Briefing on the situation in Haiti. Briefings are expected from Special Representative and Head of the UN Integrated Office in Haiti (BINUH) Carlos Ruiz Massieu and Gang Suppression Force (GSF) Special Representative Jack Christofides.
Report of the Secretary-General on the United Nations Integrated Office in Haiti (S/2026/325). ___________________________________________________________________ Briefer: Mr. Carlos Ruiz Massieu, Special Representative of the Secretary-General for Haiti and Head of the United Nations Integrated Office in Haiti Briefer: Mr. Jack Christofides, Special Representative for the Gang Suppression Force Statements: All Council members, with Democratic Republic of the Congo speaking on behalf of: Democratic Republic of the Congo, Liberia, Somalia Statement: His Excellency Alix Didier Fils-Aimé, Prime Minister, Republic of Haiti Statement: Dominican Republic Statement: Trinidad and Tobago (on behalf of: Caribbean Community (CARICOM)) Statement: Kenya Statement: His Excellency Michel Xavier Biang, Permanent Observer, Organisation internationale de la Francophonie (OIF)
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Declaro abierta la sesión 10.144 del Consejo de Seguridad. El orden del día provisional correspondiente a esta sesión trata la cuestión relativa a Haití.
Queda aprobado el orden del día.
De conformidad con el artículo 37 del Reglamento Provisional del Consejo, invito a las representaciones de la República Dominicana, Haití.
Kenia y Trinidad y Tobago a participar en esta sesión.
Así queda decidido.
Ruego a protocolo acompañar al Excelentísimo Alix Didier Fils-Aimé, Primer Ministro de la República de Haití, y que lo acompañe a su asiento en la Mesa del Consejo.
De conformidad con.
El artículo 39 del Consejo Provisional del Consejo, invito a los siguientes ponentes a participar en esta sesión. El señor Carlos Ruiz Massieu, representante especial del Secretario General y jefe de.
La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití. y el señor Jacques Cristofides, representante especial para la fuerza de represión de bandas.
Así queda decidido. Con apego al artículo 39 del Consejo Profesional del Consejo, también invito al excelentísimo Michel Javier Bian, Observador Permanente de la Organización Internacional de la Francofonía ante las Naciones Unidas a participar en esta sesión. Así queda decidido.
El Consejo de Seguridad dará inicio al examen del tema 2 del orden del día. Señalo a su atención el documento S.2026/325, el informe del Secretario General sobre la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití.
Ahora ofrezco la palabra al señor Carlos Ruiz Masía.
Gracias, señor Presidente.
Señor Presidente, distinguidos miembros del Consejo, es un placer presentar el informe del Secretario General sobre Haití e informar al Consejo sobre los últimos acontecimientos en el país. Y es un honor muy especial hacerlo en la presencia del Primer Ministro Alix Didier Fisene. Y aprovecho la oportunidad para darle las gracias por el apoyo y la confianza que ha depositado en las Naciones Unidas y, sobre todo, en la misión política en el país. Su presencia también destaca el firme compromiso por las autoridades haitianas de tener una interlocución directa con el Consejo de Seguridad en este momento delicado. Y me permito también dar la bienvenida al representante especial de la Fuerza de Represión de Bandas, mi colega Jacques Christophe Hydris, cuya llegada reciente a Haití demuestra el progreso logrado desde mi última presentación. También encomio el nombramiento de la señora Daniela Krosniak, jefa de la UNSO, la Oficina de Apoyo. Me siento satisfecho, señor Presidente, de que la ONU, junto con la Oficina de Apoyo en Haití, y la Fuerza de Represión de Bandas hayan establecido una estrecha relación de cooperación en apoyo a los esfuerzos nacionales de Haití para lograr la seguridad, la estabilidad y el restablecimiento de las instituciones democráticas en Haití. Señor Presidente, la última vez que informé al Consejo en el mes de enero, destaqué que Haití entraba en una etapa decisiva que exigía un esfuerzo sostenido a lo largo de las vías políticas y de seguridad. En dicha etapa, obviamente, ya va viento en popa. Haití se encuentra en un momento fundamental en que el progreso institucional y políticas viene sentando las bases a favor de una vía creíble hacia el futuro. En el frente político, el traspaso de la autoridad ejecutiva el 7 de febrero al Consejo de Ministros bajo el liderazgo del primer ministro Fiseh Meme, garantizó la continuidad institucional en un momento de significativa vulnerabilidad El Pacto Nacional de Estabilidad y la organización de las elecciones firmadas por cientos de organizaciones políticas y de la sociedad civil dieron paso a un marco político más amplio dirigido por haitianos y uno que refleja un compromiso colectivo de dirigir la transición y reforzar la cohesión nacional. Y al consolidar este ímpetu, se están realizando esfuerzos para ampliar la participación y ampliar aún más la el apoyo nacional. Dado este contexto, seguimos ejerciendo los buenos oficios para fomentar un diálogo incluyente, reunir a entidades políticas, la sociedad civil, mujeres y jóvenes, y ayudar a que se mantenga la transición y la vía eficaz hacia el restablecimiento de las instituciones democráticas. Señor Presidente, Los interesados haitianos lo han dicho claramente, las elecciones siguen siendo la única vía legítima para volver al orden constitucional. La reciente conclusión del empadronamiento, el primero desde 2016, es un hito importante. Las autoridades nacionales ya están actualizando el marco electoral. que es una medida importante para pasar de los compromisos a actos oportunos. Otras medidas importantes, como la revisión y la autorización del presupuesto electoral, exigen atención inmediata. La BINU seguirá participando y apoyando la labor nacional y coordinar la asistencia internacional para ayudar a que se celebren elecciones creíbles e incluyentes en Haití. Otros logros en el terreno también apuntan hacia progresos. Logros en cuanto a seguridad en partes del centro de Puerto Príncipe, aunque es difícil de sostener, demuestran que el cambio sí se puede lograr. Las recientes celebraciones de reuniones del Consejo de Ministros en el Palacio Nacional, luego de tres años de poca presencia estatal en esa zona, no es nada más simbólico, sino que también es un mensaje potente del retorno gradual del Estado. Señor Presidente, distinguidos miembros del Consejo, este progreso es real, pero el contexto sigue siendo frágil. La situación de inseguridad sigue siendo motivo de gran preocupación. La reciente masacre en Jardee y en el departamento de Artibonito, en donde decenas fueron abatidos el 28 y 29 de marzo, y los ataques en el departamento del suroeste el 11 de abril, son recordatorios trágicos de que la inseguridad sigue siendo una realidad cotidiana para demasiadas personas haitianas. Esta violencia propaga temor. impulsa el desplazamiento y sigue ampliándose más allá de Puerto Príncipe a medida que las bandas delictivas amplían su círculo. Hoy, como lo sabe el Consejo, casi 1,5 millones de personas están internamente desplazadas, sobre todo debido a la violencia, y se calcula que 6,4 millones requerirán asistencia humanitaria en 2026. Detrás de estas cifras hay comunidades bajo gran presión, en donde la inseguridad y las necesidades humanitarias se interrelacionan cada vez más. Sin mejoras tangibles en el frente de la seguridad, el progreso será difícil de mantener. A medida que las fuerzas nacionales de seguridad siguen fortaleciéndose, el despliegue total y oportuno de la fuerza de represión de bandas es fundamental para reforzar esta labor nacional. Señor Presidente, la unidad de propósito, la cohesión, y la claridad operacional son indispensables en este entorno tan complejo. Y en este sentido, el mecanismo de coordinación que se estableció el 14 de abril, que reúne a la BINUH, la recientemente establecida Oficina de Apoyo de Naciones Unidas en Haití y la Fuerza de Represión de Bandas, es instrumental para garantizar que el apoyo internacional sea coherente, coordinado y en sintonía con las prioridades nacionales decididas por las autoridades haitianas y, a la vez, como lo ha reconocido este Consejo, la respuesta de seguridad del proceso electoral no será suficiente. Unos renovados esfuerzos nacionales para el desarme, desmantelamiento, reintegración y la reducción de la violencia comunitaria desempeñan un papel fundamental para la consolidación de los logros en materia de seguridad y para crear espacios para más progreso político y electoral. El restablecimiento de la Comisión Nacional para el Desarme, Desmantelamiento y la Reintegración el 24 de febrero es una medida que aplaudimos ya que es importante. La UNODC ya ofrece apoyo técnico para ayudar a diseñar vías viables para la separación y reintegración, sobre todo para los niños y jóvenes vinculados con las bandas. Durante la visita a Leka el 7 de abril, en donde el Primer Ministro y otros socios internacionales hicieron acto de presencia, asistí de primera mano a cómo los centros de orientación y tránsito pueden ayudar a restablecer la esperanza, ofrecer alternativas importantes a menores y jóvenes que son vulnerables a la violencia en estas circunstancias. Estas iniciativas deben ser sostenidas, pero también deben aumentarse bajo el liderazgo de las autoridades nacionales y con el apoyo constante de la ONU, todo el sistema de Naciones Unidas y la comunidad internacional en términos más generales. Señor Presidente, sin progreso visible en la procuración de justicia y la lucha contra la impunidad, el restablecimiento de la autoridad estatal seguirá siendo susceptible a retrocesos.
Valoro los progresos.
Al establecer las dos unidades judiciales especializadas sobre crímenes de masa y crímenes financieros, y quedo atento al nombramiento de los magistrados que permitirán que los tribunales puedan funcionar plenamente.
Y a la vez?
También hay que atender uno de los promotores principales de la violencia, la llegada constante de armas y municiones ilícitas. Si bien las sanciones siguen siendo una herramienta importante para el desvío de quienes buscan desestabilizar más el país, es de igual importancia redoblar esfuerzos para frenar estos ingresos de armas que siguen alimentando la ampliación de las bandas y el control de delincuentes. ataques importantes, como los que se registraron hace poco en Jean-Denis, están íntimamente relacionados con esta dinámica. Cuando el acceso a las municiones se ve reducido, la violencia desciende. Cuando los suministros se reanudan, los ataques a escala siguen.
Este ciclo se debe interrumpir. Fortalecer la implementación del embargo de armas, luchar contra la trata y.
Hacer más rigurosos los controles de armas deben seguir siendo Alta prioridad, señor Presidente, distinguidos miembros del Consejo.
En enero habíamos subrayado que este año tendría que ser el año del progreso tangible.
El de esfuerzos políticos y de seguridad que deben converger para volver a colocar la transición por un camino irreversible.
Hoy por hoy.
Ya se han sentado las bases, la continuidad institucional se ha preservado, un marco político haitiano ha surgido y.
Se han registrado progresos para avanzar hacia el restablecimiento de las instituciones democráticas. Pero estos logros seguirán siendo frágiles si no se convierten en resultados concretos para la población y, sobre todo.
En materia de seguridad.
Las y los haitianos deben poder reanudar su vida cotidiana sin el temor de ser acribillados, violados o secuestrados. Llevo la hora de una responsabilidad colectiva con un compromiso nacional sostenido y un apoyo internacional coordinado.
Es posible transformar esta fase crítica en un auténtico cambio para el país?
Naciones Unidas, por conducto de la BINUH, seguirá totalmente comprometida con las autoridades haitianas para ayudar a convertir esta ventanilla de oportunidades en progresos tangibles hacia el restablecimiento de la seguridad y de las instituciones democráticas. El compromiso constante y unido del Consejo de Seguridad y de sus miembros sigue siendo indispensable para mantener el ímpetu, garantizar la coherencia del apoyo internacional y acompañar a Haití por la vía hacia la estabilización sostenible. Como lo recuerda el proverbio haitiano, Menanpil Chay Paloup. Muchas gracias.
Muchas gracias al señor Ruiz Massieu. Y ahora ofrezco la palabra al señor Jacques Christofides.
Señor Presidente, distinguidos miembros del Consejo, agradezco la oportunidad de informar al Consejo el día de hoy. Es un honor hacerlo junto con mis colegas, el representante especial del Secretario General para Haití.
Y jefe de la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití, Carlos Ruiz Massieu.
Y para empezar.
Quiero hacer un reconocimiento de la importante contribución de la Misión de Apoyo de Seguridad Multinacional que dirigió Kenia. En condiciones sumamente difíciles, la misión MSS en todas las bases.
Bajo el mando de Kotry Otún, que nosotros estamos consolidando esas bases, todas las gracias al gobierno de aquí también.
Y al primer ministro Alix Didier Fisene por su compromiso cooperación al establecer la fuerza de represión de bandas.
Estado en estrecha comunicación con el Primer Ministro y su equipo. Reconozco la orientación estratégica y el apoyo del Grupo Permanente de Socios, así como el papel importante de la Organización de los Estados Americanos.
Para promover la labor coordinada, lo cual incluye su labor en cuanto a seguridad y fortalecimiento institucional. Señor Presidente.
Nos encontramos en una etapa importante y temprana para establecer la fuerza. Sabemos muy bien cuál es el sufrimiento del pueblo haitiano, sobre todo los que viven en zonas controladas por las bandas.
Hay una necesidad urgente de tomar medidas urgentes para restablecer la seguridad y la esperanza.
No vamos a empezar de cero, sino más bien vamos a empezar de manera distinta. La fuerza se está estableciendo. como una misión con disciplina responsable e impulsada por asociaciones con el propósito de ofrecer resultados de seguridad bien definidos. regidos por normas altas de conducta y en pleno respeto de la soberanía haitiana. La misión se configura de manera estructurada y deliberada. Un plan de despliegue ya se preparó en consulta con las autoridades haitianas y se centra en áreas prioritarias y aprovecha las.
Capacidades especializadas de las fuerzas contribuyentes.
El objetivo es claro, degradar la capacidad operacional de las bandas a tal nivel que las instituciones haitianas puedan gestionar de una manera sostenible, creando así el tiempo y espacio necesario para que el Estado reafirme su autoridad. De manera paralela, avanzamos el despliegue civil y establecemos las necesarias estructuras básicas para apoyar la planificación de la misión dirigida por inteligencia, la coordinación y la supervisión. El concepto de las operaciones ya ha quedado ultimado, ofreciendo un marco claro sobre cómo la misión funcionará en la práctica, lo cual incluye la integración con los homólogos haitianos. El pre-despliegue y la formación de instrucción se va a garantizar para que todo el personal que llegue esté bien preparado para trabajar de manera eficaz en un entorno delicado y complejo y en pleno cumplimiento con las normas internacionales. Señor Presidente, la generación de la fuerza avanza con promesas importantes por parte de los Estados miembros. Un paquete inicial de despliegue se está autorizando junto con el máximo autorizado y los despliegues se van a dar por etapas en los próximos meses. Siguen los esfuerzos para ampliar la participación y garantizar que la misión esté dotada de capacidades que se necesiten para cumplir su mandato. Las dimensiones fronterizas y marítimas para la misión serán muy importantes, incluso el apoyo a la capacidad de Haití de gestionar sus puertos y sus puntos de entrada comerciales. Las expectativas siguen siendo altas. Muchos ven la Fuerza como un posible punto de inflexión. Será fundamental no solo reportar resultados, sino también comunicar claramente con entidades haitianas, sobre todo la Policía Nacional Haitiana y otras instituciones nacionales, sobre cómo la misión funcionará y cómo reforzará la labor nacional. Señor Presidente, el éxito de la misión dependerá de una coordinación eficaz. Estamos trabajando estrechamente con el sistema de Naciones Unidas, como por ejemplo la UNSO, y el equipo de las Naciones Unidas en ese país para garantizar que haya coherencia en las funciones políticas, operacionales y de apoyo. Valoro el nombramiento de Daniela Kroslack como jefa de la Oficina de Apoyo. También estamos incluyendo a socios regionales como la República Dominicana, para fortalecer la cooperación en la gestión de la frontera y atender preocupaciones compartidas en materia de seguridad. En la esfera nacional, estamos promoviendo la planificación conjunta con las autoridades haitianas, sobre todo con la Policía Nacional Haitiana, con miras a establecer procedimientos claros de operación, como por ejemplo detención, traslado y procedimientos judiciales. Estos acuerdos serán fundamentales para garantizar que los logros operacionales se conviertan en resultados sostenibles en cuanto al Estado de Derecho. Y básicamente se trata de un esfuerzo internacional concertado para fortalecer la alianza sobre seguridad con Haití a distintos niveles. Señor Presidente, sabemos muy bien cuáles son los riesgos que supone esta misión y los estamos atendiendo desde el inicio. Protección de civiles. prevención de la explotación y abusos sexuales, y la adhesión a las normas internacionales sobre derechos humanos son centrales en nuestra planificación y operaciones. Una orientación clara, la formación y mecanismos de supervisión ya se están estableciendo para garantizar que todo el personal trabaje con apego a las normas más rigurosas de conducta y rendición de cuentas. También estamos cooperando estrechamente con las autoridades haitianas para que hay arreglos sobre detención y trato de las personas y que sean congruentes con normas jurídicas y realidades operacionales. Se presta atención especial a la capacidad de las instituciones nacionales, de modo que las detenciones se puedan mantener eficazmente mediante un proceso judicial. Se sabe que la eficacia sin rendición de cuentas no dará lugar a confianza, pero la rendición de cuentas sin eficacia no ofrecerá seguridad.
Los dos son esenciales.
Señor Presidente, el pueblo de Haití ha sufrido demasiado durante mucho tiempo. La escala de la violencia y el desplazamiento son simple y sencillamente inaceptables. El espacio de la violencia y la impunidad se debe cerrar. Los que sigan dando paso a la inestabilidad arrostrarán limitaciones crecientes, mientras que los que opten por dejar la violencia verán que hay una vía distinta por seguir. Se trata de un esfuerzo centrado y con plazos para apoyar a Haití de modo que pueda atender los desafíos urgentes de seguridad. Exige apoyo internacional sostenido, una implementación con disciplina y expectativas realistas. La fuerza ha sido diseñada no como un fin, sino un medio para que las instituciones haitianas recuperen el control y creen las condiciones para una estabilidad a largo plazo. Seguimos comprometidos con cooperar estrechamente con el Gobierno y el pueblo de Haití, con el sistema de Naciones Unidas y con los Estados miembros y los grupos regionales. Muy agradecido.
Gracias al señor Christofides por esta exposición. Y a continuación, ofrezco el uso de la palabra a aquellos miembros del Consejo que deseen pronunciar una declaración. Ofrezco la palabra a la representación de los Estados Unidos.
Gracias, Presidente. Gracias al Representante Especial, Ruth Massieu, y al Representante Especial, Christophe Fidesz, por sus exposiciones de hoy.
También doy las gracias al señor Primer Ministro de Haití y al Embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos por estar hoy aquí con nosotros. Nos complace ver la finalización del mandato del Consejo Presidencial de Transición y su transferencia de poder al primer ministro Philemon y a los ministros de su Consejo. Como se indica en el informe del Secretario General, las bandas terroristas siguen perpetuando la violencia contra la población haitiana, incluida la violación, los secuestros, el robo, mientras las operaciones para luchar contra estas bandas se intensifican y arrojan resultados frágiles, aunque mensurables. El llamado a la asistencia de Haití a este Consejo supuso que se autorizara el envío de la fuerza para ayudar al Gobierno de Haití. No medimos el éxito en función de lo que puedan alcanzar las fuerzas internacionales en Haití, sino por la rapidez con la que Haití ya no las necesitará. La fuerza debe ayudar a las instituciones de Haití, no sustituir las busca generar un espacio para que las fuerzas de Haití se amplíen, se profesionalicen y asuman la responsabilidad en última instancia. Esta es una transición que ya ha empezado. Merece la pena. mencionar que las fuerzas con sus unidades policiales y militares alcanzará 55.000 unidades que llevan a cabo operaciones lideradas por la inteligencia y garantizan la seguridad de infraestructura crítica. Van a funcionar bajo una estructura de mando clara que busca neutralizar, aislar y disuadir a las bandas. Esta fuerza también se va a beneficiar de una columna vertebral de Naciones Unidas a través de un modelo híbrido. En conjunto, esto representa una combinación formidable para acelerar la seguridad básica y generar las condiciones para mejorar la estabilidad de Haití a largo plazo. Desde septiembre, el grupo permanente de miembros de la fuerza y Naciones Unidas han avanzado rápidamente para desplegar la UNSO y la fuerza en Haití. Esto ha permitido alcanzar varios hitos importantes. Primero, el representante especial de la Fuerza y su personal ya están en el terreno, lanzando el liderazgo crítico civil con sus funciones de supervisión y apoyo. Nos alegra haber escuchado al representante especial informar al Consejo hoy directamente. Segundo, se ha asumido la responsabilidad de la fuerza con el apoyo logístico necesario para cumplir con su mandato. Y tercero, otros TCC y PCC están llegando a Puerto Príncipe, permitiendo que el despliegue llegue a la fuerza total autorizada. Agradecemos a Kenia por su liderazgo de la misión de apoyo multinacional ya Guatemala, El Salvador, Jamaica, Belice y Bahamas por ese servicio. Como sabemos, la estabilidad no puede lograrse únicamente con las fuerzas de seguridad. El mandato de la fuerza aborda la crisis de seguridad que amenaza la soberanía del Estado haitiano. Se rompe, no obstante. el ciclo de violencia ofreciendo verdaderas oportunidades económicas, de forma que cuando se silencia a las bandas pueda haber empleo. Pedimos a la comunidad internacional que nos ayude a obtener paz a largo plazo, invirtiendo en capital, infraestructura, creación de empleo para evitar que la siguiente generación de líderes vuelva a la senda de la violencia de las bandas. Tomamos nota de que el Consejo Electoral ha finalizado su plan operacional para las elecciones. Esperamos y hemos de ayudar a Haití a volver a la celebración de elecciones. Celebramos que se busque el apoyo de los socios internacionales para garantizar que el proceso sea coherente. Encomiamos el trabajo de la ONU para apoyar los esfuerzos de la Comisión DDR para tomar medidas concretas para aplicar un plan coherente cuanto antes. Se están limpiando zonas, se gana su control y se está empezando a facilitar servicios esenciales a la población, que se recuperará tan pronto como se recupere su economía. El apoyo internacional es fundamental en este aspecto. Revisaremos el futuro informe del Secretario General sobre una serie de opciones relativas a la aplicación de un programa DDR liderado por Haití, la reforma de la justicia, como se establece en la resolución 2814. Estados Unidos está del lado de Haití. Vamos a seguir trabajando con la población. y los socios internacionales para estabilizar el país. Gracias.
Gracias a la representante.
De Estados Unidos por esta declaración. Tiene la palabra, a continuación, la representación del Panamá.
Gracias, señor presidente. Agradecemos los informes del representante especial del Secretario General para Haití, Carlos Ruiz Massieu, cuyo liderazgo efectivo reconocemos. y del representante especial de la Fuerza de Supresión de Pandillas, Jack Christofides, a quien damos la bienvenida y saludamos por el importante aporte que su gestión ofrecerá para asegurar el éxito de la misión. Le damos una bienvenida especial al primer ministro de Haití, su excelencia Alix Didier Philzemé, que nos distingue con su presencia. A la vez que saludamos a las delegaciones de República Dominicana, Trinidad Tobago, la Organización Internacional de la Franconia y Kenia, a quien le reconocemos su solidaridad con Haití y el liderazgo frente a la misión multinacional de apoyo a la seguridad. La hermana República de Haití, que es pionera histórica en la liberación contra la esclavitud y el dominio colonial, hoy atraviesa una crisis donde la violencia de unos pocos impide la vida de quienes no empuñan las armas que alimentan el conflicto y por ello continúan sufriendo de manera desproporcionada graves violaciones de los derechos humanos. Frente a esta compleja coyuntura, Panamá toma nota del Pacto Nacional por la Estabilidad y Organización de Elecciones adoptado el pasado 21 de febrero como un paso importante para preservar la continuidad política e institucionalidad en el país. Ante la alarmante realidad de que alrededor de un 50% de los miembros de las pandillas son menores de edad, víctimas de las carencias de oportunidades y del reclutamiento forzado, Panamá destaca la reactivación de la Comisión Nacional de Desarme, Desmantelamiento y Reintegración como un paso positivo crucial para ofrecer vías de salida seguras y romper los ciclos de violencia. Solo hace unos días fuimos testigos de la masacre de 70 personas en el Artibonite, un hecho que refleja con crudeza la dramática gravedad de la situación. Asimismo, Expresamos nuestra solidaridad con las familias de las más de 2.444 personas asesinadas durante el período del informe, así como con las 302 víctimas de violencia sexual que afecta de manera desproporcionada a mujeres y niñas, y de las cuales un alarmante e inaceptable 77% corresponde a casos de violaciones grupales. En este contexto, destacamos la operacionalización de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití y la llegada escalonada del contingente de Chad como parte de la transición hacia la Fuerza de Supresión de Pandillas. No obstante, no podemos dejar de señalar con preocupación el ataque durante dicho despliegue así como reconocer el apoyo de República Dominicana ante este grave incidente. Este hecho ilustra de manera tangible cómo las deficiencias en la implementación del embargo de armas, además de continuar alimentando la violencia, puede tener consecuencias directas sobre la seguridad del personal desplegado y sobre el éxito de la misión. Presidente, Permítanme referirme a los casos reportados de explotación y abuso sexual contra mujeres y niñas vinculados a personal keniano de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad. Estas conductas son absolutamente inaceptables y resultan incompatibles con los principios que deben guiar toda operación bajo el amparo de las Naciones Unidas, por lo cual no deben volverse a repetir. Por ello, reiteramos la importancia de garantizar la rendición de cuentas y la protección de las víctimas. La resolución 2793 de 2025 establece salvaguardas claras en materia de prevención, conducta, supervisión e investigación. Su implementación efectiva es crucial. Por otro lado, Panamá no puede dejar de señalar los riesgos que conlleva la utilización de drones en zonas densamente pobladas, a la vez que subrayamos la importancia de establecer mecanismos de comunicación claros con los actores humanitarios sobre el terreno, con el fin de salvaguardar su capacidad de operar de la manera más segura posible. Presidente, la respuesta del Consejo de Seguridad a la crisis haitiana descansa sobre una arquitectura integral que incluye la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití, la Fuerza de Supresión de Pandillas, la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití y el régimen de sanciones, cuya eficacia dependerá de su continuidad y de la capacidad de estos distintos elementos de funcionar en el futuro de manera coherente y coordinada. Debemos, por tanto, como comunidad internacional, redoblar nuestros esfuerzos, tanto en este Consejo como en otros espacios, para que Haití pueda, de una vez por todas, alcanzar la paz, la seguridad y el bienestar que su pueblo no solo merece, sino que le corresponden como derecho. Muchas gracias.
Gracias al representante de Panamá por esta intervención. Ofrezco la palabra, a continuación, a Reino Unido.
Gracias, Presidente. Me gustaría empezar dando la bienvenida al Primer Ministro Fyaz Ahmed a este Consejo para la reunión de hoy, junto con otros representantes de alto rango. Asimismo, doy las gracias al representante especial, Ruy Massieu, y al representante especial, Christofides, por sus exposiciones. Tomamos nota de los indicadores positivos de avance presentados por los ponentes de hoy. Concretamente, celebramos los pasos para promover la unidad nacional para la celebración de elecciones justas y libres, incluido el pacto nacional para la estabilidad y la organización de las elecciones. No obstante, la situación sigue siendo frágil. Este Consejo se reúne en un momento crítico en el que la planificación de la fuerza de represión de las bandas ha pasado al despliegue en el terreno. Celebramos la llegada de los primeros contingentes del Chad a Puerto Príncipe. Es importante que estos despliegues se aumenten para que haya operaciones estratégicas y eficaces contra las bandas, de conformidad con el marco autorizado por este Consejo en la Resolución 2793, que incluye medidas contundentes de protección de la infancia. Pedimos al Gobierno que priorice la protección de los grupos vulnerables y que lleve a la práctica de manera cabal el protocolo de transmisión para los niños vinculados a las bandas. Esto incluye el establecimiento del equipo de tareas prometido y el marco para garantizar el cumplimiento. Esperamos la próxima actualización del Secretario General, en particular las alternativas para el apoyo de Naciones Unidas a los esfuerzos de DDR liderados nacionalmente. Es importante que el Gobierno haitiano dedique recursos a garantizar que los niños sean tratados sobre todo como víctimas y que puedan entrar de manera adecuada en los programas de DDR. Presidente, se calcula que una de cada ocho personas en Haití se encuentran desplazadas internamente en la actualidad. La mitad de ellos son niños. Es fundamental que el Gobierno garantice que estas personas desplazadas internas puedan acceder a los programas sociales. El apoyo debe llegar a los más vulnerables. A menudo, estas personas son mujeres y niñas que han sufrido terribles crímenes de violencia sexual y de género antes de pasar a seguir sufriendo aún mayores dificultades en alojamientos improvisados donde pueden producirse incidentes adicionales de explotación y abuso. Presidente, sigue habiendo todavía retos. La estabilidad y la paz duraderas solamente pueden alcanzarse si los esfuerzos de la comunidad internacional van acompañados de medidas políticas decisivas de todos los partidos políticos haitianos que se centren en las necesidades de la población haitiana que ya lleva sufriendo demasiado tiempo. Gracias.
Gracias al representante del Reino Unido por esta intervención. Ofrezco la palabra a continuación a la representación de Francia.
Gracias, Presidente. Primeramente, me felicito por la participación en esta reunión del señor Primer Ministro haitiano, el señor. Doy las gracias al representante del secretario general, el señor Carlos Ruiz Massieu, y al representante especial de la Fuerza de represión de las bandas, el señor Christofides, por sus intervenciones. Celebramos el nombramiento del señor Christofides y de la señora Daniela Kroesberg y les deseamos mucho éxito en su misión. Señor presidente, estamos en un momento de transición para Haití, un momento de inflexión, y todos tenemos el deber, cada uno en nuestras circunstancias, de asumir la responsabilidad que nos corresponde. Estamos en un momento de transición para el proceso político. La presencia del primer ministro hoy aquí así lo demuestra. El fin del mandato del Consejo Presidencial de Transición el 7 de febrero pasado y la transferencia pacífica del poder al Consejo de Ministros son hechos que hay que celebrar. Ahora Haití Tiene que preparar el proceso de transición y las elecciones. Las últimas elecciones son de 2016 y estas nuevas elecciones son necesarias para restaurar las instituciones democráticas del país, sentar las bases de un gobierno renovado capaz de devolver la seguridad, el respeto del Estado de Derecho y la protección de los derechos humanos, señor presidente. También entramos en una etapa decisiva para el restablecimiento de la seguridad, algo sin lo cual el proceso político no tendrá éxito. La fuerza de represión de las bandas está desplegándose para sustituir a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad. Francia, en este sentido, se felicita por el compromiso y, a veces, el sacrificio que han hecho los Estados que aportan tropas. El primero de ellos, Kenia. La transición hacia la fuerza debe guiarse por el triple imperativo de evitar un vacío de seguridad en el terreno, permitir el lanzamiento cuanto antes y en buenas condiciones de operaciones contra las bandas criminales y garantizar que se actúa con ejemplaridad en lo que respecta a la prevención de todo tipo de abuso y de violencia. Francia da su apoyo a la instauración de esta fuerza en el plano técnico y financiero. y también celebramos el compromiso de la Unión Europea y de la Organización Internacional de la Francofonía en apoyo de Haití. Señor Presidente, estamos en un momento en que la comunidad internacional en su conjunto debe asumir su responsabilidad. Este Consejo ha respondido al llamado acuciante de Haití, lo ha hecho creando la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas, que está en funcionamiento desde abril, y celebramos que los equipos de las Naciones Unidas hayan hecho esto posible. También Esto también lo ha hecho renovando el mandato de la BINUH y confiándole una serie de tareas fundamentales para apoyar a las autoridades de Haití para el proceso de desarme, desmantelamiento, reintegración y el fortalecimiento de los sistemas judicial y penitenciario de Haití. Pero hay que ir más allá y seguir sancionando a los individuos que sustentan y financian las bandas criminales. Señor Presidente, Nada de esto tendrá efecto a largo plazo si las autoridades haitianas no asumen todas sus responsabilidades, reforzando las capacidades de la Policía Nacional y las fuerzas armadas de Haití y el control de las fronteras, las armas y las municiones. Francia va a seguir contribuyendo a título bilateral y a mantenerse en solidaridad con el pueblo de Haití para romper el ciclo de violencia que está presente desde hace demasiado tiempo. Gracias.
Gracias al representante de Francia por esta declaración. Ofrezco la palabra, a continuación, a la representación de la República Democrática del Congo.
Señor Presidente, tengo el honor de pronunciar esta declaración en nombre del grupo A3 integrado por Liberia, Somalia y mi propio país, la República Democrática del Congo. Celebramos, en primer lugar, la presencia hoy aquí entre nosotros del señor Ali Didier Fiseme, primer ministro de Haití. Le damos las gracias también al representante especial del secretario general, señor Carlos Ruiz Massieu, y al señor Christofides, representante especial de la Fuerza de Represión de las Bandas. Gracias a ambos por sus exhaustivas presentaciones. Tomamos nota del informe del secretario general y Celebramos el compromiso y la intervención continua de las Naciones Unidas por conducto de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití, la MINUH. Señor Presidente, a pesar de la fragilidad y la volatilidad del contexto político y de seguridad, hay que reconocer que Haití se ha adentrado en una fase política decisiva, preservando la continuidad institucional e impulsando una nueva dinámica hacia un retorno al orden constitucional. En este sentido, nos felicitamos porque se haya producido una transferencia pacífica del poder ejecutivo el 7 de febrero pasado, transferencia al Consejo de Ministros tras la finalización del mandato del Consejo Presidencial de Transición. Hay que destacar que esta transición que se llevó a cabo en virtud del artículo 149 de la Constitución de 1987 en su forma enmendada, constituye una etapa fundamental para el mantenimiento de la estabilidad del Estado. Por lo que hace al proceso político, los A3 se felicitan por esa movilización intersectorial que permitió firmar el Pacto Nacional para la Estabilidad y la organización de las elecciones, publicado el 23 de febrero, endosado por 350 signatarios. Este pacto reafirma que la seguridad y las elecciones constituyen la vía consensuada, constitucional, hacia el restablecimiento de las instituciones democráticas. Sobre este particular, alentamos a las autoridades de Haití a continuar con el diálogo con aquellos que no han firmado ese pacto nacional para garantizar la más amplia apropiación nacional y la inclusividad, elementos esenciales para dotar de legitimidad al proceso electoral. Hablando del proceso electoral, el A3 se felicita por la finalización de la fase de registro de partidos políticos entre los días 2 y 12 de marzo de 2026, una etapa técnica fundamental para el avance en los preparativos electorales. Además, instamos a las autoridades de Haití, con el apoyo de sus asociados, a empezar a resolver sin demora los retos jurídicos, financieros y operacionales que existen para el desarrollo de las elecciones, en particular la finalización del marco electoral y la movilización de recursos financieros suficientes. Además, celebramos la reactivación de la Comisión Nacional de Desarme, Desmantelamiento y Reintegración, que se ocupa de poner en marcha los esfuerzos de reducción de la violencia comunitaria. Asimismo, celebramos los esfuerzos desplegados para garantizar el liderazgo femenino dentro de la administración pública, en particular el nombramiento de cinco mujeres a nivel ministerial, con lo cual la representación femenina se acerca a un 28 por ciento. Si bien reconocemos estos logros, instamos a que se siga consultando a todas las partes para ampliar aún más la adhesión nacional y garantizar una transferencia pacífica del poder a los representantes electos. Señor presidente, en cuanto a la seguridad, la situación sigue siendo profundamente alarmante y exige que se actúe con urgencia. Si bien la policía nacional de Haití y las fuerzas de apoyo hayan neutralizado a 1 343 presuntos miembros de las bandas durante operaciones recientes, el número total de víctimas de homicidios aumentó en un 22,8 por ciento durante el período que estamos examinando. Las bandas constituyen o siguen mejor dicho, cometiendo terribles violaciones de derechos humanos, en especial actos de violencia generalizada y reclutamiento de niños. Esta práctica ha pasado por un aumento que se estima en un 200% en 2025. En este contexto, los ATRES se felicitan por la puesta en marcha de la UNSO en Haití, que el 31 de marzo de 2026 alcanzó los objetivos fijados por su mandato para aportar un apoyo logístico y operacional completo a la fuerza de supresión o represente las bandas. Instamos a los Estados miembros a acelerar el despliegue integral de la Fuerza de Lucha contra las Bandas para reforzar los esfuerzos de estabilización desplegados por las autoridades de Haití y evitar una posible laguna de seguridad. Rendimos, además, homenaje a los esfuerzos constantes y sacrificios del personal de la Misión Multinacional de Apoyo para la Seguridad, cuyo trabajo ha sentado las bases para poder desplegar posteriormente la fuerza. Señor presidente, en cuanto a la situación humanitaria y la relativa al Estado de Derecho, la crisis de Haití requiere una respuesta internacional inmediata. El número de personas desplazadas dentro del país ha superado 1,45 millones. La mitad o más de la mitad de estas personas son niños. Esta situación exacerba la presión ejercida sobre los servicios que ya están al límite. La inseguridad alimentaria es un fenómeno generalizado. 5,7 millones de personas se ven ante una inseguridad alimentaria aguda, mientras que hay importantes extensiones de tierras agrícolas que han quedado abandonadas debido a la violencia. Por lo que hace al sistema judicial, celebramos el lanzamiento el 19 de enero de la caravana nacional para la reducción de la sobrepoblación en las cárceles. No obstante, seguimos preocupados porque más del 82 % de la población penitenciaria nacional siga estando en detención preventiva. Es más, El A3 sigue enormemente preocupado por el escaso financiamiento del plan de respuesta humanitaria para 2026, que en el mes de marzo de 2026 ascendía tan solo a un 18,4%. Exhortamos encarecidamente a los socios internacionales a hacer concordar su asistencia con las prioridades definidas a nivel nacional y facilitar los recursos previsibles necesarios para responder a las necesidades críticas. Concluyendo, señor Presidente, la A3 reitera nuevamente su firme apego a la soberanía, la unidad y la integridad territorial de Haití. Seguimos decididos a sustentar una actuación coherente, equilibrada y dirigida por la propia población de Haití. La crisis de Haití merece una salida creíble hacia la paz, la estabilidad, la gobernanza democrática incluyente y el desarrollo sostenible. Asimismo, queremos honrar la valentía y el compromiso del personal de Naciones Unidas que trabaja en condiciones especialmente difíciles en Haití. Reiteramos nuestra constante participación en las conversaciones del Consejo sobre este tema fundamental. Gracias.
Gracias al representante de la República Democrática del Congo por esta intervención. Ofrezco la palabra, a continuación, a la representación de Pakistán.
Muchas gracias, señor Presidente. También quisiera sumarme a los colegas y dar mi más cordial bienvenida a Su Excelencia el señor Primer Ministro de Haití, presente en esta reunión. Doy las gracias al representante especial, Carlos Massieu, por su exposición exhaustiva. Manifiesto además el total apoyo de esta delegación por la labor crítica de la MINUH en Haití, en especial su papel de buenos oficios. Doy las gracias también al señor Jacques Christofides por su exposición. Presidente, La crisis multidimensional tan prolongada de Haití sigue preocupando a la región y ciertamente sigue siendo un reto para la comunidad internacional. La exposición del representante especial es alentadora, ha hablado de síntomas de progreso, pero también nos ha dicho que, si bien esos avances son reales, el contexto sigue siendo frágil y que la respuesta de seguridad por sí sola no va a bastar. Esto queda patente Y a pesar de los avances optimistas en el aspecto político en los últimos tiempos, los problemas de seguridad, el aumento de la violencia, los problemas de gobernanza y la recesión socioeconómica ha seguido ejerciendo una presión terrible sobre el pueblo de Haití. El futuro del país depende de las decisiones que tomen los líderes del país, porque sus decisiones calibradas de manera responsable con un objetivo único, fundamental, de obtener un futuro seguro y digno para los haitianos será lo que permita lograr la tan necesaria paz, estabilidad y prosperidad para Haití y su población.
En este sentido, tomamos nota de la transición.
Sin tropiezos política después del 7 de febrero y aplaudimos a las entidades políticas por su participación constructiva. El Pacto Nacional de Estabilidad y la organización de las elecciones es un logro que aplaudimos y hacemos votos porque despacio para que todos los interesados actúen con un sentido de propósito a favor de la estabilidad del país. No perdemos la esperanza de que las autoridades haitianas sigan avanzando en el proceso electoral para la celebración de elecciones nacionales en función de plazos realistas bien definidos. Señor Presidente, coincidimos con la preocupación en cuanto al nivel de violencia en Haití y los ataques que han llevado a cabo las bandas armadas. Condenamos esos ataques.
Hemos observado con preocupación.
El incidente reciente de seguridad que notificó DOS al Consejo y contamos con que los nuevos acuerdos de seguridad que se establecieron en virtud de la resolución 2793 del Consejo ayuden a proteger infraestructura importante en Haití. También reconocemos el establecimiento sin tropiezos de la Oficina de Apoyo a las Naciones Unidas en Haití dentro de los plazos previstos. El reclutamiento y la explotación de menores por las pandillas sigue siendo motivo de preocupación. En este contexto, reconocemos el papel de la BINU, que ha venido apoyando el desarme y las estrategias CDR. para atender estos problemas importantes. Valoramos el papel de los países y otros socios internacionales para promover la seguridad política, la seguridad político y el apoyo humanitario a Haití de manera sostenida. El apoyo internacional es un medio, no un fin como tal. La labor coordinada para crear capacidad del Estado haitiano con apego a las necesidades haitianas, por ende, será crítico. Señor Presidente, la vía de Haití hacia la paz y estabilidad duraderas depende de acciones unificadas por los haitianos y todos los asociados, incluido este Consejo. El pueblo haitiano ha esperado demasiado tiempo para un futuro pacífico y una oportunidad de vivir en un entorno libre de violencia e inestabilidad. Como lo dijo el representante especial, Ruiz Massieu, este es un momento fundamental y el señor Kristoffides lo llamó punto de inflexión. Me parece que este momento se debe aprovechar y el Pakistán se compromete a apoyar la travesía haitiana hacia la paz en el espíritu de solidaridad y responsabilidad compartida. Muy agradecido.
La Presidenta, doy las gracias al representante del Pakistán. Ofrezco la palabra a la representación de Colombia.
Señora presidenta, agradezco al representante especial del secretario general, Carlos Ruiz Massieu, y al representante especial de la Fuerza de Represión de Bandas, Jacques Christofides, por sus informes. Doy la especial bienvenida a su excelencia el primer ministro, Alix Didier Fiseme, y a las delegaciones que nos acompañan hoy. Antes de iniciar, permítame, señor primer ministro, extender nuestras condolencias al pueblo haitiano por el trágico accidente en Citadela Ferrier, en el que perdieron la vida más de 30 personas, muchas de ellas menores de edad. Señora presidenta, Colombia reitera su firme apoyo a Haití en sus esfuerzos por avanzar hacia el restablecimiento pleno de la institucionalidad, el Estado de derecho y la superación de la crisis multidimensional en el marco de los principios de solidaridad, cooperación y compromiso con la paz y la seguridad en la región. Colombia avanza decididamente en la implementación de su plan de trabajo bilateral con Haití, que integra acciones en cooperación, comercio y asistencia humanitaria. Colombia reconoce avances importantes en el período de reporte. En particular, valoramos el acuerdo sobre un nuevo arreglo de gobernanza de transición luego del vencimiento del mandato del Consejo Presidencial, así como la adopción del Pacto Nacional para la Estabilidad y la Organización de Elecciones. Estos pasos confirman que el diálogo nacional sigue siendo el único camino viable hacia la estabilidad. Asimismo, destacamos la reactivación de la Comisión Nacional de Desarme, Desmantelamiento y Reintegración, los avances en el registro de partidos políticos y las medidas orientadas a fortalecer el control interno y la confianza pública en las autoridades, en particular de la Policía Nacional. Saludamos también la adopción del plan trabajo anual del Ministerio de la Mujer y el incremento en la representación de mujeres en el gabinete ministerial. Colombia exhorta a las autoridades haitianas a avanzar en la implementación efectiva de todas estas políticas y a redoblar los esfuerzos para lograr la equidad de género. Señora presidenta, Colombia reconoce mejoras en la coordinación de las fuerzas de seguridad que han permitido avances en la recuperación de algunas zonas de la capital. Sin embargo, esos logros siguen siendo frágiles. Su consolidación dependerá de la capacidad del Estado haitiano para asumir funciones esenciales y consolidar el Estado de derecho. En este contexto, mi país hace un llamado al sector de seguridad en Haití incluida la fuerza de represión de bandas, a ceñirse estrictamente a los más altos estándares de derechos humanos, debida diligencia y rendición de cuentas. La protección de la población civil debe ser el eje de toda operación y no puede ser considerada un daño colateral. El incremento en el reclutamiento de menores por parte de las bandas es alarmante. Las cifras reflejan la urgencia de implementar mecanismos efectivos de salida segura y reintegración para niños, niñas y jóvenes asociados a bandas, y la pertinencia de adoptar estrategias de prevención de reclutamiento. En este esfuerzo, el apoyo de BINU y del equipo país de las Naciones Unidas será fundamental. Señora Presidenta, el informe pone de relieve que los desafíos estructurales persisten. Haití necesita avanzar de forma simultánea en el fortalecimiento de su institucionalidad en materia de seguridad, justicia, inclusión social, diálogo político, desarrollo económico y en la restauración de sus ecosistemas. Ninguna respuesta exclusivamente militar será suficiente. Es igualmente necesario un compromiso decidido de todos los sectores con la democracia, la justicia y el Estado de Derecho. Colombia nota con preocupación la falta de resultados en investigaciones de alto perfil y sigue con atención las recientes decisiones relacionadas con el establecimiento de jurisdicciones especializadas para funcionarios de alto rango. Nuestra historia nos ha enseñado que no puede haber paz sin justicia. La lucha contra la impunidad, en particular contra quienes financian, incitan y se benefician de la violencia, es indispensable para construir una paz sostenible. Colombia confía en que Haití pueda avanzar hasta la celebración de elecciones inclusivas. La legitimidad del proceso dependerá de las garantías para la participación efectiva de toda la población, en particular de mujeres, jóvenes, personas desplazadas, la diáspora y las poblaciones que viven en zonas bajo control de las bandas. Mi país reitera la importancia de fortalecer la capacidad de las autoridades nacionales para generar avances oportunos en materia de seguridad, prestación de servicios públicos y preparación electoral que fortalezcan la credibilidad institucional y la confianza en el proceso de transición. Colombia reitera su solidaridad con el pueblo haitiano y su compromiso de seguir apoyando al país en el restablecimiento del orden democrático y del Estado de Derecho, la estabilización de la seguridad, el desarrollo sostenible y la construcción de una paz duradera. Le agradezco, señora Presidenta.
La Presidenta, doy las gracias al representante de Colombia. Ofrezco ahora la palabra a la representación de China.
Señora Presidenta, doy las gracias al representante especial, Masiye.
Y el Representante Especial Christofides. Agradezco sus presentaciones y doy la bienvenida al Primer Ministro Interino de Haití y a los representantes de la República.
Dominicana, Trinidad y Tobago, Kenia y la OEA que están presentes en esta sesión. Las múltiples crisis en Haití han durado mucho tiempo, desacelerando el progreso en Haití y haciendo compleja la situación de seguridad, han debilitado la gobernanza y han deteriorado.
La situación económica, lo cual ha afectado su desarrollo y socavado a su pueblo y la comunidad internacional con respecto a su futuro. El consolidar el progreso y romper el ciclo vicioso de crisis exige un enfoque amplio que se ocupe tanto de los síntomas como de las causas. Me permito presentar estas ideas. Hay que apuntalar la estabilidad política.
La crisis se puede resolver si tenemos un proceso político dirigido por los haitianos y que el país.
Asuma la responsabilidad primordial de la gobernanza. Durante muchos años, la transición política en Haití ha tenido muchos reveses y no han podido lograr un gobierno que restablezca política. Hacemos votos porque todas las partes en el país hagan gala de firme voluntad política, unidad y cooperación, y que tomen medidas importantes en materia de diálogo político y preparativos de los comicios, creando condiciones favorables para mejorar la capacidad de gobernanza y para estabilizar la situación caótica y evitar más demoras en la transición política. Apoyamos a la BINU, Y al Acari Com, entre otros, que seguirán ofreciendo asistencia en este sentido. Segundo, es menester mejorar la situación en materia de seguridad, la difícil situación de seguridad en Haití. significa que las autoridades deberán fortalecer la gobernanza de la seguridad de manera efectiva, creando o implementando estrategias de largo plazo para reducir la violencia y evitar el reclutamiento por las bandas, entre otros temas. El informe del Secretario General expresa preocupación en cuanto a las bajas civiles debido.
A las operaciones de las fuerzas del orden público.
El sector de seguridad tendrá que fortalecer la protección de civiles, sobre todo en menores y otros grupos vulnerables. Todo apoyo internacional deberá respetar la soberanía de Haití y dar estricto cumplimiento al derecho internacional, ejerciendo la mayor precaución en cuanto al uso de la fuerza. China toma nota de los progresos en el despliegue de las fuerzas internacionales y hace votos porque el país que dirija las fuerzas actúe de manera responsable para con el pueblo haitiano, para con este Consejo y para con la comunidad internacional, manteniendo transparencia en las operaciones e informando rápidamente al Consejo de Seguridad para que éste pueda prestar estrecha atención y una supervisión rigurosa. Tercero, es merecer centrarse en mejorar el control de armas. La llegada constante de armas y municiones ilegales en manos de pandillas es motivo de la violencia que nunca termina. El interrumpir la llegada de armas y municiones desde su fuente es la única manera de controlar con eficacia la violencia de bandas y que dejen de dañar a los civiles. y para que la misión pueda desempeñar su papel. Exhortamos a la comunidad internacional, sobre todo al principal país que es fuente de las armas y municiones, que impongan el embargo de armas. Pedimos a las autoridades haitianas que fortalezcan el embargo y que reciban asistencia de los países de la región y organismos como, por ejemplo, la ONU. El Comité de Sanciones y este Consejo deberán mejorar la supervisión de los progresos pertinentes. Cuatro, es necesario seguir invirtiendo más en los medios de vida El subdesarrollo y las condiciones precarias de vida son las causas de la inestabilidad prolongada en Haití. Las condiciones económicas en el país siguen en deterioro. El 70% viven por debajo del umbral de la pobreza, lo cual hace que muchos, sobre todo los jóvenes y los menores, se sumen a bandas porque están desesperados. China pide a las autoridades haitianas a que aumenten la inversión en el desarrollo, fortalezcan los servicios públicos básicos, ayuden a su pueblo a que reciban servicios básicos, alimentos, educación, empleo y atención a la salud, y crear las condiciones para mejorar sus promotores del desarrollo sostenible. Apoyamos a las Naciones Unidas y las instituciones financieras internacionales, organizaciones regionales, entre otros, para asistir al país en el restablecimiento del desarrollo, mejorar los medios de vida y eliminar las condiciones que son caldo de cultivo de la violencia. Presidenta, aplaudimos al representante especial, Luis Masio, que ha dirigido la BINUH y ha superado dificultades y ha llevado su trabajo de manera proactiva. Quedamos atentos a la asistencia constante por BINUH a Haití para atender las distintas crisis. A la postre, la idea para resolver la crisis haitiana radica en las manos del pueblo haitiano, quien está dispuesto a cooperar con la comunidad internacional. como irá a desempeñar un papel constructivo y ayudar al pueblo haitiano a salir de la crisis y lograr paz y estabilidad a largo plazo en una fecha temprana. Gracias, señora Presidenta.
La Presidenta da las gracias al representante de China. Ofrezco ahora la palabra a la representante de Letonia.
Gracias, señora Presidenta. Ante todo, le doy la bienvenida al Excelentísimo Alix Didier Fiseme, Primer Ministro de Haití, en esta reunión del Consejo de hoy. Y doy las gracias al representante especial del Secretario General, el señor Carlos Ruiz Massieu, y al señor Jacques Christophe Dés, representante especial para la Fuerza de Represión de las Bandas. Agradezco sendas ponencias detalladas. Señora Presidenta, aplaudimos la transición pacífica de poder en Haití en febrero pasado y valoramos mucho el establecimiento del Consejo de Ministros, que cuenta cinco ministras bajo la dirección del primer ministro Fi Zemmé. Ahora que los grupos armados siguen disputándose el territorio, atacando a la población haitiana y la crisis humanitaria se agrava, la continuidad institucional y el diálogo nacional incluyente son esenciales para la legitimidad del proceso político y también para el restablecimiento de la confianza. De la población también valoramos la adopción del Pacto Nacional para el. la estabilidad y la organización de los comicios en Haití, que reúne a un abanico amplio de entidades y refleja un consenso político. Con vistas al futuro, los compromisos en relación con el Pacto necesitan una aplicación eficaz, como ya lo destacó el representante especial, el señor Ruiz Masieu. En primer lugar, para garantizar elecciones libres, equitativas, seguras e incluyentes en Haití, el refuerzo de las medidas de seguridad y el proceso electoral deben progresar al unísono. Ese enfoque debe permitir a los haitianos empadronarse, hacer campañas y votar en plena seguridad. Ello es indispensable para que haya resultados electorales legítimos y dignos de crédito. Tomamos nota de las indicaciones según las cuales el calendario electoral corre el riesgo de aplazarse después de agosto. Si bien la seguridad de los candidatos y de los electores es primordial, Haití debe restablecer el orden constitucional lo más pronto posible para que se puedan llevar a cabo las elecciones antes del fin del año. Recomendamos al Gobierno que siga preparando el presupuesto electoral sensato en función de las necesidades nacionales urgentes y que cumpla el plan operacional electoral sin demora. Ahora que la tasa de homicidios en Haití sea de los más altos en las Américas y el mundo y que la violencia de bandas siguen destruyendo y segando vidas haitianas, valoramos el que se haya establecido la Oficina de Apoyo de Naciones Unidas en Haití, la UNSOH. Es una etapa importante que permite el despliegue de la fuerza de represión de las bandas, tal como se prevé, y felicitamos la llegada de los primeros contingentes que vienen de Chad. Señora Presidenta, El Consejo confió a la Fuerza la responsabilidad con una magnitud excepcional e importancia histórica. Contamos con que la Fuerza lleve a cabo su mandato con eficacia, responsabilidad, transparencia y en estrecha coordinación con las autoridades nacionales y los socios internacionales. Si bien las operaciones antipandilla han registrado logros importantes en este período, alentamos a todos los interesados a que se aseguren de que todo uso de la fuerza mortal se evalúe con rigor y que sea proporcionada para evitar todo daño civil. Recordamos la importancia del cumplimiento con el derecho humanitario internacional y las normas internacionales de derechos humanos, incluidos los principios de distinción y proporcionalidad en todo momento. Ello significa integrar a expertos en género y protección de la infancia en la planificación y operaciones. Destacamos que el apoyo de la ONU a la fuerza para salvaguardar los derechos humanos seguir siendo firme y congruente, incluso en momentos en que parezca que es sumamente difícil cumplir esta tarea. Condenamos de manera más categórica las actuales violaciones a derechos humanos en Haití, sobre todo contra mujeres y menores. Es imperativo que los perpetradores que llevan a cabo matanzas dirigidas, extorsión, violencia de género y trata de menores para reclutamiento y explotación sean consignados a la justicia. El éxito en la lucha contra la impunidad depende en gran medida de la eficacia de la cooperación entre la Policía Nacional Haitiana y el sistema judicial haitiano. La acción del cumplimiento de la ley se debe estar en sintonía con investigaciones creíbles, enjuiciamientos oportunos. Y sentencias justas para que los arrestos se desinvoquen en convicciones en lugar de basados en un pleno respeto al debido proceso judicial. Reconocemos todo lo que se ha hecho en cuanto a la puesta en marcha de las unidades judiciales especializadas para la investigación y enjuiciamiento de crímenes o incluso matanzas. masivas y violencia sexual, crímenes financieros y corrupción. Quiero recordar que la corrupción generalizada es una de las causas estructurales más graves de un Estado debilitado y la violencia de pandillas en Haití y se tiene que tratar a todo nivel de las estructuras de gobernanza. Aplaudo que el Gobierno haitiano haya decidido reactivar la Comisión Nacional de Desarme, Mantenimiento e Integración. y que la BINU se haya comunicado con sus homologados para ofrecer asistencia técnica en lo que se refiere a bienes de las bandas, la BINU y el equipo de Naciones Unidas en ese país puede ayudar mucho para apoyar la elaboración de la estrategia DDR. Con vistas al futuro, los logros de seguridad sostenidos que se esperaban desde hace mucho, es muy importante que la estrategia DDR y el proceso de implementación sean eficaces. Solo un programa DDR que se cumplan de manera oportuna pondrá fin a la violencia comunitaria y de las bandas en Haití. La protección de la infancia debe seguir siendo una prioridad inmediata como parte del proceso de DR, ya que casi la mitad de los vinculados con las bandas son menores y se les debe ver ante todo como víctimas de trata, reclutamiento y explotación. Destacamos el papel del protocolo de traslado que se ha establecido por las autoridades de Naciones Unidas y de Haití en 2024 y la necesidad de que haya una implementación total y congruente, ya que es clave para proteger a la infancia. Por último, en estos momentos difíciles para Haití, Letonia seguirá apoyando plenamente a la ONU y su labor para fomentar un diálogo político incluyente, fortalecer las instituciones y el Estado de Derecho y promover la gobernanza basada en rendición de cuentas y respeto a los derechos humanos. para que el pueblo haitiano pueda vivir finalmente en seguridad, integridad y dignidad.
Gracias.
La Presidenta, gracias al representante de Letonia. Ofrezco ahora la palabra a la representación de Grecia.
Señora Presidenta, empiezo dando las gracias al representante especial, Ruis Masieu, y al representante especial de las fuerzas de represión de bandas, Christofides. Gracias por sus ponencias. Sea bienvenido el Excelentísimo Alex Didier Fiseme, Primer Ministro de Haití. que ha hecho acto de presencia en esta sesión, el pleno establecimiento de la Oficina de Apoyo a Naciones Unidas en Haití y el despliegue gradual de la Fuerza de Represión de las Bandas debería ser un punto de inflexión con el propósito de establecer la seguridad y desmantelar las bandas criminales. A su vez, la transición política debe proceder al alimón para garantizar elecciones libres, justas y seguras en cuanto lo permitan las condiciones de seguridad. Habida cuenta de lo anterior, me permito plantear tres observaciones. Primera, Grecia reconoce el traspaso pacífico y oportuno del poder ejecutivo del Consejo Presidencial de Transición al Consejo de Ministros bajo el primer ministro Fysemé. Reiteramos nuestro apoyo al primer ministro y sus prioridades de restablecer la seguridad y organizar las elecciones. Todo ajuste al cronograma electoral debe ser únicamente para salvaguardar la seguridad, las condiciones óptimas de seguridad. Valoramos el Pacto Nacional de Estabilidad y la organización de las elecciones y alentamos a todos los interesados políticos haitianos que lo refrenden y que sigan auténticamente comprometidos con la transición política y que contribuyen sobremanera a la labor que dirige el Primer Ministro de configurar el siguiente capítulo de Haití. Además, aplaudimos el nombramiento de cinco ministras luego del cambio en el gabinete, que es una medida importante para la participación incluyente de la mujer en el proceso político. Reconocemos el progreso en cuanto a los preparativos electorales, sobre todo, el registro de partidos políticos, ya que las elecciones creíbles siguen siendo la única vía para restablecer el orden constitucional. Y hablando de ello, me permito hacer hincapié en el papel indispensable de la BINUHM para apoyar las autoridades haitianas a lo largo de la transición, facilitando el diálogo político entre haitianos y ofreciendo asistencia técnica a los preparativos electorales. Segundo, si bien las operaciones antibandas han logrado ciertos éxitos técnicos, sobre todo en la capital, la seguridad sigue siendo frágil, las bandas no dejan de llevar a cabo matanzas, propagar abusos a derechos humanos, violencia sexual de género y la trata y reclutamiento de menores. Repetimos nuestra firme repulsa a estas atrocidades y seguimos Seguros de que el despliegue gradual de la fuerza redundará en resultados de seguridad concretos. Y en este sentido, ayer anunciamos una contribución financiera al fondo fiduciario de Naciones Unidas para el apoyo de las fuerzas de represión de las bandas. Encomendamos a los Estados miembros que han hecho promesas de enviar personal a la Fuerza, subrayando que todas las operaciones antibanda deben regirse estrictamente por las normas internacionales de derechos humanos para evitar el uso excesivo de la fuerza. De manera paralela, valoramos la puesta en operación de la UNSO y el nombramiento de la Sra. Daniela Krosniak como su jefa, y ofrecemos nuestro firme apoyo al asumir ella este papel importante. Tercero, Haití sigue siendo uno de los lugares más peligrosos para un niño. Los menores constituyen la mitad de los que integran las bandas y más de medio millón de los desplazados. Ante este contexto, valoramos el restablecimiento tan esperado de la Comisión Nacional para el Desarme, el Desmantelamiento y la Reintegración, así como el nombramiento de sus miembros. Hacemos votos porque la reactivación de la Comisión ha de contribuir a la prevención del reclutamiento de menores, a la reducción de la violencia y al diseño y la aplicación de una salida segura y las estrategias de rehabilitación para los menores y jóvenes. Asimismo, el sistema judicial se debe reformado para gestionar el aumento que se prevé de arrestos luego del despliegue de la fuerza, centrándose sobre todo en poner fin a las detenciones tan prolongadas, sobre todo Señora presidenta, Haití se espera que inicie una nueva era con el despliegue gradual de la fuerza. Grecia sigue comprometida a apoyar la vía de la nación hacia la estabilización de la seguridad y una transición política democrática que sea propiedad de la nación y un desarrollo sostenible. Es todo. Gracias, señora presidenta.
Gracias al representante de Grecia. Ofrezco la palabra a la representación de Dinamarca.
Gracias, señora presidenta. Yo también doy las gracias al representante especial, Louis Massieu, y al representante especial, Christofides. Agradezco sus ponencias y sea bienvenido el excelentísimo primer ministro, Phizamy, que ha hecho acto de presencia. Esta reunión detalla medidas importantes que sientan las bases para establecer la seguridad, la democracia y el Estado de derecho de Haití. No obstante, hay que dar cuenta de la escala de los desafíos en Haití. Se necesita aún así porque es urgente, señora presidenta, conscientes de ello, permítaseme presentar 3 observaciones. Primero, Dinamarca sigue alarmada ante la precaria situación de seguridad en aquí. Valoramos que la Oficina de Apoyo a las Naciones Unidas haya empezado a funcionar totalmente el 1 de abril. Es una oficina importante para apoyar la asistencia de seguridad internacional. Celebramos que las Naciones Unidas hayan garantizado el establecimiento oportuno de esta oficina con apego a lo que dispone la Resolución 2793, a pesar de los desafíos en materia de seguridad e infraestructura. Tiranamarca, además, acogió con el plácito la llegada de nuevo personal de Chad como parte de la Fuerza de Representantes de las Bandas y pide a los Estados miembros que aceleren y completen su despliegue. Todos los esfuerzos nacionales e internacionales con miras al establecimiento de la seguridad en Haití se deben llevar a cabo en estricto cumplimiento del derecho internacional. Reiteramos que la fuerza deberá operar con las normas más rigurosas de conducta y disciplina y con vigilancia y transparencia robustas. Nos alarma informes de acusaciones de explotación sexual y abuso sexual contra por el personal de la MSS. Se deben investigar todas las denuncias de manera objetiva y se debe garantizar la rendición de cuentas. Además, subrayamos la necesidad de la plena aplicación del régimen de sanciones de las Naciones Unidas en Haití, sobre todo el embargo de armas, para frenar la llegada de armas que exacerban la crisis de seguridad. Segundo, señor Señor Presidente, Dinamarca está muy preocupada ante la situación humanitaria catastrófica y de derechos humanos en Haití. Más de la mitad de la población sufre de aguda inseguridad alimentaria y más de seis millones requieren asistencia humanitaria. El desplazamiento interno sigue en aumento, mientras que el acceso a servicios básicos colapsa. Pedimos a los Estados miembros que aumenten los fondos para el Plan de Respuesta Humanitaria de Haití, que sigue sufriendo de un déficit. Los derechos humanos en Haití siguen bajo ataque. Las bandas llevan a cabo abusos generalizados, como matanzas, mutilaciones, tráfico. La escala y brutalidad de la violencia de género y sexual, como la violación, es muy alarmante. Las mujeres y las niñas son objeto de abuso sistemático y generalizado. Condenamos con firmeza toda violación contra niños, incluso el aumento vertiginoso de reclutamiento por las bandas. Y en este sentido, Aplaudimos la reactivación de la Comisión Nacional de Desarme, Desmantelamiento y Reintegración y subrayamos la necesidad de promover una estrategia creíble de DDR dirigida por los haitianos. Debe incluir vías hacia la separación, sobre todo para los menores y jóvenes. Tercero, señor Presidente, en cuanto a la situación política, Dinamarca valora el traspaso pacífico de la autoridad ejecutiva el 7 de febrero, luego de que haya caducado el mandato del Consejo Presidencial de Transición y los esfuerzos de mantener una continuidad institucional. Tomamos nota del Pacto Nacional para la Estabilidad y la organización de las elecciones como una iniciativa importante que dirigen los laotianos para promover la transición. Destacamos la necesidad de traducir compromisos a medidas concretas y alentamos un diálogo entre haitianos, incluyente para promover el proceso político. Reconocemos el progreso realizado en los preparativos electorales y pedimos a los interesados en Haití que mantengan el interés en torno a elecciones dignas de crédito, incluyentes y oportunas, lo cual exige compromiso político sostenido, suficientes fondos y mejores condiciones en la seguridad. Señor Presidente, para concluir, Dinamarca reafirma su firme compromiso con el pueblo de Haití que va en camino de la paz y seguridad. La comunidad internacional y este Consejo deben seguir firmes apoyando la labor de los haitianos hacia la estabilidad, el Estado de Derecho y el regreso a la gobernanza democrática. Muy agradecida.
Gracias a la representante de Dinamarca por esa declaración. Ofrezco la palabra a continuación al representante de la Federación Rusa.
Presidente, Quisiéramos dar las gracias al representante especial del Secretario General, el señor Carlos Ruiz Masieu, y al representante especial de la Fuerza de represión de las bandas, el señor Jacques Christofides. Gracias a ambos por sus informes. Damos la bienvenida a esta reunión al Primer Ministro de Haití, el señor Alix Didier Fismé. La situación en este Estado cabileño desde hace varios años ha estado al borde del desastre. Sin embargo, los acontecimientos de los últimos meses, como indicaron los oradores en sus declaraciones, ofrecen esperanza para la tan esperada salida del país de la espiral de violencia y de impunidad. Si esta esperanza se convertirá en una perspectiva sostenible depende, en gran medida, del éxito de las elecciones presidenciales, que deberían ser un paso fundamental hacia la restauración del orden constitucional y las autoridades legítimas en el país. Tomamos nota de las medidas adoptadas por el Gobierno de transición para prepararse para las elecciones y confiamos en que estos comicios se organizarán siguiendo, si no los planes iniciales, lo antes posible. La ONU ha hecho importantísimo su papel de apoyo a la organización de las elecciones. Estamos seguros de que bajo el liderazgo de Carlos Ruiz Massey, en coordinación con otras presencias internacionales en el país, la misión política proporcionará a Puerto Príncipe la máxima asistencia posible. También es necesario evitar totalmente la injerencia externa en el propio proceso electoral después de dos siglos de intervención colonial. chantaje, millantes reparaciones y préstamos onerosos, los haitianos merecen la oportunidad de poder determinar ellos mismos su destino. El principal problema es garantizar las condiciones seguras para el voto representativo. Las numerosas bandas, a pesar de los esfuerzos heroicos de la policía del país, siguen manteniendo un control brutal sobre una parte importante del territorio y su población. Siguen comprando libremente armas de contrabando llegadas de Estados Unidos, ignorando el embargo de armas que solo funciona nominalmente. Para sacar a las bandas de esas posiciones en las que se han asentado, ha comenzado el despliegue de la fuerza y la UNSO. Reconocemos las acciones rápidas y bien coordinadas del Grupo Permanente de Socios y de la Secretaría, que han hecho posible generar las condiciones para la llegada a la isla de los primeros contingentes este mismo mes. Estamos agradecidos a todos los TCC por su determinación de ayudar a la población de Haití. Sin embargo, está claro que el despliegue de la fuerza de en Haití no va a ser algo fácil. Seguramente las bandas se van a oponer de manera importante y las verdaderas pruebas para las nuevas presencias de la Fuerza traerán nuevas dificultades en el futuro. En el contexto de la llegada de las primeras unidades de la Fuerza y las altas expectativas sobre su trabajo, me gustaría señalar dos puntos. En primer lugar, dado el retiro simultáneo del contingente keniano de Haití, puede darse una situación en que el personal, el número de personal de la fuerza podría ser incluso menor que el desplegado antes de la misión anterior, la MMS. Es importante evitar un vacío de seguridad y un retroceso en los resultados frágiles logrados por el contingente liderado por Nairobi. En segundo lugar, la fuerza de represión de las bandas ha recibido un mandato muy amplio, muy vago para el uso de la fuerza, lo que, entre otras cosas, nos impidió apoyar la resolución que la establecía en su momento. No voy a entrar en detalles, pero el concepto de la operación y las reglas de enfrentamiento de la fuerza por las que se guía la fuerza, estamos seguros que se van a utilizar con responsabilidad, pero quisiéramos señalar a su atención la necesidad crucial de respetar los derechos de los civiles haitianos y proteger sus vidas, sobre todo las de los niños. Muchos de ellos, por desgracia, han sido reclutados por grupos criminales y van a disparar contra los cascos azules, lo que supone una tarea abrumadora, la de decidir cómo responder y cómo tratar adecuadamente al mismo tiempo a los mineros. Vemos aquí el potencial de trabajo conjunto entre Puerto Príncipe, las presencias internacionales en Haití, principalmente en el marco de la recién establecida Comisión Nacional sobre Desarme, Desmantelamiento de los Grupos Armados y Reintegración. Las consecuencias de posibles violaciones en esta área mancharán la reputación de toda la comunidad internacional y del Consejo de Seguridad de la ONU, que creó la misión. En este sentido, Rusia, como miembro permanente del Consejo de Seguridad, va a seguir supervisando de cerca los avances en la operacionalización de la fuerza de represión de las bandas y garantizará que se controle debidamente desde el plano internacional su labor.
Gracias.
Gracias al representante de la Federación Rusa por esta intervención. A continuación, voy a pronunciar una declaración como representante de Bahrein.
Excelencias, permítanme dar la bienvenida a su excelencia, Alex Didier, Primer Ministro de Haití, presente en esta reunión de hoy, doy las gracias, asimismo, al Secretario General por su informe, gracias al Representante Especial del Secretario General, el señor Carlos Ruiz Mathieu, y Jefe de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití, también gracias al señor Jacques Christophe Hyder, Representante Especial de la Fuerza de Represión de las Bandas. Gracias a ambos por sus intervenciones tan valiosas. Doy la bienvenida a los representantes permanentes también de Trinidad y Tobago, la República Dominicana, Kenia y al observador permanente de la Organización Internacional de la Francofonía. El Reino de Bahrein está siguiendo la situación humanitaria, política y de seguridad en Haití. A la luz del informe del Secretario General, me gustaría recalcar tres ideas principales. Uno, celebramos los esfuerzos de Haití para celebrar consultas con todas las partes correspondientes, lo que ha permitido firmar el Pacto Nacional. para la estabilidad y la Carta Nacional. Esto abre la senda para la celebración de comicios libres y creíbles que traerán la seguridad y la estabilidad al país. Esta es una iniciativa política liderada por los propios haitianos. También nos felicitamos por la reciente enmienda ministerial que permitió nombrar a cinco mujeres ministras. El porcentaje de representación femenina aumentó a un 28 por ciento. Esto muestra que el papel de la mujer se está impulsando en ese proceso político. Dos, recalcamos la necesidad de seguir haciendo todo lo posible para garantizar que haya seguridad, que imperen el Estado de Derecho y se combata la violencia de las bandas para garantizar el cumplimiento de las normas internacionales humanitarias. También celebramos los esfuerzos de la Fuerza de Represión de las Bandas y destacamos la necesidad de seguir desplegándola y promover que esté lista para actuar a fin de apoyar a las autoridades nacionales en la lucha contra los problemas de seguridad y contribuir a la protección de la población civil, la estabilidad y una seguridad sostenible, al tiempo que se evita que vuelvan a resurgir los conflictos. Destacamos la importancia de los esfuerzos colectivos internacionales y de trabajar con la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití, la Fuerza de Represión de las Bandas, para sustentar a Haití y apoyar a su población, que está pasando por todos estos problemas y desafíos, para garantizar su seguridad y promover la paz y el desarrollo. Esto podría contribuir, asimismo, a reducir la violencia y evitar el reclutamiento por la fuerza de los niños. así como los desplazamientos internos y la seguridad alimentaria. Subrayamos también nuestro apoyo a la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití, su labor para promover el proceso político y acelerar los preparativos para las elecciones. Concluyendo, reiteramos nuestro voto de solidaridad para con la República de Haití y su población. Estamos decididos a trabajar junto con la comunidad internacional y las Naciones Unidas para superar los retos actuales y garantizar que se llegue a un futuro más seguro y más estable para el pueblo amigo de Haití. Gracias.
Retomo mis funciones como Presidente del Consejo de Seguridad y, a continuación, ofrezco el uso de la palabra a Su Excelencia el señor Alex Didier Fisami, Primer Ministro de la República de Haití.
Señor Presidente, señoras y señores miembros del Consejo, En primer lugar, quisiera manifestar mi profundo agradecimiento al embajador del Reino de Bahrein, presidente en funciones del Consejo, por esta oportunidad que me ha brindado para dirigirme a esta augusta Asamblea. Su compromiso en pro de la paz sigue siendo una fuente de esperanza para Haití. Asimismo, doy las gracias a los miembros del Consejo por la constante atención que destinan a la situación. de Haití. La celebración de esta reunión extraordinaria desde el despliegue de la Fuerza de Represión de las Bandas, el 1 de abril pasado, muestra la voluntad de la comunidad internacional de acompañar a Haití en esta crisis profunda. Celebro los esfuerzos del Secretario General, el señor António Guterres, así como el informe S/2026/325, de 14 de abril de 2026, que arroja luz sobre la complejidad de la situación y que también pone de relieve, no obstante, la resiliencia del pueblo haitiano ante la inseguridad. Asimismo, quisiera dar las gracias al representante especial en Haití, el embajador Carlos Ruiz Massieu, por la calidad de su trabajo. Igualmente, manifiesto el agradecimiento del pueblo haitiano a los Estados miembros que han intervenido hoy. Sus contribuciones esclarecen nuestra acción común. Quisiera garantizar a este Consejo que hemos tenido debidamente en cuenta todas sus observaciones. El Gobierno de transición sigue comprometido para sacar a Haití de esta crisis. Señor Presidente, señoras y señores, les traslado un mensaje sencillo, que ya dirigimos al pueblo de Haití el 7 de febrero pasado. Ha llegado la hora del reagrupamiento. El Estado retoma su lugar. Haití no perecerá. Este mensaje refleja la voluntad de las fuerzas políticas haitianas de actuar juntas. De ello, de hecho, es testimonio el Pacto para la Estabilidad y la organización de las elecciones. El Gobierno de transición tiene tres prioridades. restaurar la autoridad del Estado, proteger a la población y preparar el regreso a un orden constitucional. Tenemos una convicción muy clara: sin seguridad no es posible ningún desarrollo. Ya empiezan a aparecer resultados concretos. Gracias a las Fuerzas Armadas de Haití, a la Policía Nacional y a la Fuerza de Represión de las Bandas, paulatinamente se han retomado varias zonas de la capital. Tímidamente empieza a retomarse la vida económica y social, de manera lenta pero segura. La urgencia es absoluta, el despliegue de la fuerza debe producirse sin demora, al tiempo que actuamos también en el corto plazo, pero en el inmediato El fortalecimiento de la Policía Nacional con el proyecto P4000 está en marcha. 887 agentes de policía ya están trabajando desde enero y otros 1.200 pronto estarán listos de aquí a junio, con el objetivo de llegar a 4.000 de aquí a finales de 2026. Por lo que hace a las Fuerzas Armadas, también se aceleran los avances. 338 nuevos soldados formados en la base de Bertier se licenciaron el 21 de abril. Desde hace dos semanas, ya hay 200 militares involucrados en la consolidación de los espacios recuperados por la policía en el centro de Puerto Príncipe. De aquí a seis semanas, Bertier podrá acoger otros 400 nuevos reclutas de los 770 que ya esperan desde hace dos meses para que llegue ese momento. De aquí a diez semanas, la base de Anacoana, segundo centro de formación, podrá acoger a otros 300 nuevos reclutas. Si los trabajos de reparación avanzan como hemos previsto, en los próximos seis meses las Fuerzas Armadas de Haití podrán contar con otros 700 militares adicionales. Estos se añaden a los 200 ya implicados en la consolidación y, de esta manera, constituirán el primer batallón de las tropas de choque del Ejército de Tierra. Simultáneamente, se está desarrollando una nueva doctrina para nuestras Fuerzas Armadas. Hay una carta de solicitud de apoyo técnico que ya se ha enviado al representante permanente de Haití en la Organización de Estados Americanos para solicitar este apoyo, concretamente al Centro Interamericano de Defensa. Se ha constituido un grupo de trabajo integrado por juristas y expertos en defensa dentro del Ministerio de Defensa para ultimar este trabajo. No obstante, seguimos teniendo necesidades críticas y, por este motivo, apoyamos totalmente y sin demora las recomendaciones del Secretario General por lo que hace al fortalecimiento de la misión. En todas las operaciones que se llevan a cabo con este tipo de urgencia, el respeto de los derechos humanos sigue siendo una exigencia fundamental. Así pues, se han adoptado medidas para proteger a los civiles y evitar todo tipo de abuso. A los miembros de los grupos armados que siguen negándose a deponer armas, les recuerdo con la misma contundencia inmediata que la justicia se va a aplicar dentro del respeto de la dignidad humana y de las leyes vigentes. Señor presidente, hay dos ejes estratégicos que orientan nuestra acción: la región de Palms, Miguragan para el Gran Sur y la meseta central o Artibonito para el norte. Estos corredores no son solamente corredores de seguridad, sino que se busca con ello restablecer la circulación, apoyar la economía y reforzar la presencia del Estado. Además, ante el desplazamiento en masa de la población, el Gobierno ha puesto en marcha un programa de regreso voluntario a los barrios o lugares de origen para restaurar la dignidad y la estabilidad de las familias. Este proceso acompaña asimismo la preparación del proceso electoral. Ya se han cosechado avances, el marco legal, la inscripción de los partidos políticos y la preparación del presupuesto electoral. Nuestro objetivo no ha cambiado, se trata de restaurar la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas. Señor presidente, Me felicito asimismo de que se haya retomado oficialmente el diálogo con la República Dominicana, un diálogo basado en el respeto mutuo y la cooperación pacífica. Concluyendo, la República de Haití insta al Consejo de Seguridad y a las Naciones Unidas a apoyar de manera más rápida, más intensamente y de manera más concreta el despliegue de la fuerza de represión de las bandas, sobre todo en el plano logístico. No les pedimos caridad, sino la solidaridad y los medios necesarios para reconstruir nuestro futuro. Haití resiste, Haití se levanta, Haití vivirá. Muchas gracias.
Gracias a su excelencia el señor Fisamie. por esta intervención. A continuación, ofrezco el uso de la palabra a la representación de la República Dominicana.
Señor presidente, excelentísimo señor Alix Didier Fiseme, primer ministro de la República de Haití, señor Carlos Ruiz Macías, señor Jacques Christofides, distinguidos miembros del Consejo, señoras y señores. República Dominicana agradece al Reino de Bahréin la conducción del Consejo durante este mes, así como a los señores Ruiz Massieu y a Christofides por las informaciones presentadas. Permítanme de inicio transmitir el saludo del Presidente Abinader, quien sigue con atención estos trabajos y reitera su firme compromiso con la estabilidad de Haití, convencido de que se trata de una responsabilidad compartida que interpela a toda la comunidad internacional. Nos reunimos hoy en una coyuntura que permite optimismo prudente. Se trata de la primera sesión del Consejo sobre la cuestión de Haití tras la renovación del mandato de MINUH y ofrece una oportunidad propicia para evaluar el cumplimiento de los hitos fundamentales previstos en la resolución 2793. Desde nuestra última intervención ante este órgano, se han registrado avances tangibles en los tres componentes de la nueva arquitectura. Este balance es alentador, sin desconocer que la magnitud del desafío exige redoblar los esfuerzos colectivos para consolidar lo alcanzado y enfrentar con determinación lo que aún está por delante. Los plazos establecidos en la resolución 2793 se han cumplido en tiempo y forma. Se trata de un proceso en marcha cuyo ritmo de consolidación debe responder a la complejidad del desafío que representan las bandas armadas. En este sentido, la generación sostenida de efectivos, recursos y apoyo constituye un imperativo que este Consejo debe continuar respaldando. Señor Presidente, Saludamos de manera especial la presencia del excelentísimo Primer Ministro Alix Didier Fisamé en este Consejo. Su participación en este recinto envía un mensaje político de gran relevancia como expresión del compromiso de las autoridades haitianas en el despliegue de la nueva fuerza y con la consolidación de la arquitectura de seguridad. Los avances en el plano político son igualmente esenciales para la estabilidad de Haití. y merece destacarse que en este período se han producido progresos significativos en ese ámbito. Reconocemos asimismo los esfuerzos del Grupo Permanente de Estados Asociados, liderado por Estados Unidos y Canadá. Agradecemos a los países contribuyentes de efectivo, con mención especial al compromiso sostenido de El Salvador, Guatemala, Bahamas, así como el papel determinante de Kenia, y aquellos que han iniciado nuevos despliegues. República Dominicana ha acompañado este proceso desde su origen con un compromiso constante. Además, además, ha destinado 10 millones de dólares en apoyo médico, logístico y operacional y se compromete a realizar un aporte adicional de 10 millones al fondo fiduciario para Haití en 2027. Asimismo, ha provisto servicios de evacuación médica Medevac tanto al personal de la fuerza como la UNSO, En este momento se encuentran en negociación activa memorandos de entendimiento con varios países participantes. República Dominicana acoge la oficina de operaciones y gestión de recursos de la UNSO, desde donde operan dos helicópteros actualmente desplegados y ha garantizado las facilidades de tránsito fronterizo y aéreo para contingentes y equipos. Por su parte, el informe de la UNODC documenta los esfuerzos sostenidos del país fortalecimiento de infraestructura con sensores y drones, incautaciones en puertos, destrucción de 3.945 armas decomisadas y cooperación en inteligencia financiera. El pasado 25 de marzo, el corredor Guanamin-Dajabón, autoridades dominicanas y haitianas realizaron por primera vez un ejercicio binacional de coordinación en tiempo real contra el crimen organizado transnacional. Agradecemos al Reino Unido y a la UNODC por el apoyo en este ámbito. El tráfico ilícito de armas constituye un desafío regional que ningún país puede enfrentar de manera aislada. En el plano bilateral destacamos el acuerdo suscrito el 17 de abril por los cancilleres Roberto Álvarez y Raina Forbin, aquí presente. En ese marco, República Dominicana ha decidido reabrir el corredor aéreo entre los aeropuertos dominicanos y cabo haitiano. Agradecemos al Secretario General su respaldo público a esta iniciativa. Señor Presidente, la situación de derechos humanos descrita en el informe del Secretario General sigue siendo profundamente preocupante. La escalada de homicidios, violencia sexual utilizada como mecanismo de coerción por las bandas, el reclutamiento creciente de niños y niñas y el desplazamiento de más de 1.45 millones de personas, la mitad de ellas menores, exige respuestas urgentes. Todas las operaciones de seguridad deben llevarse a cabo con plena observancia de los estándares internacionales de derechos humanos. Saludamos en ese sentido las capacitaciones impartidas por la Oficina del Alto Comisionado al personal de la fuerza. República Dominicana hace un llamado a la comunidad internacional a redoblar sus contribuciones tanto a la fuerza de supresión de bandas como al fondo fiduciario que sostiene su operación. Si bien el despliegue, el despliegue está en marcha, persiste en una brecha significativa entre los efectivos desplegados y el techo autorizado, lo que constituye el principal desafío operacional en esta etapa. En el plan humanitario 2026 se encuentra financiado apenas en un 18.4% la seguridad por sí sola, No es suficiente. Los avances en este ámbito son frágiles y potencialmente reversibles si no se inserta en un enfoque integral. Haití requiere, junto al componente de seguridad, una estrategia de fomento a la inversión privada que genere empleo formal para la juventud y respalde los esfuerzos de la Comisión Nacional de Desarme, Desmantelamiento y Reintegración, con miras a ofrecer vías efectivas para los niños y jóvenes vinculados en las bandas. Desmantelar la estructura pasa en última instancia por ofrecer alternativas reales a quienes hoy son vulnerables a su captación. Señor presidente, República Dominicana mantendrá su compromiso de acompañar los esfuerzos de la comunidad internacional en apoyo a Haití, pero ese compromiso debe ir acompañado de resultados verificables. Este Consejo no puede conformarse con gestionar la crisis, debe contribuir a recuperarla, a superarla. El estándar es claro, que Haití recupere el control efectivo de su territorio, que sus instituciones vuelvan a ejercer autoridad legítima y que su población pueda vivir sin miedo. Todo esfuerzo que no nos acerque a ese objetivo común será, en última instancia, insuficiente. Esta es la responsabilidad colectiva que hoy nos convoca. Gracias, señor presidente.
Gracias al representante de la República Dominicana por su intervención. A continuación, ofrezco el uso de la palabra a la representación de Trinidad y Tobago.
Muchas gracias, señor presidente. Presidente, tengo el honor de pronunciar esta declaración en nombre de los 14 Estados miembros de la Comunidad del Caribe, la CARICOM. Para comenzar quisiera saludar a la señora Lyse Tardyé Fizemé, primera ministra de la República de Haití, y darle las gracias por su intervención. Quisiera también manifestar nuestro agradecimiento a los ponentes por sus presentaciones sinceras y enjundiosas. Gracias al secretario general también por su informe. Tomamos nota del informe de la CNUD y la ONU de febrero sobre los niños traficados por las bandas. el replanteamiento de la respuesta en este sentido. Celebramos esta exposición sobre la situación de Haití. Tomamos nota de las observaciones realizadas por los ponentes y su excelencia el primer ministro, que indica que Haití ha entrado en una fase decisiva, que ha habido avances institucionales y algunos logros en materia de seguridad. Pero a pesar de todo ello, señor presidente, la CARICOM sigue profundamente preocupada por los problemas de seguridad reinantes, los problemas de gobierno y el empeoramiento de la situación humanitaria en Haití. La ampliación del control de las bandas continúa mientras los incidentes de violencia sexual, asesinatos, reclutamiento infantil, desplazamiento interno, secuestros, extorsión, inseguridad alimentaria no hacen sino aumentar. Señor presidente, la situación sigue siendo terrible. y supone un reto diario. La comunidad ha concentrado sus esfuerzos en apoyar el establecimiento y el trabajo del Consejo Presidencial ya extinto y hemos ejercido nuestros buenos oficios a través del grupo de personas eminentes. También nos hemos sumado a la comunidad internacional en el compromiso por estabilizar el entorno de seguridad de Haití, brindando apoyo a la misión liderada por Kenia, la misión de apoyo multinacional y ahora la nueva fuerza de represión de las bandas. En este momento, señor presidente, la CARICOM aprovecha esta oportunidad para manifestar su agradecimiento al Gobierno de Kenia, a Estados Unidos y a todos los participantes por su compromiso y apoyo para con Haití, que confronta una crisis de seguridad compleja y multidimensional.
Con el establecimiento y puesta en operación de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití para ayudar a la fuerza de represión de las bandas y la renovación reciente del mandato.
De la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití.
Cual el grupo de embajadores de la CARICOM aquí en Nueva York acogieron con beneplácito en este salón el 29 de enero, se presenta una buena oportunidad para generar resultados positivos y sostenidos en pro de la estabilidad y del fortalecimiento institucional en Haití con los tres mecanismos trabajando de consuno y lo más.
Importante para la CARICOM, no obstante, es la primera ronda de.
Comicios previstos para agosto de 2026 y la segunda vuelta prevista para diciembre de 2026, así mismo como el progreso en cuanto al desarme y la formación de la policía nacional para mejorar el entorno necesario de modo que se celebren las elecciones. Estas deben ser libres y limpias para que el pueblo haitiano pueda ejercer plenamente su voz democrática y sigue siendo algo fundamental. La CARICOM reafirma su solidaridad inquebrantable para con el pueblo de Haití. Al ser los vecinos más cercanos a Haití, subrayamos la importancia de promover un proceso político que dirijan los haitianos, así como la implementación de arreglos de gobernanza de transición y el establecimiento de una hoja de ruta clara electoral. La paz y la estabilidad duraderas en Haití solo se lograrán mediante soluciones políticas con titularidad nacional. Señor Presidente, exhortamos al Consejo a que siga ocupando de la cuestión y que actúe con unidad y determinación para lograr un Haití estable a corto plazo y una solución de paz duradera en el corto, mediano y largo plazo. Gracias, señor Presidente.
El Presidente, muchas gracias al representante de Trinidad y Tobago. Y ahora ofrezco la palabra a la representación de Kenia.
Gracias, señor Presidente. Me encomio a usted y, por su conducto, aplaudo a la delegación del Reino de Bahrein por la excelente manera en que han dirigido el Consejo de Seguridad durante el mes de abril. Todas las gracias al representante especial Carlos Ruiz Massieu y el representante especial de la Fuerza de Represión de las Bandas, el señor Jacques Christofides. Gracias por sus amplias presentaciones sobre la actual situación en Haití. Y ya un reconocimiento por la participación del excelentísimo Alix Didier Fiseme, primer ministro de Haití, y su delegación. Encomio a todos los miembros de este Consejo de Seguridad por su compromiso constante e inequívoco para con el pueblo de Haití. En los últimos seis meses, el Consejo aprobó resoluciones importantes como la 2793, en virtud de la cual se estableció la Fuerza de Represión de Bandas, la 2795, en virtud de la cual se renovó el régimen de sanciones, y la 2814, en virtud de la cual se examinó y prorrogó el mandato de la MINUH. Estas medidas subrayan la decisión sostenida del Consejo de apoyar la vía de Haití hacia la estabilidad y la recuperación. Señor Presidente, la situación en Haití sigue siendo motivo de gran preocupación, sigue siendo frágil, caracterizada por una violencia de bandas prolongada más allá de la capital. Incluso entre estos desafíos persiste la esperanza arraigada en la resiliencia del pueblo haitiano, la determinación de los líderes para restablecer la autoridad estatal y la gobernanza democrática, y el firme apoyo de la comunidad internacional. Esta sesión, por ende, se da en un momento fundamental. Hoy, Haití se encuentra en una coyuntura de su proceso de estabilización. Hoy por hoy, la transición de la Misión de Apoyo Multinacional para la Seguridad, MSS, a la GSF, por sus siglas en inglés, la Fuerza de Represión de Bandas, está a punto de llegar a su conclusión. El despliegue de las operaciones de la MSS, que empezó en junio de 2024, demostró que la misión de restablecimiento de la seguridad de Haití sí es algo posible. Señor Presidente, como ha de recordar el Consejo, en 2023, Kenia respondió al llamamiento del pueblo haitiano y de la comunidad internacional de ir a ayudar a frenar la violencia de las bandas que amenazaban con desestabilizar más un político político y socioeconómico de por sí frágil y con consecuencias amplias en toda la región del Caribe. En su alocución ante la Asamblea General en septiembre de 2023, el presidente de la República de Kenia, el presidente William Ruto, prometió enviar 1000 oficiales a la misión que se preveía con un contingente de 2500, un compromiso que a la postre se llevó a la práctica en virtud de la resolución 2699 de 2023 del Consejo de Seguridad. Además, Kenia aceptó asumir el liderazgo de la misión, ofreció al comandante de la fuerza y el número más importante de la fuerza de combate bajo el liderazgo de Kenia, la misión. se adhirió estrictamente a su marco rector, como el concepto de operaciones, el estatuto del acuerdo de las fuerzas y la política de debida diligencia sobre derechos humanos, haciendo valer las normas más altas de profesionalismo, rendición de cuentas y transparencia. Mi delegación aplaude el valor y el profesionalismo de la Policía Nacional Haitiana. junto con los contingentes MS de Kenia, de Bahamas, de Belice, del Canadá, de El Salvador, de Guatemala y de Jamaica, quienes prestaron servicio con distinción en condiciones sumamente difíciles. Señor Presidente, quisiera hablar de algo a lo que hizo alusión la delegación de Panamá y Dinamarca. En agosto de 2025, acusaciones de explotación y abusos sexuales sobre la conducta de algunos efectivos de la MSS, como se hace referencia en el informe del Secretario General, fueron notificadas. Los líderes de la MSS actuaron con premura, estableciendo una junta de investigación. Las conclusiones de la junta se comunicaron oficialmente al Inspector General de la Policía Nacional Haitiana. y a las estructuras pertinentes de derechos humanos que tiene la ONU en Haití. Dichas conclusiones, lamentablemente, son incongruentes con lo que figura en el informe del Secretario General. El Gobierno de la República de Kenia escribió una carta oficial al Secretario General para tratar este asunto. Pero que quede claro, señor Presidente, Kenia reafirma su compromiso con las normas más rigurosas de conducta, transparencia y rendición de cuentas. Dicho compromiso ha regido nuestra participación de las misiones de paz como líderes en el mundo entero, y ello
durante decenios.
Y no hemos de quebrantar en este empeño. Kenia, por ende, sigue preparada para cooperar plenamente con la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos y otros mecanismos pertinentes, como por ejemplo a la hora de examinar la posibilidad de cualquier información digna de crédito que pueda surgir. Señor Presidente, si bien la Misión afrontaba limitaciones de personal, logístico y de material, hizo gala de un profesionalismo insuperable. En esta coordinación con la Policía Nacional Haitiana, las fuerzas MSS llevaron a cabo operaciones contra pandillas, contribuyendo a registro de logros importantes, sobre todo. protección de infraestructura estratégica, como la sede del gobierno, el aeropuerto y el puerto marítimo, así como las carreteras principales, facilitó el acceso humanitario y garantizaron la entrega de servicios esenciales, como por ejemplo servicios de salud y de educación. Las fuerzas MSS también ayudaron a establecer la seguridad, sobre todo en partes de Puerto Príncipe y gradualmente la actividad económica en zonas que previamente estaban controladas por las bandas y lo más fundamental esta labor apoyó la continuidad gubernamental mediante las distintas transiciones sobre todo la del 7 de febrero de 2026 transición que llevó a consolidar la autoridad de aquí y ahora en adelante. Además, rendimos homenaje al oficial Samuel Tomoe Kaitwai, el Sr. Benedito Cabiru y el Sr. Kennedy Enzube, quienes entregaron la vida en acto de servicio. Señor Presidente, los progresos logrados por un contingente de 999 efectivos demuestra que la estabilidad en Haití sí es posible. Convencidos de lo anterior, Kenia ha sido y seguirá siendo un firme promotor de mayor apoyo internacional a Haití, con un mandato claro, suficientes recursos y una coordinación eficaz. Por ello, es imperativo que la fuerza GSF pueda operar totalmente con suficientes recursos. Ello exige acción colectiva implementación oportuna, compromiso político sostenido y financiamiento suficiente y previsible, de modo que la misión pueda producir resultados tangibles y duraderos. Este momento es muy importante, a medida que el último contingente del MSS se va del teatro de operaciones a finales de abril del Corriente. En los últimos seis meses, Kenia ha formado parte del grupo estratégico de socios que ha participado en diferentes cuestiones del establecimiento de la GSF. Y en estos momentos, junto con el compromiso del presidente William Ruto y la comunidad internacional, Kenia ha participado en un proceso que garantiza una transición ordenada y traspaso de responsabilidades con apego al marco cambiante de la misión. Le ofrecimos liderazgo y apoyo operacional durante dicha transición, sentando las bases para una fuerza más capaz y con más recursos que pueda cumplir su mandato con eficacia. La experiencia de la misión MSS y los éxitos registrados sientan una base firme en la que se ha de consolidar la fuerza de represión de las bandas. Señor Presidente, para concluir, ofrezco un sincero agradecimiento por mi país y por mi delegación a todas las partes interesadas que participan en este proceso, como los países que aportan contingentes y fuerzas policiales y todos los donantes, tanto bilaterales como aquellos que contribuyen al Fondo Fiduciario de Naciones Unidas. Que vaya un agradecimiento también al Secretario General por su liderazgo al establecer y poner en marcha el Fondo Fiduciario y por su amplio informe sobre mejoramiento del papel de Naciones Unidas. Se ven aquí las recomendaciones en dicho informe, que se basa en las lecciones de la MSS. han permitido diseñar la fuerza GSF y modificar el mandato de la MINUH, y seguirá orientando la labor en pro de la estabilización. Por último, reafirmo la solidaridad inquebrantable de Kenia con el pueblo de Haití. Ahora que termina el despliegue de nuestros contingentes como parte de la transición de MSS a GSF, nuestro compromiso sigue siendo firme. Kenia seguirá participando constructivamente con Haití y socios internacionales, apoyando la estabilización, la recuperación y el restablecimiento de una paz y prosperidad y seguridad duraderas. Gracias, señor Presidente.
El Presidente da las gracias al representante de Kenia por su declaración. Ofrezco ahora la palabra al Excelentísimo Michel-Javier Bian, Observador Permanente de la Organización Internacional de la Francofonía ante las Naciones Unidas.
Señor Presidente, le doy las gracias por esta reunión que se da en.
Un momento de grandes expectativas para el pueblo haitiano.
Agradezco al señor Carlos Ruiz Massieu, representante especial del Secretario General para Haití y jefe de la MINUH, Agradezco su ilustrativa ponencia y al señor Jacek Krzysztofides, representante especial de la Fuerza de Represión de las Bandas, por la información. Aplaudo la presencia en esta reunión del Excelentísimo Alix Didier Fisimé, Primer Ministro de Haití. Señor Presidente, siete meses luego de la aprobación de la resolución 2793 del Consejo de Seguridad, virtud de la cual se estableció la Fuerza de Represión de las Bandas, nos encontramos ante el umbral de una etapa decisiva camino de la estabilización de Haití. La llegada reciente en Puerto Príncipe de los primeros contingentes de la Fuerza de Represión traduce el paso tan esperado de la etapa de compromiso a la etapa de puesta en operación y reanima la esperanza de los haitianos y las haitianas de poder vivir protegidos del temor y el terror. La francofonía, muy interesada en Haití, se ha movilizado para apoyar esta dinámica de manera decidida y se compromete a ofrecer un concreto firme a la nueva arquitectura de la fuerza de represión de las bandas del 25 de septiembre de 2025 en Nueva York. junto con la CARICOM, hicimos un llamamiento diplomático a la altura de las exigencias y de la urgencia de la solidaridad necesaria ante la crisis multidimensional en la que se encuentra Haití presa. Y de esa fecha acá, la francophonía ha incluido a sus Estados miembros para manifestar su solidaridad ante la dimensión de lo que está en juegos y a contribuir al establecimiento progresivo de la fuerza de represión de las bandas. Dada esta dinámica, Chad, país miembro de la organización, acudió a la cita junto con sus homólogos francófonos en solidaridad con el pueblo haitiano. No es el momento de relajarnos por ello. En asociación con Francia, Canadá, UNITAR, buscamos en este sentido contribuir activamente a la preparación operacional de los contingentes de la fuerza mediante un apoyo a la formación pre-despliegue de los efectivos francófonos en función plena de las exigencias del terreno y las realidades del contexto haitiano, como por ejemplo lo que se refiere a proteger a civiles. Gracias a su experiencia de formación en francés, en criollo haitiano y conociendo las realidades socioculturales. Se ha ofrecido formación a más de 1.250 efectivos de la MSS, pero la francofonía quiere ahora ofrecer ese apoyo a la fuerza con el objetivo claro, reforzar la eficacia operacional y consolidar la relación de confianza entre las fuerzas desplegadas y la población. Y en ese mismo sentido, la organización refuerza las capacidades de la Policía Nacional de Haití. PNH, en conjunción con la red internacional francófona de formación policial, la Francopol, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y Francia. Una centena de efectivos de la policía han sido formados en 2025 sobre gestión de operaciones de seguridad en un contexto degradado, respetando los derechos humanos. Esta labor se verá reforzada para proteger el proceso electoral y luchar contra la violencia contra las mujeres y las niñas. Señor Presidente, no hay que perder de vista que la respuesta en materia de seguridad no es un fin como tal, sino un hito indispensable de una trayectoria de restaurar la autoridad del Estado en todo el territorio y para crear las condiciones necesarias que permitan organizar comicios incluyentes, transparentes y dignos de crédito. Y en este sentido es que la francofonía ha ofrecido su apoyo al proceso político mediante el desplazamiento al país del enviado especial de la Secretaría General de la Francofonía, el señor Domitien N'Gissaye. De esta manera, la OIF ofrece su apoyo técnico al proceso electoral mediante un apoyo al órgano de gestión de las elecciones, a la promoción de un proceso incluyente para los grupos vulnerables, y apoyo a los observadores electorales nacionales, en la integridad de la información y en la lucha contra la corrupción. Estos esfuerzos básicos precisan de una movilización internacional más reforzada y mejor coordinada. en esta dinámica es que la Secretaria General de la Francofonía, la excelentísima Dame Louise Mushikiwabo, mantiene una vía de comunicación constante con los socios regionales, a saber, las Secretarías Generales de la CARICOM y de la OEA. Claro que nos reiteramos en la Comisión de que compete sobre todo a las y los haitianos el llevar adelante y conducir este proceso y de asumir totalmente las responsabilidades que correspondan. Señor Presidente, la crisis multidimensional en Haití exige también una atención especial a la dimensión humana. La violencia, sobre todo sexual y de género, ha alcanzado niveles alarmantes. Las mujeres y las niñas están en primera línea. El apoyo a las víctimas, el acceso a la justicia, el empoderamiento económico y la participación total de la mujer en el proceso político y en la vida pública constituyen elementos fundamentales para reforzar la resiliencia comunitaria. Convencidos del papel decisivo que puede desempeñar la mujer para que vuelva la estabilidad política y social y en materia de seguridad, nuestra organización ha hecho de Haití un país prioritario para el Fondo La Francofonía con ellas. 36 iniciativas llevadas a cabo por haitianas han recibido apoyo de este Fondo de Solidaridad, ascendiendo el apoyo a cerca de 2.3 millones de euros, y 11 nuevos proyectos van a recibir más apoyo de cerca de un millón de euros en el marco de la sexta edición de dicho fondo. La asociación, establecida en noviembre de 2025 con la representante de ONUFAMEN IT, fue decisiva para perfeccionar la identificación de estas iniciativas y optimizar el seguimiento. Señor Presidente, para concluir, es importante subrayar que el momento actual exige ser lúcidos y determinados. Lucidez, porque los desafíos son descomunales y los logros frágiles. La determinación porque se abre una ventanilla de oportunidad y se debe aprovechar al máximo para proteger el país y garantizar las condiciones para un proceso electoral digno de crédito. Se trata concretamente de restablecer la seguridad, el Estado en sus funciones rectoras y abrir un horizonte democrático y volver a dar perspectivas a la población haitiana. La francofonía está dispuesta a reforzar su compromiso apoyando las fuerzas de las autoridades haitianas y la comunidad internacional, y seguirá asumiendo plenamente su responsabilidad política y solidaria para con Haití, país miembro con el cual está vinculado con historia, idioma, valores y una profunda aspiración de lograr la paz.
Muy agradecido el presidente, no uso de la palabra. Muchas gracias al Excelentísimo Señor Bian, por su declaración. Ya no hay más nombres inscritos en la lista de oradores. Ahora invito a los miembros del Consejo a celebrar consultas oficiosas para seguir debatiendo este tema. Se levanta la sesión.