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Buenos días. Declaro abierta la sesión 10.218 del Consejo de Seguridad. Le ofrezco la palabra a la delegación de la Federación de Rusia.
Gracias, señor Presidente. En vista de que algunos miembros del Consejo de Seguridad aprovechan cada oportunidad para abusar del procedimiento a fin de legitimar sus afirmaciones respecto de las cuales se basa el restablecimiento automático de las sanciones, debemos plantear una cuestión de orden y recordar la posición de principio de la Federación de Rusia sobre este asunto. La resolución 2231 venció el 18 de octubre de 2025. Ese mismo día, tal y como se disponía en dicha resolución, el tema del orden del día titulado "No proliferación" se retiró de la lista de asuntos tratados por el Consejo. El mecanismo para restablecer las decisiones adoptadas previamente por el Consejo sobre la cuestión iraní que se preveía en la resolución 2231 no se activó debido a una serie de razones jurídicas y de procedimiento. Junto con otras delegaciones, una y otra vez hemos explicado a todos los colegas del Consejo y a los demás Estados miembros de la ONU el motivo. Por lo tanto, no existe fundamento para restablecer el funcionamiento del Comité 1737, que dejó de existir en 2015, ni tampoco para que se examinen sus actividades en el Consejo. Afirmar lo contrario, en particular refiriéndose a las conclusiones erróneas y sesgadas de la Secretaría y las disposiciones de la nota 507, es algo improcedente e infundado. A la luz de lo que acabamos de explicar, nos oponemos a que se celebre la sesión de hoy y pedimos que se presente a votación la cuestión del orden del día.
El presidente, gracias. Tiene la palabra la delegación china.
Gracias, señor presidente. China respalda la intervención que acaba de hacer la Federación de Rusia. Deseo destacar que la resolución 2231 del Consejo venció el día 18 de octubre del año pasado. El Consejo terminó así el examen de la cuestión nuclear iraní. Actualmente, el Consejo no cuenta con mandato para elaborar el informe de los 90 días y rendir informe al Consejo al respecto. Lamentamos que persistan los desacuerdos considerables entre los miembros del Consejo con respecto a estas cuestiones. Algunos miembros, haciendo caso omiso de estas diferencias, insisten en volver a imponer las sanciones contra Irán y convocar reuniones del Consejo respecto de este supuesto tema. Estos actos no solo ahondan las divisiones en el Consejo, sino que también obstaculizan que se resuelva de manera política la cuestión iraní nuclear. China expresa su gran preocupación y su firme oposición respecto de estas medidas y pedimos a todos los miembros del Consejo que cumplan eficazmente las medidas que se refieren a esa terminación, que se mantenga la autoridad del Consejo respecto de la diplomacia multilateral y se creen condiciones favorables para resolver políticamente la cuestión nuclear iraní. Gracias.
El presidente. Doy las gracias a la delegación de China Le ofrezco la palabra a la delegación del Reino Unido.
Gracias, señor presidente. El Reino Unido rechaza de plano las cuestiones planteadas por Rusia y China. Esta reunión está plenamente consonancia con las decisiones y el procedimiento de este Consejo. El Reino Unido, junto con Francia y Alemania, iniciaron el mecanismo snapback de restaliento de las acciones en plena conformidad con la resolución 2231. Tomamos esta decisión en respuesta al incumplimiento por parte de Irán de sus compromisos con respecto al país, al plan de acción integral conjunto. Como ya saben, China y Rusia, el proceso SNAPAC concluyó el 28 de septiembre de 2025, cuando este Consejo votó en contra de que se siguiera levantando las sanciones a Irán. Seis resoluciones del Consejo, incluyendo la 1737, llevan en vigor casi un año. 37 se expresa claramente, el Comité debe rendir informe al Consejo de Seguridad sobre su labor al menos cada 90 días. El Consejo debe actuar de conformidad con sus resoluciones vinculantes según el capítulo VII y no se le debe negar la oportunidad de considerar estos importantes asuntos, por lo que instamos a los miembros a que se proceda con esta reunión. El Reino Unido votará a favor de que se apruebe el orden del día.
El presidente, gracias al Reino Unido, tiene la palabra. Estados Unidos.
Estados Unidos rechaza categóricamente las aseveraciones de las representaciones de la Federación de Rusia y China. Apoyamos plenamente la declaración pronunciada por la representante del Reino Unido favor de que se proceda con la sesión. Hace un año, este Consejo tomó una decisión en una votación decisiva, la de permitir que se reimpusieran las resoluciones 1696, 1737, 1747, 1803, 1835 y 1929. De conformidad con esta decisión, el Comité 1737 se restableció. Este comité está en funciones. Ha decidido sobre las solicitudes de exención y la Secretaría ha seleccionado un grupo de personas para que constituyan el grupo de expertos. 37 resoluciones ulteriores imponen informes trimestrales del comité 1737 que se han de presentar al Consejo. Hoy en día, el presidente de este Consejo es presidente en funciones del comité 1737 y, por lo tanto, ha de presentar el informe de los 90 días. Nos decepciona que la obstrucción por parte de los miembros del Consejo, una vez más, bloquee la presentación de este informe al Consejo, informe que describe de manera fáctica las actividades llevadas a cabo por el Comité durante este período. China y la Federación de Rusia desean socavar el cumplimiento de las resoluciones de este Consejo y, al hacerlo, la voluntad de este Consejo para proteger así a Irán, un país que sigue desafiando de manera abierta muchas de las obligaciones más básicas en virtud de la ONU. Independientemente de que esto esté sesgado, los hechos son los hechos. El Comité 1737 existe. Este órgano le encomendó la tarea de vigilar y limitar un programa nuclear que Irán intentó llevar a cabo escondidas de la comunidad internacional. Irán sigue incumpliendo el Tratado de No Proliferación Nuclear y el Acuerdo Amplio de Salvaguardias del OIEA, tal y como se ha reafirmado esta semana en la Junta de Gobernadores del OIEA. Estados Unidos seguirá trabajando con sus asociados dentro y fuera del Consejo para garantizar el mayor cumplimiento internacional posible en relación con las seis resoluciones que se restablecieron en septiembre pasado. Pedimos a los miembros del Consejo que se sumen a nosotros en este esfuerzo común. Pese a los obstáculos plantados por dos miembros al informe del Comité, esta reunión nos brinda una oportunidad importante, la de hablar del cumplimiento de las sanciones restablecidas por este Consejo. Les insto a todos a que voten sí a la adopción del programa de trabajo, para que se celebre esta sesión y el Consejo pueda proceder con su trabajo.
El presidente, gracias a Estados Unidos. A continuación, voy a hacer algunas observaciones como representante de Francia.
Muy brevemente, me sumo totalmente a las intervenciones que acaban de hacer las representantes del Reino Unido y los Estados Unidos. Las resoluciones del Consejo sobre el programa nuclear iraní se restablecieron el 27 de septiembre de 2025. El Secretario General tomó nota de ello en su nota del 28 de septiembre del año pasado. La resolución 1737, que está entre las resoluciones que se han podido imponer, prevé la creación de un comité de sanciones y dispone que este comité rinda informe al Consejo al menos cada 90 días. Por lo tanto, consideramos que esta reunión debe celebrarse de conformidad con el mandato de esta resolución y, por lo tanto, votamos a favor del orden del día.
Reanudo ahora mis funciones como presidente del Consejo. Ha habido cuenta de la solicitud formulada y las observaciones que han hecho algunos miembros del Consejo de Seguridad. Propongo someter a votación el orden del día provisional. Quienes estén a favor de que se apruebe el orden del día provisional, que reza no proliferación, Comité del Consejo de Seguridad, establecido en la resolución 1737, sean tan amables de levantar la mano. ¿Se han tan amables de levantar la mano los que estén en contra? ¿Algún miembro del Consejo se abstiene? El resultado de la votación es el siguiente: 11 votos a favor, 2 votos en contra, Dos abstenciones. El orden del día provisional queda aprobado. El Consejo de Seguridad pasa ahora al examen el tema 2 del orden del día. Les ofrezco la palabra a los miembros del Consejo que tengan declaraciones que hacer. Tiene la palabra la delegación del Reino Unido.
Gracias, señor presidente. Durante más de 20 años, el programa nuclear y de misiles de Irán ha sido motivo de pesadumbre y preocupación internacional. El Reino Unido, una y otra vez, ha pedido una solución diplomática mediante las negociaciones y el diálogo. En 2006, este Consejo, de manera unánime, aprobó la resolución 1737, lo cual supuso todo un hito para hacer frente a esta amenaza. Esa resolución imponía sanciones que prohibían la tecnología y los materiales nucleares y la congelación de bienes en relación con el programa de enriquecimiento iraní. En 2015, este Consejo hizo suyo el Plan de Acción Integral Conjunto, el PAIC, dando alivio económico si es que Irán se comprometía a limitar su programa nuclear. Lamentamos que, más bien, Irán optó por la vía de la escalada nuclear, ampliando el programa nuclear de maneras que carecen de cualquier justificación civil digna de crédito, y incluye la acumulación de más de 400 kilos de uranio enriquecido al 60 por ciento. Irán es el único país sin armas nucleares que enriquece uranio a este nivel. En agosto de 2025, el Reino Unido, Francia y Alemania notificaron a este Consejo acerca del incumplimiento claro y deliberado del país por parte de Irán. Y en septiembre de ese año, este Consejo tomó las medidas del caso para completar el proceso del SNAVAC y restablecer así las sanciones de la ONU. Al cabo de un año, Irán ha pedido otra vez a otros Estados miembros que defiendan la Carta, pero no ha cumplido sus propias obligaciones. y respetar la autoridad de este Consejo. Permítanme tres observaciones. Primero, la Carta de la ONU requiere el pleno cumplimiento de todas las resoluciones donde se imponen sanciones, incluyendo el embargo de armas. Cada una de las seis resoluciones aprobadas en los últimos 20 años limitan la peligrosa proliferación iraní, protegen la seguridad internacional y desempeñan un papel clave para salvaguardar la arquitectura mundial de no proliferación. Todos los Estados miembros, incluyendo Irán, deben cumplir estas resoluciones según el capítulo VII, sin excepción alguna. El Comité 1737 ha de cumplir su mandato. Pedimos que se designe con prontitud el presidente del Comité y se nombre al grupo de expertos e instamos apoyo a la renovación próxima del grupo. de expertos. En segundo lugar, Irán ahora no cumple las obligaciones que aceptó libremente con arreglo al Acuerdo de Salvaguardias convenido con el OIA en virtud de sus obligaciones según el TNP. El Director General del OIA en su informe lo deja claro. El Irán no ha estado en contacto con el OIEA, más bien la falta de cooperación ha empeorado. Irán no ha dado acceso a los inspectores del organismo desde junio de 2025, salvo en Bashir. Y en el período que ha llevado el último informe, no se dio acceso en absoluto al OIEA a ninguna de las instalaciones nucleares iraníes en ese período, ninguna en absoluto. Por lo tanto, el OIEA no ha estado en condiciones de verificar la situación de las instalaciones nucleares iraníes o el material conexo, incluyendo las existencias de uranio. El informe del director general Grossi señala que este es un motivo de preocupación en cuanto a proliferación y el cumplimiento del acuerdo de salvaguardias, algo que debe tratarse con carácter sumamente urgente, al igual que el hecho de que Irán no haya cumplido el protocolo adicional desde 2021. La Junta de Gobernadores del OIEA ha dictaminado que Irán no cumple las obligaciones del acuerdo de salvaguardias Y esto fue en junio de 2025. Durante más de un año, nosotros y otros países han instado a Irán a que cumpla sus obligaciones, cosa que no ha hecho. El hecho de que Irán niegue cumplir sus obligaciones no nos deja más remedio que actuar. Ayer, la Junta de Gobernadores del organismo decidió que el incumplimiento de Irán por parte de las obligaciones de salvaguardias es tema que debería ser tratado en este Consejo. En tercero y último lugar, Irán Puede ahora optar por la vía de la diplomacia. Irán debería atender a las inquietudes de la comunidad internacional sobre el programa nuclear, volviendo a las negociaciones, cooperando plenamente con el OIEA y restableciendo la plena transparencia del programa nuclear, incluyendo las salvaguardias. El Reino Unido está dispuesto para responder de manera positiva a cualquier avance que se pueda verificar y sea digno de crédito. Señor presidente, una solución negociada es la única solución a largo plazo a la amenaza que plantea el programa nuclear iraní. Estamos decididos a buscar una solución diplomática, duradera y sostenible que vele porque Irán nunca desarrolle o adquiera el arma nuclear. Gracias.
El presidente, gracias al Reino Unido por su declaración. Tiene la palabra la delegación de Bahrein.
Gracias, señor presidente. Empiezo agradeciendo a la delegación de Francia que ocupe la presidencia del Consejo este mes. Vemos asimismo con buenos ojos que se. haya incluido en el orden del día este importante tema en relación con las sanciones establecidas según la resolución 1737, en un momento que es cada vez más apremiante recurrir a los instrumentos de que dispone el Consejo para que se respeten esas decisiones y el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Nuestro reino aprecia especialmente los esfuerzos realizados para presentar el informe periódico del Comité. de conformidad con el párrafo 18 h de la resolución, donde se dispone que el Comité ha de rendir informe al Consejo sobre sus actividades al menos cada 90 días. A este respecto, cabe observar que el informe presentado se refiere al período transcurrido desde la reactivación del Comité el 27 de septiembre de 2025, puesto que no se presentó ningún informe periódico en diciembre de 2025 o en marzo o junio de 2026. El informe que se nos presenta plantea un desafío institucional que requiere la atención del Consejo. Desde la reactivación del Comité, todavía no se ha designado un presidente, debido al bloqueo persistente que nos impide llegar a un consenso sobre el nombramiento de los presidentes de los comités y órganos subsidiarios del Consejo. Esta situación ha afectado la capacidad de estos mecanismos para cumplir plenamente sus funciones. En el caso del Comité 1737, ello se refleja directamente en sus trabajos, puesto que el Comité no ha celebrado ninguna reunión durante el período a que se refiere el informe, a pesar de que ha seguido recibiendo y tramitando solicitudes y notificaciones relacionadas con las excepciones a la congelación de activos, así como una propuesta para actualizar la lista de sanciones. En este contexto, el Reino de Bahréin Subraya la importancia de que se complete cuanto antes la estructura institucional del Comité, en particular con el nombramiento del presidente, para que el Comité pueda ejercer sus funciones de manera regular y eficaz. Asimismo, consideramos que es especialmente importante que se finalice la composición del grupo de expertos que ha de apoyar al Comité, de tal modo que se garantice también que desempeñe plenamente su mandato. El informe señala, además, que el Comité examinó una carta de la Secretaria General Adjunta para Asuntos Políticos y Conciliación de la Paz, donde se propone nombrar a ocho expertos para que trabajen dentro del grupo, de conformidad con la resolución 1929, sin que se haya alcanzado el consenso sobre dicho nombramiento. El Reino de Bahréin considera que la persistencia de esta situación limita directamente la capacidad del Comité para cumplir su mandato. El grupo de expertos no es solo un elemento de procedimiento secundario del régimen de sanciones, todo lo contrario, constituye un instrumento técnico independiente y esencial para la labor del Comité, entre otras cosas, garantizando el seguimiento de la aplicación de las medidas pertinentes y brindando asistencia a los Estados miembros a la hora de entender y cumplir sus obligaciones derivadas de las resoluciones pertinentes. A este respecto, el Reino de Bahréin exhorta a los miembros del Consejo a que obren de manera constructiva y urgente para lograr el consenso sobre el nombramiento de los miembros del grupo de expertos, que se ultime su composición para que pueda iniciar sus funciones sin demora. Señaló la necesidad de contar con un comité eficaz y un mecanismo de supervisión plenamente operativo. reviste una mayor importancia a la luz de la situación en nuestra región en los últimos meses. El Reino de Bahrein y varios otros estados de la región se han visto directamente afectados por el lanzamiento de misiles balísticos y drones por parte de Irán, que han tomado por blanco a civiles, bienes civiles, infraestructuras esenciales e instalaciones energéticas. También se han producido amenazas contra la seguridad de la navegación y las vías marítimas internacionales. También las instalaciones muy sensibles han visto expuestas a riesgos graves, en particular la central nuclear civil de Baraka en los Emiratos Árabes Unidos y las instalaciones de la Compañía del Golfo para la industria petroquímica en Baréin. Dichos ataques podrían haber tenido consecuencias humanitarias, ambientales y económicas que trascenderían las fronteras de esos Estados. Esta situación es especialmente importante en el contexto del debate de hoy. Los ataques iraníes que se han producido en la región estos últimos meses son una ilustración concreta de la consecuencia más general del incumplimiento de las obligaciones pertinentes y la importancia de que el Consejo asuma su responsabilidad respecto de la aplicación de sus decisiones. Asimismo, reafirma la necesidad de contar con un comité eficaz y un mecanismo de supervisión completo que incluyan un grupo de expertos que estén en condiciones de vigilar la aplicación de las medidas pertinentes y vigilar los posibles casos de incumplimiento. De manera conjunta, estos hechos demuestran que la cuestión del cumplimiento no solo es una cuestión técnica o de procedimiento, sino que afecta directamente a la paz y la seguridad internacionales. Señor Presidente, el Reino de Bahréin considera que las sanciones no constituyen un fin en sí, sino que se trata de una de las herramientas de que dispone el Consejo de Seguridad, gracias a la Carta de las Naciones Unidas, a fin de favorecer el respeto de las obligaciones internacionales. Asimismo, reafirmamos nuestro apoyo la labor diplomática encaminada a tratar la cuestión nuclear iraní, garantizando su carácter exclusivamente pacífico, reduciendo las tensiones y restableciendo la confianza, la seguridad y la estabilidad en la región. La Junta de Gobernadores del OIEA ayer aprobó una resolución sobre el programa nuclear iraní, donde se destaca la necesidad de resolver sin demora las cuestiones pendientes sobre el incumplimiento por parte de Irán de sus obligaciones en materia de salvaguardias. Esta resolución también pone de relieve la importancia de adoptar un enfoque integral del tratamiento de esta cuestión, que incluya el respeto de las obligaciones internacionales, la plena cooperación con el organismo, y la continuación de la vía diplomática. Bahréin considera que este planteamiento es la mejor manera de lograr una solución a largo plazo de la cuestión nuclear iraní, reforzar el régimen de no proliferación y contribuir a que se mantenga la seguridad y la estabilidad regionales e internacionales. El Reino de Bahréin pide a Irán a que coopere plenamente con el OIEA, que cumpla sus obligaciones internacionales y que se abstenga de cometer cualquier acto que pueda aumentar las tensiones o poner en entredicho la seguridad y la estabilidad de los Estados de la región. Para terminar, El Reino de Bahréin reafirma su apoyo a todo esfuerzo diplomático serio que pueda llevar a una solución duradera, garantizar la no proliferación de las armas nucleares, fortalecer la seguridad y la estabilidad y sentar las bases de las relaciones regionales que se basen en el respeto a la seguridad de los Estados, su integridad territorial, el principio de la no injerencia en los asuntos internos y la buena vecindad. Gracias.
Gracias al representante del Reino de Bahréin por su declaración. Tiene ahora la palabra el representante de la República Democrática del Congo.
Señor presidente de la República Democrática del Congo, dar las gracias a la presidencia francesa por haber convocado esta sesión.
Abordamos esta cuestión con una prioridad constante, la de contribuir a la paz y la seguridad internacionales y preservar la unidad del Consejo. Tomamos nota de los hechos acaecidos desde septiembre de 2025 en cuanto a las disposiciones relativas a la cuestión nuclear iraní. Observamos, asimismo, que algunas de estas evoluciones dan lugar a divergencias de opinión entre los miembros del Consejo, en particular en cuanto a su interpretación y a sus consecuencias.
En este contexto, nos parece esencial.
En este contexto, nos parece fundamental que se puedan examinar estas divergencias con un espíritu de diálogo y de responsabilidad, con el fin de mantener, en la medida de lo posible, la continuidad y la eficacia de los mecanismos pertinentes del Consejo. Desde esta óptica, la República Democrática del Congo otorga especial importancia al mantenimiento de las capacidades de seguimiento, de información y de verificación las cuales le permitan al Consejo contar con elementos fiables e imparciales para esclarecer su examen de esta cuestión y sus decisiones al respecto. Señor Presidente, esta exigencia de transparencia y de confianza se refleja también en el papel del Organismo Internacional de Energía Atómica como Estado parte en el Tratado de Pelindaba. que hace de África una zona libre de armas nucleares, la República Democrática del Congo reafirma la importancia del papel del OIEA y lo alienta a que continúe con su labor técnica en un espíritu de imparcialidad, independencia y rigor. Más allá de la cuestión nuclear como tal, seguimos atentos a sus consecuencias más amplias para la paz y la seguridad internacionales. Mi delegación sigue preocupada ante el empeoramiento de la situación de seguridad en Oriente Medio y ante sus posibles consecuencias más allá de la región, en particular, sus consecuencias para la seguridad marítima, para el suministro energético y para la estabilidad económica internacional.
Ante estos riesgos, la República Democrática del Congo pide a todas las partes interesadas que hagan gala de moderación y reafirmamos nuestro apego a la solución pacífica de las controversias. En tal sentido, alentamos a que se siga dialogando con miras a llegar a una solución duradera, verificable y mutuamente aceptable a la cuestión nuclear iraní, y que se propicie la reducción de las tensiones regionales. Dicho proceso debería permitir fortalecer las garantías necesarias para todas las partes, así como restablecer paulatinamente la confianza.
La cual es una condición indispensable para lograr una solución duradera.
Señor Presidente, en las circunstancias actuales, seguimos convencidos de que el diálogo, la transparencia y la cooperación deben seguir orientando la acción colectiva.
Como ya lo habíamos subrayado en.
Nuestras declaraciones de los pasados 12 y 16 de marzo del corriente, corresponde al Consejo de Seguridad superar, en la medida de lo posible, sus divergencias, a fin de mantener la eficacia de sus trabajos, en particular a través de sus órganos subsidiarios.
Para terminar, la República Democrática del Congo.
Desea afirmar que, por su parte, seguirá respaldando los esfuerzos encaminados a preservar la unidad del Consejo.
A propiciar el diálogo y a contribuir a una solución pacífica, conforme al derecho internacional y respetuosa de las responsabilidades que corresponden a este órgano. Muchas gracias.
Gracias al representante de la República Democrática del Congo por su declaración. Tiene ahora la palabra la delegación de Liberia.
Gracias, presidente. Nos reunimos en una encrucijada para la paz y la internacional y para la autoridad del Consejo. Una encrucijada en la cual las interpretaciones divididas sobre las resoluciones 2231 y 1737 siguen poniendo a prueba nuestra estructura multilateral. Para los países pequeños y en desarrollo, como es el caso de Liberia, el orden internacional basado en normas no es un lujo académico, es nuestro principal escudo. Mientras los Estados miembros debaten sobre plazos de procedimiento, las pugnas jurídicas nunca deben servir de excusa para la parálisis de la supervisión. A Liberia le queda claro que el Consejo esté de acuerdo con que no podemos hacer que una cuestión nuclear se vuelva más segura apagando la luz, solo para luego discutir quién fue el que colocó en el lugar erróneo el interruptor. Por eso, Liberia pide que haya una vigilancia práctica, sustentada en la primacía del Organismo Internacional de Energía Atómica. La verificación es el elemento fundamental no negociable de la no proliferación. Por tanto, exhortamos a que haya un acceso puntual y restricto y una transparencia completa a fin de que el OEA pueda verificar todos los materiales, instalaciones y actividades de enriquecimiento. La diplomacia, si no va acompañada de una verificación rigurosa, no da garantías, no da tranquilidad, sino que es una promesa escrita con tinta invisible. Señor presidente, nuestra preocupación no es ni teórica ni lejana desde un punto de vista geográfico, porque la Unión Africana sistemáticamente ha advertido de que la inestabilidad en Oriente Medio acarrea consecuencias mundiales. Un error de cálculo estratégico a miles de kilómetros de distancia no se mantiene lejos, sino que llega a las puertas de una mujer que tiene un puesto en un mercado en Monrovia y que se traduce en precios no asequibles del transporte y en un arroz que cuesta más caro. Cuando fracasa la no proliferación, la seguridad humana sufre en todas partes. Por tanto, exhortamos a los miembros a que superen este punto muerto de procedimiento que paraliza a los órganos subsidiarios, al grupo de expertos y su mecanismo de presentación de informes. Las desavenencias en cuanto a determinadas cuestiones no deben paralizar la seguridad colectiva. Para terminar, presidente, el objetivo de este Consejo no es solo ser un reflejo de las divisiones internacionales, sino tender puentes entre ellas. Pedimos que haya una vía diplomática disciplinada que proteja la infraestructura regional frente a la escalada militar, que restablezca un pleno cumplimiento de los salvaguardias y que obtenga una paz duradera, sustentada en una verificación multilateral robusta. Gracias.
Doy las gracias al representante de Liberia por su declaración. Tiene ahora la palabra la delegación de Grecia.
Gracias, presidente. Yo también doy las gracias a la Secretaría por la labor realizada en apoyo del Consejo y del Comité de la 1737. Presidente, sistemáticamente hemos recalcado que el restablecimiento del Comité establecido en virtud de lo dispuesto en la resolución 1737 era tanto válido como legítimo. Tras la activación del mecanismo de restablecimiento automático de las sanciones, lo que se conoce como mecanismo SNAPAC, se restablecieron las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y, por tanto, las obligaciones que dimanaban de las mismas deben ser acatadas por todos los Estados miembros. La gran mayoría de los Estados miembros ha reafirmado este principio fundamental, como lo demuestran de nuevo los resultados de la votación de hoy. Para que se cumplan de manera efectiva estas obligaciones, el Comité debe contar con las herramientas necesarias para poder cumplir con su mandato. En este sentido, es especialmente importante que cuente con un grupo de expertos que funcione debidamente. Por consiguiente, Grecia respalda el proyecto de resolución, así como la prórroga propuesta para el mandato del grupo de expertos, y consideramos que El restablecimiento del grupo de expertos es un paso importante para que el comité establecido en virtud de la resolución 1737 pueda cumplir efectivamente con su mandato y garantizar la plena aplicación de las decisiones del Consejo. Al propio tiempo, la aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad y de las medidas de sanciones no es más que parte de un esfuerzo más amplio encaminado a lograr una solución diplomática a la cuestión nuclear iraní. Señor Presidente, La posición de Grecia en lo que respecta al programa nuclear iraní no ha cambiado, a saber, Irán jamás debe desarrollar ni adquirir armas nucleares. La naturaleza y la magnitud de las actividades nucleares de Irán, junto con las cuestiones pendientes en cuanto a la transparencia, siguen suscitando profunda preocupación. La acumulación constante de uranio altamente enriquecido pone de manifiesto la urgencia de restablecer la confianza en el carácter exclusivamente pacífico del programa nuclear de Irán. El papel de la OEA es, pues, indispensable. Irán debe cooperar de manera plena y constructiva con el organismo y brindarle el acceso y la información necesarios para que pueda cumplir con sus responsabilidades en materia de verificación en forma efectiva e independiente. Solo con una transparencia constante, con una verificación creíble, se podrán dar las garantías que requiere la comunidad internacional. Señor presidente, seguimos profundamente preocupados ante la intensificación constante de la situación en la región. Es urgente volver al diálogo y reanudar las negociaciones. La diplomacia sigue siendo el único camino viable para lograr una paz y una estabilidad duraderas. De igual manera, el respeto del derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario, debe seguir siendo algo central en nuestros esfuerzos conjuntos. La protección de los civiles y de la infraestructura civil reviste una importancia capital. Han de ser protegidos en todo momento y nunca deben ser blanco de ataques. Al propio tiempo, la estabilidad de las cadenas de suministro mundiales y regionales, especialmente las cadenas de productos básicos, como los alimentos y los fertilizantes, dependen de que se mantenga la libertad de navegación y de que haya.
Una circulación irrestricta de los navíos internacionales. En este sentido, se debe volver de inmediato al statu quo ante. El derecho de tránsito a través de los estrechos internacionales, como el estrecho de Ormuz, tal y como se refleja en la COMBEMAR, se ha de respetar cabalmente.
La industria naviera internacional debe seguir estando exenta de trabas, amenazas o medidas que no estén en conformidad con el derecho internacional. Los mismos principios se aplican a otras rutas marítimas esenciales, como el Mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb. La seguridad de estas arterias marítimas es un elemento esencial para la paz y la seguridad internacionales. Presidente, en última instancia, no hay alternativa sostenible a la diplomacia y al regreso a las negociaciones. Un acuerdo amplio, respaldado de una efectiva verificación y, en consonancia con el derecho internacional y con la Carta de las Naciones Unidas, sigue siendo la mejor vía para abordar las inquietudes de proliferación y restablecer la estabilidad regional. Alentamos a Irán a que participe de manera seria y constructiva en negociaciones que permitan arrojar una solución duradera y que dé garantías claras, duraderas y verificables en cuanto a la naturaleza pacífica de sus actividades nucleares. Grecia, por su parte, seguirá trabajando constructivamente con todos los miembros del Consejo para promover estos objetivos. Muchas gracias.
Doy las gracias a la representante de Grecia por su intervención. Tiene ahora la palabra la delegación de Panamá?
Gracias, señor presidente. Le agradecemos la convocatoria de esta reunión. Desde la reinstauración del Comité 1737, se han elaborado reportes periódicos en cumplimiento de la obligación de informar cada 90 días al Consejo de Seguridad. Sin embargo, estos reportes no han podido ser formalmente adoptados. En este contexto, resulta pertinente examinar el borrador del informe más reciente, pues permite conocer el estado actual del Comité y particularmente, evaluar el grado en que éste ha podido avanzar en el cumplimiento de su mandato. Del contenido del borrador del reporte se desprende que el Comité ha enfrentado limitaciones que condicionan el adecuado ejercicio de algunas de sus funciones, lo que plantea interrogantes respecto de su capacidad para cumplir plenamente con el mandato que le ha sido conferido. Es preciso reconocer que el funcionamiento del Comité no debe considerarse de manera aislada, dado que el Comité 1737 se inserta en la arquitectura institucional y normativa del régimen de sanciones de las Naciones Unidas. En consecuencia, el debilitamiento de uno de sus componentes no constituye una afectación meramente individual, sino que puede comprometer la solidez y efectividad del sistema en su conjunto. La eficacia de esta arquitectura depende, precisamente, de la capacidad de cada uno de los órganos que la integran para desempeñar adecuadamente sus funciones de supervisión, coordinación y aplicación de las medidas adoptadas por el Consejo de Seguridad. Las disposiciones políticas que han impedido la asignación de las presidencias de los órganos subsidiarios y, por ello, limitado el funcionamiento de sus comités, tienen, por tanto, implicaciones que trascienden lo procedimental, pues afectan a la capacidad de estos órganos para cumplir eficazmente con sus mandatos. Señor presidente, en este contexto, las medidas adoptadas por el Consejo de Seguridad tienen una incidencia que trasciende el funcionamiento interno de sus órganos, en tanto requieren de su correspondiente implementación a nivel nacional. La República de Panamá, en el ejercicio de sus competencias y en reconocimiento de la obligatoriedad de dichas medidas, ha adoptado las disposiciones pertinentes para fortalecer las capacidades de los sectores público y privado en la implementación de las sanciones internacionales en la prevención del financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva, ya que la capacidad del régimen para traducir las decisiones adoptadas por el Consejo de Seguridad en medidas efectivamente aplicables depende también de elementos de carácter técnico. Entre ellos, consideramos fundamental la actualización periódica de las listas de sanciones, cuya precisión y vigencia resultan necesarias para facilitar implementación adecuada por parte de los Estados miembros. Los listados desactualizados no benefician a ninguna de las partes y pueden generar dificultades tanto prácticas como jurídicas al situar a los Estados ante la necesidad de aplicar medidas que no siempre reflejan de manera adecuada la realidad vigente. Señor Presidente, la República de Panamá ha reiterado en múltiples foros su firme compromiso con el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, y reconoce que sus objetivos solo pueden alcanzarse mediante mecanismos eficaces de verificación y supervisión, entre los que destacan las salvaguardas del Organismo Internacional de Energía Atómica y, cuando corresponda, los mecanismos establecidos por el Consejo de Seguridad en materia de no proliferación. Por ello, exhortamos a todos los Estados miembros a preservar y fortalecer estos mecanismos a fin de que puedan cumplir sus funciones de manera plena, independiente y eficaz. Muchas gracias.
Doy las gracias al representante de Panamá por su declaración. Tiene ahora la palabra la delegación de Dinamarca.
Gracias, señor presidente. Muchas gracias a Francia por haber convocado esta sesión. De nuevo, lamentamos que el Comité de la 1737 no haya podido llegar a un acuerdo sobre su informe trimestral. Esta incapacidad constante de llegar a un acuerdo socava la capacidad del Consejo de cumplir con sus responsabilidades. La posición de Dinamarca sigue siendo clara. Nunca se debe dejar que Irán desarrolle o adquiera armas nucleares, por ende, Apoyamos enérgicamente los esfuerzos diplomáticos constantes por abordar las inquietudes relativas al programa nuclear iraní y por restablecer una verificación internacional efectiva. La labor efectiva del Comité de la 1737 es decisiva en tal sentido. Por consiguiente, lamentamos profundamente la constante desavenencia en cuanto a la situación de las medidas de sanciones reestablecidas por el Consejo de Seguridad y el enfoque que han adoptado algunos miembros del Consejo, los cuales se niegan a reconocer que todas las sanciones contra el Irán, de hecho, se reimpusieron el año pasado. También nos preocupa el hecho de que. se siga sin poder designar a una presidencia para el Comité de la 1737. Es especialmente preocupante porque el mandato de su grupo de expertos vencerá a finales de este mes. Si no hay un comité que tenga una presidencia que funcione debidamente y con sus efectivos mecanismos de supervisión, la aplicación del régimen de sanciones se debilita aún más. Dinamarca sistemáticamente ha participado de manera constructiva en los trabajos del Comité de la 1737. Pedimos a todos los miembros del Consejo que cumplan con sus responsabilidades que acaten a carta cabal las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y que velen porque el Comité pueda funcionar de manera efectiva con arreglo a su mandato. También lamentamos que algunos miembros del Consejo estén utilizando su oposición al Comité de la 1737 para frenar la designación plena y formal de las presidencias y vicepresidencias de todos los órganos subsidiarios. Ya hace mucho tiempo que se tendría que haber solucionado esta cuestión. Seguimos muy preocupados ante la falta de cooperación de Irán con el OIEA y ante la incapacidad de dicho organismo de verificar como es debido para dar garantías en cuanto a las actividades nucleares de Irán. No hay justificación civil creíble para la cantidad de uranio altamente enriquecido que ha producido Irán. Más preocupante aún es que durante más de un año el OIEA no ha podido verificar actividades adicionales de enriquecimiento por falta de acceso. Este grave incumplimiento de las obligaciones en materia de salvaguardias no se puede normalizar. Apoyamos la resolución que se aprobó ayer en la Junta de Gobernadores del OEA y, al igual que otros, exhortamos encarecidamente a Irán a que restablezca una plena cooperación con el OEA. Asimismo, sigue preocupándonos sobremanera la situación de seguridad general que impera en la región. Dinamarca piden que acate plenamente la resolución 2817, que ponga fin a los ataques contra los países de la región y que se abstenga de hacer cualquier cosa que amenace la libertad de navegación o que la socave aún más. La situación en el estrecho de Ormuz no solo es un desafío para la región. El estrecho es un curso de agua internacional esencial y su cierre tiene consecuencias mundiales. Alteraciones al comercio mundial, aumento de los precios de la energía, aumento de la inseguridad alimentaria. Las consecuencias se dejan sentir en todo el mundo y los más vulnerables son los que pagan el precio más alto. Defender el derecho internacional, en particular el derecho internacional humanitario, debe seguir siendo prioritario para todas las partes implicadas. Hay que proteger a los civiles. y el tránsito libre y seguro por el estrecho de Ormuz se debe restablecer. Gracias.
Gracias a Dinamarca por su declaración. Tiene ahora la palabra la representante de Letonia.
Gracias, presidente. Gracias a la presidencia francesa por convocar esta sesión, establecida jurídicamente en el mandato. Quisiera comenzar afirmando lo obvio, a saber, que se han restablecido las sanciones de las Naciones Unidas contra Irán y que se mantienen en vigor. Reflejan el derecho internacional vinculante y todos los Estados miembros de la organización, incluidos los miembros de este Consejo, tienen la obligación de respetarlo y acatarlo. El Comité de la 1737 también se ha restablecido y está cumpliendo con su mandato, tal y como se refleja en su Participación en los procedimientos de excepción pertinentes, pese a la demora sin precedentes en la designación de presidencias de los órganos subsidiarios del Consejo en 2026. Es lamentable, en este sentido, que de nuevo no hayamos podido llegar a un acuerdo sobre el informe trimestral del Comité de 1737. El hecho de que se haya demorado la designación de presidencias impide cumplir con el mandato del Consejo. También es decepcionante que recientemente no se pudiera llegar a un acuerdo sobre nuevos listados y sobre un grupo de expertos. Las sanciones del Consejo de Seguridad, presidente, son vitales en virtud del derecho internacional para frenar la conducta ilícita de los Estados. Su reimposición se ha producido tras el hecho de que Irán, de manera sistemática y constante, no haya cumplido con sus obligaciones internacionales vinculantes, concretamente en virtud del PAIC, del TNP y del Acuerdo de Salvaguardias. Esta semana, la Junta de Gobernadores del OIEA en Viena decidió remitir el incumplimiento de larga data de Irán al Consejo de Seguridad, y albergamos sinceramente la esperanza de que todos los miembros del Consejo se tomen esta remisión con seriedad. Irán ha retirado el acceso requerido a los inspectores del OIEA. Dicho organismo ha afirmado en reiteradas oportunidades que ha perdido la continuidad de los conocimientos sobre los arsenales de uranio altamente enriquecido de Noriam. Anteriormente se había informado de un enriquecimiento de hasta el 60% y esto de ninguna manera encaja con fines pacíficos. Solo un acceso irrestricto a los inspectores de la OIEA, todos los emplazamientos pertinentes y un regreso a las negociaciones significativas sería un punto de partida legítimo para un proceso diplomático que permita levantar las sanciones actuales a Irán. Presidente, en lugar de trabajar para resolver estas cuestiones pendientes, Irán ha seguido recrudeciendo más la situación. Sus vecinos han seguido sufriendo actos no provocados. El clima regional de seguridad y los esfuerzos de solución del conflicto se ven socavados por sus filiales y todos estamos sufriendo los intentos perniciosos de Irán de poner a su merced la economía mundial. Ha tratado de utilizar un curso de agua internacional para ejercer influencia, desacatando por completo la COMBEMAR. Ha trastocado gravemente innumerables cadenas esenciales de suministro, sobre todo la de fertilizantes, poniendo así en peligro de inseguridad alimentaria a millones de personas de todo el mundo, y posiblemente incluso poniéndolos en peligro de hambruna. Irán debe poner fin a estos actos temerarios, cuyas consecuencias humanitarias han sido demasiado graves. Por desgracia, estas son solo las manifestaciones más recientes de la influencia desestabilizadora de Irán en la región y otras regiones. Condenamos rotundamente el apoyo de Irán a Rusia en su agresión como Estado patrocinador del terrorismo que apoya a otro Estado que aterroriza a los civiles ucranianos, a menudo con las mismas armas que Irán ha venido utilizando contra sus vecinos del Golfo. La diplomacia sigue siendo el mejor instrumento para lograr una solución amplia que permita que Irán nunca obtenga armas nucleares. Hasta entonces, las sanciones se mantendrán en vigor. Los esfuerzos por Cuestionar hechos jurídicos no altera las obligaciones que incumben a todos los Estados en virtud del derecho internacional. Letonia seguirá participando de manera constructiva en esta cuestión para defender las decisiones del Consejo, incluido el régimen de sanciones de la 1737, hasta que cambien considerablemente las acciones de Irán. Gracias.
Muchas gracias. Somalia tiene la palabra a continuación.
Somalia reafirma su compromiso inquebrantable respecto a la no proliferación de armas de destrucción masiva, la solución pacífica de controversias y la preservación de la paz y la seguridad internacionales. Tomamos nota de las opiniones divergentes entre los miembros del Consejo respecto al Comité establecido en la resolución 1737, un enfoque mesurado, equilibrado y con principios es esencial para atender a las inquietudes de todas las partes, a la vez que se salvaguarda el espacio para la diplomacia. Resaltamos la primacía de la Carta y el derecho internacional. Las diferencias sobre cuestiones jurídicas y de procedimiento no deberían impedir al Consejo cumplir plenamente su responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales. Por eso, alentamos a todas las partes a que participen de manera constructiva y de buena fe para preservar la unidad, credibilidad y eficacia del Consejo. Respecto de la cuestión nuclear iraní, instamos a que se vuelva a la mesa de negociaciones y se reanude una diplomacia sostenida, significativa y orientada a los resultados. Una solución negociada que se cimente en las resoluciones pertinentes del Consejo y de conformidad con el derecho internacional es la única vía posible para resolver las cuestiones pendientes relativas a la no proliferación. Asimismo, reconoce el papel indispensable que desempeña el OIEA en la verificación, vigilancia, seguridad nuclear y preservación de la estabilidad internacional. Recalcamos la importancia de velar porque el organismo pueda llevar a cabo su mandato de manera independiente, imparcial y eficaz, de conformidad con los acuerdos de salvaguardias y las obligaciones aplicables a nivel internacional. Reconocemos, además, el papel esencial de la OIEA para vigilar el material nuclear, incluyendo el uranio altamente enriquecido, y a la hora de aclarar las cuestiones pendientes sobre la ubicación y condición de ese material. Reiteramos nuestro llamado a que se establezca una zona libre de armas nucleares y de destrucción masiva en el Oriente Medio. Pedimos a todos los Estados de la región, sin excepción, que se sumen al Tratado de No Proliferación y que cumplan plenamente sus obligaciones internacionales. Dicha zona supondrá una contribución importante para forjar la confianza, la no proliferación y una paz y estabilidad duraderas. Señor Presidente, nos preocupa sobremanera que ya nueve meses después de iniciado el año, el Consejo no esté en condiciones de acordar el nombramiento de presidentes y vicepresidentes. Este estancamiento prolongado ya sigue una demora sin precedentes el año pasado y es el segundo año consecutivo en que se demora la asignación de estos puestos. Por lo tanto, Nos preocupa esta situación que debilita el funcionamiento del Consejo y sus órganos subsidiarios. Para concluir, debemos cimentarnos en el diálogo, el respeto mutuo y el compromiso renovado para con la Carta y el multilateralismo. El entorno de su fragilidad exige moderación y un contacto diplomático sostenido. Somalia está dispuesto a estar en contacto constructivo con todos los Estados miembros para forjar una senda pacífica y diplomática que defienda la Carta, respete el derecho internacional, fortalezca el régimen de no proliferación y contribuya a la paz y la seguridad internacionales. Gracias, presidente.
Gracias a Somalia. Tiene la palabra la delegación de Pakistán.
Gracias, señor presidente. Pakistán está sumamente preocupado ante la situación en la región, caracterizada por tensiones constantes, hostilidades y un conflicto constante. Los acontecimientos recientes ilustran una vez más lo frágil que es la situación, el riesgo de que se agrave y la necesidad de una solución diplomática. El aumento de la violencia en Oriente Medio en los últimos días es sumamente preocupante para las perspectivas de paz y seguridad en la región y otros lugares. Lamentablemente, esta nueva violencia y el tambalearse de la diplomacia también incide en la cuestión nuclear iraní. Inclusive en el Consejo, reafirmamos nuestro apoyo a que se resuelvan todas las cuestiones pendientes, incluyendo la cuestión nuclear iraní, por medios pacíficos, contactos diplomáticos y un diálogo sostenido. A modo de verdad, Pakistán, la diplomacia y el diálogo deben ser los principios rectores para lograr una solución negociada de todas las cuestiones polémicas de conformidad con los derechos, obligaciones y responsabilidades de las partes de que se trate. Con ese ánimo, precisamente desde un principio, Pakistán ha llevado a cabo una labor diplomática constructiva en apoyo a que se reduzcan las tensiones, se logre el alto el fuego y se alcance, en general, la estabilidad en la región, mediante una interacción sostenida a nivel de los líderes y también una activa coordinación con otros socios de la región. y otras regiones. Una y otra vez hemos procurado alentar el diálogo, facilitar el intercambio de mensajes y ayudar a crear el espacio y las condiciones propicias para que se lleven a cabo negociaciones cargadas de significado. Nuestro enfoque resalta el compromiso de Pakistán para con la estabilidad regional y la paz internacional, lo cual refleja nuestra preferencia por una diplomacia de principios basada en el diálogo para hacer frente a los retos geopolíticos. Seguimos esforzándonos para conseguir el objetivo más general de lograr la paz y la seguridad. En vista del espacio necesario, la diplomacia todavía nos permitiría resolver las cuestiones pendientes de manera pacífica. Con ese fin, hace falta una labor minuciosa, constante, para lograr la solución pacífica diplomática a este conflicto y todas las cuestiones pendientes, algo que Muchos de los aquí presentes han destacado incluso hoy. Pakistan invita a todas las partes a que hagan gala de moderación, a que opten por la vía de la paz y la seguridad para todos. Por último, nos preocupan las divisiones constantes en el Consejo de Seguridad y el estancamiento resultante que ha incidido en el trabajo de los órganos subsidiarios. Esperamos que los miembros demuestren unidad y asuman su responsabilidad para superar este reto y encontrar un propósito común en la defensa de la paz y la seguridad internacionales. Gracias.
El presidente, gracias a Pakistán por su declaración. Antes de cederle la palabra, quiero darle una cordial bienvenida al Consejo de Seguridad al señor Embajador Mauricio Gaona, nuevo Representante Permanente de Colombia. Será un gusto trabajar con usted y con su misión en los próximos años.
Tiene la palabra.
Gracias, señor presidente. Gracias por su cálida bienvenida. Colombia desea señalar a la atención del Consejo de Seguridad la cuestión que nos ocupa El mecanismo snapback de restablecimiento de las sanciones es un mecanismo operativo. Ahora, si este mecanismo alcanza el objetivo de resolver el conflicto entre las partes, no hace que el acuerdo mediante el cual se estableció, mucho menos las sanciones del Consejo, inexistentes. Esa interpretación pondría en entredicho la capacidad del Consejo para lograr sus objetivos. Además, amenazaría la estabilidad del sistema jurídico internacional.
La República de Colombia reconoce el restablecimiento del Comité 1737 y de su panel de expertos. Todas las resoluciones que le siguieron a la resolución 1737 la resolución 1803, 1835, 1929, las seis resoluciones de hecho, son derecho internacional público y deben ser respetadas como derecho internacional público. La presunta inefectividad de un mecanismo operativo para resolver controversias no diluye el efecto jurídico precedente de una disposición del derecho internacional. El derecho internacional no es un derecho que se basa en la interpretación de los hechos recurrentes, sino en el respeto de los principios que lo preceden y sostienen. Desde la Convención de Viena, que nos recuerda the good faith principle in the execution of contracts. Ese principio de la buena fe, precisamente, en un elemento de consideración analítica tan trascendente como la paz internacional, la estabilidad, no solamente de la región, sino del mundo, la posibilidad de que todas las naciones podamos controlar el enriquecimiento de uranio hasta ciertos límites, enriquecimiento que ha sido establecido en un tratado que Irán firmó o al cual se adhirió en 1979. Es un compromiso, y no debe ser interpretado de ninguna manera por la laicidad de un mecanismo operativo como una norma del derecho internacional inexistente, sobre todo cuando está acompañada de sanciones y de la fuerza que tiene el Consejo de Seguridad desde la Carta de Naciones Unidas. Por lo tanto, Para la República de Colombia no existe ninguna duda que el régimen de sanciones es aplicable, es existente, y que el Consejo debe mediar lo antes posible para que opere el restablecimiento del Comité 1737 y el plan de expertos. Es parte de su mandato internacional. Como miembro de la Junta de Gobernadores del organismo, OIEA, Colombia ha acompañado también las decisiones adoptadas acerca del programa nuclear en Naví, incluida la decisión adoptada esta semana por la Junta de Gobernadores de transmitir al Consejo de Seguridad sus determinaciones sobre el incumplimiento de este país y, más reciente, el informe del director general del organismo. Colombia apoya el restablecimiento del Comité 1737 y su plan de expertos. Para nosotros se trata no de una cuestión meramente política, sino de una cuestión legal que es indiscutible. Los principios del derecho internacional deben ser respetados. Gracias, presidente.
El presidente, doy las gracias al representante de Colombia por su declaración. Le doy la palabra a continuación a la representación de la Federación de Rusia.
Gracias, señor presidente. Una vez más, nos vemos obligados a expresar nuestra profunda preocupación ante el hecho de que la mayoría de los miembros del Consejo no hayan encontrado la fuerza o el valor para defender las decisiones adoptadas previamente por este Consejo. Agradecemos a los miembros que han intentado apoyar el intento de un grupo de países de socavar la autoridad del Consejo en beneficio de sus intereses políticos. Hoy volvemos a asistir a una sesión ritual del Consejo sobre un punto inexistente del orden del día. Se trata de una vulneración del procedimiento, además de ser un despilfarro del tiempo y los recursos del Consejo. Esta sesión carece de tema, de objeto. El Consejo no ha adoptado ninguna decisión sobre el restablecimiento de los efectos de la resolución antiiraní del Consejo, en particular el restablecimiento del Comité 1737 y el mecanismo de restablecimiento de las sanciones, SNAP-Back. No se ha desencadenado el mecanismo previsto durante la vigencia de la resolución 2231. No vamos a reiterar los motivos por los que Francia, Reino Unido y Alemania No han podido referirse a estas disposiciones porque ya lo hemos hecho una y otra vez. Quienes estén interesados podrán remitirse a esas intervenciones y al análisis jurídico preparado conjuntamente por Rusia, China e Irán y distribuido al Consejo y a la Asamblea General en 2025. La resolución 2231 venció, tal y como estaba previsto, el 18 de octubre de 2025. Ese mismo día, ese tema del orden del día se retiró de la lista de cuestiones tratadas por el Consejo, por lo que oficialmente el Consejo concluyó así el examen del programa nuclear iraní. Ninguna medida ilegal por parte de la Secretaría en violación del artículo 100 de la Carta, en particular la restauración del sitio web del Comité 1737 y su lista de sanciones, cambiarán esta realidad. Subrayamos que nuestro país no aceptará ninguna decisión del Consejo encaminada a legitimar las afirmaciones según las cuales se ha reactivado el mecanismo SNAP-Back. Nos seguimos oponiendo a cualquier intento por reactivar el Comité 1737. Rusia defenderá la integridad y el carácter obligatorio del respeto estricto de las decisiones adoptadas previamente por el Consejo, en cuanto al vencimiento de las resoluciones sobre la cuestión iraní. Instamos a nuestros colegas occidentales a que dejen de intentar, de manera ilegítima, restablecer el efecto de dichas resoluciones y a que dejen de obstaculizar el funcionamiento apropiado del Consejo y sus órganos subsidiarios. Señor Presidente, Este tipo de sesión carece de fundamento procesal, no tiene ningún valor político añadido, no guarda relación con la seguridad de la paz internacionales. Quienes convocan estas reuniones y viven en una realidad paralela, repiten la misma ficción sobre el programa nuclear iraní, distorsionan los hechos, en particular los informes del director general del OIEA, incluso los que ha preparado sin contar con un mandato. Estos miembros también hacen caso omiso de la realidad en el terreno. Si nuestros colegas occidentales estuvieran realmente preocupados por el mantenimiento del régimen mundial de no proliferación, entonces habrían designado la fuente directa de estas amenazas. Estados Unidos no solo ha desencadenado la crisis respecto del Plan de Acción Integral Conjunto, al retirarse unilateralmente del mismo en 2018, sino que además han recurrido a la fuerza. Junto con Israel, han llevado a cabo una serie de ataques contra las instalaciones nucleares pacíficas iraníes que estaban sujetas al régimen de salvaguardias del OIA. Estos actos ilegales e imprudentes de Washington y Jerusalén Occidental que amenazan con desencadenar una catástrofe de gran escala con consecuencias imprevisibles para Oriente Medio, han sido un intento por socavar la autoridad del TNP y el sistema de salvaguardias que lo sustenta. Precisamente, estos actos son los que han obstaculizado la continuidad de las actividades de verificación de los inspectores del OIEA en Irán. A pesar de ello, Irán ha estado dispuesta a seguir cooperando con la Secretaría del OIA sobre esta cuestión. Las delegaciones europeas, no obstante, no solo se niegan a llamar las cosas por su nombre, sino además que fingen que nada ha ocurrido o nada está ocurriendo. Y lo que es aún peor, apoyan los actos agresivos contra Irán y sus instalaciones nucleares, atribuyendo toda la responsabilidad de la situación a Teherán. Los países occidentales siguen alimentando de manera artificial las tensiones, tanto en Nueva York como en Viena. El último ejemplo es la adopción ayer de una resolución politizada por parte de la Junta de Gobernadores de la OEA, que, por cierto, no contempla que se remita la cuestión al Consejo de Seguridad de la ONU. Ahora bien, los que han fomentado esta resolución Reino Unido y Francia tienen el cinismo de hablar de su compromiso con la solución diplomática sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, la incoherencia de la posición de estos Estados sobre la cuestión salta a la vista, inclusive para quien mira la situación desde fuera. La Federación de Rusia rechaza de plano los intentos de manipular la actividad del Consejo lograr un ajuste de cuentas políticas con Teherán. Estos actos irresponsables nos distancian de la posibilidad de alcanzar soluciones negociadas para encontrar una solución duradera al conflicto en el Golfo Pérsico y eliminar cualquier prejuicio o sospecha respecto del programa nuclear iraní. El acuerdo sólo será posible sobre la base de un equilibrio adecuado entre los intereses y derechos y deberes legítimos de Irán. Instamos a los colegas occidentales a que dejen de echar leña al fuego. Esperamos que todos los Estados, actuando de manera constructiva, sigan tomando medidas propicias para que se resuelva de manera rápida, diplomática y política la situación. Es lo que desea Rusia. Gracias.
El presidente, doy las gracias a la Federación de Rusia. Le ofrezco la palabra a la delegación de Estados Unidos.
Gracias a Francia, que en su calidad de presidente del Consejo ha convocado esta reunión, a pesar de que hay quienes en este Consejo que procuran socavar la labor de este Comité. Hace un año, el Consejo decidió restablecer el Comité 1737, lo cual Planteaba la inquietud del Consejo sobre el hecho de que el programa nuclear iraní siguiera adelante de manera oculta, sin visibilidad para la comunidad internacional. El Consejo, por lo tanto, decidió establecer este Comité con un mandato específico y estrecho, el de supervisar, en apoyo a las seis resoluciones establecidas del Consejo, el cumplimiento de las sanciones, el listado de las sanciones y los informes presentados cada 90 días. Esa labor persiste a pesar de que los colegas que obstruyen están decididos a ocultar la visibilidad de las violaciones de las sanciones ante el público. Esta injerencia procura permitir a Irán seguir incumpliendo las salvaguardias en relación con el TNP y proteger a quienes violan las sanciones del régimen 1737. En su último informe esta misma semana, el director Grossi de la OIEA señaló que el organismo no ha recibido información del Irán acerca de la situación de sus materiales o instalaciones nucleares declarados. El OIEA no ha tenido acceso a ninguna de las instalaciones para llevar a cabo verificaciones in situ. El director general dijo que esta falta de acceso dejaba al organismo la imposibilidad de llevar a cabo su responsabilidad según el acuerdo. Una vez más pidió a Irán que estuviera en contacto con el Organismo, manteniendo un contacto positivo. A pesar de la preocupación por la seguridad de los inspectores, el señor Gross ha dicho que Irán está en una zona de guerra y, sin embargo, los inspectores han llevado a cabo las inspecciones en las instalaciones nucleares en la guerra entre Rusia y Ucrania. Esto quiere decir que la reunión de la Junta de Gobernadores de la OIEA dio lugar a una votación para aprobar una resolución que insta a Irán a que de manera urgente cumpla el acuerdo de salvaguardias. Pedimos a Irán que tome todas las medidas del caso por parte del organismo y la Junta, incluyendo la información sobre el material nuclear previamente declarado y el acceso a las instalaciones. Irán y quienes le apoyan en este Comité saben de sobra lo que tiene que hacer Irán para resolver esta cuestión. Estados Unidos seguirá fomentando el mayor cumplimiento internacional posible de las obligaciones objeto de las resoluciones de este Consejo. Junto con nuestros asociados, valoraremos las opciones para garantizar que hay una infraestructura suficiente en pro de ese objetivo. Gracias.
El presidente, doy las gracias a Estados Unidos por su declaración. Tiene la palabra la delegación de China.
Señor presidente, China ha votado en contra de la cuestión de procedimiento sobre la aprobación del orden del día. Lamentamos el resultado de esa votación. Han pasado más de dos meses desde que Estados Unidos e Irán firmaron el Memorando de Entendimiento, el MOU. Sin embargo, este memorando se vio socavado poco después de entrar en vigor, puesto que las fricciones militares entre las partes se continuaron, por lo que el diálogo y las negociaciones todavía no están en el programa. Ya ha vencido el plazo de los 60 días establecido en el memorando. Estados Unidos ha intensificado las sanciones unilaterales contra Irán, lanzando una nueva ronda de ataques militares contra el país. Ambos países están intercambiando ataques, con lo cual las tensiones han aumentado en la región, socavando seriamente los esfuerzos de las partes por fomentar las negociaciones. A China le preocupa sobremanera la situación y tenemos los siguientes comentarios que hacer. Primero, es esencial lograr una solución política mediante el diálogo y las consultas. Las hostilidades reincidentes en el Oriente Medio han supuesto un daño grave y pérdidas a los pueblos de todos los países, incluyendo el iraní. El efecto de contagio se sigue propagando, socavando los intereses comunes de la comunidad internacional. Las partes en cuestión deberían abstenerse de utilizar la fuerza o amenazar con usarla, reanudar la aplicación del MOU cuanto antes y volver a la senda diplomática y política para la cuestión iraní a fin de lograr un alto el fuego amplio, concluir el acuerdo de paz y lograr la solución política y diplomática de la cuestión nuclear iraní. Las partes deberían encontrar un terreno común que tenga en cuenta las exigencias razonables de todos. En segundo, es esencial tratar tanto los síntomas como las causas profundas a la vez. La retirada unilateral de Estados Unidos del PAIC, su uso de la fuerza contra Irán, indica una política de máxima presión contra Irán, y esta es la principal causa de que la situación se haya vuelto intratable. Las partes no deberían confundir la causa y el efecto. Estados Unidos debería comprometerse a abstenerse de seguir utilizando la fuerza, participando sinceramente en las negociaciones con Irán y garantizando la aplicación eficaz de cualquier acuerdo futuro. Las partes interesadas deberían gestionar sus relaciones basándose en la igualdad y el respeto mutuo, a fin de reducir las tensiones y lograr una solución amplia. Tercero, es esencial defender la objetividad, la imparcialidad y adoptar un enfoque equilibrado respecto de la no proliferación nuclear y el uso pacífico de la energía nuclear. Al hacer frente a la cuestión iraní, tenemos que rechazar los dobles raseros y respetar los intereses legítimos de las partes. Irán, como Estado parte no nuclear del TNP, tiene el derecho legítimo a usar pacíficamente la energía nuclear. China reconoce los compromisos reiterados por parte de Irán de no desarrollar armas nucleares. China apoya a Estados Unidos e Irán a la hora de resolver sus diferencias en negociaciones racionales y pragmáticas. velando porque Irán lleve a cabo sus actividades nucleares pacíficas de manera ordenada bajo las salvaguardias estrictas del OIA, eliminando el riesgo de proliferación nuclear. Cuarto, es esencial tener en cuenta los méritos de la cuestión, evitando que se abusen de las sanciones y se rechacen a echar leño al fuego. El contexto histórico de la cuestión iraní Si hace caso omiso de las dificultades de Irán para reanudar las verificaciones, insistiendo en que el Consejo vuelva a imponer sanciones contra Irán y obligando a la intervención del Consejo en la cuestión iraní, es algo que no ayuda a las partes a forjar la confianza o superar sus diferencias. En las circunstancias actuales, el Consejo de Seguridad debería desempeñar un papel constructivo fomentando un entorno positivo y propicio al diálogo y las negociaciones. Algunos miembros deberían cesar de inmediato su uso del Consejo para sacar adelante sus agendas políticas y evitar crear nuevos obstáculos a la solución política de la cuestión nuclear iraní. Señor Presidente, recientemente el presidente Xi Jinping ha hecho una propuesta de cuatro puntos para mejorar la seguridad de Oriente Medio. Esta propuesta consiste en fomentar la paz y la estabilidad en el Oriente Medio. Se trata de una nueva contribución por parte de China para lograr una paz y estabilidad duraderas en la región. China siempre respalda la paz, el diálogo y estaremos del lado correcto de la historia. Como participantes en el PAIC y miembro permanente del Consejo de Seguridad, China seguirá trabajando con todas las partes de manera incansable a fin de sacar adelante la solución política de la cuestión nuclear iraní, defendiendo el régimen de no proliferación y fomentando la paz y la estabilidad en el Oriente Medio. Gracias, presidente.
Señor Presidente, doy las gracias al representante de China por su declaración. A continuación, voy a hacer una declaración en mi calidad de representante de Francia.
Deploramos que, una vez más, el Comité 1737 no haya estado en condiciones de presentar su informe, como lo prevén las resoluciones del Consejo sobre el programa nuclear iraní, que se restablecieron hace casi un año. y se restablecieron de conformidad con la resolución 2231, en vista de las violaciones graves y reiteradas por parte de Irán de sus compromisos según el PAIC de 2015. Ahora, el programa nuclear iraní sigue siendo motivo grave de preocupación para la paz y la seguridad internacionales. Desde hace más de un año, Irán ha suspendido toda su cooperación con el OIEA, en violación flagrante de sus obligaciones de salvaguardias. Por lo tanto, los inspectores del organismo ya no tienen acceso a las instalaciones nucleares sensibles de Irán. El organismo, por lo tanto, ha perdido cualquier visibilidad sobre el destino del material nuclear enriquecido en Irán. Recordemos que la acumulación de estos arsenales de más de 440 kg de uranio altamente enriquecido al 60% * 100 no cuenta con ninguna justificación civil digna de crédito. y supone una cantidad posiblemente suficiente para fabricar una decena de ojivas nucleares explosivas. En su último informe, el director general del OIEA destaca que esta situación, y cito, plantea una cuestión de proliferación y debe ser tratada con la mayor urgencia. Fin de la cita. Esta inquietud ha llevado a la Junta de Gobernadores del OIEA el 9 de septiembre, día de ayer, a volver a acudir a este Consejo respecto de las violaciones por parte de Irán del acuerdo de las salvaguardias generales respecto del TNP. Tomamos nota de la remisión del tema y preciso que en el párrafo 2 de la resolución 2026-61, que se adoptó ayer en la Junta de Gobernadores, Se ruega al Director General del OIA que rinda informe al Consejo de Seguridad. En este contexto, es indispensable que el Comité 1737 vele por que se apliquen las resoluciones establecidas por este Consejo. Es capital que el Consejo le dé los medios necesarios para estos trabajos. A este respecto, apoyamos el proyecto de resolución preparado por Estados Unidos para renovar el mandato del grupo de expertos. Asimismo, estamos a favor de que se contrate a los expertos para ese panel y lamentamos que dos miembros de este Consejo hayan obstruido esa decisión hasta ahora. La aplicación de las resoluciones reimpuestas es un instrumento esencial para alentar a Irán a volver a respetar sus obligaciones internacionales y participar en negociaciones serias sobre su programa nuclear. Reafirmamos nuestro apoyo a la solución diplomática, que es la única manera de resolver de manera viable la cuestión nuclear iraní. Seguiremos apoyando los esfuerzos realizados para alcanzar un acuerdo robusto, verificable y duradero que garantice el carácter pacífico del programa nuclear iraní. Con este ánimo, Pedimos a todas las partes que eviten una nueva exacerbación, que obren por abrir de manera incondicional y total el estrecho de Ormuz y a reanudar las negociaciones a fin de lograr la paz en la región. Cuando las condiciones lo permitan, Francia estará dispuesta a contribuir a dar seguridad a la libre navegación en el estrecho de Ormuz, gracias a la misión militar multinacional independiente, neutral y solamente defensiva iniciativa que ha tomado con Reino Unido.
Reanudo ahora mis funciones como presidente del Consejo. Al no haber más oradores en la lista, se levanta la sesión.