Natural resources play a critical role in economic development, inclusive growth, and national prosperity. They constitute strategic assets for the achievement of Sustainable Development Goals and for addressing some of today's most pressing global challenges—particularly those related to the energy transition, digital transformation, and the resilience of global supply chains.
The meeting will be chaired by H.E. Ms. Thérèse Kayikwamba Wagner, Minister of Foreign Affairs of the Democratic Republic of the Congo. Overall objective: To examine prospects for the development of a more coherent and universal normative framework capable of reconciling peace, security, transparency, sustainable development, and the equitable distribution of revenues derived from natural resources.
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Buenos días, damas y caballeros, colegas, excelencias. Declaro abierta la reunión de Fórmula R. Le concedo el uso de la palabra al representante permanente de la República Democrática del Congo.
Muchas gracias. Bienvenidos a esta reunión. oficiosa de Fórmula Arria sobre la cuestión de la evaluación de las brechas normativas en cuanto a los recursos naturales y la paz, cimientos y perspectivas. Vamos a escuchar a los oradores por orden de inscripción, pero escucharemos primero a su excelencia la ministra de Estado y de Asuntos Exteriores Cooperación Internacional, Francofonía y Diáspora de la República Democrática del Congo, la señora Thérèse Kwetwamba Wagner pronunciará una declaración inaugural que sentará las bases de nuestro debate y después justamente de su presentación liminar escucharemos a cuatro ponentes. En primera instancia el señor Luabelua Muvita, director ejecutivo de la Conferencia Internacional de la Región de los Grandes Lagos. En segunda instancia escucharemos a la señora Comfort Ero, que nos acompaña a distancia, pueden verla en pantalla, presidenta y directora del International Crisis Group. Luego escucharemos a la señora Ghazlan Christina Baskarwan, directora del Programa de la Seguridad de los Minerales Críticos en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. Por último, escucharemos al señor Kop Alexander Witt, asesor en materia de opiniones consultivas del Asesor Mundial. Luego escucharemos al señor Huang Xia, por supuesto luego proseguiremos por la lista de los miembros del Consejo de Seguridad en orden de inscripción. para luego pasar a escuchar a los que no son miembros del Consejo de Seguridad que dispondrán de tres minutos de tiempo de intervención. Por último, escucharemos una declaración de cierre de la ministra Quyen Van Ba Wagner. Adelante.
Muchas gracias, excelencias, distinguidos oponentes, invitados, damas y caballeros. En primera instancia, quiero desearles una cordial bienvenida y les agradezco de haber respondido presente a la invitación de la República Democrática del Congo para esta reunión de fórmula área que versará sobre evaluación sobre la brecha normativa en cuanto a recursos naturales y paz. perspectivas y cimientos. Su presencia aquí da muestras del interés que la comunidad internacional le confiere a la importancia de los recursos naturales y de la paz. Quiero agradecer a los invitados por honrarnos con su pericia. el señor Luavela, secretario ejecutivo de la Conferencia Internacional de los Grandes Lagos, la señora Comfort Ero, presidenta del BTC, la señora Grace Ling Bakaran, directora del programa especializado en minerales críticos en el Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos, el señor Koppa Alexander, del Global Advisor. Agradezco a todos los que apoyaron nuestra iniciativa, así como también las representaciones de la sociedad civil, organizaciones internacionales y privado que nos acompañan esta mañana. Le doy la bienvenida también al señor Wang Xia, enviado especial del Secretario General de Naciones Unidas encargado de la región de los Grandes Lagos. Por vez primera, tras tres decenios, la República Democrática del Congo asume la Presidencia del Consejo de Seguridad y quisimos oponer nuestra responsabilidad al servicio de un debate de importancia universal. Esta reunión que nos nuclea no es una consulta más. sino que es el puntapié inicial para una reflexión que nos parece que tiene que darse a largo plazo en torno a un reto muy contemporáneo, que los recursos naturales sean no solo una cuestión de gestión de conflictos, sino un instrumento para evitar que se den los conflictos al servicio por ende de la paz, de la seguridad. Los recursos naturales son fundamentales en el equilibrio económico y geopolítico mundiales. Son fundamentales para la transición energética, para la innovación tecnológica, para el desarrollo industrial, así como también para la resiliencia de las cadenas de suministro internacionales. Para numerosos países son una oportunidad única en su género para crecer y para una transformación económica. Sin embargo, sabemos que las condiciones de conflicto, de fragilidad, estos recursos pueden desembocar en una economía de guerra. Y esto no pasa solo por una cuestión de financiación directa de grupos armados por comercialización de estos recursos, sino que pasa por la extracción, los corredores económicos, los sistemas impositivos y otros que permiten que avance la violencia, el control territorial y también incluso que se sustituya al estado por un ente gubernamental paralelo. Estos son problemas para la paz y la seguridad constantes que eh se observan en numerosos contextos que analiza el Consejo de Seguridad. petróleo, carbón, oro, diamantes y otros minerales. Esta no es la primera vez que nos reunimos, en octubre de 2018 por iniciativa de Bolivia se celebró una reunión en cuanto a los minerales como causa de conflictos. entablando un vínculo entre la financiación de los grupos armados, la fragilización de las instituciones estatales y la explotación ilícita de los minerales, sin olvidar la gobernanza responsable y la cooperación internacional ampliada para dar la respuesta. Se ha avanzado mucho desde entonces. El Consejo de Seguridad ha establecido herramientas, regímenes de sanciones, creado grupos de expertos, tomado medidas selectivas. La comunidad internacional, por otra parte, adoptó el proceso de Kimberly, las líneas directrices de la OCDE sobre el deber de diligencia debida, los mecanismos de trazabilidad y otras reglamentaciones regionales y nacionales. Estos avances son certeros y hay que felicitarse por ellos. Pero hay una reflexión nuclear que tiene que seguir. Nuestro accionar colectivo pasa por la gestión de las consecuencias de los conflictos con respuestas fragmentadas y que tienen que adaptarse a cada situación. No tenemos que seguir reflexionando mejor dicho, tenemos que reflexionar en un formato de gobernanza común de prevención. Si se previenen los conflictos, se tiene que prevenir también las condiciones económicas que desembocan en los conflictos. Esto se articula en torno a la soberanía constante de los estados por sobre sus recursos naturales. La idea no es crear nuevas obligaciones internacionales, ni crear un código de explotación minera mundial, ni un sistema económico generalizado, ni una entidad supranacional. Tampoco pasa por poner en jaque los instrumentos vigentes, sino que se trata de determinar en qué medida la cooperación internacional puede ayudar a los estados a ejercer su soberanía en el en el que las redes ilícitas o los grupos armados cooptan estos recursos, estos ingresos y estos canales. Porque cuando esto ocurre ya se ha asestado un golpe a la soberanía. Esto por supuesto no afecta únicamente a la RDC. Sí, somos un caso documentado, pero somos solo un ejemplo. El Esto no tiene que ver ni con un país, ni con una región, ni con una situación. Esta reflexión parte del supuesto de que esto es algo que incumbe a toda la comunidad internacional y que por ende exige una respuesta a través del diálogo, el respeto de la soberanía y una búsqueda de consenso. De hecho, el Consejo de Seguridad ha entablado procesos similares ante fenómenos que se supone que recaen en su órbita única y el vínculo que tiene con los conflictos armados. Se ha establecido una formulación común y se le ha dado un seguimiento sin por ello sustituirse a las políticas nacionales vigentes. Por ejemplo, la agenda mujer, paz y seguridad y juventud, paz y seguridad y también la resolución 2417 sobre conflictos y hambre lo reflejan. La idea es quedarnos con el método pragmático. latino y por consenso. Por supuesto no hago caso omiso de que puede generar inquietud de una nueva iniciativa, por ejemplo, multiplicar expectativas, carga de procesamiento de documentos, así como también no poder cumplir con lo que se promete. Yo estoy a favor del rigor y de los resultados concretos, pero ninguna de estas inquietudes merece que dejemos sin respuesta esta pregunta, el costo para las poblaciones afectadas, así como también para la credibilidad de nuestro accionar colectivo es ya una realidad. Esta reunión no tiene por objetivo negociar un texto ni tampoco imponer un enfoque predeterminado. Queremos escuchar todas las aportaciones, pericias, hacer un análisis, un diagnóstico, identificar las preocupaciones y ver dónde podemos acercar posiciones. Se trata de la primera etapa de un proceso diplomático coherente. lo que de aquí se desprenda alimentará los debates de alto nivel que se celebrarán el 22 de julio próximo con la dirección del presidente de la República Democrática del Congo para que esto se dé en más alto nivel político, se entable un proceso por consenso y esto trascienda nuestra presidencia del Consejo. Así vamos a poder evaluar la utilidad, el alcance y el formato de cualquier proceso ulterior. Los avances, los saltos cuánticos en materia de multilateralismo empezaron así. dando a luz a marcos más estructurados. Esta es la dinámica que la RDC quiere proponerles hoy. Excelencias, nuestras deliberaciones van a regirse por las siguientes preguntas. Primero, ¿qué podemos aprender de la experiencia que hemos ido acumulando desde el Consejo de Seguridad, así como también los mecanismos nacionales existentes? ¿Cuáles son las principales lagunas o brechas en estos enfoques, principalmente fragmentados? Por otra parte, ¿qué valora adicionales podría aportar un marco adicional sin crear obstáculos para los productores legítimos ni deslegitimar los países. ¿Cómo se puede evitar la prevención de la financiación de los conflictos, la trazabilidad del acceso a los mercados, así como también la transformación económica de los países productores para orientarnos hacia un desarrollo sostenible e inclusivo? La República Democrática del Congo está convencida de que las respuestas solo van a surgir de un diálogo abierto, si nos escuchamos unos a otros, y sí estamos animados por una voluntad de responder a las aspiraciones de los Estados miembros teniendo en cuenta las realidades específicas. Les invitamos no solo a participar de un intercambio, sino a contribuir a una reflexión que a futuro podría alimentar el accionar del Consejo de Seguridad, el Servicio de la Paz, la Seguridad y la Prosperidad. Más allá de esta jornada, la República Democrática del Congo, por conducto de su misión permanente en Nueva York, está dispuesta a seguir adelante con estas deliberaciones con todas y cada uno sus delegaciones con la misma tónica, es decir, que nos escuchemos unos a otros y busquemos convergencia. Espero que esto sea un proceso que sea federador y que también sea incluyente y nutrido. Así entonces, declaro abierta esta reunión de Fórmula Aria sobre el tema Evaluación de la brecha normativa en lo que hace a los recursos naturales y la paz, fundamentos y perspectivas. Muchas gracias por su amable atención.
Muchas gracias a la Ministra de Estado y de Asuntos Exteriores de la República Democrática del Congo por su exhaustiva presentación inaugural. Vamos a darle ahora la palabra al primer ponente. Le concedo el uso de la palabra al señor Luabuela Muvita. Secretario Ejecutivo de la Conferencia Internacional de la Región de los Grandes Lagos. Adelante.
Muchas gracias, señora Teresa Koikimba Wagner, ministra de Estado, ministra de Asuntos Exteriores, en cooperación internacional, francofonía y de la diáspora de la RDC, miembros del Consejo, damas y caballeros. En primera instancia, quisiera agradecerle a usted, señora presidenta, por su liderazgo y dirección sobre todo a la cabeza de esta reunión. Agradezco la invitación amable que me cursaran como director ejecutivo de la Conferencia Internacional de los Grandes Lagos. también quisiera felicitar a la República Democrática del Congo, quien ocupa la presidencia justamente de la Conferencia Internacional de la Región de los Grandes Lagos y también que ocupa la presidencia del Consejo de Seguridad encargado del mantenimiento de la paz y la seguridad mundial. Es un tema fundamental para nuestra región. Estamos aquí para abordar una brecha normativa a la que usted se ha referido. Por supuesto tenemos que ser honestos en nuestro análisis. A nuestro entender, no es un concepto abstracto sino que hay un desfase entre los minerales que se extraen por un lado y la promesa que prometemos por otro. Se trata de una disparidad entre la suelo por sobre el que caminamos y la pobreza en la que se encuentran otros. Me honra la responsabilidad de recordarles cómo fue que llegamos hasta aquí. Primero recordarán a la sombra del genocidio de Ruanda y de los conflictos que desgarraron a la RDC, los líderes se plantearon una pregunta muy importante: ¿cómo podemos quebrar este ciclo? Porque este ciclo persiste y la pregunta se mantiene. Esto llevó a la firma del Pacto sobre la Seguridad, Estabilidad y Desarrollo en la región de los Grandes Lagos. en Nairobi. Este pacto incluye diferentes protocolos y se trata el primer marco jurídicamente vinculante para que impere la seguridad, la estabilidad y la paz y el desarrollo en nuestra región de los Grandes Lagos. Pero nuestros dirigentes no se quedaron ahí y por eso llegamos aquí. Se dieron cuenta que lo que está escrito no alcanza. también se adoptó una declaración de jefes de estado y de gobiernos, una iniciativa regional en contra de la explotación ilícita de los recursos naturales. Así fue cuando declaramos que los minerales no iban a ser sólo una cuestión regional, sino que iban a ser una frontera que no se cruzaría, sobre todo si desembocaba en un conflicto. Tenemos que recordar todo lo que aprendimos. Quisiera ahora referirme a todo lo que se ha logrado, pero sobre todo las enseñanzas. A lo largo de los últimos 15 años nuestra conferencia internacional dejó claro que la cooperación regional es algo que se puede lograr y que es eficaz. Establecimos un marco que mejoró la gobernanza de los recursos naturales en toda la región de los Grandes Lagos. Hay algunas cuestiones que han funcionado. pero muchas otras que habrá que resolver. Primero, qué fue lo que funcionó. La voluntad política al más alto nivel. La declaración de Lusaka fue un compromiso de 11 dirigentes para quebrar el vínculo entre los recursos y los conflictos. Por otra parte, el establecimiento de normas que son realmente aplicables en la práctica. La certificación regional es un mecanismo correspondiente. que se elaboró junto con la orientación de diligencia debida de la OCDE y también los principios rectores de Naciones Unidas sobre derechos humanos y empresas. También las alianzas de múltiples interesados. Desde el 2011, nuestra conferencia internacional, la OCDE, así como también el grupo de expertos de las Naciones Unidas, de hecho muchos de ustedes participaron de las reuniones en torno a la RSE, convocaron foros de forma anual para poder establecer normas responsables. ¿Qué fue lo que aprendimos, señora presidenta? Aprendimos que la trazabilidad es una herramienta útil sólo cuando es creíble, que está armonizada y que es fácil de usar. Entendimos que Los mecanismos regionales funcionan si cuentan con apoyo internacional. Voy a ser más específico en cuanto al mecanismo. El mecanismo de certificación regional es un marco de cuatro ejes para rendición de cuentas. se inspeccionan los lugares de extracción y se evalúan los minerales en su punto de extracción. Por otra parte, también se garantiza una cadena de custodia transfronteriza y luego está el sistema de auditoría por terceros que es muy riguroso. Cuarto, una base de datos que rastrea los minerales, es a donde se incluyen las recomendaciones. Este mecanismo de certificación regional, me complace informarles, funciona entre cinco estados miembros de la zona de los Grandes Lagos: Burundi, la República Democrática del Congo, la República Unida de Tanzania y Uganda, y también Ruanda. también me complace informarles que desde la semana pasada estamos preparando la entrada del Congo, la República Centroafricana y Zambia, muchos de los cuales ya han traducido a sus ordenamientos jurídicos todos estos mecanismos, así que dentro de poco seremos ocho miembros. Hay unos 17 auditores que han sido acreditados a través de 15 mecanismos y miles de certificados han pasado por el sistema. Más de 30.000 en el caso de la RDC han sido concedidos. Voy a darles un dato aún más específico. Este mecanismo permitió certificar más de un millón de toneladas de tungsteno, de oro y de otros minerales, lo cual genera medios de sustento para miles de mineros y sus familias. Creo que no sería honesto si les dijera que no hay desafíos. Hay desafíos por relevar. Pero no quiero referirme a esto solo como retos, sino también como oportunidades para reforzar las alianzas. Primero, la fragmentación, a la cual la presidencia hizo referencia. Hay diferentes esquemas de rastreo que, con muy buenas intenciones, lo que generan es más fragmentación. generan una carga superior para los mineros de pequeña escala que tienen que cumplir con unas 12 normas en zonas remotas en las que no hay siquiera tendido eléctrico. Y debo añadir que esto no solo es ineficiente, es injusto. Por otra parte, los flujos ilícitos persistentes a los que tanto nos hemos referido en la República Democrática del Congo, La exportación ilícita de las zonas afectadas por conflictos es muy alta y la producción de hecho va en aumento. 80 o 90 por ciento del oro no se declara, se contrabandea y cae en redes del mercado *****. Pero no estamos perdiendo solo recursos, sino también paz. Con esto se puede apoyar a milicias, se puede comprar balas y se puede socavar la seguridad. También hay problemas en cuanto al cumplimiento. La coordinación entre los mecanismos regionales y nacionales no es suficiente. Algunas iniciativas no funcionan bien, incluso en caso de explotación ilícita. Pero estos desafíos tienen un matiz. Con más apoyo internacional, con asistencia técnica, creación de capacidad y con normas armonizadas, podemos colmar estas brechas. Las soluciones existen y hemos demostrado que funcionan. Lo que me lleva a.
Mi conclusión, señora presidenta, pero muy brevemente, quisiera hablar sobre cómo podemos coordinar mejor estos esfuerzos. En primer lugar, pensamos que las soluciones a los desafíos que persisten radican en la armonización, no la competencia. Tenemos que alinear los marcos existentes, el proceso de Kimberley, las directrices de OCDE, los regímenes de sanciones y los mecanismos de certificación de la región, alinearlos de manera más coherente. Debemos velar porque se aporta un valor añadido o se obtiene el valor añadido donde se obtienen los minerales, porque para a las regiones de los Grandes Lagos, el procesamiento de principio a fin se hace en lugares lejos de la fuente, mientras que aquellos que extraen los minerales carecen de saneamiento básico, de agua limpia. ¿Acaso no nos preocupa lo de ese número uno? Esta es una brecha que debemos cerrar, es una falla normativa que debemos subsanar. Y partiendo de mi experiencia, pues quisiera compartir cinco recomendaciones. Primero, debemos afianzar los precedentes existentes. No hace falta que recuerde, porque todos ustedes son expertos en la materia, que el Consejo ya nos da la Resolución 2417 de 2018 y la Resolución 2457 de 2019. Estas resoluciones crearon el vocabulario normativo que tanto necesitamos. En segundo lugar, fortalecer los mecanismos de coordinación necesitamos sesiones informativas regulares, evaluaciones conjuntas, bases de datos compartidas entre Naciones Unidas, organizaciones regionales y Estados miembros. Las bases de datos no deberían ser un secreto ni deberían elaborarse de manera aislada. Tenemos que respaldar la titularidad regional. Nosotros estamos a disposición para compartir nuestros 15 años de experiencia, pero necesitamos a la comunidad internacional que esté con nosotros al mismo nivel. En cuarto lugar, debemos invertir en las comunidades que extraen los recursos. Y hablo con esto apasionadamente porque yo soy hijo de un minero. Yo viví en la frontera entre Zambia y la RDC y hablo muy apasionadamente de esta cuestión. La solución a los flujos ilícitos no radica únicamente en mayor aplicación de la ley, sino en mayores oportunidades. Debemos invertir en la formalización, el acceso a las finanzas y la tecnología. Y, en cuarto lugar, debemos avanzar rápidamente hacia un marco coherente, un marco global. Como un camino gradual, paulatino en todos los sentidos, que afiance los precedentes en Naciones Unidas y regionales, fortaleciendo las capacidades de aplicación. Ya para terminar, quisiera. compartir una convicción. Nuestra organización está a disposición, ofrecemos años de experiencia que ha costado mucho de conseguir con nuestras bases de datos, nuestras auditorías, mecanismos regionales y nuestra voluntad política inquebrantable, pero necesitamos que la comunidad internacional esté con nosotros al mismo nivel. Necesitamos apoyar una visión en la que el oro y los minerales no sean solo bienes prácticos que certificar, los recursos naturales tienen que convertirse en un camino hacia la industrialización y no un pago a la insurgencia. Optemos por la coherencia, optemos por la paz, obremos para que la región de los Grandes Lagos se convierta en cimiento de una prosperidad grande y duradera, no solo para nuestra región, sino como un modelo para el mundo entero. Muchas gracias por su atención. Gracias.
Muchas gracias, señor Luabelua, por arrojar luz sobre la experiencia de la Conferencia Internacional de los Grandes Largos. Ahora le doy la palabra a la señora Comfort Ero. Adelante.
Muchas gracias. Gracias a la República Democrática del Congo por habernos invitado a participar en esta sesión en fórmula A-REA. El Grupo Crisis Internacional es una organización de prevención de conflicto global que tiene el mandato de respaldar los esfuerzos hacia la paz para prevenir, mitigar y resolver conflictos. Además de toda la investigación que llevamos a cabo, estamos creando una herramienta de base de datos para efectuar un seguimiento de la minería y de la infraestructura crítica en las regiones afectadas por conflicto. En muchos de los lugares en los que efectuamos un seguimiento estrecho vemos vínculos entre los recursos naturales y la violencia letal en Myanmar. El control de los estados del norte y su economía se han convertido en una de las principales cuestiones en juegos en el conflicto entre la junta militar y la organización de independencia en la región de los Grandes Lagos. Los insurgentes del M23 se han hecho con zonas ricas en coltán en 2024, obteniendo una fuente de financiación predecible y significativa que permite que los rebeldes se enriquezcan en la zona del norte En la cuenca del Amazonas, grupos armados brasileños y colombianos como el ELN y Segunda han buscado oro y otras fuentes en zonas transfronterizas. Las economías ilícitas tienen una gran escala. En Ecuador, se calcula que hay una organización que obtiene un millón de dólares al mes de oro ilegal. Unos datos que no deberían sorprender. Grupos estatales y no estatales están ahora compitiendo estrechamente por el control de los recursos naturales y las cadenas de suministro, no solo para beneficiarse materialmente, sino como parte de sus cálculos geopolíticos en un sentido más amplio. La competencia por minerales críticos es especialmente intensa en este momento. Estos minerales están presentes en cadenas de suministro en el mundo entero y son fundamentales para la economía global. Parte de esos recursos son muy comunes en los hogares, otros son integrales para las tecnologías emergentes, para la ampliación de infraestructura de inteligencia artificial o para sistemas de defensa cada vez más avanzados. Esta competencia tiene consecuencias profundas para los países afectados por el conflicto armado, muchos de los cuales son también poseedores de grandes reservas de los recursos naturales que están a la cabeza del comercio mundial. Lo que agrava este conflicto todavía más es la laguna cada vez mayor entre las normas internacionales y la práctica. Las políticas existentes que rigen las normas medioambientales, la gestión de recursos naturales, las cadenas de suministro y la responsabilidad tratan la intersección entre el conflicto y los recursos naturales como una cuestión que puede gestionarse a través de soluciones locales técnicas, pero a menudo no consideran las dinámicas regionales e internacionales que conforman la competencia por los recursos naturales en las zonas afectadas por conflicto. Estas debilidades de los enfoques actuales también se hacen sentir en lo La agenda del Consejo de Seguridad sobre este tema, resoluciones anteriores y declaraciones del Consejo han abordado tangencialmente el vínculo más amplio entre los minerales, los conflictos y la explotación de recursos naturales. Esto ha incluido, sobre todo, la resolución de 2003, refrendada en el marco de certificación del proceso de Kimberley, y la resolución de 2019 sobre silenciar las armas en África. Pero el seguimiento político por parte de los gobiernos sigue siendo muy poco visible en el terreno, y el Consejo todavía tiene que considerar un enfoque más holístico sobre esta cuestión. Efectivamente, la gran parte de los informes del Consejo de Seguridad sobre esta cuestión pasan por órganos subsidiarios y paneles de expertos. Esperando animar su debate, quisiera compartir cuatro observaciones sobre el vínculo entre el conflicto y los recursos naturales. Primero, los recursos naturales en pocas ocasiones son la causa raigal del conflicto, pero sí conforman su trayectoria. En muchos ámbitos de preocupación, las guerras resultan de una lucha por el poder, la identidad y la autonomía. En otros lugares, los órganos delictivos que explotan estos recursos a menudo ganan prominencia a través de otras actividades ilícitas, en particular el tráfico de ******. El control de los recursos naturales y de los minerales críticos se ha convertido en una fuente importante de financiación. que ofrece una ventaja militar para las partes en liza y la delincuencia organizada. Por ejemplo, el tráfico de oro ofrece a las redes delictivas en la cuenca del Amazonas el dinero que necesitan para corromper a los funcionarios estatales. El gasto delictivo supera presupuestos de órganos de aplicación de la ley que tienen que combatirlos. En segundo lugar, El cambio del entorno geopolítico exacerba cómo la dependencia global sobre los minerales críticos añade más presión todavía a zonas de conflicto sumamente frágiles en la RDC, en el este. como grupos armados apoyados por potencias extranjeras están haciendo contrabando de gran mayor parte de los recursos minerales y riqueza y su contribución al mercado global solo refuerza los ciclos de conflicto que plagan a la región y ello pese a los acuerdos de paz frecuentes. Una dinámica que también va en la dirección contraria, es decir, acciones que se dan en un lugar remoto del mundo pueden tener ramificaciones globales. Por ejemplo, una decisión de 2021 de un grupo de Myanmar de suspender la extracción de un componente muy importante para los semiconductores que se utiliza en los centros de datos de inteligencia artificial, resultó en un aumento drástico de los precios de la noche a la mañana. En tercer lugar, los esfuerzos para atraer la paz deben redundar en la distribución de los ingresos, que se dé cuenta De manera paralela con las cuestiones de seguridad, la riqueza obtenida de los recursos naturales no llega a las comunidades ni reduce en beneficio de todos aquellos que dependen de trabajo artesanal, las lagunas, incluso en zonas no afectadas por grupos armados, con actividades predatorias por parte de actores externos que hacen que la riqueza de los minerales nunca llegue a los ciudadanos de a pie, con lo que cualquier intento de lograr la paz tiene que considerar también cómo se gobiernan las cadenas de suministro de estas extracción y quién se beneficia. Y en cuarto lugar, el coste político de la falta de gobernanza, que tiene repercusiones nacionales y transfronterizas, sobre todo en términos medioambientales. Esto es especialmente claro en los nuevos países y en la cuenca de la Amazonia. La minería ilegal, el tráfico de oro puede contaminar aguas que dañan la vida de las plantas, la tierra, la deforestación corre el riesgo de cambiar la cuenca de la Amazonía que dejará de ser un secuestro de carbono. ¿Qué hacer entonces? Creemos que para todos los estados el objetivo debería ser crear enfoques integrales de gestión de recursos naturales que reduzca los incentivos a la violencia, que mejore la rendición de cuentas y que vele por que la riqueza obtenida de los recursos naturales beneficia a las comunidades que contribuyen y que viven en las zonas donde hay esas cadenas de suministro. A nivel internacional, vemos que Naciones Unidas podría implicarse más. Las sesiones formales e informales del Consejo, como la de hoy, pueden concitar consensos respecto al vínculo entre la explotación de recursos naturales y el conflicto, incluso si ese vínculo es complejo y específico según el contexto. Los Estados miembros, las corporaciones privadas tienen que utilizar la pericia técnica como lo que figura en las directrices de Naciones Unidas sobre los minerales críticos para garantizar la debida diligencia, la gestión de riesgos y que las prácticas de derechos humanos estén actualizadas. Pero todo esto no puede verse como medidas que simplemente se limitan a señalar que se han cumplido ciertos requisitos. Se tienen que considerar otros factores, sobre todo teniendo en cuenta la demanda de oro, las cadenas de suministro. En algunos casos, las misiones de Naciones Unidas que operan en estas zonas pueden servir para dar la alerta. En otros países, los expertos o equipos de país son los que están en mejor posición de tender puentes. A largo plazo, los Estados miembros deberían actuar para mejorar cómo gestionan los recursos naturales para reducir las fricciones que son cada vez más comunes en esta era de competencia estratégica. Y eso es especialmente cierto si hablamos de los minerales críticos. Según un estudio de 2025 de Naciones Unidas, que ha llevado a cabo el Grupo de Trabajo sobre Industrias Extractivas y Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, 150 iniciativas, alianzas o asociaciones tratan sobre las cuestiones de los minerales de transición y críticos, y no hay un foro que promueva la cooperación entre todos estos actores involucrados en el sector. Y ello incluso en un momento en el que las cadenas de estos minerales ponen en peligro las líneas geopolíticas. El aumento que suscitan los minerales críticos a nivel geopolítico demanda una plataforma de cooperación. Esperamos que la reunión de alto nivel de mañana sobre los minerales críticos y la reunión del Consejo del 22 de junio sobre la gobernanza de recursos naturales serán oportunidades para empezar ese proceso y esos ámbitos, sin lugar a dudas, sientan el camino para este trabajo. Muchas gracias por su atención.
Muchas gracias, señora Confort, que ha recalcado el vínculo entre conflicto y recursos naturales. Vamos a dar ahora la palabra a la doctora Gracelyn Cristina Bascaran.
Excelencias, ministros, distinguidos delegados, muchas gracias por darme la ocasión de intervenir hoy, algo especialmente significativo, el debatir esta cuestión en un foro convocado por la República Democrática del Congo, un país que está en el corazón de la conversación global sobre los minerales críticos. Soy directora del Programa de Seguridad de Minerales Críticos en un centro de pensamiento independiente de Washington y soy americana, pero yo empecé a trabajar en Sudáfrica hace 13 años, después de la masacre de Marikana, que fue el uso más letal de fuerza de las fuerzas de seguridad sudafricanas contra los civiles en cerca de cuatro decenios. Desde entonces, he dedicado mi carrera a trabajar en la cuestión de los minerales críticos. Me he reunido con inversores, comunidades locales, especialistas en la sección extractiva que ven con aprensión y con esperanza este sector. Eso es algo que he llevado a lo largo de mi carrera. La misma riqueza puede ser fuente de conflicto o puede ser un catalizador increíble de desarrollo. Y la diferencia no radica en la geología, sino en la gobernanza. Nuestro desafío no es producir más minerales, que esa es la retórica que a veces dimana del norte global, sino cómo gobernarlos de una manera que fortalezca la estabilidad en lugar de alimentarla en estabilidad, que genere prosperidad en lugar de ahondar las desigualdades y que refuerce la cooperación internacional en lugar de la fragmentación política. Hay un cómico británico que dice que no hay noticias nuevas, todo es lo mismo, pero pasa a diferentes personas. El caso de la RDC es un ejemplo de ello. Después de la independencia, la cesión de Katanga demostró cómo la riqueza mineral podía convertirse en algo estrechamente vinculado con Conflictos políticos con intereses extranjeros en conflicto. Hace 20 años yo leía un informe que decía que se que Tangas se concebía como una fuente de inestabilidad global, pero hoy sabemos que. El sudeste de la RDC es una zona comparativamente estable, uno de los destinos más importantes africanos para las inversiones mineras a gran escala y una fuente fundamental de minerales para la economía global. La RDC produce el 70% del cobalto del mundo y es el segundo productor de cobre en la misma región que se identificó otrora como una zona sumamente inestable. Esta transformación ilustra algo central: la estabilidad, vista de ser algo se puede crear a través de instituciones fuertes, mejor gobernanza, inversiones sostenidas y alianzas que creen beneficios para las comunidades locales. Esto nos muestra que la inestabilidad no es permanente y que con buena gobernanza, la extracción minera puede ser una fuerza para el bien. Cuando damos un paso atrás y miramos el vínculo entre los recursos naturales, la gobernanza y la seguridad internacional, vemos que el aumento de la demanda de minerales críticos ha cambiado radicalmente la relación entre los recursos naturales y la paz internacional. Durante decenios, la gobernanza de recursos naturales se percibía como una cuestión de desarrollo. Hoy, en cambio, cada vez más se ve como una cuestión de imperativo estratégico. Los minerales críticos son necesarios para las tecnologías que conformarán el siglo XXI, la energía limpia, la energía artificial, los sistemas de defensa, etcétera. Como resultado de ello, la calidad de gobernanza no solo afecta únicamente a la prosperidad nacional, sino a la resiliencia internacional y a la seguridad internacional. La riqueza de recursos no es una cuestión de destino. Los países con similares beneficios geológicos tienen resultados distintos. Instituciones transparentes, marcos regulatorios predecibles, una gestión que rinda cuentas de los ingresos minerales, no son únicamente buenas políticas sino los cimientos para una paz y estabilidad duraderas. El cambio también nos requiere pensar de manera distinta en la resiliencia de cadena de suministros, que a menudo se percibe únicamente bajo el prisma de los países que importan y que quieren garantizar el acceso a los minerales. Pero la cadena de suministro resiliente empieza en los países que producen, depende de gobiernos que ofrezcan políticas, certeza, comunidades que obtengan beneficios del desarrollo de los recursos e inversores que confíen en que los proyectos contarán con apoyo a lo largo decenios, sino dependiendo de cada ciclo electoral. Cuando se ve la minería como una fuente de desarrollo, en lugar de una cuestión de confianza, cuando los gobiernos gestionan los recursos de manera transparente y responsable, la confianza pública aumenta y cuando los inversores operan según normas predecibles, el capital a largo plazo fluye. Esos resultados se refuerzan mutuamente, creando un ciclo virtuoso en el que el desarrollo económico y la paz se convierten en factores que se refuerzan mutuamente, en lugar de ser objetivos que compiten entre sí. Es importante recordar que la paz no es un objetivo humanitario, es un requisito económico previo. La inversión a largo plazo sigue la estabilidad y la estabilidad se fortalece cuando los ciudadanos ven beneficios tangibles de los recursos naturales. Así que, en última instancia, la pregunta ante nosotros no es simplemente cómo se garantizan los minerales que se necesitan en el mundo, sino si la demanda de minerales se convierte en una oportunidad para crear instituciones más fuertes, economías más resilientes y mayores alianzas internacionales. La comunidad internacional ha desarrollado normas que giran alrededor de los minerales, pero lo que necesitamos son normas sobre alianzas responsables, porque las alianzas se han convertido en el debate central de los últimos dos años. Sé, y lo sé porque estoy en Washington, los países han seguido diferentes caminos, pero los ejemplos más exitosos comparten rasgos comunes cuando se trata de las alianzas. La gobernanza es transparente, hay inversiones a largo plazo tanto en las personas como en la infraestructura. Por ejemplo, en Ketanga uno puede ver cuánta infraestructura energética se ha construido a través de alianzas estratégicas. y hay un compromiso de captar valor a través de capacitación, transferencia de tecnología, etcétera. Esto no debería percibirse como algo que está en tensión con las inversiones, al contrario, puede reforzar las inversiones. La minería es una de las que más capital necesitan del mundo y desarrollar minas requiere miles de millones de dólares, a menudo más de un decenio antes de que empiece la producción. Los inversores, por tanto, necesitan estabilidad y los países productores, entre tanto, tienen una expectativa muy legítima de que el desarrollo de esos recursos generará beneficios económicos duraderos. Por tanto, conseguir ese equilibrio requiere alianzas genuinas y los gobiernos pueden crear esa estabilidad desarrollando instituciones, reduciendo los riesgos de inversión, instituciones multilaterales con gobernanza, transparencia y cada uno con una función distinta, pero en el que nadie puede tener éxito por sí solo. Las alianzas tienen que respaldar la minería responsable, pero no solamente, sino también la infraestructura, el personal, el conocimiento geológico, los datos, el liderazgo medioambiental y otras oportunidades. No es un desafío que ningún país, empresa o institución pueda abordar por sí solo. Requiere un compromiso compartido a la alianza transparencia beneficios mutuos. La comunidad internacional, si considera acciones futuras, tiene que adoptar un enfoque que descanse sobre cuatro principios. Primero, La soberanía sobre los recursos naturales y las asociaciones internacionales deben percibirse como complementarias en lugar de principios que compiten entre sí. Cada nación tiene el derecho soberano de decidir cómo se desarrollan sus recursos de conformidad con el derecho internacional. El ejercicio a través de la gobernanza transparente, las instituciones que rindan cuentas y marcos políticos que sean predecibles, esa es la fundación para la inversión, el desarrollo, la cooperación internacional. Las instituciones fuertes son la salvaguardia más importante contra la corrupción, la falta de confianza pública y la incertidumbre de los inversores. En segundo lugar, los marcos de inversión deben equilibrar la competencia con el beneficio público a largo plazo. Las alianzas duraderas requieren viabilidad financiera y legitimidad a nivel de la sociedad. En tercer lugar, la sostenibilidad debe percibirse desde un punto de vista más amplio que el que solemos considerar. El éxito a largo plazo requiere un equilibrio entre la responsabilidad medioambiental para garantizar que las comunidades no. que se benefician de las operaciones, el interés en las comunidades locales y la competencia económica no son objetivos que compiten entre sí, sino que se refuerzan mutuamente para el reparto equitativo de beneficios y para un desarrollo sostenible. En cuarto lugar, la cooperación internacional debería promover la diversificación en lugar de la fragmentación. Las cadenas de suministro resilientes se construirán ampliando los socios capaces. No puedo decirles cuántas conversaciones hemos sostenido en Washington en las que colegas del mundo entero, de Arabia Saudita, Japón, Estados Unidos, Australia, que invierten en desarrollar recursos en la RDC y otros socios, pues siempre está muy bien ver que hay tanta participación. Así que, para concluir con una observación final, quisiera decir que con demasiada frecuencia los debates sobre esta cuestión presentan los intereses nacionales, los derechos soberanos y la cooperación internacional como objetivos que compiten entre sí, y yo sugiero que es lo contrario cuando los países ejercen soberanía sobre sus recursos a través de instituciones transparentes, fortalecen tanto su desarrollo nacional como la paz y la seguridad internacionales. El futuro de los minerales, por consiguiente, no debe percibirse como una elección entre la soberanía y la cooperación, sino como una manera de alinearlos. La RDC no debería percibirse como una fuente de minerales exclusivamente, debería reconocerse como un socio para crear la economía global del siglo XXI. La riqueza de los minerales es una riqueza de la geología, pero si se convierte en fuente de conflicto de prosperidad es una cuestión de gobernanza y de cooperación internacional. Muchas gracias.
Muchas gracias, doctora Graslin Cristina, por toda esta información. Por su exposición tan ilustrativa y por las importantes recomendaciones, damos la palabra ahora al señor Kopp Alexander Witt. Adelante, señor.
Gracias, presidente. Excelencias, ministros, distinguidos delegados, señoras y señores. Muchas gracias a la RDC por habernos invitado a participar en esta reunión. Un placer sumarnos a este debate de hoy. Global Witness es una organización de la sociedad civil que investiga abusos de derechos humanos y delitos relacionados con los recursos naturales. Hace más de 30 años publicamos nuestro primer informe documentando cómo la financiación de caucho financió la guerra en Camboya. En ese momento, la financiación de los conflictos a través de los recursos naturales era un tema nuevo, pero nosotros seguimos trabajando en él. Rápidamente vimos que los recursos naturales son una fuente importantísima de financiación en los conflictos en muchas regiones. Según el PNUMA, en los últimos 60 años, al menos el 40% de todos los conflictos en ¿Tienen alguna relación con los recursos naturales? En el contexto actual, en el que hay una demanda cada vez mayor de minerales en el mundo, esta cuestión es más relevante que nunca. Recalca que es urgente y apremante dotarnos de un marco coherente de la financiación de los conflictos a través de la explotación de los recursos. En los últimos tres decenios se ha avanzado de manera significativa. Hay mayor conciencia sobre la importancia de tratar la financiación de conflictos a través de los recursos naturales. Hay acuerdo sobre la necesidad de crear un vínculo entre los conflictos y los recursos naturales. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, por supuesto, ha estado en el centro con el monitoreo de expertos, con documentación de la financiación de los conflictos relacionada con la explotación de recursos naturales en el marco de los regímenes de sanciones. Las empresas ahora son más conscientes de los riesgos vinculados con la financiación a través de minerales de los conflictos. Se espera que se efectúe un seguimiento a lo largo de la cadena de suministro. Las directrices de la OCDE dan una guía para las empresas para la obtención de minerales responsable en las zonas afectadas por conflicto. Algunos Estados han incorporado esos principios en sus marcos legislativos con varias certificaciones. sistemas de trazabilidad y otros. Sin embargo, pese a estos avances, el desafío clave persiste. Los recursos naturales siguen siendo un catalizador de conflicto mayor. Nuestras investigaciones más recientes desvelan que muchos son los individuos y empresas involucrados en el tráfico en la zona de los Grandes Lagos, que tienen un largo historial de involucración en guerras. Por ejemplo, el Grupo de Expertos de las Naciones Unidas lo investiga. Se ha seguido a algunos de estos individuos desde hace ya más de un decenio. En el caso de algunos conflictos, las sanciones efectivas hubieran podido prevenir algunos de los daños causados que estamos viendo hoy. Una renovación de los mandatos del grupo de expertos de Naciones Unidas permitiría una mayor continuidad y un mejor seguimiento de las sanciones. Los regímenes de sanciones de Naciones Unidas tratan los recursos naturales de diferentes maneras. Algunos piden visibilidad de las cadenas de suministro, otros utilizan las directrices de la OCDE como referencia. El Consejo de Seguridad quiere trabajar hacia un enfoque más, o debería trabajar hacia un enfoque más coherente. este tema de los recursos naturales. Los mandatos de misiones de paz podrían fortalecerse, la coordinación y cooperación con los grupos de expertos se podría mejorar.
Nuestra investigación también apunta a que los minerales que surgen de un conflicto de una misma región cuentan con sistemas para trazabilidad. Y luego se realizan auditorías de procesos, pero en ocasiones no se han podido identificar los minerales ilícitos. Muchos de estos sistemas dependen de los que procesan y crean estos minerales. Y claramente hay un conflicto de interés. Para responder a esta cuestión, estos sistemas se tienen que evaluar desde un prisma independiente, puede ser las Naciones Unidas, pero también un órgano que cuente con participación de los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado. IRMA, la iniciativa para la minería respetuosa del medio ambiente y responsable, es un modelo que permite a las comunidades hacer oír sus voces. es muy injusto que la carga financiera de los esquemas de trazabilidad recaiga en los mineros que son los más frágiles y los que menos fondos tienen. Hay que crear mecanismos que apoyen a las familias. La guía de diligencia debida de la OCDE, se dice que las empresas deben cortar todo vínculo comercial si hay cualquier manto de dudas sobre las prácticas de las mineras. Algunos países únicamente han adoptado legislación que crean condiciones competitivas justas. cuando hay marcos normativos, solo cubre algunos países de origen y se concentra en ciertos minerales o ciertos segmentos de la cadena de suministro. Esta cobertura limitada crea oportunidades de desvío y en general no hay medidas punitivas. En el sistema actual, Gestionar los recursos de conflictos lleva a tratar a los minerales de forma distinta. La fragmentación se deriva del origen de los esfuerzos. Por ejemplo, el proceso de Kimberley fue una solución temprana que se estableció para reglamentar el comercio de diamantes. Se ha aprendido de esta experiencia. que la toma de decisiones por consenso del proceso de Kimberly lleva a una parálisis y que responder por sí o por no, no atiende de forma abarcadora los desafíos en todas sus dimensiones. El marco de los CDE justamente tenía por objetivo rectificar esto. Y si bien se estableció por algo muy en particular, se podría utilizar para varios minerales de diferentes regiones. La cuestión de la financiación de los conflictos por minerales requiere de participación de diferentes actores presentes en toda la cadena de suministro. las organizaciones regionales, como por ejemplo la Conferencia Internacional de la Zona de los Grandes Lagos, también han desempeñado su papel en estos contextos. Pero las Naciones Unidas representa la voluntad de todos los países y tiene una capacidad clave para coordinar. Por eso cabe recalcar la iniciativa del secretario general sobre la transición económica de los minerales críticos que tiene por objetivo mayor respeto a los derechos humanos, igualdad, equidad y justicia y rendición de cuentas. Mañana se celebra una reunión de alto nivel donde se va a hablar de recomendaciones, incluido el establecimiento de un modelo mundial para la trazabilidad, rendición de cuentas y seguimiento a lo largo de toda la cadena de suministros. Todos estos enfoques se pueden reforzar entre sí para mejorar y reforzar esta cadena y gestionar de forma responsable los recursos. Hay que aprender de lo que ha ocurrido y centrar nuestros esfuerzos para que el sistema sea eficaz y eficiente para atender los recursos relacionados con los conflictos, para que esto beneficie a las personas a pos del desarrollo sostenible y que no caigan entre manos de actores ilícitos. Muchas gracias.
Muchas gracias al señor Kopp Alexander por su presentación. Le concedo ahora el uso de la palabra al embajador Wang Xia. El representante especial del Secretario General en la región de los Grandes Lagos. Adelante.
Muchas gracias, señor Presidente. Señor Presidente, señora la Secretaria de Estado, distinguidos miembros del Consejo de Seguridad, Excelencias, damas y caballeros, en primera instancia quiero agradecer a la República Democrática del Congo quien ocupa la presidencia del Consejo de Seguridad en este mes de julio. Le agradezco, decía, por haber tomado la iniciativa de convocar esta reunión de fórmula larga para abordar el vínculo entre los procesos de minerales críticos, paz y seguridad. Esto tiene mucho que ver con los conflictos, pero también con las soluciones que se pueden aportar. El primer mensaje que tengo para transmitirles es que la paz sostenible en la región de los Grandes Lagos solo logra robustecerse si se establece una gobernanza creíble y transparente de los recursos naturales, tanto en el plano nacional como regional y también mundial. Los informes del grupo de expertos de las Naciones Unidas dejaron claro cómo las economías de conflicto se articulan en torno a la explotación ilícita, un esquema impositivo ilegal, un control de las rutas comerciales y también el contrabando transfronterizo, sin olvidar un acceso al mercado internacional. El oro está muy expuesto a raíz de su valor. de la facilidad de transporte y también de lo difícil que resulta rastrear su origen después del proceso de refinado. También se puede fragilizar los sistemas de rastreo o circunvalarlos. Ahora bien, las respuestas no pueden cortarse en la frontera del país productor, porque un mineral que se produce en una zona de conflicto puede estar mezclado, tener documentación falsa, puede ser refinado, transformado y luego encontrarse en la cadena de suministro mundial. Por eso la responsabilidad se tiene que compartir entre todos los actores de la cadena de valor, estados productor, país de tránsito, país de destino, las personas que negocian, los que hacen el refinado, las instituciones financieras, las empresas que son los consumidores finales de estos productos. Justamente ahí surge uno de los principales retos, los mecanismos regionales y también la normativa de diligencia debida de la OCDE, los regímenes de sanciones, el proceso de Kimberly, entre otras iniciativas sectoriales, todas ellas han aportado su grano de arena. Pero estas herramientas, lamentablemente, siguen estando muy fragmentadas. No siempre dan un marco visible, coherente, universal y suficiente para tratar de forma sistemática en toda la cadena de suministro el vínculo entre los recursos naturales y los conflictos. Por otra parte, hay que dar o cabe reforzar mejor dicho que necesitamos de un marco regional e internacional robustecido que establezca un vínculo entre la paz, la dignidad, la transparencia, el desarrollo sostenible y la distribución equitativa del valor. Estos instrumentos ya existen. está el marco, el cuadro marco de Adis Abeba, por ejemplo, que deja a disposición un análisis abarcador y holístico para poder fortalecer la paz y la estabilidad a largo plazo. Para frente al activismo de los grupos armados en el este de la RDC, también para reforzar las instituciones estatales, pero también para fomentar la cooperación económica. Por eso es tan importante el proceso de revitalización del Acuerdo Marco en curso, apoyado por mi oficina, que tiene por objetivo darle mejor aplicación a los compromisos contraídos en el plano nacional, regional, internacional. El respeto y apoyo a este marco marco permitirá encaminarnos hacia un desarrollo y gestión sostenible, puesto que contaremos con un marco de gestión reforzada para que sea más transparente y más responsable. Por otra parte, iniciativa regional en contra de la explotación ilícita de los recursos naturales de la conferencia internacional sobre la región de los grandes lagos así como también su mecanismo regional de certificación constituyen otro pilar importante. Ahora bien hay que recordar reforzarlos y se les debe dar más apoyo político y financiero. Por eso mi oficina apoya todos los esfuerzos orientados a reforzar el mecanismo regional de certificación de la conferencia internacional, partiendo específicamente de las prácticas óptimas del proceso de Kimberley. Las Naciones Unidas están a favor de un fortalecimiento de la trazabilidad de la digitalización de los certificados de explotación de minerales y también de aportar mejoras a la sincronización de los datos de extracción, exportación, importación y producción para generar más transparencia, identificar anomalías estadísticas, reforzar la independencia y la credibilidad. Por otra parte, también hay que orientar los esfuerzos regionales e internacionales para que sean más coherentes en torno a los diferentes mecanismos e iniciativas existentes. En este sentido, en la subregión, la conferencia internacional presidida por la RDC tiene un papel medular que desempeñar. Señor Presidente, el mediador de la Unión Africana, el presidente del Consejo y ministro de TOGO, así como también el panel de facilitadores, específicamente el encargado de la rehabilitación económica regional, pueden establecer el marco político necesario para alentar una involucración sólida de los Estados. El Consejo de Seguridad. también puede contribuir a reforzar la coherencia de los esfuerzos internacionales, reforzando la atención política que se le da, pero también el seguimiento a las decisiones, al tiempo que se fomenta una mayor rendición de cuentas de todos los actores. Por otra parte, la gobernanza, la transparencia, de estos recursos. Debe ser una herramienta primigenia de prevención de conflictos y no solo ser una respuesta post crisis. No alcanza con documentar los flujos ilícitos que ya han financiado a los grupos armados. Lo que hay que hacer es interrumpir los flujos de financiación. hay que ampliar la cooperación aduanera, los mecanismos de alerta, ampliar la vigilancia para que sea más robusta y garantizar una cooperación efectiva con los actores privados. Por último, es fundamental que los recursos naturales también pueden transformarse en una palanca de cooperación regional. Proyectos transfronterizos. Se pueden generar interdependencias entre estados vecinos. En los Grandes Lagos se fomenta una paz duradera que llevará a un crecimiento económico y beneficioso para la población. Esta reunión de Fórmula Arria se da en un momento clave para que podamos pasar de un enfoque fragmentado a una reflexión coherente sobre el vínculo entre recursos naturales y paz duradera. Hay que reconocer que la explotación de estos recursos es un factor estructural de conflicto y se debe incorporar en los análisis, los informes y mandatos. Por otra parte, hay que reforzar los mecanismos existentes, sobre todo los de la Conferencia, en lugar de salteárselos. Las soluciones sostenibles las debe apoyar la región, pero deben contar también con el apoyo de los socios internacionales. También hay que tener en cuenta un principio cardinal: los países productores por sí solos no pueden garantizar la transparencia si los que compran, los que refinan, los que funden, los que auditan y las empresas no asumen también la parte que les cabe. Para concluir, Tengo un mensaje muy sencillo que transmitir. Los recursos naturales no tienen por objetivo verse condenados a financiar los conflictos, sino que pueden ser un pilar de paz, de confianza regional y de prosperidad compartida. Esta es la transparencia que requiere de todo nuestro apoyo colectivo. Muchas gracias.
Muchas gracias, señor Wang Xia, por su aportación como enviado especial. Vamos ahora a escuchar a los miembros del Consejo. Tiene la palabra Panamá.
A.
La misión de la República Democrática del Congo por convocar esta importante reunión y a su excelencia la ministra de Estado, Teresa Kaywamba Wagner, por honrarnos con su distinguida presencia. Asimismo, agradecemos a los expositores por sus interesantes intervenciones. Hoy no estamos reunidos para hablar solamente de minerales o bosques. Estamos reunidos para hablar de algo más profundo, de la distancia que todavía existe entre la riqueza de la tierra y la dignidad de quienes viven sobre ella. El Consejo de Seguridad ha reconocido muchas veces que la explotación ilícita de recursos naturales puede alimentar conflictos, prolongar la violencia y debilitar la autoridad del Estado. Pero esa es precisamente la paradoja. El Consejo ha visto el problema, lo ha identificado, lo ha considerado caso por caso y, sin embargo, aún no ha construido un marco suficientemente coherente, preventivo, y universal para abordarlo. Panamá considera que ha llegado el momento de pasar de la reacción a la prevención. No se trata de crear una nueva carga para los Estados productores, ni de imponer una visión desde fuera, y mucho menos de convertir la seguridad en excusa para imponer criterios o limitar el derecho soberano de los pueblos sobre sus recursos naturales. Se trata de afirmar un principio básico: la soberanía sobre los recursos naturales debe ir acompañada de la capacidad real de protegerlos, administrarlos con transparencia y convertirlos en desarrollo humano. Porque un recurso natural no es verdaderamente estratégico si no mejora la calidad de vida de la población. No es transición energética si reproduce injusticias. No es comercio responsable si su trazabilidad comienza demasiado tarde, cuando el daño ya está hecho. La demanda mundial de minerales críticos está creciendo aceleradamente, impulsada por la transición energética, la digitalización y las nuevas tecnologías. Esto puede ser una oportunidad histórica para muchos países productores. pero también puede convertirse en una nueva forma de inseguridad si no actuamos con visión. Por eso, Panamá cree que un futuro marco normativo debe partir de cuatro ideas sencillas pero poderosas. Prevención. El Consejo de Seguridad no debe esperar a que un recurso financie una guerra para actuar. La información de los grupos de expertos, las operaciones de paz, las organizaciones regionales y las comunidades locales pueden identificar riesgos antes de que se conviertan en crisis. Trazabilidad. No basta con conocer el origen de un recurso. Debemos poder determinar si su extracción financió violencia, debilitó instituciones o contribuyó al desarrollo sostenible. Responsabilidad compartida. Empresas, refinadores, intermediarios, compradores, instituciones financieras y consumidores también deben responder por la integridad de las cadenas de valor. Gobernanza legítima y equidad. Los estándares internacionales no deben convertirse en barreras que excluyan a pequeños productores o a estados con capacidades limitadas. Si exigimos cumplimiento, debemos acompañarlo con asistencia técnica, financiamiento y acceso justo a mercados. Excelencias, la experiencia del Consejo nos ofrece precedentes útiles. La resolución 2417 de 2018 sobre conflicto y hambre marcó un punto de inflexión al reconocer que una preocupación tradicionalmente considerada humanitaria tenía profundas implicaciones para la paz y la seguridad internacionales, incorporando además mecanismos independientes de seguimiento e información periódica. Hoy enfrentamos un desafío similar: la explotación ilícita y la gobernanza deficiente de los recursos naturales ya no pueden abordarse únicamente mediante respuestas específicas por país. Requieren una visión preventiva, transversal y sostenida que permita al Consejo actuar antes de que las economías ilícitas alimenten nuevos ciclos de violencia. No necesitamos duplicar lo que ya existe, necesitamos conectarlo, conectar el trabajo de los comités de sanciones con las agendas de desarrollo. Conectar la seguridad de las cadenas de suministro con la seguridad de las comunidades. Conectar la soberanía con la responsabilidad y la paz con la economía real. Panamá habla desde su identidad nacional. Somos un país pequeño, pero profundamente conectado al comercio mundial. Por nuestro territorio pasa una parte importante de la logística global. Sabemos que las cadenas de suministro no son conceptos abstractos. son rutas, puertas, puertos, bancos, empresas y sabemos que cuando una cadena global no tiene transparencia, la distancia geográfica puede convertirse en distancia moral. Lo que se extrae de una mina remota puede terminar en un teléfono, un vehículo eléctrico, una turbina o una batería. Productos útiles que facilitan nuestras vidas. La pregunta es, si esa riqueza también se traduce en desarrollo, en una escuela, en un hospital, en una comunidad más segura, en un estado más legítimo y si las comunidades lo entienden así. Esa es la pregunta que se impone y debe hacernos reflexionar. Porque la paz no se construye únicamente silenciando armas, también se construye cerrando las economías que las alimentan. Su excelencia, Nuestro país reconoce el liderazgo de la República Democrática del Congo al abrir este debate desde una perspectiva honesta, valiente y necesaria. Esto no es un tema cómodo, pero precisamente por eso es importante. El Consejo de Seguridad debe tener la capacidad de mirar hasta dónde otros prefieren no hacerlo, no solo a los actores armados, sino a las economías que los sostienen, no solo a la crisis visible, sino a las estructuras que la hacen rentable. Que este sea el inicio de una nueva forma de entender la seguridad, una en la que la riqueza natural no sea sinónimo de fragilidad, sino de dignidad compartida. Muchas gracias.
Agradezco a Panamá. Le concedo el uso de la palabra a China. Luego escucharemos al Reino Unido.
Señor Presidente, le doy una cordial bienvenida a su excelencia la ministra de Estado la señora Kaye Kuamba Wagner, le agradezco por convocar esta reunión, hemos escuchado detenidamente a los ponentes, realmente los recursos minerales son fundamentales para el desarrollo sostenible y para la estabilidad de la paz. En ciertas zonas afectadas por conflicto, la extracción, contrabando ilícito, rampante de minerales, así como también las contiendas que se generan van en aumento. Hay que manejar esta gestión de forma responsable. Hay que apoyar a los países afectados por conflictos para poder garantizar una gestión, gobernanza y manejo de estos recursos. Hay que cortar los flujos ilícitos de financiación a los conflictos. Hay que respetar la soberanía y el derecho al desarrollo de todos los estados, siempre teniendo en cuenta las necesidades de los países que tienen muchos recursos, sobre todo los que están en desarrollo. Hay que evitar instrumentalizar o politizar todas las cuestiones de los recursos naturales. Estos no deben ser utilizados como botines de guerra ante rivalidades políticas, ni tampoco como excusa para ingerir en asuntos de otro país. Hay que trabajar con eficacia, apoyamos a sus países para que se refuerce la cooperación en intercambio de información, gestión fronteriza, entre otros, para frenar este contrabando de los recursos minerales y para trabajar de forma en comunidad. Agradecemos a todos los organismos regionales que trabajan para más transparencia en las cadenas de suministro. Estamos a favor de una mayor coordinación entre Naciones Unidas y otros organismos en lo que tiene que ver con el rastreo y el cumplimiento. Los Estados deben fomentar un entorno incluyente. Y hay que evitar armar grupos pequeños con condiciones favorables. La competencia violenta por los recursos minerales en conflictos viene de una desfase. Los países africanos post descolonización siempre se han encontrado en la parte menos valorada de la cadena. Los países desarrollados tienen que cumplir con sus promesas de asistencia al desarrollo, invertir en tecnologías para que puedan utilizar mejor sus recursos, añadir valor y mejorar las condiciones económicas y laborales. Así, las comunidades locales se verán más beneficiadas de los recursos, quebrando así el ciclo de la pobreza y de conflictos. Presidente, rigiéndonos por las iniciativas de gobernanza, entre otras propuestas por el presidente Xi Jinping. Estamos dispuestos a trabajar con todas las partes para que se explote y se gobierne de forma responsable los recursos minerales para fomentar el crecimiento económico, así como también el bienestar de las personas con el fin de eliminar las causas raigales de los conflictos y lograr una paz duradera. Muchas gracias.
Merci beaucoup a la Chine.
Gracias a China por su intervención en el uso de la palabra, la representación del Reino Unido y luego escucharemos a Liberia.
Muchas gracias, Excelencia, por convocar esta reunión. También deseo agradecer a los ponentes por sus aportaciones. Tres reflexiones quiero compartir con ustedes. Primero, como se ha visto, al este de la RDC y la región de los grandes lagos en Sudán, pero también en África occidental, la explotación de los recursos minerales puede socavar la paz y la estabilidad. Puede apoyar a los grupos armados, privar a las comunidades del desarrollo de los beneficios de los minerales y desencarrilar la gobernanza estatal. Como dijeron los ponentes, la respuesta debe pasar por buena gobernanza y práctica de gestión de conflictos. Los estados miembros, así también la sociedad civil, tienen que contemplar medidas para que todo esto quede realmente cristalizado, sobre todo en contextos de conflicto. A través de un sondeo geológico trabajamos con diferentes países para fomentar la digitalización y análisis de datos geológicos. Esto permite mayor transparencia, inversión responsable y apoya la toma de decisiones con conocimiento de causa, todo esto en pos del desarrollo.
En segundo lugar, la colaboración internacional y las normas pueden desempeñar un papel central garantizando que la extracción de recursos respalda el crecimiento, los empleos y el desarrollo sostenible. El Reino Unido colabora con socios en foros internacionales para ofrecer unas cadenas de suministro resilientes, seguras y responsables a través del G7, el G20, la OCDE, la iniciativa de transparencia de la industria extractiva y el Banco Mundial. Las Naciones Unidas también han sido centrales, por ejemplo, a través del apoyo al proceso Kimberley y a través de las sanciones del Consejo de Seguridad, sanciones acotadas. Acogemos con agrado los esfuerzos para que los marcos se pongan en práctica de manera efectiva, que operen de manera coherente y respondan adecuadamente a los diferentes perfiles de riesgo. Y ello incluye una iniciativa de normas consolidadas para la minería que ofrece directrices a las zonas de alto riesgo y afectadas por conflictos y que afianza la experiencia asentada de la OCDE. En tercer lugar, los enfoques adaptados son necesarios para abordar los riesgos en diferentes contextos. Los riesgos asociados con el valor, con las materias primas como el oro, pueden ser diferentes del litio o el níquel. Análogamente, las herramientas de gobernanza necesarias para tratar la financiación de los grupos difieren de las necesarias para garantizar los inversos seguros, la situación medioambiental, el desarrollo ecológico y el desarrollo local. Si los recursos naturales son cimiento de paz en lugar de motor de conflicto. Tenemos que disponer de enfoques pragmáticos basados en la evidencia que reconozca diferentes riesgos asociados a diferentes materias primas en diferentes contextos y partiendo de diferentes experiencias e instituciones. Presidente, la extracción de recursos naturales puede redundar en beneficios de las comunidades si se tienen buenas prácticas de gobernanza, se tiene en cuenta el conflicto y se cuenta con el apoyo de la colaboración internacional y la sociedad civil. El Reino Unido sigue comprometido para trabajar con los socios para desplegar ese potencial. Muchas gracias.
Muchas gracias al Reino Unido. Doy la palabra a Liberia y después Francia y Grecia.
Gracias, señor Presidente, señora Presidenta. Excelencias, para Liberia es un honor participar en este debate. Elogiamos a la RDC por su liderazgo ubicando la gobernanza de los recursos naturales en el corazón del programa de paz y seguridad del Consejo de Seguridad. Gracias a los ponentes por sus aportaciones. Esta conversación Y hacía tiempo que la deberíamos haber sostenido en el mundo entero, pero sobre todo en el continente africano, los recursos naturales están en la encrucijada entre la competencia geopolítica y el conflicto armado. Su trayectoria es puede dirigir el desarrollo sostenible o ser un catalizador de inestabilidad, pero ello depende enteramente de la fortaleza de la gobernanza global y de las normas que la rigen. La gobernanza global de los recursos naturales ya no es una cuestión puramente de desarrollo, se ha convertido en un asunto central para la paz y la seguridad internacionales. Liberia habla por experiencia, por su experiencia de primera mano durante los conflictos civiles que asolaron el país, los diamantes y la madera se utilizaron para financiar la violencia vaciando nuestras instituciones estatales durante los tiempos de paz a través de reformas internas robustas y marcos internacionales como el Proceso de Kimberley, aprendimos cómo la inclusión de las comunidades y la transparencia pueden desmantelar economías de conflicto. Nuestra historia demuestra que la gobernanza de recursos no es una cuestión tangencial, puramente técnica, sino que es una estrategia de consolidación de paz que es frontal. A la luz de lo expuesto, por tanto, quisiera incidir en cuatro consideraciones. Primero. Es vital cerrar las brechas normativas para la prevención de conflictos. La demanda global de minerales críticos como el cobalto y el litio aumenta rápidamente y una gobernanza débil amenaza con atizar la corrupción, la degradación medioambiental y la violencia. Se necesita un enfoque basado en derechos humanos que sea el ancla de la cadena de suministros. En segundo lugar, la participación significativa de las comunidades afectadas es indispensable. Excluir a la población local de las decisiones que conciernen a tierra y recursos ahonda los agravios y merma la legitimidad del Estado. Proteger los derechos de los trabajadores, las mujeres, las comunidades indígenas es una fuerza estabilizadora que promueve la cohesión social y que garantiza las inversiones responsables. En tercer lugar, el reparto equitativo de beneficios debe estar en la base de cualquier marco global. La riqueza obtenida de los minerales debe traducirse en un desarrollo humano tangible, escuelas, cuidados sanitarios y medios de subsistencia sostenibles. Sin equidad, los Sin equidad, la extracción reproduce la explotación. Con equidad, los recursos sientan el camino hacia sociedades resilientes. En cuarto lugar, garantizar cadenas de suministro transparente debilita directamente a aquellos que quieren frenarlo. Grupos armados del Sahel y de la región de los Grandes Lagos siguen explotando la minería ilícita y el comercio de madera ilícito para financiar la inestabilidad. Una trazabilidad robusta y una debida diligencia obligatoria son fundamentales para perturbar estas redes. En conclusión, señora presidenta, colmar la brecha normativa es invertir en prevención. Los recursos naturales deben financiar la paz y no la violencia, deben fortalecer los Estados y no los grupos armados. Deben lograr prosperidad y no inestabilidad. Liberia está a disposición para colaborar con la RDC y los Estados miembros para garantizar la dignidad de las personas y la integridad medioambiental que se mantengan en el corazón de la gobernanza global de los recursos. Muchas gracias por su atención.
Gracias, Liberia. Doy la palabra a Francia y después Grecia y la Federación de Rusia.
Muchas gracias, señor Presidente. Presidente, quiero dar la bienvenida a la señora Ministra de Estado de Asuntos Exteriores de la República Democrática del Congo y gracias por presidir esta reunión. Gracias también a todas Gracias a las personas que nos han ilustrado sobre este tema crítico, efectivamente un tema fundamental que la Presidencia pone en el corazón de nuestros debates, el vínculo entre los recursos naturales y la paz, que se hace sentir en numerosas situaciones. Es una cuestión subyacente en numerosas crisis, motivo por el cual el Consejo recientemente fortaleció su seguimiento de esta cuestión, sobre todo bajo la Presidencia americana en marzo pasado y una reunión ARYA convocada por Sierra Leona hace un año. No podemos negar que la competencia por el control de los recursos naturales es un factor que atiza conflictos e inestabilidad, pero al mismo tiempo también es una fuente de ingresos para demasiados actores locales o internacionales que se entregan a la explotación ilegal de los recursos, algo que podemos constatar sobre todo en el continente africano, cuyas riquezas son objeto de actividades predatorias por parte de estos actores que explotan estos recursos para financiar sus actividades o que organizan la explotación para o en nombre de potencias exteriores. Este acaparamiento ilegal de los recursos alimenta conflictos, violencia y perpetúa el sufrimiento de la población civil. Es el caso en Sudán, donde el conflicto se nutre del oro, como lo documenta el documento del panel de expertos. Es el caso también del este de la República Democrática del Congo, donde el M23 controla entre el 15 y el 30% de la producción mundial de coltan a través de Rubaya, financiando así su administración ilegal, conculcando plenamente la soberanía y la integridad territorial del Estado. La población, además, de la República Democrática del Congo, padece desde hace demasiado tiempo esas actividades predatorias exteriores y de los grupos armados de sus recursos mineros. Francia pide una vez más a los partes que se atengan a la resolución 2773 del Consejo, que requiere que cesen de inmediato las hostilidades, que se retiren del territorio del Congo las Fuerzas Ruandesas de Defensa, que Ruanda deje de apoyar al M23 y que se neutralicen de manera efectiva las fuerzas FDLR por parte de la República Democrática del Congo. La resolución también pide que se desplieguen nuevos esfuerzos a la lucha contra la explotación ilícita de los recursos naturales, movilizando mecanismos de transparencia y de trazabilidad de las exportaciones de minerales. El Consejo debe recurrir a las herramientas a su disposición en las situaciones de conflicto agravadas por el tráfico ilícito de recursos naturales. Varios grupos de expertos desempeñan un papel fundamental objetivando estas dinámicas y contribuyendo a actividades desestabilizadoras y a su financiación, sobre todo en Sudán, como decía antes, la República Democrática del Congo, la República Centroafricana. Los regímenes de sanciones deben movilizarse según se necesita se necesite para contener el vínculo entre el saqueo de recursos naturales y la financiación de actores. involucrados en conflicto. El Consejo también ha reconocido varios mecanismos multilaterales destinados a garantizar la trazabilidad de las cadenas de suministro, algo que debe ponerse en práctica de manera rigurosa. Francia se ha implicado en esa dirección, en el proceso de Kimberley o en los programas de la OCDE para la trazabilidad de minerales y la debida diligencia. Celebramos que otras organizaciones regionales y subregionales también se hayan implicado, como por ejemplo la Conferencia Internacional de la Región de los Grandes Lagos. Francia también obra para que el mayor número de países posible se adhiera a la Iniciativa de Transparencia de Industrias Extractivas, la ITIE. El tercer eje pasa por la responsabilización del sector privado. Las empresas deben garantizar o cerciorarse de que los minerales de guerra no se utilizan en la fabricación de sus productos. Desde 2017, un reglamento europeo impone la debida diligencia a los importadores europeos de tungsteno, tantalio, estaño, todos ellos procedentes de zonas de conflicto. En el seno de la Unión Europea, en el Consejo de Asuntos Exteriores de 13 de julio, adoptamos una prohibición de importar oro de Sudán y sanciones para atajar el tráfico de oro. Alentamos a la comunidad internacional a que haga lo propio. Francia, por su parte, también durante la Presidencia del G7, Planteó su ambición de crear cadenas de suministros seguras, sostenibles, resilientes y diversificadas para los minerales críticos. Ese es el objetivo de la alianza para la resiliencia y producción de minerales críticos que se lanzó en Evian. Juntos con sus socios, el G7 va a amplificar los progresos conseguidos gracias a los 195 proyectos anunciados desde principios de 2026, han alcanzado 64 mil millones de euros en inversiones. Para concluir, señora presidenta, los recursos naturales deben ser un medio de desarrollo sostenible y equitativo para la población y para los países que son la cuna de esos recursos. Se los deben proteger ante depredadores y se debe evitar que se desvíen con fines malignos. Francia va a respaldar los objetivos expresados por la RDC, a saber, obrar para perfeccionar y lograr la coherencia entre las iniciativas internacionales para el buen uso de sus recursos. Estamos a disposición plena para contribuir a las labores del Consejo que acompañarán al debate de alto nivel que la RDC organizará con la presencia del presidente Félix Antoine Tshisekedi la semana que viene. Muchas gracias.
Muchas gracias, Francia. Doy la palabra a Grecia y después a la Federación de Rusia y a los Estados Unidos.
Muchas gracias, Presidente. Felicidades y gracias a Su Excelencia, Teresa Kareikayi Wamba Wagner, Ministra de Asuntos Exteriores de la República Democrática del Congo. Muchas gracias por convocar esta reunión que trata sobre el tema de los recursos naturales y la paz, tema sumamente pertinente. Gracias también a los ponentes de hoy por sus presentaciones sumamente instructivas. Quisiera compartir cuatro consideraciones. La carrera por los minerales críticos dista de ser una tendencia abstracta o distante. Está conformando la seguridad global a tiempo real. Representa una mezcla compleja de oportunidades y riesgos para el entorno de seguridad en el mundo. El suministro sin trabas de los minerales críticos dista de ser un objetivo deseable. Es condición plena para una transición energética limpia con la que se ha comprometido el mundo y también para los avances tecnológicos como las fuentes de energía renovable, la inteligencia artificial, sistemas de defensa que dependen de estos minerales, cuando su extracción y cuando su comercio son opacos o no están regulados, no solo corren el riesgo de atizar conflictos existentes o generar conflictos nuevos, sino que activamente los financian. En segundo lugar, la explotación ilícita y el tráfico de recursos naturales no es una preocupación periférica. ahí donde se da, exacerba desigualdades, inseguridad e inestabilidad y amenaza la soberanía, la independencia y la unidad, así como la integridad territorial de los estados. La zona oriental de la RDC lo muestra Como un ejemplo paradigmático, los minerales críticos se han convertido tanto en fuente como divisa de conflicto y las consecuencias se miden en poblaciones desplazadas y violaciones de derechos humanos. En tercer lugar, Grecia interviene hablando de este tema no solo como miembro del Consejo, sino como miembro de la Unión Europea, que está poniendo en práctica la legislación relativa a los minerales críticos de la Unión Europea, una legislación que se basa en una premisa simple, que la seguridad del suministro y la sostenibilidad no son objetivos que compiten entre sí, son el mismo objetivo. Fija referentes vinculantes para 2030, integra la debida diligencia y las salvaguardias de derechos humanos como una condición previa. Y lo que es más importante, amplía el estatus de proyecto estratégico a países socios que se alinean con esas normas. Esta no es una regulación que se aprueba per se, es una muestra que la gobernanza de recursos puede ser un motor de inversión y de prosperidad compartida en lugar de ser un obstáculo a ella. Tal como han planteado también los ponentes, aprovechar estos beneficios requiere una gobernanza fuerte, mecanismos transparentes y de reparto de beneficios equitativos y un compromiso con las prácticas de desarrollo sostenible. En cuarto lugar, el Consejo ya ha hablado sobre esto de manera clara recientemente a través de las resoluciones 2773, 2808 y 2825, que todas afrontan la explotación ilegal sistemática sostenida y el tráfico de recursos naturales, sobre todo de los minerales denominados minerales de conflicto que explotan grupos armados y redes delictivas, recalcando la importancia de mejorar la transparencia y la trazabilidad de las exportaciones de recursos naturales. Lo que falta no son más diagnósticos, sino la voluntad política de actuar. Y dicho en términos sencillos, debemos pasar de respuestas ad hoc a un marco coherente. Señora ministra, para terminar, numerosos elementos son fundamentales la creación de cadenas de suministro sostenibles, la promoción de inversiones a favor del desarrollo y de las infraestructuras, la garantía de trazabilidad y certificación y la aplicación de una producción y uso sostenible y responsable de los recursos naturales. Todos esos elementos pueden fortalecer la diversificación económica, reducir al mínimo los daños medioambientales y las repercusiones sobre la salud, y garantizar la prosperidad, la paz y la seguridad a nivel nacional, regional e internacional. Muchas gracias.
Doy las gracias a Grecia y doy la palabra a la Federación de Rusia y después a los Estados Unidos y Somalia.
Distinguida señora Presidenta, damos las gracias a la Presidencia de la RDC por haber convocado esta reunión. No es exagerar Decir que el tema que nos ocupa es un tema sumamente delicado para la práctica totalidad de los países, habida cuenta que hablamos de una cuestión que tiene que ver con la soberanía y que también está estrechamente vinculada al futuro con el que cuentan los Estados. Rusia considera que la buena gestión de los recursos naturales debe contribuir al desarrollo sostenible, al fortalecimiento de las instituciones estatales, y a la reducción de los riesgos de conflicto. Este es el enfoque que nosotros ponemos en práctica cuando examinamos estas cuestiones en los órganos especializados de Naciones Unidas. Estamos convencidos de que el Consejo de Seguridad no debería abordar enfoques generales sobre esta cuestión, al contrario, debe centrarse en las situaciones de los países y las situaciones regionales. consideramos que es fundamental, a día de hoy, evocar lo siguiente. Por encima de todo, sería erróneo contemplar los recursos naturales como causa principal de los conflictos. Los conflictos no estallan por la presencia o ausencia de minerales, sino por la inestabilidad política que obedece a la debilidad de las instituciones estatales, las actividades terroristas y otros factores, entre los cuales un factor que constatamos de manera flagrante y que nos recuerda a la Edad Media, a saber, la injerencia externa en los asuntos internos de estados soberanos. Un puñado de estados privilegiados quieren establecer el control sobre los recursos naturales de otros estados. Eso es Esa es la causa de numerosos conflictos. A menudo estas fuerzas se destinan políticas agresivas desde hace ya decenios por parte de las antiguas potencias coloniales y con la excusa de exportar la democracia o defender los derechos humanos o utilizando otros eslogan políticos sumamente nobles, persiguen objetivos mucho más interesados, a saber, tener acceso directo a las riquezas naturales. Efectivamente, esa es una manifestación flagrante del neocolonialismo de hoy. La historia reciente incluye numerosos ejemplos de este tipo, y yo quisiera detenerme en enfoques neocolonialistas Vinculados a numerosos conflictos en el continente africano, en Mali, Níger, Sudán del Sur. Esto es algo que vemos también en la República Democrática del Congo. La lucha por el acceso a minerales estratégicos en estos países está en el origen de las crisis que los plagan. Minerales como el coltán, cobalto, cobre, oro o diamantes, entre otros, generan una competencia no únicamente entre grupos armados sino también entre estados. Hablamos de intereses económicos foráneos a la región que también se hacen sentir en estas dinámicas. Cualquier intento de solventar la situación en la RDC tendrá que involucrar a los países de la región de las Grandes Lagos, que deberán adoptar medidas resueltas para combatir el control ilícito de esos recursos y la explotación ilegal de los mismos. Es más importante que nunca unificar los mecanismos de certificación de minerales y el reglamento de la cadena de suministro. Cualquier norma internacional sobre la cuestión debe elaborarse con el consenso internacional y no puede ser discriminatoria. Debe tener en consideración la idiosincrasia de los Estados sin crear obstáculos adicionales en materia de desarrollo socioeconómico. Es necesario dar prioridad a los intereses de los países productores. Y el GO está ligado a la asistencia técnica, transferencia de tecnología puntera y en condiciones preferenciales o ventajosas. También hay que fortalecer el apoyo financiero con el objetivo de fortalecer la capacidad transformadora y soberanía tecnológica de los estados productores. Estos enfoques son incompatibles con medidas coercitivas unilaterales. que hacen que esos Estados sean menos atractivos para las inversiones, que atacan las cadenas de suministro e impiden la capacidad transformadora, limitando el acceso a las tecnologías y complicando su recuperación después del conflicto. A la luz de lo anterior, no compartimos la idea según la cual hay una laguna normativa a nivel internacional en lo que atañe a la gobernanza de recursos naturales en tiempos de conflicto armado. Ese no es el problema. El problema radica en una voluntad deliberada de conservar focos de inestabilidad para aquellos que obtienen un rédito económico-político de ello. También es importante recordar que el principio de soberanía de los Estados sobre los recursos naturales representa uno de los principios centrales en el derecho internacional. A día de hoy, lamentablemente, hemos visto muchas reservas respecto a este principio de soberanía. Cualquier iniciativa internacional incluida la idea de la trazabilidad, debe respetar el principio de soberanía y no puede crear mecanismos que limiten el derecho legítimo de los Estados de decidir sus métodos de explotación, uso y tratamiento de sus propios recursos. Muchas gracias por su atención.
Doy las gracias al representante de la Federación de Rusia. Tiene la palabra. Estados Unidos y después Somalia y Pakistán.
Gracias, embajador. Gracias también a la República Democrática del Congo por convocar esta importante reunión en el marco de su presidencia en este mes de julio. Su presencia aquí, ministra de Asuntos Exteriores, da cuenta de cuán importante y oportuno es este tema. El presidente Trump lo dijo, la política exterior de Estados Unidos tiene los objetivos, la prosperidad en Y a nivel nacional y en la paz en el extranjero, un suministro fiable de los minerales respaldado por una cadena de suministro resiliente es fundamental para ambos objetivos. Estados Unidos y sus socios tienen un interés compartido en diversificar las cadenas de suministro, evitando la dependencia extrema de algunos países para materiales esenciales y minerales críticos. Los mercados fortalecen la economía, reducen los riesgos de conflicto y, con ese objetivo, Estados Unidos ha unido a países de pensamiento afín en una ministerial en Washington en febrero para tomar acciones decididas. Juntos lanzamos el nuevo foro sobre la implicación geoestratégica de recursos. Los socios de esta alianza colaborarán a diferentes niveles para mejorar iniciativas, fortalecer la residencia de las cadenas de suministro de minerales críticos. Estados Unidos también está movilizando recursos sin precedentes para garantizar cadenas de suministro críticas de minerales, respaldando proyectos con más de 30000 millones de dólares en intereses inversiones, préstamos y otros tipos de apoyo en los últimos meses en colaboración con el sector privado. El acceso fiable y sostenible es vital no únicamente para la prosperidad colectiva, sino también para la seguridad global y regional. La vulnerabilidad estratégica hace que ningún país dependa indebidamente y elimina las oportunidades de desviar los recursos. Lo vemos en la RDC, donde la explotación ilícita de los recursos naturales permite la violencia contra y la explotación del pueblo del Congo, motivo por el cual Estados Unidos actuó de manera decidida para actuar contra individuos y empresas que están relacionados con el tráfico ilegal. Nuestras sanciones cumplen con los acuerdos históricos en el país y refuerzan nuestro compromiso de desempeñar un marco. de Integración Regional Económica, diseñado para ampliar el comercio y la inversión, mejorar la transparencia en las cadenas de suministro de minerales y sentar los cimientos para oportunidades a largo plazo en toda la región. Estados Unidos estará a disposición para utilizar todas las herramientas a su mano para promover la paz en el este de la República Democrática del Congo. Desde su oficina, el presidente Trump ha dejado claro que la seguridad económica es la seguridad nacional. Juntos podemos afianzar la confianza en las asociaciones, diversificar las cadenas de suministro y garantizar la prosperidad de las economías libres de coerción o disrupciones. Muchas gracias.
Do las gracias a Estados Unidos. Doy la palabra ahora a Somalia y después Pakistán y Letonia.
Señora presidenta, permítame ante todo dar las gracias a la República Democrática del Congo por haber convocado esta reunión en fórmula Harriá tan oportuna sobre el vínculo entre recursos naturales, el conflicto y la consolidación de la paz. También nos complace dar la bienvenida a Su Excelencia, señora Isa Wagnre, Ministra de Asuntos Exteriores de la República Democrática del Congo, cuya presencia recalca la importancia que se concede a este debate tan importante. También gracias a los ponentes por sus aportaciones tan valiosas. Los recursos naturales ocupan un lugar único en el entorno global de hoy. Son indispensables para la transición energética, para la innovación tecnológica y para el crecimiento económico. Al mismo tiempo, donde hay brechas de gobernanza, la explotación ilícita y el tráfico pueden atizar a los grupos armados es socavar la autoridad estatal y prolongar los conflictos. El desafío para nosotros, por tanto, no radica en la existencia de los recursos naturales per se, sino en garantizar que se gobiernan de manera que promueva la paz, la seguridad y el desarrollo sostenible. Quisiera compartir tres consideraciones. Primero, Si bien la dimensión del conflicto es fundamental, la perspectiva africana también recalca la importancia de los minerales naturales como bazas estratégicas para el desarrollo, la industrialización y una prosperidad compartida. Para muchos países africanos, los minerales críticos y otros recursos naturales representan una oportunidad de acelerar una transformación estructural, crear empleo y avanzar en la aplicación de la Agenda 2063 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En este sentido, la visión de la minería para el África nos da un marco para fomentar la gestión y explotación transparente y equitativa de los recursos minerales africanos, reforzando el valor añadido local, el desarrollo industrial y la integración regional. Todo debate sobre los recursos naturales y la paz, por ende, debe trabajar un equilibrio entre responder a los riesgos de seguridad por un lado y por otro permitir a los países productores generar los beneficios equitativos y suficientes de sus riquezas naturales. El fortalecimiento de la gobernanza debe ser el eje en el que articule, en torno al cual articulemos nuestros esfuerzos a través de diligencia, transparencia y trazabilidad. Así se ha podido contribuir a una gestión responsable de los recursos. Sin embargo, estos esfuerzos deben ver acompañados por una inversión sostenida, creación de capacidad, fortalecimiento institucional, así como también asistencia técnica. La gobernanza responsable no se podrá lograr estableciendo normas, sino que hace falta contar con instituciones estatales que funcionen, gestión fronteriza, así como también alianzas para que se empodere a los países productores en lugar de imponerles una carga de cumplimiento que es demasiado elevada. nos orientamos hacia un marco que trate el vínculo entre recursos naturales y paz. Estos esfuerzos deben partir de los mecanismos existentes, evitar la duplicación y respetar plenamente la soberanía nacional y la titularidad nacional. El Consejo de Seguridad tiene un papel clave que desempeñar, sobre todo en lo que hace al tráfico y a la producción y extracción ilícita de estos recursos naturales, sobre todo porque puede socavar la paz. La labor de las organizaciones regionales y también de instituciones internacionales es muy importante, por supuesto, siempre teniendo en cuenta las prioridades y circunstancias de los países productores. En este sentido, los marcos regionales, incluida la visión de minería para el África, brindan orientación útil para una gobernanza responsable de los recursos en pos de la paz, el desarrollo sostenible y la prosperidad compartida. Señora presidenta, los recursos naturales donde sea que se encuentren deben ser una puerta abierta hacia el desarrollo sostenible, la prosperidad común, la paz y la seguridad y no ser motores de inestabilidad y conflicto. Para eso hace falta una responsabilidad compartida, una gobernanza transparente, alianzas, distribución equitativa de los beneficios y poder añadir valor en los países productores, incluido en África, para que los beneficios de los recursos naturales contribuyan a la paz a largo plazo, así como también al desarrollo incluyente. Somalia está comprometida a participar de forma constructiva de estos debates y también a apoyar enfoques coordinados en el plano internacional, pero con titularidad nacional para una gobernanza responsable de los recursos minerales. Gracias.
Agradezco a Somalia por su intervención. Pakistán en el uso de la palabra y luego escucharemos a Letonia y a Colombia.
Muchas gracias, señor Presidente, por convocar esta reunión. por presidir esta reunión tan importante, esta reunión de formularia. Agradecemos a los ponentes por sus perspectivas tan valiosas. Los recursos naturales deben ser instrumentos de desarrollo sostenible, prosperidad común y paz. No pueden ser utilizados para la coerción, para la confrontación geopolítica o los conflictos. Como se ha dicho, Y nos reiteramos, nosotros nos hemos solidarizado desde siempre con los países africanos para que puedan tener control soberano por sobre su propio desarrollo y sus propias riquezas naturales. La experiencia de África demuestra que cuando los recursos minerales están combinados con la explotación ilícita, la injerencia externa y la falta de robustez institucional, el riesgo aumenta. Cuando los recursos escasean, todos quieren hacerse con ellos. También hay que tener en cuenta la transformación digital, la transición energética, así como también la producción cambiante. Todos estos fenómenos generan nueva presión geopolítica y política. Si no se maneja de forma responsable, la competencia por sobre los recursos naturales estratégicos puede desembocar en más vulnerabilidades y riesgos para la paz y la seguridad internacionales. Esto también vale para los recursos hídricos, uno de los recursos naturales vital para la humanidad y que son fundamentales para la vida, el desarrollo sostenible y para la estabilidad regional. Lamentablemente hoy estamos ante una situación gravísima en nuestra región. Nuestro vecino India ha intentado instrumentalizar como arma el agua en contra de Pakistán. Estamos sumamente preocupados por estos acontecimientos y repudiamos las acciones unilaterales e ilícitas de India de conculcar el derecho internacional y intentar socavar el tratado vigente, les instamos a volver al camino del cumplimiento, un tratado que sigue vigente tal y como lo dirimió en su fallo la corte de arbitraje debemos regirnos por supuesto por la carta de Naciones Unidas y el derecho internacional. El derecho de los pueblos es el de tener soberanía por sobre sus recursos. y como lo dispone la resolución 1803. Hay que reforzar las capacidades y respetar las prioridades de desarrollo y la soberanía. Todo otro enfoque normativo que se sume debe ser un complemento a los mecanismos regionales e internacionales y surgir de un proceso liderado por Estados miembros y y con un resultado por consenso. El Consejo de Seguridad tiene un papel importante que desempeñar cuando se registra un conflicto alimentado por una competencia en torno a recursos naturales. Hay herramientas de que disponemos, por ejemplo, regímenes de sanciones, mecanismos de monitoreo que se tienen que utilizar de forma efectiva y respetando los mandatos correspondientes para interrumpir los flujos de financiación ilícitos. Lo que hay que hacer es garantizar que los recursos naturales generen prosperidad para todas las comunidades y las regiones de que disponen. Estamos dispuestos a apoyar todos los enfoques basados en el consenso que fomenten la paz, la prosperidad común y el desarrollo sostenible. Muchas gracias.
Agradezco a Pakistán por su intervención. Le concedo ahora el uso de la palabra a Letonia. Luego escucharemos a Colombia y a Bahréin.
Muchas gracias, Excelencia. En primera instancia, quiero felicitar a la República Democrática del Congo por poner el foco en este tema tan importante, los recursos naturales y la paz, con motivo de la reunión que nos ocupa. Quisiera darle una cordial bienvenida y felicitar a la Ministra de Estado y de Asuntos Exteriores, la señora Teresa Coalluma Wagner. Le agradezco por honrarnos con su presencia. Agradezco asimismo también a los ponentes por sus presentaciones tan esclarecedoras. Efectivamente, en lugar de impulsar a las comunidades en ciertos rincones del mundo, la abundancia de recursos naturales está vinculada a conflictos, abusos de derechos humanos y a degradación medioambiental. A lo largo de los años, las normas, la orientación de diligencia debida, los mecanismos de certificación e iniciativas de transparencia se han multiplicado para responder a la creciente demanda de recursos y a los compromisos en pos de la paz, el desarrollo sostenible y la accionario responsable de las empresas. Esta fragmentación es reflejo de otros desafíos. Los actores partícipes, las autoridades estatales, el sector privado y la sociedad civil. Y también la cuestión de la propiedad de los recursos naturales en sí. debemos fomentar mayor coherencia, armonización e interoperabilidad. Tengo lo siguiente para compartir en relación con las brechas normativas. Primero, el Consejo de Seguridad en numerosas ocasiones ha reconocido el nexo entre recursos naturales y conflicto y ha tomado medidas para contrarrestarlo o atender a esta cuestión imponiendo sanciones selectivas, incluidos embargos, pero también exigiendo que florezcan formulan recomendaciones de diligencia debida. Por ejemplo, el embargo sobre la madera y los diamantes en Liberia a principios de los 2000 se suele citar como un ejemplo exitoso para facilitar la vuelta a la estabilidad y reforzar la gobernanza de los recursos naturales en Liberia, incluido a través del proceso de Kimberley. El Consejo también ha solicitado al Grupo de Expertos sobre la RDC que formule recomendaciones sobre las directrices de diligencia debida para los importadores, las industrias procesadoras y los consumidores congolese de los productos minerales. Esto demuestra que el Consejo puede fomentar no solo la imposición de restricciones, sino también normas otra índole. El Consejo debe seguir trabajando en este sentido, partiendo de que el éxito de su aplicación depende de cómo se las conceptualice, si se pueden adaptar y cómo se las hace cumplir. Esto me lleva a mi segundo punto. Las medidas que solicita el Consejo de Seguridad exigen mecanismos de monitoreo para para su aplicación, para analizar los resultados y recomendar ajustes. En este sentido, hay que tener en cuenta las acciones selectivas y en este sentido los grupos de expertos son fundamentales. Son los ojos del consejo, así como también sus oídos. En este momento esto no se está pudiendo lograr porque no se ha podido elegir una presidencia para un órgano subsidiario a raíz de las objeciones impuestas por un miembro del Consejo. Esto afecta, mejor dicho, al Comité de Sanciones. Y no solo afecta esto, sino también a los regímenes de sanciones y a su gestión. Por eso, esto retrasa asimismo la formulación de recomendaciones. No se pueden realizar las reuniones o las misiones en el terreno, entre otros. Y no pueden empezar nuevas iniciativas. Tercera cuestión, en un contexto de competencia internacional, El grupo de expertos del Secretario General sobre minerales de transición energética críticos identificó principios orientadores voluntarios, normas, así como también compromisos y obligaciones jurídicas. Por ejemplo, darle primacía a los derechos humanos, salvaguardar el medio ambiente, compartir los beneficios, garantizar la transparencia y la rendición de cuentas, tomar medidas de lucha contra la corrupción. Todo esto para velar por una buena gobernanza. Efectivamente, hay que centrarse en la aplicación y en el cumplimiento. Para esto hay que contar con un compromiso político renovado, pero también con cooperación internacional y de múltiples interesados. Para cumplir con sus responsabilidades en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, el Consejo debe hacer lo propio para garantizar que los recursos naturales no alimenten los conflictos, sino que apoyen a la paz y al desarrollo sostenible. Esperamos con interés seguir con este debate en el debate público de la semana que viene. Muchas gracias
a Letonia. Le concedo ahora el uso de la palabra a Colombia, luego Bahréin y Dinamarca.
Excelentísima señora Terezka Jiwuamba Wagner, Ministra de Relaciones Exteriores. Señora ministra, Colombia agradece la convocatoria de esta reunión y reconoce la pertinencia de abrir una reflexión sobre la relación entre la gobernanza de los recursos naturales, la prevención de conflictos, la acción climática y la construcción de paz. Para mi país, esta discusión debe situarse en un horizonte más amplio, Avanzar hacia la paz con la naturaleza. Ello implica poner en el centro las expectativas y las necesidades de desarrollo de las comunidades mientras se avanza en el fortalecimiento de la regulación y monitoreo de las cadenas de suministros con salvaguardas ambientales y de derechos humanos. En este escenario El marco normativo es fundamental para prevenir la financiación de la delincuencia organizada transnacional y de los actores armados que se benefician de las economías ilícitas, mientras se garantiza que la explotación legal y sostenible de los recursos naturales repercuta en la mejora de las condiciones de vida de las comunidades y en la conservación de los ecosistemas, reduciendo factores de vulnerabilidad que pueden profundizar los conflictos. Esto resulta especialmente relevante en un contexto de crisis climática en el que la degradación y la sobreexplotación de los recursos naturales profundizan las vulnerabilidades de las comunidades, de la población civil y de los territorios y pueden exacerbar las dinámicas de conflicto. Sin embargo, estamos ante una arquitectura internacional fragmentada, heterogénea y escasamente coordinada Colombia considera que es necesario avanzar hacia un marco normativo internacional más coherente que complemente los instrumentos existentes y fortalezca la cooperación internacional para prevenir y combatir los delitos que afectan el medio ambiente. En ese sentido, Colombia apoya el desarrollo de un protocolo adicional a la Convención de Palermo orientado a fortalecer la eficacia operativa y la coherencia jurídica frente a estas formas de delincuencia organizada transnacional. En ese ese marco debería reconciliar paz, seguridad, transparencia y desarrollo sostenible pero también incorporar de manera transversal la justicia social y ambiental. La resiliencia climática, la protección de la biodiversidad y las salvaguardas de derechos humanos. Igualmente debería asegurar una distribución más equitativa del valor y de las rentas derivadas de los recursos naturales en beneficio de los estados productores, los pueblos indígenas, afrodescendientes y las comunidades locales. Tanto los estándares que ya existen como los que podamos construir colectivamente deben ser herramientas para impulsar la prosperidad y la dignidad de las comunidades y de los territorios. Cuando las reglas de fuego se multiplican sin estar bien coordinadas, pueden aumentar los costos volver más complejos los procesos y excluir a los productores que cuentan con menor capacidad. Por eso, su armonización debe apoyarse en la responsabilidad compartida junto con asistencia técnica, fortalecimiento institucional, financiamiento y transferencia de tecnologías. De esa manera, la trazabilidad y la transparencia serán medios para promover un desarrollo más sostenible e inclusivo, sin generar cargas desproporcionadas para quienes participan legítimamente en las cadenas de suministro. También es fundamental subrayar la responsabilidad de los compradores, comercializadores y demás actores de la cadena quienes deben asegurar el origen lícito, trazable y verificable de las materias primas que adquieren. La gobernanza de los recursos naturales no puede recaer únicamente sobre los países productores, debe basarse en una verdadera responsabilidad compartida. Quienes hoy siguen beneficiándose mayoritariamente del comercio de estos recursos tienen que asumir plenamente sus deberes de debida diligencia, transparencia y rendición de cuentas. Solo así será posible prevenir que los mercados internacionales sigan absorbiendo recursos vinculados con la ilegalidad la violencia o el deterioro ambiental. Garantizar que la trazabilidad no sea solo un requisito formal, sino una herramienta efectiva que aporte a la paz, al desarrollo sostenible y promueva una distribución más justa del valor. Muchas gracias.
Agradezco a Colombia por su intervención. Le doy la palabra a Bahrein y luego escucharemos a Dinamarca.
Muchas gracias, señor Presidente. En primera instancia, quiero darle la bienvenida a la Ministra de Estado, la señora Wagner. de la RDC. También quiero agradecer a la RDC por convocar esta importante reunión para tratar las brechas normativas en lo relativo a los recursos naturales y la paz. Este debate es fundamental porque los recursos naturales son clave para la paz y la seguridad internacionales. La experiencia internacional demuestra que 40% de los conflictos tenían un vínculo con los recursos naturales. Hay cada vez más necesidad y demanda de minerales críticos. Por eso hay que fomentar la cooperación para la estabilidad y la paz. Quiero plantear lo siguiente. Nuestro debate de hoy se da en un momento en el que la gestión de los recursos naturales es de suma importancia. Y, sobre todo, teniendo en cuenta los regímenes de sanciones. Lo que pasa es que estos esfuerzos son fragmentados y no permiten establecer un marco coherente. Esta fragmentación lleva a una duplicación de marcos que van tratando cuestiones o minerales específicos. A raíz de esto, las brechas están siendo explotadas y los recursos naturales otro tanto de forma ilícita, lo cual genera inestabilidad entre los países y de forma transfronteriza. El Reino de Bhutan reitera que los recursos naturales son un pilar de apoyo a las economías y también para fortalecer los sectores, la agricultura, la producción de alimentos, entre otros que son fundamentales a su vez para la seguridad alimentaria mundial. Garantizar que esto o garantizar la seguridad permitirá velar porque no se utilicen de forma ilícita, pero también para garantizar el tránsito marino Por ejemplo, el paso por el estrecho de Ormuz es fundamental para que todos estos bienes puedan llegar a su destino. Por eso también hay que tener en cuenta esta cuestión y esta dimensión, teniendo en cuenta las amenazas que pesan sobre el comercio internacional. Por otra parte, Las cadenas de suministro de los recursos minerales están cada vez más infiltradas por las redes de delincuencia organizada. Estos grupos se ven beneficiados por brechas en monitoreo y normativa. Esta infiltración socava la gobernanza y lleva a perturbar los mercados. Por eso subrayamos la importancia de reforzar los marcos de cooperación a través de mecanismos de monitoreo, pero también hay que reforzar la rendición de cuentas financiera, entre otros, para poder evitar que sean explotados los recursos por los grupos. Hay que mejorar la gestión responsable con respeto de la soberanía por sobre los recursos. También debe ser una gobernanza flexible e incluyente, tener en cuenta las prioridades y circunstancias nacionales, debe anclarse en cooperación de múltiples interesados. Para concluir, la gestión responsable de los recursos naturales, anclada en la cooperación, la transparencia y el respeto de la soberanía de los estados, es fundamental en apoyo de la paz y la seguridad internacionales. Los recursos naturales deben ser un motor de desarrollo sostenible y de estabilidad y no pueden ser un motor de inestabilidad y de conflictos. Gracias, presidente.
Agradezco a Bagreén Le concedo la palabra a Dinamarca.
Muchas gracias. Agradezco a la Presidencia de la República Democrática del Congo del Consejo por haber convocado esta reunión y doy la bienvenida a la Ministra de Estado Wagner. Agradezco a los ponentes por sus exposiciones. Como se dijo hoy, aumenta la demanda de los minerales críticos, sobre todo como parte de la transición energética fundamental, que los recursos naturales se vuelvan motores de paz y de desarrollo y no fuentes de violencia, inestabilidad y exclusión. Y quisiera entonces plantear lo siguiente. Primero, la competencia por sobre los recursos naturales tiene consecuencias directas y devastadoras para la población civil en muchos contextos afectados por conflictos, el contrabando ilícito del mineral, las maderas, el oro, entre otros, financian a los grupos armados, alimentan la corrupción y desalientan a buscar soluciones políticas. Lo hemos visto en África occidental, pero también en la zona de los Grandes Lagos. entre otros, pero también en América Latina. Y justamente esto suele traducirse en control por sobre la población. Es decir, esto fomenta la violencia, los desplazamientos humanos, barrer con los medios de sustento y se socava también el acceso a los servicios y a la tierra a raíz de estos ciclos. De hecho, las mujeres y las niñas están expuestas a la explotación sexual, a los abusos sexuales y a las violaciones, tanto en las rutas de tráfico como en los lugares de extracción. Todo esto es parte de la economía del conflicto, que hace que sea fundamental la protección de la población civil si se quiere realmente dar respuesta al fenómeno. Por otra parte, como se dijo en repetidas ocasiones esta mañana, hace falta darle mejor aplicación y ampliar la coordinación a los marcos existentes, cada vez más complejos. La comunidad internacional ya tiene herramientas a su disposición, por ejemplo, el proceso de Kimberley, el mecanismo de certificación de la región de los Grandes Lagos, la iniciativa de transparencia del sector extractivo, así como también las orientaciones del OCDE en materia de diligencia debida. Pero el Consejo de Seguridad también tiene sus herramientas, grupos de expertos, mandatos de presentación de informes, operaciones de paz, regímenes de sanciones. Se puede justamente establecer vínculos entre los grupos armados y los flujos de financiación ilícitos y la extracción ilícita. El problema es que todo esto es fragmentado y tiene esto mucha carga para los países productores. Por eso hay que utilizar estas herramientas de forma más sistemática al tiempo que se mejora la coordinación con las organizaciones regionales y que se aplican los mecanismos también de rastreo y diligencia debida. Hace falta apoyar a los productores locales para que haya un acceso responsable a los mercados. Dinamarca es un férreo defensor del llamado del Secretario General de que se fomente la cooperación internacional para responder a esta cuestión y hemos ofrecido nuestro apoyo para que avance el grupo de expertos sobre la transición energética en relación con los minerales críticos. Los países productores deben ser los principales en beneficiarse. No se puede generar inseguridad en el plano local mientras que el valor se genera en otro ámbito. El enfoque abarcador debe permitir más transparencia, buena gobernanza, adición de valor a nivel local, creación de puestos de trabajo, beneficios tangibles para las comunidades locales, entre otros. Si queremos que esto sostenga la paz a largo plazo, los recursos naturales debe contribuir a la prosperidad, soberanía y desarrollo de los países productores y de las comunidades locales en sí. Muchas gracias.
Agradezco a Dinamarca. Excelencias, colegas, nos queda menos de una hora y tengo muchos oradores en la lista. Tienen tres minutos. en principio, sería suficiente para poder escucharles a todos. Le concedo ahora el uso de la palabra a Su Excelencia Juraj Blanár, Ministro de Asuntos Exteriores y Asuntos Europeos de Eslovaquia.
Tiene la palabra.
Gracias, Presidenta. Distinguida Ministra Wagner, Excelencias, señoras y señores, Señora Presidenta, permítame dar, en primer lugar, las gracias a la República Democrática del Congo por haber convocado este debate tan oportuno sobre la relación entre los recursos naturales, la paz y la seguridad. Los recursos naturales se encuentran en el centro del desarrollo de la economía global, la transición energética y la innovación tecnológica. Al mismo tiempo, la explotación ilegal sigue alimentando el conflicto, financiando a los grupos armados y debilitando las instituciones estatales en múltiples regiones del mundo. Una paradoja que recalca cuán importante es mejorar la gobernanza de los recursos como parte de los esfuerzos más amplios de prevención de conflicto y mantenimiento de la paz. Eslovaquia considera que el acceso a la gestión de los recursos naturales son factores cada vez más importantes en la seguridad internacional. Y esto puede decirse no únicamente de los minerales críticos, sino también de los recursos naturales, el agua y la infraestructura que respalda su producción y distribución. La demanda creciente, el cambio climático, La degradación medioambiental y las tensiones geopolíticas están generando una presión adicional en esta base estratégica y en la subregión, contribuyendo a la inestabilidad y el conflicto. Eslovaquia, por consiguiente, quisiera compartir la opinión de que la situación internacional actual está fragmentada y, a lo largo de los años, numerosos valiosos mecanismos, normas de debida diligencia y otros marcos facilitadores se han creado. Estas herramientas han aumentado la transparencia y la rendición de cuentas, es verdad, pero todavía restan brechas que colmar, sobre todo en materia de coherencia. Coordinación y aplicación. Bajo nuestro punto de vista, cualquier marco normativo futuro debería orientarse por los principios Primero, debería fortalecer la prevención de conflictos, mejorando la transparencia, la rendición de cuentas y la trazabilidad a través de toda la cadena de suministro de los recursos naturales. En segundo lugar, debería promover el desarrollo sostenible y garantizar que los beneficios obtenidos de la explotación de recursos naturales se distribuyan de manera justa entre las comunidades locales y los países productores. En tercer lugar, debería alentar la cooperación internacional y la capacitación para respaldar a los países y fortalecer su gobernanza, instituciones y resiliencia, en lugar de crear más barreras a la participación en los mercados globales. Presidente, Eslovaquia tiene experiencia que pone de manifiesto cuán importante es la cooperación cuando se trata de gestionar recursos estratégicos. Nuestro país está ubicado en la encrucijada de la energía europea y de redes hídricas y, por ello, disponemos de experiencia práctica dilatada en la gestión de aguas transfronterizas y la cooperación energética regional. Hemos sido testigos de cómo la confianza, el diálogo y la regulación compartida pueden distender de manera significativa las relaciones y promover la estabilidad, motivo por el cual Eslovaquia va a seguir defendiendo esta cuestión como demuestra su estatus de prioridad durante su membresía no permanente en el Consejo en 2020, 28 y 29. En los próximos debates va a ser importante afianzar los mecanismos existentes evitando duplicación de esfuerzos. de manera consensuada, gradual, en el enfoque, que se centre en soluciones prácticas. Esa sería la manera más realista de crear un marco cabal que vincule los recursos naturales, la paz y la seguridad y el desarrollo sostenible. Muchas gracias por su atención.
Muchas gracias, Excelencia. Doy ahora la palabra a Su Excelencia Ana Isabel Xavier, Viceministra de Asuntos Exteriores de Portugal. Adelante.
Señora presidenta, permítame empezar dando las gracias a la República Democrática del Congo por haber convocado esta reunión en fórmula ad hoc tan importante para Portugal, un país liderado por el océano, los recursos naturales, sean la electricidad que genera, los minerales críticos, los metales preciosos, las tierras raras, etcétera. La materia orgánica subyace en todos los aspectos de la vida diaria, del agua que bebemos al algodón que llevamos, de la madera y el hierro con los que construimos al litio en nuestras baterías. Los recursos naturales son motores clave de prosperidad y de bienestar. Si se gestionan bien, si se extraen de manera responsable, si los ingresos de su comercio se reparten equitativamente y benefician a las comunidades locales, Los recursos naturales pueden contribuir a lograr el desarrollo sostenible y a la Agenda de 2030, pero la competencia por los recursos también ha resultado históricamente en tensiones sociales y conflictos. Hoy, la escasez de algunos recursos como resultado del cambio climático y el aumento de la demanda por el crecimiento de población o las necesidades de las transiciones verdes y digitales solo exacerban la competencia por los recursos. La gobernanza frágil, la falta de capacidad estatal complican además esta situación, abriendo la puerta a la explotación ilícita y al tráfico por parte de grupos armados y redes delictivas. La naturaleza transnacional de estas amenazas implica que necesitamos respuestas multilaterales y una mejor cooperación. Su impacto sobre la seguridad internacional y la resolución de conflictos implica que el Consejo de Seguridad no puede evitar abordar esta cuestión. Sin embargo, el Consejo de Seguridad no necesita reemplazar ni duplicar esfuerzos que ya se están llevando a cabo en el marco de las Naciones Unidas, sea la labor relativa a la consolidación de paz medioambiental en la Ccp o los diamantes del conflicto del proceso Kimberley o los principios del panel del Secretario General sobre los minerales de transición críticos. El Consejo no tiene que reemplazar tampoco los instrumentos regionales o específicos de sectores vinculantes o voluntarios en materias como gobernanza de recursos, debida diligencia, trazabilidad o prevención de financiación de conflictos. Si bien resta trabajo por hacer en la reducción de los costos de cumplimiento y las complejidades administrativas, esos instrumentos marcan un tejido institucional con sinergias mutuas. El Consejo puede, sin embargo, integrar de mejor manera la cuestión de los recursos naturales en su trabajo, reconociendo la función y el impacto de situaciones concretas, incorporando la cuestión en las obligaciones de informes de las misiones de mantenimiento de paz o actualizando los regímenes de sanciones o embargos. Esas serían tres medidas prácticas y tangibles que podrían redundar en progresos concretos en esta materia. Como miembro entrante del Consejo de Seguridad, Portugal está a disposición para colaborar con todos los socios sobre cómo poner en práctica pasos prácticos para prevenir y poner fin a los conflictos relacionados con la competencia por los recursos naturales. Muchas gracias.
Muchas gracias, Excelencia. Doy ahora la palabra a la Unión Europea y después Zimbabue.
Gracias, presidente. Permítame también expresar mi agradecimiento a su excelencia, ministra de Asuntos Exteriores, señora Wagner. Muchas gracias por estar presente en esta importante reunión. Tengo el honor de pronunciar esta declaración en nombre de la Unión Europea y sus Estados miembros. Los países candidatos de Macedonia del Norte, Montenegro, Serbia, Ucrania, República de Moldavia y Georgia, así como Armenia, suscriben esta declaración. presidente de la Unión Europea acogió con agrado la iniciativa para reflexionar sobre el vínculo entre los recursos naturales, paz y seguridad y derechos humanos, una conexión importante que a menudo se soslaya. Los minerales críticos son indispensables para la transición energética, la transformación digital y la resiliencia económica. Más allá de ser fuentes de inestabilidad o de conflictos, deberían convertirse en motores de desarrollo sostenible y de prosperidad compartida. La Unión Europea reconoce que el entorno actual de normas internacionales se ha ganado en complejidad. Una mayor coherencia, interoperabilidad y apoyo a la aplicación pueden contribuir a reducir cargas innecesarias, al tiempo que se mantienen normas elevadas de transparencia, trazabilidad y conducta empresarial responsable. Al mismo tiempo, cualquier marco internacional futuro debería afianzar los instrumentos reconocidos internacionalmente y evitar crear duplicaciones o competir con necesidades de debida diligencia de informes. La Unión Europea se compromete firmemente a prevenir el comercio internacional en minerales de conflicto y evitar que intensifiquen o perpetúen conflictos y violaciones de derechos humanos y abusos relacionados con ellos, de conformidad con los principios rectores sobre empresas y derechos humanos. La regulación de minerales de conflicto de la Unión Europea se aprobó en 2017 y sus requisitos se aplican desde 2021. El propósito de esa regulación es que cesen los beneficios del comercio de minerales de conflicto como financiación de conflictos armados y, al tiempo, que se obtenga extracción responsable de zonas de alto riesgo y afectadas por conflictos. Estamos convencidos, señora presidenta, de que las alianzas también deberían garantizar que los países productores obtienen mayor valor de sus recursos naturales, incluido a través del valor añadido local, la inversión, la capacitación y el desarrollo de capacidades. Ese es el enfoque que subyace a las asociaciones de materiales de la Unión Europea y que se ha traducido en inversiones globales concretas, que incluye el corredor de Lobito. También quisiera recalcar un aspecto especialmente relevante para la paz y la seguridad los diamantes de conflicto han sido centrales a la hora de financiar algunas de las guerras civiles más devastadoras de África. Mucho ha avanzado desde la creación del proceso de Kimberley, que ha tenido un impacto valioso en la mejora de vidas de las personas que dependen del comercio de diamantes. Desde la creación del proceso de Kimberley, la Unión Europea se ha comprometido a garantizar que sigue cumpliendo su mandato de romper el lazo entre los diamantes y el conflicto. La Unión Europea ha financiado proyectos por un valor de 10 millones de euros para fortalecer la gobernanza en el sector de los diamantes y el desarrollo de medios de vida alternativa. Para terminar, la Unión Europea respalda que el Consejo se centre en esta cuestión importante y esperamos con interés el debate abierto la semana que viene. Muchas gracias.
Muchas gracias a la Unión Europea, Zimbabue y después Ucrania.
Gracias, señor presidente. Gracias a Su Excelencia, ministra de Asuntos Exteriores de la República Democrática del Congo, por su presencia en esta reunión. Gracias por sus observaciones, señoría, y gracias a todos los ponentes. Zimbabue agradece sinceramente a la República Democrática del Congo el que haya convocado esta fórmula ad hoc sobre la relación entre los recursos naturales y la paz. También elogiamos a la RDC por haber reunido al Consejo de Seguridad y a las Naciones Unidas en general para reflexionar sobre si Los marcos normativos existentes están abordando de manera adecuada la paz, la seguridad, la gobernanza, las dimensiones de desarrollo y los recursos naturales, que deberían ser una bendición y no lo contrario. Tienen el potencial de dirigir la industrialización, de crear empleo, de financiar el desarrollo. y acelerar el logro de los ODS. Sin embargo, cuando la gobernanza es débil y las redes delictivas operan con impunidad, la explotación ilícita y el tráfico de recursos naturales puede financiar grupos armados, alimentar el terrorismo, prolongar el conflicto y socavar la seguridad estatal legítima. Eso requiere nuestra atención colectiva. Presidente, mi delegación quiere compartir cuatro observaciones. Primero, los recursos naturales per se no son una amenaza a la paz y la seguridad internacionales. El verdadero peligro descansa en su explotación ilegal por parte de grupos armados, organizaciones terroristas, redes delictivas transnacionales y actores mercenarios, a menudo con el apoyo de flujos financieros ilícitos y la proliferación de pequeñas armas armas ligeras. Cualquier marco normativo futuro debería abordar estos ecosistemas delictivos en lugar de limitar el desarrollo legítimo de los Estados soberanos. En segundo lugar, Zimbabue concede gran importancia, la mayor, al principio de la soberanía permanente sobre los recursos naturales, algo que se afirma en la resolución 8003/17. Cualquier Estado tiene derecho soberano de decidir cómo explota sus recursos, los gestiona, los procesa y los usa para perseguir sus prioridades de desarrollo nacional. Cualquier marco futuro, por consiguiente, debería fortalecer, en lugar de debilitar, la titularidad natural y la soberanía responsable. En tercer lugar, si bien hay iniciativas importantes ahí fuera, incluido el proceso de Kimberley, la OCDE y sus directrices de debida diligencia y otros mecanismos de trazabilidad, la aplicación sigue siendo desigual. La prioridad debería ser armonizar las normas existentes, fortalecer la asistencia técnica y la capacitación. mejorar el intercambio de información y respaldar a los países productores que combaten la explotación ilícita, facilitando el comercio legítimo. Por último, los debates sobre recursos naturales deberían abordar también el desequilibrio existente entre las cadenas de suministro. Los países ricos en recursos no deberían exportar las los productos básicos o importar los productos finitos, la transferencia de tecnología, el desarrollo de infraestructuras, respaldando a los actores locales, son fundamentales, y los recursos naturales deben generar el desarrollo sostenible y la paz duradera. Zimbabue, por tanto, respalda fortalecer el marco normativo internacional, que debería ser práctico, inclusivo y anclado firmemente en la Carta de las Naciones Unidas. respetando la soberanía nacional, promoviendo las inversiones responsables, fortaleciendo la cooperación contra la explotación ilícita y garantizando que los recursos naturales se conviertan en cimiento de corresponsabilidad compartida en lugar de una fuente de conflicto. Muchas gracias.
Gracias a Zimbabue. Doy la palabra a Ucrania y después Montenegro. Ucrania no está en la sala. Montenegro, entonces. Tampoco en la sala. Alemania.
Gracias, señor Presidente. Para empezar, quiero acoger con agrado la presencia de Thérèse Wagner y de la Sra. y dar las gracias a la República Democrática del Congo por haber convocado esta reunión en fórmula abría tan oportuna. Hemos escuchado de los ponentes de hoy que en numerosos conflictos del mundo, la explotación ilícita y el tráfico de recursos naturales son partes integrales de las economías de conflicto, financian a los grupos armados y alargan la violencia. Además, la explotación ilícita de recursos causa un gran daño al medio ambiente. Quisiera compartir tres consideraciones. Primero, el Consejo de Seguridad ha elaborado herramientas sumamente valiosas para atender a los vínculos entre los recursos naturales en conflicto, incluidos los regímenes de sanciones y paneles de expertos. El Consejo debería fortalecer esos instrumentos, en particular mejorando el monitoreo de sanciones y garantizando que las medidas abordan o atajan a aquellos que se benefician de la explotación de los recursos, la estrecha cooperación con las organizaciones regionales y subregionales y los mecanismos de certificación pueden mejorar la aplicación. Alemania Felicita esos esfuerzos y los complementa con esfuerzos nacionales. A través de nuestro centro de investigación hemos respaldado el mecanismo de certificación, contribuyendo a la mejora de trazabilidad de minerales, combatiendo el tráfico, incluido a través de herramientas innovadoras, como por ejemplo tecnologías de análisis de huellas. En segundo lugar, la gobernanza de recursos naturales no debe verse bajo el prisma de las sanciones únicamente. Las sanciones no pueden desmantelar los conflictos. La gobernanza de recursos debe integrarse de manera más sistemática en la prevención de conflictos, respaldando la paz. y la consolidación de la paz. Ello requiere mejor capacidad analítica y alerta temprana sobre los riesgos relacionados con los recursos. Ahí donde sea relevante, también deberíamos explorar informes más sistemáticos por parte del Secretario General sobre la función de la explotación de recursos naturales en conflicto. Además, la Comisión de Consolidación de Paz puede ser importante Aunando seguridad, gobernanza y desarrollo sobre la gobernanza de recursos naturales. En tercer lugar, la gobernanza de recursos responsables trata sobre crear oportunidades. La debida diligencia y los marcos de trazabilidad fortalecen la extracción responsable y la transparencia. Nuestra prioridad debería ser lograr una mayor coherencia e interoperabilidad. Cualquier iniciativa nueva debería afianzar los mecanismos existentes y fortalecer la aplicación. De igual importancia es que las cadenas de suministro sean responsables y generen beneficios tangibles a los países productores y las comunidades locales, al tiempo que se mantienen accesibles para los pequeños productores. En ese sentido, una gobernanza inclusiva que incluya la participación significativa de las mujeres y las comunidades locales es fundamental. Alemania respalda ese objetivo a través de iniciativas que fortalezcan cadenas de suministro responsables y que promuevan al sector privado la participación de la sociedad civil que incluyen el corredor de Lupita. Alemania guarda con interés proseguir ese debate durante el debate de la semana que viene. Nuestro objetivo compartido debe ser que los recursos naturales sean refugio de paz y de desarrollo sostenible. Muchas gracias.
Gracias, Alemania. Guinea y después Polonia. Parece que Guinea no está en la sala. Polonia.
Gracias, Presidente. Damos las gracias a la República Democrática del Congo por haber convocado este importante debate. Muchos participantes ya lo han dicho, los materiales críticos son indispensables para la energía y las transiciones digitales, así como el desarrollo de tecnologías y capacidades de defensa. Son críticos por su carácter irremplazable, por la vulnerabilidad de las cadenas de suministro, está directamente relacionada con perturbaciones, esas cadenas de suministro cada vez se usan más para avanzar objetivos políticos y en ese contexto Polonia está convencida de que para mitigar el riesgo de que los minerales críticos se utilicen como una herramienta de presión política, hay que trabajar para reducir las dependencias estratégicas, diversificar las cadenas de suministro como herramienta para crear resiliencia y también para promover mercados transparentes y resilientes. Queremos recalcar también la necesidad de que todos los participantes del mercado se adhieran a marcos de responsabilidad social y corporativa en la extracción y producción de materiales, garantizando la transparencia de la cadena de suministro, el respeto de los derechos humanos, de las normas laborales y el liderazgo medioambiental. Señora presidenta, nos preocupa la explotación ilícita de los recursos y el tráfico de recursos, que alimenta la inestabilidad y la inseguridad en muchos lugares del mundo. En ese sentido, quisiéramos recalcar nuestro apoyo a los esfuerzos internacionales para abordar el impacto negativo de la competencia por recursos naturales sobre la paz, la seguridad y el desarrollo, incluido a través de mecanismos tales como el proceso de Kimberley y otros regímenes de sanciones del Consejo de Seguridad, junto con paneles relevantes de expertos, creemos que el Consejo está equipado con herramientas importantes para respaldar a los Estados miembros para que coarten la explotación ilícita de los recursos naturales en situación de conflicto. También creemos que la Comisión de Consolidación de Paz también tiene una función a desempeñar. Su objetivo es tratar los requisitos, las demandas de los países miembros. Para terminar, quisiera recalcar que en los territorios de Ucrania bajo ocupación de Rusia, el saqueo sistémico de minerales, de carbón, de gas y de otros activos se está llevando a cabo. Esto es un recordatorio de la guerra ilegal de Rusia contra Ucrania, que debe frenar, cesar. Gracias.
Gracias, Polonia, Marruecos y después Qatar.
Muchas gracias, señor Presidente. En primer lugar, quisiera trasladar las disculpas del embajador, que no puede estar con nosotros hoy, por su participación en la ceremonia de salida de la presidenta de la Asamblea General y como presidente de la Comisión de Consolidación de Paz. Señor presidente, quiero elogiar a la señora Terese Karikomb'ara Wagner, Ministro de Asuntos Exteriores de la República Democrática del Congo. Gracias por presidir esta reunión y acogemos con gran agrado la iniciativa de la República Democrática del Congo, que ha escogido este tema de importancia creciente para la paz y la seguridad internacionales. El mundo de hoy no carece de recursos naturales, minerales o tierras raras. De lo que carece es de desarrollo responsable, confianza y alianzas verdaderas. La Agenda 2030 nos recuerda que no hay desarrollo sin paz y no hay paz sin desarrollo. Un principio que conforma la realidad vivida de las comunidades cuyos futuros dependen de cómo se gobiernan los recursos. La gobernanza se da en un momento marcado por la degradación medioambiental, los ímbites climáticos y las tensiones geopolíticas. Una convergencia que enmarca esta reflexión que hace que sea apremiante. Los regímenes de sanciones específicos de países y los paneles de expertos tienen su lugar, pero por sí mismos no pueden colmar la brecha en materia de brechas normativas, que es de lo que hablamos hoy aquí, y, sin embargo, la ausencia de un marco único que vincule los recursos naturales. Y la paz no quiere decir que los instrumentos individuales no puedan conseguir resultados reales. El proceso de Kimberley, por ejemplo, así lo muestra. La acción coordinada, incluso cuando trata un único producto como los diamantes, puede lograr progresos. Con ese ánimo, Marruecos acoge con agrado este proceso y participa activamente en la resolución anual de la Asamblea General sobre la función de los diamantes en los conflictos, una resolución que avanza la contribución de estos procesos para promover la paz y la seguridad internacionales y la Agenda 2030. Señora Presidenta, la confianza entre usuarios, productores y procesores es fundamental. Se hace a través del equilibrio soberano, prácticas establecidas y predecibles. El Consejo de Seguridad ya ha demostrado cómo esto puede funcionar. La Resolución 2417 expresa una preocupación específica por el vínculo entre el conflicto y el hambre. y habla de unas prácticas institucionales, sobre todo a través de informes periódicos al Consejo, sin añadir obligaciones nuevas para los Estados miembros. La misma lógica se aplica naturalmente a la esfera económica. La predecibilidad es lo que atrae las inversiones y las inversiones lo que, a su vez, convierte la riqueza en recursos, en empleos y crecimiento. África en particular puede ganar mucho de esas medidas de fomento de confianza con inversiones de infraestructura, capacidad y buena gobernanza. La participación de Marruecos así lo muestra. El 4 de febrero de 2026, Marruecos firmó un marco con Estados Unidos diseñado a asociar, marcar asociación entre países. solventar desafíos de precios, crear mercados justos, estrechar brechas en las cadenas de suministro, entre otros. Para concluir, presidenta, nuestro país sigue confiado en que el proceso arraigado en la responsabilidad compartida y abierto a la contribución del sector privado puede servir para sentar el camino a una mayor paz, seguridad y desarrollo sostenible para todos. Marrocos está a disposición para contribuir activamente a esta reflexión. Muchas gracias.
Gracias, Marruecos. Qatar tiene la palabra. Que parece que no está en la sala. India.
Señora presidenta, damos las gracias al RDC por haber convocado este debate tan oportuno sobre la gobernanza de los recursos naturales y su contribución a la paz y el desarrollo sostenibles. Efectivamente, hay oportunidades y desafíos que dimanarán de la demanda creciente de minerales críticos y otros recursos naturales. Los recursos naturales son, por encima de todo, activos para el desarrollo sostenible. su gestión sostenible de conformidad con las prioridades nacionales y el principio de la soberanía permanente sobre los recursos naturales puede generar empleo, diversificación económica y responsabilidad compartida. Al mismo tiempo, la explotación ilícita y el tráfico pueden contribuir a la inestabilidad y financiar a los grupos armados. Abordar estos desafíos requiere instituciones nacionales más fuertes, mejor gobernanza y una mejor cooperación internacional. India estima que los mecanismos multilaterales existentes se deben utilizar plenamente antes de considerar la creación de nuevos marcos normativos. Y en ese sentido, el proceso de Kimberley sigue siendo un ejemplo importante de un mecanismo voluntario basado en el consenso inclusivo, iniciativa multipartita que ha contribuido de manera significativa a coartar el comercio en los diamantes de conflicto, facilitando el comercio legítimo. Como presidente del proceso Kimberly en 2026, India sigue comprometida a fortalecer su eficacia, inclusividad y capacidad de respuesta ante los desafíos emergentes y por consenso entre todas las partes. Al mismo tiempo, la proliferación de normas que rijan las cadenas de suministro no debería resultar en cargas innecesarias ni convertirse en obstáculos al comercio, sobre todo para los países en desarrollo. Las normas internacionales deberían respaldar el acceso al mercado, el valor añadido en los países que producen y también la transferencia de tecnología, respetando la titularidad nacional y diferentes tipos de desarrollo. La armonización, donde proceda, debería facilitar el desarrollo en lugar de coartarlo. Señora presidenta, a medida que evolucionan los debates, es importante preservar los mandatos distintos de los órganos principales de las Naciones Unidas. El Consejo de Seguridad tiene una responsabilidad clara bajo la Carta del Mantenimiento de la Paz y la Seguridad Internacionales. Cualquier pregunta relacionada con el desarrollo sostenible, la gobernanza económica, el reparto equitativo de beneficios y las normas internacionales descansa sobre todo en la Asamblea General. el ECOSOC, la Comisión de Consolidación de la Paz y otros procesos intergubernamentales relevantes. Por tanto, deberíamos evitar que se amplíen los mandatos más allá de lo que confiere la Carta. Nuestros esfuerzos deberían centrarse en fortalecer la cooperación entre todo el sistema de las Naciones Unidas, respaldando la capacidad nacional, combatiendo el tráfico ilícito, ahí donde contribuya al conflicto, y promoviendo la gobernanza de recursos resiliente, transparente, inclusiva, que avance el desarrollo sostenible.
Señora presidenta, no fue intención de India acercar cuestiones bilaterales a este foro, pero mi delegación no tiene más remedio que responder, puesto que Pakistán ha intentado desviar este debate para sus alegaciones engañosas. Nuestra postura sobre el tratado de recursos hídricos está clara, la cooperación que parte de la confianza mutua No es posible cuando el terrorismo transfronterizo se utiliza como herramienta de política estatal. En lugar de señalarnos con el dedo, Pakistán tendría que poner orden en su propia casa antes de hablar. Estamos dispuestos a trabajar de forma constructiva con todos los actores hacia un enfoque equilibrado que fomente la paz, al tiempo que permita a los países con muchos recursos lograr todo el potencial de desarrollo que conllevan estos recursos naturales.
Presidente, gracias a India por su intervención. Níger, luego Suriname. Parece que no está Níger en la sala. Suriname. Suriname tiene la palabra Tampoco Brasil en el uso de la palabra Tampoco está presente Bélgica Belgica
Señora Presidenta, le agradezco por la oportunidad de abordar este tema tan importante. Los recursos naturales forman parte de los activos más valiosos y, en un momento en el que hacen falta recursos críticos, garantizar su gobernanza responsable es un imperativo que nos incumbe a todos. En el siglo XXI nos cabe la responsabilidad colectiva de gestionar estos recursos de forma equitativa, sostenible y responsable en beneficio de las generaciones presentes y futuras. La gobernanza efectiva puede transformar esta riqueza en prosperidad compartida, resiliencia y estabilidad. El Consejo de Seguridad ya ha reconocido el vínculo entre los recursos naturales y la paz y la seguridad. a través de resoluciones sobre países, pero también del régimen de sanciones, de los regímenes de sanciones. Y quisiera plantear entonces lo siguiente. Primero, los Estados miembros deben sumarse a y reforzar los marcos y normas ya vigentes que han permitido obtener resultados patentes. Las iniciativas de transparencia de las industrias extractivas y también el proceso de Kimberley son algunos ejemplos. más de 50 países se aplican las normas y el impacto sería aún mayor si más estados miembros de las Naciones Unidas se adhirieran. La gobernanza transparente es fundamental para la custodia responsable. Bélgica también está a favor de esfuerzos que permitan ampliar la definición de lo que se entiende por un diamante en zona de conflicto como parte del proceso de certificación de Kimberley. También hace falta un marco de gobernanza más coherente con un enfoque que abarque todo el sistema de Naciones Unidas y que refuerce la cooperación entre las Naciones Unidas, las organizaciones regionales, el sector industrial, la sociedad civil, entre otros actores. En tercer lugar, la gobernanza de los recursos naturales se debe integrar constantemente en la prevención de conflictos y como también en los mecanismos de alerta temprana. Ser custodio atinado pasa por evitar las sorpresas, por seguir las tendencias, por ejemplo, cuando aumenta la competencia por sobre los recursos y como también cuando aumenta la actividad delictiva en zonas de recursos. hay que partir de todas las conclusiones de los grupos de expertos y otros grupos que deben hacer que rindan cuentas los que explotan estos recursos y quienes los contrabandean, lo cual alimenta los conflictos. Por otra parte, la extracción de los recursos minerales aumenta tanto en tierra como en la mar. La gobernanza debe extenderse a los océanos, que son uno de los activos más importantes y valiosos de la humanidad en Esto será lo que nos permita medir nuestro accionar como custodios de los recursos naturales. Hay que respetar el estado de derecho, el derecho internacional y la COMEBMAR. Todo esto es prioritario. Bélgica participa activamente en el fortalecimiento de una gobernanza basada en reglas en el océano. Vamos a regirnos por nuestras obligaciones en virtud de la COMEBMAR. Estamos en el consejo de la Organización Monetaria Internacional y nos hemos presentado como candidatos para ser sede de un tratado sobre la materia. Nos parece muy importante tratar toda la cuestión de los recursos naturales compartidos. Los recursos naturales deben llevar a la prosperidad compartida, no a la división. Su gobernanza debe ser transparente, equitativa y Su gestión es un imperativo de paz y de seguridad, además de ser uno de carácter económico. Muchas gracias,
agradezco a Bélgica. Tanzania, en el uso de la palabra. No parecen estar presentes. El Estado de Palestina. Parece que no están presentes. Cuba. Parece que tampoco están presentes. Namibia. Parece que no están aquí tampoco. La Unión Africana. Parece que tampoco está en la sala. La representación de la UNECA. No parecen estar aquí presentes. Angola, en el uso de la palabra.
Muchas gracias, Presidente. Felicitamos a la República Democrática del Congo por haber convocado esta importante reunión de fórmula A y agradecemos al la presencia de su excelencia la señora Kalkamba Wagner, ministra de Asuntos Exteriores de la República del Congo. Vaya nuestro agradecimiento también a todos los ponentes por sus presentaciones tan esclarecedoras. Partiendo de nuestra experiencia, Angola tiene muy claro que los recursos naturales pueden o bien alimentar conflictos a través de la competencia sobre recursos naturales, la extracción ilícita o financiar a grupos armados. también pueden apoyar la paz si se las maneja de forma sistemática, equitativa y responsable. Señor Presidente, los recursos naturales suelen tener un papel clave en la financiación y prolongación de los conflictos armados. El derecho internacional humanitario, el derecho medioambiental, el derecho penal y estado de derecho brindan ciertas protecciones, pero nos parece que hay brechas en materia normativa que habrá que colmar y que todo lo existente está muy fragmentado. Reforzar el derecho internacional permite garantizar que la gobernanza de los recursos naturales contribuya a la paz en lugar de alimentar conflictos. Cuando los recursos naturales están gobernados de forma transparente, equitativa y sostenible, se puede distender la situación, reforzar la legitimidad y apoyar el desarrollo a largo plazo. En este sentido, quisiéramos subrayar las siguientes prioridades: hay que reforzar la arquitectura de la gobernanza de los recursos naturales vigente para evitar la degradación medioambiental, evitar los conflictos y garantizar que los beneficios económicos se repartan de forma equitativa. La gobernanza incluyente es clave para garantizar que las decisiones que se tomen sobre los recursos naturales reduzcan la exclusión y refuercen la legitimidad de las instituciones públicas. Los gobiernos deben dotarse de políticas que fomenten una asignación equitativa de los recursos, eviten la discriminación y que se resuelvan las controversias respecto a tierras o recursos hídricos de forma pacífica. También hay que garantizar la trazabilidad. La gobernanza transparente de estos recursos fomenta la confianza del público y también evita que se le dé una explotación ilícita y que haya corrupción.
Y en.
Ese sentido, queremos dar la enhorabuena una vez más a la RDC por haber traído este tema a debate. Muchas gracias.
Gracias, Angola. Tiene la palabra Venezuela?
La República Bolivariana de Venezuela expresa su agradecimiento a la delegación de la República Democrática del Congo por la convocatoria de este importante encuentro y a los panelistas por sus presentaciones. Participamos reafirmando nuestro firme compromiso con la defensa de la soberanía permanente de los Estados sobre sus recursos naturales. y con una gobernanza justa, equitativa, inclusiva y sostenible de estos, en estricto apego a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y al Derecho internacional. Los recursos naturales constituyen un patrimonio estratégico de nuestros pueblos y un pilar esencial para impulsar el desarrollo sostenible, erradicar la pobreza, reducir las desigualdades y asegurar una prosperidad compartida para las generaciones presentes y futuras. La transición hacia modelos de desarrollo sostenibles debe sustentarse en la plena observancia del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas y las capacidades respectivas y a la luz de las diferentes circunstancias nacionales. Solo así podrá garantizarse una transición energética verdaderamente justa, inclusiva y equitativa que no reproduzca nuevas formas de asimetría, dependencia o exclusión. Coincidimos en la necesidad de evitar la fragmentación normativa, que en la práctica puede transformarse en barreras técnicas, costos administrativos desproporcionados o factores de exclusión comercial para las economías del sur global. El fortalecimiento de la transparencia institucional debe ser un motor de desarrollo compartido, garantizando una distribución equitativa de los beneficios a lo largo de toda la cadena de valor. En este contexto, resulta oportuno destacar que la imposición de medidas coercitivas unilaterales contrarias al Derecho internacional y a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, genera profundas distorsiones en los mercados y limita sus posibilidades de avanzar hacia la implementación de la Agenda 2030. Señora Ministra, Venezuela reitera que los foros multilaterales universales y democráticos, como la Asamblea General, son los espacios naturales para definir marcos de gobernanza globales basados en la cooperación y el consenso, tal como lo ha manifestado nuestro país desde el año 2007. Para finalizar, debemos trabajar con la visión de que el diálogo constructivo y el apego al derecho internacional serán siempre las herramientas más eficaces para transformar los recursos naturales en fuentes genuinas de paz y prosperidad global. Muchísimas.
Gracias.
Doy las gracias a Venezuela. Natural Resources Governance Institute. Tiene la palabra la señora Erika Wiesenberger. Hemos terminado la lista de oradores. Muchas gracias. Pero antes de levantar voy a dar la palabra a Su Excelencia, Ministra de Asuntos Exteriores, para que pronuncie unas palabras a guiso de conclusión. Tiene la palabra.
Muchas gracias, Excelencias, señoras y señores, al fin de esta reunión en fórmula abierta. Quisiera, en nombre de la RDC y en calidad de presidenta del Consejo durante el mes de julio, dar las gracias a todos los participantes, expertos y Estados miembros por la calidad de sus aportaciones. Me congratulo porque nuestro objetivo de abrir un espacio de reflexión inclusiva, crear un diagnóstico y examinar las bazas, límites y perspectivas de las Relaciones Internacionales sobre el vínculo entre los recursos naturales, el conflicto y la paz, creo que hemos conseguido plenamente este objetivo. Nuestros intercambios han confirmado una realidad fundamental: los recursos naturales no constituyen per se una fractalidad que determine el conflicto, pueden ser una fuente de crecimiento, empleo, industrialización y prosperidad compartida, pero Si la gobernanza falla, si la explotación escapa a la autoridad del Estado y si los ingresos que genera financian a grupos armados o redes delictivas, pueden alargar los conflictos, debilitar las instituciones y aumentar el coste humano que generan. La cuestión, por tanto, no radica en la disponibilidad de los recursos, sino su gobernanza, su destino y el reparto de los beneficios que produce. Más allá de la diversidad de los enfoques expresados, se ha obtenido un consenso sobre el imperativo de invertir la tendencia que contribuye con demasiada frecuencia a que los recursos naturales alimenten los conflictos en lugar de estar al servicio de la paz, seguridad y prosperidad, desarrollo sostenible y crecimiento inclusivos. Nuestros debates también han reafirmado la importancia de la soberanía permanente de los Estados sobre los recursos naturales, pero ha mostrado que esa soberanía debe poder ejercerse en un entorno interno que se base en la transparencia, la cooperación y la responsabilidad compartidas. Esa responsabilidad no puede descansar únicamente sobre los países productores, trata sobre toda la cadena de valor, países de tránsito y de destino, quienes compran, quienes obtienen, quienes refinan, instituciones financieras, instituciones consumidores. La trazabilidad no puede ser una responsabilidad que vaya en una dirección única. Los intercambios reconocen los avances del proceso de Kimberley, las directrices de la OCDE sobre diligencia debida, el régimen de sanciones, el grupo de expertos y mecanismos regionales de certificación, en particular aquellos desarrollados en la región de los Grandes Lagos. Logros importantes, sin embargo, su aplicación es desigual y su articulación insuficiente. Algunos participantes también han pedido un marco normativo más coherente y más universal. Otros han insistido en la necesidad de fortalecer, por encima de todos los instrumentos existentes, evitando duplicación y manteniendo un enfoque flexible adaptado a la diversidad de las situaciones. Posiciones que no son necesariamente reconciliables traducen una preocupación compartida. Cualquier acción futura debe aportar un valor añadido real, mejorar la coordinación y no imponer una carga desproporcionada sobre los Estados productores, las comunidades locales o quienes trabajan a nivel artesanal. Nuestra responsabilidad es doble. No multiplicar las normas sin fortalecer su aplicación y no dejar que la fragmentación actual se convierta en una justificación para no hacer nada. nada. La prudencia no nos debe llevar al inmovilismo. No debemos esperar a que los recursos ya financien armas, debiliten instituciones y desplacen a comunidades enteras para plantearnos sobre su gobernanza. Debamos pasar de la lógica de respuesta a una verdadera lógica de prevención. El camino debe ser gradual, inclusivo y realista. Distinguidos Excelencias, señoras y señores, quisiera señalar a su atención que el resumen de la Presidencia tendrá en consideración los principios aludidos, las ideas principales, propuestas y matices que se han compartido hoy. Los recursos naturales pueden ser una fuente de división, pero también pueden convertirse en cimiento de cooperación, confianza y paz duradera. Esa es la opción colectiva que tenemos ante nosotros. Y con esto declaro clausurada esta reunión sobre fórmula aria del Consejo de Seguridad dedicada al tema diagnóstico de las brechas normativas sobre los recursos naturales y la paz, fundamentos y perspectivas. Muchas gracias.
Muchas gracias.
Muchas gracias, Excelencias. Para aquellos que tenían declaraciones pero no han podido pronunciarlas, si nos las pueden enviar por escrito a sebanza2016@gmail.com. Gracias. La sesión es elevada.