Open briefing to mark the 25th anniversary of the 9/11 attacks under the "Threats to international peace and security caused by terrorist acts". The Executive Director of the Counter-Terrorism Committee Executive Directorate (CTED), Natalia Gherman, and the Director for Policy and Coordination at the UN Office of Counterterrorism (UNOCT), Eihab Omaish, are scheduled to brief.
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Esperamos cinco minutos, si no les molesta. Excelencia, señores colegas, hace 25 años, el 11 de septiembre de 2001, Declaro abierta la reunión número 10221 del Consejo de Seguridad. Hace 25 años, el 11 de septiembre de 2001, ocurrió uno de los atentados terroristas más mortíferos de la historia en los Estados Unidos. Miles de personas perdieron la vida aquí en Nueva York. se destruyeron las Torres Gemelas y más de 3000 personas de más de 90 países perdieron la vida. Al principio de esta reunión, invito a todos los miembros del Consejo de Seguridad y a todos los presentes en la sala a ponerse de pie y a observar un minuto de silencio para honrar a en solidaridad con la ciudad de Nueva York y Estados Unidos para honrar a las víctimas y a sus familias y todas las víctimas del terrorismo.
Je vous remercie.
Gracias.
L'ordre du jour de la provisoire de la présente.
Del orden del día provisional de esta reunión dice amenazas contra la seguridad del espacio internacional como resultado de atentados terroristas. Que ha adoptado el orden del día. De conformidad con el artículo 39 del reglamento profesional del consejo, invito a los siguientes ponentes a participar en esta reunión. La señora Natalia German, directora ejecutiva de la dirección ejecutiva del comité de lucha contra el terrorismo. El señor Ehab Omais, director de política y coordinación de la Oficina de las Naciones Unidas de Lucha contra el Terrorismo. Y la señora Noreen Chowdhury-Fink, directora ejecutiva del Foro de Internet Mundial para la Lucha contra el Terrorismo. Así se decide. El Consejo iniciará ahora el examen del punto 2 del orden del día del Consejo. tiene el texto de una declaración del presidente. Perdón, doy la palabra a la señora Natalia German.
Señor presidente, excelencias, distinguidos miembros del consejo, en primer lugar, Quisiera reiterar nuestra solidaridad con los supervivientes y las familias de quienes perecieron en los atentados terroristas del 11 de septiembre, así como nuestras condolencias por las víctimas de los atentados terroristas en todo el mundo. En 2001, la respuesta del Consejo de Seguridad fue rápida y unida, actuando bajo el Capítulo 7. de la Carta de las Naciones Unidas, el Consejo adoptó una serie de obligaciones a través de la resolución 1373. Son tan relevantes hoy como lo fueron hace 25 años. En su corazón está la solidaridad y la cooperación internacional para la prevención del terrorismo para hacer que los terroristas comparezcan ante la justicia y para garantizar que no puedan encontrar refugio seguro. Tanto antes como después del 11 de septiembre, el Consejo de Seguridad ha condenado por unanimidad el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones. Sigue ofreciendo una voz fuerte y colectiva contra todos los actos, métodos y prácticas de terrorismo. como actos criminales e injustificables, independientemente de su motivación. Después de la adopción de la resolución 1373, el Consejo ha aprobado más de 20 resoluciones más sobre la lucha contra el terrorismo, incluyendo decisiones históricas que abordan la incitación y el reclutamiento terroristas, la lucha contra el extremismo violento que provoca el terrorismo, la toma de medidas para impedir el viaje de los terroristas y fortalecer las fronteras, y medidas para prevenir flujos financieros hacia los terroristas. Al mismo tiempo, el Consejo ha sido coherente al recordar a los Estados que las medidas adoptadas para combatir el terrorismo deben cumplir con sus obligaciones con arreglo al derecho internacional. incluyendo los derechos humanos internacionales, el derecho internacional humanitario y el derecho de los refugiados. A nivel institucional, el Consejo creó el Comité de Lucha contra el Terrorismo para ayudar a los Estados miembros a lograr la plena aplicación de la resolución 1373 y sus sucesoras. Para apoyar el Comité, el Consejo estableció la Dirección Ejecutiva de Lucha contra el Terrorismo. La Dirección proporciona evaluaciones neutrales, independientes y expertas sobre las medidas de lucha contra el terrorismo tomadas por el Comité. Nuestros informes de evaluación contienen recomendaciones a los Estados, así como sugerencias para la prestación de asistencia técnica por parte de nuestros socios del Pacto Global de Lucha contra el Terrorismo. Y desde 2001, los Estados miembros han avanzado mucho en la aplicación de las recomendaciones del Consejo de Seguridad, pero todavía falta mucho por hacer. A medida que evoluciona el terrorismo, las respuestas de los Estados deben evolucionar. El trabajo de este Consejo y del Comité de Lucha contra el Terrorismo sigue siendo fundamental para apoyar a los Estados miembros a mantenerse al tanto de la amenaza y actualizar su legislación, instituciones, metodologías y prácticas. Excelencias, quisiera hacer algunas observaciones sobre la evolución de la amenaza terrorista en los últimos años. Primero. El terrorismo se ha vuelto más fragmentado y difuso. Los grupos terroristas adaptan sus estructuras, descentralizan sus operaciones, diversifican sus fuentes de financiación y aprovechan la inestabilidad para mantener su influencia. Siguen explotando la gobernanza frágil, la competencia por los recursos y los agravios locales para ampliar su alcance. adaptan con mucha habilidad sus mensajes y estrategias de reclutamiento a las vulnerabilidades específicas de hombres y mujeres. Los grupos terroristas y las redes delictivas organizadas están utilizando las rutas marítimas y las infraestructuras críticas para facilitar el movimiento de individuos, armas y bienes ilícitos. Al mismo tiempo, la Dirección Ejecutiva ha identificado un papel creciente para las células descentralizadas, las redes débilmente conectadas y los actores solitarios, cuyas vías hacia la violencia suelen ser menos visibles y mucho más difíciles de interrumpir. Una segunda observación es que la tecnología tiene un impacto acelerado. en el entorno de las amenazas. Los grupos terroristas están utilizando las nuevas tecnologías no solo para la propaganda y el reclutamiento, sino también para planear ataques, obtener inteligencia y financiación. Al mismo tiempo, los sistemas de aeronaves no tripuladas se han vuelto más accesibles, asequibles y efectivos. Los actores terroristas emplean estos sistemas para la vigilancia, el reconocimiento y los ataques. Una tercera observación exige atención especial. El reclutamiento y explotación de niños y jóvenes está emergiendo como un reto urgente que enfrenta la comunidad de lucha contra el terrorismo. Los actores terroristas y extremistas violentos están explotando las plataformas de medios sociales, los entornos de juegos y otros espacios virtuales para identificar vulnerabilidades y reclutar a personas, especialmente jóvenes. Los avances en la inteligencia artificial y la generación automatizada de contenidos están aumentando aún más la velocidad, la escala y la precisión. Una cuarta observación se refiere a la financiación del terrorismo. Las redes de financiación se están volviendo cada vez más descentralizadas y difíciles de detectar. Métodos tradicionales como los mensajeros de efectivo y los sistemas similares a los Hawala siguen siendo ampliamente utilizados. Al mismo tiempo, los actores terroristas explotan cada vez más servicios de pago en línea, plataformas de crowdfunding, sistemas de dinero móvil y activos virtuales. Muchos grupos continúan generando ingresos a través de actividades delictivas, incluyendo extorsión, secuestros para obtener un rescate, trata y explotación de recursos naturales. El vínculo entre el terrorismo y la delincuencia organizada sigue siendo una característica prominente de varios entornos actuales de conflicto. Estas han sido subrayadas en informes recientes, incluyendo el informe actualizado de financiación del terrorismo del Equipo de Acción Financiera de 2025. Para la Dirección Ejecutiva, fue un placer codirigir este informe junto a la Al Tesoro francés subraya la necesidad de seguir mejorando la comprensión de los riesgos de financiación del terrorismo asociados a nuevas y emergentes tecnologías financieras y métodos de recaudación de fondos. como el primer paso crítico para desarrollar respuestas adecuadas. Señor presidente, este día, cuando recordamos a las víctimas del 11 de septiembre y de todos los atentados terroristas, les debemos nuestro compromiso continuo con la prevención y la preparación, así como con la cooperación y solidaridad internacional en la lucha contra el terrorismo. firmemente fundamentadas en los derechos humanos y el Estado de derecho. En los 25 años que han transcurrido desde el 11 de septiembre, el Consejo de Seguridad ha mantenido un fuerte sentido de unidad y un propósito común en la lucha contra el terrorismo. Confío en que el Consejo y su Comité de Lucha contra el Terrorismo seguirán demostrando su determinación para anticipar y responder a la amenaza terrorista en evolución. Por su parte, la Dirección Ejecutiva sigue comprometida a cumplir con su mandato de ayudar a los Estados miembros a cumplir sus obligaciones bajo las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y avanzar en nuestro objetivo común de un mundo libre, de terrorismo. Gracias.
Gracias a la señora Natalia Germán por su exposición. Tiene la palabra el señor Ihab Omeish.
Gracias, señor presidente. Hace 25 años, un acto terrorista cobarde cortó las vidas de casi 3,000 personas aquí en los Estados Unidos, dejó a muchos más heridos y devastó muchísimas familias y comunidades en todo el mundo, cobrando víctimas de 90 países. El horror inimaginable de ese día afectó a toda la familia del ser humano. En minutos, cambió radicalmente el curso de la historia, haciendo que el mundo fuera más peligroso para todos. Hoy honramos la memoria de aquellos que perdieron sus vidas y apoyamos a los supervivientes. Expresamos nuestras más sinceras condolencias a las víctimas, a sus seres queridos, a los socorristas, al pueblo de los Estados Unidos y a todas las comunidades afectadas, incluso aquí en la ciudad de Nueva York, que es el hogar de las Naciones Unidas. Al conmemorar este aniversario solemne, recordamos a todas las víctimas del terrorismo en todo el mundo. Sus experiencias nos recuerdan el profundo costo humano del terrorismo y nuestra responsabilidad colectiva de impedir este sufrimiento. Las voces y las historias de los supervivientes, de pérdidas, de miedo, resolución y esperanza, deben ser el centro de nuestros esfuerzos. Hoy es un día de recuerdo, pero también es una oportunidad para hacer un balance. Un cuarto de siglo de movilización internacional sostenida ha dado un progreso importante en la lucha contra el terrorismo, gracias al impulso proporcionado por el Consejo de Seguridad. Estos esfuerzos siguen siendo necesarios. Las Naciones Unidas siguen siendo un foro indispensable. aquí, en esta ciudad que sufrió un atentado terrorista destructivo, los Estados miembros pueden reunirse para prevenir y luchar contra el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones. El atentado del 11 de septiembre expuso el profundo peligro que puede representar una sola organización terrorista que opera en varios países. Hoy la amenaza es más difusa, más descentralizada y cada vez está más habilitada por las nuevas Las nuevas tácticas terroristas atraen a una amplia gama de individuos y cada vez más jóvenes. Los grupos terroristas explotan la inestabilidad y las redes de la delincuencia organizada, aprovechan las plataformas en línea para la reclutamiento y la provocación y utilizan las tecnologías emergentes como la inteligencia artificial. Pero el uso de las nuevas tecnologías para luchar contra el terrorismo, respetando el derecho internacional, también han surgido. Durante los últimos 25 años, los Estados miembros han construido un marco muy amplio de lucha contra el terrorismo a nivel internacional. Las Naciones Unidas y este Consejo han tenido un papel central, concentrando los esfuerzos nacionales en las brechas y las nuevas tendencias. fomentando la cooperación y capacitando para responder a las necesidades locales. Hay tres enseñanzas. Primero, las medidas de seguridad son indispensables, pero deben ir acompañadas de esfuerzos de prevención para abordar las condiciones que los terroristas explotan para radicalizar, adoctrinar y reclutar personas para cometer actos violentos. Segundo, la cooperación internacional y las alianzas con toda la sociedad son esenciales. Las comunidades, la sociedad civil, las mujeres, los jóvenes y las víctimas del terrorismo tienen un papel para desarrollar una resiliencia en contra de las narrativas extremistas violentas y para afirmar que el terrorismo nunca se justifica. Tercero, la lucha contra el terrorismo y el respeto del derecho internacional se refuerzan mutuamente. Las medidas que menoscaban el Estado de derecho y los derechos humanos, en última instancia, perjudiciales para nuestros esfuerzos colectivos. Señor Presidente, ha cambiado mucho desde septiembre de 2001. Los grupos terroristas han perdido territorio y líderes. La cooperación internacional ha aumentado. Los Estados miembros tienen marcos jurídicos sólidos, capacidades institucionales y mecanismos para luchar contra las redes terroristas. Son logros importantes, pero no podemos dormirnos en los laureles. Los actores terroristas han adaptado sus tácticas y nuestra respuesta colectiva debe seguir esta evolución. La tragedia del 11 de septiembre ha cambiado muchísimas vidas y ha modelado el entorno de seguridad internacional. Aprendamos las lecciones de los 25 últimos años con determinación y solidaridad. El liderazgo del Consejo de Seguridad es crítico en este ámbito. La Oficina de las Naciones Unidas de Lucha contra el Terrorismo sigue comprometida en apoyar a este Consejo y a todos los Estados miembros que trabajan con nuestros aliados. el sistema de las Naciones Unidas para traducir esta resolución en una acción colectiva. Estamos comprometidos en construir un mundo libre de terrorismo. Gracias, señor presidente.
Gracias al señor O'Mahony por su exposición. Tiene la palabra ahora la señora Noreen Chowdhury-Fink.
Señor presidente, Excelencia, señoras y señores. Deseo dar las gracias a la Misión Permanente de Francia, en primer lugar, por su invitación a intervenir ante el Consejo de Seguridad el día de hoy. Es un honor para mí dirigirme a ustedes. Señor Presidente, Excelencias. Miembros del Consejo de Seguridad, me gustaría agradecer la invitación de Francia a intervenir hoy. Es un profundo honor para mí estar aquí. Es difícil creer que haya pasado un cuarto de siglo desde los atentados del 11 de septiembre de 2001. Es una fecha que marcó el inicio de una era que redefinió las amenazas a la paz y la seguridad internacionales. Para quienes llamamos a esta ciudad nuestro hogar, los cambios violentos en el horizonte de Nueva York han dejado una huella imborrable, y antes de continuar, quisiera tomar un momento para rendir homenaje a las vidas perdidas y cambiadas para siempre por los ataques. Pero esta no es solo una historia de víctimas. Es una historia de supervivientes y resiliencia, una ciudad que se unió y un mundo que unió fuerzas. Los primeros intervinientes que acudieron incluso cuando las llamas crecían, comunidades que lamentaron su pérdida pero no cedieron al odio, les rendimos homenaje. No solo se unieron personas y comunidades tras el 11 de septiembre. Este consejo se un papel fundamental en la creación de una respuesta mundial, desde la adopción de la resolución 1373 hasta una serie de resoluciones en las siguientes décadas que reflejaron la comprensión de que la lucha contra el terrorismo requiere inversiones en prevención y va a aprovechar Los expertos mundiales, desde la justicia penal hasta las instituciones financieras, las fuerzas del orden y la sociedad civil, ofrecieron una noción compleja de seguridad, reafirmando que la promoción y protección de los derechos humanos y la lucha contra el terrorismo son metas que se refuerzan mutuamente. Hemos aprendido colectivamente que soluciones de lucha contra el terrorismo creíbles, sostenibles y efectivas exigen un enfoque que abarque toda la sociedad. Excelencia, señoras y señores, durante los últimos 25 años, el terrorismo y las tendencias han evolucionado de manera dramática gracias a las tecnologías emergentes, en gran parte. Aunque las amenazas tradicionales persisten, bajo lo que la Estrategia Global de la ONU llama "condiciones propicias para la propagación del terrorismo", las herramientas tecnológicas han reducido los plazos para la radicalización o la movilización, reducido las barreras de entrada para actores adversarios, han facilitado la financiación y el avance de las operaciones y han ampliado el alcance de las audiencias del terrorismo a un nivel sin precedentes. En 2015, cuando ISIS creó un video del asesinato brutal del piloto jordano Mujahad al-Kasabe, el video se hizo viral. Se fue compartido en decenas de miles de mensajes. En 2019, cuando se transmitió el asesinato de fieles en Christchurch, una plataforma eliminó un millón y medio de videos del ataque solo en las primeras 24 horas. Las tecnologías emergentes ya no son solo una herramienta clave para los terroristas, son la herramienta clave. La evolución en la inteligencia artificial solo puede contribuir a esta tendencia. Estas capacidades ya no son de aquellos que viajan lejos y viven aislados. Más allá de dar información, como el famoso artículo de cómo crear una bomba en la cocina de la mamá, la inteligencia artificial rompe, divide tareas complejas en esas más manejables, ofrece respuestas personalizadas y, en algunos casos, validación emocional. La difusión ideológica y operativa hace difícil clasificar a los terroristas. Los culpables podrían estar motivados por ideologías poco claras o por una mezcla de varias tendencias ideológicas. No necesariamente son identificados por su compromiso con una causa o grupo particular. No necesitan seguir una formación muy compleja o asumir riesgos operativos que los pueden revelar a los funcionarios de aduanas o de la ley. Permítanme hablar, por ejemplo, del fenómeno de agentics murphy, donde las transacciones financieras pueden ocurrir a un nivel tan pequeño y con tanta frecuencia que hace que sean prácticamente invisibles para las autoridades. La resolución 2462 del Consejo de Seguridad, que tuve el privilegio de ayudar a negociar, abarca una amplia gama de temas para fomentar los esfuerzos internacionales para luchar contra la financiación contra el terrorismo. Pero eso ni siquiera lo tuvimos en cuenta. Las medidas contra el terrorismo se han hecho cada vez más familiares. Los actores se han adaptado. Como muchos de nosotros, los terroristas utilizan muchas aplicaciones o herramientas con distintos fines y utilizan sus recursos para luchar contra los ataques, evitar la identificación y reagruparse. El hecho de que la edad de los culpables se reduce, destaca que hay una generación que está acostumbrada a comunicarse de esta manera, utilizando símbolos que pueden sortear medidas para luchar contra la narrativa antiterrorista, porque se mezclan en las comunicaciones de miles de millones de personas en todo el mundo.
También tenemos que centrarnos en el potencial positivo de la tecnología, como la IA generativa, que puede ofrecer inmensas oportunidades en la lucha antiterrorista. Así que esas tecnologías han depositado recursos inconcebibles en las manos de los defensores. Han permitido al sector y a los profesionales identificar e identificar más rápidamente contenido negativo, conectarse con expertos y organizaciones de primera línea para intervenciones selectivas, expandir y apoyar ONGs para apoyar a comunidades e individuos vulnerables. Por ejemplo, los chatbots ofrecen apoyo psicosocial, una mayor diversidad lingüística en cuanto a material de promoción para individuos y poblaciones vulnerables, y también mensajes selectivos alertando a usuarios de contenido dañoso o violento, y la colocación de etiquetas en el contenido, creando huellas digitales que ayudan a distribuir información sobre contenido terroristas sin compartir el contenido en sí mismo. Pero aún queda mucho por hacer. Los adversarios pueden migrar y encontrar entornos favorables. Esta fragmentación genera debilidades. Variaciones en marcos de políticas también pueden complicar enfoques coherentes para gestionar el contenido terrorista dañoso y generar aperturas para los adversarios. Esta dinámica está en el centro de nuestro trabajo. en el Foro Global de Internet para Combatir el Terrorismo, el GIFCT. Voy a presentar nuestro trabajo. El GIFCT se creó como iniciativa voluntaria por parte de cuatro grandes empresas tecnológicas para facilitar la cooperación frente al contenido terrorista en Internet. Actualmente, casi diez años después, nos hemos convertido en una ONG independiente con 40 miembros de empresas tecnológicas y aún más en el futuro. Representan toda una gama de geografías, tamaños funciones. Esos miembros incluyen laboratorios de última generación de IA, compañías de videojuegos, plataformas de medios sociales, sitios de intercambio de música y vídeos, aplicaciones de intercambio de archivos, entre otras cosas. Nuestros base de usuarios mensual alcanza los 5.000 millones de individuos. Nuestra misión no ha cambiado, evitar que terroristas y extremistas exploten las plataformas digitales. ¿Cómo lo hacemos esto? A través de cuatro herramientas que nos permiten centrarnos en prevención, adaptación y respuesta. Primero, nuestra plataforma común permite muchas interacciones directas. etcétera. En primer lugar, nuestra plataforma transversal permite muchas interacciones directas. Segundo, una base de cambios e intercambio de etiquetas. Tercero, nuestro marco de respuesta en clientes. Y finalmente, una vertiente, una división de investigación en el King's College de Londres. Esto no lo podemos hacerlo solos. Nuestra comunidad incluye socios de todo el planeta, de Asia, Europa, África y Oceanía, y también el continente americano. Nos enorgullece ser parte de Christchurch Call y tener relaciones con la ONU, la OSCE, el GCTF, el Proceso de Acaba, la Interpol y muchas otras organizaciones. Trabajamos con nuestros miembros y socios para integrar los derechos humanos en nuestro trabajo. Excelencia, señoras y señores, tras el 11 de septiembre, muchos se preguntaban si había un papel duradero de la ONU frente a este fenómeno y cuál podría ser. Luego, Por entonces, el secretario general Kofi Annan respondió con las cinco D: disuadir el terrorismo, denegar el refugio, disuadir a los perpetradores, desarrollar capacidades estatales y defender los derechos humanos. El Consejo de Seguridad tiene un papel central forjando el marco internacional complejo que facilita la cooperación. Pero incluso aunque la amenaza haya evolucionado y la tecnología avance y se acumulen las lecciones, en esta coyuntura crítica tenemos pocas directrices políticas del Consejo. La tecnología garantiza que las amenazas contemporáneas y futuras no tengan fronteras geográficas, ideas, tácticas, inspiración. Todo esto viaja instantáneamente por el mundo. Por tanto, es esencial que enfoques multilaterales de la lucha antiterrorista reflejen amenazas contemporáneas, tendencias e innovaciones si queremos mantener seguros a Estados y ciudadanos. Este Consejo a menudo ha reafirmado el papel central del Estado en la lucha antiterrorista, pero las amenazas de la actualidad significan que el sector privado es un socio clave. Avances importantes en innovaciones tecnológicas evolucionan en el sector privado, pero muy a menudo estos están ausentes de las negociaciones y debates internacionales en la materia. Nos complace que se haga referencia a los principios de La Valetta sobre estrategias nacionales y regionales antiterroristas, pero esta labor multilateral debe incluir al sector privado y mejorar las posibilidades de alianzas público-privadas. En el GIFE-CT estamos dispuestos a apoyar esos esfuerzos. En conclusión, quiero acabar donde empecé para conmemorar este momento histórico, honrando la memoria de las víctimas y supervivientes y el servicio de todos los individuos, grupos y organizaciones que se reunieron en los últimos 25 años para garantizar que las metas del terrorismo sean derrotadas por la resiliencia de la humanidad. Gracias.
Gracias por esta presentación a la señora Finke. Ahora tienen la palabra los miembros del Consejo que quieren hacer declaraciones. Estados Unidos tiene la palabra.
Gracias, presidente. Colegas, este es un día muy importante y casi surrealista para muchos de nosotros aquí en Estados Unidos. Estoy seguro de que si preguntan a cualquier norteamericano que estuviera vivo en el 11 de septiembre y que estuviera ahí en la zona cero, Tantos de ustedes estuvieron con nosotros la pasada semana y les doy las gracias por ello. Todos los estadounidenses que conozco saben perfectamente dónde estaban, cómo se enteraron del atentado y les contarán qué vieron, con quién hablaron, a qué familiares llamaron y lo que hicieron. Y en los años sucesivos, Ahora que podemos echar la vista atrás y contemplar la historia, toda una generación de soldados, bomberos, policías, profesionales de la inteligencia y patriotas estadounidenses de a pie dieron un paso adelante para prestar servicios. Uno de esos patriotas fue Matthew Pacino, un policía que se alistó en el ejército debido al 11 de septiembre, porque no podía aceptar el hecho de que estos terroristas hubieran atacado su país en su propio suelo. Años después, Matt fue uno de las boinas verdes bajo mi mando y uno de los mejores seres humanos que yo he conocido nunca. Lamentablemente, Cuando prestábamos servicios, el enemigo se adaptó, se adaptó a nuestras máquinas de contra los artefactos explosivos y fueron a lo básico con bombas muy básicas. Terroristas que decapitaban a policías locales, mat, se presentó voluntariamente muchas veces para ir en primera línea de nuestro convoy en una motocicleta para poder ver cualquier alteración sobre el terreno, cualquier cable de estas bombas. Y un día yo hablé con él y le dije: "Matt, realmente estás jugando con fuego aquí". Y su respuesta fue, que nunca me olvidaré, él dijo: "Señor, Si me salto una de estas bombas, quiero asegurarme de que solo me mate a mí, no a cuatro o cinco de mis hermanos que van detrás de mí en un vehículo. Y un día, una de estas bombas explotó en Afganistán y yo llevo conmigo en mi memoria su nombre para siempre. Y quiero compartir con ustedes Está ese nombre y también el de las 2.967 personas que murieron, estadounidenses y ciudadanos de más de 90 países, que perdieron la vida ese día, hace 25 años, en el World Trade Center, un ataque contra el mundo. Todos recordamos a los socorristas que llegaron aquí, llegaron allí los primeros y no se dieron la vuelta. Sus familiares, sus seres queridos, que nunca los vieron volver. Enfermeras, médicos, que entraron ahí y nunca volvieron. El total de muertes el 11 de septiembre no acabó en la zona cero, ni en Sheepshead, ni en Pennsylvania, ni en el Pentágono. Años después, Hubo héroes, como el embajador Chris Stevens, el embajador estadounidense en Libia, soldados que estuvieron con él, Sean Smith, Tyrone Woods, Glen Doerrity. Todos ellos murieron en Bengasi, muertos a sangre fría hace 14 años, el día de hoy, también el 11 de septiembre. Millones de personas en todo el mundo han padecido Esto, muertes, asesinatos, vivir bajo el terror debido a esta lacra. Al mirar aquí alrededor de esta mesa, todos los aquí presentes, todos los miembros de este Consejo de Letonia, Liberia, todos, todas, han perdido hombres y mujeres uniformados luchando contra el terrorismo en los años sucesivos. Así que para la mayoría de ustedes, El 11 de septiembre, lamentablemente, no es el único atentado terrorista en su memoria nacional, y esto tenemos que recordarlo. El atentado del Bataclan en Francia, el 7/7 en el Reino Unido, la escuela de Basla en Rusia, Bazar en Pakistán, el atentado de Mogadiscio en Somalia, el Nogal en Colombia. El vuelo 901 de Panamá, los ataques con cuchillo en China, las masacres en el Congo, los ataques en Dinamarca, los ataques en Grecia, los atentados de Bahrein. En todos ellos, muerte, destrucción y tantas vidas inocentes perdidas. Un peligro común une incluso a los enemigos peores. Y por eso, a pesar de que este Consejo está en desacuerdo en casi todo, condenar al terrorismo es una de las pocas cosas en las que todos estamos de acuerdo. Lo hemos hecho de manera unánime. con Francia por entonces como presidente de este Consejo, el 11 de septiembre de 2001, cuando por unanimidad aprobamos la resolución 1368 condenando los ataques, pidiendo a todas las naciones que colaboraran para que los organizadores, los autores y los responsables se sometieran a la justicia y en nombre del pueblo estadounidense les doy las gracias. 17 días después, la resolución 1373, Y requería a los Estados que reprimieran la financiación terrorista, que congelaran activos terroristas, que negaran refugio a los terroristas. Y con la declaración presidencial de hoy, este Consejo ha hablado con una sola voz contra el azote del terrorismo. Esa unidad la vi yo también en el campo de batalla, como boina verde. Y yo serví junto a soldados de todo el mundo. Emiratíes, afganos, británicos, australianos, polacos, tantos otros juntos, cazamos a villas de nuestra coalición, destruyó e il, matamos a Al-Baghdadi y a Al-Zawahiri. Nunca sabremos cuántas tramas se han evitado, salvando a nuestras ciudades, gracias a profesionales callados de todos nuestros gobiernos, en nuestros ejércitos. pero aún queda trabajo por hacer, esto no ha acabado. La misión no está completada contra el extremismo. La amenaza actual es mayor, el narcoterrorismo, las organizaciones transnacionales, el terrorismo político resurgente, el mal sigue existiendo en el mundo y los terroristas se adaptan y explotan drones y a comunicaciones crípticas, financiación electrónica, como se ha dicho, y todo lo que pueden para expandir su terrorismo y llegar a nuestras sociedades. Regímenes enteros siguen financiando y armando a terroristas armados que matan civiles, que atacan a civiles deliberadamente. Algunos de sus representantes comparecen ante este mismo Consejo. Y después de todo lo que hemos sufrido, todos no podemos malgastar un día más excusando a representantes o mirando hacia otro lado. Y eso también se aplica a esa institución. La ONU lleva 25 años creando una arquitectura antiterrorista y ahora tenemos que conseguir resultados. Así que. Llamemos al terrorismo por su nombre, cortemos su financiación, neguemos su refugio, apliquemos las resoluciones de este Consejo, compartamos inteligencia y que hacemos a quienes planifican estos atentados, porque todos tenemos que luchar contra esta lacra hasta que la derrotemos y nunca nos olvidaremos de ello. Gracias, gracias, Presidente.
Gracias al Reino Unido y en nuestro nombre le doy las gracias y le pido que transmita a sus autoridades nuestra solidaridad el día de hoy. Chris Elmore tendrá la palabra, secretario general adjunto parlamentario del Reino Unido. Gracias por su presencia y le doy la bienvenida.
Gracias, presidente. Hace 25 años, casi 3.000 personas, más de 90 personas, fueron asesinados en un abominable atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001. Hoy, Estamos junto al pueblo de los Estados Unidos y con países de todo el mundo recordando a las víctimas, sus familias y aquellos que sobrevivieron, pero viven con sus consecuencias. No basta con recordar lo que pasó. Nuestro deber es hacer todo lo posible por evitar que se repita. Así que hoy también honramos a todas las personas del mundo que dedicaron su vida a prevenir y combatir el terrorismo, incluidos miembros de nuestras propias fuerzas policías, socorristas, trabajadores humanitarios y cascos azules de la ONU. Los ataques del 11 de septiembre querían instigar el miedo entre nosotros. En lugar de ello, la comunidad internacional se unió de manera decidida para combatir estos actos. Tras el ataque, este Consejo actuó con determinación y unidad. La resolución 1373 estableció obligaciones e instituciones centrales para nuestra seguridad al día de hoy. Durante los últimos 25 años, este Consejo ha creado un marco sólido para evitar el viaje de los terroristas, reprimir su financiación y fortalecer la cooperación internacional. En todo el mundo, la cooperación en inteligencia ha aumentado, la financiación del terrorismo se ha limitado, la seguridad fronteriza y de la aviación se ha transformado, las organizaciones terroristas se han visto erosionadas e innumerables ataques se han prevenido. En el Reino Unido, nuestros organismos de inteligencia y policía han desactivado innumerables tramas. Miles de personas han sido sacadas del camino hacia el terrorismo y el extremismo violento. A nivel internacional, seguimos trabajando con socios para mejorar la resiliencia y seguridad que tratan de explotar los terroristas para sembrar la inestabilidad en Irak. hemos entrenado a más de 120.000 miembros del personal de seguridad y hemos ofrecido 370 millones de dólares en ayuda humanitaria y de estabilización para las comunidades afectadas por la deshen África occidental y el sael los grupos terroristas siguen provocando desplazamientos y exacerbando las necesidades humanitarias y menoscabando la inestabilidad del Reino Unido trabaja con socios de la región o ofreciendo apoyo en las actividades contra la financiación del terrorismo. Esto demuestra una verdad simple pero importante, la cooperación internacional funciona, pero la amenaza continúa evolucionando. Daesh y Al Qaeda y sus filiales siguen explotando los conflictos y la inestabilidad y la falta de gobernanza, adaptan sus métodos y explotan nuevas tecnologías para su propaganda, reclutamiento, financiación y alcance de operacionales. Debemos seguir implementando nuestras obligaciones vigentes de manera sistemática, incluida la resolución 2462 sobre financiación del terrorismo. Tenemos que fortalecer la cooperación entre gobiernos, ONU, sociedad civil y el sector financiero y tecnológico. La IA y otras tecnologías presentan riesgos, pero también pueden ayudar a combatir el contenido terrorista, identificar redes financieras y proteger a comunidades vulnerables. Hay que seguir aprovechando al máximo el régimen de sanciones del Consejo de Seguridad para limitar el viaje de los terroristas, perturbar la financiación y negar los recursos que necesitan los terroristas para operar. Finalmente, nuestra respuesta debe ser efectiva y basada en principios. Las medidas contra el terrorismo deben cumplir el derecho internacional, incluido el DIH. Medidas que menoscaben el espacio cívico o los derechos pueden alimentar las quejas que explotan los terroristas. Las lecciones de los últimos 25 años son claras: el terrorismo no conoce de fronteras, así que nuestra respuesta tiene que ser colectiva, combinando seguridad efectiva con prevención, resiliencia y respeto por el Estado de derecho. El Reino Unido sigue decidido, trabajando en este Consejo y con socios de todo el mundo, para combatir el terrorismo en todas sus formas. Así honramos la memoria de todas las víctimas del terrorismo en todas las regiones del mundo y reafirmamos nuestro compromiso de proteger a las generaciones futuras de esta amenaza. Gracias.
Gracias al Reino Unido. Ahora tiene la palabra China.
Presidente. Le doy las gracias a la directora ejecutiva Gherman, al director Omais y a la señora Fink por sus presentaciones. Hace 25 años, en la fecha de hoy, hubo atentados terroristas devastadores en Nueva York y Washington. Fueron un golpe enorme para el panorama mundial de seguridad. Desde entonces, la lucha antiterrorista se ha convertido en algo central en la comunidad internacional. Rindiendo homenaje a las víctimas y honrando a los socorristas, tenemos que redoblar nuestra determinación en la lucha antiterrorista. En los últimos 25 años, la cooperación internacional contra el terrorismo sigue arraigándose. Un marco global contra el terrorismo centrado en la ONU se ha establecido gradualmente, ha aumentado la conciencia de los países impulsando la prevención contra el terrorismo, hemos hecho progresos. China encomia las contribuciones de la CT y la UNO-CT, creadas ambas durante este proceso. Al mismo tiempo, la amenaza del terrorismo internacional persiste y está adoptando nuevas formas y Nuevos desafíos. El terrorismo está vinculado a los conflictos regionales. La fragmentación y la descentralización favorecen al terrorismo. También las nuevas tecnologías pueden ser objeto de abuso por los terroristas. Algunos países utilizan doble rasero y medidas selectivas contra el terrorismo. En este contexto, la comunidad internacional tiene que aumentar la solidaridad y la cooperación, defender una seguridad completa y cooperativa, dando el papel que merece a la ONU como coordinadora, afrontando conjuntamente el terrorismo, este enemigo común de la humanidad. Quiero proponer cuatro cosas. Primero, centrarse en los síntomas y las causas profundas. El antiterrorismo no solo debe mejorar la seguridad, sino también erradicar las causas raíz del terrorismo, de su desarrollo Favorece el extremismo, la falta de educación debilita la capacidad de la gente de discernir frente a estas ideologías y el conflicto y la inestabilidad crean vacíos de poder, y eso permite que los terroristas exploten el caos y la debilidad para crecer la comunidad internacional. debe ayudar a los países interesados con educación, ayuda económica y empleo, respaldándoles para seguir un camino de desarrollo ajustado a sus condiciones nacionales, implementando la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y rompiendo el círculo vicioso del terrorismo como consecuencia de la pobreza. El Consejo tiene que promover soluciones políticas a cuestiones urgentes, facilitando el diálogo y la negociación y eliminar el terreno abonado para el terrorismo, oponiéndonos a la politización e instrumentalización de la lucha antiterrorista y evitando vincular el terrorismo con países, grupos étnicos o religiones específicos. Segundo, intensificar los esfuerzos para combatir el terrorismo. Por el momento, Las organizaciones terroristas como el Estado Islámico y el ETIM siguen esperando oportunidades para recuperar sus capacidades operacionales. En África Occidental, el Sahel, Siria y Afganistán hay un gran número de terroristas en activo. Los países deben cumplir sus obligaciones en la materia. El Gobierno de transición sirio debe combatir decididamente todas las organizaciones terroristas designadas como tales por el Consejo, incluido el ETIM. evitando combatientes extranjeros, evitando que crucen fronteras o establezcan refugios. El gobierno afgano debe eficazmente combatir todas las fuerzas terroristas en Afganistán, incluido el ISKP, Pakistán, Talibán y ETIM, y prevenir decididamente que Afganistán vuelva a convertirse en un vivero de terrorismo. Las actividades terroristas siguen siendo frecuentes en algunas partes de África. Los países de la región deben aumentar la cooperación en el control de fronteras, el intercambio de inteligencia y la lucha conjunta, y guardarse contra la tendencia de la convergencia entre grupos armados separatistas y terroristas. Es necesario implementar las resoluciones del Consejo contra el terrorismo y la Estrategia Global. y también deben aplicarse los mecanismos de sanciones correspondientes, incluido con organizaciones como el Ejército de Baluchistán, para formar un mecanismo de disuasión sólido. Tercero, mejorar nuestra capacidad para responder. Una lucha antiterrorista efectiva requiere un esfuerzo concertado a nivel nacional, regional e internacional. Todos los países deben refinar sus políticas, leyes y reglamentos y tener capacidad policial con medidas de prevención y de desradicalización, mejorando también la capacidad de los ciudadanos para evitar la infiltración de la ideología extremista. La comunidad internacional, respetando la soberanía de los países, debe ayudar a los países, sobre todo los de África, a mejorar sus capacidades autónomas de de responder e implementar sanciones, prestando apoyo, financiación, tecnología, equipo y capacitación. La cooperación con las organizaciones regionales, como la UA y la SCCO, debe fortalecerse, utilizando las capacidades de coordinación para forjar un frente unido contra el terrorismo. Las entidades que están dentro del Pacto de Coordinación de la ONU deben mejorar la cooperación y mejorar la aplicación de la estrategia para promover una lucha antiterrorista eficaz. En cuarto lugar, hay que abordar los riesgos de las tecnologías emergentes. La comunidad internacional debe redoblar el marco reglamentario de las tecnologías emergentes, acelerando el uso de esas tecnologías para mejorar las capacidades antiterroristas, alerta temprana, monitoreo y capacidades operacionales. China apoya el que la ONU aplique activamente los principios de Abu Dabi. Alentamos a todos los países a incluir los ataques con drones en sus estrategias antiterroristas y evaluaciones del riesgo, y mejorando sus capacidades de detección, identificación y lucha antiterrorista al mismo tiempo. Hay que ayudar a los países con mayor riesgo a mejorar su infraestructura, mejorando su capacidad en materia de tecnologías emergentes como IA, la lucha antiterrorista y creando una defensa orientada al futuro. Presidente, China siempre está firmemente en primera línea de la lucha global contra el terrorismo. Nuestro presidente tiene una iniciativa global de seguridad y de gobernanza con orientaciones importantes para mejorar la cooperación internacional antiterrorista. Vamos a seguir implementando de buena fe estas iniciativas y participando activamente en los esfuerzos dentro del marco de la ONU, la SCO y los países BRICS, entre otras cosas, para intercambiar experiencias con la comunidad internacional y ayudar a los países a mejorar su capacidad. China está dispuesta a trabajar con todas las partes para contribuir activamente a un mundo sin terrorismo. Gracias, presidente.
Gracias. Tiene la palabra Grecia.
Gracias, señor presidente. Gracias a los ponentes por sus exposiciones. Lo inimaginable ocurrió el 11 de septiembre de 2001. Hoy, hace 25 años, 25 años después, recordamos con emoción a las miles de víctimas inocentes que perdieron la vida, así como a todos aquellos que, desde entonces, han sido afectados por el terrorismo en todo el mundo. Expresamos nuestra profunda solidaridad con las víctimas y sus familias, y saludamos el valor y el sacrificio de aquellos que respondieron después de estos ataques. Señor Presidente, este aniversario es una ocasión no solo para recordar, sino también para reafirmar juntos nuestra determinación colectiva de prevenir y combatir el terrorismo en todas sus manifestaciones. Durante el último cuarto de siglo, la comunidad internacional ha construido algo de lo que podemos estar orgullosos. un marco multilateral integral de lucha contra el terrorismo y una arquitectura antiterrorista bien establecida, incluyendo la resolución 1373 y las resoluciones posteriores, el régimen de sanciones relativo a Daesh y Al Qaeda y la Estrategia Mundial de las Naciones Unidas de Lucha contra el Terrorismo. Es un récord de logros colectivos que merece ser reconocido como tal. Dicho esto, la amenaza no se ha detenido. El Ejército Islámico, Al Qaeda y sus afiliados continúan mostrando una capacidad alarmante de adaptación, de descentralización y de explotación de entornos frágiles y situaciones de conflicto. Al mismo tiempo, La índole de la amenaza terrorista se ha diversificado cada vez más. Los actores terroristas están convergiendo. Esto nos debe afectar a todos. Estas redes se superponen y eso facilita desplazar gente, armas y dinero en las fronteras y abrir la puerta a mercados ilícitos y apoyo logístico. que los grupos terroristas no podrían alcanzar. Esto requiere de una colaboración más estrecha de lucha contra el terrorismo de las fronteras, las aduanas y las autoridades de inteligencia financiera, siempre de conformidad con el derecho internacional y la legislación nacional. Los mares no escapan. La seguridad marítima debe ser una parte integral de nuestros esfuerzos de lucha contra el terrorismo. Las rutas e infraestructuras marítimas pueden ser explotadas por redes terroristas y criminales para el movimiento de personas, armas y otros recursos ilícitos. mientras que la complejidad y magnitud del ámbito marítimo no hace más que aumentar la vulnerabilidad. Por lo tanto, pensamos que hay que fortalecer la conciencia del dominio marítimo, intercambiar información, mejorar la seguridad portuaria y de los buques, los controles fronterizos y aduaneros y la cooperación entre autoridades nacionales, regionales e internacionales Todo esto debería formar parte de nuestros esfuerzos amplios para prevenir y combatir el terrorismo. Las tecnologías emergentes, incluida la inteligencia artificial, avanzan muy rápidamente, así como las amenazas que pueden permitir. Los grupos terroristas han demostrado una capacidad de explotar las plataformas digitales para propaganda, la radicalización, el reclutamiento, las comunicaciones, la planificación operativa y la financiación. La IA tiene el potencial de ampliar estas capacidades, aumentando la velocidad, escala y sofisticación del contenido terrorista. Al mismo tiempo, las tecnologías emergentes pueden proporcionar herramientas importantes para la lucha contra el terrorismo, incluyendo el análisis, la detección, la investigación y la preservación y el intercambio de información y de pruebas. En este contexto, reconocemos el papel clave desempeñado por la Oficina de las Naciones Unidas de la Lucha contra el Terrorismo. la Dirección Ejecutiva del Comité de Lucha contra el Terrorismo y el Equipo de Apoyo Analítico y Supervisión de Sanciones. Animamos a la estrecha cooperación continua entre todos los socios de la arquitectura antiterrorista de las Naciones Unidas, así como con las organizaciones internacionales y regionales pertinentes, para fortalecer una respuesta coherente y eficaz ante la amenaza terrorista en evolución. Por último, el intercambio de información debe seguir siendo el centro de nuestros esfuerzos colectivos. Debemos fortalecer el intercambio seguro y oportuno de información sobre el viaje de los terroristas, financiación, reclutamiento, propaganda, adquisición de armas, el uso indebido de las tecnologías emergentes y los vínculos entre las redes terroristas y delictivas organizadas. También debemos aprovechar los mecanismos de cooperación regional, abordando al mismo tiempo las barreras institucionales que pueden impedir que la información llegue a las autoridades competentes y otros actores de manera oportuna y a través de los canales adecuados. Y, sobre todo, nuestra respuesta debe estar coordinada y orientada al futuro. combinando las medidas de aplicación de la ley con la prevención, la resiliencia, el Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos. Señor Presidente, 25 años después del 11 de septiembre, el terrorismo ha evolucionado, pero nuestra determinación colectiva no se ha debilitado. Asegurémonos de que las lecciones de esa tragedia continúen guiándonos hacia una respuesta multilateral al terrorismo más fuerte, unida y eficaz. Gracias.
Gracias a la representante de Grecia por su intervención. Tiene la palabra Liberia.
Gracias, señor Presidente. Liberia felicita a la Presidencia francesa por convocar esta solemne y necesaria sesión informativa. Expresamos nuestro agradecimiento a los representantes de la Dirección Ejecutiva, la UNOCT y de la sociedad civil por sus evaluaciones claras. El 11 de septiembre de 2001, el mundo observó horrorizado como los terroristas azotaban esta ciudad anfitriona, así como Pensilvania y Virginia, cobrando casi 3000 vidas inocentes. Liberia bajó la cabeza en señal de luto entonces, y nosotros también lo hacemos hoy. Nos mantenemos en solidaridad inquebrantable con los supervivientes, las familias de las víctimas y todos los hombres, mujeres y niños de todos y cada uno de los continentes que han sufrido a manos de extremistas violentos. Inmediatamente después de esta tragedia, este Consejo, como hemos escuchado, actuó con claridad decisiva Las resoluciones 1368 y 1373 echaron la base de nuestra arquitectura multilateral, obligando a las naciones a cerrar los oleoductos financieros, desmantelar refugios seguros y cooperar sin reservas. En el cuarto de siglo siguiente, las resoluciones 2178 2396, 2462 y 2482, ampliaron nuestro arsenal legal contra los combatientes extranjeros, la financiación ilícita y la delincuencia organizada. Sin embargo, al reunirnos hoy, debemos enfrentar una verdad incómoda. El terrorismo no permaneció congelado en 2001. Mientras nuestra arquitectura diplomática ha deliberado, el terrorismo, como hemos escuchado, se ha industrializado, ha evolucionado de células aisladas a redes descentralizadas y digitalmente nativas. Los actores terroristas ahora reclutan a través de cámaras de eco algorítmicas, mueven capital a través de libros digitales sin fronteras, explotan la inteligencia artificial y transforman vehículos aéreos comerciales no tripulados en armas. El terrorismo ahora atraviesa las fronteras soberanas con mucha más agilidad que las víctimas que huyen de él. Señor presidente, en ningún lugar es el coste de esta evolución experimentado de manera tan aguda como en el continente africano. África hoy es el epicentro del terrorismo mundial. En los últimos años, el Sael, y sus cuencas circundantes han sido responsables de más de la mitad de todas las muertes en el mundo atribuidas al extremismo violento, mientras que en África Occidental y en el Sahel, más de 5 millones de nuestros congéneres han sido desplazados a la fuerza de sus hogares ancestrales. Esto no es una abstracción lejana para mi país. es una realidad existencial inmediata. La inestabilidad en el Sahel Central está avanzando agresivamente hacia el sur, hacia el Golfo de Guinea. Las armas ligeras ilícitas, la financiación del terrorismo, los sindicatos criminales transnacionales y las redes radicalizadas ponen a prueba nuestras fronteras todos los días. Que este Consejo tome nota. La geografía no otorga inmunidad diplomática. Cuando Israel está envuelto en llamas, la costa de África occidental No puede esperar que el humo respete las fronteras nacionales. Por ello, Liberia insta a este Consejo a avanzar en tres prioridades de principios. Primero, cerrar la brecha de aplicación entre las resoluciones del Consejo y las realidades operativas. Para los Estados pequeños y en desarrollo, las obligaciones internacionales no pueden convertirse en mandatos sin financiación. Las evaluaciones de la Dirección Ejecutiva de Lucha contra el Terrorismo, CTED, deben estar directamente vinculadas a un desarrollo de capacidades sostenido, predecible y basado en la demanda. No se pueden interceptar flujos ilícitos cifrados ni asegurar fronteras remotas con instrumentos de papel. Debemos invertir fuertemente en integridad judicial, tecnología fronteriza, ciencias forenses digitales y unidades de inteligencia financiera en los países de primera línea y de tránsito. Segundo, Hay que gobernar las tecnologías emergentes para evitar su explotación. Debemos despojar a los extremistas violentos de sus ventajas tecnológicas asimétricas. Pedimos que haya una profundización de las asociaciones público-privadas entre los Estados miembros, las Naciones Unidas, la Interpol y las empresas tecnológicas responsables. para interceptar el reclutamiento terrorista y la financiación digital ilícita. Sin embargo, nuestra vigilancia debe permanecer atada a nuestros principios. Las medidas de lucha contra el terrorismo nunca deben convertirse en una excusa para limitar el espacio cívico. Deben seguir siendo necesarias, proporcionadas y firmemente fundamentadas. en los derechos humanos internacionales y el estado de derecho. Un estado que abandona a los derechos humanos en favor de la seguridad puede ganar temporalmente un control, pero inevitablemente pierde la paz. Tercero. Hay que aprovechar de forma genuina los marcos subregionales africanos. Liberia respalda firmemente la Declaración Malabo de la Unión Africana, la Convención de la Unión Africana para luchar contra el terrorismo y la visión de la Agenda 2063 para silenciar las armas. En nuestra subregión, defendemos los marcos de la CEDEAO especialmente nuestra Estrategia Regional de Lucha contra el Terrorismo y la Arquitectura de Alerta Temprana de ECOWAS y los mecanismos de lucha contra el blanqueo de dinero de GAB. Las instituciones regionales proporcionan proximidad, alfabetización cultural y una rápida capacidad de respuesta. El multilateralismo de las Naciones Unidas y el regionalismo africano Por lo tanto, no compiten entre sí. Deben ser vistos como socios indivisibles. Y por último, debemos recordar que el terrorismo es fundamentalmente un parásito. No educa a ningún niño, no cura ninguna enfermedad. in a country infrastructure.
Survives solely by feeding upon localized grievances, economic desperation, and on governed spaces. Therefore, kinetic force alone will fail. Genuine prevention demands placing women, young people, and local communities at the center of our strategy. In Liberia's own journey from conflict to sustained peace, it was women who built social cohesion and bridged divides. Our youth must be met with education, digital literacy, and dignified economic opportunity. no tratados con sospecha institucional. Señor presidente, colegas, en esta 25.
Señor presidente, distinguidos colegas, en esta 25.ª conmemoración del 11 de septiembre, nuestro homenaje a los caídos no se medirá por la elocuencia de nuestros discursos, sino por la columna vertebral de nuestra determinación colectiva. Liberia pide a este consejo que pase de la condena reactiva a la resiliencia proactiva. Resolvamos juntos que el terrorismo no encontrará santuario, ni dinero ilícito, ni corredor tecnológico, ni comunidad abandonada para explotar. Gracias.
Gracias al representante de Liberia por su intervención. Tiene la palabra Dinamarca.
Gracias, señor presidente, y gracias a todos los ponentes por sus exposiciones. Colegas, hoy recordamos que hace 25 años, en una hermosa y soledad la mañana de septiembre, un acto de terrorismo cobró casi 3000 vidas de más de 90 países en Nueva York. Washington, D. C. y en Pensilvania fue un acto de destrucción sin precedentes, sin precedentes en su método, a una escala que no se ha visto desde entonces. Miles de familias viven hoy con esa pérdida. Dinamarca les rinde homenaje a ellos y a todas las víctimas del terrorismo. Las consecuencias de estos atroces ataques fueron numerosas y en muchos sentidos aún vivimos con ellas. Los ataques también tuvieron un impacto profundo en este Consejo, en el trabajo que hacemos, las resoluciones que adoptamos y las responsabilidades que tenemos. Hoy es un momento adecuado para preguntarnos sinceramente dónde estamos. Después de décadas de esfuerzos internacionales, el terrorismo no ha sido derrotado. Ha evolucionado. La presión sostenida ha debilitado grupos terroristas como el Ejército Islámico, Al Qaeda y sus afiliados. Pero estas redes persisten y se adaptan. Desde el Sahel hasta el Cuerno de África, desde Siria hasta Afganistán, la amenaza actual es diferente a la de 2001, pero no es menos real y no es menos urgente. Permítanme plantear tres puntos. En primer lugar, Dinamarca apoya un mayor enfoque en la aplicación. Como otros han dicho, este año se cumplen 25 años desde la adopción de la histórica resolución 1373 sobre la lucha contra el terrorismo. 25 años de resoluciones y marcos posteriores nos han dado las herramientas. Lo que necesitamos ahora es utilizarlas. plenamente. El Comité de Lucha contra el Terrorismo es central. Dinamarca reafirma su apoyo al mandato del Comité y al trabajo de CITED para identificar carencias y proporcionar asistencia. Segundo, señor Presidente, sobre la amenaza en evolución del terrorismo. Los grupos terroristas se han adaptado más rápido que muchas de nuestras instituciones, y el uso indebido de la tecnología es alarmante. Reclutan en línea, financian a través de criptomonedas, vuelan drones, explotan la inteligencia artificial para propaganda y planear ataques. Si ellos pueden adaptarse rápido, nosotros también. Dinamarca pide que haya herramientas que estén al ritmo, incluyendo sanciones, salvaguardas financieras y cooperación digital. Esto no es una nota técnica, es algo fundamental para la eficacia de nuestra respuesta. Esto se aplica también a este consejo. Dinamarca subraya la importancia de un régimen de sanciones 1267 que refleje la realidad en el terreno, incluso mediante un aumento de las listas, para que la lista de sanciones del Ejército Islámico y de Al Qaeda rastree el liderazgo terrorista de hoy, no el de ayer. Un régimen de inclusión que queda por detrás de la amenaza pierde su efecto. Mantenerlo actual, basado en la evidencia y aplicado de forma justa, forma parte de una respuesta holística. En cuanto a nuestro enfoque, la postura de Dinamarca es clara. Una respuesta eficaz contra el terrorismo debe ir más allá de las medidas de seguridad. El Estado de derecho, la participación inclusiva de todas las partes interesadas y los derechos humanos no son obstáculos para la lucha contra el terrorismo, son su misma base. Un enfoque integral combina medidas de seguridad con prevención, dentro de instituciones que promueven la justicia y la rendición de cuentas. La cooperación significativa con los actores locales, los jóvenes y la sociedad civil Es vital para el éxito sostenible. Para concluir, 25 años son suficientes para saber que el terrorismo seguirá adaptándose. También son suficientes para aprender qué enfoques son efectivos. La aplicación sobre las declaraciones, los principios junto a la seguridad, las personas en el centro de ambos. La promesa que hizo este Consejo tras el 11 de septiembre no fue solo luchar contra el terrorismo, fue hacerlo de una manera que protegiera los derechos y la dignidad que defendíamos desde el principio. Esta promesa sigue vigente hoy en día. Es nuestra responsabilidad conservarlo y con eso honramos a las víctimas de aquella terrible mañana de septiembre. Nunca lo olvidaremos. Gracias.
Gracias a la representante de Dinamarca por su intervención. Tiene la palabra Somalia.
Señor Presidente, agradezco a Francia por reunirnos para este Día de Reflexión. Agradezco también a la señora Gehrmann, al señor O'Mahony y a la señora Chowdhury-Fink por sus informes. Al conmemorar el 25 aniversario del ataque del 11 de septiembre, Somalia apoya al pueblo de Estados Unidos para recordar las vidas inocentes perdidas el 11 de septiembre. El gobierno de Somalia honra la memoria de aquellos que perdieron la vida y reconoce los actos valientes de los primeros socorristas y rinde tributos a las familias que han quedado atrás, señor presidente. En este día de reflexión, Somalia desea ofrecer algunas observaciones para la consideración del Consejo sobre la base de las lecciones que hemos aprendido con mucho esfuerzo. Primero. La titularidad nacional no solo es un lema. En Somalia hemos visto que el verdadero progreso contra el terrorismo depende del empoderamiento de nuestras instituciones, del apoyo de la justicia y del sector de la seguridad y la confianza en las comunidades como la primera línea de defensa. Gracias a este enfoque y con el apoyo internacional, Somalia ha degradado considerablemente la amenaza de Al-Shabaab y de Daesh. Aprovechamos esta oportunidad para rendir tributo a los sacrificios que ha hecho el Ejército Nacional de Somalia durante las últimas dos décadas en la lucha contra el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones. La lucha tal vez no haya terminado, pero la titularidad nacional es la base de la paz duradera. Segundo, la amenaza misma siempre cambia. Los grupos terroristas se mueven rápidamente para explotar las nuevas tecnologías, utilizando los medios sociales para reclutar, las aplicaciones cifradas para planear y la inteligencia artificial y los drones para cometer ataques que habrían parecido imposibles hace 10 años. No podemos permitirnos cruzarnos de brazos. Nuestras estrategias deben seguir el ritmo o quedarán atrás?
Tecnología.
3. La tecnología no es amigo ni enemigo, depende de cómo se use. Si invertimos en las herramientas correctas, compartimos experiencias y fijamos normas éticas claras, podemos estar por delante de aquellos que nos desean el mal. Pero nunca debemos perder de vista nuestros valores. Cada acto debe respetar los derechos humanos y el estado de derecho. 4. No podemos derrotar el terrorismo solo con la fuerza. Debemos abordar las causas raíz que dan a las ideologías violentas un espacio para crecer: la pobreza, la marginación, la falta de oportunidades y la propagación tóxica del odio. La prevención, la inclusión y la esperanza tienen que estar en el centro de nuestra respuesta. Quinto, debemos colocar las necesidades y los derechos de las víctimas del terrorismo en el centro de nuestros esfuerzos. Detrás de cada ataque hay vidas cambiadas para siempre, familias, comunidades y supervivientes que merecen justicia, reconocimiento y apoyo. Somalia piensa que el apoyo a las víctimas no solo es una obligación moral, sino un paso crucial para construir sociedades resilientes que rechacen la violencia y no permitan que el miedo eche raíces. Sexto, debemos colocar a los jóvenes en el centro de nuestros esfuerzos de lucha contra el terrorismo. Los jóvenes con frecuencia son el blanco predilecto de reclutamiento de los grupos extremistas violentos, pero también son nuestra principal fuente de energía, creatividad y esperanza. Al invertir en la educación, las oportunidades y una participación significativa de los jóvenes, podemos empoderar a las generaciones futuras para que construyan comunidades que sean más resilientes a la radicalización y estén más comprometidas con la paz. Y, por último, Somalia reconoce el valor de la cooperación entre los países para abordar los retos mundiales a la seguridad. Y en este aniversario, afirmamos nuestro compromiso con la paz y la estabilidad a través del diálogo y el respeto. de la vida humana y la dignidad humana. Somalia está con todas las naciones para recordar a las víctimas del 11 de septiembre y a todas las víctimas que han sufrido por culpa del terrorismo en todo el mundo. La lucha no es solo contra la violencia. Es una lucha por un futuro en el que nuestros pueblos, especialmente nuestros jóvenes y nuestras generaciones futuras, vivan en paz, dignidad y esperanza. Gracias.
Gracias, representante de Somalia, por su intervención. Tiene la palabra Pakistán.
Gracias, señor presidente. Felicito a la delegación de Francia por su presidencia muy hábil del Consejo durante este mes y por su iniciativa para convocar esta importante reunión informativa. Y quiero dar las gracias a los ponentes de esta tarde. Hoy, 11 de septiembre, nos reunimos en esta sala para expresar nuestra solidaridad con el gobierno y el pueblo de los Estados Unidos de América, recordando las vidas muy valiosas perdidas en el ataque terrorista horripilante y deleznable del 11 de septiembre, incluyendo a Nueva York. Y este mes, el embajador Mike Wallace llevó a las delegaciones a Memorial del 11 de septiembre. Fue un recordatorio muy poderoso del horror que vivió esta ciudad. Y es un acto recordatorio solemne de la tragedia que sufrieron estas víctimas inocentes en todo el mundo, incluyendo 7 pakistaníes. Vimos allí sus imágenes. y la valentía demostrada por los socorristas ese día. Que descansen en paz eterna las almas de aquellos que perdieron la vida. Y recordamos también a todas las víctimas del terrorismo en todo el mundo. Señor presidente, han pasado 25 años desde que este atentado sacudió al mundo entero. Una tragedia que es un recordatorio triste del costo devastador de las vidas humanas perdidas debido a estos actos terroristas asquerosos. Y la necesidad de que haya una acción internacional sostenida para luchar contra el terrorismo en todas sus manifestaciones. Como han recordado los ponentes, los sucesos del 11 de septiembre llevaron a una acción rápida del Consejo para elaborar la arquitectura de la lucha contra el terrorismo de las Naciones Unidas a través de la adopción de la resolución 1373 y el marco que continúa determinando las medidas utilizadas hoy en día para luchar contra el flagelo del terrorismo. Ha habido cambios posteriores en la lucha contra el terrorismo que han fortalecido la cooperación internacional y han llevado a muchos adelantos en el entorno de la lucha contra el terrorismo, incluyendo los esfuerzos para luchar contra este flagelo en el terreno en Pakistán, eso ha contribuido muchísimo. Hemos sido un estado que ha estado a la vanguardia de esta lucha.
Quiero recordar que la mayoría de los éxitos importantes en la campaña internacional contra Al Qaeda se lograron a través de los esfuerzos antiterroristas de Pakistán con su cooperación activa, y esto incluye una estrecha coordinación con nuestros socios, que abarca el intercambio de información de inteligencia y cooperación en materia de seguridad. Y esto fue lo que realmente quebró a Al Qaeda, degradando significativamente sus capacidades. Pero también hay que recordar que eso entrañó un sacrificio enorme, y seguimos afrontando desafíos en nuestra región. Más de 90.000 paquistaníes, entre ellos nuestro valiente personal de seguridad, policía y civiles inocentes, han perdido la vida desde este nuevo siglo. aparte de daños económicos continuos como resultado de la violencia. El Consejo de Seguridad actuó con urgencia, unidad y determinación, a la altura de la enormidad del desafío planteado hace 25 años. El panorama terrorista ha evolucionado y ha mutado desde entonces. Han aparecido nuevas amenazas. pero los regímenes actuales de sanciones del Consejo han resultado ser insuficientes para combatir el terrorismo en todas sus dimensiones, formas y manifestaciones y los distintos grupos. Estoy de acuerdo con lo que ha dicho Dinamarca a este respecto. Esas lagunas deben atajarse con la misma efectividad para erradicar la amenaza creciente del terrorismo. Quiero destacar lo siguiente al respecto. Primero, debe preocupar a este Consejo y a toda la membresía ser testigo del aumento de la ultraderecha en todo el mundo, responsables de los peores atentados contra comunidades por motivos de xenofobia, racismo y otros tipos de intolerancia. todo en nombre de la religión o el culto. En segundo lugar, la amenaza terrorista en diversas regiones geográficas como África, como ha detallado mi colega de Liberia, en Oriente Medio y en nuestra propia zona, en Afganistán. Todo eso es muy preocupante. Más de 4.700 pakistaníes han perdido la vida, como consecuencia de actos terroristas procedentes de Afganistán en los últimos tres años. Nosotros hemos padecido algunos de los atentados terroristas más letales de siete entidades, como el TTP, el BLA y su brigada Bichit, que siguen operando con impunidad desde santuarios en Afganistán. con un apoyo externo importante, y entidades como el B.L.A. operan libremente a falta de medidas restrictivas y sanciones de este Consejo que habrían contenido sus actividades, y a pesar de las tentativas serias de designar a este grupo como grupo terrorista en el marco del régimen de sanciones del Consejo, y otros grupos como el E.T.I.M. y A.I.L. También deben combatirse efectivamente. Tercero, estamos de acuerdo en cuanto a la inquietud en torno al uso de tecnologías modernas para actividades terroristas, como discursos de odio, desinformación, propaganda, radicalización en línea, reclutamiento y uso de la juegos oscuro para establecer redes y financiarse, que incluye transacciones a través de activos virtuales y criptomonedas. La falta de una reglamentación, esta amenaza sin duda se va a multiplicar. En cuarto lugar, es clarísimo a lo largo de los años que para ser efectiva, la comunidad internacional debe seguir un enfoque sistemático en la lucha antiterrorista. Insistir demasiado en una sola dimensión, ignorando las demás, no ayudará a lograr nuestra meta común de combatir y erradicar el terrorismo. Por tanto, es imperioso implementar los cuatro pilares de la estrategia contra el terrorismo de manera equilibrada, centrándose también en las causas raigales y la eliminación de las condiciones que favorecen el terrorismo. Y finalmente, algo fundamental, Cuando hablamos de terrorismo, no hay que ignorar el terrorismo de Estado en situaciones de ocupación extranjera. El Consejo debe velar porque las potencias ocupantes rindan cuentas y no puedan operar de manera impune para reprimir la lucha legítima de los pueblos para ejercer su derecho de libre determinación. Presidente, la respuesta internacional al terrorismo debe estar a la altura. Frente a la amenaza que evoluciona con rapidez al conmemorar el 25 aniversario del 11 de septiembre, hay que reflexionar sobre los desafíos y necesidades contemporáneas en el ámbito de la lucha antiterrorista para cubrir lagunas en esa arquitectura, la estrategia global y el régimen de sanciones de manera sistemática. El Consejo tiene que asumir su responsabilidad. Los responsables de actos terroristas deben someterse a la justicia. Si en última instancia alcanzamos el éxito en la lucha antiterrorista, esto va a exigir una cooperación internacional activa y efectiva y sinergias regionales con un frente unido colectivo frente a esta amenaza global. Gracias.
Gracias al representante de Pakistán por su declaración. Ahora tiene la palabra la representación de Panamá.
Gracias, señor presidente.
Embajador Walls.
Él ha sugerido que muchos se acuerdan dónde estaban y qué estaban haciendo cuando tuvieron noticia de ese día trágico. Yo ciertamente me acuerdo. Me acuerdo con toda claridad. Yo estaba en Hong Kong por la noche, a hora de Hong Kong, para una reunión de directores de la Autoridad del Canal de Panamá, del que yo era miembro. y esta iba a tener lugar conjuntamente en la mañana siguiente con miembros de la junta asesora. Varios miembros distinguidos de varias nacionalidades y representantes del sector estaban en esa junta. Uno de ellos era Lillian Barron, directora general de la Port Authority de Nueva York y Nueva Jersey. En la reunión de la mañana siguiente, el 12 de septiembre, ella nos informó de que su asistente había perecido en las torres. Siete panameños también perdieron allí la vida, entre ellos, Dianela Mena, una chica de 28 años que trabajaba en una oficina de la torre norte. en los pisos más superiores. Ella estaba hablando por teléfono con su madre en Panamá cuando sintió el impacto y le dijo a su madre que colgaba y que la iba a volver a llamar. La madre esperó a esa llamada que nunca llegó.
Agradecemos las exposiciones de la señora Natalia Guerman, directora ejecutiva de la Dirección Ejecutiva del Comité Contra el Terrorismo, del señor Ehab Omaish, director de políticas y coordinación de la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo, y de la señora Noreen Chaudhry Fink, directora ejecutiva del Foro Mundial de Internet contra el Terrorismo. Agradecemos también a la presidencia francesa por impulsar la declaración presidencial adoptada hoy y a los miembros de este Consejo por su respaldo, que reafirma nuestro compromiso colectivo en la lucha contra el terrorismo. El ataque a las Torres Gemelas y su colapso conmovió al mundo al apreciar en vivo y en directo la dramática visualización de un atentado terrorista real, cruel, devastador e injustificable. Este hecho no dejó duda alguna de la necesidad de comprenderlo y enfrentarlo para que nunca más volviera a suceder. El mundo, sorprendido, aterrado, estupefacto, así lo entendió y este Consejo reaccionó y actuó. 25 años después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el dolor de aquella tragedia sigue presente en los sobrevivientes, algunos de los cuales continúan enfrentando graves secuelas en los familiares de las víctimas y en la memoria colectiva de la comunidad internacional. Recordamos un acto aborrecible que cambió profundamente nuestra manera de entender la seguridad internacional y expresamos nuestras condolencias y solidaridad a todos los afectados. En ese entonces, desde la Asamblea General, Expresamos nuestro apoyo inequívoco al Comité contra el Terrorismo, establecido mediante la resolución 1373 del Consejo de Seguridad. Hoy, desde este Consejo, reafirmamos ese mismo compromiso y la convicción de que la cooperación internacional sigue siendo nuestra herramienta más eficaz frente a esta amenaza. Al reflexionar, debemos hacernos una pregunta: ¿Están nuestras herramientas preparadas para enfrentar la evolución de esta amenaza? La evidencia recabada por distintas instituciones internacionales, incluidas las Naciones Unidas, nos demuestra la capacidad de adaptación del terrorismo en estos 25 años. Los grupos terroristas se han proliferado, han ampliado su influencia y desarrollado estructuras flexibles descentralizadas y al mismo tiempo capaces de coordinarse entre regiones. Se han valido de vacíos institucionales y de gobernanza, han diversificado sus fuentes de financiamiento y sus métodos de reclutamiento, y han incorporado tecnologías emergentes con una rapidez que nos obliga a examinar nuestra propia capacidad de respuesta. Señor presidente, Sabemos que los grupos terroristas radicalizan y reclutan a personas y comunidades en situación de vulnerabilidad mediante el uso indebido de la inteligencia artificial. Asimismo, explotan plataformas digitales y redes sociales y recurren a comunicaciones satelitales, activos virtuales y drones como parte de sus operaciones. El esfuerzo exige una mayor interacción con el sector privado. Las empresas tecnológicas, las plataformas digitales que desarrollan modelos de lenguaje e inteligencia artificial, los proveedores de servicios financieros y de infraestructura digital tienen responsabilidades en la prevención del uso indebido de sus tecnologías y servicios. Pero nuestra estrategia tampoco puede limitarse a las tecnologías emergentes. Debemos fortalecer las herramientas que ya han producido resultados tangibles a lo largo de los años, el intercambio oportuno de información e inteligencia, la asistencia técnica, la cooperación judicial y el fortalecimiento de las capacidades nacionales. Por lo tanto, el Consejo de Seguridad y la arquitectura multilateral contra el terrorismo, el Comité contra el terrorismo creado mediante la resolución 1373, Su dirección ejecutiva, la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo y el Equipo de Apoyo Analítico y Vigilancia de las Sanciones, en su conjunto, pueden y deben actuar con los Estados miembros de manera coordinada, eficiente y orientada a resultados. Señor Presidente, Panamá ha puesto especial énfasis en la lucha contra el financiamiento del terrorismo desde una posición técnica sólida. Los grupos terroristas no pueden funcionar sin dinero. Seguir su rastro continúa siendo una de las formas más eficaces de debilitarlos. Impedir su acceso a vehículos financieros, así como a fuentes de financiamiento, exige reforzar las legislaciones nacionales y prevenir el uso indebido del sistema financiero. Ese propósito exige atender los estándares internacionales pertinentes, comprender los nuevos mecanismos de financiación y adaptar nuestra respuesta al funcionamiento de los activos virtuales. A ello se suma la necesidad de fortalecer el intercambio de información con Interpol y otras autoridades regionales para combatir la proliferación de redes criminales transnacionales y el secuestro con fines de rescate. En Panamá, como principal enlace de tránsito de nuestra región, hemos asumido con firmeza la responsabilidad de proteger nuestra plataforma logística y financiera internacional contra el financiamiento del terrorismo. Hemos impulsado una profunda transformación institucional, fruto de un esfuerzo sostenido y de importantes sacrificios. que reflejan nuestra determinación de asegurar que el papel de Panamá como puente del comercio mundial esté siempre acompañado por la transparencia y la legalidad. Sin embargo, no podemos bajar la guardia. Hace 25 años, el Consejo respondió a unos atentados que transformaron nuestra comprensión de la amenaza terrorista. Hoy nos corresponde asegurar que las herramientas construidas desde entonces respondan a la realidad que enfrentamos y a la que está por venir. Como país al servicio de la paz y de la integridad del sistema internacional, Panamá reafirma su compromiso con un mundo libre del terrorismo. La gran lección derivada de aquel trágico y funesto 11 de septiembre es tan contundente como sencilla: ningún tipo de terrorismo, en ninguna parte, Bajo ninguna excusa es justificable. Muchas gracias.
Gracias al representante de Panamá por su intervención. Y tiene ahora la palabra la representante de la República Democrática del Congo.
Gracias, señor presidente. La RDC agradece a Francia la organización de esta reunión dedicada a la lucha contra el terrorismo. También damos las gracias a todos los ponentes. por sus interesantes presentaciones. Su celebración en este día de conmemoración de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en la reunión de hoy nos recuerda el alto precio que el terrorismo ha impuesto a la humanidad durante las últimas décadas. Nuestros pensamientos están con las víctimas de esta tragedia, así como con todas aquellas que en todo el mundo han sucumbido a la barbarie terrorista. Esta memoria nos obliga, sobre todo, a observar la amenaza tal y como se presenta el día de hoy. El terrorismo no ha retrocedido, se ha desplazado, fragmentado y adaptado, encontrando en los conflictos prolongados, la debilidad de las instituciones, el tráfico transfronterizo y las economías criminales, nuevos espacios para prosperar. África está pagando hoy un precio particularmente elevado. Desde el Sahel hasta la cuenca del lago Chad, desde el Cuerno de África hasta África Central, los grupos terroristas y sus filiales siguen ampliando su influencia cruzando fronteras y explotando las vulnerabilidades de Estados y comunidades. Sus primeras víctimas siguen siendo las poblaciones civiles. Otros focos continúan en paralelo, alimentando la amenaza a escala internacional. En Oriente Medio, así como en ciertas partes de Asia, los grupos terroristas siguen aprovechando los conflictos prolongados, las situaciones de inestabilidad y las fragilidades institucionales para preservar su capacidad, reconstituir sus redes y ampliar su influencia. Esta geografía cambiante evidencia una amenaza profundamente transnacional capaz de reconfigurarse y desplazar sus recursos y sus modos de acción según las circunstancias. La República Democrática del Congo también conoce esta realidad. Al este de nuestro país, las Fuerzas Democráticas Aliadas, las ADF, continúan sembrando la muerte y la desolación entre la población civil. Asesinatos, secuestros, violencia contra mujeres y niños y desplazamientos forzados son muestra de una amenaza cuyo costo sigue pagando nuestra población. La experiencia africana nos enseña una lección fundamental: ninguna respuesta nacional, por decidida que sea, puede bastar frente a redes que ignoran fronteras, trasladan combatientes y recursos y se benefician de fragilidades regionales. La lucha contra el terrorismo exige una solidaridad y una cooperación internacionales a la altura de la amenaza. Señor Presidente, esta acción colectiva supone también que seamos capaces de ponernos de acuerdo sobre aquello que combatimos. Sin embargo, a pesar de décadas de trabajo, la comunidad internacional sigue sin disponer de una definición de terrorismo universalmente aceptada. Esta falta de consenso dificulta la cooperación internacional y debilita la coherencia de nuestra acción. La RDC considera importante continuar los esfuerzos encaminados a alcanzar un consenso que permita combatir el terrorismo con la necesaria firmeza, sin ambigüedades y de conformidad con el derecho internacional. Pero no basta con definir la amenaza, también es necesario cortar las fuentes de recursos que le permiten prosperar. La experiencia de mi país demuestra hasta qué punto el terrorismo puede aprovechar situaciones de conflicto e inestabilidad, los tráficos ilícitos, la circulación de armas, la explotación ilegal de recursos naturales y las redes criminales transnacionales. La resolución 2462 Nos recuerda la necesidad de prevenir y reprimir la financiación del terrorismo. Ello exige, en particular, una mejor trazabilidad de los recursos naturales, una mayor transparencia en las cadenas de suministro, un control más estricto de los flujos financieros, así como una cooperación reforzada contra el blanqueo de capitales y las economías criminales que alimentan la violencia. Para la RDC, El principio es simple. Nuestros recursos naturales deben financiar el desarrollo de nuestros pueblos y no la destrucción de sus comunidades. Y lo mismo ocurre con el acceso a las armas. La resolución 2370 insta a los Estados a impedir que éstas caigan en manos de los grupos terroristas. Este compromiso debe aplicarse plenamente, con rigor y sin selectividad. Señor Presidente, la amenaza terrorista también evoluciona con los tiempos. Los grupos terroristas explotan ahora las tecnologías digitales, las redes sociales, los drones y, cada vez más, las nuevas herramientas de inteligencia artificial con fines de propaganda, reclutamiento o acción. Nuestra capacidad de combatirlos debe evolucionar al mismo ritmo. Nos corresponde impedir que estas tecnologías se conviertan en multiplicadores de la violencia, al tiempo que aprovechemos todo su potencial para prevenir y proteger a la población. Esta adaptación debe mantenerse plenamente conforme al derecho internacional, los derechos humanos y, cuando sea aplicable, al derecho internacional humanitario. Señor Presidente, la experiencia nos recuerda finalmente una evidencia: la lucha contra el terrorismo no puede ganarse únicamente por medios militares. La respuesta de seguridad puede ser indispensable ante una amenaza inmediata. Sin embargo, por sí sola, no puede eliminar las condiciones en que la violencia echa raíces y se regenera. La seguridad Por tanto, debe ir de la mano de la justicia, la prevención, el desarrollo y el fortalecimiento de las instituciones. También es mediante la educación, las oportunidades ofrecidas a la juventud y la resiliencia de las comunidades como se construye a largo plazo una respuesta al terrorismo. Frente a una amenaza que no conoce fronteras, nuestra respuesta no puede estar fragmentada. Se necesitan Estados capaces de proteger a sus pueblos, mecanismos regionales mejor apoyados y una cooperación internacional que no deje sola a ninguna región frente a la amenaza del terrorismo. La RDC reafirma su disposición a trabajar junto con los miembros de este Consejo y todos sus socios en el fortalecimiento de una respuesta colectiva, solidaria y decidida que combata tanto las manifestaciones del terrorismo como los recursos y las fragilidades que le permiten prosperar. Porque frente al terrorismo, nuestra responsabilidad colectiva no se mide solamente por nuestra capacidad de responder a la violencia cuando esta golpea, sino también por nuestra determinación de impedir que encuentre en otros lugares las condiciones para arraigarse. Gracias.
Gracias a la representante de la RDC por su intervención. Ahora tiene la palabra la representación de Colombia.
Gracias, señor presidente.
Colombia le da las gracias por sus esfuerzos en torno a la declaración sobre la lucha contra el terrorismo, un fenómeno bien conocido en el mundo, pero sobre todo en mi país. Esta es una fecha inolvidable, pero también una fecha que formará parte de la memoria colectiva de la humanidad. Señor Presidente, esa fecha, 90 países perdieron ciudadanos. en los atentados del 11 de septiembre. Una fecha es esta, en la que también recordamos las víctimas de todos estos países, y naturalmente de los de los Estados Unidos de América. Colombia está del lado de Estados Unidos en la fecha de hoy, lamenta lo que pasó en el país y la ciudad que hoy nos acoge a todos?
Señor presidente, Colombia.
Ahora, como muchos otros países, como se ha dicho aquí hoy, afronta una forma distinta de terrorismo que ha evolucionado. Y ello explica perfectamente por qué es tan difícil encontrar una definición común. Pero no tenemos que estar en el lado incorrecto de la historia, dadas las dificultades y las peculiaridades de aquello que afrontamos cada uno de nosotros. No es imposible conseguirlo. Lo que pasó es que el terrorismo funciona de manera diferente y aprovecha los fracasos del sistema para evolucionar. En el caso colombiano, el fenómeno más reciente es la minería ilegal, una actividad que se utiliza en otros países de manera legal, pero en el mío se usa para conseguir recursos financieros para grupos terroristas en mi país. Esta actividad también ahora se combina con el narcotráfico. La combinación de ambas es letal. Colombia afronta un enorme desafío y nuestro gobierno está luchando con todo lo que tiene a su disposición. Dentro de la ley, la constitución y el derecho internacional para resolver un problema que utiliza el terrorismo para destruir generaciones y el futuro de mi país y de muchos otros. También hay consecuencias para los derechos humanos del terrorismo. Después del 11 de septiembre, 141 países reformaron todas sus leyes nacionales de seguridad. Esto fue una tendencia que naturalmente sirvió seguida por atentados terroristas en todo el planeta, pero a pesar de ello no tenemos una definición única de qué sea el terrorismo. Y nosotros creemos que este es el problema, cuando en realidad no lo es. Colombia les presenta una propuesta básica, si no, no conseguiremos un consenso. Parece que tenemos distintos alcances a la hora de definir el terrorismo. Tenemos que seleccionar aquellos comunes a todos nosotros, a nuestra historia, a nuestras culturas, a nuestra realidad, a nuestra geopolítica y lo que parece Como algo en común es lo que se nos dio aquí el 11 de septiembre. Hemos oído las historias de aquellos que hicieron lo inimaginable, pero también tenemos que recordar a las víctimas que exhibieron la mayor valentía.
Fue un enfrentamiento entre los que son valientes y los que son cobardes. El terrorismo es una herramienta que debe ser detenida. Y la única forma de alcanzar una definición común es reconocer los elementos básicos del terrorismo como ecuación legal básica para definir lo que es simplemente claro para todos nosotros, algo que podemos definir y determinar las relaciones, la tecnología, la financiación. Colombia les pide que presten atención a uno de los principales retos que no es la inteligencia artificial. Estamos llegando en un momento en que la tecnología cuántica y la inteligencia artificial se unen. Es inevitable. El diseño del algoritmo definirá la humanidad misma. Y el terrorismo utiliza no las capacidades, sino las deficiencias. del sistema. Y cuando se trata de la tecnología del mundo, va a haber otro tipo de terrorismo. Y esta vez no podemos estar en el lado equivocado de la historia. Pedimos al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que avance más con las resoluciones 2462 y 2568, y que elabore un ámbito de terrorismo que abarque las distintas realidades y nos permita atacar directamente donde el mundo lo necesita.
Para mi país, para América Latina, lo que ocurrió en el 9/11 en los Estados Unidos de América tiene un raciocinio una estructura ideológica clara, pero también tuvo una consecuencia innegable. Los Estados Unidos de América y los pueblos de América Latina tienen una relación histórica y muchos latinoamericanos vivían o viven aún y aún lo hacen y están aquí esta tarde en los Estados Unidos de América y perdimos muchos. Para nuestra región, para Colombia, es determinante que actuemos, que utilicemos el régimen de sanciones. Y podemos demostrarle al mundo que este es un problema en el que existe common ground. Si bien el scope o las áreas de aproximación pueden variar, podemos llegar al menos a los elementos centrales. pero en lo que no podemos actuar.
No podemos dudar, tenemos que actuar con determinación.
No es.
El momento para dudar, la tecnología avanza muy rápidamente y debemos actuar al mismo ritmo y en la misma dirección.
Futuro de la humanidad. que actuemos, que lleguemos a un consenso, por lo menos, y ese es el llamado principal de la República de Colombia a ustedes, un país que ha perdido miles y miles de personas y más de 50 años luchando contra el terrorismo, contra guerrillas, paramilitares y narcotraficantes. Estamos haciendo nuestra parte y lo vamos a dar todo. Pero necesitamos la ayuda de las Naciones Unidas, del Consejo de Seguridad, como muchos otros países, como muchas otras personas. Se lo debemos a las generaciones, pero también a las víctimas. Hacemos un llamado para que continuemos estos esfuerzos y, a pesar de las diferencias, entendamos que podemos construir consensos y debemos iniciar por definir el terrorismo, sus niveles, sus consecuencias y los grados de responsabilidad. Gracias, presidente.
Gracias, señor representante de Colombia.
Gracias, señor representante de Colombia. Tiene la palabra la Federación de Rusia.
Señor presidente, gracias a los ponentes. De hoy han pasado 25 años desde los horribles atentados terroristas en Estados Unidos que costaron la vida de casi 3000 personas inocentes. Queremos una vez más reiterar nuestras más sinceras condolencias al pueblo de los Estados Unidos de América y a las familias y amigos de las víctimas. Entre ellos había ciudadanos de decenas de países, incluidos rusos. La tragedia del 11 de septiembre demostró claramente que el terrorismo no conoce fronteras, ni distingue a sus víctimas por nacionalidad, religión o ciudadanía. Nuestro país, una vez más, ha sido blanco de terroristas. Beslán, Nord 2, las explosiones en el metro de Moscú, el ataque al ayuntamiento de Crocus han dejado heridas profundas en la memoria del pueblo ruso. Detrás de cada uno de estos crímenes hay muertos y heridos, mutilados, familias para quienes la vida ha cambiado para siempre. Somos muy conscientes de lo que los terroristas intentan lograr. Su objetivo no es solo arrebatar vidas humanas, sino sembrar miedo, dividir sociedades y dividir estados. En septiembre de 2001, este cálculo no estaba justificado. La comunidad internacional pudo unirse ante una tragedia común. El Consejo de Seguridad reaccionó rápida y decisivamente. Ya el 28 de septiembre de 2001, se adoptó por unanimidad la resolución fundamental 1373, que estableció el Comité de Lucha contra el Terrorismo. Este documento se convirtió en una de las piedras angulares del sistema internacional moderno de lucha contra el terrorismo. Durante todo ese tiempo, Rusia apoyó todas estas decisiones para responder a los atentados terroristas y se unió a toda la cooperación en el ámbito de esta lucha. Durante el siguiente cuarto de siglo, la arquitectura internacional creada en ese momento ha experimentado un desarrollo serio. Se ha establecido la dirección ejecutiva del Comité de Lucha contra el Terrorismo. Se han creado mecanismos para evaluar la ejecución de las obligaciones de los Estados y determinar la necesidad de asistencia técnica. Se han creado mecanismos para prevenir la financiación del terrorismo y el movimiento transfronterizo de combatientes extranjeros. Se ha reforzado la lucha contra la ideología extremista. Y se está mejorando el régimen de sanciones contra el Ejército Islámico y Al Qaeda. En 2006, se adoptó por consenso la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el Terrorismo. Y en 2017, se creó la Oficina de las Naciones Unidas para la Lucha contra el Terrorismo. Esto tiene un papel central en la coordinación de los esfuerzos antiterroristas del sistema de las Naciones Unidas y proporcionar asistencia técnica especializada a los Estados. Estas herramientas siguen siendo demandadas hoy en día porque la amenaza terrorista no ha desaparecido. Al contrario, se está volviendo más compleja, ramificada y adaptable. El Estado Islámico y las estructuras relacionadas siguen activas en el Medio Oriente y están ampliando su presencia en ciertas partes de África. ISIS Khorasan en Afganistán sigue siendo una amenaza seria. El problema de los terroristas extranjeros que pueden transferir la experiencia que han adquirido de una región a otra no ha perdido su relevancia. Las herramientas de los terroristas están cambiando. Las tecnologías modernas les permiten reclutar simpatizantes, difundir propaganda, recaudar fondos, coordinar sus acciones y preparar ataques desde miles de kilómetros de distancia. Los grupos terroristas utilizan cada vez más instrumentos financieros digitales, drones, inteligencia artificial y nuevos medios de comunicación. Todas estas amenazas son de naturaleza transfronteriza y requieren una respuesta internacional coordinada. Ningún Estado, por muy capaz que sea, puede luchar por sí solo contra el terrorismo. Señor Presidente, en este contexto, obstáculos restantes para una cooperación internacional antiterrorista plena son de particular preocupación. En varias áreas clave, la cooperación no se está fortaleciendo hoy, sino más bien todo lo contrario, se enfrentan dificultades adicionales. Y esto lo vemos claramente en el ámbito del intercambio de información, la coordinación entre las autoridades competentes y la aplicación práctica de mecanismos de asistencia jurídica mutua. Esto no es problema abstracto. Cualquier retraso en la transferencia de información, la ruptura de contactos operativos o la imposibilidad de obtener los datos necesarios a tiempo crean vulnerabilidades que las organizaciones terroristas pueden explotar. Los terroristas llevan mucho tiempo aprendiendo a operar en la intersección de jurisdicciones, utilizar diferencias en la legislación nacional, los sistemas financieros y los enfoques de cooperación en las fuerzas del orden. Su lógica es sencilla: mientras más es la interacción entre los Estados, más amplias son las oportunidades para los militantes. Las relaciones internacionales hoy en día atraviesan un período difícil. En muchos temas, las posiciones de los Estados difieren significativamente. Sin embargo, la lucha contra el terrorismo no puede quedar como rehén de la confrontación geopolítica. El precio de debilitar la cooperación en este ámbito no se mide en costes políticos, sino en vidas humanas. Señor presidente, el 11 de septiembre No es solo un día de recuerdo de los muertos, también es un recordatorio de la importancia de la unidad y las acciones coordinadas de los Estados frente a una amenaza común. Desde 2001 hemos logrado construir un sistema bien establecido de cooperación antiterrorista. Hoy en día es importante no solo mantener la eficacia de este sistema, sino también aumentar su resistencia a la turbulencia política y su capacidad para responder de manera oportuna ante las nuevas amenazas terroristas. Rusia ha defendido de manera constante una cooperación profesional y despolitizada contra el terrorismo basada en las normas del derecho internacional. Las prioridades tienen que ser el intercambio oportuno e ininterrumpido de información, la asistencia jurídica mutua, los contactos de trabajo entre las autoridades competentes y el desarrollo conjunto de respuestas a los métodos cambiantes de actividad terrorista. Los terroristas siempre buscan aprovecharse de las divisiones, la desconfianza y la falta de coherencia entre los Estados. Nuestra respuesta debe ser exactamente lo contrario: unidad de enfoque, confianza mutua y disposición a actuar juntos. para proteger vidas humanas y la seguridad común. Esa es una de las principales lecciones del 11 de septiembre y nuestra deuda con quienes recordamos hoy. Gracias por su atención.
Gracias al representante de la Federación de Rusia. Tiene la palabra el representante del Reino de Bahréin.
Gracias, señor Presidente. En primer lugar, deseo dar las gracias a la directora ejecutiva de la Dirección Ejecutiva del Comité de Lucha contra el Terrorismo, la señora Gerdemann, el señor Omech, director de Política y Coordinación de la Oficina de las Naciones Unidas de la Lucha contra el Terrorismo, y la señora Noreen Chaudhry-Fink, directora ejecutiva del FIGCT. Gracias por sus valiosos informes, señor Presidente. Nos reunimos hoy en una ocasión solemne al conmemorar el 25 aniversario de los atentados terroristas que ocurrieron en Estados Unidos. El 11 de septiembre recordamos a las víctimas inocentes, así como a todas las víctimas del terrorismo en todo el mundo. Y luego de los atentados terroristas del 11 de septiembre, el Consejo de Seguridad adoptó una serie de resoluciones, incluyendo la resolución 1373, que echó las bases de la arquitectura internacional de lucha contra el terrorismo y estableció obligaciones para todos los Estados para combatir el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones. Recientemente hemos alcanzado un hito. Este año se conmemora el vigésimo aniversario de la adopción de la Estrategia Mundial de Lucha contra el Terrorismo de las Naciones Unidas. Esta estrategia es un mensaje claro contra el terrorismo y es una referencia a nivel mundial y un marco exhaustivo para prevenir y combatir el terrorismo en todas sus manifestaciones. Señor Presidente, el Reino de Bahréin los países de la región recientemente han estado sujetos a atentados terroristas contra sus territorios y sus infraestructuras civiles en el contexto de las prácticas de Irán que amenazan la seguridad de Bahrein y la estabilidad de la región. Estos actos constituyen una escalada grave que exige una respuesta colectiva que refleje las prioridades del Consejo. en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional. En consecuencia, el Reino de Bahréin reitera la necesidad de que Irán cumpla con las resoluciones del Consejo de Seguridad, especialmente la resolución 2817, y que cese todos los ataques, actos hostiles y amenazas que afecten la seguridad de los países de la región y socaven los esfuerzos en la materia. Respetamos la soberanía de los Estados y apoyamos los principios de buena vecindad y pedimos que no haya ninguna práctica que socave la seguridad y la estabilidad regional. Señor presidente, el terrorismo es una de las amenazas más significativas para la paz y la seguridad internacional. A pesar de los esfuerzos para combatir el terrorismo, la amenaza terrorista persiste y continúa evolucionando. Tiene nuevos métodos y explotan los adelantos tecnológicos y los entornos emergentes. A este respecto, deseo hacer hincapié en los siguientes puntos. Primero, el entorno de seguridad está Enfrentando cambios debidos a las nuevas tecnologías, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial, la criptomoneda y los activos virtuales, el Reino de Baréin expresa su preocupación. por el uso de las plataformas digitales para la diseminación de la propaganda extremista, el reclutamiento, la recaudación de fondos, la propaganda y la planificación de atentados terroristas. Por lo tanto, pedimos que se examinen continuamente estos retos y, al mismo tiempo, se aprovechen las tecnologías para mejorar los esfuerzos de lucha contra el terrorismo. Por ello, pedimos que haya una mayor participación del Consejo en estas actividades. En segundo lugar, el Reino de Bahréin subraya que hay que negar a los terroristas el acceso a las fuentes de financiación y hay que aumentar los esfuerzos para luchar contra la financiación del terrorismo, incluyendo el uso indebido de las billeteras digitales, activos virtuales y las criptomonedas para ocultar la identidad de los beneficiarios. El Reino también subraya la importancia de una aplicación efectiva de las recomendaciones del equipo de acción financiera y el aumento de las capacidades de inteligencia financiera y la cooperación y el intercambio de información entre los Estados. Tercero, el Reino de Bahréin subraya la necesidad de tomar medidas prácticas y concretas para aumentar la cooperación internacional, el intercambio de información y la capacitación, y al mismo tiempo, garantizar la plena aplicación del régimen de sanciones del Consejo de Seguridad y la actualización regular de las listas de sancionados para seguir el ritmo de la evolución de la amenaza terrorista. En conclusión, reafirmamos nuestro firme compromiso para prevenir y combatir el terrorismo, aplicar las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y continuar trabajando con todos los aliados para luchar contra el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, para cercenar sus fuentes de financiación y acabar con la amenaza que representa para la paz y la seguridad internacional. Gracias, señor presidente.
Gracias, Zbarnie, por su declaración. Tiene la palabra Letonia.
Gracias, señor presidente. Gracias a Francia por convocar a esta reunión hoy, como lo hicieron hace 25 años. Y gracias también a los ponentes por su contribución hace 25 años ya, desde aquella mañana trágica del 11 de septiembre de 2001. Y para muchos de nosotros, el 11 de septiembre no parece historia. Sigue siendo una fecha marcada por la ausencia para las familias que aún tienen un lugar vacío en la mesa, para los primeros intervinientes que nunca regresaron a casa y para un mundo que ese día llegó a comprender con dolorosa claridad cómo el terrorismo puede amenazar profundamente la vida humana, la confianza y la paz y la seguridad internacional. Hoy, Estamos con el pueblo de los Estados Unidos y recordamos a casi 3000 personas que perdieron la vida en Nueva York, en Washington, D.C., en Virginia y en Pensilvania. No son estadísticas, son madres y padres, hijos e hijas, colegas, amigos y ciudadanos de un mundo que creía que era seguro. También recordamos a todos los afectados por el terrorismo en los años siguientes, en ciudades y comunidades de todo el mundo. Su sufrimiento nos recuerda que el terrorismo no conoce fronteras ni respetar la nacionalidad, para Letonia como para muchos otros países, los acontecimientos del 11 de septiembre se convirtieron en un momento para asumir la responsabilidad colectiva por la amenaza terrorista a la paz y la seguridad internacionales. Tras los ataques, Letonia se unió a la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad en Afganistán como parte del esfuerzo de este Consejo. Nuestra contribución tuvo un costo. Hubo soldados letones que sirvieron lejos de sus hogares junto a los aliados y nunca volvieron a sus hogares. Hoy los recordamos. Hoy recordamos que, después de cada compromiso internacional, hay seres humanos dispuestos a ponerse en peligro con la esperanza de que otros puedan vivir con mayor seguridad. Las Naciones Unidas también cambiaron por los acontecimientos del 11 de septiembre. En cuestión de semanas, también bajo la presidencia francesa, este Consejo adoptó por unanimidad la Resolución 1373, estableciendo un marco internacional integral para la lucha contra el terrorismo y creando el Comité Internacional de Lucha contra el Terrorismo y el régimen de sanciones. Desde entonces, las Naciones Unidas han seguido reforzando la cooperación internacional y apoyando el fortalecimiento de la capacidad nacional para prevenir la financiación del terrorismo, frenar el movimiento de combatientes terroristas extranjeros, mejorar la seguridad fronteriza y combatir la radicalización. 25 años después, La lucha contra el terrorismo no ha terminado. El panorama de amenazas ha cambiado y evolucionado. Una gran cantidad de nuevas tecnologías accesibles y asequibles en todo el mundo han cambiado y en muchos aspectos han facilitado la manera en que operan los terroristas. Los grupos terroristas en zonas remotas del mundo pueden utilizar satélites comerciales y herramientas financieras digitales, emplear mensajes cifrados para coordinar atentados, pedir partes de drones en línea o utilizar inteligencia artificial para llegar a comunidades en cualquier idioma, difundir propaganda y reclutar nuevos miembros. Estamos discutiendo el uso emergente de las nuevas tecnologías. La inteligencia artificial, los satélites comerciales, las monedas virtuales, las criptomonedas y los drones son utilizados con entusiasmo por los terroristas y los grupos terroristas individuales. Pedimos que haya un enfoque claro que reconozca estos retos. y exploren maneras de utilizar la tecnología en cumplimiento del derecho internacional para luchar contra el terrorismo. 25 años después del 11 de septiembre, el mayor homenaje que podemos ofrecer a las víctimas y a los supervivientes del terrorismo en todo el mundo es recordar la unidad en la que nos unimos tras la caída de las Torres Gemelas. Por nuestra convicción de nunca dejar que esto vuelva a suceder, nos reunimos para diseñar un marco internacional sólido y herramientas para enfrentar nuevos desafíos a medida que surgen en el panorama de la comunidad mundial. Este Consejo debe reconocer que la nueva tecnología ya está aquí y que debemos actuar colectivamente ante el terrorismo. Felicitamos a Francia por haber centrado esta reunión no solo en la conmemoración, sino en mirar hacia adelante y preparar el terreno para las futuras acciones del Consejo de Seguridad sobre esta amenaza del terrorismo que evoluciona con tanta rapidez en todo el mundo. Gracias.
Gracias a la representante de Letonia por su declaración.
Voy a hacer ahora una declaración en mi calidad de representante de Francia. Ante todo, doy las gracias a la Directora Ejecutiva del Comité de Lucha contra el Terrorismo, la señora Natalia German, el Director de Política de Coordinación de la Oficina de Lucha contra el Terrorismo, el señor O'Mahony, y la señora Norine Chedru-Fink, del GIFCT, por sus exposiciones que ilustran la evolución de la amenaza y la importancia de una lucha eficaz. Todos recuerdan dónde estuvieron el 11 de septiembre, cuando las Torres Gemelas fueron afectadas por este ataque terrorista sin precedentes. Más de 3,000 personas perdieron la vida. Hoy rendimos homenaje a las víctimas, a sus familias, a la ciudad de Nueva York, a los Estados Unidos y al pueblo de los Estados Unidos, 25 años después de este ataque brutal. Francia no escapó al terrorismo. No olvidemos las víctimas de Bataclan, de Saint-Denis, de Charlie Hebdo, de Niza y de muchos lugares más. Raro es el país que no ha sido víctima de este azote. El recuerdo del 11 de septiembre, como el recuerdo de todos los atentados del mundo, nos recuerda nuestra responsabilidad de luchar, perdón, colectivamente, contra esta amenaza. La lucha contra el terrorismo está en el centro de la misión del Consejo de Seguridad. En 2001, supo actuar con rapidez y determinación. Desde el día siguiente, el Consejo adoptó la resolución 1368, condenando el ataque y comprometiendo a tomar las medidas necesarias para luchar contra este flagelo. Este compromiso se cumplió a través de la resolución 1373, adoptada por unanimidad el 28 de septiembre de 2001. Esta consagra la obligación de todos los Estados de luchar contra el terrorismo y crea un inédito de cooperación internacional, el Comité de Lucha contra el Terrorismo. En 25 años, el Consejo de Seguridad estableció un marco normativo robusto para cercenar la financiación de los terroristas, restringir su desplazamiento, obstaculizar sus estrategias de reclutamiento. Esto se inscribe en el respeto de los derechos humanos y el estado de derecho. Va acompañado de acciones sobre las causas raíz del terrorismo, la prevención del extremismo violento y la lucha contra la radicalización. Francia ha participado en esta lucha. Ha participado en la coalición de Afganistán desde 2001, contribuyó a luchar contra las afilidades de Al Qaeda en el Sahel y se moviliza en el Senado de la coalición internacional contra Daesh en el Medio Oriente, rindiendo homenaje a los soldados que han perdido la vida en todas las operaciones de lucha contra el terrorismo. Este combate dista mucho de haber terminado. El terrorismo acompaña al progreso de la sociedad utilizan nuestros adelantos contra nosotros mismos. Daesh, Al-qaeda y sus afiliados continúan ampliando su presencia y realizando ataques transfronterizos lejos de sus bases. Daesh refuerza su huella en el continente africano, en el Sahel, en la República Democrática del Congo y en África Oriental. En la mayoría de los grupos terroristas aprovechan cualquier oportunidad para tratar de construir un santuario. En Afganistán, Daesh Khorasan es una de las ramas más activas de esta organización. Los terroristas han cambiado sus modos operandi, utilizan las nuevas tecnologías, los drones, los satélites comerciales, la inteligencia artificial para realizar ataques más puntuales y más mortales, profesionalizan sus métodos de propaganda, atraen reclutas cada vez más jóvenes y aprovechan las nuevas tecnologías de financiación. La acción del Consejo en los últimos 25 años ha contribuido a unir a la comunidad internacional contra el terrorismo. Es el momento de renovar este papel. Esto implica crear un sistema eficaz para luchar contra las nuevas tecnologías del terrorismo. La declaración presidencial adoptada hoy marca el compromiso del Consejo. Tenemos la responsabilidad colectiva de evitar que la tragedia del 11 de septiembre de 2001 vuelva a repetirse.
Reanudo mis funciones de presidente del Consejo. El Consejo tiene el texto de una declaración presidencial formulada en nombre del Consejo sobre el asunto inscrito en el orden del día. Doy las gracias a los miembros del Consejo por su contribución a esta declaración y, de conformidad con el acuerdo alcanzado anteriormente, considero que los miembros del Consejo suscriben esta declaración, que será publicada como documento del Consejo de Seguridad con la asignatura S/PRST.2026/3. no hay más oradores ni oradoras en la lista. Entonces, las gracias a los ponentes. Se levanta la reunión.