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Se declara abierta la sesión 10.129 del Consejo de Seguridad. El orden del día provisional sobre esta sesión reza sobre la cooperación entre las Naciones Unidas y las organizaciones regionales y subregionales en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Liga de los Estados Árabes. Queda aprobado el orden del día. De conformidad con el artículo 37 del reglamento provisional del Consejo, me permito invitar a la representación de Egipto a participar en esta sesión. Así queda decidido. De conformidad con el artículo 39 del reglamento provisional del Consejo, invito a los siguientes ponentes a participar en esta sesión: el señor Khaled Hiaari, subsecretario general para Oriente Medio, Europa, el continente americano, Asia y el Pacífico, departamentos de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz y de Operaciones de Paz. Y al excelentísimo Ahmed Abulheib, secretario general de la Liga Árabe. Así se decide. El Consejo de Seguridad procederá a examinar el tema número 2 del orden del día. Y señalo a la atención de los miembros del Consejo el documento S/2026/261, la carta fechada 30 de marzo de 2026 de la Representación Permanente de Bahrein ante las Naciones Unidas dirigida al Secretario General, en donde figura un documento conceptual sobre el tema que nos ocupa, ofrezco la palabra al señor Khaled Hiaari.
Señor Presidente, Excelentísimo Abdullatif bin Rashid Al Zayani, miembros del Consejo de Seguridad, Agradezco la oportunidad de informar al Consejo el día de hoy sobre la cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes, y también es un honor dirigirme al Consejo junto con el excelentísimo Ahmed Aboulheid, Secretario General de la Liga de los Estados Árabes. La cooperación entre las dos organizaciones es de larga data. Seguimos fortaleciendo esta alianza en cada oportunidad que se presenta. Sigue siendo indispensable en una serie de expedientes regionales. Esta cooperación es, sobre todo, importante ahora, en que el Oriente Medio afronta crisis múltiples que se superponen, las cuales han causado gran sufrimiento humano. bajas de civiles e interrupción grave más allá de la región. En este contexto, el papel de organizaciones regionales, como se prevé en el capítulo 8 de la Carta, es más importante como nunca. Poner fin a los conflictos en el Oriente Medio redundaría en el interés mismo de la comunidad internacional. Sus consecuencias ya son graves y la destrucción y el sufrimiento siguen creciendo día a día. El Secretario General ha reiterado una y otra vez el final inmediato de la guerra actual. También pidió a las partes que renueven su compromiso con una vía diplomática que se ocupe de las preocupaciones sobre seguridad de todas las partes afectadas, incluidos los países de la región. A tal efecto, el Secretario General nombró a John Arnaud como enviado personal para dirigir la labor de Naciones Unidas respecto al conflicto en Oriente Medio y sus consecuencias. No dudo que la Liga será un socio importante en la labor que realice el enviado personal. Su apoyo será fundamental para promover la paz en la región, para bien de sus pueblos y el resto del mundo. Señor Presidente, en el territorio palestino ocupado, la prioridad inmediata sigue siendo clara. Consolidar el alto al fuego frágil en Gaza y crear esta Apertura importante, aunque estrecha, en progreso irreversible. Ese progreso debe apoyar estabilización, recuperación y un horizonte político creíble hacia una solución de dos Estados viable. Apoyamos la labor para implementar la resolución 2803 del Consejo de Seguridad, que refrendó el plan general de Estados Unidos. En ese contexto, la estrecha cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga sigue siendo de vital importancia. tanto para apoyar la recuperación de Gaza como para mantener la atención internacional y regional hacia los amplios desafíos políticos, humanitarios y de protección en todos los territorios palestinos ocupados. La situación en el Líbano también es precaria. Las tensiones van en aumento, como por ejemplo a lo largo de líneas sectarias y los órdenes de evacuación israelí han dado lugar a desplazamientos masivos. Reconocemos el que la Liga se muestre solidaria con el Líbano y su llamado constante a favor de la plena aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad. También valoramos su apoyo a favor de un Estado que ejerza la exclusiva autoridad en todo el territorio libanés. También agradecemos el apoyo de la Liga al llamamiento urgente que iniciará el Secretario General en Beirut el 13 de marzo. En Siria, las Naciones Unidas siguen en estrecha comunicación con el gobierno y los miembros de la Liga. Nuestro propósito es apoyar la recuperación de Siria luego del legado devastador de conflicto y promover. una transición política dirigida por los sirios, quienes serán los titulares en Libia. Las divisiones institucionales profundas y las acciones unilaterales siguen socavando la unidad y la estabilidad de largo plazo. Con el apoyo de la Liga y otros socios, estamos promoviendo una hoja de ruta política para superar la parálisis. También acogemos con beneplácito que la Liga siga comprometida con el Sudán, incluso mediante el mecanismo del Quinteto, apoyando los esfuerzos de paz coordinados. La estrecha colaboración entre las dos organizaciones sigue siendo esencial para promover un enfoque coherente e internacional unificado para lograr el final del combate y establecer un futuro proceso político para poder mitigar los desafíos políticos actuales en Somalia. El Gobierno federal debe seguir entablando un diálogo incluyente con todos los integrantes, todos los Estados miembros federales y la oposición. Ello será importante para lograr un consenso amplio en cuanto a las prioridades que consoliden el Estado. Ese esfuerzo exige apoyo financiero y político coordinado desde la comunidad internacional. También requiere un compromiso sostenido, bien coordinado, tanto regional como internacional, como por ejemplo la coordinación entre Naciones Unidas y la Liga y su apoyo. Esto es vital para que Somalia pueda salvaguardar su estabilidad y logros en cuanto a consolidación del Estado. Señor Presidente, lo que une a todos estos expedientes es la necesidad de una coordinación sostenida regional e internacional. En cada caso, la asociación entre nuestras dos organizaciones fortalece el compromiso político, refuerza la diplomacia colectiva y apoya respuestas más coherentes ante el conflicto, necesidades humanitarias y la recuperación. En este sentido, me permito destacar el que la Liga haya organizado la 16a reunión sectorial de Naciones Unidas de la Liga en noviembre pasado. En la reunión se presentaron oportunidades para entablar deliberaciones sobre mujer, paz, seguridad y juventud, paz y seguridad. niños en conflictos armados y asistencia humanitaria. En julio, convocaremos la décima séptima reunión bienal de Naciones Unidas y la Liga en Ginebra. Será un foro importante para que las dos organizaciones pasen revista toda la gama de cooperación y garanticen coordinación entre todos los sectores, incluso cuestiones políticas, y podrán identificar sinergias que permitan ahorros y nuevas oportunidades para fortalecer nuestra labor conjunta. Quedamos atentos para seguir afianzando esta alianza en los años venideros para bien de los pueblos de la región árabe y allende ella. Gracias, señor presidente.
El presidente da las gracias al señor Giari. Y ahora ofrezco la palabra al excelentísimo Ahmed Abulhail.
Estimado hermano y amigo. Abdulatif bin Rashid Al-Sayyan, canciller del Reino de Bahréin y presidente del Consejo en este mes. Es un placer muy especial felicitar al Reino de Bahréin al asumir la presidencia del Consejo de Seguridad durante el mes en curso, que va en reconocimiento por el papel importante que desempeña en la labor del Consejo. que vayan mis encomios a su esfuerzo de colocar esta reunión de alto nivel en la más alta prelación del programa del Consejo durante su presidencia. Ello refleja un compromiso auténtico para fortalecer los lazos de cooperación y coordinación entre la Liga de los Estados Árabes y el Consejo de Seguridad, sobre todo a la luz de las difíciles circunstancias y desafíos ante la región y el mundo. El que se convoque esta sesión en un momento tan complejo envía un mensaje importante sobre la necesidad de que el Consejo de Seguridad asuma plenamente sus responsabilidades de mantener la paz y la seguridad internacionales. La Liga de los Estados Árabes y sus Estados miembros Se han reiterado en su convicción de que el Consejo de Seguridad debe ser el auténtico refugio para todos los Estados que afrontan la agresión, ataques o amenazas contra su seguridad y soberanía por parte de quien sea, y que este Consejo cuenta con la autoridad y la capacidad de corregir situaciones y apoyar a los Estados. que son objeto de agresión para proteger su seguridad y soberanía. De esta manera, se pueden reforzar las condiciones de paz, estabilidad y seguridad en el mundo, con apego a su responsabilidad principal en virtud de lo que dispone la Carta. Nos reiteramos en nuestra convicción de que una mayor cooperación con el Consejo no es una opción, sino una necesidad estratégica que impone el carácter concatenado de las amenazas, amenazas concatenadas que afronta la región árabe. Como todos lo saben muy bien, la experiencia ha demostrado que la Liga de los Estados Árabes es un asociado fiable y activo que trabaja sin tregua con ustedes, apoyando todo esfuerzo para arreglos políticos en una serie de casos árabes que dirigen Naciones Unidas. Ello consagra el espíritu del capítulo 8 de la Carta y es reflejo del papel importante de las organizaciones regionales que están en las mejores condiciones para entender las particularidades y complejidades de las crisis en la región. La región árabe, señor presidente, y es de lamentar, afronta hoy por hoy una serie de desafíos sin desabridos, tanto en cuanto a su severidad como impacto. Y una vez más, es de lamentar que Irán no haya dejado de lanzar ataques diarios con misiles y drones en contra de varios estados árabes, lo cual es una violación flagrante del derecho internacional, el derecho humanitario internacional y la Carta de las Naciones Unidas. La Liga de los Estados Árabes reitera todos su condena inequívoca de estas agresiones deliberadas e irresponsables por Irán contra los Estados del Golfo, el Reino Hashemita de Jordania y contra la República de Irak. Estos ilícitos y deliberados ataques han atacado objetos civiles, la infraestructura civil tan importante como aeropuertos, puertos, hoteles, generadores de corriente eléctrica, instalaciones industriales, la seguridad alimentaria, zonas residenciales, locales diplomáticos y consulares. El resultado ha sido la pérdida de vidas civiles inocentes y una destrucción masiva de instalaciones físicas. Estos ataques iraníes no se pueden aceptar ni justificar mediante ninguna reivindicación y pretexto. Repito, no se pueden aceptar por ningún pretexto, sobre todo porque los estados árabes han mantenido la política de buena vecindad y declararon claramente que rechazaban la guerra contra Irán. Y declararon que se negaban a que su territorio y espacio aéreo fueran plataforma de lanzamiento para dicha guerra. Apoyamos todo esfuerzo a favor de poner cese inmediato a la guerra y los ataques iraníes. E insistimos ante el Consejo que la continuación de dichos ataques en clara violación de la resolución 2817 del Consejo de Seguridad, fecha del 11 de marzo de 2026, coloca en el Consejo la responsabilidad de adoptar medidas que obliguen a Irán a poner fin inmediato e incondicional a dichos ataques. Responsabilizamos totalmente a Irán ante toda consecuencia dimanante de estos ataques, con apego a la Carta y al derecho internacional. Me permito señalar, en este sentido, que estos ataques iraníes constituyen una grave violación de los principios fundamentales de moralidad, buena vecindad y derechos humanos. y no hacen más que empeorar la hostilidad y socavar perspectivas futuras de buenas relaciones sobre la base de la buena vecindad. Y en este contexto, la Liga de los Estados Árabes acoge con beneplácito la aprobación en el Consejo de Derechos Humanos el 25 de marzo del corriente la aprobación de la resolución sobre las repercusiones en los derechos humanos de estos ataques ilegales. La Liga también condena de la manera más categórica las medidas y prácticas iraníes que derivaron al cierre del estrecho de Ormuz, lo cual interrumpió la navegación internacional o amenazó la libertad de navegación en Bab al-Mandeb y en aguas internacionales. Pedimos a Irán que ponga fin inmediato a todo ataque contra buques comerciales y que se abstenga de toda tentativa de obstaculizar el paso legítimo o que socave la libertad de la navegación con apego al derecho internacional y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. En este sentido, apoyamos la iniciativa de Pagrén de que el Consejo de Seguridad apruebe una resolución sobre esta cuestión y aplaudimos la flexibilidad de la que ha hecho gala el Reino de Pagrén durante el proceso de negociación, y quedamos atentos a la aprobación de la resolución a la mayor brevedad. Y pedimos a los países que apoyaron la resolución 2817 del 11 de marzo de 2026, les pedimos que apoyen dicha resolución. con la esperanza de que ello contribuya a frenar las violaciones por Irán y las transgresiones que atentan contra la seguridad energética, la navegación y el movimiento comercial en el Golfo Arábigo y en el resto del mundo. Señor Presidente, estimado y muy querido hermano, desde que se estableciera hace 80 años la Liga de los Estados Árabes, ha realizado esfuerzos constantes para contrarrestar lo que hace Irán, afectar la libertad o el salvoconducto, la libertad de paso por este estrecho. Hemos alertado sobre la amenaza que supone su conducta para la seguridad de la navegación y los suministros de energía. Recordamos las alertas por los países árabes ante este Consejo respecto a los ataques contra instalaciones petrolíferas saudíes en 2019, el sabotaje de buques comerciales saudíes y emiratíes en ese mismo año, y el ataque con dron contra el aeropuerto de Abu Dhabi en 2022. Se trataba de alertas que lamentablemente no recibieron la atención que merecían a la sazón. El estrecho de Ormuz y la crisis ha demostrado una vez más al mundo la magnitud del vínculo estrecho entre la seguridad del Oriente Medio y los intereses de la economía en el mundo. La seguridad sostenible en el Oriente Medio es una necesidad mundial, no nada más una cuestión regional. Ningún debate sobre el fortalecimiento de la cooperación entre el Consejo de Seguridad y la Liga de los Estados Árabes será total sin hablar de la cuestión de Palestina. que sigue siendo algo en el primer plano de nuestras prioridades árabes. Y a pesar de la relativa calma que se logró en Gaza, la situación humanitaria en la Franja sigue siendo muy precaria y va empeorando. Ello exige una acción internacional eficaz y urgente. La Liga Árabe condena las políticas de ampliación de asentamientos por Israel en Cisjordania, lo cual constituye una crasa violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad. Esas políticas socavan totalmente la solución biestatal y es una visión clara del derecho internacional. Por ello, alertamos ante el plan israelí que pretende claramente lograr una anexión práctica de Cisjordania mediante la aceleración sin precedentes de construcción de asentamientos, así como la tolerancia para con el terrorismo de los colonos israelíes. Este fenómeno ha cobrado frecuencia y agresión brutal contra civiles palestinos inermes. La potencia ocupante hace poco promulgó leyes racistas, incluso la última ley que permite imponer la pena capital a prisioneros palestinos. La estabilidad a sostener en la región no ha de lograrse sin conferir al pueblo palestino sus plenos derechos. Y no hay alternativa para la solución estatal que goza de un consenso internacional universal y que permitiría establecer un Estado palestino independiente con las fronteras del 4 de junio de 1967 y con Jerusalén Oriental como su capital. Señor Presidente, en el Líbano, la Liga Árabe condena los ataques aéreos israelíes contra objetos civiles y las instalaciones del Estado. y los ataques en zonas residenciales en la capital, Beirut. Alertamos respecto a los riesgos que suponen los planes de la potencia ocupante de ampliar sus ataques contra el Líbano. La Liga afirma su plena solidaridad con el Estado libanés en todo lo que sea necesario para que ejerza su soberanía respecto a todo su territorio. Apoyamos la decisión del Consejo de Ministros libaneses del 2 de marzo de 2026, que impone una prohibición inmediata a las actividades militares de Hezbolá y hacer valer el control exclusivo de las armas por el Estado y sus instituciones legítimas.
Señor Presidente, durante el año pasado, la Liga de Estados Árabes ha continuado sus esfuerzos para desempeñar un papel activo en el apoyo a los esfuerzos de paz en el Suda. basándose en su responsabilidad regional y su compromiso para mantener la estabilidad, la seguridad y la integridad territorial de sus estados miembros. Durante la evolución de la crisis sudanesa, la Liga ha trabajado para coordinar sus iniciativas y trabajar cooperando estrechamente con los socios regionales e internacionales, incluyendo las Naciones Unidas, la Unión Africana, y promover acciones multilaterales a través del mecanismo del Quinteto para facilitar un diálogo integral sudanés-sudanés que conduzca a la reanudación de la transición tan pronto culmine esta labor. Del 8 al 10 de marzo, la Liga organizó una ronda fructífera de discusiones entre el mecanismo del Quinteto y varios partidos civiles y políticos sudaneses. La Liga reafirma que rechaza cualquier solución que menoscabe la unidad o la integridad territorial de Sudán. Y la Liga no acepta ninguna institución paralela. La Liga hace un llamado al Consejo de Seguridad. Perdón, la Liga pide que se tomen medidas para restaurar la seguridad y satisfacer las aspiraciones del pueblo de Sudán. Pedimos al Consejo de Seguridad que trabaje para lograr un alto el fuego y apoyar el proceso político de una manera que contribuya a restaurar la seguridad y satisfacer las aspiraciones del pueblo de Sudán. La Liga de Estados Árabes reitera su firme posición para salvaguardar la soberanía y la integridad territorial de la República Federal de Somalia. y rechaza categóricamente cualquier tentativa para alterar el estatus de la región noreste de Somalia o imponer un hecho consumado fuera del marco de la legitimidad internacional. La Liga condena el reconocimiento unilateral sin precedentes de la potencia ocupante Israel de la llamada Somalilandia, porque lo considera una clara violación del derecho internacional. y de las resoluciones de legitimidad internacional. Y una intromisión en la soberanía y la integridad territorial de Somalia, lo cual socava la paz y la seguridad regional y amenaza la estabilidad del Cuerno de África y de la región del Mar Rojo. La Liga también reafirma su apoyo al avance del Estado de Somalia para luchar contra el terrorismo y fortalecer el papel del Estado nacional de Somalia como una entidad que puede ejercer su autoridad sobre todo su territorio. La Liga acoge con agrado que el Parlamento de Somalia el mes de marzo haya adoptado la Constitución final del país, así como su entrada en vigor, ya que este es un paso muy importante para completar la construcción de instituciones estatales y consolidar el Estado de derecho. La Liga también valora el papel positivo de Somalía a través de su pertenencia al Consejo de Seguridad para hacer avanzar el multilateralismo y servir las causas árabes y africanas. Señor presidente, también, junto a las Naciones Unidas, hemos seguido otros temas muy importantes y situaciones, como por ejemplo la situación en Libia, Yemen o Siria. Y la Liga trabaja todo lo posible y a veces en circunstancias políticas muy complejas, para ayudar a todas las partes a cumplir con los mecanismos políticos que lleven a resolver las crisis en curso, incluyendo la crisis actual en el Golfo. Señor Presidente, me dirijo a este estimado Consejo en la que será mi última declaración antes de que concluya mi mandato como secretario general de la Liga de Estados Árabes. Llevo esta función desde hace 10 años. Quiero expresar mi más sincero agradecimiento y mi más profunda gratitud a mi querido amigo Antonio Guterres, quien también abandonará su puesto a finales de año. Su mandato al frente de la organización estuvo marcado por retos sin precedentes en los que se puso a prueba muy severa el multilateralismo. Sin embargo, este querido amigo dirigió este mecanismo multilateral con sabiduría, guiándose por una visión sólida, un alto conocimiento político y una brújula moral inquebrantable, lo cual contribuyó a mantener el papel de las Naciones Unidas en medio de una situación muy difícil. Señor presidente, el marco de cooperación entre el Consejo de Seguridad y la Liga de Estados Árabes representa un pilar clave para enfrentar los crecientes desafíos mundiales que ahora abarcan la supervisión de dimensiones sanitarias, medioambientales y económicas, además de la escalada del terrorismo y el extremismo, los desafíos de seguridad alimentaria e hídrica y las repercusiones del cambio climático. Todo esto está conectado entre sí y afecta directamente la estabilidad de los Estados y de las sociedades y exige enfoques integrados. e integrales que contribuyan a mejorar la capacidad de respuesta y de prevención de crisis. La Liga de Estados Árabes reafirma su compromiso para fortalecer su cooperación con las Naciones Unidas para resolver los temas árabes que tiene el Consejo ante sí, elaborando mecanismos de cooperación con los representantes del Secretario General que se ocupan de las regiones de conflicto y utilizando las competencias árabes cualificadas que posean un profundo conocimiento de las especificidades sociales y culturales de las sociedades árabes. Esto debería contribuir a la eficiencia de las iniciativas internacionales y acercarlas más a las realidades de la región. Estar consciente de los elementos culturales de las crisis de la región es muy importante, señor presidente. En conclusión, equivocado está el que piense que existen soluciones militares para las crisis de la región. Lo que comparten estas crisis es la urgente necesidad de soluciones políticas sostenibles basadas en el respeto al derecho de los pueblos a la libre determinación, la soberanía de los Estados y la integridad territorial de los mismos, y el fortalecimiento de las instituciones nacionales. Esto exige una coordinación más estrecha entre el Consejo de Seguridad y la Liga de Estados Árabes para garantizar una respuesta más eficiente a las crisis. la liga desea que el Consejo desempeñe un papel activo, sin prejuicios ni dobles raseros. No hay ninguna alternativa a este papel si queremos que haya un mundo gobernado por los principios de derecho y justicia y no por las políticas unilaterales ni la lógica de la fuerza y la coerción. Gracias, señor presidente.
Gracias al señor secretario general de la Liga de Estados Árabes por su declaración. Ahora voy a hacer una declaración en mi capacidad de canciller del Reino de Bahrein. Excelencias. Es un honor participar en esta reunión al principio de la presidencia del Reino de Bahréin del Consejo de Seguridad durante el mes de abril. Esto se basa en nuestro firme compromiso de apoyar los principios de las Naciones Unidas, promover el multilateralismo y consolidar la estabilidad a nivel regional e internacional. En primer lugar, deseo expresar mi sincero agradecimiento a mi hermano, Su Excelencia, Mr. Bourguig, Secretario General de la Liga de Estados Árabes, por su valioso informe, y también gracias a Su Excelencia, Sr. Halikhiari, Subsecretario General para Europa, Asia y las Américas. y consolidación de la paz por su exposición sobre las perspectivas de cooperación y la promoción de la cooperación entre estas organizaciones. Como ustedes saben, los temas árabes continúan ocupando un lugar prominente en el programa del Consejo de Seguridad. Esto demuestra que la promoción de la cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes ya no solo es una prioridad, sino que se ha convertido es una necesidad urgente y un compromiso legal y político para preservar los principios de la Carta de las Naciones Unidas, impedir la agudización de la crisis y promover la estabilidad. Nuestra reunión de hoy ocurre en un momento en que hay muchos retos en nuestra región. Continuamos enfrentando una escalada muy peligrosa como resultado de los ataques ilegales de Irán contra varios Estados árabes, incluyendo el Reino de Bahréin, lo cual es una violación flagrante de la soberanía y una afrenta a la paz y a la seguridad internacionales. En este contexto, y sobre la base de las responsabilidades del Consejo de Seguridad para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, el Reino de Bahréin presentó un proyecto de resolución sobre la protección de la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Esperamos que sea adoptado. Esto reflejaría la unidad de la comunidad internacional para responder a las amenazas contra una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial, la energía y la seguridad energética. La adopción de este proyecto reafirmaría la resolución colectiva para garantizar el respeto del derecho internacional, la protección de la libertad de navegación y disuadir de cualquier tentativa para amenazar esta libertad de navegación. La resolución 2817 del Consejo de Seguridad, patrocinada por 136 Estados miembros, así como el Consejo de Derechos Humanos del 25 de marzo de 2026, adoptada por unanimidad y patrocinada por 115 Estados miembros, reflejan una posición internacional muy firme para condenar estos ataques injustificados. En estas resoluciones se exige que Irán cese de inmediato estos ataques y subraya la necesidad de proteger a los civiles y las infraestructuras civiles y garantizar la libertad de navegación. Subrayamos la importancia de que el Consejo de Seguridad continúe cumpliendo con sus responsabilidades, respondiendo a estos ataques, garantizando la rendición de cuentas y la estabilidad de la región. Los ataques cometidos por Irán en la región del Golfo Arábigo tiene repercusiones que van mucho más allá de las fronteras de los países afectados. Esto tiene un impacto en la estabilidad de toda la región. Por ello, pedimos a Irán que deje de apoyar y armar a sus milicias en la región y que se abstenga de cualquier práctica que menoscabe la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y en el estrecho de Bab al-Mandab, de conformidad con el derecho internacional. Esto para mantener la paz y la seguridad internacional. También pedimos a la comunidad internacional que tome las medidas correspondientes para garantizar que Irán cumpla con las disposiciones del derecho internacional y las resoluciones del Consejo de Seguridad, incluyendo la resolución 2817, y que Irán se abstenga de cualquier acto que menoscabe la estabilidad y la seguridad regionales. Esto contribuirá a instaurar un entorno propicio para soluciones políticas a largo plazo y para fomentar la seguridad colectiva de la región. Excelencias, a pesar de los retos sin precedentes, los Estados árabes han aumentado su cohesión regional y han ampliado sus alianzas internacionales. Su papel para apoyar los esfuerzos para resolver crisis por medios pacíficos ha sido resaltado, lo cual encarna las disposiciones del capítulo 8 de la Carta de las Naciones Unidas para fomentar la cooperación entre las Naciones Unidas y las organizaciones regionales. Esto reafirma que lograr la paz sostenible exige de una coordinación estrecha entre la legitimidad internacional y la titularidad regional. En este marco, La importancia de desarrollar la colaboración entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes, de una manera que fomente la capacidad de ambas partes de responder efectivamente a los retos actuales y contribuir a la consolidación de la seguridad regional, es de importancia crucial. Esta colaboración se manifiesta en la necesidad de aumentar los esfuerzos para prevenir conflictos y reducir la tensión. y promover esfuerzos políticos para lograr una solución pacífica, y dar prioridad a la protección de los civiles y la respuesta humanitaria, garantizando el respeto a las disposiciones del derecho internacional humanitario, y garantizar la ayuda humanitaria sin restricción, y promover el papel de los organismos de las Naciones Unidas cuando cumplan con sus responsabilidades humanitarias. Esto es particularmente importante en Palestina, donde las Naciones Unidas, a través de sus organismos, es un pilar esencial para dar apoyo humanitario, proteger a los civiles y garantizar la presencia de la comunidad internacional para lograr una solución justa de la cuestión palestina sobre la base de la solución de dos estados y las resoluciones de la legitimidad internacional. En este contexto, subrayamos la necesidad de aumentar los esfuerzos regionales para poner fin a la guerra en la Franja de Gaza y lograr un cese de fuego sostenible de conformidad con la resolución 2808 del Consejo de Seguridad, así como el plan de su excelencia, el presidente Donald Trump, de los Estados Unidos de América para poner fin al conflicto en Gaza. Y los resultados de la primera reunión de la Junta de Paz como una plataforma crucial de diálogo, acción y ejecución. Que contribuya a coordinar los esfuerzos internacionales para la reconstrucción de Gaza. Esto contribuirá a lograr una recuperación temprana y promover la estabilidad a largo plazo. También subrayamos la importancia de impulsar una ruta política creíble que lleve a una paz sostenible para la cuestión palestina, basándose en la oportunidad y abordar las causas reales de los conflictos de una manera que eche las bases para una paz real y sostenible en Medio Oriente. Excelencias, en conclusión. Reafirmamos que alcanzar la paz sostenible exige una acción colectiva coordinada sobre la base de una verdadera colaboración entre las Naciones Unidas y las organizaciones regionales sobre la base de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, así como responder a los retos del presente y anticipar los requisitos del futuro. Y también subrayamos que el Reino de Bahréin está comprometido a continuar desempeñando su papel de una manera constructiva durante su pertenencia al Consejo de Seguridad, de una manera que fomente la estabilidad regional y contribuya a la consolidación del orden internacional sobre la base del orden, la justicia y la cooperación. Que la paz y las bendiciones de Alá estén con ustedes. Gracias. Reanudo mis funciones como presidente del Consejo. Doy la palabra ahora a la representación de Somalia.
Señor Presidente, permítame, en primer lugar, destacar mi más profundo agradecimiento a Su Excelencia, el doctor Abdelatif Al-Zayani, ministro de Relaciones Exteriores, por convocar esta importante reunión sobre la cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes, que refleja nuestro compromiso colectivo para promover el multilateralismo, luchar contra los retos mundiales que enfrenta nuestra región. Permítanme también expresar mi agradecimiento a su excelencia, el señor Ahmed Abu por su valioso informe y por su contribución valiosa para promover la colaboración entre ambas organizaciones durante sus muchos años de servicio. En este orden de ideas, mi delegación desea felicitar a su excelencia el doctor Nabil Fahmi por su designación como secretario general de la Liga de Estados Árabes, quien iniciará su mandato el primero de julio. Le deseamos éxito en la promoción de la labor árabe conjunta y promover los esfuerzos en aras de la estabilidad y el desarrollo en la región árabe. Señor presidente, Somalia cree en el papel que desempeñan las organizaciones regionales de conformidad con el capítulo 8 de la Carta para apoyar los esfuerzos internacionales para mantener la paz y la seguridad internacional. Y esto es una encarnación de la cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes y es un modelo de exhaustividad institucional para promover la efectividad al enfrentar retos complejos y conexos que afectan a nuestra región y a todo el mundo. De conformidad, perdón, teniendo en cuenta la situación actual y el carácter complejo de la situación, es necesario promover la coordinación entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes para enfrentar estos conflictos, incluso en Palestina, Sudán, Yemen, Libia, Siria y el Líbano, así como enfrentar amenazas emergentes como el terrorismo, la delincuencia organizada, los ciberataques y los ataques contra la infraestructura vital. Señor, promover la diplomacia preventiva. y los mecanismos de advertencia temprana representan la piedra angular de la prevención de los conflictos y la reducción de sus consecuencias. Subrayamos la necesidad de promover la cooperación institucional entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes, incluso a través de la promoción de la coordinación entre los dos enviados especiales. y a representantes del Secretario General para abordar las crisis regionales. También subrayamos la necesidad de promover acciones colectivas para luchar contra los retos transfronterizos, incluso la lucha contra el terrorismo, el extremismo violento, la trata de personas y la lucha contra las campañas de desinformación y el discurso de odio, porque todo esto puede desestabilizar la paz mundial, señor presidente. Las crisis humanitarias en la región árabe continúan exigiendo una acción coordinada, especialmente a la luz de las necesidades humanitarias cada vez mayores y el desplazamiento cada vez más extendido. Expresamos nuestra preocupación por los últimos acontecimientos en Siria y en el Líbano, incluyendo los ataques y las violaciones repetidas cometidas por parte de Israel, así como las denuncias de ataques en el sur del Líbano y las amenazas contra la seguridad del personal de las Naciones Unidas de la UNIFIL. Todo esto desestabiliza la región y expone a los civiles a graves amenazas. También subrayamos la necesidad de respetar la soberanía y la unidad territorial de Líbano y de Siria. Hay que respetar las resoluciones del Consejo de Seguridad, incluyendo la resolución 1701, y cesar en todo acto que lleve a aumentar la tensión o ampliar el conflicto en la región. También subrayamos que es necesario apoyar los esfuerzos para que la asistencia humanitaria pueda ser proporcionada sin peligro ni restricción, prestando atención a los más vulnerables, en particular las mujeres y niños y los refugiados, y proteger a los trabajadores humanitarios y al personal de las Naciones Unidas. También destacamos la necesidad de apoyar los esfuerzos para alcanzar la estabilidad en el país hermano de Sudán a través de esfuerzos diplomáticos dando el apoyo humanitario necesario para crear un entorno propicio para la paz sostenible, señor presidente. La seguridad de la navegación internacional es esencial para mantener la estabilidad económica mundial y la seguridad de las cadenas de suministro. La resolución 2817 del Consejo de Seguridad subraya la necesidad de garantizar la seguridad de la navegación marítima y el comercio. Para. acabar con la volatilidad de los mercados internacionales y responder a los retos de seguridad energética y alimentaria. Expresamos nuestra preocupación por el aumento de la tensión en la región, a pesar de la adopción de la resolución 2817, que fomenta la estabilidad de la región. Pedimos que se reduzca la tensión, que haya mesura y que se protejan las infraestructuras civiles y que se respete el derecho internacional, incluyendo la libertad de navegación, especialmente en el estrecho de Ormuz. Somos solidarios con los Estados del Consejo de Cooperación del Golfo. Destacamos la necesidad de aumentar los esfuerzos diplomáticos y crear un entorno propicio para alcanzar soluciones políticas sostenidas para mantener la paz y la estabilidad regional. Los retos actuales exigen un enfoque exhaustivo que aborde las causas profundas de los conflictos y promueva la capacidad de las instituciones de la región para responder a las crisis de una manera efectiva, de conformidad con los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas. Destacamos que apoyamos firmemente una paz justa y sostenida en la región, incluso a través de una solución pacífica y sostenible para la cuestión palestina sobre la base de la solución de dos Estados, de conformidad con las resoluciones de legitimidad internacional y la Iniciativa Árabe de Paz, para poner fin a la ocupación y hacer una realidad las aspiraciones legítimas del pueblo palestino para establecer un Estado independiente con las fronteras de 1967, con capital en Al-Quds Al-Sharif, para garantizar la seguridad y la estabilidad de los pueblos de la región. Teniendo en cuenta los acontecimientos recientes en los territorios palestinos ocupados, subrayamos que es necesario que cesen de inmediato las hostilidades y que haya un cese al fuego de inmediato y se garantice la entrega sin restricción de la ayuda y el respeto del derecho internacional humanitario, incluyendo la protección de los civiles y la infraestructura civil, y que se cree un entorno propicio para una negociación política seria que lleve a una paz justa. Señor presidente, la colaboración entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes es la piedra angular del multilateralismo. Refleja la necesidad de una labor institucional para luchar contra los retos comunes, promoviendo la coordinación y cooperación Así podremos alcanzar un progreso palpable en aras de la paz, la seguridad y el desarrollo sostenible de la región. En conclusión, señor presidente, subrayamos nuestro firme compromiso para continuar apoyando la cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes para construir un futuro más justo y sostenible para la región. También agradecemos la labor del país hermano de Bahréin, que propuso una declaración presidencial sobre la cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes, lo que refleja un compromiso colectivo con la promoción de la colaboración multilateral y los esfuerzos para mantener la paz y la seguridad internacional. Gracias, señor presidente.
Gracias al representante de Somalia por su declaración. Ahora tiene la palabra. La distinguida representación de Pakistán.
Presidente.
Señor Presidente. Excelentísimo Canciller, el Pakistán le da la más cordial bienvenida y expresa su muy cumplido agradecimiento que le dirigimos por haber convocado y presidido esta importante reunión de alto nivel. Esta reunión complementa la reunión de la mañana sobre el Consejo de Cooperación del Golfo. Agradezco su presentación tan amplia. Y también doy las gracias al Subsecretario General HIARI, que tuvo a bien presentar una exposición. Que vaya un sincero agradecimiento al Secretario General de la Liga Árabe, el excelentísimo Ahmed Abul-Reid. Agradecemos su presencia, su presentación, en la que presentó una noble visión y una sabiduría duradera. proviene de una de las más importantes mentes diplomáticas y políticas del mundo árabe. Y en esta coyuntura actual, el papel de la Liga es más vital como nunca antes para afrontar los tantos desafíos poliédricos que afronta el Oriente Medio y el resto de la región. En este contexto, encomiamos el liderazgo de principio y valeroso del Excelentísimo Abdul-Haid durante su mandato en calidad de secretario general de la Liga Árabe y le deseamos todo lo mejor. Señor presidente, ahora en que se han crispado las tensiones geopolíticas, la importancia de un multilateralismo eficaz y una alianza de ideas que se refuerce entre Naciones Unidas y organizaciones regionales es de gran importancia y de lo que no me canso de insistir. Si bien la La responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales está y sigue estando en el Consejo de Seguridad. Las organizaciones regionales que funcionan en virtud del Capítulo VIII desempeñan un papel importante de complemento. Y Pakistán se reitera en su convicción de que la paz y la seguridad exige respuestas regionales responsables. Amplia es la Liga de los Estados Árabes, una de las principales regiones de más larga data, siempre ha promovido la paz, la seguridad y el desarrollo en el mundo árabe. Ello mediante la prevención de conflictos y el arreglo de crisis, la asistencia humanitaria y la cooperación en pro del desarrollo, apoyado por alianzas mundiales. El Pakistán valora muchísimo Su papel histórico y vínculos con el mundo árabe sobre la base de fe compartida, historia y valores compartidos. Apoyamos, obviamente, la labor de la Liga de fomentar el diálogo y la cooperación y promover la el arreglo pacífico de las controversias. Señor Presidente, los desafíos. que se esbozaron en la nota conceptual de la Presidencia sobre esta recesión, reflejan una trayectoria muy desconcertante en el Medio Oriente, África septentrional y varias regiones del mundo. Los conflictos actuales, la violación de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, desprecio del derecho monetario internacional, y ataques contra infraestructura crítica amenazan la estabilidad regional y mundial. Ello subraya la necesidad urgente de fortalecer la cooperación, la diplomacia preventiva y mecanismos de seguridad colectiva. Una prioridad para la Liga y para este Consejo, y también para el Pakistán, es el arreglo de las controversias de larga data sobre aquello, sobre todo las demandas de la ocupación extranjera y la denegación a la libre determinación, la Liga de Naciones, fundamental al atender la cuestión no resuelta de Palestina, sigue siendo el centro mismo del conflicto árabe-israelí y ha perpetuado la inestabilidad, ha configurado dinámicas, ha dado pábulo a agravios y ha socavado las perspectivas a favor de una paz justa y duradera en el Oriente Medio, una paz que, si no se es todavía, escurridiza. El pueblo palestino sigue sufriendo la ocupación israelí ilegal, despojo y negación de sus derechos inalienables. Hacemos votos porque la actual labor internacional desemboque en un proceso político con plazos irreversible que se base en resoluciones de Naciones Unidas y que culmine en el establecimiento de un Estado palestino soberano, independiente y contiguo de Palestina. sobre la base de las fronteras previas a 1947 y con Al-Quds al-Sharif como capital. Esto sigue siendo la única vía para la paz duradera en la región. Israel debe abandonar todos los territorios árabes ocupados ilegalmente, incluso en Palestina, Siria y en el Líbano, y poner fin a su conducta agresiva irresponsable. Muchas situaciones en el programa del Consejo, desde Libia, el Sudán, el Yemen, Somalia, tienen que ver con el mundo árabe. Y para poder atender debidamente estos expedientes, el Consejo se beneficiaría de las sinergias y la estrecha cooperación con la Liga de los Estados Árabes. Por ello, señor presidente, La representación árabe y de la OCI es tan importante en esta mesa, ya que les permite salvaguardar sus intereses vitales y ofrecer contribuciones para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, mientras que a la vez se haga valer la justicia, el derecho internacional y la legitimidad internacional. Señor presidente, el resto de la región está en una coyuntura peligrosa luego de los ataques contra Irán. Los miembros del Golfo son hermanos, miembros de la Liga Árabe, que afrontan ataques directos en su suelo. Es totalmente inaceptable. Y también lidian con los desafíos que supone la limitación de la navegación en el estrecho de Ormuz. Con estas tensiones viene el creciente riesgo de una escalada amplia y con posibles consecuencias de largo alcance. Dado este telón de fondo, ya de por sí precario, se debe evitar una ulterior escalada a toda costa. La prioridad inmediata debe ser un cese total de todas las hostilidades y volver al diálogo para el arreglo pacífico de todas las cuestiones. Junto con otros asociados, el Pakistán se ha implicado activamente en promover este objetivo. La resolución 2788, aprobada en julio pasado, refleja el compromiso por este Consejo a favor de la diplomacia preventiva y el arreglo pacífico de las controversias. Su cumplimiento sigue siendo fundamental para promover nuestra labor colectiva a favor de la paz y de la estabilidad. Señor Presidente, el fortalecimiento La cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes es fundamental para atender desafíos compartidos, como por ejemplo el terrorismo, delincuencia organizada, cambio climático, ciberamenazas y la desinformación. Las alianzas eficaces también deben colmar las brechas de sobrecapacidad y garantizar un financiamiento sostenible. También alentamos el que haya más implicación entre la Liga de los Estados Árabes y otras organizaciones regionales y transregionales, como la OCI, la Organización de Cooperación Económica, y la ASEAN. La vía hacia una paz duradera se encuentra en el diálogo, la cooperación y el respeto del derecho internacional, así como de la Carta de las Naciones Unidas. Fortalecer las alianzas entre las Naciones Unidas y la Liga no es nada más algo que se desea, sino que es algo indispensable. Les garantizo a los líderes de la Liga Árabe y a todos nuestros colegas que el Pakistán seguirá cooperando con ellos a la limón para atender los tantos desafíos que afrontamos y que afronta este Consejo. Muy agradecido.
El presidente, doy las gracias al representante del Pakistán. Y ofrezco la palabra a la representación de los Estados Unidos de América.
Gracias, señor canciller El-Sayani. Gracias también al subsecretario general Jari y al secretario general, a Bullhead. Gracias, caballero. Agradezco a ellos sus presentaciones y doy la bienvenida a la Liga de los Estados Árabes en este diálogo con el Consejo de Seguridad. La Liga de los Estados Árabes puede y debe desempeñar un importante papel al atender los conflictos que afectan a sus Estados miembros y sus vecinos en la región, como por ejemplo Gaza. El presidente Trump y su plan amplio para poner fin al conflicto de Gaza, que este Consejo refrendó en virtud de la resolución 2803, ha demostrado la manera de proceder hacia un Medio Oriente estable, seguro. El embajador Walt, su servidora y el presidente Trump se han visto alentados al ver el progreso que ya se ha registrado a la hora de implementar la resolución 2803 y el valor que muchos miembros de la Liga de los Estados Árabes han demostrado para contrarrestar el flagelo del terrorismo y avanzar hacia un mejor futuro de la región. Los Estados Unidos seguirá cooperando con israelíes y palestinos para consolidar dicho progreso. Nuestro equipo hace poco se dio cita en Jordania. El volver a abrir el Puente del Rey Hussein y el corredor humanitario por Jordania demuestra cuán importante y práctico es la cooperación orientada a resultados a favor de la paz. La buena labor de Jordania ha ayudado con creces a aumentar la llegada de asistencia a Gaza y ofrece un modelo para otros casos, países en la región, como por ejemplo La Liga de los Estados Árabes y sus integrantes deben seguir reforzando su labor para apoyar dicho esfuerzo y aprovechar este momento para avanzar hacia un futuro próspero y pacífico. Los Estados Unidos se queda atento para cooperar con miembros de la Liga de los Estados Árabes para ampliar los Acuerdos de Abraham y promover una integración regional mayor para esta generación y todos quienes vendrán después. Ello significa lidiar con desafíos regionales de pecho abierto ahora y juntos. La crisis actual en el Yemen y los ataques por los hutíes en contra de estadounidenses, yemeníes y otros socios de la región siguen desestabilizando la región. Los hutíes han cobrado la vida de estadounidenses, han impedido el comercio ilegal, han hecho redadas de locales de Estados Unidos, han detenido al personal de asistencia internacional. Incluso ahora, los hutíes han detenido ilegalmente más de 70 funcionarios de las Naciones Unidas con cargos absurdos, y han lanzado misiles y drones contra navíos estadounidenses, miembros militares y aliados. Esta tierra antes se conocía como el Fénix de Arabia. Era una tierra conocida por prosperidad y riquezas, pero ahora está entre la pobreza y el sufrimiento. Aplaudimos las medidas del Gobierno de la República del Yemen para unificar las fuerzas de seguridad bajo un solo mando, capaz de centrarse en los hutíes y en otras amenazas terroristas, y también para establecer un nuevo gabinete que pueda garantizar un Yemen más estable y seguro. Colegas y señor Presidente, la crisis en el Sudán es distinta. pero igual de urgente, no hay solución militar para la crisis en el Sudán. El combate que no cesa no hará más que fragmentar más a Sudán y presentarle el riesgo de un colapso del Estado, amanezando más la paz y seguridad internacionales, motivo por el cual seguimos insistiendo en que se establezca una tregua humanitaria inmediata que garantice a acceso humanitario sostenido y restricto. Debemos cooperar estrechamente con Naciones Unidas sobre opciones para poder apoyar la implementación y coordinación de la tregua humanitaria, así como su compromiso de acceso humanitario. La Liga de los Estados Árabes tiene un papel importante por desempeñar, ejerciendo presión sobre los beligerantes para que acepten la tregua. Asimismo, valoramos el que la Liga haya pronunciado declaraciones productivas sobre Libia. en donde el pueblo estadounidense busca unidad, estabilidad y soberanía. Todos nosotros compartimos el interés de ver a Siria lograr la estabilidad, la prosperidad y las relaciones pacíficas con sus vecinos. Exhortamos a la Liga de los Estados Árabes a que asuma el papel de responsabilidad práctica, liderazgo y compromiso sostenido con la paz y la estabilidad, los Estados Unidos seguirá apoyando la labor de la Liga de los Estados Árabes y de las Naciones Unidas para escribir el próximo capítulo de la región, uno en que se haga hincapié en paz, amistad y prosperidad. Gracias, señor presidente.
El presidente, doy las gracias a la representante de los Estados Unidos de América. Y ahora ofrezco la palabra a la representación del Panamá.
Gracias, señor presidente. Panamá agradece a la presidencia la convocatoria de esta reunión y aprecia las valiosas intervenciones del subsecretario general Mohamed Khaled Chiari y del secretario general de la Liga de los Estados Árabes, Ahmed Abulgate. Reconocemos la presencia del representante de Egipto, que nos distingue hoy con su participación. La cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes constituye un ejemplo concreto del potencial del multilateralismo para afrontar desafíos y promover soluciones sostenibles en beneficio de la paz y la seguridad internacionales. En consonancia con el capítulo octavo de la carta, Panamá reconoce que esta asociación es esencial para avanzar en la prevención de conflictos y en el fortalecimiento de la seguridad colectiva. Panamá reafirma su firme respaldo al respeto de la soberanía, la independencia política y la integridad territorial de todos los estados árabes, Principios estos que son fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y base indispensable para la estabilidad y la paz en la región. Panamá desea reiterar su firme respaldo y solidaridad a los países árabes que han sido objeto de ataques recientes que no merecen y que son consecuencia de una guerra que no iniciaron y que no desean continuar. Estos crueles ataques han puesto en riesgo la seguridad y la tranquilidad de la población civil, así como la estabilidad y el funcionamiento de infraestructuras críticas esenciales. Reconocemos y valoramos la decisión de estos Estados de actuar con distensión y de evitar una escalada mayor. lo cual refleja un compromiso responsable con la estabilidad regional y con la preservación de la paz. Este tipo de conducta, basada en la prudencia y el respeto al derecho internacional, constituye un ejemplo del liderazgo que hoy demanda la región. Por ello, resulta fundamental evitar acciones y decisiones que puedan resultar contraproducentes, agravar las tensiones y comprometer aún más la estabilidad regional. Panamá hace un llamado al cese de hostilidades en todos los conflictos que afectan a la región y reitera que la violencia solo profundiza las divisiones y agrava el sufrimiento de las poblaciones civiles. Insistimos en que la diplomacia, el diálogo y las soluciones políticas deben prevalecer como los únicos caminos sostenibles para la resolución de los conflictos en pleno respeto del derecho internacional. En este contexto, Panamá recuerda y reafirma su respaldo a las resoluciones pertinentes de este Consejo, incluidas la resolución 2803 de 2025 relativa a la situación en Gaza y la resolución 2817 de 2026 sobre la seguridad marítima en el Golfo, así como a los esfuerzos en curso orientados a la estabilización en Siria, Yemen, Sudán y Somalia, y al fortalecimiento de las instituciones del Estado en el Líbano. De igual manera, es imprescindible redoblar esfuerzos y la cooperación en la lucha contra el terrorismo, el extremismo violento y la delincuencia transnacional, mediante la promoción del intercambio de información, el fortalecimiento de capacidades y la coordinación efectiva entre las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes, a fin de hacerle frente a estas amenazas de manera integral. Por ello, resulta fundamental que estos procesos sigan guiándose por el respeto a la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de los Estados. Señor presidente, Panamá valora profundamente su relación histórica con los países árabes. y expresa su solidaridad con ellos ante las difíciles circunstancias actuales a las que, de manera infame, han sido expuestos. Reiteramos nuestra disposición de continuar fortaleciendo las relaciones basadas en el respeto mutuo, la cooperación y un compromiso compartido con la paz y con el desarrollo. Reafirmamos nuestra convicción de que una cooperación más estrecha entre las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes seguirá siendo esencial para hacerle frente a los desafíos actuales y construir un futuro más seguro, justo y sostenible para la región y el mundo. Muchas gracias.
El presidente, doy las gracias al representante de Panamá. Agradezco su declaración. Ofrezco ahora la palabra A la República. Al representante de la República Democrática del Congo.
Señor presidente, agradecemos la celebración de esta reunión. Gracias a la labor del Reino de Baréin, que permite al Consejo de Seguridad reflexionar sobre la cooperación entre Naciones Unidas y organizaciones regionales. Luego de la reunión de esta mañana, mi delegación opina que el refuerzo de dicha cooperación constituye un imperativo no solo ante la complejidad creciente de las crisis, sino también debido a la evolución rápida de las amenazas que pesan sobre la paz y la seguridad internacionales. Mi delegación da las gracias al señor Khaled Khari y al excelentísimo Ahmed Abulheith. la calidad de sus presentaciones y las preguntas. perspectivas que ofrecieron al Consejo. Señor Presidente, las crisis multidimensionales en la región árabe, sobre todo en Palestina y en Yemen, siguen pesando onerosamente sobre la población civil y debilitando las perspectivas de una estabilidad duradera. Ante estas dinámicas se suman amenazas cambiantes, caracterizadas por recurrir cada vez más a medios asimétricos, como ataques con misiles y drones, operaciones cibernéticas e incluso el ataque a infraestructura crítica. Ello nos recuerda la necesidad de dar respuestas coordinadas e integradas, reuniendo la dimensión política, la de seguridad, la humanitaria y la de desarrollo. En este contexto tan exigente, la República Democrática del Congo, la RDC, pide un compromiso y renovado un renovado compromiso colectivo para la desescalada y el arreglo pacífico de las controversias en estricto respeto, claro, del derecho internacional. En esta misma óptica, mi delegación reconoce el papel fundamental de las organizaciones regionales para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, con apego a lo que dispone el capítulo 8 de la Carta de las Naciones Unidas. La cooperación entre Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes, representa un excelente ejemplo de integración entre instituciones regionales e internacionales. Ello permite examinar con más eficacia los difíciles complejos que esta región y el resto de la comunidad internacional afrontan. Cabe destacar, a la hora de hablar de la gestión de los desafíos transnacionales, la firma, hace unos meses, del memorando de entendimiento entre la ONU y la Liga de Estados Árabes. El propósito es reforzar la cooperación en la lucha contra el terrorismo, la delincuencia organizada y la trata de personas. Asimismo, y junto con la intensificación de la cooperación estratégica, no podemos dejar de mencionar el papel de promoción por la Mesa de Enlace de Naciones Unidas ante la Liga de Estados Árabes en El Cairo, Egipto. Esto habla de la pertinencia de cooperación entre Naciones Unidas y la Liga, que sigue desempeñando un papel decisivo, sobre todo reforzando la diplomacia preventiva. la mediación y la coordinación entre enviados y representantes especiales de las dos organizaciones. Y al respecto, la RDC reafirma su compromiso con los principios fundamentales del derecho internacional, del derecho humanitario internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. Se guía por el respeto de la soberanía de los Estados, su integridad territorial y los principios de arreglo pacífico de controversias y el no recurrir a la fuerza. Desde esta perspectiva, mi delegación subraya también la importancia de que haya una cooperación horizontal reforzada entre organizaciones regionales y subregionales. Y al respecto, una colaboración estrecha y una mancomunidad de esfuerzos entre la Liga de Estados Árabes y la Unión Africana sobre todo en materia de gestión de crisis que tienen que ver con los Estados miembros de las dos organizaciones, podría contribuir a cambiar la situación. Las situaciones en Libia y en Sudán ilustran claramente la necesidad de dicha coordinación. Es más, Lo que se aprendió en las crisis del pasado, sobre todo en Libia, recuerdan con firmeza los límites de toda tentativa de resolver conflictos por la fuerza y subrayan la importancia de promover procesos políticos y diplomáticos incluyentes que llevan a cabo las organizaciones y las entidades regionales. Señor presidente, la multiplicación de las amenazas transnacionales, como la desinformación, El discurso de odio y los ataques contra las infraestructuras críticas exigen respuestas colectivas mejor coordinadas. El refuerzo de capacidades institucionales, la preparación ante crisis y el desarrollo de mecanismos de resiliencia deben constituir ejes prioritarios de la cooperación entre Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes. Desde esta perspectiva, la RDC opina que ciertos contextos podrían constituir pruebas concretas de la eficacia de la asociación entre las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes. La dinámica actual en Siria y la implementación de la resolución 2803, se ofrecen, en este sentido, oportunidades auténticas para demostrar la capacidad de las dos organizaciones de actuar de manera coordinada, pragmática y orientada a los resultados. Señor Presidente, para concluir, la República Democrática del Congo, en el marco de reforzar la coordinación, aplaude la celebración de la decimoséptima Reunión General de Cooperación entre Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes, prevista en Ginebra en julio de 2026. Esta reunión va a establecer un marco bienal sobre actividades conjuntas en distintos temas como paz y seguridad. Mi delegación sigue convencida de que el refuerzo de la asociación entre Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes constituirá un apoyo adicional para atender las nuevas amenazas, prevenir los efectos de las crisis y promover respuestas regionales e internacionales más coherentes. Es todo. Gracias.
El presidente da las gracias al representante de la República Democrática del Congo. Y ofrezco la palabra a la representación de Francia.
Gracias, señor presidente. Y una vez más, sea bienvenido, Excelentísimo, aquí a Nueva York. Señor Presidente, las gracias al Secretario General de Asuntos Políticos, el señor Haled Jari, y al Excelentísimo Secretario General de la Liga Árabe, el señor Aboul Eit, a quien le doy la cordial bienvenida a Nueva York. Agradezco sendas intervenciones. En una región tan afectada por la guerra, el refuerzo de la cooperación entre el Consejo de Seguridad y la Liga de los Estados Árabes es algo que se impone. Primero, y ante la escalada regional, la movilización conjunta del Consejo de Seguridad y la Liga Árabe es una oportunidad para promover la causa de la paz. Nuestros asociados de la Liga Árabe se ven amenazados y varios directamente se ven afectados por el conflicto al atacar a sus vecinos. Irán asume una grave responsabilidad. Dicho país insiste en una estrategia de propagar el conflicto continuando su política de desestabilizar la región. El Consejo supo responder en su resolución 2817 ante el bloqueo inaceptable del estrecho de Ormuz por Irán, y le compete al Consejo poner fin, preparar cuanto antes una respuesta inmediata. Hezbolá optó, de manera irresponsable, sumarse a los ataques iraníes contra Israel, llevando a Líbano a un conflicto que el pueblo no había elegido. Pedimos a Hezbollah que deponga las armas, con apego a la decisión que tomó el gobierno libanés el 12 de marzo, a Israel que cese su operación. Los ataques contra la población civil y la UNIFIL son inaceptables. El compromiso de los países de la Liga Árabe como Arabia Saudita, Qatar y Egipto, representan un apoyo valioso a la soberanía del gobierno libanés y a las fuerzas armadas libanesas, que también pueden contar con la cooperación de Francia. Aplaudimos la decisión de Siria de mantenerse al margen del conflicto en sus fronteras, con un espíritu de responsabilidad y moderación. La nueva Siria está estableciendo relaciones de paz con todos sus vecinos. para lograr una reconciliación nacional con todos los elementos de su sociedad. El Consejo de Seguridad invita a todos sus asociados a ofrecer a esta Siria en transformación el apoyo que necesita para consolidar su unidad, vencer el terrorismo y acelerar su reconstrucción.
Señor presidente, la preservación de la solución de dos Estados Israel y Palestina, que vivan en paz y seguridad dentro de fronteras reconocidas internacionalmente, es una prioridad compartida por este Consejo y por la Liga Árabe. La situación exige la movilización. En Gaza, el Consejo apoya la aplicación rápida de la segunda fase del plan de paz y la aplicación de la resolución 2803. Ante esta emergencia humanitaria, pedimos a Israel que permita el acceso de la ayuda humanitaria sin restricciones y que respete los privilegios e inmunidades de las Naciones Unidas, incluyendo al UNRWA. El desarme de Hamás. Es muy urgente. Para ello trabaja el coordinador correspondiente. En la región occidental condenamos la aceleración de la colonización. La violencia de los colonos, ejercida impunemente contra los palestinos, amenaza la aplicación de la solución de dos Estados. Recordamos que es necesario mantener la situación histórica en Jerusalén, especialmente para los lugares sagrados. La Liga Árabe desempeña un papel importante en la Conferencia sobre la solución de dos Estados y la Declaración de Nueva York. Recordamos que este texto ha sido apoyado en gran parte de la comunidad internacional y debe guiar nuestra acción. Señor Presidente, la cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga Árabe refuerza la eficacia de la lucha contra las amenazas transfronterizas, en particular la amenaza terrorista. y la búsqueda de soluciones a los conflictos regionales. Francia está decidida a continuar luchando contra el flagelo del terrorismo dondequiera que se manifieste. Como parte de la coalición internacional contra Daesh, apoya los esfuerzos de todos los países afectados por este flagelo, apoya los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto que asola a Sudán y desestabiliza toda la región. Señor presidente, para concluir, saludamos la nominación por parte del Secretario General de las Naciones Unidas y un enviado especial encargado de dirigir los esfuerzos de las Naciones Unidas en el Medio Oriente, vinculada a los países miembros de la Liga Árabe por muchos lazos históricos. Francia está decidida a trabajar con las Naciones Unidas, la Liga Árabe y los Estados de la región para responder a las aspiraciones de los países y pueblos de la región. y para alcanzar la paz y el desarrollo humano. Gracias.
Gracias al representante de Francia por su intervención. Ahora tiene la palabra la representación de Grecia.
Gracias, señor presidente. Permítanme empezar dando las gracias al señor Abouguait, secretario general de la Liga de Estados Árabes, y gracias al señor Jaleghiari por su informe. Mi país Grecia y el mundo árabe comparten lazos profundos y tradicionales de amistad y asociación. La geografía y la cultura nos han unido a lo largo de la historia. Nuestra visión compartida de prosperidad y paz regional es lo que guía y fortalece nuestra colaboración hacia el futuro. En este contexto, somos. partidarios de fomentar la cooperación entre el Consejo de Seguridad y la Liga de Estados Árabes, en conformidad con el capítulo 8 de la Carta de las Naciones Unidas. Excelencia, colegas, una panorámica de la volatilidad y del cataclismo en Medio Oriente nos da una evidencia fehaciente de que es necesario que haya una colaboración entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes como campeones del multilateralismo. Ningún actor por sí solo puede abordar los retos de seguridad cada vez mayores, especialmente en una de las regiones más volátiles del mundo. Como discutimos esta mañana, al hablar de la cooperación entre las Naciones Unidas y el Consejo de Cooperación del Golfo. Nosotros por ello apoyamos. la profundización de la cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes. Y nos alegra servir junto a Barein y Somalia, miembros de la Liga, en el Consejo de Seguridad. Permítanme empezar repitiendo también, en este formato y de manera inequívoca y ni ambigüedad alguna, nuestra enérgica condena de los recientes ataques contra los Estados del Golfo, pasando a la cuestión de la paz en el Oriente Medio y dando seguimiento al avance de la adopción del Plan Integral de Paz de 20 puntos, es imprescindible que sigamos adelante con la aplicación de la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Sus disposiciones deben traducirse en acciones concretas en el terreno, con un pleno respeto del derecho internacional humanitario y la protección de los civiles. La desmantelación de Hamás y otros grupos armados, la entrega sin obstáculos de ayuda humanitaria a gran escala y la recuperación de un proceso político creíble hacia la realización de una solución de dos Estados. en línea con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas y la Declaración de Nueva York, todo esto sigue siendo esencial para echar las bases de una paz sostenible. El status quo de los lugares sagrados en Jerusalén debe respetarse en todas las circunstancias. Nos preocupaba el hecho de que el patriarca latino de Jerusalén no pudiera entrar en la Iglesia del Santo Sepulcro. para celebrar el Domingo de Ramos católico. Esperamos que las autoridades de Israel garanticen un proceso adecuado de cara a las próximas celebraciones de Pascua. En cuanto al Líbano, estamos ante un país que enfrenta un riesgo agudo de quedar atrapado en las llamas de la escalada regional. Condenamos plenamente los ataques imprudentes. e injustificables de Hezbolá contra Israel, que provocaron una escalada más amplia en el Líbano. Grecia exige que prevalezca la máxima moderación y se opone a las operaciones terrestres prolongadas. Hacemos un llamamiento al respeto de todos los civiles, incluyendo periodistas y personal médico, que deben ser protegidos en todo momento. Y pedimos a Israel que se retire del sur del Líbano. en un plazo razonable en el futuro inmediato. El fortalecimiento de las instituciones estatales del Líbano, incluidas las fuerzas armadas libanesas, es un requisito previo para consolidar la soberanía del Líbano en todo el país y garantizar la seguridad a largo plazo, tanto para el Líbano como para Israel. Condenamos también, de la manera más enérgica posible, el ataque a los cascos azules haciendo eco de la preocupación expresada por el Secretario General tras la muerte de los Cascos Azules de la UNIFIL. Por último, señor Presidente, Siria ha experimentado ciertamente avances en el último año, aunque persisten serios desafíos, como demuestra los últimos incidentes en la ciudad predominantemente griega ortodoxa de Al Sukayla, vía. Hemos seguido estos incidentes con gran preocupación. Tomamos nota de que el gobierno de Siria anunció una investigación exhaustiva y pedimos que se aplique rápidamente y se presenten los resultados. Grecia apoya Una transición pacífica e inclusiva que salvaguarde los derechos de todos los sirios, independientemente de su origen religioso o étnico. Los cristianos, en particular, siguen siendo una parte histórica e integral de la diversa sociedad siria, cuya recuperación estamos dispuestos a apoyar. Señor Presidente, en estos contextos, desde Gaza y la ribera occidental hasta el Líbano y Siria, Nuestros esfuerzos colectivos deben guiarse por la unidad de propósito y una cooperación reforzada. El compromiso continuo con actores regionales, socios importantes como la Liga de Estados Árabes, será algo crucial para nuestros esfuerzos. Seguimos firmemente comprometidos a trabajar con todos los miembros del Consejo y con nuestros aliados de la Liga de Estados Árabes para avanzar en nuestro objetivo común de promover la paz, la seguridad y la estabilidad para todos. Que no perdamos esta oportunidad. El mundo nos observa. Gracias.
Gracias a la representante de Grecia por su declaración. Ahora tiene la palabra la representación de Letonia.
Gracias, señor presidente. Acogió con agrado la presencia del representante de la Liga de Estados Árabes y le doy las gracias a él y al subsecretario general por sus informes. Señor presidente, durante varias décadas, las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes han disfrutado de una alianza fuerte y bien desarrollada. La situación actual en el Medio Oriente exige fortalecer esta cooperación y reforzar nuestros esfuerzos para reforzar la estabilidad en la región. La Liga de Estados Árabes y las Naciones Unidas tienen retos y objetivos comunes. El proceso de paz de Gaza, apoyado por este Consejo en la resolución 2803, crea un marco para estabilidad, reconstrucción y gobernanza. Esta es responsabilidad del Consejo y de la comunidad internacional. Es la responsabilidad de aplicarlo. Hay que poner fin al ciclo de violencia en Gaza y en la Ribera Occidental, consolidar el cesar el fuego y aprovechar esta oportunidad para alcanzar la solución de dos Estados. El Medio Oriente está en llamas. Hezbolá y los husíes están arrastrando al Líbano y a Yemen a un conflicto que no sirve a los intereses de los pueblos, sino solo los de Irán y sus apoderados. Y tenemos que evitarlo. Reconocemos el progreso notable alcanzado en la nueva Siria. La solidaridad y el apoyo de la comunidad internacional con la transición política inclusiva, reconstrucción y justicia de transición en Siria debe continuar y reforzarse. La escalada de tensión en la región plantea riesgos adicionales para la estabilización frágil de Siria. Por ello, debemos asegurarnos de que el terreno ganado se conserve. Sudán es un ejemplo en donde la Liga de Estados Las Naciones Unidas, la Unión Africana, la IGAD y la Unión Europea tienen un papel importante que desempeñar. Apoyamos los esfuerzos para lograr una tregua humanitaria, evitar la escalada y promover un espacio para un proceso político a cargo de los civiles. Nuestros esfuerzos también son necesarios para aplicar la hoja de ruta de Libia, hacer avanzar un proceso político a cargo de los libios que eche las bases para la estabilidad interna del país. Y estos son solo algunos ejemplos. La cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes puede fortalecerse a través de muchos mecanismos de interés y desarrollo común. Hoy quisiera mencionar tres de ellos. Como un Estado ribereño, Letonia está a favor de la seguridad marítima, la libertad de navegación y la protección del entorno marino. Todos nos beneficiamos de la cooperación firme de las Naciones Unidas y de la Liga de Estados Árabes en el ámbito marítimo para responder a retos comunes y crear un entorno naviero seguro. Los ataques deliberados de Irán contra sus vecinos y contra la infraestructura y el encierre del estrecho de Hormuz que amenaza el comercio mundial, la producción agrícola y la seguridad energética son inaceptables. Irán está utilizando esta ruta como un arma, amenazando a población que no tiene parte alguna en el conflicto. La libertad de navegación en el estrecho de Ormuz debe garantizarse. El Consejo debe enviar un mensaje unido y firme. La escalada de la situación en Medio Oriente está destacando el impacto de las nuevas tecnologías en los conflictos. La tecnología de la inteligencia artificial está transformando no solo el ámbito militar, sino que plantea nuevos retos para la integridad de la información. Se convierte en una herramienta de desinformación y manipulación de la información. Mientras tanto, la infraestructura digital, incluyendo los centros de datos comerciales, se están convirtiendo en un blanco militar de alto valor. Compartir experiencias y conocimientos sobre esta materia ayudará a obtener enseñanzas y fomentar la resiliencia. Acogemos con agrado la colaboración entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes en el ámbito de Mujeres, Paz y Seguridad. Guiándonos por el plan de acción regional, su aplicación se basa en parámetros claros para para fomentar la participación socioeconómica y política de la mujer y fomentar sus derechos y su seguridad. Para concluir, Letonia apoya un multilateralismo efectivo para abordar los retos mundiales y regionales con la Carta de las Naciones Unidas en su centro. Letonia reafirma la cooperación entre las Naciones Unidas y el Liga de Estados Árabes y está lista a contribuir. Gracias.
Gracias a la representante de Letonia por su intervención. Ahora tiene la palabra la representación del Reino Unido.
Gracias, señor presidente. Gracias al señor Kyari y a la señora Buggait por sus informes. Y en particular, rindo tributo al secretario general Abu Heith por su compromiso durante los últimos años y le garantizo lo mejor en el futuro. El Reino Unido acoge con agrado esta discusión sobre la cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes en un momento de tensión regional aguda. La Liga de Estados Árabes es un aliado valioso para hacer avanzar el diálogo, la desescalada y la estabilidad regional, y felicitamos sus continuos esfuerzos para promover soluciones pacíficas. Las acciones de Irán han provocado una peligrosa escalada en todo el Golfo, con consecuencias directas para la estabilidad regional y la seguridad mundial, con un coste humanitario creciente en toda la región. Los intentos de Irán para obstruir el estrecho de Ormuz están imponiendo un aumento de los costes económicos, no solo para el Golfo, sino para los países de todo el mundo. Es justo que la comunidad internacional haga todo lo que pueda para favorecer un retorno a la estabilidad cuando nuestros socios en la región continúan defendiendo su soberanía y sus economías. El Reino Unido lo está haciendo a través de operaciones defensivas para proteger a nuestros aliados y coordinando 37 países en un llamado colectivo para condenar los actos de Irán y trabajar unidos para volver a abrir el estrecho. Hoy en día, el Reino Unido ha convocado a 40 aliados internacionales para empezar a elaborar un plan viable para volver a abrir el estrecho de Ormuz. Acogemos con agrado los esfuerzos del Consejo, incluyendo a través de la resolución 2817, para preparar una respuesta unida para defender la seguridad marítima regional, Y pedimos a Irán que de inmediato cese estos actos egregios. Por último, aunque la atención se centra en poner fin a la escalada regional, también es importante que no perdamos de vista los desafíos humanitarios y políticos más amplios que prevalecen en la región, incluyendo el Líbano, Palestina, Yemen y Sudán. El trabajo de la Liga de Estados Árabes es esencial para proporcionar soluciones a largo plazo que puedan allanar el camino hacia una estabilidad regional duradera. El Reino Unido continuará defendiendo la coordinación entre la Liga y las Naciones Unidas, lo cual puede contribuir de manera significativa a la lucha contra los desafíos regionales de seguridad y de desarrollo. Gracias.
Gracias al representante del Reino Unido por su declaración. Ahora doy la palabra a la representación de China.
Gracias, presidente. Gracias al subsecretario general, Hyari, al secretario general, Abu Ghaith, por sus informes. La Liga de Estados Árabes. Es una plataforma para fomentar la cooperación y tiene un papel indispensable en los asuntos regionales. Las Naciones Unidas y la Liga, durante muchos años, han profundizado su cooperación para mantener la estabilidad en el Medio Oriente y defender los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas. Apoyamos a las Naciones Unidas para que profundice su cooperación con la Liga, de conformidad con el capítulo 8 de la Carta, para promover conjuntamente la paz y el desarrollo regionales. Tenemos tres puntos. Primero, debemos apoyar una solución política para una paz duradera en el Medio Oriente. El Medio Oriente es la región con mayor concentración de puntos álgidos y ha sufrido las consecuencias de la guerra y del desplazamiento. La historia del Medio Oriente nos enseña que el uso de la fuerza no es la solución. Una solución pacífica es la única manera de avanzar. Los países árabes tienen ventajas para responder a problemas en el Medio Oriente en cuanto a la proximidad geográfica, como los lazos religiosos e históricos y la sabiduría de la paz que descansa en su antigua civilización. La comunidad internacional apoya a la Liga y a los países árabes para que realicen labores de mediación y prevención de conflictos. y así como los enviados especiales y representantes especiales que deben contribuir en la coordinación para una mayor sinergia. El Consejo de Seguridad debe tener en cuenta las opiniones de la Liga y apoyar la resolución de problemas regionales a través de mecanismos regionales. En segundo lugar, debemos hacer hincapié en el desarrollo y la revitalización y promover la cooperación internacional en Medio Oriente. combina Asia, África y Europa. Tiene muchos recursos y un enorme potencial. Las Naciones Unidas deben fortalecer la cooperación con los países árabes, promover la diversificación económica, el desarrollo económico y ayudar al Medio Oriente a ser un motor de crecimiento económico. Como parte integral del sur global, los países árabes deben tener apoyo para que desempeñen un papel más valioso perdón, más importante en los asuntos internacionales, responder a los retos conjuntos de manera coordinada, defender y practicar el multilateralismo y hacer avanzar el desarrollo de un sistema de gobernanza más justo es esencial. Tercero, debemos oponernos a la interferencia externa y fortalecer la autonomía estratégica. El Medio Oriente ha estado atrapado en turbulencias desde hace mucho tiempo, no solo por la complejidad de su historia, sino por la interferencia externa. El Medio Oriente es de sus pueblos, no es un lugar para que compitan las potencias. La comunidad internacional debe respetar las decisiones independientes de los pueblos del Medio Oriente, tener en cuenta las inquietudes legítimas de los países árabes y apoyarlos para que resuelvan sus diferencias y fortalecer la cooperación y explorar rutas para el desarrollo adecuadas a sus condiciones para que puedan tener en las manos su futuro y su destino. La tensión en Medio Oriente está aumentando y los conflictos se están propagando rápidamente en la región. Los derechos. Perdón. El origen de la situación es muy claro. La comunidad internacional debe tener una posición objetiva e imparcial. Esta es una guerra que nunca debería haber ocurrido. Si continúa, no hará más que cobrar bajas y causar pérdidas innecesarias. La principal prioridad es que las operaciones militares culminen de inmediato para impedir un aumento de la tensión y una propagación. Todas las partes deben promover la reconciliación y el diálogo. y trabajar unidos para que la guerra termine. La cuestión palestina siempre ha estado en el centro del conflicto del Medio Oriente. La solución de dos estados es la única solución para este problema. Cualquier alternativa o cualquier mecanismo nuevo debe cumplir con los principios de que los palestinos gobiernen Palestina y debe promover y no menoscabar la solución de dos estados. Acogemos los esfuerzos de la Liga de Estados Árabes para hacer avanzar una resolución de la Palestina y trabajaremos unidos para apoyar la causa del pueblo palestino para restaurar sus derechos legítimos y que logren un Estado independiente, señor presidente. Las relaciones entre China y los países árabes son de larga data. Van desde el origen de la Ruta de la Seda, desde hace 1000 años. Hoy conmemoramos el 30 aniversario de las relaciones entre China y los países árabes. China y los países árabes han estado unidos en la lucha por la liberación nacional y la cooperación ante la globalización y defenderemos los principios de justicia, escribiendo así un capítulo de conexión Oriente-Occidente y interés mutuo. Este año se celebrará la segunda cumbre chino-árabe. Trabajaremos con los países árabes para profundizar la confianza estratégica, el apoyo, compartir oportunidades de desarrollo, fomentar la cooperación internacional y construir una comunidad con un futuro compartido y hacer mayores contribuciones a la paz y el desarrollo del Medio Oriente. Gracias, señor presidente.
Gracias. a China por su declaración. Tiene la palabra la representación de Colombia?
Excelencia, reciba la bienvenida a esta sesión del Consejo. Colombia celebra la convocatoria a esta sesión informativa y agradece las exposiciones del secretario general de la Liga de Estados Árabes, el señor Ahmed Aboulheith, y del subsecretario general de las Naciones Unidas, el señor Khaled Hiaari. Señor presidente, En un contexto marcado por conflictos prolongados y crecientes riesgos de desestabilización regional, Colombia coincide en que el fortalecimiento de la cooperación eficaz entre la ONU y la Liga de Estados Árabes resulta esencial para avanzar hacia respuestas integrales, coordinadas y sostenibles a los diversos desafíos que enfrenta la región. La persistencia de crisis en Yemen, Sudán, Libia, el Líbano, Siria y el territorio palestino ocupado, así como las amenazas del extremismo radical y los desafíos a la seguridad marítima, evidencian la necesidad de enfoques preventivos y complementarios que integren dimensiones políticas, humanitarias, de desarrollo y de seguridad. Colombia saluda la reciente designación del señor Jean Arnaud como enviado personal del Secretario General para el conflicto del Oriente Medio y sus consecuencias. Una cooperación más estructurada entre los enviados especiales de las Naciones Unidas y los mecanismos políticos y diplomáticos de la Liga de Estados Árabes es esencial para lograr una respuesta más coherente e integrada, evitar duplicaciones y maximizar el impacto de la diplomacia preventiva. Señor Presidente, a la luz de estas consideraciones generales, Colombia considera pertinente referirse a situaciones específicas en las que la contribución de la Liga es vital. Primero, el arreglo justo y duradero de la cuestión de Palestina es indispensable para la paz y la estabilidad en Oriente Medio. Colombia reafirma su compromiso inquebrantable con el pueblo palestino y con la defensa de su derecho inalienable a la autodeterminación. El único camino viable es la solución de dos Estados. la cual exige el fin de la ocupación, el respeto efectivo del cese al fuego y el inicio sin condicionamientos de la reconstrucción de Gaza. Asimismo, requiere detener y revertir la política de asentamientos y la incitación a la violencia en Cisjordania, preservando la contigüidad e integridad del territorio palestino. En este contexto, la Liga de Estados Árabes constituye un aliado fundamental para avanzar en esta causa. Segundo, subrayamos la necesidad de redoblar los esfuerzos, en coordinación con los actores regionales, para contribuir a la estabilidad y evitar un mayor deterioro de la situación en el Líbano. Mi delegación condena los constantes ataques israelíes, incluidos aquellos dirigidos contra infraestructura civil, que exceden el aparente objetivo de seguridad invocado y constituyen una violación del derecho internacional. así como de la soberanía, la unidad y la integridad territorial del Líbano. En este contexto, el Líbano requiere el apoyo decidido de la comunidad internacional y la solidaridad regional. Tercero, la situación en Sudán sigue siendo profundamente preocupante y exige esfuerzos inmediatos orientados a la desescalada de las hostilidades y a la protección efectiva de la población civil. Resulta indispensable mantener llamados firmes y coherentes que contribuyan a la pacificación y estabilización del país, en particular en aquellas regiones que continúan siendo gravemente afectadas por el conflicto, como Darfur o el Cordofán. Cuarto, Colombia reconoce el papel constructivo de la Liga de Estados Árabes en el acompañamiento a los esfuerzos del gobierno de transición en Siria para consolidar la recuperación y la reconstrucción del país. Señor presidente, para concluir, Colombia reconoce el papel constructivo de la Liga de los Estados Árabes y valora los esfuerzos que adelanta en materia de mediación, acompañamiento político y apoyo humanitario. Su capacidad para interactuar con actores claves de la región la convierte en un socio imprescindible para avanzar en soluciones sostenibles, basadas en el respeto de la soberanía, la integridad territorial y los derechos de las poblaciones afectadas. En este sentido, reconocemos también el liderazgo y contribución de los países miembros de la Liga de Bahréin y de Somalia en este Consejo. Muchas.
Gracias. Gracias a la distinguida representante de Colombia por su intervención. Y ahora tiene la palabra la distinguida representación de Dinamarca.
Gracias, señor presidente. Excelentísimo canciller, el señor Yanis Yade, bienvenido. Agradecemos el compromiso de Bahréin para fortalecer la cooperación con organizaciones regionales. Gracias también al subsecretario general Jari y al excelentísimo secretario general, Abul Haid. Gracias por sus ponencias tan útiles. Agradecemos la aprobación de la declaración de la presidencia y aplaudimos a Bahréin por todo lo que ha hecho. Señor presidente, La AMERCA apoya la cooperación estratégica y la coordinación entre las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes para ocuparse de las amenazas regionales y promover la paz, la seguridad y la estabilidad. Quedamos atentos a la próxima a celebrarse reunión de cooperación número 17 entre Naciones Unidas y la Liga, que se verificará en julio de 2026 para promover el marco bienal. Apoyamos también lo que se hace para fortalecer la cooperación entre las dos organizaciones, como promover el programa Mujer, Paz y Seguridad y el programa sobre niños y los conflictos armados. La región árabe afronta cambios cambiantes, desafíos cambiantes y amenazas transnacionales. Hemos visto más desestabilización de una situación de por sí tensa y volátil, con graves consecuencias para la región y más allá. La cooperación con la Liga de los Estados Árabes es, entonces, mucho más importante. Apoyamos el compromiso activo de la Liga de los Estados Árabes en una gama de cuestiones, como, por ejemplo, las que figuran en el programa de este Consejo, como alerta temprana, prevención, mantenimiento, consolidación y sostenimiento de la paz. Señor Presidente, esta mañana el Consejo se centró en el grave impacto que tiene la escalada en el Golfo en la paz y seguridad regional. A la hora que empieza el segundo mes del conflicto, las consecuencias para el Oriente Medio y allende esta región crecen rápidamente. En Siria, más de 200.000 cruzaron la frontera desde el Líbano debido a la crisis, sumándose a los millones que ya necesitaban asistencia humanitaria en el país. Reconocemos la labor del Gobierno de Transición sirio para evitar una implicación directa en el conflicto regional, pero sigue siendo importante dar prioridad a la implementación constante del acuerdo general entre el Gobierno de Transición sirio y las Fuerzas Democráticas Sirias y seguir obrando en la lucha contra Daesh en el Líbano. Más de un millón de personas, entre los cuales más de 350 niños, han sido desplazados, más de 1.200 han sido asesinados y más de 3.000 han sido heridos en el mes pasado. Condenamos los ataques por Israel contra Israel, que crea el riesgo de llevar al Líbano a una guerra regional más amplia, lo cual afecta los intereses del gobierno libanés y su pueblo. Dinamarca se preocupa por la situación humanitaria y las consecuencias civiles de la cooperación militar israelí en el Líbano y exige que todo se haga en pleno respeto del derecho humanitario internacional y los principios de proporcionalidad, distinción y precaución en el territorio palestino ocupado. Nos desconcierta sumamente el aumento drástico de la violencia de los colonos en Cisjordania y la ampliación constante de los asentamientos. Reiteramos que los colonos israelíes o los asentamientos quebrantan directamente el derecho internacional y pedimos a Israel que modifique su curso en Gaza. Tenemos que seguir velando por la plena implementación del plan de paz que refrendó este Consejo, como por ejemplo, garantizar una entrega segura, sostenida y irrestricta de la asistencia humanitaria a Gaza. Se necesita un arreglo pacífico de la cuestión palestina. Hay que avanzar hacia una solución biestatal y un futuro de paz y seguridad para palestinos e israelíes por igual. Señor Presidente, para concluir, si bien este Consejo asume la principal responsabilidad del mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, no tiene monopolio sobre la labor para lograrlo. Las organizaciones regionales desempeñan un papel fundamental. Una estrecha alianza entre las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes es fundamental para resolver los conflictos y garantizar una paz duradera y prosperidad en toda la región. Dinamarca queda atenta a seguir cooperando estrechamente con la Liga, incluso por conducto de la Unión Europea, y valoramos la reunión ministerial de la Liga de los Estados Árabes y la Unión Europea en junio. Es todo, gracias.
El presidente de las asambleas a la representante de Dinamarca. Agradezco su declaración y ofrezco ahora la palabra al representante de la Federación de Rusia.
Una vez más, le damos la bienvenida, señor ministro, en esta reunión en calidad de presidente del Consejo, y damos las gracias al subsecretario general, al secretario general, a Bulje y al subsecretario general Jaleth Jari, por sus exposiciones y análisis. La Federación de Rusia en Naciones Unidas siempre ha estado a favor de un mayor papel para las organizaciones regionales sobre cuestiones que les atañe directamente en su región. La comprensión especial por la liga de la mentalidad, cultura, historia, vocaciones y conocimientos de sensibilidades políticas e intereses de varios grupos, le permite a la Liga presentar soluciones equilibradas para erradicar las causas de los conflictos y para el logro de la paz y la prosperidad en el mundo árabe. Es importante celebrar reuniones periódicas del Consejo de Seguridad sobre la cooperación con la Liga de Estados Árabes. Ello ayuda no solo para ofrecer información, sino también para demostrar cohesión entre los Estados árabes ante amenazas regionales y mundiales comunes. Apoyamos la aprobación en el Consejo de Seguridad de la declaración presidencial sobre cooperación con la Liga de Estados Árabes. Siempre vemos esos documentos de manera constructiva. Nos parece que son elementos importantes de cooperación entre el Consejo y la Liga. Hoy, prácticamente toda la región del Oriente Medio y África del Norte está empantanada en una serie sin fin de conflictos, el fortalecer la cooperación multifacética entre las Naciones Unidas y la Liga se ha convertido en una necesidad apremiante. Los rasgos distintivos de la cooperación con apego al Capítulo VIII de la Carta y incluyen cuestiones que tienen que ver con la seguridad colectiva, luchar contra nuevas amenazas y resolver crisis en la región del Medio Oriente y África del Norte. Un papel prominente en el conflicto lo desempeña, por algo que se estableció en 2019, me refiero a la Oficina de Enlace entre las Naciones Unidas y la Liga, que se realizó en El Cairo en 2019. Apoyamos su labor y hacemos votos porque siga trabajando con eficacia. También apoyamos el que se celebren reuniones anuales oficiosas entre el Consejo y integrantes de la Liga, que permite que se examinen cuestiones espinosas de la región, sino también permite examinar actividades conjuntas sobre conflictos y alerta temprana. Coincidimos con la justificación de que se mantenga un diálogo proactivo entre la Liga de Estados Árabes y representantes especiales y enviados del Secretario General de las Naciones Unidas en la región árabe. Asimismo, y ante las tensiones crispadas en una serie de países árabes y africanos, es menester ampliar la coordinación trilateral entre Naciones Unidas, la Liga de Estados Árabes y la Unión Africana. Señor Presidente, dado este telón de fondo en la escalada actual de la región, que se debe a la agresión por Israel y Estados Unidos contra Irán, La madurez de los estados árabes desempeña un papel importante. Siempre han hecho gala de sabiduría y políticas de previsión que les ha permitido lograr milagros en el Medio Oriente. Condenamos todo ataque contra civiles y objetos civiles, para lo cual no hay justificación alguna. Pedimos a todos los interesados que pongan fin inmediato al fuego y que vuelvan a las negociaciones. La Federación de Rusia, que apoya las relaciones constructivas con países de la región, está dispuesta a hacer todo lo posible para poder lograr este objetivo. Tampoco podemos pasar por alto la situación alarmante en el territorio palestino ocupado, en el que, a pesar de la mediación, los palestinos siguen siendo asesinados, hay restricciones para la asistencia humanitaria, y está el tema de la plena recuperación de Gaza, que sufre ahora de condiciones. Nos preocupa sobremanera a la luz de que el Knesset promulgó una ley en virtud de la cual se establecen condenas de pena capital para residentes de Cisjordania. Una medida de cuenta del trato brutal de los detenidos palestinos y las violaciones del principio debido proceso judicial para estas personas, lo cual el representante del Secretario General le informaron al Consejo de Seguridad una y otra vez. A la luz de ello, esta medida antes mencionada tiene consecuencias directas para la situación de por sí tensa en Cisjordania. Exhortamos a Jerusalén Occidental a que se abstenga de esas medidas y que se centre en resolver cuestiones que tengan que ver con la violencia de los colonos. Los colonos, como lo han demostrado en muchos casos, han atacado a la fuerza policial israelí. Reiteramos nuestro apoyo firme para reanudar el proceso de paz sobre la base jurídica como la solución de dos Estados, con el propósito de establecer un Estado palestino independiente viable dentro de las fronteras de 1967 y con Jerusalén Oriental como capital, y que coexista en paz y seguridad con Israel. Además, señalamos a su atención la situación alarmante en el Líbano, en donde, debido a la guerra por Israel y Estados Unidos contra Irán, una conflagración total ha estallado y ha cobrado la vida de más de 1.500 personas. Apoyamos la declaración a la prensa del Consejo que se aprobó por iniciativa de Francia y exige que se lleve a cabo una pronta investigación por la muerte de tres cascos azules indonesios que prestaban servicio en UNIFIL, la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano. Confiamos con que los responsables no evitarán la justicia y que se rindan cuentas y que la muerte de los cascos azules no se clasifique como daño colateral. Pedimos a las partes, a todas en el conflicto, a que vuelvan a la implementación de los acuerdos de noviembre de 2024 sobre el cese de hostilidades y también que cumplan la resolución 1701 del Consejo de Seguridad. Para concluir, Estamos dispuestos a facilitar la estabilización de la situación en la región, tanto en calidad de representantes nacionales y de manera colectiva, incluso mediante la cooperación entre Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes. Seguiremos fortaleciendo la cooperación constructiva con la Liga Árabe en temas internacionales y regionales pertinentes. Es todo. Gracias.
El presidente da las gracias al representante de la Federación de Rusia. Agradezco su declaración. Le ofrezco la palabra a la representación de Liberia.
Gracias, su excelencia. Liberia agradece al subsecretario general de Naciones Unidas y al secretario general de la Liga de los Estados Árabes. Gracias por sus concienzudas exposiciones. Reconocemos que la Liga de Estados Árabes siga comprometida con la labor de las Naciones Unidas, sobre todo en cuestiones sobre paz y seguridad. Y en este sentido, rendimos homenaje al Secretario General de la Liga por su liderazgo y servicio este importante órgano regional a lo largo de los años. Señor Presidente, este debate de hoy lo vemos como una invitación para reflexionar no solo sobre cooperación en principio, sino también sobre cooperación en la práctica. En un ambiente internacional fragmentado, caracterizado por conflictos prolongados, presiones humanitarias y una confianza socavada, la relación entre las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes, como ya ha sido señalado por el Subsecretario General Jari y otros ponentes que me antecedieron, es una relación indispensable. Liberia reconoce y reafirma la soberanía, la integridad territorial, el derecho a vivir en paz, dignidad y seguridad de todos los Estados, incluidos los Estados miembros de la Liga de los Estados Árabes. También volvemos a destacar nuestro compromiso que no cesa para con la solución biestatal. para el conflicto israelopalestino, ya que se trata de la vía más resiliente hacia la paz duradera. Señor presidente, la Liga de Estados Árabes ocupa un espacio sui generis en el panorama multilateral. Es tanto cultural e histórico en cuanto a su carácter, y se basa en un idioma compartido, una identidad compartida, con una presencia en una región que se ha convertido en uno de los principales teatros de la inseguridad mundial. Este doble carácter le confiere a la Liga un tipo de poder de convocatoria que ninguna entidad externa sin importar cuántos recursos tenga, pueda replicar. Felicitamos a la Liga por su extraordinario liderazgo y sus contribuciones constantes a la paz y seguridad internacionales. Y nos permitimos destacar las siguientes consideraciones. Primera, la cooperación entre Naciones Unidas y la Liga se debe centrar en soluciones políticas, no así en la gestión permanente de crisis. Muy a menudo, la presencia internacional en la región ha tratado la inestabilidad como una condición para ser gestionada en lugar de resuelta. la proximidad de la Liga ante la dinámica de los conflictos, entidades locales y presiones sociales, la coloca como socio importante para la configuración de vías creíbles y de inclusión política, ya sea que se trate de mediación, promoción del diálogo o en una transición después del conflicto. Segundo, La legitimidad sí importa, pero también importa la confianza. Las Naciones Unidas ofrecen autoridad normativa en virtud de la Carta. La Liga de los Estados Árabes ofrece titularidad regional. Cuando estos dos tipos de legitimidad se ponen en sintonía, los esfuerzos de paz cobran tracción. Ahora bien, cuando se desconectan, Incluso iniciativas bien intencionadas van a batallar. La cooperación, por ende, se debe basar en el respeto mutuo, en mandatos claros y en consultas constantes, sobre todo en las etapas tempranas de la gestión de la crisis. 3. La acción humanitaria y la labor política se deben reforzar entre sí en toda la región árabe. Las crisis humanitarias cada vez más cruzan las fronteras, lo cual afecta la paz y la seguridad internacionales. cooperación por la Liga con autoridades nacionales e instituciones regionales puede ayudar a colmar la brecha que persiste entre la respuesta de emergencias y la estabilización más a largo plazo. Para Liberia, dicha integración es un reflejo de las lecciones que nosotros aprendimos en nuestra recuperación, cuando la paz se sostuvo únicamente cuando la acción humanitaria va de la mano de la reconstrucción política. Cuarto, la juventud y la cohesión social merecen más atención en la cooperación entre Naciones Unidas y la Liga. Las realidades demográficas de la región no son un riesgo que se cierne, sino que en verdad son un factor ya presente que configura Tanto la paz como la inestabilidad, por igual, la marginación, el desempleo y la exclusión son caldo de cultivo de los conflictos, pero también presentan una oportunidad de renovación si se atienden debidamente mediante una inversión coordinada, una reforma de la gobernanza y una más amplia participación. Una asociación que pasa por alto estas dimensiones corre el riesgo de tratar los síntomas mientras que no hace caso a las causas. 5. La cooperación debe ser congruente en todas las instituciones y no esporádica de una crisis a la otra. El diálogo estratégico entre las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes no debe activarse únicamente cuando estallan las emergencias. Se debe hacer una rutina de manera previsoria y conectarse con herramientas de alerta temprana, diplomacia preventiva y consolidación de la paz. La prevención, después de todo, es menos visible que la respuesta, pero surte mucho más efecto. y es mucho más sostenible. Señor Presidente, Liberia sabe que las organizaciones regionales pueden desempeñar papeles decisivos cuando se les empodera, cuando se coordinan y cuando gozan de confianza. Esta mañana, y lo repetimos, se dijo que en África Occidental la colaboración entre Naciones Unidas y órganos regionales demostró que la paz es más sólida cuando los que están más cerca del conflicto forman parte de su solución. Y el reto ante nosotros no es si las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes deberían de cooperar, sino más bien ese reto es si la cooperación es lo suficientemente audaz, coherente, y si se ve sostenida de tal modo que esté a la altura del momento que afrontamos hoy. Liberia se reitera en la convicción de que el Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad de asegurarse de que las alianzas regionales no se traten como mecanismos secundarios, sino como activos estratégicos para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Y que seamos claros. Si queremos que el multilateralismo siga siendo creíble, debe ser una forma de cooperación. Y si la paz ha de ser duradera, debe ser inclusiva. Y si nuestras alianzas han de ser decisivas, tienen que ofrecer resultados en el terreno. En conclusión, señor presidente, Liberia está preparada apoyar una relación más estructurada, más sólida entre Naciones Unidas y organismos regionales, sobre todo la Liga de los Estados Árabes. Una relación que refleje responsabilidad y determinación compartidas. Gracias.
Le presento las gracias al representante de Liberia. Agradezco su declaración. Y ahora me permito ofrecer la palabra al representante de Egipto.
Señor Presidente, Su Excelencia, Ministro de Relaciones Exteriores de Bahrein, es un honor hacer uso de la palabra en nombre del grupo árabe y expresar la enhorabuena sincera al hermano Reino de Bagren al asumir la presidencia del Consejo de Seguridad durante este mes. Confiamos. en su sabia dirección de las deliberaciones del consejo. sea bienvenido el excelentísimo Ahmed Abuhed, secretario general de la Liga de Estados Árabes. Y agradecemos la información que vertió el excelentísimo Halil Hiri, subsecretario general. Agradecemos el haber convocado esta importante sesión sobre mejorar la cooperación entre Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes, sobre todo en un contexto sumamente complejo en la región e internacional. Esta sesión reafirma la necesidad de fortalecer mecanismos multilaterales y fomentar alianzas entre Naciones Unidas y organizaciones regionales. Ello es un pilar fundamental para apoyar la paz y la seguridad internacionales, ya que estas alianzas regionales entienden muy bien la dinámica regional. El grupo árabe hace hincapié en que Fortalecer la cooperación entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes ya no es nada más una opción institucional, sino más bien un imperativo estratégico impuesto por los desafíos concatenados en nuestra región y en el mundo. Concretamente, para poner fin a guerras, apoyar la prevención y resolución de conflictos, la consolidación de la paz, la reconstrucción, fomentar la coordinación para atender crisis humanitarias. crear capacidad institucional, luchar contra el terrorismo y el extremismo, y también para promover la cooperación en cuestiones sobre el desarrollo, como seguridad alimentaria, de agua, cambio climático, por no mencionar otras crisis, señor presidente. A la luz de los acontecimientos tan graves en la región, grupo árabe se permite pronunciar las siguientes observaciones: Primera, condenamos el infame e injustificado ataque iraní contra el reino hashemita de Jordania, los Emiratos Árabes Unidos, el reino de Bahrein, el reino de Arabia Saudita, la sultanía de Omán, el estado de Qatar, el estado de Kuwait y contra la República del Irak. Estos ataques constituyen un craso ataque contra la soberanía de estos Estados. Es una amenaza contra su seguridad y un ataque inaceptable contra su seguridad y estabilidad, y constituye un quebrantamiento flagrante de los principios del derecho internacional, de la Carta de Naciones Unidas, del derecho humanitario internacional, los principios de buena vecindad. Destacamos el derecho de los Estados atacados a la propia con apego al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas. Segunda consideración, destacamos que la aprobación en el Consejo de Seguridad de la resolución 2817 refleja la voluntad colectiva de la comunidad internacional de proteger la soberanía estatal y mantener la paz y la seguridad internacionales. Pedimos a Irán a que cumpla de inmediato la resolución, cese de inmediato toda forma de agresión contra los estados árabes y que se abstenga de toda provocación o amenaza contra países vecinos y que no use entidades apoderadas. Tercera, condenamos las provocaciones y las medidas de Irán, como por ejemplo las pretenden cerrar el estrecho de Ormuz, lo cual interrumpe la navegación internacional o amenaza la libertad de navegación en Bab al-Mandab y aguas internacionales. Pedimos a Irán que ponga fin inmediato a todo ataque contra buques comerciales y que se abstenga de toda tentativa de obstaculizar el paso legítimo y socavar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. La libertad de navegación constituye un principio fundamental del derecho internacional. tal como se ha consagrado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Pedimos a la comunidad internacional que tome medidas adecuadas y que contribuya a lo que sea necesario para velar por una navegación segura por el estrecho. Encomiamos la flexibilidad de la que ha hecho gala el Reino de Bahrein. a la hora de negociar el proyecto de resolución sobre la seguridad y protección de la navegación con apego al derecho internacional. Quedamos atentos a la aprobación de la última versión a la mayor brevedad y en la primera oportunidad. Cuarta observación. Estamos a favor de la unidad, soberanía, independencia e integridad territorial del Líbano y la necesidad de ampliar toda la autoridad del Estado libanés en su territorio es fundamental para fortalecer las instituciones estatales y mantener la seguridad y la estabilidad nacionales. Acogemos con beneplácito la decisión por el gobierno libanés de prohibir toda actividad militar y de seguridad por parte de Hezbolá, y que limite sus operaciones exclusivamente a la esfera política. dentro de los marcos constitucionales y legales y garantizar el monopolio de las armas mediante sus instituciones legítimas, sobre todo el ejército libanés y las fuerzas de seguridad oficiales, con apego a la Constitución libanesa y las resoluciones pertinentes internacionales, sobre todo la resolución 1701 del Consejo de Seguridad y el Acuerdo de Taif. También apoyamos las medidas que ha tomado el gobierno libanés de salvaguardar la seguridad y la estabilidad de ese país. Pedimos a la comunidad internacional a que ejerza presión sobre Israel a favor de un cese inmediato de sus ataques contra el Líbano, que se retire de todos los territorios libaneses ocupados y que se rija por todas las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y el acuerdo de cese de hostilidades. Quinta observación.
La clave para lograr la seguridad, la estabilidad y la paz en la región es poner fin a la ocupación de Israel y permitir que el pueblo palestino logre su derecho legítimo inalienable, a saber, el derecho a la libre determinación, poner fin a la ocupación y establecer un Estado independiente con las fronteras del 4 de julio de 1967, con capital en Jerusalén Oriental, como establece la solución de dos estados. El grupo árabe condena todas las medidas ilícitas de Israel en el territorio palestino ocupado, que representan una violación flagrante del derecho internacional y las resoluciones de legitimidad internacional. Esto incluye la expansión de los asentamientos, terrorismo cometidos por los colonos, operaciones de seguridad y esfuerzos para desplazar a los palestinos. Además, el grupo condena el ataque sistemático de las organizaciones de la sociedad civil y organismos de las Naciones Unidas, especialmente el UNRWA. Condenamos la imposición de restricciones a la Autoridad Palestina y las medidas sobre los registros de las tierras las actividades de los colonos en la Rivera Occidental. Condenamos que la Mese haya adoptado una ley que permite la ejecución de prisioneros palestinos, lo cual refuerza el régimen de apartheid e impone restricciones a la libertad de culto. Es una violación flagrante de la situación jurídica de los lugares santos sagrados. lugares santos musulmanes y cristianos que deberían protegerse en virtud de la Custodia de Reinos Hashemita de Jordania. Pedimos a Israel, la potencia ocupante, que de inmediato cese todas estas medidas, incluso los ataques sistemáticos contra los palestinos. en los territorios palestinos ocupados, que se abstenga de toda práctica que erosione la visión del presidente Trump y de la comunidad internacional, que rechace la anexión de cualquier territorio en la ribera occidental y en la Franja de Gaza, y que cumpla plenamente con las disposiciones del derecho internacional y del derecho internacional humanitario, así como todas las resoluciones del Consejo de Seguridad, la más reciente de estas es la resolución 2803, que incluyan los arreglos relacionados con el alto el fuego en Gaza, la apertura de los cruces y el acceso seguro y completo de la ayuda humanitaria sin obstáculos. Además, pedimos que se inicien los esfuerzos de recuperación y reconstrucción temprana en toda la Franja de Gaza, que conduzcan a la finalización de la retirada israelí de la Franja de Gaza para servir a los esfuerzos por lograr la paz en la región. Está claro logro de una paz integral en la región depende del fin de la ocupación de Israel de todos los territorios árabes ocupados, incluido el Golán sirio ocupado, y la aplicación de todas las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad. El grupo árabe condena las repetidas agresiones israelíes en territorio sirio y subraya la necesidad de respetar su soberanía e integridad territorial. También subrayamos la necesidad de promover la coordinación entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes para resolver las crisis en el Sudán, Somalia, Libia y Yemen, en aplicación de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y de la Liga de Estados Árabes. Esto debe salvaguardar la soberanía, la integridad territorial y la unidad de estos Estados y fortalecer la estabilidad de la región. En conclusión, señor presidente, el Grupo Árabe continuará apoyando y promoviendo la cooperación institucional entre las Naciones Unidas y la Liga de Estados Árabes en distintos ámbitos. Esta cooperación debe respetar las prioridades de la Liga y reflejar sus especificidades. Esto debe reflejar el papel del multilateralismo como marco para mantener la paz y la seguridad regional. Gracias, señor presidente.
Gracias, representante de Egipto, por su declaración. El Consejo tiene ante sí el texto de una declaración de la presidencia en nombre del Consejo sobre el tema que nos ocupa. Doy las gracias a los miembros del Consejo por su valiosa contribución a esta declaración. Y de conformidad con una decisión alcanzada entre los miembros del Consejo, supongo que los miembros del Consejo están de acuerdo con esta declaración, que será publicada como documento del Consejo de Seguridad con la asignatura S/2021/460. Barra PRST. Barra 2026. Barra 2. No hay más nombres inscritos en la lista de oradores. Se levanta la reunión.