incoar un procedimiento por mis derechos humanos de ese tratado en general, a mí me gustaría que se resolviera la causa antes de morirme. Es decir, que hace falta celeridad, incluso un procedimiento urgente, como vemos, por ejemplo, en las desapariciones forzadas.
Vamos a prestar mucha atención a.
La paz y la satisfacción de la gente con el texto durante su elaboración. Y luego, para las fases de aplicación posteriores, aquí estamos haciendo algo único. Toda persona es única, todo instante es único. pero lo que hagamos aquí influirá a miles de millones de personas. Es una enorme responsabilidad que hay que abordar con el espíritu abierto. Tenemos que ser coherentes con nosotros mismos, las personas a las que representamos y el futuro común. Respaldamos la Declaración de la Alianza para los Derechos de las Personas Mayores. Ya es hablado, ha llegado el momento de actuar. Gracias.
Gracias al representante del Center for Global Non-Killing, ahora la AARP y después la Federación Internacional sobre el Envejecimiento.
Gracias.
Hablo en nombre de la Alianza para los Derechos de las Personas Mayores, GAROP, una alianza mundial que representa a más de 400 organizaciones afiliadas.
GAROP ha elaborado un documento común.
Sobre el marco conceptual, principios y posible alcance del nuevo tratado. Es el fruto de meses de consulta con nuestros miembros en todas las regiones, desde organizaciones de base de personas mayores a redes nacionales y regionales, y está disponible en nuestro sitio web. Quiero destacar varias cuestiones clave para esta reunión. En primer lugar, las personas mayores, en toda su diversidad, tienen derecho al pleno disfrute de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, en igualdad con otros, sin discriminación alguna. En segundo lugar, el nuevo tratado debe reafirmar todo el catálogo de derechos humanos existentes, pero clarificando y reforzando su aplicación en el contexto de la vejez. Debe responder a las realidades que tienen las personas mayores hoy y a las que tendrán en el futuro. En tercer lugar, El tratado debe reconocer que la vejez es un constructo social, no un umbral cronológico fijo. Un enfoque flexible capturará mejor la discriminación por edad o vejez percibida o atribuida y reflejará las diversas realidades del envejecimiento en distintas culturas y sociedades. 4. El tratado de reconocer que el disfrute de los derechos humanos en la vejez lo definen la experiencia acumulada durante en toda una vida y las formas interseccionales de discriminación.
5. La plena participación.
Efectiva de las personas mayores y sus organizaciones es un prerrequisito esencial para desarrollar una convención legítima y efectiva. Nada para las personas mayores debe ser decidido sin ellas.
El tratado debe articular claramente las obligaciones de los Estados partes como.
Principales titulares o garantes de derechos, mejor dicho, para respetar, proteger y hacer efectivos los derechos que garantiza. Esto incluye regulando y pidiendo cuentas a los actores privados. Y debe garantizar el derecho de acceso a la justicia y vías de recurso bajo el derecho nacional para violaciones de los derechos y libertades del tratado. Por último, esta convención debe ser más que una afirmación o reiteración de normas existentes, debe ser transformador. debe abordar las barreras estructurales, edadismo y discriminación sistémica que siguen denegando a las personas mayores el pleno disfrute.
De sus derechos humanos, permitiéndoles participar igualmente en todos los aspectos de la.
Sociedad y vivir de modo digno, autónomo y con plena inclusión. Gracias.
Gracias a la representante de AARP, Ahora tiene la palabra la International Federation on Aging y luego Inclusion Canada.
Gracias, Excelencias, colegas, amigos.
La Federación Internacional sobre el Envejecimiento es una red mundial con más de 180 países y.
Organizaciones representantes que llegan a más de 80 millones de personas mayores en todo el mundo. Hacemos nuestra la declaración de Garop. Esta periodización es una transición histórica. Después de la decisión del Consejo de Derechos Humanos de crear el grupo de trabajo, ahora pasamos de reconocimiento de la laguna de protección a la labor colectiva de redactar un instrumento vinculante sobre los derechos humanos de las personas mayores. El mandato es claro. La responsabilidad que tenemos por delante está igual de clara: trabajar constructivamente, de modo inclusivo y con determinación para desarrollar una convención que refuerce la protección, dignidad y derechos de personas mayores en todo el mundo. Nuestra responsabilidad colectiva ahora es ayudar a diseñar una convención a la altura del mandato. En las negociaciones alentamos a los miembros a que se centren en el propósito de la Convención, que las personas mayores puedan disfrutar plenamente de los mismos derechos humanos que todos los demás. sin edadismo, discriminación o el resto de barreras a su disfrute efectivo de sus derechos humanos. Las recientes consultas globales del IFA con varios actores reiteran que el edadismo sigue socavando la dignidad de personas mayores, la participación y disfrute de sus derechos humanos también. Hablan de la importancia de reconocer el valor, contribuciones de las personas mayores, sobre todo cuando se les protegen sus derechos. Por eso, el reto ya no es solo ponerse de acuerdo, un acuerdo de principios, sino traducir estos principios en compromisos legales efectivos. Los derechos humanos cobran efectividad cuando generan obligaciones correspondientes.
Además, tenemos que utilizar evidencia.
Deben traducirse en políticas públicas. Datos desglosados y políticas específicas son claves para identificar lagunas, ver el progreso, atribuir debidamente recursos y garantizar la rendición de cuentas. Esta convención debe generar un marco a través del cual se pueda avanzar. Con ello, esta convención no solo reforzará la protección de personas mayores, sino también la universalidad, coherencia y relevancia futura de los derechos humanos internacionales. Juntos tenemos la oportunidad única de generar una convención que represente a generaciones futuras y sea reconocida como una contribución histórica a la dignidad humana y derechos humanos.
Gracias.
Gracias al representante de la Federación Internacional sobre Envejecimiento. Ahora tiene la palabra Inclusion Canadá.
Gracias. Nosotros somos la Federación Nacional para la Plena Inclusión de Derechos Humanos de Personas con Discapacidad Intelectual y sus Familias. Somos miembros de Inclusion International y trabajamos con personas en Canadá nuestros principios es nada para nosotros sin nosotras. Las personas mayores tienen una interseccionalidad de capacitismo y edadismo. La Convención fallará si en su texto quedan invisibles. En cuanto al marco, el instrumento debe partir de la CRPD, nunca estar por debajo. La igualdad y no discriminación. Este es su principio organizativo. Pedimos el apoyo a tres compromisos. Igualdad de reconocimiento ante la ley.
En primer lugar, todas las personas tienen igual capacidad y apoyo para ejercerla.
Luego, el apoyo a las personas para la toma de decisiones. Ningún documento firmado en el pasado puede superar lo que diga una persona en el presente.
Luego, la asistencia médica al fallecimiento, la elegibilidad debe depender del hecho de que la persona está muriendo, no por la discapacidad. No se debe llevar a la muerte por la ausencia de cuidados o apoyo. Ningún documento debe permitir el fin de la vida de una persona sin el consentimiento contemporáneo. 3. El derecho a vivir en una comunidad de envejecimiento. No hay que legitimizar la atención institucional por defecto. en cuanto a la.
Arquitectura, definiciones, obligaciones, derechos específicos y vigilancia que garanticen la participación de las personas mayores con discapacidad y sus organizaciones.
Contribuiremos durante todo el proceso. Gracias.
Gracias. Ahora tiene la palabra el International Longevity Center.
Buenas tardes.
Hoy vengo o hablo en nombre del International Longevity Centre, Health Age, Elder Abuse Prevention, Ontario. Canadá es un país rico, con una sólida tradición de derechos humanos.
Incluso aquí las personas mayores.
Son víctimas de las lagunas, de un marco fragmentario. Según nuestros estudios, el 70% de los canadienses mayores viven edadismo mayor. No se les respeta, se supone que son incapaces, se les trata como una carga y no un ciudadano. No es la experiencia de personas al margen, es la realidad cotidiana para la mayoría de mayores en nuestro país. Este edadismo se traduce en resultados peligrosos para adultos mayores. La pandemia del COVID expuso el coste de la indiferencia en los términos más graves. El 69% de muertes por COVID-19 fueron en centros de cuidados de larga duración, el doble del porcentaje internacional. Los canadienses mayores, los que estaban en cuidado colectivo, no fueron priorizados. Uno de cada 10 adultos en Canadá padece abusos financieros, físicos, psicológicos. ocultos, no se denuncian y no hay vías de recurso adecuadas. Los datos mayores son la demográfica que más rápido crece, que vive o que tiene sin falta de domicilio.
Los datos no dejan de crecer.
Nosotros somos un país súper envejecido, más de uno de cada cinco canadienses tiene más de 65 años.
Sin embargo, son el principal grupo de población.
Que no tienen un instrumento de derechos humanos específico. No hay equivalente a la CRC o a la CRPD.
El instrumento vinculante debe dar a los Estados un marco común claro sobre qué hace falta para proteger a personas mayores y darles a los mayores y a la sociedad civil.
Un rasero concreto con el que pedir cuentas a los gobiernos y marcos robustos de rendición de cuentas para hacerlo.
Todo titular de derechos merece claridad sobre qué le debe el Estado.
Y el Estado claridad sobre lo que se ha comprometido a garantizar. Esta claridad es lo que debe proporcionar un instrumento vinculante que los marcos orientativos no pueden facilitar. Imploramos a los Estados a que avancen con urgencia.
Gracias.
El Center for Human Rights of Users and Survivors of Psychiatry.
Gracias. Este tratado sobre los derechos de las personas mayores es una enorme oportunidad para consagrar.
Todos los derechos humanos de todas las personas mayores en un instrumento vinculante.
Como ha dicho otro miembro, una parte clave va a ser garantizar el reconocimiento de la capacidad jurídica de las de todas las personas mayores se convierta en parte intrínseca del marco del tratado y uno de los principales principios rectores, también para.
Personas mayores con discapacidad psico-social.
Citando a Tim McCombie, aquellos que padecemos discapacidad psicosocial no queremos ser tutelados o objeto de regímenes de toma de decisiones por sustitución. en la vejez, basado en la discapacidad, la vejez, la intersección o una combinación de ambos. No queremos ser institucionalizados, sea involuntariamente por toma de decisión por parte de un familiar o por falta de apoyo, servicios de apoyo en la.
Comunidad.
No queremos que se nos medique con fármacos psiquiátricos como contención química o como tratamiento involuntario supuestamente en nuestro interés.
Sea en una unidad psiquiátrica, una residencia de ancianos o una residencia con servicios, residencia de día.
En línea con la CRPD, creemos que el tratado de consagrar los derechos de todas las personas mayores con discapacidad, también con discapacidad psicosocial, de vivir y participar en la comunidad en igualdad con otros. Los servicios deben ser por naturaleza no institucionales y tener ampliamente en cuenta la enorme diversidad entre personas mayores, incluyendo la discriminación interseccional que viven muchas personas mayores y, lo que es más importante, ser fruto de las decisiones de la persona con apoyo en la toma de decisiones y apoyo entre pares también para personas mayores.
Que lo deseen. Gracias.
Gracias, señora.
Ahora el Foro Mundial para la Defensa de los Menos Privilegiados.
Gracias, vicepresidente, damas y caballeros, amigos y colegas. El debate de esta semana es una oportunidad histórica de avanzar en la plena realización y protección de los derechos humanos de las personas mayores. Durante mucho tiempo, muchas personas mayores han sido abandonadas, discriminadas, objeto de abusos. A menudo se les ve bajo la óptica de su edad. No se les reconoce como personas con dignidad, derecho, aspiraciones y contribuciones inestimables a la sociedad. La edad es un número, no define el valor de una persona, identidad, humanidad. Las personas mayores no deben ser tratadas como invisibles. han pasado décadas reforzando las familias, economías, preservando el patrimonio del mundo. Deben ser reconocidas no solo por sus contribuciones pasadas, sino como titulares activos de derechos, cuya voz y experiencia sigue enriqueciendo nuestras sociedades. Como joven, reconozco que el envejecimiento es una parte inevitable del ciclo de vida. Los debates de hoy no son solo sobre los derechos de las personas mayores en el presente, también de los derechos y dignidad de todas las generaciones, también la mía. Las protecciones que creemos ahora establecerán el marco que nos afectará a todos. En la redacción de este instrumento, quiero hacer algunas recomendaciones. Primero, si bien las mayores están en el centro del proceso, Los jóvenes deben poder participar. También el diálogo intergeneracional es esencial porque los derechos que protejamos hoy esperamos gozar de ellos en el futuro. Dos, el principio de nada sobre nosotros sin nosotros debe regir el proceso, permitiendo una participación efectiva de personas mayores de contextos diversos. Tres, el instrumento debe adoptar un enfoque de derechos humanos durante toda la vida, reconociendo que el envejecimiento es parte natural de la vida, que todo el mundo tiene derecho a dignidad, y no discriminación en todas las etapas de la vida. Cuatro, hay que prestar especial atención a personas mayores en situaciones vulnerables, incluyendo mujeres mayores, personas mayores con discapacidad, indígenas, personas que viven en pobreza, zonas rurales o contextos humanitarios, para que nadie se quede fuera. Por último, la aplicación del futuro instrumento deberá acompañada de concienciación, capacitación o cooperación internacional para que sus compromisos se traduzcan en verdaderas mejoras.
En la vida de las personas.
Mayores.
Gracias.
Muchas gracias. Ahora le doy la palabra al Comité Latinoamericano y del Caribe de Geriatría y Gerontología.
Señor Secretario, distinguidos delegadas y delegados, queridos colegas. Mi nombre es Laura Cristina López y tengo el honor de representar las organizaciones de Colombia. El mundo está cambiando. Vivimos una transición demográfica caracterizada por el aumento de la esperanza de vida y la disminución de las tasas de natalidad. Estos cambios transforman nuestras sociedades y nos exigen construir marcos normativos capaces de responder a las realidades, colocando la dignidad y los derechos humanos en el centro de todas las decisiones. En Colombia, este desafío se presenta en un contexto de incertidumbre institucional, Tras el fin del Ministerio de la Igualdad, una entidad que desempeñaba el papel fundamental en la promoción y protección de derechos de las personas mayores, hoy no existe la claridad sobre cuál será la institución nacional que asumirá ese liderazgo, precisamente cuando el país requiere fortalecer su respuesta frente al envejecimiento poblacional. las cifras reflejan profundamente unas desigualdades la forma en la que envejecemos actualmente solo el 25.5% de las personas mayores reciben una pensión y esta realidad afecta de manera desproporcionada a las mujeres apenas el 22.4% accede a una pensión frente al 30.8 de los hombres pero en las zonas rurales la situación es aún más crítica solamente el 9.8% de las personas mayores cuenta con protección además Estamos envejecimiento en una condición de pobreza monetaria. El 30% de las personas mayores viven en esta condición. Los datos nos recuerdan que el envejecimiento no ocurre en igualdad de condiciones. La pobreza, el género, el territorio y las desigualdades acumuladas a lo largo del curso de vida determinan profundamente cómo envejecemos. Es indispensable reconocer también la feminización del envejecimiento. Las mujeres viven más años, pero con frecuencia lo hacen en condiciones de mayor vulnerabilidad económica. menor acceso a las pensiones, mayor carga de trabajo de cuidado no remunerado y una mayor probabilidad de vivir solas en edades avanzadas. Envejecer con dignidad también significa cerrar las brechas de género que acompañan a las mujeres durante todo el curso de vida. La soledad no deseada es un problema que también tenemos que trabajar. Colombia tiene una deuda histórica con el reconocimiento del cuidado. El cuidado sostiene las sociedades, las economías y es un bienestar colectivo, pero continúa siendo realizado principalmente por las mujeres sin reconocer este derecho. Asimismo, debemos fortalecer el talento humano en salud. Colombia enfrenta importantes desafíos con la disponibilidad y migración de profesionales ante otros países del mundo. Contamos con número insuficiente de profesionales de salud para responder a la demanda de cuidados de largo plazo. Las demencias constituyen otros de los grandes desafíos. Cada tres segundos, una persona en el mundo enfrenta una demencia y aún no estamos respondiendo. Debemos comprometernos a erradicar el edadismo en todas sus formas, la discriminación, porque trabajar por las personas mayores de hoy significa construir un mejor futuro para las personas mayores del mañana. Muchas gracias.
Del Comité Latinoamericano y del Caribe de Geriatría y Gerontología.
Ahora tiene la palabra HelpAge Deutschland.
Gracias. HelpAge Deutschland, Sekunda Garop.
Está surgiendo un marco basado en cuatro pilares en los que tenemos que seguir basándonos. Primero, estructura y principios. Apoyamos la propuesta de Alemania y otros estados de que este nuevo instrumento debe anclarse En el marco existente de derechos humanos, la Convención debe reforzar las normas reconocidas internacionalmente y no crear normas menos rigurosas o paralelas. El nuevo texto no debe ser una excepción para las derogaciones a derechos existentes. 2. Debe reflejarse el principio de que la Convención trata La redacción de la CRP demostró que la participación de titulares de derechos y sociedad civil lleva a resultados más coherentes, tal y como ha dicho mi colega de AIDA. Es decir, que todos los actores deben participar sistemáticamente, no solo en consultas, también para diseñar la arquitectura y principios rectores. Tres, la participación efectiva requiere de Información predecible, accesible, porque todas las voces importan. Alentamos al grupo de trabajo y a la Secretaría a divulgar todos los documentos, como borradores cero, documentos de cuestiones, contribuciones, etcétera, a facilitarlos con mucha antelación en formato accesible y, a ser posible, traducidos. Es clave para que las partes interesadas puedan preparar sus contribuciones y coordinar.
Entre regiones.
Siguiente cuestión. Hemos aprendido en otros procesos de la ONU, como la Conferencia de Sueño en Berlín y otros, como la Convención sobre la Protección de las Personas de Emergencias y Desastres, que la estructura, colaboración entre Estado, sociedad civil, organizaciones de derechos humanos, mundo académico, expertos relevantes, mejora. el resultado, el fondo y la apropiación del resultado. Ayer ya se dijo y esta mañana ha habido mucho consenso. Por eso hay que aprovechar el impulso, porque lo que queremos al final es una convención, menos dogmatismo y más pragmatismo. HelpAge Deutschland exhorta al Grupo de Trabajo a institucionalizar la colaboración y sus métodos de trabajo y a plasmarla explícitamente en los principios rectores. Gracias.
Gracias. Ahora tiene la palabra OCRA.
Gracias, presidente. Nosotros somos una organización de personas mayores en Bélgica. Secundamos la declaración de Age Europe y GARP. Quiero destacar el papel crucial de un enfoque realmente basado en los derechos humanos. Como dijo la embajadora de Eslovenia ayer, tenemos que pasar de las aspiraciones a las obligaciones. Demasiado a menudo, el debate sobre los derechos de las personas mayores queda estancado después de haber.
Reconocido los principios generales de la dignidad, igualdad, autonomía, etcétera.
Pero se olvidan de traducirlos en la triple A de los derechos, reglas y respeto en inglés.
Derechos aplicables para personas mayores, reglas aplicables para gobiernos y entidades.
Y, como condición sine qua non, los mecanismos para garantizar el respeto de esas reglas y derechos. Demasiado a menudo Se dice que el arsenal de derechos humanos existente ya da enormes garantías a personas mayores. Por ejemplo, se dice que el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales ya explícitamente prohíbe la discriminación por edad.
Si fuera realmente el caso?
El mero hecho de que sea implícito sería una forma de discriminación por edad en comparación con otras formas de discriminación.
Y en la práctica, eso sigue siendo el caso.
Junto con otras organizaciones belgas, tenemos una lista de discriminaciones en la legislación belga. Haya 30 violaciones. Derecho a los cuidados. Existe el derecho humano a la salud, pero las personas mayores tienen. Me decían que se les haga efectivo el derecho a los cuidados, como las personas con discapacidad. Luego, la dignidad. Si no se explicita el derecho a un ingreso digno, entonces, ¿cómo hacerlo efectivo? Por cierto, el Convenio 102 de la OIT habla del derecho a una pensión adecuada.
Y a pensión, también derecho a pensiones de supervivientes por viudez.
También hay muchos gobiernos.
Que han hablado de las obligaciones farragosas de presentación de informes.
Pues bien, nosotros creemos que es esencial que haya esa vigilancia como parte de un sistema más amplio de evaluaciones periódicas. vías de recurso y participación garantizada en el control de organizaciones que representan a las personas mayores.
Gracias.
Gracias a Okra.
Tiene la palabra el profesor Israel Doron y luego la Fundación Forum Vitae.
Hay un problema con tu micrófono, señor?
Profesor, no se escucha su micrófono, indica el presidente.
Muchas gracias, presidente. Quiero agradecerle una vez más a usted y a la Secretaría por su liderazgo para elaborar la Convención sobre los Derechos de las Personas de Edad. Quisiera expresar mi pleno apoyo a la excelente Declaración de Garoupe, Quisiera resaltar brevemente dos dimensiones que me parece a mí han de reconocerse claramente como uno de los principios fundacionales de la Convención. En primer lugar, la dimensión emancipatoria del envejecimiento. La Convención debe reconocer la emancipación en esta edad como un concepto inicial no ha de verse como dependencia o declive inevitable, sino como una etapa de la vida que abre nuevas oportunidades a la libertad, la autodeterminación y el desarrollo personal. Para muchas personas mayores, esta etapa de la vida es la posibilidad de ir más allá de limitaciones anteriores relacionadas con el trabajo, la responsabilidad familiar o las expectativas sociales, y es la oportunidad de buscar nuevas aspiraciones, relaciones y formas de participación. La Convención tiene que afirmar el derecho de las personas mayores a la emancipación social, incluyendo la autonomía, la autorrealización y la libertad de desarrollar su propia personalidad, a la vez que se promueven las condiciones que les permiten desarrollar su identidad a su manera. En segundo lugar, la dimensión ideológica de la Convención, lo que yo llamaría en inglés ageism. Es muy raro que los derechos se logren solo con normas jurídicas, sino que hacen falta otras estructuras y hay que empoderar a aquellos cuyos derechos se han pasado por alto o se han oprimido. Así, Hay que informarse de este concepto de ageism en inglés, algo así como activismo en la tercera edad, un marco que pone la capacidad de acción, la voz y la acción colectiva de todas las personas mayores como pilar. Este concepto reconoce que las personas mayores no son simples titulares de derechos o receptores de servicios o protección, sino que son actores activos para el cambio social que promueve. Este concepto promueve la participación la autorrepresentación y el empoderamiento. Deberíamos ser todos activistas de las personas de edad. Gracias.
Gracias. Tiene la palabra ahora la Fundación Bonum Vitae.
Presidentes, distinguidos delegados, en nombre de la Fundación Bonum Vitae, debo decir que tenemos experiencia trabajando con personas mayores. También hemos hecho evaluación de desafíos, de cuestiones de derechos humanos y quisiéramos hacer varias recomendaciones en cuanto a los derechos de las personas mayores. Nos parece que el futuro instrumento tiene que fortalecer claramente la capacidad de acción y la subjetividad jurídica de las personas mayores, reconociéndoles como plenos participantes en la vida social, económica y pública. Este principio debe reflejarse no solo en el texto de la Convención, sino también en el proceso de elaboración del mismo, garantizando la participación significativa de las personas mayores y las organizaciones que les representan en las labores del grupo. Nos parece fundamental que la Convención aborde el abanico más amplio posible de derechos y necesidades de las personas mayores, combinando un enfoque de derechos humanos universales con respuestas prácticas a desafíos concretos. Esto Se aplica, por ejemplo, al acceso a servicios de geriatría, cuidados, actividades sociales, participación cívica, protección ante la violencia, edadismo, descuido y también diferentes formas de exclusión, incluida la económica, la que tiene que ver con el transporte y la exclusión digital. También ha de prestarse particular atención a los riesgos que emanan del rápido avance de las tecnologías digitales en las comunicaciones electrónicas, y la recopilación, procesamiento e intercambio de datos, incluyendo datos que son sensibles. Los avances tecnológicos no pueden resultar en limitaciones a la autonomía, vida privada o acceso a servicios esenciales de las personas mayores. Nos parece que la futura aprobación, ratificación y aplicación de la Convención deberá contar con la participación de las partes interesadas desde el comienzo, incluyendo socios de la sociedad civil, organizaciones y organismos de toma de decisión a todos los niveles gubernamentales. Gracias.
Gracias. Tiene ahora la palabra el doctor Fusako Seki.
Presidente, Excelencias, distinguidos delegados, soy Fusako Seki, profesora de la Universidad Kanagawa de legislación de personas mayores en Japón. Agradezco la creación de este Grupo de Trabajo. El nuevo instrumento no puede simplemente repetir las normas de derechos humanos ya existentes. El objetivo es que los derechos universales sean también efectivos cuando la persona envejece. En primer lugar, el instrumento tiene que incluir consideraciones específicas a las personas mayores, lo que ha vivido la persona, la continuidad de vida y las relaciones, y el reconocimiento de lo que se ha vivido. No se trata de simples categorías de derechos. Tal y como establece la CDPD, el concepto de ajustes razonables en el derecho internacional de los derechos humanos, este grupo de trabajo tiene que desarrollar y consagrar conceptos que son específicos para las personas mayores. En segundo lugar, la prohibición de la discriminación por edad es, obviamente, un elemento esencial. pero no puede verse de manera aislada, sino que hay que vincularlo con la dignidad, la autonomía, la participación, la protección y la justicia intergeneracional. Dicho eso, las perspectivas intergeneracionales no pueden nunca justificar que se reduzca la protección de las personas mayores. En tercer lugar, la discriminación por edad y las medidas de protección pueden ser una protección legítima. Si no, la discriminación será otra forma de violar los derechos. Mi madre, que seguro me estará viendo en Japón, en la televisión de la ONU, pues aún está viva. Yo quisiera que también estuviera vivo mi padre, pero desafortunadamente murió en 2024 tras ser hospitalizado. Para proteger a los pacientes de los contagios, se limitaron las visitas al hospital, un límite de 30 minutos al día. Mi padre, que padecía demencia, no podía explicarnos por qué no podía comer. mi familia, desafortunadamente, tenía muy poco tiempo para ayudarlo porque solo contábamos con 30 minutos. Fue perdiendo la capacidad de alimentarse y finalmente falleció. La protección es esencial, pero las restricciones en nombre de la protección pueden también llevarse por delante los cimientos mismos de una vida digna. El instrumento así tiene que crear un marco que permita medidas adaptadas a la edad, que contrarresten la discriminación y que garanticen la protección. Todo esto lo explico en más detalle en el documento de trabajo que voy a enviar.
Gracias, profesora, por su declaración y por su testimonio. Y ahora tiene la palabra el doctor Hans Karl de Bélgica.
Gracias, presidente. Soy copresidente y presidente de Silver Nets en Alemania. Muchas gracias por la oportunidad de intervenir. Nos alineamos plenamente con lo que ha dicho Garo. Aprovecho la oportunidad para agradecerles por la labor tan valiosa que realizan y por el apoyo que nos han brindado. Durante siete años, mi organización Ha gestionado una línea telefónica para personas mayores que están solas. El mensaje es muy claro, nadie tiene que sufrir de soledad a esa edad. Muchas personas mayores no participan en la vida pública, no envían documentos, no se manifiestan. La nueva convención tiene que mencionar a estas personas claramente. La soledad no es solo un sentimiento privado, sino que es también una cuestión de derechos humanos. Afecta a la dignidad, afecta a la salud, afecta a la participación, incluyendo también en procesos democráticos. El edadismo es otra cuestión fundamental. Una de sus formas es la que se manifiesta cuando la soledad se acepta como algo normal para las personas mayores. ha de tratarse como una forma de discriminación tan grave como las demás. No puede ser simplemente una nota al pie de página en la Convención, sino que tiene que ser una de las inquietudes fundamentales de la misma. La Convención tiene que afirmar también un objetivo muy claro: las personas mayores tienen que poder envejecer con dignidad en sus hogares si así lo desean. Para esto hace falta apoyo, contacto, servicios accesibles y atención humana. Una convención sobre personas mayores tiene que empezar por escuchar las voces de aquellos que menos se escuchan. ¿Y qué más trabajo cuesta escuchar? Gracias.
Ahora tiene la palabra Old Up.
Gracias.
Presidente, Excelencias, a todos los presentes, se encuentren donde se encuentren en su vida y en su viaje hacia ese destino final que compartimos todos. Como sudafricana, apoyo lo que ha dicho la Fundación Age Well sobre el sur global. Soy miembro de la plataforma y de GADOP y estamos plenamente alineados con su postura, así que no voy a entrar en detalles en cuanto a la convención como tal, sino que trataré de expresar algunos de los aspectos en los que estamos reflexionando y también cómo nos sentimos. En primer lugar, nuestra asociación se creó hace unos 20 años y tiene como objetivo trabajar con la población de más de 75 años de edad. Y es precisamente el grupo poblacional que nos ocupa ahora, porque va en aumento y su proporción es una que no tiene precedentes. Nuestros valores centrales son En primer lugar, cómo encontrar un significado y, y esto debo recalcarlo, utilidad a esta extraordinaria longevidad que la ciencia, sobre todo la ciencia médica, nos ha permitido tener. En segundo lugar, cómo poder seguir desempeñando un papel positivo y activo en nuestras sociedades, incluso a esa edad. Cómo lograr que nuestras voces y experiencias también cuenten. Y Obviamente abogamos por la idea de que no se haga nada para nosotros sin nosotros. En el mundo actual hay mucho miedo y mucha incertidumbre. Hay muchos desafíos emergentes que se van presentando al mismo tiempo y que están vinculados los unos con los otros. Todos estos desafíos, ya sea el clima, el mar, la salud, el hambre y podría seguir enumerando muchísimos, pero ninguno tiene en cuenta la edad. O sea, no distinguen entre un bebé o una persona mayor. Afectan a todo el mundo. Lo mismo ocurre con los llamados desafíos blandos de los que tanto se habla, lo que sufren las personas y lo sufren todos. recién nacidos, jóvenes, personas mayores. Estamos hablando de depresión y de soledad, entre otros. Yo creo que al final estamos todos ante la frontera de lo desconocido, de una situación sin precedentes. Estamos abriendo el camino como pioneros hacia el futuro y en tiempo real. Quisiera que reflexionáramos en cuanto a uno, cómo eliminar esos aislamientos que mantienen el edadismo las personas de edad. En segundo lugar, añadir colaboración a la participación. Y luego, lo de no empezar de cero. Las personas mayores no están vacías. Traen toda una experiencia de vida, tienen mucho que entregar. Seguimos aprendiendo y enseñando a lo largo de la vida y podemos aportar mucho al futuro, no solo al nuestro, sino también al de nuestras familias y comunidades. Y hoy, que es el Día Nacional de Francia, concluyo citando a Víctor Hugo, que decía que el privilegio de envejecer es que todos envejecemos al mismo tiempo. Este es el mensaje que queremos trasladar. Por favor, compártanlo. Gracias.
Gracias.
Y ahora tiene la palabra la Asociación Psiquiátrica Mundial. Es un mensaje por video.
Presidente, distinguidos colegas, me dirijo a ustedes en nombre de la Asociación Psiquiátrica Mundial, que crecido y que recoge a 146 sociedades de 143 países del mundo. No podemos olvidar que mil millones de personas en todo el mundo tienen ahora 60 años o más. Entre ellos, aproximadamente el 14% parece decir la oradora, padecen de algún tipo de trastorno mental, depresión, ansiedad u otro. No son cifras marginales. Debemos recordar también que 57 millones de personas viven en el mundo con demencia. Y la labor que están realizando ustedes, su importancia histórica, debe tener en cuenta todas estas personas. Es un verdadero honor y un privilegio poder intervenir ante este grupo y participar en los debates de esta semana. Nuestra asociación considera que la salud mental, la salud del cerebro, la demencia, la discapacidad psicosocial, los cuidados a largo plazo, los cuidados comunitarios, la capacidad jurídica, la toma de decisiones con apoyo y la protección de abusos y de descuido son todas cuestiones que habrán de reflejarse claramente en una futura convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas mayores, teniendo en cuenta también cuestiones tales como la igualdad, la diversidad y los aspectos culturales. La Convención tiene que incluir la aplicación a través de directrices prácticas, capacitación, políticas informadas y cuidados y apoyos centrados en la persona y en el ser humano. Ante todo, las personas mayores tienen que ser el pilar de este proceso, como ya ha dicho la Presidencia. Las voces de las personas mayores, sus decisiones, deben tenerse en cuenta a lo largo del desarrollo, redacción y aplicación de la Convención. Las sociedades tienen que reconocer que los derechos humanos han de cumplirse también a lo largo de toda la vida y para las personas mayores, pasando de las garantías en la ley a la aplicación real. Gracias.
Solo nos quedan 10 minutos, dice el presidente. Pido a los oradores que sean muy breves y que respeten el tiempo que se les ha concedido para que puedan todos intervenir. Observatorio de la Tercera Edad de Chipre tiene la palabra.
Distinguido presidente, excelencias, señoras y señores. Apoyamos y nos sumamos a la declaración de GARP. Este grupo de trabajo existe porque durante décadas los Estados no han reconocido a las personas mayores como titulares de derechos. Esto ha tenido graves consecuencias. incluyendo para la prevención de la pobreza, muertes que podrían haberse evitado y la humillación diaria en la que viven muchas personas mayores. Los Estados tienen que dejar de basarse en acuerdos que son insuficientes y en protecciones fragmentadas. Tiene que haber un compromiso claro de establecer una convención sólida sobre los derechos humanos de las personas mayores, no solo para aquellos que ahora son personas mayores, sino también para futuras generaciones. Durante años hemos entendido que la edad es un aspecto que influye en las violaciones, en las políticas, en las instituciones y en muchos más aspectos. Ahora, muchos Estados han tolerado esto, que es una forma inaceptable de prejuicio. Las personas mayores han de ser reconocidas como titulares de derechos en un pie de igualdad, con autonomía, capacidad de acción y dignidad. requiere de garantías jurídicas específicas. Los Estados miembros ya han desarrollado arquitecturas de derechos humanos muy sofisticadas para diferentes grupos. Este proceso nos ofrece ahora la oportunidad única de traer el mismo nivel de ambición a las personas mayores, pasando más allá de declaraciones de políticas y planes de acción a compromisos sólidos jurídicamente vinculantes que aborden la edad, las barreras, los obstáculos que permiten la vulnerabilidad y las Los Estados no pueden seguir diciendo que ignoran la situación porque hay datos de Naciones Unidas, de la sociedad civil, de las personas mayores como tal, que sacan a la luz lagunas muy claras de protección, de cláusulas de no discriminación, salvaguardias que son insuficientes ante la violencia en entornos de cuidados, normas de cuidado inadecuadas, exclusión de la digitalización y la inteligencia artificial. mecanismos inaccesibles de denuncia, sistemas de protección social que dejan a muchos en situación de inseguridad. Este periodo de sesiones tiene que ser un punto de inflexión. La pregunta ya no es si hace falta una convención, la pregunta es si los Estados están dispuestos a aceptar obligaciones reales y una vigilancia real con consecuencias reales. Una convención que no tenga capacidad de acción no permitirá lograr lo que se quiere y no resolverá los problemas en los cuidados a largo plazo, las tecnologías digitales, el acceso a la justicia. Una convención sin capacidad de acción será otra manera de descuidar a las personas mayores y de no progresar. Gracias.
Gracias. National Order Women's Network tiene la palabra.
Presidente, nosotros. Recogemos las voces de las mujeres mayores en Australia y también en Nueva Zelanda y las mujeres de las Primeras Naciones. El marco de Gallup nos parece positivo. Hace falta debate, colaboración, consenso entre organizaciones de la sociedad civil. Gracias por el documento que nos han presentado al debate. Ahora instamos al grupo a que rechace da indicación de que la protección de los derechos humanos tiene que recaer sobre la familia. La primera responsabilidad está en los Estados y tiene que haber requisitos y rendición de cuentas. Lo que se describe como cuidados familiares al final es algo que recae sobre todo en las mujeres, que de manera desproporcionada llevan la carga física, social, emocional y económica de esas responsabilidades. Muchas veces estas mujeres también son personas mayores. Pedimos a este grupo que no vea a las personas mayores como personas con discapacidad o con capacidad disminuida, sino como un grupo que puede contribuir, incluso puede brindar cuidados. Todas las personas mayores tienen que poder vivir sin discriminación. y tienen que poder disfrutar plenamente sus derechos humanos en dignidad, igualdad y respeto. Para eso, la Convención tiene que abordar el edadismo, el sexismo, como cuestiones fundamentales para los derechos humanos. Excluir a las personas de la plena participación en la sociedad por su edad, género, sexualidad, disminuye las contribuciones valiosas que pueden hacer y las que podrían hacer en el futuro. Por eso, el tratado tiene que reconocer claramente el impacto desproporcionado el cambio climático para las personas mayores en todas las sociedades, sobre todo en las comunidades indígenas. El aumento de las olas de calor, incendios, inundaciones y otros desastres climáticos genera graves riesgos de salud para las personas mayores de comunidades desplazadas que pierden su fuente de alimentación tradicional, se pierde patrimonio cultural, los conocimientos, las prácticas que son esenciales para el bienestar y para el envejecimiento y la transmisión intergeneracional, la continuidad. Las desigualdades y la concentración de poder en unas pocas personas y empresas. Cambia también los patrones de las comunidades. Hay que abordar la concentración de los medios en las manos de unos pocos, lo que reduce la cantidad de información, la participación significativa en la toma de decisiones y excluye a las personas mayores del desarrollo de soluciones que afectan directamente. estas comunidades. Un documento jurídicamente vinculante puede asegurarnos que no nos veamos nunca en una circunstancia en la que se deshumanice a las personas mayores y se les niegue atención médica por su edad, porque se crea que ya esto no tiene ningún sentido, como a veces pasa en algunos países. Gracias. Nada para nosotros y nosotros.
Gracias. Tiene ahora la palabra el Consejo CEDAW.
Tengo el honor de hablar en nombre del Consejo Suizo, órgano consultivo sobre políticas para el envejecimiento en el país. Celebramos la decisión histórica de elaborar una convención internacional jurídicamente vinculante sobre los derechos de personas con discapacidad. La humanidad ha ganado años de vida y este progreso debería permitirnos disfrutar mucho más de nuestras libertades y derechos, pero según vamos envejeciendo, nuestros derechos se van perdiendo y su ejercicio se limita. El edadismo es presumir el valor y la capacidad de una persona solo por la edad y llevar así a la discriminación. Son algunos ejemplos porque serían responsables del aumento de los costes de la salud. Vendría bien excluir a las personas de la seguridad básica. Rompiendo así el principio de solidaridad entre las generaciones, como las personas mayores votan más que los jóvenes, el peso de su voto debería ser inferior o sopesarse, pisoteando así el principio de un hombre, una mujer, un voto. Como entienden menos la inteligencia artificial, sería mejor contratar a jóvenes Cuando ocurrió la pandemia, vimos fenómenos de estigmatización y de discriminación por edad. Una futura Convención tiene que permitir un cambio cultural profundo. Las personas de edad, como ya se ha dicho, son titulares de derechos y son ciudadanos y ciudadanas de por sí. La Convención tiene que garantizar la libre determinación, el que puedan escoger dónde vivir, participar en decisiones en cuanto a su salud y a la vida de la comunidad, tienen que poder acceder a la justicia, es la expresión misma de la dignidad humana. Los Estados tienen que seguir siendo los primeros responsables del respeto a estos derechos. En las consultas en el Consejo Suizo nos hemos expresado en detalle en cuanto al marco general y los principios fundamentales que han de guiar la elaboración de una convención. Nuestra visión Se suma a la de la mayoría de los que me han precedido. Señoras y señores, los derechos humanos no se jubilan. Las personas mayores quieren que se les garanticen estos derechos con la misma fuerza que se garantiza a los demás. Es un principio que hay que inscribir ahora en el derecho internacional. Gracias.
Gracias, señora. Tiene ahora la palabra el último orador, Belonging Forum, y es un mensaje por video.
Presidente, Excelencias. Distinguidos delegados, socios, es un honor para mí dirigirme a este grupo de trabajo en el día de hoy como fundadora y arquitecta principal de Belonging Forum. Mi trabajo se dedica a ampliar la conexión social y la inclusión en las prácticas y políticas públicas a través de nuestras alianzas entre diferentes sectores y nuestro barómetro anual vemos prueba clara de que el aislamiento social no es simplemente una experiencia personal, Es algo que está marcado por los sistemas, instituciones y entornos en nuestro alrededor. Por eso este instrumento jurídicamente vinculante es tan importante, porque debe desmontar el edadismo sistémico y omnipresente. Para eso hay que reconocer a las personas mayores como titulares de derechos activos, personas con capacidad de acción, con sabiduría, con relaciones, contribuciones y aspiraciones. La inclusión es fundamental, pero no es suficiente. La inclusión puede abrir una puerta. Nosotros nos preguntamos si una persona a la que se valora, se escucha, se apoya y se permite florecer a esta edad, no es lo que se quiere lograr. La diferencia entre los derechos sobre el papel, los derechos en la práctica, el aislamiento social no es una parte inevitable del envejecimiento, sino que es un fallo estructural. Pertenecer encajar. No es algo que ocurre de casualidad, sino que es algo que se construye entre las personas. Un enfoque que se centre en esto es algo que hay que incluir en el instrumento y en sus cuatro dimensiones: las personas, el lugar, el poder y el objetivo. Juntas, estas dimensiones nos ayudan a proteger los derechos de las personas mayores para que haya relaciones significativas y cuidados recíprocos. apoyar el derecho a envejecer en una comunidad y en un entorno que uno haya escogido, garantizar la capacidad de acción, la autonomía, la participación en las decisiones que afectan sus vidas y salvaguardar la libertad de contribuir, de ser reconocidos y de seguir siendo parte de la vida que comparten nuestras comunidades. Así, las personas vuelven a la vida. Este tratado de tener en cuenta estas dimensiones es lo que nos permitirá asegurarnos de que todas las personas puedan envejecer con dignidad, conexiones, capacidad de acción y sentido de propósito.
Gracias.
Muchas gracias.
Excelencias, distinguidos participantes.
Con esto concluye esta sesión matutina. Esta tarde a las 3 nos veremos para el debate del Pleno del tema 4 titulado No construir desde cero.
Se levanta la sesión.