Saltar al contenido principal

La situación en el Afganistán - Consejo de Seguridad, 10223ª sesión

16 de septiembre·10:00·02:22:37Consejo de Seguridad

Transcripción

Las transcripciones disponibles en esta herramienta se generan mediante reconocimiento automático del habla y no son actas oficiales ni documentos oficiales de las Naciones Unidas. Las actas oficiales y los documentos oficiales están disponibles en el Sistema de Archivo de Documentos de la ONU. Más información

FranciaPresidente del Consejo

Bonjour a tous.

Muy buenos días. Declaro abierta la reunión número 10223. El orden del día provisional es la situación en Afganistán. ¿Queda aprobado el orden del día? De conformidad con el artículo 37 del Reglamento interior del Consejo, invito a los representantes de Afganistán, la India, Kazajstán, y de la República Islámica de Irán a que participen en esta sesión. Así se decide. De conformidad con el artículo 39 del Reglamento provisional del Consejo, invito a los siguientes intervinientes a que participen en la sesión: la señora Georgette Gagnon, representante especial adjunta del Secretario General y oficial a cargo de la UNAMA, y la señora Nargis Nehan, fundadora y directora ejecutiva de Farah Gear. Así se decide. El Consejo de Seguridad, a continuación, pasará a examinar el punto 2 del orden del día, recordando a los miembros del Consejo el documento S/2026/724, el informe del Secretario General sobre la situación en Afganistán. A continuación, saludo a la señora Gagnon, que está en Kabul, y le ofrezco la palabra.

UNAMARepresentante especial adjunta del Secretario General y oficial a cargo

Señor Presidente, el mes pasado Las autoridades de facto conmemoraron el quinto aniversario de su regreso al poder. Mostraron aplomo, destacando el control a nivel nacional, la mejora de la seguridad, el desarrollo de las infraestructuras y los esfuerzos de estabilización económica como prueba de su éxito. Asimismo, pusieron en marcha una iniciativa para mejorar la transparencia y la rendición de cuentas institucionales. Estos avances son una buena señal. Sin embargo, se producen en un contexto en el que no se ha avanzado en cuestiones que son motivo de profunda preocupación para el pueblo afgano y la comunidad internacional, a saber, las graves restricciones impuestas a las mujeres y niñas, una gobernanza excluyente, una crisis de derechos humanos y la presencia continuada de grupos terroristas que amenazan Afganistán, a la región y a la paz y seguridad internacionales. En consonancia con mi última exposición informativa ante este Consejo, consideramos que las autoridades de facto no se enfrentan a ninguna amenaza armada o política significativa. Sin embargo, sí se están acumulando riesgos clave para la estabilidad del país, que se derivan principalmente de las propias políticas de las autoridades de facto. Los recientes acontecimientos en la provincia de Badajshan ilustran estos riesgos. Si bien los enfrentamientos armados, tal y como se detalla en el informe del Secretario General, no amenazaron el control de las autoridades de facto, sí que pusieron de manifiesto lo que puede suceder cuando se excluye a las comunidades locales de la toma de decisiones, el reparto de recursos y las oportunidades económicas. Durante mi reciente visita a Badajshán, la población me expresó que busca oportunidades, servicios básicos, educación y un futuro para sus hijos, y no la exclusión. En los últimos tres meses, los acontecimientos en la provincia de Erat han seguido siendo igualmente preocupantes. La UNAMA documentó detenciones de mujeres y niñas relacionadas con la aplicación estricta del código de vestimenta impuesto por las autoridades de facto. Las protestas posteriores se enfrentaron a un uso excesivo de la fuerza. Las autoridades de facto siguen llevando a cabo detenciones de mujeres, también durante la última semana, por presuntas infracciones de su código de vestimenta. En todo el país, la UNAMA también ha documentado una presión creciente sobre las comunidades minoritarias, el cierre de medios de comunicación y las detenciones e intimidaciones de periodistas. Estos incidentes forman parte de una tendencia más amplia de regulación social coercitiva que está marginando a muchas comunidades civiles. La UNAMA interactúa con las autoridades de facto en relación con estas cuestiones críticas, tanto en Kabul como a través de nuestras oficinas sobre el terreno. Señor Presidente, este mes la UNAMA ha publicado un informe sobre las experiencias de las víctimas del conflicto que azota Afganistán desde hace décadas. El 95% de las personas entrevistadas declararon sufrir daños psicológicos y emocionales continuados, entre ellos depresión, ansiedad, trauma y recuerdos recurrentes. Muchas de ellas viven con discapacidad, dolor crónico y la pérdida de sus medios de subsistencia. Las conclusiones nos recuerdan que La paz no solo es ausencia de conflicto armado. Una paz sostenible requiere dignidad, inclusión, oportunidades y esperanza. Muchos afganos y afganas nos dicen que los últimos cinco años de relativa estabilidad les han proporcionado un respiro muy bienvenido, pero también nos cuentan que sufren a causa de las rígidas políticas sociales de las autoridades de facto y de la frágil situación económica y humanitaria de Afganistán. Si bien Afganistán ha mantenido un cierto grado de estabilidad macroeconómica, esto no equivale a una recuperación. El crecimiento económico no ha seguido el ritmo del aumento de la población ni ha compensado la disminución de la ayuda. La renta per cápita ha descendido un 5,6 por ciento y las exportaciones han disminuido. Afganistán sigue dependiendo en gran medida de las importaciones y las interrupciones en las fronteras, junto con una mayor inestabilidad regional, contribuyen a debilitar el poder adquisitivo de los hogares. La inseguridad alimentaria y la desnutrición constituyen un grave motivo de preocupación. UNICEF informa de que unos 3,7 millones de niños padecen desnutrición deficitaria, Entre ellos, alrededor de un millón de niños que sufren desnutrición aguda grave. El plan de respuestas y necesidades humanitarias para 2026 solo cuenta con un 30% de financiación. Las organizaciones humanitarias se ven obligadas a tomar decisiones difíciles sobre dónde operar, a quiénes pueden atender ¿A quién y qué servicios pueden mantener? Los centros de salud, los centros de nutrición, los servicios de protección de las mujeres y otros programas esenciales han cerrado sus puertas debido a los recortes de financiación. Al mismo tiempo, Afganistán sigue sufriendo una crisis demográfica y socioeconómica extrema. Solo este año, casi 1.200.000 afganos han regresado de Pakistán y de Irán con lo que el número total de retornos ha alcanzado los 6 millones y medio desde 2023. Sin un apoyo a los repatriados y las comunidades de acogida, la competencia por los escasos recursos corre el riesgo de avivar el descontento, de aumentar los desplazamientos y fomentar la inestabilidad. La prohibición del cultivo de la dormidera impuesta por las autoridades de facto ha sido una medida positiva que ha supuesto una enorme reducción de la superficie cultivada, pero corre el riesgo ahora de revertirse debido a las presiones económicas. Es esencial apoyar medios de vida alternativos, al igual que una ayuda humanitaria y al desarrollo sostenible basada en principios. Señor Presidente, Ningún debate sobre Afganistán puede pasar por alto la continua exclusión de las mujeres y las niñas. Las palabras de la mujer afgana con la que nos reunimos en Kandahar refleja su experiencia, y cito: "Si cumplimos una norma, surge otra a continuación. A las mujeres que llevan hiyab se les ordena que lleven mascarilla. A las que llevan mascarilla se les dice que lleven burka. A las que llevan burka se les pregunta por la ausencia de un mahram, y a las que van acompañadas de uno se les pregunta por su relación con él. Al negar a las mujeres el acceso a la educación, a las profesiones y a la vida pública, las autoridades de facto no están salvaguardando el futuro del país, sino que están limitando el talento y la productividad necesarios para la recuperación tras el conflicto. Esto entra en contradicción con su visión declarada de un Afganistán próspero, autosuficiente y soberano, capaz de atraer financiación e inversiones internacionales. Este mes se cumple un año desde que se impusieron las restricciones que impiden a las mujeres afganas acceder a las instalaciones de las Naciones Unidas, incluido el personal femenino de la organización. Esto constituye una violación de los principios de las Naciones Unidas y una grave limitación operacional. Los agentes humanitarios informan de dificultades para atender a mujeres y niñas. Los modelos de prestación de servicios exclusivamente masculinos no pueden sustituir la participación del personal femenino afgano y las organizaciones no pueden consultar a las mujeres, evaluar los riesgos ni verificar tampoco que la ayuda llegue a quienes más la necesitan. Los recortes de financiación están agravando el problema. Casi tres cuartas partes de las organizaciones dirigidas por mujeres afganas han visto reducida su financiación durante el último año, mientras que más del 80 % informan de un aumento de las necesidades entre las mujeres y las niñas. En un momento en el que las mujeres afganas se enfrentan a restricciones sin precedentes, los mecanismos de apoyo internacional destinados a ellas están disminuyendo. En todo Afganistán, las mujeres nos dicen que la La implicación, el apoyo y la asistencia de la comunidad internacional representan para ellas motivos de esperanza. Instamos, pues, a los socios internacionales a que den prioridad al apoyo a las mujeres y las niñas afganas. Pedimos de nuevo a las autoridades de facto que pongan fin a todas las restricciones impuestas a mujeres y niñas. Señor Presidente, las relaciones entre Afganistán y Pakistán siguen siendo otro motivo de grave preocupación. Los efectos de las hostilidades esporádicas y del cierre de la frontera, que dura ya casi un año, están pasando cada vez más factura a la población civil, a las comunidades y a las empresas. La UNAMA sigue fomentando la distensión y el diálogo para resolver las diferencias. incluida la relativa a la presencia de grupos terroristas en Afganistán, según ha informado el equipo de vigilancia de las sanciones. Señor Presidente, tal y como advirtieron el Alto Comisionado para los Refugiados y el Administrador del PNUD durante su visita conjunta a Afganistán en julio, los acontecimientos que tienen lugar en Afganistán no se limitan necesariamente a este país. La inestabilidad, el aumento de los desplazamientos y la emigración La radicalización y la creciente inseguridad tienen consecuencias regionales e internacionales. Sigue siendo esencial un compromiso internacional firme, sostenido también. Puede ser a través del proceso de Doha. En la actualidad, el proceso de Doha constituye el marco multilateral a través del cual se lleva a cabo dicho compromiso. con el objetivo de la reintegración de Afganistán en la comunidad internacional sobre la base del cumplimiento de las obligaciones y compromisos internacionales. Este compromiso, estructurado entre las autoridades de facto, la comunidad internacional y una amplia gama de partes interesadas afganas, ha permitido identificar cuestiones y posiciones clave, ampliar el diálogo e, incluso en algunos ámbitos, fomentar la confianza. El principal obstáculo es la preferencia de las autoridades de facto por los enfoques bilaterales frente al compromiso multilateral, ya que consideran que este último socava sus reivindicaciones de soberanía. No obstante, siguen participando en grupos de trabajo sobre la lucha contra el narcotráfico y el sector privado, y en otras cuestiones políticas clave. Lo que se necesita ahora es una indicación clara por parte de las autoridades de facto de su disposición a abordar las preocupaciones más profundas de la comunidad internacional. En este sentido, las autoridades de facto pueden adoptar medidas para mejorar la gobernanza más inclusiva y el levantamiento de las restricciones impuestas a las mujeres y niñas, y demostrar que están cumpliendo sus compromisos en materia de lucha contra el terrorismo. La idea de una reintegración de Afganistán en el sistema internacional es posible mediante medidas concretas, equilibradas y cooperativas que comiencen a abordar las cuestiones clave que impiden ahora dicha reinserción. Seguimos confiando en el valor de un compromiso basado en principios y pragmático. Este es un diálogo sostenido sobre las cuestiones y preocupaciones clave. que conserve la influencia, reduzca los riesgos, cree oportunidades para el progreso y, lo que es fundamental, respalde las necesidades y aspiraciones del pueblo afgano. Muchas gracias.

FranciaPresidente del Consejo

Le doy las gracias a la señora Gagnon por su presentación. Y puede usted contar con todo el apoyo del Consejo a su labor. Y ofrezco la palabra a la señora Nargis Nehan.

Farah GearFundadora y Directora Ejecutiva

Gracias, señor presidente. Señor presidente, miembros del Consejo, les agradezco la invitación a estar aquí hoy. El pasado 15 de agosto se cumplieron cinco años desde que los talibanes tomaron el control de nuestro país. El 15 de agosto de 2021 no solo fuimos testigos del colapso de la República Islámica de Afganistán, atestiguamos la erosión de los valores universales, de los compromisos internacionales y, lo que es más grave, las normas que protegen los derechos humanos y la dignidad de las mujeres. La situación ha seguido deteriorándose y, mientras tanto, se sigue permitiendo que Afganistán quede fuera del punto de mira internacional. Se han escuchado las voces de las mujeres afganas, pero no se ha actuado. Las recomendaciones de la Evaluación Independiente de las Naciones Unidas han sido ignoradas en gran medida. Los llamamientos a una gobernanza inclusiva han caído en saco roto. Y los llamamientos aquí que se han escuchado en esta sala distan mucho de la realidad a la que se enfrentan los y las afganas sobre el terreno. Esa distancia no deja de crecer. Señor Presidente, hace unos días hablé con mis hermanas en Afganistán y les pregunté qué mensaje les gustaría que transmitiera hoy. Permítanme compartir tres citas que me han quedado grabadas. Uno. Cuando escucho las declaraciones de la comunidad internacional sobre las mujeres afganas, me siento como si yo me estuviera quemando de dolor y alguien me leyera una novela para ayudarme a olvidar mi dolor durante unos minutos. "Ser mujer es un delito y nacer como mujer en Afganistán es aún peor". Es un delito aún mayor. ¿No son cinco años suficientes para convencer al mundo de que los talibanes no han cambiado ni cambiarán? Señor Presidente, estoy segura de que pueden sentir el dolor que se esconde tras estas palabras, el dolor de que a uno se le niegue la educación y el derecho a trabajar, el dolor de cómo se hacen añicos los sueños y, sobre todo, el dolor de que le digan a una, una y otra vez que no es nada. En cinco años, los talibanes han promulgado decenas de decretos que privan a mujeres y niñas de todos sus derechos humanos básicos y libertades fundamentales. Y hoy, las mujeres pueden mendigar una barra de pan, pero no se les permite trabajar ni tener un ingreso digno. A un padre no se le permite enviar a su hija a la escuela, pero en cambio, sí puede casarla, con tan solo ocho años, con un hombre de hasta 70 años. O puede venderla por tan solo 500 dólares. Según UNICEF, se prevé que Afganistán pierda 25.000 trabajadoras sanitarias de aquí a 2030. y se van a quedar sin recursos humanos para cubrir esta carencia. Y, según el UNFPA, de nuevo, vamos a perder más de 600 madres por cada 1.000 nacidos vivos, en su mayoría debido a enfermedades y afecciones prevenibles y tratables. Lo que está ocurriendo hoy en día con las mujeres y niñas en Afganistán es un feminicidio político, la peor forma de apartheid de género. Señor Presidente, La crisis en Afganistán también afecta a los niños varones. Aunque siguen teniendo el acceso a la educación, el contenido y el carácter de la misma ha cambiado significativamente. A día de hoy, el número de madrasas ha superado el de escuelas en Afganistán. Varios informes elaborados por organizaciones nacionales e internacionales de prestigio ponen de relieve una preocupación generalizada por los cambios en las actitudes y el comportamiento de los niños. que asisten a las madrasas. Afganistán, bajo el régimen talibán, se está convirtiendo una vez más en un refugio seguro para grupos terroristas internacionales. Se está convirtiendo en el epicentro de madrasas religiosas que forman a decenas de miles de jóvenes en riesgo de radicalización. Señor presidente, el Es algo que todos conocemos demasiado bien. Conocemos las consecuencias del radicalismo y este auge del extremismo religioso en Afganistán debe preocuparnos a todos. Lo que hemos visto en Afganistán y lo que ocurre en Afganistán no se queda allí. Señor Presidente, la crisis de Afganistán es una profunda catástrofe humanitaria y de derechos humanos, pero sus. raíces son sobre todo políticas. Lo que necesitamos para Afganistán es sobre todo una solución política. Abordar los derechos de las mujeres no puede separarse de un gobierno y una gobernanza inclusivos. Necesitamos abordar Un proceso político creíble, inclusivo y liderado por los afganos en que mujeres y hombres puedan trazar una visión compartida para nuestro país. Hoy en día, los actores políticos afganos, la sociedad civil y las mujeres están forjando una auténtica unidad de propósito con escaso apoyo internacional. Los talibanes no han mostrado interés alguno en este proceso político, pero su negativa no puede convertirse en una excusa para relegar aún más a Afganistán en la agenda internacional. La oposición afgana está haciendo lo que debe. Llevar a los talibanes a la mesa de negociaciones es una tarea que corresponde a otros, incluidos los miembros de este Consejo. Señor Presidente, durante cinco años, las mujeres afganas no han sido víctimas pasivas. Nos hemos organizado, hemos defendido nuestros derechos, hemos documentado las violaciones, hemos prestado ayuda, apoyado a las supervivientes y hemos colaborado con gobiernos, parlamentos, Naciones Unidas y esta sala. En estos momentos estamos elaborando nuestra propia hoja de ruta hacia la justicia y la reconciliación, centrándonos en la rendición de cuentas, el diálogo intraafgano y una vía política para Afganistán, ya que no consideramos que los derechos de las mujeres puedan aislarse de otras crisis en el país. Señor presidente, estamos haciendo todo esto bajo una enorme presión, con un espacio cívico cada vez más reducido, mayores riesgos y recursos cada vez más escasos. Los últimos cinco años han sido han sido un calvario para las mujeres afganas, pero sabemos que el camino hacia la justicia no es fácil y mantenemos nuestro compromiso, aun cuando se vuelva más difícil. Según la OCHA, el plan de respuesta humanitaria de Afganistán para este año requiere aproximadamente 1.700 millones de dólares, pero a día de hoy solo se ha financiado una pequeña fracción de esta necesidad. Esto plantea una cuestión fundamental sobre la respuesta de la comunidad internacional. ¿Podemos realmente afirmar con sinceridad que nuestra respuesta ha ido más allá de las declaraciones y expresiones de preocupación? Señor Presidente, la solidaridad debe traducirse en acciones. Las mujeres afganas no deben tener que sufrir otra situación así, otro año más de espera. mientras que ustedes deciden si apoyar o no a las mujeres afganas. Señor presidente, necesitamos claridad, voluntad política y un camino que nos lleve del compromiso a la acción. Por eso les propongo tres propuestas concretas. Una, aprobar una resolución que reconozca la discriminación sufrida por las mujeres, la discriminación institucionalizada contra mujeres y niñas, y que declare el compromiso de este Consejo de apoyarnos en esta lucha por la justicia y la rendición de cuentas. La resolución también debe instar a Australia, Canadá, Alemania, los Países Bajos, acelerar la presentación del caso de Afganistán ante la Corte Internacional de Justicia, solicitar a la Corte Penal Internacional que emita más órdenes de detención contra los líderes talibanes y pedir a los Estados miembros que reconozcan la situación en Afganistán como un apartheid de género y que la tipifiquen como un crimen de lesa humanidad. 2. Apoyar una vía política para Afganistán liderada por los propios afganos. El examen ofrece una oportunidad de examinar las condiciones también de la evaluación independiente y exigir que el proceso de Doha sea inclusivo, involucrando no solo a los talibanes, sino también al resto de los grupos políticos y de la sociedad civil, tanto en el país como en el exilio, con el objetivo final de lograr un gobierno y una gobernanza inclusivos para Afganistán. Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que aumente la ayuda humanitaria a Afganistán y financie íntegramente el plan de respuesta de 1.700 millones de dólares como prioridad. El presidente sabe lo que está ocurriendo en Afganistán. La cuestión es si la comunidad internacional está dispuesta a actuar en consecuencia o no. Gracias.

FranciaPresidente del Consejo

Le doy las gracias a la señora Nehan por su exposición y ofrezco la palabra a continuación a los miembros del Consejo que deseen intervenir. Ofrezco la palabra al representante de China.

ChinaRepresentante

Señor Presidente, le doy las gracias a la representante especial alterna Gagnon y a la señora Nehan por sus presentaciones en los últimos años, con los esfuerzos activos del gobierno de Afganistán. La situación en la región ha permanecido relativamente estable, con señales positivas como la implicación externa, la interacción, el desarrollo económico. Al mismo tiempo, Afganistán sigue enfrentándose a retos complejos de desarrollo, derechos humanos y terrorismo internacional. La comunidad internacional ha de abordar esta situación de manera integral, desempeñando un papel esencial para lograr la paz y la estabilidad lo antes posible. La implicación y el diálogo tienen que fortalecerse. Todos los países tienen que apreciar los resultados del diálogo con el Gobierno afgano, con paciencia. y partiendo del respeto de las condiciones y de las fases de desarrollo de Afganistán, promover una comunicación pragmática con el país en todas las cuestiones y siempre fomentar la confianza mutua. despejar las diferencias y promover una integración gradual de Afganistán en la comunidad internacional. Promovemos plataformas internacionales como las relaciones con los países vecinos o la Organización de Cooperación de Shanghai, junto con el proceso de Doha, que fomentan mejores sinergias para facilitar el proceso de reinserción de Afganistán. El Consejo de Seguridad debe reanudar lo antes posible el alivio de las sanciones y facilitaciones relativas al régimen de sanciones. En 1988 celebramos también el nombramiento de la secretaria general adjunta Rabab Fatima por su nombramiento y esperamos que pueda mejorar la comunicación y de manera eficaz que se puedan aplicar todos sus mandatos. A día de hoy, La mitad de la población afgana necesita asistencia humanitaria y hay un tercio de ellos que tienen grave desnutrición. 1.700.000 niños de menos de cinco años y 1.200.000 mujeres embarazadas o lactantes están desnutridas, pero solo el 30 % del plan humanitario está sufragado. Hay numerosos programas de asistencia que se ven obligados a cerrar sus puertas o, incluso, peor, tienen que devolver a los refugiados y desplazados a sus lugares de origen. Pedimos a todos, incluidos los donantes tradicionales, a que tomen medidas rápidas para rellenar ese vacío de financiación y evitar politizar la asistencia humanitaria. Debemos garantizar que el desarrollo sea la vía para que Afganistán supere su crisis humanitaria y su dependencia de la ayuda externa. Encomiamos los esfuerzos del UNOPS, del PNUD, de la ACNUR y de otras agencias de las Naciones Unidas, y esperamos que los dos grupos de trabajo sobre sector privado y contra narcóticos del proceso de Doha puedan lograr resultados prácticos concretos.

Los países tienen que asumir su responsabilidad histórica y tienen que reanudar su ayuda a Afganistán. el eliminar las sanciones unilaterales contra el país lo antes posible, devolver los activos del Banco Central afgano y dar los recursos necesarios para la reconstrucción y el desarrollo del país. Tercero, los derechos y los intereses de la ciudadanía tienen que verse garantizados. Los informes de la ONU nos indican que las políticas limitativas contra las mujeres y las niñas en educación, empleo, sanidad y en la vida pública en general, no únicamente afectan la salud física y mental de las mujeres, sino que también socavan la estabilidad social y las perspectivas de desarrollo, lo que impide al país conseguir un mayor apoyo internacional. Según el UNICEF, las restricciones contra la educación y el empleo de las mujeres le cuesta a la economía del país al menos 84 millones de dólares cada año. Le pedimos al gobierno afgano que dé prioridad al desarrollo del país a largo plazo y los intereses fundamentales del pueblo, y que garanticen los derechos e intereses de todos los afganos, incluidas las mujeres afganas, para que tengan una oportunidad de contribuir al desarrollo y la construcción del país. El personal femenino de la ONU ha desempeñado un papel fundamental en los esfuerzos de asistencia humanitaria y le pedimos al Gobierno que elimine las restricciones para que puedan cumplir su cometido sin más demora y que faciliten el trabajo de los organismos de las Naciones Unidas. Cuarto, hay que erradicar el terrorismo con firmeza, ya que es el enemigo común de toda la humanidad, el EI, la Al Qaeda, El ETIM y el TTP, entre otros grupos, son organizaciones que el Consejo de Seguridad ha incluido en sus listas, y todos los países tienen la obligación de luchar contra ellos. Y no puede haber cabida para la ambigüedad. Tomamos nota de los esfuerzos de Afganistán de luchar contra el EI-K, y le pedimos a Afganistán que demuestre una mayor firmeza y que haga esfuerzos para erradicar todas las fuerzas terroristas dentro de sus fronteras lo antes posible. y que responda de forma concreta a las inquietudes de la comunidad internacional. Esperamos, además, que Afganistán entre en un diálogo con los países de la región para poder mejorar la confianza estratégica mutua y para poder salvaguardar la seguridad común. Como país vecino y amigo de Afganistán, China está dispuesta a seguir trabajando con la comunidad internacional en los esfuerzos infatigables para apoyar la paz, estabilidad, desarrollo y prosperidad de Afganistán. Gracias, presidente.

FranciaPresidente del Consejo

Doy las gracias al representante de China por esta declaración y cedo la palabra ahora a la representación de la Federación de Rusia.

Federación de RusiaRepresentante

Señor presidente, queremos dar las gracias a las ponentes de hoy. y queremos celebrar el nombramiento de Rabab Fatima como jefa de la AUNAMA. Confiamos que la nueva jefa de la misión promueva constantemente la confianza entre las autoridades afganas y la comunidad internacional y que brinde asistencia integral al país. Esa es la clave para construir un compromiso genuino y pragmático con Afganistán. No hay ni habrá alternativa a este camino. Rusia apoya sistemáticamente los esfuerzos de la UNAMA dentro de su mandato. Sin embargo, pensamos que todas las tareas deben implementarse de manera equitativa y completa. Tomamos nota del informe del Secretario General en cuanto a la situación del país y destacamos lo siguiente: hace cinco años, La ocupación de Afganistán, que duró 20 años, terminó con la retirada irresponsable de las tropas extranjeras. El movimiento talibán llegó al poder y cada vez que nos reunimos en esta sala para analizar la situación en el país, escuchábamos a aquellos cuyos contingentes militares habían abandonado el país precipitadamente decir que Afganistán estaba al borde de la desintegración y de convertirse en un agujero negro. Afortunadamente, sus funestas predicciones resultaron infundadas. Este resultado se logró en gran medida gracias al enfoque de los talibanes, que han apostado por el desarrollo de una cooperación regional multifacética con miras a la construcción de un Estado independiente y autosuficiente. A pesar de las asfixiantes sanciones, el Gobierno trabaja para rectificar la situación actual. Kabul está dispuesto a cooperar de forma constructiva con cualquier país, basándose en el respeto mutuo y la búsqueda de puntos en común. Sin embargo, es evidente que a los afganos les va a resultar difícil encaminarse hacia el desarrollo sostenible y la prosperidad por sí solos. Afganistán sigue necesitando nuestro apoyo compartido y despolitizado. Señor presidente, Rusia cree firmemente en la importancia de un enfoque realista e integral para Afganistán. Este enfoque se basa en un análisis objetivo, una evaluación equilibrada de la situación en el país, una participación constructiva de la comunidad internacional en la cuestión afgana, la plena consideración de los propios afganos y de sus necesidades, y un diálogo con las autoridades sobre todos los temas. Este diálogo, eso sí, tiene que excluir el lenguaje de la presión y el chantaje. Este enfoque integral es compartido por todos los actores regionales, sin excepción, principalmente los participantes en el formato de Moscú y su cuarteto regional, así como la OTSC y la OCS, incluyendo el grupo de trabajo de la OTSC sobre Afganistán y el grupo de contacto OCS-Afganistán. Además, resulta alentador que el diálogo con los talibanes forme parte de la UNAMA, también en cuanto a la representación diplomática, el levantamiento de sanciones y la liberación de activos, así como la lucha contra las amenazas del terrorismo y el narcotráfico. La resolución ha puesto uno de estos problemas sin imponer condiciones previas. Es un camino directo hacia la reintegración internacional de Afganistán. Los enfoques selectivos y parciales, así como centrarse únicamente en cuestiones de derechos humanos, algo que interesa únicamente a un grupo de donantes occidentales, son un callejón sin salida. Es lamentable que no todos los donantes occidentales hayan aprendido de sus errores pasados. Persistentemente imponen su postura a la UNAMA, basándose en amenazas y ultimátums. Dadas las dudas de algunos miembros del Consejo sobre el futuro de la misión, es un juegos peligroso que podría poner en peligro toda la presencia de la ONU en el país. Además, es improbable que los propios talibanes estén interesados en mantener la supervisión de la ONU simplemente para servir a los intereses de los intervencionistas expulsados del país en 2021. Presidente, nos preocupan las tensiones actuales entre Afganistán y Pakistán en medio de la actividad terrorista del TTP. Le hacemos un llamamiento a los países amigos para que retomen la resolución de este problema por los cauces políticos y diplomáticos. Por nuestra parte, siempre estamos dispuestos a brindar asistencia y apoyo a nuestros amigos. Esperamos que se reanude la cooperación mutuamente beneficiosa entre los países, incluso en materia de lucha contra el terrorismo. La continua presencia de los grupos, el Heil Korasan y el Movimiento Islámico del Turquestán Oriental, el ETIM, en Afganistán, que sigue siendo motivo de preocupación. A pesar de los esfuerzos de las autoridades, la situación no se ha revertido por completo. Estos grupos mantienen su potencial, impulsados tanto por el reclutamiento de nuevos miembros y también garantizando inyecciones financieras ilegales para sus actividades. Los miembros del Heil Siguen teniendo la esperanza de establecer su propio califato y aprovechan cualquier oportunidad para desestabilizar la situación en el país y en toda la región. Prestamos una especial atención al uso de combatientes extranjeros que han acumulado experiencia en Siria e Irak. Lamentablemente, hasta ahora resulta difícil determinar en qué medida los militantes utilizan armas abandonadas por la OTAN. El problema de las drogas está estrechamente vinculado al terrorismo. Encomiamos el trabajo de los talibanes en la lucha contra el cultivo de la adormidera, pero hay que intensificar la atención a la lucha contra la producción y el tráfico de drogas sintéticas para invertir la reciente tendencia negativa. Para erradicar por completo la amenaza de las drogas, se necesita una asistencia regional amplia, incluso a través de los organismos pertinentes, como la UNODC. teniendo en cuenta la situación del país. Celebramos los esfuerzos de los organismos humanitarios y su personal, que trabaja en condiciones complicadas, incluidas las causadas por las consecuencias de la agresión armada de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán, de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán. Y la falta de financiación. Nos preocupan los problemas de la situación alimentaria. En estas circunstancias, la UNAMA debería centrarse en los objetivos de su mandato, intensificar las medidas para descongelar activos y promover el desarrollo. Pensamos que los donantes occidentales que han destacado la importancia de mejorar la situación de las mujeres y las niñas en el país, esperamos que se sumen a los esfuerzos para ayudar al país a crear las condiciones dignas para que las mujeres y las niñas puedan vivir en un país estable y desarrollado. Rusia presta asistencia continua al pueblo de Afganistán y estamos dispuestos a ampliar nuestra colaboración con este país en todos los ámbitos, incluida la seguridad regional. Nos interesa fortalecer el comercio y el potencial económico del país, así como dialogar con representantes empresariales locales a través de foros especializados organizados por Rusia. Seguimos de cerca la evolución de la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales en Afganistán. incluidos los derechos inalienables a la educación y el trabajo para todos los afganos, incluidas las mujeres y las niñas, independientemente de su etnia, religión o sexo. Esto es fundamental. Seguimos el progreso en la formación de un gobierno verdaderamente inclusivo, con la participación de todos los grupos étnicos y políticos del país, y esperamos ver avances en estos dos ámbitos. Presidente, la Federación de Rusia apoya sinceramente las aspiraciones del pueblo afgano de vivir en un país pacífico y próspero, libre de terrorismo y narcotráfico. La estabilidad de toda la región depende de la situación en Afganistán. Hacemos un nuevo llamamiento a las Naciones Unidas para que garanticen nuestro compromiso con aquellos afganos que representan directamente a las autoridades legítimas y que son verdaderamente responsables de lo que sucede en el país. Es la única forma de solucionar el problema del país y hacer que Afganistán vuelva a la comunidad internacional. Gracias.

FranciaPresidente del Consejo

Doy las gracias al.

Representante de la Federación Rusia por su declaración. Y ahora cedo la palabra a la representación de Pakistán.

PakistánRepresentante

Gracias, presidente. Doy las gracias a la representante especial alterna de la UNAMA, Georgette Gagnon, por su presentación. Tomamos nota también del informe del Secretario General. Y valoramos el nombramiento de Rebab Fátima, jefa de la UNAMA, para este cargo importante. Esperamos trabajar con él estrechamente. También quiero dar las gracias a la señora Nargis Mia por sus comentarios. Ha dicho que espera que el mundo sepa lo que está sucediendo en Afganistán. nos ha presentado un excelente ejemplo de cómo los refugiados afganos, incluidas las mujeres, especialmente las mujeres, que estaban en Pakistán, han subido a puestos importantes en muchos ámbitos. Presidente, hace cinco años los talibanes tomaron el poder y Pakistán, como vecino inmediato, ha hecho esfuerzos sistemáticos para aliviar el sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas afganos. Pakistán ha estado en contacto al más alto nivel, facilitó los esfuerzos de socorro humanitario, ha dado excepciones y dispensas de visados para afganos vulnerables y ha dado incentivos para fomentar la economía. Además, ha participado en diferentes iniciativas de cooperación regional incluidos proyectos de conectividad. Y seguimos en primera línea de los esfuerzos para estabilizar al país y facilitar su integración en la comunidad internacional. A pesar de las reservas en relación con algunas políticas de los talibanes, Pakistán ha cumplido sus compromisos internacionales para permitir un acceso humanitario irrestricto a Afganistán, tal como se dice en el informe del Secretario General. 687 camiones entraron por Pakistán durante el período objeto del informe para dar asistencia humanitaria. Lamentablemente, las esperanzas y expectativas de la comunidad internacional en un momento crítico hace cinco años no se han materializado y, de hecho, y poco a poco, se han convertido en desazón y decepción. La envergadura de los desafíos en Afganistán es obvia, teniendo en cuenta también lo que nos ha dicho la representante especial alterna. El informe del Secretario General destaca que la apariencia de estabilidad aparente que intentan mostrar los talibanes enmascara realmente los riesgos que podrían tener un efecto en la estabilidad del país a corto y medio plazo. Estamos de acuerdo con la evaluación en cuanto a que los riesgos asociados con las violaciones de derechos humanos, la falta de inclusividad política, la presión económica grave y la amenaza creciente terrorista en Afganistán son causa de enorme preocupación para la comunidad internacional. La mayor parte de los indicadores nos muestran una tendencia decreciente. Afganistán se ha convertido en un refugio para diferentes grupos terroristas que trabajan desde fuera con impunidad. Los planes humanitarios no tienen la financiación suficiente. Un sistema centralizado de gobernanza resta inclusividad política. Las violaciones de los derechos humanos incluidos los asesinatos arbitrarios y el aumento de restricciones contra mujeres y niñas, se han intensificado y, como vemos, la economía sigue dependiendo de los donantes. El terrorismo ha sido siempre el centro de los problemas de Afganistán, algo que tiene una causa profunda en cuanto al nexo de los talibanes y los grupos terroristas. como el TTP, el BLP y su brigada, el EILK, el ETIM y todos sus afiliados, que operan con total impunidad en territorio afgano. Una situación que es incluso peor por los actores extranjeros, aquellos que apoyan a terceros dentro de Afganistán para atacar a Pakistán y a otros países vecinos. Esa es la realidad desafortunada sobre el terreno. Y el efecto se deja sentir fundamentalmente en Pakistán y hemos pagado un precio muy elevado. Durante los últimos tres años, 4.700 pakistaníes inocentes perdieron su vida al terrorismo con origen en Afganistán. Por eso no hay ningún país en el mundo, ningún país toleraría esa situación y esperábamos que los talibanes tomaran medidas concretas contra aquellos grupos terroristas, pero lamentablemente no han actuado, pasando por alto totalmente las inquietudes legítimas de seguridad de Pakistán y otros países. Esperamos que los talibanes cumplan con su palabra, que cumplan sus compromisos que han hecho a la comunidad internacional. La presencia de armas y de equipo avanzado, incluidos drones, y enormes alijos de armas abandonados por las organizaciones internacionales siguen planteando una amenaza importante para el país. Esperábamos ver análisis en los esfuerzos del UNAMA para abordar el comercio ilegal de las armas y esa acumulación ilegal de armas ligeras y armas pequeñas y su desvío en Afganistán y en la región, lo que forma parte del mandato de la UNAMA. UNAMA tiene que informar también de la economía ilegal que facilita la financiación del terrorismo y el blanqueo de capitales en las redes HUNDI y JANALA. Presidente, los talibanes se han negado a denunciar y condenar a los grupos terroristas públicamente, y esto es prueba de su complicidad. y el apoyo activo a estos grupos. Pakistán no puede quedarse con los brazos cruzados ante estos ataques terroristas. Vamos a responder en legítima defensa, si es necesario, de conformidad con el derecho internacional. Nos vamos a defender contra cualquiera que intente dañar a nuestra ciudadanía y a nuestra seguridad nacional. Presidente, La situación humanitaria y la situación de derechos humanos que empeoran demuestran el retroceso en el cumplimiento de las obligaciones por parte de los talibanes. Se les niegan derechos y dignidad básica a las mujeres y a las niñas. Hay prácticas discriminatorias y abusivas que son contrarias a los principios de la fe musulmana. Del 12 al 13 de julio de este año, Pakistán organizó la novena Conferencia Ministerial sobre Mujeres en Islamabad, donde la OIC adoptó la Declaración de Islamabad, que expresaba su preocupación por las restricciones contra las mujeres y las niñas por parte de los talibanes, algo que es incompatible con los valores islámicos. Durante cuatro décadas, Pakistán acogió a millones de refugiados afganos. a pesar de un apoyo internacional insuficiente. Y, además, lidiamos con numerosos casos de afganos ilegales, muchos de ellos sin documentación, que plantean una amenaza grave a nuestra seguridad. Hemos seguido facilitando la llegada de miles de afganos vulnerables. A pesar de este trabajo de facilitación, la comunidad internacional tiene que intensificar sus esfuerzos y asumir su responsabilidad. Presidente, aguardamos con interés los siguientes pasos del proceso de Doha impulsado por la ONU y su plan de acción. el enfoque en mosaico para abordar los desafíos polifacéticos de Afganistán de forma integral, con objetivos bien definidos y una hoja de ruta, ya que esta es la única vía viable que nos pueda llevar a la normalización. Pakistán y Afganistán son vecinos con relaciones y vínculos históricos y fraternales, vínculos de civilización. La paz y la estabilidad en Afganistán redundan en interés de la seguridad de Pakistán. La paz y la prosperidad en ese país van a exigir que los talibanes demuestren un comportamiento responsable, que cumplan sus obligaciones internacionales para que se puedan considerar un socio digno de crédito en la región y en la comunidad internacional. Pakistán, por su parte, sigue comprometido a trabajar con todos los asociados para conseguir una paz y estabilidad sostenibles en Afganistán y en pro del bienestar de su pueblo. Gracias.

FranciaPresidente del Consejo

Doy las gracias al representante de Pakistán por la declaración y cedo la palabra al representante de la República Democrática del Congo.

República Democrática del CongoA3Representante

Gracias, presidente. Es para mi honor pronunciar la declaración en nombre de los A3, a saber, Liberia, Somalia y mi país, la República Democrática del Congo. Damos las gracias. a la señora Josette Tañon y a la señora Nargis Neam por sus presentaciones exhaustivas. Los ATRES felicitan a la señora Rabab Fatima por su designación a la cabeza de la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán. Estamos convencidos de que cumplirá con sus responsabilidades, las que se le han otorgado. Los atres toman nota de su compromiso para llevar a cabo consultas amplias con todos los actores afganos, regionales e internacionales, y por su firmeza para hacer que la protección y la promoción de los derechos de las mujeres y las niñas sean el eje de su mandato. A los tres, a los atres, les preocupan los desafíos políticos, humanitarios y socioeconómicos que encara Afganistán. El pueblo afgano sigue padeciendo las consecuencias de las dificultades económicas, de una extrema pobreza y de un acceso limitado a los servicios básicos. Los A3 confirman la importancia de una participación internacional constante en apoyo del pueblo afgano. En ese sentido, destacamos lo siguiente. Primero, los A3 confirman su firme apoyo al trabajo de la UNAMA. Destacamos el papel esencial de la Misión como plataforma clave para la participación internacional, el diálogo político, la supervisión de los derechos humanos y la coordinación de los esfuerzos humanitarios y del desarrollo en Afganistán. En ese sentido, insistimos en la importancia de garantizar que la Misión pueda funcionar en condiciones que le permitan cumplir su mandato de forma eficaz. gracias a un acceso seguro e irrestricto para todo el personal de la ONU y sus asociados, sin injerencia alguna. Segundo, los A3 expresan su preocupación por el empeoramiento de la situación humanitaria en Afganistán, porque los efectos acumulados de la disminución de la asistencia internacional y la vuelta masiva de las poblaciones desplazadas y de las catástrofes naturales incluidas las últimas inundaciones en Sudán, siguen ejerciendo una presión importante en las comunidades afganas. Estamos muy inquietos por el deterioro grave de la seguridad alimentaria. Según las previsiones, 13,8 millones de personas van a encarar una situación de inseguridad alimentaria grave y hay 4,5 millones de niños y de madres van a sufrir malnutrición grave. La llegada de 1,15 millones de repatriados desde el inicio de 2026 ejerce una presión notable en la capacidad de absorción local, mientras que el plan de respuesta humanitario 2026 está infrafinanciado. La tasa de financiación alcanza únicamente el 29,9 por ciento. Los atres encomían los esfuerzos constantes de las Naciones Unidas y de los asociados humanitarios que trabajan en condiciones extremadamente difíciles y piden a los donantes actuar con rapidez para poder colmar las lagunas de financiación. Los desafíos humanitarios que encara Afganistán no son aislados, sino que reflejan realidades más amplias que afectan a millones de personas en todo el mundo. Por lo tanto, los A3 reiteran que la protección de los civiles, el acceso humanitario y la solidaridad internacional tienen que seguir siendo principios universales que se apliquen de forma coherente y sin distinción. Tercero, los A3 reconocen que la participación plena de las mujeres y de las niñas es la piedra angular de una reintegración exitosa de Afganistán en la comunidad internacional. Destacamos que garantizar el acceso a la educación, al empleo, a las libertades fundamentales y a una participación significativa en la vida pública y en la sociedad va a permitir activar todo el potencial de la nación y preservar la dignidad de su pueblo. También estamos preocupados por las restricciones que impiden a las mujeres afganas miembros de la ONU acceder a las instalaciones de la organización y llevar a cabo sus cometidos vitales. En ese sentido, nos sumamos a los llamamientos de la comunidad internacional y le pedimos a las autoridades que permitan a las mujeres afganas, que son miembros de las Naciones Unidas, reanudar su trabajo. Cuarto. Los Estados siguen preocupados por las constantes amenazas de los grupos terroristas que operan en Afganistán, y confirmamos que el territorio afgano no puede convertirse en plataforma para actividades terroristas que pongan en peligro la seguridad de los Estados vecinos y que representan una amenaza para la paz y la seguridad internacionales. Además, pedimos a los países de la región que refuercen su apoyo a los esfuerzos encaminados a luchar contra las amenazas de estos grupos terroristas que operan en el territorio afgano. En ese sentido, destacamos la importancia del régimen de sanciones del Consejo de Seguridad en relación con Afganistán y reiteramos nuestro apoyo a la labor del Comité de Sanciones de la 1988. Quinto, los S-3 confirman que los contactos entre la comunidad internacional y Afganistán son esenciales para la paz, la estabilidad y el desarrollo social y económico del país. Valoramos los contactos estructurados en el marco del proceso de Doha, incluidos los grupos de trabajo sobre el sector privado y la lucha contra los estupefacientes. Tomamos nota, además, del llamamiento del Secretario General, en el que se invita a todos los miembros del proceso de Doha y a las autoridades afganas a entrar en un diálogo dentro de un enfoque general, tal como prevé la resolución 2721 de 2023 de este Consejo de Seguridad, para conseguir el objetivo de un Afganistán totalmente integrado en la comunidad internacional. Termino ya, presidente. Los ATRES reiteran su compromiso a favor de la soberanía, la independencia, la integridad territorial y la unidad nacional de Afganistán. Destacamos la importancia de un enfoque coordinado e integrado entre los actores políticos, humanitarios y de desarrollo para poder responder mejor a los múltiples desafíos que encara el pueblo afgano. Confirmamos nuestra solidaridad constante con el pueblo afgano y nuestro compromiso a ayudarle en la búsqueda de la paz, la seguridad, la estabilidad y el desarrollo sostenible. Muchas gracias.

FranciaPresidente del Consejo

Doy las gracias al representante de la República Democrática del Congo por su intervención en nombre de los A3. Y ahora cedo la palabra a la representante de Letonia.

LetoniaRepresentante

Gracias, señor presidente. Permítame, en primer lugar, dar las gracias a la representante especial alterna para Afganistán, la señora Gagnon, y a la señora Nargis Nerhan. A ambas, gracias por sus importantes presentaciones informativas y por hacer escuchar aquí las voces de las afganas y por seguir luchando por construir la resiliencia en Afganistán. Señor presidente, quiero plantear tres cuestiones. En primer lugar, que se han cumplido ya 5 años desde que los talibanes se hicieron con el poder, la educación, el empleo, el trabajo, la vida pública, la asistencia sanitaria. han quedado vedados a la mitad de la población y mientras que se ha atacado a comunidades étnicas y religiosas, se ha reprimido a manifestantes pacíficos, se ha detenido a mujeres por incumplir las normas de vestimenta en Herat y se ha detenido a periodistas. Para las mujeres y niñas afganas, estos años han supuesto que se les ha negado la libertad de forjar sus propias vidas y su propio futuro. Y esto no puede normalizarse. Las niñas que en agosto de 2001 eran apenas recién nacidas, tienen ahora cinco años. Cuanto más se prolonguen estas restricciones, mayor será el riesgo de que crezcan creyendo que una vida sin ni siquiera los derechos humanos más básicos es el único destino que les espera. Como declaró una mujer de Nangarhar a ONU Mujeres, "aunque tenga esperanza o sueños, no sé, sé que no podré hacerlos realidad, porque no es lo que se espera de las mujeres". No debemos aceptar una realidad en la que se enseña a las mujeres y las niñas a abandonar sus esperanzas antes de que hayan tenido la oportunidad de perseguirlas. Letonia sigue instando a los talibanes a que reviertan estas políticas y a la comunidad internacional a que se mantenga fiel a sus principios, tratando los derechos humanos de los afganos, en particular de las mujeres y niñas, como una cuestión prioritaria. En segundo lugar, la UNAMA sigue siendo esencial para el pueblo afgano. Reafirmamos la necesidad de que mantenga su presencia y acogemos con satisfacción el nombramiento de la señora Rabab Fatima como representante especial del Secretario General para Afganistán y jefa de misión. Su liderazgo será fundamental para impulsar avances en los ámbitos humanitario, derechos humanos, político y en Afganistán, incluido un proceso de Doha. Seguimos instando a los talibanes a que colaboren de manera significativa con la UNAMA. Y exigimos que dejen de obstaculizar la capacidad de la ONU de cumplir su mandato. Ha transcurrido ya un año entero desde que se denegara el acceso a las mujeres afganas a las instalaciones de la ONU, a pesar de los esfuerzos constantes de la Misión por encontrar una solución práctica. Esto es totalmente inaceptable. Los talibanes deben poner fin a esta prohibición sin demora. En tercer lugar, los talibanes deben respetar su compromiso con la lucha contra el terrorismo. La presencia de numerosos grupos terroristas y combatientes extranjeros demuestra que Afganistán, bajo el régimen talibán, puede volver a convertirse en un refugio seguro para el terrorismo, sirviendo de campo de adiestramiento para el terrorismo y representando una amenaza para toda la región. La actividad terrorista, incluido el reciente atentado contra una escuela en Kabul, no es más que un grave ejemplo. Tras cinco años, el mensaje de la comunidad internacional no ha cambiado. Pedimos tres cosas respeto por los derechos humanos, una gobernanza inclusiva y un compromiso real con la lucha contra el terrorismo. Si permitimos que se ignoren estos principios y responsabilidades en un lugar, puede convertirse en un precedente en otros lugares. Y, como ha dicho la oradora, lo que ocurre en Afganistán no se queda en las fronteras de Afganistán. No podemos permitir que se mermen derechos fundamentales y, en última instancia, que caigan en el olvido. Seguiremos defendiendo los derechos y dignidad del pueblo afgano, especialmente de las mujeres y de las niñas. Gracias

FranciaPresidente del Consejo

a la representante de Letonia por su declaración. Y ofrezco la palabra a la representante de Estados Unidos. El representante. Gracias,

Estados Unidos de AméricaRepresentante

señor presidente. Gracias a las ponentes. Empiezo mi alocución. con algo que no les sorprenderá, y es que Estados Unidos no va a tolerar que los talibanes mantengan a rehenes, secuestren a estadounidenses. Tampoco nos van a intimidar ni nos vamos a sentir obligados, coaccionados por un régimen talibán que usa de ciudadanos, víctimas inocentes estadounidenses como bazas de negociación. De hecho, en marzo, el secretario de Estado Rubio designó a los talibanes como un estado patrocinador del terrorismo por este secuestro de ciudadanos, ya no solo estadounidenses, sino de otras muchas nacionalidades. Cada día los secuestran a cambio de rescates y otros favores. Y yo he tenido que lidiar personalmente con ellos y los he visto Ahorcar a niños, aterrorizar a las familias, saquear aldeas enteras y hostigar a precisamente a todas aquellas personas que supuestamente defienden. En Kabul me reuní con un intérprete afgano que por fin había podido escapar después de que se le golpeara noche tras noche por intentar pasar los cruces fronterizos de los talibanes y poder salir en un vuelo fuera del país. Este intérprete, que era antiguo maestro, llegó, los talibanes le llamaron por teléfono, le llamaron no desde cualquier teléfono, desde el teléfono de su sobrino de 10 años, y el mensaje fue asqueroso, predecible, sádico. Básicamente le dijeron, vuelve y sométete a la justicia, o tu sobrino de 10 años va a pagar el precio. Colegas, los talibanes operan así y creo que tenemos que tener muy claro en el Consejo a quién tenemos delante. Su única palanca es amenazar a personas inocentes, así que hoy pedimos a los miembros del Consejo que condenen a los talibán por sus detenciones ilegales de ciudadanos estadounidenses y otras nacionalidades. Exigimos su liberación y también condenamos el que, como ustedes decían, los talibanes acojan a grupos terroristas. y la destrucción de un país antaño maravilloso. El propio informe del Secretario General decía que las violaciones de derechos humanos son ubicuas, matanzas extrajudiciales, detenciones ilegales, tortura, maltrato y, como muchos de nosotros hemos dicho ya, la veda a la educación de las niñas más allá del sexto curso. Llevan ya cinco años. De hecho, la actriz Meryl Streep hace dos años aquí, dijo que un gato, o más bien una gata, en Kabul tiene más derechos que una niña, porque una gata puede sentarse a la puerta de su casa, puede pasearse en lugares vedados a las mujeres. La UNESCO calcula que Varios millones de niñas se han quedado ahora privadas de educación. Afganistán es el único país en el mundo en el que las niñas y las mujeres no tienen acceso a la educación secundaria y terciaria. Y es tras 20 años, tras 20 años, una generación entera de mujeres afganas que tuvieron en un momento un atisbo de libertad, un atisbo de vida de verdad, lo perdieron. La propia UNAMA, ha documentado en informe tras informe miles de casos de detención, tortura, maltrato, desapariciones forzosas, matanzas extrajudiciales bajo el régimen talibán. Y una vez más, la UNAMA ha documentado la detención de 30 mujeres. ¿Por qué? Porque no se habían vestido bien, habían violado el código vestimentario. Y cuando hubo otros afganos que protestaron esas detenciones, las fuerzas de seguridad talibán mataron a mujeres jóvenes, a niños, a chavales que estaban defendiendo a sus compañeras de clase. Y si pensaban que la cosa no se iba a poner peor, los talibanes ahora ni siquiera permiten que las mujeres trabajen para las Naciones Unidas. No pueden entrar en los recintos de las Naciones Unidas. Esa restricción cumple ya un año. El secretario general lo ha denunciado. Y nosotros estamos de acuerdo con él, que es una violación del derecho internacional, incluida la Carta, y que es una obstrucción a la asistencia humanitaria. Y es un impedimento crítico, obviamente, a la reintegración de Afganistán en la comunidad internacional. Fíjense qué contradicción. Los talibanes quieren estar aquí, quieren venir y sentarse aquí como un país normal. y no dejan que las mujeres franqueen la puerta de su casa o entren en las Naciones Unidas en su país. Y aún así, si quieren venir y sentarse aquí como cualquier otro país. Este Consejo ya ha hablado en la resolución 2822. Denunciaba que la erosión de los derechos de las mujeres y de las minorías es tan grave que hace que la paz y la prosperidad sea inalcanzable. Esa misma resolución extendía la UNAMA hasta junio del año que viene, racionalizando y simplificando su labor. Para Estados Unidos esto es una buena señal. Esperamos que la UNAMA demuestre su valor añadido, ya que es la misión política a día de hoy más cara. También celebramos el nombramiento del secretario general, de la señora Rabab Fatima, que he tenido el placer de conocer y a quien deseo mucho éxito y mucha salud. Ahora que acomete esta tarea tan complicada de representante especial, estaremos deseosos de escucharla aquí ante el Consejo. Pero hay una pregunta en realidad más candente. ¿Cuántos informes, cuántas resoluciones podemos pedir y aplicar antes de que haya cambios? Ya veremos qué ocurre, en qué medida ese nuevo mandato y esa nueva jefa va a suponer un mandato que se aplique mejor. Lo mismo para el proceso de Doha. Un planteamiento más amplio puede trazar una vía hacia adelante, pero solo si los talibanes cumplen con sus compromisos. Colegas, este Consejo debe exigir resultados del régimen talibán. Necesitamos acciones concretas, no palabras. Y eso determinará si Afganistán avanza hacia adelante, hacia la paz y la legitimidad. Y si muchos de nuestros soldados y civiles que se pelearon por tener un futuro mejor hicieron lo propio. Yo también coincido con lo que han dicho ustedes de que lo que ocurre en Afganistán no se queda únicamente en sus fronteras. Gracias

FranciaPresidente del Consejo

a Estados Unidos. Y ofrezco la palabra a la representante de Dinamarca, el representante. Señor Presidente,

DinamarcaRepresentante

gracias a la representante especial Gagnon y a la señora Nehan por sus importantes exposiciones informativas. Nos reunimos en un momento crítico para Afganistán. El mes pasado se cumplieron cinco años desde que los talibanes tomaron el poder, y hace apenas unos días conmemoramos el vigésimo quinto aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre. Ambas efemérides encierran importantes lecciones para este Consejo. Nos recuerdan por qué Afganistán sigue siendo un asunto del que se ocupa este Consejo ¿Y por qué sigue siendo una atención internacional sostenida? Me centraré en tres puntos. En primer lugar, en todo Afganistán, los derechos humanos y las libertades fundamentales siguen gravemente restringidos. El espacio cívico es cada vez menor, mientras que los periodistas, sociedad civil y defensores de los derechos humanos se enfrentan a una presión cada vez mayor. Para las mujeres y las niñas, la situación es especialmente grave. Los talibanes han aplicado una política deliberada de segregación de género, excluyendo sistemáticamente a las mujeres y niñas de la vida pública e imponiendo restricciones generalizadas en prácticamente todos los aspectos de sus vidas, desde la educación al empleo, con la libertad de movimiento y la participación en la sociedad. Estas restricciones se ven reforzadas por un sistema institucional cada vez más represivo que niega aún más a las mujeres y las niñas el acceso a la justicia, la protección y los servicios esenciales. Las consecuencias calamitosas de la discriminación y la represión sistemáticas de los talibanes no solo afectan a las vidas, dignidad y oportunidades de mujeres y niñas, también socavan el desarrollo social y económico de Afganistán, su estabilidad y las perspectivas de paz duradera y reintegración internacional. La comunidad internacional ha sido clara en su respuesta. En una declaración conjunta presentada por Dinamarca el mes pasado en nombre de 57 países, pedimos que se pusiera fin a la discriminación sistemática de mujeres y niñas y que se respetaran los derechos y la dignidad de todos los afganos y afganas. Reiteramos hoy con firmeza estos llamamientos. En segundo lugar, presidente, la capacidad de las Naciones Unidas y los socorristas humanitarios de operar con eficacia debe llevarse a cabo sin obstáculos. Como hemos oído, en septiembre se cumple un año desde que se impidió a las mujeres afganas que forman parte del personal de la ONU acceder a las instalaciones de la organización. Es algo completamente inaceptable. Es contrario al derecho internacional y socava directamente la capacidad de las Naciones Unidas de cumplir su mandato. Es algo especialmente preocupante en medio de una crisis humanitaria grave y persistente, agravada por la exclusión, la discriminación y una falta fundamental de respeto por los derechos humanos. Casi 22 millones de afganos necesitan ayuda humanitaria. Mientras tanto, los retornos a gran escala desde los países vecinos ejercen una presión adicional sobre comunidades ya de por sí vulnerables, donde las necesidades superan con creces los recursos disponibles. La plena participación de las mujeres afganas es fundamental para una respuesta humanitaria eficaz y basada en principios. Instamos a los talibanes a que levanten urgentemente todas las restricciones impuestas al personal de las Naciones Unidas y el personal humanitario, y que les permitan llevar a cabo su labor de forma segura y sin discriminación ni interferencias. En tercer lugar, Afganistán sigue enfrentándose a graves amenazas para la seguridad, incluidas las procedentes de grupos terroristas que operan desde su territorio. La presencia y actividad continuada de grupos terroristas como el TTP, Al Qaeda y el EI-K siguen siendo motivo de grave preocupación. Recientemente hemos conmemorado a las víctimas del 11 de septiembre y hemos recordado que Afganistán jamás debe volver a convertirse en un refugio seguro para el terrorismo. Pedimos que los talibanes adopten medidas concretas, sostenidas y verificables contra todos los grupos terroristas que operan en Afganistán o desde este país. Para concluir, señor presidente, El compromiso internacional debe seguir basándose en principios y centrándose en resultados tangibles para el pueblo afgano. El proceso de Doha es un importante camino, pero ha de ir de la mano con una mejora fundamental en los derechos humanos, la gobernanza inclusiva, la lucha contra el terrorismo y el cumplimiento de las obligaciones internacionales de Afganistán. La UNAMA sigue siendo una parte indispensable de este esfuerzo. Dinamarca, cada una calurosa bienvenida a la recién nombrada representante especial del Secretario General, la señora Fátima. Esperamos colaborar estrechamente con ella en el desempeño de este importante mandato. Gracias. Gracias al representante

FranciaPresidente del Consejo

de Dinamarca por su declaración.

Tiene la palabra el representante de Colombia?

ColombiaRepresentante

Colombia. sigue profundamente preocupada por cómo están transcurriendo las actividades terroristas dentro de Afganistán, especialmente aquellas actividades terroristas ligadas al tráfico de estupefacientes y la situación humanitaria. Dicho esto, está completamente prohibido por parte de la resolución 2593 de 2001. Señor Presidente, no podemos cometer el mismo error de legitimar a los talibanes. No es una cuestión de universalidad de los derechos humanos, es una cuestión de respeto de este Consejo, del respeto del sistema de las Naciones Unidas y los principios más básicos que nos permiten desarrollar la vida humana. Más allá del Estado talibán, las violaciones talibanes. Y, de hecho, podemos ver numerosos tratados como la Convención sobre la Tortura. Yo quiero prestar atención a los informes de la UNAMA y, por supuesto, quiero saludar a la señora Gagnon. Y quiero señalar el trauma crónico que sufren los ciudadanos de Afganistán y también la preocupación por la vuelta de algunas de las peores y más odiosas violaciones de los derechos humanos a la población, como la prohibición, la prohibición de la educación de las niñas, más de 2 millones de niñas. Esto no solo es libertad, es desarrollo. Permitir la educación para las mujeres es lo que sienta las bases para la paz y por eso estamos aquí hoy, para garantizar la paz y los avances en todo el mundo. Pero estamos aquí también para resaltar la importancia de que el terrorismo sea esencial en nuestra preocupación por los derechos humanos.

Colombia se adhiere a la solicitud con un lenguaje que nos permita avanzar como Consejo de Seguridad sobre una posible condena al Estado talibán, no solamente por la exclusión institucional y no institucional de mujeres y millones de niñas, que es un problema no solamente coyuntural, sino generacional, que es un problema de paz, que es un problema de libertad, que es un problema de derechos humanos, y que es un problema fundamentalmente de seguridad, sino la persecución sistemática de las mujeres en este país. Además de eso, condenamos en los términos más fuertes posibles la utilización de civiles, de ciudadanos extranjeros, para avanzar propósitos de legitimidad de una ideología que le ha dado al mundo uno de los actos terroristas más graves de nuestra historia. No debemos olvidar, no lo debemos permitir. A este punto, El elemento diferencial es asegurarnos que el Estado talibán, que las fuerzas talibanes cumplan con los mandatos del Consejo de Seguridad y estrictamente supervisar que se respeten los términos y la responsabilidad que suceda a partir de las violaciones de derechos humanos que se cometan en Afganistán. Vemos con preocupación cómo las prohibiciones que afectan al personal afgano femenino de las Naciones Unidas, a las trabajadoras humanitarias y a las operaciones humanitarias, y el espacio cívico cada vez más reducido, afectan la capacidad de UNAMA para relacionarse más ampliamente con la sociedad afgana y apoyar la entrega de ayuda humanitaria, incluyendo un gran número de personas que están regresando a Afganistán, a pesar de las circunstancias geopolíticas y de violencia. Solamente entre abril y el mes de junio hay más de 170 incidentes reportados de interdicción a la ayuda humanitaria. Las violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario en Afganistán son transversales y, repito, no son coyunturales, son generacionales. Y con esa visión, el Consejo debe actuar y apoyar, naturalmente, el trabajo de UNAMA. Colombia hace un llamado para que se garantice el acceso humanitario rápido, seguro, sostenido y sin obstáculos, conforme al derecho internacional, y para que el personal humanitario, incluidas las mujeres que desempeñan esta labor, puedan brindar asistencia y los servicios esenciales que se requiere para la población civil. Finalmente, para Colombia, es menester reafirmar nuestro compromiso y ojalá el compromiso del Consejo de Seguridad hacia la solidaridad con el pueblo afgano y la población civil. Reiteramos nuestro apoyo a UNAMA y esperamos que el examen estratégico que se está realizando contribuya a reforzar la coordinación de actividades de Naciones Unidas en Afganistán. De nuevo, condenamos el secuestro de ciudadanos extranjeros de los Estados Unidos o de cualquier país, así como de personal humanitario y, naturalmente, de las Naciones Unidas. Expresamos profunda preocupación por el discurso de doble moral de los talibanes, buscando legitimidad e impidiendo que incluso sus niñas, sus mujeres, se eduquen o participen de las actividades que Naciones Unidas ofrece en el territorio. La única legitimidad posible es el respeto al proceso de paz y el respeto al mandato de la ONU y a este Consejo de Seguridad. Gracias, Presidente.

FranciaPresidente del Consejo

Muchísimas gracias al representante de Colombia por su intervención. Tiene la palabra la representante de Bahréin.

BahreinRepresentante

Gracias, señor Presidente. Gracias a la representante especial adjunta. y gracias a la señora representante de la sociedad civil por su exposición informativa. También queremos felicitar a la señora Robba Fátima con motivo de su nombramiento como representante especial del Secretario General, y le deseamos mucho éxito. Retiramos el apoyo al Reino de Bahréin. Señor presidente, a la luz de los continuos retos a los que se enfrenta Afganistán tras más de cinco años en los que las autoridades han impuesto un hecho consumado y han ejercido su control sobre el país, el Reino del Baréin subraya la importancia de pasar de la gestión de la situación actual a la creación de las condiciones necesarias para lograr un progreso gradual y sostenible hacia la reintegración de Afganistán en la comunidad internacional. Ello exige que las autoridades afganas logren avances tangibles para responder a las preocupaciones legítimas de la comunidad internacional y de cumplir con las obligaciones internacionales del país, lo cual debe ir acompañado de un compromiso constructivo y apoyo al pueblo afgano. En ese contexto, deseamos hacer hincapié en tres aspectos importantes e interrelacionados. después de que se impusiera la prohibición de entrada a las empleadas afganas. Estas restricciones, en realidad, afectan a la capacidad de las Naciones Unidas de llevar a cabo su labor y, por lo tanto, atender a las mujeres y niñas. Pedimos a las autoridades de facto que levanten esta veda y que permitan que las mujeres empleadas afganas puedan cumplir con su trabajo de forma segura y sin obstáculos. Asimismo, reiteramos la importancia de empoderar a las mujeres y niñas que tienen derecho a la educación, trabajo y participación en la vida pública, así como su desarrollo y su estabilidad. En segundo lugar, reafirmamos que el desarrollo, la paz y la estabilidad son vías interrelacionadas que se refuerzan mutuamente. Ante las presiones económicas y humanitarias y los grandes flujos de repatriados, cobra especial importancia el apoyo a los medios de subsistencia y el fortalecimiento de la capacidad de resistencia de la economía afgana. En este contexto, acogemos con satisfacción los avances positivos logrados en Doha, incluidos los alcanzados a través de los grupos de trabajo dedicados al sector privado. Destacamos la importancia de aprovechar estos avances y que, entre otras cosas, se allane el camino para abordar cuestiones de mayor alcance. En tercer lugar, desde el punto de vista de la seguridad, el logro de una paz y estabilidad sostenibles requiere una respuesta eficaz a las amenazas terroristas. Las actividades de los grupos terroristas en Afganistán siguen siendo motivo de gran preocupación. Por lo que reiteramos que el territorio afgano no debe usarse ni como refugio ni como base para amenazar la seguridad de ningún Estado, al tiempo que destacamos la importancia de reforzar la cooperación regional e internacional en este ámbito. Para concluir, señalamos nuestro apoyo a los esfuerzos encaminados para lograr un Afganistán estable, seguro y próspero. y que la participación internacional sea de manera constructiva, de modo que se respalde al pueblo afgano y se creen las condiciones para lograr un progreso gradual y sostenible.

FranciaPresidente del Consejo

Gracias a la representante del Reino de Bahréin. Tiene la palabra la representante del Reino Unido.

Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del NorteRepresentante

Gracias, señor Presidente. Le doy las gracias a la representante permanente alterna Gagnon. y a las representantes de la sociedad civil por su exposición informativa. Primero, quiero expresar nuestro profundo agradecimiento a la UNAMA por su labor fundamental. Acogemos con satisfacción el nombramiento de la representante especial, la señora Banu Fátima, y reafirmamos nuestro compromiso con el éxito de la UNAMA. Hoy queremos señalar tres cosas. En primer lugar, el Reino Unido condena firmemente la discriminación sistemática de los talibanes contra mujeres y niñas. Ningún país puede prosperar Cuando la mitad de su población está excluida de la vida pública, los talibanes deben respetar los derechos y libertades de todos los afganos de conformidad con el derecho internacional. La semana pasada se cumplió un año desde que los talibanes impidieron a las mujeres afganas empleadas de la ONU el acceso a sus instalaciones. Rindimos homenaje al personal de la UNAMA en todo Afganistán por su extraordinaria dedicación y profesionalidad. y es testigo de la extraordinaria resiliencia de la mujer afgana. Instamos a los talibanes a que levanten esta restricción inaceptable que sigue obstaculizando la prestación de asistencia esencial al pueblo afgano. En segundo lugar, la estabilidad en Afganistán no puede escindirse de la estabilidad en el resto de la región. Pedimos una llamada a la distensión y diálogo entre Afganistán y Pakistán. Instamos a todas las partes a que Eviten cualquier paso que pueda añadir chispa al fuego. Igualmente, pedimos protección de civiles. En tercer lugar, Afganistán se enfrenta a un empeoramiento de la situación humanitaria. Tiene una situación muy complicada con repatriados a amplia escala. acontecimientos climáticos extremos y reducción de la asistencia humanitaria que ponen cada vez más presión, el Reino Unido sigue firme en su compromiso con el pueblo afgano. Seguiremos aportando más de 140 millones de dólares anuales en los tres años siguientes para respaldar ayuda esencial y vital destinada a los más menesterosos. El año pasado, los programas financiados por el Reino Unido llegaron al menos a 5 millones de personas, incluidas 3 millones de mujeres y niñas. Seguimos comprometidos en garantizar que las mujeres y las niñas sean al menos la mitad de aquellas personas que reciben ayuda. Pedimos al Talibán que se comprometan a participar de manera constructiva en el proceso político de la ONU con la comunidad internacional. Nuestro objetivo en Afganistán sigue siendo el de contar con un país estable y próspero, en paz con sus vecinos y respetuoso de los derechos de todos sus ciudadanos.

FranciaPresidente del Consejo

Gracias al Reino Unido por la declaración. Cedo la palabra ahora a la representación de Panamá.

PanamáRepresentante

Gracias, señor presidente. Agradecemos a la señora Georgette Gagnon, encargada de la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán, y a la señora Nargis Nehan, por sus importantes intervenciones. Cinco años después del retorno del Talibán al poder, 2.4 millones de niñas permanecen excluidas de la educación secundaria. Uno de cada tres afganos, 13.8 millones de personas, enfrenta inseguridad alimentaria, mientras 3.7 millones de niños menores de cinco años y 1.2 millones de mujeres embarazadas y lactantes enfrentan malnutrición aguda. La reciente detención de mujeres en Herat por presuntas infracciones al código de vestimenta demuestra que estas restricciones continúan acompañadas de medidas coercitivas. La señora Gallón ha sido elocuente en su descripción de la escalada de estas restricciones. El decreto adoptado en mayo sobre la separación judicial entre cónyuges refuerza la autoridad de los tutores masculinos sobre el matrimonio y permite implícitamente el matrimonio infantil. El sistema de salud, ya extremadamente frágil, continúa perdiendo capacidad. Aproximadamente 150 centros de salud cerraron o suspendieron operaciones entre enero y junio por falta de financiamiento. A ello se suma una contradicción difícil de justificar. Desde hace más de un año, las mujeres afganas que trabajan para las Naciones Unidas continúan impedidas de acceder a sus lugares de trabajo. Parte del personal llamado a contribuir a la respuesta internacional permanece rehén en sus propios hogares. Detrás de estas cifras hay decisiones y detrás de esas decisiones hay responsabilidades y consecuencias. Lo que vemos, por tanto, no son hechos aislados, sino una exclusión sistemática de las mujeres, lo que debilita la capacidad de la sociedad para responder a las crisis. Mientras que las necesidades humanitarias persisten, el plan de respuesta humanitaria para 2026 está financiado en apenas 29.9 por ciento. Sin embargo, señor presidente, la comunidad internacional no ha abandonado Afganistán. En junio, este Consejo renovó por un año el mandato de UNAMA, preservando sus funciones esenciales y solicitando una revisión estratégica. En paralelo, tanto el Consejo como UNAMA han mantenido abiertos canales de interlocución con la sociedad civil afgana y con organizaciones humanitarias que continúan trabajando en condiciones extraordinariamente difíciles. Estos intercambios también han permitido visibilizar la importante contribución de las mujeres afganas en sus comunidades y a la economía del país, como emprendedoras, trabajadoras, defensoras de derechos y constructoras de paz. Su participación económica, social y política no solo debe ser protegida, sino reconocida como parte esencial del futuro de Afganistán. El proceso de Doha mantiene asimismo el diálogo y ha generado resultados concretos en áreas como el sector privado y la lucha contra los narcóticos, que hay que destacar. En ese sentido, Panamá considera esencial mantener abiertos esos canales de diálogo con las autoridades de facto. La experiencia demuestra que los desafíos que enfrenta Afganistán requieren interlocución sostenida, confianza y espacios en los que puedan construirse avances graduales que permitan la generación de cooperación y apoyo. Por ello, seguiremos apoyando una interacción basada en principios y orientada a resultados concretos para la población afgana. Valoramos como especialmente relevante la Declaración de Islamabad, adoptada en julio por la Organización de Cooperación Islámica, cuyos estados miembros calificaron las restricciones impuestas por el Talibán como incompatibles con los valores islámicos y reclamaron eliminar las barreras a la educación, al trabajo y a la participación pública de las mujeres y niñas. La OCI constituye, además, una de las múltiples vías de interlocución que continúan abiertas. Persisten, además, Serias preocupaciones por la presencia de actividades de grupos terroristas en Afganistán, incluidos ISIL-K y el Tehrik-e-Taliban Pakistan, o TTP, por lo que se requiere la acción decidida de las autoridades para lograr su control. Panamá reitera que el territorio afgano no debe ser utilizado para amenazar la paz y la seguridad de ningún otro Estado. Señor presidente, hoy más que nunca corresponde a las autoridades de facto demostrar el compromiso político necesario para hacer frente en distintos aspectos a la grave situación que atraviesa el país. Nada de ello es incompatible con la identidad, cultura o religión de Afganistán. Exige que sus autoridades asuman las responsabilidades inherentes a la participación en la comunidad internacional. Durante cinco años, la comunidad internacional ha mantenido abiertas las puertas del diálogo. Corresponde ahora a las autoridades de facto demostrar mediante hechos su voluntad de avanzar hacia ellas. El pueblo de Afganistán merece participar plenamente en la vida política, económica y social de su país y vivir en condiciones de dignidad, seguridad y respeto de sus derechos fundamentales. Muchas.

Gracias.

FranciaPresidente del Consejo

Doy las gracias a Panamá por la declaración y cedo la palabra a Grecia.

GreciaRepresentante

Gracias, presidente. Querría dar las gracias a la representante especial alterna, Georgette Gagnon, y a la señora Nargis Najafzai por sus comentarios. Presidente, el mes pasado se cumplieron cinco años desde la caída de Kabul y la vuelta de los talibanes al poder. ¿Qué ha presenciado la comunidad internacional en ese tiempo? Los derechos humanos del pueblo afgano se han visto violados sistemáticamente, especialmente mediante la Ley sobre la propagación de la virtud y la prevención del vicio. Los derechos de las mujeres y de las minorías se ven pasados por alto. Las mujeres, las niñas, quedan excluidas de la vida pública y se les niega su acceso a la educación y al empleo. El llamado Código Penal y el Código sobre la separación judicial de cónyuges han agravado las restricciones a los derechos de las mujeres, legitimizando en la práctica la violencia doméstica y el matrimonio infantil. En el ámbito de la seguridad, los talibanes han demostrado una falta de voluntad a la hora de desmantelar a los grupos terroristas que operan en su territorio. Visto lo anterior, destaco lo siguiente. Primero, reiteramos el llamamiento a los talibanes a respetar y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo afgano, y levantar todas las restricciones y medidas opresivas contra las mujeres y niñas. Las represalias contra los activistas de derechos humanos son lamentables. Condenamos las detenciones y arrestos arbitrarios, incluidos los incidentes en Herat contra mujeres que se manifestaban en junio. Destacamos también la importancia de la libertad de expresión y los medios plurales y pedimos la eliminación de todas las restricciones pertinentes. Segundo, la relación de los talibanes con la comunidad internacional y con las Naciones Unidas sigue empeorando de forma notable. Desde hace un año, las mujeres afganas que son trabajadoras de la ONU no han podido ir a sus oficinas, lo que tiene repercusiones desastrosas para la prestación de servicios básicos de asistencia vitales para aquellos que lo necesitan. Pedimos un acceso irrestricto para todo el personal de la ONU a sus lugares de trabajo. Incluso más inquietante fue la detención por parte de los talibanes de dos miembros del ONAMA en agosto, sin que se presentaran cargos formalmente. Si bien se han liberado a los trabajadores y trabajadoras, pedimos que estos incidentes no se repitan y que se respete plenamente los privilegios e inmunidades de las Naciones Unidas. En ese sentido, valoramos el nombramiento de la nueva representante especial para Afganistán, la señora Robab Fatima. Pensamos que envía un mensaje vehemente a los talibanes en cuanto a la necesidad de un contacto constante con la comunidad internacional y con altas funcionarias. Reiteramos nuestro apoyo a la UNAMA y a su enfoque integral, y también al proceso de Doha, y esperamos que el nuevo impulso pueda generar progresos tangibles. Tercero, reiteramos la urgencia de luchar contra el terrorismo en Afganistán, incluidas las actividades terroristas dirigidas a los países vecinos. La reducción en los enfrentamientos fronterizos es algo que acogemos con beneplácito. Es algo necesario para la protección de los civiles y la entrega irrestricta de asistencia humanitaria. Los talibanes deben garantizar que el territorio de Afganistán no sirve como refugio para los grupos terroristas y tiene que intensificar la lucha contra todos estos grupos que operan dentro del país. Presidente. Haciendo balance de los cinco años de dominio talibán, los retrocesos son innegables. El pueblo afgano no puede permitirse perder más tiempo. Los talibanes tienen que estar en contacto con todas las partes interesadas para facilitar la reintegración de Afganistán en la comunidad internacional, en plena conformidad con las obligaciones internacionales en cuanto a los derechos humanos, la gobernanza inclusiva y la lucha contra el terrorismo. Gracias.

FranciaPresidente del Consejo

Doy las gracias al representante de Grecia por la declaración.

FranciaRepresentante

Voy a pronunciar yo una declaración como representante de Francia. Doy las gracias a la señora Georges Cañón, representante especial del Secretario General, representante especial alterna, y a la señora Nargis Neham, fundadora y directora ejecutiva de la organización Faraguir. que nos han presentado una visión preocupante de la situación en Afganistán. En cinco años, los talibanes han transformado a Afganistán en un país de segregación y han creado obstáculos para su desarrollo. La recuperación de los derechos de las mujeres afganas es una obligación jurídica, política y moral. Pero no solo eso, es también un factor esencial para un Afganistán en paz, estable y próspero. Las restricciones a los derechos de las mujeres y las niñas constituyen un obstáculo insuperable para el desarrollo del país. Prohibir a las mujeres estudiar y trabajar priva a la economía afgana de la mitad de su población activa. Una política especialmente desastrosa, especialmente porque la recuperación económica del país exige la atención de aquellos que asumen de facto la responsabilidad y la dirección del país. Estas restricciones tienen también efectos negativos en la seguridad, ya que crean un caldo de cultivo para la radicalización y el terrorismo en una región donde hay una importante amenaza por parte de Daesh, Khorasan, Al Qaeda y el TTP. Le pedimos a los talibanes que tomen las medidas para luchar contra este azote. Los obstáculos al acceso a la asistencia sanitaria por parte de las mujeres tienen consecuencias sanitarias graves, aumentan la mortalidad infantil, reducen la esperanza de vida de los afganos y deterioran su salud mental. Estas restricciones masivas a los derechos de la mitad de la población se ven acompañados por la persistencia de un estado de excepción y represión que afecta a toda la población. Francia participa desde el principio en el proceso de Doha en cuanto al futuro de Afganistán y reafirma la solicitud de la comunidad internacional. El objetivo del proceso, como ha indicado el consenso, es un Afganistán estable y en paz, capaz de responder a las necesidades de su población, algo que no podrá conseguirse sin las mujeres y sin un diálogo político inclusivo en el que participen todas las partes interesadas, incluidos los oponentes políticos, la sociedad civil las minorías y, obviamente, las mujeres. Este Consejo expresó demandas claras desde la resolución 2593/2021. Pidió a los talibanes que permitan un acceso humanitario seguro e irrestricto, garantizar una gobernanza inclusiva, luchar contra el terrorismo, luchar contra el tráfico de estupefacientes y respetar los derechos fundamentales, especialmente los de las mujeres. La comunidad internacional dio a los talibanes un lugar en la mesa de negociaciones en Doha. Escuchó sus solicitudes. Ahora son los talibanes los que tienen que oír las nuestras. Tienen que eliminar los obstáculos que ellos mismos han impuesto al desarrollo de Afganistán y a su reintegración en la comunidad internacional. Francia valora positivamente la nominación de la nueva representante especial del Secretario General, la señora Rabab Fatima. Reiteramos nuestro apoyo a la UNAMA y a los organismos en el país. Francia pide a los talibanes que dejen de obstaculizar sus actividades cuando la mitad de la población afgana necesita de forma crítica la asistencia humanitaria. La prohibición de acceso de las trabajadoras afganas a las instalaciones de la ONU es inadmisible. El Consejo tiene que garantizar que las misiones que tienen un mandato de este Consejo puedan ejercer sus funciones respetando la Carta. Para terminar, Refirmo que Francia sigue movilizándose a favor de Afganistán. Desde hace décadas, nunca ha dejado de dar ayuda humanitaria, según el principio por y para las mujeres, y ha trabajado para respetar los derechos fundamentales. La lucha contra la impunidad y las violaciones de los derechos es una prioridad para Francia. Por eso apoyamos la creación por parte del Consejo de Derechos Humanos de una comisión internacional para documentar los crímenes más graves cometidos en Afganistán. Francia sigue solidaria con los afganos y afganas y trabajará de su lado.

FranciaPresidente del Consejo

Reanudo mis funciones como presidente del Consejo y cedo la palabra ahora al representante de Afganistán.

AfganistánRepresentante

Presidente, enhorabuena por asumir la presidencia y gracias por organizar esta reunión de hoy. Queremos dar las gracias a Francia y a los firmantes de la declaración de esta mañana para apoyar y para mostrar su solidaridad con las mujeres y las niñas afganas. Y damos las gracias también a la Presidencia del Consejo, la Presidencia danesa, por la contundente declaración publicada con motivo del quinto aniversario del dominio o del gobierno ilegítimo de los talibanes en apoyo al pueblo afgano. Quiero también dar las gracias a Yochel Cañón, representante especial adjunta, por su presentación exhaustiva y por el trabajo de la UNAMA en circunstancias. Y también felicitamos a la representante especial Rabab Fatima. Y damos las gracias también a la señora Nargis Najafzai por su presentación tan enjundiosa y conmovedora. Acabamos de celebrar el vigésimo quinto aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, y queremos rendir homenaje a la memoria de todos aquellos que perdieron sus vidas y a todos los afganos y asociados internacionales que hicieron el último sacrificio en la lucha contra el terrorismo. El mes pasado se celebraban cinco años desde que los talibanes se hicieron con el poder por la fuerza. Un tiempo suficiente para juzgar la situación por resultados y acciones y no promesas. A pesar de los contactos internacionales y de la ONU, las crisis humanitaria, humana, de derechos humanos, políticas y de seguridad siguen ahondándose. El Consejo ha tomado medidas importantes. La resolución 2615 de 2021 creó una excepción humanitaria. La 2679 en 2023 otorgaba un mandato para una evaluación independiente para tener un enfoque internacional más coherente. Y la 27/21 de 2023 pedía un enviado o enviada especial de la ONU para impulsar sus recomendaciones, incluido el proceso político. Pero los talibanes siempre han pasado por alto las demandas legítimas del pueblo afgano y los llamamientos constantes de la comunidad internacional. El conflicto armado ha disminuido en el país, pero la falta de una guerra a gran escala no tiene que confundirse con una paz sostenible. La oposición armada es cada vez más visible en diferentes partes de Afganistán, especialmente en las provincias del norte y del noreste, incluida Badajstan. Cabe destacar también que los grupos armados de la oposición en Afganistán, a diferencia de los talibanes, no han utilizado los ataques suicidas, ni tampoco han atacado a civiles de forma indiscriminada. El informe del Secretario General deja claro que, bajo esa aparente estabilidad, sigue habiendo graves riesgos. Hay que prestar atención, presidente, a cinco cuestiones en concreto. Primero, Afganistán encara una grave crisis de legitimidad política y de gobernanza. Transcurridos cinco años, no existe un sistema político inclusivo, ni tampoco un marco constitucional aceptado, ni tampoco hay instituciones responsables mediante las cuales los afganos puedan influir en las decisiones que afectan sus vidas. Se prohíben los partidos políticos, los políticos siguen encarando restricciones, incluida la detención domiciliaria, y también se rechaza el diálogo político. El poder sigue estando centralizado e incluso aquellos que se describen como moderados o aquellos que están poco satisfechos en Kabul con los talibanes no han podido cambiar las políticas impuestas por los líderes. El control del territorio no es una legitimidad política. La legitimidad no se obtiene por la fuerza, la discriminación y la exclusión. Además, las afirmaciones de que la gobernanza ha mejorado no pueden ocultar los informes de extorsión, abuso de autoridad, chantaje y la interferencia en la asistencia humanitaria por falta de supervisión independiente. Segundo, la exclusión sistemática de las mujeres y las niñas sigue siendo la mejor prueba de las violaciones de los talibanes de sus propios compromisos y también de nuestra incapacidad colectiva. La UNESCO calcula que hay 2,4 millones de niñas afganas que quedan excluidas de la educación secundaria. Afganistán sigue siendo el único país del mundo donde las mujeres y las niñas no tienen acceso a la educación después de la educación primaria. Las mujeres siguen encarando restricciones graves en el empleo, el movimiento y la participación en la vida pública. Las mujeres afganas que trabajan para la ONU siguen sin poder entrar en los locales de la ONU y las restricciones a estas trabajadoras socavan la prestación de ayuda. Los talibanes han ampliado también las madrasas religiosas como una alternativa a la educación formal, lo que plantea preocupaciones sobre la radicalización y el extremismo. No es solo una crisis de derechos de las mujeres, es una crisis nacional que afecta a la economía, a la sanidad, a la educación, al desarrollo y a la estabilidad a largo plazo del país. Ningún proceso político puede llamarse legítimo si quedan excluidas las mujeres de aquellas decisiones sobre el futuro de su país. Pedimos a todos los Estados miembros, especialmente a los países del mundo islámico, que sigan unidos El rechazo de los derechos fundamentales de las mujeres y niñas afganas no pueden justificarse en nombre de la religión, la tradición o la cultura, como han intentado hacer los talibanes. Los contactos nunca pueden convertirse en aceptación de una discriminación institucional. Tercero. La situación de derechos humanos sigue siendo muy preocupante. Entre mayo y julio, la UNAMA ha documentado 12 asesinatos, 13 detenciones arbitrarias y 3 casos de tortura o de tratamiento y abuso. con antiguos funcionarios y el personal de seguridad a pesar de la amnistía general que se proclama. Los periodistas siguen encarando detención, se censura a los medios de comunicación, hay castigos corporales y el espacio cívico merma de forma notable. También nos preocupa mucho la presión creciente en las comunidades hazara y shiá. incluida la detención de figuras religiosas y de la comunidad, la injerencia en los cumplimientos de mandatos religiosos, la discriminación y la apropiación de bienes y de territorio. Las denuncias de represalias y de asesinatos selectivos continúan. En los últimos días, un antiguo magistrado fue asesinado en Kabul y dos miembros del personal de seguridad fueron torturados y decapitados en Tajar. Y también se denunciaron otros asesinatos en Kabul, Uruzgan y Herat. Todos estos casos exigen investigaciones independientes y dignas de crédito. Los talibanes no pueden decir que aseguran la seguridad si se puede asesinar, detener, torturar y hacer desaparecer a personas sin rendir cuentas. Cuarto, el terrorismo es una amenaza grave para Afganistán, para la región y más allá. El Secretario General observa la preocupación sobre los grupos terroristas que operan en Afganistán, y el equipo de supervisión de este Consejo ha denunciado la presencia de más de 20 grupos terroristas. Las garantías de los talibanes de que el territorio afgano no va a utilizarse para amenazar a otros países tienen que juzgarse por medidas verificables y no por sus declaraciones. Afganistán nunca puede volver a convertirse en un refugio, en un centro de reclutamiento o en una plataforma operativa para el terrorismo internacional. Al mismo tiempo, las preocupaciones legítimas de lucha contra el terrorismo no pueden justificar acciones militares que asesinen a civiles afganos o que violen la integridad territorial del país. Estas preocupaciones únicamente pueden abordarse de forma sostenible mediante una gobernanza legítima, responsable y efectiva. Afganistán no puede convertirse en un campo de batalla para los conflictos de seguridad de otros. Quinto, la crisis económica y humanitaria sigue siendo grave. 23 millones de personas necesitan asistencia humanitaria y hay 13,8 millones que encaran una inseguridad alimentaria grave, mientras que el plan de respuesta humanitario para 2026 únicamente se ha financiado en un 30 por ciento. Casi 1,15 millones de afganos volvieron entre enero y agosto de este año, muchos a la fuerza tras los 2,3 3000000 de retornos de 2025. Han vuelto a comunidades que ya lidian con problemas de desempleo, inseguridad alimentaria y falta de servicios. Pedimos a todos los Estados que respeten la regla de la no devolución. Los retornos tienen que ser voluntarios, seguros y dignos, y hay que proteger especialmente a las mujeres que están en riesgo, los defensores de derechos humanos, los periodistas, los exfuncionarios y aquellos que formaron parte del personal de seguridad. Pedimos a los donantes que no abandonen al pueblo afgano debido a las políticas de aquellos que están en el Gobierno. La asistencia humanitaria Debe continuar, pero no puede sustituir de forma permanente a una economía que funcione bien, a instituciones legítimas y a una gobernanza responsable. Presidente, estos cinco años de experiencia nos exigen también una evaluación honesta de las políticas internacionales. El aislamiento no ha generado cambios, y lo mismo puede decirse de unos contactos sin objetivos políticos claros. opción falsa entre aislamiento y normalización tiene que terminar. Se necesitan contactos coordinados, basados en principios y con resultados, y con una meta política, una gobernanza representativa, legítima y responsable mediante un proceso político realmente intraafgano. Este Consejo siempre ha apoyado este enfoque y pensamos que ha llegado el momento de aplicar las recomendaciones de la evaluación independiente Incluido el nombramiento de un enviado especial o una enviada especial, y esperamos que el examen estratégico pueda fortalecer la función política del Noma. Ahora bien. Los contactos entre los talibanes y los gobiernos extranjeros no darán por sí solos un resultado sostenible. Afganistán es más que los talibanes. Y reiteramos nuestro llamamiento para un proceso político de titularidad afgana impulsado por los afganos, facilitado por la ONU y con el apoyo de los asociados regionales e internacionales, incluyendo a las mujeres, a la sociedad civil y a las fuerzas políticas y democráticas, a la juventud, a las comunidades étnicas y religiosas y a otras partes interesadas afganas dignas de crédito. Los afganos deben participar y no deben ser meramente espectadores en decisiones que afecten su futuro. El mes pasado, nuestra misión llevó a cabo consultas anónimas y voluntarias con afganos dentro del país y en el extranjero. En aquellos que vivían en Afganistán, el 86% afirmaron que sus vidas habían empeorado en los últimos cinco años. El 76% dijeron que una prioridad es la gobernanza inclusiva. El 61% pedía que la ONU apoyara un proceso político inclusivo y casi dos tercios destacaban una participación significativa de los afganos en el diálogo nacional. Su mensaje está claro. Los afganos quieren derechos, representación, instituciones responsables, educación y oportunidades. y, por encima de todo, un papel significativo a la hora de decidir cómo se gobierna su país. Presidente, valoramos la prórroga del mandato de la UNAMA y aguardamos con interés el examen estratégico. Sus funciones humanitarias y de derechos humanos son esenciales, pero también su papel político. La UNAMA tiene que ayudar a crear las condiciones para una solución política. Por eso le pido al Consejo y a toda la comunidad internacional que mantenga cinco prioridades: un enfoque internacional coherente, la protección de los derechos y la participación significativa de las mujeres y las niñas, el apoyo para un proceso político impulsado por los propios afganos, una atención constante al terrorismo, los derechos humanos y la rendición de cuentas, y una asistencia humanitaria constante y la protección de los afganos vulnerables. Afganistán no puede quedar abandonado en este status quo, no únicamente por lo que está en juegos para el pueblo afgano, sino también debido a las implicaciones para la paz y la seguridad internacionales. Los afganos no le piden a la comunidad internacional que elija a sus líderes, lo que piden es el derecho de decidir su propio futuro. Gracias, presidenta.

FranciaPresidente del Consejo

Gracias al representante de Afganistán por su intervención. Y ofrezco la palabra al representante de la República Islámica de Irán.

Irán (República Islámica del)Representante

En nombre de Dios, clemente y misericordioso. Gracias, señora Presidenta, por convocar esta reunión tan importante. Permítanme también darle las gracias a la señora Rabab Fatima por su nombramiento como representante especial del Secretario General y jefa de la UNAMA. Le deseamos todo género de éxitos en el desempeño de esta responsabilidad. Esperamos colaborar estrechamente con ella ahora que asume sus funciones. La UNAMA desempeña un papel fundamental en la ayuda al pueblo afgano, facilitando el diálogo, coordinando la asistencia humanitaria y promoviendo un planteamiento coordinado a Afganistán. Le damos las gracias a la Secretaría y a la UNAMA por apoyar al pueblo de Afganistán. Le damos las gracias a los ponentes por sus esclarecedoras presentaciones. Os nota el informe del Secretario General, que indica, vislumbra una cierta estabilización política y los esfuerzos de las actividades por mantener la gobernanza y el nivel de actividad económica al mismo tiempo. El informe indica que Afganistán sigue encarando graves desafíos, como unas grandes necesidades humanitarias, restricciones que afectan a mujeres y niñas y la amenaza persistente del terrorismo. En este contexto, quiero formular las siguientes observaciones. Cinco años después de que las autoridades de facto asumieran el poder, hay una reducción significativa de las hostilidades y la violencia armada en todo el país, lo cual ha llevado a una mejora de la situación de la seguridad, algo nada desdeñable y que debe conservarse. No obstante, la amenaza terrorista sigue existiendo. La amenaza terrorista en la región sigue atenazando tanto a Afganistán como a los países vecinos. Es necesario fortalecer la cooperación regional. Las autoridades afganas tienen la obligación de evitar que se perpetren atentados terroristas desde su territorio a países vecinos, mientras que la comunidad internacional y los países de la región deben apoyar a Afganistán en el fortalecimiento de sus capacidades. De todas formas, ha habido avances positivos con implicaciones globales. Como se señala en el informe, el impacto en las comunidades globales sigue siendo muy grave. Las inversiones sostenidas en sustentos independientes, acceso rural y acceso al mercado es esencial para garantizar que los logros sean irreversibles. Entretanto, la situación humanitaria sigue siendo profundamente preocupante. El retorno de los nacionales afganos está ejerciendo presión en la economía del país y los servicios públicos. Como se indica en el informe, el plan de respuesta humanitaria de 2026 está gravemente vacío, con solo menos de un 30 % cubierto. Por lo tanto, hace falta prestar ayuda humanitaria partiendo de la necesidad y no de la politización. Estas necesidades no pueden verse afectadas por consideraciones políticas. Deben arreglarse las condiciones para garantizar el acceso de los afganos a los activos financieros, de manera que estos recursos Al mismo tiempo, es necesario fomentar el desarrollo de las infraestructuras. Como país vecino que somos, la República Islámica de Irán sigue muy de cerca lo que está ocurriendo en Afganistán. Nuestros lazos históricos y culturales, y la paz y la estabilidad, subrayan la importancia de un compromiso continuado y una cooperación. Irán siempre ha llevado a cabo un planteamiento práctico y de buen vecino, a pesar de castes de sanciones y presiones económicas, y habiendo sido recientemente víctimas de la agresión estadounidense, aun así, hemos acogido a millones de refugiados afganos y les hemos facilitado educación, empleo y atención médica. Irán también ha seguido ampliando la cooperación económica con Afganistán en ámbitos como la energía, el tránsito y la agricultura. El desarrollo del comercio y el tránsito, incluido a través de las capacidades del puerto de Chabahar y la facilitación de los comerciantes afganos, pueden facilitar a Afganistán con mayor acceso ahora a los mercados regionales. Una implicación continuada con las autoridades de facto sigue siendo indispensable para promover la estabilidad y las dificultades de Afganistán. Una implicación de principios es también el medio más apropiado para alentar los avances y los miembros de las comunidades. Es necesario, además, que los principios del acuerdo sean pragmáticos. Es esencial para abordar todos los aspectos de los retos de la gobernanza. En último lugar, la República Islámica de Irán reitera su apoyo para un diálogo continuado y una cooperación entre Afganistán, los países de la región y la comunidad internacional. Estamos listos para seguir contribuyendo y respaldamos la estabilidad a largo plazo y el desarrollo sostenible de Afganistán. Gracias

FranciaPresidente del Consejo

a Afganistán, tiene la palabra Kazajstán. Señor Presidente,

KazajstánRepresentante

le doy la enhorabuena por asumir la Presidencia del Consejo. Le doy las gracias a la señora Georgette Gagnon y a Nargis Nehan por sus valiosas aportaciones. También acogemos con satisfacción el nombramiento de la señora Rabaa Fathima como representante especial del Secretario General y jefa de la UNAMA. Esperamos colaborar estrechamente con ella ahora que asume sus funciones. Kazajstán apoya firmemente el papel central de la UNAMA en el proceso de Doha, liderado por las Naciones Unidas, cinco años después. del regreso de los talibanes al poder. Creemos que un diálogo sostenido, basado en principios y pragmático con las autoridades de facto, sigue siendo la vía más viable para avanzar. El diálogo no debe equipararse al reconocimiento, pero el aislamiento tampoco puede ofrecer una solución sostenible. Hemos escuchado también atentamente a todas las declaraciones y las preocupaciones expresadas en la situación actual, pero la pregunta es qué podemos hacer. Nuestra prioridad inmediata debe ser el bienestar del pueblo afgano. Recientemente, en junio, KazAid, junto con los organismos gubernamentales pertinentes, entregó casi 320 toneladas de ayuda humanitaria a Afganistán, acompañadas de una misión médica de médicos y médicas kazajos que prestaron asistencia directa e impartieron formación profesional. También estamos invirtiendo en la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia a largo plazo. A través de la Organización Islámica para la Seguridad Alimentaria, con sede en Astana, y sus socios, recientemente se ha prestado apoyo a 400 agricultores afganos de las provincias de Balkh y Jazguj, mediante semillas mejoradas, fertilizantes y formación en agricultura adaptada al clima, lo cual contribuye a la creación de medios de subsistencia sostenibles y a ofrecer también alternativas al cultivo ilícito. La siguiente fase de la implicación internacional ha de ir allende la dependencia humanitaria para facilitar la autoeficiencia, autosuficiencia económica. El PNUD considera que Tres de cada cuatro afganos siguen sin poder satisfacer sus necesidades básicas, mientras que el crecimiento económico sigue siendo insuficiente para mejorar el nivel de vida. Según el PNUD y la ACNUR, más de 6 millones de afganos y afganas han retornado desde 2023, lo que ejerce una enorme presión adicional sobre los recursos. Ello refuerza la necesidad de crear empleo, fortalecer el sector privado, el funcionamiento de los canales financieros, ampliar el comercio y la inversión. Kazajstán pone en práctica este enfoque. En junio de 2026, una delegación kazaja de alto nivel visitó Afganistán, donde el Foro Empresarial Kazajstán-Afganistán reunió a más de 50 empresas kazajas. Durante la visita, inauguramos nuestra segunda casa de comercio en Afganistán, esta vez en Kabul, tras la creación de la primera en Herat. y por ello concedemos la máxima importancia a la integración de Afganistán en las redes económicas regionales que conectan a Asia Central y a Asia Meridional. Este año hemos acogido en Astana el Grupo de Contacto Regional de los Países de Asia Central, así como una reunión de los Representantes Especiales de Asia Central y la Unión Europea en Almaty, centrada especialmente en la conectividad regional y la cooperación económica al Centro Regional de las Naciones Unidas para los ODS, En Almaty, constituye un importante instrumento para impulsar esta agenda. Esperamos con interés una estrecha cooperación entre el Centro y la UNAMA en materia de desarrollo sostenible, conectividad y desarrollo de capacidades. Al mismo tiempo, no puede haber una recuperación sostenible sin una participación significativa de mujeres y niñas afganas. Kazajstán sigue preocupado por las restricciones a su educación y empleo. Nuestros programas educativos de larga trayectoria dirigidos a la juventud afgana, incluidas las mujeres, reflejan nuestro convencimiento de que invertir en capital humano es esencial para el futuro de Afganistán. Seguimos también alerta ante el terrorismo y el narcotráfico, y creemos que los avances de la lucha contra estas amenazas deben fortalecerse mediante medidas económicas sostenibles. Kazajstán seguirá siendo un socio fiable de la UNAMA y del pueblo afgano en la construcción de un Afganistán pacífico, estable, inclusivo, económicamente autosuficiente, cada vez más conectado con el resto de la región. Gracias. Gracias al representante

FranciaPresidente del Consejo

de Kazajstán. Y ofrezco la palabra al representante de la India. Señor presidente, enhorabuena

IndiaRepresentante

a Francia por asumir la presidencia del Consejo este mes y gracias por darme la palabra. Gracias a la señora Georgette Gagnon por informarnos en el día de hoy. Tomamos nota también de la presentación por parte de la sociedad civil. Somos un vecino contiguo de Afganistán, de modo que nuestra relación es más antigua que la cartografía moderna. Las carreteras de Kabul a las llanuras del Hindustán no solo fueron rutas comerciales, sino corredores de ideas y conocimiento, de creencias y de religiones durante los siglos. Los imperios ascendieron y cayeron, pero el hilo de la amistad y de la familiaridad nunca se quebró. En este espíritu, mi país entiende nuestra relación con Afganistán. Estamos a favor de la paz, la estabilidad y la prosperidad que pueda ayudar al desarrollo sostenible de Afganistán, tal y como atestigua nuestra participación en los grupos de trabajo de Doha. Señor Presidente, he reiterado, además, la firme creencia del presidente Narendra Modi de la aspiración india para una Eurasia más pacífica y segura, lo cual está estrechamente ligado a la paz y la estabilidad en Afganistán. Tenemos más de 500 proyectos de desarrollo en las 34 provincias de Afganistán. Nuestro compromiso en la prestación de asistencia va a seguir. Seguimos trabajando con agencias de la ONU y con otros, como la Cruz Roja Afgana, para brindar ayuda a los más necesitados. En los últimos meses, las visitas de ministros han permitido consultas bilaterales y la cooperación con la asistencia humanitaria, procesos de desarrollo, salud, seguridad alimentaria, creación de capacidad, lucha contra los estupefacientes, deportes, educación, viajes y conectividad para el bienestar y el desarrollo de más de 48 millones de afganas y afganos que sufren al día de hoy privación y sufrimiento, así como hostilidad y profundo abandono de la comunidad internacional en los últimos cinco años. El informe del Secretario General de las Naciones Unidas pone de relieve la crisis del frágil sistema de salud pública de Afganistán, que ha sufrido el cierre de 150 centros sanitarios durante el primer semestre de este año. No podemos hacer la vista gorda ante esta situación desesperada y debemos invertir en evitar una catástrofe humanitaria en Afganistán, además de las 33 toneladas de vacunas y material relacionado que suministramos para apoyar el programa de vacunación infantil durante el último trimestre. En el período que abarca este informe, la India ha donado a las autoridades sanitarias afganas equipamiento médico especializado, incluidos dispositivos de cuidados neonatales y pediátricos, cardiógrafos, respiradores, monitores de pacientes, equipos de electrocauterización, equipos de cirugía plástica y kits médicos especializados. Esto también vino añadido a otras 17 toneladas de fármacos esenciales e insumos médicos que han llegado a Kabul para reforzar los servicios sanitarios. La India sigue apoyando proyectos de desarrollo en Afganistán, especialmente en el sector sanitario, incluida la construcción de clínicas de maternidad, con el fin de fortalecer la infraestructura médica y mejorar el acceso a los servicios sanitarios esenciales para la población afgana. También estamos debatiendo con los organismos afganos el comercio farmacéutico, la disponibilidad de medicamentos de calidad y asequibles, regulación farmacéutica, normas de calidad y cooperación en materia de regulación. En el ámbito de la agricultura, debatimos la investigación agrícola, semillas de calidad, riego, horticultura, ganadería, transformación alimentaria y desarrollo de capacidades. Reconozcamos lo que afirma el informe mundial sobre los estupefacientes de la ONUDD. que el cultivo y la producción de adormidera en Afganistán se han mantenido en niveles históricamente bajos desde que las autoridades afganas prohibieron los estupefacientes en 2022. Creemos también que forjar una cooperación más estrecha con los institutos de investigación ayudará a las autoridades afganas en su compromiso de alejar a los afganos del cultivo de plantas que habían estado favoreciendo a las redes mundiales de tráfico de drogas. y contribuirá al esfuerzo mundial de lucha contra los estupefacientes. En colaboración con la ONUDD, la India ha proporcionado 68 toneladas de suministros médicos y artículos de apoyo social para la rehabilitación de drogodependientes. Instamos a los Estados Unidos a que apoyen este esfuerzo. Señor Presidente, desde agosto de 2021, mi país ha suministrado a Afganistán más de 50 000 toneladas de trigo, más de 450 toneladas de medicamentos y vacunas, así como 40.000 litros de pesticidas. Hemos proporcionado ayuda humanitaria y artículos de cuidados intensivos ante catástrofes como los terremotos. No obstante, somos conscientes de que avanzar a la autosuficiencia económica es extremadamente importante para nuestros hermanos y hermanas. Hemos hablado sobre la mejora del comercio bilateral, la facilitación de las exportaciones afganas a la India y el fortalecimiento de los vínculos entre empresas. La India se ha convertido en un destino clave para las exportaciones afganas. Seguimos comprometidos en seguir aumentando este comercio bilateral en apoyo al desarrollo. En ese sentido, queremos seguir facilitando el comercio a través del corredor aéreo de carga dedicado entre la India y Afganistán, expidiendo visados de negocios de larga duración gratuitos a los comerciantes afganos. Condenamos enérgicamente el terrorismo comercial y de tránsito infligido a Afganistán, que supone una violación de las declaraciones de la ONU sobre los países en desarrollo sin litoral, las normas de la OMC, las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y los principios básicos de la compasión humana. Reiteramos, asimismo, nuestra profunda preocupación por la difícil situación humanitaria de los repatriados afganos. El informe del Secretario General menciona que en 2025 fueron repatriados casi 3 millones de afganos y que hasta el 22 de agosto de este año, otro 1.150.000 afganos fueron repatriados, la mayoría de ellos de forma involuntaria. Un retorno forzoso de esta naturaleza, que no es ni seguro ni digno, más de 3 millones de personas en cualquier otra parte del mundo, habría provocado una protesta política en este Consejo, habría supuesto la prestación urgente de ayuda humanitaria a gran escala, esfuerzos para garantizar una mejor reintegración y asimilación. El hecho de que no se produzca tal reacción es un triste reflejo de los tiempos que corren. Reafirmamos que los retornos deben ser voluntarios, seguros y dignos, y que la reinserción debe recibir un apoyo internacional sostenido. Con este fin, la India coopera con los organismos de las Naciones Unidas y las autoridades afganas para proporcionar vivienda, alimentos y otros artículos esenciales con el fin de aliviar el inmenso dolor y las penurias que sufren los repatriados. Para atender las necesidades de alojamiento y rehabilitación, La India donó en julio tiendas de campaña familiares al Ministerio de Refugiados y Repatriación de Afganistán. En el ámbito de la educación, nuestros programas de becas y ayudas de investigación gozan de una gran acogida. Desde 2023, más de 3.000 estudiantes han disfrutado de estas oportunidades, entre ellos 1.000 mujeres afganas. En el presente curso académico se están ofreciendo 3.000 becas a estudiantes afganos para que cursen estudios de grado y máster en universidades indias. La India también sigue prestando apoyo financiero y logístico a los grupos de autoayuda afganos liderados por mujeres. Reiteramos nuestra posición de que los derechos humanos no pueden promoverse al margen de la seguridad, el desarrollo y las oportunidades económicas. El progreso de la sociedad afgana requiere un compromiso basado en principios, práctico y sostenido. La India apoya que se ofrezcan mayores oportunidades a todos los afganos en todos los ámbitos de la actividad humana, incluidas las mujeres afganas. Señor Presidente, la semana pasada honramos la memoria de aquellos que fueron arrebatados sin piedad por el azote del terrorismo hace 25 años en esta misma ciudad. A principios de este mes, los miembros del Consejo visitaron el lugar de esa horrible tragedia. Que el recuerdo de estas víctimas siga siendo siempre una motivación, no solo para luchar contra todos aquellos individuos que representan lo peor de la humanidad, sino también para quienes incitan, ayudan y financian o apoyan sus crímenes. La comunidad internacional Apoyó la campaña mundial contra el terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre. No olvidemos, sin embargo, que el ecosistema terrorista de Al Qaeda estableció su profundidad estratégica más allá de Afganistán a través de sus afiliados. Los líderes de Al Qaeda que concibieron y dirigieron estos atentados no escaparon a la justicia. En las zonas salvajes de alguna frontera sin gobernar, Osama Bin Laden, quien ordenó y financió el complot, fue localizado y abatido en un complejo fortificado situado en una comunidad poblada y visitada. Khalid Sheikh Mohammed, el principal artífice de la operación, fue hallado refugiado en una vivienda residencial corriente. Ramzi Binalshibh, quien coordinó la célula de secuestradores, se encontraba refugiado en un centro urbano. Alto Walid bin Attash, un alto cargo de Al Qaeda que ayudó a seleccionar y preparar a varios secuestradores, fue capturado por separado. Mustafa Ahmed al-Hawsawi, facilitador financiero y logístico clave de la operación del 11-S, fue capturado en circunstancias similares. En todos los casos, no se trataban de fugitivos, forajidos, escondidos en cuevas o en zonas desérticas, sino que eran hombres que habían eludido a la justicia sin ser detectados. Es importante de secar ese pantano que proporcionaba un entorno propicio para que prosperaran tales monstruos. Al mismo tiempo, ese entorno permisivo dio espacio, apoyo e impunidad a grupos prosélitos de Al-Quaida, como Lashkar-e-Taiba y Jaish-e-Mohammed y otros similares, que han adoptado identidades diferentes para eludir el marco de sanciones de este Consejo, cuyos líderes e infraestructuras han quedado al margen de cualquier consecuencia. La comunidad internacional debe unir fuerzas para hacer frente a la persistencia de esa protección, con el fin de garantizar que no se imponga a ningún país ni a sus ciudadanos la presencia de individuos de este tipo y que nadie pierda familiares o seres queridos. India apoya la continua relevancia del mandato de la UNAM y reafirma su apoyo inquebrantable a la misión en esta coyuntura crítica, mientras trabaja para promover la paz y la estabilidad en Afganistán. Enviamos nuestros mejores deseos a su nueva jefa, la embajadora Rabat Fátima, ahora que se prepara para asumir esta importante responsabilidad. Señor presidente, una vez más volvemos a hacer hincapié en la importancia de incentivar las acciones positivas. No podemos aislar de nuestra consciencia a 48 millones de personas que sufren privaciones. y esperar que no haya consecuencias. Hay mucho sufrimiento y miseria en este mundo, pero en el caso de Afganistán es especialmente grave y debemos reconocer una nueva realidad y modificar nuestro enfoque colectivo, como hicimos en otras situaciones similares. Las Naciones Unidas y la comunidad internacional deben ampliar su conjunto de herramientas para incluir también incentivos y estímulos positivos, de modo que algún día un niño o una niña afgana puedan decir con orgullo que el mundo les ayudó cuando lo necesitaron. afganistanes también, la responsabilidad colectiva de este mundo y este Consejo tiene un importante papel que desempeñar a la hora de asumirla. Se puede dar un primer paso si el Consejo aborda las cuestiones que se encuentran bajo su mandato directo. Gracias. Gracias al representante de la

FranciaPresidente del Consejo

India. No hay más oradores en la lista. Invito a los miembros del Consejo a proseguir con el examen de la cuestión en el marco de consultas a puerta cerrada.

Formatos legibles por máquina: Texto plano · JSON