The situation in the Middle East (Yemen) - Security Council, 10222nd meeting
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La 10.200 Declaro abierta la sesión número 10.222 del Consejo de Seguridad. El orden del día provisional es la situación en Oriente Medio. Queda aprobado el orden del día. El representante de Rusia ha solicitado la palabra.
Señor presidente, nos vemos obligados a intervenir sobre una moción de orden para expresar nuestra consternación por el cambio del orden de los oradores en el Consejo de Seguridad, decisión de la delegación francesa con carácter unilateral y sin consultar a los miembros. Queremos subrayar que es la selectividad de la presidencia del Consejo que concede derechos, se autoconcede derechos especiales para salirse de la práctica habitual. Lo mismo surgió a principios de septiembre, cuando debatíamos el expediente sobre las armas químicas de Siria. No nos dieron ningún argumento convincente en ese momento los colegas franceses, ni ahora. Se nos dijo que era una interpretación de la nota 505, de la nota presidencial. Pero esa nota señala, y cito, que los que tienen un interés directo en el resultado del tema que se está debatiendo pueden intervenir antes de los miembros del Consejo si se considera apropiado, fin de la cita. No obstante, no se indica que esto tenga que ser decisión unilateral del presidente. Nuestros colegas franceses prestan mucha atención al tema de los métodos de trabajo del Consejo y son conscientes de que el presidente del Consejo no tiene unos derechos especiales, lo que tiene son obligaciones. La presidencia debe cumplir estrictamente sus obligaciones de acuerdo con el reglamento y la práctica establecida. Francia también es uno de los miembros permanentes y tiene una responsabilidad adicional para mantener las tradiciones del Consejo y contribuir a su funcionamiento. Nos sorprende que Francia, después de haber presidido tantas veces el Consejo de Seguridad, de pronto haya olvidado todo esto, ahora que se trata de la ocasión número 70 en la que preside en el Consejo. Estamos dispuestos a organizar un seminario para nuestros colegas franceses sobre el tema y lo haremos gratuitamente. Queremos decir que agradecemos la presencia de Yemen aquí y tenemos interés en sus comentarios, pero normalmente deben intervenir con arreglo al artículo 37, y no vemos por qué el cambiar el orden esto le va a dar más peso a su intervención. El colega de Yemen intervino la semana pasada, después de los miembros del Consejo, y su postura quedó muy clara. Tampoco nos convence eso de que este cambio optimiza los debates del Consejo. El orden de intervención es algo que ya se ha establecido hace muchísimo tiempo. Entonces, los cambios no los puede tomar de manera unilateral el presidente, sino que deben debatirse con todos los miembros del Consejo. Eso establece un precedente peligroso en virtud del cual ciertas delegaciones de pronto tienen un derecho preferencial para intervenir y otras no. Así que pedimos a la presidencia francesa que piensen en lo que están haciendo y que no pongan a prueba nuestra paciencia y la de otras delegaciones con estas decisiones unilaterales y poco respetuosas para con los otros miembros del Consejo. Muchas gracias
a Rusia por su intervención. China tiene la palabra. Señor Presidente,
invitar a los países afectados a participar en las reuniones del Consejo es importante como método de trabajo del Consejo. China siempre ha mantenido que, a la hora de debatir temas relevantes para un país, el Consejo debe prestar atención a sus opiniones. China también respeta la discrecionalidad del Presidente del Consejo en la conducta en la organización de las reuniones, pero pensamos que hacer una excepción es una cosa y el crear un precedente es algo diferente. Con respecto a temas de procedimiento, como el orden de los oradores, el presidente debe respetar la práctica establecida ya desde hace tiempo. y tomar las decisiones por consenso después de haber consultado a los miembros del Consejo, basándonos siempre en el reglamento. El hecho de que un miembro permanente del Consejo haya expresado su preocupación sobre este tema en varias ocasiones requiere que se tenga en cuenta para mantener la unidad y la cooperación del Consejo. Quiero subrayar también que los comentarios de China no tienen nada que ver con el país en cuestión ni con el tema que hoy nos ocupa. Damos la bienvenida a la representación yemení a la reunión para poder expresar su opinión. Muchas gracias. Gracias a la representación
de China por sus comentarios. Gracias a ambos representantes por sus intervenciones, como ya indiqué, Después de haber hablado con los miembros del Consejo, la Presidencia ha considerado importante que Yemen intervenga inmediatamente después de la presentación del señor Kyari, con respecto al párrafo 37 de la nota 505, para que el Consejo pueda oír directamente la opinión del país más afectado por esta amenaza a la paz y la seguridad. Y conforme al artículo 37 del reglamento provisional del Consejo, invito a los representantes de Arabia Saudí y de Yemen a participar en esta reunión. Queda aprobado. Conforme con el artículo 39 del reglamento, invito al señor Khaled Khayari, subsecretario general, Departamento de Asuntos Políticos y Consolidación de la Paz y Operaciones de Paz, a participar en la reunión. Queda aprobado. El Consejo ahora va a abordar el examen del tema 2 del orden del día. Tiene la palabra el señor Jaleciari. Señor presidente, la situación
en el estrecho de Bab el Mandeb se ha vuelto cada vez más volátil. Tras la presentación del enviado especial Grunberg el 10 de septiembre, los combates se han intensificado en la costa occidental de Yemen, Los hutis continúan su avance hacia el derecho de Bab el Mandab y han capturado varias islas en el mar Rojo meridional. Según la información de la que disponemos de momento, el tráfico comercial no se ha visto afectado hasta ahora, pero el avance de los hutis crea preocupaciones a los mercados con los problemas que hay en el estrecho de Ormuz. El gobierno de Yemen ha lanzado una contraofensiva tras los avances de los hutis. En la última semana ha habido enfrentamientos en Marie, Blage, Aljob, Hailla, Albaida y Saada. La contraofensiva que incluye ataques aéreos se extiende también a Taís. Según las estimaciones no confirmadas, habido cientos de muertes de combatientes en los últimos días. El impacto de las hostilidades también afecta a la población civil, forzando a la población a huir de sus hogares, causando víctimas entre civiles y dificultando una operación humanitaria ya muy problemática. Nuestros colegas de OCHA nos advierten de que al menos 125 000 personas han sido desplazadas en Yemen desde que comenzó este mes. En este mismo período, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU informa de 40 víctimas de civiles, 8 personas muertas, 32 heridos. Las mujeres y niños representan la mitad de los muertos y más de la mitad de los heridos. Entretanto, en Yibuti, Los equipos de la ONU colaboran estrechamente con el Gobierno de Yibuti para responder a la llegada de personas que huyen de la escalada en Yemen. El 14 de septiembre habían llegado ya 2.300 personas a la región de Hobok, al norte de Yibuti. Se les sigue inscribiendo y se espera la llegada de más personas. Pedimos a las partes que protejan a civiles, respeten el derecho humanitario y faciliten el acceso humanitario para que pueda llegar la asistencia tan necesaria a los necesitados. Señor presidente, la escalada no se limita al estrecho de Bab El Mandeb, en Yemen. El 14 de septiembre, el portavoz de las fuerzas de la coalición saudí informaba de que 13 personas habían resultado heridas, siete hogares resultaron dañados por un misil de los hutíes y por los ataques con drones en Abka, Kamish, Mustaid y en Taif, en Arabia Saudí. El 12 de septiembre, Arabia Saudí condenó los ataques al oleoducto este-oeste en las regiones de Riad y Madina, por medio de varios drones lanzados desde Irak. Los ataques causaron heridos y daños materiales. También se hubo de cerrar el oleoducto para repararlo, interrumpiendo esta arteria crucial que había estado utilizando Arabia Saudí como alternativa al estrecho de Ormuz. En su declaración, el Ministerio de Exteriores saudí indicaba que había decidido evitar una escalada a solicitud del primer ministro de Irak. El 12 de septiembre, la oficina del primer ministro de Irak publicó una declaración expresando su agradecimiento a la respuesta de Arabia Saudí tras los intentos de Irak de contener la situación. Se señalaba también que el primer ministro Al-Saidi había ordenado una investigación urgente de los ataques y de quién podía estar detrás. Irak ha reafirmado que su territorio y espacio aéreo no será plataforma de lanzamiento para agredir a ningún otro Estado. El 14 de septiembre, los hutis. Afirmaron haber atacado la base aérea King Khaled, Rey Khaled, en Kamis, Musha, en el sur de Arabia Saudí, con varios misiles balísticos y drones para responder a los 300 ataques aéreos de Arabia Saudí en los últimos cinco días. Hubo otro ataque el 8 de septiembre contra blancos civiles y económicos en Abba, Kamis, Zizan, Nahran, el sur de Arabia Saudí. causando 73 heridos, incluyendo hombres y mujeres. Condenamos enérgicamente los ataques transfronterizos de los hutis contra infraestructura civil y energética en Arabia Saudí. El derecho a la navegación, la libertad de navegación en el Mar Rojo y en el estrecho de Bab el Mandab deben respetarse plenamente, de acuerdo con el derecho internacional y las resoluciones del Consejo, incluyendo la 2722. Nos preocupa la intensificación de los enfrentamientos en diferentes frentes en Yemen. Pedimos a las partes que actúen con contención, eviten una escalada y colaboren con la iniciativa política de la ONU. Señor presidente, seguimos muy preocupados por la inestabilidad continua que sigue afectando a otra vía marítima clave en la región, el estrecho de Ormuz. Los derechos de navegación en estos pasillos internacionales deben restablecerse inmediatamente de acuerdo con el derecho internacional. El cierre del estrecho aumenta el coste para todos a nivel internacional. Cualquier escalada tendrá consecuencias para la paz y seguridad internacionales, los mercados energéticos, seguridad alimentaria y la economía de países muy lejos de la región, también, sobre todo los más vulnerables. Todos deben adoptar las precauciones necesarias para proteger a los buques civiles, a su tripulación y a la infraestructura. Lo que ha ocurrido en Babel Mandab subraya la necesidad urgente de evitar que el conflicto de Yemen amenace aún más la seguridad del Mar Rojo y esta vía marítima clave. Necesitamos reducir la tensión, evitar escaladas y salvaguardar la libertad de navegación. Las partes en Yemen deben priorizar el diálogo constructivo con la ONU, para encontrar una solución política negociada. Muchas gracias. Gracias al señor Kiari por su presentación.
Tiene la palabra la representación de Yemen. Para comenzar, quiero dar las gracias al señor
Presidente por convocar esta reunión de emergencia. Gracias. a todos los miembros del Consejo por responder en un momento en el que los hutis y su escalada ya no es un asunto meramente nacional, no es una crisis que pueda limitarse a nuestro país, una amenaza a toda la región y al comercio internacional. Gracias al señor Kyari por su valiosa presentación. Hace unos días El 10 de septiembre, la República de Yemen compareció ante el Consejo y les presentó una panorámica clara de la escalada militar de las milicias terroristas hutíes. Les advertimos del riesgo que suponía el tratar la agresión hutí como una amenaza temporal y volver a la política de contención para esperar el nuevo ataque. Les advertimos contra los intentos de las milicias hutis de imponer la fuerza en la costa occidental de Yemen y en Bar El Mandab. Les dijimos que los yemeníes, en la defensa de su tierra y de su territorio y de sus pasillos marítimos, están defendiendo el interés común de la comunidad internacional. Hoy ya no se trata de una advertencia. Hoy hemos visto qué ha ocurrido. El Gobierno yemení está abordando la situación en la costa occidental de Yemen de manera responsable y determinada para intentar absorber las repercusiones, retomar el control de la zona y buscar una oportunidad de reforzar nuestra unidad nacional, reorganizar nuestra capacidad y redirigirla en beneficio del restablecimiento de las instituciones del Estado y acabar con la amenaza. Le dijimos a nuestros socios en la región y en todo el mundo que esta situación, por muy grave que sea, no va a cambiar los objetivos de nuestra batalla, ni se va a imponer una nueva realidad por la fuerza. lo único que hace es aumentar nuestra determinación de defender a nuestro país y nuestros pasillos marítimos. Las milicias Hutis pensaban que el capturar la capital y de las instituciones políticas por la fuerza se había convertido en una realidad, pero esto fue antes de que retomamos Adén y más del 70% del territorio del país. Hoy este grupo es extremista, terrorista, vuelve a fracasar en la batalla. Nuestras fuerzas armadas se están reagrupando, están retomando el control de la situación para evitar que las milicias se establezcan de manera permanente en la costa, amenazando Bar El Mandeb y la navegación internacional. Nos preocupa, por supuesto, la población civil y el derecho humanitario, pero eso no significa que estemos indefensos. Es la diferencia entre un Estado que protege a sus ciudadanos y una milicia que los utiliza como escudos humanos para su política. Seguiremos actuando de acuerdo con nuestros derechos constitucionales y soberanos para libertar nuestro territorio, proteger nuestras aguas territoriales y los corredores marítimos, evitando que se utilicen para amenazar a Yemen o a nuestros vecinos y a la paz y a la seguridad internacionales. Bab el-Mandeb es territorio yemení en tierra y en el mar, pero Su seguridad afecta a todos los países del planeta. Todo buque que por allí transita, toda cadena de suministro que depende de Bab el Mandeb, afecta a la seguridad de países que están a miles de kilómetros. Estamos defendiendo hoy nosotros este estrecho. Es una obligación nacional, pero estamos defendiendo la comunidad internacional también. porque de este estrecho depende toda la humanidad. No estamos pidiendo al mundo que nos defiendan. Nosotros ya estamos defendiendo, al contrario, los intereses del mundo. Lo que hay que ver es si el mundo reconoce que la protección de este interés es o no responsabilidad compartida o si nos van a dejar solos en la protección de este pasillo marítimo que todos necesitamos. La cuestión no es quién controla unos cuantos kilómetros del litoral. La pregunta es, ¿es que la comunidad internacional aceptará que uno de los pasillos comerciales y energéticos más importantes se convierta en un objeto de chantaje para un grupo terrorista? Los ataques contra Arabia Saudí, contra instalaciones civiles, contra instalaciones energéticas, forman parte de la escalada también en Yemen y en Bab el Mandeb. Es parte todo de una arquitectura general de la violencia que utiliza el territorio de nuestro país para avanzar en una agenda regional que va mucho más allá de los intereses de Yemen. Los ataques contra las instalaciones energéticas quieren aumentar el coste de la presión sobre el régimen iraní y convertir la energía y los pasillos comerciales como un arma de chantaje contra las actuaciones en el estrecho de Ormuz. Apoyamos a Arabia Saudí, su derecho a la defensa, de acuerdo con la Carta de Naciones Unidas. Los yemeníes siempre recordarán el apoyo fraternal de Arabia Saudí a nuestro pueblo en la batalla para restablecer el Estado y proteger la seguridad en Yemen y en la región. Agradecemos también la postura clara de los países que han condenado la escalada de los saudíes y se han negado a condonar los ataques contra Arabia Saudí, afirmando el derecho de Yemen y de Arabia Saudí a proteger su seguridad y su soberanía, advirtiendo del grave riesgo que supone para Bab el Mandeb y la navegación internacional. Pero esta nueva fase requiere ir más allá de las condenas. Hay que crear un sistema de disuasión para que las milicias no utilicen el territorio yemení como plataforma de amenaza a la región y a todo el mundo.
Esto se debe hacer a través de una efectiva aplicación del embargo de armas, poniendo fin a las redes de financiamiento y de contrabando, impidiendo que entren personal militar, conocimientos y pericia, y fortaleciendo las capacidades del Estado yemení de proteger sus puertos y corredores marítimos. El gobierno yemení no abandonará su responsabilidad de proteger asus ciudadanos ni la soberanía de su territorio. Las fuerzas armadas del país están haciendo todo lo posible para disuadir la amenaza. y para lograr la liberación total y poner fin al sufrimiento prolongado de la población de Yemen. Pero la seguridad de Bab el-Mandeb y del Mar Rojo son una responsabilidad que va más allá de Yemen, porque la amenaza que proviene de ella no pregunta cuál es la nacionalidad de los buques ni cuál es el Estado que pagará la factura cuando se trastoque el comercio y aumenten los precios de la energía. Y este peligro tiene otra dimensión que no hemos de olvidar. La costa de Yemen y el estrecho de Bab el Mandeb están en la convergencia de un entorno de seguridad sumamente frágil que se extiende al Cuerno de África, donde los grupos terroristas y las redes de tráfico ilícito y de contrabando de armas, estupefacientes y personas operan. Por ende, dejar que una milicia armada establezca su presencia en este corredor estratégico a lo largo de costas que ya de por sí están plagadas por actividades de redes de contrabando y de grupos terroristas, es algo que amenaza con convertir las dos orillas del estrecho de Bab el Mandeb en un entorno operativo interconectado para los grupos extremistas y redes de delincuencia organizada. Y este peligro podría ir mucho más allá de los misiles y de los drones, porque tiene que ver con amenazas a intereses mundiales, con el contrabando de armas, combatientes, personas, personal militar y la creación de zonas en las que las redes delictivas y los grupos terroristas podrían intercambiar intereses, servicios y recursos. Y aquí el mundo no debería esperar a que se cree este espacio y esperar a cómo desmantelarlo después. Hay que impedir que se cree ese espacio desde ya. porque esto a la larga saldrá mucho más barato que tratar de combatirlo en un futuro. Las milicias hutíes comenzaron con un golpe de Estado armado contra el Consenso Nacional y las instituciones de Estado en septiembre de 2014. Luego lanzaron sus misiles y drones hacia países vecinos y después los buques y corredores internacionales se convirtieron en parte de la amenaza. Hoy, Bab el Mandeb está en el centro de todo ello. Cada vez que los grupos terroristas No encontraron una causa para intensificar la situación, la elevaron al nivel de amenaza. Creer que esta amenaza parará por sí sola a las orillas del Mar Rojo no es una expectativa razonable, porque la amenaza más bien se está expandiendo. Se está buscando un nuevo objetivo y toda extorsión que se realice y se recompense hoy, mañana se volverá mucho más peligrosa. Y los cálculos estratégicos y de seguridad revelan una verdad mucho más dolorosa, que la población de Yemen es la que primero paga las consecuencias. Vemos a los muertos y los heridos, vemos las familias desplazadas por la fuerza de sus hogares y decenas de miles de desplazados, algunos ya han sido desplazados por segunda o incluso tercera vez tras años de esperar que la guerra empezara a remitir. Pero no quisiera convertir el sufrimiento de los yemeníes en una serie de cifras. Les voy a dar solo un ejemplo. Un niño que se llama Mohamed Alid Yasar, tenía 11 años, estaba cursando el quinto año de la escuela primaria. El lugar lógico en que se encontraba ese niño, pues era en la escuela, pero las milicias judías lo llevaron a un entorno que no era suyo. Acabó en el campo de batalla, un lugar donde no debería encontrarse ningún niño. Este niño, Mohamed, tiene un hermano mayor de 16 años de edad que ha sido detenido por los judíos desde hace ya más de dos años porque se negó a combatir en el campo de batalla. Y los judíos están pidiendo un rescate enorme a su familia para liberarlo. Mohamed no es una excepción. Es uno de los decenas de miles de niños reclutados y movilizados por las milicias hutíes. Estas milicias incluyen en sus programas y campamentos de movilización durante las vacaciones escolares a grandes cantidades de niños. No son soldados, son niños. El lugar lógico en que se debería encontrar cualquier niño es en el seno de su familia y en la escuela, no en las barricadas ni en los cementerios. Este es el panorama que hoy enfrentamos. Una milicia que amenaza a un país vecino, un país vecino que siempre ha demostrado ser el más influyente para la seguridad y prosperidad de la región. Una milicia que atenta contra instalaciones energéticas, que amenaza con convertir a Babel Mandeb en una herramienta de extorsión que se alimenta de las armas y de las redes de contrabando, y que lleva al mundo a un clima regional en el que los intereses de los grupos terroristas y de la delincuencia organizada convergen. También está incorporando a sus filas nacionales a los niños. En contra de ello, las fuerzas estatales de Yemen están combatiendo para recuperar las instituciones y estamos protegiendo este corredor mundial y nuestros intereses nacionales. Por tanto, no es una batalla entre dos partes, un Estado miembro de las Naciones Unidas. O sea, no es una lucha entre dos partes iguales, un Estado miembro de las Naciones Unidas que trata de restablecer la paz y obtener el monopolio de las armas, y, por otro lado, un grupo terrorista que quiere convertir esa zona y ese corredor internacional en una plataforma de extorsión y financiamiento ilícito. Por tanto, los yemeníes van a restablecer sus instituciones nacionales en cada centímetro cuadrado de su territorio, porque el futuro de Yemen no puede quedar a merced de que un Estado dentro del Estado sea el que decida. Las decisiones sobre guerra y paz no se pueden tomar fuera de las instituciones del Estado. No se trata de ver si Yemen va a restablecer las instituciones del Estado, sino de si la comunidad internacional va a apoyar a Yemen al defender sus intereses o si la comunidad internacional va a esperar hasta que el costo de restablecer la seguridad en Yemen, el estrecho de Bab el Mandeb y el mundo salga más costoso para todos. La decisión que hay que tomar no es entre la guerra y la paz, sino ponerse de la parte de un país en favor de la paz sostenible, conforme al las resoluciones del Consejo de Seguridad, sobre todo la 2216, y, por otro lado, una milicia armada que reproduce la guerra y la extorsión cuando tiene el tiempo y los recursos para ello. El pueblo yemení ha elegido al Estado, ha elegido la paz que está protegiendo el Estado y trabajará para lograr este objetivo. Esperamos que la comunidad internacional también haya tomado su decisión y que se percate de que no habrá manera de lograr la paz y la estabilidad en Yemen y en la región, salvo si se pone fin a esta situación absurda y si se acaba con esta amenaza y si no se deja que las milicias armadas impongan su voluntad sobre los pueblos, chantajen al mundo y sus corredores fundamentales. Por ello, pedimos al Consejo de Seguridad lo siguiente: que condene la intensificación actual por parte de los hutíes, incluidos los ataques contra civiles, campamentos de desplazados y blancos civiles en Yemen, así como los ataques contra Arabia Saudita y las amenazas y ataques en curso contra buques comerciales y contra la navegación internacional. Que responsabilicen a las milicias hutíes de esta intensificación de la situación y de sus consecuencias humanitarias y de seguridad, y que eviten equiparar a las milicias hutíes con el Estado, que ejerce su derecho y obligación de proteger a sus ciudadanos y su soberanía de conformidad con el derecho internacional. que garantice la aplicación plena y efectiva de las resoluciones 2140, 2216 y 2722 del Consejo de Seguridad, que frene la entrada de armas, tecnologías, pericia y financiamiento que permiten a las milicias huzíes seguir cometiendo ataques y que responsabilice a quienes vulneren las medidas impuestas por el Consejo de Seguridad. Pedimos también que se apoye al gobierno de Yemen, a sus instituciones y que se haga extensiva su autoridad y su soberanía en todo el territorio, las costas, los puertos y las aguas territoriales de la República de Yemen, y que se fortalezcan además las capacidades de las fuerzas armadas. de la Armada, los guardacostas y las fuerzas y cuerpos de la ley para proteger a la ciudadanía, prevenir el contrabando de armas y lograr la seguridad de los corredores marítimos. También pedimos que se responda urgentemente a las necesidades humanitarias crecientes de la población desplazada y de las comunidades de acogida y que se vele porque los recursos estén disponibles para proteger a los civiles y atender sus necesidades básicas. Para terminar, presidente, esperamos que esta sesión sea el inicio de una posición internacional distinta, una posición que haga de este año el año en que pasemos la página a las milicias y a las guerras y que se escriba una nueva página para Yemen y la región, un nuevo capítulo que se titule paz y estabilidad. Gracias.
Gracias a Yemen por su declaración. Tienen la palabra los miembros del Consejo que deseen realizar una declaración. En primer lugar, escuchamos al Reino de Bahrein.
Señor Presidente, Damos las gracias a la Presidencia francesa por haber tenido la iniciativa de convocar esta sesión de emergencia. Gracias al Subsecretario General Khalid Hiyari por su exposición de información. Vemos con buenos ojos la participación del representante permanente de la hermana República del Yemen, a quien damos las gracias por su exposición de información. También damos la bienvenida al representante permanente del Reino de Arabia Saudita. Presidente, el Reino de Bahrein se sumó al Reino Unido, a Letonia, a Grecia y al Reino de Dinamarca para pedir que se celebrara esta sesión con el fin de abordar las amenazas que plantean las milicias terroristas hutíes a la seguridad de la navegación en el estrecho de Bab el Mandeb y en el Mar Rojo, así como los ataques que están cometiendo contra el Reino de Arabia Saudita y también dentro del territorio de la República de Yemen. Estas milicias terroristas hutíes han continuado con su conducta hostil, socavando así la estabilidad y la seguridad de la región y convirtiéndose en una herramienta que amenaza la paz y la seguridad regionales e internacionales. Queremos recordar la declaración realizada por mi país en la reunión de la semana pasada, donde condenamos el recrudecimiento de la situación por parte de las milicias terroristas hutíes, lo cual constituye una clara violación de la tregua. Constituye asimismo una amenaza creciente para la seguridad de Yemen y de toda la región. Y esto queda demostrado por el hecho de que la milicia ha tomado la ciudad costera de Moja y una gran parte de la costa occidental yemení, incluidas las islas de Mayun, Janish y Sukar en el Mar Rojo. Esto amenaza la seguridad y la protección de la navegación y también los cursos de agua internacionales en el estrecho de Bab el Mandeb y en el Mar Rojo. Esto ha tenido enormes consecuencias humanitarias dentro del territorio de Yemen y ha obligado a numerosísimos civiles a abandonar sus hogares, a huir de las hostilidades, mientras que el país enfrenta una crisis humanitaria ya de por sí sobrecogedora. En medio de este recrudecimiento de la situación, las milicias hutíes, el 8 de septiembre pasado, reanudaron sus ataques contra Arabia Saudita, atentando contra civiles y contra infraestructura civil. El Reino de Bahréin reitera su condena de esos atentados, incluido el bombardeo de la provincia de Ta'awall y de Jazán, así como las ciudades de Hamish Mushaid, Abha y Taif, que se saldaron con muertos y heridos, así como daños a infraestructuras civiles, incluidas viviendas residenciales y mezquitas. También ha sido atacado un oleoducto de Arabia Saudita. Reiteramos nuestra solidaridad con Arabia Saudita y con el legítimo gobierno de la República de Yemen. Reiteramos nuestro firme apoyo a toda medida legítima emprendida para garantizar la protección de la seguridad, soberanía e integridad territorial frente a ataques y amenazas reiterados en virtud del artículo 51 de la Carta. Pese a la condena internacional, las milicias terroristas juncíes siguen deteniendo arbitrariamente a personal de la sociedad civil, personal diplomático y de las Naciones Unidas. Con ello, hacen oídos sordos a los llamados para que se los ponga en libertad de inmediato, incluidos los llamados que ha hecho el Consejo de Seguridad. Pese a una condena reiterada del Consejo de Seguridad, las milicias hutíes siguen amenazando y trastocando la navegación, importantes cursos marítimos y siguen atacando a países, atentando contra su población civil y contra infraestructura civil. El comportamiento de las milicias hutíes ha convertido a los civiles en carne de cañón. Se han convertido en parte de un programa que va más allá del territorio de Yemen. No se puede ignorar la realidad de que la comunidad internacional ha sido incapaz de imponer medidas contundentes para disuadir esta conducta de las milicias terroristas hutíes. Ya es momento de que el Consejo de Seguridad tome una posición más firme, después de que estas milicias terroristas desperdiciaran todas las oportunidades de fomentar la confianza y, una y otra vez, han demostrado que siguen siendo el principal escollo para lograr la paz que tanto anhela el pueblo yemení. Han demostrado que se han convertido en una herramienta de desestabilización en la región. Como reiteramos la semana pasada, el Reino de Bahréin pide una aplicación rigurosa e inmediata del embargo de armas que han regulado y dispuesto en las resoluciones del Consejo de Seguridad, incluida la 2216, así como el fortalecimiento de los mecanismos de aplicación para que se ponga fin a la llegada de armas y de sus componentes a las milicias hutíes. Pedimos que haya rendición de cuentas para quienes hayan cometido esas violaciones y que se cumplan con los criterios estipulados para la inclusión en las listas de sanciones de la resolución 1801, incluidas las disposiciones del párrafo 12 relativos al lanzamiento transfronterizo de misiles balísticos, así como la expansión de sus criterios para que se incluyan los ataques realizados con vehículos aéreos no tripulados o drones. También se ha de ampliar el alcance de los informes para incluir ataques cometidos contra países vecinos y contra su infraestructura esencial, incluidos los ataques contra buques comerciales, de manera que el mundo entero entienda el panorama total de las violaciones que cometen los hutíes y que se puedan documentar y testimoniar estos delitos que cometen las milicias hutíes y quienes los respaldan. Por nuestra parte, reiteramos nuestro firme apoyo a una paz sostenible y amplia en Yemen. Reiteramos nuestro apoyo al legítimo Gobierno de Yemen y a los esfuerzos que lleva a cabo el Enviado Especial a fin de allanar el terreno para una solución política sostenible y amplia que preserve la unidad, la soberanía y la independencia de Yemen, de manera que se hagan realidad las aspiraciones de su pueblo a gozar de estabilidad, seguridad y prosperidad. Gracias.
Gracias al representante del Reino de Bahréin por su declaración. Tiene ahora la palabra la delegación del Reino Unido.
Gracias, presidente. Gracias al subsecretario general de GIEARI por su exposición de información. Doy la bienvenida a los representantes de Yemen y de Arabia Saudita, que hoy nos acompañan. El Reino Unido se suma al Reino de Bahréin, Dinamarca, Francia, Grecia y Letonia para pedir que se convocara la reunión de hoy, porque en los últimos días los hutíes han seguido cometiendo ataques temerarios contra Arabia Saudita, han intensificado las operaciones militares dentro del territorio de Yemen y han amenazado aún más la estabilidad regional y la navegación internacional. Condenamos categóricamente estos hechos. Los ataques cometidos durante la noche por los hutíes contra Arabia Saudita, presuntamente, han herido a otros 13 civiles, han dañado viviendas y zonas residenciales y han trastocado la aviación comercial. Los hutíes también han tratado de afianzar el control a lo largo de la costa yemení del Mar Rojo y en los alrededores del estrecho de Bab el Mandeb. Estos hechos son una amenaza directa a una de las rutas de navegación más importantes del mundo y a la libertad de navegación de la que depende la economía mundial. El impacto, quienes más lo sienten y quienes primero lo sienten son los países en desarrollo. Los hutíes son plenamente responsables de esta intensificación de la situación. Nos solidarizamos con Arabia Saudita y con el Gobierno de Yemen ante estos ataques y reafirmamos que tienen el derecho de defender su seguridad y su soberanía de conformidad con el derecho internacional. Presidente, las consecuencias humanitarias de los hechos perpetrados por los hutíes se están volviendo cada vez más graves. Más de 126 000 personas han resultado desplazadas y esta cifra probablemente irá en aumento. Los organismos humanitarios están advirtiendo del impacto en los alrededores de Marib, que acoge ya a una de las mayores poblaciones desplazadas de Yemen. Además del desplazamiento, vemos indicios de que aumenta la inseguridad alimentaria y que aumentan las necesidades de salud y de protección, especialmente para las mujeres y para los niños y las niñas. Nos preocupan sobremanera las noticias de daño creciente a los civiles, incluidas las consecuencias sobre los desplazados, la infraestructura civil, escuelas, viviendas y otros lugares protegidos. El acceso humanitario también se ha interrumpido aún más. Se ha impedido que la asistencia llegue a poblaciones sumamente vulnerables. Los hutíes siguen deteniendo a personal humanitario, diplomático y de las Naciones Unidas, y esto es inaceptable. Pedimos su liberación inmediata e incondicional. Por último, presidente, este recrudecimiento de la situación no sucedió en un vacío. Gracias al apoyo que de larga data viene dando Irán a los Qudsi, se siguen cometiendo ataques que amenazan a los civiles, a los Estados vecinos, a la seguridad marítima, a las posibilidades de paz. Las resoluciones del Consejo, en particular las resoluciones 2140 y 2216, lo dejan claro. Todos los Estados miembros deben aplicar a carta cabal sus obligaciones, incluidas las medidas para prevenir la transferencia de armas y la llegada de apoyo militar a los Qudsi. Presidente, el Reino Unido Mantiene firme su apoyo al proceso de paz encabezado por las Naciones Unidas y a los esfuerzos del enviado especial Grunberg, pero no puede haber avances mientras los hutíes continúen con su ofensiva militar y sigan atacando contra Arabia Saudita, sigan amenazando la navegación internacional y obstruyendo. las operaciones humanitarias. Hoy el Consejo debería transmitir un mensaje sencillo y unido. Los hutíes deben poner fin a sus ataques, poner en libertad al personal que tiene detenido, distender la situación de inmediato y regresar al camino de la paz. Gracias.
Gracias a la representante del Reino Unido por su declaración. Concedo ahora la palabra a la representante de Letonia.
Gracias, señor presidente. En primer lugar, gracias a Francia por haber convocado esta reunión urgente en calidad de presidente del Consejo, y también gracias al secretario general Gierry por esta exposición informativa. Doy la bienvenida a los representantes permanentes de Yemen y Arabia Saudita que participan en la reunión. Letonia condena categóricamente los ataques reiterados de los hutíes contra Arabia Saudita y la reanudación de las hostilidades en Yemen, incluidas las avanzadillas que amenazan el estrecho de Bab el Mandeb. El estrecho de Bab el Mandeb y el Mar Rojo son arterias cruciales del comercio mundial y sus aguas no deben convertirse en un escenario de intimidación y de hostilidades. La seguridad de la navegación marítima internacional no es negociable. Los buques comerciales que ejercen sus derechos y libertades de navegación de conformidad con el derecho internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, deben poder transitar sin cortapisas y con seguridad. Por ello, pedimos a los hutíes que de inmediato pongan fin a todos los ataques y amenazas, tanto dentro del territorio de Yemen como fuera de sus fronteras, en particular los ataques contra la navegación comercial, y que respeten los principios fundamentales por los que se rige la libertad de navegación. La constante llegada de armas y de otro tipo de apoyo a los hutíes, especialmente desde Irán, está contribuyendo aún más a la desestabilización de la región. Por ende, es vital una efectiva aplicación del embargo de armas para cortar la capacidad de los judíes de seguir adelante con las hostilidades y reducir el riesgo de una ulterior escalada. Un embargo que no se respete de manera cabal y colectiva no podrá cumplir con sus fines y estamos presenciando hoy las consecuencias de ello. Letonia, por ello, pide un cumplimiento cabal de las resoluciones pertinentes del Consejo. Presidente. Los impactos de la reanudación de los enfrentamientos se dejan sentir mucho más allá del campo de batalla. Desde nuestra reunión de emergencia de la semana pasada, han continuado los enfrentamientos en la costa occidental de Yemen, lo cual ha causado un aumento vertiginoso de los desplazamientos. La semana pasada, y cito datos de la Organización Internacional para las Migraciones, Ya les había indicado yo que aproximadamente 18.500 personas se habían resultado desplazadas en solo 72 horas tras la intensificación de las hostilidades el 3 de septiembre. Bien, pues los datos más recientes muestran que esta cifra es ahora ya de más de 93.000 personas. También presenciamos la propagación de las consecuencias humanitarias más allá de las fronteras de Yemen y hacia regiones vecinas, especialmente en África. Más de 2.000 personas que huyen de la violencia han llegado ya a las costas septentrionales de Yibuti. Este desplazamiento nos recuerda de manera vívida la crisis de seguridad y humanitaria de mayor alcance regional que podría generar esta escalada. Presidente, la reanudación de las hostilidades es otro grave revés a los esfuerzos por poner fin. de manera negociada y duradera el conflicto devastador de Yemen. Pero no hay una solución militar para lograr la paz militar en Yemen. Todas las partes deben acercarla de moderación, acatar el derecho internacional humanitario, rechazar una ulterior intensificación y volver a las negociaciones significativas. Letonia sigue respaldando al pueblo de Yemen y defendiendo la soberanía, unidad del país, su independencia, su integridad territorial. Seguimos plenamente decididos a que haya un proceso político amplio, inclusivo y sostenible encabezado por Yemen, de titularidad yemení y facilitado por las Naciones Unidas. En este sentido, los esfuerzos constantes del Enviado Especial Hans Grunberg siguen siendo vitales, y Letonia reitera su firme apoyo a sus esfuerzos incesantes en esta coyuntura decisiva. Los contactos del Consejo serán esenciales para mantener la atención internacional sobre Yemen y, por encima de todo, para que las aspiraciones del pueblo yemení no se pierdan en medio de los desafíos humanitarios y políticos que encara el país. Gracias.
Gracias, Letonia, por su declaración. Tiene ahora la palabra la representante de Grecia.
Presidente, gracias a la presidencia por organizar esta reunión de emergencia, apenas unos días después de que el Consejo se reuniera para tratar esta misma cuestión. Doy también las gracias al subsecretario general Giari por su exposición de información y doy la bienvenida a los representantes permanentes de Yemen y de Arabia Saudita, que participan en la reunión. Quisiera plantear cuatro observaciones. Primero, Grecia condena rotundamente la expansión de las hostilidades e inclusive los ataques constantes contra la población civil y contra infraestructura esencial en Arabia Saudita, los cuales se han saldado con bajas civiles. Pese a los llamados reiterados Los hutíes han seguido adelante con la intensificación militar, llevando a Yemen al borde de un conflicto total. Exhortamos a que haya un cese inmediato incondicional de las hostilidades. Nos solidarizamos con el Gobierno de Arabia Saudita y con el Gobierno de Yemen en sus esfuerzos por defender su soberanía y su integridad territorial de conformidad con el derecho internacional. Segundo, esas hostilidades han sido exacerbadas debido al avance militar rápido de los hutíes a lo largo de la costa occidental de Yemen y también debido a que han tomado el puerto de Al-Mokha y las islas de mayor y Janish mayor en las costas del estrecho de Babel Mandeb, que tiene una importancia estratégica vital. Esto es indicio de un peligroso punto de inflexión para la seguridad del Mar Rojo. Estos hechos, aunados a la prolongada crisis en el estrecho de Hormuz, tienen consecuencias de largo alcance para la seguridad y la estabilidad de Yemen y para toda la región. Las consecuencias se dejan sentir más aún haciéndose extensivas a la seguridad marítima internacional y a la prosperidad y el comercio mundiales. Para Grecia, que es una de las principales naciones marítimas del mundo, esta es una cuestión que reviste especial importancia. Los recientes ataques contra los navíos en toda la región, inclusive contra buques griegos, dejan claro lo urgente que es proteger a quienes trabajan en el mar y garantizar La circulación ininterrumpida del comercio internacional, la libertad de navegación y de tránsito se deben respetar plenamente y preservarse de conformidad con el derecho internacional, incluida la Convemar. Los derechos de paso por los estrechos internacionales no pueden ser objeto de restricciones ilícitas, de medidas discriminatorias, del pago de. ciertas tasas o de autorizaciones previas. El estrecho de Bab el Mandeb sigue siendo un curso de agua internacional esencial en la región del Golfo. Sirve de corredor vital para el comercio internacional y para el transporte de energía y de artículos esenciales. Garantizar la libertad de navegación y el tránsito seguro a través de esta ruta marítima estratégica es, pues, fundamental para la resiliencia de las cadenas de suministro mundiales y para el comercio mundial. Grecia seguirá implicándose firmemente para preservar la libertad de navegación y garantizar el tránsito seguro de los buques comerciales a través del papel activo que desempeñamos en la operación naval Aspides de la Unión Europea, de conformidad con su mandato defensivo y con arreglo al derecho internacional. Además, todos los Estados miembros deben respetar rigurosamente las obligaciones que les incumben en virtud de las resoluciones 2140 y 2217 del Consejo de Seguridad, así como las resoluciones ulteriores pertinentes con respecto a la aplicación del embargo de armas. Tercero, además de los hechos militares, las consecuencias humanitarias de los ataques militares constantes de los hutíes son sumamente perturbadoras, incluido el desplazamiento ulterior de civiles de sus viviendas y comunidades. Los niños y mujeres son los más vulnerables ante las consecuencias devastadoras del conflicto. Exhortamos a todas las partes a que acaten plenamente las obligaciones que les corresponden en virtud del derecho internacional humanitario, incluida la protección de los civiles y de la infraestructura civil. Y pedimos, asimismo, que se facilite el acceso seguro, rápido e irrestricto de los trabajadores humanitarios a todos los que lo necesiten. El número de desplazados internos, que cada vez es mayor, supone una carga adicional en una situación humanitaria que ya de por sí es frágil. La constante detención arbitraria de los QCIs de personal diplomático y numeroso personal humanitario, incluidos 73 trabajadores de las Naciones Unidas, es algo que condenamos rotundamente. Reiteramos nuestro pedido a que se los ponga en libertad de inmediato y de forma incondicional. Por último, presidente, no hemos de perder de vista el proceso político. Todas las partes deberían distender la situación de inmediato y trabajar a fin de preservar el espacio necesario para el diálogo y la diplomacia. Se deben mantener abiertos los canales de comunicación. Expresamos nuestro apoyo al Enviado Especial Grunberg en su empeño por alcanzar este objetivo, respetando plenamente la soberanía, la integridad territorial, la unidad y la independencia política de Yemen. Solo a través de una interlocución constante y de un verdadero compromiso con el diálogo podrán las partes regresar a la mesa de negociaciones a fin de lograr una solución duradera y amplia a la situación en Yemen. Gracias.
Muchas gracias a Grecia. Tiene la palabra Dinamarca.
Señora Presidente, gracias también al señor Kyari por su presentación. Condenamos los ataques continuos de los hutis en Yemen y contra Arabia Saudí. Atacan la infraestructura civil, a los civiles inocentes, violando flagrantemente el derecho humanitario internacional. Este ataque va en contra de las iniciativas de paz en Yemen y puede desestabilizar a la región. Pedimos a los hutis que pongan fin inmediatamente a todos los ataques dentro y fuera de Yemen, incluyendo los ataques a los buques comerciales en el Mar Rojo. Condenamos el apoyo de Irán a los hutis. Nos alarma que los hutis reclamen control de varias islas y de territorio junto al estrecho de Bab el Mandeb. Ello puede tener repercusiones graves para la seguridad marítima y el comercio internacional. Como nación marítima, Dinamarca apoya la libertad de navegación y la estabilidad de las cadenas de suministro globales en el Mar Rojo y en todo el mundo en beneficio del comercio y el desarrollo globales. Es esencial que la comunidad internacional siga defendiendo la libertad de navegación sobre todo en los cursos de agua más importantes, de acuerdo con el derecho internacional. Ni los hutis ni Irán pueden robarnos esta libertad. Los problemas en el estrecho de Ormuz y Bab el Mandeb aumentan los precios de la energía y de los alimentos. La inseguridad alimentaria es ahora una amenaza que puede afectar sobre todo a los más vulnerables y especialmente en situación de conflicto. Instamos a los hutis a cesar esta escalada contra los buques comerciales y mantener la libertad de navegación de acuerdo con las resoluciones del Consejo. Más de 125.000 personas se han visto desplazadas en Yemen en las dos últimas semanas. Deben poder tener acceso a agua, alimentos, servicios sanitarios y otros servicios esenciales. Más de la mitad de la población de Yemen, 22 millones de personas, ya necesitan ayuda humanitaria. Esta escalada aumenta el sufrimiento de la población, que ha sufrido más de una década de conflicto. Cualquier impedimento adicional a la ayuda humanitaria podría tener consecuencias catastróficas. Para terminar, los ataques de los hutis no solo amenazan la seguridad marítima en el Mar Rojo. sino que también socava las iniciativas de paz en Yemen. Una vez más, les pedimos a los hutis que cesen sus ataques y provocaciones y colaboren con el enviado especial Grunberg para poner fin a este conflicto que ha tenido un impacto devastador sobre millones de yemeníes. Muchas gracias.
Gracias a Dinamarca. Pakistán.
Gracias, señora presidente. Gracias al señor Kalitiari por su presentación. Valoramos la participación de los representantes de Yemen y Arabia Saudí en esta reunión. El hecho de que el Consejo se reúna de nuevo por segunda vez esta semana nos demuestra la gravedad y la urgencia de la situación en Yemen. La escalada militar de los hutis en Yemen y sus ataques contra Arabia Saudí y la situación militar en la costa del Mar Rojo hacen que el conflicto alcance un punto crítico. Condenamos enérgicamente todos los ataques hutis contra Arabia Saudí. Ayer, el primer ministro, en su conversación con Su Alteza Real, el príncipe Mohammed bin Salman, reiteraba nuestra enérgica condena de estos actos y subrayaba que la amenaza a la paz y seguridad internacionales tendrá consecuencias graves también a nivel energético. y comercial. Queremos hacer lo posible para apoyar la paz y estabilidad en la región. Reafirmamos nuestro apoyo inquebrantable a la integridad territorial, soberanía, seguridad y prosperidad de Arabia Saudí, y les expresamos nuestra absoluta solidaridad a sus líderes y a su población. En línea con la Carta de la ONU y el derecho internacional, apoyamos el derecho legítimo de Arabia Saudí a tomar las medidas necesarias para defender su territorio, proteger a sus ciudadanos y salvaguardar sus activos nacionales frente a cualquier amenaza. La ampliación de los ataques hutis en la zona de Bab el Mandeb, este pasillo marítimo vital representa una grave escalada, combinada con las violaciones del derecho humanitario contra los buques comerciales. Todo ello supone una grave amenaza a la libertad de navegación y al flujo del comercio internacional. Cualquier intento de amenazar, obstruir Este curso de agua vital tendrá consecuencias sobre el comercio internacional, las cadenas de suministro internacionales y la paz y la seguridad. La calma relativa que se ha mantenido en Yemen desde 2022, lamentablemente, se ha venido abajo. Esta escalada continua puede volver a representar un conflicto a gran escala que podía extenderse a la región. Hemos de evitar que ello ocurra. La situación actual exacerba aún más la grave situación humanitaria de Yemen y el sufrimiento del pueblo yemení. La diplomacia debe actuar inmediatamente en proporción a la gravedad de la situación. Apoyamos claramente el proceso político yemení bajo los auspicios de Naciones Unidas, y agradecemos al Enviado Especial todo su trabajo. Señor Presidente, Pakistán seguirá apoyando todo esfuerzo sincero para conseguir una desescalada, el diálogo y una resolución política que aporte paz y estabilidad a Yemen y a toda la región. Muchas gracias.
Gracias a Pakistán. Tiene ahora la palabra la representación de la Federación Rusa.
Señora Presidente, gracias al secretario. Perdón, se interrumpe el orador. Quiero decir que nos ha sorprendido la reacción del presidente a la intervención china. Queremos dar las gracias al secretario Kiari por la información proporcionada. La situación en el país, en Yemen, es muy preocupante. El país atraviesa una grave escalada, una de las peores en los últimos años. Hace menos de una semana hablábamos de lo que está ocurriendo. Desde entonces, la situación ha empeorado. Las acciones de combate entre las partes se intensifican. El avance de los hutíes en la costa del Mar Rojo tropieza con la resistencia encarnizada de las fuerzas de las autoridades yemeníes. Por desgracia, no hay indicio de que volvamos a la calma. El problema también radica en que este conflicto, que en esencia es interno, Está rebasando gradualmente las fronteras nacionales. Sus consecuencias afectan a todo Oriente Medio. Nos alarma la desestabilización de la navegación marítima en el Mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb. Las rutas comerciales en estas aguas son una arteria vital para el comercio internacional y las cadenas económicas globales. La navegación libre y segura en esta parte del mundo es garantía de suministros estables, no solo de cargamento comercial, sino también humanitario. Y también es crítico para dar asistencia a muchos países que están en una difícil situación socioeconómica, incluyendo al propio Yemen, en el que la mayor parte de la población lleva años sufriendo graves restricciones. Condenamos los ataques contra los buques civiles, allá donde se produzcan, puesto que ponen en peligro la libertad y seguridad de la navegación, la vida y la salud de los marinos, la integridad del cargamento. Ello crea un riesgo adicional también en una región que ya está desestabilizada. Reiteramos nuestro llamamiento a la dirección de Ansar Allah para que Deje de amenazar a los buques comerciales y sus tripulaciones en el Mar Rojo y el Golfo de Adén. Esperamos que actúen con moderación, de manera responsable, para resolver todos estos problemas con sus vecinos, no con amenazas, sino a través de la negociación. Pero en las circunstancias actuales, los miembros del Consejo también deben actuar con ecuanimidad. La reacción de este órgano que tienen la potestad de prevenir las amenazas a la paz y seguridad internacionales, han de ser racionales, ponderadas y proporcionales a lo que ocurre sobre el terreno. La triste experiencia de la resolución 2722, cuyas disposiciones fueron interpretadas de manera tergiversada por varios de sus miembros, nos hace evitar pasos precipitados o inconsiderados. Pensamos que son destructivos para cualquier posibilidad de solución futura. El problema de la navegación en el Mar Rojo y en Bab el Mandeb no se puede aislar de la dinámica del propio Yemen. Recordemos que la causa original de todos los problemas en las aguas adyacentes fue precisamente el conflicto armado latente que resurge periódicamente. Los intentos de resolverlo no han dado resultados tangibles. La calma temporal sobre el terreno se ve sustituida por una nueva y peligrosa vuelta a la violencia. Pedimos una pronta desescalada en Yemen y en la región, reanudando el diálogo político y diplomático bajo los auspicios de la ONU. En él deben participar todas las fuerzas políticas del país, incluyendo el movimiento Ansar Allah. Es más necesaria que nunca la asistencia activa al proceso de los actores regionales, que tienen una influencia real sobre las partes. Si no hay coordinación con estos últimos, el proceso se estancará. Todas las partes en Yemen esperamos sigan esta lógica, incluyendo a Ansar Allah y a todos los otros actores regionales. Nosotros seguiremos prestando toda la ayuda posible. Para terminar, expresamos nuestro apoyo a la unidad, soberanía e integridad territorial del país amigo de Yemen. Muchas gracias.
Gracias a la representación de Rusia. Tiene ahora la palabra Liberia.
Muchas gracias, señora Presidenta. Es un honor para mí leer este discurso en nombre de los A3, República Democrática del Congo, Somalia y mi país, Liberia. Gracias al subsecretario general Khaled Chiari por su presentación. Agradecemos la participación de los representantes de Yemen y de Arabia Saudí en la reunión de hoy. Señora Presidente, el Atres sigue de cerca lo que ocurre en la costa suroccidental de Yemen, incluyendo los cambios en el control territorial en la isla de Mayun, Moca, Duba y zonas adyacentes. Dada la importancia estratégica de estos emplazamientos cerca del estrecho de Bab el Mandeb, Nos preocupa que cambios futuros sobre el terreno puedan aumentar la tensión, la desconfianza entre las partes, complicando el proceso político y que puedan suponer un riesgo para la seguridad regional y la navegación internacional. La postura de la Unión Africana sigue siendo de claridad meridiana. No hay solución militar para el conflicto de Yemen. No se puede sustituir la negociación por la fuerza. Las acciones unilaterales no van a llevar a conseguir una estabilidad soberana. Reafirmamos nuestro apoyo, sin ambages, a la soberanía, unidad, independencia e integridad territorial de Yemen. Asimismo, El proceso político, para ser creíble, debe responder a las preocupaciones de todos los yemeníes, preservando la soberanía, independencia, unidad e integridad territorial de Yemen. Debe responder también a los problemas económicos y humanitarios que siguen afectando a millones de yemeníes. Yemen no puede convertirse en un escenario para una guerra por poderes de las potencias regionales. Pedimos a las partes que actúen con máxima contención y que preserven el espacio diplomático necesario para el proceso político yemení bajo los auspicios de la ONU. Señora Presidente, para África, La seguridad de las zonas marítimas adyacentes no es algo ni distante ni abstracto. El mar rojo y el. estrecho de Bab el Mandeb vinculan a nuestro continente con el comercio global y el suministro de alimentos. La libertad de navegación es un elemento jurídico inquebrantable, no un privilegio facultativo. Está anclado en la Convención de Derecho del Mar y en las resoluciones del Consejo. Es necesario que se respete la seguridad del tráfico marítimo. Los buques de la marina mercante los buques civiles, no pueden ser nunca objeto de ataque o ser secuestrados, aunque haya un conflicto armado. Ello supone, además, una presión inaceptable para las naciones en desarrollo. Las desviaciones en las rutas, los aumentos en el coste del flete y de los seguros suponen un aumento inmediato de los precios de los cereales, del combustible y de los fertilizantes en toda África. La seguridad en los estrechos internacionales vitales como estos no puede fluctuar según decidan los actores armados. Señora Presidente, más allá de la geopolítica regional, tenemos también una catástrofe humanitaria. Más de 18 millones de yemeníes requieren asistencia humanitaria urgente y vital. Más de 2.200.000 niños ya sufren de desnutrición aguda. Una generación entera que crece con privaciones y traumas. Es necesario proteger plenamente la infraestructura civil, hospitales, las redes de suministro hídrico, como exige el derecho humanitario internacional. El A3 hace un llamamiento claro e inequívoco para que se libere de manera inmediata, segura e incondicional a todo el personal de Naciones Unidas personal de ONG y trabajadores de la sociedad civil que están detenidos arbitrariamente en Yemen. No se puede utilizar el acceso humanitario como un arma para obtener beneficios tácticos. Señora Presidente, la comunidad internacional no puede quedar atrapada en un círculo vicioso de preocupación sin consecuencias y de condenas sin que ello cause ningún cambio. Necesitamos una vía sostenible a través de medidas claras de fomento de la confianza, la apertura de estas rutas claves para el tráfico marítimo, conseguir que se paguen los salarios del sector público en Yemen y formalizar un alto el fuego permanente nacional. La situación para el Consejo está clara. O bien invertimos en voluntad política necesaria para la paz hoy, o pagamos el precio de una catástrofe más amplia mañana. Actuemos con determinación. No nos veamos afectados por la parálisis y ofrezcamos al pueblo de Yemen un horizonte duradero de paz y de dignidad, que es lo que merece. Muchísimas gracias.
Gracias a Liberia, tiene la palabra Estados Unidos.
Gracias, señora presidente. Gracias al señor Kiari. La situación en Yemen se ha deteriorado desde nuestra reunión hace cinco días. Las fuerzas hutis han avanzado en la costa del Mar Rojo y su presencia se acerca al estrecho de Barelmandev, por el que pasa un 12% del comercio mundial. Seguimos muy de cerca la situación con nuestros socios regionales. Esta escalada de los hutis ha causado estragos entre los civiles, han bombardeado ciudades, desplazado a más de 100.000 yemeníes y han causado muchos muertos entre los civiles. Han destruido infraestructura portuaria por valor de decenas de millones de dólares, necesaria para la importación de alimentos y otros bienes humanitarios. Los hutis siguen deteniendo injustamente al menos a 20 personas de nuestra embajada y otro personal de Naciones Unidas. Pedimos su liberación inmediata. Ignoran el sufrimiento de los civiles y, además, amenazan la seguridad alimentaria y energética. Han atacado petroleros, han causado la muerte a varios miembros de la tripulación, como ha dicho el Gobierno yemení. Las amenazas al tráfico marítimo aumentan los costes de transporte de medicinas, de fertilizantes. de alimentos en todo el mundo. Estos actos terroristas socavan también la estabilidad regional. El 14 de septiembre y en el 15 lanzaron misiles y drones contra diversas ciudades saudíes, causando numerosos heridos. El 8 de septiembre causaron heridos entre más de 70 personas, mujeres y niños, e incendiaron instalaciones Petrolíferas es el último ejemplo de cómo violan la soberanía de Arabia Saudí. Como ha dicho el presidente Trump, la libertad de navegación es clave para la economía mundial y Estados Unidos colabora con sus socios para protegerla. Apoyamos al gobierno legítimo de Yemen en su lucha contra los hutis apoyados por Irán. Exigimos que los hutis cesen su avance, se retiren del territorio y cesen sus ataques. Pedimos a Irán igualmente que deje de apoyar el terrorismo de los hutíes. El Consejo debe tener claro el papel de Irán en apoyo del conflicto. Alarmar y dirigir a los hutis el abordar este apoyo externo es esencial para acabar con los hutíes. Nos sumamos a Yemen para pedir al Consejo que aplique la resolución 2140 y 2216 para poner fin a la entrada de armas y otros materiales y la asistencia técnica, formación y el apoyo financiero que se brinda a los hutíes. El régimen iraní es el responsable de la violación de ambas resoluciones. Viola el embargo de la resolución 2216 y también la 2140 con sus sanciones. No podemos ignorar este hecho. Estados Unidos seguirá colaborando con sus socios para atajar la situación y apoyar la estabilidad regional a largo plazo. Muchas gracias.
Gracias a la representación de Estados Unidos. Tiene ahora la palabra la representación de Panamá.
Muchas gracias, señora presidente.
Actualización presentada por el secretario general adjunto para Oriente Medio, Europa, las Américas, Asia y el Pacífico, señor Khaled Kiari, particularmente por los elementos aportados acerca de la evolución de la situación y los acontecimientos recientes. Asimismo, damos una cordial bienvenida al representante de la República de Yemen y del Reino de Arabia Saudita, quienes nos distinguen con su presencia en esta reunión. Presidenta, hace menos de una semana nos reunimos para evaluar lo que entonces se perfilaba como un escenario preocupante y que hoy, lamentablemente, se ha materializado. Volvemos a encontrarnos ante una situación que exige no solo comprender lo ocurrido, sino también valorar sus posibles repercusiones y las alternativas a nuestro alcance. La posibilidad de enfrentar nuevamente el cierre de una ruta marítima crítica resulta especialmente preocupante. Después de aproximadamente seis meses de disrupciones y presiones sobre importantes rutas de navegación, otra interrupción tendría efectos significativos adicionales sobre el comercio internacional, las cadenas de suministro y la economía global. Además de repercutir directamente en quienes dependen de estas vías para el acceso y abastecimiento de bienes esenciales. La magnitud de estos riesgos exige una respuesta ahora. Las acciones emprendidas por los hutíes contra la navegación internacional no pueden convertirse en un mecanismo de coerción o presión. Ningún grupo o actor puede utilizar una ruta marítima crítica para el comercio internacional como instrumento de confrontación, mucho menos cuando ello pone en peligro la vida y seguridad de la gente de mar. Lo que está en juegos trasciende las consecuencias inmediatas de la situación en Yemen. La estabilidad de estas rutas es fundamental para el funcionamiento del comercio mundial y la seguridad económica de millones de personas. Presidente, a ello se suma la grave situación derivada de los ataques registrados con instalaciones energéticas en el Reino de Arabia Saudí, que ejercen una presión adicional sobre los mercados energéticos internacionales y cuyas consecuencias afectan de manera desproporcionada a los países del Sur Global. En este contexto, resulta preocupante observar cómo las sanciones y otras medidas adoptadas pierden progresivamente eficacia ante la falta de la implementación y el incumplimiento por parte de algunos Estados. Las decisiones de este Consejo no pueden perder efectividad por la ausencia de voluntad para hacerlas cumplir. En este escenario, expresamos también nuestro firme y pleno apoyo al Enviado Especial del Secretario General para Yemen, el señor Hans Grunberg, y a sus constantes esfuerzos por impulsar una solución política pacífica e inclusiva al conflicto. Consideramos fundamental respaldar sus buenos oficios y la mediación de las Naciones Unidas, particularmente cuando resulta indispensable para preservar el espacio del diálogo. Por ello, corresponde a este Consejo actuar con determinación, responsabilidad y prudencia para prevenir una mayor escalada y proteger las condiciones necesarias para una solución política. Ante una creciente inestabilidad en la región, nuestra responsabilidad es preservar el orden internacional basado en el derecho e intentar actuar antes de que los costos de la inacción sean aún mayores. Muchas gracias.
Le remarcé. Muchas gracias a la representación de Panamá. Voy a dar la palabra a la representación de China.
Señor Presidente, gracias al señor Kinari por su presentación. He seguido con interés también la intervención del representante de Yemen. Agradezco también la presencia de la representación de Arabia Saudí. La última reunión de urgencia sobre Yemen fue hace cinco días y, sin embargo, la situación se ha deteriorado drásticamente en Yemen, Bab el Mandeb y la zona colindante. Los enfrentamientos entre el gobierno yemení y los hutis continúan. Estos controlan islas en las zonas de Bab el Mandeb y se ha atacado a un oleoducto clave en la zona, en Arabia Saudí. Como consecuencia de la volatilidad sobre el terreno, se ha reducido mucho el número de buques mercantes que atraviesan Bab el Mandeb y un aumento drástico de los problemas que esto causa a nivel del comercio internacional. Seguimos muy de cerca la situación en Yemen y en la región Y nos parece que la escalada del conflicto es muy preocupante. Nosotros siempre hemos apoyado la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de Yemen y de Arabia Saudí, y nos oponemos a cualquier ataque contra la infraestructura energética y otra infraestructura civil. No se debe ir más allá en ninguna circunstancia. Hay que proteger a los civiles y los objetivos civiles. El Mar Rojo y Bab el Mandeb son un pasillo fundamental para el comercio y para la energía internacional. Su seguridad es responsabilidad de todos. China se opone firmemente a cualquier ataque contra los buques civiles. El derecho de los buques mercantes de todos los países a atravesar el Mar Rojo está garantizado por el derecho internacional y deben respetarlo todas las partes. La situación en Yemen se acerca al abismo. Para reducir el riesgo para la navegación, tenemos que atajar las causas subyacentes, es decir, acabar con el conflicto armado en tierra y conseguir la paz. Independientemente de las diferencias que pueda haber, hay que buscar una solución negociada, no en el campo de batalla.
No hay nada más urgente ahora que el que las partes hagan gala de moderación, de calma, se frenen las hostilidades y se evite cualquier cosa que pudiera acrecentar las tensiones y que se regrese sin demora a la vía de las negociaciones diplomáticas. Los países del Golfo están en una posición única, respaldados por un historial exitoso de mediación. en la cuestión yemení. Apoyamos el que desempeñe un papel de mayor preponderancia para mediar en la solución a este conflicto. Esta ronda de escalada en Yemen y las zonas circundantes se produce en el marco de una inestabilidad peor y creciente en Oriente Medio. China está a favor de que se desarrollen relaciones de buena vecindad y de amistad entre los países de la región con miras a lograr una seguridad sostenible, así como la cooperación. Es indispensable mantener un diálogo sobre la seguridad y reformular la estructura de seguridad en la región, así como promover una gobernanza integral de la seguridad común de la región y forjar de manera conjunta una nueva estructura de seguridad para Oriente Medio. China sigue decidida a trabajar incesantemente con todas las partes para que los canales de navegación internacional sigan estando seguros, para apagar las llamas de la guerra en Oriente Medio y restablecer la seguridad y estabilidad. Gracias.
Doy las gracias al representante de China. Tiene ahora la palabra la delegación de Colombia.
Gracias, señora presidenta. Para Colombia, no cabe duda alguna Y ya se ha dicho ahora, tras la evolución de los últimos días, que hay una violación directa, grave y flagrante del derecho internacional humanitario, y no solo la del principio de distinción de humanidad, sino también y especialmente de las decisiones más importantes de la jurisprudencia internacional, incluida la sentencia y la opinión consultiva sobre la utilización legal de las armas nucleares en lo relativo a la protección civil y a los principios de distinción.
Y así Colombia desea afirmar relación constante.
La preocupación ante una violación constante que nos coloca en un contexto definitivo. Señora presidenta, Colombia desea cerciorarse de no interpretar los hechos solo como una violación de la soberanía. El conflicto se está intensificando con gran rapidez Se han violado la soberanía de Yemen y de Arabia Saudita, cierto es, pero en la actualidad enfrentamos una situación humanitaria, puesto que más de 22 millones de personas necesitan asistencia humanitaria y más de 4 millones y medio de personas han resultado internamente desplazadas en Yemen. Esta situación Sin lugar a dudas, nos lleva a pensar que, en vista de que el uso de intermediarios está prohibido por el derecho internacional, y que la situación geopolítica en el estrecho de Ormuz y también ahora en el estrecho de Bab el Mandeb, equivalen a un tercio del suministro de petróleo en el planeta, estamos enfrentando un potencial conflicto internacional que se dejará sentir primero en los países en desarrollo y después en los países desarrollados. Creemos que mantenerse pasivos saldrá más caro que enfrentar el conflicto actual.
Que se está violando la resolución 2216. de 2015, y particularmente la 2140, en lo que se refiere al Comité de Sanciones y al Panel de Expertos. Naturalmente, apoyamos consistentemente los esfuerzos del Enviado Especial, Hans Klundberg, y saludamos el informe del Asistente del Secretario General y los informes de los representantes distinguidos de Yemen y Arabia Saudita. Pero también queremos hacer énfasis en que se están violando, además, las resoluciones 2801 y 2826 de 2026, estas últimas de manera particular, además de violaciones incidentales que no podemos olvidar de los acuerdos de Naciones Unidas y de la resolución 2730 de 2024 para la protección de personal de Naciones Unidas, de personal diplomático y de personal humanitario. Colombia exige de nuevo la liberación incondicional del personal humanitario, diplomático y de los 73 miembros de la delegación de Naciones Unidas que se encuentran secuestrados. Asimismo, apoya el mandato y el trabajo de Hans Kruunberg, el enviado especial de Naciones Unidas, y llama a un cese inmediato de las hostilidades y de la violación de la soberanía de Yemen y Arabia Saudita, recordando de nuevo las repercusiones internacionales para el comercio y eventualmente para el desarrollo de otras regiones en el mundo, cuando la tercera parte de los recursos petroleros que pasan por dos estrechos determinantes en este momento, en un conflicto que pareciera ser de soberanía nacional, en algún momento pareció ser también un conflicto regional y es ahora indudablemente un conflicto que se escala a nivel internacional, no solamente por las consecuencias comerciales en el precio del petróleo, sino por las consecuencias humanitarias para la región y el mundo, con una población que enfrenta una crisis humanitaria de más de 22 millones de personas expuestas. Las violaciones en este caso se refieren no solo al derecho internacional humanitario, al derecho internacional público, sino también a los tratados de derechos humanos suscritos por varios Estados que eventualmente tienen una incidencia en la resolución del conflicto. Es por ello que la República de Colombia hace un llamado, también, a que se reserven los récords históricos para efectos de la responsabilidad a que hubiere lugar tras la resolución del conflicto ante las graves violaciones de derechos humanos y las violaciones al derecho internacional humanitario. El principio de distinción protege de manera muy particular a los civiles y los civiles están siendo atacados en los dos lados de la frontera, tanto en Arabia Saudita como en Yemen. No existe ninguna justificación en derecho internacional para ese ataque y debe ser condenado en los términos más estrictos y se debe guardar el recuerdo histórico para cuando el conflicto, mediante las buenas gestiones, termine. Finalmente, la República de Colombia también hace un llamado para que las partes en conflicto cesen las actuaciones excesivas que causen un daño innecesario a la población en violación del principio internacional del derecho humanitario, del principio de humanidad, tan antiguo como desde el fallo Carfouzan de 1949. Ese principio de humanidad procura que, aun cuando el conflicto continúe, las partes recuerden que no se trata solo de proteger a la población civil, sino de no someterlas a un conflicto interminable y completamente innecesario. La protección de la soberanía de los Estados no está en cuestión. La protección de la población civil es incuestionable. incontestable. Gracias, señor presidente.
Doy las gracias al representante de Colombia por su declaración. Voy a formular yo ahora una declaración en calidad de representante de Francia.
Doy las gracias al subsecretario general de Asuntos Políticos, señor Jaleh Jari, por su exposición. Celebro la participación de los representantes permanentes de Yemen y de Arabia Saudita, Francia, junto con varios asociados, pidió convocar esta reunión de emergencia debido a la amenaza que son los hutíes para la paz y la seguridad internacionales al lanzar una ofensiva armada el 3 de septiembre y al continuar sus ataques inaceptables contra el legítimo Gobierno de Yemen y contra Arabia Saudita, inclusive contra infraestructura civil y contra población civil. y al tomar por la fuerza el 11 de septiembre el litoral yemení del Mar Rojo, los hutíes han optado por la escalada. La condenamos categóricamente. Ante esta intensificación de la situación, Francia pide a los hutíes que de inmediato cesen toda acción militar, tanto en Yemen como en toda la región. Nos solidarizamos con las autoridades legítimas yemeníes y con Arabia Saudita. Asimismo, pedimos a Irán Que deje de brindar armas a los sucies, vulnerando el embargo estipulado en la resolución 2216 y en términos más amplios, le pedimos a Irán que ponga fin a su política desestabilizadora en la región. y desestabilizadora también para la libertad de navegación. Recordemos que los mares y los océanos no son espacios de anarquía. Las aguas internacionales son un patrimonio común de la humanidad cuyo uso está protegido por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Por ello, hay que reafirmarlo de manera contundente. La libertad de navegación, tanto en el mar Rojo como en los estrechos internacionales, no es negociable. El Consejo exigió el respeto de dicha libertad de navegación en su resolución 2722/2024 sobre el Mar Rojo y en su resolución 2817/2026 sobre el estrecho de Ormuz. El estrecho de Ormuz a día de hoy sigue cerrado. Y ni Francia ni ningún Estado con apego al derecho internacional aceptaremos que se exacerben las alteraciones ya observadas en las cadenas de suministro mundiales, cuyas poblaciones más vulnerables son las primeras víctimas. No toleraremos la imposición unilateral de restricciones o de vías de paso en los estrechos. Esto constituiría un precedente peligroso para el derecho internacional y la libertad de navegación. Debemos rechazar esta toma del comercio mundial como rehén y trabajar para una plena reapertura de los estrechos, una apertura que además sea incondicional. Para preservar la seguridad marítima y restablecer la libertad de navegación en el Mar Rojo, Francia seguirá participando con la operación europea una posición estrictamente defensiva y en colaboración con sus asociados europeos e internacionales. En el estrecho de Ormuz estamos dispuestos, cuando las condiciones lo permitan, a contribuir para restablecer la libertad de navegación a través de la misión militar multinacional M3SOH, emprendida con el Reino Unido y con más de una treintena de asociados. Y recuerdo que será una misión de carácter neutral y rigurosamente defensivo. Frente a esta crisis en Yemen, Todos sabemos cuál es el camino que se ha de tomar. Hay que frenar de inmediato la intensificación de la situación por parte de los Huthis para, llegado el momento, reanudar un proceso político abarcador bajo los auspicios de las Naciones Unidas, que incluya a todos los integrantes de la sociedad yemení. Francia apoya plenamente los esfuerzos del enviado especial, Hans Grundberg, para avanzar en este sentido. Pedimos al señor Grunberg que siga adelante con estos esfuerzos y pedimos a las partes también que se impliquen en el proceso sin mayor dilación, optando por la vía de la negociación. Gracias.
Reanudo mis funciones como presidente del Consejo y doy la palabra ahora al representante de Arabia Saudita.
Muchas gracias, señor presidente. En nombre de Dios, clemente y misericordioso, damos las gracias a la presidencia francesa por haber solicitado convocar esta sesión de emergencia. Damos las gracias al Reino de Bahréin, al Reino Unido, al Reino de Dinamarca, a Grecia y a Letonia por sumarse a esta iniciativa. Damos las gracias al Subsecretario General Jaleh Jafari por su exposición de información y por sus comentarios sobre la situación actual. Señor presidente, esta reunión tiene lugar en medio de sucesos que obligan al Consejo de Seguridad a estudiar sus riesgos y amenazas con una mayor responsabilidad. Este avance rápido de la situación en Yemen, además de la persistente intensificación de la situación debido a las milicias terroristas hutíes, se ha impuesto hoy al programa del Consejo. Esto va de la par de amenazas a la seguridad de navegación en el estrecho de Bab el-Mandeb y en el Mar Rojo, lo cual tiene consecuencias que van mucho más allá de Yemen y de la región, porque, de hecho, afectan negativamente al comercio internacional, a la economía mundial y trastocan las cadenas internacionales de suministro. Señor presidente, el Reino de Arabia Saudita, durante toda la crisis, siempre ha estado a favor de la calma y ha favorecido las soluciones políticas. Hemos contribuido a todos los empeños destinados a poner fin a la crisis y a crear un entorno favorable para que los yemeníes avancen hacia una paz sostenible y amplia. En cooperación con las Naciones Unidas y con el enviado especial Hans Grundberg, y junto con los países vecinos, hemos removido Roma con Santiago para ayudar a Yemen a alcanzar la paz y la prosperidad. Lo hemos hecho buscando iniciativas políticas regionales e internacionales para ayudar a los husíes a abandonar los territorios que ha tomado por la fuerza y a través de la coacción. Sin embargo, las milicias terroristas husíes, al llevar a cabo su programa radical, terrorista, extremista y oscurantista, lo han rechazado y se niegan a aliviar el gran sufrimiento del pueblo yemení, que está desestabilizando la región. No se pueden separar, señor presidente, las amenazas hutíes más recientes de la conducta intensificadora de las milicias hutíes contra mi país. El 8 de septiembre comenzaron ataques contra infraestructuras civiles y económicas en Abha y Mishmushayd, que se saldaron con muertos y heridos. civiles, entre ellos niños y mujeres. Y después, en septiembre, reanudaron sus ataques contra Taib, Hamid, Mushaif y otros emplazamientos, saldándose con heridos y causando daños en siete viviendas y en dos vehículos. Y esto, además de ataques contra buques y contra la ruta de navegación en Bab el Mandeb y en el Mar Rojo. Esto demuestra que la intensificación de la situación no es contra un país en concreto, sino que amenaza uno de los cursos de navegación internacionales más importantes, lo cual tiene consecuencias económicas que van más allá de esta región. El comportamiento de las milicias husíes, sus respuestas y los que los manejan demuestran que están ahora militarizando los estrechos internacionales para chantajear a la economía mundial. Y esto es algo que debe ser objeto de una posición firme del Consejo de Seguridad. La protección de estos canales de navegación no ha de ser una responsabilidad que hayan de asumir los Estados de la región por sí solos, sino que tiene que ser más bien objeto de una responsabilidad internacional. Y esto requiere una posición y un compromiso firmes con el derecho internacional y con las resoluciones del Consejo de Seguridad, incluidas la 2722 y la 2216. Creemos que la seguridad de los cursos de agua es una responsabilidad colectiva que requiere de una colaboración internacional. Y así nosotros lanzamos la coalición de defensa marítima, cuya institucionalización y puesta en funcionamiento comenzaron con miras a fortalecer la seguridad marítima y a proteger los cursos de navegación inclusive Bab el Mandeb, el golfo de Adén y el mar Rojo, y a fin de garantizar la continuidad del comercio internacional y la no interrupción de las cadenas mundiales de suministro. Esto es muestra de nuestro compromiso con los cursos de seguridad, con los cursos de navegación marítimos, y creemos que abordar esta amenaza requiere de cooperación internacional organizada, que sea sostenible y que preserve la libertad de navegación y que proteja los intereses colectivos de la comunidad internacional. Excelencia, señoras y señores, subrayamos que nuestro enfoque a favor de la calma y de la paz está aunado a nuestra firme determinación de preservar nuestra seguridad nacional, nuestra integridad territorial y de proteger a nuestros ciudadanos Nuestros residentes y nuestros activos nacionales. Nos reservamos el derecho de tomar cualquier medida que consideremos necesaria para proteger la seguridad y combatir las amenazas de conformidad con lo dispuesto en la carta y con la regla del derecho internacional. Encarar sosteniblemente las amenazas a la navegación en el Mar Rojo y en Bab el Mandeb es algo que depende de la estabilidad de Yemen y de la solución de su crisis. Reiteramos nuestro firme apoyo a la unidad, la soberanía, la independencia y la integridad territorial de la República de Yemen, y estamos dispuestos a apoyar a las Naciones Unidas, así como los empeños del enviado especial, para allanar el terreno hacia una solución amplia y sostenible que haga realidad las aspiraciones de la población yemení. Seguiremos trabajando con nuestros asociados y con la comunidad internacional a fin de alcanzar esta meta y preservar la seguridad de nuestra región, así como la seguridad de navegación. Muchas gracias.
Doy las gracias al representante de Arabia Saudita por su declaración. No hay más oradores ni oradoras inscritos en la lista. Doy las gracias al ponente invitado y a los Estados que nos han acompañado. Se levanta la sesión.