Formatos legibles por máquina: Texto plano · JSON
Las transcripciones disponibles en esta herramienta se generan mediante reconocimiento automático del habla y no son actas oficiales ni documentos oficiales de las Naciones Unidas. Las actas oficiales y los documentos oficiales están disponibles en el Sistema de Archivo de Documentos de la ONU. Más información
Declaro abierta la primera mesa redonda multipartita de la reunión de alto nivel de la Asamblea General relativa a la prevención, la preparación y la respuesta a las pandemias. Buenos días a todas y todos. Me complace Darles una cordial bienvenida a esta primera mesa redonda multipartita de la reunión del tenor de la Asamblea General sobre la prevención, preparación y respuesta a las pandemias. Me complace, en calidad de Jefe de Gobierno del Principado de Andorra, copresidir esta mesa redonda con el Excelentísimo señor Jeffrey Hanley, Vicepremier Ministro de San Kitts y Nevis. con arreglo a la resolución 79/333 de la Asamblea General y como figura en la nota conceptual, así como también las cartas remitidas por la presidencia de la Asamblea General con fecha 20 de agosto y 18 de septiembre del corriente, esta mesa redonda multipartita versará sobre el tema "El mundo unido, accionar multilateral para una prevención, preparación y respuesta coordinadas a las pandemias que Integra los intercambios sobre prácticas ejemplares y las lecciones aprendidas. Un resumen será presentado en la reunión de clausura de la reunión de alto nivel, que tendrá lugar hoy a las 17:30 en la sala de conferencia número 1. Palabras preliminares. La pandemia de la COVID-19, como otras crisis recientes, dejaron algo muy patente. No hay país alguno, independientemente de su tamaño o de su nivel de desarrollo, puede afrontar de forma independiente una crisis sanitaria mundial. La prevención, la preparación y la respuesta que se le dé a las pandemias exige cooperación internacional estrecha, anclada en la confianza, la solidaridad y la repartición de las responsabilidades. Para Andorra, mi país, así como también para muchos otros países, Estos desafíos dejaron al descubierto que hay que invertir de forma sostenible en los sistemas de salud para que sean resilientes, así como también en mecanismos de coordinación eficaces y en herramientas que. permitan que se tomen decisiones normativas partiendo de datos empíricos. También dijo claro lo importante que es la transformación digital en el ámbito de la salud, que permite fortalecer la continuidad de tratamiento, el intercambio de información y también a mejorar la capacidad de reacción ante una emergencia. Por otra parte, la innovación no es un plus, sino que es una necesidad. Como un Estado de pequeñas dimensiones territoriales, también tomamos conciencia de lo importantes e indispensables que eran las alianzas internacionales para tener acceso a las pericias, a los recursos médicos, así como también a las soluciones que permitan responder a una emergencia sanitaria. Lo aprendido sigue igual de vigente hoy por hoy. La seguridad sanitaria mundial pasa por la capacidad de todos y cada uno de contribuir y también de recibir ayuda. En un momento en que la comunidad internacional dispone de nuevas herramientas y también de un marco de cooperación reforzado, nuestro desafío pasa por llevar los compromisos normativos a la práctica para que sean capacidades concretas. Para eso hace falta un enfoque multipartito, con participación de las organizaciones internacionales, los gobiernos, la comunidad científica, el sector privado, así como también la sociedad civil. Espero con interés escuchar los análisis y aportaciones de los ponentes, que no tengo duda alguna, nos permitirán identificar las mejores prácticas, así como también sacar las lecciones adecuadas para estar mejor preparados, ser más resilientes y más solidarios ante las pandemias por venir. Muchas gracias. Invito ahora a mi homólogo, el excelentísimo señor Jeffrey Hanley, viceprimer ministro de San Kitts y Nevis. a pronunciar una declaración introductoria, así como también a presentar a los expertos y expertas que nos acompañan en esta mesa.
Excelencias, distinguidas representaciones, damas y caballeros, es un honor sumarme a ustedes hoy como cofacilitador de esta importante reunión de alto nivel sobre la prevención, preparación y respuesta a la pandemia. San Kitts y Nevis, como PIDS que es, nos llevó a enfrentar una verdad en la pandemia de la COVID. No hay país alguno, independientemente de su tamaño o de su nivel de desarrollo, que pueda protegerse solo ante una pandemia. La pandemia también nos dejó claro que la preparación No puede comenzar cuando surge una crisis, sino que tiene que darse antes de la emergencia, con resiliencia, con monitoreo, capacidad de alerta temprana y preparación, con un equipo de profesionales de salud formados, cadenas de suministro resilientes y financiación sostenible. También hay que garantizar que la preparación sea equitativa, que el acceso a las vacunas, a los diagnósticos, a los productos de salud no dependa de la ubicación geográfica ni del poder adquisitivo. Todos tienen que poder acceder a las tecnologías correspondientes y a la pericia necesarias para tener más resiliencia. La preparación a la pandemia no puede ser una responsabilidad con la que cargue solamente el sector de atención médica. También deben asumir su parte los diferentes sectores de la sociedad y el gobierno, incluido en comercio, financiación, desarrollo, seguridad, cadenas de suministro, etcétera. Como viceministro que soy, les pido que llevemos a la práctica nuestros compromisos en las diferentes esferas. Primero, Fortalezcamos las capacidades regionales e internacionales para prevenir, detectar y responder a las amenazas sanitarias con antelación. Por otra parte, que contemos con financiación predecible y suficiente para la prevención de pandemias, así como también para prepararnos a estas y responder. poniendo particular atención en los países que se topan con las mayores limitaciones estructurales. Por otra parte, hay que fortalecer la cooperación en el plano internacional para que la información, la pericia, las tecnologías y los productos de atención médica puedan llegar a los países cuando lo necesiten, donde quiera que estén. Nuestro objetivo debe quedar claro. pasar de un ciclo de respuesta a las crisis a una cultura de prevención y preparación. Saint Kitts y Nevis sabe que la resiliencia se construye a través de la alianza, la solidaridad y la confianza. No son principios vagos, son necesidades. Aprovechemos esta reunión, entonces, para reafirmar nuestro compromiso colectivo para colmar la brecha que dejó al descubierto la COVID-19. Reforcemos los sistemas que protegen a nuestros pueblos. Invertamos antes de que estalle la próxima crisis y cerciorémonos de que ningún país tenga que encarar la próxima pandemia aislado. Muchas gracias. Agradezco al excelentísimo señor Javier Espoz Zamora, primer ministro del Principado de Andorra, por copresidir esta mesa redonda con su servidor. Y me permito ahora darles a todas y todos ustedes una cordial bienvenida. Antes de presentar a los eximios ponentes, o recuerdo, mejor dicho, a las delegaciones, que no contamos con una lista de oradores preestablecidos para esta mesa redonda. Quienes deseen intervenir en el segmento de debate interactivo posterior a las exposiciones de los ponentes, sírvanse pulsar el botón de su consola. Si su delegación está representada por un jefe de Estado de Gobierno, por favor, informen a la Secretaría. Y lo mismo también tienen que hacer los miembros de la sociedad civil, entre otros, en el caso de desear intervenir. Me complace ahora darle la bienvenida a nuestros eximios ponentes. Y discúlpenme de antemano por cómo voy a pronunciar los nombres. El señor Qu Dongyu, director general de la FAO. La señora Winnie Byanyama, directora ejecutiva del programa conjunto de ONUSIDA, a quien conocí en el día de ayer. La doctora Sanya Nystar, o la doctora, mejor dicho, Sanya Nista, presidenta y directora general de Gaby, la alianza de vacunación, y también la señora Joy Fumapico, presidenta de la Junta Mundial de Seguimiento de la Preparación. También nos acompaña el doctor Denis Mucuegue, fundador de la fundación y el hospital Pancy. Escucharemos ahora sus intervenciones, tras lo cual abriremos la palabra para preguntas y observaciones. Se solicita a los ponentes a no superar los 4 minutos. Muchas gracias. Me complace ahora darle la palabra al primer ponente, el señor Kyu Don Yoo, director general de la FAO. quien invito a responder a la siguiente pregunta, señor Director General: ¿Cómo los países y los socios internacionales pueden ampliar las inversiones y estrechar la cooperación para consolidar los sistemas de monitoreo zoonóticos y de seguridad e inocuidad de los alimentos. Cómo se puede ampliar los laboratorios, la capacidad del personal y la resiliencia de las cadenas de suministro, siempre garantizando un acceso equitativo a la financiación, a las tecnologías, así como también a las competencias especializadas necesarias. micrófono, si son tan amables.
Disculpen, colegas, como presidentes, me complace sumarme a ustedes para abordar estas cuestiones tan importantes. Las pandemias vuelven de a ciclos y tenemos que prepararnos. Sobre todo con tecnología, con recursos y entonces podemos prepararnos. Le podemos hacer frente. Con la voluntad política, compromiso, con un enfoque de innovación científica y con legislación. Y por supuesto con socios que trabajan codo a codo. Por eso, en las zonas rurales, la cuestión es fundamental, poder prepararse para la próxima pandemia. Hay que responder a las enfermedades zoonóticas, a las enfermedades humanas. Y, por supuesto, hay que crear las condiciones ambientales correspondientes. Y hay que contar con un enfoque de salud único. ¿Esto qué significa? La salud para todos. Hay que contar con salud humana, de los animales, agua potable. Y así se logra la salud del ambiente. Durante años hemos producido muchos alimentos, pero esto tiene un impacto en el medio ambiente. Y recientemente, de hecho, la semana pasada, se celebró una conferencia mundial en Roma. Y se estableció un plan de acción en esta conferencia sobre el enfoque de una salud única o universal. Y el mensaje que se desprendió fue muy claro. Sí, lanzamos una alianza mundial y un programa se lanzó sobre las enfermedades zoonóticas transfronterizas. Contamos con 120 miembros que han confirmado. Y esto demuestra que queremos tomar medidas concretas y diseñar mejor nuestros planes. Bueno, ¿cómo lo hacemos? Tenemos que entender la realidad partiendo de pruebas empíricas, de datos y de ciencia. Porque si no, no se puede tomar la decisión correcta. Los datos fundamentales, analizarlos también. Por otra parte, hay que convencer a la sociedad, no solo a los políticos y a los científicos. La salud es importantísima para todos. para todos los sectores. Y, por supuesto, también hay que tener ejemplos que seguir. Y toda organización internacional que se precie debe ser un buen facilitador. Hay que poder coordinar la labor de varios ministerios, de varias entidades. Y, por supuesto, hay que tener fondos suficientes para apoyar la salud y apoyar el medio ambiente, para apoyar a los agricultores, para que se puedan tomar medidas concretas. Trabajemos juntos para operar estos cambios de forma tangible y no quedarnos en palabras que se las lleva el viento. Gracias.
Gracias, señor Koo, por sus observaciones tan inspiradoras. Le doy ahora la palabra a la señora Winnie Byanyama, disculpe por cómo he pronunciado su nombre, directora ejecutiva del programa ONU Sida, a quien invito a responder a la siguiente pregunta: la pandemia de la COVID-19 y la epidemia del VIH/SIDA Nos enseñaron que un enfoque que combine a una movilización de toda la sociedad era fundamental. En este momento en el que trabajamos para fortalecer el accionar multilateral, ¿cómo podemos hacer que los esfuerzos de preparación ante las pandemias por venir dependan de una solidaridad mundial reforzada?
Muchas gracias, señor presidente. Excelencias distinguidas, damas y caballeros. Dirijo la respuesta de Naciones Unidas a la epidemia, a la pandemia. Y a lo largo de los últimos años hemos aprendido una lección. El sector de salud por sí solo no puede frenar una pandemia. VIH, SIDA, COVID, SARS, Ebola. Ahora la RDC. Esto nos ha demostrado que una respuesta que abarque a toda la sociedad no es algo a lo que aspirar, sino que es una necesidad. Cuando examino las estructuras nacionales e internacionales de preparación, no me parece que se esté siguiendo este enfoque lo suficiente. Después de la pandemia de la COVID, convoqué un consejo internacional sobre desigualdad, VIH, SIDA y pandemias para entender las causas raíz. Las conclusiones de este consejo son importantes en lo relativo a la preparación. Concluimos que los países que tienen monitoreo, laboratorios, insumos y también índices altos de preparación, como por ejemplo de seguridad de salud o un índice alto de evaluación externa, a veces obtenían resultados muy malos. Y otros países con mucha menos capacidad obtuvieron mucho mejores resultados. ¿Por qué? Desigualdad. El consejo llegó a la conclusión de que la desigualdad alimenta las pandemias. Los países con mayor desigualdad registraron mayor porcentaje de muertes por la COVID y avance y contagios, pero también más muertes por el VIH/SIDA. Por otra parte, Las pandemias no hacen sino a dar las diferencias económicas, lo cual deja la sociedad expuesta a los embates a futuro. Estamos hablando de un ciclo. Llegamos a la conclusión de que teníamos que aplicar un enfoque que tuviera en cuenta la desigualdad a la hora de responder, prepararnos y prevenir las pandemias. Todo esto tiene que quedar tipificado en nuestra legislación, así como también en lo que hace a la financiación y al aspecto institucional. Una. mujer en un asentamiento, mejor dicho, informal o en una comunidad de bajos ingresos, ya sea en Johannesburgo, en Río de Janeiro o aquí en Nueva York, si uno le pide que se quede en casa y que no trabaje durante la pandemia, Cuando eso significa que sus hijos no van a poder comer. Esto no es una orientación de salud pública que se pueda seguir. Le estamos poniendo ante una elección imposible. Ahora, si su gobierno dispone de un plan para brindar protección social, estamos hablando de una decisión ministerial del Ministerio de Finanzas, de Protección Social. Ahí sí es posible que ella se sume a esta respuesta de salud pública como parte de un enfoque de todo el gobierno. Por eso, la preparación debe pasar por mucho más que la detección de un virus. Tiene que permitir a las personas actuar según la orientación que reciben en materia de salud pública. Durante la COVID, los países de ingresos altos registraron o tenían 4 veces más fondos que los demás países para invertir. Y la pandemia se prolongó cuando un puñado de empresas farmacéuticas decidieron quiénes iban a recibir las vacunas y quiénes no. Lo mismo pasó con el VIH y SIDA. Y los países promulgaron leyes para poder ampliar la producción. Entonces, redefinamos lo que entendemos por estar preparados. Eso pasa por servicios comunitarios que pueden llegar a los más excluidos. Pasa por sistemas de protección social que están listos para cuando estalle una crisis. Sistemas de derechos y de datos que rastrean no solo los patógenos, sino también las desigualdades. Pero también pasa por disponer de fondos que protegen a los países de tener que contraer más deudas durante una pandemia. Básicamente, esto significa derogaciones de las patentes médicas para que todos los países puedan llegar a todos los afectados con las vacunas. Esto es lo que necesitamos. La ciencia ya está disponible. Vimos lo rápido que se pudo copiar la información en la COVID. Lo que hace falta ahora son los sistemas y la solidaridad para que la ciencia se ponga a nuestro servicio. Datos sobre desigualdad será lo que nos permitan tener en cuenta esto en nuestro enfoque y que a su vez nos permita poner a la ciencia al servicio de la respuesta para frenar las pandemias. Muchas gracias.
Muchas gracias señora. Vianima. Agradezco a la señora Mianimma y le doy ahora la palabra a la doctora Sanja Nistar, presidenta y directora general de GAVI, la Alianza de Vacunas, a quien invito a responder a la siguiente pregunta: ¿Cuáles son las lecciones que nos dejó la pandemia de la COVID-19, así como también otras crisis sanitarias recientes? que sean útiles para reforzar la prevención, la preparación y la respuesta ante las pandemias en el plano nacional, regional y mundial. Y cuáles son las prácticas óptimas que habría que generalizar. Muchas gracias.
Desde la perspectiva de Gaby de la COVID-19, dejó patente lo que ya sabíamos. Sabemos que las vacunas son una de las herramientas más útiles para responder a los brotes y al avance de las enfermedades. Pero, por supuesto, esto puede ser difícil durante la pandemia por diferentes motivos. Durante la pandemia, los retos cobran otra envergadura. Hemos aprendido todas estas experiencias y las últimas crisis sanitarias nos han permitido poner a prueba todo lo que habíamos concluido. Las existencias de vacunas es una de las herramientas. Si habrán visto ustedes que Gaby ha establecido las nuevas existencias de vacunas. de sarampión recientemente. Somos un mecanismo de financiación, fondo de respuesta de primer nivel. Y ahora podemos recurrir a este fondo para que se dé un despliegue acelerado de vacunas en diferentes contextos. Para entender por qué es tan importante tener existencias y dar respuesta, tengamos en cuenta diferentes situaciones.
La primera es un brote de una enfermedad prevenible para la que se cuenta con existencias de vacunas. Mencionó las existencias del Gavi contra el cólera, la fiebre amarilla, el meningococo, la viruela y distintas especies del virus de Ébola. En los años transcurridos de la pandemia de COVID-19, varias veces se han necesitado estas vacunas con una aceleración mayor. Hubo más de 60 brotes que requirieron un despliegue de vacunas y el cólera fue el principal impulsor. Los motivos de este aumento son complejos, el cambio climático, la fragilidad y la desinformación sobre vacunas tienen todos un papel. Es muy probable que los recortes agravarán la situación. La importancia estratégica de la existencia de vacunas, lamentablemente, no va a ser sino aumentar con el tiempo. Quiero mencionar las existencias globales que ayudaron a hacer frente a la demanda impredecible que en el pasado pesó en la sostenibilidad de las vacunas que se utilizaban para respuesta a los brotes. Una existencia estratégica garantiza que haya un mercado para las vacunas para responder, lo que brinda a los fabricantes un indicio para invertir en una existencia sostenible. La gestión a nivel global, como BioMundial, garantiza que las vacunas sean accesibles para todos los países del mundo. las existencias, sin embargo, llevan tiempo y en algunos casos tenemos que recurrir a otro tipo de respuesta rápida para garantizar el acceso a vacunas de emergencia. Téngase en cuenta una segunda posibilidad en la que hay un brote de una enfermedad para la que hay una licencia para uso de emergencia de la vacuna, pero no hay una existencia estratégica a nivel global. En ese caso, es esencial que los países afectados puedan recurrir con rapidez a las dosis necesarias para responder con prontitud, evitar la transmisión y salvar vidas. Para muchos países, esto puede ser más que lo que pueden hacer. Y en ese caso, el mecanismo de financiación de emergencia de Gavi es fundamental la activación del fondo, así que se evite esperar a los donantes y evitar las demoras. Gavi puede responder accediendo rápidamente a los fondos para ayudar a todos los países afectados o en riesgo. La consolidación de la demanda de esta manera es un claro indicio a los fabricantes que entonces aumentan la producción y garantizan que se pueda satisfacer la demanda. De esa manera Gabi pudo garantizar que medio millón de vacunas contra viruela pudiesen estar preparadas para enviar a la RDC y a otros países durante el brote de 2024. Hay una tercera situación más compleja, un aumento de un brote de una enfermedad para la que no hay vacunas con licencia. La falta de una vacuna contra el virus de Ebola Bundibukyo es uno de los factores que contribuyen al agravamiento del brote en el este de la RDC, como todos ustedes saben. En casos como este, el Fondo de Primera Respuesta puede aportar fondos para brindar un incentivo a los fabricantes y acelerar el acceso a las vacunas una vez que son aprobadas para su uso. Habrán observado que recientemente Gavi hizo un compromiso de más de 40 millones de dólares para acelerar el desarrollo y despliegue de nuevas vacunas contra el virus de Ébola Bundibugyo. Este mecanismo complementa la labor de nuestra agencia hermana CEPI y complementa su labor crucial para acelerar la investigación y el desarrollo de vacunas. Subrayo que la disposición a investigar y la existencia de vacunas son fundamentales para poder efectuar un despliegue de emergencia y fortalecer la defensa de todos los países. Estos mecanismos solo son posibles a través de alianzas multilaterales y cooperación. Y Gavi, como alianza, encarna precisamente este tipo de alianza multilateral que produce resultados. Este principio de alianza es el eje de la agenda de transformación de Gavi, porque en un entorno cada vez más limitado, El camino no es crear nuevas estructuras, sino garantizar que los actores existentes, a través de sus ventajas comparativas, puedan compartir resultados. Por eso es vital que la arquitectura del PPPR se base en lo mejor de los mecanismos multilaterales que ya existen. Se debe integrar los instrumentos existentes y centrarse en la complementariedad y no en la fragmentación o la duplicación. Para finalizar, debo mencionar que hay importantes brechas, más allá de la coordinación, que requieren mucha atención. Ya he aducido que la creación de instrumentos similares para el diagnóstico es algo que ya debería haber ocurrido. Esto implica pensar en nuevos modelos de financiación para poder mantener las existencias como bien público mundial en materia de salud y póliza de seguro a la vez. En cuanto a si se necesita un instrumento de financiación del nivel de la pandemia para complementar el Fondo de Primera Respuesta de Gavi y para consolidarlo e integrarse con él, es una pregunta que se puede responder claramente con afirmativo. Pero quiero subrayar que el Fondo de Primera Respuesta tiene un valor de 500 millones de dólares y ha sido sumamente útil y ha brindado resultados ante brotes. Me refiero al MPOX, el ébola, pero no es suficiente para niveles de pandemia. Y es crucial, mientras las conversaciones están en marcha, en especial en el Banco Mundial, desarrollar un mecanismo de facilitación para la pandemia que pueda fortalecer el Fondo de Primera Respuesta, buscar respuestas será sumamente útil cuando surja la próxima pandemia. Espero que la declaración política de esta reunión sea aprobada por la Asamblea General y se implemente de inmediato en los países y en las asociaciones hermanas. Espero que la continuación de las negociaciones también sirva para responder muchas de las cuestiones pendientes. Y esperamos la plena operacionalización del acuerdo sobre pandemia como paso vital para un futuro en el que podamos estar preparados para responder a las amenazas de las pandemias. Gracias.
Muchas gracias, doctora Nishthar. Invito ahora a Joy Pumphrey, copresidente del Consejo Mundial de Seguimiento y Preparación para responder a esta pregunta. ¿Qué pueden hacer las alianzas que incluyan otros organismos, parlamentarios, organizaciones regionales, sociedad civil, sector privado y grupos de jóvenes para hacer frente a los llamamientos y coordinar la labor para fortalecer la prevención de la pandemia, la preparación y la respuesta a nivel nacional, regional y mundial.
Gracias, copresidente. Excelencias, estimados panelistas, colegas y amigos. Durante la última década se han logrado avances importantes en el fortalecimiento de la prevención, la preparación y la respuesta en la pandemia. Cuando se reunieron los líderes africanos y también los interlocutores para el desarrollo en 2023 para la primera reunión sobre prevención, preparación y respuesta a la pandemia en la ONU, acordaron cuestiones importantes para fortalecer la preparación. Tres años después, al evaluar la ejecución, tenemos que ser claros en cuanto a la realidad. Los riesgos de las pandemias son más rápidos que la preparación. Impulsarlos para fortalecer los avances se requieren alianzas sólidas y amplias. Todos los líderes mundiales y todos los interlocutores de todos los países y todos los continentes Los gobiernos, los organismos de la ONU, los parlamentarios, la sociedad civil, el sector privado, las comunidades, los jóvenes e incluso los interlocutores para el desarrollo, los bancos de desarrollo, el Fondo Mundial, el Fondo de Pandemia, la Fundación, el AGAB, todos tienen un papel importante a nivel nacional, regional y global. Son esenciales no solo para la implementación, sino para la identificación de riesgos y vulnerabilidades. aportando recursos y perspectivas para las decisiones en materia de preparación y para generar pruebas acerca de lo que funciona y lo que no. Pero una alianza efectiva requiere algo más que reunir a los actores y los recursos. Hay que trabajar desde la misma base con una evaluación justa y sincera de las pandemias, su preparación y su prevención. Para ello, es necesario mantener una vigilancia para identificar los riesgos inmediatos y las brechas en materia de prevención, sostener la atención política y la acción también entre las crisis y brindar a gobiernos e interlocutores una base común para una acción coordinada. Pero una vigilancia coordinada es una tarea que no se ha completado en la arquitectura de preparación. Y esto es importante. El monitoreo debe mostrarnos el compromiso como los asumidos en cuanto a acceso equitativo sobre medidas médicas y preparación y financiación se están convirtiendo en inversiones a nivel nacional. Y se impulsan la acción y la rendición de cuentas cuando eso no ocurre. En los últimos años, La Junta ha trabajado arduamente para verificar la preparación global, identificar las vulnerabilidades y mantener el riesgo de las pandemias en la agenda política. En la Cumbre Mundial del mes próximo publicaremos nuestro informe con las conclusiones de esa experiencia y estableciendo prioridades y recomendaciones para el futuro del monitoreo del riesgo de pandemias. Algo claro es que el monitoreo tiene que estar a la altura de los riesgos que afronta el mundo. Tiene que tener el panorama completo de los riesgos de pandemia a través de un enfoque de una salud única en materia de salud humana, animal y ambiental y mostrando dónde se acumulan las vulnerabilidades, donde no hay preparaciones y donde se necesita acción antes de que esos riesgos se conviertan en crisis. A medida que los países avanzan en la ejecución del acuerdo sobre las pandemias, las regulaciones enmendadas y otras cuestiones relativas a la prevención, preparación, respuesta a las pandemias, tenemos que saber. si estos esfuerzos están haciendo que el mundo sea más seguro. Instamos entonces a los Estados miembros y a otros asociados a que utilicen la Asamblea Mundial de la Salud para establecer a nivel moderno mundial un mecanismo con capacidad de investigación independiente para el riesgo y la prevención de las pandemias, donde la información se aúne y se pueda brindar una evaluación franca y completa acerca de si el mundo está preparado y dónde siguen habiendo vulnerabilidades y no se está avanzando. Se deben identificar los riesgos y las brechas y dar a los líderes las pruebas que necesitan para actuar a través de la asamblea, la gobernanza mundial, la gobernanza y la asamblea general de la ONU. El mundo no debería necesitar otra pandemia para revelar dónde están las brechas. Conocemos muchas de ellas. Lo que necesitamos es el compromiso político para que sean visibles, para abordarlas sistemáticamente y actuar antes de que surja la próxima crisis. Ese es el reto que tenemos ante nosotros y la responsabilidad que compartimos, lo que requiere la adopción de una declaración política enérgica de los jefes de Estado. Muchas gracias.
Gracias a la señora Fumfai, doy ahora la palabra al doctor Dennis Mukwege, fundador de la Fundación del Hospital Panzi y Premio Nobel de los Ancianos y miembro de los sabios, para abordar esta pregunta, ¿cómo pueden los Estados miembros fortalecer la cooperación y la solidaridad multilateral para mejorar la coordinación, la confianza, la transparencia y la acción colectiva durante las futuras emergencias sanitarias, respetando al mismo tiempo la soberanía nacional?
Muchas gracias, excelencia. Señoras y señores, es para mí un honor dirigirme a ustedes hoy durante esta reunión de alto nivel. Estamos reunidos aquí en Nueva York. La epidemia de ébola, cuyo avance es el más rápido que se haya registrado a solo en mi país desde hace meses. La epidemia de Bundibugyo puede generar consecuencias en materia de prevención de la pandemia, cuando el mundo durante más de 30 años ha dejado de lado un sistema y el sistema de salud ha afectado a la población. Una epidemia que se debería haber contenido a nivel local y ha sido la más grave de la historia de mi país. La manera en que aunemos nuestros esfuerzos para controlar este virus es una prueba real de nuestro compromiso mundial y de nuestra solidaridad ante amenazas como esa para la salud pública. Una cooperación eficaz debe fortalecer la capacidad de los Estados para decidirse y actuar conscientes de que un agente patógeno no respeta las fronteras ni las líneas de alto el fuego. La soberanía nacional y la cooperación multilateral no se contradicen, sino que se complementan. Es necesario aclarar, sin embargo, el papel que corresponde a las autoridades nacionales, a las organizaciones regionales, a la OMS y a los interlocutores internacionales, a fin de evitar la fragmentación y la existencia de estructuras paralelas que afectan la autoridad del Estado que afronta una urgencia. Algunos se inquietan por el hecho de que el multilateralismo estaría en crisis y se podría convertir en un concepto demasiado abstracto para poder tener pertinencia ante los ojos de la población que está en las zonas de crisis. Permítaseme ser claro. Para los habitantes de Ituri y del Kivu septentrional, el multilateralismo no es una abstracción. Es una cuestión de vida o muerte. Es la diferencia entre una vacuna que llega a tiempo y una vacuna a la que hay que esperar mientras las familias se ven diezmadas. Quiero subrayar cuatro principios clave que deberían regir todos los debates sobre prevención, preparación y respuesta ante las pandemias. Primero, la rapidez y la equidad son esenciales. La capacidad necesaria en ambos sentidos debe desarrollarse mucho antes de que surja una epidemia. y no se las deben improvisar en plena crisis. Hay que desarrollar mecanismos transparentes y recíprocos que permitan compartir rápidamente datos, secuencias e información epidemiológica que deben tener garantías en cuanto a la utilización de datos y la participación en los beneficios. Sin duda, esperamos que el anexo PAPS pueda rápidamente ser objeto de acuerdo. La solidaridad es la segunda cuestión y es primordial, sobre todo una vez que la crisis ha dejado de aparecer en los medios. Tenemos que respaldar y colaborar en todas las etapas de prevención, pero también La solidaridad no debe significar que el país que afronte esta cuestión y que los países que tienen los datos tengan que esperar hasta que finalice la situación para poder acceder a los productos que deriven de esa investigación. Tercero, las alianzas son esenciales y las más sólidas son las que generan una transferencia de capacidad y no solamente de recursos. Los países afectados y sus científicos deben ser el eje de la producción de conocimiento, de la gobernanza de datos y de las decisiones relativas a la investigación y las intervenciones. Por último, la coordinación es fundamental. Las pandemias no son jamás simples crisis sanitarias. Requieren un enfoque integral que incluya a la totalidad del gobierno y de la sociedad, que tenga en cuenta los vínculos entre los conflictos, la pobreza, la discriminación, la falta de educación, e incluso el patriarcado, porque vemos que la epidemia en la RDC muestra que las mujeres son las más afectadas. Es una condición sine qua non para establecer confianza, implicar a las comunidades, algo que suele constituir el elemento más valioso para responder con rapidez a las pandemias. Preparémonos desde hoy para afrontar los futuros brotes de pandemia. Porque esto es ineluctable. Gracias.
Gracias, Excelencia. Invito ahora a los miembros de las delegaciones a formular sus observaciones en el marco de un debate interactivo. Como se indicó previamente, no hay lista de oradores. Las delegaciones que deseen intervenir deben presionar el micrófono para pedir la palabra. Daremos la palabra en el orden en que la hayan pedido. Los jefes de Estado o de Gobierno tienen prioridad. Su delegación está representada por un jefe de Estado o de Gobierno, o si van a hablar en nombre de un Estado, por favor informen a la Secretaría. las organizaciones de la sociedad civil, les pedimos que se acerquen al equipo de la OMS que se encuentra en la mesa junto a la puerta. Se dará la palabra a todos los representantes de los Estados miembros, observadores, entidades de la ONU y organizaciones de la sociedad civil. El tiempo será de dos minutos para las delegaciones a título individual y tres para las declaraciones en nombre de grupos de Estados. Por otro lado, pido a los oradores y oradoras que pronuncien sus declaraciones a un ritmo razonable y envíen una copia del texto a e-statements@un.org, a fin de facilitar la interpretación a los otros idiomas oficiales de la ONU. Pido a los participantes que respeten el tiempo impartido, a fin de que todos los oradores tengan la posibilidad de usar la palabra. habrá un indicador en la pantalla para que sepan cuánto tiempo les queda para completar su intervención. Si superan el tiempo impartido, se apagará automáticamente el micrófono. Pido con antelación disculpas a las personas que serán interrumpidas. Como se ha informado a las delegaciones, por el interés que genera esta mesa redonda, lamentablemente, tenemos que adoptar estas medidas para poder escuchar al mayor número de oradores en el limitado tiempo del que disponemos, les agradezco desde ya su comprensión. Por último, recuerdo la carta difundida por el presidente de la Asamblea General el 16 de septiembre, en la que anunció que se dará la palabra a cada orador sin que se haya señalado su nombre y su título. Le doy mi palabra a mi homólogo para que invite al primer Estado miembro. Doy ahora la palabra a Nigeria, luego Sudáfrica y luego Tailandia. Sudáfrica, por favor.
Gracias. Sudáfrica celebra la atención que da este panel, dado que Aún tenemos recuerdos muy frescos de la pandemia de COVID-19. Nuestros científicos fueron los primeros del mundo en identificar las variantes Beta y Ómicron de la COVID-19 a través de investigación genómica. En ambos casos, hubo prohibiciones para viajar que se aplicaron con suma rapidez y con escasa justificación científica, aun cuando las variantes ya se habían propagado. Esa experiencia sigue siendo para nosotros la más clara lección de que la transparencia tiene que contar con confianza y no con castigos. Un país que comparte datos pronto no debe ser penalizado por hacerlo. Se debe establecer una estructura de incentivos por la divulgación en lugar de desalentarla. A partir de esto, tenemos tres observaciones que formular. Por un lado, el multilateralismo inclusivo para las regiones en desarrollo tienen que servir para diseñar sistemas de alerta temprana. Y estos países no tienen que ser simplemente objeto de decisiones. Segundo, Un sistema de una salud única que tenga en cuenta la salud humana, animal y ambiental tiene que servir y debe incluir para generar confianza en las comunidades. Tercero, una solidaridad vinculante. La adopción de medidas voluntarias resultó insuficiente durante el COVID-19. Un multilateralismo coordinado es muy importante, sin gestos discrecionales que se puedan perder bajo presión política interna. Se apaga el micrófono.
Gracias al representante de Sudáfrica. Me permito recordar a los oradores que por favor cumplan con el límite de dos minutos para delegaciones que hablen en forma individual o tres minutos para quienes hablen a nombre de grupos de Estados. Invito ahora a Tailandia a hacer uso de la palabra.
Excelencias, distinguidos participantes. COVID-19 dejó en claro que la preparación es una responsabilidad nacional. Pero la pandemia y hacer frente a la pandemia es algo compartido. Para Tailandia, lo que aprendimos a través de nuestra acción colectiva fue esto. Tenemos que consolidar la preparación antes de que comience una crisis a través de una labor en materia de salud. La preparación debe llevarse a cabo a nivel comunitario. Hemos trabajado en forma voluntaria con las comunidades. Hay que tomar medidas para la detección pronta y hay que tener en cuenta la comunicación y la respuesta. Segundo, la preparación nacional tiene que ir más allá de las fronteras. Hay que difundir la información con rapidez y cooperar con rapidez. Un sistema de alerta temprana solo sirve cuando permite una evaluación compartida, una acción compartida y temprana. Consideramos que los mecanismos nacionales, en particular los de la CIAM, tienen que servir para mejorar la preparación nacional y la seguridad global, compartiendo información y la coordinación más allá de las fronteras, respetando plenamente la soberanía nacional. Tercero, los compromisos multilaterales tienen que tener en cuenta las normas internacionales. Tiene que haber un acuerdo que se habrá de medir por lo que se logre sobre el terreno. Se corta el micrófono. Muchas gracias.
Invito ahora al Brasil a hacer uso de la palabra.
Gracias. La pandemia de COVID nos enseñó que la seguridad sanitaria mundial no se puede lograr sin equidad. Una de las claras experiencias fue que la desigualdad en el acceso a las vacunas, los diagnósticos y otros elementos tecnológicos socavan nuestra respuesta colectiva. Para el Brasil, el fortalecimiento de la prevención, la preparación y la respuesta a la pandemia requiere algo más que el desarrollo de nuevas tecnologías. requiere garantizar que estas tecnologías sean accesibles para todos a través de producción regional y local, transferencia de tecnología y fuertes sistemas de salud. Como dijo el ministro Alejandro Padilla, la innovación sin acceso no es innovación, es injusticia. La inversión en capacidad productiva no es solo una expresión de solidaridad, sino una estrategia para la seguridad colectiva. Aprendimos también que la confianza es un componente crucial de la preparación. La falta de información puede socavar la vacunación, las medidas de salud pública y la confianza en las instituciones. Una comunicación transparente, pragmática y una participación con las comunidades tiene que ser integral para la preparación ante las pandemias. A nivel global, ningún país puede hacer frente a una pandemia por sí solo. El Brasil sigue firmemente comprometido con la cooperación multilateral y, en particular, con la participación en completar las negociaciones sobre el acceso de PABS para establecer un acceso equitativo en materia de patógenos y una rápida participación de patógenos y secuencias para poder generar una participación o un beneficio. Por último, los enfoques de una salud y participación de todos y se corta el micrófono.
Muchas gracias, excelencia. Invito ahora a Francia a hacer uso de la palabra.
Muchas gracias, señores copresidentes, excelencias, damas y caballeros. En primera instancia, deseo agradecer a los ponentes por sus exposiciones tan esclarecedoras. La pandemia de la COVID-19 fue un electroshock. Nos recordó de forma brutal que los virus no conocen de fronteras y que ningún país, independientemente de su poderío, puede afrontar una crisis sanitaria mundial por sí solo. Justamente por eso, en mayo de 2025, después de tres años de negociaciones, se adoptó un acuerdo. Nosotros nos enorgullecimos en co-presidir el órgano intergubernamental de negociación junto con Sudáfrica. Y nuestro mensaje hoy es muy claro. La adopción del acuerdo sobre las pandemias en el seno de la Asamblea de la OMS fue un avance histórico, tanto en el ámbito del multilateralismo como de la equidad, como de la seguridad sanitaria. La entrada en vigor del acuerdo, sin embargo, depende de la adopción del anexo sobre el acceso a los patógenos, así como también la distribución de otras responsabilidades, el VAPS que se está negociando en Ginebra. Han transcurrido seis años desde el estallido de la pandemia. Y después de todos los esfuerzos que hemos acometido, no podemos permitirnos afrontar otra pandemia exhibiendo las mismas vulnerabilidades en materia de prevención, de preparación, de equidad y de respuesta. con el ExPAP, podemos cambiar la situación. Llevar a buen puerto las negociaciones de este anexo es imperioso. Pueden contar con la contribución de Francia para que concluyan rápidamente las negociaciones, porque proteger la salud de la población es garantizar la paz, la seguridad, la estabilidad y el futuro de nuestras sociedades. Gracias.
Agradezco a la representante de Francia. Y le concedo el uso de la palabra a la representación del UNICEF.
Muchas gracias. La preparación no debe quedarse en planes de acción, declaraciones y en las entidades institucionales. Debe estar presente en el cotidiano de las comunidades. El estallido del ébola lo deja claro. no se están pudiendo avanzar con las vacunaciones. También se está reduciendo el apoyo prenatal y durante los partos. Todo esto perturba también las vidas, el cotidiano en el que dependen los niños, niñas y las familias. Por eso hay que reforzar el vínculo entre las comunidades y el sistema de salud. En caso de emergencia, hay que crear confianza rápidamente para cambiar las conductas, frenar el contagio e identificar los casos. La preparación pasa por Crear sistemas de confianza a lo largo de los años para que los servicios de salud, las escuelas, los líderes religiosos, las mujeres, las comunidades, las redes y todos los actores estén conectados. Hay que poder fortalecer los sistemas locales, las redes y crear más confianza. Esto crea un ciclo de mayor preparación. Invertir en emergencia permite atender las crisis, pero también reforzar los sistemas de y proteger los servicios esenciales. Porque esto permite crear confianza a largo plazo. Y si las comunidades informadas confían en los sistemas, están también mejor preparadas para las emergencias por venir. Todo esto debe reforzar el liderazgo, la titularidad, teniendo en cuenta las prioridades locales. fortalecer los sistemas, crear confianza y que las comunidades estén más resilientes para el futuro. UNICEF, junto con sus socios, están dispuestos a apoyar a los países y trabajaremos de forma colaborativa para estar preparados para la próxima pandemia. Muchas gracias.
Muchas gracias a la UNICEF. Le doy ahora el uso de la palabra a la siguiente delegación.
Presidente, Excelencias, la pandemia reciente demostró que la seguridad sanitaria es una responsabilidad común. Para Croacia, esto pasa por reforzar la capacidad del monitoreo del sistema de los trabajadores. Por otra parte, ningún país puede tratar este tipo de emergencias por sí solos. Croacia está a favor de una respuesta coordinada a nivel europeo y mundial, respetando plenamente la situación nacional, partiendo de intercambio de información y también que podamos apoyarnos unos a otros. Los acuerdos internacionales y los marcos internacionales son importantes, pero su valor depende de que se los pueda aplicar. Esto pasa por compromiso político, fondos y rendición de cuentas. La reciente pandemia también nos recordó que la preparación va más allá del sector de salud. A través del enfoque de una salud única, se toma en cuenta la salud ambiental, humana y de los animales. Justamente hay que extraer las lecciones de la última pandemia e invertir en preparación. Croacia está comprometida, como miembro de la Unión Europea que es, con estos esfuerzos. Y no debemos perder de vista el legado del doctor Sramprab, que anclo su visión de la salud en la cooperación internacional, la equidad y la solidaridad, que es igual de vigente ahora que en su momento su legado nos recuerda que la seguridad sanitaria no pasa solo por responder a las crisis, sino que también pasa por crear sociedades resilientes y garantizar la salud y la protección y que todo esto esté a disposición de todas y todos. Gracias.
Agradezco a Croacia por su intervención y le concedo el uso de la palabra a la India.
Muchas gracias, presidente. La India agradece la oportunidad que se le brinda de reflexionar sobre lo que hemos aprendido de la pandemia y de las recientes crisis sanitarias. El mensaje principal es claro. La preparación no puede empezar cuando hay un brote, debe empezar antes. La preparación debe ser institucionalizada, incorporando las capacidades correspondientes, los servicios de emergencia y contar también con los fondos necesarios. Hay que detectar y actuar rápidamente a través del monitoreo, teniendo en cuenta el monitoreo también genómico, sistemas sanitarios interoperables y también redes de laboratorios resilientes con medidas y prácticas de bioseguridad correspondientes. Hay que crear capacidad de emergencia antes de las crisis. Incluso capacitar a los trabajadores de emergencia, tomar medidas, contar con insumos, que los laboratorios estén listos, que haya una cadena de suministros establecida. India está a favor de una respuesta que tenga en cuenta todos los riesgos por parte de toda la sociedad y todo el gobierno. Y todo esto es fundamental. También hay que apoyar a la transferencia de tecnología, la fabricación regional, la diversificación de las cadenas de suministro, así como también acceso a a medidas de lucha. También hay que fortalecer el monitoreo transfronterizo, la colaboración entre laboratorios, la contratación de servicios públicos combinada, entre otros. A nivel mundial, necesitamos intercambiar información, contar con financiación y investigación y desarrollo coordinado. Todo esto siempre respetando la soberanía y garantizando que haya un intercambio responsable de patógenos y de información. Estamos comprometidos a aplicar lo que aprendimos de la pandemia de la COVID para que la preparación ante las crisis sanitarias futuras sea más consolidada y resiliente.
Agradezco a la India y le concedo el uso de la palabra a Japón.
Muchas gracias, copresidentes. La pandemia de la COVID-19 nos enseñó algo muy importante. No se puede preparar a una crisis durante la crisis. Tenemos que tener sistemas resilientes. Quisiera señalar lo siguiente. Primero, Japón considera que el fortalecimiento de la prevención y de la respuesta, entre otros, es fundamental. Si bien tuvimos una de las tasas de mortalidad más bajas, la pandemia dejó al descubierto desafíos, por ejemplo, fragmentación en los mecanismos mando y de coordinación. Hemos fortalecido nuestra capacidad en este ámbito a través del establecimiento de diferentes niveles de gabinete que se ocupan de estas cuestiones a nivel mundial. También hemos contribuido a la cooperación internacional, por ejemplo, apoyo a la respuesta ante el ébola y la viruela en África, pero también hemos contribuido al establecimiento del ACFI. La comunidad internacional ha logrado hitos importantes, por ejemplo, la adopción del acuerdo de la pandemia de la OMS, así como también otras enmiendas. La prioridad ahora es concluir las negociaciones sobre el anexo para que se pueda dar plena aplicación. Por otra parte, también hay que contar con una arquitectura sanitaria más consolidada. Estamos comprometidos con el proceso conjunto de reforma, como miro que somos del equipo de tareas especiales. Por otra parte, también creemos que las lecciones e inversiones sobre la prevención, preparación y respuesta son fundamentales. A través de diferentes iniciativas, junto con la OMS y el Banco Mundial, apoyamos el intercambio de información, creación de capacidad para que los países puedan reforzar su capacidad, financiación y sistemas. Nos preparamos para la reunión 2027. Estamos comprometidos a seguir trabajando en todas estas cuestiones junto con todos los socios. Gracias.
Agradezco a Japón y le concedo la palabra a Polonia.
Muchas gracias, Presidenta. Excelencia, la pandemia de la COVID-19 nos enseñó mucho, pero sobre todo nos demostró la importancia clave de un sistema de salud resiliente y también el papel fundamental de los trabajadores de salud. Pero también demostró que una detección temprana de las amenazas y un intercambio oportuno de información resulta clave para la protección de la salud pública y salvar vidas. Ahora, quizás lo más importante que nos enseñó es que la preparación empieza por la confianza entre los gobiernos y la ciudadanía, entre los países. en la ciencia y también mantener esa confianza en caso de crisis. La comunidad internacional tiene que actuar de forma unida. Cuando surja la próxima pandemia, no se preguntará si los países son ricos, pobres, grandes, pequeños, sino que lo que pondrá a prueba es si estamos preparados y si sabemos trabajar juntos. Creemos en el valor de la cooperación científica internacional. El conocimiento se multiplica cuando se comparte. Lo mismo se aplica a la preparación ante la pandemia. Creemos que el multilateralismo tiene un papel clave que desempeñar en la protección de la salud mundial. Todo lo que se ha logrado en los últimos años demuestra lo que se puede lograr cuando los países trabajan codo a codo. Todos los países tienen algo que aportar, algo que aprender. Algunos países han desarrollado sistemas de alerta temprana útiles. Otros han mejorado los programas de vacunas, de respuesta a emergencias, participación de las comunidades o soluciones de salud digitales. Por eso, la cooperación multilateral con el foco puesto en el bien común es fundamental. La preparación no pasa solo por responder a la siguiente crisis, sino que pasa por crear sistemas más reforzados. Hace falta sistemas de monitoreo e intercambio de información si se interrumpe la intervención.
Agradezco a la representante de Polonia y le cedo la palabra a la copresidente para que anuncie la siguiente intervención.
Le doy la palabra a la representación de la Coalición para la Preparación a las Epidemias e Innovaciones Conexas. Adelante.
Excelencias, damas y caballeros. Primero quiero encomiar la declaración y todo lo que allí se recoge. En nombre de la coalición para la preparación y el conocimiento en materia de pandemias, refrendamos el que se haya incluido en la declaración la puesta a disposición de las vacunas y otras pruebas de tratamiento en los primeros 100 días de la pandemia. Ahora, esto es algo de lo que toma la titularidad de las Naciones Unidas. Está claro que tomar medidas de lucha son fundamentales para la equidad de la seguridad y la igualdad. Una de las tragedias de la COVID vino dada porque la ciencia avanzó muy rápido, pero el acceso a esta no. Cumplir con este plazo de 100 días pasa por redes reglamentarias de laboratorios y de intercambio de información que se hayan probado antes de las crisis, que tengan capacidad de distribución, que permitan que haya un acceso regional a las medidas. Estos son los objetivos justamente de nuestra labor. Queremos fortalecer la elaboración de vacunas para patógenos principales, que se avance con tecnologías en plataforma y conectar a las redes mundiales para que funcionen un sistema único cuando estalle una emergencia. No hay gobierno, institución o empresa que pueda hacer esto por sí sola. Nuestro modelo de coalición permite a los socios del sector público, privado y de la sociedad civil trabajar juntos. El reciente brote del ébola nos demuestra que tenemos que trabajar juntos para que se puedan fabricar medidas médicas en tiempo y forma. Se interrumpe la intervención.
Le concedo.
El uso de la palabra a la distinguida representación de los Estados Unidos de América.
Presidentes, distinguidas representaciones, gracias por organizar esta reunión. La acción coordinada para respuesta, prevención Y preparación debe partir de autonomía, capacidad nacional, pero también cooperación. Los países que puedan detectar, evaluar y responder a las amenazas a nivel nacional son los mejores socios para evitar amenazas emergentes antes de que perturben vidas y economías en el mundo. Estados Unidos de América está a favor de mayor cooperación a través de acuerdos bilaterales, regionales, o mejor dicho, de intercambios que tengan por objetivo resultados. Los intereses burocráticos institucionales han frenado todo esto. La prevención, detección y respuesta a los brotes que evitan el contagio es lo importante. Por esto, nosotros estamos a favor de las alianzas entre gobiernos y también innovadores del sector privado, entre otros. Centrándonos en la creación de capacidad medible, el fortalecimiento del desempeño de los sistemas de respuesta y monitoreo de las enfermedades, así como también mejorando la transparencia y la capacidad a nivel mundial. Intercambiar prácticas tiene utilidad si los países pueden ser francos sobre lo que funcionó y lo que no. Mantener el impulso político para estos esfuerzos pasa por mantener el foco puesto en los resultados que queremos obtener. Entamos a los Estados miembros a centrarse, a avanzar en todas estas cuestiones. Estados Unidos de América está comprometido a trabajar junto con otros Estados miembros para fortalecer las acciones en el plano nacional, regional e internacional. Esperamos seguir intercambiando con franqueza todo lo que se ha aprendido. Muchas gracias.
Thank you.
Gracias, le concedo el uso de la palabra a la distinguida representación de Suecia.
Muchas gracias, presidente. Excelencias, colegas. Suecia cree que el multilateralismo efectivo sigue siendo la mejor herramienta de que disponemos para la prevención, la preparación y la respuesta a las pandemias del futuro y debe regirse por los siguientes principios: la equidad, la eficacia, la rendición de cuentas y la obtención de resultados. Valoramos la labor de los socios multilaterales, incluidos la OMS, la UNICEF, el Gavi, el Fondo Mundial, el UNFPA, así como también el EBI. Por otra parte, está claro que la arquitectura de hoy flaquea y que hay cada vez más demandas para, o se exige cada vez más, mejor dicho, que el sistema sea eficiente. El ecosistema de salud mundial debe ser objeto de una reforma. Hay que desplegar esfuerzos que no se dupliquen entre sí. De cara al futuro, es fundamental que el proceso de reforma liderado por la OMS cumpla para todos y que podamos concluir las negociaciones del anexo al acuerdo sobre las pandemias de forma exitosa. Cogemos con agrado la iniciativa de reforma del ACRA, que subraya la titularidad nacional, la rendición de cuentas, el concentrarse en los bienes públicos mundiales y también la solidaridad internacional. El liderazgo nacional debe ser clave. y la comunidad internacional debe prestar apoyo y poner a disposición financiación para hacer frente a las amenazas, incluida la resistencia antimicrobiana, a través del enfoque de una salud única. También hay que contar con sistemas de atención médica primaria fortalecidos, acceso a los servicios en pie de igualdad, respeto a los derechos humanos, salud sexual y reproductiva. Todo esto es fundamental. Esto es un requisito sine qua non. Las pandemias no conocen de fronteras. Nuestra respuesta tampoco puede restringirse a estas. A través del multilateralismo renovado, las instituciones reforzadas y la rendición de cuentas ampliada, podemos construir un sistema de preparación a las pandemias más equitativo, resiliente y que pueda responder y proteger a todos. Gracias, señor presidente.
Le concedo la palabra a la representación de Egipto.
Señor presidente, excelencias, distinguidas representaciones, la COVID-19 fue una prueba para nuestro sistema sanitario mundial, pero no fue la última. La comunidad internacional ha seguido enfrentando brotes, como por ejemplo la cólera, el ébola, la viruela, etcétera. Ha crecido la presión respecto de sistemas de salud ya fragilizados. Estas experiencias nos dejan una lección muy clara. La respuesta debe ser una capacidad permanente para anticipar, prevenir, detectar y responder a una situación de emergencia cambiante. Para Egipto, la resiliencia debe ser incorporada en los sistemas sanitarios antes de que estalle una crisis. Y todo esto se tiene que incluir en los sistemas que atienden a la población día a día. Por otra parte, ningún país puede tratar una crisis transnacional solo. El liderazgo y la. soberanía es muy importante, pero también debe haberse acompañado de multilateralismo, transparencia, confianza, intercambio oportuno de información. El acuerdo de la pandemia de la OMS, con todas sus disposiciones, es una oportunidad única para poder llevar a los compromisos políticos a mayor colaboración, equidad y confianza. Hay que reconocer los ministerios de salud no son los únicos que tienen que intervenir. Hace falta una respuesta que incluya a todo el gobierno de toda la salud. Y hay que llevar a la práctica el concepto de una salud única. El brote de enfermedades no respeta los marcos institucionales. Hay que tener en cuenta la interfaz ambiental, zoonótica y humana. Nuestros objetivos deben pasar de la respuesta a las crisis puntuales a una capacidad y una resiliencia a largo plazo. La cooperación, la solidaridad, entre otras, deben ser llevadas a la práctica.
Muchas gracias.
Gracias. la distinguida representación de Eslovenia en el uso de la palabra.
Muchas gracias, presidente. Excelencias, Eslovenia sabe que la preparación exige invertir en la salud pública, en la resiliencia y en la confianza. Hay que contar con alertas a los y también con capacidad de laboratorios, entre otros. Hay que tener sistemas de datos y de interoperabilidad. Hay que reforzar a los profesionales en el ámbito de la epidemiología e incorporar a la comunidad. Los dos miembros deben reforzar la cooperación a través de notificación, evaluación de los riesgos, ejercicios transfronterizos, así como también disposiciones prácticas para poder prestarse asistencia. En el plan de la Unión Europea, las medidas médicas que se combinan son muy importantes. Por eso hay que prestar apoyo a nivel regional e internacional. Por otra parte, el papel coordinador de la OMS, así como también de aplicación de normativa de salud, sin olvidar los puntos focales con buenos recursos siguen siendo importantes. La confianza del público depende de una comunicación transparente de las pruebas. de las incertidumbres. Y la solidaridad exige apoyo sostenido para crear más capacidad. Las alianzas incluyentes hacen que sea más fácil prepararse. Y esta cooperación también se tiene que mantener a través de la planificación, la aplicación y la evaluación con una participación clara, intergeneracional y también prestando particular atención a los grupos vulnerables. La sociedad civil, el sector privado, el sector público y académico deben cumplir con sus funciones Hay que apoyar con datos, pruebas documentales, también con capacidad de fabricación, etcétera. Muchas gracias.
Muchas gracias a usted. Le concedo el uso de la palabra a la distinguida representación del PNUD.
Presidente, Excelencias. Las pandemias no son únicamente emergencias sanitarias, son crisis de desarrollo que dejan al descubierto las vulnerabilidades y fragilidades de los sistemas. La experiencia del PNUD nos deja tres enseñanzas. Primero, las pandemias no surgen de la nada. El riesgo es mayor allí a donde se combinan vulnerabilidades, por ejemplo, presiones climáticas y ambientales, un mayor avance de los patógenos, desconfianza en las instituciones, pobreza, desigualdad y conflicto. Por eso hay que poner el foco en la prevención, incluido a través del enfoque de una salud única. Y esto es clave para tratar los detonantes. Por otra parte, la preparación ante una pandemia no puede ser una arquitectura de respuesta a una crisis única, ni tampoco ser una responsabilidad que le recae solo al sector de salud. Los sistemas que ayudan a los países a prevenir y a responder son igual de importantes tanto para el desarrollo como para la resiliencia. Las instituciones capaces, hay que contar con infraestructura digital y datos, fiables, protección social, confianza del pública. Por otra parte, el acceso equitativo a las tecnologías de salud que salvan vidas debe ser nuestro norte. La equidad mejor dicho, esto exige financiación sostenible, transferencia de tecnología, fabricación, capacidad regulatoria, entre otros. Y la capacidad también de poner a disposición vacunas, kits de diagnóstico y medicación cuando sea necesario. Finalizar el anexo PABS va en este sentido. La titularidad y la autonomía de las comunidades y los países es fundamental. Esto no significa que haya que poner todas las responsabilidades sobre los hombros de países que no tienen todos los recursos. La inversión nacional y la solidaridad internacional deben ir de la mano. El PNUD va a seguir trabajando con los países y los socios para fortalecer las políticas, instituciones y capacidades que permiten responder, prepararse y prevenir las pandemias. Se interrumpe la intervención.
Gracias.
Le doy el uso de la palabra a la distinguida representación de Canadá.
Muchas gracias a la distinguida presidencia y a todas las delegaciones que han intervenido esta mañana. Nos reunimos en un momento de importantes cambios. Hay cambios geopolíticos, desafíos operativos, fenómenos climáticos extremos, patógenos que surgen. Por ejemplo, el brote de ébola en curso en la RDC nos recuerda claramente por qué nuestra labor es fundamental. Demuestra por qué es importante intervenir tempranamente y por qué hay que reforzar la cooperación regional e internacional para seguir protegiendo. Canadá cree férreamente que la colaboración internacional es fundamental para evitar, prepararse y responder a una pandemia con un enfoque que abarque a toda la sociedad y a todo el gobierno, anclado en la equidad, la titularidad sostenida de los países y también la capacidad regional. Canadá también considera que la preparación debe abarcar medidas para una mayor resistencia de las comunidades, incluido en lo que hace a la salud sexual y reproductiva, igualdad de género y salud mental. En Canadá estamos trabajando nuestro plan de preparación ante las pandemias con los gobiernos territoriales y los socios de los pueblos indígenas para prepararnos a las pandemias a futuro. También hemos estado establecido un plan de respuesta de crisis para activar más apoyo a través de una colaboración estrecha con instancias gubernamentales y otros socios. Podemos asegurarnos de que el apoyo llegue a todos los que más lo necesitan y también que se puedan proteger a todos en Canadá y en el mundo. Los debates de hoy, así como también la adopción de la Declaración Política del 2026, serán una oportunidad para que podamos tener en cuenta todo lo que se ha logrado y que reafirmemos nuestro compromiso para con la equidad, la solidaridad y el accionar común. Muchas gracias.
Muchas gracias.
Le concedo el uso de la palabra a la distinguida representación de Dinamarca.
Excelencias, ministros, damas y caballeros, muchas gracias por echar luz sobre este tema tan importante y por permitirnos intercambiar las enseñanzas y las prácticas óptimas. Como director de un instituto encargado de salud, hay que contar con ecosistemas de salud que cuenten con apoyo de colaboración. Si invertimos en alianzas e infraestructura en momentos de estabilidad, podemos garantizar que tengamos la capacidad de investigación cuando surjan nuevas amenazas. No hay institución o país o región que pueda trabajar solo en esto. Por eso, la cooperación multilateral y multisectorial resulta clave. Debemos alinear nuestros esfuerzos, evitar las duplicaciones y compartir conocimientos de forma transfronteriza. Tenemos que seguir construyendo a partir de lo que ya existe para que los recursos se puedan movilizar rápidamente cuando surjan nuevas amenazas a la salud. En mi ámbito, esto también pasa por nuclear a diferentes actores que pueden ser parte de las respuestas. Redes clínicas, ministerios, sector privado, instituciones de investigación, clínicas. Y al hacerlo, podemos fortalecer aquello que ya está funcionando, responder a las brechas y también dar una respuesta más resiliente y coordinada. La preparación a las pandemias es una responsabilidad común. Y la preparación eficaz empieza si trabajamos juntos antes de que surja la próxima crisis. Muchas gracias.
Gracias. Kirguistán tiene la palabra.
Distinguidos copresidentes y participantes, en nombre de Kirguistán, me complace dar la bienvenida a los participantes en el Grupo 1. Las lecciones de los últimos años nos han enseñado algo esencial. La preparación individual no tiene poder ante los riesgos de una pandemia mundial. Quiero subrayar lo que hemos aprendido como consecuencia de nuestra respuesta a esa emergencia. Primero, es necesaria una coordinación multilateral sólida sobre la base de un sistema de una salud única. Tenemos un mecanismo unificado de cooperación interinstitucional entre las autoridades, los organismos ambientales y los sistemas de salud. Eso nos permite seguir vigilando la situación ante las amenazas transfronterizas en materia de salud. Segundo, digitalización y transparencia. La transición a registros médicos digitales y los sistemas de colaboración con las plataformas de salud ayudan a reducir el error humano, acelerar la transmisión de notificaciones de emergencia y permiten el intercambio de datos dentro del país y a nivel internacional. Tercero, la confianza pública y la participación de todo el gobierno y de toda la sociedad. Las medidas para contrarrestar no son efectivas si no hay confianza pública. Prestamos especial atención a la alfabetización digital, la comunicación del riesgo en las comunidades locales y el fortalecimiento del papel de los trabajadores de la salud como proveedores de información precisa y confiable. Para finalizar, Kirguistán insta a la comunidad internacional a que consagre en la declaración política mecanismos claros para intercambiar las mejores prácticas, tecnologías y datos de vigilancia en la materia. Solo a través de una acción coordinada y transparente podremos hacer frente a cualquier amenaza que surja en el futuro. Muchas gracias.
Gracias. Kenia tiene ahora la palabra.
Gracias. Kenia. Acudo a esta reunión con la firme convicción de que la alerta temprana tiene que permitir adoptar medidas decisivas en todas partes. Instamos, entonces, a esta reunión a que se asuman tres compromisos. Primero, fortalecer el mandato de coordinación de la OMS e invertir en la CDC de África y en otras instituciones para que el continente pueda contener sus emergencias. En el África Oriental estamos construyendo evaluaciones de emergencias a través de la vigilancia y ejercicio de simulación, porque un brote en cualquier país es una amenaza para todos. Segundo, terminemos lo que comenzamos. Celebramos el acuerdo sobre la pandemia de la OMS y esperamos que se concluya su anexo sobre participación en la información. África tiene que aprovechar los beneficios sin ninguna exención. sin ninguna excepción. La soberanía no es un elemento que contradiga esto. No se deben poner castigos ni medidas que afecten los viajes. Tercero, afrontamos las condiciones teniendo en cuenta que una salud única tiene que unir la salud humana, animal y ambiental en un solo sistema de prevención. Hay que tratar a las comunidades, a las mujeres y a los niños como asociados. excelencia, la próxima pandemia no va a esperar nuestras negociaciones, ni por las instituciones que construyamos. Tenemos que tener en cuenta que tenemos que las tenemos que aprender las de las experiencias, estamos dispuestos a compartir lo que sabemos y aprender a los demás. Fortalezcamos la equidad a través de medidas viables.
Gracias a Kenia. La Red de Parlamentarios Unidos, organización de la sociedad civil.
Hablo en nombre de la Red de Parlamentarios Unidos para la Salud Mundial, que representa a casi 600 miembros de parlamentos, congresos y senados de más de 120 países para promover una elaboración de políticas pragmáticas para contribuir a la preparación y la respuesta ante las pandemias. Muchos países siguen careciendo de planes multisectoriales. Una inversión sostenida es esencial. Y el fondo de la cuestión es muy claro. Sabemos hoy que necesitamos 31 millones de dólares, mil millones de dólares, se corrige el orador anualmente, para fortalecer nuestra arquitectura sanitaria mundial. Las pandemias representan más de 7 mil millones cada año si no respondemos adecuadamente. Mecanismos como el Fondo para la Pandemia son fundamentales, además de las alianzas público-privadas para colmar las brechas. Sabemos que la equidad es crucial. Y por ello, hay organizaciones que participan activamente, como GAVI, CEPI, MMPP y otras, que necesitan nuestro constante apoyo. Las Naciones Unidas y sus miembros tienen que reconocer al PPR como cuestión de seguridad nacional, mantener la equidad en el centro del acuerdo sobre la pandemia, movilizar de manera predecible y necesaria los fondos para establecer mecanismos de responsabilidad parlamentaria, involucrar a los parlamentarios en los foros mundiales, incluida la Asamblea General de la ONU y la Asamblea Mundial de la Salud. Si bien la salud mundial no puede evitar que haya amenazas, las pandemias son evitables. Depende de nosotros y es momento de actuar. Gracias.
Gracias al representante de la Red de Parlamentarios Unidos para la Salud Global. Tiene la palabra Angola.
Gracias. Para Angola, el multilateralismo implica transformar las amenazas compartidas en una acción colectiva. Las emergencias sanitarias no respetan fronteras y nuestra respuesta a la MPOX ha fortalecido la importancia de la cooperación regional e internacional. En 2026 padecimos un aumento de transmisión de MPOX, en especial en Cabinda, provincias que limitan con la RDC. Esto pone de relieve la realidad fundamental de que las amenazas de salud transfronteriza requieren soluciones transfronterizas. Los planes de respuesta de Angola en la materia siguen un enfoque de una salud única alineado con las directrices de África de la CDC y la OMS, diagnósticos de laboratorio, rápida respuesta y participación comunitaria. A partir de ello, subrayamos tres aprendizajes para la acción colectiva. Primero, la coordinación debe ser constante. con una responsabilidad clara y mecanismos de comunicación eficaces más allá de las fronteras y en todos los niveles del sistema sanitario. La información se tiene que compartir con rapidez y convertirse en acción. Las alertas transfronterizas, el intercambio de datos y la preparación son esenciales. Tercero, las comunidades tienen que ser el eje de la respuesta. La confianza, la comunicación eficaz y la participación de la comunidad son fundamentales para la preparación y la respuesta. El multilateralismo se demuestra a través de la acción, la participación en la información, la coordinación de las decisiones y el fortalecimiento de las capacidades para que ningún país enfrente solo una emergencia. Angola sigue decidida a asumir esta responsabilidad en favor de una seguridad regional en materia de salud. Gracias.
Gracias, Angola. Tiene la palabra Suiza.
Muchas gracias, señor copresidente. Señoras y señores, felicitamos a esta mesa redonda multipartita dedicada a la acción multilateral en materia de prevención, preparación y respuesta a las pandemias. Uno de los principales aprendizajes de la COVID-19 es que la preparación no puede construirse durante una crisis. tiene que existir antes de la próxima emergencia sanitaria mediante el fortalecimiento de sistemas de salud resilientes, una vigilancia eficaz, cadenas de aprovisionamiento seguras y una cooperación internacional sólida. Tenemos que aprovechar esta ocasión para convertir las enseñanzas de la pandemia en medidas durables para fortalecer la seguridad sanitaria mundial. Una acción eficaz en materia de preparación, prevención y respuesta se basa en la confianza, la transparencia y la cooperación más allá de las fronteras. Suiza sigue firmemente adhiriendo a un sistema multilateral robusto y una arquitectura mundial sanitaria sólida, con la OMS como eje. En forma paralela, las alianzas inclusivas con el mundo académico, la sociedad civil, las comunidades y el sector privado son esenciales para fortalecer la preparación, resiliencia y la coordinación en la acción. Necesitamos no solo una movilización de las autoridades públicas, sino también de todos los actores de la sociedad. A fin de prevenir y responder a los factores que promueven la emergencia de enfermedades infecciosas, Suiza asigna especial prioridad a un enfoque integrado, One Health. Para finalizar, no perdamos de vista nuestro objetivo común, hacer que el mundo esté mejor preparado para futuras emergencias sanitarias. La prevención, la preparación y la respuesta a las pandemias son una responsabilidad colectiva. Gracias.
Gracias a la delegación de Suiza. Tiene la palabra Alemania.
Copresidentes, excelencias, colegas. Los recientes brotes, como el de Bona el Antavirus, no recuerdan que ningún país puede prevenir, prepararse y responder a la pandemia solo. Alemania respalda lo que dijeron muchos estimados colegas. Necesitamos una cooperación multilateral y una coordinación multilateral sólida, en especial en tiempos en que el multilateralismo soporta mucha presión. Alemania está firmemente comprometido con los esfuerzos en cuanto al PPR. Una prevención efectiva comienza con la vigilancia y la pronta detección. Por ello, la OMS, a través del Centro de Recabación de Información en Berlín, es muy importante, fortalece la coordinación, la alerta temprana y la vigilancia a través del acceso mundial a los datos. Alemania se enorgullece en respaldar este instrumento eficaz políticamente y financieramente también. Asimismo, junto con Team Europe, Alemania trabaja con la Unión Africana y sus Estados miembros para impulsar a nivel local y regional la producción farmacéutica y de vacunas. Contribuimos también sustancialmente a varias iniciativas multilaterales clave, como CEPI, Gavi, el Fondo Global y el Fondo para la Pandemia. Asimismo, Una OMS firme, efectiva y con suficientes recursos es crucial para la adopción de medidas coordinadas y efectivas en materia de PPR. Por último, los marcos multilaterales sólidos son indispensables. Por eso, lograr un acuerdo en las negociaciones sobre las PAPS es crucial para que se pueda concluir el acuerdo sobre la pandemia. Alemania está dispuesta a continuar con estos esfuerzos colectivos en la Cumbre Mundial de la Salud de octubre en Berlín. Y se corta el micrófono. Gracias.
Gracias, presidente. La COVID-19 y las emergencias sanitarias recientes nos han dejado lecciones claras. En primer lugar, la prevención, preparación y respuesta a las emergencias sanitarias constituyen Un bien público global que, en un momento crucial en el que estamos reimaginando el ecosistema de salud global, debe considerarse una función central de cualquier arquitectura renovada. El conocimiento de la soberanía sanitaria estatal, que es central, no excluye la acción global, que sigue siendo necesaria para afrontar los desafíos como una emergencia pandémica que abordan las capacidades estatales. Por tanto, es necesario, por un lado, que la prevención, preparación y respuesta frente a las emergencias pandémicas sea un componente central en el ecosistema de salud global, y, de otro lado, que se refuerce un marco jurídico internacional. En esta línea, resulta esencial completar el armazón jurídico con la finalización de la negociación del PAPS, a la que luego me referiré. La prevención, preparación y respuesta deben basarse también en principios fundamentales como la equidad o la igualdad, porque la desigualdad es un multiplicador del riesgo pandémico. Nuestro desempeño debe medirse también por la capacidad de garantizar un acceso equitativo a vacunas, diagnósticos, tratamientos y otros productos sanitarios dentro de los países y entre ellos. Por eso, España impulsa, junto a Brasil, Noruega y Sudáfrica, un panel internacional sobre desigualdad. Queremos que la desigualdad en salud y la preparación frente a pandemias se integren en el ámbito de trabajo de este panel. La equidad no puede ser un añadido a la preparación frente a pandemias, tiene que ser una de sus condiciones de éxito. Prepararnos exige una mirada transversal, La salud se construye también desde las políticas sociales, económicas, ambientales y educativas. Por eso, defendemos que se aplique el enfoque salud en todas las políticas, con los derechos humanos y la equidad como principios transversales y una participación real de las comunidades, el sector científico y la sociedad civil. Porque frente a riesgos compartidos, necesitamos más soberanía sanitaria, menos desigualdad, más equidad y un multilateralismo.
Muchas gracias.
Tiene la palabra la Interpol.
Gracias. Hace seis años, nuestro mundo cambió profundamente por la pandemia de COVID-19. Una de las claras enseñanzas es que la pronta participación en la información, la coordinación firme y la confianza transfronteriza son esenciales para una respuesta eficaz. El cumplimiento de la ley tiene un importante papel en este esfuerzo colectivo. Primero, la Interpol contribuye a la alerta temprana e identificación de riesgos biológicos. Como la mayor organización de policía internacional, la Interpol tiene la única lista global de agentes biológicos y toxínicos que se pueden convertir en armas que puedan ser utilizados través de incidentes biológicos peligrosos. También tenemos BioTracker, un sistema de alerta temprana para compartir alertas sobre enfermedades inusuales y nuevas amenazas biológicas. Segundo, respaldamos el intercambio de información y la respuesta operacional mediante evaluaciones y análisis de amenazas, sesiones de capacitación para aumentar las capacidades en materia de aplicación de la ley y metodologías de prevención que utilizan los países miembros. Interpol, la aplicación de la ley, profesionales de la salud y otros para fortalecer la bioseguridad, intercambiar mejores prácticas y construir redes confiables antes de que ocurra la próxima crisis para aumentar la confianza. acerca de la fiebre porcina africana. Interpol y la Organización Mundial para la Salud Animal ayudó a garantizar mensajes coordinados de ambos servicios. Esta capacidad demostró el valor de coordinar la información a través de las fronteras. Mientras los Estados miembros fortalecen la prevención, preparación y respuesta a las pandemias, Interpol le da a la comunidad internacional reconocer la importancia de la aplicación de la ley. Gracias.
Gracias. Tiene la palabra Ghana.
Gracias. La COVID-19 nos enseñó algo complicado. Un virus puede cruzar la frontera en horas, pero la respuesta puede tardar semanas. La asistencia y la solidaridad internacional genuina tienen que proceder de la mano. La preparación antes de un brote es muy importante. Estamos fortaleciendo la vigilancia, las operaciones de emergencia, siguiendo nuestras evaluaciones internas y nuestro plan de salud. Una salud única tiene que convertirse en algo práctico. La salud ambiental, humana y animal tiene que operar de manera conjunta y no en forma aislada. Pero ningún país puede prepararse solo Cuando se reporta una alerta temprana, el mundo debe brindar apoyo y no castigar. Confiar rápidamente en la información y aprovechar los beneficios como correspondan. Necesitamos también que las instituciones se unan. Los órganos regionales deben conectar la capacidad más allá de las fronteras. Las alianzas globales tienen que respaldar las iniciativas nacionales para que los trabajadores de la salud puedan dedicar tiempo a proteger a la gente en lugar de preparar informes duplicativos. es el espíritu del acuerdo de Acra. Las medidas de acción multilateral son sencillas. Podemos detectar un peligro temprano, responder juntos más rápido y proteger a quienes más necesitan. La próxima emergencia se pondrá a prueba las decisiones que tomemos hoy. Generemos confianza ahora, conectemos nuestro sistema y sigamos que la solidaridad sea genuina cuando importe. Gracias.
Muchas gracias. Grupo de Alto Nivel sobre Preparación y Respuesta a las Pandemias.
Gracias, señor. Ante todo, quiero decir que nos alientan mucho las declaraciones, pero tenemos que convertir las declaraciones en medidas concretas. Quiero subrayar tres prioridades. Primero, la financiación. Como presidente del Grupo de Alto Nivel sobre Financiación, Tengo que subrayar la necesidad de la financiación, que es una financiación que esté a la altura de lo necesario. Necesitamos financiación para investigación, acceso a las medidas de control y respaldo al fondo, mientras los países deben seguir movilizando recursos internos. Segundo, la vigilancia. Como miembro del órgano de vigilancia, acuerdo en que se necesita un mecanismo global moderno para evaluar y prepararse para los riesgos, algo que sea independiente y que pueda reunir muchas fuentes de información y ayuda de los países a rastrear los avances, identificar las brechas, fortalecer la preparación y la prevención. Junto con esto, la evaluación de riesgo de pandemia puede ayudarnos a comprender mejor de qué manera evolucionan los riesgos y dónde puedan tener más efecto la preparación, la prevención, la inversión. Tercero, como copresidente del grupo de expertos, quiero subrayar que se requiere medidas mucho más sólidas para brindar anticuerpos monoclonales. Y por eso es necesario aunar a las personas para generar un sistema que permita brindar apoyo a los interlocutores en la planificación de novedades terapéuticas que muchos necesitarán en el futuro. La tarea que tenemos ahora es lograr que esto se pueda alcanzar antes de la próxima emergencia pandémica. Gracias.
Gracias al representante del Grupo Independiente de Alto Nivel sobre Respuesta y Preparación a la Pandemia. Lamentablemente, debido a las limitaciones de tiempo, no ha sido posible escuchar a todos los que deseaban intervenir. Los que no han podido hacer uso de la palabra, los alentamos a presentar copias electrónicas de sus declaraciones a statements@uon.org en la sección aparecerán en la sección pertinente del diario. Antes de finalizar, doy la palabra a los panelistas para que formulen brevemente comentarios muy breves. Dadas las limitaciones de tiempo, los invito a hablar no más de un minuto. Tiene la palabra la señora Winnie Mayam Nima, directora ejecutiva del programa sobre VIH/SIDA.
Gracias. Valoro mucho las contribuciones de los distinguidos representantes. Vuelvo a lo dicho. Redefinamos lo que es preparación. Preparación significa servicios dirigidos por la comunidad que lleguen a los excluidos. Significa protección social, con sistemas dispuestos a responder cuando surjan las crisis. Significa sistemas de datos y derechos que rastreen las desigualdades, no simplemente los patógenos. Significa una financiación que proteja a los países para evitar que se los bloquee, que la deuda les impida servir a la población. Y también eliminar las patentes en materia de tecnología para las patentes para que los países puedan colaborar y llegar a todos con la mayor rapidez posible. Esto abarca a toda la sociedad, a todos los gobiernos. Necesitamos un enfoque de esa índole basado en la igualdad.
Gracias a la directora ejecutiva del programa sobre VIH/SIDA. Fin la palabra, Sudhang Yu, director general de la FAO.
Doy las gracias a los copresidentes y a los presentes por su declaración. Estamos plenamente a poner en práctica lo dispuesto por los Estados miembros. Segundo, hablamos mucho de preparación y prevención. los planes. Tenemos que prepararnos para responder a tres aspectos: ser más fuertes, ser claros. Está el tema humano, el animal y el ambiental. Tenemos que estar en mejores condiciones de establecer una mejor calidad de vida y un mejor ambiente. Que Dios los bendiga, que tengan buena salud y una buena vida. Gracias.
Gracias al director general de la FAO. Doy la palabra a la doctora Zenia Nishida de Gavi, Alianza sobre Vacunas.
Estuve escuchando atentamente a los países y otros interlocutores que hicieron uso de la palabra. y ver que los países y las organizaciones de la sociedad civil están unidos en la lucha contra las pandemias. Esperamos que la Asamblea General apruebe la declaración política surgida de esta reunión. Muy brevemente, tres aspectos. Es crucial que, como parte del discurso de la reforma de la arquitectura financiera global, haya incentivos para aumentar la colaboración a nivel multilateral, porque esos incentivos no están presentes ahora. Segundo, en cuanto a la financiación, tenemos que separar la financiación de bienes públicos de la financiación para el desarrollo. Ya que estamos hablando de un bien público, la financiación tiene que estar garantizada. Asimismo, en este mismo tema de financiación, Es importante que estructuremos un instrumento de búsqueda de la financiación. Y quiero subrayar nuevamente que el Fondo de Primera Respuesta de Gavi es algo que ha cumplido su función en escala y se puede estructurar muy fácilmente para respuestas a pandemias. Por último, hay todo un ecosistema que entra en juegos durante las pandemias a nivel nacional. Y es muy importante que llevemos a cabo ejercicios de simulación. Me hago eco de lo que dijo mi hermana Wimi, que habló acerca de la protección social. Como ex ministra de la protección social de mi país, sé claramente la devastación que causa una pandemia en cuanto al sustento. y los medios de vida. Y esto tiene que tenerse en cuenta en cualquier planificación. Muchas gracias, Winnie.
Gracias a la directora ejecutiva de Gavi, la Alianza para las Vacunas. Doy ahora la palabra al señor Joy Fundanfí, copresidente de la Junta de Preparación.
Creo que el tema más congruente ha sido la importancia crucial de la confianza. Esto tiene en cuenta el llamamiento en favor de una vigilancia guiada por un mecanismo de observación de riesgos. Nuestro informe 2023-26 demuestra que Existen soluciones, pero la vulnerabilidad global y las deficiencias en materia de confianza se alimentan por la desigualdad estructural, la gobernanza fragmentaria y la falta de inversiones. Hay que pasar de las respuestas ante las emergencias a una gestión de los riesgos constante, centrada en los principios de una única salud, distribución equitativa de recursos y responsabilidad política sostenida. Por ello, una declaración política de alto nivel es crucial. El acuerdo sobre la pandemia debe completarse con un anexo sobre acceso a los patógenos para garantizar, como dijo la ministra, un acceso genuinamente equitativo a diagnósticos que salvan vidas, vacunas, medicamentos y otros compromisos antes de que llegue la próxima pandemia. Gracias.
Gracias a la copresidenta de la junta de preparación, tiene la palabra el doctor Denis Mukwege, fundador de la Fundación Pauli y miembro de los Sabios Ancianos.
Gracias. Como coorganizador de la reunión de alto nivel sobre la prevención, la preparación y la respuesta a las pandemias, La Organización de los Ancianos insta a todos los Estados Miembros a que aprueben la Declaración Política que se efectuará en los próximos días. Dicho esto, en la RDC, estamos luchando para contener la decimoséptima epidemia de Ébola y Si eso no se hace a las 18, será inevitable. Estamos ante una situación de recurrencia que hace plantearse qué es lo que hay que hacer para no seguir haciendo una y otra vez lo mismo para producir las mismas consecuencias. Es muy importante hoy considerar que ante esta situación no se la debe considerar como una situación de emergencia, sino que hay que comenzar a construir un sistema de salud duradero. con infraestructuras que impliquen a la población local, con apoyo financiero, y lo más importante es poder poner fin a una crisis que ha durado demasiado, una guerra de 30 años que impide toda construcción de un sistema sanitario sólido, lo que impide también que la comunidad internacional pueda actuar. El remedio más poderoso que podemos aportar al este del Congo hoy no es enviar nuevos equipos de emergencia, sino aportar la paz. Gracias.
Muchas gracias, doctor. Aprovecho esta ocasión para dar las gracias en nombre de mi homólogo a todos los expertos y a todos los miembros de las delegaciones que participaron activamente en estas deliberaciones sobre un tema esencial. Como hemos indicado, un resumen de los debates se presentará en el cierre de la reunión alto nivel, que tendrá lugar a las 5:30 de la tarde en la sala 1. Quiero también informar a los participantes que la mesa redonda multipartita 2 cuyo tema es acceso equitativo basado en la permanencia y en la previsibilidad, medios de acción y financiación para apoyar el fortalecimiento de la capacidad de prevención, preparación y respuesta ante la pandemia, tendrá lugar a las 3 de la tarde en esta misma sala. Hemos llegado ahora al final de la mesa redonda, de la primera mesa redonda. Muchas gracias. Se levanta la sesión.