The situation in Venezuela.
Emergency meeting on "Threats to international peace and security". Rosemary A. DiCarlo (Under Secretary General for Political and Peacebuilding Affairs) will read the Secretary-General's statement.
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Muy buenos días a todos. Declaro abierta la sesión número 10085 del Consejo de Seguridad. Como esta es la primera reunión oficial que celebra el Consejo de Seguridad este año, deseo transmitir mis mejores deseos de Año Nuevo a todos los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y de la Secretaría. Al presidir esta primera sesión oficial del Consejo en 2026, tengo el placer de dar la bienvenida a los nuevos miembros: Bahrein, Colombia, la República Democrática del Congo, Letonia y Liberia.
Esperamos contar con su participación en los trabajos del Consejo, su experiencia y su sabiduría nos aportarán una asistencia valiosísima en el desempeño de las responsabilidades del Consejo. También aprovecho esta oportunidad para expresar el agradecimiento del Consejo a los miembros salientes, a saber Argelia, Guyana, la República de Corea, Sierra Leona y Eslovenia, por las importantes contribuciones que aportaron a los trabajos del Consejo durante sus respectivos mandatos.
Asimismo, quisiera aprovechar esta oportunidad para rendir homenaje, en nombre del Consejo, al excelentísimo señor Samuel Švogar, representante permanente de Eslovenia, por su servicio en calidad de presidente del Consejo durante el mes de diciembre. Seguro que hablo en nombre de todos los miembros del Consejo al expresar mi profundo agradecimiento al embajador Švogar y a los miembros de su equipo por sus grandes dotes diplomáticas, con las que dirigió las labores del Consejo el mes pasado. El orden del día provisional de la reunión reza amenazas a la paz y la seguridad internacionales. Queda aprobado el orden del día.
Con arreglo a lo dispuesto.
En el artículo 37 del Reglamento provisional del Consejo, invito a los representantes de la Argentina, Brasil, Chile, Cuba, Eritrea, República Islámica del Irán, México, Nicaragua, Paraguay, Sudáfrica, España, Trinidad y Tabago, Uganda y la República Bolivariana de Venezuela a participar en la reunión. Así queda acordado. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 39 del Reglamento Provisional del Consejo, invito a los siguientes ponentes a participar en la reunión.
Señora Rosemary Di Carlo, Secretaria General Adjunta de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz. Señor Jeffrey Sachs, Presidente de la Red de Soluciones Sostenibles para el Desarrollo de las Naciones Unidas y Director del Centro para el Desarrollo Sostenible en la Universidad de Columbia. y la señora Mercedes de Freitas, fundadora y directora ejecutiva de Transparencia Venezuela. Así queda acordado.
El Consejo de Seguridad comenzará ahora el examen del tema 2 del orden del día. Concedo la palabra a la señora Rosemary Di Carlo.
Gracias, Presidente.
Voy a formular una declaración del Secretario General, Antonio Guterres, que no puede estar con nosotros esta mañana. Señor Presidente, miembros del Consejo de Seguridad, nos reunimos en un momento grave tras la acción militar de Estados Unidos el 3 de enero en la República Bolivariana de Venezuela. Las líneas generales de los acontecimientos del sábado han sido ampliamente informadas. A primera hora de ese día, Fuerzas estadounidenses se encontraban activas en Caracas y en los estados norteños de Miranda, Aragua y La Guaira. El número de bajas causadas por estas acciones sigue sin determinarse. En un comunicado publicado en las redes sociales el sábado, el presidente Donald Trump anunció la realización de, cito, un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, fin de la cita. Durante una rueda de prensa el sábado, el presidente Trump declaró, y cito de nuevo, "Vamos a dirigir el país hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y sensata". Fin de la cita. El gobierno de Venezuela ha calificado la acción de los Estados Unidos llevada a cabo en zonas civiles y militares de agresión militar y de flagrante violación de la Carta, la cual supone una amenaza para la paz y la estabilidad internacionales y regionales. En este preciso instante, el presidente Maduro se encuentra retenido en Nueva York, acusado por las autoridades estadounidenses junto con su esposa, Cilia Flores, de delitos graves. Lo que es menos seguro es el futuro inmediato de Venezuela. Me preocupa profundamente la posible intensificación de la inestabilidad en el país, así como el posible impacto en la región y el precedente que podría sentar en cuanto a cómo se llevan a cabo las relaciones entre Estados. Señor Presidente, la situación en Venezuela ha sido motivo de preocupación regional e internacional durante muchos años. La atención sobre el país no hizo más que crecer tras las disputadas elecciones presidenciales de julio de 2024. El grupo de expertos electorales que nombré a petición del gobierno venezolano para dar apoyo a las elecciones puso de manifiesto cuestiones graves. Constantemente hemos pedido total transparencia y que se publiquen los resultados completos de las elecciones. Como informábamos al Consejo el 23 de diciembre, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos ha catalogado violaciones graves. Y el 3 de enero, la vicepresidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó el estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional, otorgando así al Gobierno competencias adicionales de seguridad. Señor Presidente, los últimos acontecimientos tienen lugar tras un período de tensiones elevadas que comenzó a mediados de agosto, como se ha debatido ya en el Consejo en dos ocasiones anteriores. He subrayado constantemente que todos tienen la obligación de respetar a cabal el Derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas, que sienta las bases para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Sigo profundamente preocupada por el hecho de que las reglas del Derecho internacional no se hayan respetado con relación a la acción militar del 3 de enero. La Carta consagra la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. El mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales depende del compromiso continuo de todos los Estados miembros de cumplir con todas las disposiciones de la Carta. Señor Presidente, Venezuela ha experimentado décadas de inestabilidad interna, y turbulencias sociales y económicas. La democracia ha sido socavada, millones de venezolanos han huido del país. La situación es crítica, pero aún es posible evitar una conflagración aún más amplia de estructura. Hago un llamado a todos los actores venezolanos para que participen en un diálogo inclusivo y democrático en el que todos los sectores de la sociedad puedan decidir sobre su futuro. Ello implica el pleno respeto de los derechos humanos, del Estado de Derecho y la voluntad soberana del pueblo venezolano. Asimismo, insto a los vecinos de Venezuela y a la comunidad internacional en general a que actúen en un espíritu de solidaridad y en cumplimiento de los principios, leyes y normas establecidos para promover la convivencia pacífica. acojo con beneplácito y estoy dispuesta a apoyar todos los esfuerzos encaminados a ayudar a los venezolanos a encontrar un camino pacífico hacia adelante. Señor Presidente, Excelencias, en situaciones tan confusas y complejas como la que estamos enfrentando ahora, es importante ceñirse a los principios. El respeto de la Carta de las Naciones Unidas ni de todos los demás marcos legales aplicables para salvaguardar la paz y la seguridad, el respeto de los principios de soberanía, independencia política e integridad territorial de los Estados, la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza. El poder de la ley debe prevalecer. El Derecho internacional contiene herramientas para abordar cuestiones tales como el tráfico ilícito de estupefacientes, las controversias sobre recursos y las preocupaciones en materia de derechos humanos. Este es el camino que debemos tomar. Gracias, presidente.
Doy las gracias a la señora Di Carlo por su alocución y concedo ahora la palabra al señor Jeffrey Sachs.
Señor presidente, distinguidos miembros del Consejo de Seguridad, el tema que hoy está examinando el Consejo no es.
El carácter del gobierno de Venezuela es si algún estado miembro, ya sea por la fuerza, por coacción o por asfixia económica, tiene el derecho de determinar el futuro político de Venezuela o de ejercer el control sobre sus asuntos. Esta. La cuestión va directamente a la sección cuatro del artículo 2 de la Carta, donde se prohíbe la amenaza.
O el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
El Consejo ha de decidir si esa prohibición se va a respetar o abandonar, y abandonarla acarrearía consecuencias gravísimas. Quisiera ponerlos en antecedentes.
Desde 1947, la política exterior de los Estados Unidos de América.
Reiteradamente ha utilizado la fuerza, acciones encubiertas y manipulaciones políticas para lograr cambios de régimen en otros países. Esto está documentado en los registros históricos. El politólogo Lencio Ward documenta 70 intentos de cambio de régimen a través de operaciones de las Naciones Unidas. Y estas prácticas no terminan con la Guerra Fría. Desde 1989, grandes operaciones de cambio de régimen de los Estados Unidos, realizadas sin autorización del Consejo de Seguridad, han incluido, entre las más importantes, Irak en el año 2003, Libia en el año 2011, Siria a comienzos de 2011, Honduras en 2009, Ucrania en 2014 y Venezuela de 2002 y en adelante. Los métodos utilizados son bien conocidos y están debidamente documentados. Entre ellos están la guerra abierta, operaciones de inteligencia encubiertas, instigación de agitación, apoyo a los grupos armados, manipulación de las redes sociales y los medios de comunicación de masas, soborno a oficiales, asesinatos específicos, operaciones concretas y guerra económica. Estas medidas son ilícitas en virtud de la Carta de las Naciones Unidas. y suelen dar lugar a una violencia constante, a un conflicto jurídico, a una inestabilidad política y a un profundo sufrimiento para la población civil. El reciente historial de los Estados Unidos con relación a Venezuela también es patente. En abril de 2002, Estados Unidos trató de llevar a cabo un golpe de Estado contra ese gobierno. En los años 2010, los Estados Unidos financiaron a grupos de la sociedad civil que participaban en protestas contra el gobierno, cuando el gobierno reprimió a los manifestantes, Estados Unidos impuso sanciones. En 2015, el presidente Barack Obama dijo que Venezuela era una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos de América. En 2017, en una cena con líderes latinoamericanos al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Trump abiertamente habló de la posibilidad de invadir Venezuela para derrocar al gobierno. durante 2017 y hasta 2020, los Estados Unidos impusieron sanciones generales sobre la empresa petrolera PDVSA. frenando la producción en un 75 por ciento. El PIB per cápita sí disminuyó en un 62 por ciento. La Asamblea General de las Naciones Unidas reiteradamente ha votado de manera abrumadora en contra de esas medidas coercitivas unilaterales. En virtud del derecho internacional, solo el Consejo de Seguridad tiene la potestad de imponer tales medidas. El 23 de enero de 2019, los Estados Unidos de manera unilateral reconocieron al señor Juan Guaidó como presidente interino y pocos días después Congelaron aproximadamente 7.000 millones de dólares de activos soberanos de Venezuela que se encontraban en el exterior y tomaron la autoridad de algunos de estos activos. Algunos de esos activos se han seguido utilizando para lograr un cambio de régimen durante décadas. Se han llevado a cabo operaciones de bombardeo en varios países. Ninguna de esas operaciones fueron autorizadas por el Consejo de Seguridad y ninguna de ellas se realizó en legítima defensa en virtud de la Carta. Entre los países atacados cabe citar Irán, Irak, Nigeria, Somalia, Siria, Yemen y ahora Venezuela. En el último mes, el presidente Trump ha lanzado amenazas directas contra seis Estados miembros de esta organización, entre ellos Colombia, Dinamarca, Irán, México, Nigeria y, cómo no, Venezuela. Los miembros del Consejo No se les ha pedido que opinen sobre Nicolás Maduro, ni si la cuarentena o la situación actual dan lugar a la libertad o al dominio. Lo que se les pide es que respeten el derecho internacional y concretamente la Carta. La verdadera escuela de las relaciones internacionales describe las condiciones de la anarquía internacional calificándolas de la tragedia de la política de los grandes poderes. El realismo es, pues, una descripción, no una solución para la paz. Su única conclusión es que la anarquía da lugar a la tragedia. Después de la Primera Guerra Mundial, se creó la Sociedad de Naciones precisamente para poner fin a la tragedia a través de la aplicación del derecho internacional. Sin embargo, las naciones principales del mundo no defendieron el derecho internacional, con lo cual resurgió la guerra mundial. Esta organización surgió de esta catástrofe como segundo esfuerzo de la humanidad por colocar el derecho internacional por encima de la anarquía internacional. Como se dice en la Carta, las Naciones Unidas se crearon para preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la humanidad sufrimientos indecibles. En vista de que nos encontramos en la era nuclear, no se puede repetir este fallo, porque perecería la humanidad, no habría una tercera oportunidad. para cumplir con las responsabilidades que le incumben en virtud de la Carta al Consejo de Seguridad, de inmediato debería afirmar lo siguiente. Primero, los Estados Unidos han de cesar y desistir de inmediato de todas las amenazas implícitas o uso de amenazas o de la fuerza contra Venezuela. Estados Unidos ha de terminar su cuarentena naval y todas las medidas militares coercitivas conexas. que carecen de autorización del Consejo de Seguridad. Los Estados Unidos, de inmediato, han de retirar sus fuerzas militares tanto de dentro de Venezuela como de su perímetro, incluidas fuerzas de inteligencia, navales, aéreas y otros activos desplegados de avanzadilla. Venezuela ha de respetar la Carta y los derechos humanos que están protegidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos. El Secretario General ha de designar de inmediato un enviado especial, eso se lo recomiendo, para que interactúe con los partidos venezolanos internacionales y para que rinda informe al Consejo de Seguridad en un plazo de catorce días con recomendaciones conformes a la Carta. Y el Consejo de Seguridad debería seguir ocupándose urgentemente de esta cuestión. Todos los Estados miembros deberían abstenerse de lanzar amenazas unilaterales, imponer medidas coercitivas u otras acciones unilaterales fuera de la autoridad del Consejo de Seguridad. Para terminar, señor presidente, distinguidos miembros del Consejo, la paz y la supervivencia de la humanidad dependen de si la Carta de las Naciones Unidas sigue siendo un instrumento vivo del Derecho internacional o si se permite que caiga en la irrelevancia. Esa es la decisión que hoy ha de tomar el Consejo. Gracias.
Gracias al señor Sachs por su alocución.
Concedo ahora la palabra a la señora Mercedes de Freitas.
Señora de Freitas, no se escucha, está usted en uso de la palabra?
Pido disculpas, ahora doy la palabra a la señora Mercedes de Freitas.
Está usted en uso de la palabra, señora de Freitas?
Muy buenos días, voy a formular mi declaración en español. Colóquense los audífonos quienes necesiten escuchar la interpretación.
Gracias por esta oportunidad. Sí, sí, no me escuchan. Aló, aló, ¿me escuchan.
Se la escucha perfectamente, señora de Freitas, la escuchamos perfectamente. Puede proseguir. Como les decía, voy a hablar en español.
Buenos días señores embajadores, representantes de estados y gobiernos. Gracias por esta oportunidad de presentar los resultados de investigaciones que desde Transparencia Venezuela hemos estado desarrollando para la. He organizado He organizado la información que voy a presentar en cinco puntos.
Señora de Freitas, puede continuar.
Para aprovechar los pocos minutos que tengo. El punto número uno, la red de gran corrupción transnacional de origen venezolano tiene presencia con empresas, propiedades y actividades en 73 países del mundo. Hemos organizado cientos de casos que hemos documentado a lo largo de los años, más de 500 y 600 casos en diferentes países. Solo en los sistemas de justicia.
Continúe, la escuchamos perfectamente.
Puede usted continuar, señora de Freitas, aquí se la escucha perfectamente.
¿Usted nos oye.
Nosotros a usted sí que la oímos. ¿Usted a nosotros nos oye.
Solo en los sistemas de justicia de 30 países se procesaron 172 casos de gran corrupción. donde el 60% de ellos suma más de 72 mil millones de dólares. Esos 72 millones de dólares que están comprometidos son dinero público venezolano. Nicolás Maduro y su familia son el jefe de la red y el puente estructural entre esas dos esferas. Y donde Petróleos de Venezuela ha sido el instrumento central involucrada directa e indirectamente en el 90% de los casos de corrupción que hemos identificado. Punto número dos, las organizaciones criminales nacionales e internacionales tienen una relación simbiótica con la administración de Nicolás Maduro, utilizando capacidades y utilizando las estructuras del Estado para facilitar, soportar, impulsar, proteger y dirigir las operaciones ilícitas. Las economías ilícitas de oro, extorsión.
Señora de Freitas, señora de Freitas, disculpe. Señora de Freitas, disculpe. Señora de Freitas, ¿usted nos oye? Señora de Freitas, ¿nos oye usted? Disculpe la interrupción. ¿Usted nos oye? Porque los intérpretes no la oyen muy bien.
¿Podría usted, por favor, alzar un poco la voz? Leer un poquito más lento.
Sí, dígame. Sí, la oigo. La oigo con delay. Sí, sí, la oigo. Sí, la escucho.
Okay.
Ok, perfecto. El punto número dos, las organizaciones criminales nacionales e internacionales tienen una relación simbiótica con la administración de Nicolás Maduro, compartiendo capacidades, utilizando las estructuras del Estado para facilitar su impulsar, proteger y dirigir las operaciones ilícitas. Las economías ilícitas de oro, de ****** extorsión y trata de personas alcanzaron, según nuestras estimaciones, 8.200 mil millones de dólares. De la producción de oro, por ejemplo, solo se reporta el 20% al Tesoro Nacional. El resto va a cuentas privadas de miembros aliados del alto gobierno. ese proceso minero además ha destruido áreas completas de nuestro estado Bolívar del del parque nacional Canaima y de nuestro Amazonas para lavar el dinero de la corrupción y del crimen organizado la red comparte operaciones y estructuras y mecanismos de lavado de dinero muy sofisticadas y desde el dos mil veintiuno utilizan las criptoactivos a gran escala. El punto tres La gran corrupción y los ilícitos son una de las razones de reducción de los ingresos del Estado y, por ende, del gasto público, del empleo de calidad, de los servicios básicos, de la economía del país sigue en crisis aguda desde hace décadas. Tampoco hay dinero para pagar la deuda, que hoy suma 167 mil millones de dólares que tiene a Venezuela en cesación de pagos selectivos en un default técnico desde el 2017. donde el primer acreedor es China, al que aún le debemos más de 15 mil millones de dólares. El punto cuatro, los venezolanos hemos tenido que aprender a vivir con pocas horas de luz en gran parte del país, en Caracas inclusive y las otras ciudades del país. Hemos aprendido a protegernos de la extorsión diaria y generalizada. desde los grupos armados colombianos, desde los grupos de crimen organizado, pero también lamentablemente desde los funcionarios del Estado. Millones de familias tienen una sola comida al día y con bajo nivel calórico. Los datos de desnutrición y nutrición empeoran cada día. Los programas humanitarios no son suficientes. Se eliminó el sistema de contrapesos y la independencia entre los poderes públicos. Ese es mi quinto punto. El grupo en el poder hoy en día en Venezuela tiene capturado toda la estructura institucional, comenzando con el sistema de justicia y con la industria petrolera, principal generadora de ingresos y de los oligopolios en los sectores económicos clave. Para mantener el control y la impunidad de los negocios ilícitos, aplican un sistema represivo cada vez más atroz. Hoy, además, hay más de mil presos políticos, cifra que cambia tras una aterradora puerta giratoria. Para finales de año, 86 de esos presos políticos se desconocía su paradero y 26 personas ya han muerto bajo custodia del Estado durante torturas o por falta de atención médica. La Misión de Determinación de los Hechos de Venezuela de Naciones Unidas ha documentado cientos de torturas Y esto no ha, no se ha detenido aún. Para cambiar esta realidad necesitamos un estado íntegro y transparente que rinda cuentas, que garantice el estado de derecho y los derechos humanos, que proteja los recursos públicos para el beneficio de todos sin privilegios, con un sistema de justicia autónomo independiente. Necesitamos inversión de capitales constructivos que nos permitan pagar la deuda pero también crecer y sostener con dignidad que respete la voluntad del pueblo venezolano de vivir libre y en democracia. Por último, una petición, es una súplica, la libertad para todos los presos políticos venezolanos. Muchísimas gracias.
Doy las gracias a la señora de Freitas por su alocución. Doy ahora la palabra a los miembros del Consejo que deseen pronunciar una intervención. En primer lugar, tiene la palabra la representación de Colombia.
Señor Presidente, Colombia agradece a Somalia, en su calidad de Presidencia del Consejo de Seguridad, por haber acogido con celeridad nuestra petición para convocar esta reunión de emergencia, así como a China y Rusia por el apoyo a esta convocatoria. Le deseamos a usted, señor Presidente, una exitosa gestión durante este mes de enero en un momento particularmente delicado para la paz y la seguridad internacionales. Asimismo, agradezco a la Subsecretaria General para Asuntos Políticos y de Consolidación de Paz de las Naciones Unidas y a los oradores invitados por sus presentaciones. Esta es la primera intervención de Colombia en el Consejo de Seguridad como miembro no permanente para el período 2026-2027. Colombia asume esta responsabilidad con profundo sentido de deber y lo hace desde el primer día en defensa inequívoca del derecho internacional y de los principios y propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, la paz y la seguridad internacionales, la solución pacífica de las controversias, la prohibición del uso de la fuerza, la igualdad soberana, el respeto a la integridad territorial y la independencia política de todos los Estados. Colombia condena de manera categórica los sucesos ocurridos en la madrugada del 3 de enero en Venezuela. en donde se han registrado múltiples explosiones y actividad aérea sobre Caracas y otras zonas del país, en el contexto de un ataque militar llevado por los Estados Unidos, el cual ha incluido bombardeos sobre instalaciones civiles y militares, generando pánico entre la población. Todo esto representa evidentes violaciones a la soberanía, la independencia política y la integridad territorial venezolana. No existe justificación alguna, en ninguna circunstancia, para el uso unilateral de la fuerza ni para cometer un acto de agresión. Dichas acciones constituyen una grave violación del derecho internacional y de la Carta de la ONU. incluida la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza, el principio de respeto a la soberanía y autoridad plena de los Estados sobre su territorio, incluyendo sobre sus recursos naturales, la integridad territorial de los Estados y los principios de defensa colectiva, especialmente cuando ponen en riesgo directo a la población y a bienes de carácter civil. Defender estos principios no es una opción, sino una obligación común para preservar la paz y la seguridad internacionales. Es necesario recordar que en las disposiciones de la Carta se admite el uso de la fuerza solo en circunstancias excepcionales, como la legítima defensa ante un ataque armado o cuando existe una autorización expresa de este Consejo conforme a su capítulo séptimo y aún en esos casos, no es para asumir el control político del otro Estado. En este sentido, rechazamos cualquier acción militar unilateral, cualquier acto que pueda agravar la situación o poner en riesgo a la población civil y hacemos un llamado a la desescalada y a no acudir al uso de la fuerza, poniendo en riesgo a las personas, quienes en esta delicada situación deben ser la prioridad absoluta. Ya hemos aprendido con nuestra experiencia que la población civil es siempre quien paga el precio más alto de la confrontación armada. Señor presidente, América Latina y el Caribe se ha proclamado como una zona de paz y esa voluntad y compromiso colectivo de nuestra región debe ser respetado. Acciones unilaterales contrarias al derecho internacional ponen en riesgo la estabilidad regional, incrementan la inseguridad y agravan ya las ya complejas condiciones que experimenta la población civil con efectos devastadores que trascenderán las fronteras soberanas de Venezuela, con un impacto directo sobre los países de la región como Colombia. De manera preventiva, Colombia ha dispuesto medidas para proteger a la población civil y preservar la estabilidad en la frontera, atendiendo las eventuales necesidades de la población, especialmente de la población migrante. en coordinación con las autoridades locales. Colombia ha sido y seguirá siendo receptor solidario de la población venezolana que ante la incertidumbre que representa la crisis ocasionada por estos ataques puede generar un flujo masivo de migración que demandaría un significativo esfuerzo en recursos y capacidades para brindar el debido apoyo y asistencia en las zonas de acogida. Señor Presidente, estas acciones recuerdan los peores momentos de injerencias en la política latinoamericana y del Caribe y constituyen una clara amenaza a la preservación de la región como una zona de paz y al compromiso que como Estados hemos asumido de resolver nuestras diferencias de forma pacífica por la vía del diálogo y la negociación u otra forma de solución pacífica, en plena consonancia con el derecho internacional y con los instrumentos que hemos suscrito a nivel esférico y regional, como la Carta de la Organización de los Estados Americanos. Es importante, además, dimensionar lo que esta situación significa para la paz y la seguridad internacionales. Más allá de nuestra región, especialmente cuando un miembro permanente del Consejo de Seguridad toma la decisión de hacer uso de la fuerza y asumir control de manera unilateral de otro Estado soberano, con el objeto, entre otros, de apropiarse recursos naturales o estratégicos. Esto sienta precedente profundamente preocupante para el orden internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial y viola flagrantemente el derecho internacional en una contradicción clara ante la Carta de las Naciones Unidas y el mismo objetivo para el cual este Consejo fue creado. Si un Estado, y en particular un Estado que es miembro permanente de este Consejo, desconoce el orden internacional que diseñamos en San Francisco, ¿cuál es entonces el rol de este Consejo y dónde quedan los cimientos de la paz y la seguridad internacionales? Estamos aceptando que la ley e intereses del más fuerte prevalezcan sobre el multilateralismo y sobre los acuerdos que en esta misma sala hemos forjado con diálogo y diplomacia. La democracia no puede ser promovida ni defendida mediante la violencia o la coerción, y tampoco puede estar supeditada a intereses económicos ajenos. La democracia solo puede construirse y sostenerse a través del respeto a la voluntad de los pueblos. de la reafirmación del estado de derecho, del diálogo político y de procesos pacíficos e inclusivos. Venezuela merece vivir en paz, en democracia, prosperidad y dignidad. Con un gobierno soberanamente definido por nadie más, por el mismo pueblo venezolano y sus instituciones. Es por esto que Colombia ha hecho llamados reiterados abrir caminos de democracia en Venezuela bajo la expresa decisión popular. El interés primordial de lograr la paz, el respeto al derecho internacional y la protección de la vida y los derechos humanos deben prevalecer sobre cualquier vía de hecho. Colombia reitera su firme convicción de trabajar incansablemente bajo estos principios en su nuevo rol como miembro no permanente de este Consejo de Seguridad, y pone a disposición sus buenos oficios para ayudar a darle una salida diplomática a la actual crisis en el hermano país. Seguido a lo anterior, Colombia exhorta a este Consejo, en pleno cumplimiento de su responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales, y en atención a la gravedad de los hechos, a seguir ocupándose de este asunto, al tiempo que agradezco al Secretario General de las Naciones Unidas por ofrecer sus buenos oficios para defender los principios y propósitos de la Carta de Naciones Unidas, activar los canales de mediación a su alcance y facilitar el diálogo con los actores concernidos en la búsqueda de alternativas que permitan encontrar una salida política liderada por los venezolanos y brindar asistencia a la población venezolana que así lo requiera. Para finalizar, urgimos a las partes a ejercer la máxima cautela y contención, a desescalar las tensiones y a privilegiar el diálogo y los canales diplomáticos y a desarrollar mecanismos para evitar que continúen las violaciones flagrantes del derecho internacional para lo cual se requerirá del concurso de las Naciones Unidas y las organizaciones regionales. Muchas gracias, señor presidente.
Doy las gracias a la representante de Colombia por su intervención. Doy ahora la palabra al representante de la Federación de Rusia.
Señor presidente, primero y principal, queremos felicitarlo por haber asumido La Presidencia del Consejo de Seguridad. En segundo lugar, damos la bienvenida a los nuevos miembros electos del Consejo de Seguridad. El inicio de este nuevo año conmocionó. a todos los que por el mundo entero confiaban y albergaban la esperanza de que el respeto al derecho internacional, la no injerencia en los asuntos internos de otros países y la apuesta por la diplomacia y la búsqueda de la avenencia se convertirían en principios claves de la labor del nuevo gobierno estadounidense. El ataque contra el líder de Venezuela, agravado además por la muerte de varias decenas de ciudadanos venezolanos y cubanos, para muchos se ha convertido en un presagio del regreso a la era de la ilegalidad y del dominio estadounidense a través de la fuerza, el caos y la anarquía que siguen afligiendo a decenas de estados en distintas regiones del mundo. No hay ni puede haber justificación alguna para los crímenes cínicamente cometidos por Estados Unidos en Caracas. Condenamos enérgicamente el acto de agresión armada de Estados Unidos contra Venezuela, vulnerando todas las normas del derecho internacional. En relación con la confirmación del secuestro del presidente legítimamente electo de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa en Estados Unidos, ahora sabemos que están en Nueva York, Pedimos a las autoridades estadounidenses su liberación inmediata, el presidente legítimamente electo de un país soberano y su esposa. Cualquier problema o conflicto entre Estados Unidos y Venezuela debe resolverse mediante el diálogo. Justamente así lo consagra la Carta de las Naciones Unidas, cuyos objetivos y principios algunos Estados han aplicado de manera selectiva en los últimos años según el panorama político. Hoy enfrentamos las consecuencias de esta irresponsabilidad y selectividad en la aplicación de las normas del derecho internacional que se vinculaban con el llamado orden mundial basado en normas. Aquí tienen su orden mundial. en todo su esplendor, horrorizando incluso a los más acérrimos atlantistas. Señor Presidente, manifestamos nuestra profunda solidaridad con el pueblo venezolano ante la agresión externa. Apoyamos firme y completamente la política del gobierno bolivariano de protección de los intereses nacionales y la soberanía del país. Las acciones agresivas de Washington ya han sido condenadas por numerosos Estados y asociaciones multilaterales, incluido el Movimiento de Países No Alineados, la Unión Africana y el Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas. Esperamos que este atropello internacional reciba sin demora una evaluación objetiva y exhaustiva. en el plano jurídico internacional con los mecanismos universales de la ONU y otros formatos multilaterales siendo utilizados. Este proceso no debe verse afectado por el reconocimiento o no de la legitimidad por parte de determinados estados u organizaciones de Nicolás Maduro. Por ello, los susurros apenas inteligibles y los intentos de eludir valoraciones de principios por parte de quienes en otras situaciones exigían con vehemencia el cumplimiento de la Carta de la ONU, resultan hoy especialmente hipócritas e inapropiados. Esperamos que lo reconozcan, que dejen atrás sus dobles raseros y que no intenten justificar un acto tan flagrante de agresión por temor a enojar al gendarme mundial estadounidense que intenta resurgir. Resulta especialmente desazonador el terrible cinismo con el que Washington ni siquiera procura ocultar los verdaderos objetivos de su operación criminal, establecer un control ilimitado sobre los recursos naturales de Venezuela y la afirmación de sus ambiciones hegemónicas en América Latina. Así, Washington da un nuevo impulso al neocolonialismo y al imperialismo, que fueron rechazados de manera repetida y decisiva por los pueblos de esta región y del sur mundial en conjunto. Estimados colegas, ante estas circunstancias, es de suma importancia que toda la comunidad internacional esté unida y rechace de manera definitiva los métodos y herramientas de la política militar exterior estadounidense que ha quedado de manifiesto en el caso de Venezuela. Solo así se podrá obligar a Washington a revisarlos y abandonar sus peligrosas ilusiones, como dijimos en sesiones anteriores sobre Venezuela. Ahora las campanas tañen en toda la región y en todo el hemisferio occidental también suenan estas campanas ante los estados miembros de la ONU y en relación con el futuro de la propia organización. No escuchar estas campanas significa mostrar cobardía y falta de principios venciendo la práctica del el socavamiento continuo del derecho internacional y del comportamiento civilizado entre los estados. No se puede permitir que Estados Unidos se autoproclame en juez supremo supuesto con derecho exclusivo de invadir países, designar culpables, imponer y ejecutar castigos con independencia o ignorando conceptos de jurisdicción internacional, soberanía y no injerencia. ¿Es acaso es el mundo que esperábamos lograr en la celebración del octogésimo aniversario de la Carta de la ONU, cuando todos firmamos la declaración al respecto de la presidencia del Consejo de Seguridad? ¿Es ese el objetivo de la reforma de la ONU que todos defendimos? ¿O acaso la ONU y el Consejo de Seguridad ya no existen y debemos acudir a Washington para obtener una una patente de dominio mientras que la voluntad de cada pueblo y su derecho a decidir su destino no valen nada? Son estas las preguntas que todos debemos responder hoy. Y si la respuesta es sincera y basada en principios, entonces quizá el liderazgo estadounidense que afirma abiertamente su intención de gobernar otros países en interés de los Estados Unidos, puede hacer que este país mire a su propia Constitución, la de los Estados Unidos, que comienza diciendo nosotros, el pueblo de los Estados Unidos, y esperamos que así empiecen a reconocer la soberanía de otros Estados en lugar de dedicarse a derrocar regímenes que le resultan incómodos. Gracias.
Gracias al representante de la Federación de Rusia por su intervención. Ahora tiene la palabra la representación de China.
Presidente de la República Popular China.
Presidente China apoya que el Consejo de Seguridad celebre una sesión de emergencia sobre los ataques militares de Estados Unidos sobre Venezuela y gracias a la SG, a Di Carlo, por haber leído la comparecencia del Secretario General. He escuchado con atención las intervenciones de los ponentes. Damos la bienvenida a la sesión a las representaciones permanentes de Venezuela y las representaciones de otros países. El 3 de enero, Estados Unidos. puso en marcha flagrantes incursiones ilícitas, deteniendo por la fuerza al presidente y a su esposa, sacándolos del país, dijo que iba a gobernar el país y no descartó una segunda ronda de operaciones militares incluso más grande. Conmoción a China esta acción unilateral de hostigamiento de los Estados Unidos que condenamos. Desde hace tiempo, la comunidad internacional ha manifestado su honda preocupación por las sanciones estadounidenses, los bloqueos y la amenaza de la fuerza contra Venezuela. El Consejo convocó dos sesiones de emergencia durante las cuales el secretario general, Gutiérrez, muchos Estados miembros y países de la región y de más allá pidieron unánimemente el cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, el mantenimiento de la calma y la contención, la solución pacífica de las controversias, la distensión y la salvaguarda de la estabilidad regional. Sin embargo, como miembro permanente del Consejo, los Estados Unidos han hecho caso omiso a las graves preocupaciones de la comunidad internacional y adrede ha pisoteado la soberanía venezolana, su seguridad y sus derechos e intereses legítimos, vulnerando gravemente los principios de la igualdad soberana, la no injerencia en los asuntos internos, la solución pacífica de las controversias internacionales y la prohibición del uso de la fuerza en las relaciones internacionales. Estos principios suponen los elementos básicos de la Carta de las Naciones Unidas y la piedra angular del mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Estados Unidos ha puesto sus poderes por encima del multilateralismo y la acción militar por encima de los esfuerzos diplomáticos, suponiendo una grave amenaza para la paz y la seguridad en América Latina y en el Caribe. Y también internacionalmente China se opone tajantemente y la comunidad internacional también ha manifestado su profunda preocupación y sólida condena. Exhortamos a Estados Unidos a atender el llamamiento por mayor de la comunidad internacional de cumplir el derecho internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, que deje de inmiscuirse en la soberanía y seguridad de otros Estados, que deje atrás este cercenamiento del gobierno venezolano y que haya soluciones políticas a través del diálogo y la negociación. Pedimos a Estados Unidos que garantice la seguridad personal del presidente Maduro y de su esposa y que los libere de una vez por todas. Apoyamos que el Consejo cumpla su responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales. Apoyamos todos los esfuerzos del Secretario General, los países de la región y las organizaciones que contribuyen a la promoción del diálogo y la distensión. Presidente, la historia nos recuerda gravemente que las soluciones militares no son tales y el uso indiscriminado de la fuerza no provocará sino mayores crisis. Estados Unidos sorteó la labor del Consejo al lanzar operaciones militares contra Irak en el ataque más reciente de instalaciones nucleares contra Irán y las incursiones aéreas armadas en muchos países de América Latina y el Caribe. Estas acciones han provocado conflictos, inestabilidad y sufrimientos enormes para la ciudadanía de a pie. ¿Acaso estas acciones trajeron consigo paz y desarrollo, desarrollo o prosperidad? la comunidad internacional lo ve con claridad. Venezuela es un Estado independiente y soberano, con todo el derecho a defender su soberanía y dignidad nacionales. Los países de América Latina y del Caribe son fuerzas importantes en el mantenimiento de la paz y la estabilidad mundiales y en la promoción del desarrollo y la prosperidad mundiales y tienen todo el derecho elegir independientemente sus sendas y socios en materia de desarrollo. Ningún país puede ser la policía del mundo ni ningún Estado puede erigirse en juez internacional. Apoyamos al Gobierno y al pueblo venezolano en la salvaguardia de su soberanía, seguridad y derechos e intereses legítimos. Apoyamos plenamente a los países de la región en la defensa de la condición de América Latina y el Caribe como zona de paz. Exigimos que Estados Unidos deje de acosar y deje atrás estas prácticas de coacción y forje relaciones a partir del respeto mutuo, la igualdad y la no injerencia en los asuntos internos. China está listo para colaborar con los países de la región y la comunidad internacional a fin de reforzar la solidaridad, la cooperación, defender la justicia y salvaguardar conjuntamente la paz y la estabilidad en América Latina y el Caribe. Muchas gracias, presidente.
Doy las gracias al representante de China por la intervención. Tiene ahora la palabra la representación de Liberia.
Muchas gracias, Presidente. Tengo el honor de pronunciar esta intervención en nombre de los miembros del A3, a saber, la República Democrática del Congo, Somalia y mi país, Liberia. Damos las gracias a la Presidencia por convocar con celeridad esta importante sesión. Felicitamos a Somalia por asumir la Presidencia del Consejo de Seguridad este mes y deseamos una muy cálida bienvenida a los nuevos miembros. El A3 agradece la Comparecencia tan completa de la SG A. Di Carlo. Hemos escuchado con atención los comentarios de los representantes de la sociedad civil. También acogemos con agrado la presencia del representante de Venezuela y damos la bienvenida a él y a los representantes de la región a esta sesión. Señor Presidente, El A3 suscribe el reciente comunicado de la Unión Africana sobre la situación en la República Bolivariana de Venezuela y sigue vigilando los acontecimientos y pendiente, mejor dicho, de los acontecimientos con una preocupación. En concreto, observamos que se habla de todo lo que tiene que ver con la detención del presidente Nicolás Maduro y de su esposa y de incidentes que tienen que ver con las instituciones venezolanas. Estos acontecimientos suponen graves amenazas, no solo para la estabilidad interna venezolana, sino que también vienen a resaltar que es menester salvaguardar la paz y la seguridad de la región en sentido amplio. La A3 mantiene un sólido compromiso para con los principios fundamentales del derecho internacional, incluido el pleno respeto a la soberanía e integridad territorial de los Estados, según se consagra en la Carta de las Naciones Unidas. en pro de la estabilidad regional y la paz internacional. Creemos que estas son bases fundamentales para la cooperación internacional y la coexistencia pacífica. Nuestra postura resalta la importancia del diálogo, la solución pacífica de controversias y el respeto a los marcos constitucionales e institucionales. Señor Presidente, la compleja situación en Venezuela exige una respuesta amplia, que sea incluyente y de titularidad nacional al mismo tiempo. Seguimos considerando que una solución sostenible y pacífica sólo es posible a través del diálogo constructivo entre las y los venezolanos, con un respeto sincero a las aspiraciones y derechos del pueblo venezolano y con el apoyo constructivo de la comunidad internacional. El A3 manifiesta su solidaridad con el pueblo venezolano y reitera el compromiso de la Unión Africana con la paz, la estabilidad y el respeto mutuo entre las naciones y regiones. Es importante que todas las partes, desde dentro de Venezuela y en toda la comunidad internacional, a gala de contención y responsabilidad, defendiendo el derecho internacional y evitando cualquier medida que pueda agravar las tensiones o amenazar la estabilidad regional. El A3 está listo para brindar apoyo a todos los esfuerzos dentro de este Consejo y en colaboración con los socios regionales para facilitar una solución pacífica, incluyente y duradera a la situación en Venezuela. Muchas gracias.
Doy las gracias al representante de Liberia por su declaración y, a continuación, concedo la palabra a la delegación de.
Los Estados Unidos de América.
Señor Presidente, muchas gracias.
Por presidir y, especialmente, quisiera darle las gracias a usted, señora de Freitas, por su declaración.
Quisiera recalcar que la señora de Freitas se encuentra en el exilio por haber tenido que huir del régimen. Gracias por su valentía y gracias por arrojar luz sobre las verdaderas atrocidades perpetradas por el régimen ilegítimo de Maduro. Este pasado fin de semana, colegas, los Estados Unidos llevaron a cabo con éxito.
Una operación policial facilitada por el ejército de los Estados Unidos contra dos fugitivos acusados por la justicia estadounidense, el narcoterrorista Nicolás Maduro y la narcoterrorista Silia Flores. Señorías, Nicolás Maduro es responsable de haber perpetrado ataques contra el de los Estados Unidos por desestabilizar el hemisferio occidental y responsable de haber reprimido de manera ilegítima al pueblo de Venezuela. Como lo ha dicho el secretario de Estado Marco Rubio, no hay una guerra contra Venezuela ni contra su pueblo. No estamos ocupando un país. Se trata de una operación policial de cumplimiento de la ley. para hacer respetar las acusaciones ilícitas que llevaban vigentes desde hace décadas. Los estadounidenses hemos arrestado a un narcotraficante que ahora va a ser enjuiciado en los Estados Unidos, de conformidad con el Estado de Derecho, por los delitos cometidos contra nuestro pueblo durante quince años. Y se hizo algo parecido en 1989 contra Manuel Noriega, que fue arrestado, inculpado y condenado en un tribunal y que cumplió condena en los Estados Unidos de América y en Panamá. Y el pueblo panameño y el pueblo estadounidense, gracias a ello, son más seguros. Y no cabe duda alguna de que gracias a ello la región también logró mayor estabilidad. Esta acción de cumplimiento de la ley se llevó a cabo de conformidad con la responsabilidad del presidente estadounidense como comandante jefe de proteger a los estadounidenses, tanto en nuestro territorio como en el exterior, contra un fugitivo que es responsable directamente de narcoterrorismo, narcoterrorismo que se ha cobrado la vida de decenas de miles de estadounidenses y que ha desestabilizado nuestro hemisferio. Nicolás Maduro y su compañera Silas Flores han sido trasladados a los Estados Unidos para comparecer ante juicio. Maduro fue acusado por un gran jurado en el distrito sur de Nueva York y enfrenta graves cargos penales por su implicación en una conspiración de amplia gama para llevar a cabo narcoterrorismo, traficar con cocaína, posesión de armas, etcétera. La evidencia abrumadora de sus crímenes se presentará de manera abierta en un tribunal estadounidense. Colegas, Maduro no es solo un narcotraficante acusado, sino que además era un presidente entre comillas ilegítimo, no era un jefe de Estado. Durante años, Maduro y sus secuaces han manipulado el sistema electoral de Venezuela para mantener su garra ilegítima sobre el poder. De hecho, hace apenas dos años, en 2024, un grupo de expertos de las Naciones Unidas determinó que las elecciones realizadas ese año habían sido una farsa absoluta y completa y estaban muy por debajo de las medidas más básicas de transparencia e integridad necesarias para realizar elecciones creíbles. Si las propias Naciones Unidas, Si este órgano otorga legitimidad a un narcoterrorista ilegítimo y trata de la misma manera en este salón a un jefe de Estado democráticamente electo, entonces, ¿qué tipo de organización es esta? Hemos de saber que más de cincuenta países, muchas naciones, entre ellas las de la Unión Europea, entre ellas varios países de América Latina, de la región y, cómo no, Estados Unidos también. Más de 50 países, repito, rechazaron la legitimidad de la reelección de Maduro tras las disputadas elecciones de 2024 y no lo reconocen, repito, no lo reconocen como presidente legítimamente electo de Venezuela. Maduro, de manera ilícita, se negó a ceder pacíficamente el poder después de que el pueblo venezolano lo sacará de su cargo en las elecciones de 2024. Por ello, Maduro era un fugitivo de la justicia, es el cabecilla de una viciosa organización narcoterrorista, el cártel de los Soles, es una empresa patrocinada por su régimen que se coordina con otras organizaciones viciosas, entre ellas el Tren de Aragua, entre otras, como digo. para llevar a cabo su objetivo de utilizar los estupefacientes ilícitos como arma contra los Estados Unidos de América. Y por su parte, el Tren de Aragua es una organización designada como organización terrorista extranjera, con muchos miembros, muchos de los cuales se han infiltrado en nuestro país y están llevando a cabo una guerra ilícita y cometiendo actos hostiles contra el pueblo estadounidense y contra los Estados Unidos de América. Están Sus criminales aterrorizan y llevan a cabo crímenes brutales, secuestros, asesinatos, extorsiones, tráfico de armas y narcotráfico. Este gobierno, el gobierno del presidente Trump, no lo va a tolerar. De hecho, en marzo de 2025, el presidente Trump declaró que el tren de Aragua, cito, que el Tren de Aragua está llevando a cabo acciones hostiles y realizando actos de guerra irregular contra los Estados Unidos, tanto de manera directa como de manera indirecta, de manera clandestina o por otra vía, por órdenes del Gobierno de Venezuela. Maduro y sus compinches se han asociado con algunos de los mayores narcotraficantes y narcoterroristas del mundo desde hace décadas y han facilitado el flujo de ****** ilícitas que llegan a los Estados Unidos y que se calcula en 700 toneladas anuales. Se ha enriquecido, se ha enriquecido muchísimo a expensas de la miseria de muchísimos venezolanos, estadounidenses y otros. Pasa a engrosar la lista de organizaciones terroristas como Hezbolá. Se está cooperando con funcionarios iraníes corruptos y con otros actores malignos para influir no solo en la región, sino también para influir de manera maligna en los Estados Unidos de América. Y, de hecho, En su propio informe sobre las ****** de 2025, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito determinó que Venezuela era una de las principales rutas para el tráfico de estupefacientes en el hemisferio occidental de ****** ilícitas, principalmente cocaína, que entran en los Estados Unidos.
Y cada vez más también en Europa.
Como lo dijo recién ayer el secretario de Estado Marco Rubio, este es el hemisferio occidental, aquí es donde vivimos y no vamos a permitir que el hemisferio occidental se utilice como base de operaciones para los adversarios, rivales y competidores de los Estados Unidos de América. No se puede convertir a Venezuela en el núcleo de operaciones para Irán, para Hezbolá, para las pandillas, para las agencias de inteligencia y para otros actores malintencionados que controlan ese país. No se puede seguir dejando que las mayores reservas energéticas del mundo estén bajo el control de adversarios de los Estados Unidos, bajo el control de líderes ilegítimos en lugar de beneficiar al pueblo de Venezuela y ser robados por un puñado de oligarcas dentro de Venezuela. Pero bueno, ahí no queda la cosa. Numerosas organizaciones de las Naciones Unidas y de derechos humanos han publicado informes donde se documentan graves abusos de los derechos humanos perpetrados por el régimen de Maduro, entre ellos informes de matanzas extrajudiciales, presos políticos, torturas. y detenciones ilícitas y arbitrarias. De hecho, más de ocho millones de venezolanos han abandonado el país, desestabilizando así a los países vecinos de la región y creando la mayor crisis de refugiados del mundo. Miembros del Consejo, colegas, los Estados Unidos queremos un futuro mejor para Venezuela. Creemos en un futuro mejor para el pueblo de Venezuela y para el pueblo de la región y para los pueblos del mundo. Y ese futuro sería estabilizar la región y hacer que el mundo en que vivimos sea un lugar mejor y más seguro. Y por eso millones de venezolanos que huyeron de ese régimen brutal están celebrando regocijados en el mundo entero, mientras que este órgano pontifica, incluidos en mi estado del que soy originario, Florida, al que centenares de miles de venezolanos tuvieron que huir de la brutalidad de este régimen. Quisiera reiterar que el presidente Trump le dio una oportunidad a la diplomacia, le dio múltiples oportunidades al presidente Maduro, trató de distender la situación, Maduro rechazó esos ofrecimientos, el presidente Trump dejó claro que el narcoterrorismo debe detenerse y, aun así, continuaba. Los Estados Unidos no vacilaremos en nuestro empeño por proteger a los estadounidenses frente a la lacra del narcoterrorismo y buscaremos la paz, la libertad y la justicia para el gran pueblo de Venezuela. Muchas gracias, presidente.
Doy las gracias al representante de los Estados Unidos de América. A continuación, concedo la palabra a la representación de Panamá.
Gracias, señor presidente. Extendemos la más cordial bienvenida a los representantes de Bahrein, Colombia, Liberia, Letonia y la República Democrática del Congo, que se han incorporado al Consejo de Seguridad como miembros electos y nos acompañan hoy en la mesa. Felicitamos a Somalia por asumir la presidencia del Consejo de Seguridad este mes. Agradecemos a la Subsecretaria General de Asuntos Políticos, Rosmery Di Carlo, por su detallado informe que en representación del Secretario General, Antonio Guterres, nos ha ofrecido sobre el tema que hoy nos convoca, así como las valiosas exposiciones del señor Jeffrey Sachs y de la señora Mercedes de Freitas. En este contexto, la República de Panamá se refiere a la situación ocurrida en el territorio de la República Bolivariana de Venezuela, la cual resulta preocupante por su posible impacto en la paz y en la estabilidad regional. Sin embargo, ante la lamentable realidad de los hechos consumados, corresponde ahora girar la mirada de manera constructiva hacia el futuro de Venezuela. No obstante, es importante señalar que, como principio constante de su política exterior, Panamá desea reiterar, como en efecto reitera, su compromiso inquebrantable con el multilateralismo, con la soberanía de los Estados y con el respeto irrestricto al derecho internacional, en especial a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, incluidos la no intervención, el respeto a la integridad territorial y la prohibición al uso de la fuerza que se enuncia en el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas. Estos principios son y siguen siendo el marco indispensable para la convivencia pacífica entre las naciones. Panamá considera igualmente necesario destacar que la situación que atraviesa Venezuela se desarrolla en un entorno marcado por el desconocimiento de la voluntad de su pueblo, así como por una erosión sostenida de la institucionalidad democrática. En ese marco, Panamá reitera que no reconoce ni reconocerá al régimen de carácter autoritario e ilegítimo que ha mantenido a las venezolanas y los venezolanos rehenes, sumidos en una de las más graves crisis políticas, sociales, económicas, humanitarias y de seguridad de nuestra región. Lamentablemente hemos sido testigos de cómo la situación ha evolucionado de manera desfavorable paulatinamente bajo el régimen, sobre todo durante el último año, con una mayor erosión sistémica de la democracia, el vacío de las instituciones y el incremento de prácticas autoritarias y represivas que han contribuido a un desafortunado desenlace, por lo que tampoco pueden ser ignoradas por la comunidad internacional. En particular, resulta indispensable exigir la liberación incondicional de las personas detenidas por motivos políticos, muchas de ellas privadas de libertad por el solo hecho de alzar su voz en un contexto en el que el disenso no es admitido. Desde este momento debe exigirse que todos los presos políticos que el régimen mantiene secuestrados, venezolanos y extranjeros, sean liberados sin demora. Su integridad y seguridad deben ser garantizadas. Asimismo, debe asegurarse de inmediato la libertad de expresión y el respeto inequívoco a los derechos humanos. En ese contexto, Panamá subraya que su posición no responde únicamente a una solidaridad democrática de principio, sino también a una afectación directa. Un ciudadano panameño, el señor Olmedo Núñez, permanece detenido arbitrariamente en Venezuela, sin cargos formales, sin debido proceso, sin acceso pleno a la defensa ni a garantías consulares efectivas. A ello se suma el impacto humano de una crisis multidimensional que ha obligado a alrededor de nueve millones de venezolanos y venezolanas a abandonar sus hogares, viéndose forzados a vivir en desarraigo y vulnerabilidad como consecuencia del colapso institucional y social generado por el régimen. Una crisis que ha tenido repercusiones regionales significativas, reflejadas tanto en los flujos de migración irregular de sur a norte de un número significativo de personas venezolanas, como en los movimientos de migración inversa que también incluye a muchos venezolanos, cuyos efectos se sienten de manera particular en los países de tránsito y destino a los que perjudica, incluido Panamá, que ha contribuido de manera decidida en la lucha contra la migración ilegal. Frente a esta realidad, Panamá realiza un llamado claro y firme a que el futuro de Venezuela, a corto plazo, sea plenamente democrático. El poder emana del pueblo y como ha señalado el excelentísimo señor presidente de la República de Panamá, José Raúl Mulino, el pueblo, el verdadero soberano, ya habló en las urnas, otorgando un triunfo indiscutible con 70% de los votos el pasado 28 de julio de 2024. al candidato de oposición don Edmundo González Urrutia así como a María Corina Machado quien fue la la candidata impedida por el régimen a pesar de haber ganado la primaria con el noventa y tres por ciento de los votos el veintidós de octubre de dos mil veintitrés. Adicionalmente la popularidad de ambos ha más bien aumentado en los últimos meses incluso entre sectores policiales y militares. El gobierno electo cuenta con los equipos y programas de trabajo listos para ser implementados de inmediato para garantizar una transición ordenada que provea estado de derecho, respeto a los derechos humanos y confianza. En coherencia con este compromiso, Panamá custodia con orgullo las actas electorales que acreditan de manera fehaciente dicha victoria como testimonio del derecho inalienable del pueblo venezolano a decidir su propio destino político. Reconocer otra autoridad distinta al presidente electo equivaldría a legitimar un fraude electoral, normalizar el autoritarismo y socavar el principio universal de las elecciones libres como fuente de legitimidad. De igual forma, Cualquier intento de establecer un gobierno permanente encabezado por figuras del aparato represivo, como Delcy Rodríguez, constituiría una continuidad del sistema y no una transición genuina. Toda salida política debe ser pacífica, democrática y liderada por los venezolanos. con el acompañamiento responsable de la comunidad internacional, incluidas las Naciones Unidas y los mecanismos regionales como la Organización de Estados Americanos. Panamá no desea y quisiera evitar que la realidad venezolana pueda evolucionar simplemente en un cambio de crisis, en la situación en que una crisis reemplace a la otra. no puede hablarse de una transición genuina con madurismo ni preservando las mismas estructuras de poder bajo nuevas denominaciones. Cualquier arreglo que mantenga en el centro de la conducción a figuras asociadas al aparato represivo constituiría en los hechos una continuidad del sistema y no una transición real. La experiencia comparada demuestra que las transiciones meramente nominales tienden a prolongar los conflictos, acentuar los flujos migratorios y perpetuar la inestabilidad regional en detrimento de la paz y la seguridad internacionales. Panamá será siempre solidaria con un proceso de transición ordenado y democrático, anclado en la voluntad popular ya expresada en las urnas el 28 de julio de 2024. orientado al restablecimiento de la institucionalidad democrática mediante una interinidad estrictamente limitada en el tiempo, cuyo único propósito sea crear las condiciones necesarias para el ejercicio efectivo de la libre determinación del pueblo venezolano. Como país que recuperó su democracia y su soberanía, Panamá afirma con claridad que no puede haber paz sin legitimidad ni legitimidad sin democracia y que toda democracia se sustenta en última instancia en el respeto a la voluntad popular. Presidente, Panamá, desde su compromiso con el multilateralismo y el derecho internacional en su calidad de miembro del Consejo de Seguridad, continuará contribuyendo de manera responsable a los esfuerzos colectivos orientados a preservar la paz, fortalecer la democracia y acompañar soluciones legítimas y sostenibles, ancladas en la voluntad soberana de los pueblos y en el respeto al derecho internacional. Muchas.
Gracias.
Doy las gracias al representante de Panamá por su declaración. Concedo ahora la palabra a la delegación de Letonia.
Gracias, señor Presidente. En primer lugar, me gustaría felicitar a Somalia por haber asumido la Presidencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en enero y le deseo todo género de éxitos. Letonia ocupa su escaño en el Consejo con un profundo sentido de honor y responsabilidad ante este papel. Quisiera agradecer a la Secretaria General Adjunta, Rosemary Di Carlo, por la exposición informativa que hoy ha rendido en nombre del Secretario General, y también gracias a los ponentes invitados. El Consejo de Seguridad es el principal responsable de los esfuerzos mundiales por defender la paz, la seguridad y el Estado de Derecho en todo el mundo. Recuerda Letonia que en toda circunstancia se han de respetar los principios del Derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. Ahora, todos los esfuerzos deben centrarse en garantizar la distensión y la estabilidad en Venezuela sobre la base de un diálogo incluyente y de un amplio apoyo social. Letonia alienta a todos los actores correspondientes a que den prioridad a los esfuerzos diplomáticos y a que trabajen colectivamente con miras a un futuro pacífico, democrático y sostenible para Venezuela. Letonia se solidariza con el pueblo venezolano y con su derecho a la libertad y la democracia. Derechos que no fueron respetados por el régimen de Maduro durante las elecciones presidenciales de 2024, ni antes, y que siguen sin respetarse hasta la fecha. El régimen de Nicolás Maduro estaba enraizado en la represión masiva, la corrupción, la delincuencia organizada, incluido el narcotráfico, y constituía una grave amenaza para la seguridad de la región y del mundo. ha violado reiteradamente la Carta de las Naciones Unidas y ha socavado el Derecho internacional, incluso mediante su apoyo abierto a la agresión rusa contra Ucrania. El régimen de Maduro no representa la voluntad del pueblo venezolano y ha dependido de represiones sistemáticas y generalizadas de los derechos humanos en todo el territorio del país para mantener el poder. Ocho millones de venezolanos se han visto obligados a huir del país desde 2014. Letonia también sigue decidida a trabajar junto con otros asociados para contrarrestar las redes globales de delincuencia organizada transnacional, inclusive en América Latina y el Caribe. Estas actividades delictivas ponen en grave riesgo la vida de muchísimas personas, especialmente mujeres, niños y niñas. Abordar estos desafíos requiere de una cooperación sostenida que respete plenamente el derecho internacional. Letonia sigue observando de cerca la situación en Venezuela y está dispuesta a seguir trabajando con sus socios para apoyar una transición pacífica, democrática y justa que refleje las aspiraciones del pueblo venezolano. Muchas gracias.
Gracias a la delegación de Letonia por su declaración. Dinamarca tiene la palabra a continuación.
Gracias, Presidente.
Gracias también a la Secretaria General Adjunta, De Carlo, por la exposición que rindió en nombre del Secretario General. También escuchamos atentamente la declaración de la señora de Freitas y del señor Sachs. Señor Presidente, Dinamarca se suma al Secretario General para expresar su profunda preocupación ante la evolución de la situación en Venezuela. Desde que el Consejo se reuniera para tratar esta situación hace dos semanas, hemos observado una intensificación drástica que culminó con una operación militar a gran escala el 3 de enero. En nuestra última reunión, Dinamarca exhortó a todos los actores a que respetaran estrictamente el Derecho internacional, a que distendieran las tiranteces y a que hicieran gala de la moderación necesaria. Hoy nos hacemos eco del Secretario General en su preocupación por las consecuencias serias de esta acción militar. Con independencia de la situación en Venezuela, estos acontecimientos constituyen un peligroso precedente. El derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas como pilar de la estructura internacional de seguridad deben ser respetados por todos los Estados. Dinamarca recuerda el principio fundamental del derecho internacional que prohíbe a los Estados amenazar o usar la fuerza contra la integridad territorial e independencia política de otro Estado. Este imperativo está consagrado en el párrafo cuatro del artículo dos de la Carta de las Naciones Unidas. Los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tienen la responsabilidad especial de hacer cumplir estos principios. Los principios de soberanía, independencia política e integridad territorial se deben respetar. La inviolabilidad de las fronteras no es negociable. Estos son principios universales y sacrosantos, consagrados en el Derecho internacional, y se aplican en todas partes. Señor Presidente, Una vez más, Dinamarca hace un llamamiento a todas las partes para que urgentemente distiendan las tiranteces que pudieran amenazar la paz y la estabilidad en la región y allende la misma. Las controversias internacionales han de resolverse por medios pacíficos, tal y como se estipula en la Carta. Además, hacemos un llamado a todas las partes para que ejerzan la máxima contención y para que entablen diálogo y diplomacia. Dinamarca toma nota de las declaraciones oficiales del Gobierno de los Estados Unidos de América, en las que afirman que sus operaciones militares tienen como objetivo combatir el narcotráfico y frenar el flujo ilícito de estupefacientes ilícitos. Dinamarca comparte la prioridad de combatir la delincuencia organizada y el narcotráfico. Al propio tiempo, reiteramos que los esfuerzos en la lucha contra los estupefacientes, al igual que todos los demás esfuerzos, deben llevarse a cabo en estricto cumplimiento del Derecho internacional, incluidas las normas y los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas. Señor Presidente, con este telón de fondo, Dinamarca desea recordar nuestra solidaridad con el pueblo venezolano. Dinamarca no reconoce a Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela. tras la falta de transparencia e integridad de las elecciones presidenciales de 2024, las cuales no cumplieron con los estándares democráticos básicos. En el intento de Maduro por aferrarse al poder, su régimen autoritario se volvió cada vez más opresivo. Su régimen es responsable de haber cometido violaciones generalizadas y sistemáticas de los derechos humanos contra sus conciudadanos y debe rendir cuentas por ello. Las víctimas de los crímenes del régimen de Maduro deben ser escuchadas, y también las víctimas de sus supuestos crímenes de lesa humanidad. El pueblo venezolano tiene derecho a la democracia y a la libre determinación ejercida mediante procesos democráticos, pacíficos, inclusivos y creíbles, sin temor a la persecución política, a la intimidación, a la represión o a la injerencia política externa. Esto incluye el derecho exclusivo de los venezolanos a decidir su propio futuro político, económico y social, sin coacciones, presiones ni manipulaciones de actores externos. Ningún Estado debería tratar de influir en los resultados políticos de Venezuela mediante el uso o la amenaza de la fuerza o por otros medios que son incompatibles con el Derecho internacional. El futuro de Venezuela sólo lo pueden decidir los propios venezolanos. Hacemos un llamamiento a todas las partes y partes interesadas para que se unan en pro de una transición negociada y pacífica hacia un gobierno democrático en un proceso liderado por los venezolanos y de titularidad venezolana. En este momento crítico e incierto, Es indispensable que todas las partes respeten plenamente los derechos humanos y el Derecho internacional. Dinamarca sigue decidida a apoyar a Venezuela y a respaldar las aspiraciones de su pueblo en su andadura hacia una estabilidad política duradera. Muchas gracias.
Gracias a Dinamarca por su declaración. Tiene ahora la palabra la delegación del Reino Unido?
Gracias, Presidente. Felicito a Somalia por asumir la Presidencia del Consejo en enero. y doy las gracias a nuestros ponentes por sus intervenciones. Colegas, el pueblo venezolano lleva años sufriendo. Este Consejo se reúne ahora en un momento clave para el futuro de Venezuela. Las acciones de Maduro crearon niveles extremos de pobreza, represión violenta y de fracaso de los servicios básicos, El régimen que él encabezó precipitó una crisis de desplazamientos de desplazados que afectó a toda la región. El Reino Unido tiene claro desde hace tiempo que Maduro se aferraba de manera fraudulenta al poder. Hasta ahora, el Consejo Electoral Nacional de Venezuela no ha publicado los resultados completos de las presidenciales de julio de 2024. Hay informes nacionales e internacionales independientes que también arrojaban irregularidades significativas y falta de transparencia. El Reino Unido quiere que haya una transición segura y pacífica, un gobierno legítimo que refleje la voluntad del pueblo venezolano. Se merecen un gobierno que refleje lo que votaron en las urnas y que logre un futuro más estable y próspero para todas y todos los venezolanos. Por último, presidente, el Reino Unido reafirma su compromiso para con el derecho internacional y los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Estas bases son esenciales para el mantenimiento de la paz y la seguridad mundiales, así como el Estado de Derecho. Muchas gracias.
Doy las gracias al representante del Reino Unido por la intervención y tiene ahora la palabra la representación de Francia.
Gracias, Presidente. En primer lugar, lo felicito por asumir la Presidencia del Consejo en enero. Quiero también dar las gracias a la señora Rosemary di Carlo por habernos presentado las palabras del Secretario General respecto de los últimos acontecimientos en Venezuela. Presidente, Francia. ha mantenido su solidaridad con el pueblo venezolano en la crisis que vive desde hace demasiados años y en especial desde el verano de 2024. El 28 de julio de 2024, el pueblo venezolano ejerció su derecho al voto de manera pacífica para determinar el futuro de su país. Sin embargo, ese derecho a elegir a sus dirigentes fue confiscado por Nicolás Maduro. Hace falta recordarlo, el proceso electoral estuvo trufado de numerosas irregularidades y el recuento final de votos por una ausencia flagrante de transparencia. Ante las aspiraciones democráticas del pueblo venezolano, Nicolás Maduro ha respondió sistemáticamente reprimiendo a las voces disidentes, a la oposición y a la sociedad civil, así como a través de múltiples detenciones arbitrarias. Francia siempre se ha manifestado claramente en cuanto a que estas prácticas eran inaceptables y que debía garantizarse el respeto a los derechos humanos. Señor Presidente, La operación militar que se saldó con la captura de Nicolás Maduro es contrario al es contraria al principio de la solución pacífica de las controversias y del no recurso a la fuerza. La multiplicación de violaciones de la carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional por estados. que tienen responsabilidades como miembros permanentes del Consejo de Seguridad cercena las bases del orden internacional. Vulnerar los principios de la Carta, incluidos el principio al respeto de la independencia y la integridad territorial de los Estados supone una vulneración de los fundamentos de las Naciones Unidas y afecta negativamente a la paz y la seguridad internacionales. Francia mantiene un apego fiel al respeto de la Carta de las Naciones Unidas y el principio de la solución pacífica de controversias. Se deben mantener esos principios en todo momento y en todo lugar, y es indispensable que sean respetados. Presidente, Francia reitera su apego al respeto de la voluntad del pueblo venezolano. La transición que se inicia en estos momentos en Venezuela debe ser pacífica, democrática y debe respetar las opciones del pueblo venezolano, pueblo soberano. Esta transición la deben dirigir las y los venezolanos y se debe dirigir en beneficio de ellos. Francia está lista con los Estados de la región y los socios de la Unión Europea para apoyar el diálogo a fin de recuperar la libertad de expresión democrática en Venezuela con apoyo a la estabilidad regional. Debe ser esa también la función de este Consejo. Gracias.
Doy las gracias al representante de Francia por la intervención y tiene ahora la palabra la representación de Bahréin.
Señor Presidente, quisiera felicitar, en primer lugar, a la República Federal de Somalia por presidir el Consejo de Seguridad en el mes de enero. Les deseamos el mayor de los éxitos. Querríamos dar las gracias a las delegaciones cuyo mandato Argelia, Guyana, República de Corea, Sierra Leona y Eslovenia concluyó el mes pasado. Gracias por sus importantes contribuciones a los objetivos y misión del Consejo. También gracias a la señora Rosemary Di Carlo, Secretaria General Adjunta de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, por su excelente exposición sobre los últimos acontecimientos en la República Bolivariana de Venezuela. Gracias a los demás ponentes. Agradecemos que el Secretario General de las Naciones Unidas reafirme el apego a los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y la importancia de la solución de controversias a través de medios diplomáticos. Apoyamos el llamado del Secretario General para que todas las partes en Venezuela participen en un diálogo incluyente que garantice el respeto al derecho internacional para atenuar las tensiones, preservar la estabilidad de la región y evitar cualquier repercusión negativa para la seguridad y estabilidad de la región. El Reino de Bahrein manifiesta también su apoyo a los esfuerzos regionales e internacionales para reducir las tensiones y reforzar la senda diplomática a fin de garantizar la paz y la seguridad internacionales. El Reino. Resalta la importancia de promover la cooperación internacional para apoyar todos los esfuerzos regionales e internacionales de lucha contra el crimen organizado, el tráfico de estupefacientes y los flagelos dimanantes. Estas calamidades amenazan a la estabilidad de las sociedades, obstaculizan el desarrollo sostenible y deben tratarse de acuerdo con las convenciones internacionales al respecto. modo de conclusión, el Reino de Bahrein reafirma su apoyo a los esfuerzos regionales e internacionales para lograr una solución política sostenible en la República Bolivariana de Venezuela. Ella debe hacerse en el marco de una cooperación regional y respetando la soberanía nacional. El objetivo es garantizar la estabilidad y seguridad en Venezuela, evitar los riesgos de conflicto y división, proteger la paz civil y contribuir a preservar la seguridad y la estabilidad regionales, así como la paz y la seguridad internacionales. Muchas gracias, presidente.
Doy las gracias al representante de Bahréin por su alocución. Tiene ahora la palabra la representación del Pakistán.
Muchas gracias, presidente. En primer lugar, quiero felicitar a Su Excelencia por asumir la Presidencia este mes y sepa que cuenta con todo el apoyo y colaboración de mi delegación. Damos la bienvenida a los nuevos miembros del Consejo. Gracias a la SGA Rosemary Di Carlo por leer la comparecencia del Secretario General y por su valiosa intervención. También tomamos nota de las palabras del señor Jeffrey Sachs y la señora Mercedes de Freitas. Agradezco la participación del representante permanente de Venezuela y de representantes de otros países de la región y de fuera en esta sesión. Consideramos que los recientes acontecimientos en Venezuela son sumamente preocupantes. En un mundo ya asolado por múltiples crisis, el aumento de las tensiones y la inestabilidad en el Caribe no portan buenos augurios para la paz y la seguridad regionales e internacionales. La Carta de las Naciones Unidas nos conmina a abstenernos de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o independencia política de cualquier Estado. La carta de las Naciones Unidas también obliga a los Estados miembros a respetar la igualdad soberana, la no injerencia en los asuntos internos de otros y la solución de controversias internacionales con fines pacíficos. La acción militar unilateral menoscaba estos principios sagrados y la doctrina de la inmunidad soberana. Estas acciones sientan peligrosos precedentes que pueden menoscabar las bases del marco jurídico mundial. También alimentan la inestabilidad cosa que, como ha demostrado la historia en un sinfín de ocasiones, puede arrojar resultados impredecibles e incontrolables durante muchos años. En esta encrucijada, el camino debe ser el de la diplomacia y el diálogo. Sólo se pueden hallar soluciones duraderas a diferencias políticas a través de medios pacíficos, respetando plenamente la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas. Esperamos que la región de Latinoamérica y el Caribe, como zona de paz, siga libre de conflictos y confrontaciones y prosiga su andadura hacia una mayor cooperación regional y una mayor prosperidad para su pueblo. Exhortamos a todas las partes a ejercer la máxima contención, velar por la distensión, impulsar la coexistencia pacífica, abstenerse de acciones que pudieran agravar la volátil situación y participar y emprender un diálogo, inclusive utilizando los ofrecimientos sinceros de mediación. Los buenos oficios del Secretario General también están siempre disponibles para tal fin. Por último, Presidente, afirmo el compromiso del Pakistán de contribuir de manera constructiva al desempeño de la responsabilidad primordial del Consejo de Seguridad de abordar la amenaza a la paz y la seguridad internacionales, disipando tensiones, promoviendo la solución pacífica y defendiendo el respeto al derecho internacional. la Carta de las Naciones Unidas. La paz y la estabilidad de Venezuela y el bienestar y la prosperidad de su pueblo, con plena titularidad de este, debe ser el objetivo primordial de todos los esfuerzos. Gracias.
Gracias al representante del Pakistán por su intervención. Tiene ahora la palabra la representación de Grecia.
Gracias, Presidente. En primer lugar, felicito a Somalia por asumir la Presidencia del Consejo en enero y quisiera dar la bienvenida a los nuevos miembros electos del Consejo. También quiero dar las gracias a la Sra. Di Carlo por su alocución en nombre del Secretario General y al Sr. Sachs y a la Sra. de Freitas por sus comentarios. Presidente, Grecia está muy pendiente de los acontecimientos en Venezuela. Exhortamos a todos los actores a ejercer la máxima contención y abstenerse de medidas que agraven la crisis y menoscaben las perspectivas de paz y estabilidad. Grecia reitera que la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho internacional, incluido el Derecho de los Derechos Humanos, debe respetarse siempre. También recordamos la obligación de las partes, de todas las partes, de proteger a los civiles, en especial en tiempos de más tensiones. Grecia comparte la prioridad de luchar contra el crimen transnacional organizado y el tráfico de estupefacientes, que es una amenaza significativa para la seguridad del mundo. Reiteramos que estos retos deben abordarse a través de una cooperación sostenida, respetando plenamente el Derecho internacional. Presidente Grecia cree firmemente que el diálogo y la diplomacia son las únicas herramientas viables para una transición pacífica y una solución sostenible de la crisis. Nos sumamos al Secretario General al alentar a todos los actores de Venezuela a participar en un diálogo incluyente y significativo, respetando plenamente los derechos humanos, los principios democráticos y el Estado de Derecho. Hemos tenido claro desde hace mucho tiempo que la manera en que se ha aferrado Nicolás Maduro al poder carece de legitimidad. Grecia no reconoció los esfuerzos de las elecciones amañadas del 28 de julio de 2024 y siempre ha apoyado las iniciativas para lograr una solución democrática en Venezuela. Apoyamos firmemente al pueblo venezolano en su búsqueda de un futuro democrático. Manifestamos la esperanza de que los últimos acontecimientos se salden con estos efectos. Las voces de todas y todos los venezolanos deben escucharse y se merecen un gobierno que refleje su voluntad a través de procesos políticos pacíficos e incluyentes. Con este espíritu seguiremos apoyando los esfuerzos para lograr una transición pacífica y negociada que garantice que se respete plenamente la voluntad de todo el pueblo venezolano. Grecia está lista para apoyar todos los esfuerzos regionales e internacionales de cara a una solución pacífica de la crisis, de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho internacional. Gracias.
Doy las gracias al representante de Grecia por su intervención. Voy a dar ahora la palabra a la representación de la República Bolivariana de Venezuela.
Muchas gracias, señor Presidente. Antes de abordar el fondo de nuestra intervención, consideramos necesario realizar una precisión de carácter institucional. Observamos con preocupación que se intente presentar ante este Consejo de Seguridad como una supuesta representante de la sociedad civil, a una persona cuya trayectoria pública ha estado marcada por el financiamiento sostenido de gobiernos extranjeros y corporaciones transnacionales. Aquí están las pruebas para quien quiera verlo, por años, así como por su participación en procesos de desestabilización política y promoción de rupturas institucionales en su propio país. El uso instrumental de estas figuras para legitimar narrativas de confrontación justificar el uso de la fuerza o minimizar violaciones del derecho internacional no contribuye a los propósitos de este Consejo ni al fortalecimiento del multilateralismo. Por el contrario, erosiona la credibilidad de los debates y distorsiona la naturaleza de este órgano llamado a preservar la paz y la seguridad internacionales. Ahora sí entro en materia. Señor Presidente, el 3 de enero del 2026, constituye una fecha de profunda gravedad histórica, no solo para Venezuela, sino para el sistema internacional en su conjunto. Ese día, la República Bolivariana de Venezuela fue objeto de un ataque armado ilegítimo, carente de toda justificación jurídica por parte del gobierno de los Estados Unidos de América, que incluyó bombardeos sobre su territorio, la pérdida de vidas civiles y militares, la destrucción de infraestructura esencial y el secuestro, secuestro, del presidente constitucional de la República, Nicolás Maduro, y de la primera dama, Cilia Flores. Venezuela comparece hoy ante este Consejo desde una convicción profunda: la paz internacional solo puede sostenerse si el derecho internacional es respetado, sin excepciones, sin dobles raseros y sin interpretaciones selectivas. Los hechos ocurridos el 3 de enero constituyen una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, cometida por el gobierno estadounidense. En particular, la violación del principio de igualdad soberana de los estados, la violación de la prohibición absoluta del uso o la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier estado consagrada en el artículo 2, numeral 4 de la Carta, y violación del deber de resolver las controversias por medios pacíficos. Asimismo, estos actos vulneran de manera grave los Convenios de Ginebra y sus protocolos, al haberse producido ataques indiscriminados contra la población civil y bienes de carácter civil. Se ha violado también el derecho internacional de los derechos humanos, particularmente el derecho a la vida, a la integridad personal y a la seguridad. De especial gravedad es el secuestro del presidente de la República por parte del gobierno de los Estados Unidos de América, que constituye una transgresión directa de una norma esencial del orden jurídico internacional, cual es la inmunidad personal de los jefes de Estado en ejercicio. Esta inmunidad no es un privilegio individual, es una garantía institucional que protege la soberanía del Estado y la estabilidad del sistema internacional. Su desconocimiento no solo afecta a Venezuela, abre un precedente extremadamente peligroso para todos los Estados representados en esta sala, independientemente de su tamaño, de su poder o de sus alianzas. Señor Presidente, La resolución 3314 de la Asamblea General define claramente como acto de agresión el bombardeo del territorio de un Estado por las fuerzas armadas de otro Estado, así como la invasión u ocupación, incluso sin anexión formal. Los hechos que denunciamos encajan inequívocamente en esta definición. En el año 2004, la Corte Internacional de Justicia afirmó que existe ocupación cuando un Estado ejerce el control efectivo, incluso sin anexión formal o sin la presencia continua de tropas. La resolución 242 de este Consejo de Seguridad, por su parte, enfatiza que la adquisición de territorio por la vía de la fuerza es inadmisible. La resolución 2625 de la Asamblea General establece que el territorio de un Estado no será objeto de ocupación militar derivada del uso de la fuerza en contravención a la Carta. Permitir que tales actos queden sin respuesta efectiva equivale a normalizar la sustitución del derecho por la fuerza y a erosionar los fundamentos mismos del sistema de seguridad colectiva. Hoy no está en juegos únicamente la soberanía de Venezuela, está en juegos la credibilidad del derecho internacional. la autoridad de esta organización y la vigencia del principio de que ningún Estado puede erigirse en juez, parte y ejecutor del orden mundial. Señor presidente, no podemos ignorar un elemento central de esta agresión estadounidense. Venezuela es víctima de estos ataques por razón de sus riquezas naturales. El petróleo, la energía, los recursos estratégicos y la posición geopolítica de nuestro país han sido históricamente factores de codicia y de presión externa. Cuando el uso de la fuerza se emplea para controlar recursos, imponer gobiernos o rediseñar estados, estamos ante una lógica que remite a las peores prácticas del colonialismo y del neocolonialismo. Aceptar esta lógica implica abrir la puerta a un mundo profundamente inestable, donde los países con mayores capacidades militares pueden decidir por la fuerza el destino político y económico de otros estados. Ese escenario no amenaza solo a Venezuela, amenaza a la paz, a la seguridad internacionales en su conjunto. Si el secuestro de un jefe de Estado, el bombardeo de un país soberano y la amenaza abierta de nuevas acciones armadas la amenaza abierta de nuevas acciones armadas, se toleran o se relativizan, el mensaje que se envía al mundo es devastador, que el derecho es opcional y que la fuerza es el verdadero árbitro de las relaciones internacionales. Venezuela cree firmemente en la diplomacia, en el diálogo y en la convivencia pacífica entre las naciones. Esta ha sido siempre nuestra posición histórica y lo sigue siendo hoy. incluso frente a una agresión de esta magnitud. Es precisamente esa vocación de paz la que fue violentada el pasado 3 de enero. Por ello, Venezuela exhorta a este Consejo de Seguridad a asumir plenamente su responsabilidad y actuar conforme al mandato que le confiere la Carta de las Naciones Unidas. En este sentido, solicitamos, primero, que se exija al gobierno de los Estados Unidos de América el respeto pleno de las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, así como su liberación inmediata y su retorno seguro a Venezuela. Segundo, que se condene de manera clara e inequívoca el uso de la fuerza contra la República Bolivariana de Venezuela. Tercero, que se reafirme el principio de no adquisición de territorio ni de recursos mediante la fuerza. Y cuarto, que se adopten medidas orientadas a la desescalada, la protección de la población civil y el restablecimiento del derecho internacional. Señor Presidente, pese a la gravedad de los hechos, Venezuela desea informar a este Consejo y a la comunidad internacional que sus instituciones funcionan con normalidad, que el orden constitucional ha sido preservado, y que el Estado ejerce control efectivo sobre todo su territorio. Conforme a nuestra Constitución, la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, se encuentra en estos momentos siendo juramentada como presidenta encargada de la República, garantizando la continuidad institucional, la estabilidad y la paz interna. Al pueblo venezolano, Queremos transmitirle un mensaje de serenidad, de confianza y de esperanza. Venezuela es una nación que cree en la paz, en el trabajo y en la dignidad. Nuestro compromiso es con la diplomacia, el derecho y nuestro compromiso también es firme e inquebrantable. Defendemos nuestra soberanía sin renunciar a nuestros valores. Apostamos por el diálogo sin aceptar imposiciones. Creemos en un futuro de convivencia, desarrollo y respeto entre las naciones. Confiamos en que este Consejo de Seguridad sabrá estar a la altura del momento histórico y elegirá el camino de la legalidad, la responsabilidad colectiva y la paz. Muchas gracias, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE: Doy las gracias al representante de la República Bolivariana de Venezuela. Tiene ahora la palabra la representación de la Argentina?
Buenos días y muchas gracias, señor presidente. Señor presidente, el gobierno de la República Argentina valora la decisión y la determinación demostradas por el presidente de Estados Unidos y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela, que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro, líder del cartel de los Soles, declarada como organización terrorista por el gobierno argentino en 2025, mismo año en el que la República Argentina declaró también organización terrorista al Tren de Aragua. La República Argentina confía que estos acontecimientos representen un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región y al mismo tiempo abran una etapa que permita al pueblo venezolano recuperar plenamente la democracia, el imperio de la ley y el respeto de los derechos humanos, de conformidad con los principios del derecho internacional. y pongan fin a la opresión ejercida durante años por el régimen autoritario que hundió al pueblo venezolano en la pobreza y que obligó a que ocho millones de venezolanos tuvieran que escapar de su país. Señor Presidente, el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro no solamente ha constituido una amenaza directa para los ciudadanos venezolanos por la violación sistemática de los derechos humanos, la apropiación de los recursos del país y la destrucción de las instituciones democráticas, sino también para toda la región, al liderar y exportar sus redes de narcotráfico y crimen organizado. Desde la asunción del presidente Javier Milei, la Argentina ha sido clara y consistente en su posicionamiento frente a esta situación. Hemos denunciado sin ambigüedades la falta de libertades y las graves violaciones a los derechos humanos. y hemos contribuido activamente, con determinación y responsabilidad, a los esfuerzos internacionales orientados al retorno de la democracia en Venezuela. En marzo de 2024, cuando otros optaron por la inacción o la ambigüedad, la Argentina otorgó asilo diplomático a seis líderes opositores venezolanos, asumiendo un enorme desafío para nuestra representación en Caracas. Posteriormente, tras denunciar el carácter fraudulento del resultado enunciado en las elecciones del 28 de julio de 2024 y reconocer a Edmundo González Urrutia como presidente electo, la Argentina fue expulsada de Venezuela. Nuestra embajada, donde permanecían los asilados, fue objeto de un asedio permanente. A pesar de estas presiones, la República Argentina mantuvo intacta su convicción de continuar denunciando la situación venezolana y de actuar en todos los foros internacionales disponibles para que Venezuela pueda volver a abrazar la libertad y la democracia. Señor Presidente, no es esta la primera vez que la Argentina se pronuncia ante este Consejo de Seguridad sobre la situación de Venezuela. El pasado 23 de diciembre expresamos nuestra profunda preocupación por el deterioro institucional y humanitario, señalando que los desafíos del régimen ilegítimo de Nicolás Maduro trascendían el ámbito interno y repercutían negativamente en la estabilidad regional, constituyendo una amenaza concreta para la seguridad del hemisferio. En ese mismo sentido, el presidente Milei manifestó en la cumbre del Mercosur que la Argentina saludaba la presión de los Estados Unidos destinada a liberar al pueblo venezolano. Hoy, la comunidad internacional se encuentra ante un nuevo escenario que plantea un doble desafío: acompañar una transición democrática genuina en Venezuela y contribuir al restablecimiento duradero de la paz y la seguridad en nuestra región. Frente a ambos desafíos, la República Argentina está lista y dispuesta a colaborar. Reafirmamos nuestro firme compromiso con el pleno retorno de la institucionalidad y del Estado de Derecho en Venezuela. velando en todo momento por la libertad, la dignidad humana y la prosperidad del hermano pueblo venezolano, así como nuestra determinación de continuar luchando contra el flagelo del narcoterrorismo y de quienes contribuyen a su financiamiento. El proceso que hoy se inicia requiere del compromiso firme y coordinado de todos aquellos países que han acompañado al pueblo venezolano en su larga lucha. para que Venezuela pueda dejar atrás más de dos décadas de crisis política, humanitaria y social, y pueda finalmente reencontrarse con la libertad, la democracia, el respeto a los derechos humanos y la prosperidad económica. Señor Presidente, finalmente, la República Argentina solicita que las autoridades encargadas de administrar la transición en Venezuela contribuyan a la inmediata liberación del ciudadano argentino Nahuel Gallo, quien se encuentra en situación de desaparición forzada desde el 8 de diciembre de 2024, en clara violación de sus derechos humanos, y que se garantice su pronto y seguro retorno a nuestro país. Muchas gracias.
Doy las gracias al representante de la Argentina. Concedo ahora la palabra a la representante de Chile.
Chile agradece a Somalia por la convocatoria de esta sesión informativa. abierta bajo el punto del orden del día Amenazas a la paz y la seguridad internacional. Agradecemos asimismo la intervención de la señora Rosemary de Carlos, Secretaria General Adjunta de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, así como las presentaciones del profesor Jeffrey Sachs y de la señora Mercedes de Freitas. Señor Presidente, Chile desea expresar su profunda preocupación y firme condena por las acciones militares unilaterales de los Estados Unidos sobre el territorio de la República Bolivariana de Venezuela. Asimismo, reiteramos consistentemente nuestro firme compromiso con el respeto al derecho internacional, la soberanía y la integridad territorial, la solución pacífica de las controversias, la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza y el pleno respeto de los derechos humanos. Estas afirmaciones, tan aceptadas por la mayoría en los discursos y aunque repetidas, no pueden perder su profundo valor para garantizar la paz y la seguridad internacional. Ya lo dijimos en nuestra intervención del 23 de diciembre y lo reiteramos hoy. Chile no reconoce el régimen de Maduro, pero las graves violaciones a los derechos humanos que enfrenta Venezuela no tienen una solución militar. y solo pueden abordarse mediante procesos pacíficos, graduales e inclusivos que consideren las legítimas aspiraciones del pueblo venezolano. El respeto del derecho internacional no admite excepciones, incluso cuando se trata de abordar la ilegitimidad de un presidente. Los problemas deben resolverse siempre dentro del marco normativo que como naciones nos hemos dado. El futuro de Venezuela debe construirse con elecciones libres, participación ciudadana y acompañamiento internacional, y no con acciones que puedan abrir precedentes peligrosos o escalar tensiones en la región con consecuencias graves para la población. Chile, como testigo de la historia, desde su propia experiencia en la pérdida de la democracia, donde existió injerencia extranjera, que causó profundo daño y dolor en el pueblo chileno, logró recuperar la democracia en un proceso de transición llevado adelante con apoyo de la comunidad internacional, la fuerza de la ciudadanía organizada y la vía institucional. Señor Presidente, Chile desea subrayar además la necesidad urgente de continuar realizando esfuerzos coordinados en el marco multilateral para enfrentar la amenaza del crimen organizado transnacional, así como la convicción de que América Latina y el Caribe deben seguir siendo una zona de paz, porque esa zona de paz no solo le sirve a América Latina, sino al mundo entero. Un conflicto armado tendría consecuencias humanitarias devastadoras en Venezuela y en la región, profundizaría el sufrimiento de la población civil y agravaría aún más las dinámicas de desplazamiento, inseguridad y vulnerabilidad. Reiteramos, cualquier diferencia debe abordarse exclusivamente a través de medios pacíficos, en estricto respeto del derecho internacional, la soberanía de los Estados y la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza. Como fue recientemente señalado por los Jefes de Estado de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España, Manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales y estratégicos, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza a la estabilidad política, económica y social de la región. Señor Presidente, frente a este escenario complejo, Chile considera valioso el papel que pueden desempeñar los mecanismos multilaterales de diálogo y prevención. En ese espíritu, vemos con especial atención el rol de las Naciones Unidas y, en particular, el papel que puede jugar el Secretario General y este Consejo, con el consentimiento de las partes pertinentes, para contribuir a la reducción de tensiones y a la búsqueda de entendimientos que favorezcan una salida pacífica y sostenible. El liderazgo prudente y la experiencia acumulada por nuestra organización, así como los mecanismos regionales, pueden ser un apoyo relevante para evitar un mayor deterioro de la situación y para mantener abiertos los canales de comunicación. Señor Presidente, Chile reitera su disposición a respaldar iniciativas constructivas que apunten en esa dirección y a trabajar junto a los países de la región y a la comunidad internacional en favor de la estabilidad, el entendimiento mutuo y el respeto de los principios que sustentan esta organización. Muchas gracias.
Doy las gracias a la representante de Chile por su declaración y concedo ahora la palabra a la delegación de Brasil.
Señor presidente, Brasil le agradece a la Presidencia somalí la convocatoria de esta sesión de emergencia del Consejo de Seguridad. Brasil rechaza de manera categórica y con la mayor firmeza la intervención armada en territorio venezolano, en flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional. Los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente traspasan una línea inaceptable. Estos actos constituyen una gravísima afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional. La Carta de las Naciones Unidas establece como pilar del orden internacional la prohibición del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, salvo en las circunstancias estrictamente previstas en ella. La aceptación de acciones de esta naturaleza conduciría inexorablemente a un escenario marcado por la violencia, el desorden y la erosión del multilateralismo en detrimento del derecho y de las instituciones internacionales. Los efectos del debilitamiento de los mecanismos de gobernanza y cooperación internacionales ya son evidentes. El número récord desde la Segunda Guerra Mundial de 61 conflictos armados activos, las cifras sin precedentes de 117 millones de personas en situación de catástrofe humanitaria en todo el mundo, reflejando el aumento de guerras, desplazamientos y crímenes contra la humanidad, como el genocidio en Gaza, y el incremento global de gastos militares que se aproxima a la marca histórica de 2.7 billones de dólares. Tal como Brasil ha sostenido en reiteradas oportunidades, las normas que rigen la convivencia entre los Estados son obligatorias y universales. No admiten excepciones basadas en intereses o proyectos ideológicos, geopolíticos, políticos, económicos o de cualquier otra índole. No admiten que la explotación de recursos naturales o económicos justifique el uso de la fuerza o el cambio ilegal de un gobierno. Un mundo multipolar en el siglo XXI que promueva la paz y la prosperidad no se confunde con áreas de influencia. No podemos aceptar el argumento de que el fin justifica los medios. Este razonamiento carece de legitimidad y abre la posibilidad de otorgar a los más fuertes el derecho de definir qué es justo o injusto, qué es correcto o incorrecto, e incluso de ignorar las soberanías nacionales imponiendo las decisiones que deben adoptar los más débiles. América Latina y el Caribe han hecho de la paz una elección consciente, duradera e irreversible. El recurso a la fuerza en nuestra región evoca capítulos de la historia que creíamos superados y pone en riesgo el esfuerzo colectivo por preservar la región como una zona de paz y cooperación, libre de conflictos armados, respetuosa del derecho internacional y del principio de no injerencia. Las intervenciones armadas del pasado han tenido consecuencias profundamente negativas y duraderas. Al contrario de la libertad y de la democracia, esas intervenciones produjeron regímenes autoritarios y graves violaciones de los derechos humanos, dejando como saldo lamentable miles de muertos, presos políticos, torturados y personas desaparecidas cuyos familiares aún hoy buscan a sus entes queridos, además de justicia y reparación. Por primera vez en América del Sur se ha producido un hecho profundamente alarmante, una agresión armada externa con el despliegue de tropas y bombardeos en un país vecino contiguo de Brasil, con el que compartimos más de 2.000 kilómetros de frontera. Señor presidente, América del Sur es una zona de paz, insisto. Hemos sostenido y sostendremos con toda determinación la paz y la no intervención en nuestro entorno. Además, Brasil no cree que la solución de la situación en Venezuela pase por la creación de protectorados en el país, sino por soluciones que respeten la autodeterminación del pueblo venezolano en el marco de su Constitución. Los hechos del 3 de enero trascienden el ámbito regional. El atentado contra la soberanía de cualquier país, independientemente de la orientación de su gobierno, afecta a toda la comunidad internacional. Este y otros casos de intervención armada contra la soberanía de un país, su integridad territorial o sus instituciones deben ser condenados con vehemencia. Corresponde a este Consejo asumir su responsabilidad y reaccionar con determinación, claridad y obediencia al derecho internacional, a fin de evitar que la ley de la fuerza prevalezca sobre la fuerza de la ley. Brasil confía en que el futuro de Venezuela se construya por el pueblo venezolano a través del diálogo, sin injerencias externas y en el marco del derecho internacional.
Muchas gracias.
Doy las gracias al representante de Brasil por su declaración y concedo ahora la palabra a la delegación de México.
Señor presidente, gracias por haber convocado a esta reunión de emergencia del Consejo. El gobierno de México ha hecho explícita ya su posición de condena a la agresión militar del pasado 3 de enero contra objetivos en territorio de Venezuela, en clara violación del artículo segundo de la Carta de las Naciones Unidas. Estas acciones no deben permitirse, pues constituyen un severo golpe a la carta y al multilateralismo. México quisiera precisar los siguientes cuatro puntos. Número uno, la proscripción de la amenaza y el uso de la fuerza contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de todo Estado, es el fundamento del derecho internacional, sin importar el país o el gobierno de que se trate. Dos, la retórica que apunta hacia un escalamiento o expansión de las acciones militares, incluidos otros países de nuestra región, amenaza la estabilidad regional. Tres, el Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad y sobre todo la obligación de actuar de manera decisiva y sin dobles estándares ante violaciones graves a la Carta y para restablecer la paz y la seguridad internacionales en estricto apego a lo dispuesto en su artículo 24 y observando el artículo 27, inciso 3. 4. Corresponde a los pueblos soberanos decidir su destino y encontrar soluciones pacíficas, democráticas y negociadas a sus diferencias políticas en un marco de irrestricto respecto a los derechos humanos. Los cambios de régimen por actores externos y la aplicación de medidas extraterritoriales no solo son actos contrarios al derecho internacional, sino que históricamente han agudizado conflictos y fragilizado el tejido social y político de las naciones. Señor presidente, estimados colegas y estimadas colegas, a pesar de las diferencias políticas entre nuestros gobiernos, América Latina y el Caribe se ha forjado como una zona de paz. Colectivamente hemos recurrido durante décadas ya a los mecanismos políticos y jurídicos disponibles de solución de controversias. La violación actual de este frágil equilibrio pone en grave riesgo la estabilidad política y la seguridad de la región, así como el bienestar de nuestros pueblos. Quienes justifican estos actos niegan la historia independiente de América Latina y el Caribe. México, firme en sus principios constitucionales de política exterior y su vocación pacifista, reitera enfáticamente que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes. Reitero el llamado de la presidenta de México a que la ONU haga más por solucionar este y otros conflictos incluyendo a través de gestiones de su secretario general. Frente a los acontecimientos del pasado 3 de enero, México refrenda su disposición de apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que promueva la paz en la región. Finalmente, No podemos pasar por alto que esta sesión del Consejo se haya celebrado hasta hoy, cuando lo que tenemos ante nosotros es una grave situación que pone en riesgo la paz y la seguridad internacionales. Gracias, señor Presidente.
Doy las gracias al representante de México por su declaración y, a continuación, concedo la palabra a la delegación de Paraguay.
Gracias, señor presidente. La delegación de la República del Paraguay agradece a la presidencia y a los miembros del Consejo por la oportunidad de tomar la palabra en esta sesión de fundamental relevancia. El Paraguay ha alertado sobre la deriva insostenible de Venezuela bajo el mando de Nicolás Maduro, cabecilla del cartel de los soles, estructura criminal declarada formalmente como organización terrorista por las autoridades nacionales y cuya persistencia en el poder representaba una amenaza para la región. La salida del líder de dicha organización terrorista debe abrir paso de inmediato a la restauración de la democracia y del Estado de Derecho en Venezuela. permitiendo que la voluntad popular expresada en las urnas sea el único motor de la reconstrucción venezolana. En este sentido, hacemos también un enérgico llamado a la pronta liberación de todos los presos políticos que aún se encuentran dentro de las cárceles de ese país. Reiteramos que el retorno a la institucionalidad democrática en Venezuela y la posibilidad de que las autoridades legítimamente electas asuman sus funciones constituyen pasos fundamentales para la estabilidad de la región. Finalmente, el Paraguay reafirma su compromiso histórico con la resolución pacífica de las controversias Observa con atención el desarrollo de los acontecimientos actuales en Venezuela y alienta a priorizar vías democráticas que garanticen una transición ordenada. Nuestro compromiso es y seguirá siendo con los principios democráticos del Estado de Derecho y la paz social. Muchas gracias, señor presidente.
Doy las gracias al.
Representante de Paraguay por su declaración y concedo ahora la palabra a la delegación de Cuba.
Gracias, señor Presidente. Señor Presidente, Cuba se adhiere a las intervenciones que realizará en Eritrea en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas y Uganda en nombre del Movimiento de Países No Alineados. Desde septiembre del pasado año, Cuba ha venido denunciando los planes hegemónicos y criminales de Estados Unidos y su proyección agresiva contra Venezuela y la región. Hemos expuesto con claridad las graves e impredecibles consecuencias de la conducta irresponsable del gobierno de Estados Unidos para la estabilidad política, social y económica de América Latina y el Caribe, y en sentido general para la paz y estabilidad internacionales. El pasado 23 de diciembre expusimos en este mismo órgano la secuencia y la escalada de acciones llevadas a cabo por Estados Unidos en tiempo récord con el fin de derrocar por la fuerza al gobierno legítimo y constitucional de Venezuela y acabar con la unión cívico-militar. Estados Unidos acudió a diversas maniobras para materializar sus planes de dominación, incluidos viles ejecuciones extrajudiciales y actos de piratería, el terrorismo marítimo contra buques petroleros y sus tripulaciones en aguas internacionales del mar Caribe, así como a la imposición de un ilegal bloqueo naval contra Venezuela y a la designación políticamente motivada de su gobierno legítimo como organización terrorista extranjera. Previamente había sometido a ese país a prolongadas medidas coercitivas unilaterales, asfixia económica, campañas de descrédito y ataques contra algunas de sus importantes instituciones, exponiéndolo a una guerra psicológica atroz. Con un irrespeto absoluto a la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, incluidas relevantes resoluciones adoptadas por este Consejo y por la Asamblea General, este 3 de enero las fuerzas militares estadounidenses atacaron con total brutalidad y alevosía a Venezuela y en un acto inaceptable y bárbaro secuestraron a su legítimo presidente Nicolás Maduro y su compañera Cilia Flores. Cuba condena en los términos más enérgicos la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela, a la vez que reitera de forma categórica su absoluto respaldo y solidaridad con el pueblo y gobierno venezolanos, y se suma al reclamo para que el gobierno de Estados Unidos libere al presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y la compañera Cilia Flores. En el criminal ataque perpetrado por Estados Unidos, perdieron la vida en acciones combativas 32 cubanos. quienes cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a solicitud de órganos homólogos de ese país. Nuestros compatriotas cumplieron dignamente con su deber y cayeron tras férrea resistencia en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos a las instalaciones. Supieron poner en alto, con su actuación heroica, los sentimientos solidarios de millones de compatriotas. Señor presidente, La cobarde agresión estadounidense contra Venezuela es un acto criminal, violatorio del derecho internacional y la carta de la ONU. Constituye una escalada peligrosa de la campaña de guerra sostenida durante años por Estados Unidos contra esa hermana nación que se intensificó desde septiembre de 2025 con el despliegue naval agresivo en el mar Caribe bajo pretextos mendaces y acusaciones infundadas sin evidencia alguna. El ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela no tiene justificación alguna, no responde a ninguna provocación ni cuenta con legitimidad. Se sustenta en la aberrante doctrina de la paz por medio de la fuerza y quebranta la estabilidad y la paz que ha caracterizado durante años a nuestra región latinoamericana y caribeña. Busca propiciar un cambio del orden constitucional en la República Bolivariana de Venezuela, escogido libremente por su pueblo. Su objetivo último no es la falsa narrativa del combate al narcotráfico, sino el control sobre las tierras y los recursos naturales de Venezuela, como ha sido declarado abierta y desenfadadamente por el presidente Trump y su secretario de Estado. Se trata de una agresión imperialista y fascista, con objetivos de dominación, que pretende reeditar las ambiciones hegemónicas estadounidenses sobre nuestra América, ancladas en la vetusta doctrina Monroe. busca también amedrentar y avasallar a los gobiernos de América Latina y el Caribe. Cuba llama a una reacción urgente de la comunidad internacional contra este criminal ataque a Venezuela, una nación pacífica que no ha agredido a Estados Unidos ni a ningún otro país. Llamamos a todos los gobiernos, parlamentos, movimientos sociales y pueblos del mundo a condenar la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela, y a enfrentar este acto de terrorismo de Estado que amenaza la paz y la seguridad internacionales y pretende imponer una nueva doctrina de dominación del imperialismo estadounidense en América Latina y el Caribe y en el mundo. Señor Presidente, las recientes declaraciones sobre los planes imperialistas de dirigir Venezuela hacia una supuesta transición segura, adecuada y prudente resultan totalmente inaceptables. En la visión de dominación de Estados Unidos, ello equivale a imponer un gobierno títere, funcional a sus objetivos rapaces, en particular el acceso irrestricto y el saqueo de los recursos naturales que, por derecho propio, pertenecen al pueblo venezolano. Determinar el destino de Venezuela es un derecho exclusivo de su pueblo, sin injerencias externas. Si al gobierno estadounidense, carente de autoridad moral alguna, le importara realmente la paz, la libertad y la justicia de los venezolanos y venezolanas, no habría bombardeado ese territorio con absoluto desprecio por las vidas, la soberanía y la integridad territorial de esta nación. Concluyo reafirmando nuestra adhesión irrestricta a la proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz y haciendo un llamado a actuar con la firmeza y determinación que las circunstancias actuales demandan, siempre en defensa del derecho internacional y de un futuro de paz para todos los pueblos de nuestra América y del mundo. Muchas gracias.
Doy las gracias al representante de Cuba por su declaración y a continuación concedo la palabra al representante de Nicaragua.
Muchas gracias, señor presidente. América Latina y el Caribe es zona de paz. declarada por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños CELAC, en nombre de todos los pueblos y gobiernos de nuestra región. Esta zona de paz debe ser absolutamente respetada por todos los gobiernos del mundo, sin excepción, y en especial por los miembros de este Consejo de Seguridad responsable por la paz y seguridad internacionales. Esta decisión deseos y aspiraciones de nuestros pueblos son una aportación noble a la paz mundial, al derecho internacional, a la carta de Naciones Unidas. Señor presidente, Nicaragua respalda lo expresado por la presidenta interina de Venezuela Delcy Rodríguez que pide la liberación inmediata del presidente constitucional y legítimo de Venezuela. Nicolás Maduro Moros y la primera combatiente de la patria, Cilia Flores. Todos los Estados miembros de Naciones Unidas tenemos el deber de respetar el derecho internacional, el espíritu, los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas, el derecho a la soberanía, autodeterminación, integridad territorial de los Estados, la no injerencia, la convivencia pacífica. El pueblo venezolano es el pueblo digno de Bolívar, de Chávez, de Maduro e históricamente indoblegable que defiende su soberanía y su derecho a la paz. Nicaragua siempre estará con Venezuela. La paz ha sido profundamente herida y la familia humana la comunidad de naciones, los pueblos del mundo, urgimos que se reinstale como absoluto reflejo de la dignidad de todos los pueblos. Muchas gracias.
Doy las gracias al representante de Nicaragua por la intervención y tiene ahora la palabra la representación de Trinidad y Tobago.
Gracias, presidente. La delegación de Trinidad y Tobago da las gracias al Consejo de Seguridad por convocar esta sesión de emergencia tras los últimos acontecimientos en la República Bolivariana de Venezuela. Mi delegación se dirige hoy a este Consejo como nación caribeña, vecina de Venezuela y defensora desde hace mucho tiempo de la paz, la coexistencia y el Estado de Derecho. El Gobierno de Trinidad y Tabago ha tomado nota de las operaciones militares de los Estados Unidos en Venezuela. Mantenemos el compromiso con esos esfuerzos de cooperación encabezados por Estados Unidos para acabar y desmantelar con las redes que permiten el crimen transnacional en el continente americano, cuyas actividades han debilitado la seguridad y la estabilidad de la región. Trinidad y Tabago mantiene un firme apoyo a la iniciativa estadounidense para reforzar la seguridad regional, reforzar el estado de derecho y salvaguardar el bienestar de nuestras sociedades. En el continente americano, el gobierno de Trinidad y Tabago Si bien valora su alianza de larga data con los Estados Unidos, mantiene el mismo compromiso con tener una relación constructiva y respetuosa con la República Bolivariana de Venezuela y sigue defendiendo que haya relaciones pacíficas con el pueblo venezolano. La delegación de Trinidad y Tobago desea resaltar su relación de larga data con Estados Unidos y con Venezuela. Y estamos listos para colaborar con todas las partes y con todos los socios que comparten la inspiración de un hemisferio más próspero y seguro. Muchas gracias, Presidente.
Doy las gracias al representante de Trinidad y Tobago. Y ahora tiene la palabra el representante de España.
Señor Presidente, en primer lugar, me gustaría felicitarle por la asunción de la Presidencia mensual del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y desearle todo el éxito en el desempeño de sus funciones. Agradezco la convocatoria de esta importante reunión y también transmito mi agradecimiento a la Secretaria General Adjunta y Jefa del Departamento de Asuntos Políticos y Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas, señora Di Carlo, por la información proporcionada en el día de hoy. España expresa su profunda preocupación por lo ocurrido en Venezuela, que, como ha señalado el Secretario General de Naciones Unidas, constituye un precedente muy preocupante con implicaciones para la región y para el mundo. El respeto a los principios de la Carta de Naciones Unidas, en particular a la soberanía e integridad territorial de los Estados y a la prohibición del uso y amenaza de la fuerza, es indispensable para garantizar la convivencia internacional. España defiende la vigencia de un orden internacional basado en reglas, donde resulta imperativo apostar, como recoge el artículo 2.3 de la Carta, por el arreglo pacífico de las controversias. Consideramos que estas acciones constituyen un precedente muy preocupante para la paz y la seguridad regional, y recordamos que los recursos naturales del país son parte de su soberanía. Compartimos que la lucha contra el crimen organizado en la región es una prioridad, pero esa lucha solo puede hacerse mediante la cooperación internacional. Compartimos también que es prioritario defender los derechos humanos y las libertades públicas en Venezuela. España quiere trabajar por la paz, la estabilidad, la democracia, el progreso y la justicia social, y eso no puede venir impuesto por la fuerza. Eso solo puede venir a través de un diálogo extenso entre venezolanos. con una solución venezolana pacífica y democrática, que sea la voz del pueblo venezolano la que marque el destino de Venezuela. España no reconoció el resultado de las últimas elecciones celebradas en Venezuela en julio de 2024 y ha sido contundente su condena de cualquier violación y amenaza a los derechos humanos. Ha dado protección a aquellos líderes opositores que han sido perseguidos y ha mostrado un firme rechazo a cualquier conducta antidemocrática y abusos contra la ciudadanía. Pero esta condena solo puede ejercerse desde el respeto a la legalidad internacional. España trabajará por unir a los venezolanos y venezolanas y apuesta por el diálogo y la paz, porque la fuerza jamás trae más democracia. Gracias, señor presidente.
Doy las gracias al representante de España y ahora tiene la palabra la representación de Sudáfrica.
Gracias, presidente. Deseamos felicitar a la República Federal de Somalia por asumir la Presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad en enero y le deseamos a usted y a su delegación lo mejor en sus responsabilidades. También deseamos darle las gracias por convocar este debate y por dar la oportunidad a todos los Estados miembros de participar, porque la situación en Venezuela afecta a todos los Estados miembros por sus repercusiones para la credibilidad de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho internacional. Un elemento integral para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional desde que se creara la ONU es entender que ninguna nación puede aducir que es moral o jurídicamente superior a otras. Todas somos naciones nacidas de historias y contextos diferentes que suscriben los valores y principios comunes de la Carta. El principio fundamental entre todos estos es la igualdad soberana. Al firmar la Carta, nos hemos comprometido todos a resolver nuestras controversias internacionales con fines pacíficos o con medios pacíficos para que no se ponga en peligro la paz, la seguridad y la justicia internacionales. También nos comprometemos a abstenernos en las relaciones exteriores de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o independencia política de cualquier Estado o de cualquier otra forma que no sea compatible con los propósitos y principios de las Naciones Unidas. La Corte Internacional de Justicia también afirmó anteriormente que el derecho internacional prohíbe el uso de la fuerza y la intervención en los asuntos de otros estados. Por las fallas de su predecesor, la Liga de Naciones, se creó las Naciones Unidas para evitar que los países recurriesen al conflicto para solucionar sus controversias y prohibir el uso de la fuerza a menos que así lo prescribiese la ley. Así, la ONU ha tenido un papel fundamental a la hora de garantizar la existencia pacífica entre los países, inclusive poniendo fin a la subyugación colonial de países poderosos, apuntalada en el respeto a la igualdad de derechos de naciones grandes y pequeñas, el respeto al principio de la igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos. sumarse a nuestra organización y comprometerse con los principios dio protección a muchos de nosotros con una supuesta garantía de que ninguna nación sería considerada inferior. Lamentablemente, cuando los países ignoran la carta y la vulneran, se menoscaba la credibilidad de todo el sistema de nuestras relaciones internacionales. La estabilidad del sistema depende no solo del respeto, sino también de que haya una aplicación consistente de estas normas jurídicas establecidas. A todos nos beneficia un orden internacional basado en normas según el derecho internacional. Cuando conculcamos esas normas estamos invitando a que impere la anarquía y un entorno donde la fuerza se imponga sobre el derecho, ignorando la complejidad de las interrelaciones e interdependencia en nuestro mundo moderno. Los ataques unilaterales militares de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa desde el territorio venezolano para su traslado a los Estados Unidos, vulnera adrede la soberanía, integridad territorial e independencia de Venezuela. Estas acciones también contrastan de manera muy destacada con nuestras normas jurídicas establecidas, reforzando esta creencia de que la fuerza se impone por encima de la ley y reforzando la idea de que se está menoscabando la Diplomacia, la historia ha demostrado en repetidas ocasiones que las invasiones militares contra Estados soberanos producen más inestabilidad. La fuerza unilateral menoscaba la estabilidad del orden internacional y la igualdad. El uso de la fuerza también menoscaba la infraestructura institucional, como se ha visto en Libia, Irak y en un sinfín de casos en África, donde las intervenciones e injerencias extranjeras provocan crisis de seguridad y menoscaban las instituciones de gobernanza nacionales cultivadas a través de contextos nacionales. complejos y llenos de matices, Sudáfrica resalta que las alegaciones de retos de gobernanza interna, las preocupaciones de derechos humanos o actos criminales de un jefe de Estado no justifican la vulneración de la prohibición de la carta sobre el uso de la fuerza, en especial el artículo 2.4 de la carta. La solución pacífica de controversias y asuntos internos debe llevarse a cabo respetando el derecho internacional y a través de mecanismos multilaterales. Además, en virtud del derecho internacional, el Estado tiene la jurisdicción exclusiva sobre las personas y conductas en su territorio. Cualquier ejecución del derecho nacional, incluida la detención por parte de un Estado en el territorio de otro sin la autorización de este, es una vulneración de la soberanía. Hay mecanismos de reparación a disposición de los Estados para aplicar el derecho internacional. Ello incluye presentar demandas ante la CIJ o solicitar la acción del Consejo de Seguridad. Tomamos nota de la declaración de un grupo de países concernidos, sobre todo latinoamericanos, afectados por los acontecimientos en Venezuela, que reiteran que la situación en el país debe resolverse a través de medios pacíficos, diálogo, negociación y respeto a la voluntad popular en todas sus manifestaciones, sin injerencias externas y de acuerdo con el derecho internacional. Presidente, cada uno de nuestros países y nuestros pueblos, que son miembros de esta organización y que deben cumplir la Carta, tienen derecho a determinar su senda democrática y política. este derecho que confiere la Carta, la libre determinación, ni puede ni debe vulnerarse. Si no defendemos los derechos soberanos de cualquier nación cuando están siendo menoscabados y vulnerados, ¿quién podrá estar seguro con las protecciones necesarias que ofrecen los principios de la Carta y el Derecho internacional si no actuamos decisivamente Se impulsará la anarquía y se normalizará el uso de la fuerza y el poder militar como principal forma de discurso en la política internacional. Ellos sería un paso atrás, en un sería volver, mejor dicho. al mundo previo a las Naciones Unidas, mundo que se saltó con dos guerras brutales y un sistema internacional con inestabilidad estructural y falta de ley. No podemos permitirnos adentrarnos en un futuro complejo sin la estabilidad y protección del derecho internacional. Gracias.
Gracias Sudáfrica, ahora Eritrea tiene la palabra.
Gracias, Presidente. Quisiera, antes que nada, felicitarlo a usted y al Gobierno de la República de Somalia por asumir la Presidencia del Consejo de Seguridad en enero. También manifestamos nuestras felicitaciones a Bahréin, Colombia, la República Democrática del Congo, Liberia y Letonia por haber sido elegidos miembros. Es la primera reunión del año y quisiera rendir homenaje a los miembros salientes Argelia, Guyana, la República de Corea, Sierra Leona y Eslovenia por su entrega y diligencia a lo largo de su mandato en el Consejo. Pronuncio esta intervención en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas. Este grupo condena de manera inequívoca y categórica la agresión perpetrada el 3 de enero de 2026 contra la República Bolivariana de Venezuela por fuerzas especiales de los Estados Unidos de América, que incluyó ataques armados contra objetivos civiles y militares en la capital, en Caracas, y en otras ciudades del territorio venezolano, y el secuestro del Presidente y la Primera Dama de la República Bolivariana de Venezuela, el Excelentísimo Señor Nicolás Maduro Moros y la Excelentísima Señora Cilia Flores de Maduro. Los Estados miembros del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas manifiestan su grave preocupación por los efectos de estos ataques armados, en especial sobre los civiles y su derecho humano a la vida, que incluye asaltos militares de fuerzas especiales de los Estados Unidos, al tiempo que se resalta que estos actos suponen una clara conculcación del derecho internacional y de todos y cada uno de los principios de las relaciones internacionales, incluidos los de la Carta de las Naciones Unidas. El Grupo de Amigos de la Carta de las Naciones Unidas reitera su firme apoyo al gobierno constitucional de la República Bolivariana de Venezuela bajo el liderazgo del presidente Nicolás Maduro Moros, y resaltamos la importancia de garantizar un estricto respeto a la inviolabilidad de las inmunidades que tienen Jefes de Estado y Gobierno en virtud del Derecho Internacional, al tiempo que se renueva la solidaridad inquebrantable con el pueblo venezolano en su lucha de defensa de la patria, inclusive a través de las acciones que puedan tomarse en el marco del derecho internacional de ejercer su derecho inalienable a la libre determinación, a la autodefensa, perdón. Los Estados miembros de mi grupo exigen el cese inmediato de todas las hostilidades contra la República Bolivariana de Venezuela, pidiendo un respeto completo a la soberanía, integridad territorial, independencia política y derecho inalienable a la libre determinación de la República Bolivariana de Venezuela. pidiendo el regreso inmediato del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores de Maduro al territorio nacional venezolano. Y pedimos que rindan cuentas los responsables de estas agresiones. Mi grupo rechaza firmemente los comentarios del presidente de los Estados Unidos en la tarde del 3 de enero. donde no solo amenazó con ulteriores ataques aéreos contra el territorio venezolano, sino que también afirmó su voluntad de ocupar y gobernar la República Bolivariana de Venezuela y explotar los recursos naturales y administrar la riqueza de esta nación hermana, en lo que no se puede describir sino como la confesión de un plan claro de anexión que prevé, entre otras cosas, el pisoteo completo de los derechos inalienables del pueblo venezolano y los derechos fundamentales del Estado venezolano en conjunto. Los Estados miembros del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas piden a todos los organismos internacionales, incluido el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se movilicen con velocidad para defender los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y tomar con urgencia las medidas adecuadas para evitar una ulterior escalada de la situación en el terreno, en especial ulteriores agresiones contra la integridad territorial y la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela, y pedimos que se preserve la paz y la seguridad regionales e internacionales. Gracias.
Doy las gracias a la representante de Eritrea por la intervención. Doy ahora la palabra a la representación de la República Islámica del Irán.
En nombre de Dios, clemente y misericordioso. Gracias, Presidente, por convocar esta sesión de emergencia tan importante. Reconocemos la presencia de la Sra. Di Carlo, y manifestamos nuestro agradecimiento al profesor Jeffrey Sachs por su alocución tan interesante. Antes que nada, quisiera manifestar mi felicitación a Somalia por asumir la Presidencia del Consejo este mes. También felicito a los nuevos miembros electos del Consejo, Bahréin, Colombia, la República del Congo, Letonia y Liberia, por su elección. Presidente, La República Islámica del Irán hace suya la intervención de Eritrea en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas y desea formular las siguientes intervenciones a título nacional. Primero, la República Islámica del Irán condena de la manera más tajante posible el ataque militar de los Estados Unidos de América contra la República Bolivariana de Venezuela. Este acto ilegal supone terrorismo de Estado, violación manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas, en especial los artículos 2, 4 y 27, y las normas de obligado cumplimiento del derecho internacional, y supone un acto ilícito internacional y una agresión completa, esta agresión militar. contra un Estado miembro independiente de las Naciones Unidas supone una grave vulneración de la paz y la seguridad regional e internacional, con amplias consecuencias para todo el sistema internacional. Segundo, el secuestro del presidente elegido democráticamente y la primera dama de la República Bolivariana de Venezuela por parte de los Estados Unidos supone una violación flagrante del derecho consuetudinario internacional incluidos los principios de la inviolabilidad de las inmunidades de Jefes de Estado y de Gobierno en virtud del Derecho Internacional y supone un grave ataque a la igualdad soberana de los Estados. La República Islámica del Irán recuerda el derecho inherente de Venezuela a la autodefensa y resalta la responsabilidad jurídica de las Naciones Unidas, en particular del Consejo de Seguridad, de tomar medidas inmediatas para poner fin a esta agresión ilícita y garantizar la rendición de cuentas de los responsables. Irán también reafirma su pleno apoyo al pueblo y al gobierno elegido legítimamente de la República Bolivariana de Venezuela. Tercero, los Estados Unidos, busca sustituir activamente su derecho nacional por el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Ello representa una alerta grave a la comunidad internacional y a todos los Estados miembros. Esta conducta ilícita cercena las bases mismas del orden jurídico internacional basado en la Carta y establece un peligroso precedente que debe rechazarse de manera categórica e inequívoca. la llamada política estadounidense de paz a través de la fuerza prescribe la ley de la jungla y la ley de la fuerza en lugar del estado de derecho y si se tolera y normaliza hará que todo el sistema de seguridad colectivo de la carta se vuelva ineficaz y carezca de propósitos. Cuarto, la inacción y parálisis continuada del Consejo de Seguridad ante las amenazas explícitas de agresión por parte de los Estados Unidos ha propiciado un peligroso clima de impunidad, ha envalentonado a los Estados Unidos a persistir en su conducta ilícita, que supone una grave amenaza a la paz y la seguridad regionales e internacionales. En los últimos días, el presidente estadounidense ha amenazado en público con usar la fuerza contra la República Islámica del Irán, vulnerando manifiestamente el artículo 2 de la Carta. Al mismo tiempo, Estados Unidos derrama lágrimas de cocodrilo ante el pueblo iraní y afirma con gran hipocresía que lo apoya Al tiempo que hay un que cuenta con un historial documentado de intervenciones o de fuerza y medidas coercitivas unilaterales contra Irán. Ello incluye el apoyo político, militar y operativo directo y su participación en la guerra de agresión conjunta del régimen israelí contra Irán entre el 13 y el 24 de junio de este año. que se saldó con bajas civiles, ataques contra infraestructuras civiles y una grave vulneración de los derechos humanos fundamentales del pueblo iraní. Irán reafirma su derecho inherente a la defensa de su soberanía, integridad territorial y seguridad nacional y proteger a su pueblo contra cualquier interferencia extranjera. Los Estados Unidos de América tendrán la plena responsabilidad de cualesquiera consecuencias dimanantes de las amenazas ilícitas y de cualquier escalada posterior. Por último, rechazamos de manera inequívoca las alegaciones infundadas y las referencias innecesarias contra Irán por parte de los Estados Unidos. Lo que sucede en el terreno es evidente y no puede obviarse en aras de la retórica política o de narrativas inventadas. Gracias.
Gracias, Irán. Ahora tiene la palabra el representante de Uganda. La representante, gracias.
Presidente, tengo el honor de pronunciar esta intervención en nombre del Movimiento de Países No Alineados, que representa a 120 Estados miembros. unidos por los principios de respeto a la soberanía e integridad territorial de todas las naciones. La Oficina de Coordinación de Lemenoal condena categóricamente la agresión perpetrada por los Estados Unidos de América contra la República Bolivariana de Venezuela desde la madrugada del 3 de enero, con ataques armados contra ubicaciones civiles y militares en Caracas, y en varias ciudades más del territorio venezolano. La Oficina de Coordinación de mi Grupo considera que los ataques en cuestión vulneran flagrantemente los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y las normas del Derecho internacional. Suponen un acto de agresión contra la República Bolivariana de Venezuela que menoscaba la paz, la seguridad y la estabilidad, al tiempo que se amenazan los derechos a la vida del pueblo venezolano. La Oficina de Coordinación exige el cese inmediato de todas las hostilidades contra la República Bolivariana de Venezuela, el respeto pleno a la soberanía, la integridad territorial, la independencia política y el derecho inalienable a la libre determinación de la República Bolivariana de Venezuela y que los responsables de esos actos de agresión rindan cuentas. La Oficina de Coordinación reitera la inviolabilidad de las inmunidades concedidas a los Jefes de Estado y de Gobierno en virtud del Derecho Internacional, que supone un pilar fundamental de la igualdad soberana, la coexistencia pacífica y las relaciones internacionales estables. Estas inmunidades se arraigan firmemente en el derecho constitucional internacional y casan con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. Deben respetarse universalmente sin discriminación y cualesquiera acciones o medidas que menoscaben o las o bien de manera sistemática, pueden desestabilizar las relaciones internacionales y debilitar el orden jurídico internacional. Presidente, la Mesa de Coordinación reitera su pleno apoyo al pueblo y gobierno venezolanos en este momento clave, insiste en que las soluciones militares no son viables para abordar cuestiones que puedan preocupar a miembros de la comunidad internacional. Muchas gracias, Presidente.
Gracias, señor presidente. Señor presidente, mi delegación se ve obligada a hacer uso de la palabra para responder a las acusaciones infundadas formuladas por la delegación de Estados Unidos contra Cuba. Resulta indignante que quienes han protagonizado agresiones unilaterales y violaciones sistemáticas del derecho internacional pretendan erigirse en jueces de otros Estados soberanos, lo que en una actitud absolutamente inmoral e irrespetuoso e irresponsable. Rechazamos categóricamente las calumnias de que Cuba tiene presencia de inteligencia en Venezuela. Tales afirmaciones carecen de toda base fáctica y constituyen un intento evidente de desviar la atención de la conducta agresiva y criminal de Estados Unidos en la región. Cuba respeta estrictamente la soberanía, la independencia y el derecho inalienable del pueblo venezolano a decidir su propio destino, tal como establece la Carta de las Naciones Unidas. La cooperación entre ambos países en múltiples esferas, incluida la militar, tiene bases legítimas y se basa en acuerdos bilaterales suscritos soberanamente por ambas partes. Como ha sido declarado por el gobierno revolucionario, los 32 combatientes caídos víctimas en un acto criminal de agresión y terrorismo de Estado perpetrado por Estados Unidos, cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior a solicitud de órganos homólogos de Venezuela. Estos patriotas supieron poner en alto, con la actuación heroica, el sentir solidario de millones de cubanos. Esta delegación intenta irrespetuosamente tildar a Cuba de intervención en Venezuela, lo cual rechazamos categóricamente. Muchas gracias.
SEÑOR PRESIDENTE: Doy las gracias al representante de Cuba por la intervención. No hay más inscripciones en la lista de intervención, se levanta la sesión.