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Declaro abierta la 78 sesion plenaria de la Asamblea General. La Asamblea examinará ahora el tema 30 del programa titulado "Eliminación de las medidas económicas coercitivas unilaterales extraterritoriales utilizadas como instrumento de coacción política y económica". En relación con este tema, la Asamblea tiene ante sí un proyecto de resolución publicado con la asignatura A/79. Barra L 93. Doy ahora la palabra a la distinguida representante de Eritrea para que presente el proyecto de resolución a barra 79, barra L 93.
Buenos días, Presidente. El Estado de Eritrea tiene el honor de tomar la palabra en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas, cuyos Estados miembros son los principales patrocinadores del proyecto de resolución A/79/2019. L punto 93, titulado Día Internacional contra las medidas coercitivas unilaterales, presente la iniciativa en. cuando la Asamblea General adopta medidas, surge de la convicción compartida de que la Carta de las Naciones Unidas, que se debería aplicar en su totalidad y en sus interconexiones, y los principios ahí consagrados, a saber, la igualdad soberana, la libre determinación, la no intervención, la coexistencia pacífica y la cooperación internacional, no deben ser meras aspiraciones, pero compromisos vivos. Las medidas coercitivas unilaterales a menudo escondidas bajo el lenguaje confuso de las sanciones se despliegan, no como instrumentos de justicia, mucho menos de legalidad, sino como herramientas de coacción política y económica. Estas medidas se imponen de manera unilateral, fuera del derecho internacional y en violación directa de la carta fundadora de nuestra organización, que pronto cumplirá 80 años. Estas medidas ilegales Cada vez más promulgadas y aplicadas, incluso contra Estados miembros de nuestro grupo, castigan a millones de personas en el mundo, bloquean el acceso a los alimentos, los medicamentos, la tecnología y el desarrollo, menoscaban a sociedades enteras y violan los derechos humanos fundamentales. Presidente, como Se sabe y se confirma en varios informes, incluidos algunos de las Naciones Unidas, más de una tercera parte de la población del mundo en más de 30 países sufre bajo el peso directo de estas medidas crueles e ilegales. Sus impactos extraterritoriales van aún más allá, desestabilizando cadenas de suministro mundiales. lastrando el desarrollo y amenazando la cooperación internacional, a la vez que impiden que terceras partes participen en actividades de comercio o cooperación lícitas. Además, estas medidas menoscaban el propio sistema multilateral que aquí defendemos. Ignoran las resoluciones de esta Asamblea General y del Consejo de Derechos Humanos, a la vez que ignoran deliberadamente los llamamientos urgentes del Movimiento de los No Alineados, el Grupo de los 77 y China, y otras voces de los países del Sur Global, muchas de las cuales participarán en el debate sobre este tema más adelante hoy, y quienes de manera constante e inequívoca han rechazado estas políticas y exigido su revocación completa, inmediata e incondicional. Señor Presidente, dentro de este contexto, presentamos el proyecto de resolución ante ustedes hoy. Su propósito es simbólico, pero muy poderoso. Declarar que el 4 de diciembre es el día del aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo como el Día Internacional contra las Medidas Coercitivas Unilaterales. El proyecto de resolución en cuestión, que no tiene implicaciones presupuestarias, reafirma la ilegalidad de las medidas unilaterales y pide la observancia anual del Día Internacional como parte de los esfuerzos mundiales para sensibilizar sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales y para promover una mayor cooperación internacional y solidaridad entre las naciones en el abordaje de sus consecuencias. Presidente, Esta es una iniciativa de no confrontación y con visión de futuro que se enmarca de manera deliberada en torno a un asunto procedimental. No busca polarizar ni dividir, por el contrario. Busca fomentar una reflexión, busca fomentar solidaridad y un diálogo mundial. Procura concienciar sobre las consecuencias de largo alcance de las medidas coercitivas unilaterales y afirmar nuestro compromiso colectivo con el Estado de Derecho, la cooperación internacional y el desarrollo sostenible. procura fomentar un diálogo sobre esta cuestión que tiene implicaciones mundiales y que, por ende, amerita un debate a nivel mundial en un contexto incluyente como el que nos proporciona este foro multilateral. En dicho contexto, expresamos nuestro más sincero agradecimiento a todas aquellas delegaciones que trabajaron constructivamente y de buena fe durante las negociaciones de este proyecto de resolución. que iniciamos de manera oficiosa hace más de un mes, cuando empezamos a comunicarnos con distintos grupos. El proceso se llevó a cabo de manera abierta, incluyente y transparente. A pesar de la condena prácticamente unánime de las MCU, como confiamos que quedará patente nuevamente en el debate de hoy sobre el tema, se realizaron intentos genuinos para dar cabida a las opiniones de todos, para tender puentes y fomentar el consenso más amplio posible. Entendemos que el resultado que tenemos ante nosotros hoy es un texto equilibrado y medido, comedido. Su tono no es de confrontación y su aspiración es universal. Presidente, somos conscientes de que algunos quieren forzar una votación hoy para bloquear el consenso y para descartar esta resolución como una resolución simbólica, pero que quede claro, los símbolos son importantes, son la expresión de la conciencia colectiva, de la empatía y la comprensión, inspiran acción, sostienen la esperanza y hacen que la historia avance. Al apoyar este proyecto de resolución y de ser necesario votar a favor de él, no solo defendemos la soberanía de los Estados los derechos de los pueblos y la integridad del ordenamiento jurídico internacional, apuntalado por la Carta de las Naciones Unidas, sino que también nos solidarizamos con y enviamos un mensaje a los millones de afectados alrededor del mundo. No nos hemos olvidado de ellos, no se van a quedar atrás. En este espíritu, convocamos a todos los Estados miembros para apoyar esta iniciativa, que esta Asamblea General envíe un mensaje unido, reafirmando de manera inequívoca su oposición al unilateralismo y su compromiso duradero con los valores consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. que este órgano proclame que esa ilegalidad no se debe normalizar y que las voces de los afectados por la aplicación de medidas coercitivas unilaterales no caerán en oídos sordos. Por último, concluimos lanzando un llamado a todos los miembros responsables de la comunidad internacional para que nos apoyen en este esfuerzo. Escojamos el 4 de diciembre como un día para colocarnos del lado de la cooperación, el Estado de derecho y la justicia. Apoyemos y, de ser necesario, votemos a favor del proyecto de resolución A/79/L.93, una iniciativa que procura afirmar el respeto por el derecho internacional, defender la soberanía y defender la dignidad humana y el derecho inalienable de todos los pueblos al desarrollo y de todas las naciones a prosperar sin coerción externa. Gracias. Presidente, distinguidas delegaciones, permítanme ahora formular una declaración a título nacional. Gracias nuevamente por convocar esta reunión plenaria de la Asamblea General sobre un tema que es un gran foco de preocupación, con consecuencias perjudiciales para muchos Estados miembros y millones de personas en los países del sur. Mi intervención se alinea con las declaraciones de las delegaciones de Uganda, Gabón y Venezuela en nombre del Movimiento de los No Alineados, el G77, China, el Grupo Africano y el Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de la ONU, respectivamente. Presidente. La aplicación de todo tipo de medida unilateral o sanción unilateral es ilegal, inhumana y es una lacra en nuestra conciencia. No tiene ninguna justificación legal o moral. Las medidas coercitivas unilaterales son contrarias a los principios de la Carta de la ONU y ocasionan un daño indiscriminado en las poblaciones civiles. Hacen daño al desarrollo y perpetúan las desigualdades. Su aplicación exige nuestro rechazo y determinación colectivos. Ni las normas del derecho internacional, ni las reglas de los sistemas de comercio internacionales justifican la aplicación de estas políticas flagrantes, dictadas según las veleidades de la economía hegemonía mundial. Estas potencias no han ocultado sus intenciones ni sus acciones. De hecho, esto se expresa de manera obvia en su caja de herramientas para castigar a aquellos que no obedecen sus ideales y normas. Hemos escuchado que a menudo estos agentes, principalmente países occidentales, dicen que las medidas coercitivas unilaterales son una parte crucial de la caja de herramientas de la seguridad internacional y se aplican con excepciones humanitarias. Presidente, contrario a estos pretextos fallidos, las consecuencias socioeconómicas en los países son serias tras la aplicación de estas sanciones como corroboran los hallazgos y las evaluaciones del Relator Especial sobre los impactos negativos de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos, la importación de bienes y servicios esenciales, incluidos los medicamentos y los equipos médicos, las vacunas, los bienes alimentarios y otros equipos tecnológicos. Estas importaciones han sido obstaculizadas por estas prácticas. Esta lista no exhaustiva de hallazgos tiene relevancia repercusiones intersectoriales con implicaciones graves para el desarrollo de las naciones y el bienestar de nuestras sociedades. Ni las llamadas extensiones humanitarias ni la supuesta defensa de los valores de la ONU pueden justificar la Implicación ilegal de las MCU. Nada justifica las MCU, puesto que todas violan la dignidad humana de nuestras sociedades y de los individuos y erosionan los principios fundadores de la Carta de la ONU. ante. los Objetivos de Desarrollo Sostenible apuntalados por el lema de no dejar a nadie atrás. Las MSU son prueba de lo contrario, empobrecen a aquellos del sur global y amplían la brecha de desarrollo. La igualdad soberana de todas las naciones y su derecho al desarrollo, según se consagran en la Carta de la ONU, se deben respetar plenamente. Cualquier medida unilateral fuera de los principios de la Carta de la ONU se debe rechazar y revocar en su totalidad. Presidente, Eritrea ha sido víctima de paquetes de sanciones ilegales e injustas y sigue experimentando medidas coercitivas unilaterales contra sus sectores más críticos. Esto incluye el sector económico y de la seguridad nacional. Los móviles políticos que se han insinuado anteriormente no ameritan una explicación. Basta con decir que estas medidas ilegales son parte de una política errónea cuyo objetivo es adelantar objetivos geopolíticos que han demostrado no solo ser erróneos, sino que contribuyen a la desestabilización regional. Presidente, de cara a la promulgación e implementación continuas de las MSU y sus consecuencias inhumanas, los Estados miembros y las organizaciones internacionales pertinentes deberían trabajar en solidaridad y unidad para abordar y erradicar los impactos deletéreos de ella. Podrían incluso buscar resarcimiento jurídico a través de los órganos pertinentes de la ONU. La Asamblea General de la ONU, como el órgano más representativo, continúa en sus deliberaciones sinceras sobre este asunto. Debería asesorar sobre medidas prácticas, incluidas recomendaciones para recibir una opinión consultiva a través de la Corte Internacional de Justicia sobre la ilegalidad, los impactos adversos y la revocación de las MSU según los principios de la Carta de la ONU y el derecho internacional. Para terminar, Eritrea manifiesta su solidaridad indefectible con todas aquellas naciones y pueblos afectados injustamente y pedimos que se levanten de manera categórica estas sanciones unilaterales, ilegales, impuestas contra Eritrea, Zimbabue, Venezuela y Cuba. Y esto incluye el embargo económico de 60 años y su inclusión injusta en la lista de patrocinadores estatales del terrorismo. Gracias.
Doy las gracias a la distinguida representante de Eritrea. Doy ahora la palabra Distinguido representante de la República Bolivariana de Venezuela, excelentísimo Iván Gil Pinto, ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela.
Señor presidente. La República Bolivariana de Venezuela tiene el honor de hacer el uso de la palabra en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de Naciones Unidas, cuyos Estados Miembros desean expresar, primeramente, su agradecimiento por la convocatoria de esta reunión plenaria con arreglo a lo dispuesto en la resolución 78/329, promovida por nuestro grupo, y adoptada por esta Asamblea General por la vía del consenso el pasado 6 de septiembre de 2024. Señor Presidente, a lo largo de este importante debate escucharemos cómo algunas delegaciones se referirán a lo que ellas llaman sanciones autónomas o medidas restrictivas. En ese orden, lo primero que quisiéramos hacer hoy es subrayar que tales políticas son, en realidad, nada más y nada menos que medidas coercitivas unilaterales, aunque pretendan disfrazarse y presentarse bajo otra denominación. Debemos, pues, evitar caer en la trampa de quienes recurren a la promulgación e imposición de medidas coercitivas unilaterales, en la trampa de quienes persisten en sus esfuerzos no solo por imponer una falsa narrativa, para confundir y engañar a la comunidad internacional, sino incluso por justificar y legitimar el uso de tales políticas y prácticas. Así las cosas, debemos ser enfáticos al señalar que las medidas coercitivas unilaterales, incluidas aquellas impuestas como instrumentos de coacción política o económica y financiera, contra cualquier país en particular, aunque no exclusivamente contra los países en desarrollo, son ilegales, además de crueles e inhumanas, por decir lo menos. Representan una clara violación, entre otros, a los propios principios consagrados en la Carta de Naciones Unidas, de las normas más básicas del derecho internacional Incluido el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos, así como de las disposiciones de la declaración sobre los principios del derecho internacional referentes a las relaciones de amistad y a la cooperación entre los Estados, de conformidad con la Carta de Naciones Unidas. y de la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados, recogidos en las resoluciones 2625 y 3281 de la Asamblea General, respectivamente. Uno de los ejemplos más infames de esta fracasada política de medidas coercitivas unilaterales es el de bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra la República de Cuba por más de 60 años. Renovamos, en este orden, nuestra inquebrantable solidaridad con el pueblo y el gobierno de Cuba, al tiempo que instamos una vez más al gobierno de los Estados Unidos de América a poner fin de inmediato y sin condiciones al bloqueo contra ese hermano país y a excluirlo de la lista arbitraria y unilateral de estados que supuestamente patrocinan el terrorismo, cuya propia existencia denunciamos y rechazamos firmemente. Cuba es, en realidad, un ejemplo de dignidad, de resistencia y de victoria sobre estas políticas ilegales y anacrónicas. Por ello, no podemos sino reiterar que las medidas coercitivas unilaterales constituyen una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios fundamentales del derecho internacional. Hacemos hincapié, además, en que las medidas coercitivas unilaterales amenazan el orden jurídico y económico internacional, al obstaculizar, entre otras cosas, la cooperación internacional y el comercio y la inversión, y al socavar el derecho y la libertad de los Estados a participar en la cooperación económica internacional, así como a elegir las formas de organización de sus relaciones económicas exteriores. Estas medidas ilegales también infringen el derecho soberano e inalienable de los Estados a elegir su sistema económico sin coerción ni amenaza de ningún tipo. Señor Presidente, en la actualidad, más de 30 naciones alrededor del mundo, entre ellas muchas de nuestra organización, son objeto de medidas coercitivas unilaterales que afectan directamente a la vida cotidiana de más de un tercio de la humanidad. en particular, de aquellos que se encuentran en situaciones más vulnerables. Se trata de una realidad que ha creado una crisis sistémica en todo el sistema de relaciones internacionales y que no solo sigue erosionando el multilateralismo, sino que además aumenta la incertidumbre, la inestabilidad, la desconfianza y las tensiones en todo el mundo. en un momento en el que nos enfrentamos a grandes desafíos y profundas complejidades geopolíticas. Por lo tanto, constituyen un problema mundial que requiere una solución global y, de allí, la importancia del debate de hoy en este foro inclusivo y representativo de la humanidad. En este contexto, debemos destacar el hecho de que, en la actualidad, somos testigos de una nueva generación de este tipo de medidas ilegales, mucho más crueles y destructivas, como nunca antes, que se valen del dolor y el sufrimiento que causan deliberadamente como medio para impulsar agendas intervencionistas y de desestabilización. Este tipo de medidas, que pretenden ejercer presión, explotación y dominación y subyugación sobre naciones soberanas e independientes representan hoy el mayor obstáculo para la implementación de los planes de desarrollo de las naciones sometidas a estas mal llamadas sanciones, incluso para la implementación de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y la consecución efectiva y oportuna de sus Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por si fuera poco, Hoy somos testigos de una escalada del unilateralismo y de las prácticas intimidatorias, en particular en forma de supuestos aranceles. Una realidad que se suma a retos e impedimentos derivados del recurso exponencial a la promulgación y a la imposición ilegales de medidas coercitivas unilaterales. Una realidad que, como todos sabemos, ya ha tenido y sigue teniendo un importante impacto en las relaciones internacionales. Sin embargo, es importante resaltar que los llamados aranceles que hoy se pretenden imponer persiguen objetivos diferentes a los relacionados con el comercio, ya que en realidad procuran objetivos similares a los de las políticas de las medidas coercitivas unilaterales que el gobierno estadounidense ha abrazado durante décadas. coaccionar y subordinar a las naciones del mundo en desarrollo, a fin de preservar sus agendas de dominación y de avanzar en sus egoístas intereses neocoloniales y geoestratégicos. Señor presidente, las medidas coercitivas unilaterales, debemos decirlo sin ambigüedades, provocan también graves y negativas repercusiones en el ámbito humanitario, amenazando la vida y el bienestar de los pueblos a los que van dirigidas. teniendo en cuenta que dichas medidas ilegales impiden o interrumpen, entre otras cosas, el acceso a los servicios de atención sanitaria, al acceso y a la adquisición de medicamentos, de suministros médicos, de equipos y servicios, así como el desarrollo, la compra y el suministro de vacunas. También generan trabas en lo que tiene que ver con el acceso a medicamentos que salvan vidas, creando así grandes impedimentos para la gestión y la mitigación de enfermedades, así como para el tratamiento de enfermedades, incluidas, entre otras, las enfermedades raras y las de naturaleza no transmisibles. Las medidas coercitivas unilaterales también obstaculizan la cooperación internacional y limitan la capacidad de los Estados afectados para acceder, adquirir inversiones y tecnologías extranjeras, así como los bienes y servicios necesarios para abordar, entre otros, los problemas en materia de gestión y acción climática. La imposición de estas medidas ilegales también impide la obtención de fondos internacionales de los organismos de crédito que apoyan la financiación de proyectos en diversos ámbitos. Además, las medidas coercitivas unilaterales también repercuten negativamente en el ámbito de la aviación civil internacional. afectando la seguridad y protección, incluida la de los pasajeros, al tiempo que socavan los esfuerzos de la comunidad de la aviación internacional encaminados a establecer un sistema de aviación mundial justo y eficaz, así como los de la comunidad internacional en su conjunto para reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero. Las medidas coercitivas unilaterales también han tenido un impacto en la situación en Palestina. Recordemos, en este contexto, la afirmación de los expertos de las Naciones Unidas, quienes han expresado que, debido a que una proporción significativa de los impuestos del presupuesto de la Autoridad Palestina son recaudados por Israel, la Autoridad Palestina está expuesta a suspensiones unilaterales por parte de Israel de las transferencias de los ingresos recaudados, lo cual se puede catalogar como medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional. Se trata de una realidad que tiene el potencial de agravar aún más el sufrimiento causado por más de siete décadas de ocupación ilegal. Asimismo, cabe señalar que, en algunos casos, las medidas coercitivas unilaterales limitan la capacidad de los Estados de proporcionar asistencia, a pesar de su genuino interés y voluntad política que pudiera servir al objetivo ulterior de aliviar el persistente sufrimiento del pueblo palestino. Señor Presidente, a medida que se consolida el nuevo mundo multipolar, las medidas coercitivas unilaterales se han convertido también en un medio de competencia desleal. Las monedas de reserva son utilizadas como armas y la propiedad soberana de los Estados es bloqueada arbitrariamente o incluso confiscada. Como resultado de esto, cualquier país que dependa en mayor o menor medida de los mercados, la tecnología y la asistencia financiera de Occidente, y que además puedan tener reservas en jurisdicciones occidentales, está propenso a enfrentarse al riesgo de una pérdida total de sus activos. Tales medidas agresivas tienen por objeto, entre otras cosas, estrangular al Sur Global y socavar el potencial de su desarrollo económico dinámico, con el objetivo ulterior de eliminar a un competidor y consolidar la visión del mundo en desarrollo como un mero vendedor de materias primas. También representan una nueva forma de colonialismo, con la que se busca obstaculizar el desarrollo, erosionar las bases del multilateralismo y profundizar la brecha entre los países desarrollados y en vías de desarrollo. Resulta, pues, imprescindible romper estos patrones de dominación enraizados en la historia y mentalidad coloniales que aún persisten en la actualidad. Urge allanar el camino hacia un mundo más justo y multipolar, que fomente un desarrollo integral y soberano, sin coacciones ni exclusiones. Y es que, en efecto, las medidas coercitivas unilaterales, lo veamos o no, nos afectan a todos por igual, directa o indirectamente. En las naciones a quienes van dirigidas las medidas coercitivas unilaterales, violan gravemente y tienen un impacto negativo, entre otros, en el pleno goce y disfrute de los derechos humanos, así como en la adquisición de bienes y servicios, la asistencia financiera y técnica, la transferencia de tecnología, la creación de capacidades y la cooperación sur-sur, norte-sur y triangular. A escala mundial, de manera indirecta, exacerban de manera deliberada la crisis multifacética a la que se enfrenta hoy la humanidad. al tiempo que interrumpen las cadenas de suministro y distorsionan los mercados. Así las cosas, sin temor a equivocarnos, hoy podemos afirmar que la aplicación continuada de estas medidas ilegales no solo seguirá repercutiendo negativamente en la economía mundial en su conjunto, sino que también causarán y prolongarán el sufrimiento humano en todo el mundo, a menos que se les ponga fin de forma completa, incondicional e inmediata. Por lo tanto, se puede concluir sin dificultad que las medidas coercitivas unilaterales, además de crear y profundizar las condiciones para la pobreza y la desigualdad, se convierten claramente en crímenes de lesa humanidad y en violaciones masivas de los derechos humanos, ya que pretenden claramente privar a poblaciones enteras, entre otros, de sus propios medios de subsistencia. No podemos permitir que nos engañemos o nos convenzan de lo contrario. En este contexto, es importante subrayar que las llamadas exenciones humanitarias respecto a las medidas coercitivas unilaterales son una mera fantasía, una ilusión que Aunque pueda existir sobre el papel, la realidad es que en la práctica han demostrado ser ineficaces o, más bien, inexistentes, como confirman no solo el sufrimiento y el dolor de pueblos y naciones enteras sometidos a tales medidas ilegales, sino también los propios expertos independientes de la Organización de las Naciones Unidas. Señor Presidente. en ausencia de la eliminación completa, inmediata e incondicional de las medidas coercitivas unilaterales y conscientes de primera mano de sus impedimentos, entre otros, sobre la capacidad de realizar libremente el comercio y la inversión entre naciones independientes y soberanas, expresamos, ante todo, nuestro compromiso con un sistema multilateral anclado tanto en la Organización Mundial del Comercio como en la Carta de Naciones Unidas. así como nuestra determinación de explorar posibles vías y medios alternativos para asegurar un marco o plataforma verdaderamente independiente y respetuosa del derecho internacional para la realización de transacciones financieras y pagos entre bancos de todo el mundo. En otras palabras, nuestro compromiso por identificar medios y formas para contrarrestar, mitigar y reparar los efectos adversos de las medidas coercitivas unilaterales, incluso mediante el posible establecimiento de una zona segura, libre de medidas coercitivas unilaterales, en la que podamos comerciar y procesar pagos sin peligro ni impedimentos arbitrarios de carácter punitivo, con el fin de garantizar tanto el bienestar de nuestros pueblos como el desarrollo de nuestras naciones. o mediante la puesta en marcha de una hoja de ruta concreta que permita reducir la dependencia del comercio internacional en monedas propensas a ser utilizadas para aplicar medidas coercitivas unilaterales o para sostener la hegemonía monetaria de un Estado concreto sobre la economía mundial. En este contexto, subrayamos la urgente necesidad de avanzar en la propuesta presentada por la República Islámica de Irán ante el Comité Especial de la Carta de las Naciones Unidas, precisamente sobre los medios para prevenir, remover, eliminar, minimizar y reparar los efectos e impactos adversos de las medidas coercitivas unilaterales. Por otra parte, aprovechamos también esta oportunidad para reconocer las legítimas reclamaciones de conformidad con las normas pertinentes del derecho internacional de los Estados afectados, ya sea directa o indirectamente, y en particular de los Estados y las personas específicamente objeto de medidas coercitivas unilaterales, de indemnización por parte de los Estados que imponen medidas coercitivas unilaterales, por los daños sufridos como consecuencia de la existencia, promulgación y aplicación de dichas medidas ilegales. incluso como resultado del fenómeno conocido como sobrecumplimiento y su extraterritorialidad, que en la práctica han resultado en una reducción real del comercio entre naciones sujetas y las no sujetas a tales políticas, como resultado del temor a la aplicación de las denominadas sanciones secundarias. Señor presidente, no nos cansaremos de insistir en lo inmoral y completamente contradictorio que resulta que algunos gobiernos pretendan presentarse como supuestos paladines, guardianes, defensores o promotores de los derechos humanos, cuando al mismo tiempo, con sus políticas deliberadas y sistemáticas, en particular mediante la ilegal promulgación y aplicación de medidas coercitivas unilaterales, cometen a diario violaciones en masa de los derechos humanos de miles de millones de personas en todo el mundo e incluso crímenes de lesa humanidad. Esto resulta sencillamente incompatible. Por nuestra parte, no obstante todo lo anterior, estamos dispuestos a seguir promoviendo el diálogo genuino, la cooperación multilateral y la solidaridad como los únicos caminos viables para lograr un orden internacional más justo, inclusivo y equitativo. Un orden en el que ninguna nación se quede atrás y en el que los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas prevalezcan tanto en su letra como en su espíritu. Nuestras naciones, de más está decirlo, están más que listas y dispuestas a hacer su parte y contribuir para superar los retos comunes que tenemos por delante. Y es que tenemos la responsabilidad de construir juntos un futuro mejor y hacer realidad este nuevo mundo de paz y de desarrollo para todas y todos. Ese nuevo mundo es posible, siempre y cuando logremos eliminar cualquier impedimento para la realización plena y potencial productivo de los países en desarrollo sometidos a este tipo de sanciones ilegales. Señor presidente, Insistimos en nuestro llamado a los miembros responsables de la comunidad internacional a que se abstengan de reconocer, aplicar, prestar ayuda o asistencia, realizar cualquier otro tipo de acto que pueda facilitar la promulgación o aplicación de medidas coercitivas unilaterales. Subrayamos En ese orden, que los Estados responsables de imponer medidas coercitivas unilaterales, en particular contra los Estados miembros de nuestra agrupación, deben cesar de inmediato estas medidas ilegales, deben también brindar garantías y seguridades apropiadas de no repetición. así como las reparaciones por todos los daños, lesiones y pérdidas sufridas e infligidas a los Estados afectados y a su población como resultado de tales actos internacionalmente ilícitos. Antes de concluir, quisiéramos renovar hoy nuestro firme apoyo y solidaridad con todos los países y pueblos afectados alrededor del mundo por este fenómeno cruel e inhumano. De manera especial para con Cuba, la República Islámica de Irán, Nicaragua, Eritrea, Venezuela y Zimbabue, que forman parte de nuestra agrupación a ellos. todo nuestro respaldo a las medidas que se han adoptado para contrarrestar las agresiones a las que están sujetos, como parte de continuos esfuerzos, no solo para garantizar el bienestar de sus pueblos y el desarrollo de sus países, sino también para avanzar de una vez por todas hasta la consecución de un mundo libre de medidas coercitivas unilaterales. Por último, Permítanos concluir refiriéndonos brevemente al proyecto de resolución contenido en el documento A/79/L.93, sobre el que esta Asamblea General tomará acción al cabo de este debate. Consideramos que el establecimiento de un Día Internacional contra las Medidas Coercitivas Unilaterales nos brindará la oportunidad de avanzar en la campaña mundial en favor de la eliminación total de las mal llamadas sanciones. así como aumentar la sensibilización sobre las repercusiones negativas que tienen las medidas coercitivas unilaterales en todos los ámbitos de la vida. Por lo tanto, esperamos contar con su valioso apoyo a esta propuesta como parte del llamamiento mundial casi unánime y persistente para poner fin a estas medidas ilegales, en total correspondencia con las posiciones de principio de la inmensa mayoría de la comunidad internacional y con las disposiciones de las resoluciones pertinentes aprobadas por este augusto órgano. Señor Presidente, permítame ahora de manera muy breve agregar un par de consideraciones en nuestra capacidad nacional. El pasado 9 de marzo se cumplieron ya 10 años desde que inició esta cruel campaña de agresión contra Venezuela, que bajo la modalidad que el gobierno de los Estados Unidos de América ha denominado como máxima presión, pero que en realidad debe referirse como máxima crueldad calculada, fue decretada por el presidente Barack Hussein Obama de manera irresponsable. Se trata, pues, de una nueva forma de colonialismo que, a través de la pretendida asfixia económica, busca generar que nuestra nación toda se doblegue a los designios de Washington y sus satélites. Vaya desconocimiento por nuestra historia. por nuestros ideales y por la sangre guerrera del pueblo venezolano, heredero de la lucha del Libertador Simón Bolívar. Señor presidente, son más de mil las llamadas sanciones que el gobierno estadounidense y sus satélites europeos aplican desde ya hace 10 años contra nuestro pueblo, generando no solo dolor y sufrimiento sobre 30 millones de venezolanos, sino también pérdidas económicas que superan hasta el año 2022 los 642 mil millones de dólares. Sin duda alguna, tres años más tarde, se trata de una cifra aún mayor. Se ha intentado aislar a Venezuela desde todo punto de vista. En el ámbito político y diplomático, varios recordarán el penoso y ridículo intento de imponer un gobierno ficticio y apostar al desconocimiento de nuestras autoridades e instituciones nacionales. En el ámbito económico social, han apostado a la destrucción del Estado como un todo y sus capacidades por garantizar el bienestar de nuestro pueblo. El objetivo siempre ha sido el mismo, avanzar una política de cambio de régimen que ha fracasado y seguirá fracasando. Hoy, a pesar de todas las agresiones, a pesar de los intentos de invasión militar, a pesar de los ataques, a pesar de los asedios, a pesar de la guerra jurídica llamada low fair, A pesar de los intentos de magnicidio contra el presidente de la República, altos dignatarios, a pesar de la violencia de las medidas coercitivas unilaterales, Venezuela es uno de los países con mayor estabilidad política y social de nuestro hemisferio. Nuestra economía viene resurgiendo en los últimos años bajo el liderazgo del presidente Nicolás Maduro Moro, en una realidad que los medios tradicionales jamás reportarán. Señor presidente, Por cada día que persista esta infame política contra Venezuela, las capacidades alternativas de desarrollo económico, político, social y cultural de su pueblo se verán potenciadas y concretadas. Por cada medida que pretenda congelar un bien, un servicio, un valor monetario, una transacción, Venezuela desatará un torrente de nuevas oportunidades. Con esfuerzo propio, nuestro pueblo ha resistido y ha superado los intentos de quienes intentaron matarnos por hambre o por enfermedad, incluso durante la peor etapa de la pandemia COVID-19, cuando desde Estados Unidos y desde Europa se trató de bloquear el acceso de Venezuela a medicamentos, vacunas y sistemas para la protección de su pueblo. Hemos logrado sortear los desafíos resultantes del robo y el saqueo de nuestros activos, incluyendo toneladas de oro en el Banco de Inglaterra, millones en Derechos Especiales de Giro en el Fondo Monetario Internacional y hasta refinerías de capital venezolano en este país. Hoy podemos incluso mostrar al mundo cifras de crecimiento muy por encima de las de otros países de la región y que no están sujetos a estas agresiones. Cifras avaladas incluso por organismos internacionales como la propia CEPAL. No se trata de un milagro, como algunos pudieran decir, sino de un esfuerzo y una política consistente, coherente y bien diseñada, orientada siempre a garantizar lo fundamental, la protección de nuestro pueblo a través de la inversión social. Señor Presidente, Que nuestro país y nuestro pueblo hayan logrado sortear los efectos perniciosos de esta criminal política no debe de forma alguna traducirse en la inacción por parte de esta Asamblea General y del sistema internacional como un todo. Los crímenes cometidos por décadas a partir de la aplicación de medidas coercitivas unilaterales deben cesar y ser debidamente juzgados. Urge, pues, romper el imperante ciclo de impunidad que solo ha terminado por perpetuar en el tiempo estas agresiones, claramente violatorias del derecho internacional. Nuestros pueblos exigen justicia, exigen el fin de una pretendida superioridad moral. De allí que concluyo haciendo un llamado a la unidad y a no permitir que este problema de alcance mundial sea ocultado, ignorado o minimizado en la agenda internacional. de nosotros depende, seguir trayendo a este foro la verdad de nuestros pueblos, hasta lograr la realización plena y efectiva de los principios y derechos consagrados en la Carta Internacional de esta Organización, hasta lograr el establecimiento de un mundo libre de medidas coercitivas unilaterales, donde el derecho a la paz y el desarrollo sea una realidad para todas y todos, sin discusión ni exclusión de ningún tipo. Muchas gracias, señor presidente.
Doy las gracias al excelentísimo ministro del poder popular para relaciones exteriores de la República Bolivariana de Venezuela. Doy ahora la palabra al distinguido representante de Cuba, excelentísimo Carlos Fernández de Cossio Domínguez, viceministro de relaciones exteriores.
Señor presidente, mi delegación suscribe la intervención realizada por Venezuela en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas, así como las que realizarán Uganda e Irak en nombre del Movimiento de Países No Alineados y del Grupo de los 77 y China, respectivamente. El bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba rebasa el calificativo de medidas coercitivas unilaterales y extraterritoriales, y rebasa también el concepto de embargo comercial. Se trata de una guerra económica absoluta y despiadada, que no se circunscribe a prohibir la relación comercial entre Cuba y Estados Unidos. Desde sus orígenes, en 1960, Tiene como fin deprimir el nivel de vida, reducir los ingresos reales, generar hambre, escasez, desesperanza, o sea, castigar a toda la población con la meta de quebrar la voluntad política y dominar a la nación. La legislación que rige el bloqueo económico no deja dudas sobre la ambición intervencionista, hegemonista y colonialista que anima al gobierno de los Estados Unidos. Expresa con absoluta claridad la intención de cortar los vínculos económicos de Cuba con el mundo entero. Estados Unidos no solo se niega a comerciar con Cuba, a exportar e importar, con excepciones extremadamente limitadas y restrictivas. Se propone, además, perseguir obstaculizar o sabotear las transacciones comerciales de Cuba en cualquier país del mundo. Esto incluye programas de cooperación bilateral y multilateral absolutamente legítimos, proyectos de asistencia y donaciones. Al hacerlo, no respeta Estados Unidos las prerrogativas soberanas de terceros países. No toma en consideración la relación de esos países con Cuba. ni el derecho que tiene cada nación a relacionarse con la nuestra en la manera que entienda. Esas naciones también son objeto de presiones y amenazas de coerción económica por ejercer sus gobiernos, sus empresas y entidades económicas, el derecho a relacionarse con Cuba. Pero la agresión no se detiene ahí, señor presidente. El bloqueo de Estados Unidos prohíbe la exportación a Cuba desde cualquier país, de cualquier producto producido en ese país por sus empresas y sus trabajadores, si el producto tiene 10% o más de componentes de origen estadounidense. en una economía internacionalizada como la actual, ¿cuántos productos pueden encontrarse en este planeta que no contengan al menos 10% de materias primas, componentes, partes, software, propiedad intelectual o capital originado en Estados Unidos. No es difícil comprender las severas restricciones que ha enfrentado y enfrenta Cuba, y que enfrentaría cualquier país para garantizar en esas condiciones su desarrollo tecnológico. mantener, ampliar y modernizar su infraestructura, garantizar su capacidad productiva, obtener insumos para la producción de alimentos, para el desarrollo agrícola y para sostener los servicios, entre ellos algunos básicos como la salud, el transporte, la generación eléctrica, las telecomunicaciones y la educación. Señor presidente, el bloqueo económico contra Cuba tampoco se limita a lo que he dicho. Con el control desproporcionado que tiene Estados Unidos sobre el flujo y manejo de las transacciones financieras internacionales, se ha propuesto y logra limitar con cruel eficacia, en cualquier parte del mundo, las posibilidades de Cuba para obtener créditos, recibir y ejecutar pagos, cerrar transacciones comerciales, transferir dinero y abrir y manejar cuentas bancarias. Encarece, además, y de modo extraordinario, cualquier transacción financiera del país, todo lo cual pesa sobre el desempeño de la economía. El gobierno estadounidense aplica medidas coercitivas contra los buques mercantes de cualquier país que atraquen en puertos cubanos. amenaza y toma acciones coercitivas contra empresas y personas de cualquier país que, con pleno apego al derecho internacional y las leyes cubanas, inviertan capital en nuestra economía. En años recientes, aún insatisfecho con el nivel de agresión y daño ya provocado, el gobierno de Estados Unidos comenzó la práctica criminal de perseguir y tomar medidas coercitivas contra buques que transporten combustible a Cuba, y contra las empresas y agencias aseguradoras y reaseguradoras que respalden la carga. Se trata de una medida de tiempo de guerra, sin amparo legal o moral alguno, y cuyo fin es provocar carencias y sufrimiento. al pueblo cubano. Al incluir a Cuba, sin fundamento de ningún tipo, en una lista arbitraria y selectiva del Departamento de Estado, sobre países que supuestamente patrocinan el terrorismo, Estados Unidos desató un conjunto adicional de medidas coercitivas, en especial de carácter financiero, y también dirigidas a coaccionar y tomar acción contra ciudadanos de más de 40 países y contra el derecho de estos a viajar libremente a Cuba. También en años recientes, Estados Unidos ha desatado una campaña de intimidación contra gobiernos de terceros países por ejercer ellos el derecho soberano a tener programas bilaterales de cooperación con Cuba en materia de salud, cuyo fin fundamental es asegurar servicios médicos de calidad y costeables para sus poblaciones más necesitadas. Todo esto, señor presidente, viola el derecho internacional y los pilares sobre los que descansa esta organización. No alcanza el tiempo de uso de la palabra que me han asignado para describir la magnitud y alcance de la guerra económica de Estados Unidos contra Cuba. No alcanza para explicar la manera en que entorpece nuestras políticas económicas, el esfuerzo que reclama de nuestras autoridades para garantizar, bajo una presión tan agresiva, la vitalidad del país, para implementar las necesarias transformaciones económicas, asegurar la justicia social y atender a los más necesitados y no abandonar los planes de desarrollo. No alcanza, en especial, para ilustrar el impacto acumulado que tiene sobre la vida y el ánimo de los cubanos, de las familias y de un pueblo abnegado, estoico y pacífico. Las medidas coercitivas unilaterales y extraterritoriales son un crimen, y esta Asamblea General hace bien en pronunciarse con fuerza contra ellas. Hace bien en solidarizarse con todas las naciones y pueblos que sufren castigo tan cruel e ilegítimo. Muchas gracias.
Doy las gracias al excelentísimo viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba. Doy ahora la palabra al distinguido representante de Irak en nombre del Grupo de los 77 y China.
Señor presidente, es un honor para la delegación de la República del Iraq hacer uso de la palabra en nombre del Grupo de los 77 y China, cuyos Estados miembros agradecen la convocatoria de esta sesión plenaria de la Asamblea General sobre un tema tan importante que afecta a muchos países Del sur global, muchos de ellos de nuestro grupo, señor Presidente, los países en desarrollo afrontan grandes retos debido al aumento de las acciones o políticas. unilaterales, económicas y comerciales que debilitan el multilateralismo. Violaciones flagrantes, todas ellas, de los principios conforme a los cuales se estableció la Carta de las Naciones Unidas en virtud del derecho internacional y contrarios también a las finalidades de esta organización. Consideramos urgente detener este tipo de acciones que amenazan el desarrollo económico y social de los países a los que se imponen. y, por consiguiente, impiden que dichos países logren los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El Grupo considera que la aplicación de estas medidas, junto con todas las medidas unilaterales proteccionistas, como aranceles o también obstáculos no arancelarios, violan también las reglas de la Organización Mundial del Comercio, socavando el sistema multilateral de comercio y amenazando gravemente La libertad de comercio, el derecho de los estados a exportar e importar productos o servicios de los mercados globales, invertir y garantizar su desarrollo sostenible. Estas medidas, además, constituyen una forma de discriminación arbitraria contra los países en desarrollo a los que se someten. El efecto de estas medidas también es entre. El impacto de estas medidas incluye también, entre otros efectos, una obstaculización de la cooperación financiera y técnica, la transferencia de tecnología, la producción industrial y agrícola en esos países, dificultando el acceso a alimentos, al suministro de medicamentos, vacunas, tratamientos o equipos médicos para tratar enfermedades, tal como sucediera durante la pandemia de la COVID-19. Incluso también obstaculiza la participación de las delegaciones en reuniones del sistema de las Naciones Unidas o el envío de delegaciones deportivas para participar en actos deportivos internacionales. Por consiguiente, el Grupo REAFirma su firme rechazo a la imposición de leyes o normas con efectos extraterritoriales y otras formas de medidas coercitivas económicas, tales como sanciones unilaterales en contra de los países En desarrollo y reiteramos la necesidad urgente de que se eliminen de inmediato, recalcando que estas acciones no solo socavan los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, sino que además amenazan gravemente la libertad de comercio e inversión. Por lo tanto, exhortamos a la comunidad internacional para que adopte urgentemente y de forma. Efectiva medidas con las que se ponga fin al uso de medidas coercitivas económicas unilaterales contra los países en desarrollo.
El Grupo de los 77 y China coge con beneplácito la aprobación de la resolución 78 barra 135 sobre. las medidas coercitivas unilaterales como un medio de coerción política y económica en contra de los países en desarrollo, especialmente porque solicita al Secretario General que supervise la imposición de medidas económicas unilaterales como medio de ejercer una coerción política y económica y estudiar interalia con el apoyo y la cooperación de los coordinadores residentes y los equipos país de la ONU, El impacto de dichas medidas en los países afectados, incluido el impacto en el comercio y el desarrollo. En este sentido, acogemos con beneplácito también el lanzamiento de una herramienta uniforme y universal. según fue elaborada por el Relator Especial sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos, con la finalidad de monitorear y evaluar el impacto de las medidas coercitivas unilaterales y el cumplimiento en materia de derechos humanos, así como en el impacto económico y social en los países en desarrollo y también el impacto de estas medidas en el logro de los ODS. Asimismo, celebramos que este asunto se haya reflejado debidamente en las conclusiones y recomendaciones recientemente acordadas del Foro de Financiación para el Desarrollo en su edición de 2024, así como en la Declaración del Foro Político de Alto Nivel del ECOSOC en 2024 y el Pacto para el Futuro. Confiamos en que esto se repetirá en los documentos finales de la segunda Cumbre Mundial para el Desarrollo Social en 2025, que actualmente se están negociando. Este asunto ya no se puede seguir ignorando y se debe abordar de manera exhaustiva y eficaz, incluso como parte de nuestro compromiso de no dejar a nadie atrás. En este momento en que mantenemos el impulso y en donde parece haber cada vez mayor comprensión, apoyo y solidaridad en cuanto a esta problemática, habida cuenta de su alcance y que tiene implicaciones a escala mundial, consideramos que el establecimiento de un Día Internacional contra las Medidas Coercitivas Unilaterales sería un paso en la dirección acertada. que daría más visibilidad a esta problemática y apoyaría la campaña que aboga a favor del levantamiento de estas medidas y los esfuerzos actuales por sensibilizar sobre su impacto deletéreo. Así, según nuestras posturas de principio, manifestamos nuestro apoyo al proyecto de resolución presentado en el marco de este tema. Presidente, por último, el Grupo Rechaza de manera categórica la aplicación de medidas coercitivas unilaterales y lanza un llamado a aquellos países para que se abstengan de imponerlas, incluidas las sanciones unilaterales y las restricciones comerciales que repercuten negativamente en los derechos humanos de millones de personas que viven bajo estas medidas ilegales en países en desarrollo y que, además, profundizan la brecha entre estos países y los países desarrollados. En lugar de ello, los países deben hacer gala de mayor solidaridad y cooperación para apoyar a los demás a fin de que puedan superar los retos ingentes y vulnerabilidades que encaran ellos en la implementación de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y así poder lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible y cumplir el espíritu de la Carta de la ONU. Gracias, Presidente.
Doy las gracias al distinguido representante de Irak. Doy ahora la palabra al distinguido representante de Uganda, en nombre del Movimiento de los Países No Alineados.
Presidente, tengo el honor de pronunciar esta declaración en nombre de los 121 Estados miembros del Movimiento de los No Alineados, el NOAL. El NOAL defiende el principio del respeto por el derecho internacional y condena firmemente la promulgación y aplicación de medidas coercitivas unilaterales, incluidas aquellas contra Estados miembros del movimiento, como una violación clave de las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas. Los Estados miembros del movimiento consideran que las medidas coercitivas unilaterales, las MSU, son ilegales y tienen un impacto negativo en las personas que viven en los países afectados. En este contexto, el NOHAL presenta de manera anual un proyecto de resolución tanto en el Consejo de Derechos Humanos como en la Asamblea General sobre su impacto negativo. Presidente, durante la 19a Cumbre del Movimiento de los No Alineados, celebrada en enero de 2024 en Kampala, la República de Uganda, los Jefes de Estado y de Gobierno reafirmaron sus posturas previamente acordadas, especialmente su oposición a todas las medidas coercitivas unilaterales, incluidas aquellas medidas que son utilizadas como herramientas para ejercer presión política, económica o financiera contra cualquier país, especialmente contra los países en desarrollo. lo que es violatorio de la Carta de las Naciones Unidas, así como las reglas y los principios del derecho internacional. Asimismo, los Estados miembros del movimiento reafirman que bajo ninguna circunstancia se debería privar a un pueblo de sus medios de subsistencia y desarrollo. Y manifestamos nuestra profunda preocupación por la imposición de estas medidas que lastran el bienestar de las poblaciones de los países afectados y crean obstáculos para el pleno disfrute de sus derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo. El no acoge como el éxito la aprobación de las resoluciones de la Asamblea General sobre las medidas económicas unilaterales como medio de coerción política económica contra los países en desarrollo. El no endosa la solicitud cursada al Secretario General de las Naciones Unidas para que monitoree con el apoyo y la cooperación de los coordinadores residentes y los equipos país de la ONU, el impacto de las MSU en los países afectados, incluido el impacto en el comercio y el desarrollo. El no acoge como plácito los informes del relator especial sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos, con la finalidad de evaluar el impacto negativo de las MSU y el cumplimiento de los derechos humanos, así como el desarrollo económico y social de los países en desarrollo afectados por estas medidas y el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS. El NOAN expresa su preocupación porque la imposición de medidas coercitivas unilaterales, sanciones unilaterales o embargos ha resultado en que ciertos Estados miembros no puedan pagar sus cuotas a la ONU de manera oportuna. Por esta razón, las MSU se deberían levantar de manera total e inmediata, puesto que violan las obligaciones de los Estados miembros de proporcionar recursos a la organización. según queda consagrado en la carta. En la Cumbre de Kampala, los Jefes de Estado y de Gobierno rechazaron todas las medidas coercitivas unilaterales que son contrarias al derecho internacional y obstaculizan y a veces impiden el pago de las cuotas de los Estados miembros del Movimiento No Alineado a los presupuestos de la organización. Presidente, en cuanto a la salud, los Jefes de Estado y de Gobierno del NOA han expresado su profunda preocupación por las medidas coercitivas unilaterales impuestas contra ciertos Estados miembros del NOA, que han impedido o interrumpido el acceso a y la compra de medicamentos y suministros y servicios médicos, así como el desarrollo, la compra y el suministro de vacunas y agentes para su producción, lo que crea desafíos serios para la gestión y la mitigación de enfermedades infecciosas, así como enfermedades raras. Instaron a aquellos Estados que han impuesto medidas coercitivas unilaterales a que cumplan prontamente con sus obligaciones en virtud del artículo 10 de la Convención y que inmediatamente levanten las medidas coercitivas unilaterales que de manera directa o indirecta afecten el intercambio robusto de equipos, materiales e información técnico-científica para el uso de agentes biológicos y toxinas con fines pacíficos. El Movimiento de los No Alineados expresa su profunda preocupación por los impedimentos a los que se enfrentan ciertas naciones, incluidas algunas del Movimiento de los No Alineados, inter alia, en el contexto de la salud y en el contexto de emergencias de salud, como resultado de la promulgación y la aplicación de las medidas coercitivas unilaterales. En este sentido, el NOAL rechaza estas medidas ilegales, que son violaciones flagrantes de las normas y los principios fundamentales del derecho internacional, incluidas aquellas recogidas en la carta de la ONU. Condenamos estos actos internacionales ilícitos y señalamos que estas medidas ilegales no se han terminado, sino que se han ampliado e intensificado, lo que resulta en pérdidas humanas y en obstáculos y demoras deliberadas para, entre otras cosas, conseguir acceso a suministros esenciales, incluidas las vacunas, los medicamentos, los equipos médicos y las pruebas de diagnóstico. Presidente, en cuanto al comercio internacional, el movimiento de los no alineados expresa su profunda preocupación por la imposición de leyes y otras formas de medidas coercitivas económicas, incluidas las sanciones unilaterales contra los países en desarrollo que impone un país en concreto, un grupo con fines económicos y políticos, lo que viola la carta de las Naciones Unidas, las reglas y los principios del derecho internacional y las reglas de la Organización Mundial del Comercio y también amenazan de manera seria la libertad de comercio, inversión constituyen una interferencia en los asuntos internos de otros países. Instamos a que se ponga fin a estas medidas. Asimismo, el NOAL enfatiza que los alimentos no deben ser utilizados como un instrumento para la coerción o la presión política o económica. Reafirmamos la importancia de la cooperación internacional y la solidaridad y la necesidad de abstenerse de aplicar estas medidas coercitivas unilaterales que afecten el comercio relacionado con alimentos y abonos que ponen en peligro la seguridad alimentaria, lo que impacta a grupos en situación de vulnerabilidad. Esto no es consono con el derecho internacional ni la Carta de la ONU. Además, en cuanto a la reducción del riesgo de desastres, expresamos nuestra profunda preocupación porque las medidas coercitivas unilaterales y las medidas unilaterales económicas, financieras o comerciales impiden el desarrollo de sistemas de alerta temprana en los países afectados y lastran su capacidad de aplicar sistemas de preparación de desastres. Aumentan la escala de pérdidas humanas y económicas generadas por los desastres naturales en los países antes mencionados. Las MSU también bloquean la cooperación internacional y limitan la capacidad de los países afectados de acceder y adquirir, entre otras cosas, bienes y servicios necesarios para abordar cuestiones medioambientales. Instamos a la eliminación de estas restricciones, especialmente durante los desastres naturales. El impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales, ya sea en naciones o pueblos directamente afectados o en otros que se ven afectados de manera indirecta. Y el resultado del fenómeno del sobre cumplimiento, la amenaza de imposición de las llamadas sanciones secundarias es una realidad que no se puede minimizar ni ignorar. De hecho, cada vez hay más comprensión, apoyo y solidaridad en esta problemática, puesto que habida cuenta de su alcance, tiene implicaciones mundiales. Esto se muestra a través de otros factores y la propia inclusión de los llamados para que se terminen estas medidas ilegales en muchos de los documentos recientemente aprobados por la ONU y esta Asamblea, incluido el Pacto para el Futuro. Por lo tanto, consideramos que el establecimiento del Día Internacional contra las MCDU sería un paso en la dirección acertada. Apoyaría la campaña para levantar estas medidas y también los esfuerzos en curso para sensibilizar sobre su impacto negativo. Así, según nuestras posturas de principios, manifestamos nuestro apoyo al proyecto de resolución presentado en el marco de este tema. Para concluir, presidente, el NOAL expresa su solidaridad insoslayable con aquellas naciones y aquellos pueblos sometidos a las medidas coercitivas unilaterales, particularmente aquellos que son de nuestro movimiento. El NOAL reitera su compromiso de seguir abogando a favor del levantamiento total, inmediato e incondicional de todas las medidas coercitivas unilaterales, incluidas aquellas que se utilizan como herramientas para ejercer presión política o financiera contra cualquier país, especialmente en contra de países en desarrollo, en violación de la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, como medidas que menoscaban la salud y el bienestar de las poblaciones de los países afectados y crean obstáculos para el pleno disfrute de sus derechos humanos y sus planes nacionales de desarrollo, así como los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Pacto para el Futuro. Gracias, Presidente.
Doy las gracias al distinguido representante de Uganda. Doy ahora la palabra al distinguido representante de Zimbabue en nombre de la Comunidad de Desarrollo del África Meridional.
Presidente, excelencias. Distinguidas delegaciones, tengo el honor de pronunciar esta declaración en nombre de la SADC, un bloque de 16 Estados soberanos unidos por un compromiso común con la paz, el desarrollo, la solidaridad y los principios del derecho internacional. Acogemos con beneplácito esta reunión plenaria oportuna y encomiamos a la Asamblea General por la atención sostenida que presta a la práctica ilegal e injuriosa de las medidas coercitivas unilaterales. Al convocar este debate, la Asamblea reafirma su liderazgo moral y su conciencia colectiva de cara a medidas que menoscaban los fundamentos del multilateralismo. Presidente, las Naciones Unidas se establecieron para fomentar la cooperación entre las naciones y abordar desafíos mundiales a través de acciones colectivas. El multilateralismo y el multilateralismo, que es el corazón de esta organización. Las MCU son una contradicción clara de esta visión. Buscan imponer la voluntad política a través de la compulsión en lugar del diálogo, lo que menoscaba el derecho soberano de todas las naciones de elegir su propia trayectoria política, económica, cultural y social. La región de la SADCC no desconoce esta injusticia. Durante más de dos decenios, la República de Zimbabue ha soportado un régimen de sanciones impuesto unilateralmente externamente. aunque a menudo se describen como medidas selectivas, pero estas medidas tienen impactos deletéreos de largo alcance. Han restringido el acceso a la financiación concesional, interrumpido el comercio y las inversiones, bloqueado la innovación y retrasado el desarrollo de nuestras infraestructuras, sectores vitales como la salud, la educación y el comercio se han visto afectados, mientras que las aspiraciones de nuestros jóvenes se han ido al traste. Economías enteras han tenido que cargar con este fardo. Esta realidad no es meramente anecdótica. El informe de 2022 del Relator Especial sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales, señala la profesora Elena Dohan, que lo que la región durante mucho tiempo ha dicho, que las sanciones son incompatibles con el derecho internacional y tienen un impacto desproporcionado y devastador en las personas de a pie en Zimbabue. Estos hallazgos son corroborados por un acervo cada vez mayor de informes que muestran constantemente cómo las MSU violan los derechos humanos y son un obstáculo para avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Presidente, La voz de la Asamblea General ha sido inequívoca. La resolución 72/214 lanza un llamado a todos los Estados para que dejen de aprobar o mantener medidas coercitivas unilaterales que contravengan el derecho internacional o la Carta de la ONU. Asimismo, la condena anual de la Asamblea General del embargo contra Cuba, recientemente a través de la resolución 79/7, pone de realce consenso mundial de que las acciones económicas coercitivas carecen de legitimidad en las relaciones internacionales. No son cuestiones performáticas, sino que es una afirmación de nuestros principios y los valores duraderos que son el zócalo de esta organización. Nos recuerdan que ningún Estado miembro debería pasar por encima de la voluntad colectiva de la comunidad internacional. Y es con este espíritu que la SADEC apoya la de establecer un Día Internacional contra las Medidas Coercitivas Unilaterales. Este día no debe ser una mera conmemoración simbólica, sino una plataforma activa para hacer lo siguiente: Exponer el costo humano de las sanciones para los más vulnerables. Promover la diplomacia por encima de la opresión y el diálogo en lugar de la coerción. Abogar por un regreso a la legitimidad y la cooperación multilateral. Reforzar la autoridad moral y legal de las Naciones Unidas como el guardián de la paz y la justicia. En la región de la SADC, el 25 de octubre es un día que ya se observa como un día en contra de las sanciones, una expresión colectiva de la solidaridad regional en este llamado a favor de la justicia. Lo que empezó como un movimiento en Zimbabue se ha convertido en un movimiento más amplio contra las medidas coercitivas en todas sus formas. La creación de un Día Internacional va a ampliar estas medidas y darles un mayor impulso. Presidente, hemos de reconocer las medidas importantes que ha adoptado Zimbabue en sus esfuerzos de abogacía y reforma. Estas reformas se han ejecutado por el bien de Zimbabue y han resultado en ciertos gestos por parte de la Unión Europea y el Reino Unido para aliviar algunas de las medidas anteriormente impuestas sobre Zimbabwe. Este reconocimiento es algo que acogemos con beneplácito y nos parecen pasos en la dirección acertada. Sin embargo, instamos a las partes, la Unión Europea y el Reino Unido, a que vayan más allá y hagan declaraciones totales e inequívocas sobre la eliminación total de todas las medidas coercitivas unilaterales impuestas en contra de Zimbabue. Además, lanzamos un llamado a aquellos países que todavía no se hayan replanteado sus posturas a que se alineen con este espíritu emergente de trabajo constructivo. Esta acción allanaría el camino hacia relaciones renovadas, arraigadas en el respeto mutuo, la igualdad soberana y unas alianzas genuinas. Presidente, las MSU no solo desestabilizan a las sociedades, sino que también fracturan las dinámicas regionales y fomentan la discordia. El alcance extraterritorial va más allá de los países inmediatamente afectados. Se afectan también los países vecinos y se menoscaba la estabilidad regional. En esencia, estas medidas corroen los fundamentos de la paz y la seguridad que nosotros en la ONU queremos defender. Por lo tanto, estemos a la altura del momento y vamos a afirmar de manera inequívoca que ningún Estado miembro debería sufrir la ignominia de la coerción económica a manos de otro. Vamos a comprometernos con la Carta de la ONU, con la creencia de que la unidad es nuestra fortaleza y la división es nuestra perdición. La SADEC se reafirma en su posición. Estamos juntos y somos incólumes al pedir el levantamiento total y oportuno de todas las medidas coercitivas unilaterales. Gracias, Presidente.
Doy las gracias al distinguido representante de Zimbabue. Doy ahora la palabra al distinguido representante de Malasia, en nombre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.
Gracias, Presidente. Tengo el honor de expresarme en nombre de los 10 Estados miembros de la ASEAN en calidad de Presidente de este grupo este año. Como grupo regional, la ASEAN se ve reunida en torno a un deseo común de vivir en una región de paz, seguridad y estabilidad, crecimiento económico sostenido y prosperidad compartida. Seguimos respetando la importancia de la amistad y la cooperación, así como los principios de soberanía, igualdad y no injerencia. Los valores de la democracia y el respeto por el Estado de derecho siguen siendo nuestros principios rectores ahora que trabajamos juntos para abordar nuestros retos colectivos y emprender en oportunidades compartidas en beneficio de todos nuestros pueblos. Habida cuenta del compromiso de la ASEAN con estos principios, valores y aspiraciones, en Entendemos que el uso de las medidas coercitivas unilaterales, las MSU, es incongruente con estos compromisos compartidos. En lugar de fomentar la prosperidad compartida para todos los pueblos, las MSU lastran la cooperación económica mundial. En lugar de facilitar la solución pacífica de las controversias, podrían escalar las tensiones. Además, Lejos de fortalecer el multilateralismo, las MSU podrían menoscabar la confianza en las instituciones y procesos multilaterales, incluidos aquellos en las Naciones Unidas. Presidente, permítame abundar en tres observaciones. Primero, en la CIAN estamos especialmente preocupados por los impactos humanitarios de las MSU en poblaciones inocentes, especialmente los niños. Las sanciones sin salvaguardias humanitarias afectan de manera desproporcionada a estos grupos, interrumpen el acceso a los cuidados de salud y lastran nuestros avances en pos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Estas medidas, que a menudo tienen el objetivo de abordar las controversias políticas, podrían convertirse en instrumentos que infligieran un sufrimiento indebido para las poblaciones civiles. Además, crean una carga para los más vulnerables, particularmente en los países en desarrollo, que se esfuerzan por alcanzar los objetivos y las metas de la Agenda 2030. Las necesidades humanitarias y el bienestar de los civiles se deben priorizar. En segundo lugar, la CIAN enfatiza la solución de controversias y diferencias a través de las negociaciones y un diálogo pacífico e incluyente sobre la base de los principios del derecho internacional. Este enfoque se refleja en la experiencia de ASEAN al gestionar cuestiones transfronterizas complejas, lo que muestra la eficacia de la diplomacia en lugar del unilateralismo. Además, es un ejemplo de cómo dejarnos llevar por el derecho internacional en lugar de la coerción. La solución pacífica de controversias también es un principio fundamental consagrado en la Carta de la ONU. Tercero, la ASEAN está preocupada porque la imposición de las MSU se salta los procesos multilaterales, incluidas las Naciones Unidas, permite que un grupo o grupos de Estados impongan su voluntad o adopten acciones punitivas sin buscar consenso ni autorización de los órganos de las Naciones Unidas competentes en la materia, como el Consejo de Seguridad. Las consultas son necesarias. Sin embargo, la decisión de imponer medidas coercitivas unilaterales a menudo se toma sin incluir a los Estados miembros ni terceras partes que se podrían ver indirectamente afectadas. Estas acciones unilaterales erosionan la confianza en el multilateralismo y menoscaban los principios de la Carta de la ONU. Presidente, el tema de Malasia para la presidencia de la ASEAN es la inclusividad y la sostenibilidad. Lamentablemente, las MSU, por su carácter e impactos indiscriminados, no son incluyentes ni sostenibles. Se trata de un enfoque exclusivo que aísla poblaciones enteras de la participación económica mundial y la prosperidad. Las consecuencias de las MSU son de largo alcance y a largo plazo podrían resultar en que muchos se queden atrás.
Por eso exhortamos a todos los Estados miembros a mantener un diálogo multilateral constructivo, abarcador, asentado en los principios de respeto mutuo, en busca de un consenso que ofrezca soluciones con las que respetar los principios coherentes con el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, sin dejar de proteger el bienestar de todos los pueblos. Gracias, señor presidente. Ahora pronunciaré también una declaración a continuación a título nacional. Señor Presidente, Malasia le agradece que haya convocado esta importante sesión. Mi delegación se suma a lo dicho en nombre de ASEAN, el G 77 y China y el NOAL. Señor Presidente, reafirmamos nuestra postura de principio, a saber. que las medidas económicas coercitivas unilaterales y extraterritoriales impuestas a cualquier país resultan injustas, contraproducentes y son contrarias a los principios de la soberanía y la no intervención. Siempre defendimos y defendemos los principios del derecho internacional, conforme también al derecho internacional, y estas acciones, sin embargo, socavan el multilateralismo, debilitan el espíritu de cooperación Con el que se ha comprometido la comunidad internacional en esta organización, también se socavan así los derechos legítimos de los estados soberanos de elegir sus propios sistemas económicos, políticos y sociales, infligiendo un sufrimiento desproporcionado a los civiles, especialmente a los países en desarrollo. Estas acciones a menudo exacerban la pobreza, obstaculizan el derecho, el derecho al desarrollo sostenible y. relaciona los sistemas educativos, alimentarios y sanitarios. Creemos, simplemente, que el diálogo, la diplomacia y la resolución pacífica de diferencias han de guiar a la comunidad internacional. Nos oponemos a que se ahonde la división que se perpetúe la inestabilidad global. Reiteramos nuestro llamado para que de inmediato y de forma incondicional cesen todas las medidas coercitivas unilaterales, MCUs, y vuelvan a ocupar su lugar la cooperación internacional, el diálogo y la solución pacífica de disputas conforme al derecho internacional y reflejando nuestro compromiso colectivo con la dignidad humana y la solidaridad. En conclusión, Malasia está dispuesta a desempeñar el papel que le corresponde en la resolución pacífica de diferencias entre las naciones y controversias conforme al derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, promoviendo un desarrollo inclusivo y equitativo para todos. Gracias.
Distinguido representante de Malasia. Doy ahora la palabra al distinguido representante de la Unión Europea en nombre de la Unión Europea y sus Estados miembros.
Gracias, señor presidente.
Tengo el honor de.
Intervenir en nombre de la Unión Europea y sus Estados miembros, los países candidatos, Macedonia del Norte, Ucrania y la República de Moldova, así como San Marino, que también se adhieren a la presente declaración. Señor Presidente, agradecemos la convocatoria de la presente sesión que nos brinda la oportunidad de ofrecer sanciones, de ofrecer una contraposición entre las sanciones necesarias y jurídicas, se como herramientas legítimas y conformes a derecho de la política exterior. a la. al relato políticamente motivado y vago que se refiere a las denominadas medidas coercitivas unilaterales. Recordamos en este sentido nuestra declaración del 13 de junio de 2024 sobre este mismo tema. Señor presidente, las sanciones son algunas de las herramientas pacíficas de las que disponen los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para garantizar el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Tal como lo establece la Carta de las Naciones Unidas, sin embargo, todos sabemos sobradamente que el Consejo de Seguridad también a menudo ve cómo le impiden algunos de sus miembros adoptar medidas para hacer frente a graves violaciones del derecho internacional, por ejemplo, un miembro permanente que a su vez ha cometido esas mismas violaciones. En algunos casos, las consecuencias graves de no adoptar medidas para garantizar el respeto del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas. o los abusos y violaciones de los derechos humanos, por ejemplo, poniendo fin a los actos de agresión graves o al encarcelamiento o asesinato de defensores de los derechos humanos, a la supresión de la oposición democrática y de organizaciones de la sociedad civil, así como la proliferación nuclear o el uso de armas químicas son prioridades clave de las Naciones Unidas y la propia Unión Europea. No pueden, sin embargo, ocultarse bajo la retórica simplista y divisiva que se refiere a las que impida a los Estados miembros de las Naciones Unidas participar en debates serios sobre un tema igualmente muy serio. Las medidas restrictivas autónomas de la Unión Europea están encaminadas y dirigidas únicamente a los responsables de estas transgresiones. Contribuyen a colmar un vacío peligroso en relación con situaciones donde el Consejo de Seguridad no es capaz de actuar para aplicar el derecho internacional y, en particular, la legislación sobre derechos humanos, refugiados o el DIH. Las Cortes de la Unión Europea las estudian muy atentamente y de forma sistemática cuando se establecen listas de personas que pueden y deben ejercer regularmente su acceso la diligencia debida y así ver cómo se garantizan sus derechos, su derecho en particular a un juicio justo. Las medidas restrictivas de la Unión Europea no tienen aplicación extraterritorial, en otras palabras, no crean obligaciones para los operadores no europeos, a no ser que sus empresas estén relacionadas con la Unión Europea. se basan en criterios de inclusión en las listas muy claros, con evidencias robustas y sumamente llamativas, y por último, además, son de carácter temporal y se levantan cuando se puede, como lo han demostrado las medidas restrictivas que en relación con Siria han sido ya levantadas. En contraste, algunos países que se oponen de forma vehemente a las llamadas MCF, vemos como con frecuencia ejercen una presión económica unilateral sobre otros países o adoptan sanciones, a menudo sin transparencia ni garantías y sin justificación jurídica internacional, de forma muy abierta y encaminadas a imponer a otros sus intereses económicos o políticos particulares. Además, para sumarle a esta hipocresía una capa más, algunos de esos son quienes también, algunas de ellas también impiden de forma abierta que se apliquen plenamente las sanciones de las Naciones Unidas. El carácter jurídico y la aplicación específica de las medidas restrictivas de la Unión Europea es el que acabo de describir. Ahora me gustaría hablar de su relación con la ayuda humanitaria y la asistencia al desarrollo, pues sistemáticamente suele describirse de forma equivocada esa relación. Ha de recordarse que la Unión Europea y sus Estados miembros Se encuentra entre los principales donantes de asistencia humanitaria y al desarrollo del mundo, un 42% en el primer caso y un 28% en el segundo. Apoyamos el desarrollo de condiciones de vida dignas y el desarrollo de países, incluso aquellos afectados por medidas restrictivas, ya sea por sanciones de las propias Naciones Unidas o por medidas autónomas. Ejemplos significativos, los de Siria, Guatemala o Myanmar. La Unión Europea ha impuesto medidas restrictivas al régimen anterior en Siria en respuesta a violaciones sistemáticas de los derechos humanos y del derecho Nacional y, por otra parte, sus Estados miembros y la propia Unión Europea ha sido el donante humanitario principal a Siria desde el principio del conflicto en 2011, movilizando más de 35,3. 75.300 millones de euros para ayudar a Siria y sus países vecinos a principios de año, con el objetivo de ayudar a la recuperación del país y la transición política que se estaba llevando a cabo allí, se levantaron las medidas restrictivas a Siria, con excepción de aquellas basadas en motivos de seguridad. En los casos de Guatemala o Myanmar, la Unión Europea ha impuesto medidas restrictivas específicas a personas particulares que no han impedido que la Unión Europea y sus Estados miembros siguieran siendo el segundo donante principal de ayuda bilateral a esos países. Además, las medidas restrictivas de la Unión Europea se adaptan de forma muy cuidadosa para que no afecten a la población civil o la entrega de ayuda humanitaria, sino únicamente a aquellos que cometen graves violaciones del derecho internacional a los derechos humanos. Los alimentos, medicamentos, suministros de emergencia no quedan nunca marcados. Recordamos también que aplicamos prontamente la resolución 2664 del Consejo de Seguridad, yendo incluso más allá de lo que estipulaba, introduciendo exenciones humanitarias equivalentes o incluso más amplias en algunos casos. Siempre nos Esforzados, esforzado por hacer frente a las consecuencias imprevistas potenciales de las sanciones de las Naciones Unidas o medidas autónomas, que son una fuente de preocupación constante. también de nuestra atención colectiva. Por eso, hemos adoptado medidas y no escatimamos nunca esfuerzos para prevenir cualquier sobreaplicación de estas medidas, para evitar esas consecuencias. No aplicamos medidas restrictivas, por lo tanto, que correspondan a esa narrativa, a esa descripción de algunos de las denominadas MCU. Nuestras medidas no corresponden a una motivación divisoria o equivocada como la que se describe en esos relatos. Por eso, nos opondremos a apoyar el proyecto de resolución con el que se pretende establecer un día internacional en contra del SBCUS.
Muchas gracias. Doy ahora la palabra al distinguido representante de Gabón en nombre del grupo de África.
Señor presidente, distinguidos delegados, tengo.
El honor de pronunciar la siguiente alocución en nombre del Grupo africano. Y quisiera, señor presidente, dar las gracias por la organización de esta reunión sobre un tema de profundo impacto para nuestro continente. Seguimos, obviamente, convencidos de que la eliminación de medidas económicas coercitivas unilaterales y extraterritoriales es esencial para lograr una paz y una seguridad mundiales sostenibles. Estas medidas plantean graves retos para la cooperación y el desarrollo internacionales y nuestra postura corresponde plenamente al consenso de la comunidad internacional, que exhorta a su levantamiento. Nosotros respetamos y proponemos difundir la Carta de las Naciones Unidas, pues es el único instrumento que permite interponer sanciones cuando se vean amenazadas la paz y la estabilidad internacionales. Por eso, exhortamos a los miembros a evitar cualquier otro tipo de medida coercitiva que sea, además, una violación extraterritorial del derecho internacional, un impedimento al derecho al desarrollo de los pueblos, que es indisoluble de los derechos humanos. También es contrario a la igualdad soberana de los Estados y la obligación de no intervenir en los asuntos internos de los países. El Grupo Africano recuerda La resolución 2625, adoptada en 1970, y la resolución 2281, de 1974, prohíben explícitamente incluir medidas con motivos políticos o económicos a otros países con el objetivo de obtener ventajas indebidas o para recortar sus derechos soberanos. Por eso nos oponemos a cualquier medida coercitiva unilateral como las que establecen, por ejemplo, un marco, y por eso proponemos que se imponga un marco bienal como el del texto que se nos ha presentado para examinarlas. Creemos que así se puede hablar de los efectos nefastos de estas medidas con claridad y la debida frecuencia. Las medidas coercitivas unilaterales limitan el acceso a los mercados, impiden explotar plenamente el potencial económico y de desarrollo social de los países, y recordamos que la aplicación de estas medidas ha generado pérdidas comerciales importantes en nuestro continente, socavando gravemente los esfuerzos de nuestros Estados miembros encaminados a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Nos sentimos profundamente preocupados por el efecto negativo de las sanciones y las medidas coercitivas unilaterales sobre el desarrollo en situaciones posconflicto, en la reconstrucción, la consolidación de la paz y también porque en el año 2027 celebraremos un año de paz y justicia para los africanos a través también de justicia reparadora. Nuestro grupo apoya la eliminación completa de las medidas económicas coercitivas unilaterales extraterritoriales como medio de presión política y económica. Y exhortamos a que se creen mecanismos con los que indemnizar a los países afectados por estas sanciones. En febrero de 2025, la Unión Africana adoptó una declaración sobre el impacto de las sanciones coercitivas unilaterales sobre los Estados del continente, condenando inequívocamente la aplicación de estas medidas, reafirmando también que la presión política y económica es contraria al Acta Constitutiva de la Unión Africana, a la Carta de las Naciones Unidas y a las reglas relativas a la relación pacífica entre los Estados. Por eso, en países como Sudán del Sur, Eritrea, Zimbabue, han sido nefastos los efectos de esta aplicación. Condenamos esas medidas, al igual que condenamos aquellas aplicadas a Cuba y otros países. Nos oponemos también a todas las medidas que violan la normativa de la Organización Mundial del Comercio. Por lo tanto, se necesita una cooperación multilateral robusta, una integración equitativa en la economía mundial para los países como los nuestros. Se limita el acceso a la tecnología y la integración en las cadenas mundiales para nuestros países. Cuando se aplican estas medidas a los mismos, esto afecta sobre todo a los más vulnerables de nuestra sociedad, las mujeres, los niños y niñas, reduciendo también el acceso a servicios esenciales. Hemos de velar porque ningún país se ve obstaculizado en su búsqueda de un desarrollo sostenible. El continente africano es un polo mundial de ese desarrollo y no podemos aceptar que se nos prive del acceso a las herramientas que permitan fomentarlo. Por lo tanto, creemos que todas estas medidas son contrarias al multilateralismo, por lo que exhortamos a que se respete la soberanía y la dignidad y aspiraciones al desarrollo de todas las naciones, y en particular del continente africano. Muchas gracias.
Al distinguido representante de Gabón. Doy ahora la palabra al distinguido representante de China.
Presidente, le damos las gracias por haber organizado este debate. Nos sumamos a lo dicho por Algunos colegas en nombre del G77 y China y en nombre del Movimiento No Alineado. Con motivo del 80 aniversario de la creación de las Naciones Unidas para el Grupo de Amigos en Fesa de la Carta de las Naciones Unidas, es especialmente pertinente proponer la creación de un día internacional sobre las medidas coercitivas unilaterales. Estamos viviendo tiempos de gran dificultad para el orden multilateral internacional. Hemos de acabar con estas prácticas ilegítimas y exhortamos a todos los países a que apoyen este proyecto de resolución, aunando sus esfuerzos en pro de la defensa del multilateralismo y la justicia. Algunos comentarios a este respecto. Las MCB son contrarias a los principios y finalidades de la Carta de las Naciones Unidas, socavan los cimientos del multilateralismo. La Carta de las Naciones Unidas se estableció tras la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de velar por principios tales como la igualdad soberana entre los Estados. Las UCM, sin embargo, supeditan a la legislación nacional de unos países la de otros. una violación flagrante de la igualdad soberana entre Estados, imponiendo una polarización, además, sin autorización del Consejo de Seguridad en esos casos, lo que es contrario también a la autoridad que se ha otorgado a ese órgano. Esto es contra el espíritu del multilateralismo y la cooperación multilateral. Las UCMs violan los derechos básicos de los demás países y generan, además, desastres humanitarios sistemáticos. Sojiza de proteger los derechos humanos de terceros países, algunos imponen arbitrariamente medidas coercitivas a otros, violando los derechos básicos de los países, de los ciudadanos en los países a los que dirigen esas acciones, por ejemplo, su derecho a la vida, la salud y el desarrollo. En Cuba, Estados Unidos lleva más de 60 años imponiendo un embargo que ha generado anualmente pérdidas multimillonarias y ha dado paso a medidas secundarias, a una sobreaplicación, violando sanciones, violando también las recomendaciones del Relator Especial sobre el efecto de las medidas coercitivas unilateral sobre Cuba, que ha alertado por el efecto en el país de esas sanciones que recortan el acceso a la electricidad, a la medicación o a los servicios de salud. Estas medidas son contrarias a la cooperación internacional, impiden también la aplicación plena de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. El desarrollo es un derecho universal de todos los países y todos deben beneficiarse igualmente de él. Sin embargo, las MCU, como los embargos, las restricciones comerciales, impiden la integración económica y la cooperación técnica y la transferencia de tecnología. Además, son contrarias al sistema multilateral de comercio de la OMC y sus normas. poniendo en peligro la estabilidad de las cadenas de suministro y producción mundiales, alterando los precios de los alimentos y otros productos básicos, ampliando además la brecha entre el norte y el sur. Estas medidas han dañado gravemente a países que iban avanzando hacia los ODS, que ahora se les escapan cada vez más. Algunos países han instrumentalizado y convertido en arma estas medidas coercitivas para legitimar sus embargos y su política de supervivencia del más fuerte. Estas prácticas ilegales dañan a otros países y acabarán volviéndose en contra de quienes las están aplicando. Así lo demostrará la historia. En las últimas décadas, la Asamblea General ha adoptado más de 100 resoluciones donde se condenan las MCUs, destacando los efectos negativos que tienen sobre los derechos humanos, instando a Estados Unidos a levantar, por ejemplo, su embargo sobre Cuba. algunos países occidentales que incluso han llegado a sumarse a esta justa causa de la comunidad internacional en defensa del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas para condenar de forma inmediata e incondicional las UCM. Los exhortamos a levantarlas de inmediato. También exhortamos al sistema de las Naciones Unidas y a las demás naciones a responder a este llamado, a oponerse a estas prácticas ilegítimas y a ayudar a los países afectados a mitigar sus efectos nefastos. Como miembro orgulloso del Sur Global, y detractor de las MCEU chinas, siempre se mantendrá del lado de la justicia y la equidad del multilateralismo y de los países en desarrollo. Estamos dispuestos a trabajar con los demás para echar por tierra los efectos nefastos de estas medidas. Trabajaremos con las Naciones Unidas y sus entidades conforme al derecho internacional para promover un orden internacional que nos permita a todos avanzar en una dirección equitativa y justa para que gocemos de una prosperidad y una plenitud compartida por todos. Muchas gracias.
Distinguido representante de China. Doy ahora la palabra al distinguido representante de Egipto.
Señor Presidente, Egipto se suma a las declaraciones pronunciadas en nombre del Movimiento No Alineado y el G77 y China y el Grupo Africano. Egipto desea reafirmar dos aspectos, una observación jurídica en un primer momento y luego también una observación política. Primero, A nivel jurídico, nos parece que las medidas coercitivas unilaterales que llevan a la aplicación extraterritorial de legislaciones nacionales son contrarias a las normas del derecho internacional. En particular, estas medidas infringen marca normas internacionales claramente definidas y reconocidas, la soberanía, la igualdad soberana entre naciones, por ejemplo, que exige que todos los países se respeten la independencia y la personalidad jurídica de los Estados, no violando así los derechos inherentes a su soberanía y su integridad territorial. Así, por ejemplo, está prohibida la injerencia en los asuntos internos de los Estados en la legislación internacional. Estas medidas se. Afectan a con frecuencia a asuntos que son prerrogativa particular del Estado al que se le imponen. los Estados no pueden imponer su jurisdicción a terceros. Esto constituye una forma de limitar las medidas coercitivas unilaterales que podrían imponer los países, aunque los efectos de estas medidas o la aplicación de las mismas se limitaran a la jurisdicción del Estado que impone estas medidas, y aunque esto no se extienda a la jurisdicción de terceros países. Por ejemplo, Egipto cree que no es permisible incautar propiedades de terceros Estados o activos de terceros Estados por parte de entidades presentes en la jurisdicción de otro Estado, por parte de un país, pues con esto se violaría la inmunidad concedida al Estado y sus instituciones, representantes y entidades en la jurisdicción de ese Estado extranjero. Creemos que recurrir a las MCUs es contrario al multilateralismo, así como a los valores de las Naciones Unidas y a los principios y finalidades recogidos en el artículo 1 de su Carta. El hecho de que algunos países y partes recurran a estas MCUs para lograr objetivos políticos es contrario la finalidad con la que se han creado las Naciones Unidas, pues este es un foro en el que gestionan las relaciones internacionales partiendo de la igualdad soberana entre los Estados y para lograr el bienestar común de sus pueblos. Reafirmamos nuestra posición de principio, a saber, que las Naciones Unidas han de seguir siendo el principal foro desde el que se impongan medidas cuando la comunidad internacional considere que peligre la seguridad internacional. En virtud de la Carta de las Naciones Unidas, se que reconoce que es el Consejo de Seguridad quien ha de asumir la responsabilidad primordial en materia de seguridad y paz internacionales sin dobles raseros. Así se eliminará la excusa a la que recurren los países que imponen sus MCUS fuera del ámbito de las Naciones Unidas. Muchas gracias.
Doy las gracias al distinguido representante de Egipto. Doy ahora la palabra al distinguido representante de la República Unida de Tanzania.
Señor Presidente, Excelencias, distinguidos delegados, mi delegación aplaude al Presidente de la Asamblea General y al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela por haber convocado esta importante y oportuna sesión. Señor presidente, Tanzania sigue profundamente preocupada por la continua imposición y proliferación de medidas coercitivas unilaterales como herramienta de presión política y económica. Estas medidas se que acobren la forma de sanciones económicas, de restricciones comerciales o de un aislamiento financiero que socavan, en todo caso, los principios de la Carta de las Naciones Unidas, violan el derecho internacional y erosionan las bases de la cooperación multilateral. Las MCUs, por su propia naturaleza, son contrarias a los principios de igualdad soberana, no injerencia y coexistencia pacífica. Con frecuencia se imponen sin mandato alguno por parte del Consejo de Seguridad y fuera del marco de la seguridad colectiva. Como tales, representan una forma de agresión económica. dirigida no solo contra los gobiernos, sino que además afecta de forma desproporcionada a los civiles inocentes a los que se priva de acceso a derechos básicos como la alimentación, los cuidados de salud, la educación o el desarrollo. Señor presidente, es lamentable que en el mundo interconectado e interdependiente de hoy algunos actores sigan utilizando la fuerza en lugar del diálogo Para presionar en lugar de buscar alianzas.
Estas acciones fragmentan el sistema internacional, alimentan la inestabilidad y fijan precedentes peligrosos que ponen en peligro la paz mundial y el desarrollo sostenible. En este sentido, Tanzania reitera que las medidas coercitivas unilaterales no tienen lugar en el orden multilateral sobre la base de reglas, menoscaban la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, particularmente en los países en desarrollo, en donde los efectos acumulados del cambio climático, los choques económicos mundiales y el espacio fiscal restricto Ya están amenazando con revertir avances que han costado décadas de trabajo. Nos sentimos especialmente alarmados por la aplicación extraterritorial de dichas medidas, que extienden su alcance deletéreo más allá de los Estados afectados, lo que repercute en terceras partes, agentes comerciales y marcos de cooperación regional. Esta práctica no solo viola la soberanía de los Estados, sino que interrumpe los sistemas de comercio y finanzas mundiales. Presidente de la Asamblea General de la ONU ha afirmado en reiteradas ocasiones su rechazo de las medidas coercitivas unilaterales. Por ejemplo, a través de resoluciones anuales en donde se pide su eliminación. Acogemos con beneplácito estos esfuerzos e instamos a todos los estados miembros a que defiendan estos principios compartidos absteniéndose de adoptar o mantener medidas que contravengan el derecho internacional y la carta de las Naciones Unidas. Para concluir, presidente, vamos a comprometernos nuevamente con los ideales que fundaron nuestra carta, el respeto por la soberanía, la solución pacífica de controversias y la cooperación internacional para el desarrollo. Recordemos que la presión económica y la coacción política no pueden sustituir las alianzas genuinas, el respeto mutuo y el trabajo constructivo. La República Unida de Tanzania reafirma su posición de principios a todas las formas de medidas coercitivas unilaterales y lanza un llamado a la comunidad internacional para que trabaje colectivamente en pos de su eliminación total e incondicional. Gracias.
Doy las gracias al distinguido representante de la República Unida de Tanzania, doy ahora la palabra al distinguido representante.
De Angola, excelencias. Presidente, gracias por concederme la palabra. Acogemos con beneplácito la convocatoria de esta importante reunión. Angola se suma a la declaración pronunciada por Irak, así como aquellas de Gabón y Zimbabue en nombre del G77 y China, el Grupo Africano y la Comunidad de Desarrollo del África Meridional, respectivamente. Permítasenos pronunciar estas palabras adicionales a título nacional. Angola reafirma su compromiso inquebrantable con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el multilateralismo como un enfoque universal para abordar retos mundiales complejos. Las medidas coercitivas unilaterales son contrarias al derecho internacional, el derecho humanitario internacional, la Carta de la ONU y las leyes y los principios que rigen las relaciones pacíficas entre los Estados y afecta los derechos humanos y posibilidades de desarrollo de las poblaciones concernidas. Expresamos nuestra total solidaridad con los Estados miembros que siguen sufriendo bajo el peso de estas medidas, bloqueando su acceso a la salud, la educación, las finanzas y el desarrollo sostenible. Lanzamos un llamado a los Estados miembros que están aplicando estas medidas unilaterales injustas a que pongan fin a ellas de manera permanente y que se abstengan de utilizarlas nuevamente. Presidente, en África, Zimbabue es un lamentable ejemplo de estas medidas injustas e irrazonables. Durante tres decenios, el país ha sido objeto de sanciones impuestas fuera del marco del Consejo de Seguridad, con impactos de gran alcance para su pueblo y los países vecinos. En el vigésimo primer informe sobre Zimbabue, La profesora Lina Duan, relator especial de las Naciones Unidas, concluyó lo siguiente: "Las sanciones, incluidas las sanciones secundarias y distintas formas de sobrecumplimiento por parte de bancos extranjeros y empresas extranjeras han tenido un impacto significativo en el pueblo y el gobierno, exacerbando así los desafíos económicos y humanitarios preexistentes. Fin de cita. Su recomendación fue el levantamiento de las sanciones unilaterales según los principios del derecho internacional. La SADC también ha solicitado la eliminación total e incondicional de todas las medidas coercitivas unilaterales y ha seleccionado el día 25 de octubre como el Día de Solidaridad contra las sanciones impuestas sobre Zimbabue. Presidente en América Latina, Cuba ha sido objeto de un embargo comercial, económico y financiero de más de seis decenios, lo que ha impedido que el país pueda ejecutar sus programas macroeconómicos y se integre plenamente en el sistema de comercio internacional. Este bloqueo contrario a la carta de la ONU y el derecho internacional, está ocasionando grandes pérdidas materiales y daños económicos al pueblo cubano y menoscaba la capacidad del país de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030. Angola siempre ha defendido el levantamiento incondicional del embargo económico, financiero y comercial impuesto sobre Cuba. Presidente, En el marco de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, formulamos una promesa colectiva de no dejar a nadie atrás. Sin embargo, las medidas coercitivas unilaterales directamente afectan la capacidad de los países afectados de implementar su agenda nacional, de garantizar los derechos económicos, sociales y culturales y el derecho al desarrollo. Estas medidas no promueven la paz ni promueven las reformas. En lugar de ello, profundizan las divisiones, son un obstáculo para el progreso, debilitan la cooperación entre las naciones y niegan los principios del Pacto para el Futuro. Para concluir, Angola pide una solidaridad mundial renovada y un compromiso con el diálogo, el respeto mutuo, el respeto por la igualdad soberana entre los Estados y el multilateralismo. como los fundamentos de la paz mundial, el desarrollo y la dignidad humana para todos. Gracias.
Doy las gracias al distinguido representante de Angola. Doy ahora la palabra al distinguido representante de Nicaragua.
Muchas gracias, señor presidente. Nicaragua se asocia a los discursos pronunciados por Irak en nombre del G77 más China, de Uganda en nombre del Movimiento de Países No Alineados, y de Venezuela en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas. Reafirmamos nuestra condena firme a las acciones unilaterales, armas de guerra económica utilizadas para tratar de imponer su misión política, socavar la independencia y desarrollo de los pueblos. Estas medidas coercitivas unilaterales, muchas de ellas con carácter extraterritorial, constituyen una violación flagrante del derecho internacional, de los principios de soberanía, no intervención e igualdad jurídica de los Estados. Representan una forma de colonialismo, cubiertas en discursos falsos de derechos humanos y democracia. Desde el año 1983, esta asamblea ha venido reconociendo el carácter lesivo de estas medidas. Sin embargo, 40 años después continúan aplicándose con impunidad e imponiéndose por dominación, por intereses económicos y geoestratégicos. Estados Unidos, con el respaldo de la Unión Europea y otras potencias, ha convertido la imposición de sanciones en una herramienta sistémica de política exterior. Se trata de una maquinaria de coacción, castigo y chantaje, utilizada para forzar cambios de gobierno, desestabilizar economías, interferir en asuntos internos y quebrantar la voluntad de los pueblos. Se ha documentado que más de un tercio de la humanidad es hoy víctima directa o indirecta de estas medidas. Más de 30 países enfrentan sanciones de una u otra forma. Son millones las personas privadas de alimentos, medicinas, equipos médicos, tecnología, combustibles o financiamiento, debido a estas prácticas crueles e inhumanas. En Nicaragua, hemos sido objeto de leyes extraterritoriales como el Infame Nica Act y la llamada Ley Renacer. A través de estas normativas se intenta bloquear el acceso de nuestro país a recursos financieros, obstaculizar nuestra cooperación internacional y paralizar nuestras instituciones mediante amenazas a funcionarios públicos. Todo ello con el único fin de estrangular nuestra economía y castigar a nuestro pueblo, que no se rinde ni se vende. Señor presidente, en Nicaragua, pese a este ofensivo imperial, hemos seguido construyendo un modelo basado en justicia social, solidaridad, inclusión y soberanía. Hemos garantizado salud gratuita, educación para todas y todos, programas sociales, seguridad ciudadana y crecimiento económico sostenido. Y lo hemos hecho sin someternos a chantajes, porque ante todo tenemos dignidad. Nuestro país ha sido reconocido por organismos internacionales, por la transparencia en el manejo de recursos, la efectividad de nuestros programas y los avances en la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico y el lavado de activos. ¿Qué sentido tiene entonces hostigar a un país que trabaja por la estabilidad y la paz? Las medidas coercitivas matan como las balas. Matan a niños que no reciben tratamiento, a mujeres que no acceden a medicinas, a familias que no pueden alimentarse. Son una forma moderna de guerra silenciosa. de exterminio indirecto que incrementa la pobreza. La intención de destruir en todo o en parte a los pueblos libres y dignos, privándoles de sus medios de vida, salud, alimentación y desarrollo, es un crimen de lesa humanidad. Señor presidente, es muy revelador que mientras algunos actores insisten en aplicar sus medidas coercitivas unilaterales contra Estados soberanos bajo pretextos egoístas políticos, estos mismos guarden absoluto silencio o continúen actuando con complicidad ante las violaciones masivas de derechos humanos y el genocidio permanente del pueblo palestino. La inacción de los mecanismos internacionales frente a los bombardeos indiscriminados, el desplazamiento forzado y el castigo colectivo en Gaza, pone en evidencia la doble moral de los países occidentales que debilita el sistema multilateral. No es suficiente condenar, se requiere actuar. Esta Asamblea no puede seguir siendo testigos silenciosos de crímenes que arruinan vidas, bloquean el desarrollo y violan todos los principios del derecho internacional. Nicaragua reitera su compromiso y defensa con la Carta de las Naciones Unidas, con el derecho internacional, con la cooperación solidaria y en la consolidación del orden mundial multipolar, justo, equitativo y respetuoso de la soberanía de los pueblos. Nuestra solidaridad militante con todos los gobiernos y pueblos que luchan contra estas criminales medidas coercitivas unilaterales, que son destinadas a provocar la pobreza y el terror en los pueblos que sufren los impactos de estas medidas terroristas. Mientras algunos continúan promoviendo la amenaza y el uso de la fuerza, la injerencia, los bloqueos y las guerras Nicaragua siempre seguirá levantando su voz por la paz, el respeto mutuo, la soberanía y autodeterminación, la justicia social y, ante todo, la verdadera hermandad entre los pueblos del mundo. Muchas gracias.
Doy las gracias al distinguido representante de Nicaragua. Doy ahora la palabra al distinguido representante de México.
Señor presidente, agradezco la oportunidad de participar en nombre de mi país en esta reunión plenaria. La amenaza de imponer medidas económicas unilaterales se ha convertido en un tema central de nuestros días. México tiene una postura clara respecto al tema que nos convoca esta mañana. Rechazamos la aplicación de leyes o medidas unilaterales de bloqueo económico o político contra cualquier país. Consideramos que los actos unilaterales de esta naturaleza son una afrenta a la soberanía de los estados, contravienen los principios de la política exterior de México, son contrarios al derecho internacional, afectan negativamente la realización plena de los derechos humanos, y pueden interferir con la asistencia humanitaria. México considera indispensable Impedir la aplicación de medidas coercitivas como instrumento de presión, ya sea de tipo político o económico, que no estén autorizadas por los órganos internacionales competentes. También nos oponemos a las medidas unilaterales que contravienen los principios básicos del sistema comercial multilateral. o que no respetan los principios de derecho internacional enunciados en la Carta de las Naciones Unidas. México recuerda que el sistema de seguridad colectiva de la Carta de las Naciones Unidas establece mecanismos para resolver diferencias entre los Estados, tales como los medios de solución pacífica de controversias establecidos en el artículo 33 de la Carta de la ONU y las medidas dictadas por el Consejo de Seguridad de conformidad con el capítulo séptimo de nuestra Carta. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, según su capítulo 7, tiene la capacidad de adoptar medidas coercitivas para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales. En este sentido, las medidas coercitivas unilaterales son ilegales y tienen graves consecuencias para el desarrollo económico de los Estados y los pueblos a quienes les son impuestas. México condena que este tipo de medidas unilaterales se haya extendido de manera sin precedentes en los últimos años. Más de 30 países en el mundo que conjuntamente albergan a una tercera parte de la humanidad se ven afectados de manera directa por estas medidas. Medidas que también generan afectaciones indirectas, particularmente al comercio internacional y a las relaciones armónicas entre las naciones. Si bien las medidas económicas coercitivas han aumentado, también ha crecido la determinación de la comunidad internacional de subrayar su ilegalidad. En septiembre de 2024, el Pacto para el Futuro Adoptado en el contexto de la cumbre para el futuro, incluyó como parte de la acción 5, una referencia al sistema multilateral de comercio como motor del desarrollo sostenible, instando a los Estados a abstenerse de promulgar y aplicar medidas coercitivas unilaterales. En seguimiento al Encuentro de Palenque, llamado por una vecindad fraterna y con bienestar, celebrado en octubre de 2023, reiteramos nuestro llamado a levantar las medidas coercitivas unilaterales impuestas a los países de nuestra región, en particular aquellas que limitan sus capacidades para garantizar el bienestar de sus pueblos. Estas medidas contribuyen a la inestabilidad regional, al debilitamiento de las finanzas públicas y al incremento de la migración irregular. Con lo anteriormente expuesto, quiero reiterar que México participa en esta sesión para rechazar categóricamente las sanciones impuestas de forma unilateral, cuya aplicabilidad solo corresponde determinar al Consejo de Seguridad. Quiero también enfatizar que México es un país que privilegia el multilateralismo, el diálogo y el respeto del derecho internacional. Muchas gracias, presidente.
Doy las gracias al distinguido representante de México. Doy ahora la palabra al distinguido representante de Etiopía.
Gracias, presidente. Etiopía se suma a la declaración pronunciada en nombre del Movimiento de los No Alineados y el G77 y China, y la declaración de Gabón en nombre del Grupo Africano. La aplicación de las medidas coercitivas unilaterales contra Estados miembros de las Naciones Unidas es incompatible con las disposiciones de la Carta de la ONU y el derecho internacional. Su imposición menoscaba la soberanía de los Estados y el principio de la no intervención, así como la credibilidad del sistema multilateral. La aplicación de estas medidas ilegales ha seguido obstaculizando el desarrollo económico de los países afectados. Sus efectos representan una gran interrupción para las vidas de las personas y su sustento. Crean obstáculos para el alcance de los ODS y los objetivos del Pacto para el Futuro. Además, estos desafíos, junto con impedimentos para acceder al comercio y las finanzas internacionales, han exacerbado la situación de los países afectados, lo que tiene un impacto adverso en sus Avances de desarrollo. A medida que proceden nuestros esfuerzos por mitigar los impactos del cambio climático, las medidas coercitivas unilaterales siguen planteando una amenaza seria y limitan la capacidad de los países afectados de mitigar los impactos nocivos del cambio climático. Ante este telón de fondo, presidente, Nosotros pedimos que estas medidas dañinas sean abandonadas con arreglo al derecho internacional y la Carta de la ONU. Imponer medidas extraterritoriales que ponen en peligro la soberanía de los Estados es algo que debería evitarse del todo. Ahora hay una comprensión y un consenso cada vez mayor dentro de la mayoría de la comunidad internacional sobre los impactos adversos de las medidas coercitivas unilaterales. Si hay algún órgano legítimo que pueda autorizar estas medidas de conformidad con el derecho internacional, debería de ser la ONU. En este contexto, pedimos que se utilicen el diálogo y la diplomacia como las únicas herramientas para solucionar controversias. Apoyamos la cooperación, el respeto mutuo y la adhesión al derecho internacional como pilares para garantizar un mundo pacífico y equitativo. Etiopía reitera su llamado a favor del levantamiento inmediato e incondicional de todas las medidas coercitivas unilaterales sobre todos los Estados afectados y, particularmente, los países en desarrollo. Gracias.
Doy las gracias al distinguido representante de Etiopía. Doy ahora la palabra al distinguido representante de la República Islámica de Irán.
En nombre de Dios, clemente y misericordioso, presidente, deseo dar las gracias al presidente de la Asamblea General por convocar esta reunión. Expreso también mi agradecimiento a la distinguida representación de la República Bolivariana de Venezuela y a Eritrea por remitir y presentar el proyecto de resolución sobre el Día Internacional contra las medidas coercitivas unilaterales. Presidente, como ha destacado la Asamblea General de la ONU en sus resoluciones pertinentes, las medidas coercitivas unilaterales tienen un impacto negativo en la cooperación internacional. El impacto negativo de estas medidas no solo implica Hacer daño a las relaciones económicas estatales, sino también hacer daño a entidades del sector privado en distintas esferas, como los agroalimentos, la aviación civil, el medio ambiente, etcétera. El impacto negativo y las consecuencias de las medidas coercitivas unilaterales. son obvios y, como ha destacado la Relatora Especial sobre las MSU, las llamadas exenciones en realidad prácticamente no existen. Las llamadas exenciones son parte de una falsa retórica para ocultar las consecuencias graves de estas medidas ilegales para la población de los países afectados. No obstante, el carácter ilegal de estas medidas Queda obvio, a pesar de estos reclamos. Presidente, las medidas coercitivas unilaterales violan toda una serie de medidas jurídicas establecidas. Las medidas representan una violación flagrante de los principios fundamentales del derecho internacional y los principios esbozados en la Carta de las Naciones Unidas. en particular la igualdad soberana y la no intervención. Las medidas coercitivas unilaterales menoscaban los derechos y la libertad de los Estados de participar en cooperación económica internacional y optar por la organización de sus relaciones económicas que les convenga. Estas medidas ilegales no son consonas con las medidas del Consejo de Seguridad que se adoptan según la Carta y en pleno cumplimiento con el derecho internacional. A la luz de lo antes expuesto, el grupo de amigos de la Carta de las Naciones Unidas ha presentado un proyecto de resolución a la Asamblea General. Hoy el objetivo es denominar un Día Internacional contra las MCU para sensibilizar sobre la palestra mundial. acerca de los impactos negativos de las medidas coercitivas unilaterales y promover la cooperación internacional y el respeto por el derecho internacional.
Invitamos a los Estados miembros a apoyar activamente el proyecto de resolución, señor presidente, en el contexto internacional actual, en este augusto salón, donde se habla de Paz y seguridad internacionales. No podemos dejar de pasar por alto. No podemos pasar por alto la agresión premeditada contra la República Islámica del Irán, del régimen de Israel, que ha atacado así a una población de millones de personas, atacando a quienes vivían en zonas. donde el régimen criminal de Israel no dudó en atacarlos, atacando también las instalaciones utilizadas con fines pacíficos en nuestro país para desarrollar la energía nuclear. Estos crímenes horrendos no sorprenderán a nadie. El régimen genocida de Israel, que ha demostrado desde la creación ilegítima de su Estado hasta la actualidad que no es más que un régimen criminal que se empecina en violar la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, una y otra vez con ataques del régimen israelí sobradamente conocidos y descritos ya en varias ocasiones en estas Naciones Unidas. Las consecuencias actualmente son sobradamente conocidas también. Por eso exhortamos a todos y también nosotros mismos lo haremos a reconocer la ilegitimidad de estos ataques horrendos dirigidos contra algunos de nuestros mártires más valientes que cuentan con nuestro reconocimiento absoluto y a quienes honramos. No permitiremos que el régimen israelí opere con impunidad. Este régimen deberá rendir plenamente cuentas por sus actos. Gracias.
Pasa el distinguido representante de la República Islámica de Irán. Doy ahora la palabra al distinguido representante de Indonesia.
Gracias, señor presidente.
Indonesia se suma a las declaraciones de ASEAN, del G77 y China y del MENOAL. Acogemos positivamente este debate anual. que sigue poniendo de relieve las prácticas injustas y persistentes de quienes aplican MCUS. Su aplicación refleja un doble rasero, una falta de solidaridad y una desconfianza entre las naciones. Y, por otra parte, no parte de ninguna base jurídica internacional. se imponen con frecuencia a países en desarrollo. Por ello, quisiera destacar tres aspectos, principalmente. Primero, el coste humanitario de estas medidas es creciente cuando en realidad se aplica en su guisa de respetar con ellas los derechos humanos y condenar su violación. restringen el acceso de los trabajadores humanitarios a los lugares donde quieren entregar su ayuda, ahogan la economía local dejándola sin oxígeno. Son medidas que no distinguen entre unos y otros y acaban siendo los más vulnerables quienes pagan su precio más alto. Es una maquinaria de daños y consecuencias negativas las que se ponen en marcha cuando estas medidas se aplican son contrarias a la cooperación internacional, es necesario que restauremos la primacía del diálogo y el intercambio pacífico de pareceres. Las MCUs tienen efectos devastadores sobre el terreno para las comunidades a las que afectan, a las mujeres y los niños, los mayores, los pobres. Estas son las personas que han de constituir el meollo de nuestras respuestas. Son siempre los menos poderosos quienes pagan el precio más alto. Por eso hemos de poner fin a estas medidas dentro de la agenda de reformas amplia que ha de ponerse en marcha en las Naciones Unidas. Estas medidas ilegales socavan, además, la autoridad de las Naciones Unidas, minan la confianza en su capacidad de defender la Carta. Es necesario restaurar la confianza en el Estado de Derecho, no en el Estado o la fortaleza del más poderoso. Por eso, reafirmamos nuestro rechazo absoluto a las MCUs en todas sus formas. Apoyamos el proyecto de resolución y la celebración del Día Internacional contra las MCUs anualmente. Lo vemos como un llamado a la acción para sensibilizar, para dar a conocer la obligación que todos ostentamos de defender el multilateralismo. Muchas gracias.
Distinguido representante de Indonesia. Doy ahora la palabra al distinguido representante de Bielorrusia.
Gracias, señor presidente.
De la República de Belarus. Se suma a la declaración del Grupo de Amigos de la Carta de las Naciones Unidas y también a la declaración producida en nombre del MENOA. Las medidas coercitivas unilaterales son objeto de debate en la Asamblea General con frecuencia. En el Consejo de Derechos Humanos y en otros organismos de las Naciones Unidas también se habla frecuentemente de ellas. Son medidas que aplican un grupo de Estados como instrumento para promover sus políticas exteriores y tratan siempre, además, de inducirnos a error con argumentos que no son lógicos, que son falaces, que pasan por alto las consecuencias de estas medidas. Nos gustaría, por lo tanto, aclarar algunos aspectos, cualquier medida coercitiva. Unilateral que cuente que no cuente con el aval del Consejo de Seguridad, la aplicación demasiado amplia de medidas de seguridad. Todo esto es ilegítimo conforme al derecho internacional, son medidas que han sido condenadas en numerosas resoluciones del Consejo de Derechos Humanos y de la Asamblea General en cada contexto. La aplicación de estas medidas se. tiene efectos negativos para los derechos a la salud, a la vivienda, a la alimentación, a la educación, a otros tantos derechos que vulneran estas sanciones unilaterales. También el derecho a la salud, por ejemplo, en numerosos países. se dificulta el acceso a medicamentos, ayuda médica. Y esto, independientemente de los objetivos que se persigan, económicos, financieros, políticos o cualquier otro tipo de objetivo hipócrita al que se pueda recurrir por parte de algunos sectores como argumentación para atacar A los ciudadanos de estos países con esas medidas, el verdadero motivo es la voluntad de algunos estados de subordinar a otros estados a su voluntad, confiscando algunos de sus bienes, castigando a esos estados con sus sanciones. Los estados que decretan este tipo de sanciones son mecanismos. En realidad, con los que se violan los procedimientos aplicables en las Naciones Unidas, se violan sobremanera los derechos humanos de las poblaciones a las que van dirigidas estas sanciones. La Asamblea General de las Naciones Unidas, en numerosas ocasiones, ha expresado su profunda preocupación debido a las A esa preocupación, la Asamblea General adoptó decisiones que, pese a todo, no han impedido que estas medidas se siguieran aplicando al desarrollo económico de los países en desarrollo. Se ve también obstaculizado debido a estas medidas. Los pueblos e individuos a los que se dirigen estas sanciones siempre salen perdiendo, independientemente del nombre que se les quiera dar. Estas medidas afectan a todos los ciudadanos. Las medidas coercitivas unilaterales también afectan en gran medida a las personas vulnerables, personas mayores, personas con discapacidad. Es contraria al respeto de los derechos humanos de las personas a las que se pretende defender con ellas, por lo que. Se porque se dificulta, por ejemplo, su acceso a la justicia. Se dificulta. La circunscripción territorial de su aplicación. Todo esto demuestra el carácter inhumano de estas medidas. Esto, además, se ha citado en un informe donde se detalla de forma sumamente concreta las consecuencias que tienen estas medidas, consecuencias que hemos expuesto ya en varias ocasiones. Lo que quisiéramos es que de inmediato y sin condiciones, cese la aplicación de estas medidas. Gracias.
Distinguido representante de Bielorrusia. Y doy ahora la palabra a la distinguida representante de Chile.
Señor presidente, Chile se alinea con las delegaciones de Irak y Uganda a nombre del G77 y China y del NOAL, respectivamente. Chile agradece la oportunidad de intervenir en este debate y reafirma su firme compromiso con un orden internacional basado en normas, en el respeto al derecho internacional y en los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, incluyendo la igualdad soberana de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos y la solución pacífica de controversias. Desde esta convicción, reafirmamos que la aplicación de medidas coercitivas unilaterales es contraria al derecho internacional. Las únicas sanciones legítimas son aquellas adoptadas por el Consejo de Seguridad en el marco del ejercicio de sus competencias para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, conforme al capítulo séptimo de la Carta de las Naciones Unidas. Las medidas coercitivas unilaterales tienen efectos concretos y profundamente negativos sobre la población de los países afectados, particularmente en contextos de alta vulnerabilidad. Limitan el acceso a financiamiento, comercio, tecnología y cooperación internacional, restringiendo las capacidades de los Estados para diseñar e implementar políticas públicas orientadas al bienestar de la ciudadanía. Su impacto sobre el desarrollo es innegable. Afectan sectores claves como la salud, la educación, la seguridad alimentaria y energética, dificultando el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Estas medidas no castigan a los gobiernos, sino que agravan las condiciones de vida de las poblaciones, en abierta contradicción con los compromisos internacionales en materia de derechos humanos y de desarrollo. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha documentado estos impactos de forma reiterada. La Relatoría Especial sobre las repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales ha señalado que dichas medidas afectan directamente a las poblaciones más vulnerables, limitan el acceso a medicamentos, alimentos y suministros esenciales y generan un efecto paralizante en la cooperación internacional. En este sentido, es fundamental recordar que la propia Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, nuestro marco universal para erradicar la pobreza, reducir las desigualdades y asegurar sociedades más justas, reconoce expresamente los efectos nocivos de estas medidas en el desarrollo sostenible, especialmente en los países en desarrollo, instando a los Estados a abstenerse de su aplicación. Y es que las medidas coercitivas unilaterales socavan directamente los principios fundacionales de la Agenda 2030: la universalidad, la inclusión, el respeto por los derechos humanos y el compromiso de no dejar a nadie atrás. Señor Presidente, Chile sostiene que las diferencias entre Estados deben ser abordadas mediante el diálogo, la diplomacia y los mecanismos multilaterales, nunca a través de la imposición unilateral de medidas que generan sufrimiento y profundizan las desigualdades. Por estas razones, Chile apoyará el proyecto de resolución A/79/L.93. Convencido de que avanzar hacia la eliminación de estas medidas es indispensable para fortalecer el multilateralismo, proteger los derechos humanos y garantizar un desarrollo inclusivo, justo y sostenible para todos y todas. Muchas gracias.
Doy las gracias a la distinguida representante de Chile y doy ahora la palabra al distinguido representante de Guinea Ecuatorial.
Gracias, señor presidente. Mi delegación se suscribe a los discursos pronunciados por los distinguidos representantes permanentes de Gabón, en nombre del grupo africano; de Uganda, en nombre del Movimiento de los Países No Alineados; de Irak, en nombre del grupo de los 77 más China; y República Bolivariana de Venezuela, en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas. No obstante, en mi calidad nacional, quisiera hacer algunas observaciones. La República de Guinea Ecuatorial, como Estado amante de la paz, condena el uso y reconocimiento de las medidas económicas coercitivas unilaterales y extraterritoriales, bajo cualquier forma o pretexto en que se presenten, por entender que las mismas socavan el derecho internacional establecido, el orden internacional establecido y constante, establecido y constituye una violación manifiesta, flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, del derecho internacional así como de las normas y principios que rigen las relaciones de amistad y la cooperación entre los Estados, y de la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados. Estas medidas a las que nos referimos promueven un mundo cada vez más fracturado y nos alejan del plan común para la paz y la prosperidad de las personas y el planeta. Me refiero a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, en donde todos nos comprometimos a no dejar a nadie atrás. Definitivamente, estas medidas contravienen los principios de igualdad soberana de los Estados y de no injerencia en sus asuntos internos. Obstaculizan el pleno disfrute de los derechos humanos Como el derecho a un nivel de vida adecuado y agravan la situación de los grupos más vulnerables de la sociedad, especialmente las mujeres, los niños y las personas con discapacidad. Además, distorsionan el comercio y los flujos de inversión generan un impacto negativo en la cooperación económica internacional. y dificultan los esfuerzos globales para avanzar hacia un sistema de comercio multilateral, abierto, transparente y no discriminatorio. Asimismo, impiden y limitan la solución de conflictos mediante el fomento del diálogo mutuo, el entendimiento y los medios pacíficos. Señor presidente, Ya no es un secreto que las medidas coercitivas unilaterales se utilizan como instrumento de presión contra los países en desarrollo y del sur global, en particular, con el objeto de coaccionar a otro Estado y forzarlo a la subordinación en el ejercicio de sus derechos soberanos. con el fin de promover los intereses políticos internacionales del Estado o grupo de Estados defensores de estas medidas. Esta práctica premeditada e injustificable ha venido poniendo en riesgo el destino de esos países. Por consiguiente, mi delegación reitera su firme apoyo a la total eliminación y el levantamiento de las medidas económicas coercitivas de carácter extraterritorial y de otro tipo, impuestas unilateralmente, particularmente en Zimbabue, Surán del Sur y Eritrea. A su vez, que reitero nuestra preocupación por la precaria situación económico, social y humanitaria que sigue atravesando el pueblo cubano. como consecuencia de la prolongación del bloqueo contra Cuba por parte de los Estados Unidos, a quien solicitamos que levante estas longevas y perjudiciales sanciones a Cuba. No puedo terminar sin denunciar las políticas de algunas entidades bancarias internacionales que, sin alguna justificación bien clara, Retrasan hasta bloquean transacciones y transferencias rutinarias enviadas por gobiernos, comportamiento que consideramos como medida de disuación de algunos países. Instamos a todos los Estados miembros a reforzar la cooperación multilateral, a oponerse de manera conjunta y con firmeza a las presiones externas injustas, a promover el establecimiento de un nuevo orden internacional más equitativo y justo que salvaguarde los derechos legítimos de todos los países a la paz y al desarrollo, señor Presidente, concluyo. Reafirmando el compromiso de Guinea Ecuatorial con la promoción de la diplomacia de paz, así como la preservación y el fortalecimiento del proceso multilateral de toma de decisiones a través de las Naciones Unidas, especialmente frente a las políticas proteccionistas y unilateralistas. Por consiguiente, votaremos a favor del proyecto de resolución titulado Día Internacional contra las Medidas Coercitivas Unilaterales, presentado por la distinguida delegación de Eritrea, como manifestación clara de nuestro rechazo a las prácticas ilegales y contrarias a la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional. Esperamos que las demás delegaciones hagan lo mismo. Muchas gracias.
Doy las gracias al distinguido representante de Guinea Ecuatorial. Doy ahora la palabra al distinguido representante de la Federación Rusa.
Gracias, señor presidente. Quisiera, para empezar, dar las gracias a nuestros amigos venezolanos y, en particular, al ministro de Asuntos Exteriores, Iván Gil, por haber convocado la presente sesión plenaria de la Asamblea General. La Federación de Rusia se adhiere a la declaración de Venezuela en nombre de los amigos de la Carta de las Naciones Unidas y quisiéramos señalar lo siguiente: a título nacional, en septiembre del año pasado, la Asamblea General adoptó por consenso la resolución 7830029, donde se prevé cada 2 años, sino ya cada 3. examinar esta cuestión del orden del día, una muestra de que la comunidad internacional desea ardentemente acabar cuanto antes con la aplicación de las medidas coercitivas unilaterales. Hoy tenemos una ocasión extraordinaria, la de opinar acerca de esta práctica ilegítima. Es evidente que estas medidas obstaculizan la creación de un orden mundial pluripolar. Y estas medidas no son más que una ramita de las políticas neocoloniales de los países occidentales que pretenden alcanzar un objetivo muy claro: mantener su dominación, su dominio en el sur global, impidiendo que los demás puedan elegir sus propias políticas nacionales, obstaculizando así la capacidad de los países en cuestión de perseguir sus propios objetivos de desarrollo Y es que congelar los activos, restringiendo el acceso a la banca y otras medidas similares, como la obstrucción a la libertad de navegación, es lo que caracteriza este tipo de actitud. Sin embargo, queremos recalcar que estas sanciones Son sanciones sanguinarias que van en contra de los intereses de los países a los que se aplican, independientemente de la excusa que pretenda aportarse a su aplicación. Es una injerencia en los asuntos internos de los Estados. Estas medidas son contrarias a los principios fundamentales del programa de la Agenda 2030 para que nadie quede rezagado. Ya lo han dicho muchos hoy. Es imprescindible garantizar que se ponga a coto esta aplicación porque dificulta el acceso a derechos tan básicos como el derecho a la alimentación, a la medicación o al desarrollo. Los países del sur global ven como así se mina su capacidad de resolver distintos tipos de crisis que les afectan, especialmente cerciorándose también los derechos humanos de sus ciudadanos. Esto es contrario a lo que establece la Asamblea General en sus distintas resoluciones y a lo que dice el propio Consejo de Derechos Humanos. El Relator Especial del Consejo sobre los efectos nefastos de las medidas coercitivas unilaterales sobre los derechos humanos así lo señalaba. Subrayaba, en particular, la relatora que las medidas coercitivas unilaterales son contrarias a las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas y la prerrogativa de imponerlas tan solo recae en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. A este órgano ha confiado la comunidad internacional el cometido de defender la paz y seguridad internacionales con las medidas pertinentes. De ahí que la imposición de medidas coercitivas unilaterales constituya una usurpación arbitraria de esas prerrogativas del Consejo de Seguridad en materia de paz y seguridad internacionales. Todos saben que el bloque occidental, por motivos geopolíticos, ha aplicado medidas de presión económica a nuestro país en los últimos años. Con esas sanciones se han superado. Asimismo, se hicieron con los activos del Banco Central de la Federación de Rusia. Y pese a que las medidas coercitivas que aplicaban no era más que una violación del derecho internacional, la inmunidad de los Estados y la protección de sus bienes, pese a esa voluntad de Occidente de azotar nuestra economía, esta se ha mantenido firme y sólida. Los países occidentales también afectan al funcionamiento de las cadenas de suministro internacionales. Y las consecuencias han sido catastróficas para distintas poblaciones. Un ejemplo evidente es el de la situación de las entregas. de. grano ruso, de cereales rusos en distintos mercados, han dirigido medidas contra las exportaciones agrícolas y las cadenas financieras y logísticas mundiales han quedado gravemente dañadas. Aumentaron el precio de esos productos hasta un 10 %. Por supuesto, esto ha dañado sobremanera la seguridad alimentaria del mundo entero. y en particular a los países cuyas necesidades, los países del sur global, cuyos consumidores han pagado el precio más alto por estas acciones de los países occidentales.
Las sanciones, en principio, no deberían aplicarse a estas categorías de producto. Esto ha sido reafirmado por la Secretaría de la ONU y el Secretario General, Guterres. El señor Guterres firmó el memorando de entendimiento de Rusia y la ONU sobre la normalización de exportaciones en 2022. Y en los últimos tres años, a pesar de los esfuerzos de nuestros expertos y expertas de la ONU, no hemos visto resultados prácticos, a saber, el levantamiento de las restricciones o la introducción de exenciones jurídicamente vinculantes. Las sanciones unilaterales y legales se aplican no solo a los bienes comerciales, sino a las actividades humanitarias. En septiembre de 2022, una iniciativa cuyo objetivo era garantizar el suministro de 300 toneladas de abonos rusos a los países más pobres. Estas toneladas fueron incautadas legalmente en puertos de la Unión Europea. solo hemos podido realizar 5 entregas a Malawi, Kenia, Zimbabue, Nigeria y Sri Lanka. Alrededor de 200 toneladas de producto en total se entregaron. En almacenes en Estonia, Letonia, Bélgica y Países Bajos todavía quedan 90.000 toneladas de abono almacenados que no se han distribuido hasta la fecha, a pesar del hecho de que la empresa dueña de este abono asume todos los costos de entrega y todos los costos asociados con el hecho de que el PMA es el intermediario. Hoy, por lo tanto, más que nunca antes, es importante que los miembros responsables de la mayoría mundial se pongan de pie en el combate contra las medidas coercitivas unilaterales y otras manifestaciones del neocolonialismo. Una iniciativa importante en este frente es el foro de quienes están en contra de las prácticas modernas, el neocolonialismo. El movimiento pidió la libertad de naciones. La próxima reunión del comité permanente de ese movimiento se celebrará en junio de este año en Argelia. Se trata de un mecanismo permanente internacional donde fuerzas políticas de distintos países planifican medidas conjuntas para poner fin al neocolonialismo en aras de la prosperidad, el desarrollo y la vanguardia de esfuerzos para combatir con las prácticas neocoloniales. Tenemos el grupo de amigos en defensa de la Carta de la ONU, que ha mostrado ser un instrumento eficaz para defender las prioridades e intereses del sur global, sin duda alguna. El grupo puede recibir el crédito por la adopción en 2024 de una mayoría abrumadora de Estados miembros de la ONU, la resolución titulada Erradicación del colonialismo en todas sus formas y manifestaciones. La resolución tiene por objetivo garantizar la plena aplicación de la declaración sobre la concesión de independencia a los países y pueblos coloniales con fecha de 1960. Este paso debería colocar de manera firme la agenda anticolonial en un espacio protagónico para la comunidad internacional. La resolución es de carácter no confrontativo y constructivo. Este año, el Grupo de Amigos de Defensa de la Carta tiene la intención de remitir a la Asamblea General el tema de la proclama del 14 de diciembre como el Día Internacional contra el Colonialismo en todas sus formas y manifestaciones. Creemos que aprobar esta decisión en 2025, cuando conmemoramos el 65 aniversario de la Declaración de 1960, va a tener un valor simbólico y allanar el camino hacia el trabajo anticolonial para que se convierta en algo sistémico. Asimismo, el proyecto de resolución que se presenta para la consideración de la Asamblea General que será presentado por nuestros colegas venezolanos en nombre del grupo. Este proyecto de resolución pide que se declare que el 4 de diciembre sería el Día Internacional contra las MSU, así como la convocatoria de una reunión anual de la Asamblea General para abordar esta temática tan importante. Nosotros hemos copatrocinado este proyecto de resolución, lo apoyamos plenamente y contamos con el apoyo de todos los Estados miembros. Para terminar, una arquitectura multipolar verdaderamente justa, algo a lo que todos aspiramos, no tiene lugar para la coerción ni la hegemonía neocolonial. Esto significa que tarde o temprano las MSU ilegítimas se acabarán. Nosotros tenemos el poder de acelerar este proceso uniendo nuestras fuerzas para luchar contra los vestigios del colonialismo. Es la única manera en que la comunidad internacional puede forjar un orden mundial sin los dictados de las sanciones y en aras de los intereses de toda la humanidad. Gracias.
Doy las gracias al distinguido representante de la Federación Rusa. Hemos escuchado la última intervención en el debate de esta sesión sobre este tema. Escucharemos a los oradores restantes esta tarde a partir de las 15:00 en este salón. Se levanta la sesión.